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Encuentro 81 N°11

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Integrantes de la revista

Comité editorial

Pedro Álvarez Castro

Ana María Brito Bugueño

Walter Bussenius Cortada

Mirna Karmelic Gadal

Mario López Ibáñez

Dulia Ortega Torres

Ruby Osorio Arias

Colaboradores

Renato Álvarez Peña

Simón Álvarez Peña

Cristián Bustos

Francisco De la Maza Ríos

Antonieta Michea Karmelic

Edmundo Moure

Zulema Peña Quezada

Dayana Razmilic Torres

Carolina Rossetti

Liliana Seelmann

Mail de contacto revista.encuentro81@gmail.com

El contenido vertido en las páginas de esta revista por sus diferentes autores, es de su exclusiva responsabilidad y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de la revista Encuentro 81.

Portada de Antonieta Michea Karmelic

Concurso de fotografía.

Tema: “Murales y Grafitis”

Pinturas de Hilda Urzúa

Carlitos Huichaquelen

Regalo de Navidad

Ronda de Navidad

Barco de Papel

Mi niño de la esperanza

Acertijos

Papas Gratinadas

Editorial

Esta publicación digital nace el 25 de octubre de 2020, en medio de los remolinos postreros de una convulsión social inorgánica en Chile, generada por un descontento ciudadano y que la clase política canalizó hacia un proceso constitucional en curso. Este undécimo número es nuestra edición de Navidad y ve la luz este 17 diciembre 2023, coincidentemente con el día en que la ciudadanía acude nuevamente a las urnas, para aceptar o rechazar la segunda propuesta constitucional.

En el ámbito internacional ha corrido mucha agua bajo el puente y el escenario es preocupante. Ad portas del inicio del invierno en el hemisferio norte, el ya prolongado conflicto bélico entre Rusia y Ucrania se mantiene en un relativo status quo en la región del Donbass. Las economías de la Unión Europea se han visto seriamente perjudicadas.

En el Medio Oriente, después de 75 años de ocupación progresiva de territorios palestinos (1948), el pasado 7 de octubre la facción armada del movimiento Hamás realiza un ataque masivo, con misiles y asaltos sobre kibbutz cercanos a Gaza, produciendo alrededor de 1200 muertes, entre civiles y militares, además de toma de rehenes. El Estado de Israel respondió bombardeando zonas densamente pobladas de Gaza, conminando a la población a huir hacia el sur de la franja y produciendo al menos 17.000 muertes, de las cuales más de 8.000 son niños.

Esa inestabilidad de la geopolítica mundial también permea a nivel local, notándose en un aumento de la conflictividad e intolerancia de la opinión de quien no comulga exactamente con nuestras ideas. Contrasta con el ánimo de buena voluntad, paz y amor con que tradicionalmente nuestra sociedad espera y celebra estas fiestas de fin de año

En este número hemos invitado a nuestros lectores a participar en dos concursos, uno literario y otro fotográfico. En el concurso literario recibimos cuentos médicos, de los cuales publicamos los tres cuentos ganadores. En la entrevista conversamos con nuestra colega Raquel Olavarría, desde “el más sur”, como lo llama ella, refiriéndose a la 11a región, donde se desempeña como radióloga. Ofrecemos un resumen del reciente informe del Colegio Médico sobre Verdad y Memoria, y nos enfrentamos a una historia dolorosa de nuestro colegio profesional. A través de las palabras de Maxine Lowy, una amiga de su familia, despedimos al doctor Gunter Seelmann, quien falleció unos días después de la publicación en nuestra anterior edición, a la que contribuyó con su artículo “El plan de salud de la Unidad Popular”, constituyendo ese aporte una generosa entrega de su vivencia en relación al gobierno popular. Nos sentimos honrados de su participación.

La revista ha sido acogida con mucho entusiasmo y el interés por colaborar se ha ampliado, trascendiendo incluso las

fronteras. En el ámbito cultural, recibimos con gusto las pinturas de nuestra compañera Hilda Urzúa y aprendemos de la cerámica en Inglaterra

Como comité editorial seguimos manteniendo un gran interés en la participación de nuestros ex compañeros

de curso y de quien quiera participar. Esta tarea de equipo nos ha entretenido y hecho bien a todos Nuestras puertas estarán siempre abiertas para recibir sus colaboraciones y sugerencias.

Comité Editorial

Carta al Editor

Hola, Comité Editorial Revista 81.

Me dirijo a ustedes para expresarles mis sinceras felicitaciones por vuestra Revista Encuentro 81.

He leído todas las publicaciones y cada vez que recibo una nueva, veo el arduo trabajo de quienes organizan las ideas, temas que nos hacen deleitarnos con todos sus contenidos.

Es una revista que no se parece a otras del mercado, tiene su propia identidad, lo que motiva a entrar en la conexión y empezar a leerla. Sus temas variados llegan tan claros desde la fuente de la historia, donde no se siente que la información es manipulada.

Para mí es didáctica, informativa y entretenida; he aprendido tanto del mundo médico como de historia, de ciencias como de arte, de cocinar exquisiteces como de leer poemas, y temas variados.

No puedo dejar de mencionar que la voluntad, la motivación que ustedes como equipo entregan en esta calidad de revista, lleva el espíritu de vida y salud de vuestra profesión y me imagino que vendrán muchos números de edición en un futuro cercano

Realmente “FELICITACIONES”.

Roxana Osorio

Conversando con Raquel Olavarría

Nuestra reunión virtual con Raquel fue una linda sorpresa. Nos cuenta de su experiencia y desafíos, primero como una joven médica general y luego como radióloga, sirviendo a la población de la 11.a región. Cuenta la historia en su modo sencillo y modesto de quienes, como ella, trabajan haciendo del servir al bien común en el día a día, su principal objetivo, como las abejas en el panal. Nos muestra que para vivir su vida, allá donde se ha radicado, ha tenido que echar mano a sus características ya innatas: es ejecutiva, decidida,

20 de octubre, 2023

emprendedora y valiente. Se trasladó directo de Los Andes a Puerto Cisnes y su manera práctica, directa, sin trabas, ni dobleces la han hecho un ícono en su comunidad y en la región. Tiene una carta bajo la manga: el apoyo incondicional de su compañero de vida, su esposo. La conversación fluye fácil, alegre y jovial como cuando éramos estudiantes.

-Cuéntanos cómo llegaste a Coyhaique. ¿Cuánto tiempo llevas allá?

Ya, bueno, mira, yo salí de la Escuela de Medicina en febrero del 82 y no en diciembre del 81 junto con todos porque me atrasé en el internado de cirugía. El título mío me lo dieron en abril del 82, cuando ya se habían producido todos los concursos. Fui al ministerio, a ver qué quedaba, y me dijeron, “Mire, queda una vacante en Llay Llay, una vacante en Futaleufú y una en la 11.ª región, en Puerto Cisnes”.

Entonces yo dije ¡churra, Llay Llay!…, yo soy de Los Andes y Llay Llay ni lo conocía. Y los otros, Futaleufú y Coyhaique, ¡qué sé yo dónde están!, así que le dije al señor del Ministerio, “¿Tiene un mapa?”. “Sí”, me dijo, “Pase por aquí,” y me mostró dónde estaban. ¡Por allá, pero ya cayéndose de Chile! Y pensé, bueno, si me voy a ir al sur, ¡me voy al sur!, ¡al más sur! Y le dije, ¿pero y cómo será eso?

Entonces me dijo, “Mire, si quiere la conecto con la doctora que tiene el cupo allá, que es la directora de la DAP” (Dirección de Atención Primaria) Me comunicó el señor por radio, en esos tiempos algo así como “Sí, aquí te escucho, cambio”. ¡Porque no había teléfono directo! (risas). Y hablé con la doctora Rosa Valderrama, salubrista, ya jubilada, pero que vive allá. “¡Uy!”, me dijo, “¡No, vente, no más! ¡Uy, sí, aquí tenemos un cupo y todo es muy lindo! Oye, es lo mejor, la región y todo,” y me doró la píldora. Así fue que decidí y me vine a la 11.ª región. Me dijeron, “Tiene que estar allá el 15 de junio”. Así llegué, sin mayor trámite.

Yo había ido a buscar mi título a la casa central de la universidad, no sabía si habían hecho o no la ceremonia de graduación, y nunca supe En la universidad me dijeron, “No, no han hecho nada todavía, yo le voy a avisar.” Al final, volví en mayo a buscar mi título. Y nunca hice el juramento hipocrático (risas).

-Nuestra generación no tuvo.

Sí, te acuerdas que fue por la cuestión del discurso. Por rebeldes nos quedamos sin ceremonia.

Claro, porque ¿te acuerdas? Que logramos ponernos de acuerdo, en las reuniones en el auditorio Julio Cabello, de quién iba a leer la carta de despedida. Y después que nos pusimos de acuerdo, que logramos hacer eso, a ellos (la “autoridad” del momento) no les gustó la carta que habíamos redactado y al final querían ellos darnos la carta para que leyéramos. Con lo que había pasado el año anterior, dijimos que no, pues, se nos paró la pluma no más.

-¿Qué pasó con el año anterior?

Bueno, no creo que hayan dicho cosas tan graves, parece que fue una frase, algo así como que esperaban que todos los colegas que salían en ese momento pudieran tener trabajo. Creo que el colega que leyó el discurso de los graduados no pudo postular a ningún cargo público. Bueno, pero como era de los mejores de la promoción, iba a tener trabajo en cualquier parte. Eso fue lo que yo supe y después me vine y ¡me encerré aquí!

-¿Te quedaste en la 11.a Región?

Sí, volví el año 90, a hacer la beca de Radiología en la Universidad Católica en Santiago y después regresé, pero al Hospital Regional de Coyhaique

Hospital Regional de Coyhaique

-Y esto fue ¿por cuánto tiempo?

Bueno, mira, me vine para acá el 82, estuve un año en atención primaria y en el hospital de Cisnes y después me fui a la salud municipal, en Coyhaique. Porque yo estaba en un pueblo chiquitito y después llegó mi marido, donde no iba a tener

trabajo, porque el pueblito tenía como 900 habitantes. En el año 82, por la constitución del 80, la atención primaria y todos los consultorios y las postas rurales, que aquí son muchas, pasaron a ser municipales. Cuando llegué, conocí a la directora de salud municipal, quien me ofreció un cargo de directora en uno de los dos consultorios urbanos. Me resistí como un año y medio, pero por el trabajo de mi marido decidí venirme a Coyhaique.

Cisnes

-¿Cómo se llama el pueblo?

Puerto Cisnes. En diciembre del 83, me vine al Consultorio Municipal Alejandro Gutiérrez, en Coyhaique y estuve ahí hasta marzo del 90. Aunque el Hospital Regional de Coyhaique, era el hospital base de la región, solo tenía especialistas básicos en pediatría, obstetricia, medicina y cirugía y otras dos especialidades, que eran oftalmología y traumatología.

En ese tiempo, quienes estaban a cargo de la Dirección del Servicio de Salud, eran médicos y ellos decidieron hacer un concurso, para incentivar a quedarse a la gente que ya había estado varios años en atención primaria en la región

En estas partes tan alejadas de los centros urbanos grandes, cuesta que los

especialistas vengan y se queden Entonces, hicieron las bases de un concurso con las dos primeras becas de especialización, el año 89. Otorgaban puntaje por cada mes de estadía en la región, lo que nos favorecía a los médicos que estábamos aquí más años. Y así ganamos el concurso con otro colega del consultorio, él en otorrino y yo en radiología. Así que ahí me fui con mi hijo de 4 años y mi guagua de 6 meses a la beca.

-¿Y cuánto tiempo era la beca?

Tres años, hasta el 93. Inicialmente me fui con los dos niños, a la casa de mis suegros en Los Andes Mi marido se había quedado aquí por su pega Mis suegros nos acogieron y ayudaron con los niños, pero al pasar las semanas, se hace difícil con los niños chicos. Así es que con mi marido hablamos y me dijo, “No te preocupes, yo me voy para allá, me hago cargo de los niños y tú haces la beca, tranquila”. Así es que gracias a Luchín, mi marido, que se dedicó a los niños esos tres años, yo pude hacer mi beca. Yo me iba para Santiago en bus, como a las seis de la mañana y volvía en la noche. Mi marido hacía dormir siesta a los niños, para que me vieran en la noche, porque a esa hora ya estaban todos durmiendo. Y así fueron los tres años.

-Entonces, ¿tu beca era de radiología general?

Claro, la especialidad es radiología. En regiones, una tiene que hacer de todo: radiología general, pediátrica, mamografía y ecografía… pero tenía limitantes, de equipos, por ejemplo.

Puerto

No había doppler (test de ultrasonido para detectar flujo sanguíneo), TAC (Tomografía Axial Computada), ni resonancia (imagen por resonancia magnética) Hoy hay colegas dedicados a eso, cuando yo llegué no había, entonces pasó mucho tiempo y yo habría tenido que volver a formarme, por lo que sigo principalmente con ecotomografía.

-¿Ahora hay más radiólogos?

Sí, ahora somos 4 radiólogos. Yo tengo 44 horas, después mi jefe, que llegó el 2014 y también tiene 44 horas. Otros dos colegas tienen 22 y 11 horas.

De izquierda a derecha Dr Cristian Vásquez, Dr Rodrigo Parra Salazar, con quien comparto la consulta desde 2000 y el jefe, Dr Iván Mera

Cuando volví de la beca el año 93, yo era la única radióloga. Había que hacerle a todo, levantarse en la noche a veces, si se necesitaba una eco en la UCI o un examen de urgencia y había que hacerlo no más. Ahora desde que llegó el escáner al hospital el 2012, es diferente, porque sirve para las urgencias y ya no tuve que venir más a hacer ecos de urgencia. Pero, mira, yo siempre asumí y me gusta trabajar en el

hospital, para mí no es problema.

-Y los pacientes de más complejidad, ¿adónde los mandan?

Hay distintos destinos, según las patologías. Los pacientes oncológicos, las radioterapias por ejemplo, van a Punta Arenas o a Valdivia, como nuestro centro de derivación oncológico. En el cáncer de mama, que necesita una biopsia estereotáxica, las pacientes tienen que ir a Talcahuano a hacerse la biopsia, porque nosotros no tenemos un mamógrafo con estereotaxia. Y claro, es un viaje difícil para la gente. Hay gente que jamás ha salido de la región, y se les hace complejo, “Sí, ¿pero ir para allá? No, muy difícil,” y una entiende, en esta región tan aislada. En este momento estamos esperando un mamógrafo con estereotaxia y tomosíntesis, para evitar así que las pacientes salgan tan lejos. ¡¡Avanzamos!!

-¡Están bien lejos!

Claro. Por eso pedimos y peleamos para tener el primer mamógrafo, el año 1993. Decían que la baja densidad poblacional no justificaba la compra de una tecnología tan cara. Éramos menos de un habitante por kilómetro cuadrado. Y claro que es caro, pero nos hemos defendido con el mismo argumento: la equidad y la igualdad para la población. ¿Por qué la población de Santiago puede atravesar la calle y al frente a lo mejor tiene donde le hagan la biopsia? ¿Por qué mis pacientes tienen que hacer toda esta procesión? Pero quieren que vengan profesionales para acá y no les tenemos tecnología.

Hay muchos médicos que se han venido y al pasar un año o dos se van, porque no avanza nada la tecnología y un especialista no quiere quedarse estancado. Aquí en la región hay muchos pueblos chiquitos, de pocas personas, con una posta de salud rural y un TENS (Técnico de Nivel Superior). Nosotros íbamos a ronda a distintas partes, por una semana, por un día, de ida y vuelta, según la distancia y había un tens por posta. Las rondas estaban distribuidas todo el mes y con los equipos llegábamos ahí, atendíamos y nos devolvíamos, pero con el tiempo empezó a aumentar la dotación de gente y se fue agrandando un poco más la cosa. Ahora es diferente, muchas de las postas, aunque sean chiquititas, tienen médico A veces hay uno, a veces dos, depende del lugar.

-¿Y cuál fue la razón por la que te quedaste tú?

Bueno, pues yo tenía mi trabajo en la atención primaria y estaba cómoda, también a mi marido le gustaba la región. Después ya tuve a mis dos hijos, y aquí era bueno para criar, porque todo estaba cerca, a cinco minutos del colegio, del hospital. Así me fui quedando y cuando fui a hacer la beca de radiología tomamos la decisión de quedarnos, porque yo tenía que devolver seis años al hospital, pues la región me financió la beca Después obtuve el cargo titular, así que tenía pega y estábamos bien.

-¿Y de qué vive la gente?

En Coyhaique antes había mucho lanar, muchas ovejas, la esquila, la lana y todo eso. También había ganado vacuno.

Después hubo menos Habían aserraderos también, pero ahora ya tampoco quedan, han cortado mucho bosque y no se reforesta como debería.

Coyhaique no es muy antigua. Cuando llegaron los colonos había mucho bosque.

Entonces les autorizaron a quemar, para poder abrir terrenos, para poder plantar, para poder subsistir, porque aquí no había nada, pura nieve. Pero la quema se les desbordó, hubo un incendio muy grande y se quemaron miles de hectáreas. Fueron muchos años que duró ese incendio, en el invierno se aplacaba un poco con la nieve y en el verano empezaba de nuevo.

Antes era zona franca, como Iquique y esto durante la dictadura se cerró Hace unos 10-15 años, empezamos de nuevo a ser como una extensión de zona franca de Punta Arenas. No somos zona franca completa.

Además, había minas, de hierro, de oro, que se han ido cerrando y otra mina en El Toqui que reabrieron hace como un año y medio.

En los últimos años se han puesto las salmoneras, pero eso es más bien en Puerto Aysén. Acá en el pueblo no hay ninguna fábrica, está el comercio, un casino y estamos los empleados públicos.

-Y bueno, ya eres coyhaiquina, ¿no?

Sí, porque imagínate, cumplí 41 años aquí, más que lo que viví en Los Andes, donde nací.

-Y tú, ¿naciste en Los Andes, eras nativa de Los Andes o estuviste un tiempo no más allá?

Nací en Los Andes, mis papás y mis abuelos eran también de la zona. Yo fui muy “abuelá”, pues me crié con mis abuelos paternos

Fui la primera nieta. Mis papás vivieron los primeros años de casados con mis abuelos, me quedé con ellos y me crié como hija única, pues nacieron mis hermanos altiro. A los 14 años, ya en enseñanza media, me empecé a quedar con mis papás, porque los lunes, miércoles y viernes tenía inglés hasta tarde. Mis abuelos vivían a 7 u 8 cuadras de mis papás, vecinos del cementerio. Por una calle ancha, media solitaria, no habían muchas casas, pero habían unos negocios, los “quitapenas” y al final, al fondo, pasando la línea del tren, al lado del cementerio estaba la fábrica de cáñamo, donde trabajaba mi abuelo y ahí estaba la casa de mis abuelos Entonces mi papá me dijo, “Tú no puedes irte en la noche para allá, caminando sola, en el invierno oscuro, no, te tienes que quedar en la casa”. Y así a mis abuelos los dejé solitos, pero los iba a ver siempre.

-¿Y tus abuelos fallecieron cuando tú estabas en Coyhaique?

Mi abuela falleció el año 92, yo estaba en la beca, así que estuve allá con ella. Le dio un accidente vascular. Mi Tata falleció después que mi abuela. Mi Tata escuchaba mucho la radio, las noticias y Radio Tanda en la radio Portales En casa nos sentábamos con él en la noche a escuchar “La Tercera Oreja”, ¿no sé si te acuerdas?

En esos tiempos, el 21 de septiembre se celebraba el día del locutor radial en Chile. Y ese día, quedaba una sola radio de turno y

las voces de las otras se callaban. A él le gustaba mucho y decía que quería morir ese día Además comenzaba la primavera

-¿Y de qué murió?

De viejito, a los 90 años. Bueno, mi mamá era de campo, vivía en San Vicente, en La Caldera, un lugar rural de Los Andes. Y cuando chicos nos contaba, que a ella le decían que por La Caldera pasaba el diablo en las noches, con una sonajera de una carreta que tenía llamas rojas. ¡Cosas de campo!

Mi abuela también nos contaba cosas. Decía que a la gente, cuando se va a morir, los vienen a buscar sus parientes.

Pues bueno, ese día mi Tata estaba en casa con mis papás. Mi papá lo encontró medio inquieto, en la madrugada Mi mamá, tipo 6 a. m. lo encuentra “conversando” con su mamá y con mi abuela, “Hola mamita,” le decía, “¡Ay mamita, mamita!”, ante lo cual, le dice a mi papá, “El Tata se nos va a morir, lo vinieron a buscar”. Como a las 14 hrs., mi Tata, después de tres suspiros murió, tranquilo, con todos mis hermanos y mis papás acompañándolo. Yo no estaba. ¡Así! Se murió el 21 de septiembre de 1996, el día de la primavera y del locutor de radio, como él quería.

-Raquel, ¿y tu esposo? ¿ustedes están casados hace tiempo?

Luchín También es de Los Andes Fuimos compañeros de curso y muy amigos Yo me puse a pololear con él cuando estaba como en tercer año de la U. Estamos casados hace 41 años, nos casamos antes de venirme para acá.

Él estaba estudiando en Valparaíso. Cuando llegué del ministerio, les dije a él y a mis papás, “Me voy a Coyhaique y el 15 de junio tengo que estar trabajando” Con Luchín llevábamos 5 años y medio pololeando. Así es que me dijo, “¿Nos casamos antes que te vayas?”. A fines de mayo nos casamos, y yo me vine el 14 junio para acá.

Cuando terminó sus estudios, él se vino, a fines del 83.

Él es técnico en motores diésel, pero ya hace unos años dejó ese trabajo. Ahora se dedica a la artesanía en cuero, su pasión.

-¡Se conocen de toda la vida! ¿Todavía están juntos y no se ladran?

No fíjate, todavía no nos ladramos. (risas) Me dice de repente “todavía te hago reír”. (más risas)

-Raquel, el trabajo en cuero es el pasatiempo de Luchín, y ¿el tuyo?

Mira, lo único que yo considero que es mi pasatiempo, que me entretiene y me gusta es hacer puzzles, Sudoku y demases, ¿sabes?, siempre me ha gustado. Yo no soy de cosas manuales. Claro, no me doy el tiempo. Bueno, tengo 9 hrs en el hospital y después la consulta. En la consulta desde el año 2000, somos dos radiólogos y no ha habido más en estos 23 años. Y claro, en el año 2000 era un equipo de rayos y el escáner, que era el que veía mi colega, pero resulta que ahora hay eco, hay escáner, hay resonancia, hay mamógrafo. Pero me he ido retirando, por ejemplo, dejé de hacer eco en la consulta.

¡Así es que ahora somos pololos! como le digo icos, me v

-Pero, tú has trabajado tanto ¿porque te gusta o porque no hay alternativas?

Mira, me gusta el trabajo y me gusta trabajar en el hospital. Creo que aporto, en el hospital y a la salud pública, la que está tan pendiente en este país. Me gusta atender a la gente, ser amable con ellos, darles una buena atención. No se me olvidó que yo no soy solo radióloga, sino soy médico radiólogo; yo le pregunto a la Sra., “¿Se hizo la mamografía?”. Y si no, le hago la orden, si se puede, que se haga la mamografía al tiro, les pregunto por el papanicolaou y así. A veces la gente te cuenta cosas y te quedas pegada, en desmedro del tiempo ¡Porque uno es médico! (con énfasis), o sea yo estudié para ser médico, ¡no soy un técnico que toma exámenes no más!

Lo otro es la consulta. Aquí en Coyhaique no había nada privado, todos tenían que ir

Luchín y yo

al hospital y tú sabes que los hospitales atienden en un horario acotado, donde tiene prioridad la gente institucional Así que cuando volví de la beca, un grupo de médicos se asoció y me invitaron a participar de un proyecto para instalar un centro radiológico privado y dar una opción a la ciudad donde no había nada. Lo único que había en ese tiempo era un equipo de rayos en el policlínico de los militares, que atendía solo a los militares (1994).

Yo no estaba muy convencida, porque yo estaba con los niños chicos, pero al final me convencieron y el proyecto se inauguró el 94. Estuve 6 años sola con el centro radiológico, con rayos y eco, hasta que llegó otro colega el 2000, cuando llegó el escáner.

-Raquel, de todas las cosas que tú has hecho después de todos estos años en Coyhaique, ¿cuál es tu logro que cuando lo miras te satisface y dices tú “ya, esto es lo que yo he hecho, con lo cual estoy contenta y orgullosa”?

Ahora tenemos hasta un resonador de última generación. Y en lo privado, se creó el primer centro de radiología privada, para la región, siendo el único aún, con radiología, ecografía, mamografía, TAC y RM.

Más que un logro personal, el hecho es que haya habido un radiólogo que no se haya ido. Se han dado las cosas para que el aporte en la radiología del hospital haya crecido mucho

-¿Esa eres tú?

Yo persistí en quedarme y en que vinieran otros radiólogos.

Fue creciendo la unidad y fueron llegando más equipos y radiólogos. También muchos de los médicos generales de zona, que ahora son EDF (Médicos en Etapa de Destinación y Formación), han venido a nuestro servicio, para aprender a hacer una eco básica. Aprenden a dilucidar colelitiasis (cálculos en la vesícula), patología que está en el GES y los quistes hidatídicos, que son otra de las patologías todavía endémicas de la región. Además, para apoyar a las embarazadas y en general, para poder derivar con mayor precisión.

Entonces mi aporte, con lo que me quedo muy tranquila, ha sido crear trabajo en equipo, y ser parte activa del equipo de salud, con una unidad que tiene un objetivo común, para todos por igual, con la mejor calidad de atención y con la mejor disposición. También apoyar a los colegas que están por allá solitos, a hacer una ecografía básica ahora que ellos tienen ecógrafo y ayudar a dilucidar y a enseñar. Una sabe cómo es eso, pues yo estuve sola, a cargo de toda una comunidad y a veces no tenía nada, solo mis manos y mi conocimiento y nada más. Ese es el aporte que yo he hecho, El otro día en el congreso de radiología anual, estaba una doctora que fue general de zona acá, que ahora es radiólogapediatra. Ella les contaba a otros colegas, “Miren, ella es la responsable de que yo sea radióloga, porque yo hice una pasada con ella en Coyhaique y ella me enseñó, y a mí me gustó” Un granito de arena, más otro, suman.

-Me imagino que te eso te da harta satisfacción.

Sí, porque me gusta enseñar. Justamente ahora tengo un doctor de Caleta Andrade, que viene a hacer una pasada con nosotros Antes de irme al Congreso tuve una doctora de Melinka, que es una isla, de por allááá, de la parte norte de la región. Entonces, ahí los hacemos que hagan eco, les enseñamos a focalizar, para que se vuelvan con más habilidad para su isla.

-Tú eres decidida y ejecutiva.

Sí, es que mira, las cosas hay que hacerlas. Cuando era jefa de Rayos, tenía un problema con los sobres de las radiografías. Los hacían justo del tamaño de la radiografía y cuando una metía la radiografía, se rajaban. Entonces mi punto es que hay que ir a hablar con la gente, porque a veces la gente no sabe En abastecimiento, mandaban a hacer el sobre, pero si nosotros, que somos los que los usamos, no les explicamos cómo tiene que ser la cosa, no tienen por qué saber. Ellos tienen otra pega, pero nosotros tenemos que alimentar y retroalimentar y enseñarle a la gente. Mira, a los dos meses empezaron a llegar los sobres bien hechos. Claro, voy a perder 15 minutos, pero voy a solucionar el problema.

Mi hija estudió artes visuales y fotografía. Ella ahora está estudiando en la universidad en Irlanda

-Así es que tus dos pollos se fueron lejos.

Sí, están lejos, pero a mí lo que me interesa es que ellos hagan lo que quieran, lo que les gusta, que sean felices haciendo lo que hacen y nada más.

Lo otro, de que estén cerca o no, nosotros les dijimos, “Ustedes tienen que hacer su vida donde sea, donde tengan la mayor posibilidad de desarrollarse y que sean felices, que les guste lo que hagan. Nosotros ya estamos en una etapa, en que ustedes saben para dónde vamos y va a llegar el momento en que, claro, no vamos a estar, pero no se preocupen ustedes de eso.”

-Cambiando de tema, ¿tú tienes dos hijos?

Una hija y un hijo.

-¿Y cuál es mayor?

Mi hijo. Él está radicado en Canadá, él es ingeniero en sonido y trabaja en el rubro de series de televisión y en cine.

-¿Y tú tienes planes de tirar la esponja con el trabajo?

Mira, estoy ya en la lista que puedo jubilar, ¡de más!, (risas) pero no estoy decidida. Me puedo arrepentir hasta un día antes, dicen.

Creo que todavía voy a seguir un año o dos años más, no sé.

-No estás convencida.

Yo creo que no. Estoy tan involucrada, me quedo hasta más tarde en el hospital porque tengo mis informes pendientes. Igual que lo de la consulta. Gracias a Dios, mi marido fue un apoyo fundamental, siempre, con los niños cuando eran chicos y ahora igual, entonces eso también te da tranquilidad.

Y como Luchín con su trabajo en artesanías, trabajaba en la casa, menos complicaciones habían, porque llegaban los niños o los iba a buscar y los iba a dejar al colegio.

Él siempre está ahí en el taller, él se entretiene en lo suyo y yo en lo mío. Y aunque llegue tarde, siempre me va a buscar, conversamos, cenamos y todavía nos acompañamos y tenemos temas de conversación. Todavía nos reímos y nos contamos lo que hemos hecho en el día. Estamos solos, los niños están lejos, los echamos de menos, por supuesto, pero siempre estamos en contacto. De hecho, tampoco sé si voy a tener nietos, capaz que ni tenga nietos y tampoco me quita el sueño.

Aparte, que yo no los traje a este mundo para tener nietos, sino porque yo quise ser mamá y ya lo fui. Cumplí esa etapa, los tengo a los dos. Si me llega un nieto, debe ser muy lindo, es otra etapa. Todas mis colegas están chochas, en realidad si llega, va a ser una bendición de Dios

-O sea, Raquel, tú has hecho una vida plena, estás conforme con lo que has logrado y no tienes mayores cosas pendientes.

No, fíjate que no, no tengo cosas así como sueños, o cosas que yo dejé de hacer o no he hecho, porque como te digo, nunca me puse una meta. Era mi familia. Tampoco nunca he ambicionado tantas cosas grandes. Yo estoy tranquila con lo que me tocó hacer y con el trabajo, he tenido harta pega, pero como te digo, no me ha dañado. Entonces estoy feliz, contenta con lo que hago, me gusta mi trabajo Y me siento tranquila y feliz en el lugar y con la gente que trabajo

-Es una posición envidiable, Raquel, no hay mucha gente que pueda contar lo que cuentas tú.

Trabajos de Luchín

Yo he trabajado con harta gente. Bueno, en el consultorio éramos poquitos y éramos bien unidos Después aquí en radiología, cuando llegué éramos cinco personas y ahora hay como cuarenta personas en el servicio. Y la gente en el servicio me tiene cariño, así somos, como una familia. Todos los años en el día del médico se hace una ceremonia con el Colegio Médico y se dan reconocimientos por los años de servicio, por los años de médico. El año pasado me dieron un reconocimiento por mis 40 años de servicio. Fueron muchas personas, con globos y pancartas y cosas. Fue un show y me quedé sin palabras. Sí, fue superbonito.

Reconocimiento por mis 40 años de servicio

Como te digo, soy como la mamá de todos, de los chiquillos jóvenes que han ido llegando después. Hemos tenido internas de tecnología que después han llegado a trabajar Entonces una, las va como adoptando y adaptando al servicio y las va aguachando. Hay algunos que se han venido solos. Hay uno que la mamá vive en Arica, entonces una está pendiente, de cómo les va, cuando están enfermos, que si cómo están, si necesitan algo, porque una tiene que preocuparse también de la gente, no

solo del trabajo, sino que de su vida. Bueno, es cosa de tratar de trabajar en equipo, no solo la parte profesional, pues las personas somos un ente más allá del trabajo El trabajo es parte de una, pero también la parte humana y las relaciones tienen que tratar de ser mejor, hay que tratar de enseñarle a la gente a trabajar en equipo y que se integren. Y cuando hay que ponerse firme y hay que llamar la atención, también hay que hacerlo, de la mejor manera posible.

-Lo último es si quisieras decir algo más, para la revista, para los compañeros o simplemente para los lectores.

Yo encuentro increíble que todavía exista el grupo y que el cariño haya persistido. El año pasado cuando fuimos al paseo en Maitencillo todo fue muy bonito, a pesar de que una no los ubica mucho a todos Una se acuerda de algunos de los que estaban más cerca, pero no los has visto en 40 años. Y lo más loable, es que haya gente que se dedica a esto, la revista, y otras cosas, que se den el tiempo y que hagan todo el trabajo. Lo encuentro increíble y les felicito por el trabajo que hacen.

En realidad, es una iniciativa muy bonita, mucho trabajo y es una linda labor. Gracias por su tiempo y esfuerzo.

-Ya, pues gracias, Raquel, por tu interés en participar con nosotros.

Gracias a Uds. por la entrevista. Saludos para todos.

Resumen del informe del Colegio Médico de Verdad y Memoria (1973-1990)

Como ya es sabido, aunque probablemente con escaso detalle, numerosos colegas médicos y médicas sufrieron vulneraciones a sus derechos humanos durante la dictadura. Desapariciones forzadas, ejecuciones, torturas y otros graves hechos se registraron en ese periodo especialmente en los primeros años En un acto humanitario, reparatorio y doloroso, el Colegio Médico de Chile (CM) se propuso investigar, ordenar, tomar testimonios y presentar a la opinión pública estos hechos, como parte de un proceso de saneamiento y búsqueda de la verdad. El informe final, de casi 200 páginas, se encuentra abierto a la lectura pública.

Como objetivos generales, el Dr. Patricio Meza Rodríguez, Presidente de la orden, impulsa en abril de 2023, una comisión ejecutiva para determinar las vulneraciones a los derechos humanos de médicos en Chile, durante la dictadura militar, y establecer el rol del CM en esa época. Esta fue presidida por el Dr Enrique Morales Castillo y fue vicepresidenta la Dra. May Chomalí Garib. También se formó una comisión técnica que implementó operativamente la investigación. Al efecto se revisaron cerca de 1800 documentos, estableciéndose como útiles 704 de estos, que se encontraron en la revista del CM, Vida Médica, en documentos del CM, Ministerio de Salud, vicarías, prensa, y otros. En un comienzo 69 personas se inscribieron para dar testimonios directos.

Finalmente se realizaron entrevistas a 36 personas que son testigos personales de las vulneraciones, los restantes no fueron considerados en este informe por varias razones, entre estas por falta de documentación, documentaciones pendientes, o porque no eran médicos al momento de los hechos Es interesante destacar que en la época en que se produjeron los acontecimientos, 67% de los médicos y médicas trabajaban en servicios de salud pública, 47% estaban afiliados a partidos o movimientos políticos, y 58% tenían entre 24 y 34 años al momento del golpe militar. El 56% había declarado en otras comisiones de verdad y sólo el 11% presentó una demanda al Estado.

La mayor parte de las vulneraciones fueron exilio, detención en centros de tortura y exoneraciones, con 22 casos cada uno. En 21 casos fue allanamiento, en 20 casos detención en cárcel, en 19 casos tortura, en 18 casos amedrentamiento. Otros son cifras menores La mayor parte de los perpetradores fueron militares (21), seguido por directivos funcionarios de menor rango de instituciones públicas (19). Acerca de las torturas referidas, la mayoría fueron golpizas (13), seguido de aplicación de electricidad (7), y que presenciaran vulneraciones a un tercero (6).

El rol del CM en los años 1973 a 1976:

El derrocamiento del gobierno de Salvador Allende fue celebrado por el CM, en la

revista Vida Médica, donde también se hizo un llamado a colaborar en la reestructuración del sistema de salud

El rol del CM en esos años fue de consulta y colaboración. El líder de la orden era el Dr. Ernesto Mundt. El acuerdo del colegio implicó asesoría permanente, con lealtad a las autoridades, pero independiente y crítica.

La lealtad al régimen llevó a realizar campañas de colaboración hacia la Junta Militar, donde se solicitaron a miembros de la orden y sus familias donar salarios de los médicos y joyas u objetos de valor para la reconstrucción nacional.

El Ministerio de Salud ocupó algunas de las oficinas del CM en calle Esmeralda, iniciando así una relación cercana incluso físicamente En esa época las elecciones del CM se dejaron de efectuar y los directivos eran nombrados por la autoridad.

En los primeros años después del golpe, el CM negó y justificó la persecución a los opositores, e incluso se redactaron cartas publicadas en Vida Médica, donde se niegan las violaciones a los derechos humanos. Además, se realizaron protestas activas a la Organización de Estados Americanos por su rol en defender los derechos humanos en Chile, y también el CM contradijo a Amnistía Internacional por las mismas razones.

En las sesiones de Consejo General de la orden se efectuaron diversas consultas acerca de qué estaba ocurriendo, sin embargo las respuestas fueron insatisfactorias.

Entre los años 1973 y 1975, colegas y/o sus familiares, realizaron denuncias al CM

acerca de las vulneraciones a los derechos humanos. Hubo algunas decisiones de acciones concretas:

Cada Colegio Regional se hizo cargo de sus denuncias.

Cartas a autoridades consultando sobre casos particulares. Las respuestas decían haber elevado las consultas, las que no se respondieron y el CM no insistió.

El CM asumió algunas defensas de médicos acusados de marxistas o de fanáticos de la Unidad Popular. Algunos de estos casos del Hospital Traumatológico y el José Joaquín Aguirre fueron publicados en Vida Médica.

Sin embargo, el CM se negó a apoyar a otros médicos que se acercaron directamente a realizar sus denuncias.

Ocurrieron también otros hechos, como el que a varios médicos detenidos desaparecidos les siguieron cobrando las cuotas médicas pese al conocimiento de su grave situación. Respecto de despidos laborales no está claro el rol del CM, sin embargo, hay un testimonio verbal que indica que en un caso la notificación se realizó en nombre de la dirección del hospital y del CM. Estos médicos pertenecían a la lista *c*, donde estaban los colegas conocidos de partidos o movimientos políticos de izquierda La lista *a* eran médicos que por razones técnicas no se podían despedir, y en la lista *b* se componía por médicos no indispensables, en la mira de las autoridades.

Cuando comenzaron a surgir protestas en contra del gobierno, hubo sanciones por parte del CM, que en su gran mayoría sólo llegaron a ser advertencias, sin embargo, estas eran serias ya que la orden en esos tiempos tenía capacidad de suspender a los colegas del CM, y también de expulsarlos, lo que era grave, ya que esto último implicaba el no poder ejercer profesionalmente. (Años después la dictadura consiguió quitar la facultad vinculante del CM con el ejercicio de la profesión, pudiendo un médico ser expulsado de la orden, pero podía seguir ejerciendo la profesión normalmente. Hasta el día de hoy esto no ha cambiado).

La delación era frecuente entre colegas y otros profesionales de salud. El CM dio algunos lineamientos para evitar irresponsabilidades en este tema, y algunos casos llegaron a su Comité de Ética, sin embargo, en la práctica, esto no produjo ningún impacto y las delaciones siguieron por largo tiempo.

En esta época, las apreciaciones finales sugieren un abandono por parte del CM hacia sus afiliados afectados. A la mayoría de los entrevistados se les negó ayuda o se hizo caso omiso a su situación.

El rol del CM entre los años 1977 y 1980:

Al comienzo no hay una destacada preocupación por los derechos humanos. Esta situación cambia a fines de 1980; sin embargo previo a esto hay un cambio en la relación con la autoridad de salud principalmente por la preocupación acerca de las políticas públicas y los temas arancelarios que afectan a la profesión por

tarifas del SERMENA (posteriormente FONASA). Con lentitud pero en forma continua se acogen cartas de testigos, comenzando el gremio a poner atención a los relatos que frecuentemente recibían.

El rol del CM entre los años 1980 y 1990:

En este periodo se retomaron las elecciones democráticas en el seno del CM, llegando a ser elegido el Dr. Juan Luis González, quien dio el paso histórico del cambio comenzando la lucha en contra de las violaciones de los derechos humanos, donde guiada por su líder, la orden pasó a tomar un papel de impacto en el curso de esta historia.

La línea editorial de la revista cambia, se acuerda defender y representar a los colegas exiliados, se crea la comisión exilio-retorno, que se encarga de dar facilidades a la tramitación de los documentos extranjeros para habilitar su ejercicio profesional en Chile, se crea la Comisión de Solidaridad para representar a los médicos vulnerados, relegados, exiliados, y a los familiares de los médicos detenidos desaparecidos, se crea la AEPEX, que fue la asociación de médicos sólo en ejercicio privado ya que no les era posible trabajar en el sistema público, se da inicio a la Comisión de Derechos Humanos del CM, más tarde Departamento de Derechos Humanos, con el objetivo de apoyar y defender a las víctimas de agresión política También se da apoyo legal a los médicos exonerados y a los detenidos en diferentes cárceles en el país.

Varios médicos de la orden fueron

detenidos en esta época, incluyendo al propio presidente Juan Luis González.

A los familiares de médicos detenidos desaparecidos se les da atención médica, asesoría administrativa y legal, se realizan investigaciones conducentes a saber más del paradero de los colegas, se realizan homenajes y se trabaja en todo lo que pueda dar visibilidad a los hechos.

En lo público, la orden también efectúa paros, manifestaciones y protestas, y fueron explícitos repudiando hechos de violencia en especial en casos emblemáticos como el de Rodrigo Rojas, Carmen Gloria Quintana, Santiago Nattino, José Manuel Parada y Manuel Guerrero.

El CM realizó sumarios a médicos acusados por su participación en torturas, con resultados de sanciones y expulsiones del colegio. Lamentablemente ese fue uno de los capítulos más tristes de estos hechos, donde colegas se involucraron en el peor de los roles, en un espacio donde las víctimas eran muy vulnerables.

Para el plebiscito del 1988 el CM hizo un llamado público a votar *no*.

En estos últimos años el CM ejerció toda la influencia que pudo para detener las vulneraciones a los derechos humanos, y en actos reparatorios comenzó a realizar homenajes y ceremonias alusivas a los que ya se conocían como médicos detenidos desaparecidos.

La siguiente es la lista de los doctores desaparecidos forzosamente:

Gabriel Castillo Cerna

Carlos Godoy Lagarrigue

Eduardo González Galeno

Arturo Hillerns Larrañaga

Iván Insunza Bascuñán

Jorge Klein Pipper

Carlos Lorca Tobar

Juan Antonio Paredes Barrientos

Enrique Paris Roa (cuyos restos se encontraron el año 2010)

Bautista van Schouwen Vasey

Colegas muertos víctimas de violaciones a los derechos humanos o como consecuencia de violencia política:

Salvador Allende Gossens

Jorge Ávila Pizarro (fusilado)

Luis Barra García (asesinado en un aparente enfrentamiento)

Vicente Cepeda Soto (ejecutado)

Jorge Cerda Albarracín (ejecutado)

Miguel Enríquez Espinoza (asesinado después de un operativo)

Héctor García García (ejecutado)

Hernán Henríquez Aravena (ejecutado)

Jorge Jordán Doric (ejecutado)

Claudio Tognola Ríos (ejecutado)

Absalón Wegner Villar (torturado)

Luis Alberto Andrade Balcázar

En conclusión, el CM colaboró activamente con la dictadura militar entre los años 1973 y 1976. Entre este año y 1980 se dieron los primeros pasos para enfrentar una realidad inminente

Desde 1980 en adelante la orden tomó defensa activa de los derechos humanos.

Las recomendaciones finales de la

comisión del 2023 son:

Realizar repudio público a las graves vulneraciones de los derechos humanos de médicos y médicas durante la dictadura

Promover la lectura del informe efectuado

Promover la no repetición de estos graves hechos

Actos de reparación: pedir disculpas públicas por lo ocurrido entre los años 1973 y 1976, dar reconocimiento a la labor de las comisiones de los años 80, y realizar un memorial a las víctimas

En cuanto a verdad y justicia, se realizará apoyo institucional a las demandas de vulneraciones a derechos humanos, se solicitará a médicos colegiados participar en el plan nacional de búsqueda de detenidos desaparecidos, y se creará un archivo de memoria digital

Nota de la redacción:

En días recientes, el presidente de la orden, Dr. Patricio Meza, con motivo del lanzamiento del informe de Verdad y Memoria, pidió perdón por lo ocurrido con el CM en los primeros años post golpe. Fue un acto valiente y humilde, sincero y de impacto, que contribuye a la reparación donde tantas heridas quedan, y sobre todo, donde todavía persiste tanto anonimato de personas que están con nosotros, pero que pasaron por situaciones de terror, vulnerabilidad, angustia, y falta de compasión. A todos ellos, esta revista rinde un homenaje particular, y muy personal.

Pío Baroja y los Españoles

Corría el año 1904 y aquella tertulia, que había abierto el gallego Ramón María del Valle-Inclán en el Nuevo Café de Levante, hervía por las noches con la flor y nata de los intelectuales de la Generación del 98 y

los artistas más significados, entre ellos Ignacio Zuloaga, Gutiérrez Solana, Santiago Rusiñol, Mateo Inurria, Chicharro, Beltrán Masses o Rafael Penagos.

Esta fotografía es del año 1904 en el Café Levante. Allí todas las noches se reunían los intelectuales de la generación del 98 en una tertulia, creada por el gallego Ramón María del Valle-Inclán.

Y aquella tarde noche del 13 de mayo de 1904 el que sorprendió a todos los presentes fue Pío Baroja. Porque cuando se estaba hablando de los españoles y de las distintas clases de españoles, el novelista vasco sorprendió a todos y dijo:

La verdad es que en España hay siete clases de españoles... Sí, como los siete pecados capitales. A saber:

1. Los que no saben;

2. Los que no quieren saber;

3. Los que odian el saber;

4. Los que sufren por no saber;

5 Los que aparentan que saben;

6. Los que triunfan sin saber, y

7. Los que viven gracias a que los demás no saben.

Estos últimos se llaman a sí mismos políticos y a veces hasta intelectuales.

(¿En cuál de las categorías están los inútiles Borbones?)

La cerámica de Claudette Miles, en Kilmington

La cerámica es, en términos generales, el modelado de la arcilla mediante distintas técnicas con el fin de crear objetos decorativos, artísticos o utilitarios. Hace miles de años y en diferentes partes del mundo, los seres humanos hicieron un descubrimiento significativo: se dieron cuenta de que la arcilla húmeda sacada del suelo no solo podía manipularse para darle formas, sino que además, cuando se secaba conservaba su forma Luego descubrieron que la arcilla moldeada se volvía más fuerte y dura después de ser colocada en cenizas calientes. ¡La cerámica había sido creada! Y se convertiría en nuestra artesanía más antigua, algo realmente útil, deseable e incluso decorativo.

El hombre había creado el primer material sintético. Su potencial era enorme. La cerámica se desarrolló por separado en diferentes partes del mundo, en diferentes momentos. La prueba es que se han desenterrado artículos de cerámica en muchas partes del mundo. Se han encontrado en China, Japón, en todo el continente asiático, América del Sur, África subsahariana y en el Medio Oriente. La cerámica también llegó a Europa y al Reino Unido

Las técnicas y la comprensión del manejo de los materiales progresaron. Las habilidades desarrolladas por aquellos alfareros prehistóricos se fueron transmitiendo a través de cientos de generaciones, evolucionando

gradualmente, adquiriendo y mejorando los conocimientos de los procesos involucrados en la creación del material, así como los de su utilización y perfeccionándose en una línea interminable hacia el futuro.

A diferencia de los problemáticos plásticos sintéticos de hoy en día, que son tan duraderos que incluso los fragmentos contaminan el planeta, la cerámica es frágil. Algunas piezas, sin embargo, han sobrevivido para ser descubiertas por arqueólogos y conservadas en museos, pero la mayoría de ellas simplemente se rompieron o se desmoronaron y reincorporaron de nuevo a la tierra. Con el paso del tiempo y después de muchas generaciones, la vajilla que usamos ha llegado a ser parte de la vida cotidiana, sin preguntarnos más allá acerca de sus orígenes, solo que lo que usamos ahora es producido en masa por maquinaria moderna.

Históricamente, la cerámica se puede clasificar en dos grupos: uno es la cerámica "fina", la que está hecha delicadamente y es estéticamente muy atractiva. El otro grupo es la cerámica "popular" o "tosca", que se encuentra en la mayoría de los pueblos. Esta no está muy decorada y se hace principalmente con fines prácticos.

La cerámica suele utilizar arcilla natural, la que se mezcla con algunos materiales orgánicos y agua.

La arcilla, greda o simplemente barro deriva de la descomposición de las rocas y el suelo y está compuesta, principalmente, de alúmina, sílice y agua. Alrededor del año 1400 a.C. se desarrolló una nueva técnica, la de gres o arenisca.

Este tipo de arcilla se caracteriza por su dureza y resistencia a la humedad, es muy versátil, compacta y resistente una vez cocida Sus primeras prácticas se dieron durante la dinastía Han y Shang, pero no fue hasta el siglo XII en que se popularizó, tras el comienzo de la producción de Gres en Europa, más específicamente en la región del río Rin en Alemania.

Hoy en día, los alfareros han desarrollado el uso y el manejo de la arcilla, ya sea tanto de barro como de gres y la han llevado a niveles artísticos.

Métodos

Hay dos métodos principales para hacer artículos de cerámica o greda: a mano o en el torno alfarero.

a. Manual: es el método más simple y tiene tres técnicas principales:

i. Pote de pellizco: es la forma más simple de hacer un pote. Consiste en que el alfarero amasa la arcilla y la presiona en forma de olla, plato, cuenco o taza.

ii. Enrollado: se amasa la arcilla y se estira hasta dar forma a un rollo o lulo largo, el que luego se enrolla sobre sí mismo, creando la forma deseada

iii. Losa: se amasa la arcilla y se extiende hasta lograr una placa gruesa y plana, que se corta en formas que luego se unen para formar un objeto. Los bordes unidos se marcan y se utiliza el engobe (el engobe es arcilla diluida con agua hasta obtener la consistencia de crema) para unir piezas individuales de arcilla.

b El torno de alfarería: requiere manipular la arcilla mientras la rueda del torno está girando, moldeando la arcilla en la forma deseada. Se cree que el primer torno de alfarero provino de Sumeria en el año 3129 a.C., aunque hay evidencias que

apuntan también a otros lugares de origen. Sin embargo, los precursores de la rueda comenzaron a aparecer ya en el año 4500 a C , por lo que no hay una fecha exacta Dicho esto, la idea de usar un torno para ayudar en la creación de cerámica fue compartida por muchas culturas.

Arcilla: A grandes rasgos, la arcilla se puede clasificar en greda, gres o porcelana, en función de sus componentes y de la temperatura a la que se cuece.

Greda: La greda está hecha de arcilla cocida y a menudo tiene un acabado de esmalte. Debido a que es un material poroso, la greda puede agrietarse cuando se expone al agua o al calor, como en el lavavajillas.

Gres: El gres es una cerámica densa cocida a altas temperaturas, para eliminar la porosidad y por lo tanto, hacerla resistente a los líquidos y al calor. Es opaco, como la greda y está disponible en colores que van del blanco al tostado, rojo y moteado La composición exacta de la arcilla de gres puede variar mucho y su consistencia también. Puede variar desde suave (pocas impurezas) hasta rugosa (muchos aditivos).

Porcelana: La porcelana se fabrica a partir de una mezcla de caolín, cuarzo y una roca feldespática que, a alta temperatura, se convierte en vidrio Suele ser una cerámica translúcida y blanca y necesita cocción a temperaturas muy altas.

Cocción de la arcilla

Hoy en día, la cerámica se calienta o se cuece mediante el uso de un horno. Es ampliamente aceptado que fueron los antiguos egipcios quienes crearon los primeros hornos, revestidos con ladrillos hechos con arcilla y paja como aislamiento. También fueron de los primeros en esmaltar su cerámica antes de cocerla. Al igual que su equivalente moderno, este esmalte le dio a la cerámica un brillo y una textura similares al vidrio e hizo que el producto no fuera poroso

Esmalte de la arcilla

El esmalte de cerámica le da a la vasija una estética más atractiva y sella la pieza para protegerla del agua y del calor. La etapa inicial de cocción seca la pieza. Luego se aplica el esmalte y se coloca nuevamente en el horno para una segunda cocción. El esmalte se funde y se adhiere a la maceta, aportando protección, impermeabilización y mayor estética a la pieza. Los esmaltes normalmente vienen en tres tipos de acabado: mate, opaco y brillante. El acabado brillante es brillante, fácil de limpiar y no es poroso. El acabado mate, no ofrece brillo y crea una apariencia más tenue y sofisticada El acabado opaco describe un esmalte que no se puede ver, cubre y colorea la superficie de la olla.

Claudette Miles

Hay alfareros que se han convertido de artesanos en artistas, y se especializan y continúan fabricando artículos decorativos e innovadores.

Una de ellas es Claudette Miles. Ella tiene su propio estudio con un horno eléctrico en Kilmington, Devon, un condado del Reino Unido.

Claudette se inició en la cerámica como un pasatiempo, mientras trabajaba como educadora de niños y familias con problemas emocionales. Entonces enseñaba y utilizaba el trabajo manual como parte de su programa de educación terapéutica. Después de jubilar, se dedicó a aprender, practicar y asistir a cursos y exhibiciones en cerámica, comenzando a desarrollar su talento en un área muy diferente a la de su trabajo. Con el tiempo, se especializó en hacer vasijas, utilizando la técnica del enrollado, con arcillas que ella misma ha teñido, utilizando diferentes óxidos para lograr una variada gama de colores Y esta es actualmente su segunda profesión Es ella quien ahora exhibe, enseña e inspira.

El enrollado, nos cuenta Claudette, se crea

a partir de una serpiente larga y delgada de arcilla, que se va enrollando sobre sí misma para darle la forma de vasija Luego esta se cuece a una temperatura de entre 950 y 1100 grados centígrados. Finalmente se completa con un esmalte transparente mate o con un esmalte de dolomita pulverizado y se cuece a 1360 grados centígrados.

El color conseguido es intrínseco a cada pieza. Los cambios en la cocción, las arcillas, el óxido y las temperaturas de cocción afectan a la vasija terminada, haciendo que cada una sea única.

Claudette dice que a veces los resultados son impredecibles y sorprendentes. Ella trabaja según la tradición de la

cerámica británica, y ha sido influenciada por artistas ceramistas británicos notables, incluidos Ewan Henderson, Jeniffer Lee y Elspeth Owen, así como también se ha inspirado en las elegantes formas conseguidas por los antiguos griegos.

Otra gran fuente de inspiración para las piezas que hace en su estudio en Kilmington se la ofrecen las rocas, los guijarros y el paisaje de la Costa Jurásica local.

Claudette da la bienvenida a quienes deseen visitar su estudio, ya sea en persona o a través del video en el enlace al pie de este artículo.

Permítannos ahora invitarles a ver su trabajo y cuéntenos qué piensan de él.

Ganadores Concurso Literario Cuentos Médicos

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Trabajo ganador del concurso literario

Corazón Donado

Yo era un corazón muy feliz. Vivía dentro de un tipo muy gordo, lo sabía porque la sangre que circulaba por los ojos me contaba todo lo que sucedía afuera. Así aprendí incluso el nombre del cuerpo donde vivía, Roberto; así que a ese lugar le decíamos Villa Roberto.

En Villa Roberto había mucho espacio porque Roberto era alto y muy gordo. Sin embargo, siempre había rivalidad entre el cerebro y yo. El cerebro se sentía el más importante y me trataba de “bomba de riego sanguíneo”. Pero yo no me hacía problemas

Mi ritmo siempre era igual, lento pero normal. Los huesos de las piernas eran los que más sufrían en Villa Roberto, tenían que soportar ese tremendo cuerpo, pero pocas veces al dia ya que casi siempre estaba sentado. Los pulmones se movían poco pero con dificultad y el estómago siempre estaba lleno de comida. Los intestinos lo odiaban, los hacía trabajar mucho.

El más solo en Villa Roberto era el apéndice, estaba allí y no sabía para qué, dormía casi todo el día y el resto del tiempo se dedicaba a hablar de los demás junto al intestino grueso, claro no tenían nada más que hacer Un dia el cerebro empezó a hablar mal de mi, el apéndice y el intestino grueso le siguieron el cuento y me enojé de verdad.

Así que decidí tomar cartas en el asunto y de un minuto a otro paré, dejé de funcionar. Nos caímos todos al suelo. Yo no quería seguir andando, todos me rogaban que partiera pero yo no quería, no, no, y no. Y al rato todos dejaron de funcionar, sobre todo el cerebro. Así, yo estaba contento, seguía vivo pero estaba disimulando, por dentro fibrilaba despacito.

Después de mucho RPC el doctor declaró la hora de muerte de Villa Roberto por muerte cerebral, pero el corazón aún latía y como apoyaba la donación de órganos el cuerpo fue trasladado a un quirófano. Luego se empezó a sentir como pasaban el bisturí por el pecho, estaba todo tan callado, y de repente vi la luz por primera vez en mi vida. Fue increíble. Pero poco duró, ya que me trasplantaron a otro cuerpo: Villa Rene. Algo alcancé a ver, era muy atlético y delgado. Luego me pusieron un poco de corriente y empecé a funcionar nuevamente. Todo el mundo en Villa Rene despertó.

Estuvimos varias semanas en cuidados intensivos, los órganos en villa Rene eran bastante más agradables que en Villa Roberto Dicen que el colesterol hace que todos hablen mal del resto Y acá no había apéndice. Era feliz.

Pero a la semana siguiente, cuando ya nos

movíamos para todos lados, empezaron a celebrar. Al parecer Rene iba a salir a trotar y partimos Nunca había trabajado tanto, todos se burlaban de mí porque estaba transpirando como nunca. Me enojé con todos, les expliqué que esto no es un chiste, vengo de un cuerpo gordo y que no acostumbro a correr. Más se rieron, el cerebro era el que más se reía.

Así que decidí volver a cortar por lo sano y paré. Nos caímos al suelo.

Y volví a la clínica y me trasplantaron a otro cuerpo.

Pero era un ejecutivo muy estresado, así

que paré y volví a cambiar de cuerpo.

¡Me hice una reputación! Y cada vez que llegaba a un cuerpo todos se morían de susto y luego se morían de verdad.

Pasé por una veintena de cuerpos (en Chile no hay muchos dadores) antes de llegar al final. Los órganos me hicieron una encerrona, me bloquearon los flujos sanguíneos hasta infartarme y morir. No sabía que era posible. Me convertí en leyenda. Aún se considera el caso más raro que haya pasado por cualquier morgue del mundo.

Así que morí feliz para siempre.

Segundo lugar del concurso literario

Querido Peter Veneno

Tulio del Canto

Era ya una visita recurrente, la agenda electrónica del centro médico señalaba claramente a Vedrana Brajković, un portento de mujer croata por su gran envergadura física, tras un saludo inexpresivo, se sienta, busca algo en su cartera, saca una daga de un tamaño considerable, la deposita lenta y suavemente sobre el frío vidrio del escritorio, como quién deja un estuche de cosméticos. Sin más preámbulo me refresca la memoria, de que el motivo de su consulta es el deseo que le realice una histerectomía.

Una mujer joven que rasguñaba los treinta años, con un historial de un hijo y un aborto, sin alteraciones menstruales y nada especial que llamara la atención al examen ginecológico, un laboratorio y ecografía normales, solo acusaba leve y esporádico dolor pélvico, “yo sé que es el útero”, afirmaba ella.

Pulcra en el lenguaje y en el vestir, aunque saltaba a la vista la falta de los incisivos superiores, que, a pesar de la notoria no se precavía ni ocultaba la

“ Querido Peter Veneno

carencia. Mientras ella me exigía la histerectomía, sin muchos argumentos, yo elucubraba que tal vez le habría exigido a algún dentista se los extrajera por algún loco motivo.

El pudor me impidió preguntar por su boca, que aparte de la ausencia de las piezas frontales, se notaba una dentadura bien cuidada.

La insistencia por la histerectomía sin embargo era sin ton ni son, faltaba el compromiso vivencial; sin mediar palabras guarda delicadamente el cuchillo en la cartera y se despide.

Al finalizar la cuarta visita, salvo por la ausencia del cuchillo sobre la mesa y reiterándole que la histerectomía probablemente no solucionaría los mínimos achaques que la aquejan, se levanta con parsimonia, de entre sus ropas extrae un papel y me pide que la lea en mi casa, la que transcribo literalmente:

Es cierto, que se puede decir del origen de los puntos conflictivos respecto del tema, pero bueno, uno no elige a quién quiere y tu

sabes que creo que mister es familiar, yo estoy profundamente agradecida por la preocupación y por el afecto puesto a su vez en nosotros.

Pero no puedo tener tres maridos. Al Ricardo la caca se la va a limpiar alguno de sus hijos, me quedaría Juan Carlos y tú…

Tengo que cortar por lo sano. El Conde Vrolok se hace el loco, juega a dispersar, pero en el fondo es un boludo lo que hace, y tú. ¿Tú, en qué momento?

Debo reconocer que cuando deseo desear, comienzo a pensar que soy joven, que tanta sangre ya fue, que puedo distender los músculos, que estoy viva, que no tiene nada de malo, que está bien, y así, todos los meses desde que te conozco. Entonces todo marcha de nuevo, y comienza otro ciclo…

No sé si me entiendes, sé que definitivamente voy a terminar pidiéndote una histerectomía, porque a pesar y contra mí, eso es lo que va a ocurrir, porque no creo que las cosas sean diferentes, pero a veces los acontecimientos nos sorprenden… y yo tengo ganas de no preocuparme de nada y pasarla bien, … sin resultados, ¿entiendes? Dejar que las cosas fluyan, ...y pasen, ...y nada. sin tanto despelote ni complicación.

Yo, feliz de que tengas interés en mí, no me hace ningún daño, … y creo que yo tampoco le he hecho daño a nadie con mis alergias físicas al choclo, … y todo eso.

Realmente si tuvieras hijos sería por descarte, pero tampoco, porque tú eres algo para mí, … y es raro, pero en fin …

Ahora que sí he comprobado que se puede amar a más de una persona. Tampoco hace daño uno así …

Pero por favor no me preguntes qué pasó con el Caballero V corta, porque la misma fórmula debiera servir para Vrolok, pero es que la distancia que tomó de los otros, lo distinto que cree ser respecto a las responsabilidades, fue lo que me jodió …. ¡no puede ser tan pendejo!

Me sorprendió cuando te ví, realmente no me había fijado que podías tener un interés en algún sentido, tú me diste siempre la sensación de ser un hidalgo, … y sí he hablado antes contigo, es el entierro del Conde de Orgaz, y con todo respeto, estás para el r e c h u p e t e.

Juanca es otra cosa, él es seguro y tiene un nivel de autoestima tremendo. Realmente yo sé que nos quiere y nos considera de verdad, en lo profundo …

Las cosas están bien extrañas, voy a cortar el queque por el lado que me conviene no más, porque sufro de desorientación aguda y no hay nada que me ayude a decidir, pero ¡ojo! Siempre fue así, y es algo que no está en mis manos realmente. No es algo que yo controle, no es algo que yo lo defina …

Te doy un abrazo grande y pido tu consejo. Quizá vos que lo ves de afuera sepas que hacer, porque yo, la verdad, ya me voy perfilando al cortex, posiblemente dentro de todo sea lo más sano …

Desorientada y esperando ayuda,

Vedrana”

La siguiente visita de Vedrana me revolvió el estómago, conseguí que una enfermera me acompañara mientras ella estuvo en el box… nunca más volvió.

Tercer lugar del concurso literario

Misterio rumbo al hospital

Un día del 2017, íbamos mi hija mayor y yo en un colectivo con dirección al Hospital de Coquimbo. El chofer nos comentaba que la obra del hospital estaba paralizada, dado los últimos hechos que habían ocurrido. Supuestos acontecimientos paranormales que habían dejado a los trabajadores tan asustados, que dejaron botada la pega y no querían volver a trabajar a ese lugar.

Le pedimos al colectivero que nos dejara por urgencias. Yo iba sentada al lado del chofer, mi hija detrás junto a una joven y un pequeño niño de aproximadamente siete a nueve años Según lo que observé de reojo, ellos se habían subido al colectivo después que nosotras.

Al llegar a nuestro destino la joven se baja y luego el pequeño para darle la pasada a mi hija. Lo extraño es que al bajarme yo, la joven rodea el auto y se sienta donde yo venía, al lado del chofer.

Yo pienso y luego le comento a mi hija.

“Tan desaprensiva o descuidada la joven, deja al pequeño solo en la parte de atrás del auto”.

Mi hija detiene el paso y con ojos de terror y la piel blanca de espanto me pregunta lenta y desencajadamente. “¿Qué niño, mamá, si a mi lado no venía más que la joven?”

Le digo, “el niño que se subió con la joven y que bajaron juntos para darte la bajada”.

“¡Ay mamita, no me asuste por favor, no haga bromas de esas cosas, le repito que solo venía ella y nadie más!. No sé lo que vio mamita, pero le prometo que yo no vi al niño del que habla, solo a la joven y nadie más”. ¡Pucha mamita y justo que vamos a ingresar a este lugar, donde hay y ha habido tanto dolor y quizás los dolores más grandes, que es ver partir una vida tan nueva en los brazos de la muerte! ¡Ay! mamita, no hablemos más y oremos por esas almitas para que descansen en paz.

“De letras y animalitos”

Qué duda nos cabe de que estamos habitando tiempos desafiantes. Nos enteramos o participamos diariamente de escenarios marcados por la disensión, la confrontación, la beligerancia. Nos encontramos casi constantemente navegando múltiples situaciones en las que se hace difícil encontrar consensos mínimos para establecer diálogos constructivos de cualquier orden. Parapetados en nuestras esquinas, en nuestros roles e identidades, nos cuesta mucho ver más allá de lo aparente. Parece que nos resulta difícil alcanzar un lugar desde donde podamos recordar nuestra naturaleza común como humanos y no limitarnos a ver, en cada posible interlocutor, a un potencial adversario a enfrentar o del que defendernos.

En nuestro andar casi sonambúlico de día en día, resolviendo problemas, pagando cuentas, enviando mails y viendo las redes sociales, resulta fácil terminar impregnados, casi saturados, de esta mirada que declara y confirma al mundo como un lugar violento e inseguro. El estado resultante de esta tensión y contracción casi constantes, contribuye a que nos repleguemos hacia una posición defensiva y a no ver las brechas que tiene esta interpretación. Todo parece indicar que la única respuesta posible consiste en regresar rápidamente a nuestra casa a continuar atiborrándonos de ejemplos que validan esta propuesta, pero esta vez

tranquilamente apoltronados en nuestro lugar seguro. Nuestra escasa interacción con los menos amenazantes de nuestros interlocutores se ha convertido en alguna variante de: ¿supo a cuánto subieron las papas?, ¿se enteró de que al vecino le robaron el auto? Es comprensible que al terminar este amago de diálogo apretemos aún más el paso, o el acelerador, determinados a llegar lo antes posible a buen recaudo.

Creo firmemente que los seres humanos no somos como patitos de feria o de parque de diversiones, condenados eternamente a dar vueltas en el mismo lugar esperando con tranquilidad que los visitantes nos disparen y derriben a tiros, para asumir de inmediato la misma posición y la marcha en círculos hasta la llegada del próximo tirador. Los resultados de aplicar estas estrategias que podríamos describir como de repliegue y ocultamiento suelen frecuentemente ser representados por el proverbial avestruz con la cabeza en la arena o con la historia de la ranita que metida en agua tibia, se relaja placenteramente, sin notar el aumento progresivo de la temperatura hasta que ya le resulta imposible moverse.

Dietrich Bonhoeffer, un pastor luterano alemán, quien fue ejecutado por su participación en la preparación de un atentado a Hitler, asombrado por la facilidad con la que el pueblo alemán tan

amante de las artes y la cultura, había aceptado y normalizado el modelo del nacionalsocialismo, escribió en sus cartas desde la prisión que consideraba que no se trataba de un problema de falta de inteligencia, o de trastornos psicológicos, sino fundamentalmente de un problema social, y encontró que en su opinión, entre los factores que lo condicionaban se encontraba en primer lugar el desconocimiento, la ignorancia, acompañada por la codicia, la cobardía y el egoísmo.

Una fábula tradicional china narra el encuentro entre una rana (otra, no la del agua tibia) que habitaba en un pozo, del cual nunca había salido, y una tortuga de mar que se había aproximado al brocal. La ranita, sin pérdida de tiempo comenzó a contarle de la inmensidad de sus predios y de la belleza de su musgo. Todo un Universo del que se sentía reina y señora. Entusiasmo que se disolvió tan pronto la tortuga le contó de la existencia del océano y de sus dimensiones. La soberbia, la arrogancia y el sufrimiento que resulta de ellas es, declaró Buda, fruto de la ignorancia.

Hay una frase popular caribeña que dice “te traigo una tiñosa, pero con su jaula”. El aura tiñosa es un ave carroñera que representa un problema o una mala noticia. Y la frase se usa cuando un amigo llega a pedir ayuda a otro, generando al hacerlo, alguna incomodidad Puede pedirle por ejemplo, que le cuide a los niños, porque está de aniversario con su esposa, o alguna situación similar. Y la jaula indica que habrá de inmediato o en el

futuro cercano algún tipo de compensación o gesto recíproco como: te voy a dejar comida y café, o la próxima semana yo te cuido los tuyos, etc De esa manera se evita abusar de la buena disposición del amigo y se nutre una relación basada en la confianza y ayuda mutuas.

Antes hemos hablado de la existencia de una mirada alternativa a aquella que contempla la realidad como eventos, fenómenos o situaciones inconexas, distintas o separadas, a partir de la cual configuramos planes de acción y conductas de naturaleza fundamentalmente defensivas o combativas. La mirada complementaria, por otra parte, enfatiza la naturaleza interconectada y dinámica, de todos los fenómenos y procesos, incluidos los humanos y sociales Esta mirada aplicada al ámbito de los conflictos humanos, facilita el ejercicio de la solidaridad y la cooperación como estrategias igualmente válidas, siendo por supuesto necesario, el desarrollo del discernimiento que permite aclarar cuando es aplicable una y cuando la otra. Cada conflicto, suele tener en su origen una lectura gestionada desde la mirada de la separación y cada solución efectiva y sustentable suele estar anclada en la segunda.

Pensando en esta dinámica de reciprocidad y cuidado mutuo en las relaciones les comparto un modelo mental que empleo para evaluar e intervenir situaciones de conflicto como las que todos confrontamos en nuestras vidas cotidianas.

Si imaginamos una letra A mayúscula en

posición vertical notaremos los extremos de sus líneas tocando la superficie sobre la que se yergue, a las que llamaré las “patitas” de la A, la barra central que conecta ambas líneas y el vértice superior donde se conectan.

Al enfrentar una situación de conflicto podemos emplear este modelo, el de la A de Agua, trayendo a nuestra conciencia la fluidez y dinamismo que le caracteriza para luego colocar las posiciones enfrentadas que aparecen en la base del conflicto (yo quiero esto y tú no, yo soy de este grupo y tú de otro completamente distinto, la solución que yo propongo es la correcta y la tuya no, etc.), en cada una de las patitas, para pasar luego a colocarnos imaginariamente en la barra central desde donde es posible encontrar puntos comunes, de encuentro o de consenso que harán posible la generación de diálogos y

encuentros que desactiven, disminuyan o hagan desaparecer el conflicto. Esos puntos podrán ser pocos o muchos y más o menos importantes, pero la búsqueda activa de propuestas desde la posición asumida en la barra central y su puesta en práctica, resultará sin duda de un orden y efectividad superior al que resultaría de las que podríamos encontrar y aplicar si permanecemos en el nivel de las dos patitas separadas. La barra central es un punto intermedio que facilita una ruta hacia una nueva situación representada por el vértice donde las diferencias esenciales han podido ser zanjadas y el conflicto significativamente transformado.

En estas fiestas y nuevo año que se avecina deseo que podamos aprender a funcionar un poco menos como ranas, patos y avestruces. Y que podamos dar un paso hacia el otro para compartir lo aprendido.

La fiesta de la felicidad

Yo no sabía qué celebraban mis papás, pero estaban tan alegres y atareados, que yo quería estar alegre y atareado también. Así que ayudaba llevando las bandejas en la cabeza y lustrando los muebles con un calcetín viejo.

La fiesta estaba por comenzar y por la casa circulaba un olorcito a algo rico cocinándose en el horno. La puerta del refrigerador se abría y cerraba y las botellas de bebidas sonaban, “¡clink!”, al chocar. Los platos con maní, papas fritas, aceitunas y cuadrados de queso con palitos invadían poco a poco todas las mesas, mesitas y mesones.

Moviéndose de aquí para allá, mi papá se arreglaba la corbata y mi mamá se colocaba un collar. Había tanto que hacer, que ninguno de los dos tenía tiempo de mirarse en un espejo.

Los invitados comenzaban a llegar, de a dos o de a tres, muy bien vestidos y perfumados. Entraban sonriendo y picoteando el picadillo Saludaban de la mano o con un beso en la mejilla y después preguntaban que “cuántos años tenía”. Yo tenía los años que tenía y no me movía hasta que aparecía la bandeja de las bebidas y me servía un vaso.

“¡Gracias!”, decía, y me iba corriendo a ver si venía alguien más.

La puerta de calle permanecía abierta y las visitas seguían llegando. Entraban sonriendo y contando chistes, y si sus hijos venían con ellos, mi tarea era llevarlos a jugar; pero primero les explicaba el truco de la bandeja para tomar bebidas sin parar.

Los abrigos, las chaquetas y las carteras se iban amontonando sobre la cama en el dormitorio de mis papás

La música sonaba fuerte y las parejas bailaban mordiendo sándwiches dulces y salados.

Como era una noche especial, tenía permiso para estar despierto. A esa hora normalmente estaba acostado, así es que era toda una novedad estar jugando bajo las estrellas.

Era día de fiesta y mi perrito no podía entrar a la casa. Yo salía para acompañarlo y convidarle unas pocas galletas y cambiarle el agüita de su plato de plástico que decía “Patán”

A la hora de cenar, a los niños nos pusieron en una mesa que era más bajita que la del comedor (que tenía unas patas enormes). Todas las mamás vinieron entonces a cortarnos la carne, y sin darse cuenta, nos hacían cosquillas en el cuello con sus collares de fiesta.

Mi papá estaba sonriente como un sol y me guiñaba un ojo desde la mesa de las patas enormes

“¡Yo también estoy comiendo porotos verdes con tomate!”, le gritaba.

De postre había tortas, helados, frutas y más bebidas; y si queríamos podíamos comernos el postre jugando al pillarse.

La fiesta continuó después de la cena por un buen rato más. Ninguno de los niños estaba peinado ya. La transpiración nos corría a gotas por la frente y teníamos la camisa afuera de los pantalones. Las mamás y los papás conversaban sentados en el living y la música estaba más bajita.

Yo no quería que el día terminara ni que los invitados se fueran. Pero llegado el momento, de a dos o de a tres, tal como habían llegado, se fueron retirando con mis nuevos amigos durmiendo en sus brazos.

“A dormir”, dijo mi mamá, al ver que se me cerraban los ojos por el sueño. Mientras me ponía el pijama y me metía en la cama, yo pataleaba pues quería seguir jugando. Lo último que alcancé a ver por un huequito de la puerta antes de dormirme, fue la sonrisa de mi papá. Le quise preguntar de qué era la fiesta, pero no alcancé. Debe haber sido la fiesta de la felicidad.

Pinturas de Hilda Urzúa

Hace 20 años, empecé a pintar al óleo en un taller del Instituto Cultural de Providencia, con el profesor Eduardo Castillo. Partí de cero sabiendo apenas la rosa cromática. Siempre me gustó dibujar desde niña, incluso hice un curso de dibujo por correo, como a los 12 años, que no terminé por falta de plata

Tengo habilidad para pintar y tenía nociones de pinturas y colores, pues mi padre fue escultor y pintor de imágenes religiosas, y a fin de año todos los hijos (5) ayudábamos a pintar figuras de nacimiento de 50 a 60 cm de altura.

La pintura del viejito con sombrero y pipa, la pinté hace como 18 años. Lo copié de un croquis de papel sin colores, como las figuras que colorean los niños chicos. Ya terminado, estuvo en una exposición en Montecarmelo, y luego se lo regalé a mi suegro cuando cumplió 50 años de matrimonio; volvió a mí el año 2022 cuando él falleció

La pintura de “una madre con hijo en brazos” , copia de una pintura de Renoir, hace más o menos 16 años, también estuvo en la exposición de Montecarmelo y luego se la regalé a mi hermana Lucía, y luce en su living hoy día.

La tercera “Niña tocando piano”, también es copia de Renoir, me gusta el Impresionismo. Hecha hace 15 años, también estuvo expuesta en Montecarmelo y hoy día luce en el living de mi casa.

Detuve las clases de pintura sistemática, de todos los jueves, 3 horas diarias, cuando nació mi nieta mayor hace 13 años. Decidí voluntariamente apoyar a diario, algunas horas, a mis hijos con mis nietos.

Tengo pensado retomarlo muy luego, es algo que me llena el alma, y es muy gratificante compartir con compañeros de todas las edades.

Carlitos Huichaquelen

Ulises Mora Ortiz

De: Poesía Primordial

Carlitos Huichaquelen reniega de su raza, de su sangre, de su pueblo. Carlitos Huichaquelen reniega de sus tradiciones ancestrales, de la tierra que lo está llamando; de los padres de sus padres y de sus hermanos. ¡Arauco lo está llamando!

Carlitos no se considera mapuche, sin embargo, lleva el Huichaquelen pegado en su piel como un sello imborrable. (Orgullo para algunos, tristeza para otros) … porque cuántos como Carlitos van por ahí, ocultando su nombre, avergonzados de ser “Hijos del Canelo”. Cuántos como Carlitos no han sentido nunca al viento venir. Pero yo lo siento, lo veo y lo presiento, aunque no sea un Huichaquelen.

Y viene rugiendo, y viene arrasando, como si fuera una bestia embravecida envuelta en un tropel. Y cuando venga, cuando pase por aquí, saldré a su encuentro, y llevaré a Carlitos, conmigo para que lo vea pasar, para que lo mastique y lo trague, para que lo respire hasta el alma, hasta que el alma grite, hasta que se agite su sangre, hasta que se alteren sus venas, hasta que sean un torrente enfurecido de sangre, hasta que arda, hasta que duela, hasta que hierva la sangre, hasta que hierva la sangre, hasta que hierva la sangre de ¡Carlitos Huichaquelen!

Regalo de Navidad

Navidad llegó de nuevo aquí está mas no quiero yo juguetes, mamá.

Dame mil semillas de árboles grandiosos de hierbas sencillas de arbustos frondosos.

Semillas de flores que pinten los prados de lindos colores muy bien decorados.

Muchas sembraré aquí en mi jardín y un bosque tendré grandioso y sin fin.

Y entre sus varillas altos y escondidos tiernas avecillas tejerán sus nidos.

Tendré picaflores flotando en los vientos y el néctar de flores libando sedientos.

Pintadas, hermosas y en alegre fiesta tendré mariposas aquí en mi foresta.

Orugas golosas polillas gusanos serán respetuosas con los frutos sanos.

Si han de alimentarse habrá un compromiso que podrá horadarse pidiendo permiso.

Chacales, felinos y feroces osos no serán dañinos, serán amistosos.

Aire puro habrá en mi bosque hermoso y el cielo será de un azul precioso.

Brisa refrescante tendré en el estío y un gran sol radiante en el tiempo frío.

Como fantasía

que todo lo envuelva será noche y día la vida en mi selva.

Y esto tan bonito lo quiero en verdad para mi hermanito hoy, en Navidad.

Ronda de Navidad

Por la quebrada de la vieja montaña bajan los niños cantando una tonada.

Rin rin rin el niño ha nacido rin rin rin en un pobre pesebre rin rin rin juguemos por ahí.

Del altiplano vienen bajando los pastorcitos con trigo y maíz.

Rin rin rin el niño ha nacido rin rin rin en un pobre pesebre rin rin rin juguemos por ahí.

Saltan las aguas de los esteros, bailan alegres con sus corderos.

Rin rin rin el niño ha nacido rin rin rin

en un pobre pesebre rin rin rin

juguemos por ahí.

Beben el viento del altiplano mientras la luna besa sus labios.

Rin rin rin el niño ha nacido rin rin rin en un pobre pesebre rin rin rin. juguemos por ahí.

Barco de Papel

Construyamos, hijo mío, un barco de papel con las velas extendidas al lucero de Belén.

Con los sueños escondidos en tu viejo cascabel tocaremos las canciones en el pesebre de Emanuel.

Buscaremos, hijo mío, donde el niño ha de nacer y cantaremos villancicos en honor al nuevo rey.

Llevaremos a María, de regalo dulce miel y pancitos amasados para el padre San José.

Iremos, hijo mío, en el barco de papel navegando hacía la Luna con los sueños de la fe.

Mi niño de la esperanza

El rey de reyes, el Nazareno viene despacio por el sendero no trae perlas ni sonajero pero una estrella guía su tiempo.

Tiene en sus ojos la clara luna y entre sus manos el universo, en un portal duerme tranquilo mientras su madre le vela el sueño.

Llegan pastores, vienen contentos llegan los magos, traen recuerdos susurra el viento los aleluyas un niño eterno baja del cielo.

Eres mi niño del firmamento traes la cura del sufrimiento y entre campanas y alegres risas todos te damos la bienvenida.

Mi niño de la esperanza nos traes sueños para el mañana.

Acertijos

1.- Piedra para pesar

Un campesino posee una balanza de brazos y una piedra para pesar pequeños sacos de trigo de 10 kg (ver figura). Dicha piedra tiene una masa exacta de 10 kg.

Un día el campesino deja a su hijo pesando trigo y le encarga cuidar la piedra que tanto le había costado encontrar. El hijo tiene un descuido y la piedra se cae rompiéndose en tres trozos. Al llegar el padre lo increpa por haber roto la piedra, pero el hijo le dice: “Padre, es cierto que la piedra se rompió, pero no hubo astillas, de manera que los tres trozos siguen pesando los 10 kg, pero tuvimos la fortuna de que sus pesos son tales que ahora podremos, intercambiándolas de lado en la balanza, pesar desde 1 y hasta 10 kg”. ¿Cuánto deberá pesar cada trozo?

2.- Cruce en bote

Un campesino necesita cruzar en bote un tranquilo canal. Además, debe transportar una cabra, un gran repollo y un puma. Si el campesino está presente, ni el puma se come a la cabra ni la cabra se come al repollo. Al no estar el campesino la cabra podría comerse al repollo y/o el puma podría comerse a la cabra

El problema es que el bote es muy pequeño y, por ello, puede llevar un solo objeto por viaje ¿Cómo acomoda sus viajes el campesino a objeto de resguardar las tres mercancías que debe transportar?

Soluciones en la página 63

Ingredientes:

Papas Gratinadas

- Papas (1,5 kg)

- Crema de leche (400 ml)

- Queso a gusto (en láminas o trozo para rallar)

- Sal a gusto

- Pimienta a gusto (si lo desea)

Preparación:

Precaliente el horno a 180 o 200 grados Celsius. Para comenzar preparamos las papas; estas se lavan, se pelan y se cortan en rodajas finas, lo más finas posible. Para esto haga un corte recto a la papa y corte apoyando la zona recta en una tabla de picar para evitar accidentes; también puede utilizar guillotina de cocina si la posee. Vierta en un bol grande la crema con sal a gusto, y si desea una pizca de pimienta, revuelva para mezclar. Añada las papas para que queden impregnadas de la crema.

En una budinera grande ponga la mitad de las papas distribuidas lo más homogéneas posibles. Una vez realizado esto, ponga el queso en láminas o rallado. Ahora distribuya el resto de las papas en la budinera y vierta también el excedente de crema sobre las papas. Lleve la budinera al horno por 45 minutos aproximadamente. Con las papas ya asadas (blanditas), agregue el queso en la parte superior de la budinera sobre las papas y póngalas nuevamente en el horno con grill hasta que el queso esté dorado.

La película “Oppenheimer” y el bombardeo

atómico

de EE.UU. a Hiroshima y Nagasaki

Este artículo pertenece a su autor y publicado en el número 31 de la revista amiga La Estaca.

El film muestra el uso de la energía atómica por primera vez en la historia en contra de la población civil japonesa y la inescrupulosidad de quienes ordenaron el lanzamiento de las armas más mortíferas de aquellos tiempos.

Hace unas semanas tuvo lugar el estreno internacional de la película britániconorteamericana “Oppenheimer,” la que ha obtenido hasta hoy un inmenso éxito de taquilla en todo el mundo. Sin duda, es una buena producción, en la que su director y

autor del guion Christopher Nolan puso en acción lo mejor de la técnica cinematográfica conocida hoy, además de haber elegido un muy buen elenco actoral. Nolan recorre muy bien la vida personal del físico norteamericano jefe del proyecto “Manhattan” (la construcción de la bomba atómica), cuyo apellido da nombre a la película. También Nolan incursiona felizmente en los problemas teóricos que entonces yacían en la desintegración del átomo, como la continuidad de tal fenómeno hasta la atmósfera terrestre,

destruyendo el planeta por completo. La falencia que tiene esta buena película radica en el hecho que no cala profundo en las reales razones que dieron origen al suceso que hace 78 años conmovió -y que aún conmueve- a la Humanidad, el más horrendo de su historia. Repasemos los hechos:

El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó el arma atómica contra la populosa ciudad japonesa Hiroshima, en que en sólo unos segundos murieron unas 80.000 personas. Sólo 72 horas después, el 9 de agosto, una segunda bomba fue lanzada por EE.UU. sobre otra gran ciudad nipona, Nagasaki, con el mismo efecto. Pues bien, ¿era realmente necesario el uso del arma

nuclear sobre una gran población civil? Demostraremos que desde el punto de vista tanto bélico como ético no hay explicación racional alguna que justifique el bombardeo atómico sobre estas dos grandes ciudades. Lo que lo explica no es sino la ambición y la inescrupulosidad en materia política.

Cuando terminaba la II Guerra Mundial en agosto de 1945, cientos de ciudades habían sido arrasadas en Europa y Asia, y más de 70 millones de seres humanos habían perdido la vida, de los cuales sólo poco más de 2 millones habían sido soldados. La destrucción atómica de Hiroshima y Nagasaki, con la muerte inmediata, en gran parte por evaporación, de unas 200.000 personas y por lo menos de un millón que siguieron muriendo días, semanas, meses y años después del bombardeo, a causa de leucemia y otros cánceres, más otro millón que quedaron mutiladas y ciegas hasta su muerte, vino solamente a hacer más brutal la tragedia que ya, hasta ese 6 de agosto, había sido la Segunda Guerra Mundial, provocada e iniciada por el Eje fascista que integraron Alemania, Japón e Italia, seguidas en Europa por sus aliados Hungría, Rumania, Bulgaria, Finlandia y Ucrania, este último, un estado que entonces era parte de la Unión Soviética (URSS), hoy la Federación Rusa.

El ex – estado soviético Ucrania, luego de ser invadido y ocupado por Alemania, se transformó en el aliado más oriental de los alemanes, declaró la guerra al Estado soviético y su secesión de la URSS.

Lo primero que debe quedar en claro es que el “blanco inicial” del arma atómica

Á R T I C U L

era Alemania y no Japón, mientras aquella seguía estando en manos del nazismo. Sin embargo, el presidente norteamericano Harry Truman ordenó continuar la construcción de la bomba, aunque Alemania se había rendido a los aliados de EE UU, la URSS, en mayo de 1945. Por lo tanto, cuando el artefacto estuvo listo en julio de ese año, la razón de lanzarla ya había desaparecido (S.L. A Marshall, enciclopedia Collier’s, ed. 1966, vol. 23, p. 631). El fin mayor de usarla contra los alemanes era impedir que los nazis continuaran su proyecto de exterminar sistemática y completamente al pueblo judío, y, por supuesto, terminar la guerra en Europa. El físico norteamericano Julius Robert Oppenheimer era judío, al igual que la gran mayoría de sus colaboradores científicos más cercanos Tanto Oppenheimer como sus colaboradores se opusieron vivamente a usar la letal nueva arma contra Japón, como así todos ellos lo declararon en incontables intervenciones públicas, desde poco antes del fin de la guerra y, obviamente, después de ella. En mayo de 1945, ocho divisiones soviéticas ocuparon Berlín, y con ello, Alemania se rindió ante la URSS. Como la bomba atómica terminó de construirse a mediados de julio de 1945, cuando la Alemania nazifascista, la aniquiladora del pueblo judío ya no existía, no había razones para el lanzamiento de la bomba contra Japón, el aliado oriental de la Alemania de Hitler, que ya muy debilitado, seguía en guerra con EE UU Japón, luego de la decisiva batalla naval de Midway, estaba prácticamente derrotado, sin contar, además, con el apoyo de sus dos aliados occidentales del Eje, Alemania e Italia, que habían sido

completamente vencidos. Fue entonces cuando en reuniones secretas que sostuvo Oppenheimer y su equipo con al presidente norteamericano Harry Truman (el presidente anterior Franklin D. Roosevelt había muerto unos días antes de la derrota de Alemania), quedó meridianamente establecido que la bomba terminaría de construirse, pero sólo sería usada como un disuasivo contra Japón, importante hecho que, curiosamente, la película de Nolan omite. Hasta se comentó que Oppenheimer había sugerido que de ser lanzada en algún punto de Japón fuera vista su explosión por el emperador japonés Hirohito, desde el balcón de su palacio real. Es decir, la bomba sería, tal como Oppenheimer lo había propuesto para el caso contra Alemania, un formidable recurso psicológico contra el Eje fascista Roma-Berlín, Tokio.

A sólo días de terminada el arma atómica, ésta fue lanzada sobre dos grandes ciudades de Japón, cuando, obviamente, los japoneses ya no tenían ninguna posibilidad de ganar la guerra. Ante el horror universal que causó el lanzamiento, surgieron las explicaciones oficiales del gobierno estadounidense, por boca del presidente Harry Truman, quien ordenó personalmente el bombardeo atómico. Se trataba, dijo, de “evitar la pérdida de más vidas estadounidenses y japonesas en la guerra” (sólo de soldados, obviamente). La verdad, no obstante, es otra:

En julio de 1945, Alemania e Italia estaban completamente derrotadas. Alemania se había rendido a la Unión Soviética en mayo; en 1943, el gobierno central de Italia abandonó el Eje e inició su colaboración

con sus ex - enemigos, aunque hasta la derrota de Alemania una pequeña parte del país siguió siendo ocupada por ella En cuanto Japón, en ese tiempo la gran potencia oriental ya tenía perdida la guerra, luego de las rotundas victorias estadounidenses en el Pacífico (Midway, Mar de Coral y otras, desde 1942 hasta el fin de la guerra). Por cierto, sólo faltaba su rendición formal. En ese mes de julio, los nipones no tenían marina ni aviación, y las fuerzas que aún tenían, todas de tierra, estaban concentradas en Manchuria, región del norte de China, ocupada por los japoneses desde su invasión a China en 1937. El gran problema para Japón no era si podía seguir en la guerra, sino si debía rendirse ante su archi-enemigo, Estados Unidos. Documentos oficiales japoneses de la época, dan cuenta que miembros importantes del gobierno de Japón preferían rendirse a los soviéticos, que ya habían invadido Manchuria y derrotado a los ejércitos nipones que la ocupaban. Desde allí los soviéticos asaltaron y ocuparon el grupo de las islas Kuriles, en el extremo norte nipón. Antes de su derrota en Manchuria, Japón contemplaba dos alternativas finales: conservar esa rica región como japonesa si conseguían detener la invasión soviética, o, en caso de ser derrotado, rendirse a los soviéticos. Si bien el mayor esfuerzo de guerra de los aliados (Estados Unidos, la URSS y, con menor peso, Inglaterra) contra Japón lo realizó EEUU, su aliada la URSS, lo había hecho contra Alemania, derrotándola por completo Ello ameritaba un “trato entre caballeros," que fue firmado en Yalta, en la URSS, en febrero de 1943, cuando la derrota del Eje ya era segura, luego del desastre alemán en

Stalingrado y los exitosos avances estadounidenses en el Pacífico.

El artículo Nº 8 del Tratado de Yalta, estipulaba que después de vencer a sus adversarios, tanto estadounidenses como soviéticos debían acudir en auxilio de su aliado. Es decir, luego que los soviéticos vencieran a los alemanes, debían acudir al Este en apoyo de EEUU contra los nipones, y así dar fin a la guerra. La URSS cumplió rigurosamente su parte en el compromiso. El plan “B” de Japón (rendirse a la URSS) salvaría, por lo menos, el honor nacional, aunque sabían que la derrota significaba la división del país, tal como había ocurrido con Alemania meses antes. La URSS, que ya había aceptado la división de Alemania, aunque ésta se rindió sólo ante ella, había demostrado una evidente lealtad política al cumplir con los acuerdos de Yalta, lo que obviamente también esperaba de los norteamericanos en Japón, a menos que éstos derrotaran a los nipones sin el concurso soviético. En suma, derrotado Japón, rusos y norteamericanos, como lo hicieron con Alemania, se repartirían Japón luego de su derrota, aunque los nipones se rindieran sólo ante EE UU, así como los alemanes se habían rendido solo ante la URSS.

Hasta aquí, las cosas no podían ser más claras. El destino del Japón vencido estaba sellado, ser un país dividido como lo fue Alemania. Por supuesto, así habría ocurrido si el Tratado de Yalta hubiese sido realmente un pacto “entre caballeros ”

Las cosas no ocurrieron como la URSS esperaba. Por el contrario, tuvieron un trágico epílogo. EE.UU., ya en posesión del

arma atómica, decidió no cumplir con su compromiso en Yalta. Su decisión fue ocupar Japón entero, la superpotencia industrial asiática, y para ello, le serviría la bomba atómica. Como era obvio, la destrucción de Hiroshima y Nagasaki obligó finalmente a los japoneses a una rendición unilateral ante EE.UU. El 6 de agosto, un bombardero estadounidense lanzó sobre Hiroshima la primera bomba atómica. Esto ocurrió, aunque la URSS había cumplido con el Tratado de Yalta en sus dos partes fundamentales: la repartición de Alemania y la invasión contra Japón en la región de Manchuria, el último bastión militar japonés.

¿Por qué EE UU bombardeó Nagasaki con el arma nuclear? Después del espantoso bombardeo atómico de Hiroshima, ocurrió un hecho que EE.UU no esperaba: Japón decidió retrasar los más posible su rendición, pensando tan apenada como equivocadamente que los norteamericanos cumplirían con el Tratado de Yalta; es decir que Japón se dividiría, como Alemania. Tal supuesto significaba, por lo menos, la posibilidad para los nipones de conseguir una rendición honorable, si no ante un país que no fuera EE.UU, por lo menos, simultáneamente ante la URSS y EE UU. Trágica fue esa vacilación. Después de Hiroshima, Truman ordenó lanzar la segunda bomba atómica sobre Nagasaki, otra gran ciudad, con el fin de forzar la rendición de Japón exclusivamente ante EE UU

El

matón del barrio

La URSS, como todo el mundo, sorprendida

por el bombardeo atómico a esas dos urbes niponas, coligiendo de inmediato que Estados Unidos buscaba hacerse de Japón entero, reclamó formalmente el cumplimiento de los acuerdos estipulados en el Tratado de Yalta, aduciendo haber cumplido su compromiso de aceptar la división de Alemania, y haber dado el golpe de gracia a los japoneses en Manchuria. Pero no podía insistir más. EE.UU., era ahora el "matón del barrio,” en tanto único posesor de la bomba atómica, y bien es sabido que el ala más conservadora de la política norteamericana, encabezada por el senador Joseph Mac Carthy, llegó secretamente a proponer lanzarla contra la URSS, para así “acabar con el comunismo,” antes que los rusos consiguieran fabricar su propia bomba. Poseedor del monopolio nuclear, EE UU se dio el lujo de humillar a la URSS, aunque tuvo su directa ayuda en Manchuria. El gobierno norteamericano declaró que el imperio nipón sería ocupado, pero… además de EE.UU., por Inglaterra, Australia y Nueva Zelandia. Por supuesto, la contribución militar en la guerra de estos aliados suyos en su favor fue incomparablemente menor que el de su real aliada, la URSS.

Conclusión:

No fue difícil para EE.UU. hacerse de Japón entero. Tenía en sus manos el arma más destructiva concebida por la inteligencia del hombre con el fin de matar a sus semejantes Por años, Oppenheimer, el constructor de la bomba, horrorizado, condenó ante el mundo el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, con un vigor que Nolan registra en su película.

Por sus protestas Oppenheimer fue calificado por el propio Truman como un “llorón,” como lo señala Nolan en la película, además de dar cuenta del hecho que el sabio por poco no fue a dar a la cárcel, acusado de “comunista” y hasta de” agente secreto de la URSS.” La histeria antisoviética del “macarthismo,” término derivado del nombre del célebre “cazador de brujas” anticomunista, llegó al extremo de encarcelar a miles de norteamericanos, y hasta de ejecutar en la silla eléctrica a los esposos Rosenberg, acto tan ilegal como criminal, puesto que este matrimonio fue ejecutado con arreglo a la Ley estadounidense anti –espionaje de 1917, que señala a la letra que la pena de muerte a un espía sólo puede aplicarse en tiempos de guerra, y EE.UU. no estaba en guerra con la URSS

Esta es la verdad histórica, y la única y trágica razón del holocausto atómico de Hiroshima y Nagasaki. Con sus bases militares en Japón, EE.UU podría impedir que los comunistas chinos finalmente ganaran la guerra civil que venía arrastrándose desde los inicios de los años 30, así como impedir también el triunfo de los comunistas en Corea y en Indochina (Vietnam), ocupada como colonia por Francia hasta 1954. De todo ello, apenas

consiguió la división de Corea en 1953, y de Vietnam en 1954.

En 1958, el Ayuntamiento de Hiroshima exigió al expresidente Truman pedir perdón por el bombardeo atómico sobre dos grandes ciudades repletas de civiles, demanda a la que Truman se negó, arguyendo la vieja excusa de haber evitado miles de muertes de soldados de ambos bandos. Sin embargo, el holocausto atómico capturó la conciencia de gran parte del pueblo norteamericano y de importantes políticos. Entre muchos de ellos está Dwight Eisenhower, el general norteamericano que dirigió la guerra contra Alemania e Italia en la Segunda Guerra Mundial en el frente occidental, y más tarde sucesor de Truman en la presidencia de EE UU. En 1963, en sus “Memorias”, Eisenhower expresa a la letra que jamás fue necesario el bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki. En ese mismo año, el presidente John F. Kennedy otorgó a Oppenheimer la medalla Enrico Fermi, como desagravio por la persecución de la que el sabio fue víctima en la época del macartismo.

En resumen, el holocausto atómico de Hiroshima y Nagasaki no tuvo ni tendrá nunca la más mínima justificación militar o política. Mucho menos, moral.

Soluciones

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Avisos

SECRETOS DE ÚLTIMA LÍNEA relata , desde la perspectiva del autor HERNÁN COLOMA, como actor y testigo, acontecimientos desconocidos para el gran público y los estudiosos del período, desde mediados de los sesenta hasta el pre-estallido social.

Entre otros , la participación de agentes de la CIA que infiltraron la VOP preparándolos paramilitarmente y realizando el plan del magnicidio de Edmundo Pérez Zujovic, ex ministro del Interior de Eduardo Frei Montalva y que produjo un quiebre definitivo de la relación entre la DC y el gobierno de Salvador Allende. Cumpliendo órdenes de la Dirección del PS, el autor formó un grupo que detectó a los agentes, terminando por detenerlos, acción frustrada por el Jefe de la Brigada de Homicidios de Investigaciones, que los retuvo y liberó junto a las pruebas materiales de la participación de éstos.

Así desapareció la participación de la CIA en el magnicidio.

A la venta en Librería Clepsidra en Av. José Pedro Alessandri (Macul) 94 Ñuñoa, librería La Tienda en Merced 365

“Dos vidas para Micaela” de Edmundo Moure: entre Galicia y Chiloé, el escritor y su heterónimo

Un hermoso libro, multifacético, con la prosa de este eximio cronista y escritor chileno de antepasados gallegos y que cultiva la lengua de sus antepasados; un relato que une dos almas; dos vidas, la de Moure y de su heterónimo; dos espacios geográficos, Galicia y las regiones australes de Chile; dos lenguas, gallega y castellana; entre la realidad y la fantasía, o en la más profunda realidad a través de la creación de un personaje, un alter ego, para dialogar libremente sobre lo esencial de lo que ocurre o pudo ocurrir, donde hay lugar para el humor, la ternura, la saudade, la “morriña” y lo ancestral.

Gunter Seelmann: las muchas vidas de un ser humano consecuente

Maxine Lowy

En un improvisado box de urgencia, un médico se empeña en aliviar contusiones, heridas, hematomas y algunas fracturas. Pero en esta sala de emergencia, el botiquín de primeros auxilios es limitado, debido a las circunstancias: el médico y sus pacientes son prisioneros en la Escuela de Grumetes de Isla Quiriquina, en la bahía de Concepción, convertida en campo de concentración Y las heridas que este doctor sanaba fueron infligidas a manos de militares tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

El médico tratante es Gunter Seelmann, un impulsor de la medicina social en Chile y jefe del servicio de pediatría en el Hospital

las Higueras de Talcahuano, cuyo compromiso de por vida con los derechos humanos se forjó en dos continentes. Muy pronto, en Quiriquina, se formó un equipo con otros prisioneros profesionales de la salud quienes atendían a personas que venían de la tortura.

Las historias de médicos y médicas como el doctor Seelmann, que sufrieron la prisión política, amedrentamiento, la expulsión de sus empleos, la desaparición forzada o que fueron ejecutados por la dictadura militar, forman parte del Informe de la Comisión Verdad y Memoria que el Colegio Médico lanzó el pasado 9 de noviembre ante 200 personas reunidas en la Aula Magna de la

Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. El informe, que compila los resultados de una investigación cualitativa en base de testimonios personales, es un registro exhaustivo y extraordinario por ser realizado por un organismo de la sociedad civil, en vez del Estado.

De los 34 casos de violaciones a los derechos humanos que resultaron en la muerte o la desaparición forzada consignados por el informe, el que inauguró 17 años de dictadura civil-militar es el doctor Salvador Allende Gossens, cofundador en 1948 del Colegio Médico.

El primer entrevistado y un partícipe activo del proceso investigativo fue Gunter Seelmann, quien falleció este 26 de septiembre 2023 a los 92 años de edad El día del lanzamiento coincidió con una fecha que desde hace 85 años atrás marcó el curso de su vida.

Esa noche del 9 de noviembre de 1938, era un niño de 7 años y dormía en la inmensa cama de su abuela en la antigua ciudad de Aquisgrán, fronteriza con Bélgica y Holanda. El sonido de ventanas que se quebraban en la casa le despertó de un

salto. A la hora del desayuno faltaba su padre, quien, supo mucho después, fue llevado detenido en una redada de 30,000 hombres judíos trasladados a campos de prisión, la primera instancia de encarcelamiento masivo de judíos de parte de los nazis. La pasividad del mundo ante el ataque inicial organizado contra las comunidades judías de Alemania que llegó a conocerse como la noche de los cristales rotos (Kristallnacht) constituyó para los nazis una luz verde para poner en plena marcha su plan de exterminio. Tres meses después, su padre había logrado escapar y la familia se embarcó para cruzar el Atlántico, llegando a Concepción, en el sur de Chile, en enero de 1939.

Su temprana experiencia de inseguridad, discriminación, violencia, y desarraigo, la transformó en un profundo sentido de empatía con los más desposeídos y el compromiso de nunca quedarse indiferente ante la injusticia. Sus colegas y familiares creen que su vocación de sanador de cuerpos y almas, de pediatra preocupado por los más vulnerables y frágiles de la sociedad, fue sembrado por su propia historia.

Estas convicciones las canalizó proactivamente en numerosas instancias colectivas en el transcurso de su vida. Participó activamente en las campañas presidenciales del doctor Salvador Allende y en la implementación de políticas de salud de la Unidad Popular Después ayudó a organizar a los médicos exiliados en la República Federal de Alemania. A su regreso a Chile fue cofundador del Departamento de Derechos Humanos del

Colegio Médico y de la Agrupación de Médicos Mayores del Colegio Médico.

A la vez, junto a su compañera de vida Hanne Grunpeter, siempre participó de espacios judíos de izquierda. En su adolescencia participó en los scouts judíos socialistas Hashomer Hatzair y al momento de su detención el mismo día del golpe era presidente de la comunidad judía de Concepción. Posteriormente, organizó homenajes a judíos víctimas de la dictadura e impulsó el diálogo judíopalestino en Chile. También fue integrante del Centro Progresista Judío y la Agrupación Judía Diana Arón.

Todos quienes compartieron con él estos diversos espacios, resaltan su capacidad de aunar esfuerzos Así lo describe el doctor Enrique Morales, coordinador del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico y presidente de la Comisión Verdad y Memoria: “Era una persona de mucha sabiduría, con mucha calma, una persona de convicción. Siempre trataba de llegar a acuerdos, de ver las cosas con más perspectiva. No matarse por un punto, sino pensar en el contexto general”.¹

A fines de 1983, cuando la familia llevaba 10 años de exilio en Dusseldorf, Alemania, su nombre figuró en las primeras listas de personas a quienes la dictadura permitía regresar. Se había rearmado su vida. Junto a Hanne participaba activamente en solidaridad con Chile con las infaltables e incontables empanadas que ofrecían en eventos y acogían a los chilenos

(1) Enrique Morales, 4 octubre 2023

expulsados. Además, en Alemania se abrió a un nuevo campo profesional al formarse como psiquiatra infantil

Ahora que podía volver a su país, se le presentó la posibilidad de aportar concretamente en dos frentes complementarios. Por un lado, el doctor Juan Luis González, presidente del Colegio Médico, le convenció de regresar para formar una comisión de derechos humanos. Por el otro, la Fundación de Protección a la Infancia Dañada por Estados de Emergencia (PIDEE) le ofrecía trabajar con niños y niñas cuyas familias eran afectadas directamente por las políticas de represión. En 1985 estaba de vuelta en Chile para abocarse a ambas tareas.

H

La constitución del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico jugó un rol fundamental para constatar las múltiples violaciones a los derechos humanos. Durante los primeros años de dictadura, según consta en el Informe Verdad y Memoria, el Colegio Médico había colaborado con las autoridades militares. A partir de los años 80, se produjo un giro en su política.

Gunter, junto a sus colegas Haydee López, Ruby Maldonado y otros, visitó a médicos que estaban presos, gestionando ayuda para sus familias. “Denuncian y redactan cartas a organismos internacionales para interceder de parte de personas detenidas de que no se sabía dónde estaban. Cuando aparecían, buscaban cómo liberarlos. Él cumplió ese trabajo”, dice el doctor Morales. “También participó en la identificación y denuncia de los médicos que colaboraban en torturas. Se crearon comisiones de ética y algunos médicos fueron expulsados del Colegio Médico”. Más adelante, asume la presidencia del Departamento de Derechos Humanos, y desde esa capacidad, en 1989, se inauguró el memorial a los médicos ejecutados políticos y detenidos desaparecidos.

En paralelo a sus acciones de defensa de los médicos, Gunter trabajó en PIDEE, en donde mejor se ejemplifica no solo su forma de abordar la medicina, sino también la vida misma

La institución fue fundada en 1979 e

ideada por María Eugenia Rojas para proporcionar atención integral y contención a niños y adolescentes de familias, en donde un miembro había sido un ejecutado político, detenido desaparecido o preso político. Venían derivados, principalmente, desde la Vicaria de la Solidaridad. En ese tiempo, no había otro lugar que se dedicara a los niños.

Gunter formó parte de un equipo de cinco profesionales que trabajó en provincia; en Temuco, Linares y Valdivia, a dónde viajaban por tres semanas cada mes.²

Muchos de los niños eran de entornos campesinos y mapuche. La asistente social y coordinadora del equipo regional sur fue Marianela Salom. Ella recuerda que “había que convencerlos de que iban a tener un lugar de acogida donde se les iba a escuchar, a respetar, a valorar y que nunca se iba a filtrar las cosas que ellos dijeran”. En ese proceso de construir confianza, Gunter fue fundamental. “Todo eso Gunter lo supera. Como era muy empático y muy carismático; después que lo conocían, cuando llegaba los niños corrían donde él, se agrupaban a su alrededor.”³

Los niños se sentaban en el piso en un círculo, con los profesionales entre ellos. Gunter les contaba historias y chistes. En su suave voz, también les contaba su propia historia, de un lugar lejano llamado Alemania: “En el país donde nací, ocurrió algo parecido Era niño igual que ustedes y me daba miedo Si ustedes se apoyan uno al otro, el día de mañana, igual que yo, van

(2) Enrique Faundez, 3 octubre 2023

(3) Marianela Salom, 5 octubre 2023

a salir adelante. Y no se queden en el rencor ni el odio”.

“Cuando Gunter intervenía y hacía sus planteamientos, uno notaba la atención que ponía en los niños y ellos en él. Gunter vibró con lo nuestro y en todas partes era apreciado”, afirma Marianela. En Temuco había una niña que vio cómo fusilaron al papá, en el campo, frente a la familia. “A ella naturalmente le costó mucho integrarse, a interesarse en los talleres, a divertirse, a reírse. Gunter cooperaba con eso. No solo en el caso de los menores sino también con los adultos”.

Gunter formaba parte del equipo en su calidad de pediatra, pero, como señala Enrique Faundez, administrador de PIDEE, “Era no solo doctor ni psiquiatra; era de todo. Gunter no sabía decir que no”, se ríe.

A través de Gunter se hizo un convenio con médicos, dentistas, y psiquiatras de la región. Había alrededor de 10 especialistas por región. Si había un problema que no podía resolver, lo derivaba a uno de estos médicos amigos. “Era muy bueno para organizar cosas, e inventaba los talleres culturales” que formaban parte de la impronta terapéutica de PIDEE. Además, capacitaba al equipo regional. “Pensaba un poco en cómo se trabajaba en Alemania, integralmente. Tenía un diagnóstico muy certero”, asegura.

Se preocupaba por la familia entera

Cuando un niño no asistió a la segunda sesión en Temuco, él partió al campo a

buscarlo a su casa. Descubrió que la familia vivía sin luz y mal alimentada, en una pobreza que se había extremado debido a la prisión política del jefe del hogar. En base a esa experiencia y otras similares, PIDEE consiguió fondos desde Finlandia para proporcionar aportes para transporte y alimentos.

Señala Faundez que Gunter también hacía educación cívica y formó jóvenes líderes. “Niños que antes eran calladitos, después aprendieron a hacer valer sus derechos.

Cuando ibas a la casa de ellos, los niños se escondían debajo de la mesa. Después quedaron empoderados, nos abrazaban, nos llamaban tíos. Cambió la dinámica”.

A Gunter su trabajo con PIDEE confirma lo que desde siempre orientaba su concepto de la salud, reflejado en las políticas de salud de la Unidad Popular que ayudó a implementar. Tales políticas reconocían que lo que aflige a una persona muchas veces se debe, o se acentúa, a causa de determinantes sociales de la salud. Si no se mejora la sociedad o el entorno donde la persona habita, le va a costar recuperarse. Esto lo palpaba el equipo de PIDEE al constatar la profundización de la pobreza y falta de acceso a la salud en las comunidades rurales durante la dictadura.

“Creo que la historia de Gunter hizo a Gunter”, opina Cristián Silva, psicólogo y coordinador del equipo comunitario Villa Alsino de La Florida ⁴ En 1996, cuando hizo su práctica profesional en Salud Mental H O

(2) Enrique Faundez, 3 octubre 2023

(3) Marianela Salom, 5 octubre 2023

Escolar, un programa municipal de La Florida, conoció a Gunter. A pesar de la brecha generacional Silva era 40 años menor sus ideas sobre la salud pública estaban en sintonía. Le reforzó sus nociones de salud social comunitaria centrada en los factores sociales de riesgo y una forma de trabajo más colectivo, más solidario, en vez de clínico. Estos conceptos Gunter implementó cuando pasó a ser jefe del equipo. Silva dice, “No creo que uno puede olvidar el horror que implica una

tortura, un exilio, un desarraigo. Son traumas que no se resuelven olvidando. Al sanar, Gunter se sanaba, con cada niño y niña que atendía”

Esto esboza el legado que nos deja Gunter Seelmann: la capacidad de vernos en el rostro del otro y tomar consciencia de que las grandes transformaciones de sociedad comienzan con pequeños gestos a escala humana.

Nota de la revista, con colaboración de Maxine Lowy, la autora del homenaje póstumo a Gunter Seelmann:

El doctor Gunter Seelmann contribuyó con un artículo “El plan de salud del gobierno popular” para la pasada décima edición de la revista.

La vida de Maxine se entrecruza con la del doctor Gunter Seelmann y su esposa Hanne Grunpeter, también profesional de la salud; por el vínculo de su primo cardiólogo argentino, detenido desaparecido en Tucumán en 1975 (habría coincidido en septiembre de 1975 con el médico chileno Iván Insunza, dos meses antes del secuestro de su primo).

A Maxine la marca la historia de vida de Gunter, fortalece la amistad, lo toma como un ejemplo en su capacidad de trascender su tragedia personal, transformándola en un compromiso de por vida por la justicia social.

Maxine como periodista con enfoque en derechos humanos rinde este homenaje a un maestro, el doctor Gunter Seelmann para nuestra revista; a la cual entregamos toda nuestra gratitud.

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