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Comité editorial
Pedro Álvarez Castro
Ana María Brito Bugueño
Walter Bussenius Cortada
Mirna Karmelic Gadal
Mario López Ibáñez
Dulia Ortega Torres
Ruby Osorio Arias
Colaboradores
Simón Álvarez Peña
Lorena Barceló Brito
Liliana Barrenechea
Dayana Razmilic Torres
Mail de contacto revista.encuentro81@gmail.com


Rayos X. (1/5)
El teatro universitario chileno a fines de los 60: el caso del teatro del errante
El Pasolini inexistente en el film de Abel Ferrara
Leche nevada
El dolor de todos ellos A
La celebración del Día del Padre se remonta al año 1910, cuando una mujer llamada Sonora Smart Dodd en Estados Unidos quiso rendir un homenaje a su padre, quien en solitario la había criado a ella y a sus cinco hermanos en una granja del estado de Washington. En 1924, el presidente Calvin Coolidge apoyó este día nacional del padre y en 1966, Lyndon Johnson firmó la proclamación del tercer domingo del mes de junio como el Día del Padre en el país norteamericano. Muchos países se sumaron a esta conmemoración.
En este número, destacamos este tema a través de la entrevista a Benjamin Icekson, nuestro querido compañero de universidad, que nos cuenta de su padre. Con él se conecta a través de la música, llegando a interpretar juntos a genios como Mozart, Beethoven y otros En su relato nos confiesa que a él lo que más lo identifica es ser papá
El tema del padre también nos confronta con las aperturas y evoluciones en los conceptos de roles y género, a lo que se acerca Carlos Carvajal en su trilogía sobre el destacado cineasta Pier Paolo Passolini, asesinado por sus percibidas inclinaciones fuera de la norma aceptable de la época, y que nos muestra cómo nuestro mundo se desarrolla y cambia.
Estos días de junio coinciden con otro evento, el solsticio de invierno en el hemisferio sur y de verano en el hemisferio norte, el que se trata en este número. El We Tripantu, miedos y esperanzas asociadas al solsticio de invierno son develadas por la

pluma de Mario López.
Nuestra nación vive momentos complejos de cambio social y en la relación del uso de poderes Con el objetivo de tratar de ayudarnos a entender y darnos un poco de claridad, el doctor en derecho constitucional de la Universidad de Chile, profesor Claudio Nash nos comparte su meditada visión del proceso constituyente en curso. Desde otra perspectiva, Jorge Lastra nos confiesa de las dificultades que vivió en la reinserción en la vida estudiantil universitaria, con su “Relato de un reencuentro”.
Como no solo de información se vive, Ruby Bridge nos relata con picardía y complicidad una íntima y furtiva pasión sentimental.
Estos son algunos de los temas que encontramos en este número Les invitamos a explorar el resto
Por otra parte, tenemos que tener presente y estar muy concientes que en Chile, nosotros sus ciudadanos, estamos sentando las bases de un nuevo entendimiento social y forjando en democracia nuestra propia historia. Con toda razón debemos estar muy bien informados.
El mundo está en constante movimiento y aunque como el sol en el solsticio a veces parece detenerse, esto no es más que una mera ilusión.
A guisa de colofón, un abrazo fraterno y tan solo un ¡hasta el próximo número!

Karen Bussenius Brito

Estimado Señor Editor Revista Encuentro 81:
Me complace saludarlo y a través de su persona, a todos quienes han colaborado para desarrollar esta iniciativa, que a mi modo de ver es un sólido puente de comunicación entre pares, familiares y amigos de G 81.
Me resulta estimulante, didáctico y conmovedor leerlos, especialmente por su toque de humanidad y resiliencia, particularmente en sus entrevistas bien logradas.
En esta ocasión quiero compartir con ustedes, parte de mis vivencias, e intensas emociones con nuestro primogénito Joaquín Nicolás, apodado “el guerrero”, señalando
las múltiples vicisitudes que tuvo que sortear luego de su parto prematuro y acaecido hace tres años y medio (31 de octubre 2018).
Esta fotografía, fue en el contexto de nuestra odisea de más de 70 días en la U C I neonatológica de la Clínica las Condes.
Felicitaciones y agradecimientos a su esfuerzo por difundir, enseñar y recrearnos. Sin más que desearles mucho éxito con Encuentro 81, se despide:
Karen Bussenius Brito


Así un día llegaste a mis brazos. No pude abrazarte en ese sublime momento de tu nacimiento, tampoco darte pecho y menos pudimos tener ese ansiado apego del que todos hablan cuando recién sale ese cuerpecito de mamá por ese canal que logra empujarte hacia afuera, hacia el mundo exterior, pero en nuestro caso con ayuda de un fórceps. Naciste, el médico te tomó y me rozó tu manito una de mis piernas, allí otro médico alzaba sus brazos para sostenerte, yo intentaba mirarte, tú sin respirar, sin llorar, sin moverte, yo impávida, asustada, angustiada, aún terminando mi trabajo de parto, pero algo dentro de mí decía, “confía todo va a estar bien”, tu papá tomaba un piececito tuyo para darte ánimo que estábamos con toda la fe y el amor ahí contigo, impulsándote a la vida para conocerte, para mimarte, para abrazarte, para contenerte. Te transformabas a tu corta edad en todo un guerrero, un
sobreviviente de esta vida que te esperaba con ansias, lleno de mangueras, electrodos. En una cunita de calor logramos verte, tras nueve días conectado a un ventilador mecánico que te ayudó a respirar, ese día al fin, te oímos por primera vez llorar, moverte y abrir tus ojitos que se fundieron con los nuestros, tú tan tenaz y con una fortaleza que no puedo explicar, nos mirabas, casi dándonos consuelo que ya estabas bien. Aún faltaba llegar a ese abrazo contenedor que sólo una mamá y un papá puede hacer sentir a un hijo. Pasaron casi tres semanas de tu nacimiento y por primera vez pudimos abrazarte, hacer ese hermoso apego del que todos hablaban, poder tenerte en nuestros brazos, acariciarte, sentirte, estar piel con piel para transmitir ese calor que se transforma en amor, que te ayuda a crecer y a seguir fortaleciéndote, sentir tan de cerca ese olor de bebé, mezcla de olores

perfecta, perfume del amor, de tu luz que brilla para enamorarnos cada día más. Fue intenso, llegábamos muy temprano a la clínica que te acogió y estábamos todo el día junto a ti acompañándote, hasta que te quedaras dormido cerca de media noche, muchas veces en nuestros brazos o en la cunita que te acogía y entonces volvíamos a casa, ambos muy cansados, pero felices de que estabas bien y que ya pronto esto sólo sería una anécdota más de la montaña rusa de la vida. Llegábamos al pequeño departamento que nos recibía en Santiago, a preparar comida para llevar el día siguiente, no podía comer cualquier cosa, tenías alergia alimentaria, me extraía leche y luego lo que quedaba de noche, me disponía a dormir o al menos a descansar, era necesario ese descanso para estar para ti con total lucidez posible al día siguiente, prepararse para los avances y también para los retrocesos, que de cierta forma, eran avances también.
Y entonces así, un día llegaste a mis brazos, ese momento tan ansiado por una mamá y un papá, momento único e inigualable, mágico, el cansancio de un pequeño que
está luchando por su vida y el cansancio de una madre y también de un padre, por una ardua tarea llena de incógnitas, pero donde prima el sostener a su hijo contra viento y marea y contra todo diagnóstico y/o pronóstico, esa es la vida, eso hace una madre y un padre por su hijo sin siquiera planteárselo, es parte de lo que elegimos ser y tomamos la responsabilidad por las manos, por las riendas, y por nosotros mismos para entregárselas en todas y en las mejores formas a nuestros retoños.
Así entendí que “apego” lo es todo, no es sólo sentir a tu bebé cuando nace, sino lo es realmente todo, es estar, aunque no pueda tocarte, es sentirte, aunque no pueda acariciarte, es contenerte aunque no pueda abrazarte, apego es todo cuanto puedes hacer por un hijo, en todo pequeño o gran momento que él o ella te necesiten, es simplemente estar para ellos en el aquí y en el ahora, es vivir el presente y hacerlo tuyo, para hacerlo para ellos, nuestros hijos.
Karen Bussenius Brito (Mamá de Joaquín Salas Bussenius)

Ruby Osorio Arias
5 de mayo 2022
Concurrimos virtualmente
El mismo Beno de antes, tranquilo, de expresión cándida y uso florido del lenguaje. Me habla con franqueza y me explica con pasión. Su discurso va acompañado y marcado por gestos, variados tonos de voz y una tendencia a la repetición, lo que le agrega un ritmo y una musicalidad envolvente a su relato. Repite y repite y me lo imagino practicando su violín. La comunicación fluye, el diálogo es cercano. ¡Me convenció de que es músico! Y me transmitió que es psiquiatra. Celebrando que este número sale publicado en el Día del Padre, me cuenta con orgullo de su rol de padre y de su importancia. Fue un encuentro emocionante y transcribir esta experiencia, un desafío.

lectores les gustará saber cómo llegaste a estudiar medicina.
Yo siempre tuve una aversión horrorosa al colegio. Me doy cuenta ahora que yo no me concentraba para nada de bien y claramente ahora me doy cuenta que es probable que tenía un déficit atencional espantoso. Nunca llevé tareas, no sabía cuándo había que llevarlas, yo iba al colegio en la básica solamente para esperar los recreos. El problema era que los recreos eran muy cortos, entonces eso era terrible para mí. Me pasaba esperando y mirando por la ventana o escuchando cuándo iba a tocar el timbre para el recreo, porque no me interesaba realmente lo que estaban hablando.

Nunca me interesó, la verdad. Nunca me pude concentrar. Nunca llevé tareas, tenía cuadernos, pero no anotaba nada en los cuadernos. Esa es mi historia en la (educación) básica.
-Y qué hacías en los recreos?
Jugar a la pelota y a las bolitas. Tenía un cajón con bolitas y organizaba las bolitas que tenía para jugar con mis amigos. Y llevaba la pelota también, pero no llevaba los cuadernos y no llevaba las tareas.
Entonces llamaban a mi madre y le decían: “Oiga su hijo no hace tareas, se le olvidó esto…” y llegaba fin de año. El profesor me llamaba “¡¡Icekson!!” y se agarraba la cabeza, miraba pa’bajo y me decía: “Bueno, pase por esta vez, pase por esta vez” pero eran puros rojos, rojo, rojo y lo único que me gustaba en la vida era jugar al fútbol y las clases de educación física. Yo esperaba las dos horas a la semana para las clases de educación física … Pero, yo en 8ᐤ básico me dije: “¡Si no estudio, aquí, yo me voy a ir a la mierda!”. (Y se agarra la cabeza con las dos manos).
-Te cayó la chaucha.
Si, me cayó la chaucha… si yo acá no hago algo, voy terminar en una zanja, voy a quedar botado, porque no es posible que siempre me anden llamando la atención, y que soy el peor de todos y definí ese verano, ¿sabís qué más?, yo voy a ser el mejor alumno del curso, cueste lo que cueste. Aquí, si hay que ponerle empeño, ¡le pongo! (afirma con su mano derecha) Fue una decisión racional, super racional. Dije: “¡Ya! ¡Voy a tratar de poner atención!”.
Me senté en la primera fila y llevé todos los cuadernos, anoté y me puse a estudiar, a estudiar, a estudiar y a estudiar (da énfasis con su voz y gesticula con vehemencia mientras repite) y obviamente, tenía que pasar lo que pasó. Todos me miraban… ¿Qué le pasó a este gallo que ahora es buen alumno y antes era el peor de Chile? Y me transformé en los tres o cuatro mejores de toda la promoción. Y salí muy felicitado, ... (con mis padres) pero fue por una decisión: ¡me puse a estudiar! (Más énfasis con su voz y con sus manos).

Pero, seguía no gustándome nada. Yo quería hacer educación física, porque lo único que me gustaba era… ¡la educación física! El mejor profesor que tuve fue… ¡el de educación física!… Tenía psicología, era un tipo muy cercano en términos de formación valórica, y yo dije: “¡Yo quiero ser como él! ¡yo quiero ser un profesor
como él!”. Y yo les dije a mis padres que iba a estudiar educación física y me dijeron: “Oye pero si tu tenís buenas notas ahora, eres el mejor alumno, tenís que estudiar”… ¿Y yo? ¡no sabía qué estudiar! Fui al orientador del colegio y me dejó absolutamente desorientado. Me dijo: “Ud. tiene que estudiar quizás ingeniería porque es bueno pa’ las matemáticas, la física...” pero yo, ¿ingeniería?… y lo decidí. Pero decidí mal. No quiero trabajar en una oficina, sino al aire libre. Y, ¿qué carrera hay al aire libre? ¡Agronomía! Todos andan en el campo siempre con botas. Y me metí a agronomía y al tercer mes, ¡me di cuenta que no tenía nada que ver con lo que yo pensaba! Era en la oficina. Nunca iban al

campo. A veces en el tercer o cuarto año los llevaban a un campito, ahí a ver las lechugas, y qué sé yo y todos mis compañeros eran hijos de gente que tenía campo y yo ¡no había ido al campo en toda mi vida! Yo no sabía la diferencia entre un pino y un eucaliptus. No, estoy hueviando aquí y me salí. Pensé un rato y dije no, lo que a mí me gusta son las personas, me gustan las personas, … y, ¿qué carrera hay pa’ las personas? ¡Medicina! Ya, ¡listo! Entonces, como quedaba un par de meses ahí, dije voy a preparar todas las pruebas, para entrar bien y… ¡entré a medicina, pos! Y me encantó. La verdad es que me fascinó. Y haber entrado al J Aguirre, la Sede Norte...


Bueno, el 50% de mi vida no tiene que ver con la medicina, sino que tiene que ver con la música Yo junto con entrar al colegio, entré al conservatorio de la Universidad de Chile e hice toda la carrera de violinista, de músico, paralelamente con el colegio.
-¿Esa fue una decisión tuya o una decisión de tus padres?
Lo que pasa es que mi padre, bueno ya falleció, fue médico y violinista también. Desde muy chiquitito, cuando aprendí a caminar, yo gateaba entremedio de los atriles de la música que tocaba mi padre con sus compañeros músicos.
-Tus padres, ¿ambos son músicos?
No, solamente mi padre De hecho mi padre se costeó su carrera de medicina con el violín y después que se jubiló como internista del Barros Luco, estuvo contratado como 17 años en la Orquesta Filarmónica de Chile. Hizo una carrera de médico y de músico. Lo mismo he hecho yo, pero decidí no entrar a esa orquesta porque no me alcanzaba para poder vivir. Pensé que siendo médico podía mantener mejor a la familia que como músico. Y de hecho mi gran profe del conservatorio me lo dijo: “Dedíquese mejor a la medicina, porque con esta carrera no va a poder. Le podría decir que sí, que Ud. tiene muchas aptitudes para llegar bastante arriba, pero esto tiene un techo y un límite y este es el límite Y yo le recomiendo que, para seguir avanzando un
poco más, tiene que estudiar medicina mejor” Y así lo hice
Entonces, yo tengo una doble militancia: la medicina y la música, porque yo toco todos los días de mi vida. Y el violín, siempre está abierto. No está guardado. De hecho está aquí al lado mío y ¡está abierto! Es que está abierto todo el día, ¡porque yo lo toco! ¡Siempre está acá! Acá en una silla. Déjame mostrarte (muestra su violín con señas de uso en su madera, los restos de resina bajo las cuerdas, las que pulsa para mostrarme… ) y acá está mi atril, con la música que estoy estudiando en este mes. Yo estudio constantemente el programa del concierto siguiente que voy a ejecutar. Por ejemplo, acá está el concierto siguiente que viene, es un cuarteto con piano, de Robert Schumann (me muestra una partitura) También está la música de un cuarteto de Johannes Brahms y un cuarteto de Beethoven.
-¿Este es tu próximo programa?
Sí, es nuestro próximo programa y espero que lo podamos hacer pronto. Después de uno que hice para el curso hace unos años atrás en el Colegio Médico y que fue maravilloso. Fueron como 80 personas, toqué con un cuarteto con el que tocamos desde hace como 25 años. Todas las semanas estudiamos, ensayamos, hacemos conciertos. El concierto prometido estaba listo antes de la pandemia El programa está listo y para mi va a ser un honor tocar un concierto para mi curso.


-Vamos a interrumpir y a dejar esto pendiente para seguir con el hilo de la medicina. Vamos a volver a la música un poquito más adelante. Te metiste a la Escuela de Medicina y, ¿te gustó la carrera?
Muchísimo, sentí realmente que había un contacto profundo con los pacientes. Me gustó mucho preguntarles a los pacientes, poder entender lo que les pasaba, escucharlos, generar tratamientos, o sea me sentí como que agrandó mi Hu-ma-ni-dad. Esta carrera superó con creces lo que yo tenía imaginado que iba a ser y me siento honrado y muy afortunado de haber podido estudiar medicina. Muy afortunado, o sea siento que menos mal que no le hice caso al orientador, que menos mal que no estudié educación física.
Me fascinó estudiar medicina y me gustó mucho más estudiar medicina que trabajar en medicina. Yo quería ser internista, la verdad, no quería ser psiquiatra, me gustaba mucho la medicina interna, la endocrinología, la nefrología, me fascinaba todo eso… Y la verdad, todavía no entiendo por qué definí ser psiquiatra. En el fondo he tratado de ver que yo elegí la psiquiatría,
porque era algo super loco, que yo no entendía nada. Me gustó lo incomprensible.
Yo creo que también yo estaba un poco hastiado ya a los finales de la carrera de que se puso muy mecánica, el internado, cuando hablaban del diabético de la cama 15 del hipertenso de la 12, oiga hay que aumentarle un poco la insulina, qué sé yo, dije ah, ya esto es demasiado mecánico pa’ mí, necesito algo más humanista y por eso decidí hacer la beca de psiquiatría, y de verdad, tengo dudas de si fue la mejor elección o no… yo no sé, ya está hecho, ya se está terminando la vida.
-¿Qué grado de dudas? Son dudas así como ¿qué hubiera sido o son dudas tipo arrepentimiento?
Puchas, mira Ruby, tú eres psiquiatra menos mal y creo que lo vas a entender demasiado bien desde la psiquiatría, pero para mí trabajar en psiquiatría ha sido muy estresante. Hice un par de postgrados, en trastornos anímicos y entonces vienen todos los suicidios y toda esa cuestión la verdad es que… es demasiado. Yo hubiera preferido algo con un poquito menos de estrés digamos. Los pacientes graves me estresan muchísimo… ¡muchísimo! Y ya llevo un rato derivando a quienes tienen más ganas de ver pacientes graves Me formé en psicoterapia, sistémica, familiar, psicodrama, terapia de pareja y todo y esa parte me entretiene muchísimo y no me genera el nivel de estrés que me genera el paciente que ha hecho gestos suicidas, o que ha estado en la UTI en respirador porque se tomó mil ravotriles, ¿te das cuenta?

-Cuando estabas al tope del estrés, ¿te llevó esto a querer revertir a la medicina interna, que era lo que habías querido hacer al principio?
Pero, ¡imagínate! Me casé, tuve dos hijos y volver a hacer una nueva beca de medicina interna, estudiar otros tres años más… No, no, eso ya era mucho. ¡Ese es más estrés todavía! Yo en la vida soy así: ¡yo ya estoy en esta, mierda!, (énfasis vehemente) entonces, ¡le pongo no más! Es como cuando decidí estudiar, ¡estudio, mierda! (vuelta al énfasis vehemente) y si en esta cuestión me equivoqué o no me equivoqué, le pongo no más, esto es lo que hay, ¡no te quejís más! Así soy, como definido.
-¿Dónde hiciste la beca de psiquiatría, Beno?
Hice la beca en el hospital Salvador y en el Psiquiátrico. Todos esos gallos eran profesores, doctorados, que habían escrito libros… yo me dije yo no puedo llegar ni al 2% de lo que han hecho estos… estas vacas sagradas, entonces yo lo asumí así. Me dije a mí mismo lo mismo que me dije en 8o básico: “Ya, pero trata de hacer lo mejor que puedas en esto incomprensible”. Y la verdad es que dramáticamente me fue demasiado bien con los pacientes, muy, muy bien. Superó mi expectativa. Igual como la carrera de medicina superó mi expectativa, el ejercicio de la psiquiatría superó mis expectativas en términos de mi capacidad, que yo creía que tenía poca. Quizás una de las cosas más potentes que me ha ocurrido en mi carrera como psiquiatra, es que algunos de los profes míos me han ido a consultar a mí como
pacientes. Y yo les digo: “Oiga y por qué no va a ver al Dr. X?”. “No, ¡es que yo confío en Ud pues, doctor! Ud fue alumno mío y yo prefiero que me trate usted”. ¡Concha de la lora! Eso era una prueba clara de que yo generé mucha confianza en las personas que yo traté y que me estaban observando los profes, preguntaron, preguntaron, y me han mandado a los hijos y me han mandado a los nietos. ¿Te das cuenta?
Me formé en el Instituto Chileno de Terapia Familiar. Una formación que me ayudó muchísimo a trabajar con los pacientes, qué hacer con los pacientes, cómo enfocar a los pacientes, fue muy formativa. Muchos años después hice una formación en psicodrama y después en trastornos anímicos, pero lo que más me ha gustado en la vida es el trabajo con familias y parejas
En eso tengo que reconocer que soy muy bueno, muy, muy bueno en eso. (Repite, piensa y repite) Reconocidamente en el gremio, como muy bueno en eso. Reconocido por todos. Eso ha sido rico para mí. Pero no es por ser inteligente, sino por “ser machaca”… ser machaca, nada más. Yo soy machaca, no gracias a mis padres, sino que gracias al violín. Porque en el violín no se puede avanzar si uno no es machaca. A uno le enseñan en el violín, le dicen en el primer día, mire, si usted no estudia aquí, usted no va a poder aprender este instrumento. Entonces tiene que estudiar todos los días y resolver problemas en las técnicas del instrumento Si usted no lo hace, váyase para su casa.
-¿Cómo elegiste tu instrumento?
Yo vi a mi padre tocar violín y a otros violinistas y también venían otros músicos, cellistas, violistas, pero para mí, uno como que es copión, digamos. Uno dice si el papá toca violín y suena bonito… Y si suena bonito, ¡yo quiero tocar el violín!
-Y entonces, a esa edad ¿te dabas cuenta de que el violín sonaba bonito como para querer elegirlo, en vez de otro instrumento?
Sí, me daba cuenta. Pero yo después de como 30 años tocando violín, también empecé a pensar que me había equivocado con el violín y que debería haber elegido el cello, porque es el que más se asemeja a la voz humana y me cautivó al escuchar y tocar con cellistas y escuchar al lado mío, conciertos para cello y pensé, puchas, me gusta más… ¡pero, lo mismo que ocurrió con la beca! Ya era too late para agarrar el cello. Me tomaría a mí 10 años para ser cellista, a pesar de ser buen violinista y todo.
-Pero está el otro aspecto, el de tocar un instrumento por placer, más que por tener que hacerlo bien.
Sí, y además, yo agregaría a lo que tú dices, que más importante que instrumento violín o cello, lo más importante de la música es la conexión con las otras personas. Porque la música consiste de ondas vibratorias, a través del aire que entran en los oídos y generan vibraciones internas en el escuchante y eso es lo importante, eso en el fondo. Y el violín me sirve para eso, la verdad. El violín es un “instrumento” para generar ondas vibratorias y que el otro se emocione al escucharlas. Entonces la verdad, es que a mí lo que me

ocurre es que si toco y el otro se emociona con lo que toco, yo ya estoy feliz, estoy feliz, cumplió su cometido, independiente de si es el violín o el cello. Eso es lo que quería decir. ¡Soy violinista no más! No soy cellista. ¡Soy psiquiatra no más! No soy internista. Pero está bien. ¡Pero está bien! ¡Me ha entrado la conformación! (y se ríe)
-¿Cómo manejaste tú la tensión entre las demandas de la música y la medicina? Ambas son carreras muy demandantes.
Mira, yo te diría que fue la matriz de la vida. Yo iba al colegio y en la tarde agarraba el instrumento y hasta las nueve de la noche iba al conservatorio de la U de Chile, que era una universidad, la Facultad de Ciencias y Artes Musicales Entonces, en la mañana iba al colegio, siendo niño y en la tarde iba a una suerte de universidad a estudiar. ¡Y súper exigente! Entonces siempre fue una doble militancia, yo siempre he tenido la doble militancia desde los siete años y entonces, la verdad es que siempre estuvieron las dos cosas. Quizás durante la escuela de medicina a ratos estuvo más complicado el estudio diario del violín, porque la verdad es que la escuela de medicina es muy, muy, muy exigente, o sea, nosotros o estudiábamos o nos íbamos a la mierda. Pero igual lograba tocar. ¿Es que sabís lo que pasa, Ruby? Es que si yo no toco un día no me siento bien. (Pensativo) ¡No me siento bien! Siento que no estoy a gusto, al día como que le faltó algo, no estoy bien.
-¿Te has encontrado tú pulsando las cuerdas de tu violín sin haber tenido tu violín?

¡Absolutamente! De hecho si por ejemplo yo escucho una música en la radio, yo veo la partitura, aquí dentro de la cabeza, la “veo” (se toca la cabeza con su mano izquierda), la voy leyendo. ¡Voy leyendo la partitura de la música que está sonando! O voy a ver un concierto y estoy viendo la partitura acá adentro, de lo que yo estoy escuchando. ¡Y veo todo! (con énfasis y expresión de asombro) Eso lo tengo y no me lo puedo sacar, aunque trate no es posible. Como no sé también si sería posible sacarme el ser psiquiatra porque como ya la he hecho tanto tiempo la huevá, ¡no podís sacártelo! Con el violín pasa lo mismo.

Solo con mi violín
-Y en tu trabajo, ¿has tenido la oportunidad de mezclar la música con la psiquiatría?
No. Pero ser músico me ha ayudado a escuchar la tonalidad de los pacientes. Por ejemplo, en el lenguaje de los pacientes escucho la música detrás de y más allá de las palabras, la connotación, cómo dice lo que dice. Y eso sí lo tomo para el trabajo, porque esa entonación del paciente como que me genera cosas acá adentro y lo uso
para feedback, para trabajarlo con el paciente y ha sido muy bueno
-¿Esto es en tu consulta? ¿Tú trabajas para el estado?
No, yo trabajo mucho más en la consulta porque cuando quise trabajar y pude trabajar en un hospital, en esa época el sueldo no alcanzaba para comer. Entonces dije no, no puedo. Y la verdad es que como que no me gusta mucho tener jefes tampoco. Y si el jefe empieza a hablar huevadas, me voy a poner un poco muy nervioso y me dan ganas de irme, entonces prefiero equivocarme yo. ¡Y así también tener más tiempo para la música!
-Lo has podido armonizar, lo has podido equilibrar a tu gusto
¡Absolutamente! Yo me levanto, hago ejercicio unos 50 minutos y después toco una hora y media y después me pongo a trabajar. Yo toco todas las mañanas, porque en las mañanas estoy muy concentrado y para la música uno necesita alta concentración y en la tarde no tengo esa concentración para tocar. Entonces tengo que tocar temprano, haber dormido, hacer algo de ejercicio y ahí me puedo concentrar en la música. Porque la música es resolver problemas. Tu tenís, por ejemplo esta partitura que tú estás viendo acá (muestra una partitura con múltiples anotaciones en lápiz grafito) si logras ver ahí como más en detalle, hay un lápiz anotando arriba y abajo de las barras de música observaciones, anotaciones, ¿me entiendes? Todas esas anotaciones son para resolver problemas técnicos o de
interpretación. Y desde esa perspectiva, la música me ha servido para la medicina, porque la medicina es resolver problemas Tienes un problema psiquiátrico al frente y que la persona acude porque no sabe cómo solucionarlo. Entonces tú tienes que abrir la cabeza y tratar de hacer algo que no ha hecho nadie más, porque le dieron el ravotril, le dieron la olanzapina, le dieron el aripiprazol, le dieron la huevá de la huevá y no ha funcionado. Hay que hacer algo más, que resuelva el problema, o sea uno hace algo distinto. Yo creo que la música me ha ayudado mucho a eso.


-Y tu familia, tus hijos, también los habrás involucrado en la música. ¿También son violinistas?
El mayor es guitarrista clásico. Además, es biólogo y hace clases de biología en la universidad y se gana la vida haciendo clases en la universidad y haciendo clases de guitarra. El otro es arquitecto, pianista y saxofonista. Han grabado varios discos cada uno y de repente se ganan las lucas tocando en un pub, matrimonios, qué sé yo. Este hace casas y toca. El otro enseña en la universidad y toca. Tengo dos hijos y son excelentes músicos. Y algo maravilloso para mí, ha sido sublime, y nunca pensé que me podía ocurrir, es que hemos podido tocar juntos. Hemos tocado muchas veces en el club de jazz, me han invitado ellos, cuando han hecho conciertos en el club de jazz Me pasan la partitura y me dicen: “Viejo, estúdiate esto, vamos a ensayar y lo vamos a tocar juntos”. Entonces es una emoción indescriptible estar en un escenario, tocando con tus hijos, frente a un público ahí, que… ¡no podís creerlo!, es una emoción difícil de… porque uno igual los recuerda cuando estaban en la guata de la mamá, cuando estaban aprendiendo a caminar y ¡ahora estos huevones son músicos a toda raja! Todos tienen doble militancia en esta familia. ¡Ya llevamos 100 años de doble militancia!
-Estás indirectamente hablándome de la relación que tú tienes con tus hijos y de lo cercanos que están.
Sí, son demasiado cercanos, demasiado cercanos. Partitura con mis anotaciones

Más allá de la música, algo que a mí me emociona profundamente y que no sé cómo se pueda describir, es que yo, claro, fui padre muy presente. Porque lo definí así. Yo definí ser papá presente o sea yo organicé el trabajo de tal manera de ser papá presente. Cincuenta y cincuenta con mi señora que también es médico. Ella es salubrista. Yo no quise hacer como mi padre, que llegaba de trabajar a las 11 de la noche. Tenía horario completo en el Barros Luco, después se iba a la consulta, entonces yo no lo vi nunca y siento que eso no fue bueno. Yo dejaba mañanas enteras para hacer todo, absolutamente todo mientras mi señora trabajaba y después llegaba mi señora y ahí después yo me iba a trabajar. O sea una posta. Entonces son muy cercanos al papá
-¿No te tocó a ti hacer eso con tu padre?
Era de otra generación, de otra época en la cual la imagen masculina era un poco distinta.
Totalmente, o sea, un inmigrante que llegó de Polonia a los cinco años, escapando de la guerra, sobreviviente y que lucharon para estudiar medicina, pa’ mantener la familia y ayudar a todos los hermanos, porque eran más pobres y blablablá… Pater, pater, requete pater. A cargo de todo. Siempre a cargo de todo: instituciones, del colegio médico, todo, era directivo de todo, a cargo de todo. Y cuando tenía problemas se los comía solo Nunca le pidió ayuda al hijo
Esta es una anécdota. Él era internista. Cuando yo le dije que iba a ser psiquiatra, me quedó mirando, me dijo: “¿Me estay hueveando?”. (se ríe) “No, no, voy a ser psiquiatra”. Y me dice, “¡Es que los
psiquiatras no tienen idea de nada! ¡Vas a perder tu tiempo! ¿Para eso estudiaste medicina? ¿Para eso estudiaste siete años?”
Y después de eso, nunca más, en 40 años, me preguntó qué hacía, dónde trabajaba, si tenía o no pacientes, si había o no hecho postgrado, si me alcanzaba la plata. Nada. Porque ya quedó vedado, ¡porque el hijo perdió la chaveta porque no fue internista como él! Porque los que realmente saben de medicina son los internistas, el resto ¡no tienen idea!

Mamá, hermano, papá, Beno y abuelos paternos
-¿Entonces hay algo en esto de que tu idea de ser internista tenía que ver más con la imagen que tenías de tu padre?
Sí, sí, porque de verdad era un tremendo internista, o sea, yo lo vi trabajando. Terroríficamente bueno, clínico… de los viejos, de esos gallos que vienen de vuelta. De esos viejitos que huelen y entienden, como camina, la anamnesis, el examen físico, cómo enfrentar al paciente, nooo, brutal, maravilloso.
-¿Cómo te parecía a ti o cómo te sentías tú con esto de que pareciera que no entendía o no quisiera entender?
Yo creo que era más de su personalidad, ¿ah? Su personalidad orientada a la acción, a lo práctico, a lo tangible, a lo que es clásicamente la medicina, que es o la medicina interna o cirugía. ¡Punto! El resto no existe, son agregados pelotudos para puro ganar plata. Él decía que la medicina no es para ganar plata, decía: “Nosotros tenemos el orgullo de ser médicos y nosotros no estamos aquí para ganar plata, nosotros estamos aquí para atender pacientes. ¡Entiéndelo bien!”. Así, super clarito.
Beno, ¿y tu madre?
Mi madre no tiene que ver ni con la música, ni con la medicina. Dueña de casa, a cargo de los hijos, eh, eso De origen ella es panameña entonces ella fue trasplantada Conoció a mi padre en un viaje de estudios de mi padre en Panamá. Se casaron y se vino. Al sur del mundo y se quedó acá. Le costó, por el clima y todo, pero le gustó. Yo creo que le gustó ser madre, estar en la casa, dejar de trabajar. Ella era secretaria en una industria grande. Tuvo hijos y se dedicó a ellos, llevarlos y traerlos del colegio, al conservatorio. Facilitó la tarea.
-¿Cuántos son ustedes?
Somos dos hermanos. Mi hermano es un año mayor. A los 11 años tuvo una hepatitis tóxica, estuvo en coma metabólico dos meses Estuvo hospitalizado seis meses Quedó con secuelas. Logró estudiar unos años en la universidad. Trabajó en un par de cosas y ahora está pensionado y yo lo ayudo. Es muy buen hermano.


-Y tu relación con tu padre, ¿cómo la definirías tú?
Lo que yo rescato de la relación con mi padre es que me haya mostrado la música, por un lado y que además, durante más de 20 años pudimos tocar juntos, en un cuarteto de cámara de cuerdas, tocamos juntos prácticamente toda la obra de Mozart, Beethoven, Haydn, Schubert y eso fue un contacto emocional fuerte a través

de la música, pero fuera de la música no hablábamos cosas más allá de la música. El contacto era el contacto emocional de la música, pero no en que oye tengo un problema aquí o allá, como pasa con mi hijos, que sí podemos hablar de lo que nos ocurre. Con mi padre eso yo no lo tuve, porque él no se daba la oportunidad para hacerlo. Él era un solucionador pragmático de cosas que expresaba a través de la música. Nada más.


-Con esa imagen de pater que tú tienes de tu papá, ¿cómo hiciste la transición a cuando a ti te tocó ser padre? ¿Tenías tú una visión de cómo querías ser cuando fueras papá? ¿Un sueño o una idea? ¿Te daba susto tratar de ponerte en el mismo lugar?
-¡Sí, totalmente! porque él podía proveer bien y yo no me sentía seguro de poder proveer bien, de entregarle algo bueno a los niños, a un futuro niño, no me sentía capaz, la verdad. Y fíjate que un colega nuestro, un gran amigo mío, me invitó a comer a un restaurante. Entonces yo le dije: “Pancho, no me atrevo a ser papá”. Me dijo: “¿Cómo es eso?”. “No, de verdad que no me atrevo, porque yo no sé si voy a ser capaz de ser un buen padre” “A ver, para, para, para, me dijo Mira a tu alrededor ¿Tú conoces a esta gente que está cenando aquí? Mira, ahí está el gobernador. Cachai que el tipo es alcohólico, le pega a la señora, tiene una amante. Ya. ¿Ves el otro? Ahí está tu colega gastroenterólogo, ese gallo es adicto a la petidina. Y este otro que está al lado es un mentiroso, que anda puro hueveando”. Me dijo: “¡Huevón! Tú eres mucho mejor que cada uno de estos huevones, ¡y cada uno de estos tiene cinco hijos! ¿Por qué tú no vas a poder tener un hijo? ¡Ándate a la mierda, huevón!” Y, ¡le encontré la razón! (risas) “¡Sabes que tienes razón! “No, Beno. ¡Tú vas a ser un tremendo papá! Por favor no, no digas nunca más eso. Dale, ¡tú dale! ¡Yo confío en ti!” Y era lo que yo necesitaba, como un refuerzo, si mi amigo lo está diciendo... ¡y yo le creí! ¡Y, lo logré! (ríe con satisfacción y alegría evidentes).


Haciendo música con mi hijo y mi nieto
-Y tus hijos, ¿lo reconocen? ¿Se dan cuenta?
¡Absolutamente! Fíjate que nos dicen, a mí y a mi señora, directamente, con palabras, queremos agradecerles a ustedes, la verdad es que ustedes son unos papá y mamá que no tienen comparación. Estamos sobre agradecidos del rol paterno y materno de ustedes. Cada vez que pueden nos dicen que somos los mejores papás del mundo. Lo reconocen, lo agradecen y también se está
repitiendo una vez más la historia, en que el mayor nuestro fue papá hace 1 año 10 meses, ¡y es un tremendo papá! También organiza su vida entre la música, las clases en la universidad y el ser padre presente, 50 y 50 con su señora. No, no solo traer la plata, es formar, que se identifique con las cosas importantes, valores, el significado de la vida, el significado del otro, todo eso y yo creo que lo hemos logrado. Me cuesta decirlo, pero yo tenía pocas expectativas conmigo. Sobre todo por la infancia, ¿no? Por la infancia en que todo me salía mal. Yo creo que eso me tiene que haber influido en la autoestima, la seguridad. Ser el peor del curso, ¡te lo encargo! Te lo encargo, porque es super complicado. En el fondo, ¡como que todos te miran como que eres huevón! ¿Te das cuenta? Y esa cuestión te va marcando igual, muy fuertemente
-¿Y seguiste haciendo deporte después?
Toda la vida, todos los días de la vida, si yo no me muevo, estoy muerto. Yo creo que son secuelas del déficit atencional. Si yo no muevo el cuerpo, ando más ansioso. Por ejemplo, yo tengo una oficina y yo no uso el auto, sino que voy en bicicleta. Y uso la bicicleta todos los días de la vida. Antes nadaba 4-5 veces a la semana, hasta la pandemia, en que se cerraron todas las piscinas. Entonces compré un par de máquinas para ponerlas acá en la casa y hago ejercicio todas las mañanas igual Si no, no me puedo concentrar Mi trabajo en la vida ha sido trabajar pa’concentrarme. Y pa’ concentrarme me ha ayudado: el ejercicio y la música. Es lo que me ha ayudado a concentrarme. Y no he tomado nunca ritalin.

-El rol de padre ha evolucionado. En tu caso, tú has tomado lo que tu padre te dio, por ejemplo la capacidad de relacionarte a través de la música y al mismo tiempo has podido tomar distancia de las cosas que él representaba y que a ti que no te gustan. Tuviste un modelo claro. Hay muchos que no han tenido ese tipo de imagen o modelos. La sociedad ha cambiado mucho y muchos roles han adquirido una fluidez que no tenían antes. Para poder ejercer el rol de padre ideal, se requiere una imagen de género muy clara. Actualmente, las imágenes de género están más fluidas. Cuáles serían las anclas para poder mantener este rol, que es tan importante, en un momento donde hay tanta duda con respecto al género y en un momento donde hay tantos hombres que tienen hijos y tan pocos padres.
No sé si voy a poder contestar bien la pregunta, pero voy a tratar. Desde mi punto de vista, yo fui muy crítico de que mi padre haya sido un tipo tan importante para el resto del mundo, que no haya estado presente como papá y que le haya dejado toda la pega a mi madre. Eso era asimétrico. Desde la perspectiva que se vea. Si bien es cierto eran otros tiempos, una manera de sociedad o todo lo que tú quieras, todos los papás de mis amigos, todos, eran igual que mi papá Eran proveedores, llegaban cansados en la noche a comer y ver televisión y acostarse. En mi familia, machista tremenda, yo quería aprender a cocinar o quería lavar los platos. Entonces mi mamá me decía: “¡Oiga, usted está molestando acá, vaya a jugar! “Pero,
¡enséñame a cocinar!” “¡No, no, no! Vaya a jugar, vaya a jugar Yo hago esto Nosotros ¡nosotras! hacemos esto” Y mi abuela lo mismo. “Oiga, está molestando acá, esto no es un rol suyo”. Entonces pensaba ¿por qué?
Yo se lo digo a mi señora y a algunos amigos que yo estoy absolutamente convencido de que si los que estuvieran a cargo del mundo fueran realmente las mujeres, tendríamos la quinta parte de los problemas. Primero, si el Putin fuera mujer y tuviera hijos y el otro el ucraniano y estuvieran conversando, ya se hubieran puesto de acuerdo, irían con las guaguas, ¿oye te queda leche? Ya, oye, dejémonos de huevear,... por favor, arreglemos… oye, te mando …¡Lo arreglarían y lo arreglarían! (con fuerte énfasis)
En el fondo, yo soy un convencido, este hiper paternalismo machista, desde mi perspectiva, es lo que peor le ha hecho a nuestra cultura en los últimos miles de años y es lo que no nos ha permitido avanzar. Algo que decía Humberto Maturana, el biólogo, que tuve el honor de ser alumno de él en el postgrado y él hablaba que hace 10 mil años atrás había una cultura que él llamaba matrística, que no era que las mujeres estaban a cargo de todo, sino que era el respeto a todo lo ‘mater’ que da la vida, que entrega la vida y que tenía que ser la que diera las pautas de lo que era la vida propiamente tal. No era un matriarcado, sino que era realmente una postura central del mater y a mí me hizo demasiado sentido. La verdadera inteligencia emocional la tienen las mujeres y no los hombres. Yo soy super crítico del género masculino.
-Oye, Beno, la capacidad de entender ese concepto es una cosa bien básica, y que sin embargo parece no ser entendida por la mayoría: reconocer que las mujeres o el sexo femenino tienen capacidades que necesitan ser reconocidas. Si una lo pone al revés, ¿habrá alguna relación crees tú entre esto y una sensación en el género masculino de que hay una amenaza en su contra y que esto de ser feminista o de que las mujeres tengan más poder se siente como un reto o como una amenaza o una disminución de lo que significa ser hombre?
¡Absolutamente! Todo el tema del control, del poder, de estar a cargo, toda la cosa del ego, de no perder terreno frente a esto. Yo siento que los hombres se sienten super amenazados Pero ¿cuánto de real hay de eso? Lo voy a poner en el terreno micro. Yo no he sido acá como mi padre, padre contralor, poderoso, gran doctor y todo eso y yo no siento que por no haber ocupado ese rol, mi señora me mira en menos. Todo lo contrario. Justo ha sido lo contrario. ¡Es más! Me ha permitido, puchas, poder hablar de lo que me duele, de cuando yo me siento más frágil, de cuando necesito un poquito de ayuda, y ya pos, pero no por eso yo soy ni gay, ni poco hombre, ni la niñita hombre del grupo, no soy nada de eso. Lo dramático de toda esta cuestión es que los más cagados en todo esto son los hombres. A diferencia de las mujeres, no tienen permitido realmente poder ser, mostrar la sensibilidad, mostrar la vulnerabilidad, que es lo que yo veo en terapia mañana, tarde y noche. “Que yo tengo que ser fuerte, oiga doctor, es que si yo no trabajo, quien

trabaja en la familia, usted entenderá, pues oiga, ¿ah?”. O “es que yo tengo que trabajar mucho y no tengo tiempo para estas cosas Mire y yo aquí en esta oficina que usted me citó estoy perdiendo de trabajar y qué sé yo, pues, entiéndalo, pues! ¿Ah?”. Entonces en ese discurso, quien ha perdido más son los hombres. Y también pierden las mujeres al no poder compartir. Compartir “realmente”, con erre mayúscula, en un nivel horizontal con el otro género. En el fondo el destino en la tierra está centrado en el cambio de paradigma del género masculino y en un reordenamiento profundo de los roles que tiene que ver hasta con el ecosistema, ¿ah? La propiedad y todo este cuento. Si no se produce eso estamos cagados hasta la pared del frente. He estado pensando mucho en la guerra del Putin con este otro gallo y yo te decía, si realmente hubiesen sido mujeres las que están negociando, no tendríamos este tipo de problemas. Tendríamos otro tipo de problemas. Cómo cuidar nuestros hijos, sería un problema. Cómo querer mejor a nuestros hijos y que compartan y jueguen fútbol juntos.
-Finalmente, qué le dirías tú o qué mensaje quisieras dar sabiendo que esta entrevista la van a leer personas que te conocen, compañeros del curso, pero también otros lectores.
El mensaje que yo tengo internalizado es que lo más importante que yo he hecho en mi vida es ser papá. No haber estudiado medicina. No ser psiquiatra. No ser músico. No. Lo más importante que yo he hecho en mi vida y de lo cual me siento

tremendamente orgulloso, es: ser papá (con énfasis). El resto son agregados. El violín es un agregado Maravilloso y que me ha ayudado. La psiquiatría ha sido muy interesante, porque he ayudado a mucha gente. La pareja ha sido muy buena en términos de apoyo y qué sé yo. Pero lo más importante en mi vida, que yo he hecho, es ser papá. Y siento que mi mensaje es para todas las generaciones que vienen: que entiendan que es un tremendo privilegio ser papá, poder trabajar esa paternidad de la manera más creativa y productiva posible y de la manera más amorosa posible.
Desde mi experiencia de trabajo psiquiátrico, aunque no tengan muchos
medios económicos, tener un papá cercano, en el cual confiar, vale más que millones de dólares en el banco Entonces ese es mi mensaje. Para mí, lo más importante de la vida ha sido ser papá. Y ser buen papá, con B larga, presente. No solamente traer cosas, sino que en la entrega humana. Ser papá y ser persona,… la verdad es que lo demás son agregados. Que ha sido bueno, que ha sido entretenido, que ha sido productivo, que ha sido todo lo que tú quieras, todo, todo, todo, todo! Pero, el sol que alumbra la vida para mí, es ser papá. Eso quería decir.
-¡Muy lindo! Muchas gracias, Beno.

Tocando en el Teatro Caupolicán repleto, con Lisette Lavanchi representando a la Facultad de Medicina Norte. Premio a la mejor canción del festival de la ACU (Agrupación Cultural Universitaria), puntal de la expresión artística en una época muy dura del país.
Apéndice: 1.
Enlace para: Concierto para 2 violines de J.S.Bach

Ruby Bridge

Amanecía un viernes, era su día… “su viernes”.
Se despertó con una sonrisa levemente coqueta, “¡hoy es mi día!”, pensó. “Hoy me siento plena, sexy… sensual”.
Ya había decidido qué vestido usar. Su paso por la ducha no pasó inadvertido, mientras caía el agua sobre su cuerpo, exploraba con delicadeza y quizás con ansiedad aquellos rincones de múltiples secretos. Cada centímetro que recorría con sus dedos, la estremecía. Evocó un nombre en su mente, una figura… sus dedos se posaron en su sexo, aquello tenía nombre y rostro.
Recordó el último encuentro y revive esos
momentos de pasión y locura con él. Lo llamó mentalmente a su lado... nuevamente hicieron el amor a escondidas, clandestinamente, como le gustaba a él… fue exquisito sentirlo de nuevo.
Se vistió sin apuro, con elegancia, seductora como era ella. Salió caminando segura de sí misma, con su vestido negro y ajustado, dejando entrever sus curvas, un escote insinuante bajo el sol… solo llevaba un sostén transparente, finísimo y de exquisito gusto, nada más que eso sobre la húmeda piel.
Así era ella… le gusta andar así cuando usa

vestido, se siente más libre… más mujer.
Llegó al café de siempre, el mozo que siempre la atiende y el cual siente una admiración secreta por ella, la condujo a la mesa reservada como todos los viernes, más privada, lejos de las miradas… a la espera de su acompañante.
“Lo de siempre”...susurró ella, con dulce coqueteo.
Mientras revisaba su celular y leyendo los mensajes recibidos, no se hizo esperar la llegada de él.
Alto, ojos cafés claro, pelo cano y desordenado, medianamente largo, una sonrisa conquistadora, en fin un galán de tomo y lomo, un hombre como a ella le gustaba Se acercó, la besó suavemente como degustando cada centímetro de esos labios carnosos, naturales, sin labial, porque a él le desagrada.
Entre susurros y risas de complicidad, olvidándose del resto de los asistentes a la taberna, él deslizó la mano bajo la mesa posándose en el muslo de ella, buscando aquello que por decisión de ambos… le pertenecía, aquel volcán en erupción bajo ese vestido negro, el cual ha sido el guardián de momentos de intenso placer.
Sin duda… ese viernes se avizoraba como muy prometedor.
El café era la antesala para continuar en un lugar más privado.
Salían cada viernes caminando como dos amigos de la infancia, conversando, riendo,
con un poco de nervios y complicidad por lo que se venía
Entraron al pequeño departamento que arrendaban para la ocasión, que se ubicaba en Providencia entre calles discretas, un edificio residencial cualquiera muy bien cuidado, ventanales amplios, una decoración de exquisito gusto.
Apenas cerraron la puerta, no podían esperar, sus cuerpos se entrelazaron, sus manos se recorren desesperadamente, ella tratando de servir algo para beber, él la contuvo, “deja… deja para después”, decía suavemente mientras deslizaba sus labios ardientes por su cuello.
Ella coquetamente entró al baño con su amplia cartera, aquella que guardaba los secretos que la acompañan en este nuevo viernes.
Se para en el umbral de la puerta con garbo y sensualidad pura… él tendido en la cama, no lo puede creer; abre aún más sus ya expresivos ojos… no pueden esperar más.
Ella con tacos altos, un modelador color negro de diseño en malla transparente, un cinturón negro de cuero que rodeaba desde la espalda bajo el busto, desde los hombros hasta los pies, se delineaba sensualmente su figura y sus curvas.
Una coqueta abertura dejaba entrever esa fuente de placer
La alcoba era testigo de los gemidos, suspiros y risas, mientras se amaban aprovechaban de conversar, de contarse como fue la semana… pero ella no quería
perder ni un minuto más y sellaba los labios de su amado con un apasionado beso, mientras murmuraba suavemente "menos hablar y más acción", así era ella y a él le encantaba que ella tomara la iniciativa.
Seductoramente le pedía que se quedara quieto, que se entregara a ella, sabía cómo hacerlo feliz, conocía lo que le gustaba y como...
Sacó el gel de masajes, sabor a chocolate, untó sus manos y recorrió su cuerpo masajeándolo, como delineando cada pliegue de él.
Luego con una pluma de avestruz de color calipso, le dio pequeños toques entre los muslos, alrededor de las tetillas y en el cuello
Su cuerpo vibró de excitación, luego ella hizo lo mismo frente a él, disfrutaba este espectáculo que le era exquisitamente presentado.
Luego sus cuerpos se unían reconociéndose, vibrando juntos en ese momento sublime, las palabras están de más, en ese momento solo cabe sentir, tocar y amarse como si fuera el último encuentro.
Luego de unas horas de complicidad venían a la ducha juntos, vestían y emprenden el regreso a sus respectivas casas. ...así estuvieron durante tres años de encuentros furtivos y pasionales.
A mediados del tercer año, ella le telefonea, situación que a él le llamó mucho la atención pues nunca lo hacía, resguarda su identidad y privacidad a morir... le dice: “Necesitamos hablar, no faltes este viernes, te espero a la misma hora… es importante”.

Antes de que él le pregunte detalles, ella cortó
Llegó unos minutos antes a la cita, iba vestida con un vestido rojo, ajustado hasta bajo la rodilla, unos botines negros altos, una chaqueta cortita en tonos rojo con negro y un sombrero Alone, de pañolenci, con un coqueto detalle de una cinta negra. Se le notaba nerviosa, ansiosa.
Aparte del café pidió un vaso grande de agua, creía que lo iba a requerir, sin duda era necesario.
Llegó él, con su prestancia de siempre, sonrisa conquistadora, luego el beso lento, cálido y cómplice.
Ella cerró los ojos para atrapar ese momento, él notó que ella no tenía su celular en la mesa a la vista como otras tantas veces. Ella le pidió amablemente que pusiera su celular en silencio y que lo guardara, no quería interrupciones. Aunque él por su trabajo debía mantenerse comunicado, esta vez intuyó que algo pasaba y que era mejor guardarlo.
Ella le tomó las manos acariciando cada uno de sus dedos, como queriendo retenerlos en su memoria.
Pasaron unos minutos en silencio... hasta que le preguntó: "¿Dime que pasa?".
En su cabeza, las palabras daban vueltas y más vueltas, como queriendo escapar de allí, no sabía cómo empezar, por mientras luchaba en su fuero interno para que las lágrimas no brotaran antes de lo que tenía que decir… tras una pausa eterna, solo pudo decir: "Me enamore de ti"...

Él tragó saliva, su rostro cambió notoriamente, le soltó la mano con cierta brusquedad "Te advertí que esto no podía pasar, yo no me enamoro, no creo en el amor, el amor duele, te hace sufrir, por eso cuando empezamos a salir dejé las cosas muy claras".
Ella no se atrevía a mirarlo, mientras su corazón gritaba desesperadamente: "¡Cómo no enamorarme de ti si me haces tan feliz, si nos contamos todo, hasta compartimos fotos de nuestras familias, de las vacaciones con ellos, como no enamorarme de ti, si cada vez que escucho tu voz, los ojos se me iluminan, mi corazón se agita, y mi deseo por ti crece más y más…!”
Cuando por fin pudo levantar la vista, ya sus lágrimas no pudieron esperar, rodaron raudamente por sus tersas mejillas, como queriendo escapar de ese momento. Su corazón fue quien tomó la palabra y no supo ni cómo ni qué palabras salieron de su garganta, pero lo dijo.
Ella le hizo saber cuánto ha significado todo este tiempo en su vida, cuánta admiración sentía por él, le comunicó y expresó sus sentimientos, a riesgo de que el saliera de allí y no lo viera nunca más.
Él no dijo ni una sola palabra, es como si de pronto su profesión que lo representaba tan bien se esfumara, no quiso o no supo qué decir.
Ella valientemente tomó la decisión y le comunicó:
“No te veré más, me alejo para siempre de tu vida, sabes bien que no llamo, no soy invasiva, ni te buscaré
Respeto profundamente tu privacidad y tu vida familiar y laboral, quédate tranquilo, ¡yo desaparezco!”.
Ella se quedó luego en silencio, bebió agua como para ahogar sus lágrimas, aquellas que no la dejaban ni siquiera ver.
Y como esperando, quizás en el fondo de su corazón, una reacción de él, una negativa a dejarse de ver…
Pero no, eso nunca llegó.
Ocurrió ese largo instante en que no sabes que hacer ni decir.
Acto seguido, él se levantó, la besó en la frente, tomó sus manos y se despidió, diciéndole: "Gracias por todo este tiempo, por hacerme feliz, pero por sobre todo, gracias por haber sido tan reservada y discreta en cuanto a lo nuestro... adiós”.
Salió del café sin mirar atrás, como queriendo borrar de un golpe todo lo vivido.
Ella lo miró hasta perderlo de vista, bebió nuevamente hasta tragarse esas lágrimas que tanto dolían al caer por su rostro.
Después de unos minutos se retiró, camino sin rumbo, su cabeza ya no daba más, luego en su departamento rompió en llanto.
Y así permaneció por cuatro meses, todos los días esperando un mensaje, un llamado, pero nunca sucedió… nunca llegó ese ansiado contacto.
Pasó el tiempo y llegó el verano, sus ojos ya
no tenían lágrimas, pero seguían siendo hermosos y expresivos como muchas personas se lo habían hecho notar Lucía bronceada, iba con ropa ligera de colores vivos, muy a tono con su estilo y la armonía de sus curvas.
Entró después de mucho tiempo al mismo café que fue testigo de su declaración y posterior ruptura, se sentó en la mesa del rincón de siempre, leyendo un libro y bebiendo lentamente el exquisito y aromático café.
Cuando de repente levanta la mirada y ve entrar a su amado de la mano de otra mujer... sin duda no era otra, recordó, era su mujer, su señora.
Un nudo en la garganta y los recuerdos la volvieron a invadir, pensó pararse e irse inmediatamente de ahí, pero sus piernas no responden.
Se sintió muy débil, pensó: “Y si me tropiezo y caigo al salir, él se dará cuenta que me

puse nerviosa”. Pero algo en ella revivió, como un Ave Fénix, sacó fortaleza y valentía que ni ella misma creyó poseer
Se levantó con dignidad y elegancia, sonriente se acercó al mesón, y su voz se escuchó clara y firme: "¡Gracias, nos vemos el próximo viernes, no olvides reservármelo!". Salió orgullosa de haberlo hecho y sin titubear.
Por suerte su departamento quedaba cerca, porque al llegar y abrir la puerta, corrió hasta su dormitorio desplomándose sobre la cama, abatida, agotada y sin fuerzas.
“Ciclo cerrado... etapa superada”, pensó. Ya no más los viernes… no en ese café al menos
Hoy es solo un bello recuerdo de los mejores momentos vividos.
Me siento agradecida.

Claudio Nash
Doctor en Derecho
Académico
Universidad de Chile

“Nosotros, los pueblos de Chile, nos entregamos libremente esta nueva Constitución, deliberada y decidida por todas y todos quienes habitan en nuestro territorio en un proceso participativo, abierto y transparente” (Propuesta de Preámbulo de Nueva Constitución)
Luego de un año de intenso trabajo, la Convención Constitucional ha acordado un borrador de nueva Constitución que deberá ser armonizado y luego sometido a plebiscito donde será aprobado o rechazado por la ciudadanía el 4 de septiembre de 2022.

En esta etapa es pertinente recordar que el proceso constituyente está directamente vinculado con las movilizaciones sociales de octubre de 2019, donde el pueblo se volcó masivamente a las calles para expresar diversas demandas sectoriales, pero también una exigencia más de fondo:
un nuevo acuerdo político y un nuevo acuerdo económico-social Este movimiento fue brutalmente reprimido y luego, en pandemia, muchas de las demandas sociales fueron olvidadas por la clase política, pero la demanda por un nueva Constitución sí se mantuvo plenamente vigente y con un gran apoyo popular expresado en el plebiscito de octubre de 2020, cuando cerca del 80% de los votantes aprobaron un proceso constituyente y decidieron que este debía ser a través de una Convención Constitucional electa al efecto; cuestión que se materializó en mayo de 2021 y la Convención se instaló en Julio del mismo año. En consecuencia, estamos ante un proceso constituyente originado por las movilizaciones populares y con amplio respaldo en las urnas

Para poder evaluar lo que está en juego, debemos tener presente que una Constitución es la ley superior de un Estado, que organiza y distribuye el poder y también se encarga de poner límites a los poderes constituidos. Además, en el caso chileno, el proceso constituyente representa una oportunidad de canalizar institucionalmente el conflicto político y social que se encuentra abierto desde

octubre de 2019 y cuyos fundamentos aún están plenamente vigentes
Por último, es necesario reiterar que las objeciones a la Constitución de 1980 y sus reformas, no solo tienen que ver con su origen espurio, sino que también están vinculadas con su contenido. En efecto, existe amplio consenso en que la Constitución vigente se caracteriza por un modelo basado en el autoritarismo político; neoliberalismo extremo en lo económico; e, individualismo en lo cultural. Por tanto, el proceso constituyente no sólo debe ser legítimo en las formas, sino que también debe proponer un modelo legitimado socialmente en los aspectos sustantivos.
Evaluación de la Propuesta Constitucional
El primer aspecto que debemos valorar es que el proceso de toma de decisiones en la Convención ha sido democrático, participativo y dialogante. Es democrático, toda vez que la Convención es un órgano electo popularmente, paritario, con representación de los pueblos originarios y con participación relevante de movimientos sociales e independientes. Ha sido profundamente participativo, ya que en todo su desarrollo se han abierto canales para que la ciudadanía pueda ser parte incidente de la discusión constitucional Por último, ha sido dialogante, toda vez que los sectores parte de la Convención han debido negociar cada norma para poder alcanzar el alto quórum establecido (103 de los 154 votos para aprobar cada norma). Este proceso, en definitiva, es un cambio radical respecto de

la Constitución impuesta en dictadura y también es un avance democrático respecto de toda la historia constitucional chilena.

El segundo aspecto importante es el de los contenidos En este campo, lo que nos interesa es determinar si la Convención propone un texto constitucional coherente, que sea capaz de dar respuesta a las demandas ciudadanas que históricamente han sido desoídas por la élite política. Por tanto, un nuevo diseño constitucional debe ser capaz de redistribuir el poder y crear condiciones para construir una sociedad con pleno respeto de los derechos humanos y en armonía con la naturaleza.
A estos efectos, me parece importante revisar cuál es la estructura que propone el borrador de Constitución en aquellas áreas esenciales para profundizar y ampliar nuestra convivencia democrática
1) En relación con los Principios Constitucionales que deben inspirar toda la actividad del Estado, el borrador propone sustituir el actual Estado “subsidiario” por un modelo de
“Estado Social y Democrático de Derecho”, donde el Estado se compromete activamente con el bienestar de la población y cuyo fundamento son la protección y garantía de los derechos humanos; asimismo, se reconoce que la soberanía reside en el pueblo y se visibiliza el Chile plural, donde coexisten distintos pueblos y naciones que enriquecen nuestro país y, por ello, se habla de un Chile plurinacional, donde las naciones conviven con base en el respeto mutuo (intercultural) y en armonía con la Naturaleza (ecológico). Además, este Estado se asume como paritario, donde la convivencia entre géneros se da en base a igualdad y no discriminación.
El futuro artículo 1 debiera ser del siguiente tenor:
Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural y ecológico. Se constituye como una República solidaria, su democracia es paritaria y reconoce como valores intrínsecos e irrenunciables la dignidad, la libertad, la igualdad sustantiva de los seres humanos y su relación indisoluble con la naturaleza. La protección y garantía de los derechos humanos individuales y colectivos son el fundamento del Estado y orientan toda su actividad. Es deber del Estado generar las condiciones necesarias y proveer los bienes y servicios para asegurar el igual goce de los derechos y la integración de las personas en la vida política, económica, social y cultural para su pleno desarrollo.


Debemos aclarar que, ni con el reconocimiento de la plurinacionalidad ni con la paridad, se rompe el principio de igualdad, al contrario, estos principios permiten una convivencia en condiciones de igualdad respecto de grupos que históricamente han sido invisibilizados y discriminados. Tampoco dichos principios implican algún tipo de división del Estado, temor particularmente extendido con el tema de la plurinacionalidad, ya que el propio texto constitucional propuesto se encarga de aclarar que ni la unidad del Estado ni de su territorio se alteran por el reconocimiento de una realidad fáctica como es la pluralidad de naciones que conviven en un mismo territorio.
En lo que se refiere a los pueblos indígenas, no solo se avanza en el reconocimiento de la plurinacionalidad, sino que se adoptan una serie de medidas para que este nuevo estatus tenga efectividad y no sea meramente simbólico. De esta forma, se consagra el pluralismo jurídico, que implica que dentro del Sistema de Justicia del Estado coexistirán, en forma coordinada y bajo la supremacía de la Corte Suprema, el sistema general de justicia y uno particular de los pueblos indígenas para resolver conflictos
conforme a sus usos y costumbres. Además, en materia de tierras y territorios, uno de los grandes temas pendientes entre el Estado y los pueblos indígenas, se reconoce el derecho de propiedad indígena, se consagran obligaciones para el Estado y se deja constancia de que la “restitución constituye un mecanismo preferente de reparación, de utilidad pública e interés general”. Estas normas pueden ser el inicio de una nueva relación entre el Estado y las comunidades en conflicto, particularmente, del pueblo mapuche, basado en condiciones de Justicia, luego de más de 150 años de invasión, despojo y colonización, seguidos de una brutal represión en décadas recientes.
En cuanto al principio de paridad, este representa una conquista del movimiento feminista, pero no es la única. Aparte de la paridad en los organismos públicos, se han logrado normas sobre derechos sexuales y reproductivos, la igualdad en el trabajo, el reconocimiento al trabajo doméstico y de cuidados, entre otras cuestiones de una agenda amplia en materia de igualdad sustantiva.


2) Un aspecto central del acuerdo constitucional son los límites al poder del Estado En esto, los derechos humanos son un aspecto esencial de toda Constitución. De esta forma, el borrador de Constitución pasa, de una Constitución que ni siquiera los nombra, a una propuesta constitucional que diseña un verdadero sistema de protección de derechos humanos. En efecto, el borrador constitucional caracteriza los derechos fundamentales como “inherentes a la persona humana, universales, inalienables, indivisibles e interdependientes” y establece obligaciones de respeto, protección, garantía y promoción de estos derechos. De igual forma, mandata que las violaciones de derechos humanos deben ser reparadas integralmente, que existe el derecho a la verdad y la memoria respecto de las violaciones graves de derechos humanos. Asimismo, se da rango constitucional a los derechos consagrados a nivel internacional, superando un déficit del actual texto constitucional que generó dudas sobre la jerarquía de los derechos humanos durante tres décadas en los tribunales nacionales, ralentizando su plena garantía.
En lo que dice relación con el catálogo de derechos se da un paso histórico, ya que el nuevo texto no solo reconoce los clásicos derechos de orden civil y políticos, sino que se abre a consagrar un completo catálogo en materia de derechos económicos y sociales (vivienda, salud, educación, seguridad social, derechos laborales, derecho al agua, entre otros) y derechos de grupos históricamente discriminados (niños/as y adolescentes,
personas mayores, personas en situación de discapacidad), derechos colectivos de pueblos indígenas y pueblo afrodescendiente. Cabe destacar que se consagran también derechos inéditos en nuestras constituciones como son derechos sexuales y reproductivos, el derecho a la identidad de género, derecho a una muerte digna; y, a la vez, se fortalecen el derecho de propiedad y de emprendimiento.
Por otra parte, se crean organismos encargados de la protección de los derechos consagrados constitucionalmente y se dota a la ciudadanía de recursos constitucionales para exigir su respeto. Así, la propuesta constitucional crea un organismo autónomo, la Defensoría del Pueblo, y una Defensoría de la Niñez (como la actual, pero con rango constitucional) En cuanto a las acciones constitucionales, se consagra una Acción de Tutela de Derechos y una Acción de Amparo (hábeas corpus). De esta forma, los derechos no solo son reconocidos , sino que se dota a la población de mecanismos constitucionales para exigir de las autoridades el cumplimiento del mandato constitucional en materia de derechos humanos.
3) Una materia que me parece debe ser destacada de una manera especial son las normas sobre Medioambiente y Naturaleza. Cabe destacar la consagración de la Naturaleza como sujeto de derechos y un conjunto de obligaciones del Estado en la materia; el reconocimiento de los animales como sujetos de especial protección; el deber del Estado de adoptar medidas ante la crisis climática; y la creación de una Defensoría de la
Naturaleza, entre otras materias. Sin duda, un sello característico del texto constitucional es la centralidad ecológica de sus normas y la creación de una verdadera institucionalidad para su protección, muy por sobre la experiencia histórica en Chile y en el derecho comparado.

4) En relación con la Forma de Estado, la propuesta constitucional propone pasar de un Estado históricamente centralizado, a uno que se caracteriza como “regional” y que le da mayor poder y autonomía a las regiones y comunas; demanda histórica frente a la concentración de poderes en Santiago. Por otra parte, la relación entre las regiones ya no estará basada en la competencia, sino que en la solidaridad. Asimismo, se reconocen nuevas figuras, como son, los territorios indígenas autónomos y las regiones especiales (Archipiélago Juan Fernández y Rapa Nui), que el Estado debe apoyar de forma particular.
5) En materia de Sistema Político, el desafío para la Convención era proponer un sistema que modifica el actual modelo político que se basa en una idea autoritaria y concentrada del ejercicio del poder, donde el Presidente/a de turno tiene una

total preeminencia respecto de los otros poderes (legislativo y judicial). Por ello, la propuesta constitucional busca que se redistribuya el poder a través de un modelo presidencial clásico, pero con mayores contrapesos en el legislativo; un congreso de dos cámaras, pero diferente al actual modelo, ya que el poder político estará en la cámara de diputados/as y una segunda cámara que tendrá un carácter territorial (que sustituye al actual Senado) y con atribuciones centradas en la representación de las regiones en el nuevo modelo de Estado regional. Sin duda, esta es la mayor modificación al sistema político en 200 años y es plenamente coherente con una nueva división del poder en Chile con énfasis en las regiones y una redistribución del poder que ya que está concentrado en el ejecutivo, sino que en un modelo que apunta a la colaboración política y a efectivos controles de parte de las minorías políticas.
De igual forma, se consagran normas que apuntan a una ampliación democrática, dando paso a formas de democracia participativa inéditas en Chile. Así, se establece la iniciativa de leyes por parte de la ciudadanía o la iniciativa popular para la derogación de normas legales; e incluso, se diseña un mecanismo para propuestas populares de reforma constitucional
Asimismo, se han aprobado un conjunto de normas vinculadas con la lucha contra la corrupción; por ejemplo, se han incorporado al texto constitucional los principios de probidad, transparencia y rendición de cuentas. Además, se mandata al Estado para adoptar medidas para su

combate y se consagra el derecho de acceso a la información pública y se le da rango constitucional al Consejo para la Transparencia.
Por otra parte, el borrador de Constitución también trata el tema de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y Policías. En cuanto a las FF.AA., se elimina toda referencia a la seguridad interior, lo que permite comenzar a superar la doctrina de la seguridad interna, presente en las FF.AA. desde los años 70 hasta nuestros días. En cuanto a las policías, se consagra su desmilitarización y se resalta su carácter civil. De la misma forma, tanto en materia de FF.AA. como de Policías, se deja establecido que estas se encuentran bajo el mando civil y son instituciones no deliberantes Asimismo, se consagran mayores controles a los estados de excepción constitucional a fin de evitar que estos sean usados para resolver conflictos políticos y que las personas queden sin la debida protección judicial.
6) En relación con el otro poder del Estado, el Judicial, el borrador propone un nuevo Sistema de Justicia, que reorganiza la administración del poder judicial y se crea un órgano superior de administración (Consejo de la Justicia); también se reconocen los sistemas jurídicos de los pueblos indígenas y la necesidad de que estén debidamente coordinados con el sistema de justicia general manteniendo, por cierto, la supremacía de la Corte Suprema; se garantiza la independencia judicial y se fortalecen las garantías de un debido proceso; y, se consagra la perspectiva de género como un principio
interpretativo que obliga a los tribunales a hacerse cargo de la discriminación histórica contra las mujeres y disidencias sexuales.

Como era de esperar, el borrador propone un cambio en materia de Justicia Constitucional Así, se reemplaza el actual Tribunal Constitucional por un nuevo órgano: Corte Constitucional. Esta Corte tendrá importantes atribuciones en relación con normas contrarias a la Constitución, pero que son más acotadas que el actual Tribunal Constitucional; principalmente, se busca evitar que este órgano intervenga en el debate de las leyes y su rol sea posterior y no coetáneo con el proceso político.
Este recorrido por la estructura constitucional nos demuestra que la nueva Constitución propone un acuerdo político acorde a los desafíos de una sociedad compleja y plural como la chilena, se hace cargo de las demandas ciudadanas y nos permite que la futura Constitución también sea aquella utopía que debe mover a la política en las próximas décadas.
Santiago, 03 de junio de 2022

Alejandra Mora S.
Creo que fue el año 2002 cuando acompañé a mi abuela en un viaje de la tercera edad (de esos que organizan las cajas de compensación) al sur de Chile. El viaje comenzó en Temuco, con escala en Puerto Montt donde tomamos un ferry de tres días hasta llegar a Puerto Natales.
Recuerdo nítidamente esos colores desde el verde oscuro al gris lluvia en ese paisaje de islas y canales, los glaciares a lo lejos, las cascadas de agua dulce cayendo al mar, los escasos poblados a orillas de las islas, donde las casas estaban conectadas con pasarelas de madera por el poco espacio existente entre la tierra firme y el mar, las toninas saltando al lado de nuestra embarcación.
Yo simplemente me enamoré del misterio del paisaje patagónico litoral, de esas islas y canales pasando alrededor durante ese
y canales pasando alrededor durante ese lento viaje.
En ese entonces yo era una estudiante de segundo año de Geografía, y estaba fascinada con lo que estaba aprendiendo en la Universidad: que los paisajes son procesos donde todo lo que se ve tiene una explicación en el tiempo y en el espacio.
Desde entonces la Patagonia se convirtió en una pasión y en los años consecutivos, cada vez que tuve tiempo y dinero, partía con mi mochila al hombro a viajar por sus rincones, sola o acompañada, con alguna libreta para anotar ideas o dibujar alguna cosa, escudriñando mapas, siempre atenta a algún libro o alguien que me contara nuevas historias, feliz de poder sentir el olor a lluvia que cae sobre los helechos y la tierra blanda y la brisa del viento húmedo en las mejillas.

Un mapa del sur de Patagonia en mi escritorio, con un pequeño milodón y la bandera Magallánica. Foto: AMS

Siempre fantaseé con la idea de poder ser una exploradora de la Patagonia y poder descubrir algo nuevo y especial Fueron pasando los años, los trabajos, las experiencias de vida. También sabía que me gusta estudiar y que quería hacer un doctorado, pero no solo por el grado académico, eso me parecía absurdo. Queríasiempre he querido- vivir grandes aventuras.
Y así fue que al leer un libro que también relata una gran aventura, el Viaje del Beagle, de Charles Darwin, me encontré con ese tema que andaba buscando: hacer el primer mapa de los bosques de huiros gigantes de la Patagonia.
Imaginen un espacio como un bosque en el mar Adentro se encuentran huiros pero no acostados bajo el sol como los que vemos en la playa. Los huiros en el mar son esbeltos porque se alzan hasta la superficie del mar, a su vez afirmados a las rocas con grandes discos de fijación similares a raíces, que son hogar para muchos organismos: almejas, erizos, estrellas de mar… los huiros danzan con las olas, que vienen con fuerza desde el océano abierto pero al llegar al bosque se refractan en mil direcciones perdiendo su fuerza, haciendo que el bosque interior sea muy plácido. En ese ambiente flotan millones de larvas que buscan tranquilamente un espacio para crecer, y entre medio organismos más grandes como peces, lobos marinos y delfines por aquí y por allá. ¿Dónde estaban esos bosques maravillosos? Yo sabía que los huirales eran fáciles de ver en el Estrecho de Magallanes, pero nadie los había mapeado todavía.
Y yo, al saber de imágenes satelitales, tenía la base teórica y técnica para hacerlo.

Bosque de algas en el Estrecho de Magallanes. Foto: AMS
Los bosques submarinos de huiros gigantes en la Patagonia son únicos en el mundo. Se distribuyen a lo largo de las costas de aguas templadas a frías, que por su extensión sumada en total a lo largo de los fiordos y canales de Chile, hacen una suma que equivale a casi un tercio de la distribución global de esta especie. Además se trata de un ecosistema muy resiliente: por el hecho de que las temperaturas subantárticas del mar al sur del mundo no han aumentado tanto en comparación con el resto del planeta, estos bosques han permanecido en sus mismos lugares desde los tiempos de la expedición de Darwin, a inicios del siglo XIX. Se cree por lo tanto, que Patagonia es un refugio climático para esta especie.
Todo esto que les he contado en el párrafo anterior no se sabía; lo fui descubriendo durante el doctorado Mi tema que inicialmente comenzó como un asombro y una pregunta fue consolidándose poco a poco en un caleidoscopio de aprendizajes: tuve que aprender a bucear y algunas nociones básicas de biología marina, pasé
innumerables horas y días aprendiendo a programar para trabajar con cientos de imágenes satelitales, y por sobre todo a escribir artículos científicos, en donde cada frase tenía que ser concisa y ordenada, todo muy fundamentado por la literatura anterior y las observaciones de la investigación rigurosa.

Además, gracias a esta idea, logré el privilegio de ser una estudiante de una de las mejores universidades del mundo: la Universidad de Oxford. Gracias al hecho de estar allí pude aprender un poco más sobre muchas otras ideas, ese tipo de ideas que van marcando la delantera de grandes cambios de la historia. Pero lo mejor es que hice amigos maravillosos que me acompañan hasta el día de hoy en el camino de la vida.
La pandemia me pilló en Chile cuando estaba de vacaciones, y me quedé encerrada como todos. ¡Fue muy difícil! La angustia del presente y del futuro, pero por sobre todo el peso de la soledad fue algo que se me hizo terrible.

No tiene gracia tener buenas ideas y logros académicos, o incluso buenos amigos si no tienes con quien compartir la cotidianeidad de vivir, con lo bueno y lo malo, lo frágil y lo importante. En un momento llegué a temer por mi salud mental. Nada tenía mucho sentido en ese momento.
Y por esas cosas del destino, un antiguo pololo volvió a aparecer en mi vida, y comenzó otro período de la vida, revolucionario y primaveral: el tiempo del amor. Yo no tenía idea de lo que era vivir un buen amor, tenía una imagen muy práctica o dramática de estar junto a alguien y no tenía idea de lo que era ser realmente un equipo de a dos. Lentamente aprendi(mos) a escucharnos y a entendernos, a pensar en conjunto, y también a esas cosas de aprender a organizarnos y aprender a compartir un encierro pandémico con alegría.
Hoy me encuentro en Canadá haciendo un postdoctorado, y mi compañero se convirtió en mi esposo. Mi doctorado sirvió para inspirar a nuevos estudiantes a desarrollar nuevas técnicas de mapeo satelital de macroalgas con una enorme variedad de nuevos usos y aplicaciones, y ahora mismo estoy desarrollando nuevas metodologías para estudiar de mejor manera los bosques de algas, esta vez en Columbia Británica. Sueño con el día de regresar nuevamente a la Patagonia, con nuevas experiencias para poder aplicar allá en el sur, pero por ahora disfrutando este proceso tan especial. En conclusión las buenas ideas, si se buscan, se encuentran, pero hay que tener las antenas puestas para poder captarlas.

Alejandra Mora es Doctora en Geografía. En sus tiempos libres, trata de aprender a tocar canciones en acordeón.


Era un día 15 de septiembre de 1975, yo vivía en el centro de Santiago en Almirante Latorre con Sazie. A las siete y media de la mañana de ese día lunes, bruscos golpes me despertaron y cuando me dirigí a la puerta vi entrar muy violenta y rápidamente a dos o tres hombres corpulentos de aspecto rudo y cara de trasnochados. Eran agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) del Gobierno Militar que me buscaban. Atropellaron con sus cuerpos a mi madre que había ido a abrirles y se abalanzaron sobre mí
¿Tú soy (sic) el Chino Lastra, no? A ti te andábamos buscando, ¡vamos! No alcancé a contestar cuando se metieron a la fuerza a mi pieza y comenzaron a registrar mis cosas. Curiosamente encontraron una versión del nuevo testamento en mi velador, que yo por interés de conocer lo estaba leyendo. Como tenía despegadas las tapas por deterioro, me acusaron de usar el libro para enviar mensajes secretos tipo microfilms en la encuadernación, como lo hacía el Superagente 86 del espionaje en la versión televisiva estadounidense de la guerra fría.
Rápidamente terminaron el rastreo, les entregué un ejemplar del Rebelde, revista del MIR que me había entregado un amigo de Concepción, con el que me había encontrado en la universidad.
Mientras me llevaban detenido, con una actitud ingenua y tratando de darme
tranquilidad, les pregunté si podría volver a clases, me dijeron que sí y se rieron. Luego me introdujeron a una camioneta, me pusieron scotch en los ojos y partieron con velocidad a un sitio desconocido, donde me tuvieron encerrado, con los ojos vendados y amarrado con cadenas a un catre metálico y sin colchón.
Estuve ocho meses y trece días detenido. Dos meses en Villa Grimaldi un campo de torturas, tres meses en el Campo de Detenidos Políticos Tres Álamos y otros tres en el antiguo balneario popular, de veraneo para trabajadores, pobladores y sus familias del gobierno de Salvador Allende, en Puchuncaví Quinta Región; ahí tenía vista al mar.
Tengo recuerdos de ese tiempo, que más allá de la privación de mi libertad son cálidos; las visitas familiares, los amigos conocidos en esas condiciones y la lectura de la que me enamoré.
El tiempo sufrido en el campo de tortura es de las experiencias límites que he vivido.
Años más tarde, cuando estuve a cargo de la misión chilena a Haití después del terremoto de enero del año 2010, recibí el encargo de abrir el Hospital Universitario de Puerto Príncipe, que había sido abandonado con los pacientes dentro por los y las funcionarias cuyas casas también se habían caído. Llegar a ese recinto para ponerlo en funcionamiento con un equipo

Foto 2 Con Claudio Tapia 1978 Estación Mapocho C
internacional, igualmente fue un viaje al infierno, de esos que cuando sobrevives, aprendes
Cuando se produjo mi secuestro, pues no hubo orden de detención ni nada y me trasladaron a un lugar clandestino, yo cursaba el segundo semestre del segundo año de Medicina en la Sede Norte. Había logrado sortear el primer año, el primer semestre del segundo año y mientras comenzaba el segundo semestre de ese año, viviendo con mis padres que se habían venido a instalar a Santiago para agrupar a la familia, ocurrió mi detención. Mi hermana menor estudiaba dibujo técnico y mi hermano inmediatamente mayor, vivía esporádicamente con nosotros ya que su familia estaba en Los Ángeles y trabajaba en Santiago Otras dos hermanas y un hermano estaban en sus propios proyectos de familia.

Foto 1. Con mi Hermana Carmen. 1977. En Almirante Latorre.
Yo había ingresado el año 1974 a medicina viniendo desde Punta Arenas, donde tuve que dar exámenes libres, puesto que el año 1973 después del golpe militar, me expulsaron del liceo en el que estudiaba en
Concepción; donde había sido dirigente estudiantil Viajé a Punta Arenas, porque ahí vivían mis padres Mi papá era el director del Servicio de Impuestos Internos de esa ciudad.
Di la Prueba de Aptitud Académica, saqué un puntaje destacado como todos y todas quienes llegamos a medicina en el año 74, en el auditorio de la escuela de Medicina Norte. Decidí estudiar en esa misma sede, y hasta el día de hoy celebro haber tomado esa opción porque a pesar de las características de la época, esta sede y en este curso tuve un lugar de acogida y sobrevida.
Hice el primer año, con el grupo que egresó un año antes que nosotros Allí, descubrí el “espíritu de la Norte”, al menos ese fue el que me tocó a mí.
Viví entre el descubrir ese mundo universitario y un mundo marcado por mi historia, su presencia en una vida cotidiana muy dura. El mundo universitario me dio un estímulo, el encuentro entre pares que hice tímidamente fue un poco de bálsamo para mí.

El 28 de mayo del año 1976, a raíz una visita de la Comisión de Derechos Humanos previa a una reunión que tendría la Organización de Estados Americanos en Chile, junto a casi todos los presos políticos (1) fuimos puestos en libertad. Tenía dos visas al extranjero para salir a un exilio voluntario, a Inglaterra para hacer la carrera de medicina allá y a Canadá. Cuando me entrevistaron de la embajada, decidí quedarme en Chile y comencé a solicitar el reingreso a la universidad.

Averigüé en la universidad, donde la Dra. Inés Bradford, decana de entonces y mujer generosa y sabia, aceptó mi reingreso después de pedirme antecedentes. Aceptó el reintegro, puesto que no había tenido acusación alguna en mi contra (2) y mi familia había hecho trámites de “congelamiento”; así que administrativamente tenía derecho al reintegro y retomar mi carrera sin objeciones reglamentarias.
Ahí fue cuando me reintegré y encontré este grupo del egreso del año 1981. En este curso, pude vivir todos los dominios que hacen sentido a la trayectoria biográfica de la juventud: proyecto profesional, emocional y social. Ser médico, crear amistades vitales, pololear, crecer y desarrollarme Muy especialmente, ser padre de mi primer hijo Pedro.

Foto 3. Registro de Informe Comisión Valech con mi nombre
Foto 4. Certificado de la Secretaría Nacional de Detenidos, para presentar en la Universidad De Chile. 5 de julio de 1976

(1) Éramos presos políticos porque no hubo denuncia, tampoco juicio y nos detuvieron “en virtud del Estado de Sitio y por sospecha”. Sospecha inespecífica y estuvimos detenidos en recintos ilegales. Soy uno de los casos de tortura de la comisión Valech, de la que soy beneficiario, como reparación. (2) En la Foto 4. Está el documento entregado por el Ministerio del Interior, sobre mi situación, para presentar en la Universidad.




7. Con mi hijo Pedro recién recibido.
La vida posterior me ha permitido hacer la carrera de salubrista y entregar mi trabajo en la administración de establecimientos públicos de salud, estar casado, ser padre de cinco hijos y ser abuelo de otros cinco nietos. En el día de hoy estoy haciendo clases, investigando sobre temas de salud pública y estudiando historia para escribir sobre algunos de los procesos que han permitido los más importantes logros en la salud de nuestro país, especialmente en el área infantil.
Por último, quiero confesarles por qué he querido escribir este relato. Lo hago porque, así como recojo de lo vivido entre los años 1976 y 1981, hechos que recuerdo con mucho afecto y significación; también guardo un vacío respecto de parte de las situaciones que hoy relato, porque me marcaron en esos años que vivimos juntos y nunca pude socializarlos, especialmente por miedo.
Hoy más allá de la identidad política que tengamos, no puedo encontrarme con ustedes sin hacer este acto de confesión, para poder abrazar por lo menos desde mi parte, con sinceridad y resolviendo una vieja deuda conmigo mismo y creo que al final de cuentas con ustedes y que esta historia les resuene de alguna forma.
El relato que comparto, lo viví por cierto con mucho dolor y sentimiento de injusticia Viví muchos años deprimido y resentido, hoy puedo compartirlo con orgullo y sin resentimiento.
En Haití después del terremoto, conviví con militares, marinos y aviadores.
Me sentí en conjunto con ellos parte de una misma historia y también siento que el pasado, si bien no puede olvidarse ni justificar, ya pasó y el presente como dice

Lao Tse, el viejo maestro chino, “es un regalo”, por eso se llama presente, hay que agradecer, y vivo para eso


Mario López Ibáñez
La oscuridad ha sido un temor omnipresente en la historia de la humanidad, generado por la existencia de ciclos de luz y sombra. Ciclos cortos como los del día y de la noche o ciclos largos, como los anuales de invierno y verano.
La palabra oscuro viene del adjetivo latino obscurus (oscuro, en origen, cubierto, no visible y confuso), formado por el prefijo ob- (enfrentamiento, oposición) y una raíz indoeuropea *(s)keu- (cubrir, esconder) que a veces reduce su s inicial cuando queda a principio de palabra. Desde la antigüedad, el que manejaba los temores en la sociedad era el líder. Por eso debía conocer, entender y lidiar con fenómenos como la noche y el invierno.
En épocas antiguas existía la duda de si al amanecer el sol volvería a nacer. La parte más oscura del día es justo antes de amanecer. La luz del día anterior se acabó y la del día prometido está a la espera. La certeza de que el sol saldría otra vez hacía renovar la fe en el proceso. Un día tras otro. Pero todas las noches existía la posibilidad de que esto no ocurriera. Había temor de que el sol no volviera a salir y que reinara la oscuridad.
La palabra "temor" viene del latín timor (miedo, espanto) y esta deriva (el sufijo -or indica resultado, como en amor y dolor) del verbo timere (temer). Temerario: con sufijo -ario (pertenencia o relación), o sea que perteneciente al miedo. Temeroso:
el sufijo -oso indica abundancia, mucho miedo.
Una crisis sin duda
La especie humana tiene la capacidad de identificar y analizar patrones. Un ejemplo ha sido el estudio de la sombra del sol. Desde comienzos del holoceno (periodo histórico que comprende desde el fin de la última glaciación hasta el presente), personas ignotas se interesaron en estudiar este fenómeno instalando marcas que la seguían. Marcas para la sombra máxima del sol y para la mínima, las que asociaron con las cosechas y con las estaciones del año. Observadores de la época notaron que la sombra solar parecía que se detenía por un momento muy breve, en un punto en el verano y también en el invierno y a esto lo definieron como Solsticio.
Solsticio, del latín solstitium; formado por "sol" y la raíz "stit-" derivada del verbo "sistere" (pretérito perfecto "stiti"), "detener", esto es, "sol quieto", porque durante los solsticios el sol parece detener su marcha.
Oscuridad y religión
Desde hace miles de años se reconocen y celebran los solsticios. El reconocimiento de este fenómeno también ha sido utilizado para manipular a la población. El temor ancestral a la oscuridad se generó
en parte al insinuarse la posibilidad de que el sol se apagara para siempre Esta posibilidad se veía reforzada por la existencia de los solsticios.
El solsticio de invierno corresponde al instante en que la posición del Sol en el cielo se encuentra a su mayor distancia angular, al otro extremo del plano ecuatorial del observador. Dependiendo de la correspondencia con el calendario, el evento del solsticio de invierno tiene lugar entre el 20 de diciembre y el 23 de diciembre todos los años en el hemisferio norte, y entre el 20 de junio y el 23 de junio en el hemisferio sur, durante el día más corto o la noche más larga del año, lo que no debe ser confundido con el día o con la noche más oscura, o con el día en que amanece más tarde y el sol se pone más temprano. Conforma la noche más larga del año y la ansiedad o temor ancestral por la incertidumbre de si el día siguiente llegará.
El solsticio de invierno puede haber sido inmensamente importante, porque las comunidades temían que iban a ser privadas de muchas cosas durante el invierno, y tenían que estar preparadas en los últimos nueve meses. El hambre era un hecho conocido en invierno.
De ese temor asociado a la duda de si el sol volverá a salir y a la posibilidad de una permanente oscuridad se cree, además, que nació la religión El solsticio por sí mismo puede haber sido un momento especial del ciclo anual del año, incluso durante el periodo neolítico. Los eventos astronómicos observados en la antigüedad fueron relacionados con eventos naturales como el

apareamiento de los animales, la siembra de los cultivos y la medición de las reservas entre las cosechas de invierno en un proceso que muestra cómo las diferentes mitologías y las tradiciones culturales surgieron. Esto es comprobado por la forma que se mantiene en los diseños de monumentos de finales del Neolítico y la Edad de Bronce, como los sitios arqueológicos de Stonehenge (en Gran Bretaña) (Fig 1) y Nueva Grange (en Irlanda). Los principales ejes de ambos monumentos parecen haber sido cuidadosamente alineados sobre una línea de vista que apunta a la salida del sol del solsticio de invierno (Nueva Grange) y la puesta del sol del solsticio de invierno (Stonehenge). Significativo respecto de Stonehenge es el hecho de que la Gran Trilithon se erigió desde el centro hacia el exterior del monumento, es decir, su cara plana se volvió hacia la salida del sol de pleno invierno.

Stonehenge, Gran Bretaña.
El significado o interpretación de este evento ha variado en las distintas culturas del mundo, pero la mayoría de ellas lo reconoce como un período de renovación y

renacimiento, que conlleva festivales, ferias, reuniones, rituales u otras celebraciones
Muchos de los principios atribuidos a los dioses o utilizados por profetas religiosos tienen correlación con este temor atávico. Algunos de los dioses, cuyo nacimiento fue fijado aproximadamente el 25 de diciembre (la fecha en que el día comienza a alargarse después del solsticio de invierno del hemisferio norte) y que son considerados hijos o profetas de Dios son: Adad de Asiria, Adonis, hijo de la virgen , Ío, de Grecia, Allcides de Tebas, Atis de Frigia, Baal de Fenicia, Bali de Afganistán, Bedru de Japón, Buda de India, Cadmus de Grecia, Crite de Caldea, Deva Tat y Samonocadam de Siam, Divino Maestro de Platón, Fohi y Tien de China, Gentaut y Quetzalcoatl de México, Hesus o Eros, y Bremrillahm, de los Druidas, Hil y Feta de Mandaites, Indra de Tíbet, Ischy de Formosa, Ixión y Quirino de Roma, Jao de Nepal, Jesús de Nazaret (no se sabe realmente cuándo nació, pero el Concilio de Nicea le fijó la fecha de nacimiento de Mitras), Mahoma, de Arabia, Mikado de los sintoos, Monarca Universal de las sibilas, Odín de Escandinavia, Osiris y Horus de Egipto, Prometeo de los cáucasos, Salivahana de Bermuda, El Santo de Xaca, Tammuz de Siria y Babilonia, Taut de Fenicia, Thor de los galos, Wittoba de Bilingonese, Xamolxis de Traci, Zoar de los Bonzos, Zoroastro de Persia.
A veces también se incluye erróneamente a Krishna de India (según la tradición, nació
en el equinoccio de verano). Todos estos dioses tenían una base solar y relacionada con el miedo o la esperanza de que el ciclo no se interrumpiera.
Al ser conquistada América, los europeos impusieron festividades solsticiales de invierno en las fechas boreales, negando las festividades y rituales de las culturas locales. Mientras avanzaban hacia el sur, cruzando el Ecuador los solsticios se invierten. Sin embargo los conquistadores mantuvieron sus festividades boreales sin tener en cuenta el verdadero significado de las celebraciones australes. Mapuches e Incas celebran su año nuevo en Junio lo que fue reemplazado por los españoles con festividades solsticiales de verano
La oscuridad, el temor a los fenómenos asociados con ella y el manejo político y religioso de los mismos ha sido una constante humana. Hemos evolucionado desde los tiempos del miedo y el temor a los fenómenos naturales en base al descubrimiento de nuevos conocimientos y verdades. El control de nuestros miedos y su reemplazo por nueva evidencia, ha permitido la evolución de la sociedad hacia estadios más avanzados. Esperemos que este cambio continúe.

1.- El café con leche
Sobre la mesa de la cocina, una jarra de leche y una cafetera están dispuestas para preparar el desayuno Dos pequeños hermanos traviesos (niño y niña) están sentados a la mesa, mientras la madre prepara unas tostadas Aprovechando la falta de vigilancia, la niña coge la cafetera, llena una taza de café y la echa en la jarra de leche. Para no ser menos, su hermanito coge la jarra con la mezcla, llena a su vez una taza y la vuelca en la cafetera. La cantidad de café que queda en la jarra, ¿es superior a la cantidad de leche introducida en la cafetera?
2.- El camión grande
Estas conduciendo un camión de 20 toneladas y 5 metros de altura. De repente te quedas atascado frente a un túnel que tiene una altura máxima admitida de 4,98 m. La carga que llevas es urgente y caduca. Tienes que pasar necesariamente al otro lado del puente.
Cerca que ahí hay tiendas donde venden sierras, taladros, pulidoras y otras herramientas. ¿Cuál es la solución más rápida?
3.- El tren adelantado
Todos los días a las 6 de la tarde, la señora iba a buscar a su marido en auto a la estación de tren y juntos regresaban a su casa. Un día, sin embargo, el tren llegó a las 5 y el hombre no tuvo modo de avisar de esta diferencia a su mujer Como el día era soleado y agradable, pensó que podía hacer parte del camino andando, en lugar de permanecer una hora en la estación, y así lo hizo.
La mujer, que conducía siempre a la misma velocidad saliendo de su casa con el tiempo justo para llegar a las 6 a la estación, se cruzó con su marido por el camino. Sorprendida y contenta lo recogió y llegaron a su casa con 10 minutos de antelación respecto a lo habitual. ¿Cuánto tiempo estuvo andando el marido?
Respuestas en la página 74 Link

Walter Bussenius Cortada
Profesor de Estado en Física y Ciencias Naturales – U. de Chile
Ms. en Física U. Austral de Chile – Ms. Ciencias U. de Chile
Este artículo es parte de una serie relacionada con el área de procedimientos diagnósticos asociados a la Física.
En el atardecer del viernes 8 de noviembre de 1895, el físico alemán Wilhelm Conrad Röentgen (figura 1) estudiaba los rayos catódicos Éstos se producen en un tubo al vacío con dos electrodos entre los que se aplica una gran diferencia de potencial (ver fig. 4); entonces notó que cada vez que hacía funcionar el tubo de rayos catódicos, a un par de metros de distancia, aparecía luz sobre una pantalla fluorescente. Él pensó que se trataba de algún reflejo que se generaba, entonces interpuso un cartón entre el tubo de rayos catódicos y la pantalla fluorescente, donde veía ese eventual reflejo. Grande debió haber sido su sorpresa al observar que la luz sobre la pantalla se seguía generando, a pesar del cartón (ver ref. 1).
Röentgen concluyó que desde el tubo de rayos catódicos emanaba cierto tipo de radiación que, al chocar con una pantalla fluorescente, hacía que ésta emitiera luz visible y además que esa radiación podía atravesar algunos objetos opacos como el cartón. ¡Había descubierto unos misteriosos rayos!
Desde aquél descubrimiento se dedicó al estudio de aquellos curiosos rayos, a los que bautizó “rayos X”, ya que eran una gran

Figura 1 (ver ref. 1)
incó ran cap , le ocurrió pedirle a su esposa Bertha que pusiera su mano izquierda sobre una placa fotográfica envuelta en papel negro y, acto seguido, le aplicó durante unos instantes sus nuevos rayos; al revelar la placa grata fue su sorpresa De esto resultó un maravilloso invento, “la radiografía”, pues sobre la placa fotográfica se dibujaban los huesos de la mano, así como el anillo que entonces portaba aquélla. (ver fig 2).
Utilizando estos rayos resultaba posible tener una imagen del interior del cuerpo, particularmente para examinar su estructura ósea, sin ser necesario abrir los tejidos que separaban la piel del hueso.


Figura 2: Primera radiografía médica, de la mano de Anna Bertha Ludwig, esposa de Wilhelm Röntgen (ver ref. 1)
Resulta tremendamente interesante que estos “rayos X” puedan transparentar nuestra piel y músculos, permitiendo observar los huesos. Esto generó un enorme progreso en el proceso diagnóstico, pues una radiografía no sólo permite ver huesos, sino distinguir otros órganos.
¿Qué son los rayos X?
Largo tiempo debió pasar desde ese atardecer de noviembre de 1895 hasta que, al profundizar en el conocimiento del átomo, se pudo tener una mejor comprensión de esta misteriosa radiación. Actualmente sabemos que los rayos X corresponden a radiación electromagnética similar a la luz visible, solo que con una energía mucho mayor que aquella. Para poder comparar las energías involucradas recordemos que, en estos temas, la energía se mide en electrón volt
(eV); así un electrón que sale de una pila típica (1,5 volt) posee una energía de 1,5 electrón volt (1,5 eV) Un electrón en la corriente domiciliaria posee 220 eV de energía. En el Sistema Internacional de Unidades un electrón volt equivale a 1,6x10 -19 Joules.
La energía asociada a un fotón de luz visible fluctúa entre 1,7 y 3,3 eV, mientras la energía asociada a los rayos X está en el rango entre 100 y 10.000 eV (ver ref. 4), por tanto es más de mil veces más energética que la luz visible.
Estos rayos se generan cuando ciertas partículas son arrancadas del electrodo negativo (ánodo) y viajan hacia el positivo (cátodo); de allí su nombre, pues se produce un flujo de partículas hacia el cátodo, al cual se le denomina rayo catódico (ver figura 3) Actualmente se sabe que las partículas que forman los rayos catódicos son electrones y al interactuar estos electrones con la placa positiva (cátodo) se producen los rayos X.

Figura 3: Rayo catódico
¿Cómo se generan los rayos X?
Para entender cómo se generan los rayos X, podemos decir que, en general la radiación electromagnética se produce cuando un electrón cambia de orbital dentro de un átomo, al pasar desde uno de mayor energía (más externo) a uno de

menor energía (más interno), la diferencia de energía se irradia como luz y se denomina fotón Este cambio de orbital produce una aceleración en el electrón, es decir un cambio en su velocidad y en general una carga eléctrica irradia energía toda vez que es acelerada. Si recordamos que su descubrimiento resultó cuando Röentgen estudiaba los rayos catódicos y que un rayo catódico es un haz de electrones de alta energía, si éstos chocan contra una placa metálica en reposo, la radiación X se forma mediante dos mecanismos:
1. Por el brusco frenado de los electrones al chocar contra la placa metálica; la desaceleración de la carga genera radiación. En la figura 4 este mecanismo explica la radiación de fondo y el valor asociado a la máxima energía medida,
que corresponde a los rayos X de menor longitud de onda Los rayos X así generados resultan ser policromáticos, es decir de múltiples longitudes de onda.
2. Por el choque de un electrón con alta energía cinética con un electrón de las capas interiores de un átomo del metal con que chocan, entonces tanto el electrón que choca como el que recibe el impacto salen lejos del átomo por caminos diferentes. En ese momento un electrón de las capas exteriores baja de manera abrupta a cubrir al electrón saliente generando un fotón de gran energía. Este procedimiento permite generar rayos X monocromáticos, es decir casi exclusivamente de una longitud de onda, lo que se observa en los picos de mayor intensidad llamados Kα y Kβ (ver figura 4)


Una radiografía es muy similar a una fotografía, con la diferencia de que en vez de utilizar la luz reflejada en el objeto de interés, emplea la luz que atraviesa a éste.
La energía de los rayos X permite traspasar objetos de poca o mediana densidad como es el cuerpo humano, pero la transparencia u opacidad que presentan depende de dos aspectos: por un lado de la energía de la radiación incidente y por otro de la densidad de los tejidos del cuerpo que atraviesa.
Una placa radiográfica es equivalente a lo que antiguamente en fotografía denominábamos negativo. En él cuando algo se ve claro es cuando llega poca luz a la placa, por ende no se

Lo anterior nos permite comprender que, según la zona del cuerpo de la cual se requiere hacer una radiografía y según el grosor del objeto a ser impresionado, debemos manipular las variables de energía de la radiación y la corriente de electrones, es decir la intensidad de los rayos X.
ennegrece, porque recibió poca energía de luz; en cambio cuando algo se ve oscuro es porque recibió una importante cantidad de luz.
En una radiografía ocurre algo similar, pues los huesos destacan entre los tejidos por presentar mayor opacidad a dicha radiación, por ende aquellos se ven más claros ya que esas zonas son menos transparentes (poseen mayor densidad). Además si existe una fisura (solución de continuidad) en un hueso, la densidad en ella es menor y por ende presenta mayor transparencia a la radiación y en consecuencia la placa radiográfica en dicha zona queda más oscura (ver figura 5)

También cambian dichos valores si se trata de un equipo analógico o digital (ver ref. 6).
La figura 6 muestra un cuadro en el que se aprecia cómo los valores de energía e intensidad del haz deben adaptarse a la talla del paciente y del tipo de equipo empleado (ver ref. 6).

Inicio de la Radiología en Chile:
Sin duda resulta curioso que a solo 3 meses de haberse publicado el trabajo de Röengen sobre el nuevo tipo de radiación e incluyendo en él una radiografía de la mano de su señora, en Chile el ingeniero Luis Zegers y el profesor de Física Arturo Salazar, conociendo aquél trabajo y experimentando con los escasos materiales de que disponían, adaptando elementos nuevos lograron realizar una radiografía de la mano izquierda del profesor Salazar.
La forma de generar rayos X en este caso fue algo diferente, aunque en esencia se logró el propósito.

Figura 7: Primer trabajo sobre rayos
Röentgen escrito en Chile en 1896. La radiografía corresponde a la mano derecha del Ing. Zegers. Se tomó el 22 de Marzo de 1896. (ver ref. 7)
Por esa época ambos profesores trabajaban en el curso de Física Médica (hoy Biofísica) en el antiguo hospital San Vicente de Paul (actualmente Escuela de Medicina de la U. de Chile, sede norte, R.M.); los profesores hicieron inicialmente sus experimentos en
los laboratorios de ingeniería (lo que hoy es la casa central de la U. de Chile).
El 27 de Marzo de 1896 ambos publicaron una monografía de 46 reglones (ver figura 7), titulada: “EXPERIMENTOS SOBRE LA PRODUKZIÓN DE LOS RRAYOS DE ROENTGEN POR MEDIOS DE LAS LAMPARILLAS DE KANDENZIA ELECTRICAS” (ver ref. 7 y 8). Resultó ser el primer trabajo en esta línea en Latinoamérica.
A modo de conclusión:
Efectivamente la radiografía produjo un relevante avance en el diagnóstico por imágenes, durante la primera guerra mundial; los equipos para hacer radiografías fueron emplazados dentro de ambulancias, las cuales atendían emergencias en los campos de batalla. Sin duda permitió salvar muchas vidas, sin embargo, también generó daños en quienes operaban esos equipos, pues en aquélla época se desconocía que esas radiaciones generaban efectos colaterales ominosos, particularmente en el caso de una exposición excesiva, cosa que ocurrió entre los operadores. Actualmente se extreman medidas de seguridad para evitar los daños secundarios tanto a quienes operan un equipo de rayos X como a los pacientes (normas de protección radiológica) y existen normativas en cuanto a la máxima cantidad de radiografías a las que puede exponerse un paciente en determinado lapso de tiempo.

Bibliografía:
https://es wikipedia org/wiki/Wilhelm R%C3%B6ntgen
Beiser, Arthur. Conceptos de Física Moderna. Libros Mc Graw-Hill. Primera Edición. Mexico 1967.
Wichmann, Eyvind H. Física Cuántica. Edit. Reverté S. A. serie Berkeley Vol.-4. España 1972.
https://es.wikipedia.org/wiki/Radiaci%C3%B3n ultravioleta) https://www.blogdefisioterapia.com/tag/radiografia-fractura-diafisis-tibial-adulto/ http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci arttext&pid=S1652-67762016000200010 https://www.sochradi.cl/quienes-somos/historia-la-radiologia-chile-2/ https://proteccionradiologicachile.wordpress.com/2016/06/23/historia-de-la-radiologia-enchile/

Amanda Ávila R. - Matías Lihn G. - Ana Carolina Reynaldos Q.
Contexto político y social del teatro en Chile a fines de los años 60
En Latinoamérica a fines de los años 60 había un ambiente social, político y cultural bullente. En el área cultural, y como consecuencia de la revolución cubana, surgió la Casa de las Américas en La Habana (1), organización que tenía por misión promover el intercambio y colaboración cultural entre los países latinoamericanos y del Caribe, dando origen a la revista del mismo nombre que se inicia en 1960 y aún se mantiene vigente. Esto implicó un cambio hegemónico en la escena teatral, premonitoria del cambio político y conflictos que luego se desataron, poniendo énfasis en la posibilidad de que los trabajadores llegaran al poder.
A fines de los 60, en Chile gobernaba Eduardo Frei Montalva que dio un especial impulso al proceso de Reforma Agraria, promulgado por ley en 1962, bajo el lema de “La tierra para el que la trabaja” (2). Esta reforma promovía la modernización de los procesos productivos campesinos, redistribución de las tierras y la sindicalización de sus trabajadores.
En el resto de América nacía la Teología de la Liberación, en Estados Unidos cobraban fuerza los Panteras Negras y era asesinado Martin Luther King. En México eran masacrados decenas de estudiantes en la plaza de Tlatelolco y en Vietnam la guerra recrudecía.
En medio de esta atmósfera, en el ambiente universitario en Chile crece el descontento especialmente por la falta de democracia en la elección de las autoridades en universidades católicas La permanente designación de rectores designados o visados por el Papa colmó la paciencia de los jóvenes que veían que este criterio no aseguraba una mejor educación superior, ni una buena gestión administrativa ni la conexión del quehacer universitario con los problemas reales de la sociedad.
En junio de 1967 la facultad de Arquitectura de la UCV, habiendo declarado “caducas” a las autoridades, suspendió actividades y se tomó las dependencias universitarias (3). Esto tuvo gran impacto en los estudiantes de la UC de Santiago y es así como su Federación estudiantil (FEUC), liderada por el estudiante de Medicina Miguel Ángel Solar, realizó un plebiscito cuya única opción era:
(1) Cristian Aravena, “Márgenes desbordados. Dramaturgias del teatro político chileno en la época de los años 60” (Tesis Facultad de Artes. Santiago. Universidad de Chile, 2019).
(2) Memoria Chilena: La reforma agraria (1962-1973) http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article3536.html
(3) Ascanio Cavallo, “Memorias. Cardenal Silva Henríquez”. Tomo II. Santiago, Ediciones Copygraph. 1991
“Deseamos un cambio en la alta autoridad de la Universidad”, que fue aprobada por el 80% de los votantes A pesar de esto, el resultado fue desconocido por el consejo superior, y los estudiantes recibieron un apoyo trasversal de otras federaciones estudiantiles que convocaron a un paro nacional de su sector. En agosto los estudiantes se toman la casa central de la UC con su icónico lienzo “Chileno: el Mercurio miente” (4). En noviembre finaliza esta prolongada toma tras un claustro pleno donde Fernando Castillo Velasco, docente de la facultad de arquitectura, surge como primer rector laico de esta casa de estudios y a quien le correspondió implementar la reforma universitaria.
Surge la interdisciplinariedad, nace la Escuela de Artes de la Comunicación (EAC) en la UC, liderada por el sociólogo y dramaturgo David Benavente, convencido de que este proceso debía “modernizar lo académico e integrar lo artístico en la vida universitaria como tal, transformando los currículos y la forma en que estaba organizada la universidad” (5). Nacen los departamentos y se generan currículos flexibles que convierten los ramos anuales en semestrales. Surge la Vicerrectoría de Comunicaciones al mismo nivel de la Vicerrectoría Académica y la Económica, basada en la propia idea de los estudiantes

de transformar el Departamento de Extensión Cultural por considerar que la extensión era derogatoria para los “entendidos”, o sea, alguien que conocía extendía ese conocimiento.
Es en este marco que nace el Teatro Del Errante, que realizó un trabajo de tipo exploratorio y experimental. Sin embargo, al revisar los anales del teatro chileno de la década de los 60 y 70 no se encuentra registro significativo de la existencia de este grupo, a excepción de un par de citas menores cuando se nombran grupos de teatro universitario o de teatro aficionado de esa época (6). A pesar de su ausencia en los registros historiográficos teatrales, su nivel de puesta en escena y actuación era comparable a la de un grupo profesional.
De allí salieron figuras de gran relevancia en la actuación del teatro, cine y televisión chilenos, como Jaime Azócar, Gloria Laso, Coca Rudolphy, Patricio Campos, entre otros. De igual manera, surgieron otros profesionales que desarrollaron carreras vinculadas al arte y las comunicaciones como Carlos Wittig (estudios de cine en Chile y luego teatro en Francia), Enrique Berríos (estudios de cine en Chile y luego en Inglaterra), Pilar Reynaldos (dirección y producción de televisión) y Manuel Daniel (periodismo).
En atención a la falta de presencia de este grupo en la historia del teatro chileno y
(4) Pedro Araya, “El Mercurio miente (1967): Siete notas sobre escrituras expuestas”, Revista Austral de Ciencias Sociales, 14 (2008): 157-172.
(5) Consuelo Morel, “Memoria histórica escuela de teatro UC (1979-2009): En la senda de la escuela de artes de la comunicación”. Santiago, Adrede Editora (2013): 17.
(6) Héctor Noguera (1978) Visión del teatro aficionado. Apuntes, N°84, p.14-23. Pedro Bravo (1981) El teatro en Chile en la década del 70. Araucaria de Chile, N° 13. pp. 127-136. María Teresa Zegers (1999) 25 años de teatro. Ministerio de Educación, División de cultura, Santiago. Mineduc (1999). Pía Salvatori. “Teatros universitarios en Chile. Continuidades y reformulaciones” (2016), pp.1-10. https://www.academia.edu/8885087/Teatros_universitarios_en_Chile_continuidades_y_reformulaciones

gracias al financiamiento del Fondo para el Desarrollo y Fomento de las Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (MINCAP) en el año 2021 se realizó una investigación sobre su trayectoria, basándose en documentos de la época, textos especializados de teatro y sobre todo en testimonios de los propios ex “errantes” y otros testigos de la época como los actores Rosa Ramírez (“la negra Ester”), José Luis Olivari y el experto en televisión Valerio Fuenzalida.
Los orígenes del Errante se pueden encontrar en un naciente grupo teatral surgido en la residencia universitaria Cardenal Caro de la calle Ejército, dirigido por el entonces estudiante Jaime Azócar, y también -principalmente- en otro grupo teatral de más larga data que funcionaba en torno a la escuela de arquitectura de la UC y donde participaban no sólo alumnos de arquitectura sino de diversas otras carreras. Este grupo al inicio tuvo el apoyo de docentes de la escuela de Teatro de la UC como Fernando Colina, Héctor Noguera, Rosa Inés Quiroga y Ana Reeves, entre otros. Fue el primer grupo que dirigió Raúl Osorio en 1968, al principio estudiante del último año y luego docente de la carrera, quien luego desarrollara una vasta carrera como docente y director teatral.
Es a propósito de la invitación al 2° Festival de Teatro Universitario de Manizales (Colombia) que se produce la alianza estratégica entre ambos grupos, que les permite juntar la masa crítica que se necesitaba para montar una difícil obra del dramaturgo chileno Jorge Díaz: Topografía
de un desnudo, estrenada en La Habana apenas tres años antes. Consiguieron una entrevista con el mismísimo rector Castillo Velasco quien de inmediato vio una oportunidad de visibilizar la UC en el exterior y apoyó la participación financiando el viaje a toda la comitiva.
Este grupo contó con el acompañamiento Eugenio Dittborn, entonces director del Teatro de la UC, y el apoyo técnico en escenografía e iluminación de Ramón López Cauly, quien años después se convirtiera en un gran escenógrafo y director de la Escuela de Teatro de la UC además de Decano de su facultad de Artes por dos períodos. Los estudiantes-actores que representaron a la UC en dicho evento fueron: Patricio Pinto (derecho), Patricio Campos, Carlos Wittig y Bernardo Tapia (arquitectura), Salvador Barbato (química), Pilar Reynaldos (teatro), Myriam Thumala (trabajo social), Estela Álvarez (pedagogía en inglés), Enrique Berríos (filosofía), Manuel Daniel (derecho), María Victoria Lechuga (pedagogía). Además, como actriz invitada viajó Rosa Inés Quiroga, quien ya era actriz y docente de la escuela de teatro, y como fotógrafo y apoyo técnico Ronnie Holmes.
En este festival de Teatro Universitario, que contaba entre su jurado a personalidades como Ernesto Sábato en calidad de presidente honorario y el jurado calificador con Sergio Vodanovic (Chile), Rubén Monasterios (Colombia) y Alfonso Sastre (España), el grupo de la UC si bien no ganó el único trofeo del evento -que consistía en una réplica de la máscara quimbaya (la original en oro, en el museo del oro de Bogotá)- logró un gran reconocimiento y respeto por parte del
público, sus pares y la prensa. De vuelta del Festival se quedaron unos días en Bogotá y presentaron la obra en el teatro Colón de esa ciudad.
Al regresar a Chile, fue tanto el entusiasmo de los jóvenes integrantes por lo logrado y


Diario La mañana, Manizales, octubre 1969

y las posibilidades que les abrían las artes escénicas, que varios de ellos se cambiaron a carreras artísticas: Patricio Campos y Manuel Daniel se incorporaron a la carrera de teatro, Carlos Wittig y Enrique Berríos se cambiaron a cine.

Replica de la máscara precolombina quimbaya, trofeo del evento (Manizales, 1969)


Además, se produce un reordenamiento de los integrantes: Salvador Barbato, a pesar de haber ganado un premio al mejor actor el año 1968 por Ceremonia por un negro asesinado, se retira del grupo para dedicarse a terminar su carrera. También se retira María Victoria Lechuga. Patricio Pinto retorna al grupo de la residencia Cardenal Caro. Estela Álvarez y Pilar Reynaldos se mantienen en el grupo Del Errante y se incorporan Gloria Laso y Coca Rudolphy de la carrera de teatro. Este es el grupo que permanecerá casi hasta el final de sus actividades, además de Jaime Azócar como actor invitado, pues ya había egresado de la carrera.
La creación colectiva
En ese momento estaba en su apogeo la obra de Gabriel García Márquez Cien años de soledad, y habiendo conocido de cerca la realidad colombiana y latinoamericana reflejada en las obras presentadas en el festival de Manizales, deciden teatralizar dicho texto, en un formato de creación colectiva llamada Macondo, llevada al papel luego por Rodrigo González, otro estudiante de cine de la EAC. La música original fue escrita por Enrique Berríos, con aportes en las letras de todo el grupo. Macondo fue la única obra emitida por la televisión, en horario prime, después del noticiero central. Una nota de prensa de la época (7) ofrece a los televidentes “en vez de una película antigua, esta obra que da la partida a esta programación de día sábado”.
Esta fue la obra que más representaciones tuvo del grupo, tanto en festivales estudiantiles como en presentaciones en el teatro Camilo Henríquez y en su gira a Antofagasta y alrededores, en febrero de 1971.
Esta gira el norte fue muy importante pues no sólo el grupo participó en un Encuentro Teatral Nortino (8), organizado por la regional Antofagasta de ANTACH sino además en la Primera Escuela de temporada Teatral la Universidad del Norte. La colaboración del Grupo Del Errante era que debían realizar talleres de creación colectiva con pequeños grupos de estudiantes, pobladores y trabajadores de la zona, ensayaban durante todo el día y al final de la jornada presentaban lo creado en una muestra colectiva Entre estos jóvenes estudiantes secundarios se encontraban Andrés Pérez y Rosa Ramírez, que años más tarde se transformarían en grandes referentes del teatro nacional.

(7) “Comenzaron los teleteatros en TV Nacional” (s/fuente ni fecha identificada). Recorte archivo personal P. Reynaldos (8) El Mercurio, Sección Cultura (Apartado Teatros). (31 enero,1971)



Otra obra que montaron, y mostraron posiblemente sólo en esta gira al norte, fue “Trovar trovar, salir a buscar” o “América que se duerme se la lleva la corriente”, la cual tenía forma de cantata y fue trabajada nuevamente por Rodrigo González además de Cristian Sánchez, con música de Ricardo De la Fuente, ambos también estudiantes de la EAC. Las letras corresponden a versos de Alonso de Ercilla (La Araucana), Pablo Neruda y Nicanor Parra, fragmentos del Popol Vuh (9), canciones populares (como la de los hermanos Pinzones) y la carta de Pedro de Valdivia al Rey Carlos V, contenidos en los que se repasa la situación de la opresión de los pueblos americanos en ese momento de la humanidad.
Para Raúl Osorio el Grupo Del Errante fue su primera experiencia como director de un grupo teatral y ya en ese momento experimentó con una metodología que con los años se transformaría en su sello creativo, donde la experiencia de investigación, creación y la pedagogía teatral eliminaban las fronteras que las separaba una de otras (10).
Osorio relata que en esos años un grupo de teatro que llamaba la atención por sus propuestas escénicas y sobre todo por las estrategias creativas que proponían para crear sus obras era el grupo The Living
(9) Popol Vuh: “el libro de la comunidad del pueblo quiché”, es un libro que recopila creencias e historias propias de esa comunidad maya. Es una recopilación de las teorías sobre el origen del mundo, la aparición del hombre en la tierra y los fenómenos naturales. (10) Ana C. Reynaldos, Matías Lihn y Amanda Ávila. Grupo de Teatro Del Errante (1968-1972) Una historia de encuentros, diálogos y creación colectiva Talca, 2021).

Theatre de Estados Unidos, fundado por Judith Malina y Julián Beck Otros grupos internacionales que se sumaban a esta revolución teatral eran Théâtre du Soleil, San Francisco Mime Troupe, The Open Theatre, The Comediants, entre otros. Explica que lo que tenían en común era la manera de plantear las funciones de cada participante en la creación de la obra de teatro, creando nuevas responsabilidades de los miembros del grupo. De una estructura vertical en donde en la base de la pirámide estaba el dramaturgo, luego el director y finalmente el actor, se dio origen a una estructura horizontal de responsabilidades dando origen a un sentido de comunidad teatral participativa en igualdad de condiciones. Osorio lo señala como origen del teatro de grupo (11)
En la metodología para aproximarse al trabajo creativo era muy importante la observación de la realidad. El actor Roberto Poblete, que luego integró el Taller de Investigación Teatral (TIT) también dirigido por Raúl Osorio, explica:
De la inserción en un lugar se establece un contacto con el cual se obtiene documentación. Este material obtenido se va transformando a través de ejercicios teatrales en un material dramático. De esta manera se encuentra lo más importante y de allí se va seleccionando el material obtenido (12).
Es a partir de un viaje a Antofagasta y alrededores en el verano del 71 más otros dos viajes al norte realizados por miembros del grupo, que construyen los ejercicios escénicos que van dando forma a la obra
(11) Reynaldos, Lihn y Ávila, Ibid. p. 81. (12) Rafael Martínez y Cristian Bustamante, Ibíd, p.47.
Atacama la grande, que viera la luz en 1971, y que contó además con una notable gráfica ad hoc creada por el Taller de Diseño gráfico de la EAC (autor anónimo), con motivos precolombinos. Esta obra daba cuenta del conflicto entre la clase dominante y los desposeídos, los Láscar y los Licancabur (nombre de dos volcanes del norte grande). También contó con la música original compuesta por Enrique Berríos y los textos trabajados desde la creación colectiva por Rodrigo González.


Disolución del grupo y años posteriores
El año 1972 varios de los miembros del Grupo Del Errante habían terminado sus carreras o estaban próximos a hacerlo y se concentraron en eso o en sus nacientes carreras profesionales, ya no contaban con el patrocinio de la Vicerrectoría de Comunicaciones de la UC ni con el apoyo de la escuela de teatro. Eso, sumado al clima político que había ido polarizando al país y que también había ido contaminando las relaciones internas entre los miembros, hizo que varios de los integrantes se retiraran. Montaron una última obra: Peligro a 50 metros, que está formada por dos partes: “Las obras de misericordia” de José Pineda y “Una vaca mirando un piano” de Alejandro Sieveking Luego de una breve temporada en el Centro de Arte del barrio Lastarria, el grupo se disuelve.
Esta disolución golpeó de manera diferente a cada miembro. Manuel Francisco Daniel que había dejado su carrera de Derecho para dedicarse al teatro, emigró a Costa Rica, donde lo siguió Myriam Thumala, otra de las integrantes del Grupo Del Errante (ya como asistente social), se casaron y retornaron años después, él convertido en periodista.
El golpe militar lo vivieron muy duramente Coca Rudolphy y Gloria Laso, quienes -a pesar de tener padres oficiales de las fuerzas armadas- fueron detenidas y torturadas, partiendo al exilio posteriormente Enrique Berrios hizo lo propio a Inglaterra, donde terminó sus estudios de cine y se transformó en un gran documentalista. Carlos Wittig también partió a Francia poco después del golpe militar y allí estudió teatro, falleciendo en 1984.

Bernardo Tapia se tituló de arquitecto, profesión que ejerce hasta la actualidad, y no volvió a hacer teatro Patricio Pinto se tituló de abogado desempeñándose en servicios públicos la mayor parte de su carrera, retomando el teatro brevemente en su paso por la Contraloría General de la República.
Pilar Reynaldos después de unos años de actuar en teatro y televisión, como Carmela en una versión televisiva de La Pérgola de las Flores, entre otras obras, reingresó a la EAC y se tituló de Directora de Televisión, dedicándose a ese rubro como productora hasta su retiro hace pocos años. Jaime Azócar se tituló de actor y ha actuado en numerosas obras, teleseries y películas, dedicándose preferencialmente en la actualidad a ofrecer producciones teatrales a empresas y municipalidades Patricio Campos se tituló de actor y ejerció la docencia en la Universidad de Chile donde tuvo de alumno a Andrés Pérez. Posteriormente se dedicó a hacer guiones humorísticos para Sábados Gigantes por muchos años y también creó a petición de Chilefilms La familia Venegas, que se transformó en un ícono televisivo. Se casó con otra integrante del grupo, Estela Álvarez, profesora de inglés, con la cual permanece unido hasta hoy.
Salvador Barbato se tituló de Ingeniero Químico y ejerció la docencia en Antofagasta hasta que falleció en 2017. Rodrigo González emigró a Canadá donde falleció el 2020 Myriam Thumala falleció el 2009 debido a un cáncer fulminante. Coca Rudolphy retornó al país en los años 80, con un socio montó el Teatro Bellavista y hasta la actualidad trabaja en teatro y televisión.

Gloria Laso tras su retorno al país ha trabajado en cine, teatro y televisión, obteniendo el título de documentalista el 2014, y ha realizado varios documentales en los últimos años.
Raúl Osorio ha dirigido numerosos grupos tanto dentro de universidades como de manera independiente, fue director del Teatro Nacional Chileno de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y actualmente es director del Centro de Investigación y Creación Teatral CICRET/Teatrodelfindelmundo.
Aporte a las nuevas generaciones
El Teatro Del Errante - contemporáneo del Grupo El Aleph, con quienes compartían salas de ensayo y escenarios - recogió motivaciones e inquietudes de los jóvenes universitarios y las puso al servicio de las necesidades de una época en que los sectores populares ansiaban tener una voz que los representara.
Tal como lo enunciaron en su programa de “Atacama la grande” en 1971, como artistas tenían muy claro su rol de la responsabilidad social:
Este “sentir” creemos que es lo único que nos puede dar luces sobre la responsabilidad que tenemos ante nuestra sociedad; comprendemos que no somos un núcleo aislado en la realidad, que ésta nos pertenece y es nuestra obligación transformarla a través de una participación activa, en conjunto con los demás hombres, empeñados en idéntica tarea.
Por eso todo esto, creemos que su historia puede ser fuente de inspiración para las nuevas generaciones de artistas como
también para cientistas sociales. Esto puede permitir que vean en el teatro una herramienta que facilite la llegada a las comunidades y al conocimiento de sus condiciones de vida, sus necesidades y las estrategias para encaminar su desarrollo y así mejorar su calidad de vida.
Pensamos que la exploración realizada en documentos y testimonios de testigos de la época ha servido para poner a disposición de los interesados en la historia de Chile y la historia del teatro en particular este fragmento hasta ahora invisibilizado.
Se puede descargar la versión digital del libro Grupo de Teatro Del Errante (19681972) Una historia de encuentros, diálogos y creación colectiva (Talca, 2021, 150 páginas) en: https://www.bpdigital.cl/info/grupo-deteatro-del-errante-1968-1972-una-historiade-encuentros-dialogos-y-creacioncolectiva-00491500

Carlos Carvajal Artista audiovisual

Con gran expectación busqué intensamente el film en las redes sociales, para verlo y por qué no decir, devorarlo, el director ya me había sorprendido con Bad Police y la maravillosa actuación de Harvey Keittel.
A poco andar de la cinta, entré en abierta contradicción con lo que esperaba ver y lo que comienzo a percibir. La decepción rápidamente se trastoca en molestia. El peor trabajo, que he visto en toda su magistral carrera, del talentoso Wilhem Dafoe, totalmente alejado en su detallista construcción de personajes, esta vez se
queda en una forma, una cáscara, una pose, un gesto suelto, casi sin consciencia del mismo.
Un Pasolini desdibujado, un personaje que se ampara en los lentes, el maquillaje y cierta expresión acartonada, que en nada reflejan al maestro. En actuación le solemos llamar “maqueta” a aquellos trabajos que no logran penetrar en la esencia del personaje y dejan todo en manos de una visión estereotipada y banal del mismo, al cual se le está intentando dar vida.

Un Pasolini hablando en inglés, en circunstancias que su lengua natal es el friulano, al cual dedicó gran parte de su vida, llegando a formar “L’ Academiuta di lenga furlana”, que la rescata como una de las tantas dentro de la diversidad de aproximaciones al lenguaje en Italia.
Ciertamente han de haber razones de tipo comercial para que Pasolini aparezca hablando en inglés y no en francés, como en la entrevista original o en italiano como sucede en gran parte de sus intervenciones grabadas y filmadas.
Esto, que aparece como algo pueril, es una profunda razón para rechazar la propuesta de la dupla Dafoe-Ferrara.
Pasolini no hablaba así, no caminaba así, como tampoco escribía así.
La realidad es una y obviamente esta es una ficción, pero comete el craso error de hacerlo pasar por verdad, casi como si fuese un documental de los últimos instantes de vida del maestro.
Aquí el film comienza a desvariar en torno a un personaje inexistente, la cadencia del lenguaje determina una forma de expresión, pero en boca de un lingüista, literato o filósofo no es un asunto menor.
Cuando el maestro Pasolini enuncia a Sócrates, lo hace desde el profundo conocimiento de las lenguas vernáculas, del griego, latín, hebreo o del arameo; esto nos disloca al punto de que es una película pseudo histórica donde Jesucristo habla en inglés.
La distancia fonética nos remite a una distancia del pensamiento, de sociedades construidas y desarrolladas en torno al lenguaje, que es la verdadera ascensión del hombre, en su acceso a la divinidad. Todos estos conceptos, están pródigamente descritos por el maestro Pasolini en toda su obra, pasar por encima de ello no solamente es desconocer en profundidad su propuesta, es faltarle el respeto y como si fuese poco, crear una falsedad sobre falsedades.
Así como Dafoe no llega al tono vocal ni a los gestos más íntimos del maestro Pasolini, tampoco a la forma como se expresa, piensa o argumenta uno de los grandes pensadores del siglo XX.
Ferrara lo hace peor; nos muestra a un pervertido cuyo único objetivo como depredador sexual es ir a hacerles sexo oral a menores de edad en una plaza pública. Un depravado, que no tiene mayor tema, que una sexualidad aberrada en la cual se pueden refocilar sus brutales enemigos.
Es por lo tanto una falacia de principio a fin que nos pretende imponer la mirada fascista, de quienes lo persiguieron, humillaron, encarcelaron y finalmente terminaron masacrando a palos, a manera de ejecución brutal y alevosa, en contra de quien luchaba contra toda forma de violencia
¿Dónde está el Pasolini que cambia los paradigmas del cine neorrealista? ¿Dónde está el luchador social que perdió a un hermano asesinado por combatir, cuando

solo era un adolescente? ¿Dónde está el Pasolini creyente, que encumbrado en los tratados estéticos de los padres de la Iglesia, trata de revertir en cada puesta en escena? ¿Dónde está el hombre de teatro, el pintor, el fotógrafo? ¿Dónde está el genio de las millones de palabras que se han escrito en torno a su maravillosa obra, en el film de Ferrara? Pues, no está… y le hace un gran favor a los fascistas que lo masacraron.
Nota de la revista
Pasolini es una película biográfica dirigida por Abel Ferrara y protagonizada por Willem Dafoe, narra los últimos días de la vida de Pier Paolo Pasolini, el director de cine italiano que fue asesinado en 1975 en el pueblo costero de Ostia (Italia) cuando se enamora de un chico de los suburbios de Roma.

Mario López Ibáñez

Preparación: 30 min
Porciones: 14
Ingredientes:
1 tarro de leche condensada
2½ tazas de agua fría
6 claras de huevo
5 cucharadas de azúcar granulada
1½ cucharada colmada de maicena
6 yemas de huevo
1 cucharada de esencia de vainilla
1 cucharadita de canela en polvo
Preparación:
1. En una cacerola, junta la leche condensada y añade 2½ tazas de agua fría. Revuelve y separa una taza de esta misma mezcla y reserva. Lleva la cacerola a fuego medio hasta que comience a hervir suavemente.
2. Bate las claras de huevo a punto de nieve, añade poco a poco la azúcar granulada hasta

conseguir un merengue firme. Agrega la canela en polvo y bate nuevamente. Una vez lista, comienza a disponer pequeños copos en la leche hirviendo suavemente y cocina durante unos segundos por ambos lados hasta sentirlos firmes y cocidos Una vez listos, déjalos en una bandeja aparte y resérvalos.
3. Luego, disuelve la maicena con las yemas de huevo en la taza de leche reservada al comienzo. Agrega a la leche hirviendo y revuelve energéticamente hasta espesar levemente. Hierve durante 10 segundos sin dejar de revolver. Enfría y separa en pocillos individuales. Decora con los copos de merengue y un poco de canela en polvo.
Tips
Sabor: Puedes agregar una cucharada de berries macerados antes de verter la mezcla en los moldes. Es más fácil comer estos postres dulces cuando agregas un sabor ácido.
Información nutricional: 144 kcal = 602 kJ /por porción


Ahí va ese niñito caminando solito con un hermoso chaleco azul abrigado y su gorrito de lana que le hace juego y le tapa las cejas, todo va bien, pero de pronto te das cuenta de que no va a jugar con la nieve ni a ver al vecino ni a comprar chicle al almacén de la esquina ni a nada divertido porque lo delata una cojera notoriamente nueva que lleva sin gracia alguna. A la cual le hace juego unas gotas de cañería rota que le caen desde sus ojos como las tempestades que enfrentan marineros sabios que esquivan todo lo malo que les tira el mar. Pero este muchachito hermoso no tiene para donde virar. Sus lágrimas caen y derriten la nieve con una desesperanza que agrieta cada pasito que da. Si miramos a su alrededor no hay nadie cerca. Ni una mano tibia que lo
acoja ni un compañerito burlón que lo haga reír. Nada lo rodea. Atrás deja toda una vida si así se le puede llamar a su corta existencia que aún tenía pocos recuerdos y muchos más por crear, pero es lo que él conocía como tal. Habrá dejado sus videojuegos, alguna revista de comics, algún pasatiempo, algún amor de niños con miradas furtivas inocentes, algún reto de un adulto frustrado, algún abuso de poder, alguna risa a carcajadas, unos zapatos sucios, unas tareas sin hacer, alguna bicicleta destartalada, una mamá bajo los escombros, su colegio bullicioso, papelitos de dulces en la mochila, un peluche favorito suavecito, un papá desaparecido-con-un-fusil-al-hombro, un rezo a medias, un deseo que pidió, unas
gracias que no dio, el abrazo que recibió ayer de su abuelo, su hermanita en brazos de su mamá tirada como una muñeca destartalada, el paseo al río del día domingo, un plato de comida que no se comió entero, quién sabe qué más, de qué se acordará, tantas cositas en su cabecita que está que explota como todo lo que cae del cielo ahora y que no sabe ni porqué ni cómo ahora marcha hacia adelante. Lleva un bolsito muy pesado lleno de memorias o tan solo comida por pudrirse, no serán canicas, pareciera que se va a hundir junto con esas lágrimas que siguen mojándole su carita irritada de tanto polvo, junto con esos gritos acallados que le instaron a correr lejos lo más rápido cuando se escuchó ese ruido ensordecedor y luego un silencio, susurros aplastados La casa ya no era la casa, las cosas avergonzadas de tanto desorden abrupto se dieron vuelta para no mirarlo, la alfombra se arrugó y los cuadros decidieron estar ladeados. Para no mirarlo tan solo, solo él en pie. No pudieron ayudarlo ni con la bolsa ni con su alma.
Chiquito hermoso ahora en una especie de videojuego de la guerra y sus secuaces infernales. Pero no lo puede pausar. Pero yo sí desde la tele hasta le puedo poner replay. Me tomo mi delicioso café desde la

seguridad de mi sillón arrellanado, lo miro, lo observo, pero no le puedo dar ni mi mano No sé qué necesita, no sé como hará para entender que su vida puede ser hermosa, que tiene que estudiar, crecer, trabajar, vivir…tener cosas, vivir, botar cosas, el capitalismo, perder cosas, mentir, el comunismo, el totalitarismo, robar, tener familia, xx ismo, las conspiraciones, no tener familia... Él solo quiere caminar con ellos por al lado, por atrás, por adelante, no quiere entender nada. Va solito con el dolor de todos ellos y muchos más cruzando la frontera del mal. Y yo en dos segundos más me olvido de él. Ah pero no, prendí la tele otra vez. Ahora veo un viejito que busca combustible y dice que tiene frío. La amargura se apodera de él y aún así respira hondo, se llena de valor y balbucea que es tan solo la vida Apago la tele.
Me hago otro café. Espero a que llegue mi hijita del colegio, apenas la veo le tomo la manito muy fuerte y no se la suelto. Me mira con interrogación. Como le explico que llegaron los orcos, que sería mejor regalar la tele y botar algunas cosas, no acumular nada y comer lo necesario, y conversar mucho más, reír como nunca, gritar y llorar, y mirar al que está al lado a los ojos para que no camine solito.

Alfonso Ruiz Madrid
Nuestra madre y padre son seres que envió el creador para entregarnos amor y consuelo en la aflicción. Su constancia y su pasión son bondades exquisitas que aquellas manos benditas enviaron desde la altura, pues si miras con ternura verás que tienen alitas.
Abril, 2022

Ricardo Opazo González
Anclado en cama mientras mi familia acompaña conversa, escuchan música, salen, entran. Mi padre camina por el cementerio en busca de recuerdos, encuentra a su madre orillando la lejanía, aconseja a su hermano ya muerto a la virgen interroga por su seriedad, pasea por los rincones de Curepto. La cama se transforma en camión donde transporta sus fantasmas; de repente, salta al mar y se hacen gaviotas los muebles que se mueven lentamente al antojo de sus sueños. ¿Está enfermo de olvido? Es la soledad de los que ayer fueron sus amigos y ya hoy olvidaron su risa ante el dolor de verlo acorralado en esta habitación de horas largas. Mi padre, que siempre fue mayor, juega con osos de peluche es la estación feliz de su niñez.

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Escrito por Dulia Ortega

Adriana Hoffmann dejó este mundo el 20 de marzo pasado.
Ella fue una bióloga y botánica chilena, defensora de los bosques y medio ambiente, y llegó a ser una de las diez personas más influyentes del planeta en materia de biodiversidad en los años 90.
Luchadora incansable, directa, tenaz, generosa y capaz son algunos de los muchos adjetivos que caracterizan a esta gran mujer, un ícono de nuestra época.
Adriana estudió agronomía en la Universidad de Chile. Muy tempranamente dedicó esfuerzos pioneros en relevar la importancia de la biodiversidad de los ecosistemas. Estudió botánica en Alemania.
Llegó a ocupar importantes cargos públicos como la dirección de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, y por su incansable labor recibió varias premiaciones en Chile y en el extranjero.
Desde joven reconoció la capacidad intangible de la naturaleza, que guarda secretos milenarios y que Adriana comienza de a poco a develar; uno a uno clasifica árboles, arbustos, hierbas y plantas. Autora de varios libros en donde clama por sus cuidados, revela su importancia, divulga e ilustra.
Recibió temprana influencia y apoyo de sus padres. Su madre, la psiquiatra Lola Hoffmann fue su maestra.
Le inculcó lecturas acerca del planeta, la calidad de vida, el método científico, el estudio de diversas disciplinas y el rigor de sus análisis.
Poco a poco, se transforma en una referente para los amantes de la naturaleza, desarrollando un trabajo excepcional desde sus publicaciones, participación en fundaciones, y en espacios de influencia, realizando colaboraciones específicas y prácticas en ONG como la de Defensores del Bosque Chileno.

Uno de sus grandes logros fue la publicación de 12 libros sobre naturaleza e identificación de la flora en distintas zonas de Chile. Hasta el año 2012, había identificado y nombrado 106 nuevas especies de Cactaceae.
Hace algunos meses en la que sería su última entrevista, le preguntaron sobre qué ha aprendido de la naturaleza. Ella simplemente respondió: “El amor, la naturaleza me ha dado amor”.


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