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776 El Observador de la Actualidad

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R ESIA E RC IGL E : T E LA L CIA TO D E P N ES MIE DA www.elobservadorenlinea.com N MA

El Observador

23 de mayo de 2010 AÑO 15 No. 776 $10.00 Fundado en 1995

DE LA ACTUALIDAD

Nadie podrá destruirla ¾ PÓRTICO

¿QUÉ

PASARÍA?

POR JAIME SEPTIÉN / jaimeseptien@gmail.com

AFP / OSSERVATORE ROMANO

Doscientas mil personas de diferentes movimientos laicales se dieron cita el domingo en la plaza de San Pedro; allí mostraron su solidaridad con el Papa Benedicto XVI, quien dijo: “Continuamos juntos con confianza en este camino, y que las pruebas, que el Señor permite, nos lleven a una mayor radicalidad y coherencia”. Les invitó a continuar arraigados en Cristo y el Espíritu, a vivir con valentía el amor a Dios y el servicio a los hermanos. Mientras eso suceda, la Iglesia seguirá anclada en la Roca firme y ningún vendaval la dañará.

Tercer mandamiento de la Iglesia ¿Cómo comulgar? La Santa Misa Para comulgar, ayunar ........ p. 4 Comulgar es fortalecernos ... p. 4 Los nombres de la Misa ........ p. 5 Eucaristía: misterio y regalo .. p. 5 La Eucaristía hecha decálogo ............................................... p. 6 ¿Comulgar sin confesarse? .. p. 6 Pensamientos sobre la Eucaristía ............................................... p. 6

Periodismo Católico

He visto una campaña de televisión sobre la posibilidad de alimentar, con cien pesos al mes, un niño en África. El lema es precioso: ¿Qué pasaría si doy todo? Un niño, en la Iglesia, confunde un dólar con cien pesos y tres dólares con trescientos pesos. Son todos sus ahorros: un chorro de lana. Lo da sin el menor problema. Era «su» capital. Como la viuda admirada por Jesús. Quizá haya que entender una variante. Estados Unidos ve la pobreza alimentaria en África, en Oriente extremo, en India. Nosotros la tenemos al lado. En México hay 14 millones de personas, la mayoría de ellos niñas y niños, que pasan hambre. Hambre de verdad. Y, al mismo tiempo, tiramos, diariamente, 30 mil toneladas de alimentos útiles para el consumo humano pero que «no cumplen» las condiciones del mercado; es decir, 16 mil toneladas más de las que necesitaríamos para alimentar, dignamente, a todos en el país. Es un pecado. Los bancos de alimentos son el puente entre la abundancia y la carencia. Una respuesta católica al problema del hambre en México. Una más de las respuestas católicas que suelen pasar por alto la sarta de imbéciles que critican a la Iglesia «porque no hace nada por los pobres». Hoy operan 70 bancos de alimentos en todo el país con una eficacia que, en ocasiones, supera la operación de empresas comerciales. Por la sencilla razón de que no se hace en nombre del dinero, se hace en nombre de Dios. En Querétaro estamos comprometidos en la construcción del más digno banco de alimentos (junto con el banco de ropa, calzado y enseres domésticos) del centro de México. Terminamos ya la primera fase. Vamos por la segunda. En la foto se ve el proyecto final. Necesitamos tu donativo. Es por ellos, los preferidos de Jesús. Alimentos, ropa, calzado (nada de basura, por favor) o dinero en efectivo a los teléfonos 183-73-20 y 183-73-21. Ojalá nos llames después de preguntarte, como el niño de la campaña: ¿qué pasaría si doy todo? Pasaría que estarías construyendo un mundo según Jesús.


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ALACENA

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

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Se prepara una exhortación pastoral con motivo del Bicentenario de la Independencia de México REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

La Iglesia en México viene rea- cuales ya se han realizado cuatro lizando una serie de actividades en distintos puntos geográficos para participar en este acontecimiento. Los objetivos de la México celebra en el exhortación serían presente año dos siglos del inicio de la lurepensar la historia, cha por la independendescubrir los retos cia y cien años del inicio de la Revolución heredados, y alentar Mexicana. La Iglesia en a la ciudadanía para esta nación se ha planteado tres líneas de acrecuperar los ción con el fin de partiideales y reconstruir cipar en la histórica festividad. el tejido social La primera estrategia es la organización de una serie del país. La segunda actividad es de encuentros académicos, de los una Eucaristía «de petición de per-

dón, de sufragio por los que murieron en esos hechos sangrientos. Esta se llevará a cabo el 1 de septiembre, en la basílica de Guadalupe; se espera la participación de todos los obispos de México. Quince días después se realizará en todas las catedrales y en todas las parroquias del país un acto de Acción de Gracias. La tercera actividad sería la elaboración de una exhortación pastoral.

DILEMAS ÉTICOS

EL ONCEAVO

MANDAMIENTO

POR SERGIO IBARRA / situacional@infosel.net.mx

A principios del siglo pasado Charles Péguy, en su obra Veronique, decía: «Nosotros estamos viendo surgir la sociedad moderna, constituirse un mundo, una sociedad, después de Jesús, sin Jesús. Y lo que es más tremendo, amigo mío, no hay que negarlo, es que nos ha alcanzado». La sinrazón moderna ha negado y pretende negar la fe a las siguientes generaciones. Los hechos presentes muestran una sociedad mexicana que parece ha decidido vivir en esta sinrazón que, para efectos del onceavo mandamiento, anunciado en el evangelio según san Juan, «ámense como yo los he amado», es ignorar a Jesús y con ello ser una sociedad que renuncia, omite, ignora, esconde, manipula o, en el plano más cínico o irracional, niega el amor entre los seres humanos. Pero el amor del que hablaba Jesús contiene la cura para la sociedad, la de hace dos mil años y la de hoy también. La sociedad moderna se ha empeñado en hacer reglas y normas para intentar defender la libertad y justificarla cuando se ha convertido en libertinaje. ¿Y a la sociedad qué le queda? Un vacío. El país requiere rescatarse a sí mismo de esta sinrazón que amenaza seriamente el futuro de millones de seres humanos. ¿De qué patria les hablamos a nuestros hijos cuando la cobardía y la muerte se están imponiendo sobre la vida? Al momento de escribir esta columna el Jefe Diego sigue desaparecido. Nos unimos a las oraciones y deseos de millones de mexicanos por que su vida esté fuera de peligro.

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DE LA ACTUALIDAD DE LA ACTUALIDAD DE LA ACTUALIDAD

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Alberto Suarez Inda, arzobispo de Morelia y responsable de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) para la celebración de los festejos del Bicentenario, declaró al órgano informativo de la diócesis de Guadalajara: «La Iglesia tiene una misión en la historia, porque fueron cristianos católicos los protagonistas de aquellos hechos; y si bien es cierto que tuvieron sus debilidades, también tuvieron sus aspectos positivos». Recalcó que, como Iglesia, la tarea es recuperar lo positivo de esos hombres y mujeres, sin caer en misticismos, reconocer sus méritos, pues le dieron al país identidad y soberanía.

Al referirse a la exhortación pastoral en elaboración, mencionó: «Los objetivos serían repensar la historia, situarnos en el momento presente para ver cuáles son los retos heredados, y, sobre todo, para alentar a la ciudadanía a recuperar los ideales, reconstruir el tejido social» y crear sentido de corresponsabilidad en este «momento tan delicado de la historia de México». Dijo que uno de los retos de esta época es que el catolicismo mexicano se proyecte en la vida: «hacer que nuestra cultura, nuestra vida social, laboral y de familia estén verdaderamente inspiradas por la exaltación del valor de la persona humana».


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ESPECIAL

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Diecisiete años ocultando criminales El caso Posadas Ocampo y la nula voluntad política para resolver el asesinato POR OMAR ÁRCEGA E.

El 24 de mayo de 1993 una noticia recorrió todo el mundo: el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, entonces arzobispo de Guadalajara, había sido asesinado. El acontecimiento ocurrió a las afueras del aeropuerto de la capital jalisciense.

era verdad que el «Chapo» tenía uno igual, pero semanas antes del suceso lo había regalado a su esposa; por lo tanto, él ya no lo usa-

Los hechos y primeras hipótesis

Inmediatamente se desató una serie de hipótesis y especulaciones sobre los motivos de esa muerte: asesinato con tintes políticos para desestabilizar al gobierno, ejecutado por intrigas o pugnas de poder, venganza por las reformas jurídicas obtenidas por la Iglesia católica, etcétera. Poco a poco se fueron desechando estas hipótesis, hasta que se dio a conocer una versión oficial con dos variantes: el cardenal había muerto en un fuego cruzado al enfrentarse la banda de los hermanos Arellano Félix y la de Joaquín Guzmán Loera, alias «Chapo Guzmán»; al no tener pruebas contundentes para sostenerla, pues se comprueba que los gatilleros de ambas bandas estaban en distintos puntos del aeropuerto y llevaban cierto tiempo allí sin registrarse enfrentamientos, entonces se abre paso la versión de la «confusión». Según ésta, el cardenal habría sido confundido con el «Chapo Guzmán» pues el narcotraficante tenía un vehículo de iguales características al que tripulaba en ese momento el purpurado. Esta explicación tiene sus puntos débiles: el arzobispo era un hombre alto, corpulento y con investidura religiosa; mientras que el narcotraficante es un hombre delgado y de baja estatura. Con respecto al modelo del vehículo,

a algunos de sus miembros se encontró que a ellos se les había dado la orden de disparar a un Grand Marquis blanco y a un hombre vestido de negro, supuestamente el «Chapo». Parece ser que, en efecto, se les dieron estas instrucciones, pero siendo sicarios profesionales, ¿por qué les dieron tan escuetos datos? Como decíamos líneas arriba, estos grupos reciben abundante material visual acerca de sus víctimas. Y las dudas persisten

ba; es poco creíble que sicarios profesionales desconocieran esta información, pues uno de los factores de éxito es tener abundante información visual de sus víctimas, vehículos y trayectos. La tercera hipótesis y el encubrimiento

Al seguir las investigaciones se descubrió que, aparte de gatilleros de las dos bandas, existía un tercer grupo, el cual fue reclutado en el Barrio Logan en California, Estados Unidos. Sus integrantes vinieron expresamente a resguardar la salida de Ramón Arellano Félix y sus gatilleros, aunque no tenían vinculo delincuencial con ellos; por decirlo de alguna manera, estaban contratados a la manera de outsourcing. Este grupo es el que realizó el ataque al supuesto «Chapo Guzmán». Al interrogar

Debido a que no existía una respuesta convincente por parte de las autoridades, diversos actores sociales e institucionales del estado de Jalisco y del país levantaron la voz para exigir el esclarecimiento del crimen. Como fruto de esta presión, se creó en 1998 el Grupo Interinstitucional. Lo conformaban miembros del Estado de Jalisco, de la PGR y de la Iglesia; su finalidad era establecer canales de investigación sobre el asesinato. Lamentablemente fue disuelto en el año 2000. El cardenal Juan Sandoval Íñiguez ha sostenido que el asesinato no se debió a enfrentamiento entre bandas ni a la confusión, sino que se debió a un complot cuya finalidad era quitar la vida al cardenal Posadas, porque sabía cosas delicadas del país, que involucraban a políticos importantes con el narcotráfico, poniendo de manifiesto el grado de corrupción y degradación de éstos. Al respecto, se habla de que hubo un maletín que fue sustraído por uno de los asesinos del vehículo del prelado. Se cree que por eso se aprovechó la oportunidad de hacer coincidir

a tres grupos armados en el aeropuerto con la finalidad de crear la confusión suficiente para matar al cardenal y extender una cortina de humo que dificultara las investigaciones. Esto generó un enfrentamiento mediático y de declaraciones entre el cardenal Sandoval y el exprocurador y ex secretario de Go-

de la Iglesia Católica y especialmente las del señor cardenal Posadas Ocampo?¿Por qué no se investiga el seguimiento y vigilancia a la casa y oficina del cardenal Posadas Ocampo los días previos a su muerte?» A 17 años del crimen no resuelto, el gobernador de Jalisco optó por pedir que la Suprema Corte de Justicia de la Se busca llevar el caso a la Nación atrajera el caso y realizara una invesCorte Interamericana de la tigación al respecto. Se rechazó la petición OEA, pues en México no hay se argumentó voluntad política para encontrar pues que la Corte sólo analiza los hechos que a los culpables del crimen constituyen una grave bernación Jorge Carpizo. Éste lle- violación de alguna garantía indigó a acusar al purpurado de nexos vidual, y no para averiguar la cocon el narcotráfico. misión de un delito o la inactividad del Ministerio Público para Las autoridades le dan la vuelta esclarecer los hechos ocurridos. En el 2003 la Conferencia Epis- Por otro lado, se habló de la «incopal Mexicana (CEM) lanzó una trascendencia» del caso. Ahora se serie de interrogantes que debían pretende llevar la investigación a ser resueltas para resolver el caso: la Corte Interamericana de la Or«¿Por qué no se investigan las pre- ganización de los Estados Amerisiones a las que fue sometido el canos, pues en México no hay vo-

cardenal Posadas Ocampo en las oficinas de Los Pinos, los días previos a su muerte?¿Por qué no se investigan las intervenciones telefónicas a varios representantes

luntad política para encontrar a los culpables del crimen de un hombre comprometido con la verdad y sin miedo para desenmascarar las redes político-mafiosas.


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LA SANTA MISA

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Comulgar es fortalecernos

Tercer mandamiento de la Iglesia El tercer mandamiento de la Iglesia es “comulgar al menos en Pascua”. La importancia de comulgar está en lo que allí se recibe. Para mejor entender el sentido de esta disposición debemos comprender el acontecimiento que se realiza en la consagración del pan y del vino, es decir en la Eucaristía. Por ello hemos dedicado una serie de artículos a examinar la riqueza, implicaciones y profundidad de un Cristo que se ofrece en su Cuerpo y en su Sangre, del Dios que se da a la humanidad. Sólo de esta forma adquiere pleno sentido el comulgar al menos en Pascua de Resurrección.

Para comulgar, ayunar REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Armando masticó con rapidez su taco de carnitas, al tiempo que exclamaba: «¡Tengo diez minutos para llegar a Misa!». Adela, su abuela, le miró y dijo: «Ve a Misa pero no vayas a comulgar, pues tienes que estar al menos una hora en ayunas». Armando soltó una sonora carcajada: «¡Tú y tus cosas, abue!». Lamentablemente esta escena es algo cada vez más común dentro del mundo católico. Sabemos que debemos comulgar pero muchas veces ignoramos las condiciones que debemos reunir para hacerlo de forma correcta. Y si las sabemos las consideramos «cosas de viejos», es decir, tradiciones vacías y arcaicas. Disposiciones sobre el ayuno

Una de las condiciones es tener un ayuno de al menos una hora. Esto no tiene nada de antiguo, pues el Catecismo de la Iglesia Católica publicado en 1992 es muy claro

al respecto. Toma en cuenta lo estipulado en el Código de Derecho Canónico, que dice: «Quien vaya a recibir la santísima Eucaristía, ha de abstenerse de tomar cualquier alimento y bebida al menos desde una hora antes de la sagrada Comunión, a excepción de agua y de medicina». Y en seguida específica: «Las personas de edad avanzada o enfermas, y asimismo quienes las cuidan, pueden recibir la santísima Eucaristía aunque hayan tomado algo en la hora inmediatamente anterior.» No es sólo un consejo, es mucho más. Es una disposición jurídica: «deben observar el ayuno» y «ha de abstenerse de cualquier alimento» son expresiones de obligatoriedad que prescriben que no se debe comulgar sin cumplir esta condición. Hacer las cosas bien

Con esta disposición la Iglesia no pretende limitar la Comunión —que sean menos los fieles

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que comulgan— sino velar por el respeto y la veneración a tan gran sacramento porque recibimos al mismo Cristo. Hemos de hacer bien las cosas buenas. Muchos podrían pensar que es una tontería no comulgar por algunos cuantos minutos, pero si vamos a hacerlo, que sea de la forma correcta. Si no comulgas un día por no llegar al ayuno mínimo requerido de una hora, no pasa nada. No es pecado, no es una falta de respeto, no es una falta de interés. No es obligación comulgar y, por lo mismo, no es falta no hacerlo. Si tienes tantas ganas de comulgar, ofrece a Dios el no poder hacerlo: haz una Comunión espiritual. Y cumple con lo que está mandado para custodiar la dignidad de este sacramento. Es absurdo cometer una falta por comulgar sin las debidas disposiciones, sin ninguna necesidad de hacerlo.

Cuando recibimos la Eucaristía son varios los efectos que se producen en nuestra alma. Estos efectos son consecuencia de la unión íntima con Cristo. Él se ofrece en la Misa al Padre para obtener mediante su sacrificio todas las gracias necesarias para los hombres, pero la efectividad de esas gracias se mide por el grado de la disposición de quienes lo reciben, y pueden llegar a frustrarse si se ponen obstáculos voluntarios a recibir el sacramento. A continuación describiremos algunos de los efectos de comulgar: 1. Por medio de este sacramento se nos aumenta la gracia santificante. Para poder comulgar ya debemos estar en gracia, no podemos encontrarnos en estado de pecado grave, y al recibir la comunión esta gracia se nos acrecienta, toma mayor vitalidad. Nos hace más santos y nos une más con Cristo. Todo esto es posible porque se recibe a Cristo mismo, que es el autor de la gracia. 2. Nos otorga la gracia sacramental propia de este sacramento, llamada nutritiva, porque es el alimento de nuestra alma, que conforta y vigoriza en ella la vida sobrenatural. 3. La Eucaristía hace a la Iglesia: No es un sacramento más, sino el sacramento por excelencia. Sin la Eucaristía no habría Iglesia. La Iglesia es convocada a la Eucaristía por Jesucristo Al celebrarla muestra unidad y crecimiento como pueblo de Dios; ella es misterio de comunión con Él y con todos hombres y mujeres del mundo. La Comunión renueva, fortifica y profundiza esta incorporación realizada ya por el Bautismo. 4. La Eucaristía nos preserva de futuros pecados mortales, pues cuanto más participamos en la vida de Cristo y más progresamos en su amistad, tanto más difícil se nos hará romper nuestro vínculo de amor con Él. 5. La Eucaristía fortalece la caridad, que en la vida cotidiana tiende a debilitarse; y esta caridad vivificada borra los pecados veniales. 6. La Eucaristía nos compromete a favor de los pobres; pues el recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que son la Caridad misma, nos hace caritativos. Como puedes apreciar, el comulgar no genera efectos nocivos; muy al contrario, fortalece nuestra vida de fe, nos hace participar con mayor intensidad de la comunión de la Iglesia, del amor al prójimo, y nos ayuda a tomar el camino de santidad al que estamos llamados tu y yo. Con información de Panvivo.com.ar y Aciprensa digital


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LA SANTA MISA

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Los nombres de la Misa A la Eucarístía, a lo largo de la historia, se le ha llamado de distintas maneras y cada una de ellas, a manera de piezas de rompecabezas, nos muestra una parte del misterio; aunque entenderlo completamente esta fuera de nuestro alcance. A continuación mostraremos algunos de estos nombres y lo que pretenden dar a entender.

Fracción del pan: Se parte, se reparte y se comparte el pan del cielo, como alimento de inmortalidad. Santo Sacrificio de la Misa: Cristo se sacrifica y muere para salvarnos y darnos vida. Eucaristía: Es la acción de gracias por antonomasia que ofrece Jesús a su Padre celestial, en nombre nuestro y de toda la Iglesia. Las palabras «eucharistein» (Lc 22,19; 1 Co 11,24) y «eulogein» (Mt 26,26; Mc 14,22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman -sobre todo durante la comida- las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación. Celebración Eucarística: porque celebramos en comunidad esta acción divina. Santa Misa: la Eucaristía acaba en envío, en misión, donde nos comprometemos a llevar a los demás esa salvación que hemos recibido. Santa y divina liturgia: Porque toda la liturgia de la Iglesia encuentra su centro y su expresión más densa en la celebración de este sacramento; en el mismo sentido se la llama también celebración de los santos misterios. Comunión: porque por este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de su Sangre para formar un solo cuerpo. Misterio Eucarístico: Porque ante nuestros ojos se realiza el gran misterio de la fe. Nos incita a preguntarnos: ¿por qué quiso Jesús quedarse entre nosotros, con nosotros, para nosotros, en nosotros? ¿Qué le movió a hacer este asombroso milagro? La respuesta a estas preguntas sólo Jesús la sabe. Nosotros podemos únicamente vislumbrar algunas intuiciones . Se quedó por amor excesivo a nosotros, diríamos por locura de amor. Nos vio con hambre espiritual, y Cristo se nos dio bajo la especie de pan que, al tiempo que colma y calma, también abre el hambre de Dios, porque estimula el apetito para una vida nueva: la vida de Dios en nosotros. Meditemos en los distintos nombres de la Eucaristía y esto nos ayudará a una mejor comprensión del gran regalo que es el comulgar. Con información de Catholic.net y Churchforum

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Eucaristía: misterio y regalo La Comunión en cinco preguntas REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

¿Qué es? La Eucaristía es la conversión del pan en el Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre, que renueva mística y sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la Cruz. La Eucaristía es Jesús real y personalmente presente en el pan y el vino que el sacerdote consagra. Por la fe creemos que la presencia de Jesús en la hostia y el vino no es sólo simbólica sino real; esto se llama el misterio de la transubstanciación, ya que lo que cambia es la sustancia del pan y del vino; los accidentes —forma, color, sabor, etc.— permanecen iguales. Cuando nosotros celebramos la Misa estamos recordando lo que Jesús hizo con sus discípulos en la última cena (Mt 26,20-35; Mc 14, 17-25; Lc 22, 14-38), pero no sólo es un recuerdo de algo que sucedió hace muchísimos años, también hacemos presente «la gracia» que Jesús les dio a sus discípulos en aquel entonces. Por eso le llamamos «memorial» y no simplemente recuerdo; porque un memorial hace presente hoy los efectos de las acciones del pasado.

primeros cristianos la tenían en alta estima, esto lo sabemos por los diversos escritos que nos han legado, los cuales datan desde el primer siglo de nuestra era.

¿Cuándo se instituyó? La institución de la Eucaristía tuvo lugar durante la última cena pascual que Cristo celebró con sus discípulos, y los cuatro evangelios coinciden en lo esencial: en todos ellos la consagración del pan precede a la del cáliz; aunque debemos recordar que, en la realidad histórica, la celebración de la Eucaristía ( fracción del Pan ) comenzó en la Iglesia primitiva antes de la redacción de los Evangelios. Los

la consagración. Sobre esta materia es invocada la bendición del Espíritu Santo y el presbítero pronuncia las palabras de la Consagración dichas por Jesús en la última cena: «Esto es mi Cuerpo, entregado por vosotros... Este es el cáliz de mi Sangre...». A esto se le conoce como la fórmula del sacramento.

¿Cómo se realiza? Se lleva a cabo a partir de los signos esenciales del sacramento eucarístico, que son pan de trigo ácimo y vino de uva natural, sin substancias extrañas y no alterado. A esto se le llama la materia de

¿En qué parte de la Misa se realiza la Consagración?

Después de rezar el Credo, se llevan a cabo el Ofertorio, la Consagración y la Comunión. Ofertorio: es el momento en que el sacerdote ofrece a Dios el pan y el vino que serán convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nosotros podemos ofrecer, con mucho amor, toda nuestra vida a Dios en esta parte de la Misa. Consagración: Es el momento de la Misa en que Dios, a través del sacerdote, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. En este momento nos arrodillamos como señal de amor y adoración a Jesús, Dios hecho hombre, que se hace presente en la Eucaristía. Comunión: Es recibir a Cristo Eucaristía en nuestra alma. ¿Quién lo realiza? Sólo el sacerdote válidamente ordenado puede celebrar válidamente la Eucaristía. Para la licitud se requiere, además, que no esté impedido por ley canónica. Aunque en el número 902 del Código de Derecho Canónico se habla de la concelebración como una posibilidad. Resulta lógico pensar que quien recibe esta Gracia está en mayor capacidad de amar y de servir al hermano y que, además, alimentado con el Pan de Vida, debe estar más fortalecido para enfrentar las pruebas, para contagiar su fe y su esperanza. Esperamos que ahora tengas un poco de mayor claridad sobre este sacramento y regalo de Dios, pero, sobre todo, hagas un esfuerzo por asistir a Misa y comulgar.


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LA SANTA MISA

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La Eucaristía hecha decálogo POR JESÚS DE LAS HERAS MUELA / Ecclesia Digital

1.- La Eucaristía es Asamblea, Comunidad, Congregación, Pueblo, Iglesia. La Eucaristía hace la Iglesia y la Iglesia hace la Eucaristía. 2.- La Eucaristía es perdón, impetrado, ofrecido y recibido. Es reconciliación y es paz. La Misa comienza con el acto penitencial, en el que nos manifestamos necesitados del perdón, y la Misa incluye también el rito de la paz. 3.- La Eucaristía es Palabra de Dios. Dios nos habla con su Palabra. Es la gran catequesis de nuestra permanente necesidad de formación cristiana. 4.- La Eucaristía es profesión de fe, expresada en la recitación del Credo. La Eucaristía actualiza nuestra fe en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, y en su prolongación a través de la Iglesia. 5.- La Eucaristía es ofrenda. En el ofertorio de la Misa ofrecemos limosnas en favor de los necesitados y de la comunidad eclesial y nos ofrecemos nosotros mismos como ofrenda permanente al Señor y a su Iglesia.

6.- La Eucaristía es la cruz y la pascua. Es su memorial. Es su actualización. Es cenáculo. La misa sigue siendo el Calvario: el monte de la cruz y el jardín de la Resurrección. 7.- La Eucaristía es oración y compromiso de fraternidad. Lo expresamos en el Padrenuestro de cada Misa. Reconocemos que Dios es nuestro Padre y que nosotros somos hermanos. Pedimos el pan nuestro de cada día para nosotros y para toda la humanidad. Pedimos el perdón. Nos comprometemos así, desde la plegaria, a la fraternidad y a la caridad. 8.- La Eucaristía es comunión. Es comunión con Dios y con los hermanos. Es comunión con la Iglesia. 9.- La Eucaristía es acción de gracias. Esta acción de gracias se expresa en el mismo nombre y significación etimológica de la palabra «Eucaristía». Es acción de gracias en el prefacio de la Misa y en la oración de postcomunión. Vivir la acción de gracias de la Eucaristía es encarnar el proyecto eucarístico en la vida diaria, allí donde se trabaja y se vive -en la familia, en la escuela, en la fábrica, en las más diversas condiciones de la vida 10.- La Eucaristía es misión. El «podéis ir en paz» del final de la Misa es llamada a la misión y al testimonio. La Eucaristía es origen y camino de la evangelización. Es Jesucristo, el objeto y sentido de la misión y de la evangelización. La Eucaristía nos proporciona no sólo la fuerza interior sino también -en cierto sentido- el mismo «proyecto» misionero y evangelizador.

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¿Comulgar sin confesarse? POR EL P. EDUARDO VOLPACCHIO / www.autorescatolicos.org

La Comunión no es un premio. No se precisa ser santo para comulgar. Es una necesidad espiritual, pero tiene unos requerimientos básicos. Las dos primeras condiciones son de origen divino, surgen de la realidad de la Eucaristía y están consignadas en la Sagrada Escritura: 1) estado de gracia; 2) saber a quién se recibe. Es necesario distinguir —saber a quién se recibe— y estar en estado de amistad con Dios. La teología lo llama «estar en estado de gracia». Se pierde por el pecado mortal, que rompe la comunión de vida con Dios. Se recupera en el sacramento de la Penitencia. Respecto a la Confesión y la Eucaristía, la Iglesia concretó explícitamente dos preceptos: 1) Antes de la Primera Comunión es necesario confesarse. 2) si se ha cometido un pecado grave es necesario confesarse antes de comulgar. Salvo los dos casos señalados no es necesario confesarse antes de comulgar. Si una persona está en gracia, aunque haga mucho tiempo que no se confiesa, puede comulgar con toda tranquilidad. No debemos añadir más condiciones que las que realmente existen. La Confesión frecuente es una práctica muy recomendable para el crecimiento espiritual, tener el alma más purificada, etc. Pero esto es otra cuestión.

Una cosa es la conveniencia de la Confesión frecuente y otra distinta que sea necesidad para recibir la Comunión si uno está en gracia (que no lo es). La Iglesia, para cuidar la dignidad del Sacramento y el alma de los fieles, impuso un precepto en el concilio de Trento: que nadie con conciencia de haber cometido un pecado mortal se acercara a comulgar, por muy contrito que se sienta, sin haberse confesado antes. Es decir, que hay una ley de la Iglesia que lo manda. ¿Tiene excepciones? Sí, porque los preceptos eclesiásticos no obligan cuando hay una dificultad grave. Se podría comulgar en el estado de gracia obtenido mediante un acto de contrición perfecta aun antes de confesarse, si hubiera alguna dificultad grave. En este caso, una grave necesidad de comulgar. Es decir, que si una persona tiene obligación de comulgar y no puede confesarse, puede hacer un acto de perfecta contrición y comulgar. Obviamente, sin una necesidad real y una dificultad grave también real, sería absurdo exponerse a cometer un sacrilegio para satisfacer las ganas de comulgar, o para evitar la vergüenza de dejar de hacerlo, o por la «necesidad» de recibir al Señor, etc., sin una necesidad grave de recibir la Eucaristía.

Pensamientos sobre la Eucaristía Tenemos con nosotros el «pan de los peregrinos», el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, que se nos ofrece como fuente inagotable, para sacar de ella fuerza, serenidad, confianza en cada momento de la existencia. Juan Pablo II Siendo el pan una comida que nos sirve de alimento y se conserva guardándole, Jesucristo quiso quedarse en la tierra bajo las especies de pan, no sólo para servir de alimento a las almas que lo reciben en la sagrada Comunión, sino también para ser conservado en el sagrario y hacerse presente a nosotros, manifestándonos por este eficacísimo medio el amor que nos tiene. San Alfonso Ma. de Ligorio No sé qué trabajos, por grandes que fuesen, se habían de tener, a cambio de tan gran bien para la cristiandad; que aunque muchos no lo advertimos Jesucristo está, verdadero Dios y verdadero

hombre, en el Santísimo Sacramento…, gran consuelo nos había de ser. Santa Teresa de Ávila ¡Oh, amor tierno y generoso de un Dios para con tan viles criaturas como nosotros, que tan indignos somos de su predilección! ¡Cuánto respeto deberíamos tener a ese grande Sacramento, en el que un Dios hecho hombre se muestra presente cada día en nuestros altares! Santo Cura de Ars Cuanto más pura y más casta sea un alma, tanta más hambre tiene de este Pan, del cual saca la fuerza para resistir a toda seducción impura, para unirse más íntimamente a su Divino Esposo: Quien come mi Carne y bebe mi Sangre permanece en Mí, y Yo en él. León XIII


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DEBATE

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

«La ley antiinmigrante de Arizona es injusta»

El sistema jurídico se contradice al despenalizar el aborto

Entrevista al P. Mario Ángel Flores, miembro de la Comisión Teológica Internacional

El maestro José Antonio Sánchez Barroso, abogado y profesor de la UNAM, conferencista en temas de derecho, habla a El Observador

POR SERGIO ESTRADA

¿Cuál es su opinión de la ley antiinmigrante en Arizona? «La ley es discriminatoria tal como está planteada; sin embargo, es una ley legítima para el control de una inmigración muy desbordada. Es una ley que no debe apoyarse, porque no tiene sustento, por el hecho de que certifica como sospechosa a cualquier persona con características latinas…El solo hecho de pertenecer a una raza ya los hace sospechosos, y se violan los derechos humanos, que es lo más grave». Esta ley, ¿va contra la racionalidad de la Iglesia? «Sí, debido a que también criminaliza a quienes ayuden a indocumentados. Por otra parte, la clase política en México no ha dado respuesta a la falta de empleo, distribución de la riqueza y los bienes (salarios). En los últimos diez años los actores políticos han sido —más que antes— los diputados y senadores. Desafortunadamente todo se concentra en los partidos políticos que están llevando a la ruina a nuestro país, por razones de partidismo y no de visión de Estado. No se han abierto las posibilidades de mejores inversiones, y en materia de una mejor repartición de los bienes, que tantas veces se ha propuesto, nada se ha hecho. En México hay culpa de que en el extranjero se llegue a ese tipo de leyes discriminatorias, porque no hay soluciones en nuestro país». ¿Hay temor porque mexicanos y demás hispanoamericanos invadan el territorio estadounidense? «Sí, ellos están temerosos de una inmigración desbordada de personas que no tienen alguna formación (capacitación); de recibir a una sobrepoblación de inmigrantes. Desde ahí se comprende una preocupación legítima. Pero no puede solucionarse un problema con otro que es la discriminación y el no reconocer los derechos humanos». Como Iglesia de México, ¿qué podemos hacer? «Presionar más para que esta situación cambie. El gobierno de México no puede abolir las leyes discriminatorias emitidas en el extranjero. Lo que se debe hacer es mejorar nuestro país teniendo mejores diputados y senadores, que son muy buenos para hablar, pero no han hecho nada en los últimos diez años». ¿El estado de Arizona está en su derecho de aplicar esta ley? «Cada Estado está en su derecho de aplicar leyes justas en su territorio, pero no injustas, y está en su derecho de preocuparse por una inmigración desordenada; pero la solución no es esta ley injusta y discriminatoria. Una ley injusta no tiene por qué seguirse. Junto al reclamo por la injusticia de esta ley; los mexicanos debemos promover los empleos y la justa distribución de la riqueza».

¿El sistema jurídico se contradice al despenalizar el aborto? «Sí. El sistema jurídico tiene una jerarquización de valores. Uno de los valores que está en la cúspide es el de la vida. A partir de ahí se cimentan las normas jurídicas concretas. Por ejemplo, se establece que un concebido no nacido puede ser instituido heredero aunque no haya nacido. Esto significa que el mismo día en que un padre se entere que su esposa está embarazada puede ir ante notario a realizar su testamento y nombrar heredero al hijo que espera. Esto es una muestra de cómo el sistema jurídico le reconoce un derecho de segundo nivel, un derecho patrimonial, y al mismo tiempo no le reconoce el derecho a la vida. «Hay un principio jurídico claro: ‘Nadie puede aprovecharse de su propio hecho ilícito’; es decir, si esta mujer se enterara de que el heredero universal y único es el hijo, y decidiera abortarlo para ella quedarse con los bienes, el derecho sanciona esta conducta y la mujer no sería la heredera.

«También la Constitución establece que nadie puede ser privado de sus bienes y derechos si no es por un proceso jurídico; hay varios tipos de derechos particulares donde se reconocen derechos de inferior nivel que el de la vida. Por tanto, el sistema jurídico no puede establecer una lógica distinta al establecer que otra persona interrumpa esa dinámica vital». ¿Qué es un bien jurídico tutelado? «Es aquel valor que el derecho protege contra lesiones de los demás. Por ejemplo, un bien jurídico tutelado es nuestra integridad personal o patrimonial. Es decir, nos protege de las agresiones que otras personas nos podrían provocar. Ahora bien, el sistema jurídico tiene prevista una serie de bienes jurídicamente tutelados pero establece al mismo tiempo normas que contradicen a un bien jurídicamente tutelado como es el derecho a la vida. Por un lado, se protege la vida de las agresiones

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entre personas, es decir, el delito de homicidio, y por otro lado permite se mate al concebido no nacido». Después del fallo de la Suprema Corte a favor del aborto, ¿hay algo por hacer? «Los argumentos de la corte fueron dos: 1) El concebido, hasta las doce semanas, no era persona; por tanto, abortarlo no era delito, y 2) Es irrestricto el respeto a la libertad de la mujer. «El fallo de la Suprema Corte no es la última decisión en materia moral que puede adoptar el derecho; es decir, la decisión de la Suprema Corte podría ser modificada con un cambio al texto constitucional en donde se establezca que la vida inicia desde el momento de la concepción y que se protege desde ese momento. La Suprema Corte no es la última palabra jurídica; todavía la deliberación moral de la sociedad puede conducir a reformar textos de carácter constitucional».


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CULTURA

CON PERMISO

LA

MISMA PIEDRA POR MIGUEL ARANGUREN / www.miguelaranguren.com

Los laicistas quieren vengar tantas afrentas del Papa polaco que les humilló con 26 años de santidad televisada Los laicistas de carné andan empavonados, la pechuga bien hinchada, desplegadas las plumas tornasoladas de la rabadilla, reluciente el moco verdiazul que se ensortijan por el cuello —gulu, gulu, gulu...—, seguros del paso de sus garras frías por la tierra. Les envanece poder abrir las páginas de sus periódicos con fotografías de Benedicto XVI con el gesto adusto, entre sombras, como si fuera cabecilla de una banda de Apandadores. Han poblado sus canales de televisión de teólogos adeptos al régimen de la razón, que se rasgan las vestiduras en público al tiempo que exigen el fin del celibato. En la radio, anacrónicos supersticiosos que presumen de su ateísmo, reniegan de esta Iglesia apestada. Unos y otros multiplican la consigna: «¡Por fin hemos herido de muerte al dragón, que se revuelca en los mismos pecados que nosotros escondemos!», satisfechos de haber coronado lo que las generaciones anteriores —dos mil años de ilustrados— no lograron rematar, comenzando por aquellos que llevaron al patíbulo al mismo Nazareno y continuando por los que lapidaron a Esteban, protomártir de todos los que —en los siglos— habrían de venir. Están seguros de vengar tantas afrentas de aquel Papa polaco que les humilló con veintiséis años de santidad televisada. Piensan que esta vez la Iglesia no levantará cabeza gracias a su calculada difusión de los crímenes de una partícula de sacerdotes y religiosos entre los cientos de miles de sacerdotes y religiosos admirables que pueblan la tierra. A este paso, nos invitarán a invadir Roma para terminar con la absurda hegemonía moral del vicario de Cristo. El hombre insiste en tropezar con la misma piedra. Los revolucionarios franceses, también los ilustrados napoleónicos, creyeron acabar con la Iglesia mediante la imposición a los clérigos de jurar los principios revolucionarios. En aquellos tiempos, negarse al capricho del Estado equivalía a que te cortaran la cabeza. Pese a la debilidad de muchos curas, el proyecto fracasó. Fue la fuerza de la Gracia, la misma fuerza que purificará a la Iglesia de los escándalos de sus hijos infieles y de nuestra cobardía, para que la esposa de Cristo siga redimiendo a la humanidad hasta el final del final.

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El Observador

VÍGÍA

EL ALMA DEL MUNDO POR JAVIER ALGARA / San Luis Potosí

Don Carlos Abascal Carranza, ese «hombre de dos mundos», como Como es el caso actualmente con la prensa anticatólica. El Papa Benedescribió a santo Tomás Moro el autor de la obra teatral sobre los días dicto es la mejor excusa, claro. ¿Quién mejor que él para decirle al que antecedieron a su martirio, fue quien me introdujo en la Carta a mundo la verdad? Diogneto. Lo hizo para que me sirviera como punto de referencia en las Algo, sin embargo, me cuestiona. Hoy día todos los ataques se actividades legislativas en las que yo andaba activo entonces. Ese centran en el Papa, por ser la figura que vive y habla el Evangelio en texto me fue muy útil entonces, y lo sigue siendo forma más notable. Claro, no es el único cristiano hoy, aunque lo legislativo haya quedado atrás. Hoy los ataques se centran ejemplar. Muchos más realizan su papel de ser alSobre todo porque continuamente me hace evidel mundo. Las monjas contemplativas, los en el Papa, por ser la figura mas dentes mis carencias como discípulo de Jesús; seglares comprometidos en el servicio a los deme sirve como checklist para auto examinarme y que vive el Evangelio en más, los millares de sacerdotes fieles a su vocade motivación para no decaer. Leo el texto íntegro ción, etc. Todos ellos sacuden al mundo llevándocon cierta frecuencia —no tiene desperdicio—; forma más notable. Claro, le la contraria, diciéndole que hay otro sentido sin embargo, hay una frase en él que nunca deja no es el único cristiano mejor para la historia. Y probablemente también de sacudirme: «Lo que es el alma en el cuerpo, eso sean causa de ese odio mundial irracional hacia la son los cristianos en el mundo». Los cristianos ejemplar. Muchos más Iglesia. Y eso que su número, en realidad, es ínfimantienen vivo al mundo (tan propenso a derro- realizan su papel de ser mo. Piense usted. Actualmente somos mil 166 mitarse a sí mismo) dándole su verdadero sentido. llones de católicos. De esa cifra, en un cálculo geJesús llamó a sus discípulos «luz», «fermento», almas del mundo neroso, sólo el 25 % (291 millones) cumple regu«sal». La Carta describe cómo le da sabor la sal larmente las obligaciones mínimas de la Iglesia, cristiana al mundo: amando, perdonando, obedeciendo, no matando a pero sin comprometerse demasiado. Su vida transcurre tratando de los hijos, etc. Y precisamente por eso los discípulos de Jesús se con- darle gusto a Dios y al diablo. De ese número, solamente un dos o tres vierten en blanco de la ira de quienes quisieran ellos ser el único sen- por ciento (5 millones 830 mil) vive su catolicismo en serio, o sea, son tido del mundo y de su historia. «Los judíos —añade la Carta— les verdaderamente fermento, sal, luz, alma del mundo. ¿Qué pasaría si declaran (a los cristianos) guerra como a extranjeros y los griegos les este último número se multiplicara por diez o veinte? ¿Reviviría el munpersiguen, pero los mismos que les odian no pueden decir los motivos do, encontraría el camino a la conversión? Definitivamente que mude su odio». Cualquier excusa es buena para atacar a los cristianos. chas más personas encontrarían, gracias a ello, el sentido de su vida.

LUZ A LA VIDA POR MARÍA ÁNGELES FERNÁNDEZ MUÑOZ

Recientemente se ha aprobado en España una Ley que, en lugar de proteger la vida, la deja a la intemperie, desnuda, expuesta al arbitrio de los deseos, los engaños, los miedos, la falta de amor…, del hombre. Y digo del hombre, refiriéndome, obviamente, a mujeres y varones, que de éstos se suelen olvidar cuando se habla del aborto. Me cuesta tanto entender que existan leyes que permitan el atentado contra la vida. ¿No es ésta un derecho fundamental? Así lo reconocen documentos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y las Constituciones o Cartas de Derechos y Deberes de los países que se llaman desarrollados. Pero, sobre todo, la vida es un derecho que está inscrito en la ley natural, la que cada uno de nosotros conocemos por medio de la razón y que nos indica los principios esenciales de nuestra moral. Me preocupa la idea que se está tratando de transmitir y que puede llegar a impregnar nuestra conciencia. Me refiero al hecho de que, especialmente las generaciones más jóvenes y, por tanto, menos formadas, asuman que el aborto no es algo malo ya que es un derecho garantizado por la ley. Viene a mi memoria el famoso libro de C. S. Lewis, La abolición del hombre, en el que el autor denuncia cómo, a través de determinados métodos pedagógicos, se puede anular la capacidad de crítica de los

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niños y jóvenes. Y si al hombre se le priva de su actitud crítica se le está despojando de buena parte su humanidad. Pasaremos, entonces, a formar parte de la masa o del rebaño que sigue el camino trazado para conseguir los intereses de unos pocos. Pero estamos a tiempo de apartarnos de ese sendero. Lo expresó muy bien Benedicto XVI en la homilía de la Misa Crismal del pasado Jueves Santo, en la que señaló que es importante que los cristianos cumplan el derecho, pero también es importante para los cristianos no aceptar una injusticia, aunque sea considerada como derecho. Creo que es nuestra obligación alzar la voz por aquellos que no pueden, en este caso los niños que están en el vientre de sus madres esperando a que éstas los den a la luz. Dar a luz. ¡Con qué expresión tan bella y sugerente nos referimos al nacimiento! ¡Qué misión tan grande se nos ha encomendado a las mujeres! Abrir las puertas de par en par para que un niño, nuestro hijo, salga a la luz de la vida. ¿Quiénes somos nosotros, sus madres y sus padres, para cerrarle las puertas?

SUS FRUTOS PODEMOS CONOCERLOS

POR ALEJANDRO SORIANO VALLÈS

El mes de abril de este año sucedió en un hospital de Rossano, en Calabria, un hecho espeluznante que conmocionó a Italia: un bebé de 22 semanas de gestación fue abortado «terapéuticamente» porque sus padres tuvieron miedo de posibles malformaciones. Abandonado sin asistencia médica, estuvo casi 24 horas luchando solo por su vida hasta que un sacerdote que acudió a orar por él lo encontró donde lo habían olvidado y pidió auxilio. Desafortunadamente, poco después murió. Dada la tendencia al sensacionalismo y al escándalo de los medios mexicanos de información, resulta muy «extraño» que no hayan reportado el caso. Por supuesto, no se trata de ningún descuido, sino de una bien definida política editorial. Los medios tienen intereses, de los que dependen sus agendas. Cada nota que ofrecen es revisada y aprobada. La divulgación de la misma coincide con tales intereses. Esto lo deberíamos tener en cuenta cuando ingenuamente demos por hecho que el comunicador en quien depositamos nuestra confianza nos habla generosamente con la «verdad». El silenciamiento del asunto del bebé italiano sirve para hacernos reflexionar sobre la ideología de los medios nacionales, pues es claro

que la omisión no fue involuntaria. Más allá de la elemental pregunta acerca de a quién damos crédito cuando oímos radio, vemos televisión o leemos el periódico, tendríamos que pensar en qué visión del mundo nos inculcan. Porque es evidente que cuando seleccionamos un medio escogemos un modo de pensar. Es patente que eligiendo a un comunicador elegimos lo que él resuelva decirnos y ocultarnos. Simpatizando con él nos avenimos a su pensamiento. Optar por un medio no es algo intrascendente, ya que la elección avala, así sea implícitamente, su ideología. ¿Es acaso fortuito que ningún medio mexicano mencionara la terrible cuestión del nene italiano y, en cambio, todos lleven meses machacando la de los curas pederastas? Según parece, la decisión de la mayoría es oponerse a la doctrina de la Iglesia, exhibiendo lo que desde su óptica la escarnece y disimulando lo que la acredita. En este sentido, podría decirse que casi la totalidad de los medios de difusión en nuestro país es anticatólica. Sin embargo, eso no puede hacerlo sin el público. Él decide si se alía o no, si apoya a los enemigos de la Iglesia o los repudia. A fin de cuentas, todo se resume en las palabras del Evangelio: «por sus frutos los conoceréis».


El Observador

PALABRAS

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ENSAYOS CRISTIANOS

A DON MIGUEL DE CERVANTES POR EL PADRE JUAN JESÚS PRIEGO / San Luis Potosí

Muy querido don Miguel: Imagino lo que sentiría usted cuando, en la España de su tiempo, no encontraba en las casas y en los mercados otros libros que no fueran de caballerías. ¡Qué tedio, qué aburrimiento! Entonces, para burlarse de toda esa literatura chatarra, escribió usted El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. En un principio quiso usted ironizar, es decir, burlarse, pero lo que acabó saliendo de sus manos fue una obra maestra, un capolavoro, como dirían los italianos, y los libros de caballerías, como por ensalmo, empezaron a desaparecer, a esfumarse: sus estocadas fueron mortales. Algo parecido hizo mucho después que usted un paisano suyo contra esos predicadores ridículos y campanudos que se gloriaban de pronunciar sermones que nadie entendía; me refiero, claro está, al padre José Francisco de Isla (1703-1781) y a su Fray Gerundio de Campazas. Tras la publicación de este libro, según es fama, nadie osó ya subir al púlpito con la misma seguridad ni predicar de la misma manera. Me preguntará usted que a qué viene semejante parrafada, y a dónde quiero llegar. Si me tiene paciencia, señor, ahora se lo diré. Resulta, don Miguel, que así como en el siglo XVII no encontraba usted más que libros de caballerías, así también nosotros, en el pleno siglo XXI, no encontramos a nuestro paso más que esas novelas negras, llenas de detectives y asesinos, que por falta de imaginación llamamos thrillers. ¡Pocas novelas se escriben hoy que no tengan como asunto central el esclarecimiento de un homicidio o la persecución de un psicópata peligroso! Permítame leerle el texto que aparece en las contraportadas de tres libros que tengo en mi mano. Debo aclararle que si escojo sólo tres —y al azar— es únicamente para no abrumarlo, pues en realidad podría leerle tres mil, o incluso trescientos mil. He aquí de lo que trata hoy, en términos generales, nuestra literatura: «El agente de la CIA Jack Dunphy es relevado en sus servicios y destinado a un aburrido trabajo de oficina cuando el hombre que estaba bajo su vigilancia es brutalmente asesinado. Sin embargo, Dunphy pronto se ve perseguido por un sádico asesino y por la propia CIA, que quiere silenciarlo por razones que él no comprende. Cuando empieza a investigar, descubre una trama siniestra en la que están involucrados el espía Allan Dulles, el psicólogo Carl Jung y el poeta Ezra Pound» (Jim Hougan, El

último merovingio). Respóndame sinceramente, don Miguel: ¿se le antoja leer este esperpento? ¡A mí, por supuesto, no! Pero vayamos al segundo. «En 1208, Pere Castelnou, legado papal, recibe el encargo de transportar en secreto a Roma la llamada «herencia del diablo», unos documentos que amenazan el poder de la Iglesia y de Inocencio III. Pero por el camino asesinan a Pere y roban la séptima mula con la peligrosa carga. El conde Raimon VI de Tolosa, que, contra su voluntad, había entregado los escritos a Pere después de una agria discusión, es acusado del asesinato y el robo. El Pontífice le excomulga y proclama una cruzada que devastará Occitania» (Jorge Mollist, La reina oculta). Como puede ver, todos son crímenes. ¡Estamos obsesionados con la muerte! Usted por lo menos oyó hablar de caballeros andantes, de amor cortés, de inaccesibles damas parapetadas en sus castillos inexpugnables, pero nosotros sólo podemos vérnoslas con historias desdichadas. He aquí la leyenda de la tercera contraportada: «El cuerpo de Viktor Strandgård, el predicador más famoso de Suecia, yace mutilado en una remota iglesia en Kiruna, una ciudad del norte sumergida en la eterna noche polar. La hermana de la víctima ha encontrado el cadáver, y la sombra de la sospecha se cierne sobre ella. Desesperada, pide ayuda a su amiga de adolescencia, la abogada Rebecka Martinsson, que actualmente vive en Estocolmo y que regresa a su ciudad natal dispuesta a averiguar quién es el culpable. Durante la investigación sólo cuenta con la complicidad de Anna-Maria Mella, una inteligente y peculiar policía embarazada. En Kiruna mucha gente tiene algo que ocultar, y la nieve no tardará en teñirse de sangre». (Äsa Larsson, La aurora boreal). Venga, don Miguel, venga usted del otro mundo a nuestras librerías y vea. ¡Cientos, miles de libros que no hablan

de otra cosa! Un cadáver que es encontrado, un asesino que anda suelto (y no precisamente del estómago), un detective que le sigue la pista a lo largo de quinientas páginas de letra abigarrada y un desenlace que nos infunde la sospecha de haber malgastado el poco, el escaso, el precioso tiempo que teníamos para vivir. ¡Una literatura de muerte! ¿Qué hemos hecho, don Miguel, para merecer esto? ¿Es que no hay escritores que quieran hablar de otra cosa? En 1930, André Breton, uno de nuestros autores más célebres, publicaba su segundo Manifiesto del surrealismo, y en él decía lo que sigue: «El acto surrealista más simple consiste en salir a la calle empuñando revólveres y tirar sobre la multitud al azar cuantas veces sea posible. Quien no ha tenido, siquiera una vez, deseos de acabar de ese modo con el pequeño sistema de envilecimiento y cretinización en vigor, tiene su lugar señalado en esa multitud, en su vientre a la altura del tiro». ¿Y cree usted, don Miguel, que estas palabras sólo han quedado en el libro? ¡Pues no! Por desgracia ha habido en los últimos tiempos no pocos individuos que han ejecutado con placer este simple acto surrealista. ¡Lo que se dice en una página no siempre se queda en ella! ¿Nuestras sociedades son violentas —y usted sabe que lo son— a causa de esta literatura de paja, o más bien es al contrario y la literatura no hace más que dar fe de la violencia que campea soberana e impune a todo largo y ancho de nuestras agotadas sociedades? ¿Qué fue primero, la gallina o el huevo? Nos esperan tiempos malos, don Miguel. Esta obsesión por la muerte violenta no me gusta nada, y la literatura que comercializa con ella menos aún. Algo hay en nuestra psique que no funciona como debiera. O dígame usted si no.

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TEMAS DE HOY

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HOMBRE NUEVO

HOMOSEXUALIDAD

MIRADAS DESDE LA EUROPA DESENCANTADA

LO QUE NO APARECE Y

POR JOSÉ MANUEL OTAOLAURRUCHI, L.C. / Venezuela jmotaolaurruchi@legionaries.org

SÍ QUE ESTÁ

Me parece interesante el libro de Richard Cohen titulado Comprender y sanar la homosexualidad. Audaz desde un inicio, pues comienza afirmando que no existe prueba científica que demuestre la homosexualidad de nacimiento, es decir, como resultado de una alteración genética o biológica como lo aseguran los estudios de LeVay, BaleyPillard y de Hamer. Para Cohen, la homosexualidad es síntoma de un trauma que se debe atender y sanar en el seno del hogar con el amor que los padres deben dispensar a los hijos a través de vínculos seguros que les permitan forjar su propia identidad sexual. El autor ofrece el testimonio de su propia vida pues fue gay y logró orientar adecuadamente sus tendencias sexuales en- Richard Cohen frentando su propia historia, purificándo- sabe bien de lo se, sanando y escapando del aforismo según el cual no se puede corregir la homose- que habla, pues xualidad. él mismo fue El libro ofrece unas terapias y nos muestra que no debemos buscar en las neuro- homosexual y nas cerebrales del hipotálamo su causa, logró curarse sino en traumas sufridos por diversos modos. Ante la proliferación de este fenómeno, conviene documentarse para tener elementos de juicio acerca de una realidad que se palpa ya abiertamente en la sociedad.

POR EL PADRE MIGUEL RIVILLA SAN MARTÍN / España

En la campaña mediática de ataques al Papa, sufrida ha poco por toda la Iglesia, al destaparse casos de pedofilia en sacerdotes y religiosos, nada ha sido casual ni fortuito. Es bien sabido que la única institución firme que se opone tenazmente a las poderosas y ocultas fuerzas del mal, pertrechadas con todos los medios del capital, la propaganda y la influencia sociopolítica, es la Iglesia. El emblema, cabeza visible de la misma es el Vicario de Cristo, el Papa Benedicto XVI. Arrumbado este baluarte, nada impedirá la implantación de un nuevo orden mundial, una nueva moral, un nuevo sistema de valores que nada tendrá que ver con los caducos criterios sobrenaturales de la Iglesia. He aquí el objetivo a lograr: desprestigiar, enfangar y combatir al Vicario de Cristo en y por todos los medios y por doquier, hasta silenciar la única voz discrepante a favor de la vida, la familia, la dignidad del hombre y los valores transcendentes. Todo ha sido meticulosamente pensado y ejecutado en ámbitos de poder y dinero. Así lo han descubierto y denunciado periodistas católicos en

medios libres e independientes. En uno de ellos, el Avvenire, Massimo Introvigne (18/3/2010) escribió un clarificador artículo, del cual extracto el final: «Los casos dolorosos de los que más se habla en estas semanas no son siempre inventados, pero se remontan a hace 20 o incluso 30 años.Tal vez sí, hay alguna novedad. ¿Para qué exhumar en 2010 casos antiguos o muy a menudo ya conocidos al ritmo de uno por día, atacando más directamente al Papa, ataque, por lo demás, paradójico si se considera la enorme severidad del antes cardenal Ratzinger y hoy Benedicto XVI sobre este tema? Los ‘empresarios morales’ que organizan el pánico tienen una agenda que se da a conocer cada vez más claramente y que no está realmente centrada en la protección de los niños. La lectura de ciertos artículos nos muestra cómo lobbies muy poderosos pretenden descalificar preventivamente la voz de la Iglesia con la acusación más infamante y hoy, por desgracia, también más fácil: la de favorecer o tolerar la pedofilia». Se podrá decir más alto, pero no más claro. Tras la campaña contra el Papa nada aparece, pero afirmamos que sí está.

EL SACERDOTE EN LA NOVELA MEXICANA

El padre Rentería en Pedro Páramo, de Juan Rulfo RESEÑA DE UN ARTÍCULO DEL PADRE JUAN MANUEL GALAVIZ HERRERA

CONTRACULTURA

EXAGERACIÓN

El Observador

Y

BALANCE

POR IGNACIO NAVARRO VALLE / Zapopan, Jal. / innavalle@hotmail.com

«Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique» (Proverbio chino). El emperador romano Tito (9-79) mandó que las monedas de circulación del imperio tuvieran la imagen de un delfín alrededor de un ancla. En ese tiempo, el delfín era considerado el más rápido y juguetón de los peces. El ancla representaba la estabilidad y la convicción inamovible. Tito buscaba, según los historiadores, anclar literalmente en la mente de los habitantes de ese imperio su idea de: lograr el balance entre la iniciativa, la sabiduría, el progreso y la precaución. ¡Excelente! Le he compartido por qué creo que la exageración de pensamientos y acciones positivas, a que nos invito, es también una manera de denominar, hoy, la excelencia, siempre conveniente, allí donde estemos; y he recibido comentarios —que agradezco— que me mueven igualmente a invitarnos a tener balance. ¡Observe! Suele pasarnos, sobre todo si actuamos en automático, esto es, sin tomar consciencia, buscando la excelencia, o sea la exageración positiva, en nuestros pensamientos y actos en familia, trabajo, universidad, amigos, etc., que de repente perdamos balance, sintiéndonos, por ejemplo, abrumados, signo inequívoco, percibo, de esta pérdida. Y después, al meditar las causas, quizá detectemos que fue —le puedo asegurar— puro activismo, pose, fanfarronería. Buscando —tal vez— protagonismos ramplones, que a la mera hora nos dejan cansados y sin entusiasmo, porque gastamos la energía defendiendo nuestra «importancia» y ganas de imponer lo que queremos, a los demás. Como la aplastante mayoría de marineros del proverbio chino. Naufragando en nuestros propósitos. ¿No? De aquí la conveniencia de vivir la exageración positiva acompañada de un balance sabio y sereno, personal. Porque, si no, estaremos cercanos -¡seguro!- de estar haciendo pura faramalla; esto es, ruido, yéndonos a pique con nuestros pobres resultados. ¿Se anima?

En la célebre novela de Juan Rulfo aparece un sacerdote confinado en la región donde el cacique Pedro Páramo es amo y señor. Se trata del padre Rentería. Un pasaje que muestra la situación que vive ese ministro de la Iglesia: «— ¿Se siente mal? «— Mal, no, Ana. Malo. Un hombre malo. Eso siento que soy». En esta respuesta del padre Rentería a su sobrina se dibuja la imagen del remordimiento. La desilusión del sacerdote se ha ido gestando poco a poco, hasta llegar a ser incontenible y presagiar el estallido. Muy de mañana había dirigido sus pasos hasta la población vecina, dispuesto a confesarse y recuperar la paz interior. Los carreteros con quienes se cruzó en el camino lo saludaron con preguntas convencionales: «Padre, ¿ya dieron el alba?», «¿Adónde tan temprano?», «¿Ha muerto alguien en Contla, padre?» Y él, aunque se conformó con sonreír, «hubiera querido responderles: ‘Yo. Yo soy el muerto’». El padre Rentería es duro de corazón. Le falta precisamente aquella virtud por la cual el sacerdote —y más aún el párroco— hace las veces de Jesucristo: la misericordia como hombre y como ministro; se muestra reacio a perdonar; más todavía: contrariando un mandato del Evangelio, se alza como juez y condenador. «Por mí, condénalo, Señor», es el fallo que da frente al sagrario después de las exequias

por Miguel Páramo, hijo del cacique que da su nombre a la novela. Ciertamente no se trata de un perdón fácil para el padre Rentería, ya que el difunto había sido el asesino de su hermano, y además el violador de su sobrina. Por lo menos en dos ocasiones se advierte que el Padre Rentería ejerce su ministerio con criterios administrativos muy cercanos a lo simoníaco. De paso, notemos que el apellido escogido por el novelista para designar a su personaje tiene propósitos de irónico simbolismo: Rentería, de «renta», administración, bienes negociables... Por muchos indicios que nos da el novelista, comprendemos que el padre Rentería ejerce ininterrumpidamente su ministerio: cele-

bra la Misa, confiesa, auxilia a los moribundos. Y, sin embargo, no por eso podemos afirmar que cumple realmente con la misión del párroco. Todo lo hace movido más bien por la inercia y la necesidad. El padre Rentería no es feliz porque no se dispone a una radical transformación desde su interior: la clásica metánoia o conversión. En varios episodios constatamos que la gracia no hace mella en su alma. Cuando en su conducta se manifiestan algunos atisbos de reacción, en seguida otros detalles demuestran que sigue siendo la víctima voluntaria de su propia mediocridad. Salta a la vista que el padre Rentería no es precisamente un Santo Cura de Ars; pero ni siquiera hay indicios de que alimente su interior con una espiritualidad elemental, o más o menos viva y constante. Embajador de Cristo, no lo encarna ni lo siente su amigo y salvador. Su sacerdocio forma parte de esa gran desilusión que es toda la novela. ¿Qué papel juega la Iglesia en esta historia? Hemos tratado de ver la respuesta que nos da Juan Rulfo a través de su novela. Es una respuesta que entraña más estimación que menosprecio a la Iglesia; si el novelista señala con actitud las fallas de un sacerdote es porque está convencido de que otra sería la historia de México si el testimonio del clero fuera siempre el que corresponde a los auténticos representantes de Cristo.


El Observador

ALACENA

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

UN GRAN LÍDER POR WALTER TURNBULL

Era ya un hombre de más de ochenta años. Era un gran líder, uno de los enviados por Jesús a apacentar su rebaño con la garantía de su acompañamiento. Se distinguía por un especial conocimiento del amor de Cristo. De hecho, uno de sus más famosos escritos versaba sobre este tema. Y tenía también una inusitada capacidad para conocer la verdad, especialmente las más sublimes y elevadas. Era famoso por su decidido enfrentamiento a las herejías. Su obsesión era lograr que los hombres conocieran la verdad sobre Cristo, creyeran en Él y vivieran en su amor. En aquel tiempo la Iglesia atravesaba por un período de persecuciones violentas, organizadas por los grupos de poder, a instancias de Satanás. Como en tantas ocasiones, los enemigos, que trataban de corromper la tierra induciéndola a adorar a Satanás, ya se regodeaban en su triunfo y en la pronta desaparición de la Iglesia y de la presencia misma de Dios. Él, entonces, envió un inspirado mensaje a las diferentes iglesias, destinado a levantar y afianzar la moral de los cristianos, que se hallaban desmoralizados. Les dirigió severos reclamos: «Tengo contra ti que dentro de ti hay algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas» (secta que se caracterizaba por llevar vidas de desenfrenada satisfacción de las pasiones), «date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera.» Y les dirigió también algunas palabras de apoyo: «Esto dice el Hijo de Dios: ‘Conozco tus fatigas y paciencia y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño’. ‘Conozco tu tribulación y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás’. ‘Sé que vives donde está el trono de Satanás, y a pesar de eso eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe’.» Y aunque los enemigos trataron de acabarlo, se sabe que él siguió adelante por un buen tiempo, guiando sabiamente a su pueblo y siendo el mayor referente moral del mundo entonces conocido. Algunos estudiosos creen que este pasaje se refiere a san Juan evangelista, «el discípulo al que Jesús amaba», eminente testigo de Jesús del siglo I d.C., y otros que a Benedicto XVI, «el maestro al que Dios iluminaba», brillante testigo de Cristo del siglo XXI; ambos hombres amigos de Dios, ambos celosos propagadores de la verdad y ambos sólidos pilares de la Iglesia y maestros de la humanidad.

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SAL Y TIERRA

ARGUMENTOS QUE SUELEN

ESGRIMIRSE EN CONTRA DEL CELIBATO DE LOS PRESBÍTEROS

POR JORGE E. TRASLOSHEROS / jtraslos@hotmail.com

En la Iglesia católica de rito latino existen sacerdotes casados en grado de diáconos, por lo que el debate sobre el celibato se centra en el de los presbíteros. Tres razones suelen aducirse en su contra: porque genera comportamientos sexuales perversos, porque al ser obligatorio genera frustraciones y porque le falta personal a la Iglesia. En esta ocasión atenderemos a las dos primeras.

Nadie puede ser obligado a renunciar a una vida matrimonial; por eso el celibato sacerdotal siempre es voluntario. Y, si se cambia de opinión, a nadie se le impide que agarre sus chivas y se vaya a otro lado La primera razón está asociada, sobre todo, al problema de la pederastia. Sin embargo, los análisis serios sobre este crimen demuestran que no existe relación causal entre el celibato y el comportamiento sexual perverso. Por ejemplo, en Estados Unidos, en los últimos 45 años fueron condenados por esta causa 54 sacerdotes de un total de 109 mil; en Alemania, durante los últimos 15 años, se han denunciado 210 mil delitos contra menores, de los cuales sólo 94 involucran a miembros del clero. El criminal se esconde en la sotana, pero la sotana no hace al criminal. El hecho nos causa indignación por lo que el sacerdote representa. Esperamos que sea capaz de dar testimonio del amor de Dios y al prójimo, que sea una persona entregada a su pueblo en la vida sacramental, en la vida litúrgica y en el servicio a la comunidad. En todo caso, la tragedia nos ha permitido renovar nuestra conciencia de lo que significa un sacerdote. La profunda reforma emprendida por Benedicto XVI está más que justificada. La segunda razón aduce que nadie puede ser obligado a renunciar a una vida matrimonial y sexual

plena, lo que es totalmente cierto. La obligación generaría frustraciones y resentimientos terribles. Por lo mismo, es necesario atender al hecho de que el celibato siempre es voluntario. Se llega a la decisión después de un largo proceso formativo, por lo que no es de sorprender que la mayoría de quienes inician no alcancen la ordenación. Se trata de un compromiso que se asume y se sostiene en libertad. Incluso después de la ordenación, cuando no se puede seguir con el compromiso, es factible solicitar la reducción al estado laical lo que, a tiro por viaje, se concede. En cualquier hipótesis, a nadie se le impide que agarre sus chivas y se vaya a otro lado. Podemos afirmar que lo común es encontrar buenos sacerdotes a pesar de limitaciones y defectos. El alto índice de confianza que genera la Iglesia, según las mediciones publicadas, está directamente relacionado con este hecho. Ahora bien, de un presbítero casado es justo esperar el mismo compromiso que de un célibe, pero con una carga adicional. Tendría que ser, además, marido y padre ejemplar, ser al mismo tiempo todo para su feligresía y todo para su familia, lo que se antoja francamente imposible como bien lo han hecho notar los obispos orientales en cuyo rito sí existe el presbítero casado. Como podemos apreciar, ninguna de estas dos razones resulta ser causa suficiente como para terminar con la disciplina del celibato. Más Aun cuando el atendible resulta la tercera, de criminal se esconda la cual nos ocu- en la sotana, la sotana paremos en no hace al criminal próxima entrega.


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CONTEXTO ECLESIAL

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

La peregrinación a Portugal abre una nueva etapa en este pontificado Los expertos ven un antes y un después de su visita a Fátima En el pontificado de Benedicto XVI habrá un antes y un después de su peregrinación apostólica a Portugal: a esta constatación se llega al conversar con los expertos de la información religiosa o leer sus crónicas e impresiones, ya sean favorables o contrarias al pensamiento de Joseph Ratzinger. En las vísperas, todos ellos constataban que el Papa emprendía su decimoquinto viaje apostólico internacio-

nal (del 11 al 14 de mayo), en circunstancias particularmente desfavorables, a causa de la impresionante crisis que en estos meses ha vivido la Iglesia católica por las revelaciones de abusos sexuales de clérigos contra menores. Fortaleza inesperada

El pontífice congregó en la explanada del Santuario de Fátima, el 13 de mayo, a más de medio millón de personas, cien mil más que las congregadas en el año 2000, en ese mismo día, cuando Juan Pablo II beatificó a Jacinta y Francisco. En Lisboa, el Papa congregó a unas 200 mil personas en la Misa, y en Oporto a unas 120 mil. Si se cuenta a todas las personas que se han echado a las

calles de las tres localidades visitadas, probablemente se llega al millón. En un país de diez millones de habitantes, el 10% ha encontrado al pontífice. El compromiso católico con el mundo

Ser católicos implica tener un impacto en nuestro entorno socioeconómico. Benedicto XVI abordó también este tema: «La presión ejercida por la cultura dominante, que presenta insistentemente un estilo de vida basado en la ley del más fuerte, en el lucro fácil y seductor, acaba por influir en nuestro modo de pensar, en nuestros proyectos y en el horizonte de nuestro servicio, con el riesgo de vaciarlos de aquella motivación de fe y esperanza cristiana que los había suscitado». Por lo tanto, como Iglesia tenemos que tener una mayor sensibilidad hacia lo social. «Las numerosas e insistentes peticiones de ayuda y atención que nos presentan los pobres y marginados de la sociedad nos impulsan a buscar soluciones que respondan a la lógica de la eficacia, del resultado visible y de la publicidad». Ahora bien, alertó, la síntesis entre contemplación y acción «es absolutamente necesaria para poder servir a Cristo en la humanidad que os espera. En este mundo dividido se impone a todos una profunda y genuina unidad de corazón, de espíritu y de acción». Benedicto XVI se despidió de Portugal agradecido, y orando porque la concordia, la solidaridad y la caridad se instalen en los corazones de los habitantes de esa nación y del mundo. Zenit-El Observador

«SOPLO SOBRE ELLOS Y DIJO: RECIBAN EL ESPÌRITU SANTO» POR PEDRO SERGIO ANTONIO DONOSO BRANT

Los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Suponemos que los once apóstoles están juntos; sin embargo, también se puede presumir que posiblemente hubiese con ellos otras personas, pero éstas no se citan. Como en todas las apariciones ambientadas en Jerusalén, tres son los elementos estructurales: la iniciativa de Jesús (¡Paz a vosotros!), el reconocimiento en la fe pascual («les mostró las manos y el costado»), la misión (el Espíritu Santo para la remisión de los pecados). El símbolo central es el exhalar el aliento Jesús sobre los discípulos, un gesto evocador del acto primordial creativo de Dios. En el perdón de los pecados está el signo de la presencia del Espíritu en medio de nosotros, y está el inicio de una nueva creación que da origen a una humanidad justa y redimida. Cristo nos manda a ser misioneros. Esto no significa necesariamente irnos a tierras lejanas y medios inhóspitos. Ser católico es ser misioneroen nuestra familia, en nuestro trabajo, con nuestras amistades. Prediquemos a Cristo y los valores del Reino; que esto sea con nuestra palabra, pero, sobre todo, con nuestras acciones. En este misionar no estamos solos, tenemos al Espíritu Santo con nosotros. ¿Te acuerdas de pedir ayuda al Espíritu Santo para ser testigo y anunciante del Evangelio?

El Observador

Lolo: una lección de que «es posible» hacer el querer de Dios Manuel Lozano Garrido, Lolo, será beatificado el 12 de junio POR GILBERTO HERNÁNDEZ GARCÍA / www.gillher.wordpress.com

El próximo 12 de junio, en Linares, España, será beatificado Manuel Lozano Garrido (1920 – 1971), mejor conocido como Lolo; un español miembro de la Acción Católica y periodista de profesión, que vivió paralítico 28 de sus 51 años, los últimos 9 también ciego. Un cristiano ejemplar como seglar, periodista y enfermo. Hablamos con el sacerdote Rafael Higueras, postulador de la causa de canonización, sobre la actualidad del mensaje de Lolo. ¿Qué hay en Lolo que lo hace digno de ser tomado como modelo para los católicos? «En primer lugar yo diría que la nota más característica de su vida fue su continua y contagiosa alegría. Él decía que ‘lo que caracteriza a un cristiano es la alegría, no la paciencia, la resignación, o incluso la bondad, porque quien sobrelleva una penalidad sin gozo, no ha entrado plenamente en el misterio de la Cruz, y quien practica la mansedumbre con cara de funeral, intenta la cuadratura del círculo’. En Lolo esas palabras retrataban su vida plenamente. «Luego tenemos que hablar de su exquisita prudencia, su servicio de caridad estando a disposición de quienes le visitaban. Además, su profunda devoción eucarística». ¿Qué aporta a la Iglesia el reconocimiento de la santidad de Lolo? «Una luz potente para toda la Iglesia en la vida de Lolo es el valor de la vida y del dolor con los que vive sus días. Su vida es un ‘canto de alegría’. Si hoy estamos en una sociedad hedonista, si se habla sin respeto a la vida, creo que Lolo es una lección que nos deja conscientes de que ‘es posible’ lo que Dios quiere. Lozano Garrido esto lo vivió hasta el fondo. Y declarar su heroicidad y su título de beato es una llamada a la santidad para todos los cristianos». ¿Qué significaba para Lolo el periodismo? «Él llega a escribir cuando se describe a sí mismo ‘de profesión, paralítico’; pero su profesión (‘gano el pan con el sudor de mi frente’), su vocación humana era ser escritor y periodista. ¡Y bien que lo logró desde su sillón de ruedas! Son nueve libros los que escribe y más de 200 artículos de prensa; y también son muchos los premios que recibe por ese trabajo suyo. Tenía una visión tan clara de la fuerza de la prensa que su vida se vuelca en su obra ‘Sinaí’, grupos de oración por los periodistas». ¿Qué viene a decir Lolo a los periodistas, particularmente a los católicos, de este tiempo? «Pensó que, para que los medios de comunicación actuales sirvieran a la difusión de la ver-

dad, hacían falta muchos ‘moisés’ con las manos orantes. Y eso son los monasterios y enfermos ‘Sinaí’, que oran y ofrecen a Dios sus dolores por los periodistas y escritores. «Pero, además, Lolo escribió un decálogo de los periodistas. Son unas «reglas de oro» que si estuvieran en la mente de todos los que tienen este oficio…He visto alguna explicación de este decálogo hecha por algún obispo a los periodistas de su diócesis, y he visto de qué manera la saborean muchos profesionales de la pluma. Creo que es un tesoro este compendio de normas que Lolo ofrece a los periodistas. La valentía al escribir se junta con la limpieza de miras, el rigor en lo que se dice con la sencillez que no quiere herir». ¿Cómo ha sido el proceso de beatificación? «Desde mi inexperiencia, cuando iniciamos este proceso, pensé que en un par de años todo estaría resuelto. Ahora, cuando ya está a las puertas la beatificación, me parece que cómo es posible que haya durado tan poco… En un proceso de este calibre realmente 14 años ha sido un tiempo ‘casi de vuelo’. Yo creo que esto ha sido un milagro: que un grupo de seglares, y a un seglar joven de la Acción Católica, hayan sido capaces de lograr esta brevedad de etapas. «Además del proceso sobre vida y virtudes heroicas, para llegar al título de beato se necesita un milagro... « Ha sido declarada como inexplicable científicamente una curación atribuida a su intercesión: Un niño de 2 años, con apendicitis, es intervenido quirúrgicamente dos veces. Se producen vómitos fecaloideos, y aparece una septicemia gravísima que lo pone en inminente peligro de muerte. La familia invocó a Lolo en aquellos días de tanta gravedad y bajo la almohada del niño colocaron el crucifijo con el que Lolo había muerto en sus manos. Han sido 17 médicos los que han intervenido en este estudio de la curación del niño. Y es una delicia ver sus opiniones médicas que luego han sido refrendadas por los teólogos y los padres, cardenales y obispos». ¿Qué actividades habrá en torno a la beatificación de Lolo? «Queremos destacar tres facetas que le caracterizan: seglar, periodista y enfermo. Es un seglar de gran fervor eucarístico, con intensa piedad mariana y lleno de filial devoción a la Iglesia. Esperamos poder presentar en estas semanas próximas el calendario total de actividades, que miran a ese perfil apuntado. «En concreto, pensamos en encuentros de periodistas, y de personal sanitario a niveles provincial y nacional». Conozca más de la vida de Lolo: http://amigosdelolo.com


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MEDIOS DE COMUNICACIÓN 13

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

La experiencia de la tercera edad desde la mirada cinematográfica

GRAN SERVIDOR POR FERNANDO RIVERA BARROSO

POR MARÍA VELÁZQUEZ DORANTES

La vida es una obra artística que se va construyendo con el pasar de los años; cada etapa deja un aprendizaje, una experiencia, y una nueva forma de visualizar el futuro. En la cinematografía existen innumerables filmes que dejan abierta la perspectiva de la ancianidad, de sus vuelcos emocionales, de las relaciones con el crecimiento de la familia, de las costumbres y prácticas que han adquirido los seres humanos a partir del paso de la vida.

tad. Eduardo Mignogna dirige una preciosa película sobre el amor maduro.

Perfume de mujer (1992)

Warren Schmidt acaba de jubilarse de un importante puesto ejecutivo en su empresa. ¿Qué puede hacer ahora? Si se le ocurre dejarse caer por su antiguo trabajo, el jovenzuelo sustituto de turno le mirará con una cara cuyo significado bascula entre «qué pesado, ¿qué querrá éste ahora?» y «este viejito me viene ahora, ¡a mí!, a dar lecciones, ¿qué se habrá creído?». Su esposa viene con ideas «geniales» como la de comprar una caravana y recorrer a lo largo y a lo ancho los Estados Unidos. A punto de hacer ese viaje, la mujer muere; entonces Schmidt se entera de que tenía una aventura con su mejor amigo. Tal revelación le hace caer en un terrible abandono: su vida carece de alicientes, los afectos que creía auténticos le han fallado. Por si fuera poco, su hija está a punto de casarse con quien considera un perfecto tonto. Así las cosas, el único lazo que le permite estar conectado al mundo es N d u g u Umbo, un niño africano al que ha apadrinado.

Un joven estudiante es contratado por una familia para que, en su ausencia, cuide del abuelo, el teniente retirado Frank Slade), un invidente un tanto amargado que convence al chico para pasar un fin de semana en Nueva York. Allí pretende saborear lo mejor de la vida —buena cocina, guapas mujeres, limousinas con chofer y una suite en el WaldorfAstoria—. El joven no sabe que después pretenderá suicidarse. Sin embargo, ambos personajes se ayudarán mutuamente y el ex teniente coronel recuperará las ganas de vivir. Sol de otoño (1996)

Clara, una sencilla mujer que trabaja en una tienda de telas, pone un anuncio en un periódico de contactos con la esperanza de encontrar un compañero. Enseguida le responde un apuesto hombre y ambos se citan en una cafetería para conocerse. El caballero se llama Raúl y trabaja en un taller de marcos de cuadros. Clara le pide que se haga pasar por su compañero sentimental ante sus amigos y esta relación entre los dos hará que poco a poco torne en amis-

Una historia verdadera (1999)

La historia de Alvin Straight, basada en hechos reales, es un canto a la tenacidad y sabiduría que uno puede lograr en la senectud, tras la experiencia de los años vividos. La odisea de un anciano del Medio Oeste, que recorre en una cortadora de césped los quinientos kilómetros que separan Laurens de Mt. Zion, con el propósito de reconciliarse con su hermano, podría parecer un argumento banal. David Lynch no lo ha visto así, hasta el punto de que, por primera vez, maneja guión ajeno, con elementos fordianos bien plasmados luego en imágenes. A propósito de Schmidt (2002)

El crecimiento de la «red» es asombroso. Todo apunta a que será un invento tan revolucionario como la imprenta, que permitió la difusión de los libros, empezando con la Biblia, haciendo accesible la cultura a millones de personas e impulsando poderosamente la alfabetización. Lo que ahora vemos es maravilloso. La cultura se transmite instantáneamente, no hay que esperar a que lleguen los libros, los podemos conocer en la «red», bajarlos y enviarlos inmediatamente, sin nada que medie entre nosotros y nuestros destinatarios. O al menos así nos parece, pues no vemos los aparatos que hacen posible el ir y venir de los correos. Por cierto, esa palabra describía a la persona que llevaba un mensaje de una persona; ahora el correo es impersonal: primero, porque no participa ninguna persona; segundo, porque lo que transmite el mensaje es un aparato frente a nosotros, conectado a otros aparatos desconocidos y lejanos que se «conectan» con nuestro destinatario. Un amigo experto en sistemas computacionales (él se llama Ángel), intentó explicarme el funcionamiento de la «red». La internet, la web, son conceptos —me dijo— con los que pretendemos describir la conexión entre computadoras cercanas o muy distantes con objeto de enviar y recibir datos en forma instantánea. La idea surgió por necesidades bélicas en los Estados Unidos (1960) y pronto se extendió al mundo académico (1969, entre las universidades UCLA y Stanford), y de ahí se popularizó aceleradamente gracias al desarrollo del lenguaje HTML (desarrollado por Tim Berners-Lee), ahora común a las computadoras enlazadas en la gran comunidad de la «red». Ángel me dijo: «Mira, el secreto de la ‘red’ se encuentra en la enorme capacidad de los ‘servidores’, que son las computadoras que dan el servicio de comunicar entre ellas a nuestras pequeñas computadoras, aquellas pueden almacenar gigantescas cantidades de datos provenientes de todo el mundo, y canalizarlos a quienes accedan a sus links o conexiones». Nuestra plática terminó porque llegamos a la iglesia donde oiríamos Misa juntos. Después de Misa, Ángel me dijo: «Qué majestuosa maravilla es, sin duda, la internet; sin embargo, ahora la veo muy pequeña y poco eficiente». Me causó curiosidad su afirmación por lo que le pedí me lo explicara. «Mira, dijo, acabamos de participar en una ‘red’ mucho mayor y que opera más allá del tiempo; hemos estado en perfecta comunicación con el Gran Servidor, que contiene toda la Verdad, y que la puede comunicar a millones de pequeños sistemas computacionales que llevamos sobre los hombros todos aquellos que en el mundo, a toda hora, estamos comunicados con él y entre nosotros; es más, este Gran Servidor nos permite comunicarnos, en tiempo real y más allá del tiempo, con personas, no con aparatos, en la gran comunidad del Amor». Me quedé pensativo y agradecido al Gran Servidor. Espero mantenerme conectado para participar de esa gran comunidad del Amor.


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MISCELÁNEA

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

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Una Goretti entre nosotros La muerte de María Isabel Mondragón Arriaga ocurrió un Viernes Santo (Octava parte) POR GILBERTO HERNÁNDEZ GARCÍA / www.gillher.wordpress.com

El lunes 14 de abril de 1980, diez días después de haber sido secuestrada junto con su hermana Isabel, María Salud bajó del camión que se dirigía a Morelia. Del otro lado de la carretera se encontraba la casa paterna; tenía ganas de correr y entrar en lugar seguro: se sentía vigilada. Pero «lo que más deseaba era ver a Isabel». Termina la espera

«A las cuatro de la mañana del lunes, cuando nos levantamos, mi esposo dijo: ‘Bendito sea Dios de hallarnos en tan tristes penas’, y se preguntaba: ‘¿Dónde se encontrarán nuestras criaturitas? A lo mejor ya ni estarán vivas; y nos pusimos a llorar». «Luego —sigue relatando doña Virginia— me dirigí a la casa de nuestro hijo Rogelio. En eso vi venir un camión, de los que van para Morelia, se iba a estacionar; eran como las seis de la mañana. De pronto vi que se bajó mi pequeñita Salud; yo esperaba se bajara Isabel. Pero no. Se arrancó el camión y corrí a encontrar a mi hija». «Cuando estuve junto a ella la voy mirando: su rostro amarillo y sus ojos eran un cuajarón de san-

gre, tenía un brazo vendado. La abracé y llorando me dijo: ‘mamacita, ¿ya llegó Chabela?’. Le pregunté qué les paso y me dijo ‘vámonos a la casa’». Salud, sin dejar de llorar, les dijo: «Ella ya debe estar gozando de Dios. Yo los llevo a la casa dónde nos tenía encerradas el demonio infame que nos secuestró. A Chabela la mató y la enterró pero a mí me decía que no había muerto y que aquí la iba a encontrar; a mí, en cuanto me dio mi libertad, me amenazó, me dijo que si lo entregaba él era muy astuto y me buscaría para matarme a mí y a mi papá».

terrar a Chabelita; ahí estaban los geranios que él había puesto sobre la tumba. Salud se fijó por un hoyo de la ventana y nos dijo que sí, que era la casa de aquel hombre

Autoridades incompetentes

Se dirigieron al lugar donde las hermanas habían estado recluidas. «Todas las señales que Salud nos dio allí estaban. Ella había escuchado ruidos raros el Sábado de Gloria, cuando el asesino andaba haciendo la fosa para en-

asesino», recuerda doña Virginia. «En cuanto observamos que todo era verdad, Ulibaldo se fue a la finca de Las Huertas para que le

avisaran al licenciado Caso». El velador de la finca les sugirió que no movieran nada, que no excavaran, y fueran «sin dilación al Ministerio Público para hacer la denuncia». El encargado del Ministerio Público los citó para las tres de la tarde del día siguiente para iniciar la investigación. Así, a la hora convenida, regresaron al lugar pero «todas aquellas señales tan claras las anularon; decían los agentes que todo aquello ya estaba de mucho tiempo; pero mi esposo no quedaba convencido, porque el pasto y la tierra de las plantas donde decía Salud que estaba enterrada estaba fresca». La señora Virginia sostiene: «Aquel infame tenía compradas a las autoridades de Maravatío y no se le hacía justicia. Allí en el mismo pueblo ya había burlado a muchas jovencitas y no lo podían agarrar, decían los policías que ‘se les volvía un gato o un perro y se les perdía’, pero todo era una mentira».

Desilusionados por los resultados recurrieron al licenciado Caso, quien consiguió que el asunto se turnara a la Judicial de Morelia. Se fijó el día 17 de abril para volver a la casa aquella y revisar con mayor detalle. A las cuatro de la tarde de ese día la familia se dirigió de nueva cuenta a la casa donde habían estado secuestradas Isabel y Salud y donde, según testimoniaba Salud, había sido asesinada y sepultada Isabel. Los judiciales provenientes de Morelia iniciaron la diligencia en búsqueda del cuerpo de la joven. El descubrimiento

Alrededor de las seis y media de la tarde «fue descubierto el cuerpo de nuestra Chabelita; la Cruz Roja se la llevó al Hospital Balbuena de Maravatío, Michoacán», relata doña Virginia, madre de la joven. «La vestimos de la Inmaculada Concepción, tal como era su deseo, que alguna vez nos expresó; la cubrimos de flores. Pero, ¿qué pasó aquél Viernes Santo de 1980? ¿Cómo fue la muerte de Isabel Mondragón?


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FAMILIA

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

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«El amor genera la energía para luchar por los hijos» Los orgullosos padres de una familia de quintillizas platican los retos y crecimientos que implican sus hijas POR OMAR ÁRCEGA E.

Hace seis años el matrimonio formado por Eduardo Alfonso Reyes y Alba Luz Quistian recibió una noticia que les cambio la vida: iban a ser padres; lo especial de este caso es que se les informó serían progenitores de cinco niñas. Esto produjo diversas emociones: alegría por su paternidad, angustia por lo que implica el sostener a cinco hijos; en el transcurso del embarazo recibieron muestras de afecto y solidaridad de diversos sectores de la sociedad. Las niñas

Desde que nacieron han mostrado muy buen estado de salud. Para lo prematuro que nacieron, necesitaron poco tiempo en la incubadora. Actualmente llevan una rutina de estudio y deporte. Practican baloncesto y natación, lo que, aparte de una condición física, les genera dinámicas de disciplina, compañerismo y solidaridad. Un día con cinco niñas

Alba y Alfonso, ambos profesionistas, con el fin de brindar una mejor atención, decidieron dividirse las tareas: él se encargaría de obtener los recursos económicos y Alba estaría al cuidado de las niñas, de tiempo completo. La jornada empieza a las 6:00 de la mañana. La madre se encarga de vestir, pei-

nar y preparar el desayuno para las niñas. Mientras desayunan, se preparan las loncheras y a las 7:15 se dirigen rumbo a la escuela. A las dos de la tarde terminan su jornada. «Si ese día les toca actividad, traigo la comida; una vez que hemos comido, asisten a su deporte; terminado este llegamos a casa, superviso sus tareas, después cenamos, las baño y a dormir». El padre se prepara para entrar a su primer trabajo a las 7:00 de la mañana en el CETIS 16. A las 11:30 empieza su trabajo en la UVM. Durante la tarde y hasta las 10 de la noche trabaja en un polideportivo. Los sábados trabaja durante toda la mañana. Algunos días a la semana se las arreglan para que el

papá pueda comer con sus hijas antes de entrar a su tercer trabajo y de que ellas inicien sus actividades deportivas. «Esta es mi oportunidad de convivir con ellas» Crecimiento como pareja

El tener cinco hijas los ha hecho madurar como pareja. Los sentimientos de alegría y angustia que vivieron en las primeras etapas, el ser corresponsables de la crianza de cinco seres humanos, todo ello le ha dado una perspectiva distinta del amor y de la vida.

versos momentos procuran dar a las niñas una formación religiosa. «A través de películas y diversas dinámicas que nosotros tenemos procuramos que tengan los conocimientos adecuados a su edad sobre Dios», afirma Alfonso. «Ya se saben la historia de José en Egipto, el arca de Noé y otros personajes bíblicos», comenta la madre. Al preguntarle a las niñas sobre Jesucristo, no dudan en afirmar: «Es Dios y vino para salvarnos y que seamos buenos». En poco tiempo empezarán a asistir al catecismo.

Dios en la familia

Tener cinco hijos es una bendición, afirman con seguridad. Los domingos asisten a Misa. En di-

Los hijos son bendición

Respecto a los retos que implica tener cinco hijos a un tiempo

PINCELADAS

LAS PENAS CON HUMOR SON MENOS POR EL PADRE JUSTO LÓPEZ MELÚS

Hay días que vas a desayunar y cada comensal te trae la noticia de algún terremoto. A veces dan ganas de gritarles: «Por favor, ¿hay alguna buena noticia que comunicar? Se nos va a indigestar el desayuno». Porque es un poco exagerado el cine de aquel director andaluz, en el que «to’ er mundo é güeno»; pero tampoco es verdad aquello de que «to’ er mundo anda mosqueao». Los andaluces nos dan ejemplo. Siempre supieron echar un pellizco de gracia en las letanías de sus

males. Como aquel personaje de Muñoz Seca que, si no podía reír, por los menos pedía perdón: «Mi madre está con el tifus, / mi mujer con pulmonía, / mis hijos con la gangrena... / Perdone que no me ría». Hasta a la muerte la tratan con su gota de humor: «La vida es mal asunto, / porque a lo mejor te acuestas / y te levantas difunto». Y aquellos otros versos: «Qué bonito es un entierro / con su cajita de pino / y su muertecito dentro».

Alfonso comenta «Ser padre es una responsabilidad, pero el amor genera la energía para nuestras actividades diarias; ser padre es una bendición de Dios y a veces no lo valoramos, yo soy súper bendecido». Acepta que algunas veces se siente cansado, pero se revitaliza cuando «al llegar a casa mis hijas me han hecho dibujos -esto es frecuente-, donde me agradecen y me dicen que me quieren; esto me llena de energía para continuar» Alba afirma: «Un hijo es para toda la vida. Si voy a traer un hijo debe ser por amor. No sólo es mantenerlo, es cuidarlo, es darle ejemplo, cariño y atención. El querer es poder. Es la misión que tenemos en la vida y hay que sacarla adelante. Si quieres, puedes, y el amor es lo que te mueve». Y manda un mensaje a las jóvenes: un hijo es un regalo y una bendición, no es para desecharlo. De bien nacidos es ser agradecidos

Alfonso y Alba se sienten agradecidos con Dios y con la vida por este regalo que han recibido. También agradecen al Grupo Fomento Queretano, a los ex alcaldes Armando Rivera y Manuel González Valle, y a José Calzada, actual gobernador; pues todos ellos han apoyado de diversas maneras a esta familia.


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NIÑOS

23 de mayo de 2010, AÑO 15, No. 776

¿Qué sabes de la gran fiesta de Pentecostés?

Pentecostés Ilumina la imagen

1) ¿Qué significa la palabra Pentecostés? A) 40 días antes de Pascua B) 50 días después de Pascua C) 50 días después de Navidad

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3) ¿Sobre quiénes llegó el Espíritu Santo? A) Sobre la Virgen María y María Magdalena B) Sobre la Virgen María y los Apóstoles C) Sobre la Virgen María y san José 4) ¿Cómo se manifestó el Espíritu Santo el día de Pentecostés? A) Como una Paloma B) Como gotas de agua C) Como lenguas de fuego 5) ¿Qué hicieron los apóstoles después de recibir al Espíritu de Dios? A) Cantaron en latín B) Hablaron en distintas lenguas C) Se bautizaron

7) ¿En qué sacramentos recibimos los cristianos al Espíritu Santo? A) En el Bautismo y en la Eucaristía B) En la Confirmación y en la Unción de los Enfermos C) En el Bautismo y en la Confirmación 8) ¿Cuántos son los dones del Espíritu Santo? A) Doce B) Siete C) Seis ¿Qué persona de la Santísima Trinidad es el Espíritu Santo? A) Primera B) Tercera C) Segunda RESPUESTAS: 1) c; 2) a; 3) b; 4) c; 5) b; 6) b; 7) c; 8) b, 9) b. Adaptado de www.infancia-misionera.com

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El niño Juanito andaba en bicicleta cuando, al pasar frente al templo de su parroquia, el sacerdote lo ve y le dice: — Hace mucho que no vienes. Entra un momento, vamos a rezar aunque sea un Padrenuestro. — No, padre, no puedo porque me van a robar la bicicleta. — Pasa, hijo, el Espíritu Santo te cuida la bicicleta. Una vez terminado el Padrenuestro, Juanito se despide con la señal de la cruz diciendo: — En el nombre del Padre y del Hijo. Amén. — No, Juanito. ¿Y el Espiritu Santo? — ¡Ah!, es que se quedó afuera porque me está cuidando la bicicleta.

2) ¿Qué pasó en Pentecostés? A) Bajó el Espíritu Santo B) Jesús subió a los Cielos C) La Virgen María ascendió a los Cielos

6) ¿Qué pensaba la gente al escucharlos hablar en distintas lenguas? A) Que estaban locos B) Que estaban borrachos C) Que estaban llenos del Espíritu Santo

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Encuentra los siete dones del Espíritu Santo Sabiduría

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Fuente: http:// www.iglesia.cl

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