Analizando
a Homero Simpson
Lo que hacen los Simpson es atreverse a preguntar por el sentido y la calidad de la vida con la que nos hemos conformado. Los Simpson nos invitan a preguntarnos por la persona humana que está detrás de cada uno de los muñecos amarillos. ¿Qué es el ser humano? ¡No me digas que es eso que estoy viendo! Porque si eso es el ser humano, algo tiene que cambiar. Porque si eso es la sociedad, algo tiene que cambiar. Porque cuando nuestra vida es el espejo de Homero Simpson algo tiene que moverse.
14 de noviembre de 2010 Editora: Rubicela Muñiz
Pagina 4
serjoven@elobservadorenlinea.com
Queremos conocer tu opinión, escríbenos a:
Mi príncipe
azul…
La vida sentimental de los jóvenes está fuertemente marcada por los signos del amor romántico, donde las chiquillas encadenadas en la torre ansiosamente esperan por los príncipes que vendrán con sus poderosos caballos blancos para libertarlas de la condición y así vivir el ¡felices por siempre!
ver página 3
En opinión
UNA HUMANIDAD INFELIZ Víctor Corcoba Herrero/ Escritor Página 2
Y tú: ¿eres líder? O te haces… Rigo Cabral Página 4
1
Ser Joven
14 de noviembre de 2010 / El Observador
Adicciones a Internet, ¿fáciles de prevenir?
Libros que no muerden
Seducidos por la muerte Autor: HENDIN, Herbert Editorial: Planeta
Sinopsis p Editorial Planeta acaba
de publicar la traducción al castellano de un clásico sobre el suicidio asistido y la eutanasia: “Seducidos por la Muerte” de Herbert Hendin. Es la obra en que se basó el Tribunal Supremo de los Estados Unidos para establecer que no existe derecho constitucional al suicidio asistido. No es una obra cualquiera sobre la eutanasia. Es el informe serio y científico del Director Médico de la Suicide Prevention Internacional, y Catedrático de Psiquiatría del New York Medical College, que frenó a la administración Clinton cuando se disponía a sacar una ley financiada con fondos federales. El autor fue llamado a declarar, resumiendo las conclusiones de su obra, ante el Congreso de los Estados Unidos. Herbert Hendin se había desplazado antes a Holanda para estudiar la posibilidad de legalizar la eutanasia; el resultado fue este clarificador informe, recogido en un libro que se lee como novela, y que tuvo un enorme impacto en la opinión pública norteamericana.
Fernando Pascual/fpa@arcol.org
E
ntre las enfermedades más peligrosas están las que avanzan poco a poco, sin que el enfermo se dé cuenta de lo que ocurre. Una de esas enfermedades, nueva como la técnica, consiste en vivir adictivamente en el mundo de Internet. Cuando uno pasa horas y horas en el mundo virtual, cuando le interesa más leer, comentar, crear, consumir, apostar, escuchar, ver, siempre pegado a la pantalla, hasta el punto de que sufre la vida familiar, los estudios quedan poco a poco de lado, el jefe de trabajo descubre la ineficacia del trabajador, incluso hay menos horas de sueño, es que la enfermedad ya ha avanzado mucho. Si, además, Internet se asocia a otras enfermedades, como la adicción a la pornografía o al juego compulsivo, incluso con apuestas, o a fijaciones obsesivas sobre ciertos argumentos que llevan a distorsionar el modo correcto de valorar las personas y los hechos, la víctima puede llegar a situaciones sumamente graves. Ya existen estudios y señales de alarma ante este peligro. No basta, sin embargo, con diagnosticar la enfermedad y establecer estrategias más o menos eficaces de curación. Las acciones preventivas son imprescindibles para que niños, adolescentes, jóvenes o adultos no sucumban ante esta nueva forma de adicción. Entre las medidas preventivas está el crear y mantener una sana vida de relaciones. Si uno vive a gusto en familia, si sabe de verdad acoger y se siente acogido, será mucho más difícil que se encierre en la propia habitación o huya a un cibercafé para sumergirse en el mundo casi infinito de Internet. Otra medida que ayuda mucho es aprender a usar Internet como lo que es: un instrumento con muchas posibilidades, que permite acceder a espacios inmensos de cultura, pero que merece ser usado con medida. La “moraleja” del Quijote, en cierto modo, vale para este nuevo espacio abierto a la cultura humana. Internet ha irrumpido con fuerza en el mundo moderno, como en los albores de la edad moderna hizo su ingreso, cada vez más poderoso, el mundo del texto impreso. Saber controlar los poderes del nuevo instrumento evitará el peligro de sucumbir a su fuerza (como sucumbían, según la novela de Tolkien, quienes usaban el anillo del poder), y permitirá un uso sano de sus posibilidades para el bien personal, familiar y comunitario.
Hacer amigos Autor: ALONSO-ALLENDE, Alfredo Editorial: Eiunsa
Sinopsis 2
p Ser amigo -verdadero amigo- de la mujer (o
Cómo prevenir
3Crear y mantener una sana vida de relaciones 3Si uno vive a gusto en familia, si sabe de verdad acoger y se siente acogido, será mucho más difícil que se encierre en la propia habitación o huya a un cibercafé para sumergirse en el mundo casi infinito de Internet. 3Aprender a usar Internet como lo que es: un instrumento con muchas posibilidades, que permite acceder a espacios inmensos de cultura, pero que merece ser usado con medida.
del marido), de los hijos, de los padres, de los hermanos, de los compañeros, de los colegas, de... todo el mundo es algo bueno. Mejor es ser un buen amigo. Pero, ni ser amigos ni, menos aún, ser buenos amigos es una tarea fácil. La amistad es uno de los más indispensables bienes de la vida; sin amigos nadie querría vivir, aún cuando poseyera todos los demás bienes. Quien no valora adecuadamente la amistad es porque quizás no la ha experi-
ALGO MÁS QUE PALABRAS Por: Víctor Corcoba Herrero/ Escritor Corcoba@telefonica.net
UNA HUMANIDAD
INFELIZ
H
ay gente que no es feliz pero tampoco sabe que es infeliz. Otra gente que pudiera ser feliz no lo es. Siempre te encuentras con alguien que está peor que yo. La desdicha llama a todas las puertas y parece que cada día nos cuesta más vivir sin lágrimas. Nos hemos rodeado de tantas mentiras, de tantos espejismos falsos, y los poderosos hacen tantas cosas por nosotros, contra la libertad nuestra, que uno a veces quiere hacer otras cosas pero no puede, el propio sistema de vida llega a talarte el entusiasmo de querer ser libre. La vida tenemos que vivirla de otra manera, cada cual primero consigo mismo, después con los demás, sin excluir de la hoja de ruta las estéticas morales ni la responsabilidad personal. La humanidad tiene que desnudarse de pesadillas y uno tiene que hallarse más en la belleza, beber de la belleza, creerse parte de la belleza, cueste lo que cueste, puesto que el mayor bochorno es sentirse perdido en esta selva de desgracias y desgraciados. La salva de ¡triunfar, triunfar, triunfar, caiga quien caiga; o de ganar, ganar, ganar todas las batallas sin importar ética alguna!, lo que nos hace es más esclavos y más dependientes de las miserias humanas. El mundo que la humanidad viene construyendo, sobre todo en los siglos más próximos a nosotros, tiende con frecuencia a ensombrecer los labios de la alegría más honda. Todo se mueve y se conmueve con fines lucrativos, hasta adormecernos por dentro y sentirnos desamparados. Debemos abrirnos a las dimensiones de la belleza, que a veces no vemos o nos impiden verla, respirar la propia universalidad de esa hermosura, algo que suele encontrarse en las cosas más sencillas y que a todos nos pertenecen por dignidad propia. “En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle”, dijo Gandhi. Bella reflexión como bello propósito el de la ONU dispuesta a hacer más por la paz, los derechos humanos y el desarrollo. Todos hemos de hacer más, aunque sólo sea para ser más felices. Merece la pena el compromiso de proteger a quienes están atrapados en conflictos armados, de luchar contra el cambio climático, de evitar una catástrofe nuclear, de ampliar las oportunidades de mujeres y niñas y combatir la injusticia y la impunidad, de tender la mano hacia los desempleados… Al fin y al cabo, la tristeza se vence cultivando el corazón como el auténtico poeta.
mentado nunca. Ahora bien, ¿cómo surge la amistad? ¿Y en qué consiste ser amigos? ¿Es lo mismo ser amigos que ser buenos amigos? ¿Valen la pena el esfuerzo -y el riesgo- que conlleva el procurar tener amigos? Y, en caso afirmativo, ¿se puede mejorar la capacidad de hacer amigos y mantenerlos? Veamos todo esto -y algo máspor partes, paso a paso, tal y como se construye y se mantiene la amistad.
14 de noviembre de 2010 / El Observador
Ser Joven
Reza por los 58 católicos asesinados en Irak Desde Ayuda a la Iglesia Necesitada, hemos iniciado una campaña de oración por los 58 católicos asesinados en Irak, así como por sus familias y por los más de 70 heridos en el asalto armado a la iglesia de Sayida an-Naya (Nuestra Señora del Socorro), en el centro de Bagdad. Ante este nuevo ataque terrorista en Irak del pasado 31 de octubre, víspera de To-
dos los Santos, hagamos frente a la violencia con la mejor de las armas: la oración. Únete a nosotros y reza por ellos. 3Oración por los cristianos perseguidos: “Dios nuestro, que en tu misteriosa Providencia has querido asociar tu Iglesia
a los sufrimientos de tu Hijo, concede a los fieles que sufren persecución a causa de tu Nombre, el don de la paciencia y de la caridad, para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén”.
Príncipe o princesa, ¿dónde encontrarlos?
En la búsqueda del amor de un hombre o de una mujer muchas cosas pueden suceder en el camino, conforme pasan los años las expectativas van cambiando. En un principio se idealiza a quien puede ser el ‘indicado’ (a), elevándolo al grado de príncipe o princesa, pero finalmente se aterriza en la realidad y termina siendo hasta el propio vecino o vecina. Por: Padre Fábio de Melo
A
los quince años, se espera que el príncipe azul venga montado en un caballo blanco. A los veinte, la exigencia se vuelve menor: el caballo ya puede ser pardo. A los veinticinco, se admite la posibilidad de cualquier caballo. A los treinta, ni siquiera el caballo es necesario, puede aparecer hasta en un burrito. Las experiencias se van acomodando más o menos de esta forma dentro de nuestro corazón a medida que el tiempo va pasando. Cuanto mayor el horizonte de posibilidades, mayores son las exigencias que hacemos. Esto nos hace recordar la frase del filósofo francés Sartre: la angustia nace de las posibilidades. Tener más de una opción hace que el corazón se divida para ejercer la elección. Es más o menos eso lo que tu corazón tan joven experimenta cuando tienes que elegir a alguien a quien dedicar tus afectos. Tú no puedes negar que, de algún modo, participas de este gran remate de amores, donde prevalece la ley de la oferta y búsqueda: a veces tú te ofreces; a veces buscas; y otras entras en liquidación. Y así continúa. Es muy común hoy en día encontrar chicas y chicos que, con apenas 17 años, ya se sienten en liquidación. Ya han pasado por innumerables “propietarios” y, después, fueron devueltos. Probaron la triste y dolorosa experiencia de sentirse descartados como si fueran objetos de consumo que, después de usados, son descartados.
El mito del amor romántico Así sigue la vida, fuertemente marcada por los signos del amor romántico, donde las chiquillas encadenadas en la torre ansiosamente esperan por los príncipes que vendrán con sus poderosos caballos blancos para libertarlas de la condición de encadenadas. Es interesante que, en el mito del amor romántico, la fuerza arrebatadora del amor siempre vence la altura de las torres y los proyectos retorcidos de maquiavélicas madrastras. El beso final es la concretización feliz de un proceso de lucha y búsqueda que parece ser metáfora del sueño humano de, un día, finalmente descansar en los brazos de un amor eterno. Es justamente por eso que esas historias permanecen vivas en el inconsciente colectivo, visto que expresan nuestro deseo de ser personajes de cuento de hadas.
en laweb aborto.cl/
defiende la vida
Que sea eterno
L
a vida es real y, por ser real, los caballos no son tan blancos, los príncipes no son tan lindos y las princesas tienen hongos de los dedos de los pies. Al mismo tiempo que percibimos lo inadecuado entre sueño y realidad, descubrimos que el amor que pensábamos, que teníamos por el otro, en realidad, no pasaba de una proyección de nuestras carencias e idealizaciones. No podemos olvidarnos de que el amor humano sólo es posible a partir de la precariedad. Somos la mezcla de cualidades y defectos, de bellezas y fealdades. El amor sólo es verdaderamente consistente cuando descubrimos lo que el otro tiene de mejor y de peor. El problema es que, en la proyección de nuestras necesidades, cerramos los ojos a lo real, a lo verdaderamente posible. Con eso pasamos a esperar lo que no existe, que no se dará justamente por estar fuera del horizonte de nuestras posibilidades. Por tanto, el príncipe tan esperado puede inclusive existir. Y su princesa tan desesperada puede inclusive estar escondida en algún lugar, pero por favor, sé realista. Debemos bajar las expectativas. El amor de tu vida vendrá, pero no creo que sea todo eso que esperas. Caballos blancos son muy raros hoy en día. Es más fácil que el príncipe llegue en un cochecillo sencillo. Tu princesa, creo que puede estar esperándote, pero no creo que esté en una torre, envuelta en una atmósfera de encanto. Es más probable encontrarla detrás de un mostrador de panadería o en caja de supermercado más próximo. No hay problema. Aunque los modelos sean diferentes de los cuentos de hadas, ustedes también tienen el derecho de vivir felices para siempre.
radioestrella.net
La primera en el corazón de familia católica
radiocatolicacuenca. com
@amasac @Catholic_net @caritasmexicana
3 Por la canonización de Juan Pablo II 3Jornada Mundial de la Juventud 3 El Observador está en Facebook ¿Ya nos agregaste? “El Observador de la Actualidad”
3
Ser Joven
14 de noviembre de 2010 / El Observador
La parroquia de Homero Simpson H R
por: Rigo Cabral
Email: rigolarbac@hotmail.com
Y tú: ¿eres líder?
O te haces…
Cipriano Sánchez /ciprianosanchez.blogspot.com
ecientemente un periódico de la seriedad del L´Osservatore Romano publicó un artículo sobre los Simpson en el que se reflexiona sobre la religión de Homero Simpson (la figura paterna en la caricatura), llegando a la conclusión de que es católico por ciertos aspectos del análisis del personaje. Como dice el artículo: “Los Simpson son de los pocos programas de la televisión para adolescentes en los que la fe cristiana, la religión y la pregunta sobre Dios, son temas recurrentes. La familia recita sus oraciones antes de las comidas y, a su modo, cree en el más allá, y es a través de ella como se transmite la fe. La sátira, sin embargo, más que involucrar a las diversas confesiones cristianas, arroja el testimonio y la credibilidad de algunos hombres de iglesia”. Yo no sé en qué parroquia esté bautizado Homero, pero hay elementos que empujan a la reflexión. Cuando puedo, me gusta ver Los Simpson. Sé que esta frase puede ser motivo para rasgarse las vestiduras, pero siempre he dicho que los Simpson son una serie para adultos, aunque la vean los niños. Porque, por lo menos a mí, me hace pensar en cómo me veo, o en cómo me ven, en lo ridículas que pueden ser algunas de las posturas que tomamos como fundamentales. No hay que perder el código de lenguaje de la caricatura, que parte de un presupuesto: nada de esto existe, no existe Homero, ni Bart, ni Maggie, y si no existen ellos, no existe ni lo que dicen ni lo que hacen. Pero el lenguaje de la caricatura es también un lenguaje de espejo, como esos de feria, que abulta lo flaco, reduce lo gordo, levanta lo bajito y achaparra lo altote. Cierto que lo gordo no es flaco, pero lo flaco te dice que en ese espejo hay un gordo. Así es la caricatura. Lo que sucede en el mundo de los Simpson, en medio de una simpática irreverencia, sucede en la vida; sólo que nos faltan ojos para verlo de esa manera, en un nivel sencillo, donde todo es importante, precisamente porque no es solemne. Algunos dirán que se ve mal que se pinte a Homero como un papá comilón, irresponsable, casi adolescente, con acta de nacimiento antigua. Pero cada vez veo más Homeros en mi alrededor a la hora de educar a sus hijos, de sacar adelante sus matrimonios o de planear y ejecutar su responsabilidad laboral, social y política. Sólo que la cara no se les ve amarilla y no sé si les gusten las donas (donuts). Otros dirán que Bart es un incitador al terrorismo familiar. Pero yo cada vez me encuentro con más jóvenes que, hartos de ser realistas, se fugan a paraísos de frustración, a los que casi nunca se escapa el joven Bart.
“Lo que los médicos no sabían –dice– es que soy una mujer combativa y que durante toda mi vida he tratado de demostrar que estaban equivocados”.
4
Los Simpson nos invitan a preguntarnos por la persona humana que está detrás de cada uno de los muñecos amarillos.
un mundo realista
3El mundo de Homero es un mundo sin fáciles ilusiones, con un realismo escéptico, que no solo llama a la reflexión, sino también a la solidaridad entre los humanos, para enfrentar juntos el difícil camino que se nos echa encima. Y un mundo realista y solidario es un mundo muy cristiano. Si no, que se lo pregunten a Jesús, que además de vivir su vida como hijo de un artesano, enseñó que a Dios le interesa más la misericordia que los sacrificios, y que de nada le sirve al hombre ganar el mundo entero, si al final pierde su alma.
ace algunos años, cuando terminaba la preparatoria, me di cuenta de muchas cosas que soñaba hacer de mi vida, entre las cuales estaban: estudiar una carrera, obtener un buen empleo, viajar con mis amigos, conocer gente nueva, llegar a tener una familia, etc. Todo esto pensado en un futuro incierto, pero también con muchas posibilidades de que ello se convirtiera en realidad. En pocas palabras, yo quería vivir bien y que no me costara mucho; pero, ¿eso sería todo de mi vida? No; La respuesta la descubrí años después cuando, acordándome de una frase que un día una maestra de psicología de la de la preparatoria nos dijo: recuerden siempre “Las palabras convencen pero los ejemplos arrasan”. Hoy en día puedo entender y aplicar esa frase, con mi familia, amigos, trabajo, maestría, en mi vida social, en mis proyectos y, mas importante como joven católico trato de aplicar esa frase y ponerla en práctica en todo lo que hago y esto va muy ligado a ser un verdadero líder.
Un líder para mí significa ir mas allá de las palabras y los ejemplos. Un líder es una persona capaz, madura e inteligente para asumir un reto y este a su vez cumplirlo. También un líder es aquella persona que involucra a más individuos con el fin de hacer algo a favor de una sociedad, y lo más importante es aquella persona que sale de su rutina para trasformar una simple idea en una gran oportunidad de cambio a favor del bien común. Y ahora la pregunta es para ti. ¿Tú qué haces para ser un verdadero líder? Si crees que lo eres, empieza a cambiar tu entorno en el que vives, ponte de pie y grita…! Ya basta de vivir en un país que se queja del mal gobierno, ya basta de vivir en una ciudad, sin valores, ya basta de vivir en una colonia en donde no podamos tolerar a los vecinos, ya basta de vivir en una familia con diferencias entre esposos e hijos y viceversa, y finalmente ya basta de ser una persona “X” que no aporta ni genera nada a la vida ni a la sociedad. Tú en este día puedes cambiar eso y convertirte en un verdadero líder, y ser ejemplo de las generaciones que vienen detrás de ti. Te invito el día de hoy a cambiar y no importa el papel que desempeñes o el ambiente en el que te mueves, Social, cultural deportivo, político, empresarial, ecológico; empieza por ti, y busca alternativas que te pueden funcionar para ser un verdadero líder. Y recuerda: Un líder ni se hace ni nace, el líder lo decides TÚ.
“Para los médicos no debía nacer” S
usan Boyle, la cantante inglesa de 49 años, nueva estrella de la música pop internacional, ha revelado en una autobiografía recién publicada que el personal médico había aconsejado a su madre que abortara, porque el embarazo era de riesgo. Su madre, Bridget Boyle, inmigrante irlandesa en Blackburn, entonces madre de ocho hijos, rechazó categóricamente tal posibilidad “porque era una católica convencida”. Y así dio a luz a Susan, nacida prematura, que sufrió falta de oxígeno en el momento del parto, lo que le ocasionó un ligero daño cerebral. Tras el nacimiento, cuenta, los doctores no felicitaron a su madre, sino que la dijeron: “Debería habernos escu-
chado. Ahora tendrá que aceptar el hecho de que Susan nunca será capaz de nada bueno”. Nunca una profecía fue más fallida, habida cuenta de que Susan es una estrella que ha vendido 9 millones de discos. “Lo que los médicos no sabían –dice– es que soy una mujer combativa y que durante toda mi vida he tratado de demostrar que estaban equivocados”. En la BBC, hace algunos meses, Susan Boyle, de quien es conocida su profunda fe católica, explicaba: “Mi historia demuestra que no se debe mirar la apariencia”. SuBo, como la han rebautizado los medios británicos, revela todo esto en su autobiografía The Woman I Was Born To Be, recién publicada en Inglaterra. Fuente: Avvenire