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919 El Observador de la Actualidad

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ENTENDAMOS LA RENUNCIA DEL PAPA PÁGINA 2

El Observador DE

17 de febrero de 2013

AÑO 18

LA

PERIODISMO CATÓLICO; FE QUE SE HACE CULTURA

ACTUALIDAD No. 919

$10.00

EDITORIAL

¡Mil gracias a usted, Santo Padre!

S

u renuncia nos llenó, en principio, de tristeza y estupor. Han sido ocho años que han calado hondo en nuestro corazón y, lo más importante, en nuestra fe. Pero, en un segundo momento, hemos comprendido, aun con nuestras deficiencias, la grandeza de un gesto como el suyo, Santo Padre. Un gesto que demuestra que, cuando se tiene a Dios, nada nos turba, nada nos espanta. Porque «Dios no se muda». Y porque «la paciencia todo lo alcanza». Como San Agustín, ha decidido afrontar sus últimos años orando. Su admirado San Agustín, quien hizo escribir los salmos penitenciales en la pared de su habitación, para rezarlos ya postrado, en el lecho de muerte. Si Dios lo permite, todavía gozaremos de usted, Santo Padre, muchos años. De su sabia sencillez, de su altísima condición de hombre de fe y hombre de pensamiento. Pero su despedida, Santo Padre, es un monumento esculpido en pasión por el servicio a la Iglesia. ¡Qué virtud la de quien confía la barca de Pedro al dueño de la barca, y se olvida del juicio, efímero, tornadizo, letal de los seres humanos! Nos deja el listón muy alto a todos, especialmente a los que tenemos la pluma, una responsabilidad en el gobierno, una gestión de poder, mundano o espiritual: cuando ya no se sirve al Señor como el Señor lo exige, hay que ceder el paso. Santo Padre: se despide del ministerio petrino dando las gracias de corazón a quienes lo han ayudado y pidiendo perdón por sus defectos. Agradecimiento y perdón son los dos ejes de la vida cristiana. Desde la dignidad más alta a la que puede aspirar un católico, una persona decide hacerse a un lado y ponerse a la cola para ofrecer su sacrificio callado a la mayor gloria de Dios. Haciéndose el último se hace el primero. Imita usted a Cristo y con ello nos invita a hacerlo a cada uno de nosotros. Qué grande acto; que fe más fe la suya. No tenemos otra cosa que de-

Todos los católicos queremos abrazar al Papa Benedicto XVI, queremos decirle que estamos con él, queremos decirle que lo vamos a extrañar... queremos decirle ¡GRACIAS!

cirle más que ¡gracias!, ¡mil gracias, Santidad! Y perdónenos usted por nuestra fe tan flaca. Su dimisión nos la refuerza. Entendemos la esencia del acto. Nos comprometemos con usted y con su sucesor a seguir tra-

bajando para que el mundo conozca la luz del Evangelio desde el periodismo militante, profesionalmente militante. Ya lo hicimos una vez, aquel 13 de septiembre de 2005, en Castel Gandolfo. Hoy, 17 de febrero de

2013, lo reiteramos. Y guardaremos en el corazón su dulce sonrisa y las palabras que nos dirigió como encomienda: «sigan haciendo periodismo católico». Seguiremos, Santo Padre: no lo dude. Ah, y de nuevo, Danke.


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AÑO 18, No. 919

El Observador

17 de febrero de 2013

MONSEÑOR CARLOS AGUIAR RETES, PRESIDENTE DEL CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO (CELAM)

Lo que más le preocupa al Papa es que su decisión no sea comprendida ¿Cómo debemos leer desde América Latina la renuncia del Santo Padre? Tenemos que entender la mentalidad del Papa, sobre todo su espiritualidad. En todos sus escritos, encíclicas, en su sermones nos da a conocer, de manera expresa, su profunda confianza en Dios. Si el Papa toma esta difícil situación es porque, precisamente, se sabe un instrumento de Dios. Fue una gran sorpresa para el Papa ser elegido. Su rostro denotaba preocupación más que satisfacción. Lo acepta por su confianza en Dios. Y le pone punto final en esa misma tesitura de la confianza absoluta en Dios. ¿Por qué toma precisamente ahora la decisión de renunciar? Lo hace en el momento más tranquilo de sus casi ocho años de ministerio. Y por eso nos sorprende. Como que estuvo midiendo los tiempos, las maneras, el cómo… Y llegar a esta decisión en el momento de mayor paz, para que pudiera ser entendida. El ha dicho en muchas ocasiones que somos servidores y que aunque exista

hacer. No podemos quedarnos satisfechos, aunque llenemos nuestra agenda de puras cosas buenas que hacer el día, si no estamos seguros de estar haciendo lo que Dios nos pide que hagamos.

un poder espiritual, él se sabe servidor del espíritu de Cristo. Es muy coherente este testimonio. Y es una lección… --Es una gran lección para nosotros. Todos, en el poquito o grande espacio del poder que tenemos, nos tendríamos que preguntar: “¿Yo tomaría la decisión que ha tomado el Santo Padre?” Tengo que poner mi esperanza no en esto que hago o en esto que tengo como responsabilidad, sino en mi relación con Dios y la trascendencia hacia la vida eterna. El Santo Padre es un convencido –como lo ha enseñado—de que la mayor felicidad del hombre va a ser el encuentro definitivo con Cristo. El sabe que ha cumplido y que ahora va a orar por la Iglesia, va a velar desde esa hora de Getsemaní, como lo hizo Jesús, por quien le toque conducir la barca de Pedro. ¿Se entenderá el gesto? Al menos los cristianos, al menos nosotros los católicos ojalá lo entendamos en la profundidad espiritual que representa la decisión que ha tomado el Santo Padre.

La renuncia de Benedicto XVI conmocionó al mundo, como católicos debemos entenderla y vivirla con confianza, sabiendo que el espíritu siempre guía a la Iglesia.

¿Le parece “eurocentrista” el magisterio de Benedicto XVI, como gran cantidad de críticos de la Iglesia en América Latina así lo consideran? Es explicable. El Papa nació, vivió y se formó en Europa. El habla de lo que conoce. Europa, siendo el centro del cristianismo, es su gran preocupación. Sería muy lamentable que el centro del cristianismo se descristianice.

¿Y entre nosotros? Lo grave para nosotros, que estamos en otros continentes, particularmente en América Latina, es que no aprendamos la lección. Y que no atendamos a los signos de los tiempos, que nos obligan, como nos lo pide Aparecida, a replantear la misión de la Iglesia. No podemos seguir haciendo, simplemente, lo que aprendimos a

¿Cómo ligar este gesto del Santo Padre y el mandato de la conversión pastoral de Aparecida? Yo creo que el Santo Padre, que fue el que iluminó Aparecida con su discurso inaugural y fue el que nos dio la clave de que teníamos que volver a la conciencia del discipulado, ahora está convencido que ese pastor que ha sido, ha cumplido, y deja la estafeta a otro porque sabe que somos instrumentos del Espíritu de Dios. Yo creo que es muy doloroso para el Papa el hecho de la toma de decisión de su renuncia. No por él mismo, sino lo que le ha de preocupar –y por ello yo invito a orar por él—es que su decisión no sea comprendida y se piense que lo ha hecho por alguna razón diferente al amor a la Iglesia. Aleteia-El Observador

Las conferencias episcopales de todo el mundo manifestaron su sentir sobre la renuncia de Benedicto XVI, al mismo tiempo exhortarona los católicos a vivir este suceso confiados en el espíritu y llenos de esperanza.

MÉXICO «La conferencia episcopado mexicano invita a los católicos mexicanos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirnos en oración, para que el Señor recompense al Papa Benedicto XVI su servicio, y para que conceda a su Iglesia un nuevo Sumo Pontífice según su corazón. El hecho de que la renuncia del Santo Padre se produzca en el Año de la Fe, nos confirma en la certeza de que es Jesús, que ha fundado su Iglesia, quien la guía; que –como ha dicho el Papa Benedicto XVI- estamos en las manos de Dios, y que esas son las mejores manos». CEM

ESPAÑA Estamos afectados y como huérfanos por esta decisión que nos llena de pena, pues nos sentíamos seguros e iluminados por su riquísimo magisterio y por su cercanía paternal. Al mismo tiempo, acogemos la voluntad del Santo Padre con reverencia filial. Estamos seguros de que el Señor bendecirá el costoso paso que él acaba de dar con gracias abundantes para el nuevo Papa y para toda la Iglesia. (CEE)


ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI

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17 de febrero 2013/ AÑO 18, No. 919

EL ESPÍRITU SANTO TIENE UN PLAN Y UN RITMO QUE SIEMPRE NOS ASOMBRAN...

Y Benedicto XVI lo vuelve a confirmar

L

a noticia conmocionó al mundo e hizo vibrar a las redes sociales: Benedicto XVI renunciaba al encargo de dirigir a la Iglesia a partir del 28 de febrero a las 8 de la noche tiempo de Roma. Mucho se ha dicho al respecto, pero éstas son las palabras exactas que dijo y en ellas, sin duda, está el Espíritu Santo. «Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. «Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado. «Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice».

PREVISTO EN EL DERECHO CANÓNICO « SI EL ROMANO PONTÍFICE RENUNCIASE A SU OFICIO, SE REQUIERE PARA LA VALIDEZ QUE LA RENUNCIA SEA LIBRE Y SE MANIFIESTE FORMALMENTE, PERO NO QUE SEA ACEPTADA POR NADIE.» (CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, CANON 332 § 1. )

EL ÚNICO QUE LO SABÍA George Ratzinger, el hermano del Papa, comentó que el médico de Benedicto le había recomendado dejar de emprender viajes transatlánticos y agregó que también tenía problemas para caminar. Al custionarle sobre la

renuncia de su hermano, expresó: «Esto es un hecho natural. Mi hermano quiere más tranquilidad a su edad». Manifestó que sabía de los planes de renuncia de Benedicto desde hace meses. «Yo estaba al tanto», dijo.


tema de la semana

ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI 17 de febrero de 2013/ AÑO 18, No. 919

Breve historia de los Papas que han dimitido B

enedicto XVI, como se sabe, no es el primer obispo de Roma que ha renunciado a la cátedra de san Pedro. Contando precisamente desde Simón Pedro hasta Benedicto XVI, ha habido en la historia 265 Papas legítimos, además de varios antipapas, y entre todos ellos algunos decidieron renunciar; ésta es su historia:

BENEDICTO IX La suya es la primera abdicación papal de que se tiene constancia. Nacido en Roma, su nombre de pila era Teofilacto. Fue elegido como vicario de Jesucristo en 1032, cuando sólo tenía 14 años de edad, al parecer por influencias de su papá, el conde Alberico III, que se podía decir que era el verdadero dueño de Roma y habría pagado sobornos para que se votara por su vástago. Benedicto IX ocupó la silla de Pedro en tres períodos: de 1032 a 1044 en un primer período, el cual culminó cuando el capitán romano Gerardo di Sasso lo expulsó de Roma y puso en su lugar al obispo de Sabinia, quien se convirtió en el Papa Silvestre III (Benedicto IX lo declaró antipapa); de abril a mayo de 1045 en un segundo período, y de 1047 a 1048 en un tercer período. Como era de temerse, vivió una vida escandalosa; así, su segundo período terminó cuando él decidió que se quería casar y vendió su cargo pontificio por 1500 libras de oro al arcipreste Giovanni Graciano, quien se convirtió en el Papa Gregorio VI. Más tarde, Benedicto IX decidió derrocar a Gregorio VI y hacerse nuevamente del puesto, por lo que atacó la ciudad de Roma, y el clero y el pueblo, sólo para evitar tumultos y derramamientos de sangre, estuvo de acuerdo en que se le eligiera como Papa por tercera vez. Por fin, en 1048 renunció voluntariamente y abrazó la vida monástica ingresando al convento de San Basilio en Grottaferrata, donde murió en 1055.

GREGORIO vI Giovanni Graciano Pierleoni era arcipreste de Letrán cuando acce-

dió al papado tras comprarle el puesto a Benedicto IX por el ya citado pago de 1500 libras

de oro. Sin embargo, Gregorio VI estaba consciente de la urgente necesidad de una profunda reforma en los asuntos de la Iglesia, pero sus ideas no pudieron ser desarrolladas porque no contaba con el apoyo del poderoso de su época, el rey alemán Enrique III, quien obligó a abdicar a Gregorio VI acusado de simonía (compra-venta de lo espiritual). Así, este Papa fue desterrado a Colonia, donde falleció en noviembre de 1047.

SaN CElESTINO v Por ancianidad sólo había renunciado hasta ahora el Papa santo Celestino V.

Su nombre en el siglo era Pedro di Morone. Nació en 1215 en el seno de una familia de campesinos. A los 17 años se hizo monje benedictino, y pronto mostró una extraordinaria predisposición al ascetismo, que en 1239 lo llevó a hacerse eremita en una cueva, donde permaneció durante cinco años. Y en 1244 fundó la orden de los Celestinos, que fue aprobada por el Papa Urbano IV en 1264. Luego hubo un período de dos años y tres meses que la silla de san Pedro permaneció vacante debido a la división del colegio cardenalicio en dos facciones, hasta que finalmente eligieron al monje Pedro, que tenía entonces 84 años de edad

y quien tomó el nombre de Celestino V. Si bien era un hombre santo, su pontificado fue de apenas cinco meses, pues por su edad y preparación no se consideraba adecuado para el puesto; así que dimitió en 1294 y retornó a su vida de ermitaño después de declarar que él era solo un anciano ignorante.

GREGORIO XII La de este Papa, en 1415, era la última renuncia que la historia había registrado. De nombre Angelo Correr, nació en 1326. Pertenecía a la aristocracia veneciana y fue nombrado obispo de Castello en 1380. El año 1406 fue elegido como vicario de Cristo. En el cónclave, sin embargo, quince cardenales participaron con la condición de que, con el propósito de poner fin al Cisma de Occidente, el elegido dimitiría del papado si «el otro Papa», Benedicto XIII, presentaba a su vez su renuncia. Eran un tiempos caótico en el que llegó a haber aparentemente tres vicarios de Cristo al mismo tiempo: uno en Roma (el verdadero Papa, Gregorio XII), otro en Aviñón (el antipapa Benedicto XIII) y otro en Pisa. El de Aviñón era el español conocido como el «Papa Luna», que no debe ser confundido con el verdadero Papa Benedicto XIII, un religioso dominico que pastoreó la Iglesia mucho después: de 1724 a 1730. Volviendo a Gregorio XII, una vez elegido, inició conversaciones para lograr la unidad de la Iglesia, pero como el antipapa Benedicto XIII no quiso ceder, un grupo de siete cardenales convocó a un sínodo en Pisa en 1409 con el objetivo de deponer a ambos pontífices y elegir uno nuevo. Así fue como surgió el antipapa Alejandro V, quien falleció el siguiente año y fue sucedido por el antipapa Juan XXIII (nada que ver con el beato Juan XXIII del siglo XX). Finalmente, el Papa Gregorio XII renunció voluntariamente a su cargo el 4 de julio de 1415 con la esperanza de que las cosas se arreglaran; y si bien el antipapa Juan XXIII abdicó, el antipapa Benedicto XIII no lo hizo, así que el concilio lo depuso y finalmente se eligió a un único y legítimo Papa.

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¿Qué hará ahora Benedicto XVI?

El Papa ha anunciado que dejará de ser obispo de Roma el 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas. ¿Qué sucederá entonces? El portavoz oficial de la Santa Sede anunció que desde ese día Joseph Ratzinger se trasladará a Castel Gandolfo y, posteriormente, vivirá en el monasterio de clausura que se encuentra dentro de la Ciudad del Vaticano. Ese monasterio actualmente está en restructuración; en él vivieron diversas órdenes femeninas de clausura.

Así era un día normal en su pontificado Benedicto XVI vivió sus casi ocho años de pontificado con una jornada laboral promedio como la siguiente: + A las 7:00 de la mañana celebraba la Santa Misa todos los días en su capilla privada, donde lo acompañaban sus dos secretarios personales y sus cuatro asistentes (seglares consagradas de origen italiano con votos de obediencia, castidad y pobreza, miembros de la comunidad Memores Domini del Movimiento Comunión y Liberación). Hasta su arresto, estuvo también presente en la Misa su ayudante de cámara Paolo Gabriele. + A las 8:00 a.m., Benedicto XVI tomaba el desayuno, y de inmediato se trasladaba a su estudio, en donde permanecía hasta las 11:00 a.m. En ese tiempo respondía a las cartas de mayor urgencia y se informaba de aquello que sucedía en el mundo y leía la prensa internacional en diversos idiomas: alemán, italiano, inglés, francés y español. + En seguida pasada a organizar la agenda del día y recibía a las personalidades como jefes de estado, embajadores y otros representantes. Habitualmente las visitas se prologaban por dos horas. El miércoles esta labor era sustituida por la Audiencia General. + El Papa almorzaba a la 1:30 p.m. y luego se tomaba un paseo de no más de 10 minutos, seguido de un reposo una hora. + A las 3:30 p.m. volvía a su escritorio, dedicando la tarde a la elaboración de de documentos, discursos, y homilías. +A las 5:30 firmaba documentos preseleccionados por los secretarios, y luego recibía a sus colaboradores más cercanos. + Bajaba nuevamente a caminar a los jardines, con uno o con ambos secretarios, y con ellos rezaba el Rosario. + Tomaba su cena, muy frugal, alas 7:30 p.m. + A las 8:00 p.m. volvía a su estudio, y luego iba a la capilla para rezar Completas. + El Papa nunca se iba ala cama antes de las 11:00 p.m., pues seguía rezando o trabajando. Para verificarlo bastaba con pasar por la plaza de San Pedro alrededor de esa hora y ver a qué hora se apagaba la luz de su ventana.


tema de la semana

ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI 17 de febrero de 2013/ AÑO 18, No. 919

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Él habría querido ser bibliotecario

De acuerdo con el Código de Derecho Canónico, los obispos deben renunciar al cumplir 75 años; pero si son cardenales tienen la facultad para votar en los cónclaves hasta los 80 años. El cardenal Ratzinger fue elegido obispo de Roma cuando tenía 78 años, es decir, cuando contaba con que su tiempo de retiro era ya inminente. ¿Cuáles eran sus planes entonces? ¿O qué habría deseado ser de no haber sido Papa o prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe?

E

n esta entrevista, que el arzobispo Jean-Louis Brugués, archivista y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, concedió en agosto de 2012 a L’Osservatore Romano, el prelado narra que Benedicto XVI, al confiarle el oficio, le confesó que, antes de ser elegido Papa, su sueño era precisamente ocuparse de dicha tarea. Aquí la resumimos:

Cuando el Papa me recibió para confiarme el nuevo oficio me dijo una frase que me ha hecho reflexionar. Me confió que, antes de convertirse en Papa, tenía un sueño: ir a la Biblioteca como bibliotecario y archivista. Un sueño, me dijo, que querría ahora realizar a

de los miércoles o de las prédicas, por no hablar de sus altísimos discursos —como por ejemplo los de Ratisbona, Londres o el del Parlamento federal de Alemania— no es posible no imaginar que este hombre, tan dotado para la catequesis, no haya pensado en un vínculo directo con la Biblioteca Apostólica Vaticana.

¿Cuál es la naturaleza de este vínculo? Un francés es nueMe he planteado vamente cabeza de esta pregunta y la Biblioteca Aposme he dicho: debe tólica Vaticana. ser como la quilla ¿Una suerte de condel barco, que no tinuidad en la tradise ve. En efecto, ción? pocas personas Si mis cálculos son logran verla. Así correctos, a partir de es para la Biblio1550, cuando el títuteca: son pocos, lo entró en uso con además de los el cardenal Marcello especialistas, los Cervini, que luego que la conocen, sería Papa en 1555, los que entienden yo soy el 47º archila gran cantidad vero y bibliotecario de trabajo que se de la Santa Iglesia lleva a cabo en la Romana. Si se mira Biblioteca y en los la larga lista de mis archivos. Son prepredecesores se nota cisamente estas la aplastante mayoinstituciones las ría de italianos. Pero que permiten a la aparecen también barca de la Iglesia algunos nombres no mantenerse a floBenedicto XVI en la Biblioteca Apostólica Vaticana italianos: un inglés, un te y avanzar. Si no alemán, un austríaco, estuviese la quilla, dos o tres españoles... Luego en- través de mí. No me ha dicho cómo. el barco estaría sometido a los contramos tres franceses antes que Mi empeño ahora es buscar cómo vientos doctrinales de cualquier yo. Por lo tanto, soy el cuarto. puedo realizarlo. naturaleza o a las modas. Es esta Cuando se mira la riqueza y quilla la que da a la obra cateLa Biblioteca es una gran mina la potencia de las catequesis del quética de la Iglesia y a la ensetambién para la catequesis, ¿no? Papa —trátese de las audiencias ñanza su profundidad.

La renuncia de Benedicto 1

Breves consideraciones

. El texto de la renuncia del Papa Benedicto XVI a la Sede de Pedro no deja lugar a dudas: He llegado a la certeza —ha dicho— de que la edad avanzada me ha disminuido las fuerzas para ejercer adecuadamente mi ministerio como sucesor de Pedro. Lo ha dicho con toda claridad y lucidez mental. . Esta renuncia tiene muchas lecturas. Para mí fue un acto de soberana libertad y responsabilidad. Quiso ahorrarle a la Iglesia las penas de un pontificado deteriorado y el desgaste de fuerzas y actos de gobierno que ese tiempo conlleva cuando el ritmo del mundo y de la Iglesia son tan veloces, máxime ahora que acaba de inaugurar el tiempo de la Nueva Evangelización. Le ahorra a la Iglesia y al proceso evangelizador incertidumbre y un tiempo precioso. . Es verdad que el Papa Juan Pablo II «no quiso bajarse de la cruz», como él dijo. Tampoco el Papa Benedicto lo hace. Ambos sufren por la Iglesia, pero de distintas maneras. Admitamos las diferencias, que son las que adornan y enriquecen a la Iglesia. Ningún apóstol se parece a otro. Jesús los escogió distintos, pero todos fieles hasta la muerte. . El legado del Papa Ratzinger fue su amor humilde y sabio a la Iglesia. Fue un interlocutor válido ante el mundo desde el esplendor de la verdad y la riqueza de su sabiduría. A él lo iban a escuchar, no a ver. Y tenía el don de la claridad dentro de su profundidad como pensador y como maestro. Fue un regalo de Dios a su Iglesia. Decía verdades de a kilo, que no gustaban; pero lo hacía con modestia, sin ofender. Quien tenía oídos atentos y sinceros, lo escuchaba con atención. . Tanto el Papa Juan Pablo II como el Papa Ratzinger fueron testigos y actores privilegiados durante el concilio Vaticano II. A ambos los destinó Dios para continuar esta obra con su magisterio desde la Sede de Pedro. Los planes del Señor son admirables y debemos agradecerlos de corazón. . Lo que nos resta es la confianza en Dios. Y orar por la Iglesia. La Iglesia es de Dios, y está en sus manos. Nosotros somos simples servidores. Y servidor fiel y prudente fue el Papa Benedicto XVI. Oremos por él.

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Mario de Gasperín Gasperín, obispo emérito de Querétaro


ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI 17 de febrero de 2013/ AÑO 18, No. 919

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El abrazo de México y el Papa

B

enedicto XVI visitó una sola vez México, esta única ocasión bastó para que el Papa conociera el amor que como católicos le profesábamos y también fue suficiente para que los mexicanos nos diéramos cuenta del cariño y preocupación que el Santo Padre tiene por nuestro país.

Camino a méxiCo

Aun no pisaba suelo azteca y ya hacía esas declaraciones que cimbran las conciencias, en el avión que lo traía habló de la idolatría del dinero como uno de los grandes temas a enfrentar por los mexicanos, para poder vencer al narcotráfico y a la violencia. Recalcó que detrás de la droga «hay mentira y estafa». Se promete un mundo mejor y lo que es la muerte misma. Con la misma claridad habló sobre la libertad religiosa, en «América Latina vive una esquizofrenia entre moral individual y moral pública». Contundente: «La Iglesia no es un poder político, sino una realidad de la parte de la libertad». Para el periodista Jaime Septién, en su visita hubo “Una claridad que descolocó a quienes esperaban un teólogo frío, muy diferente a Juan Pablo II, en su relación con México”.

En tiErras mExiCanas

Benedicto XVI a su llegada expresó la naturaleza de su viaje. «Vengo como peregrino de la fe, la esperanza y la caridad». Nada

que ver con las ideas de quienes señalaron que el Papa iba a lanzar un mensaje político. Millones de mexicanos estuvieron pendientes de sus palabras. Hizo recorridos en el papamóvil y miles le vitoreaban a su paso, Jaime Septién, testigo privilegiado lo narra así “Con la alegría en la mirada y en medio de un cansancio evidente, Benedicto XVI tomó un «baño de multitud» en el Bajío mexicano. Y de la religiosidad popular expresada en el monumento a Cristo Rey que corona el Cerro del Cubilete”. A dos mil 579 metros sobre el nivel del mar, la imagen de Cristo Rey del Universo, de 20

metros de altura y 80 toneladas de peso, abrió los brazos al Papa Benedicto XVI, quien sobrevoló el emblemático monumento, lugar de peregrinaciones y centro de reunión de los antiguos «cristeros». Allí el Papa recordó que «los mexicanos se acogen a su constante bendición en todas sus vicisitudes». Pero esto no basta. El Papa insistió en el hecho de que se debe hoy mostrar a Dios al mundo, pero con la razón. El catolicismo mexicano, para hacerse cultura, para hacerse valores que se vivan en la cotidianidad, tiene que dar el salto «del corazón a la razón».

“Cambió mi imagen del Santo Padre”

D

urante la visita a México de Benedicto XVI, este pernoctó en la casa de las hermanas de la Congregación Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios en León, Guanajuato. Meses después de aquel histórico acontecimiento, la directora del Colegio Miraflores, la hermana María del Rocío García, compartió con el semanario Desde la fe la emoción y los sentimientos que significó hospedar al Papa. ¿Qué fue lo que más le llamó la atención del Santo Padre? Lo que más me cautivó fue su mirada profunda, pero al mismo tiempo su paz, su sabiduría y su serenidad. ¿Cómo describe al Santo Padre después de esta visita?

Es un hombre sumamente humano, sencillo, humilde, muy austero consigo mismo y muy agradecido. Respondía con una sonrisa a cualquier atención que uno tuviera con él. Es un hombre de mucha oración, de una fe profunda, gran devoto de María Santísima. Se le veía en la forma de mirar a la Virgen. Para mí, la imagen que tenía de él ha dado un giro de 180 grados. ¿Qué ha cambiado en el Colegio Miraflores después de la visita del Papa? Ha cambiado la idea que la mayoría de la gente tenía de él. Se le tenía como un Papa serio, distante, frío… ahora la gente lo admira como persona cercana, sabia, profunda, acogedora, eso se aprecia en los comentarios de la gente. Esta visita ha dejado en el corazón

Aseguró rezar por los que sufren por la violencia desatada en las calles de varias ciudades del país, sobre todo, le pidió a los mexicanos, con San Pablo, que «no se entristezcan como los que no tienen esperanza».

Bálsamo para El Corazón

No todo fueron claras y firmes declaraciones, también hubo oportunidad de los gestos de ternura, de volver a ser como niños, En Guanajuato, ciudad patrimonio cultural de la humanidad, el Papa se encontró con una ruidosa

del pueblo mexicano una huella positiva imborrable. En los niños ha quedado impresa la imagen de un Santo Padre cercano, y para nosotras las religiosas ya ha tenido como fruto el acercamiento de cinco jóvenes con deseos de consagrar su vida a Jesús, a quienes se les está dando acompañamiento. Ojalá que esta visita sirva para que muchos jóvenes vean que merece la pena seguir a Cristo y que los seminarios y casas religiosas sean bendecidos por

sorpresa: “niños que lo elevaron a la altura de la emoción que provoca el llanto. Cientos de niños ofrecieron un espectáculo de paz y de palomas que debió calar hondo en el corazón del anciano Pontífice. Les llamó «mis pequeños amigos» y luego les dijo que él los recordaría siempre en sus oraciones y que ellos hicieran lo mismo con el Papa”. Al día siguiente, al dirigirse al altar para oficiar la misa en el parque Bicentenario, el Papa pidió bajar las ventanillas del papamóvil dio su bendición a niños al paso del convoy, dos veces se puso sombrero de charro. Horas después, aceptó salir después de cenar para oír al mariachi en el Colegio Miraflores, donde se quedó a dormir; acabó antes las ceremonias. Les dijo a los obispos de Latinoamérica: no es justo que no confíen en el trabajo de los laicos; no se olviden de la opción preferencial de los pobres, recuerden que no están solos. Fue un viaje corto pero intenso, movió corazones y el suyo se conmovió, descubrió un pueblo vibrante, hambriento de fe y de justicia, una nación cálida donde muchas veces los católicos no hacemos oír nuestra voz como deberíamos. Pero también descubrió algo de si mismo, al grado que después de este peregrinar tomó la opción de renunciar. Nos dejó una tarea: ser fiel a nuestro ser católicos, cumplir ésta será el mejor homenaje que le podemos hacer.

santas y comprometidas vocaciones. ¿Se habla de una anécdota relacionada con palomas… Fue muy significativa porque, desde el sábado en la mañana, llegaron cinco palomas mensajeras que estuvieron entre los árboles del jardín y en la entrada a la casa. Cambiaban de un lado a otro, pero no salían de la casa. El día que el Santo Padre se marchó, las palomas también se fueron y no las volvimos a ver.


17 de febrero de 2013/ El Observador

Ser Joven

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«Si se quedan, yo también» L

as anécdotas y testimonios sobre la presencia de Benedicto en las Jornadas Mundiales de la Juventud son muchas, pero hay una que vale la pena rescatar. Una hondureña que estuvo muy cerca al Papa Benedicto XVI en la vigilia de oración en el aeródromo de Cuatro Vientos durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Madrid, reveló que en tres ocasiones, cada una más firme que la anterior, el Santo Padre se negó a retirarse del lugar ante la tormenta que cayó esa noche. En Roma, a donde llegó para participar en una ordenación diaconal en el Pontificio Colegio Norteamericano, la joven periodista y anfitriona en varios eventos de la JMJ, Érika Rivera, explicó que la noche del sábado 20 de agosto «los maestros de ceremonia le preguntaban (al Papa) si quería retirarse porque estaba lloviendo mucho y había un fuerte viento. Él les decía que no se iba a ir. De hecho dos veces movió el índice indicando ‘no, no, no’». Por tercera vez los más cercanos a Benedicto XVI le preguntaron si quería retirarse. Esta vez la respuesta del Papa fue más firme, señalando al millón de jóvenes empapados luego de un fortísimo día de sol que superó los 40 grados: «si ellos se quedan, entonces yo también». «Y cuando dijo eso, nosotros los que estábamos cerca de él, nos pusimos muy contentos de tenerlo como Santo Padre. Así que fue fantástico, una experiencia única», dijo la joven Érika. En medio de las sillas plásticas volando, bajo los truenos y relámpagos, empapados, cantando y coreando «¡Esta es la

Una joven hondureña reveló que el Papa se negó por tres veces a abandonar Cuatro Vientos durante la tormenta.

juventud del Papa!» y «¡Be-ne-dic-to!», los jóvenes esperaban que el Pontífice reiniciara su discurso. «No teníamos miedo de nada porque podíamos ver que él era el que más sereno estaba», dijo Rivera. «Transmitía mucha serenidad, mucha calma y por ello, sabes, nos preguntamos confiadamente: ¿qué más nos podría pasar?», añadió. Cuando la lluvia paró tras unos 15 minutos, el Papa agradeció a los jóvenes reunidos y dijo: «Gracias, gracias por esa

alegría. Gracias por esa alegría y resistencia. Nuestra fuerza es mayor que la lluvia, gracias. El Señor con la lluvia nos manda muchas bendiciones. Sois un ejemplo». Tras leer los saludos que había preparado en distintos idiomas vino la adoración eucarística. El Santísimo Sacramento fue colocado en una joya de la orfebrería de Toledo, una custodia del año 1600 de un metro ochenta de alto. Infocatolica.com

LAS REDES SOCIALES CON EL PAPA

Si bien son muchos los ataques en las redes sociales en contra de Benedicto XVI, también son muchos los seguidores. Jóvenes católicos se han encargado de difundir su mensaje con fanspages que día a día ganan cientos de seguidores.

SEGUIDORES:

Benedictus.papam.XVI Benedicto-XVI Benedetto16

45.953 31.675 163.843

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17 de febrero de 2013/ El Observador

Ser Joven

Extrañará

Cada Jornada Mundial de la Juventud se caracteriz a tres de ellas y sus men

E Para que la Jornada Mundial de la Juventud Río2013 sea llevada a cabo, muchas vocaciones y corazones trabajan encaminados hacia el anuncio de la Buena Nueva.

La JMJ en Río, va E

l Papa no irá a Río, donde le esperaban las Jornadas Mundiales de la Juventud. La ciudad recibió la noticia en pleno carnaval, pero se apresuró a informar que la renuncia no afectará al encuentro de jóvenes católicos que tendrá lugar entre los próximos 23 y 28 de julio. Lo confirmó durante la mañana en una Misa celebrada en el barrio carioca de Villa Isabel el arzobispo de Río de Janeiro, don Orani Tempesta. «Agradecemos al Papa el haber escogido nuestra ciudad para ser sede de la Jornada Mundial. Él también dio un ejemplo para todas las personas en este mundo de hoy en el que nadie quiere dejar su cargo. Dio un ejemplo a la humanidad», afirmó el arzobisp. «Id y haced discípulos a todos los pueblos» (cf. Mt 28,19). Es el Mensaje

del Santo Padre Benedicto XVI a los jóvenes del mundo, con ocasión de esta Jornada. «Una llamada apremiante»; «Sed discípulos de Cristo»; «Id»; «Llegad a todos los pueblos»;«Haced discípulos»;«Firmes en la fe»; «Con toda la Iglesia»; «Aquí estoy, Señor». Son los 8 puntos que forman el Mensaje Pontificio para la JMJ de Río de Janeiro, en el que Benedicto XVI, además de evocar a su amado Predecesor el Beato Juan Pablo II, recuerda que al final de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, bendijo a algunos jóvenes de diversos continentes que partían en misión y que la Iglesia confía en la juventud, a la que el Papa renueva la invitación a no tener miedo, pues «Jesús, Salvador del mundo, está con nosotros todos los días».

Benedicto XVI desea a los jóvenes que la Virgen María los acompañe en su misión de testigos del amor de Dios.

l paso de Benedicto XVI por la Iglesia también será recordado por miles de jóvenes que con alegría recibieron su mensaje durante las últimas tres Jornadas Mundiales de la Juventud. Aunque no goza de juventud física, el Papa siempre mostró optimismo. Basta recordar ese momento en la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid 2011 durante la misa de clausura, en que, sin importar la lluvia, se mantuvo junto a los cientos de jóvenes que lo acompañaban; usó el humor para hacer a un lado el clima.

COLONIA, ALEMANIA 2005 Fue la primera Jornada Mundial de la Juventud para el Santo Padre. El nuevo Papa no era esperado como un mesías, sino como un Papa alemán que regresaba a su país natal para conquistar a los jóvenes con su palabra. A nivel político, lanzó dos señales de alerta. El auge del antisemitismo, contra el que el Papa alertó firmemente en su visita a la sinagoga. Y el terrorismo de origen religioso, frente al cual, ante los responsables musulmanes, el Papa indicó como mejor camino el de la lucha contra la intolerancia y el del respeto, rechazando la fatalidad del odio para construir una civilización de paz. A nivel pastoral, se pueden destacar dos líneas fuertes. En primer lugar, continuidad con su predecesor y con la línea del Concilio Vaticano II para avanzar hacia la unidad de los cristianos, el ecumenismo, así como en el diálogo con el judaísmo y el islam, a condición de conocer bien y asumir las diferencias, a las que no se puede renunciar. También se dio una novedad en el programa propuesto a los jóvenes. Propuso una idea ambiciosa: «cambiar el mundo». Pero no con la fuerza del poder, ni con «órdenes impartidas desde lo alto de un trono», sino aprendiendo el «estilo de Dios»: no «nos construimos un Dios privado», de manera que «no hay caminos privados» en la Iglesia, explicó Benedicto XVI. Los jóvenes tienen que desarrollar una «sensibilidad hacia las necesidades de los demás», que se manifiesta «en la disponibilidad para compartir».

EL PAPA EN TWITTER

SYDNEY, AUSTRALIA 2008 En Sydney Benedicto llevó mensajes que quedaron grabados para los más de 200 mil jóvenes que asistieron. «Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, de nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo. Solo entonces podemos permitirle que encienda nuestra imaginación y plasme nuestros deseos


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Ser Joven

Los jóvenes

án a Benedicto

za por contar con la presencia del Papa; el aún pontífice Benedicto XVI asistió nsajes quedarán en la memoria de miles de jóvenes

promesas de nuestro Señor, según las cuales cada vez que ofrecemos nuestra creatividad, nuestros recursos, nuestras personas, recibimos después todo con abundancia». «El amor auténtico es ciertamente bueno. Cuando amamos somos plenamente humanos. Pero a menudo se cree amar cuando en realidad se tiende a poseer o a manipular a la otra persona. A veces los demás son tratados como objetos para satisfacer las propias necesidades. ¡Qué fácil es ser engañado por las tantas voces que en nuestra sociedad sostienen un enfoque permisivo de la sexualidad sin prestar atención a la modestia, al respeto propio y a los valores morales que confieren calidad a las relaciones humanas!».

«Confiemos siempre en el poder de la misericordia de Dios. Todos somos pecadores, pero su gracia transforma y renueva nuestra vida».

más profundos. Por eso, la oración es tan importante: la oración cotidiana privada en la tranquilidad de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia». «Una nueva generación de cristianos está llamada a contribuir a la construcción de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada con atención, no rechazada o temida como una amenaza y, por tanto, destruida. Una nueva época

»«Todo es don de Dios. Y sólo reconociendo esta dependencia vital del Creador, encontraremos libertad y paz».

en la que el amor no sea ávido o egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, un amor que promueva su bien e irradie alegría y belleza. Una nueva era en la que la esperanza nos libere de la superficialidad, de la apatía y del egoísmo que dañan nuestras almas y envenenan las relaciones humanas». «Hay más alegría en dar que en recibir. No duden jamás de la verdad de las

Madrid 2011 Madrid fue una ciudad muy movida en el verano del 2011; más de dos millones de jóvenes llegaron para escuchar al Papa. En esta jornada Benedicto recalcó la importancia de vivir la fe dentro de la Iglesia. Dijo que «la Iglesia no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios. El mismo Cristo se refiere a ella como ‘su’ Iglesia. No se puede separar a Cristo de la Iglesia, como no se puede separar la cabeza del cuerpo». Benedicto XVI les recalcó a los jóvenes que no basta con «estar» dentro de la Iglesia, que la fe implica una actitud en la vida, una decisión de transformar la realidad. Los jóvenes católicos deben tener una especial atención a los enfermos y los marginados de la sociedad. «Que ninguna adversidad los paralice», fue uno de los mensajes más repetidos por el Pontífice. Desde la llegada al aeropuerto de Barajas dijo a los jóvenes católicos que no teman el encuentro con Cristo y el aspirar a grandes ideales. A partir de ahí les animó a difundir el mensaje del Evangelio. A su juicio, «no se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no se guarden a Cristo para ustedes mismos. Comuniquen a los demás la alegría de nuestra fe. El mundo necesita el testimonio de nuestra fe, necesita ciertamente a Dios».

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2005 En el año 2005 la juventud recibió de brazos abiertos la primera jornada conducida por el Papa Benedicto XVI, realizada en su tierra, Alemania. Colonia fue la ciudad sede de la 20ª JMJ, que tuvo como lema: «Hemos venido a adorarle» (Mt 2,2) y recibió aproximadamente a un millón y medio de peregrinos.

2008 “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hch 1,8), fue el lema de la JMJ de Australia, en 2008. En la ciudad de Sidney millones de jóvenes cruzaron los continentes para participar de la 23ª edición de la Jornada.

2011 En agosto de 2011 cerca de dos millones de jóvenes se reunieron para la 26ª Jornada Mundial de la Juventud, realizada en Madrid, España, con el lema: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (Col 2, 7).


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Ser Joven

La juventud debe ser amada y comprendida Antes de irse, el Papa Benedicto XVI encomendó la tarea de poner especial atención a los jóvenes emergentes, una realidad en la Iglesia

E

n uno de sus últimos mensajes, dirigido a los jóvenes, Benedicto hizo alusión a las «Las culturas juveniles emergentes», tan necesitadas de la comprensión social, cultural, política y sobre todo de la Iglesia. El Papa manifestó el deseo de que el trabajo que haga el Pontificio Consejo para la Cultura sea fructífero para que contribuya «a la acción de la Iglesia en la realidad juvenil; una realidad, compleja y articulada que ya no puede entenderse dentro de una base cultural homogénea sino dentro de un horizonte... determinado por una pluralidad de puntos de vista, de perspectivas y estrategias». El pontífice habló del «clima difuso de inestabilidad que afecta a los sectores culturales, políticos y económicos» -recordando en este último la dificultad de los jóvenes para encontrar trabajo- y que repercute en el ámbito psicológico y relacional. «La incertidumbre y la fragilidad que caracterizan a tantos jóvenes, a menudo les empujan a los márgenes, les hacen casi invisibles y ausentes en los procesos culturales e históricos de las sociedades (...) La esfera afectiva y emocional se ve fuertemente afectada por este clima.... que da origen a fenómenos aparentemente contradictorios, como la espectacularización de la vida privada y la autosuficiencia narcisista. También la dimensión religiosa, la experiencia de la

El Papa se refirió a los jóvenes de muchos países del Tercer Mundo que representan con sus culturas y sus necesidades «un desafío a la sociedad de consumo globalizado».

fe y la pertenencia a la Iglesia se viven, a menudo, desde una perspectiva privada y emotiva». Sin embargo, no faltan los datos positivos, como el voluntariado, «las experiencias de fe sincera y profunda,...los esfuerzos para construir, en muchas partes del mundo, sociedades que respeten la liber-

tad y la dignidad de todos, empezando por los más pequeños y más débiles». «Todo esto -ha subrayado- nos consuela y nos ayuda a trazar un cuadro más preciso y objetivo de las culturas juveniles. No podemos, por lo tanto, conformarnos con descifrar los fenómenos culturales juveniles siguiendo paradigmas consoli-

dados, que se han convertido en clichés, o analizarlos con métodos que ya no son útiles, partiendo de categorías culturales superadas e inadecuadas. Estamos, en definitiva, ante una realidad sumamente compleja pero fascinante, que debe ser comprendida a fondo y amada con un gran espíritu de empatía, una realidad en la que hay que prestar suma atención a las líneas de fondo y al devenir». El Papa se refirió a los jóvenes de muchos países del Tercer Mundo que representan, con sus culturas y sus necesidades, «un desafío a la sociedad de consumo globalizado y a los privilegios de la cultura establecida, de los cuales se beneficia un pequeño grupo de la población del mundo occidental». En consecuencia, «las culturas juveniles, también son ‘emergentes’ porque demuestran una profunda necesidad, una petición de ayuda o incluso una ‘provocación’ que no puede ser ignorada ni descuidada, tanto por la sociedad civil como por la comunidad eclesial». Benedicto XVI ha reiterado su preocupación por la denominada «emergencia educativa», a la que acompañan otras emergencias que afectan a las diferentes dimensiones de la persona y a sus relaciones fundamentales «como las dificultades crecientes en el campo de trabajo o el esfuerzo por ser fiel, en el tiempo, a las responsabilidades asumidas».

FUE BENEDICTO TENDENCIA EN TUITER

Durante seis horas la renuncia de Benedicto XVI hizo eco en tuiter. El 11 de febrero los usuarios de México y el mundo colocaron #hashtags alusivos al tema en el primer lugar. La cuenta que el pontífice abrió el 12 de diciembre pasado, en diferentes idiomas, también se llenó de mensajes de apoyo.


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FECHAS RELEVANTES DE UN PONTIFICADO

ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI AÑO 18, No. 919

jorge.traslosheros@cisav.org

JOSEPH RATZINGER ES ELEGIDO PAPA

ENE

PUBLICA SU PRIMERA ENCÍCLICA

2006

DEUS CARITAS EST (DIOS ES AMOR)

2007

SE PRESENTA

ABR

ABR

MAR

MAY

POR JORGE E. TRASLOSHEROS

2006

CELEBRA SU PRIMER CONSISTORIO

JESÚS DE NAZARET,

2007

PUBLICA SU SEGUNDA ENCÍCLICA

PRIMER VIAJE A ESTADOS UNIDOS

SPE SALVI (SALVADOS EN LA ESPERANZA)

2007

2008

ABR

JUN

2006

SU PRIMER LIBRO EXIGE A MARCIAL MACIEL, COMO PAPA FUNDADOR DE LOS LEGIONARIOS DE CRISTO, QUE RENUNCIE ESTIPULA QUE SU SUCESOR SERÁ ELEGIDO POR MAYORÍA DE DOS TERCIOS

NOV

2010

TERCER VIAJE DEL PAPA A ALEMANIA

EL PAPA INDULTA A SU EXMAYORDOMO, PAOLO GABRIELE

2013

NOV

DIC

2012

BENEDICTO XVI ENVÍA SU PRIMER MENSAJE EN TUIT

2012 2012

DIC

2011

CELEBRA EL CUARTO CONSISTORIO DE SU PONTIFICADO. NOMBRA 22 NUEVOS CARDENALES

PRIMER VIAJE DEL PAPA A LÍBANO

2012

2011

ENE

PROCLAMA BEATO A SU PREDECESOR, JUAN PABLO II

ENE

2011

SEP

2011

2010

FEB

2012

PRESIDE EN MADRID LA XXVI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD (JMJ) VIAJA A MÉXICO Y A CUBA SEP

2009

SE REVELAN LOS ESCÁNDALOS DE PEDERASTIA EN LA IGLESIA

SE PRESENTA EL CONSEJO PONTIFICIO PARA LA PROMOCIÓN DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

AGO

2010

OCT

VISITA PASTORAL Y DE ESTADO AL REINO UNIDO

SEP

EL VATICANO ACOGE A LOS ANGLICANOS QUE LO DESEEN

MAR

2010

ABR

(CARIDAD EN LA VERDAD)

LEVANTA EXCOMUNIÓN A OBISPOS CONSAGRADOS LEFEBVRIANOS

ABR

CARITAS IN VERITATE

MAY

2009

JUL

PUBLICA LA TERCERA ENCÍCLICA

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OBRASYRAZONES

JOSEPH RATZINGER

2005

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PUBLICA LA INFANCIA DE JESÚS CON EL QUE CIERRA SU TRILOGÍA DE LIBROS SOBRE JESÚS

BENEDICTO XVI ANUNCIA QUE ABANDONARÁ EL PONTIFICADO EL 28 DE FEBRERO PRÓXIMO.

Un acto de confianza en Dios. L a renuncia de Benedicto XVI ha despertado diversas especulaciones. Por decirlo de alguna manera, el chisme se apoderó de Radio Pasillo. Es indispensable salir al paso de la conseja mediática para escuchar al emisario del mensaje y comprender las consecuencias para la Iglesia católica. Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, cuyo carisma es la palabra, con la claridad y honestidad que le han caracterizado durante su vida, se constituyó en vocero de sí mismo y comunicó su renuncia en un mensaje sin dobleces. No existe una sola razón para no creer en sus palabras. Su pequeño texto se sintetiza en dos ideas: coherencia y humildad. Recomiendo, antes que nada, la lectura atenta de lo que Ratzinger en efecto dijo. Su renuncia es producto de un largo y sereno proceso de oración y discernimiento por el cual llegó a la convicción de que ya no está en plena capacidad para enfrentar las responsabilidades que implica el Papado. Su salud se ha deteriorado con rapidez en los últimos meses, según explicó. Acorde a sus palabras, el ministerio de San Pedro es un servicio (eso quiere decir ministerio) de naturaleza espiritual, que requiere de un gran vigor «del cuerpo y del espíritu» para anunciar el Evangelio con obras y palabras, también sufriendo y rezando. Es decir, no es un hueso político, ni debe ser entendido como el ejercicio del poder cual si fuera el trabajo de un gobernante. La teología que subyace al mensaje va muy acorde a las razones del Evangelio: se sirve donde Dios manda, cuando Dios llama y mientras Dios quiere. Se requiera de inmensa humildad para darse cuenta de esto. Se confirma una vez más que la grandeza de un hombre es del tamaño de su humildad. La decisión, explica en su mensaje, la ha tomado con «plena libertad». En esto consiste la tan llevada y traída libertad de los hijos de Dios, de la cual nos habla el Nuevo Testamento, y no en el cumplimiento de caprichos personales a la moda. Con la misma libertad termina su mensaje agradeciendo por el amor y el trabajo de quienes le han apoyado en el ejercicio del Ministerio. Empiezan las especulaciones sobre el futuro de la Iglesia. Las cosas que se pueden leer son, en verdad, sorprendentes. Ni la Iglesia se encuentra al borde del abismo, ni la renuncia implica un radical cambio dentro la catolicidad. Antes bien, consolida una herencia y mete orden a la sucesión

pontificia. Me explicaré. La herencia de Benedicto es múltiple, entre lo cual cabe destacar, en primer lugar, su magisterio, es decir, que en el terreno de las palabras le devolvió a la Iglesia el habla y, con ello, claridad en su misión y mensaje. Es imperativo decir bien las cosas llamando siempre a la razón, sin ocultar identidades, sin negociar el Evangelio. Tal y como nos dijo en su viaje a México, es necesario meterle inteligencia a la religión para que entren en contacto fe y razón. Católicos descafeinados, incapaces de transmitir el mensaje con claridad, no le quitan el sueño a nadie. Benedicto XVI deja una Iglesia en mucho mejor condición que hace ocho años. Emprendió reformas disciplinarias y litúrgicas de gran calado que pusieron a la Iglesia dentro de la ruta correcta; pero sobre todas las cosas llevó a buen término el legado del Concilio Vaticano II. Sus últimas acciones se asocian directamente a la celebración del año de la fe y el sínodo ordinario de obispos para la Nueva Evangelización. La Iglesia recuperó su palabra, está corrigiendo lo que en disciplina y liturgia era necesario y tiene clara su misión para el tercer milenio. Nada más fuera de la lógica que esos escenarios catastrofistas que más parecen expresiones de malos deseos que análisis serenos. Antes bien, sucede lo contrario a una tragedia. Gracias a la renuncia, se podrá llevar a cabo una sucesión pontificia muy ordenada, fuera de especulaciones, evitando la pausa de incertidumbre causada, de manera natural, cuando el Sumo Pontífice va perdiendo sus facultades. El Papa Ratzinger no deja en manos ajenas el gobierno de la Iglesia. Renuncia cuando aún puede decir su palabra fiel al ministerio de san Pedro. Algo muy digno de ser considerado. El Colegio de Cardenales que elegirá al nuevo Papa está formado, en su mayoría, por personas nombradas por Benedicto y formadas ya dentro de los lineamientos del Concilio. Si los electores comprenden bien el mensaje de la renuncia, entonces elegirán un hombre con gran capacidad de gestión, juventud y vigor. La Iglesia, es muy probable, contará con el primer Papa ya perteneciente a las nuevas generaciones. Un dato de la mayor relevancia. La razón que explica la renuncia de Benedicto XVI me parece contundente: es un acto de confianza en Dios por amor a la Iglesia. El presente y futuro de la Iglesia es claro y cierto.


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ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI

La intimidad de un gesto

AÑO 18, No. 919

REFLEXIÓNALVUELO WALTER TURNBULL

¿Por qué se va Benedicto XVI? Cinco comentarios prudentes para no especular

L

a dimisión de Benedicto XVI es ciertamente sorpresiva, pero hay que pensar que está en todo su derecho, como todo lo que él hace; fue tomada con la intención de servir mejor a Dios y a la humanidad y con toda la capacidad analítica del hombre más brillante del mundo.

1. Juan Pablo II, cuando se sintió enfermo, siguió adelante, «sin bajarse de la cruz». Benedicto XVI, en cambio, ha decidido retirarse y dejar el lugar a otro físicamente más capaz. No se debe comparar una decisión con otra. Las circunstancias son diferentes. Yo estoy seguro de que las dos fueron inspiradas por el Espíritu Santo. Tal vez Benedicto XVI ha notado que en el momento actual la presencia física del Santo Padre es muy importante, y se siente incapaz de cumplir con ese requisito, aunque intelectual y espiritualmente su presencia sigue siendo insuperable. Es la perspectiva de un hombre que sabe mucho más que nosotros y tiene mucha más capacidad de análisis. 2. No se debe jamás temer que la falta de un Papa vaya a traer problemas. Dios siempre manda el Papa que se necesita en ese momento. Yo creo que hasta los Papas que consideramos más malos, tal vez por su conducta personal, han sido el Papa que se necesitaba en ese momento. Nadie pensó que Juan Pablo II pudiera ser reemplazable y, sin embargo, Benedicto XVI llenó el hueco perfectamente. Hay que considerar que lo que hace bueno a un Papa no es su personalidad o su capacidad, sino la inspiración de Dios que Jesús prometió a Pedro.

El Papa que venga después seguramente no será tan carismático como Juan Pablo II ni tan buen teólogo como Benedicto, pero será, una vez más, el hombre que Dios necesita en este momento. 3. Juan Pablo II nos dio un ejemplo de valor al seguir adelante a pesar de su debilidad. Benedicto XVI nos da un ejemplo de humildad, tan importante para el mundo actual como lo es el valor. Cada uno aportó un buen ejemplo, seguramente el que más necesitaba el mundo. 4. Entre los enemigos de Dios ya empezaron a surgir los comentarios estúpidos: que si Benedicto estaba demasiado sometido a presiones, que si el número de católicos ha descendido, que si fue presionado por una mafia dentro del Vaticano… Todos esos son, ni más ni menos, inventos del enemigo. Simplemente, sobre el mencionado descenso en el número de católicos, si ven estadísticas serias, se encontrará que es solo un embuste. El número de católicos se ha mantenido igual en los últimos años, y las presentaciones en público de Benedicto XVI, incluyendo sus «Ángelus», sus audiencias, etc… siempre han tenido tanto audiencia como las de Juan Pablo II. 5. Ya andarán los lenguas largas de esta entrañable sociedad liberal buscando pelos en la sopa para atacar a Benedicto y/o a la Iglesia, pero nosotros no debemos abrigar otro sentimiento que la gratitud a Benedicto por su maravillosa entrega y a Dios por habérnoslo dado.

DIRECTORIO El Observador

®

DE LA ACTUALIDAD DE LA ACTUALIDAD

Dirección: Jaime Septién Crespo Dirección adjunta: Maité Urquiza de Septién Dirección de ediciones: Rogelio Hernández Murillo

De las varias lecturas que ofrece el suceso, la más evidente es la estricta coherencia que en todo momento ha caracterizado su gestión y su deseo de avanzar en el desmantelamiento de las protuberancias que aun padece la Curia Romana como herencia de una era triunfalista. Por Francisco Septién Urquiza

T

odo ser humano se encuentra solo ante la inmensidad de la existencia. Sostenida por un soplo que no se entiende pero se siente, la mirada se aviva ante el infinito, ante el misterio de los orígenes. Joseph Ratzinger es un hombre ante su debilidad, Benedicto XVI un Papa ante su misión; las razones sobran cuando se ama. La vida pasa de forma vertiginosa entre los estudios, las obligaciones, las promesas cumplidas e incumplidas, el silencio y el ruido, la noche y el día; nada detiene el tiempo, nada nos permite desandar el camino recorrido. Sin embargo, hay ciertos gestos que realiza el ser humano que abren un espacio donde el tiempo no corre, donde el tiempo se detiene a contemplar; son los gestos que trascienden el momento,

los que en su sencillez abren un camino nuevo. No son constantes, ni recurrentes, pero nos interpelan en lo más profundo; la anatomía de un gesto de renuncia es tan perfecta que solo se entiende en la intimidad del silencio. El gesto de Joseph Ratzinger al renunciar a ser Benedicto XVI, Obispo de Roma y Vicario de Cristo en la Tierra, es tan humilde que convierte los palacios del Vaticano en un humilde establo que regresa al cristianismo a su origen sencillo de pesebre. Es un gesto que descubre al mundo que lo importante es saber renunciar; no huir, no perdurar… mirar de frente al destino y aceptarlo. El gesto dura un instante, entre la neblina de la irrealidad que lo rodea. La respiración se detiene, la habitación se cubre de un silencio absoluto, las miradas atónitas buscan una respuesta lógica

Contraloría: María del Carmen Velasco de Uresti. Editora «Tema de la semana»: Diana Rosenda García Bayardo. Jefe de información: Omar Árcega Escobedo. Editora «Ser Joven»: Rubicela Muñiz Patiño. Editor asociado: Francisco Septién Urquiza. Jefatura de ventas: Patricia Flores de Aboytes. Coordinador de distribución: Agustín Morales Cabello. Coordinador de logística y difusión: Óscar Uresti Serrano. Diseño: Octavio

en terrenos donde la lógica ya no es útil… el tiempo se detiene a contemplar. Algo grande acaba de pasar. Un instante después el gesto pasa, la vorágine comienza. La lógica, en su soberbia, comienza a interpretar; sin éxito y con desgana le da paso a su hermana menor, la especulación, para que intente dotar de coherencia lo que carece de coherencia. Comienza el circo, y tristemente, encandilados por las piruetas de la engañosa especulación, nos olvidamos del gesto, de su perfección, de su lección. La misión de un buen católico, ante este gesto de renuncia tan humilde, es olvidarse del ruido irritante que produce el circo de la especulación, y en silencio desentrañar el sentido que tiene para nuestras vidas. Como el tiempo, detenernos a contemplar y recordar que las razones sobran cuando se ama.

Espinosa Murillo. Diseñador asociado: David Montes. Crédito y cobranza: Fernando Maya Solano. Secretaria y suscripciones: María del Refugio Rojas de Hernández. Agentes de distribución y cobranza: Carmelo Aguillón Sánchez y Salvador González Núñez. Mensajería: Alfonso Sánchez y Arrieta. Asistente de oficina: Teresita Solano de Maya. Redes sociales: Jesús V. Picón. Asesor contable-fiscal: Clemente Chauvet Flores.

El Observador de la actualidad. Publicación semanal de Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. Reforma No. 48, Centro histórico, C.P. 76000, Santiago de Querétaro, Qro., Tels. (442) 214-1842, 224-1454 y 214-5475, lada sin costo fuera de Querétaro 01 800-253 3501.- Correo electrónico: mensaje@elobservadorenlinea.com - Número de Certificado de Licitud de Título 9598.- Número de Certificado de Licitud de Contenido 6695.- Número de Reserva al Título en Derechos de Autor 1080200/2001.- Precio del ejemplar: $10.00.- Suscripción anual en la ciudad de Querétaro (aplican restricciones): $450.00 - Impresión: Rotativas y talleres gráficos S.A. de C.V. Cerro del Chiquihuite No. 25, Col. Las Américas, Querétaro, Qro. Permiso de publicación periódica, autorizado por Sepomex Núm. PP22-0001. Los artículos firmados son responsabilidad del autor.


TEMA DE LA SEMANA

ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI 17 de febrero de 2013/ AÑO 18, No. 919

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¿Papa «renuente»? Por J. Jesús García y García «Una virtud divina envuelve la vida humana» (CICERÓN) ¿Hay una panacea universal, un elíxir de larga vida, elaborado por la ciencia, que nos permita suprimir esa necesidad vital que es la religión? Para erradicar ésta «sería menester —nos dice el padre Antonin-Dalmace Sertillanges, O. P.— suprimir el misterio, suprimir el sufrimiento [cuyo límite no es igual para todos], la muerte, la insuficiencia vital, la rivalidad entre el bien y el mal en nuestro interior». Porque tales cosas fácilmente nos llevan a buscar el consuelo, el sostén, la promesa, en lo eterno. Porque vemos cómo este universo nos sostiene y nos nutre, pero al menor movimiento de su masa nos zarandea, nos derriba y muy pronto nos sepulta. La religión es demandada por un esfuerzo de adaptación y totalización de la vida. «Estamos —concluye el mismo extraordinario escritor— fundados en Dios, y sin Él carecemos de lo mejor de nosotros mismos». Somos parte de una vasta comunidad que profesa el cristianismo. Esta religión, sobre todo en su vertiente católica, tiene una nota exclusiva: celoso y eficaz, el Espíritu Santo atiende a la perdurabilidad del ser y naturaleza de la Iglesia. Ante esta perspectiva, ¿quién teme a un cambio papal? Comandada hasta hoy por 265 Papas, la Iglesia católica, superados ya dos milenios, subsiste «conservando la unidad del espíritu en el vínculo de la paz», como diría el Apóstol de los Gentiles. Plugo a Jesucristo que su Iglesia tuviera un dogma y una autoridad. Conservar esa forma organizativa es labor de los Papas. Por eso algunos nos alegramos, en los principios del pontificado de Benedicto XVI, que éste fuera calificado de conservador (un término que no es peyorativo de origen, pero que lo denigraron los partidarios del modernismoprogresismo). ¡Cómo no alegrarnos, si era entonces y es siempre lo que necesitamos! Requiere la Iglesia ser mantenida al margen de pruritos de democracia y pugnas impulsoras de desviaciones «actualizadoras»; porque esas son virtudes propias de otros ámbitos, no de los de la fe. Algunos comunicadores inventaron a Benedicto el calificativo de «renuente»,

es decir, indócil, remiso, porque no aceptó el condón, el aborto, la eutanasia, el «matrimonio» homosexual y el sacerdocio femenino. Ahora se nos va el piloto que manejaba el timón de forma súper equilibrada. No le hemos de pedir un sacrificio desmedido, mortal. El temperamento alemán no es igual al temperamento polaco. De una manera providencial, Benedicto XVI quedó inscrito en la lista de los Papas habidos desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy. Repasemos los nombres. Todos ellos están en vías de canonización y lo estará también, a su tiempo, Benedicto XVI-Joseph Ratzinger, no sin merecimientos singulares. La separación de un segmento de la lista de los Papas tiene por objeto ubicar al que se va en la era de la súper tecnología, que empezó en tiempos de la segunda conflagración universal, o muy poco antes o muy poco después, con notables descubrimientos y asombrosos adelantos técnicos y políticos, como el descubrimiento de la radiactividad artificial, la introducción de la terapéutica de las vitaminas y las sulfamidas, la penicilina, el DDT, el mejoramiento (para mal) del armamento guerrero, la fisión nuclear y por fin la devastadora y temible bomba atómica, la televisión, la elaboración de la Carta de las Naciones Unidas y después, en cascada, adelantos tecnológicos de muy variada naturaleza. Los Papas: El número 260, Pío XII, Eugenio María Giuseppe Giovanni Pacelli, italiano, sucesor de San Pedro del 2 de marzo de 1939 al 9 de octubre de 1958. De él se recuerda, entre muchas otras cosas, la defensa que hizo de los judíos perseguidos por el régimen nazi, labor a la que los enemigos de la Iglesia le cambiaron el signo, poniéndoselo negativo. El primero de noviembre de 1950 y mediante la constitución apostólica Munificentissimus Deus promulgó la doctrina de la Asunción de la Virgen como dogma de fe católica. Murió por agotamiento. El número 261, Juan XXIII, Angelo Giuseppe Rocalli, italiano, que fungió como jefe de la Iglesia del 28 de octubre de 1958 al 3 de junio de 1963. Su recuerdo inmarcesible se adorna con la convocatoria al concilio Vaticano II y la expedición de las encíclicas Mater et Magistra y Pacem in terris, monumentos señeros de la Iglesia. Murió de

cáncer en el estómago y por no dejarse operar temiendo que el rumbo del concilio se desviara de lo estipulado. El número 262, Pablo VI, Giovanni Battista Montini, italiano, que desempeñó el papado del 21 de junio de 1963 al 6 de agosto de 1978. Le tocó dar cima al concilio Vaticano II. Papa intensamente mariano. Primero en visitar Tierra Santa. Propiciador de encuentros con líderes de otras confesiones. Expidió la encíclica Humanae vitae sobre el control de la natalidad. Murió de infarto masivo al miocardio, causado básicamente por el cansancio de poco más de 15 años de labores pontificias. Número 263, Juan Pablo I, Albino Luciani, italiano, Papa del 26 de agosto de 1978 al 28 de septiembre de 1978 (sólo 33 días de pontificado). Hiso fama de Papa afable. Su temprana muerte le impidió iniciar alguno de sus planes. Murió de un infarto. Se han inventado muchas versiones sobre su muerte. Número 264, Juan Pablo II, Karol Joseph Wojtyla, polaco. Papa del 16 de octubre de 1978 al 2 de abril de 2005. Juan Pablo «el Grande», con una vida plagada de méritos. Desde el momento de su elección emprendió una tarea inmensa para acrecentar la universalidad de la Iglesia. Se lanzó a una serie de viajes a través del mundo (104 fuera de Italia), como ninguno de sus predecesores había hecho (y como ninguno de sus sucesores, quizá, podrá volver a hacer). Sufrió un atentado (herida en el abdomen) el 13 de mayo de 1981 en plena plaza de San Pedro. Murió en el Vaticano, en medio de grandes sufrimientos. Número 265, Benedicto XVI, Joseph Aloisius Ratzinger, alemán. Papa del 19 de abril de 2005 hasta el 28 de febrero de 2013, día para el que tiene anunciado su retiro. Escritor de grandes vuelos, con especialidad en teología. Laureado en muchas academias científicas y literarias de Europa. Hizo varios viajes al extranjero y en ello incluyó en una ocasión a México. Mayor información sobre él en todo este número de El Observador. El Papa número 266 va a ser electo con la mediación del Espíritu Santo. No desmerecerá ante ninguno de sus antecesores. La comunidad católica está asegurada contra inducciones perversas. «Las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ella…»

Poderoso contra Satanás El conocido sacerdote italiano Gabriel Amorth ha contado en su más reciente libro, El último exorcista, cosas que enlazan su ministerio de exorcista con el pontificado de Benedicto XVI. Revela que el Papa Ratzinger realizó un exorcismo en el año 2009. Fue durante una audiencia general celebrada no en el Aula Pablo VI sino en la plaza de San Pedro porque era en el caluroso mes de mayo y había muchos peregrinos. Entre los muchos asistentes estaba un grupo formado por dos jóvenes mujeres, asistentes del padre Amorth, y dos muchachos, de nombres Giovanni y Marco, que estaban poseídos, y a quienes ellas llevaron a la audiencia «pensando que podría hacerles bien», cuenta el sacerdote. No podían acercarse mucho porque no tenían boletos de entrada, pero entonces una de ellas dijo sentirse mal —probablemente lo dijo como estratagema—, entonces los guardias suizos la colocaron con sus acompañantes en los sitios reservados a personas discapacitadas. Continúa el padre Amorth: «Ninguno de los dos [poseídos] habla. Están extrañamente silenciosos». Pero a las diez de la mañana apareció Benedicto XVI de pie en un jeep. Los dos muchachos se mostraron inquietos; sus acompañantes femeninas intentaban tranquilizarlos, pero de la boca de Giovanni salieron estas palabras con una voz que no era la suya: «No soy Giovanni». Cuando el Papa descendió del vehículo y saludó a las personas en primera fila, los jóvenes poseídos comenzaron a aullar. El Papa, al verlos tirados en el suelo, temblando, vociferando y mirándolo con odio, los bendijo, acción que los lanzó tres metros más lejos y los hizo dejar de aullar al instante para echarse a llorar. Al alejarse el Papa, ellos volvieron en sí y no recordaban nada. En el mismo libro cuenta el padre Gabriel que en los exorcismos los demonios suplican que no nombre a Juan Pablo II ni a Benedicto XVI. «Satanás ataca sobre todo al Papa. Su odio por el sucesor de Pedro es feroz. Lo he experimentado en mis exorcismos. Cuando nombro a Juan Pablo II los demonios escupen rabia. Otros tiemblan. Otros lloran y suplican que no lo nombre más. Y esto también sucede con Benedicto XVI. Cada gesto de Joseph Ratzinger, su liturgia, son un poderoso exorcismo contra la furia del demonio».


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ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI 17 de febrero de 2013/ AÑO 18, No. 919

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Así será la próxima elección pontificia

Se llama cónclave a la reunión de cardenales convocados para elegir a un nuevo obispo de Roma. La palabra cónclave viene del latín cum+clavis, que significa «con llave», ya que los cardenales participantes en el cónclave no tienen contacto con el exterior.

El cónclave de esta ocasión estará formado por: 62 europeos, 21 iberoamericanos, 14 angloamericanos, 11 africanos, 11 asiáticos 1 cardenal de Oceanía. Participarán como electores dos cardenales mexicanos que, por lo mismo, también están en posibilidad de ser elegidos. Ellos son: José Francisco Robles, cardenal de Guadalajara y presidente actual de la CEM, y Norberto Rivera Carrera, cardenal arzobispo primado de México. El cardenal Juan Sandoval Íñiguez también está aún en edad de participar como elector, siempre y cuando el cónclave se realice antes del 28 de marzo, pues rebasaría la edad permitida.

C

omoha dicho el Papa Benedicto XVI en el texto de su renuncia, ahora será «la autoridad competente» la que se encargue, en su momento, de convocará a un cónclave para la elección de su sucesor. En este caso la atporidad competente es el cardenal camarlengo, Tarcisio Bertone.

EL DOCUMENTO RECTOR La elección del Papa ha ido variando a lo largo de los siglos. Actualmente el modo de operar, las «reglas del juego», está contenido en la constitución apostólica «Universi Dominici Gregis, sobre la vacante de la sede apostólica y la elección del romano pontífice», firmada por el beato Juan Pablo II. Como dice este documento, son precisamente los Papas quienes «en el curso de los siglos han considerado como su deber preciso, así como también su derecho específico, regular con oportunas normas la elección del sucesor». Escribió el papa Wojtyla: «En las actuales circunstancias históricas la dimensión universal de la Iglesia parece expresada suficientemente por el Colegio de los 120 c ardenales electores, compuesto por purpurados provenientes de todas las partes de la Tierra y de las más variadas culturas. Por tanto, confirmo como máximo este número de cardenales electores, precisando al mismo tiempo que no quiere ser de ningún modo indicio de menor consideración el mantener la norma establecida por mi predecesor Pablo VI, según la cual no participan en la elección aquellos que ya han cumplido ochenta años de edad el día en el que comienza la vacante de la Sede Apostólica. En efecto, la razón de esta disposición está en la voluntad de no añadir al peso de tan venerable edad la ulterior carga constituida por la responsabilidad de la elección de aquél que deberá guiar el rebaño de Cristo de modo adecuado a las exigencias de los tiempos».

el Estado es suficiente para asegurar dentro de sus muros... el aislamiento y consiguiente recogimiento que un acto tan vital para la Iglesia entera exige de los electores. Al mismo tiempo, considerado el carácter sagrado del acto y, por tanto, la conveniencia de que se desarrolle en un lugar apropiado, ... dispongo que la elección se continúe desarrollando en la Capilla Sixtina». Igualmente, «confirmo, además, con mi autoridad apostólica el deber del más riguroso secreto... Finalmente, he considerado la necesidad de revisar la forma misma de la elección,... Así me ha parecido oportuno no conservar la elección por aclamación quasi ex inspiratione, juzgándola ya inadecuada

+ Hasta el 11 de febrero de 2013, los cardenales electores que

participarían en el próximo cónclave son 119.

+ El Cónclave está previsto para el mes de marzo. De los 118 cardenales electores, 51 fueron creados por Juan Pablo II y 67 por Benedicto XVI.

La Capilla Sixtina, lugar donde se eligirá al nuevo pontífice para interpretar el sentir de un colegio electoral tan extenso por su número y tan diversificado por su procedencia. Igualmente ha parecido necesario suprimir la elección per compromissum, no sólo porque es de difícil realización... sino también porque su naturaleza conlleva una cierta falta de responsabilidad de los electores, los cuales, en esta hipótesis, no serían llamados a expresar personalmente el propio voto.

Sin embargo, tal cosa no significa que dichos cardenales sean echados a un lado. Dice Juan Pablo II: «Esto, sin embargo, no impide que los padres cardenales mayores de ochenta años tomen parte en las reuniones preparatorias del cónclave... De ellos en particular, además, se espera que, durante la sede vacante, y sobre todo durante el desarrollo de la elección del romano pontífice... ayuden a la tarea de los electores con intensas oraciones y súplicas al Espíritu Divino, implorando para ellos la luz necesaria para que realicen su elección teniendo presente solamente a Dios y mirando únicamente a la salvación de las almas».

ALgUNOs CARgOs Según el arículo 6 de la constitución apostólica Pastor Bonus, ante una sede vacante tanto el cardenal secretario de Estado como los cardenales prefectos y los presidentes arzobispos, así como también los miembros de los mismos Dicasterios, cesan en el ejercicio de sus cargos. Se exceptúan el camarlengo y el penitenciario mayor.

Agregó el fallecido pontífice: «He considerado oportuno disponer que, en todo el tiempo que dure la elección, las habitaciones de los cardenales electores y de los que están llamados a colaborar en el desarrollo regular de la elección misma, estén situadas en lugares convenientes del Estado de la Ciudad del Vaticano. Aunque pequeño,

Durante la elección las papeletas son distribuidas y recogidas por los ceremonieros y abiertas después en presencia del camarlengo y de tres cardenales asistentes, si se trata de elegir al penitenciario mayor; o de los citados tres cardenales y del secretario del Colegio de los cardenales si se debe elegir al camarlengo.

+ Los cardenales no electores son 91, de los cuales dos fueron creados cardenales por Pablo VI, 72 por Juan Pablo II y 17 por Benedicto XVI. + En total hay 209 cardenales entre electores y no electores. + En las próximas semanas cumplen 80 años cuatro cardenales que hoy en día son electores: Lubomyr Husar, M.S.U., (26 de febrero), de Ucrania; Walter Kasper (5 de marzo ) de Alemania; Severino Poletto (18 de marzo) de Italia; y el mexicano Juan Sandoval Íñiguez (28 de marzo ).


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ESPECIAL: HOMENAJE A BENEDICTO XVI

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La ternura del Papa

17 de febrero de 2013/ AÑO 18, No. 919

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Benedicto XVI no sólo debe permanecer en nuestra memoria por haber sido un Papa muy inteligente, muy culto, sereno y centrado, sino también por su ternura. Cuando fue elegido como sucesor de san Pedro, muchos temían que fuera un pontífice frío y distante. La verdad es que resultó todo lo contrario; aquí algunos ejemplos:

L

a experiencia que contó la periodista catalana Marta Nin es muy parecida a la que vivieron muchas personas, que estaban seguras de que Benedicto XVI, por ser alemán y por haber ocupado el difícil cargo de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la cual se encarga de señalar las herejías y otros errores en materia de moral y doctrina, iba a resultar un Papa antipático, frío y distante. Pues bien, Marta Nin tuvo oportunidad de ir al Vaticano y tener un breve encuentro con él. Y entonces ella pudo escribir con conocimiento de causa: «No diría nunca que es frío, al contrario. Cuando tuve el placer de saludarle me

sorprendió su mirada límpida y calurosa. En aquellos momentos que hablamos me impresionó el hecho de que parecía que no hubiera nadie más a nuestro alrededor, ni que él tuviera m u c h o trabajo por hacer. Fue un diálogo en el que él escuchaba atentamente y participaba también activamente. He podido constatar

que es siempre así, también en las audiencias, cuando después la gente pasa a saludarlo. Actitud de escucha, de acogida, actitud calurosa. No fría».

Un Papa que llora y se emociona Por su temperamento, más bien tímido, Benedicto XVI no es una persona que externe mucho sus emociones, lo cual no significa que no las tenga. Al contrario, las suyas son extremadamente intensas.

Se sabe, por ejemplo, que en su viaje a España en 2011, en algunos recorridos en el papamóvil, ante las multitudes —sobre todo jóvenes— Benedicto XVI lloraba, y la primera noche en Madrid ni siquiera pudo dormir bien, y no porque le hubieran llevado serenata u otra cuestión, sino simplemente debido a la intensa emoción que sentía. En resumen, Benedicto XVI ha sido un pontífice sumamente cariñoso, sensible y cercano.

En la habitación de Samuele fue su mamá quien acogió al Papa, ya que el niño estaba inmóvil y conectado a una máquina. «Infinitas gracias, Padre», le agradeció la mamá. También Evelina estaba acompañada por su mami cuando Benedicto XVI la visitó y le regaló un gran conejo de peluche. Evelina, emocionada, pregunta en voz alta: «¡Mamá, podré decir a mis amiguitas de la escuela que he besado al Papa!».

Visita hospitalaria

El encuentro con Benedetta

También vale la pena contar a manera de ejemplo la visita que realizó en enero de 2011 al Policlínico Gemellin en las vísperas de la Epifanía. Si bien la ocasión para su presencia en ese lugar era la bendición del nuevo centro para el cuidado y asistencia de niños con espina bífida, para el Papa lo realmente importante eran los niños.

El Papa llevaba consigo un regalo para cada uno de los pequeños enfermos, y entró en cada una de las habitaciones.

Los regalos de Benedicto Comenzó por Suami, una niña peruana. Le regaló un oso de peluche que era más grande que ella, y Suami, muy feliz, lo estrechaba entre sus brazos. Para Andrea, un niño filipino, y para Paolo sus regalos fueron un tren y un teléfono que habla. Edoardo lloraba a lágrima viva, pero Benedicto XVI le puso en las manos un muñeco «topo Gigio», y Edoardo dejó de llorar y el Papa lo besó.

Y después Benedicto XVI entra en la habitación número 22, donde está Benedetta. Nació hace un año con una gravísima malformación cerebral. Sus padres, al verla nacer así de desfigurada la abandonaron y huyeron del hospital. Las enfermeras acogieron a Benedetta, le dieron ese nombre y la cuidan como si fuera la hija de ellas. «Es un milagro que todavía siga viva», dice una de estas «mamás» de la bebé. El Papa se conmueve al escuchar la historia de Benedetta. La acaricia largamente, con ternura. Hace la señal de la cruz en su frente y luego le susurra: «Tú serás bendita por siempre».

Y los dones de los enfermitos para el Papa Por supuesto, en esta visita no sólo el Papa dio regalos y ternura, sino que también los niños le correspondieron abiertamente, lo que no habría sucedido nunca si Benedicto fuera distante, severo y desagradable. En el vestíbulo del Policlínico se encontró con otro grupo de niños, que enseguida lo rodearon y le obsequiaron tres figuras de los Reyes Magos y muchos dibujos. El Pontífice, a su vez, siguió repartíendoles juguetes, además de golosinas, y muchas caricias.


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17 de febrero de 2013

AÑO 18, No. 919

60 peces de colores

¿Qué se le puede regalar a un Papa? Un día un grupo de niñas y niños de la Congregación Orionina, de Italia, que entre otras cosas se dedica a hacer amistad con pequeños de todo el mundo a fin de que pueda haber más paz en todo el planeta, se fue de peregrinación al Vaticano, para encontrarse con el sucesor de san Pedro (o sea, el Papa). Este grupo de niños tuvo una bonita idea: al final de la audiencia papal le regaló a Benedicto XVI un total de 60 pececillos de colores. Los niños saben bien que Pedro, el primer amigo de Jesús, era un pescador que fue sorprendido cuando, lanzando las redes en obediencia a Jesús, se llenaron de muchísimos peces. ¡Ah qué regalo tan bonito!

Carta al Niño Dios de un chiquillo de 7 años que luego fue Papa Hace 78 años, en diciembre de 1934, en el hogar de una familia de Alemania, había tres niños: María, Georg y Joseph. El más pequeño, Joseph Ratzinger, que en ese entonces tenía 7 años de edad, escribió al igual que sus hermanos una carta al Niño Jesús pidiéndole algunos regalitos con motivo de la Navidad. ¿Y qué decía este pequeñín? Su carta es muy linda, como son todas las cartas de los niños que aman a Jesús y se dirigen a Él. Joseph escribió: «Querido Niño Jesús: «Dentro de poco descenderás sobre la tierra. «Querría que me trajeras un misal, una casulla verde y un Corazón de Jesús. «Seré siempre un niño bueno. «Saludos. «Joseph Ratzinger”. La casulla es la capa que los sacerdotes se ponen encima para

presidir la Santa Misa. Joseph quería la casulla, el misal y la imagen del Sagrado Corazón porque amaba mucho a Dios y deseaba con mucha fuerza servir a Jesús toda su vida. La verdad es que Dios lo estaba llamando desde entonces a ser sacerdote, igual que a Georg; por eso ellos jugaban «a decir Misa», y era una de sus entretenciones favoritas; otra cosa que les gustaba mucho era la música. En realidad, en esa carta no sólo escribió Joseph sino también sus hermanos, porque en ese entonces el papel era caro y la familia Ratzinger era pobre. Así, María, de 13 años, le esciribió al Niño Dios pidiéndole un libro de dibujos; y Georg, de 10 años, pidió una partitura de música y una casulla blanca. Y Georg y Joseph no sólo se convirtieron años más tarde en sacerdotes, sino que Joseph llegó a ser arzobispo, cardenal y, finalmente, Papa, a quien la historia ha conocido como Benedicto XVI.

ORACIÓN: Amado Jesús: Te glorificamos y agradecemos por estos años que nos diste a Benedicto XVI como pastor de tu Iglesia. Te pedimos que lo cuides y protejas todos los días de su vida. Envía tu Santo Espíritu sobre cada uno de nosotros para que, como hizo el Papa, seamos obedientes a Ti, realizando siempre tu divina tu voluntad, por difícil que ella sea. Amén.

¡Te amamos, Benedicto XVI!

¡Gracias por lo mucho que nos diste en tu pontificado!


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