Skip to main content

1134 El Observador de la actualidad

Page 1

Edición especial de colección

2 de abril de 2017

AÑO 22

VENTANA ABIERTA Por Jaime Septién

La Sixtina y el cuerpo humano

D

urante la célebre homilía del 8 de abril de 1994, con ocasión de la inauguración de la restauración de los frescos de Miguel Ángel en la capilla Sixtina, san Juan Pablo II se refirió a ésta como “un santuario de la teología del cuerpo humano”. A muchos despistados, sorprendió que un Papa hablara del cuerpo. ¿Qué no se supone –decían– que los católicos desprecian al cuerpo y, más aún, al cuerpo desnudo como Miguel Ángel lo presenta, por ejemplo, en el monumental fresco del Juicio Universal? Muchos despistados lo siguen pensando. San Juan Pablo II: “Al parecer, Miguel Ángel, a su modo, se dejó guiar por las sugestivas palabras del Génesis que, con respecto a la creación del hombre, varón y

No. 1134

PERIODISMO CATÓLICO; FE QUE SE HACE CULTURA

mujer advierte: Estaban desnudos, pero no se avergonzaban uno de otro (Gen. 2,25). La Capilla Sixtina, si se puede hablar así, es precisamente el santuario de la teología del cuerpo humano. Al dar testimonio de la belleza del hombre creado por Dios varón y mujer, la Capilla Sixtina expresa también, en cierto modo, la esperanza de un mundo transfigurado, el mundo que inauguró Cristo resucitado y, antes aún, en el monte Tabor”. ¡Qué profundidad de imagen! El cuerpo humano transfigurado, elevado a categoría de obra maestra de la Creación, templo del Espíritu de Dios, casa de santidad y aprecio. No para elevarlo al culto personal, sino para significarlo como una luz amorosa, la luz que atraviesa la Sixtina.

$13.00

►Un escultor que se hizo pintor para hacer una creación

monumental que rompió los moldes del arte renacentista. ►Una obra de arte que traspasa lo estético y que nos acerca al misterio Pascual en la Historia de la Salvación. ►¿Vale la pena contemplar toda esa belleza y toda esa historia? Sí, pero solamente si trascendemos y miramos con el alma.

Escriben en este número sobre la Capilla Sixtina:

► Mons. Mario De Gasperín ► P. Tomás de Híjar ► Miguel Aranguren ► Felipe Monroy ► Marcelo Cambronero

Página 15 Página 15 Página 16 Página 17 Página 18

“La belleza, camino hacia Dios” Benedicto XVI Página 19

SÍGUENOS observacatholic

elobservadorenlinea.com


TEMA DE LA SEMANA

LA CAPILLA SIXTINA: GUÍA PARA APRECIARLA MEJOR 2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD/PÁGINA 2

COMO EL TEMPLO DE JERUSALÉN La Capilla Sixtina, en el Vaticano, debe su nombre al Papa Sixto IV, quien la pensó de forma muy particular, haciéndola construir entre 1471 y 1484. Pero su fama mundial se debe sobre todo a los frescos que, a partir de 1508, pintó en ella Miguel Ángel.

1

8

El Papa Sixto IV, que había iniciado su pontificado en 1471, hizo que en 1475 (año del nacimiento de Miguel Ángel) comenzaran los trabajos para la reconstrucción y ampliación de la capilla papal de la Edad Media, conocida como Cappella Palatina.

Los trabajos culminaron en 1482, y el 15 de agosto de 1483 el Papa Sixto IV consagró la Cappella Magna a la Asunción de María.

7

Sixto IV convocó a un grupo de afamados pintores para decorar las paredes: Perugino, Sandro Botticelli, Domenico Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, ayudados por sus respectivos talleres. En la pared izquierda hay pasajes de la historia de la salvación bajo la ley de Moisés, y en la pared derecha bajo la ley de la Gracia, es decir, con Jesucristo. Por ejemplo, en 1481 Botticelli pintó de un lado Las tentaciones de Moisés, y enfrente La tentación de Cristo.

2

La Cappella Palatina se estaba desmoronando, por lo que el pontífice solicitó los servicios del arquitecto florentino Bartolomeo Baccio Pontelli, especialista en construcción y refuerzo de fortalezas, algo que interesaba mucho al Papa ante el posible ataque de los Médicis de Florencia, o incluso de los musulmanes turcos. Así, los planos de la capilla incluyeron un bastión con atalaya de vigilancia para defender al Vaticano.

3

13.41

y 20.70 metros de altura

Sixto IV determinó que, metros siguiendo los datos del de ancho Antiguo Testamento, la nueva capilla tuviera idénticas dimensiones que el templo de Jerusalén construido por el rey Salomón en el año 930 antes de Cristo. Así, la Capella Magna, como se le llamó, pero que luego se conocería como Capilla Sixtina debido al nombre del pontífice, mide:

6

Antes de Miguel Ángel, la bóveda original de la Capilla Sixtina tenía un tema sencillo, utilizado en muchas sinagogas: un cielo nocturno lleno de estrellas doradas.

40.23 metros de lo

ngitud

4

Una parte está reservada al clero, pues en ella se ubica el presbiterio con el altar. Ese espacio hace referencia al lugar santísimo del templo judío, a donde sólo podía entrar el Sumo Sacerdote una vez al año. La otra parte sería la destinada a los fieles; y, mientras que en el templo de Jerusalén las dos zonas estaban separadas por un velo o cortina, en la Capilla Sixtina esto se realiza mediante una barandilla de mármol con rejilla; sin embargo, su ubicación actual no es la original, ya que en el siglo XVI se colocó más atrás para ampliar el presbiterio.

5

El suelo es una obra de arte que resucitó el estilo medieval de mosaico hecho a base de pequeñas incrustaciones de mármol. No sólo se hizo para dirigir los movimientos del ritual litúrgico (indicar dónde debería arrodillars el Papa, dónde debería detenerse la procesión, etc.), sino como meditación partiendo del judaísmo, por eso incluye símbolos como: esferas del «árbol de la vida» (del libro del Génesis), sellos de Salomón (conocidas como «estrellas de David»), etc.


tema de la semana

LA CAPILLA SIXTINA: GUÍA PARA APRECIARLA MEJOR 2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

El Observador de la actualidad/página 3

Miguel Ángel: una obra para la eternidad De no haberse visto Michelangelo Buonarroti envuelto en una maraña de intrigas y presiones, es probable que no se hubiera involucrado nunca con la Capilla Sixtina, y entonces la humanidad se habría perdido algunas de las más bellas obras de arte de todos los tiempos.

E

l 6 de marzo de 1475, en Caprese, (una villa de la Toscana Italia), nació Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, conocido simplemente como Miguel Ángel. Su familia era originaria de Florencia, y allá lo llevaron a vivir.

¡yo no soy pintor!

Vocación de picapedrero

Quedó huérfano de madre a los 6 años. Su padre, que era de clase acomodada, lo encaminó para que estudiara humanidades y se dedicara a la literatura —algunos biógrafos dicen que se conformaba con que el hijo se tornara en comerciante, para tener un futuro asegurado—, pero lo que es seguro es que no apoyaba lo que el joven Miguel Ángel quería: ser artista; aquel oficio era poco apreciado en aquella época. Finalmente el padre se rindió, y Miguel Ángel consiguió ingresar a los 13 años en la escuela-taller de los famosos hermanos pintores Domenico y Davide Ghirlandaio —Domenico es el que pintó en la Capilla Sixtina el fresco titulado Vocación de los Apóstoles—, donde el muchacho se supone debía permanecer por contrato durante tres años; pero al año abandonó el lugar para pasar a la escuela libre de escultura, pues él sentía que lo suyo era el arte de los picapedreros. Desde las primeras obras escultóricas de Miguel Ángel se advertía claramente la influencia de la antigüedad clásica, y tan genial era su representación de los cuerpos humanos que, según se cuenta, vendió una estatua suya a un coleccionista haciéndola pasar por antigua. Pero cuando se descubrió el engaño, el comprador, que era el cardenal Raffaele Riario, en lugar de enojarse, decidió convertirse en mecenas del joven escultor. Miguel Ángel tenía 25 años cuando fue por primera vez a Roma, donde permaneció un lustro. En ese período realizó para el Vaticano su primera obra maestra: La Piedad. De regreso en Florencia esculpió otras obras magníficas, entre ellas su David, que fue colocado en 1504 en la Plaza de la Señoría. Miguel Ángel se había convertido, pues, en un conocido artista y, como tal, despertaba envidias.

Su historia con la Sixtina

Desde que el Papa Sixto IV consagrara la Capilla Sixtina en 1483, ésta no había sido modificada por los tres Papas que lo sucedieron. Pero apareció el Papa Julio II —que, por cierto, era sobrino del finado Sixto IV— y resolvió modificar la decoración de la bóveda ya que en 1504 aparecieron algunas grietas en ella, en parte por culpa de los trabajos de edificación

de la nueva basílica: la de San Pedro. Así, Julio II tuvo la idea de aprovechar el arreglo de las grietas para adornar más suntuosamente la bóveda quitando las estrellitas que lo decoraban. Con este fin habló con su arquitecto, Bramante, el cual era protector del pintor Rafael, y le pidió que llamara no a éste sino a Miguel Ángel para realizar el proyecto. Otros dicen que más bien fue Bramante quien convenció al Papa Julio II de contratar a Miguel Ángel para pintar los nuevos frescos de la Sixtina, esto con la malévola intención de involucrarlo en un arte en el que no tenía ninguna experiencia, con la esperanza de que así se viera que tenía menos talento que Rafael. Como quiera que haya sido, Julio II realmente estaba convencido de que las capacidades artísticas de Miguel Ángel daban para ese trabajo y mucho más — de hecho, quiso que se encargara de todas las obras papales—. Así que lo llamó para encomendarle la Sixtina.

Miguel Ángel se resistió: aducía que él no era pintor sino escultor. Además, no le simpatizaba Julio II, pontífice muy duro, más parecido a un militar que a un pastor de almas, que no soportaba un «no». Incluso se cuenta la anécdota de que este Papa en una ocasión pegó a Miguel Ángel con su báculo por impertinente.

Además, Julio II había contratado poco antes al artista para edificar y esculpir la que sería su tumba, pero luego abandonó a Miguel Ángel con su proyecto, por lo que el artista tenía razones para desconfiar. Pero, presionado por los modos y ruegos papales y por las intrigas de los artistas rivales, Buonarroti se sintió forzado a aceptar el encargo. Y todavía el arquitecto Bramante tuvo ocasión de fastidiarlo un poco más: Miguel Ángel requería un andamiaje para poder pintar la bóveda, y Bramante decidió poner uno suspendido del techo por medio de cuerdas, lo que podía dañar los diseños de Miguel Ángel. El escultor le preguntó cómo serían, posteriormente, tapados los agujeros, y la respuesta de Bramante fue un indiferente «Lo pensaremos luego». Afortunadamente aquel andamio no fue aprobado por el Papa, así que se diseñó otro, parecido a un puente romano. Fue en 1508, a la significativa edad de 33 años —coincidente con la que tenía Jesucristo cuando fue crucificado— cuando Miguel Ángel comenzó a pintar la bóveda de la Capilla Sixtina. Tardó cuatro años en concluirla sorteando grandes dificultades, tendido muy pegado al techo, con mucho calor; incluso le cayó pintura en los ojos, con lo que su vista estuvo en peligro. Más tarde otro Papa, Clemente VII, lo comisionó para para trabajar en el altar de la Capilla Sixtina, donde, entre 1536 y 1541, Miguel Ángel pintó el Juicio Final. El artista falleció en Roma el 18 de febrero de 1564, a los 89 años de edad.

— ¡Pero yo no soy pintor! —habría replicado Miguel Ángel a Julio II— Soy escultor. Con el pincel he hecho muy poco, ¿y quiere usted que pinte mil metros cuadrados sobre un techo curvo? — Harás un magnífico trabajo— respondería el Papa. El pontífice quería que Miguel Ángel pintara a los doce Apóstoles, pero al artista le pareció muy poco, así que pensó en unas 300 figuras que ilustraran la historia de la salvación desde la creación del universo hasta el tiempo justo anterior a la llegada de Jesucristo. Y el Papa se arriesgó dándole total libertad: «Me dijo que hiciera en la bóveda lo que quisiera», escribió Miguel Ángel en una carta. Empleó cerca de un año en hacer los bocetos en cartón, y como no sabía pintar al fresco, pidió ayuda a sus amigos pintores de Florencia para que le enseñaran cómo empezar. Ellos pintaron en la bóveda parte de su primer cartón, mientras él los observaba; pero días después Miguel Ángel cayó en la cuenta de que no podía hacer las cosas al estilo de ellos, así que los despidió. Por tanto, aquella titánica obra, de enorme desgaste físico, acabó siendo realizada por un hombre solo. Llevaba pintado un tercio de la bóveda cuando su obra se empezó a llenar de manchas, y llamó al Papa: «Le advertí, Santidad, que yo no era pintor. Ahora se ha estropeado todo lo que he hecho». Entonces Julio II llamó a un experto para evaluar los daños, y éste le enseñó a Miguel Ángel cómo podía eliminarlas. ¡Problema resuelto! El Papa iba a menudo a ver lo que Miguel Ángel hacía, y se asombraba tanto que quiso que los demás ya pudieran ver aquello, así que ordenó que se quitaran los andamios para que la gente pudiera ver aquella maravilla. Lógicamente, el pintor se opuso porque aún no terminaba. «O quitas el andamio o te arrojamos de allí», habría exclamado el poco paciente Papa, así que Miguel Ángel obedeció. La gente comenzó a asomarse, y cada vez fueron llegando más y más porque los que ya habían admirado aquello corrieron la voz de que las pinturas eran la cosa más asombrosa jamás vista. Y, sí, Miguel Ángel había roto todos los esquemas conocidos.


tema de la semana

LA CAPILLA SIXTINA: GUÍA PARA APRECIARLA MEJOR 2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

El Observador de la actualidad/página 4

Las escenas pintadas en la bóveda Hay que mirar la parte central de la bóveda, avanzando del fondo hacia la entrada, a fin de seguir con algún orden los acontecimientos revelados a través de las Escrituras:

Éste es el fondo de la Capilla Sixtina

A

b

a

A) Moisés y la serpiente de bronce. Números 21, 4-8. Se pintó en 1509.

1

1) Dios crea la luz y la separa de las tinieblas.

Génesis 1, 3-4. Miguel Ángel la pintó en 1511 en una sola jornada de trabajo.

D

d

11

B) David y Goliat.

2

10

c

3 f

13

4) La creación de Adán.

Génesis 2, 21-23. Pintada en 1509.

h

6

15

6) El Pecado Original y la expulsión del Paraíso.

Génesis 8, 20-22. Este acontecimiento fue posterior al diluvio universal, por lo que la escena, pintada en 1509, habría quedado mejor después de la siguiente:

12

e

14

g

16

j

7

Capítulo 3 del Génesis. Escena pintada en 1509.

7) El sacrificio de Noé.

4 5

Génesis 1, 27. Escena pintada en 1510.

5) La creación de Eva.

i

8

17

9

8) El diluvio universal.

Capítulo 7 del Génesis. Escena pintada en 1509.

9) La embriaguez de Noé. Génesis 9, 20-27. Pintada en 1509.

C) Judit y Holofernes. D) Castigo de Amán.

Génesis 1, 11-18. Escena pintada en 1511. Génesis 1, 7-9. Escena pintada en 1511.

I Samuel 17,41-51. Se pintó en 1509. Judit 13, 8-10. Se pintó en 1509.

2) Dios crea las plantas, y los astros con sus dos grandes luminarias: el sol y la luna. 3) Dios separa la tierra de las aguas.

En las cuatro pechinas o enjutas angulares se ven episodios relativos a la salvación del pueblo de Israel:

k

B

C

m

n

l

Capítulos 6 y 7 del libro de Ester. Se pintó en 1511.

En las lunetas (las curvas), se contempla a antepasados de Jesucristo mencionados en el Evangelio (Mt 1, 1-16): a) Aminadab (1511). b) Naassón (1511). c) Salmón, Booz y Obed (1511). d) Jesé, David y Salomón (1511). e) Roboam y Abiá (1511). f) Asaf, Josafat y Joram (1511). g) Ozías, Joatam y Acaz (1511). h) Ezequías, Manasés y Amón (1511). i) Josías, Jeconías y Salatiel (1511). j) Zorobabel, Abiud y Eliakim (1511). k) Azor y Sadoq (1511). l) Aquim y Eliud. m) Eleazar y Mattán (1511). n) Jacón y san José (1511).

De este lado está la entrada

En las lenjutas (triángulos) laterales se representan escenas familiares de algunos de los mismos antepasados de Cristo retratados en las lunetas: ►10) Salomón con sus padres (1511). ► 11) Jessé con sus padres (1511). ► 12) Roboam con sus padres (1511). ► 13) Asaf con sus padres (1511).

► 14) Ozías con su madre (1510). ► 15) Ezequías con sus padres (1510). ► 16) Zorobabel con sus padres (1509). ► 17) Josías con sus padres (1509).

En los diversos ángulos aparece también una serie de figuras desnudas masculinas (Ignudi), pintadas unas en 1509 y otras en 1511. Representan lo intermedio entre lo humano y lo divino, es decir, hacen alusión a los ángeles.


tema de la semana

LA CAPILLA SIXTINA: GUÍA PARA APRECIARLA MEJOR 2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

El Observador de la actualidad/página 5

Por qué las sibilas mezcladas con los profetas En las antiguas culturas griega y romana una sibila era una mujer a quien se le atribuía la facultad de predecir el futuro. Por tanto, en sus religiones paganas, a una mujer así se le consideraba una «profetisa».

L

Jonás

Sibila líbica

Jeremías

Pues bien, Miguel Ángel pintó sibilas en el mismo nivel que los profetas de la Antigua Alianza, algo que a primera vista parecería chocante. Sin embargo, todo tiene su explicación. Los profetas que aparecen en la Capilla Sixtina son los siete: los cuatro «mayores» (llamados así por la extensión de sus libros) y tres «menores». Aquí se mencionan en el orden en que aparecen en la Biblia:

1) Isaías (1509) 2) Jeremías (1511) 3) Ezequiel (1510) 4) Daniel (1511) 5) Joel (1509) 6) Jonás (1511) 7) Zacarías (1509) En cuanto a las sibilas, pintó cinco de las más representativas de la mitología griega:

1) Sibila líbica (1511) 2) Sibila pérsica (1511) 3) Sibila cumea (1510) 4) Sibila eritrea (1509) 5) Sibila délfica (1509)

Daniel

Sibila pérsica

os datos históricos de la existencia de sibilas en el paganismo griego y romano hoy sólo permiten reconocer la existencia de doce de estas mujeres, y todas ellas habrían profetizado en algún momento de su vida algo relativo a la venida de Cristo, a su sacrificio en la Cruz o a la Parusía (retorno del Señor y Juicio Final), según la interpretación que ya los primeros cristianos dieron a los oráculos de aquéllas. Es por eso que en la Edad Media las sibilas entraron a formar parte de la iconografía cristiana, y desde el siglo XVI estuvieron cada vez más representadas en la pintura italiana. Miguel Ángel pintó a cinco, alternándolas con los profetas hebreos, enmarcando a todos y todas en la visión del anuncio del Mesías.

¿Qué anunciaron las cinco sibilas para terminar plasmadas en la Capilla Sixtina? Sibila Líbica: De ella casi no se sabe nada, salvo que

procedía del desierto de Libia, donde presidía un oráculo en el Oasis de Siwa. Allí actuaba como sacerdotisa de Zeus. Anunció la venida del Salvador, o sea la llegada de la Luz a las tinieblas.

Ezequiel

Sibila cumea

 Sibila Pérsica: Algunos la ubican desde el año 334 antes de Cristo acompañando a Alejandro Magno en sus conquistas de Asia, siendo consultada por él antes de iniciar sus principales batallas. Ella habría vaticinado al futuro Salvador en un mundo de tinieblas.  La Sibila Cumea (o Cumana).

Isaías

Sibila eritrea

Joel

Sibila délfica

Zacarías

Lanzaba sus oráculos hacia el año 500 antes de Cristo en la localidad llamada Cuma, en la Campania italiana, que en ese entonces estaba dominada por los griegos; y escribió vaticinios en unos libros llamados sibilinos. Ella profetizó acerca de la Natividad en Belén.

 Sibila Eritrea: Quizá provenía de Caldea, al sur de Babilonia, pero actuaba como sacerdotisa en Jonia, que era una colonia griega, alrededor del año 600 antes de Cristo. Ella habría predicho la Anunciación.  Sibila Délfica: Ya era famosa hacia el año 600 antes de Cristo, cuando la localidad de Delfos, en Grecia, se convirtió en ciudad sacerdotal, sede de los célebres oráculos. Ella habría anunciado la coronación de espinas.

Queridos hermanos y hermanas:

E

n la catequesis de hoy hemos visto la estrecha relación que hay entre la fe y la esperanza. En la carta a los Romanos, san Pablo nos dice que Abrahán, «apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza». El patriarca, a pesar de sus muchos años y la esterilidad de su mujer Sara, siguió creyendo en la promesa que Dios le había hecho de darle una gran descendencia. Frente a la evidencia de una realidad contraria a toda esperanza humana, él se fía de Dios con la certeza de que el Señor cumplirá sus promesas. También nosotros esta-

mos llamados a vivir una esperanza como la de Abrahán, que no se apoya en razonamientos, o en previsiones o cálculos humanos, sino que hunde sus raíces en la fe en la Palabra de Dios. Así nuestra vida se iluminará con la certeza de saber que Aquél que ha resucitado a su Hijo de la muerte nos resucitará también a todos nosotros y nos hará ser una sola cosa con Él, junto a todos nuestros hermanos en la fe.

(Mensaje del Santo Padre Francisco en la Audiencia General del 29 de marzo de 2017)


TEMA DE LA SEMANA

LA CAPILLA SIXTINA: GUÍA PARA APRECIARLA MEJOR 2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD/PÁGINA 6

Qué hay en las paredes laterales Después de admirar la bóveda, a continuación conviene fijarse en las paredes de la Capilla Sixtina (excepto el muro del altar, que hay que dejar al último). Estas obras son anteriores a Miguel Ángel Buonarroti, ejecutadas por varios pintores. Abajo de las lunetas hay retratos de los Papas. En el muro del altar alguna vez estuvieron pintados los tres primeros: san Pedro, san Lino y san Cleto, pero fueron borrados para dar paso a la última obra de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.

FRESCOS DEL

FRESCOS DEL

CICLO DE JESUCRISTO

CICLO DE MOISÉS

Debajo de los retratos papales aparecen siete frescos relativos al Antiguo Testamento y siete del Nuevo, como en una comparativa de la vida de Moisés (tiempo de la pasajera y Antigua Alianza) con acontecimientos en la vida terrena de Jesucristo (tiempo de la definitiva y perfecta Nueva Alianza).

ÉSTAS SON LAS ESCENAS:

MURO DE LA IZQUIERDA (yendo desde la entrada hacia el fondo):

1) El viaje de Moisés a Egipto.

2) Las pruebas de Moisés.

3) Paso del mar Rojo.

4) Entrega de las tablas de la ley.

5) El castigo de Coré, Datán y Abirón.

6) Testamento y muerte de Moisés.

MURO DE LA DERECHA (yendo desde el fondo hacia la entrada):

1) El bautismo de Cristo.

2) Las tentaciones de Cristo.

3) Llamado de los primeros Apóstoles.

MURO DE LA ENTRADA Cierre del Ciclo de Moisés: Disputa por el cuerpo de Moisés. Cierre del Ciclo de Jesucristo: Resurrección de Cristo.

Finalmente, todos los frescos de la parte más baja simulan cortinas.

4) El sermón de la montaña.

5) La entrega de las llaves.

6) La Última Cena.


TEMA DE LA SEMANA

LA CAPILLA SIXTINA: GUÍA PARA APRECIARLA MEJOR 2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD/PÁGINA 7

Cierre con broche de oro: El Juicio Final

D

esde la construcción de la capilla Sixtina el ábside (pared del altar) había estado decorado con murales de la Asunción, la Natividad de Cristo y el Descubrimiento de Moisés, y por retratos de san Pedro y los dos siguientes Papas, todos pintado por Perugino. Entonces el Papa Clemente VII tuvo la idea de que Miguel Ángel pintara ahí el punto de arranque de la historia de la salvación: la caída de los ángeles rebeldes; pero, tras su muerte, lo que su sucesor, Pablo III, le encargó al artista fue que pintara el cierre de dicha historia, o sea el Juicio Final. Sería un fresco de enormes dimensiones: 13.70 metros de

4

3

5

7 1 10

SÓLO ALGUNAS DE LAS FIGURAS SON BIEN IDENTIFICABLES; ENTRE ELLAS: ►1) Jesucristo, que llega como Juez.

Es la gran figura central, y alrededor de Él gira toda la escena. ► 2)Pegada a Jesús, a su derecha, está la Virgen María. ► 3), 4) y 5) En las lunetas, ángeles pintados sin alas portan los elementos de la Pasión: la Cruz, la corona de espinas y la columna de la flagelación. ► 6) y 7) El que lleva las llaves es el Apóstol san Pedro, y quien está atrás de él es san Pablo. ► 8) El Apóstol san Bartolomé murió

6

9

17

alto por 12.20 metros de ancho.

Habían pasado 25 años desde que Miguel Ángel terminara de pintar la bóveda, y comenzó aquella nueva encomienda en 1536, la que culminó en 1541 y que incluye casi 400 figuras. A Miguel Ángel le llovieron críticas; primero, porque sacrificó los frescos de Perugino para hacer el suyo; y, segundo, porque pintó las figuras desnudas, algo poco apropiado para un recinto sagrado. Tras la muerte del pintor y de Julio III, el nuevo Papa, Pío V, encomendó a Daniele da Volterra, discípulo de Miguel Ángel, pintar paños para cubrir la desnudez de todos los personajes; pero Daniele, a quien apodaron Braghettone ( «Pintacalzones»), falleció dos años después, sin haberlo concluido el trabajo.

2

16

8

11

12 14

15

13 18

20

19

21

despellejado, por lo que sostiene su piel en una mano, como una prenda de vestir; aunque aparece en ella con otro rostro, quizá el de Miguel Ángel. ► 9) El Apóstol san Andrés, con la

cruz en X en la que se le dio muerte. ► 10) San Juan Bautista con un manto de piel de camello a su espalda. ► 11) San Lorenzo con la parrilla donde fue asado vivo. ► 12) El Apóstol san Felipe, con la cruz en la que se le crucificó. ► 13) El Apóstol san Simón el Zelote, con la sierra con la que se le martirizó. ► 14) Santa Catalina de Alejandría sostiene un fragmento del instrumento de su martirio: una rueda. ► 15) San Sebastián con las flechas de su martirio en la mano. ► 16) San Blas, con los peines de hierro con que fue torturado. ► 17) Y Simón de Cirene, el que ayudó a Cristo a cargar la Cruz.

18) En la mitad inferior del fresco, justo en el centro, aparece un grupo de ángeles con trompetas, que han anunciado la llegada del Juicio Final. ► 19) En dicho grupo se observa a un ángel, quizá san Miguel arcángel, sosteniendo el Libro de la Vida, que contiene el nombre de los salvados. ► 20) y 21) Los humanos han sido resucitados y juzgados. Los que están hacia la derecha de Jesús (izquierda del espectador) van hacia arriba, hacia el Cielo, mientras que los de la izquierda descienden para ser conducidos al Infierno en la barca de Caronte. Este personaje de la mitología griega es el barquero del Hades, el lugar de los muertos, en este caso el lugar de los condenados. ►


en

El Observador

PÁGINA 8 EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD

14 de septiembre 2 de abrildede2014 2017// AÑO AÑO20, 22,No. No.1134 1001

¿Hay un mensaje escondido de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina? La respuesta de Sara Magister en el Festival Bíblico de Vicenza

¿

Por qué el árbol del Bien y del Mal representado en la Capilla Sixtina es una higuera y no un manzano? De esta y otras preguntas sobre las imágenes de la capilla más famosa del mundo nace el libro I segreti della Sistina. Il messaggio proibito di Michelangelo (Los secretos de la Sixtina. El mensaje prohibido de Miguel Ángel), escrito a dos manos por el experto de Talmud, Blech Benjamin, y el investigador de historia del arte Roy Doliner.

¿Hay de verdad un mensaje secreto del gran artista del Renacimiento en los frescos de la Capilla Sixtina, el lugar donde se celebran los conclaves para elegir a los pontífices de la Iglesia católica y a donde llegan cada año millones de visitantes para admirar la desconcertante potencia pictórica del Juicio universal? Aleteia lo ha preguntado a la historiadora del arte Sara Magister, que participa en el espacio Linfa dell’Ulivo, un focus de profundización promovido por la Oficina de Peregrinaciones de la Diócesis de Vicenza, en la XI edición del Festival Bíblico sobre el tema «Custodiar la Creación, cultivar lo humano».

– ¿Cuál es la tesis de los autores del libro? Doliner y Blech sostienen que Miguel Ángel escondió mensajes secretos filo-judíos en la bóveda de la Capilla Sixtina para contraponerse a, según los autores del libro, la natura-

POR CHIARA SANTOMIERO leza intolerante, oscurantista, secularizada y corrupta de la Iglesia católica de la época. Analizando el libro y confrontándolo con los estudios más autorizados sobre la Capilla Sixtina, me doy cuenta de que esta tesis no tiene ninguna base científica. Por otra parte, si en los frescos hubiera referencias a la Cábala y a la cultura hermenéutica judía –hasta hoy no existen estudios científicos al respecto– no sería sorprendente: contrariamente a la visión estereotipada que se da en algunos ambientes culturales, la Iglesia del Renacimiento era más que propensa a asimilar, dentro de la cultura religiosa de la época, otras culturas, la clásica en primer lugar, pero también la judía. Precisamente entonces comenzaba el estudio del hebreo para la lectura de la Biblia en lengua original, y el de la Cábala. Más bien, la inserción de referencias de este tipo –siempre que se demuestre– habría sido autorizada por la misma Iglesia, para demostrar la existencia de la única Verdad profesada por los católicos. Los humanistas y teólogos de la época que estudiaban las culturas distintas de la católica estaban convencidos de que estas culturas podían apoyar la verdad cristiana.

– ¿Qué elementos señalan el diálogo con las demás culturas? Sobre todo las referencias clásicas, sobre todo en las formas. Juan Pablo II definió la Sixtina como un «santuario de la teología del cuerpo humano», y es evidente en los cuerpos bellísimos clásicos, a partir del de Adán, así como en los misteriosos desnudos. Estos, en realidad, son figuras alegóricas que rodean las historias de la Creación y muestran la belleza entendida como conjunción entre la ar-

monía moral y la física, recuperando lo que ya griegos y romanos habían elaborado a nivel de concepto y de forma. También las figuras clásicas de las Sibilas, que son oráculos paganos, se proponen –siguiendo una larga tradición que tiene sus raíces en la Edad Media pero de manera aún más relevante dentro de la Sixtina–, para trazar un paralelo entre la cultura cristiana y la clásica, mostrando que en ésta se ven las semillas de la búsqueda del conocimiento ya orientado a la espera de un Mesías, que coincide con Jesús.

– ¿Qué referencias a la cultura judía, además de a las Escrituras, se pueden encontrar? Toda la Sixtina, ya en la época de Sixto IV –Miguel Ángel trabaja allí en una fase sucesiva a las dependencias de Julio II–, en los frescos que repiten formas alegóricas, e incluso en las medidas del edificio subraya que la capilla es el nuevo Templo de Jerusalén. La referencia al mundo judío se subraya en la continuidad entre Jerusalén y Roma. Sin embargo, las referencias directas a la cultura judía en sentido filológico hasta ahora no se han demostrado. Se puede notar cómo el teólogo que redactó el programa de la Sixtina, probablemente Egidio da Viterbo, un atento conocedor de la lengua y cultura judías, incluyó algunos detalles iconográficos: por ejemplo, en la representación del pecado original, la higuera en lugar del manzano.

– ¿Qué otros elementos apoyan la tesis de los dos autores? Los autores sostienen que Miguel Ángel se remitía a la Biblia judía, pero no es verdad porque ésta excluye libros como el de Judit o los Macabeos, que

en cambio están representados en la Capilla Sixtina. La Biblia que Miguel Ángel utiliza es la católica, de san Jerónimo, que incluye libros que para los judíos son apócrifos y que en cambio la tradición cristiana recorre continuamente porque los considera prefiguraciones de Jesús. Hay profetas mayores, pero también menores, los cuales tienen poca relevancia para los judíos, y que en cambio los cristianos consideran muy importantes porque son citados en el Evangelio al hablar directamente del Mesías. Sobre estas confutaciones, los autores del libro subrayan que Miguel Ángel sólo pintó en la bóveda historias del Antiguo Testamento: ¡por fuerza, pues el Nuevo Testamento

está representado en las paredes laterales!

– ¿Existen secretos aún por desvelar en la Sixtina? Más que secretos, la Sixtina tiene un lenguaje tan complejo y rico que nunca acabará de interpretarse. Tiene un valor universal que sobrepasa la época misma en que se pintó y propone referencias culturales que aún deben ser estudiadas de forma científica. Estamos ante una obra que tiene una capacidad visual inmediata y, al mismo tiempo, una complejidad de contenidos que la hace aún hoy fascinante para todos, creyentes y no creyentes. (Publicado el 24/mayo/2015)


SER JOVEN

2 de abril de 2017 / AÑO 22, No. 1134

El Observador de la actualidad/página 9

La obra más grande del mundo llega a México La obra artística más grande de la historia, la Capilla Sixtina, estará en Querétaro a partir del 5 de abril y Gabriel Berumen, director y productor del proyecto, platicó con El Observador sobre la producción, el montaje y lo que representa para los mexicanos el poder admirarla Por Chucho Picón

Gabriel, platícanos, ¿por qué traer la Capilla Sixtina a México?

► El museo que estamos armando aquí, en Querétaro, está representando la fuerza de Roma aquí en México. Y cómo la estamos representando, pues con todo lo que estamos haciendo todos los mexicanos en la construcción de esta réplica que es una réplica uno a uno, en la cual estamos poniendo estructura que es mexicana con un diseño mexicano que es del Politécnico Nacional de los años 80’s. Fotos: sixtinaenmexico.com

Cuéntanos de la reproducción y la construcción

► La reproducción es de todos los frescos, que son 2 millones 700 mil fotografías que sacamos en el Vaticano; la construcción exterior, que es un artefacto plástico, también es hecho en México y el piso, que es un piso de cristal con la réplica exacta, también fue fabricado aquí en México. De eso es de lo que consta la Capilla Sixtina y es lo que representa México del mundo.

¿Cómo nos ayuda el ver y admirar la Capilla Sixtina?

► Todos los que tenemos oportunidad, en todas las edades, de poder asistir a un museo, lo único que nos estamos llevando es la enseñanza. Para nosotros, como organizadores, el poder aportar a la sociedad con nuestros patrocinadores y la ayuda de tantas instituciones, para que mucha gente puede apreciar esto, eso es el valor que se le da a la sociedad, es la enseñanza de ver que cuando uno tiene un sueño, uno lo puede alcanzar y qué mejor que darles esto completamente gratis.

¿Cuáles han sido esos números a partir de que empezó en la ciudad de México?

Ahorita, en las dos exposiciones que llevamos, que es Ciudad de México y Toluca, llevamos más de millón y medio de personas. ¿Cuál consideras que ha sido el detonante para que tantos la quieran ver?

► Yo creo que el saber que todo ha sido fabricado en México. Eso es algo que en la historia no se ha presentado. Nadie ha tenido la oportunidad de tener la réplica de un lugar que es patrimonio de la humanidad representada en tamaño original y en la parte interna con todos los detalles también en réplica; ese es el valor que le

Labor titánica

este proyecto nosotros lo transmitimos a los museos vaticanos y se mostraron muy interesados por tantas donaciones que ha hecho México y tanta ayuda que hemos tenido de su parte y así pudimos lograr tener ese permiso. De esta forma se van sumando otros patrocinadores que se dan cuenta que será un proyecto completamente gratis.

170

noches fueron necesarias para el levantamiento de más de 2 millones 700 mil fotografías.

2 mil 100

¿Qué ves en el rostro de los mexicanos cuando entran a la Capilla Sixtina?

horas de trabajo en total.

personas, a lo largo de un año, han trabajado en la fabricación de la réplica de la Capilla Sixtina.

3

ciudades de la república mexicana han tenido hasta ahora el montaje (Ciudad de México, Toluca, Querétaro).

1.5

millones de personas han entrado a admirarla.

estamos dando. Ese pequeño granito de arena que hemos dado para todo nuestro México y para el mundo es lo que ha hecho la diferencia. Mucha gente ha hecho réplica de muchas cosas pero no la han hecho a la misma escala.

¿Quiénes han hecho realidad la Capilla Sixtina?

► Es una iniciativa privada. Esto nació con mi hermano (Antonio Berumen) y conmigo. Llevamos ocho años llevando la artesanía del país a Roma a los museos vaticanos cada diciembre. La artesanía se queda ahí todo un año para su venta y lo que se recupere económicamente se regresa a la comunidad. Cuando nace

► Es un mar de emoción. Lo que nosotros tratamos de hacer es transportarlos a la Ciudad del Vaticano en menos de 45 minutos. Cuando entran a la primera fase es una fase de introducción y en un video les informamos qué es Capilla Sixtina, cuándo nace, quién la hace y en base a cuántos Papas pasa ese tiempo. En la fase dos entran a la parte del museo y por medio de iluminación, de audio y de una parte sensorial los vamos llevando a las partes más representativas de la Capilla Sixtina. Al momento en que termina esta secuencia hay lágrimas, hay aplausos, emociones, felicitaciones, es un mar de emociones.

¿Quiénes deben de ir a disfrutarla?

► Esto es un museo y pueden ir todos, de todas las edades.

Los boletos ►La entrada a la Capilla Sixtina es totalmente gratis. Sólo

debes ingresar a sixtinaenmexico.com o en la página de Facebook Capilla Sixtina en México en el botón RESERVAR y obtener tus boletos con anticipación.


SER JOVEN

2 de abril de 2017 / AÑO 22, No. 1134

El Observador de la actualidad/página 10

Reenvía este video y tu deseo se cumplirá

Las cadenas en las redes sociales son videos, imágenes o simplemente textos que pasan de cuenta en cuenta generando confusión e incredulidad y condicionando a los usuarios

L

as cadenas de oración y superstición circulan a diario en las redes sociales y la hermana Xiskya Valladares, a través de su canal de YouTube, intenta orientar, sobre todo a los jóvenes, del origen y la realidad de éstas. «¿Qué hacemos con estos mensajes si nos ofrecen una oportunidad si lo compartimos o nos dan una amenaza si no lo compartimos? Estos mensajes no son ni buenos ni malos pero de alguna forma te presionan para que los compartas con oraciones o frases del Papa Francisco o te dicen que te van a quitar algún servicio si no lo compartes con al menos 10 personas. El tema no es un tema de ahora, viene de lejos, son temas religiosos, pero no necesariamente cristianos. Tocan las fibras de religiosidad». Xiskya recuerda que en la antigüedad este tipo de mensajes ya se copiaban a mano, pero cuando llega el celular y todo lo de las redes sociales, la tecnología ha facilitado su propagación. Estos mensajes, dice, «buscan saturar la red o enviar virus o copiar contactos. A veces, incluso, buscan la satisfacción de sólo a verle tomado el pelo a todo un público y, sin embargo, nosotros caemos en compartir, a veces por miedo o por decir que ‘no le hará mal a nadie’».

Cómo reconocerlos

Una cadena siempre viene acompada de amenaza: «de no hacerlo tendrás mala suerte», «si lo haces realmente amas a Dios», «si no lo compartes no eres mi

En dónde es más querido Francisco

¿

Cuál piensa que es el país donde el Papa Francisco es más querido? ¿Su Argentina natal? ¿México? ¿Filipinas? La encuesta realizada por la organización de investigación de mercados WIN/Gallup International ofrece una respuesta que quizá le sorprenda: el país donde el Papa está mejor valorado es Portugal, con un 94%, seguido por Filipinas y Argentina. La encuesta ha recogido las opiniones de más de 63 mil personas en 64 países diferentes. Sostiene que la figura de Francisco es reconocida a nivel mundial también

para personas de otras religiones. De este estudio se sostiene que el 54% de la población mundial tiene una opinión positiva del Pontífice. Un 12% tiene una opinión desfavorable y un 34% no da su opinión. La encuesta también señala que Francisco está por delante de otros líderes mundiales como Obama, Merkel, Cameron u Hollande. Algeria sería el país donde hay más gente desfavorable al Papa, con un 28%, seguido de Palestina y Turquía con un 27 y un 26%, respectivamente. Con información de romereports

amigo/a». Si el mensaje lleva la amenaza, definitivamente es falso. «Dios no es un Dios malo. Las oraciones no son magia, son mucho más que eso. Cuando se trata de noticias llamativas es mejor verificar su procedencia antes de compartirlas.

Estos mensajes utilizan la buena voluntad o los sentimientos. Las noticias llegan en tiempo real. Cuando se trata de noticias internas es mejor consultarlo con personas cercanas que te sepan decir si eso es una noticia falsa o verdadera. La oración

En el caso de la oración, agrega Xiskya, «se toma como magia, como una superstición. La oración es algo mucho más sencillo y supone una actitud interior de la persona de una confianza ante Dios, de una humildad y no está para nada relacionada con aquello que te quita la paz. Si me pone nervioso que tengo que compartirlo, algo falla».

Qué dice la Iglesia al respecto

Si el mensaje lleva la amenaza definitivamente es falso. Dios no es un Dios malo. Las oraciones no son magia, son mucho más que eso.

En el Catecismo de la Iglesia, en el número 2111, se lee lo siguiente: «La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios; por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo mágica, a ciertas prácticas, por otra parte legítimas o necesarias. Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstición». No confundamos una oración con superstición, no se sumen a esas cadenas, son un engaño. Somos manipulados. No debemos caer en mentiras como esas. Es mejor frenar esas cadenas que no llevan a nada. Es bueno compartir una oración, pero sin atribuirle alguna propiedad mágica. Redacción


SER JOVEN

A

2 de abril de 2017 / AÑO 22, No. 1134

¡Cuánto me cuesta rezar!

El Observador de la actualidad/página 11

Agenda Internacional

veces encontrarnos con Jesús mediante la oración resulta más difícil de lo que parece. Hay tiempos litúrgicos que nos van predisponiendo mejor para el encuentro en la oración, como en la Cuaresma cuando la voz de Dios nos puede marcar por dónde ir caminando. Aunque muchas veces nuestros ruidos interiores no nos dejan encontrarnos con esta voz. El sacerdote argentino Luis Zazano nos da algunos para tener en cuenta:

Georg Eickhoff

¿Qué es la oración?

1.- Orar es hablar con Dios face to face, dialogar 2.- Rezar es la actitud de repetir palabras u oraciones armadas; sirven para cuando uno no tiene ganas de hablar con Dios, o no le sale. Para la oración «no hay una formula, es personal».

¿Qué cosas te motivan?

Una de las tentaciones más grandes es no encontrar el motivo. En este caso, el padre nos recomienda buscar motivaciones, buscar en nuestro interior algo que nos movilice.

Otra tentación es caer en la rutina.

Entonces él nos propone armas para luchar con las tentaciones: Lugar: buscar ese lugarcito donde puedas encontrarte para hablar a solas con Dios. Tiempo: buscar un espacio de tiempo donde

nadie me moleste, cuidarlo y defenderlo. Objetos: buscar elementos que te ayuden a encontrarte con Dios: una cruz, una estampita, etc.

La distracción

Juan XXIII decía que la peor oración es la que no se hace. Así que, por más grande que sea la distracción, es mejor rezar distraídos que no rezar. La distracción te lleva a una tentación mucho más grande que es el desánimo y el desistir.

¿Qué pasa cuando uno no siente nada en la oración?

«La oración no es algo que siempre vas a sentir, pero acuérdate que la oración es ese pequeño riego invisible en el corazón del hombre, que no lo vemos, ni lo sentimos, pero que crece en el silencio.» Con información de Oleada Joven

«El mayor regalo» La película de Cotelo sobre el perdón, logra en 5 días el 33% de su financiación

L

a campaña de captación de fondos para El mayor regalo, la película testimonial sobre el perdón que está preparando Juan Manuel Cotelo (entrevistado sobre este proyecto por ReL), ha logrado un primer gran éxito: en solo cinco días desde su inicio, ha conseguido reunir la tercera parte de los 100 mil euros que la harán posible. Una indudable buena noticia para animar a personas e instituciones de todo tipo a aportar su ayuda al proyecto: se trata de alcanzar la cantidad final en 40 días, y aún queda mucho trecho por delante. «No tenemos palabras para agradecer la generosidad y el cariño que tantas personas están mostrando a la película del perdón. Es un comienzo increíble, que supera todas nuestras expectativas», comenta a ReL el responsable del crowdfounding, Alexis Martínez. De hecho, ese 33% se alcanzó el viernes 24 de marzo (la campaña arrancó el lunes 20), pero en el momento de

escribirse esta noticia ya se ha superado en donantes y fondos: 404 donantes y 35 mil 753 € (un 35%). «Durante estos cinco días, hemos recibido donaciones de mútiples países y diferentes cantidades y en todas ellas vemos una persona que nos quiere y que confía en nosotros. ¡Es tan emocionante!», explica Martínez, trasluciendo el entusiasmo de todo el equipo de Infinito+1 por esta cuarta producción, tras los éxitos (de taquilla y de transformación espiritual de los espectadores, en España y fuera de ella, en la versión española y en las dobladas a diversas lenguas) de La última cima, Tierra de María y Footprints.

Si deseas apoyar el proyecto ingresa a la página www.infinitomasuno.org y súmate.

Europa como idea

L

a Unión Europea cumplió 60 años el pasado 25 de marzo. Había nacido en Roma, con los «Tratados de Roma» de 1957. Muy apropiadamente, la fiesta de cumpleaños se celebró no solamente en Roma, como era de esperar, sino en el Vaticano con un gran discurso del Papa Francisco. Cuando se creó, hace 60 años, el inicio de lo que hoy se llama Unión Europea fue conformado por seis países: Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. La comunidad creció hasta los 28 Estados miembros que tiene hoy. Su población actual sobrepasa los 510 millones de personas. Su capital administrativa es Bruselas. Sus capitales fácticas, en muchos aspectos, son París y Berlín, representando los dos países más poblados que al mismo tiempo han sido los motores de la Unión, desde sus inicios. Pero la capital ideal de la Unión Europea es Roma, como bien lo recordó Francisco en su manifiesto europeista que pronunció, el pasado 24 de marzo, ante los jefes de estado de la Unión y los máximos representantes de la misma. Dijo Francisco, citando algunos de los prohombres de la Europa moderna y esencialmente romana: «El origen de la idea de Europa es la figura y la responsabilidad de la persona humana con su fermento de fraternidad evangélica, con su deseo de verdad y de justicia que se ha aquilatado a través de una experiencia milenaria. Roma, con su vocación de universalidad, es el símbolo de esa experiencia y por eso fue elegida como el lugar de la firma de los Tratados, porque aquí se sentaron las bases políticas, jurídicas y sociales de nuestra civilización». El Papa argentino da más fuerza, más credibilidad y más actualidad al universalismo de Roma que se nutre tanto de las ideas civilizatorias de

la república y del imperio romanos como de la Iglesia católica y precisamente de la Unión Europea. Fueron grandes católicos que entendieron el europeísmo de la posguerra como la actualización adecuada del espíritu humanista y universalista de Roma. Entre ellos estaban el alemán Konrad Adenauer (1876-1967) y el francés de raíces alemanas Robert Schuman (18861963). La diócesis de Metz, que, en distintos tiempos de su historia perteneció a Francia y a Alemania, promueve, desde 2004, la beatificación de su hijo, el Siervo de Dios Robert Schuman, quien en su juventud pensaba ser benedictino y, como político, cuidaba siempre un estilo muy suyo de humildad y pobreza. El ideal de santidad personal de Schuman quizás no movía nunca, ni moverá jamás, grandes masas, lo cual no le resta ni lo más mínimo de su relevancia. Pero su gran idea europea conquistó las cabezas y los corazones de la mayoría de los jóvenes europeos, hasta en el Reino Unido el cual saldrá de la Unión Europea, pero en contra de la voluntad de sus jóvenes quienes, el año pasado, votaron mayoritariamente a favor de pertenecer a la Unión Europea. Una reciente encuesta de la Fundación Bertelsmann (Alemania), realizada en seis países centroeuropeos (Alemania, Austria, Polonia, Eslovaquia, Chequia, Hungría), mostró que un 77% de sus jóvenes de 15 a 24 años están a favor de la membrecía de su país en la Unión Europea. En Alemania son 87%, el valor más alto. La Unión Europea es una gigantesca muestra práctica de que el universalismo de lo romano y católico siempre tuvo un significado más allá del ideal de santidad personal que inspiraba a un Robert Schuman, por ejemplo, ideal que, sin embargo, forma el núcleo vital de un catolicismo universal.


SER JOVEN

2 de abril de 2017 / AÑO 22, No. 1134

El Observador de la actualidad/página 12

Trata de personas

Un delito contra la humanidad

Durante muchos años la lucha contra la esclavitud de las personas ha sido una constante en el mundo. La defensa de los derechos humanos y de la libertad han sido el bastón que busca erigir el respeto a la dignidad humana; sin embargo, el mundo aún no comprende la dimensión de la libertad del hombre.

debido a que pueden ser víctimas de explotación sexual y laboral. La cifra en México asciende a 70 mil casos, donde la zona fronteriza es el principal centro de operación, mientras que el 55% de las víctimas son mujeres. La Ciudad de México es la entidad federativa con mayores detenciones relacionadas con la trata de personas, seguida de Chiapas, Puebla, Baja California, Chihuahua, Tabasco y Querétaro. Otro de los factores que hace latente el problema es la falta de apoyo por parte de las instituciones, así como el desinterés de los gobiernos por limitar el problema.

Por Mary Velázquez Dorantes mvdorantes@yahoo.com.mx

L

a trata de personas es la nueva modalidad de esclavitud social. Los datos reveladores sobre este fenómeno son escalofriantes. Mujeres y menores de edad son el principal blanco para quien hace uso de la explotación y el tráfico de personas. Problemas como el narcotráfico, lavado de dinero y venta de armas se encuentran al nivel de la trata de personas. Muchas de las personas que son víctimas han vivido el rapto, la amenaza, la explotación y el abu-

so en situaciones de vulnerabilidad. Los factores para que el ser humano sufra de este tipo de esclavitud son la migración, la corrupción social y política, la pobreza, la discapacidad física o cognitiva y los bajos niveles educativos.

UN AMBIENTE SOCIAL QUE NO AYUDA

Los informes federales han reportado que el ambiente social en el que la población esta inmersa no garantiza seguridad social ni empleo ni oportunidades, situación que desencadena la trata de personas. Los niños y adolescentes son uno de los focos que más alarman a la sociedad

De acuerdo con las últimas estadísticas del INEGI, cada año son explotados sexualmente entre 16 y 20 niños y niñas de México. La presencia de violencia, las carencias sociales, la migración interna e internacional, así como la discriminación de género han catapultado los estragos más crueles en las personas que han sido víctimas. JUSTICIA SOCIAL AUSENTE

La discriminación entre hombres y mujeres ha detonado la desaparición de la justicia social. Existen algunos programas que bus-

Serán canonizados los Tres Niños Mártires de Tlaxcala

E

l Papa Francisco firmó el decreto de canonización de los Tres Niños Mártires de Tlaxcala: Cristóbal, Juan y Antonio, así como la de dos de los tres pastores que vieron a la Virgen en las apariciones de Fátima: Jacinto y Jacinta Martos. Las fechas de estas ceremonias están por fijarse. La historia de los Tres Niños Mártires de Tlaxcala está ligada a los inicios de la evangelización en México, puesto que auxiliaron a los primeros misioneros en sus tareas, ya sea como intérpretes, guías y como catequistas, ya que desde muy pequeños fueron instruidos en la doctrina. Fray Toribio de Benavente, Motolinía, escribió que «Estos eran muy hábiles, y tomaban tan bien la buena doctrina, enseñaban a otros muchos y descubrían a los frailes los ritos e idolatrías, y muchos secretos de las ceremonias de sus padres; lo cual era muy gran material para confundir y predicar sus errores y la ceguedad en que estaban».

El Niño Cristóbal (¿-1527)

Cristóbal nació en Atlihuetzia (Donde cae el Agua), Tlaxcala. Rechazó los bienes materiales, abrazó la fe cristiana y exhortaba a sus padres a que se convirtieran. Al ver que no le hacían caso, rompió algunos ídolos y derramó el pulque que guardaban en tinajas. El pueblo, aún no convertido al cristianismo, pidió un castigo ejemplar

para Cristóbal, y el padre, después de reprimirlo varias veces, lo golpeó, a lo que el niño respondió con bendiciones. Finalmente, su padre lo golpeo y lo arrojó a una hoguera que mandó encender con leña. Fray Andrés de Córdoba rescató el cuerpo del niño mártir. La muerte de Cristóbal ocurrió en 1527, tres años después de la llegada de los 12 primeros franciscanos.

can realizar «ajustes» en la violencia social. Los realizan estados como Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Veracruz, buscando ajustar niveles de educación y salud para sus ciudadanos. De acuerdo con el Índice de Esclavitud Mundial del año pasado, en México habría aproximadamente 376 mil 800 personas que han sido esclavas. Las personas se encuentran en burdeles, minas, campos agrícolas e, incluso, son parte de la esclavitud doméstica. Existen algunas ONGs. que participan en la prevención de la trata de personas y se ha creado la Fiscalía Especial para el Combate al Delito de Trata de Personas; sin embargo, el problema ha rebasado la situación social y los organismos trabajan a marchas forzadas por el aumento incesante de este fenómeno. Existe una brecha entre la identificación del delito y las víctimas. Las sanciones para quien comete el delito de trata de personas es de 6 a 12 años de prisión, y si la víctima es indígena o mayor a 60 años de edad, se castiga con 27 años de prisión. Se trata de un delito que lucra con personas que se venden y se compran con fines de explotación. La situación geográfica de México contribuye a las redes de delincuencia no solo para el país en sí mismo sino para los países vecinos donde el objetivo final es llevarlas a la frontera en Estados Unidos. La trata de personas vulnera todos los derechos humanos. La seguridad jurídica ha quedado sin libertad para garantizar a las personas. La debida atención y protección aún tiene graves inconstancias para proteger a las víctimas del delito.

Los niños indígenas Antonio y Juan ( ? - 1529)

Ambos nacieron en Tizatlán, hacia 1516 o 1517. Ambos se educaron en la escuela franciscana de Tlaxcala. En 1529, los dominicos iban a evangelizar Oaxaca, y a su paso por Tlaxcala, pidieron algunos niños para su misión. Se ofrecieron Juan, Antonio y Diego. A 10 leguas de Tlaxcala, llegaron a Tepeaca, Puebla, y poco después a Cuauhtinchán. Los niños ayudaban a destruir los ídolos que encontraban a su paso. En este pueblo mataron a Antonio y a Juan, quienes fueron arrojados a una barranca. Diego salvó la vida. El fraile, al ver que Antonio y Juan no regresaban, pidió al alguacil de Tepeaca, Álvaro de Sandoval, que los buscara; al encontrarlos muertos, fueron sepultados en una capilla provisional. Fray Martín de Valencia lamentó mucho el crimen. Los autores fueron ahorcados. Hace pocos meses, el Papa Francisco declaró a estos tres niños, patronos de la infancia mexicana. Con información de agencias


en

El Observador

PÁGINA 13 EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD

14 de septiembre 2 de abrildede2014 2017// AÑO AÑO20, 22,No. No.1134 1001

El cónclave y la Capilla Sixtina Lugar simbólico de la Iglesia Católica, tesoro artístico y de fe ALETEIA TEAM

L

a Capilla Sixtina es «el lugar insignia» de la Iglesia católica, que ve alzar a un nuevo Papa. En el 2013, cuando Francisco fue elegido como nuevo Papa, la Capilla fue cerrada al público el 5 de marzo y un equipo de 40 personas se encargó de prepararla para conseguir el ambiente que acogió a los cónclaves anteriores. «Todo debe permanecer como hace siglos, reproduciendo hasta los más insignificantes detalles –gracias a una rica documentación fotográfica- de la milenaria tradición» (Ansa, 5 marzo).

El equipo de entonces fue dirigido por el ingeniero Paolo Sagretti, responsable de la Floreria de la Ciudad del Vaticano, un papel que, entre los muchos encargos de confianza que recibe, prevé la coordinación de la preparación logística de las audiencias, de las ceremonias pontificias y de la puesta a punto del cónclave. Fue amueblada con 115 sillas de madera de cerezo, marcadas con el nombre y apellido de cada uno de los cardenales electores, y doce mesas de madera cubiertas con una tela de raso de color beige y burdeos: seis en el lado derecho y seis en el izquierdo colocadas en dos filas a distinto nivel. Delante del altar, bajo el Juicio Universal de Miguel Ángel, había una mesa en la que se recogen los papeles con los votos y un atril con el Evangelio sobre el que los cardenales realizan sus juramentos.

Los cardenales caminaron sobre una estructura plana de madera cubierta por una alfombra de color beige, de uno 50 o 60 cm de altura y alineada con el segundo escalón del altar. Se les dio un bolígrafo, una cartulina roja para apoyar y una tarjeta donde ponen sus votos. El escenario de la Sixtina, «ex-

traordinaria custodia de fe y de arte», «templo santo de gran valor simbólico y eclesial», es el más idóneo para un evento tan importante como la elección del Vicario de Cristo en la tierra. Los frescos ilustran toda la doctrina de la Iglesia: sobre las paredes laterales recorren la historia de la Salvación, desde Moisés hasta

Jesucristo, en la bóveda aparecen las obras maestras de la creación del hombre, el pecado original y, como no, el Juicio Universal. Lugar fundamental de la Iglesia católica y de su mensaje universal, se convirtió en la sede oficial del cónclave en 1996 con la Constitución Apostólica Universi Do-

minici Gregis de Juan Pablo II, que dispone en la introducción «que la elección se desarrolle siempre en la Capilla Sixtina, donde todo ayuda a alimentar la conciencia de la presencia de Dios, ante el que todos debemos presentarnos un día para ser juzgados». (Korazym, 6 marzo). El Papa Wojtyla y después de él Benedicto XVI, destacaron varias veces la relación especial que vincula la Capilla al momento solemne de la reunión de los cardenales en el cónclave. En 1999 se centró sobre el significado del primado petrino, expresado en un fresco del Perugino: «En él, a través del símbolo de la vistosa llave, el artista destaca la amplitud de la autoridad conferida al primero de los Apóstoles. Por otro lado, para equilibrar, en el semblante de Pedro aparece una gesto de humildad, con el que recibe la insignia de su ministerio»; «es el rostro de quien es muy consciente de ser pecador y de tener necesidad de convertirse para poder confirmar a sus hermanos. Es un rostro que muestra absoluta dependencia de los ojos y de los labios del Salvador, expresando así, de forma admirable, el sentido del servicio universal de Pedro, ocupando un lugar en la Iglesia, a la cabeza de los Apóstoles, para representar visiblemente a Cristo, el «gran Pastor de las ovejas» siempre presente en medio de su pueblo. Benedicto XVI definió en 2009 la Capilla Sixtina como «un santuario de fe y de creatividad humana», «especial guardián de recuerdos, ya que constituye el escenario, solemne y austero, de eventos que marcan la historia de la Iglesia y de la humanidad». «Las obras artísticas que la decoran, en particular los grupos de frescos, encuentran en la liturgia, por así decir, su ambiente vital, el contexto en el que se expresa de la mejor manera toda la belleza, toda la riqueza y la importancia de su significado», explicó el 31 de octubre de 2012.


en

El Observador

PÁGINA 14 EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD

14 de septiembre 2 de abrildede2014 2017// AÑO AÑO20, 22,No. No.1134 1001

¿Por qué la Iglesia atesora obras de arte? Ante el valor artístico, histórico y cultural de los Museos Vaticanos, Benedicto XVI escribió (23 noviembre de 2006) que, de hecho, los museos son una visión heterogénea de la humanidad y como institución tienen una gran responsabilidad en la difusión del mensaje cristiano. En este sentido, Aleteia entrevistó el profesor Antonio Paolucci para hablar de la relación entre arte y espiritualidad. POR ARY WALDIR RAMOS DÍAZ

E

l profesor Paolucci es un experto internacional en historia del arte, director de los Museos Vaticanos de 2007 a 2016, ex Ministro del Patrimonio Cultural entre el año 95 y el 96 del gobierno italiano.

– ¿Por qué el arte es tan importante en la historia de la Iglesia y de la humanidad? Se necesita conocer algo de historia de la Iglesia para entender lo que pasó entre los siglos II y III, y por ende en los primeros siglos de la época que nosotros llamamos cristiana. En este periodo ha sucedido algo extraordinario e importante: contrario a lo que ocurrió con otras religiones del libro, el islam y el judaísmo, el cristianismo ha elegido las figuras. Parece una tontería, pero era una opción que pesó en el futuro porque de otra manera no hubiera una historia del arte: no existiría la Ronda de Noche, de Rembrandt; no tendríamos Los Girasoles, de Van Gogh; o el Guernica, de Picasso, si la Iglesia de ese tiempo no hubiera elegido las figuras. Fue una apuesta, algo arriesgada, porque el cristianismo venía del judaísmo que era la cultura ferozmente más anicónica del Mediterráneo. Aún hoy, tanto para los judíos como para el islam está prohibida la representación (de Dios) a través de la figura. Pensemos qué esfuerzo debe haber hecho Saúl de Tarso, a quien conocemos como San Pablo, judío de ley, cuando en la Primera Carta a los Colosenses, escribió esa frase increíble. Él, un judío, escribió que Cristo es la imagen del Dios viviente. Un judío o un musulmán dirían que es una blasfemia. Sin embargo, la Iglesia ha tenido el coraje de seguir esta línea, de elegir representar las verdades de la fe y los episodios del Evangelio con las figuras utilizando los estilos de la época: el naturalismo y el ilusionismo helenístico, el arte de los griegos y de los

romanos. Incluso el uso de la iconografía de los antiguos cultos y religiones, así que cuando en los sarcófagos se representa a Daniel en la fosa de los leones, Daniel tiene la apariencia de Hércules, desnudo y ganador, así como lo representaban los escultores de la época. Y a Cristo se le da la imagen de Febo (Apolo). Es decir, utilizaban los materiales lingüísticos e iconográficos de la vieja cultura y les ponían significados cristianos. Y de esta manera es que comenzó la historia del arte que nosotros llamamos cristiana, que ha producido todas las formas de arte sucesivas. Si la Iglesia de Roma hubiera tomado la decisión de los musulmanes y los judíos, es decir, la aniconicidad (tabú contra la representación de imágenes), no hubiera existido la historia del arte. Esto desde el punto de vista de la historia.

– ¿Qué nos puede decir de la combinación de la cultura y la espiritualidad? En cuanto a la combinación de la cultura y la espiritualidad hay que decir que esto no es una contradicción, porque la cultura es tal debido a que es siempre espiritual, porque toca lo que no se ve y no se toca; la cultura, el pensamiento, la filosofía, impli-

ca el aspecto del hombre que se relaciona con las cosas invisibles e intocables: ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es su destino? Todo esto es espiritual. Por lo tanto, no hay competencia entre cultura y espiritualidad. Lo que nosotros llamamos espiritualidad no es más que una modulación de lo que llamamos cultura.

– ¿Cómo responde usted a las personas que dicen que el Papa debería vender los tesoros como estos de los Museos Vaticanos para donar el dinero a los pobres?

Si el Papa vendiera las obras de los Museos Vaticanos, el resultado sería que los pobres serían más pobres de lo que son hoy en día, porque las masas que entran en los Museos Vaticanos reciben de la Iglesia la caridad de la belleza, que es la forma de caridad más hermosa que exista. La Iglesia ha recogido para ellos estas

obras a través de los siglos. La caridad de la belleza, este es nuestro trabajo y nuestra misión. Es un activo intangible, que no se consume y es para los hombres y mujeres de hoy y para aquellos que deben todavía nacer. – Benedicto XVI habló de la responsabilidad del arte para transmitir el mensaje cristiano Para mí es un Papa inolvidable, porque el 31 de octubre de 2012 –en el aniversario del 31 de octubre 1512 cuando el Papa Julio II inauguró la bóveda de la Capilla Sixtina, que Miguel Ángel acababa de terminar– con una gran sensibilidad de intelectual, además de pastor, ha querido recordar ese evento. Benedicto XVI ha repetido la misma función litúrgica celebrada por el Papa Julio II, con los cardenales, los obispos, el Magnificat, cantado en la Capilla Sixtina, y él hizo un hermoso discurso como teólogo, pero también como historiador. Poco antes de su renuncia.


punto de vista TRIPAS DE FRAILE Por Tomás de Híjar Ornelas, Pbro.

La Creación y el Juicio final No esperes al juicio final. Se lleva a cabo cada día Albert Camus

G

DIRECTORIO

racias a la iniciativa del mercadólogo y publicista Antonio Berumen, amigo personal de la señora Angélica Rivera, esposa del Presidente de México, Enrique Peña Nieto, un montaje insólito recorre las principales ciudades de México, la de Santiago de Querétaro ahora, para ofrecer con entrada libre, gracias a los adelantos de la técnica y el respaldo institucional de la Ciudad del Vaticano, una réplica fotográfica en alta resolución y en dimensiones reales, de los murales que adornan la célebre capilla Sixtina, famosa además porque en ella el Colegio Cardenalicio elige al Obispo de Roma cuando hay necesidad. El resto del tiempo la capilla es visitada por centenares de miles de turistas, que no pueden dejar de hacerlo si se han lanzado al corazón de Italia y quieren dejar constancia de esa hazaña. Con este proyecto, don Antonio Berumen, promotor de grupos de música pop como Menudo, Magneto y Mercurio, agrega una estrella más a un oficio en el que ya es veterano, el de tender puentes entre los gobernantes de México, la Sede Apostólica y el episcopado, con la ventaja para este espectáculo, se anuncia, que sólo se privará de él el que no quiera -o no entienda, añadimos nosotros-. Convalida también y estrecha una cordial relación, que desde hace muchos años sostiene con la Arquidiócesis de México y la nunciatura apostólica en México, la cual le ha granjeado cercanía y ascendencia en el Vaticano en los tres últimos pontificados.

Los murales de la Sixtina, al igual que la plaza y la basílica de San Pedro, los Palacios Apostólicos y sus acervos artísticos, su archivo y museo, no son patrimonio de la Iglesia católica sino de la humanidad, como sucede con las pirámides de Teotihuacan o las de Giza, el Partenón en Atenas, la muralla china o la torre Eiffel, sólo que a diferencia de estos monumentos, el complejo católico, consolidado en el siglo XVI, sigue sirviendo para lo que fue hecho: acoger a los peregrinos que visitan el sepulcro del sencillo y tozudo pescador de Galilea, Simón hijo de Jonás. Impulsado por el Papa Julio II, Miguel Ángel Buonarroti pintó las bóvedas de la capilla entre 1508 y 12 y 34 años después, el muro testero, que concluyó en 1541, haciendo gala en él de una suerte de apoteosis escatológica a propósito de las postrimerías del hombre: la muerte, el juicio, el infierno y la gloria. Si visitar en su sitio la capilla Sixtina no es una experiencia grata, pues además del monto del viaje implica sumarse a las filas interminables de turistas que ingresan a ella en masa y con el tiempo justo para recorrer, empujados por los que arriban y el imperioso «¡Avanti! ¡Avanti!» de los custodios del recinto, hacerlo ahora a través de una réplica -al menos antes del tiempo de aguas-, será un consuelo para quienes nunca viajarán a Roma.

En medio de las expectativas que despertará la curiosidad de muchos, no podemos dejar en el tintero la relevancia que tienen las obras cimeras del arte universal para quienes han educado su sensibilidad y son capaces de dejarse interpelar por ellas. En el caso presente, los murales de Miguel Ángel gritan quién es el hombre en el plan divino, cómo y por qué fracasó su protagonismo; qué le puede salvar o perder irremediablemente. Se trata de un epílogo duro y contundente para quien tenga ojos para ver y oídos para escuchar tales enigmas, más allá del pasón frívolo del turismo convencional.

El Observador de la actualidad

2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

El Observador de la actualidad/página 15

POR mons. MARIO DE GASPERÍN GASPERÍN OBISPO EMÉRITO DE QUERÉTARO

El juicio universal y la esperanza cristiana

L

a presencia del mal suele ser la principal objeción contra la existencia o presencia de Dios en el mundo. El Papa Benedicto XVI, en su Carta sobre la Esperanza, plantea así la objeción: «Un mundo en el que hay tanta injusticia, tanto sufrimiento de los inocentes y tanto cinismo del poder, no puede ser obra de un Dios bueno. No sería un Dios justo y menos aún un Dios bueno» (SpS n. 42). En este presupuesto se mueven todos los negadores de Dios. Entonces, ¿quién pondrá orden en el mundo? -Nosotros, por supuesto, contestan ellos. Y comienzan a ordenar el mundo según su leal saber y entender. Inventan leyes, establecen códigos, dictan normas, crean jueces, instalan tribunales y las consiguientes sanciones.

Ellos dicen cuáles son los derechos vigentes, cuáles los obsoletos, cuáles los nuevos y cuáles y cómo se han de aplicar. Los demás, a obedecer. Así brotaron las más terribles dictaduras y abusos de poder en el mundo en el siglo pasado, y siguen entre nosotros. Rechazan el «dogmatismo» de la Iglesia, pero establecen el «moralismo» del Estado. ¿El mal desapareció? Sólo cambió de color y se incrementó, porque «un mundo que tiene que crear su justicia por sí mismo, es un mundo sin esperanza. Nadie ni nada responde por el sufrimiento de los siglos. Nadie ni nada garantiza que el cinismo del poder –bajo cualquier signo seductor que se presente- no siga mangoneando el mundo», concluye el Papa y aquí lo comprueba usted. Para el cristiano, Dios revela su rostro justiciero en la persona del Justo Jesucristo, que padece por los culpables

y carga con nuestros dolores. Dios le hace justicia resucitándolo de entre los muertos. Este Inocente que sufre es un signo claro de que Dios existe, y que sabe hacer justicia de un modo extraordinario. Lo conocemos por la fe. La hubo para Jesucristo, y la habrá para nosotros. La certeza del Juicio final es un poderoso signo de esperanza en que la justicia reinará en el mundo, y en que nada quedará en la impunidad. Esta verdad de fe responde a la naturaleza del orden natural y a las aspiraciones profundas del corazón humano, que reclaman justicia y verdad. La última palabra no la tiene la injusticia de los hombres sino la justicia de Dios. Él sabe ajustarla con su misericordia. Por eso, profesar que Jesucristo «vendrá con gloria a juzgar a vivos y a muertos», es una verdad que alienta la esperanza. El Papa concluye: «La protesta contra Dios en nombre de la justicia no vale. Un mundo sin Dios es un mundo sin esperanza. Sólo Dios puede crear justicia. Y la fe nos da certeza que Él lo hace» (n. 43). La imagen del Juicio final, aunque dramática, es signo de esperanza en la justicia divina que reintegra el mundo y al hombre al proyecto original de Dios, deteriorado por el pecado. Apela a la responsabilidad, porque la misericordia no convierte la injusticia en derecho. Desigual destino espera al justo que al injusto, según la parábola de Lázaro. San Pablo nos describe con imágenes este juicio de Dios: Sobre el cimiento único puesto por Dios que es la fe en Jesucristo, «unos edifican con oro, otros con plata, con piedras preciosas, con madera, heno o paja» (1Cor 3,12). El día del Juicio todo saldrá a la luz y será pasado por el fuego purificador, y pondrá a prueba la calidad de la construcción. Cada uno tiene que ver cómo y con qué construye, para permanecer de pie ante el tribunal de Cristo.


PUNTO DE VISTA

2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

El Observador de la actualidad/página 16

desde madrid Miguel Aranguren

www.miguelaranguren.com

La Sixtina es mi historia

L

La capilla Sixtina pone forma a la conclusión de la Historia, de cada historia, con una belleza y un dramatismo que encoge el corazón

a capilla Sixtina, testigo de la elección de cada uno de los Papas desde que Miguel Ángel Buonarroti la dio por concluida, no sólo ofrece un resumen de la Historia (desde que Dios insufla el alma a Adán, a través del roce de sus dedos, hasta que Cristo aparece como terrible juez de los condenados, juez amabilísimo de los salvados, en una explosión de catequesis pictórica a la que llamamos «El juicio final»), sino un resumen del trayecto vital de cada hombre, que nace a la vida eterna desde el momento mismo de su concepción, al recibir el alma a través de un beso divino, para desembocar en el encuentro final con Jesús, que dictaminará si hemos aprovechado Sus méritos para alcanzar el Cielo o si los rechazamos y, en consecuencia, merecemos el terrible castigo. El problema de las obras de arte una y mil veces reproducidas, es que el ojo se acostumbra a verlas sin mirarlas. Algo parecido ocurre con la doctrina presentada como un legajo de valor histórico, religioso o antropológico: el oído se acostumbra a escucharla sin prestar atención, más en estos tiempos en los que a la Verdad –que no es otra que la recogida en los textos sagrados y el depósito de la Iglesia- se la trata con desdén y no pocas veces con burla. El visitante que avanza sin prejuicios por la capilla Sixtina y se atreve a contemplarla obviando la presión de los nutridos grupos de turistas y las voces de los guías, tiene la sensación de que cada una de las figuras que ascienden por las paredes y penden del techo abovedado narra la trágica y venturosa historia del hombre, de cada individuo, que ante la misericordia de Dios, que ofrece un pacto a los hijos de Adán, construye ídolos de barro con sus manos o se lanza voluntariamente en la cascada del Amor, abierta con el misterio de la Encarnación, la más sobrecogedora elección divina para nuestra felicidad completa, creciente e interminable. Se lamentaba sor Lucia, una de las tres videntes en las apariciones de Fátima, del calculado olvido al que

muchísimos predicadores someten a las verdades últimas: la muerte, la resurrección y el juicio. No son pocos los cristianos que creen en un sincretismo que recoge posibilidades contrarias a nuestra fe, tales como dar por segura la la salvación particular (muchos ya no rezan por los difuntos), por no entrar en esa mixtura de energías, nubes, regreso y fundiciones con la Naturaleza, así como reencarnaciones que también confunden a numerosos bautizados. Escribía la pastorcita desde su celda del Carmelo, que la Virgen le conminaba a que pidiera, en nombre de lo Alto, a los sacerdotes que hablaran de los posibles destinos después del Juicio al que todos seremos sometidos: el infierno (que es real y espantoso), el purgatorio (donde cabe la esperanza) y el Cielo, los llamados novísimos, que

hasta mediados del siglo XX formaron parte fundamental de la catequesis en las misas dominicales. La capilla Sixtina pone forma a la conclusión de la Historia, de cada historia, con una belleza y un dramatismo que encoge el corazón, pero que también lo eleva al descubrir que hay un Paraíso para los hombres fieles y para aquellos que actuaron de buena fe, y para los que sufrieron persecución, y para los que padecieron toda clase de calamidades, y para los que buscaron sinceramente el rostro de Cristo… En la magnanimidad de los frescos de Miguel Ángel sólo caben cuerpos bellos –Juan Pablo II firmó allí su famosa «Carta a los artistas», coincidiendo con el Jubileo del año 2000, y a través de aquel maremagno de desnudos hizo metáfora de su Teología del Cuerpo,

que pone en su sitio a los mojigatos y a los que olvidan la carnalidad de Jesús-, porque el artista estaba maniatado por los cánones del Renacimiento italiano. Lucia estará de acuerdo conmigo, ahora que puede verlo, que en el Cielo al que ascienden los salvados abundan hombres, mujeres y niños a los que les afectaron la fealdades que apareja el pecado: la enfermedad, la discapacidad, la violencia, la miseria vergonzante, el odio ajeno, la soledad, el olvido de los poderosos y, claro que sí, el aborto quirúrgico. Insisto en que Buonarroti, inspirado por el mismo dedo divino al que dio forma con sus pinceles, fue capaz de trazar el destino de todos y cada uno de nosotros en el mismo lugar donde el Espíritu Santo ilumina la más trascendental elección humana.


especial

2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

El Observador de la actualidad/página 17

Miguel, el hombre que pintaba «La Creación»

Esta es la historia del día que conocí a Miguel Macías, un hombre jubilado quien, con un taller improvisado dentro de una parroquia, pinta a mano los frescos de la Creación de Miguel Ángel Buonarroti

T

Por Felipe de J. Monroy @monroyfelipe

odo comenzó en una conversación informal con el sacerdote Domingo Lujano Mora: «Sí, en la bóveda de mi parroquia estamos recreando la Capilla Sixtina; tiene casi las mismas dimensiones, Miguel está pintándola a mano». No dudé en solicitarle conocer al pintor y al proyecto lo más pronto posible. Fui entonces a la parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la colonia Moctezuma de la ciudad de México, para conocer al artista y al entusiasta detrás de un proyecto que hace 17 años sonaba irreal. Conocí a Miguel Macías, un hombre jubilado, de complexión media, con una mirada juvenil incluso detrás de sus gafas de cristal. Trabajaba con algunas mezclas de pintura en un taller improvisado sobre la parroquia, pintaba a mano, investigando y creando técnicas novedosas para plasmar los frescos de la Creación de Miguel Ángel Buonarroti en la bóveda de la parroquia defeña. Fue gentil y muy paciente en explicarme cómo nació la idea, cómo había debido sortear algunas dificultades iniciales, cómo pretendía desarrollar cada etapa del trabajo y qué deseaba para la concreción del proyecto. En aquel entonces, llevaba seis años de trabajo y apenas el 10 por ciento de avance; hoy, después de 17 años de infatigable

esfuerzo, el avance es de 80 por ciento. A lo largo de todo este tiempo ha habido algunos eventos para inaugurar etapas de su gran sueño y colectas para ayudar a costear los enormes gastos de ese empeño tan singular; también hubo conflictos, desavenencias y dificultades. Las llamadas a desistir nunca faltaron. Algo, sin embargo, siempre ha permanecido terriblemente vivo y pulsante en el corazón de don Miguel Macías: «No sólo es el contacto con la obra de un genio artístico, sino con un acto de fe». No comprendí bien si don Miguel hablaba del genio renacentista y de su portentosa obra sobre la Capilla Sixtina –ícono inigualable de la Ciudad del Vaticano y del papado de la Iglesia Católica- o si se refería a su propia experiencia, llevada con temple y tesón, en medio de las más adversas dificultades.

Sí, es linda pero…

Años más tarde, cuando finalmente pude visitar en el Vaticano la Capilla Sixtina, no dejé de pensar en Miguel Macías; ese hombre que en aquel rincón de la Ciudad de México buscaba la manera de terminar esa obra, casi como un Quijote, enfrentando a lienzos de 3 por 15 metros, uno a la vez. La genialidad del trabajo artístico realizado en la Capilla Sixtina por Buonarroti, Botticelli, Perugino o Ghirlandaio es innegable, lo confirman los millones de

flash puesto y todo el resto del público lo mira de reojo en señal de desaprobación. Es un acto turístico incluso las ocasiones en que el personal de los museos coloca unos asientos especiales (principalmente para cardenales o distinguidos embajadores) donde se pueden pasar varios minutos mirando la bóveda de Miguel Ángel sin riesgo de sufrir tortícolis. La Sixtina, sin embargo, es ante todo una capilla. Un recinto religioso vivo donde, no sólo se lleva a cabo el inexpugnable cónclave y elección del Sumo Pontífice, sino que, con cierta frecuencia, se realizan diversos servicios litúrgicos como el tradicional bautismo de bebés presidido por el Papa. Es un recinto cultual, es –como me dijo aquella vez Miguel Macías: «No sólo el contacto con la obra de un genio artístico, sino con un acto de fe». visitantes que recibe el pequeño recinto. Es prácticamente un imán renacentista: la Sixtina fue uno de los primeros espacios interiores en recibir visitas virtuales de todo el mundo a 360° y en máxima resolución digital; es además uno de los recintos más estudiados por artistas, arquitectos, historiadores o semiólogos; y, prácticamente, cada centímetro cuadrado ha sido capturado en imágenes de altísima definición, preservado para la posteridad o para la creatividad, como demostró la iniciativa de la reproducción digital itinerante de la Capilla Sixtina, montada en algunas ciudades de México. Sin embargo, visitar hoy la Capilla Sixtina del Vaticano (o incluso la réplica digital monumental) es, ante todo, un acto turístico. Durante los horarios de los Museos Vaticanos, la capilla está repleta de visitantes que, con las barbillas apuntando a todo lo alto, no dejan de murmurar su asombro, sus muchos o pocos conocimientos previos de la obra. No falta quien, por equívoco o cinismo, hace una foto con

Miguel descubrió eso no sólo por visitar la Sixtina, sino por las miles de horas que ha dedicado en pintar los trazos siguiendo el trabajo de una obra maestra que su creador amó y odió al mismo tiempo, un acto de que trasciende el asombro y la belleza, un acto que requiere inmensas dosis de humildad y paciencia, pasión y sacrificio. Cuando pregunté a Miguel Macías qué fragmento de la monumental obra le impactaba más o había tomado con más cariño el haberla pintado, no vaciló en responder que le conmovía ese pequeño espacio entre la mano de Dios y de Adán en el momento de la creación del hombre, un espacio vacío pero lleno de significado, de tensión y gracia, de silencio y de milagro. Las manos humanas simbolizando la mano del Creador y la mano del primer hombre buscando ese contacto que les llevará todo el tiempo y a lo largo de todas las generaciones, concretar plenamente. Eso lo aprendí, gracias al genio de Buonarroti y su portentoso trabajo en la bóveda de la Sixtina pero, sobre todo, lo viví en el taller de Miguel, en la humilde covacha de una parroquia urbana, en el delicado arte de crear y buscar la trascendencia siguiendo una convicción y una inspiración. ¿Si no, para qué valdría detenerse a contemplar toda esa belleza y toda esa historia que representa la Capilla Sixtina?

"Para conservar la pureza, guárdense de toda clase de lecturas malas; también de las indiferentes: pueden ser de peligro para sus almas." San Juan Bosco


ACTUALIDAD actualidad

página 18 página 14 El Observador de la actualidaD

2 de abril dede 2017/ AÑO 5 de enero 2014/ AÑO22,19,No.1134 No. 965

Cada semana con Francisco Marcelo López Cambronero

Eva: el Centro de la Capilla Sixtina

S

i yo le preguntara, ¿qué fresco encontramos en el centro de la bóveda de la Capilla Sixtina? Tal vez usted pensaría que debe tratarse de la famosa imagen de la creación de Adán. Sin embargo, sorprende que Miguel Ángel no eligiese esta opción y no situase en el centro del conjunto la aparición del ser humano sobre la tierra. ¿Por qué? Porque la creación no estuvo completa hasta que el hombre no tuvo un otro con el que recorrer el camino hacia el Padre: el centro de la bóveda de la Capilla Sixtina lo ocupa la creación de Eva.

El Papa Francisco no ha frecuentado mucho esta magnífica y grandiosa Capilla, que sobrecoge por su belleza a todos los que se acercan a los Museos Vaticanos, pero las veces que ha celebrado en ella o que la ha visitado me parecen muy significativas. Destacaré algunas: En una de ellas bautizó a 26 niños. Aquello fue muy comentado porque Francisco, al ver que la ceremonia se alargaba y que algunos bebés comenzaban

a llorar, animó a las madres para que no tuvieran vergüenza en amamantarlos. Las mujeres estaban allí unidas al destino de Eva, porque la mujer es la vasija que el Señor ha elegido para el cuidado de la vida naciente, para su nutrición y también para, junto al padre, ayudar a los hijos a recibir el bien más grande que una pareja puede custodiar, el regalo más valioso que se puede ofrecer a la descendencia: «No se olviden que la más grande herencia que ustedes pueden dar a sus hijos es la fe» -dijo entonces. La segunda ocasión que me gustaría señalar es su primera misa como Papa, ante el colegio cardenalicio que acababa de elegirle. Allí insistió en la necesidad de edificar la vida cristiana sobre la roca firme de Jesús, y nosotros no olvidamos que Cristo mismo señaló a Pedro como la piedra que Él utilizaría para construir su Iglesia. La tercera fue su aparición inesperada para saludar a un grupo de indigentes que visitaban la Capilla Sixtina. Él fue a verlos, a estar entre ellos, mostrando que Pedro, y todos, necesitamos que esa piedra esté vivificada con el afecto por nuestro hermano que sufre, porque en él está especialmente presente el rostro humanamente herido del Crucificado.


especial

página 19 El Observador de la actualidaD

2 de abril de 2017/ AÑO 22, No.1134

«Necesitamos artistas como Miguel Ángel»BXVI Responde el Papa Benedicto XVI en su mensaje «La belleza, camino hacia Dios». Pero también recuerda —algo que constituye un mensaje esencial para las familias— que lo verdaderamente importante no está aquí en la Tierra; que habrá un Juicio FInal, y que para allá vamos. Por tanto, el verdadero éxito no estará en cuántos autos y dinero tuvimos, o en qué escuela o universidad de renombre estudiaron los hijos, sino en su «sí» a Dios y su «no» al mal.

B

enedicto XVI, dirigiéndose en la Capilla Sixtina a 250 artistas de renombre internacional en 21 de noviembre de 2009, habló de la necesidad de los artistas para ayudar al ser humano a encontrar a Dios. Les dijo el Papa Benedicto, recordando lo que en ese mismo lugar había dicho el otro pontífice, Pablo VI, el 7 de mayo de 1964: «Nosotros os necesitamos. Nuestro ministerio necesita vuestra colaboración. Porque, como sabéis, nuestro ministerio consiste en predicar y hacer

accesible y comprensible, es más, conmovedor, el mundo del espíritu, de lo invisible, de lo inefable, de Dios.

« Y en esta misión… vosotros sois maestros. Es vuestro oficio, vuestra misión; y vuestro arte consiste en aferrar del cielo sus tesoros y revestirlos de palabra, de colores, de formas, de accesibilidad». Benedicto XVI habló de la Capilla Sixtina recordando no sólo a Miguel Ángel sino a los otros artistas que contribuyeron a

hacer de ese lugar un «santuario de fe y de creatividad humana». Mencionó que es sitio «precioso por su arquitectura y por sus simbólicas dimensiones, pero, más aún, por sus frescos que lo hacen inconfundible, empezando por las obras maestras de Perugino y Botticelli, Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, Luca Signorelli y otros, hasta llegar a Las Historias del Génesis y El Juicio Universal, obras excelsas de Miguel Ángel Buonarroti, que aquí dejaron una de las creaciones más extraordinarias de toda la historia del arte». De esta última obra el hoy Papa emérito dijo algo que debería estar en la mente de todos, especialmente de las familias cristianas, porque en su seno lo realmente importante no radica en tener una buena casa, autos y abundancia de bienes materiales a fin de cumplir todos los caprichos de los hijos, o pagarles la escuela o universidad más cara, o cursos en el extranjero. Dijo el Papa: «Dejemos que estos frescos nos hablen hoy, acercándonos a la meta última de la historia humana.

«El Juicio Final que destaca a mis espaldas, recuerda que la historia de la humanidad es movimiento y ascensión, es incansable tensión hacia la plenitud, hacia la felicidad última, hacia un horizonte que siempre sobrepasa el presente, aunque lo atraviesa.

Salvación eterna o condenación eterna ¿Hacia dónde estamos encaminando a nuestros hijos? «En su dramatismo, sin embargo, este fresco nos pone ante nuestros ojos también el peligro de la caída definitiva del hombre, amenaza que incumbe sobre la humanidad cuando se deja seducir por las fuerzas del mal. El fresco lanza por lo tanto un fuerte grito profético contra el mal; contra toda forma de injusticia. Pero para los creyentes, Cristo resucitado es el Camino, la Verdad y la Vida. Para quien fielmente lo sigue es la puerta que introduce en aquel «cara a cara», en aquella visión de Dios de la que surge sin limitación alguna la felicidad plena y definitiva. Miguel Ángel ofrece de este modo a nuestra visión el Alfa y el Omega, el principio y el final de la historia, y nos invita a recorrer

con alegría, valentía y esperanza el itinerario de la vida». De ahí la importancia del arte pues, en este caso, por ejemplo, «la dramática belleza de la pintura de Miguel Ángel, con sus colores y sus formas, se convierte en anuncio de esperanza, invitación potente a elevar la mirada hacia el horizonte último».

Contemplar juntos, en familia, explicando a los hijos las imágenes de la Capilla Sixtina, puede ser un primer paso para redireccionar el estilo de vida en los hogares. El verdadero éxito no se halla en la Tierra.


20 PÁGINA

AÑO 22, No. 1134

El Observador de la actualidad

2 de abril de 2017

Chispitas

Miguel Ángel llevaba meses en el andamio pintando la Capilla Sixtina cuando vio entrar a una viejita que se puso a rezar, y decidió jugarle una broma. Le habló desde arriba: — Soy Jesús, que he bajado a la Tierra a escuchar tus oraciones. Como ella no hizo caso, Miguel Ángel intentó replicar: — Mujer, te estoy hablando y tú no me haces... — Jesús ¿quieres callarte? He venido a hablar con tu Madre. El Papa iba a ver todos los días a Miguel Ángel cuando estaba pintando la Capilla Sixtina y le preguntaba: — Miguel Ángel, ¿cuándo vas a terminar la obra? — Cuando termine, Su Santidad — respondía el artista. Pasó el tiempo, y cuando Miguel Ángel estaba ya a punto de terminar su gran obra, apareció un ayudante del Papa que le dijo: — ¡Oye Miguel Ángel, bájate de ahí, porque Su Santidad dijo que mañana vamos a empapelar

¿SABES QUIÉN FUE MIGUEL ÁNGEL Y QUÉ ES LA CAPILLA SIXTINA?

¿

Te has fijado en los nombres de las «Tortugas Ninja»? Cada una de ellas lleva el nombre de un artista famoso del RENACIMIENTO italiano: «Leonardo» (por LEONARDO da Vinci), «Raphael» (por RAFAEL Sanzio), «Donatelo» (por DONATELLO) y «Michelangelo» (por MIGUEL Ángel Buonarroti) Éste último, Miguel ÁNGEL, fue un gran escultor. Sus estatuas son tan magníficas que no logra uno adivinar cómo pudo hacer algo tan fino puliendo grandes trozos de mármol. Entre sus esculturas más famosas están La PIEDAD,

no sabía la técnica «al FRESCO», que es para pintar en paredes sin que se borre con el tiempo; así que le costó trabajo y varios años para terminar sus enormes murales. ¡Pero fue un éxito! Pintó de un modo revolucionario, que no se parecía al estilo de los pintores de su tiempo. Además sus pinturas están llenas de expresividad. Por ejemplo, en la Capilla SIXTINA hay una imagen llamada la CREACIÓN de Adán; en ella se vé cómo Dios apenas necesita tocar con la punta de su dedo el dedo de ADÁN para comunicarle Vida y Gracia. ¡Es que Dios es maravilloso!

que retrata a la Virgen María sosteniendo a Jesús después de que fue bajado de la Cruz donde murió para obtenernos la salvación. Y el DAVID, que es el personaje del Antiguo Testamento que venció al gigante Goliat, y que luego se convirtió en rey de Israel, y que fue un antepasado de Jesucristo. Pero después Miguel Ángel también se hizo muy conocido por pintar la CAPILLA Sixtina. Ésta era la capilla papal, en Roma; entonces al Papa Julio II se le ocurrió que, si Miguel Ángel era tan genial como ESCULTOR, sería igual de genial como PINTOR. Miguel Ángel

LABERINTO

SOPITA DE LETRAS

ENCUENTRA LAS PALABRAS MARCADAS EN AZUL

C

R

E

A

C

I

Ó

N

R

D

A

O

R

E

R

O

T

L

U

C

S

E

L

T

T

D

A

D

E

I

P

Ó

S

L

L

N

I

R

F

R

E

S

C

O

E

U

I

E

E

A

A M A

R

I

T

N

Í

P

I

R

T

E

I

A

G

A

N

A

T

A M

R

P

L

E

O

N

A

R

D

O

C

I

Á

I

A

E

O

E

I

P

Ñ

D

B

C

N

N

N

D

U

U

C

T

A

É

L

A

Á

T

G

O

R

G

E

V

X

C

O

N

D

O

N

E

I

T

I

I

D

I

O

E

A

R

I

W

L

D

A M A

L

S

R


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1134 El Observador de la actualidad by El Observador de la Actualidad - Issuu