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Suplemento Semanal

Desde sus antiguos manantiales que abastecieron a México-Tenochtitlan hasta el Castillo que fue escenario de episodios decisivos del país, el Bosque de Chapultepec reúne siglos de memoria, naturaleza y patrimonio. Es uno de los espacios más emblemáticos de la Ciudad de México

REDACCIÓN

FOTOS: CUARTOSCURO Y ESPECIAL

Entre sus ahuehuetes, áreas arboladas y la silueta del Castillo que domina el cerro, el Bosque de Chapultepec conserva una historia que atraviesa siglos. Desde la época prehispánica hasta la vida contemporánea, este territorio ha sido escenario de transformaciones políticas, sociales y culturales que forman parte de la identidad de México.

Antes de convertirse en un espacio público, Chapultepec fue un territorio sagrado y estratégico para los pueblos de la Cuenca de México. Sus manantiales le otorgaron un gran valor, ya que el agua que nacía de sus fuentes naturales fue indispensable para el abastecimiento y desarrollo de la antigua México-Tenochtitlan. Chapultepec proviene del náhuatl Chapoltepēc, que significa “cerro del chapulín”, y hace referencia a la elevación que durante siglos ha dominado el paisaje.

Las crónicas indígenas y novohispanas señalan que los mexicas tuvieron en Chapultepec uno de sus primeros asentamientos antes de establecerse definitivamente en el islote donde fundaron su ciudad, pero con el paso del tiempo, el bosque adquirió un valor estratégico para sus gobernantes, quienes protegieron sus recursos naturales y desarrollaron obras hidráulicas para conducir el agua hacia la capital del imperio.

Durante la época virreinal, Chapultepec mantuvo su importancia como reserva natural y sitio de recreo para las autoridades. La riqueza de su paisaje y su ubicación privilegiada llevaron a que, en el siglo XVIII, se proyectara una residencia en la cima del cerro. Aquella construcción tendría con los años una trayectoria propia, ya que pasaría de ser un edificio virreinal a convertirse en Colegio Militar, residencia imperial y escenario de distintos momentos políticos del país.

El Castillo de Chapultepec guarda una de las páginas más recordadas de la historia nacional. El 13 de septiembre de 1847, durante la guerra entre México y Estados Unidos, el inmueble fue escenario de la defensa del Colegio Militar. La participación de los jóvenes cadetes quedó incorporada a la memoria colectiva bajo la figura de los Niños Héroes, un episodio que permanece representado en monumentos y espacios conmemorativos dentro del propio bosque.

Décadas más tarde, durante el Segundo Imperio Mexicano, el castillo fue adaptado como residencia de Maximiliano de Habsburgo y Carlota. Sus salones, jardines y terrazas fueron modificados bajo una influencia europea que aún puede apreciarse en distintos espacios del inmueble.

Tras la restauración de la República, el edificio continuó ligado a la vida política nacional hasta que, en 1939, el presidente Lázaro Cárdenas decretó su transformación en museo. En 1944 abrió sus puertas como sede del Museo Nacional de Historia, donde actualmente se conservan do-

Un páramo que ha visto todo

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Hectáreas es la extensión que tiene el Bosque de Chapultepec, distribuidas en cuatro secciones.

cumentos, objetos y obras fundamentales para comprender el devenir del país.

Pero Chapultepec no sólo se explica por sus construcciones históricas. Su identidad también está ligada a la naturaleza que lo ha acompañado durante siglos. Sus ahuehuetes, encinos, fresnos, cedros, sauces, pinos y otras especies forman parte de un ecosistema urbano que recuerda el antiguo paisaje del Valle de México. Los lagos y áreas verdes mantienen su vocación como refugio natural y espacio de encuentro para millones de visitantes.

A lo largo del siglo XX, el bosque amplió su papel como centro cultural con la creación de museos, jardines y espacios recreativos que lo con-

virtieron en uno de los conjuntos patrimoniales más importantes del país. El Museo Nacional de Antropología, el Museo de Arte Moderno, el Zoológico de Chapultepec y otros recintos añadieron nuevas capas de conocimiento a un territorio que ya acumulaba siglos de historia. Hoy, recorrer Chapultepec es transitar por distintas épocas. En un mismo camino conviven la memoria prehispánica de sus manantiales, la arquitectura virreinal, los relatos del México independiente y la vida cotidiana de una ciudad que encontró en este bosque un lugar de identidad y encuentro. En el Bosque de Chapultepec la historia de México no permanece estática, se renueva con cada generación que vuelve a recorrerlo.

En la Primera Sección se encuentran el Castillo de Chapultepec,el Museo Nacional de Historia,el Lago Mayor,el Zoológico y varios monumentos.

La segunda parte, inaugurada en la década de 1960,alberga museos,áreas recreativas,fuentes y espacios culturales.

La tercera sección está destinada principalmente a la conservación ambiental y áreas verdes.

La Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec, incorporada en 2023 al proyecto “Chapultepec: Naturaleza y Cultura”,amplió el bosque con nuevos espacios dedicados a la conservación ambiental,el patrimonio histórico y la cultura,entre ellos la Cineteca Nacional Chapultepec y la Bodega Nacional de Arte. Es considerado uno de los complejos culturales, históricos y ambientales más importantes de México y uno de los parques urbanos más grandes de América Latina. Las

Marometa de cartón

Diseña tu pasión

Este divertido programa invita a niñas,niños y adolescentes a explorar disciplinas como diseño,fotografía,tipografía, animación con inteligencia artificial,fotografía estenopeica y creación de una exposición colectiva.Incluye materiales y

colación.Está destinado a niños de entre 8 a 14 años.

Cuándo: Martes,miércoles y jueves hasta el 13 de agosto,de 10:00 a 14:00 horas.

Dónde: Museo Franz Mayer,Av. Hidalgo 45,Centro Histórico de la Ciudad de México.

Costo: 3 mil 500 pesos.

Cursos de verano

¿Qué harías para conservar el arte popular?

Después de recorrer el museo, los visitantes pueden participar en la elaboración de un mural colectivo con dibujos o reflexiones sobre la conservación del

arte popular.Las contribuciones que hagan los pequeños formarán parte de una publicación en las redes sociales del recinto. Para niños y adolescentes.

Cuándo: De martes a viernes, de 10:00 a 15:00 horas. Dónde: Museo de Arte Popular,Revillagigedo 11. Gratuito

Cuándo 1 y 2 de agosto,de las 13:00 a las 15:00 horas. Dónde: Sala Infantil de la Biblioteca México,De la Ciudadela 4. Gratuito

Los niños descubrirán el arte de la cartonería mientras crean personajes,juguetes y piezas originales,explorando colores, texturas y diferentes técnicas de elaboración. De 6 a 12 años.

El gabinete: mirar, coleccionar e imaginar

A través del dibujo,pintura, collage,cartonería,modelado y estampa,este curso propone reflexionar sobre los objetos cotidianos y su valor histórico, social y cultural,tomando como

punto de partida las obras del acervo del museo.Para niños y adolescentes.

Cuándo: De lunes a viernes, hasta el 7 de agosto,de 10:00 a 14:00 horas.

Dónde: Museo Nacional de San Carlos,Av.México-Tenochtitlán 50,col.Tabacalera. Costo: Depende del programa, consultar página del museo.

Aprender resulta divertido durante el verano, cuando prácticamente todos los museos de la ciudad ofrecen opciones

REDACCIÓN

Pintura ancestral

El museo más visitado del país ofrece la oportunidad de asistir al taller Pintura nahua en papel amate,donde los más pequeños van a adrentarse en una añeja tradición artesanal.

También pueden asistir a un taller de artes plásticas con cartonería,cerámica y tejido inspirado en mitos de creación. Niñas,niños y jóvenes.

Cuándo Del 4 al 14 de agosto. Dónde: Museo Nacional de Antropología,Chapultepec. Costo: 200 pesos

Godzillanime. Historias y cine mutante

Durante tres semanas,niñas y niños crearán personajes inspirados en objetos,plantas e insectos para desarrollar historias mediante dibujo,teatro,manga,

anime y experimentación con cine análogo. De 6 a 11 años.

Cuándo: Lunes a viernes,del 3 al 21 de agosto,de 10:00 a 14:00 horas.

Dónde: Ágora del Museo Universitario de Arte Contemporáneo, Ciudad Universitaria.

Costo: 5 mil 400 pesos.

FOTOS CORTESÍA

OPINIÓN

SINESTESIA

TOMÁS LUJAMBIO

@tlujambiot

El lado B de la memoria

Más que un receptáculo de recuerdos, una simple caja de zapatos puede convertirse en un contenedor capaz de conservar las huellas que sobrevivieron a una vida

Hace algunos días llegó a casa de mis padres una vieja caja de zapatos que había pertenecido a mi abuela paterna.Pero para nuestra sorpresa,ahí no encontramos ningún tipo de calzado,sino fotografías,cartas,recortes de periódico y notas cuyo valor difícilmente podría explicar alguien ajeno a nuestra familia.

Como muchas personas de su generación,mi abuela nunca tuvo la oportunidad de delegar las prioridades de su memoria a la tecnología.Para ella, reutilizar una caja de zapatos era,quizá,la forma más doméstica,eficaz e incluso elegante de impedir que los recuerdos se le extraviaran o los tiempos se extinguieran.

Ahora bien,aunque parecería cumplir la misma función que un álbum fotográfico,la caja de zapatos responde a otra lógica.

En ella sobreviven cosas que no necesariamente hacía falta guardar,pero que tampoco era posible tirar: las imágenes desenfocadas,las chuecas,las infravaloradas,las sensibles,las más valiosas o incluso las más secretas.

Es decir,todo lo que no cupo en el álbum por una razón u otra.El lado B de la vida.

A diferencia del álbum fotográfico o del archivo digital contemporáneo,la caja de zapatos nostálgica no dispone de ninguna cronología,ninguna metodología,ningún criterio archivístico preestablecido.

Este tipo de cajas,lejos de ordenar el tiempo,lo dejan suspendido a la merced de quién la navega. Esconden olores,refugian caligrafías,cuidan imágenes y mantienen juntas cosas que,en apariencia,no guardan relación alguna.No clasifican recuerdos: conservan huellas.

Quien abre una caja así no consulta un archivo, sino que se compromete a emprender una búsqueda. Para darle sentido,la caja requiere que caminemos por esos recuerdos dispersos sin el calzado que estaba destinada a guardar.Durante ese recorrido,el pasado no se presenta como el clásico retrato familiar que recuerda sublimemente la vida,sino como un retazo de las pistas que va dejando el ser por puro temor a la muerte.

Después de todo,la intención de estas cajas de zapatos no es constatar la fecha exacta ni el sitio preciso donde aconteció la vida,sino conservar las huellas que sobrevivieron tras haberla recorrido.

Para ello no se precisa ningún criterio,ninguna categorización,ningún talento.Mientras en el álbum pretendemos recordar selectivamente la vida,en la caja de zapatos emprendemos nuestras propias batallas contra el olvido.

El guardián de la colección mexicana más importante de códices emprendió un camino como tiktoker que le ha llevado a proponer debates en línea a la altura de cualquier seminario o coloquio internacional

Baltazar Brito no comparte la foto del último platillo que está a punto de probar, tampoco se pasea en traje de baño sobre un yate o presume un encuentro casual con una personalidad, pero aun así está en camino de convertirse en una celebridad de las redes sociales. De hecho, el etnohistoriador camina en el sentido opuesto del trayecto que han seguido la mayoría de las “glorias” actuales en los nuevos medios.

Buena parte de sus 60 años los ha dedicado al estudio, hizo la licenciatura en Etnohistoria en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y se doctoró en Estudios Mesoamericanos en la UNAM, su especialidad es la interpretación y la paleografía de códices mesoamericanos y documentos coloniales, y desde hace más de 13 años vela por la conservación y difusión de la colección más importante de manuscritos mexicanos, algunos datados en el siglo XVI.

Hace un año, sin embargo, sus hijos lo animaron a iniciar una nueva y desconocida faceta: la

INFLUENCER del pasado

Números al alza

22,600 104 27

EL ETNOHISTORIADOR ha curado diversas exposiciones a nivel internacional.
Seguidores tiene el estudioso en la red Tik Tok.
Mil vistas tienen videos como el de los códices mayas.
Mil seguidores ha reunido Brito en Instagram.

INFLUENCER pasado mexicano

de tiktoker. “La verdad es un proyecto al que me había negado porque no lo creía necesario, pero mis hijos —mi hija es historiadora y mi hijo le sabe a los medios—, me convencieron el año pasado de que hiciera algunos pequeños spots relacionados con la cultura, primero en mi calidad de historiador y después un poco en calidad de director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia”, comparte.

Brito es conocido en el medio por su amabilidad a la hora de dirigirse al público, por su apasionada manera de comunicar lo que sabe. Frecuentemente debe fungir como guía de las exposiciones que organiza, o explicar la historia de un documento antiguo que México ha logrado recuperar. Ahora aparece en la pantalla hablando de cómo se trazaron las ciudades virreinales, sobre la tradición de los ex libris o escudriñando si Aztlán es mito o realidad.

“Comenzamos haciendo algunas pequeñas cápsulas, pero siempre las fundamentamos en una parte académica, seria, no hacemos especulaciones ni caemos en aspectos negativos de criticar, diciendo y haciendo una serie de cosas que no son las mejores. Más o menos comenzamos a principios del año pasado, he tenido la guía de mis hijos, que sí manejan más ese tipo de lenguaje, de jerga, que tiene relación con la que cotidianamente manejan los jóvenes”, cuenta.

A la fecha, el historiador tiene casi 70 videos diferentes que comparte en sus cuentas personales de Tik Tok, donde suma 22 mil 600 seguidores y más de 248 mil me gusta; Instagram, donde lo siguen 27 mil personas y Facebook, donde además comparte información cotidiana de su campo de estudio. “Me dí cuenta de que en el ámbito de la historia, la antropología, la arqueología en general, la gente que está ocupando espacios no tiene una formación antropológica o histórica y eso ha conllevado que haya mucha especulación, muchas informaciones no fundamentadas, no adecuadas y se comienzan a hacer espacios de crítica y de cosas muy negativas que no son las correctas”, afirma.

Sin ser un nativo de la era digital, el humanista ha visto una “oportunidad” en las redes sociales para difundir contenidos basados en el rigor y con fundamento histórico: toda la vida vio los problemas a los que se enfrentan científicos, investigadores o académicos a la hora de divulgar sus conocimientos: “Los medios digitales permiten tener la oportunidad de que en un teléfono entres a una sección en donde alguien, de manera muy sencilla, puede dar clic y escuchar lo que tienes que decir y darte tu opinión, es un gran recurso de difusión, es una gran oportunidad”.

Pero Brito también ha visto la facilidad con la que el terreno digital se convierte en área de

confrontación y más aún tratándose de temas históricos candentes como la conquista de México, el origen de un nombre o la vida e influencia de un personaje histórico. Ahí está, por ejemplo, el debate que suscitó su reel sobre la forma idónea de escribir México, ya sea con “j” o con “x”, que sumó una acalorada discusión que suma más de 700 comentarios, o ese otro video donde habla del último día que vivió Maximiliano de Habsburgo o una más sobre la Malinche.

“En los medios digitales hay muchísima información y muchísimas opiniones, pero no todas son verdad ni todas están fundamentadas en algo serio académicamente. Cuando hice el video sobre el nombre de México tuvo muchísimas vistas y se suscitaron varios pleitos entre algunas personas de índole hispanista y de índole indigenista, esos debates suscitan una controversia muy fuerte, aunque por supuesto nunca fue mi intención”.

En el otro lado de la moneda están esos videos que efectivamente logran captar la atención de quien los ve, en especial de los jóvenes. Brito se sorprende aún del interés que despierta conocer acerca de los libros, pero no sólo de su contenido, sino de su conservación, encuadernación o tratamiento. Uno de sus videos más vistos se refiere a los tatuajes de fuego en los libros, uno más los secretos que los encuadernadores escondían en un ejemplar o, incluso, a los utensilios esenciales para mantener en buen estado una biblioteca.

“He recibido comentarios de jóvenes, muy jóvenes, de 12, 13 años que han visto el trabajo que hago con mis hijos y les han parecido muy interesantes. Me preguntan dónde pueden buscar más información o qué pueden leer para determinado tema que les apasiona. Yo les respondo y les digo busca tal cosa o haz tal cosa, también he ido a muchos lugares como Argentina o aquí mismo en diversos estados de México me han llamado, esto se convierte en una plataforma para poder difundir en lo personal y también de manera institucional los trabajos que hacemos”.

Antes de crear contenido, el investigador consultaba las redes sociales de manera casual, nunca de manera tan acuciosa, su incursión como tiktoker, sin embargo, demanda atención y tiempo, quizás más del que el guardián de la colección

BALTAZAR BRITO en una imagen tomada de uno de sus célebres videos sobre la imprenta.

de códices mexicanos más importante puede destinar. En los últimos meses, la organización de diferentes exhibiciones, una en México que traerá el Códice Azcatitlan de París, y otra en la Ciudad Luz con el Códice Boturini, le han dejado sin espacio para alimentar sus cuentas.

Aun así, el etnohistoriador espera seguir nutriendo su espacio: a los temas de códices, historia de México, manuscritos, paleografía, piensa agregar historias de vida, basado en su propia experiencia. Uno de sus últimos videos trata de desmontar la falsa idea de que estudiando historia “la gente se muere de hambre”.

“Quise estudiar lo que me gustaba y todo lo que me decían no resultó así, ahí trato de explicarlo”. En los siguientes videos, “hablaré de ciertas experiencias como maestro; también quiero compartir canciones, porque soy músico”, concluye.

Tras la pantalla

Más allá de las redes, está la especialización.

Brito es director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) .

Se especializa en el estudio de códices mesoamericanos y documentos coloniales.

Su trabajo se basa en la interpretación y paleografía. Es autor de diversas obras sobre códices antiguos.

CORTESÍA

Más sobre él

Estudió Interpretación, Lengua y Literaturas Hispánicas y Teatro y Artes.

Tiene más de 800 mil seguidores en TikTok y más de 228 mil en Instagram.

Escribió cuatro libros de narrativa Señales de vida (2015),Lázaro (2023),Querido Quetzalcóatl (2024) y Antigüedades futuras (2024).

Con su libro de ensayo Strauss quería pastel obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven José Luis Martínez en 2018.

Es autor de Manual del español incorrecto.Contra el espejismo del ‘buen español (2024),donde cuestiona la idea de que existe un español puro y Cómo mentir en internet.Guía para triunfar en la era de la posverdad (2025), un ensayo sobre desinformación,teorías conspirativas y pensamiento crítico en la era digital.

Adrián Chávez también es sommelier de té,una afición que aparece en sus redes sociales y sus videos. Su postura sostiene que la lingüística estudia cómo hablan realmente las personas,mientras que las normas responden a convenciones sociales y contextos específicos.

Gran parte de su contenido gira en torno al clasismo lingüístico,la diversidad del español y la divulgación científica del lenguaje.

Un nuevo escenario PARA HABLAR DEL LENGUAJE

ADRIÁN CHÁVEZ comenzó a realizar videos durante la pandemia, su intención nunca ha sido ceñirse exclusivamente a los críterios de lo correcto o lo incorrecto.

El escritor y divulgador lingüístico, convierte el español en una conversación cotidiana desde las redes sociales, a través de videos que combinan humor, conocimiento académico y ejemplos cercanos

Una taza de té sobre el escritorio, una cámara encendida y un libro, una película, una palabra o una duda, así comienzan muchos de los videos de Adrián Chávez (Estado de México, 1989), un lingüista, traductor y divulgador que encontró en TikTok e Instagram un nuevo escenario para hablar del lenguaje, el cine, la cultura y los detalles de la vida cotidiana que revelan cómo nos relacionamos con el mundo. Con un tono cercano, el también autor de Strauss quería pastel toma frases cotidianas, palabras que se escuchan en la calle o discusiones que circulan en internet y las convierte en pequeñas clases de lingüística, sin aparecer como un profesor que dicta reglas, sino como alguien que invita a observar el idioma con curiosidad y a preguntarse de dónde viene una expresión, por qué la consideramos incorrecta o quién decidió que una forma de hablar tiene más valor que otra.

Ese es el centro de su trabajo.

Conocido en redes sociales como @NoCha vezNada, el joven mexicano convirtió la lingüística en un tema de conversación cotidiana de miles de personas. Sus videos, que combinan humor, ejemplos sencillos y conocimiento académico, desmontan mitos sobre el español, explican el origen de las palabras y cuestionan una de las ideas más arraigadas, y en ocasiones erróneas, sobre el idioma, como “que existe una única manera correcta de hablar español”.

Algunos libros

lo aprendido en las academias: “La discusión lingüística es mucho más interesante que preguntarnos si una palabra está bien o mal dicha".

Por ejemplo, la expresión “¿ya te desayunaste?”, una frase común que algunas personas consideran incorrecta: “Si alguien dice que está mal, mi primera pregunta es: ¿por qué? Desde la lingüística esa construcción tiene una explicación perfectamente válida. Lo que ocurre es que muchas veces confundimos la norma escolar con el funcionamiento real de la lengua”, dice.

Así, busca poner las reglas en contexto y reconocer que existen espacios donde una norma académica es necesaria, sin embargo, también cuestiona que las normas sean utilizadas para juzgar la inteligencia, educación o valor de una persona. “El español no puede entenderse como un sistema uniforme. No existe un solo español, existen muchos españoles que responden a la región, al contexto social, a la identidad y a la historia de quienes los hablan”, explica.

“Hacer divulgación lingüística en redes sociales implica competir contra miles de estímulos, ya que un usuario decide en cuestión de segundos si continúa viendo un video o desliza la pantalla”. Para Chávez, ese reto no significa abandonar la profundidad, sino encontrar nuevas formas de contar.

“Fue bastante accidental. Abrí TikTok por curiosidad durante la pandemia y respondí un video sobre lenguaje incluyente. Ese video se vi ralizó, la gente empezó a hacer preguntas y yo simplemente seguí respondiéndolas”, cuenta en entrevista con El Heraldo de México sobre el inicio de su labor de divulgación en redes sociales.

Así, lo que comenzó como una respuesta es pontánea se transformó en una comunidad inte resada en mirar la lengua desde otra perspectiva. Hoy, sus seguidores no solo le preguntan sobre gramática o etimologías, también buscan entender por qué ciertas palabras provocan re chazo, cómo nacen los prejuicios lingüísticos o por qué una forma de hablar puede convertirse en motivo de discriminación.

Detrás de la sencillez de sus videos hay una trayectoria que combina literatura, traducción, docencia y estudio del lenguaje ya que Chávez es lingüista, traductor y escritor, estudió Interpretación, así como Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM, y desarrolló una carrera donde conviven la creación artística y la divulgación.

También es autor de libros de narrativa, ensayo y divulgación, entre ellos Manual del español incorrecto. Contra el espejismo del ‘buen español’, un libro en el que cuestiona la idea de que la lengua pueda dividirse entre expresiones aceptables y expresiones rechazadas. Su propuesta parte de la premisa de que el español es una lengua viva que cambia con las personas que la utilizan.

“Los criterios de lo correcto y lo incorrecto no son criterios lingüísticos; son criterios sociales que funcionan en determinados contextos”, explica Chávez, cuyo trabajo consiste en desmontar

Examina desde el humor los mitos sobre lo correcto.

Aborda fenómenos y controversias actuales del español.

“La dificultad de la divulgación es convertir conocimiento especializado en conocimiento accesible para el público. En redes, además, hay que lidiar con la inmediatez, el algoritmo y la enorme competencia por captar la atención”, reitera.

Sin embargo, explica que su experiencia como escritor y traductor le ha servido para entender una regla fundamental que “el mensaje siempre depende de quien lo recibe”.

“Si las personas deciden en dos o tres segundos si se quedan viendo un video, hay que aprender a jugar con esas reglas sin sacrificar el contenido”. Por eso, sus videos tienen una estructura clara: una pregunta que engancha, una explicación que rompe una idea preconcebida y una conclusión que deja al espectador pensando.

Para él, las redes sociales no están destruyendo el español, sino mostrando una nueva etapa de su evolución: “No creo que las redes empobrezcan el lenguaje, más bien creo que lo transforman. El español lleva más de mil años cambiando y seguirá haciéndolo. Cada nueva tecnología trae nuevas palabras y nuevas formas de comunicación”.

Desde su perspectiva, cada generación ha creído que la siguiente está deteriorando la lengua, pero, la historia demuestra que los idiomas sobreviven precisamente porque cambian.

Otro de los aspectos que distingue el trabajo de Chávez es que sus videos no terminan cuando se publica el contenido, ya que la conversación continúa en los comentarios, donde miles de personas comparten dudas, experiencias familiares y recuerdos relacionados con su forma de hablar.

OPINIÓN

ESCRIBIR CON LUZ

CYNTHIA MILEVA

@cynthiamileva

El Julio de las dos Fridas II

A pesar de que la pintura fue su principal herramienta, la artista mexicana también queda revelada en las fotos que de ella existen

De pocos artistas se sabe tanto como de Frida Kahlo.Conocemos de su puño y letra diarios personalísimos,expedientes clínicos,su ropa y su lecho en residencias de puertas abiertas. Poseemos la historia no solo de su árbol,sino de su bosque genealógico completo y,por supuesto, la punta del iceberg: su obra.Como si no bastara,nos desbordan las reinterpretaciones de quienes juraron conocerla,biografías desmesuradas,un cine que tira de hilos a veces creativos y otros desgastados,además de suficientes libros para llenar un ala de Arte,Novela y, seamos honestos,Mercadotecnia.

Frida mutó de signo a símbolo.

Aquella joven que cultivó la mirada entre los artilugios paternos y la paciencia del papel revelado dio el vuelco inevitable hacia el mito.

Hoy,como un espejo de doble reflejo,la imagen del icono nos bifurca en la metáfora de “la otra”: por un lado, la Frida creadora; por el otro,la que habitamos directa o indirectamente al continuar el recorrido por las páginas de Frida Kahlo: sus fotos (RM/Hilda Trujillo).

Aunque este espacio es de pura imaginería,me gustaría compartir,como un camino de migas de pan, algunas fotos bárbaras de este volumen: En los autorretratos de su padre ya está ella presintiéndose.

La hermosa toma de una Friduchis de vestidos largos y un xoloitzcuintle,lograda por Lola Álvarez Bravo,sintetiza la atmósfera viva de su santuario en Xochimilco.

En Juguetes populares,una de las raras imágenes firmadas por la propia artista,una muñequita yace junto a una carreta; parece ingenua,pero bajo su contexto resulta perturbadora.

Para él, esa interacción es parte fundamental de la divulgación: “No veo mi trabajo como suplir lo que alguien no aprendió en la escuela, sino como acercar conocimiento especializado a gente que no tiene por qué ser experta en lingüística”.

“Mientras mayor es la audiencia, mayor es la responsabilidad. Una cosa es opinar y otra hacer divulgación. Si estás divulgando, debes sustentar lo que dices y ser transparente respecto a tus propios sesgos”, comparte.

Desenmaraña el entramado de las fake news

Su postura también atraviesa debates actuales como el lenguaje incluyente, donde propone mirar el fenómeno desde la lingüística antes que desde la confrontación: “El hecho de que sea un uso político de la lengua no lo hace bueno ni malo. Es un fenómeno lingüístico que la lingüística observa y trata de comprender”.

“No existe un solo español; existen muchos españoles”, concluye.

En la toma neoyorquina de 1935,el desnudo parcial de su espalda entre pliegues de tela la transforma en una odalisca cuyo cuerpo,aun herido,no pierde sensualidad.

Destacan también los retratos de sus muñecas y mascotas —leídos casi siempre como sustitutos de un anhelo materno— y,por supuesto,la foto de Diego donde estampó su labial rojo para la posteridad.

Finalmente,en el retrato familiar de su madre de 1890 (capturado por Ricardo Ayluardo),la unión cultural, las mujeres y la pose nos lo confirman: ¡ahí están las dos Fridas!

Coexisten en ella ambas realidades: la intimidad plateada y el fetiche tecnicolor que conquistó las vitrinas internacionales.

En este reencuentro sobre papel,lejos del estrépito mediático,la pintora de postal se diluye para permitir asomarnos a su álbum personal y dejarnos la certeza de que,mucho antes de sostener el pincel,Frida ya sabía manejar la luz.

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