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Encuentro 81 N°4

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24/10 24/10/2021 /2021

Revistadigital Revistadigital

Integrantes de la revista

Comité editorial

Pedro Álvarez Castro

Ana María Brito Bugueño

Walter Bussenius Cortada

Mirna Karmelic Gadal

Mario López Ibáñez

Dulia Ortega Torres

Ruby Osorio Arias

Colaboradores

Simón Álvarez Peña

Lorena Barceló Brito

Ruth Depaux Vega

María de la Luz Maturana Salas

Dayana Razmilic Torres

Mail de contacto revista.encuentro81@gmail.com

de Lobsang Díaz

Portada

e interculturalidad: la propuesta de los pueblos indígenas para una nueva Constitución

Pruebas de ingenio

Fiestas Patrias en Puerto Cisnes

Patricio Manns, “Roble” que muere en pie

Editorial

Hace un año fue lanzado el primer número de esta revista.

Hoy 24 de octubre ve la luz el cuarto número, coincide con la conmemoración del Día Internacional contra el Cambio Climático, tema de actualidad y preocupación de todo el planeta. El concurso de fotografía y la entrevista a la doctora Lucienne Guzmán, médico y ecologista de alguna manera así lo reflejan.

Ha sido una gran experiencia para el comité editorial, aprendimos bastante acerca de cómo hacer la revista, nutriéndonos de los interesantes y novedosos artículos que se han publicado.

Esta revista es primariamente de nuestra generación médica. Los invitamos a escribir sus experiencias, intereses e inquietudes En cada edición nuestro curso ha participado y se ha hecho presente con valiosos aportes.

Muchas contribuciones de otras personas, ajenas a nuestra generación, nos han enriquecido con nuevas miradas y temas a veces poco conocidos.

Con respecto al momento actual del país, en que vivimos inmersos, han ocurrido varios e importantes cambios.

Tenemos una convención constitucional que terminó de elaborar su reglamento y se apresta a iniciar la redacción de nuestra nueva constitución. En este número hay un artículo de una destacada académica sobre la plurinacionalidad e interculturalidad

El exitoso plan de vacunación está dando frutos y por fin los fallecidos por unidad de tiempo disminuyen, los servicios de salud están más aliviados y podemos reencontrarnos con nuestros seres queridos. No podemos dejar de lamentar el desmantelamiento de los servicios de salud que está realizando el Ministerio de Salud (MINSAL).

La primera autoridad del país se encuentra imputada por delitos conocidos por todos nosotros. No nos causa extrañeza, por el contrario, nos sorprende su capacidad para salir impune de tantos manejos irregulares con el fin de aumentar aún más su patrimonio. Veremos si esta vez, con investigación judicial, del Servicio de Impuestos Internos (S.I.I.) y acusación política por parte del congreso, finalmente como país nos hacemos cargo de lo que nos daña e iniciamos una nueva manera de gobernar y de relacionarnos.

¿En qué estaremos en el quinto número?

Carta al director

Estimado Director

De mi consideración:

He estado leyendo vuestra revista, y en las tres ediciones me ha dejado una grata impresión la visión del Comité Editorial con su forma simple de transmitir cosas profundas y de gran importancia humana. Siento que tiene una gran preocupación por que logremos un mejor país abordando temas como los valores, la virtud, la condición humana, la justicia, etc. Hay un artículo muy interesante, del historiador Sergio Grez que está en la revista N° 2. Lo recomiendo, es un gran aporte a la verdad histórica de nuestro país, es como desenmascarar la versión oficial que nos entrega la historia de Chile, y por

consiguiente alimenta el espíritu crítico, tan necesario en nuestra sociedad.

Por otra parte, las historias de las vidas de las personas simples y de a pie, le otorga a la revista esa cercanía con el lector que lo hace sentirse identificado con ellas

Gracias a Circe por contar su experiencia en salud, sus emociones, su espíritu de superación y su fuerza de mujer.

Bueno, un abrazo, felicitaciones por su aporte y sigan adelante.

Carta al director

Comité editorial y colaboradores:

Quiero comentarles que encontré muy interesante la revista digital Encuentro 81. Desde la carta al director, acertijos, cuento infantil y otros artículos de la revista, ¡¡¡que hacen muy agradable la lectura!!!

C A R T A S A L D I R E C T O R

Carta al director

Señor Director:

De a poco voy leyendo comentario sobre la músi Chanco de Isidora nos mue p la vida de un pueblo que con su tradición se construyó culturalmente, dándole un sentido y apropiación que generaron unión, pertenencia y cariño.

vista al Dr. Rodrigo Castillo profesional, comprometido y , s recuerda la elección que hicimos al optar por la medicina humana y con sentido.

Sabemos que la música mexicana (las rancheras y el corrido) impregnó la infancia de muchos chilenos, en especial en las áreas rurales, siendo considerada como reflejo de las propias vivencias campesinas y generando además muchas creaciones propias de nuestro país.

Y el análisis de “Don Quijote” que nos hace pensar en un mundo ¡donde muchos podríamos ser más quijotes!

Felicitaciones por lo variado, interesante y entretenido de los diferentes artículos.

Bordados de Lila Fuenzalida Inostroza

Soy rancagüina, casada, tres hijos, dermatóloga del Hospital Clínico FUSAT.

Mi amor por las manualidades es herencia de mi madre.

Comencé bordando los nombres de los delantales del colegio, las bolsas de gimnasia que ella cosía, después bordé adornos navideños y tarjetas, y de ahí a los cuadros, primero en tela blanca, a punto contado, y después, ya más regalona, con la tela ya dibujada.

Muchas horas de trabajo, y una gran satisfacción por el resultado…el problema ahora es que me faltan paredes para colgar los cuadros.

Hace algunos años en el Colegio Médico expuse en una exposición de manualidades de médicos, y me querían comprar algunos. No acepté, les tomé cariño.

Súper recomendable como terapia de relajación.

Plurinacionalidad e interculturalidad: la propuesta de los pueblos indígenas para una nueva Constitución

Verónica Figueroa Huencho

1. Introducción

El proceso constituyente en marcha se ha convertido en una oportunidad para posicionar, al más alto nivel político, las propuestas que los pueblos indígenas han venido promoviendo desde hace décadas, donde no sólo se reconozca su existencia dentro del Estado chileno, sino que ese reconocimiento se sustente en su preexistencia como naciones que habitaban este territorio antes de la existencia del mismo Estado. De esa manera, aquellos derechos que han sido consagrados en el marco internacional cobran relevancia pues se convierten en paraguas para avanzar hacia transformaciones estructurales donde la plurinacionalidad y la interculturalidad del Estado sean los principios articuladores de un nuevo acuerdo de convivencia como parte de una gobernanza diferente, y donde los mecanismos de participación y representación den cabida a las múltiples representaciones identitarias que representan los pueblos indígenas

Chile ha sido uno de los países que menos ha avanzado en materia de reconocimiento a los pueblos indígenas. Si bien ha ratificado una serie de pactos y convenios internacionales, esto no se ha reflejado en la implementación de adecuaciones

internas que permitan un adecuado ejercicio de sus derechos legítimos. Es así como en Chile no existe reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas, no se han generado espacios para el reconocimiento de sus derechos colectivos o consuetudinarios, no existe representación política en ninguna de las instancias existentes para ello, no se cuenta con un ministerio o institución con atribuciones para formular políticas públicas indígenas, entre otros.

Por lo tanto, la discusión en torno a la nueva Constitución política en Chile encuentra a los pueblos indígenas en una posición compleja, de cara a participar en igualdad de condiciones con el resto de la ciudadanía. Los valores y principios instalados con fuerza desde el modelo de Estado-nación chileno no solo ha llevado a la marginación de los pueblos indígenas en los espacios de participación y debate político, sino que ha legitimado modelos de ciudadanía que no dan cuenta de la diversidad jurídico, cultural y política que representan estos pueblos en las sociedades actuales (Figueroa Huencho, 2021).

Es por ello que existe desconocimiento respecto de las implicancias que propuestas como la plurinacionalidad o la interculturalidad puedan tener en la nueva Constitución. Si bien los pueblos indígenas han debido ser interculturales para relacionarse con la sociedad chilena de manera histórica, la situación a la inversa no ha ocurrido. Han debido educarse en la lengua de la cultura hegemónica, insertarse en sus proyectos educativos, adoptar sus símbolos, valores y principios patrios, sin que ello tuviera como contraparte el reconocimiento de sus derechos en cuanto a naciones.

2. La propuesta de plurinacionalidad: hacia un Estado con todos los pueblos

El reconocimiento de un Estado plurinacional supone superar las limitaciones de un Estado entendido para una sola nación, y avanzar hacia un Estado que reconoce la existencia de las diferentes naciones que habitan el territorio (no solo la chilena), y donde algunas de ellas son preexistentes al Estado, es decir, se constituían como naciones aún cuando la institucionalidad no les reconoció ese estándar. De esa forma, la plurinacionalidad es un mandato que la ciudadanía le hace al Estado, en virtud de la soberanía que recae en ella, y que lo obliga a encontrar, definir y entregar nuevos espacios para que todas estas naciones se sientan representadas y partícipes de la construcción de un proyecto social, político y cultural. Como señala Cordero (2018), la plurinacionalidad en el Estado supone abandonar el principio de “legitimidad nacional” e incorporar el de “legitimidad plurinacional”.

A diferencia de lo que supone el Estadonación (una nación única y homogénea que ejerce su derecho de autodeterminación en los límites territoriales del Estado), el principio plurinacional implica la posibilidad de que coexistan en el territorio de un mismo Estado múltiples naciones que ejercen su autodeterminación sin que ello implique la ruptura del Estado como tal, o la existencia de un Estado dentro de otro Estado. Más bien la plurinacionalidad es una invitación a pensar nuevas fórmulas de organización del Estado y de distribución del poder donde las voces de las naciones sean escuchadas. De esa forma, la plurinacionalidad no supone la supremacía de una nación sobre otra, sino más bien de la búsqueda de nuevas formas de participación y de definición de las reglas del juego basadas en el respeto y en la equidad.

La demanda por un Estado plurinacional, sin embargo, ha sido uno de los puntos con mayor resistencia planteados desde las actuales elites políticas, y así también se ha evidenciado en las discusiones y debates en torno a la Convención Constituyente. Si bien se trata de un concepto de larga data, su narrativa no ha sido visibilizada desde los espacios de debate público o de educación ciudadana, donde han sido los principios del Tratado de Westfalia los que han primado en la definición de la soberanía estatal, dejando fuera a las naciones como formas políticas y jurídicas de organización que no necesariamente tendrán un correlato en la conformación de un Estado. De hecho, las experiencias de Canadá, España, Bélgica, la Confederación Suiza, entre otros, han desarrollado

experiencias de plurinacionalidad que permiten a las naciones que les habitan participar de la vida del Estado El principio de un Estado-una nación no sólo ha afectado a los pueblos indígenas en Chile o Latinoamérica, sino también en otros contextos como es el caso del pueblo sami donde la conformación de los Estados dividió a varias naciones. En el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia viven cerca de 40.000 personas que pertenecen a este pueblo, siendo una nación que se encuentra, por lo tanto, en cuatro Estados diferentes. En el caso de Noruega, se han establecido sistemas de autogobierno sami permitiendo que conservaran sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, existiendo un Parlamento que funciona de forma paralela al Congreso noruego, con un distrito que se administra también de manera autónoma. Junto con ello, también se han generado espacios para que puedan participar dentro de la vida del Estado noruego, favoreciendo la interrelación entre las naciones que forman parte de este Estado.

Se trata, por lo tanto, de la voluntad política para buscar y avanzar hacia formas nuevas de convivencia que respeten los derechos de los pueblos indígenas de acuerdo con lo establecido en el marco Internacional de derechos, pues un Estado plurinacional permite un ejercicio efectivo de la libre determinación y la autonomía de estos

pueblos en los términos contenidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas (1), ratificada por el Estado de Chile en 2007.

Esta Declaración señala que “Los Pueblos Indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural” (artículo 3), y que “Los Pueblos Indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación, tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como a disponer de medios para financiar sus funciones autónomas” (artículo 4).

Asimismo, la libre determinación como derecho humano se consagra en dos pactos internacionales de derechos humanos fundamentales, adoptados por la ONU en 1966: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (2) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (3).

En definitiva, la plurinacionalidad es una vía posible para repensar el Estado de Chile sin las limitantes que ha generado el modelo de Estado-nación, y que han derivado en una serie de conflictos por la falta de reconocimiento de los derechos legítimos de los pueblos indígenas. En ese sentido, se hace necesario avanzar hacia la interculturalidad, lo que abordaremos a continuación

(1) https://www.un.org/development/desa/indigenous-peoples-es/declaracion-sobre-los-derechos-de-los-pueblosindigenas.html

(2) https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/ccpr.aspx

(3) https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/cescr.aspx

3. La interculturalidad: un principio transversal de convivencia

La maduración de los proyectos de Estado sustentados en la idea de una sola nación ha permitido instalar la idea de una ciudadanía igualitaria y homogénea. Es decir, la nación se ha entendido conformada por sujetos iguales, con las mismas aspiraciones y demandas, donde la delegación de poder que hace esta ciudadanía igualitaria hacia las autoridades se entiende como una representación de deseos colectivos que es posible estandarizar, donde se pueden identificar con claridad cuáles son las reglas de convivencia y los valores que esta “comunidad nacional” quiere ver realizados Con ello se legitima la acción de un Estado que responde, de manera homogénea, a dichas aspiraciones generando un entramado institucional, político y administrativo igualmente homogéneo. Las demandas de los pueblos indígenas han puesto de manifiesto los límites culturales de este enfoque liberal, así como la parcialidad con la que se han definido valores como la libertad, la igualdad, la autonomía, el pluralismo y la dignidad.

Como señala el Artículo 4.8 de la Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (4), la interculturalidad supone la interacción equitativa entre diversos pueblos, así como

la posibilidad de generar expresiones compartidas a través del diálogo y del respeto mutuo, siendo un principio interpretativo clave para identificar los derechos fundamentales que puedan quedar establecidos en la Constitución de Chile. La interculturalidad emerge, por lo tanto, como una característica sustantiva del concepto de ciudadanía pues un Estado plurinacional no podrá sostenerse a menos que cuente con un apoyo y legitimidad de toda la ciudadanía, no solo los pueblos indígenas, incidiendo así en la transformación de la institucionalidad necesaria para dar cabida a diferentes formas de participación y representación De acuerdo con la UNESCO, la interculturalidad se refiere a la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y a la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, a través del diálogo y del respeto mutuo (5). El enfoque intercultural contribuye a mejorar las relaciones en las sociedades diversas al promover que los esquemas e instrumentos de políticas sean más sensibles a la diversidad cultural y estén mejor adecuados a las necesidades diferenciadas de una ciudadanía plural en términos de raza, etnia, género, etc. De esa forma, la interculturalidad es sustantiva, pues a través de la interacción y el contacto entre culturas, realidades y visiones se enriquecen los objetivos de las

(4) http://www.unesco.org/new/es/culture/themes/cultural-diversity/cultural-expressions/theconvention/convention-text

(5) https://es.unesco.org/creativity/interculturalidad

políticas públicas, reduciendo lógicas de dominación, de exclusión o discriminación que no siempre son evidentes para quienes formulan las políticas públicas.

Como señala De Souza (2007), no existe interculturalidad si no hay una cultura común, una cultura compartida. “¿Cuál es la cultura compartida en las sociedades plurinacionales? Es la manera específica en que cada sociedad organiza su plurinacionalidad, su convivencia plurinacional. Es decir, es la nación compartida, la cultura común, la cultura compartida. Es de esta manera en que estas sociedades van creando formas de convivencia intercultural de manera específica”. De esa forma, la interculturalidad supone comprender que el ejercicio del poder no puede ser entendido como prerrogativa del grupo nacional dominante, que las políticas asimilacionistas y excluyentes de construcción de sociedades deben ser reemplazadas por políticas de reconocimiento de derechos y ampliación de su participación política, y que se requiere dar cuenta de la injusticia histórica a la que han sido sometidos los pueblos indígenas como parte de estrategias de reparación.

En ese sentido, la interculturalidad es diferente a la multiculturalidad, que representa una fórmula de convivencia que no cuestiona las estructuras de poder o la naturaleza del Estado nación, sino que promueve la generación de espacios para la promoción o la protección de las diversidades que habitan en el territorio de un Estado, entre ellos los pueblos indígenas,

pero sin que ello signifique discutir los pilares que provocan las inequidades, o los sistemas de creación y/o representación política, o el reconocimiento de los derechos de autonomía y libre determinación de los pueblos indígenas.

Sin embargo, para que la interculturalidad sea una realidad se requiere luchar contra décadas o siglos de prejuicios y sesgos profundamente arraigados contra grupos minoritarios y no dominantes, como ha sido el caso de los pueblos indígenas. Es por ello que el Estado plurinacional puede generar una institucionalidad que rompa con estas exclusiones, siendo la educación intercultural un dispositivo fundamental.

4. Reflexiones finales

El proceso de cambio constitucional en Chile se convierte en una oportunidad histórica para avanzar en el reconocimiento de derechos defendidos desde los pueblos indígenas, dando cabida a la emergencia de nuevas ciudadanías, culturalmente diferenciadas, sustentadas en la autodeterminación como derecho legítimo de las naciones y pueblos indígenas, reconociendo su derecho a participar activamente en la toma de decisiones de los gobiernos. Para ello es necesario incorporar a los debates conceptos de larga data, pero que no han sido considerados dentro de las narrativas occidentales del poder y la representación política.

La plurinacionalidad y la interculturalidad forman parte de esas narrativas que los pueblos indígenas buscan posicionar en el

debate político en torno a la nueva Constitución, pero sobre todo, como fórmulas de convivencia que serán beneficiosas para toda la sociedad en su conjunto.

Esta oportunidad de cambio a la Constitución, a su vez, nos permite cuestionar conceptos y prácticas vinculadas a la misma democracia, al ejercicio de la ciudadanía, a la valoración de la igualdad y el individualismo por sobre la equidad y el reconocimiento de lo colectivo, entre otros aspectos, que impiden el avance real hacia una sociedad plurinacional.

De esa manera podemos comenzar a transitar un camino hacia la interculturalidad y la convivencia basada en el reconocimiento de estos “otros” invisibilizados, desconocidos e incomprendidos por siglos, como lo han sido los pueblos indígenas, pero pensando en instalar los pilares de una nueva convivencia. Lo relevante será, por lo tanto, estar dispuestos como sociedad a cambiar los paradigmas en los que se ha sustentado la construcción de los Estados y abrir

espacios a nuevas formas de ejercicio del poder, donde el respeto a la madre tierra, a la naturaleza y la búsqueda del buen vivir sean valores reconocidos en nuestra institucionalidad.

5. Referencias

Cordero, S. (2018). La plurinacionalidad desde abajo. Autogobierno indígena en Bolivia y Ecuador.

FLACSO Ecuador: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Bolivia

Figueroa Huencho, Verónica (2021). "Los desafíos de un nuevo Chile Plurinacional en el Debate Constitucional: Una constitución con los Pueblos Indígenas", en Küme Mongen, Suma Qamaña, Mo Ora Riva Riva: Ensayos y Propuestas para una Constitución Plurinacional. Pehuén.

Santos, Boaventura de Sousa. (2007) “La reinvención del Estado y el Estado plurinacional”, en Pensar el Estado y la sociedad: desafíos actuales. CLACSO: México.

Pruebas de ingenio

1. Blanco, Rubio y Castaño

Tres personas apellidadas Blanco, Rubio y Castaño se conocen en una reunión Poco después de las presentaciones la dama les hace notar: Es muy curioso que nuestros apellidos sean Blanco, Rubio y Castaño y que nos hayamos reunido aquí tres personas con esos colores de cabello.

Sí lo es dijo la persona que tenía el pelo rubio , ¿pero habrá observado que nadie tiene el color de pelo que corresponde a su apellido?

¡Es verdad! exclamó el tercero quien se apellidaba Blanco. Si la dama no tiene el pelo castaño, ¿de qué color es el pelo de Rubio?

2. Etiquetas cambiadas

Un pastelero recibe tres paquetes con cien caramelos cada uno. Los paquetes contienen, respectivamente, caramelos de naranja, de limón y surtidos (de naranja y limón). Junto con el envío de la mercadería, el pastelero recibe una nota del fabricante en la que le explica que, a causa de un error en el proceso de envasado, todas las etiquetas están equivocadas y no reflejan el contenido real de los paquetes.

¿Cuántos caramelos tendrá que sacar el pastelero, como mínimo, para verificar el contenido de los paquetes?

3. El monte budista

Un maestro zen y su joven alumno partieron a las 6 de la mañana para ir a meditar a la cumbre del monte Kailash.

Hicieron cumbre al anochecer y meditaron bajo las estrellas. Al día siguiente empezaron el descenso también a las 6 de la mañana. Descendieron más rápido y por ende llegaron a las 12 del mediodía.

Entonces el alumno preguntó:

¿Es posible que ayer y hoy hayamos estado en un mismo punto del camino a una misma hora del día?”.

Ya deberías saber la respuesta a esa pregunta querido discípulo , contestó el maestro.

¿Sabrías deducir, mediante la lógica, cuál es la respuesta correcta? “Sí” o “No”.

Respuestas en la página 63 Link

Fiestas Patrias en Puerto Cisnes

Era 1984 y Daniel ya llevaba más de un año sin trabajo.

Cuando se ganó el cargo de gerente en una empresa telefónica a la que había postulado, me dijo: “Ahora me informaron donde era, ¿estás dispuesta a acompañarme?”. A lo que yo contesté: “Sí; al fin del mundo”. Entonces él dijo: “Creo que para allá vamos; es en Coyhaique”.

Yo llegué sin un trabajo asegurado No había plazas en el hospital ni en los consultorios, por lo que decidí trabajar ad honorem en el Hospital Regional de Coyhaique. Allí me desempeñé en pediatría y en anestesia ( lo que aprendí allá). Por cero pesos trabajaba 44 horas y a veces más a la semana. Eso durante 3 años y medio, hasta que me fui a la atención primaria.

Para conocer la zona y sus alrededores aprovechábamos los fines de semana o las vacaciones. Un mes de septiembre de uno de los primeros años por esos lados, invitamos a mi mamá a conocer la ciudad y durante las fiestas patrias nos fuimos en auto hasta Puerto Cisnes. Allí trabajaba una colega amiga, Ximena, que nos ofreció alojarnos en su casa fiscal, ubicada frente al hospital de esa ciudad.

Al llegar al pueblo estaban todos compartiendo un almuerzo en una escuela, al que nosotros nos integramos. Al poco rato le avisan a mi amiga que habían llegado unas urgencias. Ella se fue al hospital y me pasó las llaves de su casa para que nos instaláramos, pero, como empezó a demorarse mucho en volver, decidí cruzar al hospital a ver qué pasaba.

Allí estaba con una embarazada. Me pidió ayuda y yo, siempre dispuesta, me puse manos a la obra Así fue que examiné a la señora, que estaba con un embarazo de término y en franca dilatación. Acto seguido la pasamos a pabellón y atendimos el parto sin ningún contratiempo: nació una bebé sana pesando poco más de tres kilos.

Ya más tranquilas, ante mi preocupación por las emergencias, mi amiga me explica que todas las embarazadas sobre 32 semanas habían sido evacuadas a la Casa de la Mujer en Coyhaique, así es que no debería pasar nada más y solo nos quedaba pasarlo bien.

Normalmente en ese hospital había dos médicos y una enfermera matrona, pero en esos días el otro colega se había ido a Santiago para casarse con la enfermera del hospital y por lo tanto mi amiga era la única médica allí.

Esa tarde caminamos un poco por el pueblo, un pueblo pequeño con casas de tejuelas de madera típicas de allá del sur, pero como el viaje había sido largo nos acostamos temprano, ya bastante cansados.

Al día siguiente, cerca de las 11 de la mañana, mi amiga tuvo que acudir de nuevo a ver algunas urgencias. En el momento en que nos preparábamos para salir a dar un paseo antes de almuerzo, llega un auxiliar a pedirme que por favor acuda al hospital a ayudar a mi amiga.

Cuando llego al box de atención no lo podía creer, ¡nuevamente una embarazada! Y esta vez una primigesta que había decidido

volver desde Coyhaique a pasar las fiestas patrias con su familia, desoyendo las indicaciones médicas El examen físico no era muy auspicioso: primigesta, de unas 36 semanas y bebé probablemente en podálica.

El día estaba oscuro, llovía intensamente y el hospital sin equipo electrógeno. La luz la daban en la tarde después de las siete. Preparándome para lo peor indago sobre la existencia de incubadora. Había una, con función alternativa a batería, pero no sabíamos hacerla funcionar. Necesitábamos más ayuda, y quién mejor que mi marido entendido en asuntos electrónicos. Lo mandamos a buscar y ahí estábamos el equipo completo: dos médicas y un ingeniero

Organizamos el espacio de manera de tener mejor visibilidad y le puse la epidural a nuestra paciente.

En una primigesta con una presentación podálica lo correcto sería una cesárea, pero dado que mi amiga no tenía experiencia en hacer cesáreas y que la paciente avanzó rápido hacia una dilatación completa decidimos atender el parto por vía vaginal.

Para la paciente, mi marido con traje de pabellón era el médico, ya que como ambas estábamos bastante nerviosas, él tranquilizaba a la paciente y nos hacía sugerencias a nosotras para que actuáramos sin asustar a la paciente.

Ximena hizo la episiotomía y la vi tan tensa que asumí la función de sacar al bebé; acerqué mis manos a los genitales de la

paciente, cerré mis ojos y visualicé toda la clase de parto en nalgas que nos había hecho el profesor Dr Rodríguez Moore Milagrosamente pude efectuar todas las maniobras que él nos había enseñado durante la clase y sacar con éxito a la bebé que pesó alrededor de 2400 gramos. Fuera de una pequeña sutura que tuve que hacer en sus genitales (mi amiga, al realizar la episiotomía, sin querer dañó la vulva de la niña) la bebé nació sin mayores problemas.

Las dos puérperas quedaron compartiendo la misma habitación y estables todos, nos fuimos a un merecido descanso.

Como buen pueblo chico, todos se enteraron de que habíamos atendido dos partos en esas fiestas patrias Lo celebramos en la fonda del pueblo comiendo unas ricas empanadas y compartiendo con la alcaldesa y el cura del pueblo, dos personajes muy conocidos.

Al día siguiente teníamos que regresar a Coyhaique y las condiciones climáticas no eran las mejores. Había una parte del camino que se había roto y no era fácil el paso, por lo que mi esposo decidió pedir colaboración a carabineros, para que ellos nos ayudaran a pasar por el camino. Yo partí al hospital a despedirme de las puérperas y de mi amiga. En el hospital encontré a la primera puérpera amamantando a su niña, ambas muy bien, pero la segunda bebé estaba con una alarmante ictericia. Con esos niveles de bilirrubina necesitaba tratamiento que podrían entregarle en Coyhaique. La posibilidad de un traslado en helicóptero era imposible, por las condiciones climáticas.

Así es que decidimos llevarnos a la bebé por tierra, previa explicación a la madre de los riesgos de dejarla en Puerto Cisnes

De esta manera, el viaje de retorno se inició conmigo de copiloto y la bebé en mis brazos, atrás mi mamá y mis dos niñas, el auto bien calientito para evitar una hipotermia en la recién nacida y carabineros ayudando a pasar la parte difícil del camino. Una vez que logramos pasar la zona de derrumbe, carabineros se devolvió y nosotros seguimos solos. Nos detuvimos en Mañihuales en el campo de otra amiga, para descansar, comer un poco y mudar a la bebé.

Cuando llegamos a Coyhaique ya casi era de noche La bebé quedó hospitalizada, le tuvieron que hacer una exanguinotransfusión y como su hemograma y otros exámenes mostraban que tenía una infección (lo más probable por la herida de sus genitales), se necesitaba un tratamiento antibiótico que en ese momento el hospital no tenía. Daniel tuvo que hacer abrir la farmacia para poder comprar el medicamento, que pudo ser administrado en el momento oportuno. La pequeña evolucionó bien y luego que mejoró el tiempo, su madre pudo ser trasladada y ambas reunirse. Quién sabe si algún día alguien le contó todo lo que tuvo que ocurrir para que ella naciera y saliera bien ante tanta complejidad.

Esta vivencia fue una de las tantas experiencias estresantes que me tocó vivir durante mi vida profesional, pero contenta de que tuviera un final feliz.

Sin duda, unas fiestas patrias inolvidables.

Riñones al jerez

Ingredientes para dos personas:

2 riñones de vacuno

1 vaso de jerez

1 cebolla grande

3 cucharadas de mantequilla

2 cucharadas de maicena

3 dientes de ajo

1 caldo de carne

Vinagre

Sal

Pimienta

Lavar bien los riñones y secar con toalla nova. Cortar en trozos pequeños (sacando la grasita) y dejar remojando con agua fría y un poco de vinagre por 2 horas y enjuagar.

En una olla, derretir la mantequilla y sofreír la cebolla picada en cubos pequeños, los dientes de ajo triturados y un poco de sal. Cuando la cebolla esté cristalina, agregar el jerez, el caldo Maggi (disuelto en 1 taza de agua caliente) y pimienta.

Disolver la maicena en un poco de agua fría y agregar a la mezcla. Cocinar a fuego bajo por 5 minutos sin dejar de revolver, hasta que se forme una salsa

Agregar los riñones y cocinar por 15 o 20 minutos más. ¡Ojo! No los hierva más de lo necesario, porque los riñones se endurecen.

Servir en un plato con arroz graneado o puré.

Hay personas que los dejan en agua con vinagre toda la noche. Bien remojados ya no tienen olor a urea.

Yo sugiero dejarlo toda la noche, 12 horas es lo óptimo.

Tu historia, mi vida

Profesor Dr. Gaston Duffau Toro

(29/04/1939-14/08/2021)

El relato de esta historia de amor no comenzará, como es habitual, contando lo maravilloso y fantástico de cómo se inicia, sino que parte después de un mes, con la pérdida de lo que fue realmente mi verdadera vida. Le doy comienzo con la partida del amor verdadero, del amigo, del cómplice, de aquel hombre que se admira y venera, al que se respeta y se le entrega absolutamente todo, sin esperar nada a cambio.

Consumida por un dolor intenso que rompe todo el entendimiento, que llega a transformarse en irracional.

El sueño de que nuestro amor sería eterno y que de un momento a otro, en que todavía no comprendo, la vida se acabó. Todos me tratan de reconfortar y dicen “estará siempre en tu corazón”, pero eso no conforma cuando lo has amado tan intensamente y que de un momento a otro dejó de respirar, dejó de estar, ni siquiera un suspiro. Abrió sus ojos, me miró… susurrando solo un “te quiero” y se marchó, sin poder volver a abrazar, a estar o a amar. Llorar es lo menos que se puede narrar, caen muchas lágrimas que queman, que te destruyen de día y de

noche. Él no quería morir, tenía miedo de marchar, en su lecho de enfermo sintió en una ocasión que mucha gente lo acompañaba, sin embargo era solo su imaginación, tan solo aparecieron por única vez dos pajaritos, se posaron en su balcón y finalmente se fueron, con ellos su alma también se fue.

Los días pesan y transcurren demasiado rápido, temo que el tiempo traiga el olvido de todos nuestros juegos, motivaciones compartidas, vivencias y sensaciones de un amor en complicidad, llegando a disfrutar en plenitud de este mundo maravilloso que nos rodea. Sin embargo ahora la soledad todo lo invade. ¿Cómo lograré vivir sin su amor, sin sus apasionados besos, sin sus noches de romanticismo y de calor? ¿Cómo resistiré sin regalarle el sol, la luna, las estrellas y mostrar el lucero que alumbraba nuestro balcón? Eras la luz, el destello que llegaba directo al corazón.

Me rehúso a tratar de comprender el significado de perder, no quiero hacerlo, siento lo tremendo que es encontrar la casa sola, oscura y fría con cada arribo a la morada, no poder gritar “¡llegué!” y correr a besar y abrazar, para encontrar tan solo de respuesta el desmembrado eco apagado de las paredes frías.

Después de controles rutinarios normales, ese 8 de julio fuimos al neurólogo, después de algunos exámenes específicos se descubrió un tumor cerebral primario muy maligno. “¡No puede ser!” Quise gritar, pero desde ese instante mi vida no pudo arribar

Ya hospitalizado fue muy duro tener que firmar el límite al intento de resucitar, sin tener nada que ofrecerle, sin tratamiento, sin cirugía, sabía que se iba a morir.

Un amanecer su respiración rápida y

superficial anunciaba su fin. Recurrí a todos mis compañeros y les rogué a los que aún son creyentes y saben rezar, que oren por él para que vuele en paz. Su padecer duró tan solo un poco más de un mes. A las 8 de la mañana de ese 14 de agosto, el alma se desprendió de su cuerpo, me invadió un dolor desgarrador. Gastón falleció a los 82 años de edad.

Partió con total libertad, aquella que siempre existió entre nosotros. Un hombre tan precavido que dejó ordenada su partida, merece descansar sin que nadie lo moleste. Siempre quise que fuera feliz en esta tierra y deseo que lo siga siendo con intensidad donde se encuentre.

Gastón nació un 29 de abril del año 1939 en Santiago de Chile, un niño que llegaría a ser un gran hombre y un tremendo prócer de nuestra pediatría.

Un parto domiciliario en su casa de Bascuñán Guerrero, nació deprimido. Su padre que había sido fundador de la cardiología infantil en Chile lo reanima, después de unos minutos logra respirar y tomar colores saludables, desde ese susto inicial comienza la historia de su vida.

Su madre, antes casada, a los 16 años y con una hija, fue precozmente abandonada por su marido. Contrae nuevas nupcias, producto de esa nueva unión tiene otros tres hijos, siendo Gastón el del medio. A la edad de doce años su padre abandona el hogar

Estudia en el Liceo Europeo y luego sus humanidades en el Liceo de Aplicación. Siempre el mejor alumno, merecedor de muchos premios de la educación.

Cursó medicina en la Universidad de Chile, se tituló de médico cirujano el 29 de abril de 1964, finalizó con honores y recibió el premio al mejor alumno.

Durante el tercer año de medicina conoce a la que va a ser su primera esposa, una compañera de curso. El romance comenzó en la fiesta de los mechones, causó sensación bailando rock and roll, mejoró su autoestima y pololeó por muchos años. Él le ayudaba con los turnos de internado y ella aprendía mucho de lo que Gastón sabía.

Se casaron, él ingresó a la beca de pediatría y ella a la beca de psiquiatría. Al terminar estas, ambos debían devolver sus años de estudio, mediante trabajo en la ciudad de Viña del Mar. Probablemente debido a la historia repetida de abandono sufrida por su madre, él no deseaba tener hijos, sin embargo su esposa se embaraza del primero que nace ese mismo año.

Cumplido el tiempo compensatorio en la ciudad jardín, ambos regresan a Santiago donde el doctor retorna al hospital Roberto del Río, y se hace cargo de la enseñanza de pre y postgrado.

Su segunda hija nació prematura, debiendo dedicar mucho de su tiempo a los cuidados que su condición ameritaba.

Ya establecido en el hospital Roberto del Río, ingresa al Servicio de Urgencia donde empieza a hacer turnos, el matrimonio de a poco se comienza a deteriorar.

Publicó más de 386 artículos en revistas nacionales y extranjeras, escribió cinco libros y participó en otros. Recibe el grado de Profesor Titular de la Universidad de Chile, siendo uno de los más jóvenes en hacerlo.

Es un amante de la bioestadística y la

docencia, diseña una fórmula para el cálculo de muestra, de cómo medir diuresis minuto y muchas otras cosas Trabaja en el desarrollo de diplomados y doctorados. Junto a otros colegas crea diplomados sobre medicina basada en la evidencia. Miembro del Conacem por muchos años.

Fue presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría por un periodo y por más de nueve años fue presidente de evaluación académica de la Universidad de Chile.

Siendo alumna de 5° año de medicina, fue mi profesor y tutor, desde esa época me estremecía mirar a ese gran hombre, tan fino y caballero, me partía el corazón.

Su enseñanza era ejemplar, sus clases espectaculares, temas como hidroelectrolitos, ácido base, hidratación y nutrición de lactantes

En esa época yo estaba casada y tenía a mi primera hija Javiera. Para mí era solo admiración al profesor, su inteligencia y manejo de conocimientos, muy sabio y culto.

A mis amigos les contaba que si alguna vez me quedaba sola o separada, con él sería el único que me casaría, era un amor platónico... pero era solo eso, un secreto.

Fue mi tutor en lactantes C del internado de pediatría. Me cautivó, cantaba, relataba su vida, un maestro gastronómico que preparaba el mousse de chocolates y compartía la receta de la suprema de pollo, o el filete a la pimienta, con un vozarrón impresionante se imponía y daba el sello a sus clases.

Comencé a trabajar en el área de salud norte de la región metropolitana, hice una pasantía de un año y luego obtuve una

beca primaria de pediatría. Durante la primera pasada fue mi tutor, ya estaba separada y el sueño se podía hacer realidad Como venía de la atención primaria y poco conocedora de la patología hospitalaria, el profesor me acogió con mucha paciencia y consideración.

Durante las tardes de seminarios, me atreví a pedir a un doctor amigo que le insinuara que me invitara a salir. En aquella época había muchas mujeres que lo acosaban igual que yo.

Mis niños eran pequeños, tenía que trabajar y estudiar, por ende el amor quedó relegado a un segundo plano. En esos momentos él ya estaba saliendo con una buenamoza que le encantaba, pero por alguna razón decidió no continuar, da un vuelco en 180 grados y decide vivir una nueva aventura con otra joven despampanante, el desánimo me cogía.

Muchos años trabajando en el hospital y viéndolo a diario, no perdía la oportunidad de pedir a los conocidos que me avisaran del momento en que él se separara, para ser la primera de la fila.

Persiste la coquetería, miradas y sus frases típicas, aunque la relación se hizo más distante, siempre buscaba la excusa para ir a su oficina, como muchas también así lo hacían, llevando estudios y pidiendo consejos para la preparación de trabajos

No me interesaba ser brillante, solo quería ser una excelente clínica y trabajar en la UCI, donde se cumplía mi meta y gozar el sueño de la juventud.

La historia se volvió a repetir, después de

siete años de relación, un 23 de diciembre salió de su casa, muy triste y se volvió a quedar solo Nuestra relación se había transformado en una linda amistad, conversábamos, era un dicharachero, pero no quería seguir viviendo amargado.

Hombre de tremenda inteligencia y dignidad, muy recto, pero estaba muy herido, tanto es así que llegó a bajar veinte kilos. En ese momento junto a un grupo del hospital que lo quería, me ayudaron a acometer la conquista y de esta forma agilizar su recuperación emocional. En ese momento yo estaba libre de compromisos y en paz conmigo misma. Aunque su secretaria constantemente me desacreditaba diciendo que era “muy liberal y buena para la farra”, en realidad yo era trabajólica, seria y además tímida

Me ayudaron a enviar un mail anónimo, firmado con un seudónimo “sonrisa”. Entre ellos, mi amiga enfermera fallecida hace muchos años de un cáncer de páncreas, los enviaba todos los días. Era un juego, él los esperaba al llegar a su casa y contestarlos, conversaciones intensas e interesantes. Usaba la sigla MXCXVX, se trataba de un número romano que permitiera jugar, elucubrar y soñar, una estructura que definía una potencia o un universo al cual perteneces. Matemáticas, ciencia, historia de la definición de un elemento, aunque eran cartas llenas de ternura y amor, un secreto que facilitara un aura de romanticismo. Ese correo mantuvo viva la relación en secreto, disminuimos los momentos tristes y de soledad, de esa forma pudimos volver a reír y a soñar.

No le costó mucho descubrirme, confesó que le gustaban los correos y los esperaba con ansias. Después supe que siempre los guardó ordenados en una carpeta, los conservo con mucho amor. Al finalizar un asado en época estival, junto a pocos docentes y algunos becados, me propone irnos en un taxi. Desde ese día magistral en que me pidió un beso, nunca más nos separamos, convirtiéndose en el mejor sueño de toda mi vida.

Poco después del beso, hace veinte años le escribí: “Tesoro de mi corazón, te envío el lucero que te prometí, para que lo recibas junto con todo mi amor, eres mi sueño, el encanto de vivir a pesar de saber que no estás envuelto en mi manto de amor.

Están las estrellas, las galaxias, las nebulosas con millones de luces que se movilizan en el universo, que alumbran tus ojos, te susurran al oído y puedas ver lo mucho que te puedo hacer feliz, y que se cubra el cielo con todo el amor y dulzura. Duerme tranquilo porque desde la distancia te abrigo, tus brazos me abrazan cubriendo mi frío, tu mirada es sincera, mientras te miro, tú en el descanso del alba, yo sola contigo, tu aroma de ensueño, tu sonrisa de hechizo que cubre y envuelve, tener tu compañía, sentir que el ocaso son nuestras vidas”.

Podría estar muy triste tu corazón, pero descubrí que le diste una oportunidad de no dejarlo morir. Sé que la ciencia siempre

buscó explicación de los fenómenos, pero el amor es difícil de explicar, así cómo podemos compartir todo, también podemos disfrutar los momentos y conversar nuestros silencios.

Parecíamos dos adolescentes por el ímpetu de estar siempre juntos, el tiempo se podía detener, pero “solo éramos tú y yo”, escuchar su corazón latir y verlo nuevamente sonreír. La pasión nos llevó a la plenitud.

Primero le costó mucho decidirse de convivir y luego del matrimonio Ahora yo me negué varias veces y cuando finalmente acepté fue toda una odisea: el Registro Civil en paro, ninguna posibilidad de juez a la casa, mi familia toda en el extranjero, pero una amiga nos consiguió el compromiso fuera de horario, solo con mis dos hijos de testigos, estaba feliz porque era sin invitados. Un rico almuerzo en un restorán y una luna de miel en el Cap Ducal de Viña del Mar, con arreglos de rosas blancas, la suite matrimonial que daba directamente al mar, con una escalera en caracol lo más difícil de subir . ¡Pero qué bien lo pasamos!

Esto más nos unió, aunque comentaba y hacía bromas al decir que “era caro pagar para evitar la soledad'' En el matrimonio de mis niños se sintió su compromiso. Orgulloso de Javiera, bella y hermosa murmuraba, fue el testigo de Ignacio, él vivió el honor de ser elegido para la entrada a la iglesia y asistir a su linda fiesta.

Durante los turnos de las noches de invierno lo tenía que dejar, añoraba su calor y extrañaba su ausencia. No todo fue miel sobre hojuelas, también hubo problemas, progresivamente se me hizo insoportable el trabajo, me vi obligada a cambiar de rumbo. Tuve que salir del hospital que tanto adoraba, todo un sueño de niña, pero el amor era más poderoso, debí hacerlo y cambiar de hospital Aún cuando para Gastón su mundo era el hospital, esta situación no logró separarnos y logró unirnos mucho más.

Mis hijos y mi madre lo adoraban, toda la familia lo aceptó Siempre fue bienvenido en todo evento familiar y manifestación Como siempre le molestaban las multitudes, me permitía ir donde yo quisiera, la comprensión de un sabio de verdad.

Ante cualquier atisbo de discusión, bastaba una frase tonta mía y se ponía a reír, creía que mi ignorancia era de una línea deliberada y una política especial de reconciliación.

Muy ameno en las conversaciones, fino para deleitar, el Dom Perignon era nuestro fiel amigo de cumpleaños y años nuevos. Estuvimos convencidos de que no había nada mejor. ¡Ni siquiera se enojó, tomando a la ligera cuando en el freezer una botella se reventó!

Preparábamos nuevas fiestas con cotillón y aromas, conversaciones eternas y entretenidas, así transcurrían nuestros días. Vio nacer a sus cuatro nietos y los aprendió a querer, todos le decían simplemente Gastón. Ahora estoy muy triste al despertar, confundida y pensar que tal vez fue solo un lindo sueño. Tantas horas contemplando el mar, momentos eternos sentados viendo solo el tiempo pasar, sin necesidad de hablar y tan solo tomados de la mano. El amor llegó, se instaló y maduró. Muchas rosas me regalaste y sus pétalos guardé. Tantas aventuras compartidas y momentos de placer, fue tan corta la vida y fue tan grande el amor

Aquel oso de peluche que tanto recordabas y que te logré regalar, te miró e hizo cambiar, te acompañó, al jugar con él nos volvió a convertir en niños, disfrutando la locura del amor.

Gastón Duffau logró traspasar con maestría la pediatría a sus discípulos, tanto en la ciencia como en el arte de la disciplina. Formó a más de cuarenta generaciones y contribuyó a recuperar la salud y la vida de muchos niños y niñas de nuestro país.

A mí me hizo crecer como persona, como mujer y profesionalmente, siento el orgullo de haber aprendido su lección

Solo puedo decir que lo amaré por siempre, fue muy lindo ser su amiga fiel.

Agradezco cada instante el maravilloso amor vivido.

Dentro de tu fuero previsor, lograste escribir el discurso de despedida para que yo leyera en tu ceremonia fúnebre, recordando con mucho cariño a todos, especialmente a los académicos de tu alma mater, la Universidad de Chile.

Mediante un link al final del texto les dejo trece frases célebres de Gabriel García Márquez que me pidió leyera en ese homenaje póstumo.

No fue para él un amor a primera vista, pero sé que finalmente se enamoró, lo repitió así tantas veces.

En nuestra casa permanecerá tu ánfora, rodeada de tulipanes amarillos que tanto te gustaban. Amado mío por siempre.

13 frases célebres de Gabriel García Márquez Link

Las tres madres de Federico García Lorca

Las tres madres de Federico García Lorca es un libro, en el que relato una investigación biográfica literaria sobre la posible influencia que una historia familiar, ocurrida anteriormente al nacimiento del poeta, habría ejercido en su imaginario poético.

Se trata de la historia del sufrimiento y la muerte de una mujer que no pudo tener hijos. Esto ocurrió en Fuente Vaqueros pueblo de Andalucía a fines del siglo XIX, y se refiere a Matilde Ríos Palacios, la primera esposa de don Federico García Rodríguez, el padre de Lorca.

En el trabajo me refiero al contexto, la época y el lugar, con sus tradiciones y la atmósfera existente entre familias acomodadas en las que nodrizas, amas o criadas pasaban a formar parte integral de la familia patriarcal. Esta idea nació cuando me llamó la atención que desde temprano en su poesía, y luego en sus obras de teatro, siempre los personajes femeninos aparecen viviendo la angustia de pasiones no resueltas y que éstas las conducen en forma inevitable a una vida estéril, al sufrimiento o a la muerte. Dramas ocultos y envueltos en un riquísimo lenguaje contagioso y seductor por su ritmo, metáforas y color local.

Es posible pensar que Lorca en su infancia y juventud conoció la historia y la tragedia de Matilde Palacios Ríos, la primera mujer de su padre, quien había fallecido súbitamente

después de años sin haber engendrado hijos. Federico, el primer hijo del segundo matrimonio de Don Federico con Vicenta Lorca nació en la casa en la que su padre vivió con su primera mujer. El poeta conoció del drama de la familia a través del coro de mujeres, amas, criadas, tías y extensa familia que fueron testigos de la historia anterior de su padre. Lorca, cuando niño, pasaba mucho tiempo en compañía de amas y criadas. Su propia madre biológica, Vicenta, fue la mujer fértil que dio a luz tres hijos en los primeros cuatro años de su matrimonio y dos más un poco después. Al parecer necesitó reponerse por algunos períodos después de los partos, lo cual facilitó el contacto de Federico niño con sus cuidadoras, amas y tías.

Me permití proponer que el nexo con las mujeres que rodearon su infancia fue de gran importancia y dejó huellas en su imaginación poética. Federico desde temprano mostró poseer gran sensibilidad y enorme curiosidad por la vida y la naturaleza que lo rodeaba. Estas mismas mujeres a quienes, Federico interrogaba según lo recuerdan sus propios hermanos, habían sido testigos de la vida anterior de Don Federico.

Hay varias anécdotas que apoyan mi proposición: una prima de Lorca recuerda lo que el poeta escribió sobre una foto de Matilde; sabemos por los relatos de su familia que su madre Vicenta se refería

con frecuencia a los cubiertos de plata de “la otra”; un hispanista americano publica lo que le dice un mesonero cuando él en 1955 visita Fuente Vaqueros, que le dice que el relato en la obra Tragedia de Yerma sí ocurrió en el pueblo; los recuerdos que hace Mora Guarnido acerca de las iniciales “MP” en el poema “Elegía” (dedicado a una mujer estéril), que él asegura haber visto en el manuscrito de su primer libro, Libro de poemas; y el almirez de bronce de Matilde Palacios que está visible hoy en el Museo de Fuente Vaqueros.

Una parte de este trabajo está dedicada a sus obras de teatro, Bodas de Sangre y a La Casa de Bernarda Alba. Me pareció importante dar una sólida base de cómo ambas obras están basadas en situaciones y hechos tomados de la realidad Esto da más fuerza a mi argumento de que Yerma representa la historia de esa mujer presente pero ausente, Matilde Palacios, a quién Lorca no conoció, pero cuya historia filtró su imaginación. El tema de la infertilidad no cabe duda que le preocupa a Lorca. Es el tema en las Suites con la imagen de las “semillas ciegas”. Imágenes que reaparecen después en otros poemas de Poeta en Nueva York y también en El Público.

Este libro se completa con una observación original y no mencionada hasta ahora por los críticos y estudiosos de su obra. Es la repetición del número “catorce años” que aparece reiteradamente en los diálogos que Yerma sostiene con mujeres del pueblo. Adquiere importancia porque el número de años del matrimonio de Don Federico con su primera mujer es exactamente catorce años.

Sentí que era un mensaje críptico de Lorca que dio más confianza a mis intuiciones y a mi proposición acerca de que la historia de la mujer infértil está basada en la historia real de Matilde Palacios Ríos, primera mujer de su padre.

He llamado a este libro: Las tres madres de Federico García Lorca. Ellas son: su verdadera madre, doña Vicenta; las criadas y amas de la casa que funcionando como un coro griego transmiten la historia del drama de Matilde y simbólicamente constituyen su segunda madre; y por último, Matilde Palacios, la mujer infértil que muere trágicamente de un “cólico miserere” (abdomen agudo, diríamos los médicos y que puede tener muchas causas, entre otras las obstétricas: como un embarazo tubario), y que sin saberlo ella fertiliza la rica imaginación del poeta.

Mi interés en García Lorca viene de mi infancia. Hija de españoles refugiados en Chile después de la Guerra Civil (19361939) crecí escuchando las canciones de la guerra y los cantos populares recopilados por Lorca por los campos de España. Mis padres de jóvenes vivieron en un tenso y efervescente Madrid de los años previos a la Guerra Civil. Allí coincidieron con la familia del poeta: mi padre fue compañero de clase con Francisco, el hermano menor de Federico; el hermano menor de mi padre, se casó con la amiga íntima de Isabel, hermana de Federico; y, Carmen, hermana de mi padre participó en “La Barraca”, el teatro universitario dirigido por Lorca, creado durante la República para llevar el teatro y la música por los pueblos de España.

A

El fusilamiento de Federico García Lorca, en los inicios de la Guerra fue incomprensible y fue el heraldo del horror de lo que vendría después, convirtiéndose en un símbolo para futuras generaciones

Marisol Téllez

Médica endocrinóloga, estudió en la Universidad de Chile y trabajó en Londres, RU, donde llegó a vivir con su familia en 1974. Vive en una aldea en el campo inglés desde su jubilación.

Ha publicado algunos cuentos cortos en revistas y en una antología de cuentos de mujeres chilenas. Pertenece a un Taller de Escritura en Londres, que dirige la escritora chilena Alia Trabucco Zerán.

Lepra en Chile

Jefe de Servicio de Dermatología y Venereología, Hospital San Juan de Dios

Referente Clínico MINSAL Lepra

La lepra es una enfermedad infectocontagiosa crónica, causada por un bacilo que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos, pudiendo comprometer también la vía respiratoria, los ojos y otros órganos.

Si bien su origen exacto es desconocido, excavaciones en la India encontraron restos óseos del año 2000 a. C. aproximadamente que presentaban lesiones de esta enfermedad. También se encontraron esqueletos similares en Egipto que datarían del siglo III-II a. C.

En cuanto a menciones escritas de la enfermedad, hay varias. Las primeras se inician en China, a finales del segundo milenio a. C. y también hay otras en el Antiguo Testamento año 1 840 a C

Los pueblos nómades de la época, el ejército de Carlo Magno (300 a. C.) y las Cruzadas se encargaron de extender la enfermedad a nuevos territorios.

Considerada la más temida de las enfermedades de la época pre-infecciosa; una maldición de los dioses; un castigo

enviado por Dios a los pecadores. El capítulo 13 del Levítico indica el manejo de afecciones cutáneas, debiendo diferenciar entre vitíligo, tiña, psoriasis y lepra. A los leprosos se les consideraba “impuros” y eran confinados a vivir fuera de la ciudad. Si bien suena cruel, aislarlos se puede considerar como una medida de salud pública.

También hay registros de la India de 600 a. C. En el siglo VI, fueron oficialmente declarados “muertos vivos” por ley, siendo despojados de todos sus bienes. En el año 583 a. C. se crearon las leproserías.

Los españoles trajeron la lepra a América y su incidencia aumentó a causa del tráfico de esclavos provenientes de África

En 1876 el médico noruego Armeauer Hansen descubrió el agente etiológico: Mycobacterium Lepreae. Hubo muchos tratamientos, hasta que en 1940 apareció la Dapsona, desarrollando ya en 1960, resistencia microbiana. En 1982 la OMS determinó el tratamiento multidroga (rifampicina + dapsona + clofazimina), el cual sigue en uso hasta la actualidad y es entregado gratuitamente a todos los países por la OMS, gracias a la generosidad de la Nippon Foundation y una compañía farmacéutica. La meta de la OMS de eliminar la lepra como problema de salud pública a nivel mundial ya se alcanzó estadísticamente y además se han reducido las incapacidades grado 2 que produce esta enfermedad.

La lepra, si bien es una enfermedad infectocontagiosa y curable, su curso es

crónico si no recibe tratamiento. Es más prevalente en zonas de pobreza, hacinamiento y con falta de condiciones sanitarias. Se transmite principalmente por vía aérea. El contacto debe ser directo, estrecho y prolongado con un enfermo bacilífero. El saludar o examinar a un paciente con lepra, no es riesgo de contagio y, por ello, estos enfermos no deben ser aislados. Por lo demás, ya están milenariamente estigmatizados.

La transmisión a través de las úlceras cutáneas ha sido controvertida. El 90%-95% de las personas que adquieren el Mycobacterium leprae no enferman porque su sistema inmune elimina la bacteria, por lo tanto, solo lo hace un pequeño porcentaje de los contagiados Su periodo de incubación es de 5 a 20 años o a veces menor. El tratamiento dura entre 6 a 12 meses según el tipo de lepra y al tercer día de haberlo iniciado, el enfermo deja de ser contagioso.

En Chile, la lepra llegó a la Isla de Pascua cerca de 1889. Se cree que fue traída por los isleños desde Tahití. Los casos de contagio en la Isla de Pascua están todos tratados, siendo el último, hace 16 años. En Chile Continental no se han originado casos de contagio de Lepra.

Desde el año 2001, teníamos en promedio un caso de lepra cada dos años, los que correspondían principalmente a chilenos que habían vivido años en otros países de Sudamérica. Pero a partir del 2010, los casos comenzaron a aumentar, teniendo en 2017 seis casos nuevos. Los casos nuevos de 2020-2021 son siete, y están

todos en tratamiento. Estos casos provienen principalmente de Venezuela, Haití y Colombia, y corresponden todos a adultos

Para el manejo de estos pacientes, nuestro Manual de Procedimiento de Lepra, indica que, en cada región del país, debe haber un centro de derivación. En la Región Metropolitana está el Servicio de Dermatología y Venereología del Hospital San Juan de Dios. La atención y tratamiento son gratuitos para todas las personas, independiente de su sistema de salud.

En Sudamérica, según los datos OMS los casos nuevos registrados hasta el final del 2020 son: Brasil 17.929 (siendo la segunda incidencia mundial; la primera es India con 65 147), Paraguay 198, Colombia 192, USA

159, Venezuela 143, Cuba 115, Argentina 131, México 106, Bolivia 101, República Dominicana 74, Perú 16, Ecuador 14 y Chile 7. Haití, no entregó informe. Es probable que estas cifras no sean muy reales debido a los efectos de la pandemia por el COVID19.

Desgraciadamente, hemos tenido un par de casos en el sur que han salido en la prensa como si fueran los únicos, lo que ha estigmatizado a estas personas.

Por ser la lepra una enfermedad poco frecuente en nuestro país, debemos pensar en ella y tener presente que toda mancha cutánea con pérdida de sensibilidad debe considerarse como lepra hasta que se demuestre lo contrario

Lucienne Guzmán, una sociable solitaria

Hoy domingo, 22 de agosto de 2021, estamos aquí con mi familia en San Francisco de Mostazal, agradezco a Lucienne Guzmán por invitarnos a su casa y darnos tan buena acogida.

Lucienne, tengo entendido que naciste el 6 de diciembre de 1957, en la ciudad de Concepción; tu mamá doña Guacolda Meza y tu papá don Walter Guzmán.

Mi papá era un hombre muy culto y atípico, el dinero para él ni siquiera se nombraba, era una cosa secundaria, muy justo y correcto, así como extremadamente sensible a todo lo que fuera arte. Nosotros crecimos con muy pocos elementos “de la modernidad económica”, pero siempre con buena música Él tocaba el violín, un numismático y filatélico de vuelo, pero para su propio goce. Mi hermana heredó su colección de sellos japoneses antiguos, los tiene como una joya, es una persona que incluso se dedica a jugar con esa colección

internacionalmente.

Mis papás eran muy sencillos. Mi mamá llegó al final de odontología, pero no quiso ir a dar el examen de grado porque entendió que si era profesional y él un obrero, esa diferencia en aquellos años iba a pesar mucho y podría hacer correr riesgo al amor, que sin duda para ella era lo más importante. Mi mamá nunca le sacó eso en cara, nos vinimos a dar cuenta al final de su vida. En una oportunidad me encontré con una compañera de curso de ella y me explicó que “tu mamá era brillante y no entendemos por qué dejó la carrera justo al terminar”. Mi madre hasta el final de su vida, nunca se arrepintió, era feliz y amaba a mi papá.

Mi papá, un hombre comprometido

socialmente, formó con mi mamá una organización en el pueblo de Graneros que era OPADIM (organización de padres de discapacitados mentales). Fue una tremenda organización que enseñó a la gente a retirar sus pensiones de invalidez, de tener una expertiz, de aprender a leer. Mi hermano menor es discapacitado mental, autovalente en algunas cosas y en el resto lo apoyamos nosotros. Mis papás siempre estuvieron muy preocupados por esa situación.

Cuando murió un amigo de mi padre mientras yo estudiaba medicina, me dijo: “Qué triste que los pueblos tienen médicos buenos, pero por solo dos o tres años y después se van, hecha la experiencia se van, los pueblos quedan nuevamente sin esos profesionales, esto es una inequidad”. Esa situación me marcó inconscientemente toda la vida, por eso prioricé trabajar en Santa Cruz, Rengo, Rancagua, siempre manteniendo el eje central, que era no dejar Mostazal. La descentralización de todo, inclusive en la medicina para un pueblo, es inadecuada todavía; a pesar que llegan muy buenos médicos al pueblo, con muchas ganas, pero la inexperiencia tiene un costo.

Tú papá era violinista, ¿fue autodidacta también?

Tuvo clases y era una de sus distracciones, además de un buen tallador, pero esencialmente aprendió solo, era un autodidacta. Al fallecer, nosotros nos quedamos con todas sus cosas, nos enseñó a cuidar un pedazo de madera antiguo a rescatarlo y lijar, hacer barnices de cola como se hacía antes, restaurar muebles, nos enseñó el amor por la artesanía.

¿Cómo era la convivencia familiar?

Soy la mayor de cinco hermanos, en mi familia nunca existió ese concepto de que la familia lo era todo, mi papá era súper libre, decía: “Vayan por el mundo estableciendo sus vidas y no se centren en nosotros”. Llegaban a ser majaderos en la imposición de la autonomía, uno de los grandes remordimientos que nos queda es no haberles entregado más dedicación y tiempo.

Una amiga siempre me dice: “Ellos no te necesitaban, se necesitaban entre ellos”. Mis padres hicieron un tremendo esfuerzo con nosotros con los estudios, incluyendo a la universidad. Mi mamá me decía cuando iba a Graneros: “Aprovecha Santiago, los conciertos, aprovecha de disfrutar”. Cuando otra madre podría decir, “ven a verme”. De ahí nos viene eso de la autonomía y estar libres de ataduras. La gente común tiende a amarrar el afecto, nosotros no, eso de la libertad de esa cosa afectiva, es difícil de llevar para alguien ajeno al núcleo familiar, por ejemplo en el matrimonio.

Durante tu niñez, ¿eras un poco hiperquinética?

Con los años han pasado de moda algunos términos médicos Me diagnosticaron déficit atencional en la universidad. Mi amiga Patricia Lastra me lo dijo antes de que lo hiciera un profesional, me explicó: “Tú no puedes estar en un lugar cerrado, te ahogas, tienes un déficit atencional severo”. Tanto me costó estudiar que me tenía que sentar sola, en clases trataba de poner un bulto en el asiento del lado para que nadie se ubicara ahí, la concentración era mi drama. Me ocurre por ejemplo cuando voy viajando por la carretera, a veces pago un peaje innecesario por meterme a otro pueblo, me despisto. El déficit atencional me lo diagnosticaron y trataron después de adulta.

Cuándo eras chica, ¿qué cosas te gustaba hacer?

Andar todo el día en bicicleta, en una bicicleta aro veinte, recorría todo el pueblo,

mi mamá nunca me preguntó “¿a dónde fuiste?”. Iba y volvía de los cerros. Busqué un trabajo en el colegio con una contadora para ir a repartir correspondencia, para poder andar en bicicleta. Y en ese tiempo nadie se preocupaba, a mí me dejaban recorrer, confiaban y sabían que era mi gran pasión la bicicleta. El estudio siempre fue un drama, mi mamá me permitía faltar, me decía: “No vayas tanto a clases, ¿qué tan importante es lo que tienes hoy?”... y yo no iba, aunque era un colegio de monjas muy estricto, me permitían todas esas licencias, aún así fueron doce años terribles. El colegio no es un buen recuerdo, difiero que a los niños haya que mantenerlos encerrados por doce años.

¿Todo eso ocurría en el pueblo de Graneros?

Yo estudié en Las Monjas Argentinas de Rancagua. Viajaba desde Graneros, caminábamos cuadras y cuadras para tomar la micro que pasaba solo una vez al día, con mis hermanas detrás para que no se perdieran. Aún no logro entender el porqué de doce años los niños encerrados. La educación se puede vincular a la tierra, al aire, enlazar con el deporte y las matemáticas. Que te enseñen a vivir en armonía con la naturaleza, ahora con la tecnología disponible los conocimientos se pueden adquirir de otra manera, de forma tal que el contacto con los padres, con los pares, con los vecinos de tu pueblo, creo que es mucho más importante. Nadie te enseñaba a cocinar, nadie te enseñaba a cuidar tus cosas, no eran conocimientos significativos en esos años.

Por mi mala concentración, yo hacía mil cosas para no estar en clases.

¿Salías en bicicleta siempre sola o tenías un grupo de amigos?

Sola, yo he sido toda la vida una “bola guacha”, tengo un montón de amigos, pero al fin y al cabo... una “bola guacha”. A mi me gusta andar sola, todos los que me conocen respetan eso. Tengo muchas amistades que son muy parecidas, son de metros cuadrados muy grandes, de pocas fiestas y masividad. No me gusta ir al mall, no disfruto yendo a comprar. No le tengo miedo a la soledad, disfruto lo que hago, pero también comparto, no soy insociable...siempre que sea solo por un rato

Tengo entendido que tu papá trabajaba en farmacia, tenía una sociedad con su suegro, cuéntame un poco más.

Mi abuelo aparece hasta en los chistes de Lukas, llegó al campamento minero de Sewell, era muy excéntrico, le compró la farmacia a su jefe y tuvo el ingenio para hacer dinero. En esa época las mineras impusieron la ley seca de alcohol. A mi abuelo se le ocurrió llevar cajas y cajas de un remedio que era para el dolor abdominal, se llamaba licor de Looney, cajones y cajones, era un carro y medio de un tren lleno de cajones. Mi abuelo lo “arreglaba” con alcohol común y corriente, de esa manera se constituyó en el hombre más respetado, más amado de El Teniente. Hasta hace muy pocos años, tuve pacientes que me decían: “Ramoncito nos salvaba la vida”. Ramón se llamaba mi abuelo, bueno

para el copete también. De ahí venimos nosotros, de ese viejo que en Sewell no respetaba ninguna norma gringa Se suponía que los chilenos caminaban por una escala y los norteamericanos por otra, mi abuela igual, caminaba por donde quería y se echaba colonia “flor de espino” cuando entraba detrás de una norteamericana, ya que ella las encontraba de mal olor. Mi abuelo siempre hacía lo que quería, yo creo que hay algo genético en eso. Lukas lo inmortaliza en una caricatura con el famoso licor de Looney, además era un negocio redondo.

¿Alguna otra peculiaridad de tu abuelo?

Él era un excéntrico, no le gustaba perder el tiempo Hacer el nudo, poner y sacar la corbata le daba lata, le pedía a mi abuela que cortara la corbata y se la cosiera al chaleco. Todas las camisas y chalecos tenían una corbata pegada, una locura poco estética. En mi familia es muy común ser bastante atípicos, yo diría que con diagnóstico psiquiátrico al borde, pero lo pasábamos bien, el viejo hacía lo que quería.

¿En la farmacia tu hija Paula ayudaba a su abuelo a preparar brebajes, pócimas y menjunjes?

Como era común en las farmacias antiguas de pueblo, las cápsulas se elaboraban ahí mismo Mi papá tenía muy regalona a la Paula y le confeccionaron un delantalcito con una piocha para presumir de su nieta. Emilia se llama mi otra hija. Antiguamente las farmacias preparaban los remedios, en una vitrina tengo una

colección impresionante de artículos, pero no solo de la farmacia de mi abuelo, de preparados e insumos médicos que he ido recolectando. Algún día será un museo, tengo por ejemplo una vacuna hecha en Chile por el Instituto Bacteriológico de Chile (actual ISP) contra la gripe del año 1947, en caja de madera, está perfecta, esa es mi chochera. Estoy ampliando la colección. Mucha gente me ayuda y me trae cosas, hace poco me ofrecieron un frasco de Talidomida, incluso con las tabletas.

Tengo entendido que tienes estudios en la Inmaculada de Concepción y Sagrados Corazones de Rancagua, aparentemente tenían una férrea disciplina, pero les inculcaban la independencia y ser librepensadoras

El colegio de las monjas argentinas fue para mí muy importante porque era muy liberal, muy de avanzada. Recuerdo a las monjas enseñando sobre la vida afectiva y sexual de las adolescentes.

Aunque reconozco que mi complejo era ser demasiado pequeña, la “chica del curso”, siempre me marginaban de los deportes, como por ejemplo el voleibol, “chica córrete”; pero yo era una chica aplicada, aunque tenía ese problema sin diagnóstico (déficit atencional). Vivía buscando la excusa para salir de la sala. Me ofrecía para el encargo que se le ocurriera a la monja, me sentaba de las primeras al lado de la profesora, para que me protegiera de las más grandes. Insisto en que son muchos años de encierro para los niños.

Comprendo que la ruralidad jugó un papel importante en la muerte de un amigo de tu padre.

¿Era una de las razones que te motivó a estudiar medicina?

No, yo ya era médico cuando murió el amigo de mi papá. Ese día no había médico de atención primaria, creo que eso gatilló el fatal desenlace.

Originalmente había pensado estudiar ingeniería forestal, pero dos mujeres profesionales del área me explicaron que como mujer me iban a enviar solo a trabajos de oficina, además de no gustarme las matemáticas, siempre fueron un drama para mí (en esa época no sabía ni sumar, ja, ja, ja).

Opté por medicina, porque admiraba a una doctora del pueblo. La doctora Eliana Escobillana. Ella estuvo muchos años en Graneros, era una dama (a diferencia mía je, je, je) Cuando ella recorría las calles del pueblo, la rodeaba un halo de grandeza y respeto. Al ingresar a la iglesia se producía un silencio de admiración. Era muy querida por todos los pobladores, ella nunca abandonaría Mostazal.

Asentarse en San Francisco de Mostazal fue por mera casualidad. Ese día al llegar al pueblo estaba lloviendo, me impresionó la belleza de los cerros nevados a cada costado del villorrio, el paisaje me maravilló y fue determinante en la decisión de quedarme. Si no estoy en un lugar lindo y natural, no me quedo. Soslayo el tener un proyecto intelectual y profesional, prefiero un sitio que me prodigue naturaleza En una posta rural que me asignaron, hice sacar un muro que me permitiera tener una ventana con vista al cerro, no le encontraba sentido al trabajo atrapada entre paredes. Lo que más le pedí a mi amiga arquitecta, Carmen Luz, cuando me construyó la consulta

médica, era tener buena vista al cielo desde mi escritorio y desde la camilla de atención al paciente

En relación a la pregunta, en realidad mis papás nunca me exigieron nada Tanto es así que mientras estudiaba en la universidad también me dedicaba a hacer algunos negocios, vendía chilenitos en los recreos, entre otras cosas. Mis padres eran tan relajados, que incluso mi mamá me sugirió que me podía dedicar a los negocios en vez de a la medicina.

Siendo natural de provincia, ¿cómo te organizaste para estudiar en Santiago?

Quiero aprovechar esta nota para agradecer la gran calidez de mis compañeros de curso. Yo creo que conocí alrededor del 50% de las casas de ellos. Trato de no olvidar las fechas de sus cumpleaños y los saludo, como por ejemplo de Ruth Depaux, Selim Abara, María Eugenia

del Valle, de compañeras que ya no están como Patricia Lastra, me recibían muy bien en sus casas Las mamás me daban cositas ricas, aunque iba solo de visita. Arrendaba una pieza en una pensión cerca de la universidad en el barrio Vivaceta, me iba caminando unas diez cuadras. Fíjate que elegí esa pensión por las flores que tenía afuera, para mí el determinante en la elección era el paisajismo, la estética visual.

¿Tuviste muchos pololos en la juventud?

Ja, ja, ja, en realidad no. Se aburrían porque lo único que me gustaba hacer era andar en bicicleta. Confieso que después de separada fue cuando tuve más pololos, pero era un problema porque no había que poner en conflicto a las hijas con los pretendientes.

La verdad es que mi gran pololo fue Juan Contreras, nuestro compañero de curso, es una gran persona y nos terminamos casando, pero después de veinte años no congeniamos mucho y acabamos separándonos.

¿Cómo se conocieron con Juanito Contreras?

Él era chillanejo, se juntaba con Pedro Cubillos (fallecido), Ricardo Cirio, entre otros.

A Juan yo lo encontraba muy buen mozo, era un poco tímido y comenzamos siendo amigos. Juan iba a mi casa más que el pololo que tenía en esa época.

Nos enamoramos y nos casamos mientras estábamos en sexto año de la universidad, sin siquiera estar embarazada

De esa época tengo una anécdota muy linda con los doctores Gastón Duffau y Marcos Emilfork. Poco antes de casarnos habíamos terminado la relación con Juan. Mientras estaba con los doctores en un paso docente en la sección de pediatría, llega Juan con su mochila pidiendo hablar conmigo, mientras ellos se reían y

solazaban de la situación. Me exigieron que primero tenía que remediar ese impasse antes de seguir con el paso, me empezaron agarrar pa’l fideo (sic): “Oiga, vaya a solucionar eso primero, ve que está mal el hombre”. Se reían de mí y apoyaban a Juan, diciéndole: “Vaya a solucionar eso primero y después nos cuenta”. Recuerdo con mucha emoción esa escena, especialmente ahora ante el reciente fallecimiento del doctor Duffau. Fue un gesto muy humano de ellos, al poco tiempo nos casamos, tuvimos dos hijas y después de veinte años nos descasamos (sic). Paradojalmente ahora nos llevamos mejor que antes, sus hijas lo adoran y cada uno lleva su vida sin preguntar.

Pasando a otro tema, cuéntanos un poco de tus emprendimientos de agricultura ecológica

Ja, ja, ja, en el banco me dicen “doctora, pare de botar la plata en la tierra”; respondo porque esos no me roban, la tierra nunca me va a robar.

La idea era recuperar un terreno agrícola malo y hacerlo productivo, con compostaje y guano, con manejo agroecológico, que aprendí en el año 1992 con otra amiga que es agrónoma.

Un día en el Festival del Cordero de Litueche en el año 2005, me ofrecieron un terreno de unas diez hectáreas que estaba en venta, me enamoré del lugar, un predio que queda entre cerros, un lugar hermoso. Hay mucho viento pero no hay heladas, tiene un microclima adecuado Originalmente era un basural de eucaliptus; estudiando que poner ahí llegué a los olivos, recordé el árbol histórico en el Monte de los Olivos que nunca se secó.

Me puse manos a la obra, consulté con agrónomos, asistí a cursos. No es un terreno plano, no había agua en ese momento, fue mucho esfuerzo y trabajo lograr recuperar ese terreno que se estaba erosionando y hacerlo productivo sin intervenciones dañinas para el medio ambiente. Para mi hija Paula y para mí es un orgullo, es gratificante como en la actualidad se puede disfrutar de la naturaleza y escuchar el canto de los numerosos pájaros que habitan ahí. De a poco fui aprendiendo el manejo agroecológico, como por ejemplo el uso de

gansos que se comen la maleza chica, con corderos que comen la más grande. Es un lugar que hasta este año mantuve sin luz eléctrica para mantener en forma lo más prístina posible. Tenemos un trabajador part time que cuida, él ahora tiene más dinero que yo, porque cultiva frutillas y paga tranquilamente la universidad de su hijo. Actualmente tengo ahí muy buenos vecinos, una comunidad migrante, ellos son bolivianos, hablan quechua y son de una ciudad que me encanta, Sucre es una ciudad preciosa, ¡realmente hermosa!

Tenían muy poco trabajo, por eso se vinieron; además son muy buenas personas. También trabajamos part time con ellos, yo veo la parte agrícola y mi hija todo lo administrativo.

Tú, Lucienne atiendes y te relacionas con toda la gente, desde la más alta alcurnia hasta pobladores de escasos recursos y los tratas a todos con la misma deferencia. Dentro del vínculo con organizaciones comunitarias te encomendaron visitar un sector rural rico en greda de buena calidad para trabajos de artesanía, cuéntanos la anécdota del viaje.

Sí, ja, ja, ja, yo tengo amigas de toda índole, y muy buenas amigas y amigos aparte de las hijas y el esposo que tuve, que son un orgullo para mí , una de ellas es la arquitecto que hizo esta casa y la consulta. Esta es una casa construida de pallets, entera, me los regaló (entre otros) el mayor agricultor de cerezas de Chile. Políticamente no pensamos lo mismo, pero nos respetamos, lo he atendido como paciente toda la vida. A esta casa debería ponerle un letrero “Gracias Agrícola

Garcés”. Él me envía los pallets, así como tambores para juntar agua para la gente. Volviendo a la anécdota, ese día mi amiga tenía un proyecto por el FOSIS para chequear si había buena greda en un pueblo cercano a Pichilemu, donde hacen cerámica y me pide que la acompañe. Esta era buena pa’l pito y llevaba unos para el camino, además andaba medio enamorada de un compadre.

Eso del pito no me lo había contado tu amiga.

Ja, ja, ja, eso no te lo iba a contar porque es una artista. Yo tenía un auto seminuevo (yo nunca he tenido un auto nuevo, por convicción). Vamos bajando por una curva de un camino gredoso, muy gredoso (nosotras íbamos a ver si había suficiente cantidad para un gran proyecto), iba muy rápido, saltaba el agua al pasar por los charcos a alta velocidad, pero me asusté y el gran error fue disminuir la velocidad, craso error, nos quedamos empantanadas. El auto se hundió, nos bajamos y empezamos a caminar hacia un sector poblado para pedir ayuda, quedamos totalmente embarradas. La greda se secó en nuestras ropas, a la distancia se veía gente a caballo, tanto barro llevábamos que casi no podíamos caminar del peso que teníamos. Logramos con caballos sacar el auto.

Siguiendo el recorrido nos fuimos sacando la ropa, quedando apenas con calzones y sostenes, con tan mala pata que un poco más abajo nos detiene un carabinero, nos pide “documentos”. El carabinero no lograba entender el motivo de por qué estábamos semidesnudas, el gallo

(carabinero) no quería nada, no quería entender, tampoco estaba de acuerdo con la sexualidad libre, ante lo cual le empecé a dar una larga charla sobre el proyecto, el carabinero no quiso que le diéramos más lata y nos dejó seguir; tuvimos que pasar a la casa de otra amiga para conseguir ropa para llegar a nuestro destino. Con ella tenemos cuarenta mil historias. En otra oportunidad me invitó a Santiago, mientras manejaba me apuraba para llegar rápido. En el sector de Linderos se apostaban normalmente los carabineros a controlar la velocidad, eran feroces y reconocidos por la rigurosidad del control, si te detenían el parte era seguro. Nos hacen parar, el ingenio de mi amiga hizo que inventara que estaba enferma y se pone a gritar, fue tan fuerte que me llegué a asustar, reclinó al máximo el asiento, se desabrochó el pantalón, mostrando el calzón, se revolcaba y gritaba como chancho... pero me empezó a dar risa. El paco me preguntó: “¿Qué le pasa a su amiga?”. Va grave le respondo yo, va al hospital de Paine, … “Va a tener que devolverse”, me respondió, porque el hospital de Paine está a como veinte kilómetros más atrás. Ja, ja, ja, era tanto lo que seguía gritando que yo no podía parar de reír, yo le había dicho que se hiciera la enferma, pero una enferma “normal”, ¡no una enferma que está pariendo poh! Tengo otra amiga a la cual le vendí el terreno que está en la parte de atrás de mi casa, separadas solo por una rejilla para que no se pasen los perros. La idea es apoyarnos en la vejez, pero con la pandemia le llegaron los hijos, los nietos… es una excelente amiga también. Otra es Carmen Luz, la que diseña estas

casas con pallets, fardos de paja, ladrillos ecológicos y barro, una mujer muy vital, que se atreve a emprender, agotadoramente vital. Esta casa está construida con postes sueleteados, no con postes corrientes. Es una casa barata, económicamente sustentable para mucha gente, se puede comprar por paquetes, dos piezas y un baño por ejemplo y así se van añadiendo.

Siguiendo con las anécdotas. En un viaje al sur llegamos a una isla. Esta amiga se encontró con otra amiga, arquitecta de la Universidad Católica, las tres conversando, además con un poco de copete decidimos hacer una lista con los ex pololos, incluyendo con los que solo había sido un atraque, los anotamos, cada una en un papel La idea era quemar el globo para dejar atrás el pasado, pero la lista de ella era tan larga que el globo no podía subir; ahí se dieron cuenta que habían andado con los mismos locos en la universidad. Cuando revelé los míos, también las lindas se habían paseado con ellos, ja, ja, ja.

¿Cuál fue tu vínculo con nuestra querida compañera, recientemente fallecida

Patricia Lastra y cuál sería la reflexión, sobre la vida y la muerte? Hiciste una pausa en tus actividades y sé que la pudiste acompañar en el sepelio.

En el hogar de la Patty, su mamá doña

Juanita y su papá don Pedro, fueron mi casa mejorada en Santiago, era la casa que acogía no solo a mí, sino a muchos otros compañeros de la universidad. Nunca vi una mala cara, al revés la Patty era como una amiga-mamá. Cuando me iba a casar, tan solo faltaban unos diez días y me preguntó si tenía vestido… y nada, ni me había acordado; en realidad la Patty fue la que se preocupó de conseguir un vestido de novia, ella siempre fue una mamá para mí y para mis hijas

En una oportunidad, me fui a trabajar a la Isla Juan Fernández, mi hija iba a entrar a la universidad y ella se preocupó de todos los trámites y detalles para que le fuera bien. Eso fue una aventura, dejar un trabajo estable para ir a hacer un reemplazo por un mes. Para mí era un sueño en términos ambientales, pero a la vez una gran desilusión, porque la isla estaba muy deteriorada en sus ecosistemas; ahora la están cuidando, demuestra un trabajo hermoso. Durante ese periplo la Patty hacía de mamá de mis hijas. Cuando yo iba a Viña a juntarme con otras personas, siempre pasaba a visitarla

A una semana de que se enfermara tuvimos una conversación sobre la vida que nos había tocado, con motivo de la muerte de la periodista y cantante Tati Penna. Eran amigas y de familias muy cercanas, con Patty sentíamos que

teníamos todo cumplido, sus hijos eran grandes, pero aún no tenían nietos Tal vez ese era un punto pendiente Mi hija conserva como un tesoro un chalequito de guagua que le hizo cuando nació Olivia, mi única nieta, la idea es que circule de generación en generación.

Patricia Lastra era una mujer muy cálida, intelectualmente brillante, con una solidaridad y sencillez a toda prueba, no cuidaba mucho su salud; durante su enfermedad que duró un período de unos dos meses yo nunca había rezado tanto; dos meses rezando, matiné, vermut y noche, esperando ocurriera un milagro, a pesar de que aquello no ocurrió, pude llegar en el momento final, me sentí tan respaldada por todo el curso. Cuando la fui a ver a la clínica no me dejaban entrar a la UCI, yo sabía que estaba agonizando, les tuve que rogar que iba en representación de todos los médicos de la Universidad de Chile, me salió tan desesperado que logré que la enfermera me hiciera pasar justo en el momento que estaba falleciendo. Hice con sus hijas el rol que ella hubiera hecho con las mías. Ese rol no lo pierdo, ellas constantemente me llaman para conmemorar en conjunto fechas importantes.

Con el tiempo vamos contrayendo algunas responsabilidades, nos damos cuenta de la fragilidad de la vida y como dice el cardenal Raniero Cantalamessa “somos una nada soberbia”

Fue una enfermedad violenta, pero ella estaba tranquila en el sentido que tenía su vida hecha. Las hijas grandes, una casada y la otra con pareja, el hijo no alcanzó a llegar a la despedida.

Su padre tiene casi 90 años, es un escritor

absolutamente lúcido. Don Pedro Lastra es un escritor y poeta chileno que recibió el Premio Internacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña en México el año 2015, además de profesor de una universidad de Nueva York, pero ella con esa sencillez nunca hizo aspavientos.

En una oportunidad fuimos con nuestra compañera Montserrat Molgó a Viña y Concón, acudí justo antes de que se enfermara la Patty, lo que me da un gran alivio de conciencia. Me hace recordar esas fotos que mandas tú de astronomía en donde hay una fotografía desde el Voyager 1 hacia la Tierra en donde somos tan diminutos e insignificantes, pero somos una nada soberbia.

Tratándose del ex ministro Ignacio Briones y que estabas enamorada de él ¿Cómo fue eso?

Ja, ja, ja... no, ese es el pesado del Mario (López), lo que pasa es que soy librepensadora, tengo una cierta tendencia política, pero a Ignacio Briones lo encuentro un técnico muy eficiente, que podría haber prestado servicios en cualquier gobierno y su forma de ser me encanta. Es un hombre que nunca se altera, que siempre trata de conciliar, que me impresionó cuando los camioneros se tomaron la carretera, en vez de haberse subido a un helicóptero, el hombre baja, camina y los enfrenta directamente, eso lo encuentro muy valioso Lo otro era una tontería no más, que inventó el Mario.

Pero hace poco fue sometido a escrutinio público, ¿tú votaste por él?

Yo voy a todas las elecciones, hasta a las de compañeros de curso Aquí en Mostazal se da una dinámica muy particular, todos nos conocemos y aprovechamos de conversar; pero no voté por Briones, voté por la otra lista, por el más conciliador de la otra lista. Como país tenemos que buscar un entendimiento, no un perdonazo, se trata de conciliar ideas, por eso lo de la Convención Constitucional me tiene muy contenta. Indudablemente es un sueño que nunca creímos cumplir. A modo de ejemplo, ayer un amigo abogado pinochetista que cumple ochenta años, su hijo fue elegido constitucionalista por este distrito; es una persona distinta, ecologista, de los derechos de agua para la gente; mi amigo fuera de molestarse por la situación, está muy orgulloso de su hijo, se trata de un joven muy sencillo, abogado, podría haberse considerado una traición a la familia, pero él está muy orgulloso de tener la oportunidad de ser parte en la redacción de una nueva Constitución. Yo lo felicité por eso, mi amigo destacó que “estaban perdiendo los disarmónicos y somos optimistas”.

Finalizando esta entrevista, ¿algún mensaje que nos quieras entregar?

Nosotras como médicos mujeres, siempre cargamos la culpa (no sé si los hombres, que no tienen mucho sentimiento de culpa), de haber dedicado más tiempo de lo necesario en haber sido médicos, a dejar a los hijos en el día a día más abandonados, esa es una verdad que me ha costado mucho asumir, pero que estoy ahora de alguna forma reparando.

A esta edad cocino para mi hija grande y ella hace cosas por mí, o me preocupo de cosas cotidianas como recibirla con un guatero calientito o en un ambiente calefaccionado, detalles que antes no me preocupaba

Si bien siempre hemos estado conscientes que es una responsabilidad ser médico, especialmente, un médico de pueblo, me he convertido en una mujer más estudiosa, ya no estoy atendiendo niños. Si hay algo de lo que me arrepiento en la vida, es no haberles dedicado más tiempo a los hijos, dicen que la calidad lo reemplaza... mentira, tiempo es lo que se necesita. Si hay algo que yo admiro de ti, es que andas con tus chiquillos por todas partes, enseñándoles cosas.

A las mujeres médicos nos absorbe mucho el trabajo, especialmente a las que hacen turnos. Una deuda que hay que tratar de reparar.

Solo me queda agradecer a todos los compañeros de curso que siempre han creído y participado en actividades solidarias, se me viene a la memoria aquel incendio tremendo de la sexta y séptima región, que todavía tengo los cuadernos de las cosas que compramos, que con pocos recursos multiplicamos la ayuda a los pobladores afectados y sus animales, afortunadamente la naturaleza se ha recuperado bastante bien, nosotros pasamos y las acciones quedan.

Lucienne, agradezco en nombre de todos los miembros de la revista de nuestra generación médica y de nuestra familia por tu disposición con la entrevista, abrir tu corazón, mostrar tu casa y consulta, ser tan buena anfitriona y deleitarnos con este delicioso almuerzo.

El Bristol

“Oiga..., caallero, no se quede aquí, porque lo pueden cogotear”, dijo la voz de un hombre que presuroso se había bajado de una micro, que iba a Quilpué. Volteé la cabeza y pensé:..¿Por qué tengo que estar soñando estas webadas…? Cuando sentí lo duro de la mochila, me reincorporé y me di cuenta que no estaba soñando. Sentado sobre una losa de concreto, amanecí frente a la Universidad Católica de Valparaíso, en medio de la avenida Brasil. La gente corría como despavorida para alcanzar algún medio de locomoción que los llevara hacia algún lado. Yo no iba a ningún lugar. Pensé en Manuel Rojas y “El Vaso de Leche”, pero la caleta El Membrillo estaba lejos. Taciturno caminé hasta una bencinera, que está en una especie de punta de diamante, que une las dos avenidas Las sirenas de los barcos sonaban lejos y lentas, como mi andar. “¿Qué quieres mi amor?”, dijo la colombiana que me vio entrar casi como un esperpento. “Un café”, respondí al momento que me daba cuenta que el celular no tenía batería. “Siempre estos equipos se descargan cuando uno necesita llamar a alguien”, comenté. La Maga, de seguro estaría roncando plácidamente en su cama, mientras yo enchufaba el equipo buscando donde dejarlo, algo que ciertamente es otro problema, el cajero automático era muy alto y el basurero muy bajo, opté por dejarlo colgando. Miraba por la ventana y todo parecía tan irreal. Ya no fumaba, así que en cuanto el equipo logró tener señal, me despedí y comencé a caminar en dirección hacia la Aduana.

Cargando la pesada mochila, que parecía un ataúd a mis espaldas y el interminable periplo por esas vetustas calles buscando un motel, hacían de mí un sórdido personaje que busca su destino, en una vida articulada a fragmentos de la nada. Preguntar a esa hora, por habitación mientras los amantes terminan de hacer el amor…, no era buena idea. Llamé a la Maga para decirle que estaba vivo y que aún la seguía amando, a pesar de la mochila. No contestó, luego de tres intentos comprendí que solo me quedaba caminar. Pero, ¿hacia dónde?..., me preguntaba, mientras contaba las cuadras que me quedaban hasta el Mercado Central. Al atravesar plaza Sotomayor, saludé al capitán Prat, al momento que tiré la mochila a sus pies, casi rendido Pensé en la Carmela Carvajal, en ese amor que se prodigaban y en esa vieja habitación que arrendaban a la vuelta de la esquina. Como pude, me levanté y seguí caminando. Pero me di cuenta, que no encontraría nada cerca de la iglesia de La Matriz. El barrio Chino ya no era el mismo de antes. A esa hora, estaba todo cerrado. Hasta las ratas se habían ido. Ya tenía hambre y soñaba con una chorrillana, en el Jota Cruz, pero también estaba cerrado. “¡Qué chuchas pasa en este puerto!”, grité desesperado. ¡Ni el Bar Cinzano está abierto!..., agregué casi desvanecido. Unas gaviotas que surcaban el reloj de la Bolsa de Comercio, se rieron. Mientras me devolvía por calle Carlos Condell, reparé que nunca me gustó caminar por Pedro Montt, no por la

avenida, sino porque no debería llevar ese nombre. Opté por calle Independencia hasta avenida Francia Doblé a la izquierda y dije: “qué chucha estoy haciendo, aquí?...No me habré muerto?”, de seguro uno no se da cuenta cuando se muere y quizás por eso la Maga no me contesta el teléfono. Lo mejor será saber si estoy celoso, un muerto no puede sentir celos, cavilé cuando doblé a la derecha, dos cuadras más abajo. Ya ni siquiera miraba el reloj, para colmo de males se le había agotado la pila y detenido en una hora, que no podía mi memoria asociar a algún lugar. Ya no daba más, el peso de la mochila me tenía extenuado, pero aún

caminaba por Chacabuco y me daba ánimos, pensando en la batalla. En eso estaba, cuando recordé ese lugar Calle San Ignacio se acercó lentamente hasta mis cansados pies, toqué el timbre y una voz me invitó a entrar. Subí la interminable escalera, pensando en abandonar la mochila ahí. Me senté en la cama, miré el mar..., pensé nuevamente en la Maga, entonces dejé un mensaje de voz que decía: no sé qué va a ser de mí, no sé qué voy a hacer, lo único que te puedo decir es: espérame en el Bristol amor, si estoy vivo..., y si muero, amor…, espérame en el Bristol.

Carvajal Art 2020
C

“Valores”, un mundo feliz

Palabras clave: Valores, principios, derechos humanos. Orden de la sociedad. Mundo feliz.

Todos tenemos valores, los míos, los tuyos, los nuestros. Los medios masivos de difusión, cine, arte, gestión, publicidad, manifestaciones de todo orden, invocan y luchan defendiendo valores en favor o en contra de los problemas de sociedad, aborto, matrimonio para todos, reglas laborales, libertad de expresión, seguridad, etc. Se trata de un tema que se encuentra en l’air du temps, cada uno defiende sus valores o se quejan de que la sociedad actual “ha perdido los suyos”. Todos estamos de acuerdo en defender los propios ya sea como persona, grupo, asociación, partido político o religión. Eric Fromm hace ya más de medio siglo analizaba la sociedad de los in group y de los out group, según el reconocimiento de aquellos que viven en el mundo compartiendo los mismos valores.

La palabra valor implica una cualidad que se confiere a las personas, a los hechos o a las cosas y proviene del latín valere, tener valor, ser fuerte o portador de virtud. El concepto data del siglo II, refiriéndose a un ser humano físicamente valiente: valentía guerrera, bravura en el combate. Filosóficamente engloba lo bueno, bello, verdadero, moral e ideal. En economía y finanzas se refiere a la evaluación de un objeto en función de su utilidad o cantidad de trabajo necesario a su producción o en relación a las leyes de oferta y demanda como en las bolsas de comercio.

Tiene variados sentidos donde lo abstracto y lo simbólico ocupan un lugar importante.

La acepción “juicio de valor” interesa también ya que se trata de una evaluación propia referida al comportamiento de otro, pero tal opinión proviene ya de una convicción personal, de un razonamiento o ideología propios.

Existe incluso, no olvidemos, una teoría de los valores o axiología, rama de la filosofía que se consagra al estudio de la naturaleza y de la esencia del valor. En el s. XIX, surgieron filósofos en Alemania y en Francia que consideraban la posibilidad de establecer una jerarquía de los valores y el tema se complicó cuando se percatan que para ello se necesita una argumentación, con lo cual se perdería la objetividad.

Surgen especialistas como Paul W. Taylor que indican definiciones en relación a la naturaleza, a los seres vivientes afirmando que existiría un valor propio a todos los organismos vivientes, independiente de las preferencias humanas, un valor intrínseco. El hecho de que exista esta fórmula ya nos indica a priori que el tema es complejo. Difícil es imaginar que una cosa o una idea tenga un valor intrínseco. Otros autores se refieren al concepto relacionándolo con él al fin deseado, cuando se trata de precisar el concepto y la definición no va al objeto mismo sino a lo que cada uno cree que es lo mejor: el placer para los hedonistas, lo útil para los utilitaristas, etc. Criterios a considerar como aquel de precisar si el valor está individualmente considerado

para una persona, un grupo o la sociedad.

Los valores nos interesan como búsqueda de un “ideal como virtud”, en la construcción de la personalidad, del sentido que das a tu vida, en tu programa del devenir. Tus valores devienen “convicciones” y se traducen en “comportamientos” que interpelan lo moral, lo ético, lo filosófico. Cada persona, en su entorno, pone su grano de arena para vivir de acuerdo a sus valores y principios recibiendo y transmitiendo lo que considera mejor, y desde hace siglos como lo señala nuestro modus vivendi en nuestras elecciones y decisiones de trabajo, de familia, de grupo u organización social. En sociedad los encontramos integrados de manera normativa en variadas declaraciones de principios a través de la Historia, y de manera implícita o explícita en cada Constitución política de un Estado o en declaraciones que se convierten en convenciones internacionales como la Declaración de los derechos y deberes humanos. Se trata de hacer corresponder nuestro camino de ser humano ansioso de armonía y mundo idealmente virtuoso con el éxito del “contrato social” (*).

Se trata de un proceso complejo aquel que nos lleva en el diario vivir a saber el por qué de nuestras decisiones cotidianas en el espacio doméstico, laboral y social. Allí entra a jugar nuestra instrucción, influencias diversas y variadas referidas a nuestro bagaje cultural, profesional, familiar. Todos sabemos de qué se trata cuando hablamos de valores, pero nada es preciso, hay mucho de implícito en tal afirmación.

El proceso de elección de valores nos conduce a un actuar o comportamiento cotidiano, según la jerarquía que cada persona otorga a esas virtudes o cualidades. Cada persona “consciente o inconscientemente” establece una jerarquía en su lista de valores, dando mayor importancia a algunos, que corresponden a su experiencia, a su vida.

Los hemos integrado como herencia de nuestros ancestros, de la sociedad a través de la instrucción, educación que hemos recibido, de la religión que cada uno practica o no y que nos conduce a las decisiones en el actuar cotidiano conformando progresivamente cada personalidad trazando nuestro camino en la vida.

Todos y cada uno en la sociedad buscamos el bienestar personal, familiar y social, sin hablar de la felicidad o del “mundo feliz”.

El vivir juntos en paz y en armonía en el mejor de los mundos. Tales valores forman parte de nuestra personalidad y tratamos de ser coherentes con ellos. Muchos autores (psicólogos, economistas, politólogos) han hecho listas de valores (v. biblio.), como Milton Rokeach (36 valores), Shalom Schwartz (56 valores, aunque sólo 10 serían los básicos). Ellos desarrollan su propia teoría sobre el concepto, proponiendo que algunos, que al igual que los “derechos humanos”, se introduzcan incluso en la enseñanza de los colegios. De hecho, la educación cívica, la moral, la religión se han enseñado en lugares y tiempos precisos, incluso en la actualidad. Autores como Rokeach han elaborado cartas geográficas con sus encuestas y entrevistas en más de 80 países donde la significación de cada valor cambia según la

cultura y contexto histórico de cada grupo en cada país o región elaborando ejes de análisis (horizontal, vertical) según la jerarquización de los valores defendidos y su evolución.

Pero es a través de una categorización con diferentes perspectivas y criterios que el análisis se facilita, por ejemplo, los “valores tradicionales” que se pierden en favor de valores “racionales, modernos, seculares”; los valores de desarrollo personal dejan atrás valores de sobrevivencia. Los especialistas constatan una evolución en el tiempo, pero también una integración de esos valores en los sistemas de poder o de gobierno en cada Estado.

Tanto la industrialización como las sociedades basadas en el conocimiento, en la razón, en el saber (desde el siglo de la filosofía de las luces), produjeron y producen como consecuencia un alejamiento de las religiones y de ciertos “valores” que ella integraba.

Desde otra perspectiva, existen otras categorizaciones: 1. valores que corresponden a objetivos que queremos alcanzar: igualdad, libertad, fraternidad, tolerancia, honestidad; 2. valores instrumentales que se traducen en un comportamiento para alcanzar fines, estos pueden dividirse en dos, los morales: respeto a los otros, dignidad, integridad, honestidad y de competencia: valentía, creatividad, limpieza, pulcritud, orden, obediencia, trabajo, responsabilidad, inteligencia, gentileza, afectividad, fidelidad.

Otros autores como L. Boltanski y L. Thevenot consideran que es más prudente hablar de sistemas de valores en una época o lugar determinado. Los valores constituyen de esta manera convicciones que se traducen en un conjunto coherente de comportamientos, referencias, figuras emblemáticas relacionadas con la educación de cada individuo y su integración al grupo, a la sociedad.

La filosofía teniendo un íntimo lazo con la ética y la moral, se preocupa de los valores que guían la conducta y el comportamiento del ser humano, así la esfera de valores ayuda a cada individuo a hacer distinciones y a hacer elecciones en su camino, distinguiendo lo tóxico de lo sano, lo justo de lo injusto (para él), el bien del mal (para él) Además, consciente en su actuar si busca el bienestar personal, o grupal, de la comunidad, en este último caso la búsqueda de la “vida buena” en un orden social (J. Rawls, Teoría de la justicia). Puesto que, ¿quién determina o decide en qué consiste la vida buena? ¿Lo mejor para el ser humano, para el grupo, para la sociedad? ¿Quién es responsable si la paz y la armonía no funcionan en familia, en grupo, en el taller de trabajo, en la oficina, en la sociedad?

Con la evolución del pensamiento y frente a los abusos de autoridad y de poder, surge la necesidad de precisar lo esencial, lo inalienable, lo sagrado y propio al ser humano la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. La noción actual recordemos nace en el siglo XVIII, pero ya en 1689 el Bill of Rights aparece, después

de la Revolución inglesa de 1688, como un verdadero contrato que liga el monarca al pueblo y le reconoce derechos, poniendo término a la monarquía absoluta de poder divino. El Bill of Rights del Estado de Virginia (USA) promulgado en 1776 es la primera Declaración de los derechos humanos. Constituye un texto simbólico del nacimiento de estos derechos en el plano político y jurídico. La Declaración francesa de los derechos humanos y ciudadanos de 1789, no es más que la prolongación de esos textos aunque tuvo mayor resonancia en razón del impacto de la Revolución del mismo año en la Historia pero hubo que esperar 1948 para destacar el elemento de universalidad.

El proceso de búsqueda de perfeccionamiento personal acorde a una conducta “virtuosa”, la búsqueda del “mundo feliz” de Aldous Huxley con el advenimiento de una sociedad justa, solidaria y la paz en la Humanidad es un camino sembrado de piedras. El transcurso del tiempo separó esas esferas pública y privada del bienestar del mundo, del buen actuar y su coherencia con los valores que cada uno portamos. Los valores que corresponden a un “universalismo” evocan los llamados “valores fundamentales” tales como la libertad, igualdad, fraternidad que constituyen la divisa republicana en Francia.

En el siglo XXI nada es perfecto aún pero seamos optimistas, no basta preconizar peace and love, se ha avanzado en muchos dominios. El diagnóstico social de un Estado es observar, principalmente la democracia y cómo funcionan sus fundamentos: la educación, la salud, pensiones justas y,

lamentablemente, hay mucho camino por recorrer, las insurrecciones siguen de actualidad tanto en Europa como en América Latina, pese a la crisis sanitaria. Las desigualdades abismales provocan delincuencia y criminalidad, habiendo incluso desigualdad en la penalidad de delitos comunes y delitos económicos o financieros, todo esto en el nombre de la jerarquía de valores que les son propios a los diferentes grupos implicados.

La isla de la Utopía de Thomas More (1516), obra literaria e imaginaria, escrita en época de turbulencias y miseria en Inglaterra, desarrolla el sueño de la sociedad perfecta, plena de libertad, armonía, y justicia, guarda plena actualidad al destacar esos valores como ideal de humanismo

Y Pozo

*Recordemos que la teoría del Contrato social nació permitiendo al ciudadano delegar su soberanía a una persona o a un grupo decisor para que ellos determinaran lo que era mejor para todos. Si remontamos en el tiempo, siglo XVIII, el abuso de todo género, seres humanos sometidos a servidumbre, la desigualdad de derechos y deberes, el hambre, múltiples causas convergieron, desencadenando insurrecciones, rebeliones, revoluciones y guerras en todos los continentes como también movimientos intelectuales, en particular el Enciclopedismo donde la razón y el conocimiento triunfaron sobre la ignorancia, la superstición y el oscurantismo. Diderot, Voltaire, Rousseau y tantos otros en los siglos siguientes como Alexis de Tocqueville, Max Weber,

Emile Durkheim propusieron nuevas perspectivas de entendimiento entre los hombres y los grupos de poder, refiriéndose a las modalidades de gobierno, separación de poderes, bienestar social y todo lo demás

Referencias bibliográficas

Audigier François. Enseigner la société, transmettre des valeurs. Revue Française de pédagogie, La formation civique et l'éducation aux droits de l’homme: une mission ancienne, des problèmes permanents, un projet toujours actuel. Paris, 1996, pp 37-48.

Boltanski Luc y Thévenot Laurent. De la justification, Paris, Gallimard, 1991.

Fromm Erich. La Peur de la liberté Paris, Ed. Buchet-Chastel, 1963 (The fear of freedom 1941).

Heinich Nathalie, Des valeurs. Une approche sociologique, Paris, Ed. Gallimard, 2017.

Huxley Aldous. Un mundo feliz. Nueva visita a un mundo feliz (Brave New World Revisited), Barcelona Ed. Edhasa, 1958.

More Thomas. Utopia. Traité de la meilleure forme de gouvernement, Paris, Flammarion, 1996 (Brave New World 1516 ).

Rawls John. Théorie de la justice. Paris, Ed.du Seuil, 1987 (A Theory of Justice 1971).

Rokeach Milton. The Nature of Human Values, Free Press, 1973.

Schwartz Shalom H An Overview of the Schwartz Theory of Basic Values, Online Readings in Psychology and Culture, 2012

Taylor Paul W. Etica del respeto de la naturaleza (Respect for Nature: A theory of environnemental Ethics, Princeton University Press, 1986).

Villey Michel, La formation de la pensée juridique moderne, Paris, PUF, 1963.

En mi clínica doy drogas

En la clínica donde trabajo, las drogas y el alcohol son nuestro pan de cada día. Con un ritmo e intensidad en el consumo que, con el tiempo, se ha transformado en rutina y casi me ha institucionalizado.

La clínica ofrece un servicio comunitario especializado y exclusivo para el tratamiento de los problemas de adicción a las drogas y al alcohol. Está ubicada en el centro de un barrio del Gran Londres, Reino Unido. Es una de muchas en el país y forma parte del Servicio Nacional de Salud o como lo llaman los Británicos, el <<NHS>>.

Las drogas con las que nos toca lidiar son principalmente la heroína, sola o asociada con cocaína (en polvo, en pasta o en rocas), benzodiazepinas y/o alcohol. Uno que otro opioide también y más recientemente los gabapentinoides.

En este artículo, me referiré principalmente a la heroína y a la cocaína, para no saturar al lector.

Para empezar, les defino a nuestros clientes. Hace un tiempo eran nuestros “pacientes”. Cuando se cuestionó el concepto considerando que el daño a la salud es autoinfligido, pasó a usarse el término “usuario”. Hubo reparos…

Este término era confuso: ¿usuario de sustancias o usuario del servicio? Y así se llegó al término actual: cliente. Me costó adaptarme al cambio. ¿Dónde quedaba la relación médico-paciente?

El camino para llegar a la clínica

Aunque muchas veces se puede pensar que se ha visto todo, o casi todo, nuestros clientes drogadictos no nos dejan de sorprender con sus diversos motivos y métodos para mantener sus hábitos.

El principio es incorporar la sustancia psicotrópica en el cuerpo, ya sea para obtener el efecto deseado, “la volada”, o para evitar el temido “mono” o estado de deprivación, cuando se ha adquirido dependencia. Esto es lo que vemos en los casos de adicción a sedantes como la heroína, las benzodiazepinas y el alcohol. No es así en el caso del abuso de estimulantes como la cocaína, las anfetaminas o alucinógenos, entre otros.

Fumarse un porro o un pito acompañado por un trago, una cervecita, por ejemplo, es lo más común. Es de lo más fácil y se puede hacer en cualquier lugar. Un poquito de tabaco mezclado con “yerba”, con heroína, con cocaína o vaya a saber uno con qué otra cosa o todas las anteriores, y ¡estamos listos!

Otra forma es el clásico “perseguir al dragón”. (Fig. 1) El dragón es la heroína. Producto de la amapola y pariente de la morfina. Como es ilegal, la “persecución” es, por definición, en secreto Se trata de inhalar el humo producido al quemar la heroína en un pedazo de papel de aluminio con fuego aplicado por debajo del

aluminio: un fósforo, el encendedor, una vela. La heroína viene como un polvo de color café, por lo que también la llaman “brown” (café). Se ve un poco como el contenido de las bolsitas de té. Hay más nombres, como ‘smack’ (tortazo), “gear” (material), entre otros.

Una “bolsita”, papelillo o paquetito de “material” con, muy aproximadamente, ¼ gramo cuesta alrededor de $10.000. Está generalmente adulterada para abaratar el costo o aumentar la ganancia. Nuestros clientes me cuentan que usan entre 2 y 3 bolsitas al día, los más moderados. Otros entre 5 y 6 o simplemente, tanto como puedan adquirir. O sea, para poder sobrevivir necesitan $50–60 mil o más. ¡Diario!

Para hacer la volada un poco más interesante, algunos le agregan cocaína como estimulante, en polvo o cristalizada: “crack”. Esta tiene forma de roca o piedrecilla de color blanco y cruje al quemarse, “crack”. De ahí el nombre. Generalmente se la fuma en pequeñas pipas. Hay quienes empezaron sus problemas de drogas con la cocaína y un compadre les sugirió “¡fúmate esto!”, para bajarse de una volada excesiva. Siendo “esto” un pito de heroína. Lueguito se hizo adicto y ya no pudo parar. Y me acuerdo del aforismo: “¡No me ayude, compadre!”.

La cocaína no produce dependencia en la misma forma que la heroína o el alcohol, pero es muy adictiva. No produce un síndrome de deprivación como tal, sino que los usuarios persiguen la volada, la sensación de estimulación y excitación que obtuvieron la primera vez y como el efecto es corto, esto lo repiten y repiten hasta que el cerebro o el cuerpo colapsa con tanta estimulación. Ahí da el “bajón” y se detiene el consumo hasta que el usuario se recupera y empieza de nuevo. Sumado a la heroína, el costo diario es alto.

El hábito comienza con cocaína en polvo, por lo general, y luego pasa al crack. La cocaína en polvo (“charlie”, “White”) es más pura y más cara. Los usuarios de crack moderados usan entre 1 y 3 rocas 3 ó 4 veces por semana, pero en un atracón, 10 rocas o lo que el cuerpo o el dinero disponible aguanten... Algunos solo paran con el infarto. A otros el infarto los para por un ratito.

Una “roca” de crack se vende por alrededor de $10 mil y puede contener algo

así como ¼ gramo de cocaína, medida más que aproximada. La roca se obtiene alcalinizando el clorhidrato de cocaína con bicarbonato. Entonces de polvo pasa a cristal y se forman pequeñas rocas. Para aumentar la cantidad y la ganancia, la cocaína la adulteran con polvo blanco, por ejemplo talco, entonces nunca se sabe cuánta droga hay en un “sobre” o papelillo con cocaína en polvo o en una “roca”.

Cuando el hábito progresa y la tolerancia aumenta, para abaratar costos empieza el curso inyectable. Pese a todos los riesgos asociados. Ya sea heroína sola o en una mezcla de heroína y cocaína, que llaman “snowball” o bola de nieve o “speedball” o bola rápida, que se refieren a lo rápido e intenso del efecto Por suerte, hay quienes no se atreven a dar este paso y se evitan complicaciones como infecciones, infartos al miocardio y cerebrales, hemorragias

cerebrales, entre otros. Las campañas nacionales de prevención de infecciones por inyecciones han ayudado a disminuir la prevalencia de esta práctica. Pero no la han hecho desaparecer.

Para una inyección, los usuarios disuelven el polvo de heroína en agua, en una cuchara (Fig. 2), la filtran usando una jeringa, con la aguja pinchando y absorbiendo a través de un filtro de esos para hacer cigarrillos y luego se inyectan la solución en la vena, subcutánea o intramuscular si ya no les quedan venas viables. A veces los usuarios se lavan las manos, las que bien seguido están negras, con el humo del cigarro, la heroína y todo lo otro que se fuman. Y cuando no hay agua destilada, ¡de la llave no más!

En el caso de la roca de cocaína, esta se disuelve en ácido cítrico. Si no hay, el jugo de limón funciona igual.

https://www.independent.co.uk/voices/drug-deaths-scotland-nicola-sturgeon-b1893692.html

La trayectoria del uso inyectable empieza en los brazos y las manos, sigue por las piernas y pies y avanza hacia la ingle Cuando las venas colapsan, el último recurso son las venas del cuello. Hay más, pero mejor lo dejo a su imaginación.

Nuestras clínicas y las farmacias ofrecen equipos estériles de uso personal para facilitar la inyección limpia. Estos contienen agua destilada en ampollas, ácido cítrico o vitamina C, cucharilla para mezclar la solución, filtros limpios, jeringa y agujas y una cajita sellada para poner los elementos ya usados y devolverlos a cambio de otros limpios. Ha sido la iniciativa para reducir el contagio de VIH y Hepatitis C y B, la incidencia de endocarditis, trombosis venosa y cosas así Pese a que esto no tiene costo para el cliente, aún hay quienes comparten ya sea agujas, jeringas, el agua, los filtros, las cucharillas…

Releo esto descrito hasta aquí y suena tan clínico, limpio, médico. Fácil y bonito... La realidad lleva agregado otro aspecto.

La dimensión humana

Fumarse un pito de “cuando en vez” no alcanza ni para levantar una ceja en sorpresa. Más seguido, en fiestas o en findes, solo llama la atención si hay escándalo de algún tipo. Mientras siga funcionando… Solo que el cuento es así: la primera te la regalan y de ahí para adelante, si no se para a tiempo…

Entonces, para cuando alguien llega a pedir ayuda, mucha agua ha pasado bajo el puente.

La destitución social, la soledad y el abandono es lo que queda. Ya se han agotado todos los recursos Se perdió el trabajo, se agotaron los ahorros, ya no hay para el arriendo o la hipoteca... Siempre queda la calle... O algún “amigo” que tenga donde estar y compartir drogas.

La familia se ha cansado de apoyar, facilitar, prestar dinero, tolerar los robos y los abusos asociados con la necesidad de conseguir las finanzas para el próximo “golpe”. Y, como el efecto de la heroína dura entre 8 y 10 horas o algo así, el próximo golpe no es el último. Los amigos que quedan o aparecen están en el mismo baile. Hay que proveer de alguna parte. Legal o ilegal. Fraude, robo, prostitución, tráfico de drogas ¡Lo que se pueda y resulte! Actividades remunerativas legales ya son difíciles de encontrar. Muchos se las arreglan en el mismo ambiente: reparten drogas, recuperan encargos u otros “favores” y el pago es la dosis para el momento.

Financiar el hábito, por lo tanto, se convierte en un trabajo de jornada completa o en una esclavitud. Los clientes se quejan: es como estar en un callejón oscuro, atrapados, sin salida. No hay espacio para otra cosa. Los pasatiempos o intereses personales desaparecen. El foco vital ya es uno solo: lograr el próximo “golpe”.

Los riesgos aumentan: de salud, de vida, de irse presos, pero es difícil cambiar, dejar atrás. Muchos tratan de parar en seco, en “cold turkey”, piel de pavo frío o carne de pollo, descripción de los pelos parados o

piloerección de la reacción física al estado de deprivación de la heroína. El problema es que este estado es tan intenso, desagradable y penoso, que es intolerable y la mayoría fracasa. Después de unas horas, a veces hasta una semana de abstinencia, la recaída es inevitable.

Hay algunos que se han embrutecido en el proceso: drogas, cárcel, abuso, más drogas, más cárcel, más abuso, y suma y sigue. Otros solo vienen porque los manda el juez como condición para no ir a la cárcel. No tienen intención de cambiar sus hábitos. Hay quienes vienen para conocer clientes nuevos para su tráfico. Hay de todo.

La respuesta del sistema de salud

La respuesta del sistema de salud al problema es controversial: les damos el equivalente a la heroína, reemplazándola por otro opioide legal y de más largo efecto, permitiendo una sola dosis diaria, Metadona o Buprenorfina. Son medicamentos orales y controlados y la receta solo puede ser canjeada en una farmacia identificada.

“Ayúdeme, doctora...”, “por favor… se lo suplico…”, dice la mayoría.

Al comenzar el proceso Juanito me cuenta su historia. Lleva años de uso y abuso con múltiples intentos para dejar su hábito. “Ahora sí estoy decidido, doctora Ya me cansé de esta vida de ... ” . Le pido que trate de esperar al “mono”, antes de tomar la primera dosis, para evitar una sobredosis.

La primera dosis de Metadona o

Buprenorfina que le doy es baja. Juanito reclama: “¡¡Chis, doctora, déjese de bromas Si esta dosis no me hace ni cosquillas!!” Cierto, no cubre la necesidad, pero evita el riesgo de sobredosis. Juanito no me puede asegurar que se va a abstener hoy y tampoco sé si lo que me ha contado es toda la verdad. Le digo esto y Juanito me mira… asiente... y concuerda.

La receta que le hago es para que vaya a diario a la farmacia, donde el farmacéutico supervisa que se tome su dosis, la que va aumentando a diario los primeros tres días y a la semana siguiente viene a enfermería. Si no es suficiente, se aumenta la dosis y vuelve la próxima semana. Si todo va bien, pasa a los auxiliares, para continuar el apoyo y la repetición de la receta

Algunos clientes llevan años asistiendo a la clínica. Unos más estables que otros. Cuando el cliente se estabiliza en la dosis y su vida, ya se puede parar la supervisión de la ingesta y negociar la frecuencia con que recoger la medicación de la farmacia o revisar la dosis. Aumentar, disminuir, programar una desintoxicación unos cuantos logran recuperarse.

En el caso de la cocaína, no existe sustituto, ya que no hay un síndrome de deprivación físico. El problema es más bien psicológico y el tratamiento ofrecido es de apoyo psicosocial. El foco se pone en evitar volver a usar la sustancia la próxima vez o alargar los periodos de abstinencia entre atracón y atracón. Día a día... “Hoy no voy a usar… lo dejo para mañana...”.

Es controversial el tratamiento que ofrecen

las clínicas especializadas para el problema de la heroína y los opioides, pues algunos arguyen que esto no es tratamiento porque no se ofrece cura, sino simplemente mantención legal de la adicción. Es un argumento razonable. El problema es que la alternativa no es muy buena.

La mayoría que para en seco o en poco tiempo o en “cold turkey” no ha organizado o cambiado su vida diaria o reemplazado sus hábitos. Pasar de estar todo el día ocupado o “trabajando” buscando financiar el próximo “golpe”, a estar “limpio” significa quedar “desempleado”, con tiempo para pensar, para confrontar las caídas y dar la pasada a los antojos que aparecen de la nada y, al final, hace que la abstinencia lograda rápidamente pase a ser otra estadística de fracaso. Esto ocurre en la gran mayoría de los casos.

Aquí se acaba la controversia, para mi gusto Proveer un período de estabilidad mientras se buscan cambios y soluciones, a la larga es más rentable. Eso es lo que permiten nuestras recetas controladas. Y esto es lo que nos permite tratar de buscar caminos para que estas personas puedan intentar rehacer su vida.

Para la mayoría el camino es duro, lleno de baches y hay muchas, ¡muchas! recaídas. Hay algunos que mueren en el intento. ¡Hay otros que ni lo intentan!

Pero ver a alguien en proceso de estabilización, ni siquiera “limpios”, solo más estables, con pinta de ser humano, con su orgullo personal de vuelta, con esperanza, con intención de vivir eso simplemente, nos llena de satisfacción y nos da fuerza y entusiasmo para decir: “¡Que pase el siguiente!”.

Tiempos confusos

A comienzos de julio de este año la prensa publica que la Organización Mundial de la Salud incluyó a la vejez en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados (CIE) 11, que se empezará a utilizar desde enero del 2022 (código MG2A). Este tema ya se había definido en el año 2018.

Esta resolución ha causado revuelo en la comunidad médica. Sociedades científicas, organizaciones comunitarias y autoridades han alzado la voz preguntando por qué un estado natural e inevitable podría clasificarse como una enfermedad. En nuestro país las expectativas de vida han aumentado mucho, aproximadamente el 12% de la población es mayor a 60 años.

¿Nos estamos ahogando en un vaso de agua o esto es un problema mayor? Todavía no sabemos, pero parece ser que se trata de un acto equívoco y poco empático, que afecta a un grupo de mujeres y hombres, que no está necesariamente enfermo. Además, se debe considerar como enfermedad a una entidad que se puede presentar en cualquier segmento etario.

¿Esta decisión es un facilitador para entender mejor las clasificaciones y estadísticas? Puede ser, sin embargo, este propósito queda en segundo plano y no parece estar centrado en la persona, sino en la tabulación. Y acentúa la preocupación acerca de la temible discriminación por la ecuación vejez = enfermedad

En Chile actualmente en el área de salud, por distintas razones, hay un tema global por problemas de oportunidad, financiamiento y acceso que compromete a pacientes en general, pero la vulnerabilidad hace que afecte más a este segmento etario, más aún en pandemia. También existe el trato discriminatorio particular en la relación comunicacional por prejuicios que llevan a descartar un determinado tratamiento solo por la edad, y peor aún, considerar como enfermedad a un estado normal y natural de una persona mayor (desplazamiento más lento, por ejemplo), o excluir al afectado de las decisiones médicas.

Así, hay un mundo creciente de temas que abordar, tanto de personas mayores normales como enfermas, que no son lo mismo, aunque sean de la misma edad, por lo que tener que además lidiar con la decisión de la OMS puede conducir a un proceso innecesariamente desgastante.

Mientras el mundo influyente plantea a la OMS sus preguntas, explica sus dudas y desacuerdos, y logra algún resultado, siento y me parece que es de vital importancia, que estemos atentos al desarrollo de esta discusión.

Además debemos comenzar a revisar nuestro trato para con los pacientes adultos mayores. En nuestro espacio, el de la salud, es nuestra responsabilidad.

En nuestro acto médico, independientemente de la edad u otras características, podemos proceder con la sensatez y lógica que a veces hace falta. Desde una punción venosa hasta una cirugía compleja, podemos entender, podemos respetar, podemos producir mejorías, no solo pensando en enfermedades sino relacionándonos con las personas que atendemos, y comprendiendo cómo vienen acompañadas de su mundo y de su historia.

Soluciones

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Marisol Téllez

Ediciones El Ojo de la Cultura, 2021

+44 74 2523 6501

ISBN 979-87-208231-84

Printed in Great Britain By Amazon

Las Tres Madres de Federico García Lorca
Coautora Verónica Figueroa Huencho

Patricio Manns, “Roble” que muere en pie

Agradecimientos a Evelyn Sandoval por sus precisiones y aportes

Un día 25 de septiembre del año en curso falleció Patricio Manns, nombre de filiación Iván Patricio Eugenio Manns de Folliot, Manns para sus cercanos, “Roble” para algunos. Coincidió con el mismo día que mis hijas pequeñas cumplían 6 años. Eso me hizo pensar que la muerte de un grande se celebra con la vida.

Mucho se ha escrito desde ese día y sin duda mucho está por venir.

Patricio Manns estaba escribiendo sus memorias al fallecer y al parecer estaban bastante avanzadas, eso espero al menos, ya que una vida como la suya no debiera perder sus anécdotas, historias, anhelos, amores, desamores y fallos.

Quizás deba partir desde mi infancia, cuando Arriba en la Cordillera suena en las radios y esa historia contada en 3 minutos remece el ambiente del folclor nacional:

“La viuda blanca en su grupa la maldición del arriero

llevó a mi viejo esa noche a robar ganado ajeno.

Junto al paso de Atacalco a la entrada del invierno.

Le preguntaron a golpes y él respondió con silencio los guardias cordilleranos clavaron su cruz al viento”.

Historia de cuatreros, generacional y popular. Un sismo grado 7 después del terremoto grado 9 que significó Violeta Parra y su definitivo correteo a la hegemonía del huaserío ricachón en el folclor; fin al ninguneo del canto popular, que recorría por los campos y quebradas de sur a norte, de cordillera a mar de nuestro país y vecindad latinoamericana.

Un ejercicio cronológico debiera ayudarnos a aclarar la película sobre las influencias y devenires:

Violeta nació el 4 de octubre de 1917 en San Fabián.

Víctor Jara nació el 28 de septiembre de 1932 en algún lugar de la comuna de San Ignacio, Ñuble, (Manns va y reconoce Quiriquina como el lugar de nacimiento de su amigo).

Patricio Manns nació el 3 de agosto de 1937 en Nacimiento.

La Peña de los Parra se creó en 1965. Violeta levantó su carpa el 17 de diciembre de 1965 en La Reina.

Quilapayún nació como grupo en 1965 e Inti Illimani en 1967

Violeta se disparó en la cabeza el 5 de febrero de 1967.

Manns fue hijo de padre suizo alemán y de madre francesa. De amplia cultura musical familiar, Patricio se crió en Angol, donde estudió e inició sus primeras artes literarias.

A los 14 años escribe poesía en el diario El Colono de Traiguén y tiempo después, a los 26 años, estrena su primera novela, premiada luego por la Sociedad de Escritores de Chile.

En su juventud desempeñó muchos oficios y en los años 60 se viene a Santiago Allí se contacta con el creciente movimiento cultural que acompaña al movimiento popular y revolucionario que llevará, luego de una década, a Salvador Allende al gobierno.

Manns contaba que Arriba en la Cordillera la compuso “de una”. Corría el año 1966 y el movimiento de la Nueva Canción Chilena tomaba forma. Se necesitaban canciones para completar el repertorio de su primer disco, y presionado por el productor musical de la canción de protesta de la época, la compone inspirado por historias contadas por arrieros con los cuales recorrió la montaña alguna vez, llevando ganado ajeno de un país al otro

Esta canción nos ha acompañado toda la vida, y hace no mucho fue galardonada en el Festival de Olmué como la mejor canción chilena, desplazando incluso a Gracias a la vida, aunque seguro que no toda la gente

estará de acuerdo. Según Manns, Arriba en la Cordillera es en propiedad el primer disco de la Nueva Canción Chilena Nicanor Parra diría que una canción así se da una vez a las quinientas.

Pero antes, Manns fue un precoz escritor desde su adolescencia, capataz de obras, minero en Lota e incursionó en el periodismo escrito y radial (el periodismo de esos años, busquilla de la noticia, incisivo, constructor de historias). Me llamó la atención aquel relato donde cuenta su entrevista al Chacal de Nahueltoro previo a su fusilamiento, cuando este le dice: “Yo no soy un asesino, aprendí a leer” y Manns lo atrinca: “Los que leen son los que más matan”. La conjunción de estas experiencias serán el crisol donde el personaje se construye

Fue fundador, junto a los hermanos Parra, Rolando Alarcón y Víctor Jara de la Peña de los Parra, del movimiento de la Nueva Canción Chilena, indudablemente influenciados por Violeta Parra quien ya venía remeciendo el árbol de la música popular chilena.

Manns es también un revolucionario, comprometido y consecuente, como fue el movimiento de la Nueva Canción Chilena.

Desde la clandestinidad escribe:

“Llegó volando el cuervo sobre mi suelo para sembrar las ruinas y el desconsuelo

Durante largos siglos los yanaconas le entregaron las llaves de la corona.

Durante largos siglos fue ensangrentando el suelo de los pueblos que iba violando.

Perforando las tierras de la labranza para escarbar el oro de la templanza”.

A algunos el golpe los encuentra fuera del país, como al Inti y al Quila, otros se deberán exiliar, como es el caso de Manns. Primero en Cuba, donde desarrolla una fructífera labor creativa con varios de los más importantes músicos de la revolución cubana.

Luego se va a Francia desde donde desarrolla actividades contra la dictadura, funda el grupo Karaxú, es un representante de la resistencia chilena y tiempo después, en la década de los 80, vocero en el exterior del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Fui cercano al grupo Aquelarre, ensayaban en mi casa familiar en tiempos universitarios, a fines de los 70 Oí tantas veces El cautivo de Til Til, canción de Manns que interpretaría Silvia Urbina el año 1966 y que Manns solo grabaría el año 90. Aquelarre la llevó al corazón del país y acercó a nuestro homenajeado durante el largo exilio. H O M E N A

Se involucra en el proceso popular que llevará a Allende a la presidencia, participando desde la trinchera de la cultura, una cultura comprometida y con los pies en el barro. Tanto, que cuando la reacción nacional, aliada a la imperial desata la barbarie y el terror en 1973, deberá salir al exilio junto a buena parte de los artistas que formaban ese movimiento y de la cultura popular nacional.

Aquelarre en 4º Festival de la ACU, Teatro Caupolicán, 1980

Cuando se pudo, en 1990, Patricio Manns vuelve a Chile, y lo hace arropado por los más hermosos himnos creados en el exilio, en especial Vuelvo, y otras creaciones propias y de la dupla que conformaron Manns y Salinas. Canciones cantadas en cada manifestación popular al regreso de sus queridos músicos al país. Esos músicos que se oían en casetes pirateados, que enviaban saludos a las peñas y festivales populares y universitarios, como los de la Agrupación Cultural Universitaria, tan cercana y querida para nuestra generación universitaria.

“Vuelvo hermoso, vuelvo tierno, vuelvo con mi espera dura. Vuelvo con mis armaduras, con mi espada, mi desvelo, mi tajante desconsuelo, mi presagio, mi dulzura Vuelvo con mi amor espeso, vuelvo en alma y vuelvo en hueso a encontrar la patria pura al fin del último beso”.

Se dice que la dupla Patricio Manns/Horacio Salinas, este último fundador y principal creador musical de Inti Illimani, es la mayor colaboración creativa de la música popular chilena. He tenido la oportunidad de escuchar los relatos de Salinas sobre estos procesos creativos. Siempre pensé que en el proceso creativo primero venía la letra, la poesía y luego la musicalización. No siempre es así y claramente no en el caso de esta dupla de creadores, cuya colaboración quedó plasmada entre otros, en dos discos Con la razón y la fuerza de 1982 y La muerte no va conmigo de 1986. Recuerdo que Horacio Salinas contaba cómo le mostraba una música a Manns y le pedía una letra atingente para ella. Varias creaciones de Manns/Salinas e interpretadas por Inti Illimani tienen orígenes similares, como Vuelvo, Palimpsesto y Equipaje del destierro.

A su retorno del exilio, Patricio Manns mantiene una activa producción artística, musical y literaria, mantiene colaboraciones con Horacio Salinas y con los Inti Illimani de ambas vertientes del escindido grupo. Tiene bandas propias con músicos jóvenes, siempre preocupado de la siembra

Reconocido en el mundo como escritor y músico, es premiado en Francia por su obra literaria, también en su natal Nacimiento, en universidades y por la presidenta Bachelet, entre muchos otros. Pero el Premio Nacional siempre le sería esquivo, y cuando lo debió recibir con sentido de urgencia, no ocurrió. Quizás su consecuencia

y “Llegó volando” le pasaron la cuenta.

Fallece poco tiempo después de hacer lo propio su compañera Alejandra Lastra.

Afectado por enfermedades de larga data, presenta sucesivas descompensaciones que el 25 de septiembre sellan su vida, tan historiada como fructífera

Visto en perspectiva, Patricio Manns fue para mí una figura permanente, quizás no con la presencia del artista de primera línea, sino como el creador incansable que sostiene un movimiento, un cronista y compositor, un luchador y revolucionario, un personaje entrañable de cuyas sombras podemos hoy pasar.

Horacio Salinas - Patricio Manns
La ACU en el funeral de Patricio Manns

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