Skip to main content

CUPULA_23062026

Page 1


Suplemento Semanal

MARTES 23

heraldodemexico.com.mx

LA RENOVACIÓN es una de la banderas que enarbolan en el siglo XXI para seguir aportando música al mundo.

Los sonidos y silencios de

del Conservatorio Nacional de Música

MTRO. ISRAEL CRUZ OLALDE

SUBDIRECTOR ACADÉMICO DEL CNM

Gracias al pensamiento de la ilustración, la naciente patria mexicana tuvo la necesidad de conducir a su población a mejores modelos de educación, alguien pensó: si queremos ser libres de verdad, necesitamos escuelas. Y si queremos escuelas, necesitamos música. Así, el joven Michoacano, Mariano Elizaga reunió a otros amantes del arte y encendió la primera chispa en 1825: una sociedad para estudiar música sin sotana ni palacio. No tenían edificio, ensayaban en una casa cualquiera, pero tenían algo más sólido que las paredes: ganas de enseñar, voluntad de compartir y el sueño de formar músicos mexicanos para una Nación nueva. Aunque esa primera escuela duró poco, dejó plantada una semilla que nadie volvió a arrancar. El siglo XIX fue como un gran taller donde México probó de todo. Era un país joven mirando a Europa y diciendo: “si ellos pueden, nosotros también”. Así, hubo pianistas que brillaban, voces que llenaban teatros, compositores que escribían óperas como si hubieran nacido en Milán. La música de ese siglo se sostuvo sobre cuatro pilares: la gente que quería escuchar, el dinero que hacía posible el boleto, los maestros que sabían enseñar oficio, y la idea de que el arte debía llegar a más casas, no solo a los palacios. El Teatro Principal se volvió el corazón de la ciudad. Ahí se juntaba quien podía pagar el abono mensual y quien ahorraba para una noche especial. Ahí sonaba la ópera, pero también los himnos de fiesta patria. Y en las casas,

Forjada junto a la construcción cultural del país, de la mano de grandes figuras de la música, la escuela busca actualizar sus modelos de enseñanza, fortalecer la investigación y abrir nuevos espacios para la creación musical contemporánea

Datos clave

Suma de voluntades fue vital para su fundación

La institución fue impulsada por músicos, médicos y soñadores que entendieron que una nación se mide también por sus escuelas de arte

después del trabajo, las familias abrían el piano donde principalmente las mujeres más jóvenes tocaban piezas virtuosas, aprendidas con los mejores maestros de la ciudad.

Años después, el 14 de enero de 1866 se constituyó la Sociedad Filarmónica Mexicana, integrada por 192 socios protectores —entre los que destaca Franz Liszt—, además de 160 socios aficionados, 87 socios profesores, 26 socios literatos y un socio honorario, para un total de 465 integrantes. Una vez establecida, la Sociedad organizó diversas comisiones, entre ellas las de enseñanza musical, conciertos de etiqueta y finanzas. Posteriormente, se dotó a la institución de los recursos necesarios y se buscó un espacio adecuado para la instalación de un Conservatorio. Así para el 1 de julio de 1866 nació el Conservatorio de Música. Lo impulsaron músicos, médicos y soñadores que entendieron que una nación se mide también por sus escuelas de arte. Desde entonces entendió su misión: formar músicos, pero sobre todo personas. Y lo ha hecho con tres ingredientes que no han cambiado: corazón para

Se crea una sociedad para estudia música.

La escuela fue pionera en la apertura para profesionalizar a las mujeres 1825 1866

Ya con los recursos necesarios nace el CNM.

LA SEDE actual de la institución se encuentra ubicada en el poniente de la Ciudad de México.

Aniversarios

creer, manos dispuestas a enseñar hasta el final, y constancia para repetir mil veces hasta que el sonido diga la verdad. Durante las primeras décadas del Conservatorio se vieron hitos significativos para la institución, como ser nacionalizada por decreto presidencial y ser una escuela con la apertura para profesionalizar a las mujeres, entre ellas Guadalupe Olmedo, la primera mujer graduada en composición del Conservatorio Nacional de Música.

Cuando la música se puso el traje de México el siglo XX llegó con ruido de revolución, pero el Conservatorio no cerró. Bajaron alumnos, subió la incertidumbre, y aun así las aulas siguieron vivas. En la historia del Conservatorio se cuentan cientos de estudiantes, maestros, directivos que han dejado huella como Guadalupe Olmedo, primera mujer en graduarse de la carrera de composición, Julián Carrillo, que amaba la ciencia del sonido y descubrió universos entre los armónicos; Manuel M. Ponce, que bajó al pueblo, escuchó sus canciones y las vistió de gala para el concierto; José Rolón, que ganó un concurso nacional y consideraba que el Conservatorio estaba para formar profesionales y no ser tomado como un simple pasatiempo, Silvestre Revueltas que llegó como director de la orquesta del Conservatorio de la mano de Carlos Chávez, otro símbolo de la cultura musical de nuestro país. Revueltas, no copiaba melodías: las respiraba, su música era como un cuento contado a golpes, con silencios que pesan y ritmos que empujan. Los jóvenes del Conservatorio estrenaron obras que hoy suenan en todo el mundo. Era música que no dejaba a nadie indiferente. Corazón para provocar, manos para

trabajar sin descanso, constancia para convertir una orquesta de escuela en un motor poderoso.

Para la segunda parte del siglo XX, llegaron maestros que trajeron las corrientes nuevas del mundo y las mezclaron con raíz mexicana, para finales de los 70´sy en la década de los 80´s, la casa dio otro paso: nació un taller de composición donde la pregunta ya no era solo “¿esto está bien escrito?”, sino “¿qué tienes que decir?”. Ese taller fue como un laboratorio de libertad con reglas claras. De ahí salieron voces que hoy ponen a México en el mapa de la música actual.

160 años mirando al frente de aquella primera chispa en 1825, para materializarlo en 1866. El hilo es el mismo: enseñar para liberar. El Conservatorio cumple 160 años, pasillos que huelen a madera y a partituras, de audiciones con nervios en la garganta. 160 años de pianistas que hicieron vibrar el teclado, de óperas que contaron historias mexicanas, de reformas que pusieron la escuela al día, de una biblioteca que guarda la memoria más importante del repertorio musical del país, nuestros alumnos han pasado los escenarios más grandes del mundo. Y hoy miramos adelante con optimismo, porque la memoria no sirve si se queda en foto antigua, sirve si la usamos de trampolín. El Conservatorio tiene 160 años y hoy asume un compromiso claro: ponerse al día para enfrentar el siglo XXI con toda conciencia y responsabilidad de las nuevas generaciones. Ponerse al día es revisar los planes de estudio sin perder el rigor que nos hace fuertes. Es abrir espacios donde la tecnología y la música se abracen: estudios de grabación, laboratorios de sonido, herramientas digitales. Es investigar más y

INTÉRPRETES y directores egresados nutren los escenarios nacionales.

Los orígenes

Los mejores talentos fueron fundamentales.

1866

Se constituye la Sociedad Filarmónica Mexicana.

192

Socios protectores tenía, entre ellos Franz Liszt.

mejor para que México se escuche, se estudie y se cuente desde dentro. Es tender puentes con la industria, con la creación de hoy, con la gestión de proyectos culturales. Es cuidar a las personas: que estudiar y enseñar aquí sea sano, justo e incluyente. Es hacer que todos los conjuntos instrumentales, los coros, la big band jazz y la música electrónica vivan bajo el mismo techo y se respeten como partes de un mismo cuerpo. Empezamos con soñadores en 1825 y 1866. Nos sostuvieron directores que supieron leer su época. Nos habitan maestras, compositores y alumnos que decidieron que México no iba a callar. Por eso esta casa no es vitrina, es taller y puerta abierta. Es el lugar donde México ensaya su mañana, nota tras nota. 160 años de camino recorrido. Un solo propósito: renovarnos para que la música de México suene cada vez más fuerte, más libre y más diversa en el siglo XXI.

DESDE SILVESTRE Revueltas hasta Mario Lavista, el CNM ha tenido a grandes maestros mexicanos.

OPINIÓN

ANÓNIMO ERA UNA MUJER

MELISSA MORENO CABRERA

@melissototota

Lo que no aparece en la foto

La fotógrafa Anaí Tirado Miranda explora los vacíos de la memoria y las historias que fueron excluidas de los álbumes y relatos familiares

Hay personas que desaparecen dos veces: primero de la vida cotidiana y después de la memoria.Un día dejan de mencionarse en las conversaciones familiares; más tarde desaparecen de las fotografías,de los relatos y de los recuerdos; y con el paso del tiempo, nadie parece saber exactamente quiénes fueron.

La artista visual y fotógrafa mexicana Anaí Tirado Miranda ha dedicado buena parte de su trabajo a explorar esas ausencias.

Sus proyectos se han movido entre la memoria,el género y la violencia contra las mujeres,siempre con una pregunta de fondo: ¿qué ocurre con las historias que dejan de contarse?

En una época saturada de imágenes,su mirada se dirige precisamente hacia aquello que no quedó registrado o que fue borrado con el paso de los años.

Su más reciente fotolibro,Para ser como todos,nació de una investigación personal.Tirado reconstruye la historia de Esther,su bisabuela,una mujer que fue apartada de la memoria familiar debido a una relación con un hombre casado.

Con el tiempo se fueron perdiendo fotografías,referencias y testimonios sobre ella.A partir de ese vacío,la artista construye una narrativa visual que combina imágenes de archivo,fotografía contemporánea,texto e inteligencia artificial,para recuperar fragmentos de una historia que parecía destinada al olvido.

La historia de Esther termina abriendo una pregunta más grande: ¿cómo recuerdan las familias su propio pasado?

Los álbumes guardan recuerdos,pero no cuentan todo. Algunas fotografías permanecen,otras se pierden; algunas historias se transmiten de generación en generación y otras simplemente dejan de contarse.

Esa exploración ha convertido a Anaí Tirado en una de las voces más interesantes de la fotografía mexicana contemporánea.Su trabajo dialoga con una generación de artistas que han encontrado en los archivos familiares un territorio para cuestionar las formas en que operan el poder, los prejuicios y las normas sociales.

No es casualidad que Para ser como todos haya recibido el Primer Premio en la categoría de Obras Inéditas de los Photo Frome 2025 Photobook Award y haya sido seleccionado para encuentros especializados de fotografía en Portugal y Grecia. Son distinciones que hablan de la fuerza de una obra que parte de una historia familiar para abordar temas universales como la memoria,el olvido y la identidad. Al terminar el libro es difícil no pensar en las propias fotografías familiares.En las personas que aparecen en ellas, pero también en las que ya no están.En las historias que se siguen contando y en aquellas que se fueron perdiendo con el tiempo.Porque a veces una ausencia puede decir tanto como una fotografía.

FOTOS: CORTESÍA E INBAL

PEl Conservatorio Nacional de Música busca dialogar con el presente

ara Gladys Zamora, directora del Conservatorio Nacional de Música, la conmemoración representa una oportunidad para mirar hacia adelante. Si durante décadas fue identificado principalmente como un espacio para la formación de intérpretes, hoy busca responder a un entorno profesional cada vez más complejo, en el que la música dialoga con la investigación, la docencia, la tecnología y otras disciplinas artísticas. La revisión del plan de estudios, la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas, el fortalecimiento de áreas como la música contemporánea, la reivindicación del repertorio mexicano y la construcción de espacios más equitativos forman parte de una ruta que intenta mantener vigente una tradición de siglo y medio sin renunciar a las transformaciones del presente. En entrevista, la directora de la institución habla de los desafíos que enfrenta el CNM, del perfil de los músicos que busca formar y de la manera en que el Conservatorio pretende escribir un nuevo capítulo de una historia que lleva 160 años en construcción.

La escuela fundada en 1866 conmemorará su aniversario con conciertos, actividades académicas, ópera, música contemporánea y una revisión de su proyecto formativo. Ante ello, Zamora plantea que el reto ya no es formar únicamente intérpretes para una orquesta, sino músicos capaces de desenvolverse en un campo profesional diverso, con el reto de la creación y las nuevas tecnologías, la investigación, la docencia y los diálogos interdisciplinarios.

A 160 años de su fundación, la institución se encuentra en un momento de celebración, pero también de revisión y replanteamiento. Conmemora su aniversario con una programación artística y académica que se extiende el resto del año

EL 1 de julio de 1866, la escuela fue fundada por iniciativa de la Sociedad Filarmónica Mexicana

Ha destacado como docente. Sobre ella

Gladys Zamora-Pineda es licenciada en Música (Musicología) por el Conservatorio de las Rosas. Ha colaborado con el programa de posgrado en música de la UNAM.

Para Zamora, más allá de la conmemoración, la fecha también funciona como una oportunidad para reflexionar sobre el papel que hoy desempeña una de las escuelas de música más antiguas y emblemáticas del país. Mientras prepara actividades, destaca el 25 de junio, el Taller de Ópera del CNM, dirigido por la maestra Teresa Rodríguez, quien presenta una selección de arias del repertorio operístico; el 1 de julio se realiza un concierto especial en el Auditorio Silvestre Revueltas a cargo de la Orquesta de Clarinetes y el Coro del CNM, con un programa que incluye Carmina Burana, de Carl Orff. En el ámbito académico, del 22 al 24 de septiembre se lleva a cabo el ciclo "El CNM en la historia sonora de nuestro país", con la participación de especialistas del Conservatorio, del CENIDIM y de la UNAM. Además, la institución revisa su plan de estudios y redefine los perfiles de formación de sus estudiantes.

Para noviembre, el Conservatorio recibe la visita de Tambuco y, como cierre de la programación, en diciembre se presenta puesta en escena de una ópera en colaboración con distintas instancias del INBAL.

¿Qué aspectos de su historia consideras que siguen definiendo a la institución?

160 años se dicen pronto, pero significan muchas cosas, yo no quiero dejar de recalcar que estamos

en la escuela con mayor tradición musical de nuestro país, justo ahí es donde la cifra detona Tenemos una escuela que ha formado por más de un siglo a los músicos, artistas, compositores, docentes, que nutren la música de nuestro país. Somos un referente para el país y cada año recibimos estudiantes de muchos lugares, no solo de la Ciudad de México; estar en el conservatorio es saber que entrarás a una institución donde puedes formarte con los más altos niveles Una de las cosas que para mí es importante señalar es que no solo es venir a formarte en la interpretación porque hoy entendemos que el campo musical es diverso y cuenta con diversos perfiles, es una de las cosas que están sucediendo. En este país, donde la carrera artística suele enfrentarse a una incertidumbre laboral permanente, es decir, no significa que no ocurra, pero vaya que sí, hay incertidumbre, es importante la formación

¿Qué significa estudiar música de manera profesional?

Es una de las cosas que hemos estado trabajando desde que estoy en la dirección, por un lado, está la parte de la tradición que nos enriquece y que significa mucho para el Conservatorio, que nos permite situar y resignificar el espacio en el que

estamos, pero que por otro lado no podemos obviar el momento actual del campo laboral artístico al que saldrán nuestros egresados. Entonces creo que es importante tener en cuenta que el campo laboral ha cambiado y que eso a nosotros nos pone el reto enfrente de dotar a nuestros estudiantes de nuevas herramientas, y esas nuevas herramientas justamente implica que no solo saldrán a ser intérpretes de una orquesta, y creo que eso es uno de los paradigmas que hemos estado cambiando en el Conservatorio. Además de la formación que reciben como intérpretes, estamos buscando también formar a nuestros estudiantes con otros recursos, como trabajar con nuevas tecnologías, como entender otros espacios disciplinares y transdisciplinares, a pensar también en la investigación, en la docencia; ahí es donde está el reto, prepararlos para un mundo que está cambiando constantemente.

Fue de las primeras instituciones donde las mujeres pudieron tener un título profesional,¿cómo es hoy esa realidad para las mujeres en la formación musical y en los espacios de liderazgo también? Claro, pues yo creo que estamos en un momento muy favorable donde los cambios son muy palpables, justo como mencionas, el Conservatorio fue la primera institución que otorgó un título profesional a las mujeres y hace unos años se hizo una investigación muy detallada donde se pudo obtener este dato, fue una tesis que se hizo por una musicóloga y pudimos confirmar todos estos datos. Más allá de eso, creo que lo que se ve en el Conservatorio es que tenemos una genealogía larguísima de mujeres que se han dedicado de manera profesional a la música, y eso, aunque cada vez estamos en un momento de cambio, creo que ha tenido un linaje ininterrumpido de mujeres compositoras, intérpretes, docentes. También creo que hoy estamos en un momento donde la escuela alberga muchos referentes para las nuevas generaciones, es decir, contamos con una directora de orquesta, pues de alguna manera mi puesto como directora supongo

que también refleja un referente para nuestros estudiantes, y además puedo decir, por ejemplo, que hoy en la cátedra de guitarra, que era normalmente un espacio mayoritariamente masculino, hoy tenemos muchos estudiantes profesionalizándose en la interpretación de la guitarra, entonces creo que el cambio es un referente que hoy mismo se encuentra en el Conservatorio Nacional.

Pero aún hay un trecho largo por seguir recorriendo hacia una ruta más equitativa,¿cierto?

Sí, sin duda. Uno de los datos contundentes que te puedo compartir es que nuestra matrícula es prácticamente equitativa, tenemos un número semejante de estudiantes hombres y de estudiantes mujeres, sin embargo, como lo dices, todavía hay espacios que no alcanzan la paridad de género, y pues claro que es un espacio para seguir trabajando.

¿Cuáles podrían ser los desafíos que enfrenta la institución con tanta tradición?

A ver, yo creo que el interés por el arte, el interés por dedicarte a la música, es algo que tenemos que

CREO QUE UNA DE LAS COSAS

Pero, por otro lado, hemos empezado a fortalecerlos en otros espacios que dialogan con la cultura, por ejemplo, con actividades que se vinculan con el teatro, pero también con espacios que están dedicados a la investigación, a fomentar un pensamiento crítico sobre la propia práctica artística, y creo que ahí es donde está el cambio, donde se puede fomentar el interés en los estudiantes y en los nuevos ingresos.

Y supongo que entonces eso ha implicado otras maneras de enseñar música,y una actualización propia de la institución,frente al mundo de hoy. Sí, sin duda. Estamos en ese proceso. La visión es ésta que te acabo de comentar, este cambio en la manera de enseñar, en poder tener otro tipo de perspectivas también en la formación del estudiante, y ahorita estamos trabajando en una revisión del plan de estudios.

¿Y qué se está tomando en cuenta para esa revisión del plan de estudios?

OPINIÓN

Breve

EL TIEMPO DE LAS LETRAS

IVANA VON RETTEG

@ivana_von_retteg

historia sobre el futbol

LOS ALUMNOS están ampliando sus intereses profesionales, no sólo buscan estar en una orquesta.

QUE LA TECNOLOGÍA ESTÁ AQUÍ PARA

QUEDARSE

seguir fomentando desde muchos espacios, pero lo que creo que está sucediendo hoy en el Conservatorio, es entender que el campo musical es diverso, y que entonces el interés puede llegar desde diversos aspectos. Una de las cosas que han sido significativas en los cambios que yo he visto, por ejemplo, es la reivindicación que ha tenido la música mexicana. Hoy hemos empezado a generar un nicho de intérpretes que se dedican de lleno a contar la historia musical de nuestro país, y cuando digo contar, es contarla desde el escenario. Y estoy segura de eso es uno de los espacios muy importantes a ponderar. Hemos encontrado un nicho por toda la historia que tiene nuestra escuela para permitir a nuestros estudiantes especializarse en la música mexicana de conciertos, que es algo único que está sucediendo en el país, entonces creo que ese podría ser un foco muy interesante de interés para nuestros estudiantes.

Cómo dialogamos hoy con nuevos espacios. Es decir, el plan de estudios ya no está centrado en que nuestros estudiantes salgan a ser intérpretes de una orquesta, que habrá quien pueda ir por ese camino, pero hoy el campo es muy plural. Por otro lado, también ha sido importante dialogar con todos los espacios de la comunidad para sondear diagnósticos y saber cuáles son las inquietudes de los estudiantes, de las estudiantes, de los y las docentes. Evidentemente el tema de la tecnología está sobre la mesa, el cómo podemos empezar a dialogar y a trabajar con las nuevas herramientas tecnológicas, cómo se incorpora esto a la interpretación, a la investigación, a la docencia también, por supuesto, a la creación.

¿Qué opinas de la IA y la música? Creo que una de las cosas que tenemos que aceptar y entender es que la tecnología está aquí para quedarse y que cada momento estaremos dialogando con ella. Además, la manera en la que hoy la tecnología cambia y se transforma, pues creo que es un proceso acelerado que no habíamos visto en otras generaciones. Creo que de unos años para acá los cambios tecnológicos van muy acelerados. Entonces, es algo que tenemos que asimilar, con lo que tendremos que aprender a trabajar.

Sin duda, las nuevas herramientas compositivas son algo de lo que tendremos que dotar a nuestros estudiantes, pero pienso que el arte, particularmente la música, tiene una semejanza con el deporte. Y a lo mejor tú puedes ver un partido donde está jugando gente que no es real, que puede haber sido generada por inteligencia artificial. Pero el placer y la experiencia y lo que te da a ti entrar a la cancha y poder lanzar una pelota, batear un balón, es insustituible.

Cada cuatro años los ojos del mundo miran la misma cancha.Ningún otro deporte tiene la capacidad de movilizar emociones colectivas a semejante escala.El futbol es hoy un fenómeno global que tuvo sus inicios mucho antes de los estadios modernos,las transmisiones televisivas y las estrellas multimillonarias.Aunque se dice que nació en Inglaterra,a lo largo de la historia numerosas civilizaciones desarrollaron juegos basados en el control de una pelota mediante los pies.En la antigua China se practicaba el cuju.La UNESCO ha reconocido esta práctica como uno de los antecedentes más antiguos del futbol moderno.Los griegos desarrollaron el episkyros y los romanos el harpastum.En Mesoamérica también florecieron complejas tradiciones relacionadas con el juego de pelota.Los mayas,mexicas y otros pueblos desarrollaron prácticas deportivas ligadas a sus concepciones religiosas y políticas. El verdadero punto de partida del futbol contemporáneo se encuentra en la Inglaterra del siglo XIX.Distintas regiones británicas practicaron versiones locales del juego,pero la ausencia de reglas uniformes provocaba constantes disputas cada vez que dos equipos intentaban enfrentarse.El 26 de octubre de 1863 representantes de varios clubes y escuelas se reunieron en la Freemasons' Tavern de Londres para establecer un reglamento común.Así nació la Football Association,la organización que daría origen al futbol moderno.

A finales del siglo XIX,Gran Bretaña era la principal potencia económica y naval del mundo.Ingenieros,comerciantes,diplomáticos y marineros británicos viajaban constantemente entre continentes.Con ellos viajaba también el futbol.En los puertos de América Latina,Europa continental,África y Asia comenzaron a surgir clubes fundados por comunidades británicas.En Argentina,por ejemplo,llegó a través de los trabajadores ferroviarios ingleses.En Brasil fueron comerciantes y empresarios quienes impulsaron su práctica.Lo mismo ocurrió en numerosas regiones del mundo.

El crecimiento internacional del deporte hizo necesaria una organización que coordinara las competencias entre países.En 1904 se fundó en París la Fédération Internationale de Football Association,mejor conocida como FIFA cuyo objetivo era unificar reglamentos y facilitar los encuentros internacionales. Y fue dentro de estos encuentros que nacieron de una en una las leyendas de futbol que dejarían su nombre.

Pelé convirtió a Brasil en potencia futbolística.Diego Armando Maradona y su actuación en el Mundial de México 1986 sigue siendo considerada una de las más extraordinarias en la historia del deporte.En un mismo partido fue capaz de marcar tanto el polémico gol conocido como "La mano de Dios" como el llamado "Gol del siglo”.Lionel Messi y Cristiano Ronaldo protagonizan una rivalidad histórica comparable a las grandes disputas deportivas de todos los tiempos. El futbol profesional representa una industria multimillonaria.Las grandes ligas generan ingresos impresionantes. Los derechos de transmisión alcanzan cifras astronómicas. Los clubes más importantes tienen audiencias globales y los futbolistas se han convertido en algunas de las figuras públicas más reconocidas del planeta.90 son suficientes para provocar alegría,tristeza,esperanza o desesperación.Es un deporte que tiene capacidad para generar identidad.Y aunque ciertamente vivimos en un mundo fragmentado,durante un partido de futbol las fronteras se difuminan.

GUADALUPE

Egresada

del Conservatorio

Nacional de Música en 1875, fue una de las primeras compositoras profesionales de México y dejó una obra pionera para piano, voz, cámara y orquesta

OLMEDO, pionera de la composición

REDACCIÓN

La historia de la música mexicana del siglo XIX suele contarse a través de figuras masculinas que ocuparon los escenarios, dirigieron instituciones y consolidaron la vida musical del país. Sin embargo, entre esos nombres destaca el de Guadalupe Olmedo, pianista, compositora y maestra que abrió un camino inédito para las mujeres dentro de la creación musical académica mexicana. Originaria de Toluca, Guadalupe Olmedo desarrolló desde temprana edad una notable formación pianística. En una época en que la educación musical femenina estaba orientada principalmente al ámbito doméstico, decidió adentrarse en el estudio profesional de la composición, territorio reservado casi exclusivamente a los hombres.

Su trayectoria estuvo estrechamente ligada al Conservatorio Nacional de Música. Ingresó cuando la institución comenzaba a consolidarse

como uno de los principales centros de formación artística del país y estudió composición bajo la tutela de Melesio Morales, uno de los músicos más importantes del México decimonónico.

En 1875 concluyó sus estudios y presentó un examen profesional que llamó la atención de la comunidad musical de la época. Para obtener su grado entregó 15 composiciones originales de distintos géneros, una muestra de dominio técnico poco común incluso entre los

estudiantes varones. Aquella evaluación la convirtió en una de las primeras compositoras formadas académicamente en México y le valió reconocimiento por parte de la Sociedad Filarmónica Mexicana.

Su catálogo revela una creadora versátil. Escribió piezas para piano, romanzas para voz y piano, paráfrasis inspiradas en repertorio operístico, transcripciones, obras para conjuntos de cámara y partituras orquestales. Entre sus composiciones figuran títulos como

Morí!, L’ultimo fior, Caricia a mi madre, Segunda rêverie, Nocturno para piano y diversas oberturas. Particular relevancia tiene su Quartetto. Studio classico, considerado una de las primeras obras mexicanas para cuarteto de cuerdas y una referencia obligada para entender los inicios de la música de cámara en el país.

La pieza evidencia su conocimiento de las formas clásicas europeas y su capacidad para desenvolverse en géneros que pocas mujeres tenían la oportunidad de explorar en aquel momento.

Además de su labor como compositora, Olmedo desempeñó actividades docentes. A finales de la década de 1870 impartió clases de piano para señoritas en el Conservatorio, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de intérpretes y ampliando los espacios educativos destinados a las mujeres.

Su vida fue breve. Falleció en 1889, cuando todavía podía esperarse una producción artística más extensa. Sin em-

bargo, el conjunto de su obra bastó para dejar una huella significativa en la historia musical mexicana.

Durante buena parte del siglo XX su nombre permaneció relegado a catálogos y archivos. En años recientes, investigadores, intérpretes e instituciones han impulsado la recuperación de su legado mediante conciertos, publicaciones y estudios especializados que han permitido dimensionar la importancia de su aportación.

A más de siglo y medio de su egreso del Conservatorio Nacional de Música, Guadalupe Olmedo ocupa un lugar fundamental en la historia cultural del país. Su trayectoria demuestra que, incluso en un contexto adverso para las mujeres creadoras, fue posible construir una obra sólida, innovadora y capaz de trascender su tiempo. Más que una excepción dentro de la música mexicana del siglo XIX, representa una de las figuras que contribuyeron a ampliar sus horizontes y a abrir espacios para las generaciones que vendrían después.

SU OBRA fue reconocida por la Sociedad Filarmónica Mexicana.
ESPECIAL
ESPECIAL

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook