El Observador : IENTO L A CI NDAM E P A ES ER M C ER T www.elobservadorenlinea.com EL
28 de febrero de 2010 AÑO 15 No. 764 $8.00 Fundado en 1995
DE LA ACTUALIDAD
Mexicanos; somos religiosos pero muy poco practicantes
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PÓRTICO
MIL 166 MILLONES POR JAIME SEPTIÉN / jaimeseptien@gmail.com
Nueve de cada diez mexicanos están a gusto con la religión, pero sólo tres de cada diez van a Misa los domingos. Un mosaico paradójico que analiza El Observador.
¿Santificarás las fiestas? El domingo, ese gran desconocido.... p. 3 El día santo del Señor ........................ p. 3 Misa de domingo, momento de alegría p. 3
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«No voy a Misa por...» ........................ p. 4 Es banquete...pero tambien Sacrificio p. 4 ¿Obligar a los hijos a ir a Misa?.......... p. 5 ¿Qué días es obligatorio asistir a la Santa Eucaristía? ......................................... p. 6 ¿Celebrar el día sábado o el día domingo?.................................................... p. 7
Enseñando a vivir sin violencia, un Congreso donde se presentaron las consecuencias del alcohol entre los jóvenes
Periodismo Católico
El Anuario Pontificio 2010 indica que ya somos mil 166 millones los católicos en el mundo. En México, el censo de este año seguramente dará una cifra cercana a los 90 millones de personas. En el planeta somos 17. 4% del total de la población; en México, el 88%. Lejos de las previsiones, estamos creciendo, aunque muy modestamente, tanto a nivel mundial como a nivel nacional. ¿Echamos las campanas a vuelo? De ninguna forma. Uno de cada cuatro personas que se dicen católicos realmente «santifica las fiestas», es decir, considera el domingo como el día del Señor y los días de guardar Descubrir la como obligatorios de su fe. alegría de También en estos asuntos hemos comido del caldo del santificar las relativismo. «Dios sí, Iglesia fiestas es no», oímos decir por doquiera (en los comentarios a la nota descubrir la de El Universal sobre los datos del Anuario Pontificio belleza de la 2010, un lector decía que él ha- fe, la poesía bía ido como diez veces en su vida a Misa, por obligación, y y la música que, seguramente por ello, ya de la fe lo consideraban «católico», a lo que él se oponía pues la Iglesia está llena de pederastas y..., bueno, lo de siempre). El tercer Mandamiento, «Santificarás las fiestas», parece que nos queda grande, parece que no lo comprendemos o que no lo queremos comprender. Lo cambiamos por: «santificarás la tele los domingos o los jueves al antro». «Los cristianos —apunta el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica— santifican el domingo y las demás fiestas de precepto participando en la Eucaristía del Señor y absteniéndose de las actividades que les impidan rendir culto a Dios, o perturben la alegría propia del día del Señor o el descanso necesario del alma y del cuerpo». Hegel —el filósofo alemán— hablaba de conjugar los días laborales de la semana con el «domingo de la vida». Lejos de considerar el descanso y la liturgia como una fiesta, los vemos como cargas inútiles. Somos especialistas en el pretexto: «voy a Misa cuando me nace» Descubrir la alegría de santificar las fiestas es descubrir la belleza de la fe, la poesía y la música de la fe. Si lo hacemos —laicos y sacerdotes— estoy seguro de que los números se incrementarán, porque la belleza es pegajosa. Lo mismo que la fe asumida hasta el tuétano.
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ALACENA
28 de febrero de 2010, AÑO 15, No. 764
Enseñando a vivir sin violencia POR OMAR ÁRCEGA E.
La asociación civil Convivencia sin Violencia realizó en Querétaro su primer congreso. Esta propuesta es fruto de una inquietud ciudadana. Su intención es crear conciencia y brindar las herramientas necesarias para que las futuras generaciones puedan establecer relaciones interpersonales e intra sociales donde prime el respeto, la condescendencia y la tolerancia. En otras palabras, «son un grupo de padres de familias preocupados por fomentar los valores sociales y universales necesarios para una sana convivencia» Crear un congreso de esta naturaleza no es cosa fácil. El esfuerzo inició semanas antes: se visitaron diversos colegios del Bajío para dar a conocer este foro, se platicó con directivos y asociaciones de padres de familia, se estableció la logística para que ponentes y asistentes estuvieran en las mejores condiciones. La intención era conjuntar a la mayor cantidad de jóvenes, pues, al ser un evento formativo, entre más gente recibiera este mensaje, mucho mejor El resultado de estos esfuerzos fue exitoso. Entre mil y mil 500 jóvenes de más de una decena de
escuelas de los estados de Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí estuvieron presentes. A lo largo de ocho actividades, divididas entre conferencias, tes-
timonios y mensajes audiovisuales, se presentó a los asistentes las consecuencias de llevar una vida donde la violencia sea la moneda de cambio en las relaciones con sus amigos y familiares. Un mundo mejor requiere la voluntad de todos. El enseñar a convivir sin violencia es uno de los caminos para construir una sociedad más justa y sana; he aquí la importancia de encuntros como éste. Esperemos que este esfuerzo pueda seguir llegando a millares de jóvenes.
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DILEMAS ÉTICOS
SANTIFICARAS EL DÍA DEL SEÑOR, ESENCIA IDEOLÓGICA POR SERGIO IBARRA / situacional@infosel.net.mx
El día domingo es el destinado a Dios. El día en que no se trabaja, se supone. El día para estar con Dios y con la familia. Santificar las fiestas es una frase que aprendimos de niños en el catecismo. La traducción era requete fácil: ir a Misa los domingos y las fiestas indicadas por la Iglesia y listo. ¿Qué quiere decir este Mandamiento? Nuestra religión, ayer igual que hoy, es objeto de críticas, de ataques y de actos que buscan desprestigiarle. Antes, cuan- Para el mundo do vino Jesús, y especialmente en la época del inicio de la evangeliza- comercializado la ción, ocurrió lo mismo, y la Iglesia santificación del día necesitó recurrir a elementos que tradujeran este tercer Mandamien- del Señor resulta to en algo que, aunque fuese en impensable, pues parte mecánico —una costumbre o un hábito—, finalmente sembrara en demandaría que el espíritu de la comunidad la santi- restaurantes y ficación del día del Señor. Los católicos vamos el domin- comercios cerraran go a Misa para manifestar nuestra ideología y nuestra fe. La Iglesia nos convoca a ir a Misa como una obligación y un gozo de estar con Dios y con nuestro prójimo, con esos que son nuestros vecinos distantes o de plano auténticos extraños. El ir a Misa es un síntoma de una ideología que todo católico debe defender, pero, sobre todo, portar. Que se nos note. El ir a Misa, el orar juntos, el rezar en comunidad el Padrenuestro, el Credo, y el releer el Evangelio, nos manifiesta y nos recuerda quiénes somos, esa ideología que debemos vivir en pensamiento, en intenciones y en obras. Santificar el día del Señor para el mundo moderno comercializado hasta la saciedad es una de las grandes contradicciones de nuestra ideología que demandaría que restaurantes y comercios cerraran. Claro, ello traería pérdidas de utilidades y de oportunidades de entretenimiento, mas no de recogimiento. Las conveniencias, nuevamente, son el atasque y el abandono de la conciencia.
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EL TERCER MANDAMIENTO
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Éxodo 20, 8-11
Santificarás las fiestas
Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad. Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y cuanto contiene, y el séptimo descansó, por eso bendijo Yahveh el día sábado y lo hizo sagrado.
Deuteronomio 5, 12-15 Guardarás el día sábado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahveh tu Dios... No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna de tus bestias, ni el forastero que vive en tus ciudades; de modo que puedan descansar...
El domingo, ese gran desconocido EL DÍA SANTO DEL SEÑOR El gran esfuerzo de Armando era levantarse los domingos. Tenía que ir con su familia a Misa de ocho de la mañana. Esto lo contrariaba sobre manera; el único día que podía dormir «hasta cansarse», y tenía que levantarse a la «fiesta dominical», un concepto que no le quedaba del todo claro pues veía poco festejo en abrir los ojos tan temprano. Armando cambiaría su visión respecto al tema si leyera la encíclica Deus Domini, de Juan Pablo II, pues ahí se exponen los motivos de alegría que tenemos los católicos para celebrar el domingo, y que a continuación repasaremos: 1° Es día de celebrar las maravillas obradas por Dios Creador, quien después de haber creado todo, al séptimo día descansó. En cada Misa deberías experimentar aquel mismo gozo que Dios experimentó después de la creación: «Y vio que todo era muy bueno». 2° Es el día del Señor Resucitado, conmemoramos el triunfo de Cristo sobre la muerte y el pecado. El domingo es el día del fuego, pues la luz de Jesús está íntimamente vinculada al fuego del Espíritu. Cada semana tenemos oportunidad de resucitar junto con Cristo. En cada domingo te revistes de esa luz y de ese fuego. También es día de la fe. Por eso rezas el Credo: el cristiano renueva su ad-
hesión a Cristo y a su Evangelio, y renueva las promesas del Bautismo. Si sales alegre es porque te has encontrado con Cristo resucitado en esa Misa.
3° Es día de la Iglesia. Porque nos reunimos como comunidad y familia cristiana: con nuestro sacerdote, que preside en nombre de Cristo, y con todos los fieles que, junto a él, celebran la Eucaristía, y que son tus hermanos en la fe. Es el día de la unidad, nos une a to-
dos la mesa de la Palabra y la mesa de la Eucaristía; y nos damos la paz. Todos participamos: cantos, lectores, guías, personas que llevan al altar las ofrendas... Faltar a Misa es ausentarse de esta fiesta familiar, es perder la oportunidad de convivir con tus hermanos en la fe. 4° Es día del hombre, pues son momentos de alegría, descanso y solidaridad. Es oportunidad para estar en paz contigo mismo, con tus semejantes y con Dios. Es día para disfrutar en familia, para tomarse un descanso del trabajo, para compartir algo con los necesitados. Lamentablemente algunos se van de juerga el sábado en la noche y llegan a su casa en la madrugada del domingo. Y, ¿qué hacen? ¿Santificar el domingo? ¡Qué va! Se echan a dormir perdiendo la oportunidad de una sana convivencia, de un oasis de tranquilidad. Lamentablemente existimos muchos «Armandos» que no comprendemos la riqueza de este día. Si fuéramos más conscientes de esto, seguramente la pesadumbre del domingo por la mañana se convertiría en alegría. La consecuencia sería vivir a plenitud el mandamiento de santificar las fiestas y con ello consolidar nuestro propio camino de encuentro con Dios y con nuestros hermanos. Con información de Antonio Rivero, LC
POR JAVIER ALGARA / San Luis Potosí
Para los ajenos al judaísmo, el Shabbat no es más que un día de prohibiciones onerosas. En contraste, un escritor judío polaco, Ajad Ha’am, acostumbraba decir: «Más que guardar Israel el Shabbat, el Shabbat ha guardado a Israel». Podríamos decir algo muy parecido a quienes afirman que la obligación de descansar y asistir a la Eucaristía el domingo es algo sin sentido. La Iglesia no sería la Iglesia sin el domingo y todo lo que éste significa. No es de extrañar, entonces, que las diez palabras del Sinaí, aceptadas por judíos y cristianos por igual, incluyan una que obliga a santificar el Día del Señor, y que esta palabra siga inmediatamente a las que nos ayudan a poner a Dios en el centro de nuestra vida. Santo es aquello que es perfecto, absoluto y trascendente. Su antítesis es lo mutable y efímero, lo pecaminoso. Si santificar equivale a hacer santo, lo que se nos pide en el tercer Mandamiento es que hagamos santo el día del Señor. Menuda encomienda: ¿cómo puede un hombre, limitado e imperfecto, pecador, santificar un día de su vida? No puede. No, claro, si no se abre a la acción de Dios, dejando que Él se convierta en dueño absoluto de ese día. Tal como lo hizo Jesucristo todos los días y todos los momentos de su vida. La Cruz es la expresión máxima de la aceptación, del reconocimiento obediente e incondicional del señorío de Dios. El Siervo de Yahveh realizó desde la Cruz el acto supremo de santificación. Y la Misa es ese acto. Celebrar la Eucaristía dominical es participar en ese acto santificador; es abrirse incondicionalmente, en Cristo, a que Dios se convierta en dueño absoluto de ese día… y de la historia toda. ¿Cómo podría la Iglesia —todos los bautizados— cumplir su misión santificadora si no se abriera en la Eucaristía cada domingo al Señorío de Dios? No hace falta decir que la santificación eclesial del domingo en la Eucaristía no basta para que el domingo de cada cristiano quede totalmente santificado. De nada serviría que luego de abrirnos comunitariamente a la acción santificante de la liturgia dominical, nuestras vidas personales prosiguieran como si fuera del templo nosotros recuperáramos el señorío de nuestros días. El descanso exigido por la Iglesia es en realidad una invitación a seguir disponibles para la acción de Dios todo el día. Desconectarse deliberadamente de las preocupaciones laborales el domingo no es solamente una sana práctica de higiene mental, sino también un acto de abandono en manos de Dios, el cual cuidará de nosotros si nosotros nos ocupamos de Él.
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EL TERCER MANDAMIENTO
Misa de domingo, momento de alegría cristiana Fragmentos de la carta apostólica Dies Domini, de Juan Pablo II, sobre el domingo «Sea bendito Aquél que ha elevado el gran día del domingo por encima de todos los días. Los cielos y la tierra, los ángeles y los hombres se entregan a la alegría». Estas exclamaciones de la liturgia maronita representan bien las intensas aclamaciones de alegría que desde siempre, en la liturgia occidental y en la oriental, han caracterizado el domingo. Además, desde el punto de vista histórico, antes aún que día de descanso —más allá de lo no previsto entonces por el calendario civil— los cristianos vivieron el día semanal del Señor resucitado sobre todo como día de alegría. «El primer día de la semana, estad todos alegres», se lee en la Didascalia de los Apóstoles. Esto era muy destacado en la práctica litúrgica, mediante la selección de gestos apropiados. San Agustín, haciéndose intérprete de la extendida conciencia eclesial, pone de relieve el carácter de alegría de la Pascua semanal: «Se dejan de lado los ayunos y se ora estande pie como signo de la ReSea bendito Aquél que ha do surrección; por esto, además, en todos los domingos se canelevado el gran día del ta el aleluya». domingo por encima de Ciertamente, la alegría cristiana debe caracterizar toda la todos los días vida, y no sólo un día de la semana. Pero el domingo, por su significado como día del Señor resucitado, es día de alegría por un título especial, más aún, un día propicio para educarse en la alegría, descubriendo sus rasgos auténticos. En efecto, la alegría no se ha de confundir con sentimientos fatuos de satisfacción o de placer, que ofuscan la sensibilidad y la afectividad por un momento, dejando luego el corazón en la insatisfacción y quizás en la amargura. Entendida cristianamente, es algo mucho más duradero y consolador; sabe resistir incluso, como atestiguan los santos, en la noche oscura del dolor, y, en cierto modo, es una «virtud» que se ha de cultivar.
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«No voy a Misa por…» Hay falsedad en los pretextos para no ir a la Eucaristía POR ANTONIO RIVERA, LC
Cuando faltan ganas sobran pretextos. La veracidad de esta frase se puede comprobar en cientos de situaciones, pero la que hoy nos interesa en particular es la obligación de asistir a Misa los domingos y días de guardar, es decir, aquellas fechas que la Iglesia considera especialmente significativas. Veamos algunos de estos pretextos y descubramos la falsedad que hay en ellos.
«No voy a Misa porque es muy larga» Millones de católicos afirman no ir a Misa por su duración. Se van, en cambio, a un estadio de futbol una hora antes de que empiece el partido, o destinan un par de horas a ver una película. ¿Cuánto dura una Misa de domingo? Una hora como máximo. Esto, ¿te parece mucho? Los cristianos de oriente (Grecia, Rusia, Turquía y Egipto, etc.) demoran casi tres horas en su Misa del domingo, y dicen: «Con Dios no hay que tener afanes y prisas. ¿Por qué andar con tacañería robándole tiempo al Dios que nos dio todo el tiempo que tenemos y que nos va a dar la eternidad?». Por eso un santo decía: «La que es larga no es la Misa. La que es corta es tu fe».
«No voy a Misa porque no tengo tiempo» ¿Todo el tiempo del domingo dedicado al cuerpo, que es mortal, y no hay ni una hora para el alma, que no se va a morir nunca y que está llamada a disfrutar de Dios en el Cielo? Tenemos tiempo para dormir, comer, charlar, jugar y ver televisión, y bailar y reír y hasta tiempo para pecar...y ¿no tenemos tiempo para Dios y para el alma? Siempre nos hacemos tiempo para lo que nos interesa o que consideramos valioso; esto se comprueba ampliamente en la experiencia humana. La Misa dura 60 minutos. El domingo tiene mil 440 minutos. ¿Cuántos minutos das a Dios y cuántos te reservas para ti?
«No voy a Misa porque me queda muy lejos» Los antiguos campesinos, nuestros bisabuelos, caminaban cuatro y más horas para ir a Misa del domingo; y nosotros, sus hijos o nietos, ¿no seremos capaces de viajar por media hora para ir a la santa
Misa? En regiones con pocas vías de comunicación miles de católicos aún invierten horas de viaje para escuchar Misa; la lejanía física sólo en casos extremos se convierte en una justificación válida.
«Yo no voy a Misa porque no me nace» Las leyes no son para cumplirlas cuando nos nace. Son para todas las veces, para cuando nos nace y para cuando no nos nace. Si no nos nace ir a Misa tendremos doble premio: uno por la Misa en sí misma, y otro por el sacrificio que hicimos al asistir a ella sin tener deseos de asistir. Jesús dijo que la primera condición para ser discípulo es negarse a sí mismo, es decir, hacer lo que nos cuesta hacer.
«No voy a Misa porque el sacerdote es muy aburrido» Es que no tienes que ir a Misa por el cura. Tienes que ir para encontrarte con Jesús, para alimentarte con su Palabra y con su Cuerpo y para compartir la fe con tu comunidad parroquial, y salir con ilusión de la Misa dispuesto a transmitir lo que ahí se te ha dado: el mensaje de Cristo que libera y hace feliz. Es cierto que la homilía (sermón) es muy importante y que el sacerdote debe prepararlo muy bien, por respeto a sus oyentes que vienen cada domingo para llevarse un mensaje concreto, vivo, convencido y actual, extraído de las lecturas de ese día. No nos perdamos en falsos argumentos para dejar de ir a Misa los domingos. Tiempo siempre habrá. No podemos estar sujetos a nuestros gustos y no pongamos por delante las habilidades verbales de los sacerdotes para condicionar nuestra asistencia a la Misa dominical, momento de encuentro con Jesús.
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EL TERCER MANDAMIENTO
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Es banquete... pero también Sacrificio
¿Obligar a los hijos a ir a Misa?
Redescubriendo el significado de la Misa
Muchos padres se preguntan si deben hacer de la asistencia a Misa una cuestión de obediencia. Y no pocos lo resuelven bastante mal
POR OMAR ÁRCEGA
POR EDUARDO MARÍA VOLPACCHIO / http:// www.iesvs.org
Una de las razones por las que no cumplimos a cabalidad el tercer Mandamiento es porque no comprendemos la riqueza de la Misa; es algo tan común para nosotros que nos olvidamos de su sentido profundo y de su vinculación con nuestra vida. Un banquete
La celebración de la Eucaristía es un banquete: hay pan, tenemos vino, ambos fruto de la unión de granos de trigo y de racimos de uva, símbolo de la íntima unidad que la Eucaristía realiza entre nosotros. La gota de agua que el sacerdote mezcla con el vino es expresión del pueblo cristiano que se sumerge en Cristo. Por tanto, ya en el plano de los signos que vemos en cada Misa, banquete, pan, vino, gota de agua, cantos... en todo ello se muestra la Eucaristía como sacramento y banquete de unidad de la Iglesia.
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Normalmente no hay problemas, y si uno ha formado bien a sus hijos no tiene por qué haberlos. Pero, si se plantea el problema porque un hijo no quiere ir a Misa un domingo por estar enojado, tener pereza, un plan más tentador; quejarse de que se aburre, está cansado, decir que no lo siente... ¿qué hacer? Hablar de obligar a los hijos a ir a Misa, hoy día suena bastante mal: casi como un atentado a su autonomía y a la libertad de conciencia. Incluso hay quie-
nes piensan que obrar así sería moralmente malo, que los padres no deberían hacerlo. Pero si uno lo piensa un poco, fácilmente se ve que no es así. El punto de partida es considerar que faltar a Misa un domingo sin un motivo grave es un pecado mortal. Punto. Así de claro y terminante. No es algo opcional, no es algo recomendado, sino preceptuado por el magisterio de la Iglesia como concreción del Tercer Mandamiento de la Ley de Dios.
Sacrificio e inmolación
El sacrificio que hizo Jesús en la Cruz el viernes santo muriendo por nosotros para darnos la vida eterna, abrirnos el Cielo, liberarnos del pecado... se vuelve a renovar en cada Misa. Cada Misa es viernes santo. Es el mismo sacrificio e inmolación, pero de modo incruento, sin sangre. El mismo sacrificio y con los mismos efectos salvíficos. En cada Misa, ese Cordero divino que es Jesús se entrega con amor para, con su Carne y Sangre, dar vida a este mundo y a cada hombre. La Misa es presencia
Cristo se queda en la forma de pan dentro del sagrario; allí se puede ir a visitar a lo largo del día. Cristo también está presente en la asamblea. En la Palabra proclamada. En el ministro. En el corazón de los fieles (SC 7). Se trata de un gran misterio de presencia que tiene su culmen en ese momento de gran intensidad que es la presencia del don de su Cuerpo y su Sangre real y sacramentalmente entregados por nosotros. De esta manera, la Eucaristía es el don de Cristo a aquellos que por el Bautismo del agua y del Espíritu ya se han transformado en su Cuerpo eclesial. Gozar la Eucaristía
Como podemos apreciar, la Misa es un momento privilegiado para el encuentro y diálogo con Cristo; se hace presente, a través de las Escrituras, en la asamblea, en la consagración. Es conmemorar la suprema prueba de amor: la entrega de la vida por todos nosotros; es banquete donde afianzamos nuestro sentido de comunidad. Tener esto presente, vivirlo en nuestros corazones, es experimentar el real sentido de la Eucaristía, algo indispensable para hacer vida el tercer Mandamiento.
Algunos falsos argumentos que a veces se invocan para no imponer a los hijos la asistencia a Misa - «No lo puedo obligar: si va por obligación es la... Ir a Misa es bastante más importante que ir a la como si no fuera».- No es cierto: basta considerar el escuela... Los padres tienen el deber de ayudar, soejemplo de la comida: alimenta aunque uno coma bre todo cuando más los necesitan; en ese caso su sin ganas. El enfermo tiene que comer: lo necesita. autoridad es como las muletas. Si va, aunque sea sin ganas, Me dio tristeza el caso de cumple el precepto, obedece No siempre se sienten una adolescente que faltaba a a Dios. El mero cumplimiento Misa con cierta frecuencia. Le sin amor es imperfecto, pero ganas... ni para ir a la pregunté qué le decían sus no es malo: es algo bueno, escuela. Pero la Misa es más padres. Que «nada, que respero imperfecto. No comete petan mi libertad, dicen que no un pecado mortal, ¿te parece importante que la escuela. Y me van a obligar a ir». Bastapoco importante? el que asiste a la Eucaristía, ba un empujoncito chiquito - «Yo educo en la liberpara que superara la pereza aunque sea sin ganas, no tad».- Es cierto, pero la liber(único obstáculo que tenía). tad es para el bien: no le faci- comete pecado mortal; mas Sus padres, no exigiéndole, le litaría el arma con la que va a el que por voluntad no va a hacían daño; de alguna manerobar un banco. La exigencia ra, al consentir que no fuera, es parte de la formación: es- Misa dominical, sí peca lo aprobaban; y, sobre todo, pontaneidad no se identifica dejaban que el hábito de no ir con libertad, su libertad necesita ayuda para funcio- a Misa se asentara en su persona. nar bien. No siempre se sienten ganas, y esto vale Por tanto, la respuesta es que sí, que hay que para todo. Si se aplicara este criterio a ir a la escue- hacerlos ir: y mejor, ir con ellos.
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Así vivimos en México el precepto de ir a Misa los domingos
¿Qué días es obligatorio asistir a la Santa Misa?
Aunque el 94% de los católicos mexicanos se siente a gusto con la religión, es una minoría la que asiste a la Eucaristía dominical
Una de las condiciones para cumplir con el tercer Mandamiento es asistir a Misa los días que la Iglesia considera de «precepto», es decir, aquellos espacios donde los católicos celebramos acontecimientos especialmente significativos. El domingo se considera el día de precepto por excelencia, pues es un tiempo destinado al descanso y al culto a Dios, pero a lo largo del año hay otras fiestas importantes. A continuación les presentamos las fechas que la Iglesia considera como obligatorias para asistir a Misa. En un segundo momento, los días que la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) considera obligatorias para los residentes en México:
POR GILBERTO HERNÁNDEZ GARCÍA / www.gillher.wordpress.com
Hace cinco años, durante la Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión para América Latina, se hablaba con preocupación «del porcentaje tan bajo —salvo pocas excepciones— de gente que participa en la Misa dominical»; sin embargo, lo que más inquietaba y sigue inquietando a los obispos era la difusión de una mentalidad que tiende a desacralizar el domingo. Los jerarcas hablaban de una «dilución» del sentido del domingo y de su fundamental importancia para la vida cristiana. México: «creyentes no practicantes»
México, el segundo país con mayor cantidad de personas que se declaran católicas, después de Brasil, no queda exento de esa situación de baja asistencia a la Misa dominical. Según los datos del último censo general, los que profesan la fe católica representarían el 88% de la población nacional. Sin embargo son muchos los que se consideran «creyentes no practicantes». ¿De qué se trata? ¿Es posible creer sin tener una práctica, por mínima que sea, que vaya
en consonancia con eso que se cree? Algunos estudios estadísticos dan cuenta de esta realidad que resulta paradójica. Según el estudio «Valores y actitudes de los católicos», realizado por la empresa Bimsa, encargado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social (IMDOSOC) y hecho público en el año 2006, sólo el 38% de los católicos, en el índice de religiosidad, se consideran de «alta religiosidad». Este índice se obtiene de tres variables: la importancia de la religión en la vida, la frecuencia de participación en servicios religiosos y el número de veces que reza a la semana. Sorprenden los contrastes en las respuestas dadas en el ejercicio estadístico. Mientras que la gran mayoría de católicos mexicanos (84%) dice que su religión es «muy importante» para ellos, a la hora de hacerla visible mediante la asistencia a la Eucaristía, considerada la práctica más evidente del catolicismo, menos del 40% asiste a la Misa dominical. Por lo tanto, lo que parecería un «buen puntaje» resulta engañoso.
Veamos los datos concretos a la pregunta: «En el último mes, en promedio, ¿con qué frecuencia asistió a servicios religiosos?». Las respuestas fueron: «Una vez por semana», 25%; «Sólo en ocasiones especiales», 25%; «Nunca o casi nunca»,19%; «Más de una vez por semana» 14%; «Una vez al mes», 14%; y «No sabe o no contestó», 2%. ¿Cómo hacer…?
Tener datos fidedignos sobre la asistencia a la Eucaristía dominical es difícil; pero es notorio que hay una baja sensible, aunque no se perciba de igual manera en las diversas regiones del país. En aquella reunión de la Pontificia Comisión para América Latina que referimos al principio, el cardenal Giovanni Re, decía: «Domingo a domingo, la asistencia a la misa se va convirtiendo en una excelente escuela de vida cristiana y una fuente inacabable de luz y de fuerza para vencer al mal con el bien. Pero, ¿cómo hacer para que la gente vaya a Misa el domingo?». La pregunta aún sigue en el aire.
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¿Celebrar el sábado o el domingo? REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR
Algunos católicos tienen dudas sobre por qué, si el día sagrado de los judíos era el sábado —incluso Cristo al estar inserto en esta cultura también lo cumplía—, en la Iglesia ese día especial para el culto es el domingo. Ahora nos esforzaremos por discernir la cuestión. La palabra shabbat (sábado) significa «descanso», «reposo» o «cesación». Es decir, significa simplemente «un tiempo de descanso», y no tiene originalmente ningún significado como «el séptimo día de la semana». A los judíos el sábado les recuerda la creación de Dios en seis días con su descanso en el séptimo día; este último día es consagrado a Dios. Y el hombre también con su trabajo imita la actividad de Dios Creador, así como su «descanso» (shabbat). Jesús no suprime explícitamente la ley del sábado. Él, en día sábado, visitaba la sinagoga y aprovechaba la ocasión para anunciar el Evangelio (cfr. Lc 4, 16). Pero Jesús, al igual que los profetas, atacaba el rigorismo formalista de los fariseos y de los maestros de la Ley: «El sábado está hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado» (Mc 2, 27).
Los primeros cristianos siguieron en un principio observando el sábado y aprovechaban las reuniones sabáticas para anunciar el Evangelio en el ambiente judío. (cfr. Hch 13, 14). Pero luego el primer día de la semana (el domingo) empezó a ser el día del culto de la primitiva Iglesia: «El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para partir el pan...» (Hch 20, 7). Sabemos que «partir el pan» o «fracción del pan» es la expresión antigua para designar la santa Misa o Eucaristía. Es, entonces, muy claro que los primeros cristianos tenían su reunión litúrgica —la Santa Misa— en el día domingo, tal como se hace hoy. Escribe Juan, el autor del libro Apocalipsis: «Sucedió que, un día del Señor [domingo], quedé bajo el poder del Espíritu Santo» (Ap 1, 10).
Por qué el domingo
Domingo, día del Señor
El principal motivo para celebrar el domingo procede de la resurrección del Señor. Los cuatro evangelistas concuerdan en que la resurrección de Cristo tuvo lugar en «el primer día de la semana», que corresponde al día domingo de ahora (cfr. Mt 28, 1; Mc 16, 2; Lc 24, 1; Jn. 20, 1 y 19). El hecho de la resurrección de Cristo en el día domingo para los discípulos era altamente significativo y sería, desde entonces, el centro de la fe cristiana.
Los judíos tenían en alta estima el sábado porque les recordaba el séptimo día de la creación. Era el tiempo destinado al descanso y al culto. La novedad cristiana retoma el sentido del shabbat, pero en recuerdo de la resurrección de Cristo se opta por el primer día de la semana: el domingo. Los primeros cristianos empezaron con esta tradición y se ha mantenido hasta nuestros días.
Celebración del domingo en el Nuevo Testamento POR MARTÍN ZAVALA
Eucaristía dominical en un pueblo de África
Los cristianos muy pronto empezaron a celebrar el culto de la nueva alianza, o sea la Eucaristía, en domingo, al que también llamaban «primer día de la semana». Ellos respetaron el domingo porque en este día ocurrieron los hechos más importantes relacionados con nuestra salvación. De esta forma, así como los judíos guardaron el sábado para recordar la obra de la creación, así los cristianos celebrarán el domingo para recordar la obra de la redención. Comprobemos esto en la Sagrada Escritura:
• En domingo Resucitó Jesús (Mt 28, 1; Mc 16, 2; Lc 24, 1; Jn 20, 1). • En domingo se apareció Jesús a dos mujeres (Mt 28, 9), a los apóstoles(Jn 20, 19-20), a los discípulos de Emaús (Lc 24, 13-34). • En domingo el apóstol Tomás proclama su fe en el Resucitado (Jn19, 26-28). • En domingo se recibe el Espíritu Santo en Pentecostés.
Basándose en esto es por lo que muy pronto los primeros cristianos empezaron a guardar y celebrar el primer día de la semana. Es por ello que le llamaron domingo, o día del Señor, del latín dies Domini. Así encontramos a los apóstoles reunidos en este día: «Primer día de la semana=domingo» era también cuando los fieles de Tróada se encontraban reunidos «para la fracción del pan». Pablo les dirigió un discurso de despedida y realizó un milagro para reanimar al joven Eutico: «El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche» (Hch 20,7-12) También es el día que san Pablo les recomendara para hacer la colecta: «Cada Domingo, guarden ustedes todo lo que hayan podido ahorrar, de modo que no esperen mi llegada para recoger las limosnas» (1 Co 16,2). Como podemos apreciar, desde los apóstoles el domingo es considerado un tiempo adecuado y lleno de simbolismo para dar culto a Dios. «Por eso que nadie los venga a criticar por lo que comen y beben, o por no respetar fiestas [de la religión judía], novilunios o el día sábado. Esas cosas no eran más que sobras, mientras que lo real y definitivo es la Persona de Cristo» (Col 2, 16-17).
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ALACENA
28 de febrero de 2010, AÑO 15, No. 764
El aumento de los católicos es superior al aumento de la población mundial
OBRAS Y RAZONES
Son ya mil 166 millones, 17.4% de la población mundial
POR JORGE E. TRASLOSHEROS / jtraslos@hotmail.com
El porcentaje de crecimiento de católicos en el mundo está superando al de aumento general de la población, según muestra el Anuario Pontificio 2010, presentado hace unos días a Benedicto XVI. El volumen tiene en cuenta los datos relativos al año 2008, en el que los fieles bautizados en todo el planeta pasaron de casi mil 147 millones a mil 166 millones, con un incremento absoluto de 19 millones de fieles: el 1.7% . La población mundial en ese mismo año pasó de 6 mil 620 millones a 6 mil 700 millones, y el porcentaje de católicos a nivel mundial ha aumentado ligeramente: del 17.33% al 17.40%. ¿Y qué hay de la vida consagrada?
Según el Anuario Pontificio, en el mundo aumenta en torno al 1% el número de sacerdotes, tanto diocesanos como religiosos. Los sacerdotes han aumentado en los últimos nueve años: de 405 mil 178 en 2000 a 409 mil 166 en 2008. Según su distribución, el 47.1% de los sacerdotes del mundo están en Europa; el 30% en América; el 13.2% en Asia, el 8.7% en África, y el 1.2% en Oceanía. El descenso del número de sa-
cerdotes en Europa ha hecho que su porcentaje a nivel mundial disminuya: en el año 2000 el clero del viejo continente constituía el 51.5%, mientras que ahora constituye el 47.1%. Según el Anuario, las religiosas profesas son hoy 739 mil 67, mientras que en el año 2000 eran 801 mil 185 (hay una disminución del 7.8% ). La mayoría de las religiosas se ubican en Europa (40.9% ), seguidas de A m é r i c a (27.5%). El descenso del número de religiosas no ha afectado a África, donde en ese período han aumentado en un 21.2%, ni a Asia, donde el aumento ha sido del 16.4%. Aumenta el número de seminaristas: de 115 mil 919 en 2007 a 117 mil 24 en 2008. En total, en el bienio se ha observado un incremento de aproximadamente el 1% . El aumento ha tenido lugar en África (3.6% ), Asia (4.4% ) y Oceanía (6.5% ); mientras que en Europa disminuyen los candidatos al sacerdocio (- 4.3%). En América el número de los candidatos al sacerdocio ha permanecido casi invariable. Zenit-El Observador
El Observador
A PROPÓSITO DE DIOS Y EL CÉSAR Cada vez que algún cristiano cuestiona alguna Segundo, aquellas palabras también significan que decisión del gobierno en turno, del signo que sea, de Dios es Dios, no un monigote que podamos acomoinmediato se alza alguna voz para recordarle aquella dar a las modas del momento. Cuando Jesús fue cuessentencia del Evangelio sobre Dios y el César. tionado sobre temas decisivos para cualquier socieObvio es decir que la frase de Jesús es utilizada dad, lo que sucedía todo el tiempo, como la sacralidad por los políticos, y algunos articulistas y pensado- de la vida y del matrimonio, la relevancia de la familia, res, para descalificar y mandar callar a las voces disi- la dignidad de la mujer, los niños, las viudas, los huérdentes que osan hablar desde su fe religiosa. Me fanos, la paternidad de Dios, el derecho que asiste a la queda claro que, quienes tal arpersona religiosa de manifestargumento enarbolan, no com- Jesucristo jamás dijo cosas se públicamente, es decir, cuanprenden el significado de aquedo Jesús fue cuestionado en lo llas palabras del Nazareno. Bien como: «Miren, muchachos, que define nuestra humanidad, harían en leer el Evangelio con mejor dejemos que eso lo siempre con gestos y palabras más cuidado, así fuera para tanpidió ejercer la libertad y volver tearle el agua a los camotes y defina Herodes o el César; la vista a Dios, con el fin de tomedir bien lo que dicen. Al esmar un curso de acción que se nosotros no debemos cuchar la famosa frase un crisconformara a su voluntad. Jatiano entiende, por lo menos, intervenir en cosas públicas más, ni cuando su vida estuvo dos cosas. riesgo, dijo cosas como: «miasí que mejor nos vamos a en Primero, que César no es ren, muchachos, mejor dejemos Dios, como no lo son ni el Esta- rezar a la sinagoga, no sea que eso lo defina Herodes o el do, ni quienes lo manejan. Lo César, o ya de perdis Pilatos, nodispuesto por los gobernantes que se molesten los sotros no debemos intervenir en en turno, ya sean de «derecha», políticos». El Nazareno cosas públicas así que mejor nos de «izquierdas», o de «atinado vamos a rezar a la sinagoga, no centro» (Beatriz dixit), sin im- nunca mandó a callar a sus sea que se molesten los polítiportar la moda ideológica a la discípulos cos». Si tal hubiera dicho, ¿qué cual se afilien, son asuntos de falta hacía crucificarlo? Peor aún, seres humanos. Por lo mismo, cuando contravienen ¡para qué tomarse la molestia de resucitar! el orden natural de las cosas, vale decir, el derecho Quienes gustan de usar la frase sobre Dios y el natural, cometen una injusticia que es legítimo re- César deberían fijarse en que fueron pronunciadas sistir y denunciar, al tiempo de proponer formas dis- como un acto de rebeldía contra el César y Herodes. tintas de proceder conforme a la verdad, de manera Fue un acto de protesta contra los politicazos de ayer pacífica y por medios legítimos. Para nuestro tiem- y hoy que, sintiéndose divinos, se empeñan en inpo, esto quiere decir: fortalecer la convivencia de- ventar un mundo a la medida de sus caprichos. El mocrática. Nazareno nunca mandó callar a sus discípulos.
INVERTIR ¿EN LO POCO O EN LO MUCHO? POR YUSI CERVANTES LEYZAOLA
Raúl llegó a vivir a una ciudad extraña para él. Llegó con el proyecto de trabajar, de tener éxito, de lograr buenas cosas. La empresa le facilitó un cuarto con baño y cocineta. Podía vivir ahí varios meses, la empresa no especificó cuántos, pero el plazo máximo era de un año. No tendría que pagar renta, pero no podría sacar nada de lo que metiera a la casa: ni muebles ni equipo electrónico ni ennseres domésticos... nada. Mientras, Raúl tendría que construir su casa. Por cada peso que Raúl invirtiera en la casa, la empresa pondría dos más. Además, el terreno y el arquitecto con su equipo de trabajo corrían por cuenta de la empresa. Pero había otra condición: en el momento en que le solicitaran el cuarto a Raúl, este ya no podría poner ni un ladrillo más a su casa, tendría que habitarla tal cual estuviera. Raúl decidió primero amueblar su cuarto, equiparlo con televisión, computadora, aparato de sonido... Le gustaba comer bien, invitar a sus amigos, comprar buenos vinos. Luego ya no le gustó su televisión, compró una pantalla más grande, con mejor imagen. Pasaron tres meses y se acordó de su casa. El arquitecto le dijo que en seis meses podría tenerla lista si invertía en ella lo necesario. Comenzaron con los cimientos, pero se paró la obra porque Raúl compró una computadora nueva, luego pintó el cuarto porque le deprimían los colores de las paredes. Puso cortinas nuevas, cambio los muebles del baño, instaló una tina con hidromasaje... En cuanto a la casa, a los seis meses apenas habían terminado los cimientos. Siguieron así las cosas: por cada cien pesos que ganaba Raúl, 95 los gastaba en
remodelar el cuarto, comprar muebles y aparatos, organizar festejos, comer y beber bien, salir con chicas, viajar... A los diez meses la empresa le pidió el cuarto. De ahí en adelante tendría que vivir en su casa, hecha apenas de cimientos y un muro de medio metro de alto. ¡Cómo nos parecemos a Raúl! Nos afanamos mucho por esta vida, que es tan corta, pero nos olvidamos de que nuestra vida en esta Tierra es para ganarnos el Paraíso! Por ejemplo, ¿cuánto tiempo le dedicamos a Dios en relación al resto de nuestras actividades? Por no ir más lejos: la Misa dominical, ¿es el momento más importante del día durante nuestros domingos? ¿Le damos prioridad respecto al futbol, la reunión familiar, las compras semanales, la fiesta de la víspera...? Y claro, no hay que olvidar que la Misa dominical, ese encuentro con el Señor, que se hace carne y sangre para nosotros, es el punto culminante de lo que debiera ser una semana vivida en vista al Cielo. Invertimos mucho tiempo, esfuerzo y preocupación por las cosas de la Tierra, y se nos olvida que Jesús nos dijo que su Reino no está en este mundo. No somos de aquí, estamos de paso. Ésta no es nuestra casa. Estamos aquí solamente para llegar al Cielo.
La Asociación de Psicólogos Católicos, APSIC, invita a los psicólogos y estudiantes de psicología a su retiro con el tema: la oración del psicólogo, el próximo sábado 6 de marzo, de las 10 a las 15 horas. Informes en el tel. 403 29 43, o en el correo apsic_qro@hotmail.com
El Observador
PALABRAS
28 de febrero de 2010, AÑO 15, No. 764
ENSAYOS CRISTIANOS
APOLOGÍA DEL SILENCIO POR EL PADRE JUAN JESÚS PRIEGO / San Luis Potosí
Los antiguos, estimado señor —y créame usted que he tardado lo mío en reconocerlo— no eran precisamente unos idiotas. Ellos sabían cosas que nosotros hemos olvidado o que acaso ni siquiera nos interesa ya saber. Pienso, por ejemplo, en lo que enseñaban acerca del silencio. Recuerdo haber leído en alguna parte que los miembros de cierta tribu africana decían esto a sus hijos para inculcarles desde su más tierna infancia el precioso arte de saber callarse: «Dios os ha dado dos orejas y una boca para que escuchéis lo doble y habléis la mitad». ¿No es una enseñanza realmente admirable, estimado señor, lo que se dice una enseñanza de vanguardia? Hoy todos se sienten con derecho a hablar, o, como dirían los italianos, a dire la sua. ¿Con qué resultado? Con el de que no se cree más en el poder de la palabra. ¿Ha visto usted cómo se desgañitan los panelistas de los talk shows en la televisión? Todos hablan, pero ninguno escucha; todos alegan, pero nadie hace caso al otro. ¡Una vergonzosa orgía de voces de la que no es posible sacar nunca nada en claro! En cambio, como le digo a usted, los antiguos sabían que existe eso que podría llamarse una retórica del silencio. De los monjes medievales, que eran maestros en el difícil arte de hablar sin palabras, dijo fray Antonio Pastor en una obra suya de 1661 que «son almas limpias que tienen la lengua hacia dentro, pues saben lo que calla el decir y lo que dice el callar». ¡Qué frase más elocuente! ¿O no le parece a usted que lo es, estimado señor? Permítame decirle que durante mucho tiempo mantuve la costumbre de decir siempre lo que pensaba. ¡Y cuánta pena me vino de este malhadado hábito, de este vicio nefando para la paz de los espíritus! Ora se enojaba éste conmigo, ora se disgustaba aquél, ora dejaba de dirigirme la palabra el de más allá. ¡Cuántos enemigos me gané a causa de mi imprudente sinceridad! ¡Y cuántos amigos perdí por atreverme a decir lo que debía mantener en secreto! Para decirlo de una vez, tiraba mis verdades al primero que pasaba como arrojan monedas los padrinos al final de un bautizo. Hoy he comprendido que con el silencio podemos decir exactamente las mismas cosas que el hablador -y más cosas todavía-, pero sin la desventaja de parecer demasiado crueles. ¿Qué necesidad tenemos de correr la suerte de los peces? Estas criaturas acuáticas, estimado señor, como usted lo sabe bien, mueren siempre por su propia boca…
¡Qué majestuoso y qué solemne me parece ahora el hombre que sabe callarse! Uno lo respeta como a la esfinge, conocedora de todos los secretos. ¡Ah, señor, este que así procede dice más con la boca cerrada que los vocingleros con todos sus discursos! Seamos sinceros: nos quejamos demasiado, hablamos demasiado. ¿Y a quién conmovemos con nuestros gemidos? A nadie, señor, y acaso entre más nos quejemos menos nos compadecerán. Sí, tal vez nos escuchen, pero reprimiendo el bostezo y acaso preguntándose para sus adentros: «Y éste, ¿a qué hora va a cerrar el pico?».
Mucho calla el decir; mucho dice el callar. ¿Aprenderemos alguna vez, estimado señor, el arte de guardar silencio? Cada día me resultan más claras estas palabras que Jesucristo dijo una vez a sus contemporáneos: «Nada hay oculto que no llegue a saberse, ni nada secreto que no llegue a descubrirse». Así hable uno con la pared, los demás siempre se enterarán de lo que dijimos. ¿Cómo le hacen?, ¿qué viento misterioso les lleva nuestros susurros? Mire usted lo que decía ese sabio desengañado que escribió el libro del Eclesiastés (que, no hay que olvidarlo, es incluso Palabra
de Dios): «Ni en tu pensamiento hables mal del rey, ni en tu alcoba hables mal del poderoso, pues un pajarillo del cielo le lleva la voz y un volátil le da a conocer tu palabra» (10, 20). Sí, así hable uno con la pared, los demás siempre se enterarán de lo que murmuramos. ¿No es esto misterioso? Sí que lo es, señor, pero de que se enterará no hay la menor duda. ¡Y cuántas aflicciones nos vienen de estos diálogos que nosotros creíamos confidenciales, cuántos disgustos! Un refrán judío dice así: «Tu amigo tiene amigos; por lo tanto, sé discreto». Llevó aquí –déjeme mostrárselo-, oculto en mi cartera, un billete en el que he escrito algunas máximas del abate Dinouart acerca del arte de callar que pienso leerle ahora; escuche usted: «Sólo se debe dejar de callar cuando se tiene algo que decir más valioso que el silencio». «El hombre nunca es más dueño de sí que en el silencio: cuando habla parece, por así decir, derramarse y disiparse por el discurso, de forma que pertenece menos a sí mismo que a los demás». También quisiera leerle —si me lo permite usted— esto que transcribí hace poco en otro billete que aquí traigo: es sólo un pensamiento tomado de un libro famoso escrito por un cierto teólogo jesuita llamado Ladislaus Boros: «Los hombres más fecundos y arrebatadores son siempre los más callados, aquellos que han aprendido a escuchar a Dios. A lo más íntimo de la existencia cristiana no se llega cuando se habla, sino cuando se calla». ¿Se asombra usted, amigo? Pero permítame continuar: «Sin embargo, este estar callado hay que aprenderlo. Debemos alzarlo contra el interminable parloteo del mundo. Pero el ruido exterior es sólo una cara del problema, y quizá ni siquiera el peor. La otra cara es la agitación interior, el revuelo de los pensamientos, los temores y los deseos. Una vida bien ordenada ha de incluir el ejercicio de aprender a callar. Hay que empezar por cerrar la boca siempre que lo requiera el deber profesional. Pero esto es sólo el comienzo: deberíamos superar las ganas de abrir la boca. ¡Cuántas cosas superficiales decimos a lo largo del día, y cuántas tonterías!». ¡Sí, sobre todo cuántas tonterías! ¡Y cuántas injusticias! Señor, recuérdelo: así hable usted con la pared, los demás siempre se enterarán. Medite en ello y saque todas las consecuencias pertinentes al caso. Es una verdad probada. Y si no me cree, mírese usted, por favor, en este espejo.
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TEMAS DE HOY
28 de febrero de 2010, AÑO 15, No. 764
HOMBRE NUEVO
LOS VALORES DE MÉXICO
ECUACIÓN INCOMPLETA
REACCIONES HUMANAS… ¿O INHUMANAS?
POR JOSÉ MANUEL OTAOLAURRUCHI, L.C. / Venezuela
POR ANTONIO MAZA PEREDA / amaza@att.net.mx
Muchos maridos de veras piensan que la felicidad de su esposa equivale a la siguiente ecuación: Fidelidad + Dinero = Esposa contenta. Y resulta que no es así. Una de las lecciones fundamentales que parece que todo marido debe aprender desde el momento en que juró sus votos matrimoniales ante el altar, y no olvidar hasta que la muerte los separe, es la de pensar que la felicidad de la esposa equivale a la siguiente ecuación: Fidelidad + Dinero = Esposa contenta. Resulta que no es así. El marido se esmera por ser fiel, por llevar dinero al hogar, y se encuentra con que no es capaz de hacer feliz a su mujer (para los tiempos que corren, aunque sea con esto más de una saltaría de alegría). «¿Quién entiende a las mujeres? ¡No valoran el sacrificio que uno realiza por procurar que nada falte en la casa!». El problema está en saber que a la ecuación le faltan términos. Ciertamente la fidelidad y la seguridad económica son importantísimas, pero no lo son todo. Faltan elementos esenciales igualmente importantes como son: la comunicación, la ternura, el cuidado que diariamente se tienen que dispensar, la convivencia, el respeto, los momentos de intimidad. Todo esto puede parecer cursi, pero es lo que hace que la relación de pareja funcione en armonía. Si no, pregúntale a tu mujer.
El Observador
Ante las catástrofes, las reacciones humanas son menores sí se ha usado con gran eficacia. Los goberreveladoras. La cortesía, la tolerancia, el respeto se nantes de partidos de oposición coincidieron en dos ponen a prueba. Los verdaderos valores salen a la cosas: en decir que no eran culpables y en echar la luz… y no siempre pasan la prueba. culpa al gobierno federal. Como si sus descuidos ya En el sismo del 1985, hace casi 25 años, las reac- no importaran porque hubo otros descuidados. Un ciones de la población fueron ejemplares. Y las de los gran manejo en los medios; aprovechando la ocasión gobernantes no lo fueron tanto. El gobierno de la ciu- para aparecer y verse bien. La gran oportunidad para dad de México se paralizó. La única acción clara que mejorar su imagen en vista de las elecciones presituvo fue la de oponerse a que se denciales del 2010. aplicara el plan DN3 de la Secre- Ante las recientes Desgraciadamente, siempre taría de la Defensa. Ante el va- inundaciones, los habrá reacciones como éstas. Hay cío de autoridad, la población algunos que dan generosamente tuvo una reacción muy positiva. gobernantes de partidos de toda la ayuda que pueden, quieMuchachos y muchachas se pupromueven y administran oposición coincidieron en nes sieron a dirigir el tránsito. Señocentros de apoyo para los damniras se ponían a hacer canastas dos cosas: en decir que no ficados. Y siempre habrá quien de tortas, para alimentar a los reslucrar vendiendo las doeran culpables y en echar la busque catistas. Se hacía cola para donaciones, usándolas para hacernar sangre, al extremo que hubo culpa al gobierno federal se publicidad o mejorar su imagen que suspender las donaciones política, como ha sido el caso de porque ya no había donde almacenarlas. Por otro lado, diputados que han donado, más o menos voluntariano hubo motines, rapiña, asalto a supermercados. Y mente, parte de sus jugosos ingresos para Haití. mientras, el gobierno seguía paralizado. Una clara Observémonos nosotros mismos. ¿Cuáles han muestra, en directo, de quién tiene verdaderos valo- sido nuestras reacciones ante estas desgracias? ¿Qué res. nos brota del corazón ante estos hechos dolorosos? Ante las recientes inundaciones en la ciudad de ¿Qué valores se revelan espontáneamente? Es muy México y varios estados, ¿cuál ha sido la reacción? Sí, fácil decir que tenemos algunos valores, hasta defenha habido cambios. Hubo una reacción de las autori- derlos públicamente. Pero llevarlos a la práctica en dades: no hubo parálisis. De nuevo se dijo que no situaciones graves, cuando nos significa esfuerzo, hacía falta el plan DN3, aunque en catástrofes mucho sacrificio, graves molestias, eso es otra cosa.
AGRESIONES
INVISIBLES
POR FERNANDO PASCUAL
La agresión a un personaje público tiene normalmente mucha visibilidad. Las cámaras captan la escena, los medios de comunicación la difunden. En seguida, la gente comenta y habla sobre lo sucedido, con alarma, con pena, con preocupación. Hay otras agresiones, como la del aborto, que permanecen invisibles para muchos. Se trata de agresiones que se producen en salas higiénicas, en un ambiente de silencio cómplice, mientras una mujer sabe que están destruyendo la vida de su hijo. Los abortos se han convertido en agresiones invisibles. La prensa no hablará casi nunca de ellas. No hay cámaras, no hay cronistas, ni siquiera hay un nombre para identificar a las víctimas. Pero la oscuridad y el silencio que
rodean a tantos miles de abortos no quita el dramatismo de lo que ocurre: un ser humano es destruido. El mundo necesita abrir los ojos ante tantas agresiones invisibles. Hay que tener valor para denunciar una hecatombe gigantesca que destruye vidas y que carcome conciencias. Sólo desde la denuncia valiente de lo que ocurre, desde la visibilidad de un drama ante el que muchos apartan cobardemente sus miradas, será posible movilizar las conciencias. Habrá entonces muchos hombres y mujeres dispuestos a trabajar para ofrecer ayudas concretas a tantas madres que no abortarán a sus hijos porque alguien les ha ofrecido un gesto de solidaridad y luz para defender y amar la vida de esos hijos que han empezado a vivir en sus entrañas.
CONTRACULTURA
LÍDER
EXAGERADO
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POR IGNACIO NAVARRO VALLE / Zapopan, Jal. / innavalle@hotmail.com
Jeffrey Preston Bezos (1964, Alburquerque, EU - ), mejor conocido como Jeff Bezos, en 1995 cambió para bien —me parece— la forma de vender y comprar. Vea: después de estudiar ingeniería eléctrica e informática en Princeton en 1986, trabajó con un fabricante de fibra óptica y luego para corredurías financieras de Wall Street, las que abandonó en 1994 para irse a vivir a la ciudad de Seattle. Trabajando en el garaje de su casa imaginó y desarrolló un software capaz de tomar y surtir pedidos de libros por internet y que al año siguiente lanzó al público con su compañía Cadabra para compras online, con una base inicial de 200 mil títulos. Al poco tiempo la rebautizó como Amazon, por el río amazonas, uno de los más caudalosos del mundo, y ya en
1996 registraba dos mil visitas al día, y al siguiente año más de 50 mil. Es cuando recibe la oferta de 300 millones de dólares por su empresa, la cual rechaza haciéndola pública, por lo que desde entonces cotiza en la bolsa de valores NASDAQ. En 1998 Amazon se convierte en la mayor tienda del planeta, con más de 18 millones de productos. Además de libros, se pueden adquirir desde la comodidad de una computadora: medicinas, CDs, juguetes y alimentos para mascotas, entre otros. Todo gracias a la visión de Bezos, quien acostumbra comer lo mismo y en el lugar que los demás empleados y responde, cuando se le pregunta por su mayor estímulo, de la siguiente manera: «Que las personas —miles— sepan que cuentan conmigo».
El Observador
MEDIOS DE COMUNICACIÓN
28 de febrero de 2010, AÑO 15, No. 764
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El retrato de la adolescencia en el cine
Jornada Mundial de la Juventud: 50 mil seguidores en el Facebook
POR MARÍA VELÁZQUEZ DORANTES
Las páginas oficiales de la Jor- en tercer lugar la pagina en inglés, nada Mundial de la Juventud (JMJ) con seis mil seguidores. Algo que en las redes sociales han supera- llama especialmente la atención es do el primer número redondo: 50 el caso de la comunidad china que, mil seguidores en Facebook, y se a pesar de las restricciones de achan convertido en el primer canal ceso en ese país, acoge a mil cien de comunicación, de reflexión y de personas. consulta para los preparativos de La filosofía de las redes sociala gran cita de agosto de 2011. les, donde prima el trabajo en equiLa JMJ Madrid 2011 tiene pá- po, la comunicación horizontal y gina oficial o es activa a diario en el intercambio de experiencias, se las diferentes redes sociales: Fa- adapta perfectamente a las caraccebook, Twitter, YouTube, Tuenti, terísticas de la JMJ: un encuentro Xt3, Hi5, Flicde jóvenes para ker y Orkut. La jóvenes, que página en Fales permite cebook, la red acercarse al essocial más popíritu JMJ y espular en Occitablecer interdente, cuenta a cambios de codía de hoy con nocimientos, 23,700 más de 50 mil Español vivencias e inseguidores de Italiano quietudes en12,000 73 nacionalidatre personas de 6,000 des. En esta red Inglés todos los rinsocial dispone- Chino cones del mun1,100 mos de 12 págido. Las redes 8,000 nas en 12 idio- Otros se han convermas: español, tido en un insportugués, frantrumento orga73 cés, inglés, ita- Total de países nizativo fundaliano, alemán, mental para polaco, eslovaco, ruso, chino, ta- toda la JMJ: es un canal de ida y galo y árabe. vuelta, para informar, participar en La página en español es la que encuestas, solicitar voluntarios, acoge al día de hoy un mayor nú- pedir propuestas, etc. mero de admiradores: 23 mil 700 Los voluntarios juegan un pajóvenes, procedentes de España, pel decisivo en las redes sociales: Colombia, Argentina, Venezuela, administran cada página, se encarMéxico, Estados Unidos, Chile, Ita- gan de las traducciones y modelia, Guatemala, Puerto Rico, Ecua- ran los foros de discusión. Gracias dor, Perú, Costa Rica, Uruguay, a su dedicación generosa, cientos Honduras, Portugal, Panamá, Fran- de jóvenes se unen cada día a los cia, Canadá y El Salvador. El italia- preparativos de la Jornada Munno le sigue con 12 mil personas. Y dial de la Juventud.
La adolescencia y la juventud no han sido temas fáciles de representar en el cine debido a la complejidad de la etapa humana que se recrea, por las características muy personales de cada adolescente. Existen muchas cintas que pueden mostrar esta etapa, pero son pocas las que permiten una reflexión y un aprendizaje para quien las ve. Las historias de adolescencia se han encarnado más bien en un género muy específico: la comedia, sin prestar tanta atención a los verdaderos retos de una etapa generacional. A pesar de esto, no es un imposible tener al alcance de las manos una cinta que sea el reflejo de la construcción social de la adolescencia. En la filmografía mundial a la que se puede tener alcance existe una serie de películas que presentan una estructura de identificación para muchos adolescentes, ya sea por su temática, su problemática, sus personajes o sus guiones, pero su verdadero valor radica en que rescatan el aspecto de la formación integral del adolescente. Barrio (1998)
Es verano, y, aunque Rai, Javi y Manu quisieran estar en otra parte, se ven obligados a pasar las
vacaciones con sus familias en Madrid, en su barrio de toda la vida. Comparten problemas y sueños, aburrimiento y diversión. Algo les une por encima de todo: la amistad. Felices dieciséis (2002)
Liam va a cumplir dieciséis años en unos días. Su madre, Jean, que está en la cárcel, saldrá a la calle a tiempo del cumpleaños de su hijo. Liam quiere aprovechar la ocasión para que, esta vez, todo vaya bien. Sueña con una vida familiar que nunca ha tenido, lo que significa crear un lugar seguro para su madre, su hermana Chantelle y para él mismo, fuera del alcance de vagos.
paso dejarán su firma en las paredes, un grafiti será su seña de identidad. Juno (2007)
Juno Macguff tiene 16 años y es, según los adultos que la rodean, más inteligente de lo que le conviene. Y sí, es cierto, es ingeniosa, culta, rápida en las respuestas, observadora y, sobre todo, sarcástica. Ese sarcasmo es su particular trinchera para esconder sus miedos y las dudas. La relación que mantiene con un compañero de clase, Bleeker, acaba de dejar fruto: está embarazada. A él le interesa poco el asunto, o más bien nada. Juno está sola con su problema pero ya ha tomado una decisión: tendrá el niño y lo dará en adopción.
Arena en los bolsillos (2006)
Iván, Lionel, Jenny y Elena, cuatro jóvenes de un barrio periférico de Madrid, inician un viaje hacia el mar huyendo de las miserias que les rodean. En el camino encontrarán amor y solidaridad, todo aquello que no tienen en su entorno. A su
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EN LA RED
En línea, una página electrónica para favorecer la construcción de la paz en México POR INTERNAUTA / alvinxxi@yahoo.com.mx
La Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPS) de México ha puesto en línea un micrositio especial para dar a conocer y profundizar la exhortación pastoral «Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna», que los obispos de nuestro país dirigen a los fieles católicos y gente de buena voluntad, y que salió a la luz este 15 de febrero. La dirección del sitio es http:// www.ceps-caritasmexico.org/nuestrapaz/pastorales.html La exhortación trata sobre la misión de la Iglesia en la construcción de la paz, para la vida digna del pueblo de México. Con ella, los obispos cumplen el propósito externado al final de la pasada Asamblea Plenaria de la CEM, en noviembre de 2009, en la que dedicaron tres jornadas al estudio y reflexión sobre la situación de inseguridad y violencia que se vive en México. Al término de esta asamblea plenaria, en su mensaje final señalaban: «pronto pondremos a su alcance una re-
flexión más profunda sobre esta situación [de inseguridad y violencia], explicitando las exigencias irrenunciables de la vida cristiana». Recursos pastorales para construir la paz
El sitio está dividido en cuatro apartados. Desde el primero puede accederse a la exhortación, bien para leerse en línea o para imprimirse caseramente o de manera profesional. Esta sección contiene una síntesis sobre el documento. Hay un apartado titulado «Misión cuaresmal», que presenta una propuesta de reflexión: «Por la reconciliación a la paz». Se pretende «aprovechar la riqueza y oportunidad que nos da la Cuaresma, que es un itinerario espiritual de preparación para la celebración de la Pascua, para escuchar nuevamente la voz del Señor que nos llama y nos constituye mensajeros de paz». La propuesta anterior se concreta con una serie de recursos para «ejercicios cuaresmales» u otras experiencias
pastorales: catequesis para niños, jóvenes, familias; esquemas para desarrollar liturgias, celebraciones dominicales y otros actos de religiosidad popular; sugerencias de películas que abordan el tema «violencia y construcción de la paz», acompañados de una serie de guiones para profundizar en la reflexión; además de materiales para promover la campaña nacional de la caridad 2010. El sitio también ofrece un apartado donde se pueden descargar los logotipos, una muy buena presentación electrónica para proyectar y otros materiales para imprimir y difundir la exhortación pastoral. Compromiso de todos
La página de internet que ha publicado la CEPS es un recurso que viene a sumarse al esfuerzo del episcopado mexicano en aras de poner un freno a la situación de violencia y descomposición social que impera en el país, desde la participación de la ciudadanía, particularmente de los fieles católicos que tenemos mucho que aportar en esta tarea urgente de construir una paz duradera y digna en México.
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CONTEXTO ECLESIAL
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Mirando el sagrario Alto Misterio que alcanzar no puedo por el peso brutal de mi pecado; Misterio que, visible y revelado, mirar no puedo por mi propio velo. Alto Misterio: de tu hermoso cielo no las distancias hanme separado, sino este peso donde encadenado me impide la pasión alzar el vuelo. Rasgue tu luz el refractario velo, y de sombra mis ojos liberados busquen abiertos el celeste cielo. Venza tu Amor el peso encadenado, y volviendo mis pasos extraviados siga mi voluntad a tus anhelos. Francisco Andrés Flores
«Hoy las comunidades indígenas experimentan rechazo y discriminaciones» POR SERGIO ESTRADA / Corresponsal de El Observador en la ciudad de México
Dentro de los trabajos de la VI Asamblea Nacional de Pastoral Indígena, de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social de la CEM, monseñor Guillermo Francisco Escobar Galicia, obispo de Teotihuacan y titular de la Dimensión de Pastoral Indígena de la CEM, explicó la relación del bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución mexicana en torno a los indígenas. En entrevista para El Observador habló de la deuda histórica que tiene México con ellos. ¿Cuál es el tema de la VI Asamblea Nacional de Pastoral Indígena? «El tema es el análisis de los movimientos de independencia y revolución mexicana a doscientos años y cien, respectivamente. Dentro de las actividades que se realizaron estuvo la evaluación y la revisión de los vacíos y los logros de los pueblos indígenas después de estos movimientos de insurrección, principalmente porque ellos no participaron con estrategias, pero sí en la lucha con su sangre». ¿Cuál es el papel de los indígenas en estos movimientos? «Como parte de México, estos movimientos representan mucha deuda para los indígenas; sin embargo, no han obtenido beneficio alguno, y al vivir estos acontecimientos se busca cambiar la situación social, mejorar el nivel de vida». ¿Cuál es la situación de cambio de los pueblos indígenas?
«El progreso busca condiciones de mejoramiento, y busca una mejor calidad de vida, de dignidad y de reconocimiento en derechos; y esto no se ha logrado con los indígenas, que no han visto beneficios en las condiciones de vida en sus comunidades. Los indígenas buscan que los dejen en paz, que los dejen vivir en sus territorios con sus valores familiares y en comunidad, y lo que piden es respeto a sus valores». ¿Hay discriminación a los indígenas? «Sí, sí la hay, porque su participación no es equitativa en la sociedad a nivel de desarrollo, progreso y de buscar situaciones nuevas. El progreso es ir de situaciones de menos a más humanas». ¿Algunas conclusiones que se hayan obtenido en esta asamblea nacional de pastoral indígena? «Se piensa trabajar conjuntamente con las diócesis, colaborando para que la pastoral indígena sea reconocida a nivel Iglesia, porque hay diócesis que no trabajan con esta pastoral y tienen comunidades indígenas. «Por otra parte, los indígenas no tienen que celebrar nada con las fiestas del bicentenario y centenario porque no ha habido respuesta a los indígenas en la justicia, en el reconocimiento de sus derechos, en su cultura. Actualmente siguen siendo usados para intereses particulares, como en los movimientos de insurrección, en que otros fueron los beneficiados».
El Observador
DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA
«Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí» (Lc 9, 28-36) POR EL PADRE UMBERTO MARSICH, M.X. / umbertomarsich@hotmail.com
Es costumbre del Señor retirarse en oración antes de tomar decisiones importantes o vivir experiencias trascendentales. En esta ocasión sube a un monte en compañía de Pedro, Santiago y Juan y, mientras oraba, se transfiguró prodigiosamente. En efecto, así se expresa el evangelista Lucas: «Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes». El monte, como el desierto del Evangelio de hace ocho días, son los lugares privilegiados para tener una experiencia de relación con lo divino, de encuentro con el Señor, de contemplación, meditación y profundización espiritual. Además, el tiempo de Cuaresma es el más adecuado para este tipo de experiencias; para buscar espacios de reflexión, de oración y de retiro interior. La de Pedro, Santiago y Juan, en nuestros tiempos, se llamaría «suerte». Son, de veras, entre los Doce, los que ocupan un lugar privilegiado, los consentidos del Señor y los llamados a compartir las escenas más audaces y los misterios más trascendentes de la biografía del Maestro. La transfiguración de Jesús
En el monte Tabor los íntimos amigos de Jesús asisten asombrados a su cambio de aspecto y a la irrupción repentina de una luminosidad celestial, que todo trasforma en blancura y relampagueos. Fuerte debe de haber sido el impacto del evento en los tres discípulos presenciales y contemplativos de la nueva dimensión sobrenatural del Maestro y de su gloria adelantada. Adelantada, porque aún no había sido crucificado. En ese monte santo, Jesús mostró, de verdad, el esplendor de su futura gloria para garantizar, de antemano, a sus amigos, que ese sería el final de su camino de pasión y muerte. Es en vista de la nueva etapa de su vida, o sea, la de su pasión, que hoy Jesús se transfigura frente a los tres discípulos elegidos. El misterio pascual de Jesús se está acercando; el cumplimiento de las promesas y profecías antiguas se está haciendo inminente y, con el fin de ratificar la profunda unidad existente entre los dos grandes tiempos de la salvación, en el escenario de la transfiguración aparecen Moisés y Elías: «De pronto —nos confirma el evangelista—
aparecieron, conversando con Jesús, dos personajes rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías». La aparición de Moisés y Elías y su conversación con Jesús acerca de de la muerte que le esperaba en Jerusalén, además de ser un verdadero derroche de misticismo y misterio, marcan a los discípulos para siempre y, sobre todo, refuerzan su pálida fe. A este punto, Pedro, en representación de los demás, manifiesta todo el susto y asombro por ese espectáculo celestial al que, inesperadamente, están asistiendo. En efecto, en seguida, casi fuera de sí o, tal vez, atrapado por el miedo de enfrentar el drama de la pasión y muerte de Jesús, busca la forma de no volver a la realidad y exclama: «Hagamos
tes, el primero de la Ley, y el segundo, de los profetas. Con este inédito escenario, Jesús quiere dar a entender a los discípulos de todos los tiempos, que Él es aquél que da unidad y continuidad a la revelación de Dios y a la única historia de salvación, que estamos viviendo por gracia y gratuidad divina. Los significados de la transfiguración de Jesús
Transfigurarse significa asumir otra presentación más perfecta, bella, llena de blancura y esplendor. Se trata, en efecto, de blancura deslumbrante y sobrenatural: metáfora de la dimensión sobrenatural de Jesús; signo de la presencia de la divinidad e indicación de la gloriosa ‘meta final’, que sólo los justos alcanzarán, a su tiempo. La revelación de la identidad de Jesús
tres chozas: una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías». También es cierto que Pedro, con estas palabras, evidencia creer que la época del esplendor mesiánico ha dado comienzo ya y ofrece, en seguida, sus servicios para construir las tres chozas e inducir a los tres seres celestiales a quedarse con ellos para siempre. El gusto de estar con el Señor, aun cuando se tratara de ayudarlo a cargar la cruz, desde luego, debería ser nuestra aspiración y satisfacción cotidiana. La observación de Lucas de que Pedro «no sabía lo que decía» sólo busca explicar, psicológicamente, el impacto experimentado por él. El querer quedarse con el Señor
La expresión de Pedro: «Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí» nos da a entender la belleza de querer compartir tiempo, experiencias y vida en compañía de Jesús, el Maestro. Pedro, Santiago y Juan ya han sido seducidos por la personalidad misteriosa, atractiva y poderosa de Jesús y su reacción emocional frente a la transfiguración no podía ser mejor. Además, habían sido escogidos para ser los únicos testigos de la transfiguración de Jesús frente a Moisés y Elías, pilares del Antiguo Testamento y representan-
Como si se tratara de una gran obra teatral, poco a poco, las emociones de los afortunados espectadores crecen de intensidad. Luego, una nube misteriosa cubre a los tres seres celestiales con su sombra y de esta nube sale una voz, que dice: «Éste es mi Hijo amado, mi escogido; escúchenlo». La aparición de la nube parece ser la respuesta a las palabras de Pedro. De hecho, la nube es la tienda de Dios, el símbolo y la revelación de su presencia, inaccesible para el hombre. Con esas palabras, el Padre entrega su único y definitivo Hijo, el escogido, o sea, el Mesías y Maestro, a la humanidad. Por cierto, al maestro se le escucha con atención, para aprender y practicar su enseñanza. Por esta razón, la misteriosa voz del Padre pide a todos los discípulos del Hijo escucharlo. Ese «escúchenlo» parece ser un imperativo cargado de autoridad, sí, pero también de amor para todo hombre. Escuchar al Señor, por cierto, no solamente es un deber y una obediencia, sino también es gracia, don y privilegio. Conclusión
Finalmente, el episodio de la transfiguración del Señor queda allí, también, como estímulo para que, gracias a la vivencia de la fe en Cristo, se realice en nosotros el proceso real de nuestra transfiguración, de nuestro progresivo proceso de cambio interior y de acercamiento a Dios. Terminado el éxtasis contemplativo, ahora hay que bajar del monte y volver a la normalidad de la vida, pero, eso sí: transformados y fortalecidos.
El Observador
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TESTIMONIO 13
«Acoso gubernamental por «La Iglesia mexicana mis convicciones» estuvo al día siguiente CÁRITAS EN HAITÍ
Testimonio de Yara Gallegos: sufrió presiones y maltratos emocionales en el IMSS por no aceptar anticonceptivos ni esterilización debido a su auténtica fe católica Jesús Marcelo llegó a nuestra vida a finales de gran dolor no los podía entender. Me llamaron irresdiciembre del año pasado. ¡Estábamos embarazados! ponsable, ignorante; me dijeron que mi bebé se había Sus cuatro hermanos brincaron de emoción, se abramuerto porque mi matriz no estaba bien como resulzaban y gritaban; mi esposo y yo estábamos igualtado de no haberme ligado antes. Hablaron con mi mente emocionados y sorprendidos. Dios nos conesposo para saber si se iba a hacer la vasectomía; fiaba otro hijo suyo. Además era la quinta cesárea, cuando les dijo que no, arremetieron contra él: que sabíamos que sería un embarazo difícil y con riesera un irresponsable, que yo tenía un marido muy gos; sin embargo confiamos en que si Dios lo había «hombre», el cual seguramente estaba viendo el futpermitido, Él nos ayudaría. bol mientras yo me jugaba la vida en el quirófano. El embarazo fue una etapa llena de emociones Finalmente accedieron a operar, pero me hicieron sadiversas, con los que se alegraban y confiaban junto ber que no estaban de acuerdo con mi decisión y, con nosotros, con los que se enojaban por traer otro muy molestos, después de la cirugía me hicieron firhijo al mundo en plena crisis, con los que hacían mar tres cartas de que no aceptaba ningún método comentarios burlones sobre si no teníamos televianticonceptivo; en la última le pusieron con letras sión, y con los que en tono de exigencia nos decían: rojas: «PORQUE ES CATÓLICA». «¡Pero ya es el últiÁngeles en la mo! ¿verdad?». Ahora tendremos que sumar a la lista de oscuridad Posteriormente En este medio tan me caí y tuve que in- violencias domestica, laboral y tantas otras, hostil del hospital gresar al IMSS para quiero reconocer a que me atendieran. la violencia hospitalaria que sufren las cuatro personas que Los regaños, las mujeres que no están de acuerdo con las fueron capaces de burlas, las ofensas y llevar un rayo de luz las presiones para políticas de planificación familiar. Como en medio de tanta osque fuera mi último familias y mujeres católicas estamos curidad: una enferembarazo fue lo que mera que, sin decir vivimos mi hijo y yo. llamados a denunciarla, y los doctores, enfermeras y trabajadores sociales católicos nada, solamente me abrazó; otra enfermeLa pérdida ra que, cuando sacaEn esas fechas están llamados a no ejercerla ron a mi bebé, me preen nuestro estado se gunto si quería que bautizaran a mi hijo y lo hizo; al debatía la reforma constitucional a favor de la vida. anestesiólogo, que, al escuchar tantas presiones, les Tras una invitación para participar en las mesas de dijo: «Bueno, ya trataron de convencerla y no quiso, reflexión , Jesús Marcelo y yo, gustosos, nos prepadéjenla y empecemos la cirugía», y a una doctora que ramos para defender la vida de los que no tienen estuvo en mi cirugía y me dijo que la operación había voz; él se movía dentro de mí, y juntos lo vivimos salido muy bien, que no había habido ninguna comintensamente. Ahora todo estaba listo para su llegaplicación, que mi matriz estaba perfecta y que ni sida: los pañales, la cuna, la ropita, los amigos, los quiera parecía que tenía cuatro cesáreas. A estas cuaabuelos, los hermanos, mi esposo y yo. Así, el 31 de tro personas les doy las gracias por ser valientes y agosto por la noche (día de san Ramón no nato, pahacer la diferencia en su trón de las embarazadas) me medio laboral. dirigí al hospital después de haber sentido un fuerte esSobreviviendo a la calofrío. La noticia que me intolerancia dieron los doctores fue inHaber vivido como esperada y dolorosa: nuesfamilia esta situación nos tro hijo había muerto, su coobliga a defender los derazón no latía más. rechos de tantas mujeres Con el dolor inexplicaque en su voluntad de ble que sienten los padres tener más hijos o vivir al perder un hijo que estaba de acuerdo a su fe son a una semana de nacer, teagredidas, presionadas y níamos que pensar en lo que violentadas emocional y seguía, una quinta cesárea verbalmente por doctores, enfermeras y trabajadores llena de riesgos y posibles complicaciones. sociales de estos hospitales públicos. Lamentablemente, ahora tendremos que sumar Las agresiones a la lista de violencias domestica, laboral y tantas Me sugirieron ir nuevamente al IMSS porque si otras, la violencia hospitalaria que sufren las mujetenía complicaciones la atención sería muy costosa; res que no están de acuerdo con las políticas de además, en su hospital tenían lo necesario (sangre, planificación familiar. Y no es una exageración: si aparatos, etc.). Después de mi experiencia anterior alguien llama a otra persona irresponsable o ignoen ese lugar, no quería ir ahí, pero pensé que, viendo rante sólo porque no piensa igual o porque no quiere el dolor por el que pasaba, los doctores no me moleshacer lo que le piden, eso es violencia verbal y emotarían. Sin embargo, no fue así: al ingresar nos explicional. Todos sabemos que este tipo de violencia caron los riesgos de la cirugía y me dijeron que me es muy sutil: busca confundir y vencer la voluntad tenía que «ligar» para no volver a embarazarme. Mi de las personas, y a menudo se refleja en que las esposo les explicó que no estábamos de acuerdo mujeres acaben usando anticonceptivos o ligándocon esa alternativa, y que no creía que fuera necesase, aunque no lo quieran. Como familias y mujeres rio discutir ese tema en este momento tan difícil para católicas estamos llamados a denunciarla, y los docnosotros. tores, enfermeras y trabajadores sociales católicos Lo que pasó después fue una lluvia de presioestán llamados a no ejercer este tipo de violencia. nes, ofensas, maltratos emocionales. En medio de mi
de la tragedia» POR SERGIO ESTRADA
En entrevista para El Observador, Pedro Arellano, secretario ejecutivo adjunto de Cáritas Mexicana de la Conferencia del Episcopado Mexicano habla de las actividades de Caritas en Haití. ¿Cómo ha participado Cáritas Mexicana en la tragedia de Haití? «La Iglesia mexicana se hizo presente al día siguiente en Haití luego de la tragedia, a través del padre Antonio Sandoval, coordinador para América y el Caribe de Cáritas Internacional, y se trabajó en la atención al rescate de personas heridas». ¿Se ayudó económicamente o en especie? «Se pusieron a disposición todos los recursos económicos para atender la emergencia, comprando radios de comunicación, facilitando vehículos para el transporte de heridos. Trabajamos en tres puntos: tratar de llegar a donde nadie llegó, y hacerlo con espíritu cristiano y llegando a los más pobres y necesitados. «También se llevaron plantas potabilizadoras de agua, telas para hacer cubrebocas y jabones, entre otras cosas. Es importante subrayar que Cáritas no manda víveres ni alimentos. Manda recursos económicos adquiriendo los productos en el lugar para ayudar a la economía local». ¿Cómo se recolectaron los recursos económicos? «Aunque no hubo pocos bienhechores en ese momento, Cáritas cuenta con fondos para estas situaciones que inmediatamente se ponen a disposición de la situación. Asimismo, los fondos se obtienen a través de los organismos de la Iglesia en el mundo apoyándose a través de Cáritas Mexicana como organismo de ayuda. En nuestro país la ayuda económica se recaudó a través de una petición a los obispos del país haciendo la recolección en sus diócesis». ¿Se tuvo algún contacto con el CELAM para trabajar en esta emergencia? «Sí, incluso con el Vaticano y Cáritas Internacional, a través de padre Antonio Sandoval, representante del CELAM para América. También todos los grupos católicos del mundo mandaron ayuda». Luego del desastre, ¿qué trabajo sigue para Cáritas Mexicana? «Se participará reparando los daños para después promover a la comunidad. Hay que recordar que en 1985 una delegación haitiana vino a apoyar a nuestro país para evitar la propagación de epidemias».
La labor de la Iglesia a un mes del sismo La red Cáritas en Haití está cumpliendo los objetivos marcados en el plan de respuesta a la emergencia: + Ha distribuido alimentos a 257 mil personas, material de refugio a 60 mil damnificados, y suministros médicos para otras diez mil afectados. + En el apartado de refugio temporal, distribuyó la semana pasada en Puerto Príncipe una nueva partida de diez mil lotes de materiales de abrigo a los damnificados. También está en trabajo de identificación de zonas para instalar cinco mil tiendas de campaña que acaban de llegar a la isla. + Los equipos de Cáritas están prestando ayuda médica en nueve puntos de asistencia sanitaria, repartidos por diferentes zonas de Puerto Príncipe y su área metropolitana. En el Hospital San Francisco de Sales sigue trabajando un equipo de cirugía integrado por 20 especialistas, que realizan cada día entre 20 y 25 intervenciones quirúrgicas. + Cáritas ha formado a un grupo de 40 animadores para que realicen en los campos de desplazados tareas de información y prevención sanitaria sobre higiene personal, primeros auxilios y uso de letrinas y lavabos portátiles. + La red Cáritas está comenzando a trabajar en el nuevo asentamiento de desplazados de Nanbanan, donde se ha instalado ya un contenedor de agua potable y se ha iniciado la construcción de una red de letrinas. Simultáneamente, se están instalando otras 400 letrinas en el centro de la capital, en la zona del Campo de Marte, que estarán operando esta misma semana. Zenit-El Observador
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TESTIMONIO
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EJERCICIOS DE COMPRENSIÓN
Juan de Palafox y Mendoza, quien fue obispo de Puebla, será beatificado POR J. JESÚS GARCÍA Y GARCÍA
Difícil biografía. Sobre todo por las delicadas connotaciones históricas del biografiado. SOR CRISTINA DE LA CRUZ DE ARTEAGA El 8 de enero próximo pasado la Congregación Ordinaria de Cardenales y Obispos encargada de examinar la causa de Juan de Palafox y Mendoza, quien fuera obispo de Puebla y de Osma en el siglo XVII, ha aprobado un milagro atribuido al venerable, lo que posibilitará su pronta beatificación. Tras este paso tan sólo resta la firma del decreto por parte del Papa Benedicto XVI, lo que será, con toda probabilidad, antes de Pascua. El milagro estudiado y aprobado se refiere a la curación de un sacerdote que en noviembre de 1766 había sido desahuciado por los médicos tras 40 días de lucha contra una tuberculosis pulmonar fulminante, incurable entonces. Había hecho su testamento y recibido los últimos sacramentos y se había despedido de sus parroquianos cuando le trajeron una reliquia de Palafox. El enfermo la recibió, se encomendó y se quedó dormido mientras los síntomas de la enfermedad que lo tenían insomne desde hacía semanas desaparecieron instantáneamente y cuatro horas después se encontró sano. Nacido en Fitero de Navarra, España, el 24 de junio de 1600 y muerto en Burgo de Osma, Soria, España, el 1 de octubre de 1659, tuvo un origen que roza lo novelesco. Fue un hijo no deseado por sus padres, nobles ellos, porque lo concibieron en una relación ilegítima. La mamá lo puso en una cesta y lo escondió entre las hierbas del campo, mandando luego que lo arrojaran a un río cercano (una semejanza con la historia de Moisés), pero lo salvó de morir un honrado y pobre labriego que lo man-
tuvo en su casa hasta los diez años de edad, cuando lo reconoció su padre, el marqués de Ariza, quien le dio buenos estudios y en cierto momento lo puso a administrar los bienes de la casa. Tuvo una estancia en Madrid durante la cual, según sus propias palabras, «se dio a todo género de vicios, de entretenimientos y desenfrenamiento de pasiones», pero pudo corregirse radicalmente. Se doctoró en la universidad de Sigüenza y se conectó con la política, en la cual llegó al cargo de fiscal del Consejo de Guerra en Madrid. Ya presbítero, fue miembro del Consejo de Indias y viajero por las cortes de Europa en el séquito de una hermana del rey. En 1640 llega a costas mexicanas investido ya de gran poder político y religioso, a reserva de mejorarlo, como fue al fin según sus datos generales que están referidos en su retrato pictórico: «El excelentísimo venerable señor don Juan de Palafox y Mendoza, obispo de Puebla de los Ángeles [durante 14 años y siete meses], del Consejo de Su Majestad, arzobispo electo de México [lo eligieron pero no aceptó ni fue preconizado; sólo gobernó brevemente la arquidiócesis como vicario capitular], virrey gobernador y capitán general de la Nueva España [virrey 18º, de junio a noviembre de 1642], visitador de sus tribunales, legislador de la Real Universidad y sus escuelas a que dio las constituciones y estatutos que hoy observan». Buenas cartas de presentación, a las que hay que agregar detalles insoslayables: desarrolló en la Nueva España una importante labor social y cultural: elevó
ocursos en defensa de los indios; logró un considerable avance en la construcción de la catedral de Puebla (la encontró iniciada y no la pudo terminar, pero sí la consagró); erigió colegios mayores y seminarios, entre ellos el Palafoxiano de Puebla, al cual donó su gran biblioteca que aún subsiste con el
nombre original de Palafoxiana; levantó templos, hospitales y algunos conventos de monjas. En las obras materiales invirtió algo de su peculio personal. Fue buen escritor y en forma póstuma se publicaron sus Obras completas en 14 volúmenes. Palafox, por lo menos hasta las postrimerías del siglo XX, fue un personaje motivo de controversia. La que él sostuvo con los jesuitas hizo que este proceso, promovido por la diócesis de Osma-Soria desde 1666, haya caminado tan lentamente. La controversia no es cosa rara, porque en la interacción de los ministros del Señor también se
dan las disensiones. Pero ésta en particular, que hay que tratar con delicadeza para no caer en la parcialidad, quedó inscrita como uno de los incidentes religiosos más infortunados de nuestra historia. Demos la palabra a Cristina Torales Pacheco, una de las voces más mesuradas en la relación de aquellos hechos: «El siglo XVII presenció el recrudecimiento de las tensiones entre los cleros secular y regular, movidas principalmente por la persistencia de aquella jerarquía para imponer su hegemonía sobre las órdenes religiosas. Esta situación llegó a su máxima expresión en el gobierno episcopal de don Juan de Palafox y Mendoza en la provincia de Puebla, quien, además de haber ejercido violentamente su política de secularización en las doctrinas de indios, despojando a franciscanos, dominicos y agustinos de sus parroquias, el año de 1647 participó en un grave y prolongado conflicto [duró seis años] con los religiosos de la Compañía de Jesús. El motivo inicial fue la insistencia del obispo para que los jesuitas pagaran diezmo por la producción de una hacienda que el canónigo poblano Hernando de la Serna les había donado [el obispo terminó despojando del resto de sus bienes al donador y encarcelándolo] ...Después de un año de tensiones y expresiones contrarias a través de pasquines, impresos y palabras dichas en público, hacia el mes de marzo de 1647 los jesuitas empezaron a atacar al obispo en el púlpito. Palafox respondió a esto solicitándoles las licencias episcopales para predicar, prescripción que fue
desobedecida por los religiosos, a los cuales el obispo les prohibió la prédica y la administración sacramental. Esta disposición desencadenó un violento conflicto que dividió a la sociedad novohispana. Con amenazas de entredichos, cesación de cultos y motines de ambos partidos, las cosas llegaron a tal grado que el obispo se vio obligado a salir de la ciudad de Puebla y refugiarse en San José de Chiapa. Una vez vistos y analizados los sucesos en el Consejo de Indias, el monarca dio su fallo a favor de Palafox, y ordenó a los jesuitas la sujeción a la jerarquía secular». Hasta el fiscal del Santo Oficio «pidió se pusiese el remedio conveniente por excusar los grandes inconvenientes que amenazaban y la cisma que sembraban», escribió en sus memorias Gregorio Martín de Guijo. Y es que las partes argumentaron con elementos de razón y puntos de sinrazón, pero ninguna mostró afán de concordia, dando lugar a la intromisión, oportuna o anacrónica, de «masones, jansenistas, liberales y hasta protestantes» (Ver CUEVAS Mariano, Historia de la Iglesia en México, tomo tercero, cap. IX) Finalmente trasladaron a Palafox a Osma, el 7 de enero de 1655. Ya estaba en España, desde 1649, administrando la diócesis de Puebla desde Madrid. Su actuación en Osma como obispo generosísimo y ya muy humilde debió ser —más bien, podemos estar seguros de ello— determinante para habilitarlo plenamente como candidato a santo. Todos podemos alcanzar la santidad.
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TESTIMONIO
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Jose Kentenich: el gran divulgador de la figura mariana Fue interrogado por la Gestapo e internado en el campo de concentración de Dachau donde reforzó su fe y el movimiento Schoenstatt vimiento incluye muchas propuestas con diferentes orientaciones y niveles de compromiso, desde grupos laicos hasta órdenes religiosas. Actualmente, sus seguidores podrían aproximarse al millón de personas.
Acaba de salir el libro Jose Kentenich. Historia de un hombre libre. Escrito por Eduardo T. Gil de Muro, cuenta la vida del fundador del movimiento Schoenstatt. El padre Jose Kentenich fue sacerdote y sufrió los interrogatorios de la temida Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi. Durante tres años estuvo internado en el campo de concentración de Dachau donde, junto con diversos sacerdotes, fundó la Internacional de Schoenstatt y se convirtió en uno de los renovadores del catolicismo más destacados del siglo XX.
Prisionero del régimen nazi
El movimiento de Schoenstatt llamó la atención del régimen nazi al que el padre Kentenich se opuso tenazmente. A consecuencia de sus ideas contrarias y de su prédica y labor pedagógica, fue hecho prisionero en Koblenza y enviado al
El movimiento de la figura mariana
La obra principal que llevó a cabo Kentenich fue recuperar la figura de la Virgen María más allá de lo popular. El movimiento Schoenstatt tiene sus principales focos en las ideas expuestas por Kentenich en 1914. Estas ideas fueron el desarrollo de la personalidad cristiana, una marcada vida espiritual con María, la orientación hacia ideales y el vivir y pensar orgánico. De esta manera, la espiritualidad de Schoenstatt quiere ayudar a las personas en el logro de una honda vivencia de fe. Para ello, por medio de una alianza con la Virgen María, procura experimentar a Dios como al Dios de la vida y la historia. La estructura del mo-
familia espiritual. En 1942 tomó la decisión voluntaria de ir a Dachau y permaneció allí hasta la liberación por los aliados en 1945. El padre Kentenich fundó el Instituto de los Hermanos de María y el Acaba de de las Familias, salir el libro Instituto junto con los sacerdotes Jose internos. De la misma manera, fundó la InternacioKentenich. nal de Schoenstatt. La esHistoria de tancia en el campo de concentración contribuyó a un hombre acrecentar la paternidad eslibre, escrito piritual del sacerdote hacia por Eduardo su familia, así como la fidelidad de sus hijos espiriT. Gil de tuales hacia él.
campo de concentración de Dachau. El sacerdote tuvo la oportunidad de evitar ser internado a tra-
Muro. vés de algunas influencias, pero vislumbró en la fe que su ida al campo de concentración estaba en los planes de Dios como un medio de santificación propia y para su
PINCELADAS
ENRIQUECERLOS
CON MI
ORACIÓN POR EL PADRE JUSTO LÓPEZ MELÚS
Hay personas marginadas porque nadie las ha amado, nadie ha rezado por ellas. No han recibido la porción de amor y de oración a que tenían derecho. Nadie las ha querido ni ha contado con ellas. Por eso no han crecido. Nadie les ha preguntado su opinión. Por eso se han creído in-
útiles. Nadie las ha admirado ni alabado nunca. Por eso les han faltado estímulos de superación. Se han ido quedando en pobres don nadie. A ninguno de ellos les ha de faltar mi interés y mi oración. Y ya no serán como antes. Los habré enriquecido con mi oración.
Quizá no los volveré a encontrar, pero algo ha cambiado en su vida. Y al final descubrirán que son deudores de las oraciones que un desconocido, en medio del tráfico de la vida, ha derramado furtivamente sobre ellos. Hermosa tarea, preciosa. Probadlo.
La vida del fundador del Movimiento de Schoenstatt
Jose Kentenich nació en Gymnich, un pueblo al sudoeste de Colonia, Alemania. Su madre lo consagró a María, de quien era muy devota. Por situaciones económicas, la madre se vio obligada a internarlo en el orfanato de Oberhausen a los ocho años de edad. Allí, en 1897, recibió la primera comunión y le confirmó a su madre su deseo de ser sacerdote. En 1899, Kentenich ingresó al Seminario de los Padres Pallottinos en Ehrenbreitstein, donde cursó los estudios secundarios. Al acabar, inició la carrera de Teología y Filosofía en Limburgo y fue en 1910 cuando fue ordenado sacerdote. A instancias de los seguidores del movimiento, el 10 de febrero de 1975 se inició, en Tréveris, su proceso de beatificación. Fuente: Forum Libertas
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NIÑOS
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¿Qué sabes de la Transfiguración? La Transfiguración del Señor fue algo así como un adelanto de la visión de Cristo glorioso. Fue como echar una mirada al Cielo. Por eso san Pedro dijo a Jesús en ese momento: «Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí». Y tenía razón en sentir eso, pues no puede haber absolutamente nada mejor que el Cielo y la contemplación de la gloria de Dios. ¿Qué tanto sabes acerca de la Transfiguración del Señor? Si pusiste atención en la Misa de este domingo, podrás contestar fácilmente este cuestionario; si se te escapa algo, o si te distrajiste en la Eucaristía, échale una repasada en tu Biblia a Lc 9, 28-36.
Subraya la respuesta correcta: 1. ¿A quiénes llevó Jesús cuando se apartó a un monte para orar? a) A Mateo, Juan y Pablo b) A Juan, Santiago y Pedro c) A Juan, Lucas y Pedro 2. ¿Cómo se pusieron las vestiduras del Señor? a) Oscuras y tenebrosas b) Amarillentas c) Blancas y fulgurantes 3. ¿Qué hombres del Antiguo Testamento se le aparecieron? a) Elías y Moisés b) David y Moisés c) Moisés y Abraham 4. ¿Qué quería hacer Pedro para Jesús y los dos personajes? a) Tres asientos para sentarlos b) Tres chozas c) Una fogata por el frío 5. De pronto los cubrió: a) La tormenta b) Una ola de calor venido de lo alto c) Una nube 6. Se oyó la voz de Dios Padre que decía: a) «Éste es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo» b) «Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio» c) «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia»
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En una farmacia: — Señor, ¿Tiene calmantes? — Sí, joven, por supuesto. — Bueno, tómese una docena porque esto es un asalto.
Un hombre va a un restaurant y llama al mesero: — ¿Me puede traer un vaso de leche? El camarero le trae el vaso, y el caballero le dice: — Pero, ¿por qué tiene un parche curita? — ¡Ah! porque la leche está cortada.
Un diputado federal, tras bajarse de su auto de superlujo, camina por una avenida con su esposa y le dice: — Mira, mi amor: pantalones $65.00, camisas $55.00, chamarras de piel $110.00. ¿Ves? ¿Cuál crisis? La gente se queja; siempre habla mal del trabajo que hacemos los diputados y de que desde el Congreso fomentamos la crisis; pero, ¿cuál crisis? — ¡No te hagas, viejo! ¡Ésa no es una tienda de ropa, es una tintorería!
Respuestas: 1) b; 2) c; 3) a); 4) b; 5) c; 6) a.