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Con 26 años, Constanza Manrique es una de las pocas pilotos de avión que hay en el país, quien desde su trinchera impulsa la presencia femenina en este sector

MARÍA FERNANDA FERNÁNDEZ
FOTOS: CORTESÍA
Yessica Camuñas comenzó su carrera en la aviación en el año 2000 con un desafío muy claro: “Si cuando los hombres llegan tienen que demostrar su cien por ciento, nosotras teníamos que dar aún más para que no cuestionaran nuestro lugar como pilotos”, expresó en entrevista con Mente Mujer, es por eso que desde la Secretaría de Género e Igualdad Sustantiva de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), la cual lidera, tiene el objetivo de incrementar las oportunidades para las mujeres que, como ella, persiguen el sueño de ser comandantes de vuelo.
Fue hasta que comenzó a estudiar que la piloto de Aeroméxico se dio cuenta de que se estaba sumergiendo en un mundo de hombres, pues era la única en su clase, y a pesar de que en esos momentos se sintió arropada, fue en su primera prueba frente a los controles de un avión cuando sabía que el mundo de la aviación aún era perseguido por el machismo:
“El primer capitán con el que me tocó trabajar no era muy empático con las mujeres. Yo era nueva y volé cinco días con él y no me dejó practicar sino hasta el día cuatro cuando las condiciones climáticas en Torreón eran muy difíciles, y tuvo que ayudarme porque tuve dificultades. Cuando terminó la ruta al día siguiente, y nos bajamos del avión, me dijo ‘Yo no sé qué haces aquí, deberías estar en tu casa lavando trastes’, y recuerdo que yo me la compré, que no era buena, pero luego de toda la tristeza mi esposo me recordó que nadie me había regalado mi lugar ahí, que necesitaba más horas de vuelo, pero no podía dejarme. Todo lo que vino después fue mucho mejor que esa mala experiencia”, contó. Yessica habla del año 2013 como el parteaguas en la llegada de más pilotos mujeres a las aerolíneas comerciales, y ella junto a sus compañeras de la tripulación comenzaron a implementar los cambios más pequeños, pero perceptibles: no usar el uniforme genérico que estaba hecho
Desde la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), la piloto Yessica Camuñas trabaja por impulsar la igualdad sustantiva en este sector en el país
para hombres y solicitar también su propia identidad, crear un grupo de WhatsApp con todas las mujeres para manifestar sus necesidades, investigar sobre organizaciones que priorizaran a las trabajadoras de aviación en todo el mundo, y sobre todo, una participación activa en el sindicato.
De esta forma, con múltiples esfuerzos, fue que la representación de las mujeres en el país superó el promedio mundial.
“En 2019, con la reforma laboral, llega la primera gestión de una Secretaría de Género (en la ASPA). Gracias a estas iniciativas fue que instauramos un protocolo para prevenir, erradicar y sancionar el acoso laboral, el hostigamiento y acoso sexual, tanto en mujeres como en hombres, que también han denunciado casos. Vemos el tema de licencias en paternidades, el tema de la maternidad y sobre todo la lactancia”, agregó la piloto, pues una de las mayores inquietudes que temen las mujeres piloto es volver al trabajo luego
La ASPA contabiliza a 175 mujeres piloto en México
Aeroméxico cuenta con 2,100 pilotos, de las cuales 171 son mujeres
Las mujeres piloto representan casi el 8% de la fuerza laboral en el ámbito comercial mexicano
Yessica maneja un Boeing 737 y realiza rutas a Estados Unidos, Canadá, México y Sudamérica
de ser madres y dar una lactancia interrumpida a sus bebés, pues no cuentan con lugares dentro de los aeropuertos para almacenar y congelar la leche, no pueden viajar con más de 100 mililitros de líquido y más dificultades que conlleva esta parte de la maternidad.
“En estos momentos, luchar por un lactario exclusivo para las tripulaciones es nuestra prioridad”, subrayó.
El mayor desafío de Yessica Camuñas ha sido combinar la maternidad, pues tiene un hijo de 13 años, con su carrera como piloto en Aeromexico, y por esa misma razón reconoce como urgente la instauración de una política de cuidados, pues sabe que si no fuera por la red de apoyo que son su esposo y su familia, no podría alcanzar más retos profesionales “Mucho se ha hablado de la remuneración de los cuidados, y hasta que no sea una realidad, las mujeres tendremos que seguir eligiendo, en lugar de complementar”, finalizó.


Yessica Camuñas SECRETARIA DE GÉNERO E IGUALDAD DE LA ASPA
MUCHO SE HA HABLADO DE LA REMUNERACIÓN DE LOS CUIDADOS, Y HASTA QUE NO SEA UNA REALIDAD, LAS MUJERES TENDREMOS QUE SEGUIR ELIGIENDO EN LUGAR DE COMPLEMENTAR"
OPINIÓN

POR MTRA. CLAUDIA S. CORICHI GARCÍA
Cuando asesinan a una mujer, destruyen una red de cuidados
Cuando hablamos de feminicidio pensamos, con razón, en la brutalidad de la vida que fue arrebatada. Pero pocas veces pensamos en todo lo que también desaparece con ella. Cada mujer asesinada deja un vacío imposible de medir únicamente con estadísticas. Con frecuencia era quien sostenía la organización cotidiana de su familia: cuidaba, acompañaba, protegía, escuchaba, resolvía y educaba. Su ausencia no solo representa una pérdida afectiva; significa el colapso de una red de cuidados de la que dependían niñas, niños, personas mayores o con alguna discapacidad. El feminicidio no solo mata mujeres; también rompe los vínculos que sostienen la vida.
No es casualidad que la violencia feminicida tenga su origen, muchas veces, en la violencia familiar. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, a mayo de 2026, se registraron más de 230 mil llamadas al 911 por violencia familiar y más de 104 mil por violencia de pareja.
Detrás de cada llamada existe una familia viviendo bajo el miedo y una oportunidad para evitar que la violencia escale.
Las consecuencias recaen especialmente sobre las hijas e hijos. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio estimó que tres de cuatro feminicidios dejan niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad. Sin embargo, durante años el Estado ni siquiera supo cuántos eran.
La propuesta de la creación del Registro Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Orfandad por Feminicidio en este año constituye un avance importante, pero llega tarde para miles de infancias que han tenido que reconstruir su vida sin apoyo suficiente, quienes requieren atención psicológica, continuidad educativa, protección social y oportunidades para romper el ciclo de indefensión que marcó su historia.
Tal vez ha llegado el momento de cambiar nuestra mirada, cada feminicidio representa una vida perdida, también, representa una red de cuidados destruida y una generación de infancias y adolescencias cuyo futuro queda en riesgo. Tema delicado es también quién asume la patria potestad de las y los huérfanos, lo que parecería obvio: la “Ley Monzón” ha promovido que no queden bajo la custodia del agresor, lo cual ya aplican en algunas entidades. Importante medida que debe generalizarse.
La respuesta y atención a todas las víctimas colaterales es fundamental.
OPINIÓN

POR MARÍA ELENA ESPARZA GUEVARA
*Fundadora de Ola Violeta AC @maelenaesparza
Esta historia deja claro que la violencia de género no es un fenómeno marginal ni excepcional, sino estructural: atraviesa todas las clases sociales y niveles educativos
Dicen que caras vemos, corazones no sabemos. Y tampoco conductas violentas. El video en el cual se ve a Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos, agrediendo a su esposa María Felicia Jiménez, rompe mitos sobre la violencia de género.
Es común creer, por ejemplo, que sólo pasa en los hogares de escasos recursos, pero los datos del INEGI son contundentes: siete de cada diez mujeres mexicanas de 15 años y más han vivido al menos un episodio de violencia a lo largo de su vida, una prevalencia que atraviesa todos los estratos económicos del país. María Felicia, doctora en Ingeniería Física Nuclear, y Víctor, funcionario de alto nivel con formación en la UNAM, pertenecen a un entorno de privilegio educativo y económico que, según el propio patrón de la encuesta, no funciona como escudo frente a la violencia doméstica.
Un estudio publicado en la revista científica Acta Universitaria de la Universidad de Guanajuato encontró una asociación negativa entre escolaridad y violencia, es decir, cierta protección estadística conforme aumenta el nivel educativo, pero en ningún caso una inmunidad. La violencia persiste entre mujeres con posgrado, con trayectorias profesionales consolidadas.
La tercera creencia, quizá la más arraigada, sostiene que los poderosos siempre son protegidos. El avance de este caso matiza esa idea. Tras la difusión del video, el gobierno federal frenó el nombramiento de Rodríguez Padilla al frente del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, y la Fiscalía General del Estado de Morelos abrió una carpeta de investigación por violencia de género. Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no habrá impunidad: es un precedente y puede llegar a la ejemplaridad.
La cancelación de su nombramiento y la apertura de una carpeta de investigación muestra que el poder no garantiza la impunidad automática. Sin embargo, también es cierto que la exposición pública jugó un papel decisivo en la velocidad de la respuesta, un factor del que no disponen la mayoría de las mujeres que denuncian sin cámaras ni reflectores de por medio. Esta historia deja claro que la violencia de género no es un fenómeno marginal ni excepcional, sino estructural: atraviesa todas las clases sociales y niveles educativos, y su visibilización sigue dependiendo, en muchos casos, de la viralización o notoriedad de quien la sufre o de quien la ejerce. Vale la pena hacer exploración profunda. Siempre.

EL GUSTO de Constanza por la aviación comenzó en las cabinas de avión.

La
joven Constanza Manrique es una de las 175 pilotos comerciales que hay en México
Desde muy pequeña Constanza Manrique tuvo clara su profesión: ser piloto de avión comercial. “Tuve suerte, por así decirlo, ya que crecí en el entorno, mi papá es piloto, mi mamá fue sobrecargo —el típico cliché—, entonces crecí con los aeropuertos siendo
como mi segundo hogar”, confesó la piloto en entrevista con Mente Mujer sobre cómo comenzó su pasión por este trabajo. Sin embargo, “más allá de conocer países” fue “estar en el avión” lo que cautivó a la joven y lo que la llevó a estudiar aviación. “Es diferente en todos los países porque cada uno tiene su agencia que es la que regula la aviación en cada país. Aquí en México no hay como tal una universidad, de

hecho sales como técnico superior universitario”, explicó la joven.
De su preparación, Manrique detalló que primero entran en una fase teórica en la que estudian diferentes materias como meteorología, física, matemáticas, aerodinámica, comunicaciones, inglés, aeronáutica, también reglamentación que es todo lo relacionado con la Agencia Federal de Aviación Civil, “en la aviación lo más importante siempre es la seguridad, entonces todo este conocimiento es justo para salvaguardar la seguridad tuya y de los pasajeros”, señaló la entrevistada.
La segunda fase es la práctica, que está conformada por las horas de vuelo, “empiezas con vuelos visuales” para, posteriormente, pasar a la “fase comercial que ya es en un avión con dos motores"
Es así como Constanza forma parte del 7.84% de mujeres que son pilotos activos, según cifras de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) y es que, a pesar de que la presencia femenina ha aumentado en la industria de la aviación, la brecha de género aún persiste.
“Creo que ha habido un avance significativo con lo que era hace 10 o 20 años, pero creo que todavía hacen falta más referentes, no sólo de pilotos, sino de ingenieras, astronautas, de todo”, señaló la entrevistada sobre la falta de mujeres piloto.
La propia historia de Constancia careció de referentes femeninas, “mi papá obviamente fue mi principal ejemplo, cuando yo le comenté que quería ser piloto, él me presentó a varias de las pocas pilotos que conocía, se podría decir que tal vez ellas fueron las que me dieron la mano antes de yo darle la mano a las demás, se podría

mencionar a la capitán Martha Vera, que sigue volando el 787”, enfatizó.
Sin embargo, reconoce que “afortunadamente cada vez comparto más cabinas con mujeres, cada vez tengo más amigas que son pilotos, pero todavía no es suficiente”.
Debido a esta necesidad, en 2021 Constanza creó Mujeres en la Industria Aeronáutica y Aeroespacial (MIAA), organización sin fines de lucro que “nace justamente de la necesidad de visualizar y fomentar la participación de las mujeres en la aviación y en todos los ámbitos”, explicó
Es originaria de la Ciudad de México.
Estudió en Aeroméxico Formación.
El grado con el que se egresa de esta profesión es el de Técnico Superior Universitario.
Pilotea un Embraer 190.
En 2024 recibió el Premio de la Juventud de la Ciudad de México.
De la escuela, los pilotos egresan con 180 horas de vuelo.
Para las contrataciones, las aerolíneas piden 250 horas de vuelo.
“LA AVIACIÓN NECESITA PERSONAS TALENTOSAS, APASIONADAS Y MUY COMPROMETIDAS CON LA INDUSTRIA”
Su día a día
No tiene una rutina establecida. Le dan su rol mensual.
No cuenta con un horario fijo
Tienen ‘radiales’, que es ir y regresar el mismo día a su base.
También hacen giras que pueden ir de uno a seis días fuera de su base.
Manrique sobre este proyecto multidisciplinario que fue conformado por “ingenieras, abogadas, sobrecargos, médicas, pilotos”.
Actualmente, MIAA se encuentra en una etapa de reestructuración, pues el proyecto comenzó cuando Constanza y sus compañeras se encontraban estudiando, y ahora muchas trabajan o continúan con sus estudios de especialidad.
“Parte de mi creencia es impulsar esto, entonces no queremos detener el crecimiento profesional de ninguna de ellas, por lo que estamos justamente buscando hacer una reestructuración para que puedan seguir colaborando con nosotras desde donde estén”, explicó la piloto.
De esta forma, Conejo —como la llaman en su familia, especialmente su papá, quien compartió su primer vuelo en redes sociales, el cual se viralizó— comparte una parte de su vida como piloto en redes sociales, en donde la gente, especialmente las infancias, busca seguir su ejemplo.
“Me llenan mucho los mensajes que me dicen ‘ahora mi hijo quiere ser piloto’, ‘Ahora mi hija quiere ser piloto’ y si no son pilotos, ahora quieren ser ingenieras. El otro día me encontré a un señor que me dijo ‘mi hija no quiere ser piloto, pero quiere ser ingeniera de coches, y no creyó que se podía hasta que vio tu video’”.
En ese sentido, la piloto envía un mensaje a las jóvenes y niñas que sueñan con volar un avión, “no permitan que nadie les diga que no pueden hacer algo simplemente por el hecho de haber nacido mujeres”, al mismo tiempo que reflexionó que “ser piloto es más allá del género, ser piloto es ser disciplinado, tener perseverancia, estudiar y todo esto es algo que se puede trabajar, es una meta alcanzable”.
A TRAVÉS de redes sociales, la piloto comparte parte de su día a día.
21
Años, se graduó como piloto aviador comercial de ala fija.
26
Años de edad tiene actualmente.

En México, las sobrecargos representan 61.4% de la fuerza laboral en el transporte aéreo
MARÍA FERNANDA FERNÁNDEZ
Uno de los rubros de la aviación en los que las mujeres tienen más experiencia es en el de sobrecargo, con la función principal de organizar a las y los pasajeros, explicar las maniobras de evacuación en caso de emergencia y coordinar la seguridad junto con el resto de tripulantes de cabina.
Las mujeres en esta ocupación representan al 61.4 por ciento de la fuerza laboral en este ámbito en México, con dedicación y toda una preparación detrás.
Las mujeres que se desempeñan como auxiliares de vuelo, como también es conocida la profesión, deben tener múltiples habilidades y conocimientos: desde la verificación del equipo de emergencia y una gran habilidad para nadar hasta preparación en la imagen personal y dominio de un segundo idioma, el inglés como el más común por su relevancia universal. Uno de los lugares de formación con más reconocimiento es la Escuela de Aviación “México”, que cuenta con convenios y bolsa de trabajo con las aerolíneas más importantes del país: Aeroméxico, Volaris y Vivaaerobus.
Presentes en el avión
La preparación para sobrecargo requiere va de los 2 a los 6 meses
Debes ser mayor de edad
Emilia Cacho de la Fuente fue la primera sobrecargo mexicana en volar, lo hizo en 1945
La primera sobrecargo en la historia fue Ellen Church, piloto y enfermera, logró volar en 1930

Esta escuela se fundó en 1943 y en la actualidad tiene sedes en la Ciudad de México, a unos metros del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y en Guadalajara, y desde entonces forman pilotos aviadores y personal técnico aeronáutico con nivel internacional. Durante el programa, las mujeres entrenan amerizaje, conocido como el descenso en una superficie de agua, se capacitan en primeros auxilios, atención al pasajero y también aprenden medicina de aviación. Estos son solo algunos de los requerimientos básicos con los que debe cumplir una sobrecargo, a pesar de que estereotípicamente pueda verse como un trabajo de mucha facilidad, y por ende, subestimado.
La Secretaría de Economía registró durante el primer trimestre de este año a 6 mil 500 mujeres como parte del grupo de sobrecargos en el país, con un total de 10.7 mil personas que se dedican a esta labor.
Con más de la mitad de los cargos ocupados por mujeres, en este ámbito las mexicanas suelen ganar mejor que los hombres, con un salario promedio de 26 mil 900 pesos, siendo la Ciudad de México, el Estado de México y el estado de Hidalgo las entidades en donde se presentan mayores
oportunidades laborales para ellas Las sobrecargos en nuestro país cuentan con la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA), casi constituida por mujeres, que buscan dignificar esta labor, pues aunque el gremio es en su mayoría femenino, muchas de las trabajadoras se enfrentaron antes a situaciones de hostigamiento laboral, acoso sexual para poder formar parte de aerolíneas y también a falta de pagos y huelgas, así lo reveló el año pasado Ada Salazar, secretaria general del sindicato, que afirma una reducción mayor de estas situaciones desde que las trabajadoras están más familiarizadas con sus derechos.
Aeroméxico Formación es otro de los programas de sobrecargos con mayor respaldo hacia las mujeres, pues además de ofrecer cursos, trabajan de la mano con otras escuelas para dar capacitación a las estudiantes de primer nivel, otorgar bolsas de trabajo y también becas exclusivas para mujeres; asimismo, realizan campañas de género que revelan a las estudiantes como la parte medular de la aerolínea, con frases como “No todas piloteamos, no todas usamos uniforme, pero todas hacemos que el vuelo despegue” la cual tienen como insignia
En 2015, México hizo historia en este sector, al llevarse a cabo el primer vuelo con una tripulación conformada exclusivamente de mujeres

FOTO: ESPECIAL
EMARÍA FERNANDA FERNÁNDEZ
mma Catalina Encinas Aguayo fue la primera mujer en obtener su licencia como aviadora en México, logro con el que en 1932 realizó su primer vuelo en solitario y sin las instrucciones de un hombre.
Tuvieron que pasar 83 años para que en agosto de 2015 se operara el primer vuelo comercial tripulado íntegramente por mujeres en México, como un hito que inclusive los medios documentaron, pues el impacto fue de ambos lados: quienes celebraron el logro y las personas que aprovecharon para burlarse y demeritar la acción.
La aerolínea encargada de completar esta operación fue Aeroméxico, programando un vuelo transcontinental con la ruta Ciudad de México-Tijuana-Shanghái, que transportó a 170 pasajeros durante 15 horas, utilizando un Boeing 777, el avión más grande con el que cuenta la compañía. La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) y la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) unieron esfuerzos con la empresa mexicana para demostrar la capacidad y el liderazgo que un equipo de mujeres en coordinación y colaboración puede lograr, y que esas acciones se implementaran con frecuencia. Catalogadas como la tripulación pionera, la piloto y capitán al mando del vuelo fue Verónica Cervantes, que tuvo como primeras oficiales a Genoveva Leipold y Myriam López, más 10 mujeres sobrecargos que completaron el equipo de 13 a cargo del viaje. La noticia se contó con titulares como “Vuelan alto las mujeres” o “Histórico
en las nubes
En México hay más de mil pilotos mujeres en el área comercial
El porcentaje equivale a un 7.84% de aviadoras
Esta aerolínea es la que tiene mayor cantidad con 115, de acuerdo con la ASPA
vuelo” que vestían la nota con las imágenes que se tomaron todas las integrantes antes de iniciar la ruta y con el regreso al país y las felicitaciones por haber completado la misión, pues la aviación nunca ha representado un reto para el género, pero sí es atípico encontrarlas en posiciones de liderazgo, con todo y que están a punto de cumplirse 11 años desde este día. Sin embargo, no todo fueron felicitaciones y buenos comentarios, pues en redes sociales fue donde el debate se incendió, aún días después de que el vuelo hubiera regresado al país. “Si ya dan miedo en un coche, ahora imagínense en el avión”, “Seguro todos los pasajeros rezarán durante el vuelo entero” o también “Mínimo hubieran dejado a un hombre en el vuelo para cuando empezara la emergencia” fueron parte de las denotaciones recurrentes mientras el tema se mantuvo en tendencia. Y no solo eso, pues en una era en la que las fake news eran mucho más difíciles de identificar y desmentir, muchos usuarios hombres y también mujeres postearon cualquier tipo de accidentes o la caída del avión, con total responsabilidad hacia la tripulación de mujeres.
A pesar de que en su momento esos comentarios dividían a la audiencia y ponían en duda la capacidad de las mujeres al frente en el entorno de la aviación, el 20 de agosto de 2015 marcó un precedente Aeroméxico y distintas aerolíneas no solo del país, sino de todo el continente, que inclusive en días como el 8M ponen a disposición vuelos encabezados en su totalidad por ellas, dejando a un lado los prejuicios y aumentando el número sus trabajadoras mujeres.
OPINIÓN

POR ANA DE SARACHO
La paz de vivir
Durante años me dijeron que la ansiedad era exceso de futuro. Que aparecía porque sobrepensaba las cosas, porque quería controlar lo que todavía no ocurría o porque imaginaba escenarios catastróficos. Y sí, esa ansiedad existe. La conozco. Pero con el tiempo descubrí otra mucho más silenciosa. Una de la que pocas veces hablamos y que parecemos haber normalizado. La ansiedad que aparece cuando la vida que estás viviendo dejó de parecerse a la persona que eres.
No pretendo decir que toda la ansiedad tenga el mismo origen. Sería irresponsable hacerlo. Existen causas biológicas, psicológicas y múltiples factores que pueden desencadenarla. Sin embargo, después de muchos años observándome y acompañando a personas extraordinarias en procesos de transformación, encontré un patrón que se repetía: la incongruencia. Ese espacio incómodo donde piensas una cosa, sientes otra y haces algo completamente distinto. Donde dices “estoy bien”, aunque hace meses o años dejaste de estarlo.
He acompañado a líderes admirables. Personas capaces de dirigir organizaciones, construir empresas, correr maratones, mantener hábitos impecables y resolver problemas complejos. Desde fuera parecen tener una vida ejemplar. Pero cuando cerramos la puerta y comienza la conversación de verdad, aparece otra historia.
Relaciones en las que dejaron de amar o sentirse amados hace tiempo. Trabajos cuyos valores ya no representan los suyos. Amistades que continúan por costumbre. Personas que interpretan una versión de sí mismas que hace mucho dejaron de reconocer.
Y entonces descubren que no les faltaba capacidad para cambiar su vida. Les sobraba miedo para decepcionar a alguien más. Porque cambiar incomoda. Significa aceptar que otros pueden interpretar nuestra decisión como egoísmo, fracaso, ingratitud o debilidad. Y muchas personas prefieren traicionarse en silencio antes que soportar ese juicio.
Sin embargo, el cuerpo siempre termina hablando. La mente puede justificar casi cualquier decisión. Puede construir argumentos, racionalizar, encontrar explicaciones y convencernos de permanecer donde ya no queremos estar. Pero el cuerpo rara vez aprende a mentirse. Lo hace a través del insomnio, del agotamiento, de la irritabilidad, de la tensión constante o, en algunos casos, de la ansiedad. La incongruencia no siempre rompe primero tu vida. Primero rompe tu paz.
Hace tiempo una mujer a la que admiro profundamente me dijo una frase que nunca olvidé: “Una mujer exitosa es aquella que sabe cuando irse de una fiesta, de un trabajo y de una relación.”
Con los años entendí que esa frase no hablaba de irse. Hablaba de quedarse consigo misma. Porque la congruencia no siempre te llevará por el camino más fácil, pero casi siempre te llevará al único lugar donde podrás volver a dormir en paz.
Desde las aguas del Pacífico en Manzanillo hasta el Canal de la Mancha, Pouleth Carbajal representa una generación que transforma la disciplina en hazañas extraordinarias


HREDACCIÓN
ay mujeres que encuentran su límite y deciden desafiarlo. Otras, como Pouleth Estefanía Carbajal Cuero, descubren que el horizonte existe para ser cruzado.
A sus 24 años, la nadadora colimense de aguas abiertas se prepara para enfrentar uno de los desafíos más emblemáticos del deporte mundial: cruzar en solitario el Canal de la Mancha, la legendaria ruta de 33 kilómetros que separa Inglaterra de Francia y que, por sus fuertes corrientes, bajas temperaturas y condiciones cambiantes, es reconocida como “el Everest de los nadadores”.
Su historia, sin embargo, comenzó mucho antes de mirar hacia Dover.
Se forjó en las costas de Manzanillo y en las albercas donde aprendió que el talento solo alcanza su verdadero potencial cuando se encuentra con la disciplina. En ese camino, la figura de la maestra Sandra Venegas ha sido fundamental. Como formadora y guía, sembró en Pouleth la confianza, el rigor y la pasión que hoy la acompañan en cada desafío, convirtiéndose en una de las personas más influyentes en su desarrollo como atleta de alto rendimiento.
Originaria de Manzanillo, Pouleth ya ocupa un lugar especial en la historia deportiva de Colima. Fue la primera persona del estado en clasificar a un Campeonato Nacional de Aguas Abiertas y, en 2025, integró el primer relevo mexicano de la temporada que logró cruzar el Canal de la Mancha, recorriendo 50 kilómetros en 11 horas y 21 minutos. Aquella experiencia confirmó que estaba lista para perseguir una meta aún más ambiciosa.
Gran parte de esa preparación ocurre en las costas manzanillenses, donde el mar es mucho más que un paisaje. Las dos bahías de la ciudad ofrecen condiciones privilegiadas para el entrenamiento de aguas abiertas, con recorridos ex-

tensos y características ideales para desarrollar resistencia física y mental. “Entrenar en Manzanillo ha sido una ventaja invaluable. Sus bahías son un escenario extraordinario para desarrollar resistencia y confianza en el mar. Mi objetivo es que más personas se atrevan a superar sus límites, incursionando en aguas abiertas” comparte la nadadora.
Si completa con éxito el cruce programado por la Channel Swimming Association entre el 11 y el 18 de agosto de 2026, se convertirá en la primera colimense en lograr esta proeza, la segunda mexicana más joven en conseguirlo y una de las pocas personas en el mundo que han conquistado el Canal de la Mancha a los 24 años.
Pero los grandes retos rara vez son solo personales. Sobre sus hombros viajan también los sueños de una comunidad y la convicción de que el deporte puede transformar vidas. Pouleth nada para alcanzar una meta histórica, pero también para inspirar a niñas, niños y jóvenes a elegir el esfuerzo, la constancia y la superación. Porque algunas mujeres no solo cruzan fronteras: amplían el horizonte de lo que otras creen posible.
NADADORA se forjó en las costas de
Manzanillo, cuna de nadadores de aguas abiertas
Las dos bahías de Manzanillo ofrecen condiciones excepcionales para el entrenamiento en mar abierto durante gran parte del año. Sus aguas han servido como escenario de formación para atletas que hoy representan a México en competencias nacionales e internacionales, consolidando al destino como uno de los referentes emergentes del nado de resistencia en el Pacífico mexicano.

