

Referente culinario
MARÍA CRISTINA
MIERES
ZIMMERMANN
FUNDACIÓN GRUPO ANDRADE
ANGEL MIERES ZIMMERMANN PRESIDENTE DEL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN ANTONIO HOLGUIN ACOSTA VICEPRESIDENTE DE RELACIONES INSTITUCIONALES FRANCO CARREÑO OSORIO DIRECTOR GENERAL
ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO DIRECTOR EDITORIAL
ANDREA MERLOS LÓPEZ
DIRECTORA HERALDO TELEVISIÓN andrea@elheraldodemexico.com
ADRIÁN LARIS CASAS DIRECTOR HERALDO RADIO adrian.laris@elheraldodemexico.com
JUAN CARLOS CELAYETA DIR. COMERCIAL Y RELACIONES INSTITUCIONALES juan@elheraldodemexico.com
ARMANDO KASSIAN DIRECTOR DIGITAL armando.kassian@elheraldodemexico.com
RAFAELA KASSIAN MIERES DIRECTORA SOFT NEWS / GASTROLAB
JORGE LUIS ALMARAZ LÓPEZ EDITOR GENERAL jorge@elheraldodemexico.com
RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN SUBDIRECTOR EDITORIAL raymundo@elheraldodemexico.com
IVÁN RAMÍREZ VILLATORO EDITOR EN JEFE ivan@elheraldodemexico.com
GUILLERMO SILVA AGUILAR DIRECTOR JURÍDICO jose.silva@elheraldodemexico.com
EVELYN CASTRO EDITORA GASTROLAB / PAOLA QUIROZ COEDITORA GASTROLAB / FRANCISCO NIETO BALBINO
EDITOR PAÍS / CDMX / ALBERTO MORALES MENDOZA
EDITOR EDOMEX / EDOS /JOSÉ
CARREÑO FIGUERAS EDITOR ORBE / NAYELY RAMÍREZ MAYA EDITORA
ESCENA / AILEDD MENDUET
HUERTA EDITORA PANORAMA / DANIELA MICHELINE ZAMBRANO
CADENA EDITORA MENTE MUJER / ALIDA PIÑÓN EDITORA ARTES Y CÚPULA / DOMINGO ÁLVAREZ
HERRERÍAS EDITOR ESCAPADA H

EL
Gastrolab, semanal, febrero 2018. Editor Responsable: Alfredo González Castro, Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2018-070918031800-107. Número de Certificado de Licitud de Título y Contenido: EN trámite. Domicilio de la Publicación: Av. Insurgentes Sur, No. 1271, piso 2, oficina 202, Extremadura Insurgentes, Benito Juárez, C.P. 03740. Impreso en LA CRÓNICA DIARIA, SA DE CV, Avenida Azcapotzalco La Villa 160, Colonia San Marcos, Alcaldía Azcapotzalco, Ciudad de México, CP 02020. Distribuidores: ARREDONDO
E HIJOS DISTRIBUIDORA, SA de CV, Iturbide 18 local D, Colonia Centro de la Ciudad de México Área 4, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, CP 06040. ELIZABETH IVONNE GUTIÉRREZ ORTIZ, Callejón 2o de la Luz 52, Departamento 4, Interior 1, Colonia Anáhuac II Sección, Alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, CP 11320. AEROVÍAS EMPRESA DE CARGO, SA de CV, Paseo de la Reforma 445, Piso 9, Colonia Cuauhtémoc, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, CP 06000 Publicación Diaria No. 3218, día 10 de abril de 2026.

MÁS QUE NUTRICIÓN
El punto de inflexión llegó con la Estación Espacial Internacional. Allí, la alimentación se convirtió en un factor clave para el bienestar psicológico. En microgravedad, el gusto cambia, los aromas se atenúan y el cuerpo se transforma.
Las tortillas se convirtieron en uno de los alimentos preferidos en el espacio. No generan migas y funcionan como base para múltiples preparaciones. Lo que en México es tradición, en órbita es una solución brillante.

EL PRIMER GESTO
En los años 60, durante el programa Apolo, la comida era una extensión de la medicina: tubos con puré, cubos deshidratados y fórmulas compactas. El sabor no importaba
Pero incluso en ese contexto, empresas alimentarias y tecnólogos se aliaron con la NASA para desarrollar alimentos seguros.

CIENCIA Y TECNOLOGÍA
En centros como el Space Food Systems Laboratory, la alimentación espacial se concibe como una disciplina híbrida donde conviven ciencia, nutrición y creatividad culinaria. Cada bocado diseñado para el espacio invita a repensar la cocina en la Tierra. Chefs, investigadores y universidades desarrollan soluciones alimentarias para entornos extremos. Iniciativas como el Deep Space Food Challenge abren la puerta a sistemas autosuficientes capaces de sostener la vida humana fuera del planeta.
CULTIVAR EN LA LUNA, DISEÑAR DIETAS

DE LA ÓRBITA A LA MESA
Muchas de las tendencias actuales dialogan directamente con estas investigaciones. La liofilización, antes exclusiva de astronautas, hoy aparece en snacks, café de especialidad e ingredientes de larga duración. La agricultura controlada responde a una necesidad creciente de producir alimentos de forma eficiente y sostenible.
Incluso la cocina sin desperdicio conecta con esta lógica, cada recurso es limitado y cada decisión alimentaria importa.
AUTOSUFICIENTES O RECREAR EXPERIENCIAS
GASTRONÓMICAS EN CONDICIONES EXTREMAS
YA NO PERTENECEN
Mientras la NASA se vuelve a poner rumbo a la Luna con la misión Artemis II, la atención mediática se concentra en los cohetes, las órbitas y los desafíos técnicos. Sin embargo, en paralelo se cocina una historia mucho más cercana y profundamente humana: la de cómo comemos más allá
de la Tierra y cómo esa investigación también transforma lo que ponemos en la mesa aquí, en México.
Porque si conquistar el espacio exige precisión en la ingeniería, alimentar a un astronauta implica reinventar la gastronomía desde sus raíces.

INICIA UNA NUEVA ERA
La misión Artemis II no llevará aún a los humanos a la superficie lunar, pero inaugura una nueva etapa: la de la presencia sostenida fuera del planeta. Y en ese escenario, la alimentación deja de ser un detalle técnico para convertirse en una cuestión estructural. Cultivar en la Luna, diseñar dietas autosuficientes o recrear experiencias gastronómicas en condiciones extremas ya no pertenecen sólo a la ciencia ficción. Es un proceso en marcha que redefine cómo comemos en la Tierra.
LAEVOLUCIÓN
DE LACOMI DA ESPACIA L
POR JUANMA MARTÍNEZ
GASTROLAB@ELHERALDODEMEXICO.COM
FOTOS: ESPECIAL

de
ESTE POSTRE DE ORIENTE MEDIO
SORPRENDE POR SU ELASTICIDAD Y RESISTENCIA AL CALOR
POR
PAOLA QUIROZ
PAOLA.QUIROZ
@ELHERALDODEMEXICO.COM
FOTOS: SHUTTERSTOCK
El helado no siempre responde a una textura suave y efímera. En algunas regiones de Oriente Medio, este postre adopta una consistencia inusual: es denso, elástico y sorprendentemente resistente al calor, una cualidad que lo distingue por completo de las versiones más conocidas.
El más popular –e incluso viral en las redes sociales– es el dondurma tradicional de Turquía, aunque existen otras variedades en regiones vecinas, como el kaimaki griego y el booza, que se sirve en países árabes como Siria y Líbano.
En esencia, este tipo de helado se elabora con pocos ingredientes: crema o leche (de cabra, en el caso del dondurma turco), azúcar y, en ocasiones, algún saborizante. Sin embargo, el secreto de su peculiar textura es la adición de salep, un polvo elaborado a partir de la raíz de orquídeas silvestres —que también se utiliza para preparar una bebida caliente típica de invierno—, y mastique, una resina natural que se obtiene del árbol de lentisco (Pistacia lentiscus), misma que le otorga sus propiedades elásticas.

TRADICIÓN EN PELIGRO
El interés por este producto también ha generado una preocupación ambiental. El salep, ingrediente esencial en la preparación de este helado, proviene de los bulbos de orquídeas silvestres cuya población ha disminuido significativamente en los últimos años.
Extraer polvo de salep de las orquídeas deriva en la muerte de la planta, y se estima que para obtener un kilogramo de polvo se requieren alrededor de mil plantas
Actualmente, en Turquía se prohíbe la exportación de salep; por lo tanto, es muy poco probable encontrar este helado fuera de su región de origen. Hay quienes han buscado imitar su textura con agentes espesantes, como la goma guar o la fécula de maíz; sin embargo, el resultado puede variar en su sabor y consistencia.
POSTRE VIRAL
El servicio de este postre se ha convertido en un espectáculo que ha acaparado las redes sociales. Especialmente en Turquía, los vendedores ambulantes manipulan el helado con largas varillas de metal; luego lo estiran, lo giran y lo cuelgan en ganchos para demostrar su resistencia.
El juego con los clientes también se ha vuelto popular entre los turistas: el heladero ofrece el cono y, en el último momento, lo retira con destreza. Sin embargo, su forma de consumo tradicional es más sobria ya que, debido a su consistencia, este producto se sirve en bloques o rollos que se comen incluso con tenedor y cuchillo, a menudo acompañados de pistaches picados, miel o canela.

l ESPECTÁCULO Los vendedores de dondurma son virales en redes sociales.
El helado
BENITO JUÁREZ VESTIDO
DE ABEJA
LEÓN MATA O.
@leon_smata

RECADOS DE COCINA
QUEREMOS COLMAR TODOS NUESTROS SENTIDOS, COMENZANDO CON LA VISTA Y EL GUSTO. Y ESTA ES LA TEMPORADA PARA HACERLO.
Apesar de que mi temporada favorita es la del invierno, no puedo evitar emocionarme cuando la primavera llega con su desfile de mañanas limpias, tardes calurosas y millones de flores presumiendo sus colores. Probablemente, como casi cualquier mexicano, veo en las flores varios significados. Uno es la continuidad y la celebración de la vida. Esta idea la tenemos desde tiempos de Mesoamérica. Los aztecas celebraban a Xipe Totec, dios de la primavera Incluso uno de los texcocanos más famosos, Nezahualcóyotl, dedicó varios versos a las flores. La vida en aquellos tiempos estaba adornada con guirnaldas, tocados y ramos. Los cronistas de la conquista describen jardines y viveros que los reyes gobernantes mantenían rebosantes de belleza y perfume. La fascinación persiste en nuestro espíritu mestizo.
EN MÉXICO EXISTEN ALREDEDOR DE 170 FLORES QUE SE PUEDEN CONSUMIR
Otro significado es el comestible. En México existen alrededor de 170 flores que se pueden consumir. Y son protagonistas de recetas que van desde lo más cotidiano hasta lo más sofisticado. En mercados y cocinas de todo el país encontramos sopas y quesadillas de flor de calabaza, ensaladas de berros, tortas de huazontle y la inconfundible agua de jamaica; pero también preparaciones con cempasúchil, quintoniles, flor de izote o flor de colorín.
Las infusiones de manzanilla, romero o flor de azahar perfuman tardes y sobremesas. En zonas áridas y semiáridas, las flores de maguey, nopal y tetecho siguen siendo alimento de temporada. Y en las mesas de vanguardia, pétalos de rosa, pensamiento, geranio, lavanda o borraja se abren camino entre platillos gourmet
Haciendo un esfuerzo más literario que académico, puedo relacionar ambos significados: un mexicano ve un color y lo quiere saborear. Más que un acto sinestésico, me atrevo a proponer que es un ímpetu absolutista: queremos colmar todos nuestros sentidos, comenzando con la vista y el gusto, pero también queremos sentir la textura de la flor de calabaza, oler la familiaridad de la jamaica, oír el crujido entre los dientes del amaranto y el huauzontle. Y esta es la temporada para hacerlo. Hay un tercer sentido, personal. La abundancia de flores significa abundancia de colibríes. Y ver a un colibrí en las calles de la CDMX para mí es saludar a mi papá. Y eso me alegra el día.
PLATOS
EMBLEMÁTICOS, INGREDIENTES
MEXICANOS Y TÉCNICAS FRANCESAS
DAN FORMA A
UNA COCINA QUE, TRES DÉCADAS
DESPUÉS, SIGUE MARCANDO PAUTA
POR EVELYN CASTRO
EVELYN.CASTRO @ELHERALDODEMEXICO.COM
FOTOS: CORTESÍA DE THIERRY BLOUET
Hace 35 años el chef Thierry Blouet encontró en México la inspiración para crear Café Des Artistes, uno de los proyectos culinarios que logró fusionar lo mejor de dos mundos: por un lado, la elegancia que distingue las técnicas culinarias europeas; por otro, el uso de ingredientes mexicanos de altísima calidad, integrados en un concepto de cocina de autor.
En aquel entonces, recuerda Thierry, la alta cocina se reducía principalmente a un repertorio de preparaciones con influencias europeas –como la omnipresente salsa bechamel, el confitado, las emulsiones y las veloutés– que daban lugar a platos densos y complejos que, lejos de dialogar con el entorno local, mantenían la experiencia gastronómica reservada para unos cuantos.
Pero Thierry no se conformaba sólo con la herencia europea de sus padres. Inquieto, extrovertido y, sobre todo, curioso, este joven apasionado que llegó a México a los 14 años quería descubrir las costas de Puerto Vallarta desde una perspectiva diferente.
Y así comenzó la historia del famoso Café Des Artistes, un punto de encuentro de alta cocina donde arte, naturaleza y gastronomía confluyen en armonía.
Aunque naturalmente el espacio ha evolucionado con los años, de aquellos primeros días persisten en la carta –y en nuestra memoria–platos como la crema de langostinos y calabaza de Castilla, y el chile habanero con mousse de fruta de la pasión, servido sobre una ligera “tierra” de almendras y helado de vainilla: un postre disrruptivo que rescata el sabor herbal y cítrico de uno de los frutos más picantes del mundo.

DE EL LEGADO THIERRY
“Otro de los clásicos, que debe tener 20 o 25 años, es un robalo –que antes era callo de hacha– cubierto con papas, beurre blanc, caviar limón, lentejas y quelites. La salsa, que es como una mantequilla blanca, ha ido cambiando, a veces con toques más franceses o mexicanos”,
Lo que no sabías 1 2

cuenta Thierry Blouet en entrevista con Gastrolab “Eso sí”, dice el chef, “a lo largo de todos estos años siempre he buscado que el jitomate, mi ingrediente favorito, brille como protagonista en decenas de creaciones gastronómicas”.
LEGADO CULINARIO
Con esta evolución llegó también Vanessa Blouet, hija de Thierry, quien no sólo ha transformado estos clásicos, sin perder la esencia, sino que también aportó una visión fresca a los proyectos que hoy conforman el Grupo Café Des Artistes.
3 l Café Des Artistes es reconocido como Best of Award of Excelence, de Wine Spectator
l El lugar ofrece menú a la carta y menú degustación; este último con dos opciones a elegir.
l Los espacios del restaurante también son considerados una galería de arte.
l Uno es la de


l INSIGNIA. Crema de langostinos y calabaza de Castilla.

“Vanessa estudió y trabajó en Francia durante 11 años. Ella comparte esa pasión por la gastronomía y tiene grandes aportaciones al concepto; juntos repasamos los clásicos y aporta novedades que yo no hubiera imaginado, ¡y que me encantan! Los menús de todos los restaurantes del grupo tienen una influencia de ambos y eso es algo muy bonito, porque enriquece el patrimonio gastronómico de la familia Café Des Artistes”, explica Thierry.
La visión y entusiasmo del chef se materializaron también en otros espacios que se unieron a este legado; entre ellos, un Café Des Artistes en Los Cabos; los restaurantes Tuna Blanca y La Casa Blouet, en Nayarit; la joyería Rosé-Thierry, espacio dirigido junto con su esposa Rosé, en Puerto Vallarta, y la organización del Festival Gourmet Internacional.
LA COCINA DEL ARTISTA
El libro La Cocina del Artista llegó a completar las piezas del rompecabezas a finales del año pasado.
“Este libro nació con el fotógrafo y artista Nacho Urquiza. Es un proyecto que desde hace 25 años he tenido en mente hasta que logré hacer una buena mancuerna con Roberto, el editor, con Nacho Urquiza y con mi hija Vanessa. El libro es sobre el personaje de Thierry, pero a través de sus espacios”.
Uno de los capítulos, añade Thierry, está escrito desde el punto de vista de Vanessa y su inicio en la cocina. Su hija fue, además, quien estuvo a cargo de la transcripción de 60 recetas que se comparten en la obra editorial.

l ESPACIO. Café Des Artistes se ubica en Puerto Vallarta.
COMER
MADRID
VALENTINA ORTIZ MONASTERIO
NUBE VIAJERA
etiquetas de vino tienen en Café Des Artistes mil botellas permanecen en su cava
“Transcribir todas esas recetas a un libro fue una de las misiones que me dio mi papá, pero me dio muchísimo gusto ser parte de un proyecto en el que la gente pudiera ser parte de nuestra comida. Este libro no sólo es un recetario, también es memoria, legado, arte, arquitectura y enlace emocional”, cuenta por su parte Vanessa Blouet.
Café Des Artistes –y todos los proyectos que conforman el grupo–no sólo representan la visión y pasión de Thierry Blouet, sino también la continuidad de un legado familiar que combina tradición, innovación y el respeto por los ingredientes mexicanos.
De la mano de Vanessa y del equipo que lo ha acompañado a lo largo de los años, este patrimonio sigue reinventándose, pero sin perder esa esencia que lo hizo único.
Uno de sus platos más famosos la crema de langostinos y calabaza Castilla.
PASIÓN
A lo largo de todos estos años, siempre he buscado que el jitomate, mi ingrediente favorito, brille como protagonista en decenas de creaciones".
THIERRY BLOUET CHEF DE CAFÉ DES ARTISTES


l
5 6 l Grupo Café Des Artistes cuenta también con un proyecto de diseño de joyería.
l LIBRO. La Cocina del Artista contiene 60 recetas.
l BEBIDAS. P'yote Lounge by Thierry Blouet ofrece coctelería de autor

COMÍ SIN CESAR SEIS DÍAS EN LA CIUDAD DE LOS GATOS, VI CIELOS PRECIOSOS —UNOS NOSTÁLGICOS, OTROS ALEGRES—, Y BEBÍ MUY BUEN VINO
Ya lo dijo Agustín Lara, "Madrid, Madrid, Madrid, en México se piensa mucho en ti". Es que cómo me gusta. Comí sin cesar seis días en la ciudad de los gatos, vi cielos preciosos —unos nostálgicos, otros alegres —, y bebí muy buen vino.
Desayunar una rebanada de tortilla en La Primera, tomarse foto en la Puerta de Toledo, beber en Berria muchos, muchos vinos, comiendo alguito de ensaladilla rusa, de esa que me gusta y que Juan me cuenta, pensó Juanjo, se sirve ahí.
Pasear por el Prado, recorriendo la escuela española, la flamenca El Jardín de las Delicias , Tiziano, Tintoretto y culminar sentada en una banquita viendo pasar gente y entendiendo la vida, la ciudad, mi corazón latiendo
Fundada por los árabes y conquistada en el siglo XI por los Austrias; los Borbones, siglos después, deciden embellecer la ciudad con esos edificios boyantes, el hierro forjado en las puertas que hoy albergan casas en donde se come muy, muy bien y se bebe cerveza desde la mañana, qué buenas costumbres.
@valeomg SACHA NUEVAMENTE ME CONMOVIÓ, ES DE LAS GRANDES MESAS DEL MUNDO
Ya vi que quiero mi piso con balcón castizo y regar mis plantitas con solecito y café y, después de tomar un jugo de naranjas valencianas el mejor jugo del mundo , volver mucho con mi amigo Dabiz que, verdaderamente, ha perdido la cabeza y donde se come, se bebe, se respira creatividad y poder con algo de polvo de estrellas fosforescentes en boca. Mucho Dabiz.
Comí ang ulas de las que hay que cuidar mucho al comerlas, bebí cañitas, porque el tamaño sí importa. Sacha nuevamente me conmovió, es de las grandes mesas del mundo y vaya faena que nos montamos esa tarde, gracias David, Hugo, Pepe y Wero; mucho Borgoña, unas lentejas celestiales e historias de mujeres elegantes con hombres guapos generosos con su sonrisa y sus vinos. Y me senté en Ugo Chan, que se cocina aparte. Él, su propuesta y sus carcajadas. Ya lo había sentido yo que me faltaba comer ahí, ya supe que es mío y que es de lo mío. Quiero mucho esa cocina, Hugo. Así me comí Madrid, lo caminé para agarrar fuerza, compré aceites de oliva y vestiditos lindos soñando con que sucedían cenas inolvidables cantando: “y vas a ver lo que es canela fina y armar la tremolina cuando llegues a Madrid”.
La joyería Rosé-Thierry está a cargo de la diseñadora Rosé Blouet, esposa de Thierry.

l HISTORIA. El edificio en el que se encuentra este restaurante se construyó en 1590.
BOTÍN
EL RESTAURANTE MÁS ANTIGUO DEL MUNDO
REDACCIÓN
GASTROLAB @ELHERALDODEMEXICO.COM
FOTOS: CORTESÍA DE RESTAURANTE BOTÍN
En un edificio histórico del centro de Madrid se encuentra el restaurante Botín, –también conocido como Sobrino de Botín– un establecimiento que ha sido testigo de más de tres siglos de historia gastronómica y que hoy se distingue como el restaurante más antiguo del mundo.
VIERNES / 10 / 04 / 2026
GASTROLABWEB.COM HERALDODE MEXICO.COM.MX
Su historia comienza con Jean Botín, un cocinero francés, y su esposa, quienes llegaron a Madrid en busca de oportunidades en la corte de Asturias. Años más tarde, en 1725, Cándido Remis, sobrino de la esposa de Botín, abrió una posada en la calle de Cuchilleros, sitio donde se encuentra el restaurante, marcando el inicio de una tradición.
La posada ya ofrecía el servicio de preparar la comida que traían consigo los viajeros ya que, en aquel entonces, no se permitía vender carne, vino y otras viandas porque se consideraba “una intromisión que perjudicaba a otros gremios”.
Fue durante el siglo XIX cuando finalmente se reformó la planta baja de la posada y se construyeron escaparates y mostradores que ofrecían pastelería. En aquel entonces Botín comenzó a considerarse como una “casa de comidas”. Finalmente, el siglo XX, Botín pasó a manos de la familia González, quienes han mantenido por generaciones un legado culinario que hoy continúa en el corazón de Madrid.
ESPACIO HISTÓRICO
En 1987, el libro de Guinness World Records reconoció oficialmente a Sobrino de Botín como

tesoro madrileño
• El espacio también cuenta con una cava subterránea de piedra que alberga vinos con más de 100 años de antigüedad.
• La Tuna de Botín es una agrupación musical de estudiantes universitarios que ameniza las noches en este restaurante.
l ESPECIALIDAD. El cochinillo asado es el platillo insignia.
el restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento continuo, un título que conserva hasta la actualidad.
El espacio conserva gran parte de su esencia original: muros de piedra, vigas de madera, una cava histórica, estanterías y antiguos candelabros que iluminan el comedor.
El elemento protagonista es el horno de leña que ha estado encendido ininterrumpidamente desde su fundación y en dónde se preparan platos como cochinillo asado, cordero y pollo. La carta también incluye clásicos de la cocina española como callos a la madrileña, gazpacho, verduras con jamón ibérico y gambas al ajillo.
EN LA LITERATURA
Este restaurante ha sido mencionado en más de veinte obras literarias. El escritor español Benito Pérez Galdós lo incluyó en su novela Fortunata y Jacinta. El ensayista mexicano Alfonso Reyes también lo evocó en Minuta, memorias de cocina y bodega
Por su parte, el escritor y periodista estadounidense Ernest Hemingway mencionó este restaurante en obras como Muerte en la tarde y Fiesta, donde destaca el famoso cochinillo asado. Entre el calor de su horno de leña, las recetas que han pasado de generación en generación y las páginas de la literatura que lo han inmortalizado, Sobrino de Botín se mantiene como un testigo vivo de la historia de Madrid.
LA MESA COTIDIANA
UN VIERNES DONDE LA PRISA SE TRANSFORMA EN HOSPITALIDAD
Instagram: @hospitalityandbutler contacto@hospitalityandbutler.com contacto
POR MONTSERRAT BARROS
ESPECIALISTA EN HOSPITALIDAD DE LUJO, ETIQUETA, PROTOCOLO
Y ESTILO DE VIDA
GASTROLAB
@ELHERALDODEMEXICO.COM
FOTOS: SHUTTERSTOCK
El viernes comienza con vértigo.
La agenda aprieta, la ciudad corre, todo pide atención al mismo tiempo. Pero hay un punto —casi imperceptible— en el que decides cambiar el ritmo: hoy se recibe en casa. Y con esa decisión, empieza el verdadero arte.
De camino, no se compra por inercia, se elige con intención. Un buen pan, ingredientes frescos, una botella de vino pensada para acompañar la noche. Nada excesivo, todo preciso. Porque la hospitalidad bien entendida no está en la abundancia, sino en la selección.
Al llegar, la casa se activa. Se ventila, se ordena, se prepara. La cocina cobra vida, pero sin tensión. Cada movimiento tiene sentido. Mientras algo se termina de cocinar, la música se ajusta —ni muy alta, ni imperceptible—, la luz baja ligeramente, las velas esperan el momento exacto. Aquí no hay improvisación, hay sensibilidad.
el arte de servir
• La hospitalidad bien entendida no está en la abundancia, sino en la selección. Nada excesivo, todo preciso.
• Anticipar es la clave: agua servida, espacios listos. La hospitalidad ocurre antes de que la puerta suene.
• La mesa no es sólo un montaje, es un escenario vivo. Los tiempos son orgánicos, pero cuidados.

La mesa se pone con criterio. Mantel impecable, servilletas bien trabajadas, copas alineadas. No como un gesto rígido, sino como una forma de respeto hacia quienes llegan. Anticipar es la clave: agua servida, vino respirando, espacios listos. La hospitalidad ocurre antes de que la puerta suene. Y entonces, sucede.
Llegan los invitados —familia, amigos, cómplices del cierre de semana— y todo fluye sin esfuerzo visible. Alguien recibe con una sonrisa genuina, otro ofrece una copa sin preguntar, alguien más toma un abrigo con naturalidad. Son gestos discretos, pero determinantes. Aquí es donde se distingue el servicio con intención: en lo que no se nota, pero se siente. La mesa no es un montaje, es un escenario vivo. Los tiempos son orgánicos, pero cuidados. Se sirve, se retira, se observa. Se escucha. Se detecta quién necesita algo antes de que lo pida. Esa es la diferencia entre atender y saber recibir.
Las conversaciones se alargan, el vino acompaña, la comida reconforta. Nadie tiene prisa. La semana se diluye entre risas y pausas bien sostenidas. Y tú, sin protagonismo, sostienes todo desde atrás: atento, presente, preciso.
Porque al final, un viernes bien recibido no se mide por lo que hubo en la mesa, sino por cómo se hizo sentir a quienes estuvieron en ella. Y eso —como todo en la verdadera hospitalidad— no se improvisa. Se cuida. Se afina. Se vive.


l MONTAJE. La mesa se pone con criterio, como una forma de respeto hacia quienes llegan
l PROFESIONAL. Montserrat Barros es fundadora de Hospitality and Butler.
