Page 1

IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

FA CE

TAS CULTURA AL DÍA ENSAYO

Plagio

Jorge Eliécer Pardo Entrevista

Pilar Copete

Luz Ángela Castaño ENSAYO

Performance

Hugo Manuel Barrero


FACETAS

IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

¿Quién plagia a quién?

Luz Mery Giraldo Por Jorge Eliécer Pardo*

Fui alumno de Luz Mary Giraldo cuando pretendí un doctorado en literatura en la Pontificia Universidad Javeriana, una de las mejores docentes no tanto por la información que tenía sino por la fuerza y amor como enseñaba a los escritores colombianos. Sus clases eran de mis preferidas y su discurso sobre la poe-

Lesbiana

sía internacional y nacional, uno de los más lúcidos desde entonces y hasta ahora. En medio del tiempo y lecturas, orientado por mi profesora, conocí, aprendí el significado de Giovanni Quesepp, por entonces poco leído, poco valorado. Él circulaba por los pasillos de la Facultad y en tertulias manifestaba que Luz Mary sabía más de su obra que él mismo. Eso mismo le escuché decir al

padre Marino Troncoso, director del doctorado y estudioso de la literatura colombiana. Veía siempre a los estudiantes tomar notas sobre los criterios que impartía la profesora Luz Mary de los escritores que estudiábamos. Criterios adjetivados que ella conocía muy bien porque simultáneamente escribía y publicaba en revistas especializadas ensayos y notas académicas. Los alumnos trascriben los criterios de sus maestros en los trabajos, monografías y tesis, es decir: se apropian de lo escuchado y anotado en el aula. Esta retroalimentación nos lleva a replicar criterios que los especialistas proporcionan en su cátedra. La influencia que ejerce el docente sobre el alumno es indudable, como la ejerce un autor sobre otro. Si esto fuera delito cuántos de los intelectuales que circulan en Colombia tendrían que ser condenados por imitadores de Kavafis, saqueadores de Pessoa, espejos de Borges. Las valoraciones que la

profesora Luz Mary hacía en clase correspondían a la que luego consignaba en sus artículos. Es el adjetivo y la valoración la que proporciona la influencia. ¿Cómo pensar que una especialista y estudiosa vaya a quitar a sus alumnos lo que les ha enseñado? Absurdo, la lógica no permite que esto ocurra. Quienes arriesgamos por la literatura sabemos que no hay nada nuevo bajo el sol y menos cuando de un poeta poco divulgado se trata. Son relativamente escasas las notas, comentarios, tesis y monografías sobre el autor de Onofre. En los corrillos y conciliábulos se dice que es uno de los mejores poetas colombianos vivos, a lo mejor es verdad, pero ¿puede un poeta quedarse al margen cuando de su trabajo se trata y cuando existe una duda entre quienes valoran y aman su quehacer? Respeto a Giovanni, como también respeto a Giraldo. Soy testigo de la admiración de Luz Mary por el poeta y, sobre todo, por

su poesía. Entonces, el dilema de una apropiación conceptual o valorativa tendríamos que verla en la historia misma de la academia entre profesor, estudiante. El nombre de la estudiante-acusadora no se reseña en ninguna revista o publicación cultural y su notoriedad está circunscrita a los escándalos por su supuesta propiedad intelectual. Al contrario, la profesora sigue publicando ensayos, antologías y estudios críticos sobre nuestra literatura. Cuando pensé en formar parte actuante de la controversia, al domingo siguiente apareció una nota de Mario Mendoza, más o menos con la misma tesis. Ojalá no vaya a demandarme por plagio. Nuevamente me pregunto: ¿quién plagia a quien? Si la alumna que se apropió de los criterios de la profesora en el aula y luego los hizo suyos, o la profesora que escribe lo que enseña y luego es cuestionada. Recuerdo que un poeta colombiano decía: el que esté libre de influencias, que tire la primera metáfora. *Escritor colombiano, Libros y letras.com

Palabra del día

Este adjetivo, que se aplica a las mujeres homosexuales, nació a partir del nombre de la isla de Lesbos, en el mar Egeo, que en los siglos VII y VI a. de C. fue un brillante centro de vida intelectual y artística. El nombre más destacado de la producción literaria de aquella época es el de la poetisa Safo, de la cual hoy se conservan algunos versos, pero cuya contribución fue tan importante en la formulación del género literario helénico de su época que se llegaron a acuñar monedas con su efigie. En algunos de los versos más dulces y tiernos de Safo, se rinde homenaje a la belleza de las jóvenes de mayor hermosura de la

isla, de donde se concluyó que la poetisa era homosexual, aunque, en realidad, poco se sabe sobre ella, y no hay ningún dato que permita afirmar esto en forma categórica. En aquella época, las mujeres de las familias pudientes de Lesbos solían reunirse en sociedades informales para deleitarse en placeres como la composición y el recitado de poesías. Safo, inspiradora de uno de esos grupos, atrajo a un gran número de admiradoras de otras ciudades, que fueron a la isla a componer y a disfrutar poesías, cuyos temas principales solían ser los amores, odios y celos que surgían en aquella atmósfera. Ocho siglos después de

su muerte, sus trabajos fueron publicados por la biblioteca de Alejandría, pero no sobrevivieron a la Edad Media, y todo lo que hoy resta de su obra es un único poema completo de veintiocho líneas, además de numerosos fragmentos cuyo número aumentó con el descubrimiento de papiros, pero se considera que constituyen apenas una pequeña fracción del trabajo de Safo. En lo que quedó de su obra, no hay ninguna referencia a actividades homosexuales, pero la isla se convirtió en símbolo del amor entre mujeres, y el nombre de Safo perduró en la literatura como denominación de los versos endecasílabos, también llamados sáficos.

Obras del pintor colombiano Jaime López Correa.


¿Para qué

IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

FACETAS

leer? Por Héctor Estrada Parada*

No soy docente de carrera, graduado, pero mis alumnos me llaman “profesor”. Tuve la fortuna de crecer con un libro en la mano —“un libro” en sentido figurado. Toda mi vida he sido un asiduo lector y ahora soy escritor y “promotor de lectura”. A diferentes niveles aprecio que hay una deficiencia en la finalidad de la lectura. Lo observo en los niños, en los jóvenes, en los adultos, en los profesionales. He llegado a la convicción de que hay que asumir la lectura como un proceso. Lo aplico en mis libros de cabecera, en los de las diversas áreas del conocimiento, en las revistas científicas, en los trabajos y artículos ubicados en la Internet, en las tesis de pre y posgrado que a veces ayudo a elaborar y para lo cual investigamos abundantemente. Según entiendo, leer es, en esencia, comprender un texto escrito y lo que significa. Esto es, captar su sentido y cualidad. Leer es una actividad intelectual, personal —aunque sin duda muy enriquecedora cuando se hace colectiva, en alta voz—, que requiere atención e intención. Exige de nosotros un esfuerzo, pues vigoriza la inteligencia, nutre el vocabulario y enriquece el bagaje de saberes. Hay que sentir la lectura, y citamos a Simón Rodríguez: “Lo que no se siente, no se entiende y lo que no se entiende, no interesa”. Siendo un proceso que culmina en un acto de entender, la lectura productiva suele tener tres momentos constitutivos. Ellos permiten definir la actividad de la lectura como un todo. En una primera etapa se hace

un análisis del texto, que es más una resolución que recolección. Se trata de alcanzar las unidades elementales de sentido, las afirmaciones esquemáticas que estructuran el todo. En este análisis se requiere determinar aquellas afirmaciones que controlan la significación del texto en su conjunto, es decir, las afirmaciones principales o sustantivas —de sustancia. Ellas nos ayudan, a la vez, a determinar la estructura del texto o rearticularlo. Esto nos lleva a la segunda fase, la de síntesis. Es recomponer el argumento, dicho de otro modo, llegar a ver el conjunto de lo analizado desde la idea central, el tema o la perspectiva que lo unifica. Es en la síntesis donde el oficio del lector se acerca más al del escritor, pues aquí recomponemos el texto. El último de los momentos constitutivos de la lectura es la crítica. Ella implica la apreciación del sentido y cualidad del texto. Con la crítica examinamos la validez de lo que nos es propuesto, sea un escrito de intención teórica, práctica o estética. Sólo cuando nos interrogamos acerca de la verdad de lo afirmado, asumimos del todo la intención del texto y, con ello, su sentido. La crítica conduce a apreciar la cualidad del texto, que significa determinar su mayor o menor perfección: su integridad, su armonía, su claridad y, en general, su expresividad. Es ver si el texto está bien hecho, luego si nos gusta y por último, dónde reside su atractivo para nosotros. Sentido y cualidad del escrito son su intelección. En esta crítica —sea teológica, filosófica,

científica, moral, histórica o literaria— pesa todo el conocimiento y la experiencia que el lector haya podido adquirir. Leer, después de este proceso, debe en última instancia sernos útil para varios fines. Teniendo el texto en la mente y la memoria, la lectura exige relacionar aquél con el resto de nuestros conocimientos o con los nuevos temas que van llegando a nuestro saber. Lo

escrito y leído hay que poder evocarlo en el momento oportuno. Porque, después de todo, ¿para qué leer? Para pensar y meditar en lo leído. Para que esa palabra ponga fin a nuestro silencio en el trabajo que hace el intelecto al compartir. Para guiarnos a nuestro cultivo y perfección intelectual, al afianzamiento de nuestra calidad humana; a ser parte activa de nuestra cultura. Para disfrutar de lo

bueno de la vida, que es fundamentalmente: el producto de la creatividad artística en todas sus manifestaciones. Ya lo dijo Goethe: “Todos los días deberíamos preocuparnos por escuchar buena música, por leer hermosos poemas, extasiarnos en lindas pinturas y hablar palabras razonables”. *Escritor venezolano. Letralia.com, Tierra de letras, Cagua, Venezuela.


FACETAS

IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

Entrevista a Pilar Copete ¿Por qué cerrar los ojos para ver? Luz Ángela Castaño González

Pilar Copete es bogotana: “Nací bajo un signo que me une a la tierra. Mi país es tropical y descubrí su luz detrás de los retoños frescos de los árboles nativos y el descanso del rocío en sus tiernas ramas”. Es hija del abogado Álvaro Copete, profesor de la Universidad Javeriana, y de Ruth Saldarriaga, mujer de gran sensibilidad musical. Estudió Diseño Arquitectónico en la Javeriana y Bellas Artes en la Corcoran School of Arts de Washington D.C, y en la escuela Ernesto de la Cárcova en Buenos Aires, Argentina. De Buenos Aires viajó a Oriente y, durante siete años estuvo en la India. “Aún recuerdo”, afirma Pilar, “la sombra de aquel árbol sagrado bajo el cual aprendí y practiqué la meditación y el silencio interno”. Con esta búsqueda espiritual buscaba“…la simplicidad, las fuerzas invisibles de la estructura y la vitalidad del color”. Su obra ha pasado varias etapas, desde lo urbano a los paisajes pincelados. “Hoy, ante el espacio sagrado del

paisaje, la armonía corporal, el ritmo y el movimiento del gesto, descubro el legado precolombino con sus ma-

nifestaciones simbólicas de culturas distantes.” Conversamos con Pilar, una mujer muy espiritual,

inteligente, simpática y con gran sentido del humor. ¿De dónde surgió su interés por el arte? Mi interés en el arte nace a partir de la observación y el silencio. Con la observación, porque me sorprende lo que me rodea y al descifrarlo busco algo para perseguir, si la luz con el color o la forma con la línea. Puede ser la luz con sus juegos interminables y recorridos no sospechados al ritmo de las horas cálidas o sombras de un eclipse... como un silente testigo de un ritmo que dará vida a un gesto. O, la línea que descubre la luz y la sombra. Su obra está relacionada

con el paso del tiempo. ¿Qué hay detrás de este interés? La búsqueda de la esencia de la permanencia e impermanencia; la insinuación de aquel cambio que está ocurriendo ante mí y en mí, y la continuidad del movimiento en la secuencia del tiempo. En otras palabras, el cambio de luz y sombra y de la forma al transcurrir el tiempo. Usted ha viajado mucho. Después de experiencias tan diferentes, ¿cómo se ha transformado su obra? Cada viaje tiene su libro de apuntes. De pronto encuentro en una página sólo un punto que, al leerlo de


IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

nuevo, de inmediato me retorna al lugar. He aprendido a ver de muchas maneras y a recordar de otras tantas, como por ejemplo cuando visité un museo de arte en Japón. Allí pregunté cuál era la obra en tinta más significativa y me guiaron a un cuarto pequeño donde había dos obras del siglo doce no más grandes que la Mona Lisa. Cuando estuve ante ellas encontré dos personas... con los brazos extendidos y ¡los ojos cerrados! Yo hice lo mismo.

Me pregunté por qué cerrar los ojos para ver. Usted viene a exponer su obra en una universidad regional. ¿Qué sugiere para desarrollar el talento artístico en los jóvenes? Su pregunta me lleva a recordar a la artista y educadora de la Universidad del Bosque, en Bogotá, María Ximena de Valdenebro, cuando afirmaba que no estar en las grandes ciudades

no significa creer que se está en desventaja. Pertenecer a una región demanda conocer a fondo el contexto donde se vive, su cultura y aquellos elementos que hacen que esta experiencia sea única. La identidad es un hecho. La manera como yo vivo, pienso y me muevo habla de la cultura del altiplano. Soy latina y tropical y difícilmente podré expresarme en un idioma sin acento. Por eso, siento que el artista que enseña debe, primero, estar al día en cuanto a los avances tecnológicos disponibles, para poder conocer qué pasa en el mundo contemporáneo. Por ejemplo, si bien hoy yo uso el computador, reconozco el valor de una máquina de escribir Olivetti. Pero, a la vez, debe estar muy en contacto con sus raíces y amar lo propio. Es difícil, casi imposible, olvidar el origen. De otro lado, el objetivo del artista y del maestro de arte es hacer arte a partir de la cultura propia. Todos somos contemporáneos unos de otros.

vincularme a la celebración del trigésimo aniversario de la fundación de la Universidad, me entusiasmé pues siento que es una oportunidad para compartir sentimientos del tiempo: La universidad cumple treinta años educando y yo, estoy trabajando en una manera de plasmar la búsqueda del efecto del paso del tiempo en el ser humano, y la educación es una de ellas. Por esta razón, esta vez la muestra será abierta y se desplegará en forma participativa.

Cuéntenos un poco sobre la exposición que usted inicia mañana en Ibagué. Cuando recibí la amable invitación del Rector para

¿Cómo será esa participación? Abierta. El hecho de que la pintora esté trabajando en campo abierto ante el

FACETAS

público, constituye una invitación para que, quienes la observan, se sientan seducidos por la posibilidad de hacer lo mismo. De hecho, se construye el espacio para que, quienes quieran, se sienten a pintar conmigo. Por ello, en esta ocasión, no hay inauguración; se vivirá un proceso colectivo y se celebrará la clausura de este encuentro. ¿Cómo ve su proyección como artista en el futuro?, Si el futuro tuviera mucha luz me encandilaría. Lo importante es trabajar para que la obra se desarrolle dentro de su propio proceso. La obra debe hablar por sí misma.


FACETAS

IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

Poesía Carlos Barbarito Poeta argentino

Tengo pocas cosas Tengo pocas cosas, todas erradas, débiles: recuerdos como lloviznas, un apellido que pronto olvidaré, el corazón lleno de incertidumbres, los ojos heridos por el otoño. Ayer enterré a mis muertos, cerré sus ojos y besé el hielo de sus frentes. Y después lloré hasta quedarme sin lágrimas, solo bajo la luz de una lámpara, rodeado de fantasmas, sepultado vivo en un mundo que no me ve, no me habla ni me oye. Escrito en la pared del siglo Qué esfuerzo el de la tibia por alcanzar al pájaro, el del vaso por contener el alba, el del caballo por ser mariposa. Qué dolor el del que da de beber a su propia sombra, el del que siempre anda descalzo sobre las brasas. Qué número el uno irremediable, qué desnudez la del que nunca anduvo desnudo, la del que llora al borde del pañuelo

El cuento

Narciso Margeris Campo Peñaloza*

Tan enamorado estaba Narciso de su propia belleza ante el espejo de cuerpo entero, donde se observaba durante horas todos los días, preguntándose y preguntándole si existía en la faz de la tierra algún ser humano más precioso que él. Fue tal la frustración, cuando una mañana le contestó sin preámbulos que ya no era el más

bello, que decidió suicidarse. Narciso se plantó ante el espejo; se descargó un tiro de Colt 45 a la altura de la sien izquierda (era zurdo); y murió casi de inmediato, mientras el otro Narciso, el de la luna azogada del espejo, continuo hermoso y con vida porque el revólver era solo un reflejo. *Estudiante de Economía UT. http://mariposaerrante.blogspot.com

su hartazgo de dioses y su hambre de alimento. Nueva entrada de risto en Bruselas A Daniel Mastroberardino Porque lo andado, si vuelvo la mirada, es demasiado breve comparado con lo que me aguarda, adonde camino para cumplir el doble, inevitable destino de fundir mi carne con la carne de la palabra y perderme, más allá de nombre y medida, ya sin palabra, destino y sustancia. Los sueños no alcanzan para mitigar el alma, ni la memoria de Ostende, bandadas sobre grúas y engranajes; ahora formo un cuenco con mi mano para que la sangre derramada no se pierda, y pienso en el lastimado, desnudo otra vez sobre la tierra, desnudo y desclavado, listo para andar de nuevo desde una Bruselas de pétrea arquitectura hacia un horizonte de enloquecidas mariposas blancas.


IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

La performance en Ibagué,

¿arte o moda? (I) Por Hugo Manuel Barrero*

Quiero manifestar que la iniciativa para el presente texto, obedece a los diferentes actos que se han realizado por jóvenes estudiantes y grupos que emergen en el furor de la dinámica estudiantil en el claustro de la U.T y en algunas plazas de la ciudad con el nombre de Performances, acciones o intervenciones, generando un boom inmediatista de este término ya que a cualquier acto público se le registra con estos títulos a sabiendas de que no toda acción de provocación o absurdo se le puede catalogar de Performance. Así como todo lo bello no necesariamente es una obra de arte, y este es uno de los prejuicios con que nos encontramos, la provocación o el absurdo en sí no significan nada. El sentido de espectacularidad de la performance es complejo en cuanto puede caer en lo superfluo antes que en lo reflexivo, pues la inmediatez e improvisación con que se vienen organizando estas acciones llevan los medios de exposición a límites como la obviedad y el patetismo, lo que de alguna manera me permite reflexionar sobre el arte del performance, sus definiciones y componentes. Eludiendo la gran cantidad de tópicos posibles de acceder en el discurso, me enfocaré en la relación que más cerca está de mi experiencia como teatrista; el Teatro. La definición de Performance no es tarea fácil, reside en las características mismas del lenguaje. Es un vocablo de origen anglosajón que significa “Actuación” en el sentido amplio del término y que se ha difundido en las artes a partir de la expresión

inglesa “Performance Art” o “arte de acción”. Más allá de expresar que es un arte vivo, que al igual que otras manifestaciones artísticas es un acto creador, si partimos de que crear es transgredir los límites de lo dado, de lo conocido. El performance es un arte de naturaleza transgresora: “destruye la continuidad simple del tiempo encadenado, para construir un instante complejo, para unir sobre ese instante numerosas simultaneidades” (Bachelard). Así, muestra instantes y éstos son efímeros como los momentos de la vida humana. Es un arte de acción. El acto puro prevalece sobre el objeto. El contacto inmediato con el público es

fundamental. Utiliza la expresividad del cuerpo para emitir señales y comunicarlas. Se podría entonces definir la Performance como aquella expresión que gira en torno al cuerpo, reflexiona sobre él, es objeto y sujeto al mismo tiempo, es soporte y metáfora. En este sentido la implementación de la experiencia corporal con las artes visuales, plásticas y nuevas tecnologías, une al arte conceptual con el teatro experimental, este retoma e investiga la experiencia vivencial de la corporalidad de Eugenio Barba, el teatro invisible de Boal, recupera a Grotowski y la acción física y vocal del actor en el escenario. El teatro experimental

rompe con las convenciones establecidas por el teatro tradicional y por el contrario, experimenta mas con el lenguaje corporal, reduciendo el uso de la palabra, introduciendo la danza, dando mayor protagonismo al cuerpo, el performance utiliza no solamente estos puntos de ruptura teatral, sino también, otros instrumentos condicionantes de la representación escénica. Puede tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un escenario desnudo. En este sentido, el performance sería un acto teatral por sus características de exposición escénica, que funcionan frente a un público determinado, acto presente, único e irrepetible, conteniendo discursos que abordan por lo general temas de problemática social y políticos pero a diferencia del teatro, no utiliza la ficción que genera un actor para interpretar su personaje, el cual ha sido creado por el dramaturgo y que a su vez es dirigido por un director, sino que tiende hacer una acción cinética y aunque no cuente una historia, suele tener una estructura en la que se incluyen los elementos básicos que la constituyen: un tiempo, un espacio, la noción de representación, el cuerpo del performer y la relación de éste con el espectador, donde se da vía libre a la improvisación del actuante al componer signos con ciertas libertad sobre lo pautado existiendo una dramaturgia consciente y latente y de cuya opción o elección dependerá el desarrollo y evolución del performance mismo. El espacio en el performance es tan necesario como fundamental, ya que debe estar integrado a la acción; como una especie de prolon-

FACETAS gación del cuerpo que interviene. El espacio seleccionado significa tanto como el cuerpo, se convierte en signo y entra a formar parte de la trama semántica. Está determinado por la elección o elecciones que se hayan hecho ya sea un lugar fijo, concreto, en el cual se vaya a desarrollar toda la acción o considerar la elección de varios lugares distintos relacionados entre sí, según la determinación de la idea. Resulta evidente que el desarrollo de la acción contendrá diferencias muy notables, según se considere uno u otro espacio, determinando la actuación misma y configurando tanto la percepción del performer como la del receptor. “El espacio es un material, no un vacio”, decía Nicolás Schoffer al hablar de sus esculturas cinéticas. Un espacio que puede quedar materialmente definido tanto por el movimiento del performer, como por otro recurso escénico o por el conjunto de elementos objetuales combinados que intervienen en la acción misma. De este modo, el desplazamiento del performer a lo largo de una línea de recorrido, marcará el espacio así como las posibles señales dejadas por otros medios objetuales o visuales situados en ese mismo recorrido, lo que determinara no sólo el lugar donde el performer se desplaza y ocupa sucesivamente, sino que se sentirá como materia, como cuerpo, equivalente al cuerpo del performer que allí interviene. Igualmente la posibilidad de intervenir un espacio situado en el interior de otro; bien sea mediante un proceso de descubrimiento de uno en el interior otro, en cuyo interior propiamente se lleva a cabo la acción misma, o bien mediante una performance en la que el cuerpo del sujeto se desplazará de un espacio a otro espacio contenido en el mismo, en el que desarrollará la parte más esencial de su intervención tras deslizarse de uno a otro . *Ibagué, Director de Teatro.


FACETAS

IBAGUÉ, AGOSTO 8 DE 2010

“Siempre escapo de mis novelas anteriores”: Jorge Franco Colprensa

Tomar distancia de sus anteriores libros, las problemáticas sociales en las que giraban sus historias e introducirse en el tema de la disfuncionalidad de la familia, le tomó a Jorge Franco cuatro años de trabajo, para lograr terminar “Santa Suerte”, su nueva apuesta literaria. Es la historia de tres mujeres que en su juventud tuvieron sueños y anhelos, pero que cada una tomó un camino que apuntaba más a la frustración y el desencanto, cuando están entre los cuarenta y cincuenta años, miran hacia atrás y no les gusta lo que encuentran en su pasado, lo cual les lleva a desenlaces fatales.

Amanda, Jennifer y Leticia son estas tres mujeres, hermanas. Ellas viven juntas bajo un mismo techo, donde Franco, con su ya reconocido estilo, empieza a tejer el sentir de estas mujeres, con sus obsesiones, los dolores e incluso el masoquismo. Junto a ellas está el tiempo, que va y viene, que parece que el escritor no logra controlar, logrando mantener en vilo al lector hasta las últimas páginas del libro, queriendo conocer el destino de estas mujeres. El próximo martes será el lanzamiento oficial de esta obra. Jorge Franco dialogó con Colprensa sobre esta nueva obra, además de Rosario Ti-

jeras, una historia que lo ha acompañado durante años y que hace poco llegó a su final en el formato de serie de televisión.

Culminó la emisión de la serie “Rosario Tijeras”. ¿La vio? ¿Cómo le pareció? Vi los capítulos, incluso cuando no alcanzaba a su emisión, los veía por Internet. De todas formas yo leí los libretos de los 60 capítulos porque querían mis comentarios, y a mí me gustaban, sabiendo bien que tomaba mucha distancia respecto al libro, pero yo tenía claro que sería así. Reconocía que ellos debían crear un mundo paralelo de la Rosario de la novela para la serie, y estuve siempre de acuerdo con todos esos cambios, sabiendo bien que en el capítulo final iban a matar hasta al director, y me gustó eso, esa ola fatalista de acabar con los protagonistas que empezaron en ese mundo delictivo de manera muy deportiva, de ímpetu, de adolescentes, y terminan en una tragedia greco-paisa. ¿Qué no le gustó? Muchas cosas que son muy de la televisión colombiana, como personajes que piensan en voz alta y yo eso lo veo muy alejado de la realidad, incluso alejado de la realidad de las nuevas propuestas de la televisión internacional, porque eso no se ve en las series de Estados Unidos, porque allí la televisión se ha acercado al cine e incluso en ocasiones lo ha superado. Creo que poco a poco en Colombia entenderemos que se debe apostar a producciones de menos capítulos y mucha más calidad en la historia. Pero también debo aclarar que dentro de la televisión colombiana “Rosario Tijeras” estuvo muy bien hecha y presentó interesantes aportes.

Con el final de la serie “Rosario Tijeras” y a once años de haber publicado por primera vez la novela, ¿Se cierra un ciclo en usted? Con Rosario he pensado que el ciclo se está cerrando desde hace once años. En 1999 cuando presentamos a “Rosario Tijeras” en la Feria Internacional del Libro de Bogotá pensé que listo, que ya dejaba esta obra y ya era problema de los lectores. Han pasado once años y no canto victoria, aunque en realidad luego de una película y una serie, no sé qué más pueda venir con ella. Quizás la edición de la muñeca “Rosario Tijeras” (risas). Pero además, volviendo a la televisión, creo que se em-

pieza a cerrar un ciclo de las propuestas sobre el narcotráfico. No es que el tema vaya a desaparecer de la pantalla chica, ni de nuestra cultura, pero sí un ciclo que duró varios años en televisión. El tema sigue vigente en el país y que se está globalizando, como un fenómeno que no se podrá detener, al menos a través de los mecanismos que se quiere erradicar. La novela sigue su camino. En poco saldrá la primera edición en serbio. Muchos que vieron la película o ahora la serie, se acercan al libro por primera vez. También se ha convertido en material de consulta en colegios, de hecho, me sorprendió que en Perú “Rosario Tijeras” hace parte del plan de lectura escolar.

DIRECTOR: Antonio Melo Salazar JEFE DE REDACCIÓN: Martha Myriam Páez Morales COORDINADOR: Benhur Sánchez Suárez, Redacción cultural EL NUEVO DÍA PERIODISTA: Nazly Johanna Pita López EDITOR: Nazly Johanna Pita López DISEÑO: Lina Victoria Villa Diaz ILUSTRACIONES: Obras del pintor colombiano Jaime López Correa FOTOS: suministradas, Internet, EL NUEVO DÍA. Carrera 6 No. 12-09 Tels. 2770050 - 2610966 Ibagué Tolima - Colombia Apartado Aéreo 5476908-K www.elnuevodia.com.co Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa del Grupo Editorial Aguasclaras S.A.. ISSN: 021545-8.

Facetas Agosto 8  

Facetas Agosto 8

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you