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Cupula 0906202

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Cosmogonía MUNDIALISTA

El artista Filogonio Naxín expone en el Museo Vivo del Muralismo y en el Museo de Arte de la SHCP una serie que resignifica la justa deportiva desde una raíz indígena

La serie del artista mexicano, integrada por gráfica y escultura, dialoga con el Mundial 2026 desde la lengua mazateca y la cosmovisión indígena

PROMOTORA CULTURAL/FCPYS-UNAM

La serie Cascarita llanera, nahuales en la cancha de Filogonio Naxín, realizada en 2025 con la técnica de monotipia en pigmento comprimido sobre papel algodón, grabado en linóleo y escultura en termoformado con polímero del maíz, se presenta como un corpus gráfico que dialoga con el Mundial 2026 en México.

Cada obra, nombrada en lengua mazateca —como Án México 26, Joo México 26, Kijna México 26, Niskee, Ñan México 26, Tibejnú México, Xa Jian, Xa Ku Ndayaa, Xa Lií, Xa Ningajmiee—, inscribe la serie en un horizonte intercultural donde el deporte se convierte en ritual y la gráfica y escultura en archivo de memoria.

El uso de la lengua mazateca en los títulos no es un gesto ornamental, sino un acto de resistencia cultural. Se trata de una estrategia de re-territorialización simbólica, donde el Mundial, evento global, se resignifica desde una raíz indígena. Así, el fútbol se convierte en espacio de traducción intercultural, donde lo local se proyecta hacia lo universal.

La noción de nahual —figura que transita entre lo humano y lo animal— atraviesa la serie. En las obras, los animales sagrados (jaguar, águila, venado, ajolote) se convierten en arquetipos universales que emergen en la cancha como guardianes del rito. Es un diálogo con la tradición mesoamericana de la animalidad como mediación espiritual y con la contemporaneidad que lee al animal como metáfora ecológica y política.

Filogonio Naxín fusiona símbolos universales de la humanidad —memoria, resistencia, espiritualidad, naturaleza— con la cosmogonía mexicana, convocando a los animales sagrados como arquetipos universales. El jaguar encarna la fuerza cósmica, el águila la libertad, el venado la resiliencia y el ajolote la regeneración. Estas figuras emergen como guardianes del rito, recordando que la animalidad es metáfora de resistencia y que la naturaleza es memoria viva. El título Cascarita llanera evoca la práctica popular del futbol en espacios abiertos, pero Naxín lo transforma en ceremonia universal. La cancha se convierte en altar, el balón en símbolo de comunión, y el partido en ritual colectivo. Esta resignificación conecta con teorías del juego como acto cultural (Huizinga, Homo Ludens) y con prácticas artísticas que han explorado el deporte como fenómeno social.

La elección de la monotipia la escultura y el grabado inscribe la serie en la genealogía latinoamericana de la gráfica como herramienta crítica. Desde el Taller de Gráfica Popular hasta artistas contemporáneos, la gráfica ha sido vehículo de memoria y resistencia. En este caso, las piezas funcionan como archivos visuales que documentan cómo el fútbol se transforma en mito y cómo la cosmogonía mexicana se proyecta en un

Cascarita Llanera,

Nahuales en la Cancha de Filogonio Naxín

LA OBRA Equipo México 26, grabado en linóleo de 2026.

evento global. Esta serie es un manifiesto gráfico que une tradición y contemporaneidad, memoria y resistencia, naturaleza y espiritualidad donde lo local se vuelve global y lo ancestral se proyecta hacia el futuro.

El Mundial 2026, con México como sede, es escenario de interculturalidad. La obra de Naxín propone que el futbol, más allá de fronteras, es un lenguaje común que puede resignificarse como ceremonia universal.

remiten a los nahuales mexicanos.

Con sentido

Cascarita llanera evoca la práctica popular del futbol en espacios abiertos.

La serie reflexiona en un diálogo donde el deporte se convierte en ritual y la gráfica en archivo de memoria. Naxín propone el futbol como ceremonia universal.

Cascarita llanera, nahuales en la cancha convierte el Mundial 2026 en México en un ritual gráfico. El futbol, resignificado como ceremonia, se transforma en puente entre culturas y memorias. Los títulos en lengua mazateca, los animales sagrados como arquetipos universales y la gráfica como archivo crítico hacen de esta serie un manifiesto intercultural que une tradición y contemporaneidad, memoria y resistencia, ritual y juego.

Año de elaboración de las piezas.

Veces ha sido México sede del Mundial. 2025 3

EN LA imagen, el artista con una de sus obras, que
EL JUEGO del ajolote (Titsiska Chuu Nanda), escultura en técnica mixta.
FOTOS LESLIE PÉREZ

COSMOVISIÓN

La juega de local

El Museo Vivo del Muralismo

presenta 35 obras de Filogonio Naxín, que reinterpretan el futbol desde la cosmovisión mazateca. Abre el 10 de junio con entrada gratuita

GLORIA FALCÓN MARTÍNEZ

DIRECTORA DE PROYECTOS EDUCATIVOS Y RESPONSABLE DEL MUSEO VIVO DEL MURALISMO

EEn sus inicios

Empezó a dibujar siendo aún niño. Se inspiró en las historias de nahuales de su pueblo.

Llega a CDMX en 2013.

l Museo Vivo del Muralismo de la Secretaría de Educación Pública presenta la exposición temporal Cascarita llanera. Nahuales en la cancha. La muestra integrada por 35 obras del artista mazateco Filogonio Naxín explora el futbol como un espacio de encuentro entre memoria, identidad y cosmovisión indígena. A través de monotipias, grabados y piezas en técnica mixta, la muestra propone una mirada que trasciende la competencia deportiva para reflexionar sobre el juego como práctica comunitaria, ritual colectivo y expresión cultural viva. La muestra permanecerá abierta al público de manera gratuita a partir del 10 de junio y hasta la primera semana de agosto, en República de Argentina 28, Colonia Centro Histórico de la Ciudad de México. Nacido en Mazatlán Villa de Flores, Oaxaca, Filogonio Naxín cuenta con una formación como artista visual por la Universidad Autónoma Benito Juárez, su trayectoria se distingue por la constante experimentación de materiales, técnicas y narrativas vinculadas a la cosmovisión mazateca.

EN LA imagen, el grabado en linóleo titulado Jaguar México

Su obra ha sido exhibida en importantes espacios nacionales e internacionales, entre ellos el Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, el Senado de la República; así como en el Gran Palacio de París durante ArtCapital2026, la Galería Transmitter en Nueva York, la Galería Visible Records

en Virginia o en Tonantzin Gallery en Chicago, las tres en Estados Unidos.

Producida para que los visitantes disfruten en el contexto de la Copa Mundial de Futbol 2026, la exposición nos muestra que el futbol deja de ser únicamente una competencia deportiva para revelarse como una práctica cultural capaz de expresar memorias, identidades y formas de organización comunitaria. Esta mirada es afín a la vocación del Museo Vivo del Muralismo que invita a los visitantes a reflexionar sobre las expresiones culturales que conforman la vida colectiva y las múltiples maneras en que las comunidades construyen y transmiten sus saberes.

Desde la Secretaría de Educación Pública, cuyo titular el Mario Delgado Carrillo, se han impulsado iniciativas como esta, exposiciones que disponen para la juventud la riqueza artística y cultural del país. En el Museo Vivo del muralismo se considera que la expresión visual motiva a las nuevas generaciones a adoptar una vida saludable mediane el aprendizaje lúdico en los museos y realizar prácticas que los nutran y emocionen, como jugar un partido de futbol o disfrutar un museo.

Uno de los aspectos más significativos de la exposición es el uso de la lengua mazateca en numerosos títulos de las obras como, Xa xi titsiska (El jaguar juega), Nijñee (Lengualeando), Titsiska Chuu Nanda (El juego del ajolote) o Xa ku jiee ntsaa (Juego del jaguar con Quetzalcóatl). Lejos de ser un recurso decorativo, esta decisión constituye un acto de afirmación y de resistencia simbólica. Desde esta perspectiva, el Mundial es reinterpretado desde la raíz indígena que proyecta lo local hacia lo universal, convirtiendo el deporte en un lenguaje de interculturalidad y diálogo entre pueblos.

Ahora que México vuelve a colocarse en el centro de la conversación mundial a través del futbol, el Museo Vivo del Muralismo reafirma su vocación de acercar al público a las expresiones culturales que dan forma a la vida colectiva del país. A través de la obra de Filogonio Naxín, Cascarita llanera. Nahuales en la cancha, invita a reconocer que el futbol, más allá de las fronteras y la competencia, puede entenderse como un lenguaje compartido, recordándonos que los grandes acontecimientos globales adquieren nuevos significados cuando son observados desde la diversidad de los territorios y las comunidades que los viven.

Nace el artista en la Sierra Mazateca.

Años aprendió el español.

FOTOS LESLIE PÉREZ

OPINIÓN OPINIÓN

ANÓNIMO ERA UNA MUJER

MELISSA MORENO CABRERA

@melissototota

La revolución en viñetas

Marjane Satrapi probó que una historia dibujada puede desafiar al poder y perdurar

La muerte de Marjane Satrapi la semana pasada provocó una oleada de homenajes en todo el mundo.

No era para menos, su obra logró algo que pocos libros consiguen: cambiar la manera en que millones de personas entendieron un país,una revolución y el poder de las historias.

Nacida en Irán en 1969 y radicada en Francia desde los 90,Satrapi convirtió su experiencia durante la Revolución Islámica,el exilio y el regreso a su país en Persepolis, una novela gráfica publicada en 2000 que con el tiempo se transformó en un clásico contemporáneo.Lo sorprendente no fue sólo lo que contó,sino cómo lo hizo.

Durante mucho tiempo el cómic fue visto como un género menor,demasiado popular para la academia y demasiado sencillo para abordar asuntos complejos.

Satrapi ignoró esas jerarquías.

Mientras periodistas y especialistas explicaban Irán a través de conflictos,líderes religiosos y tensiones geopolíticas,Satrapi decidió contar otra historia: la de una niña que escuchaba música,discutía con sus padres,se metía en problemas y trataba de entender por qué las reglas de su mundo cambiaban de un día para otro.En esas viñetas había más humanidad que en muchos tratados sobre Oriente Medio.

No fue casualidad que eligiera el cómic,ya que a lo largo del siglo XX,la historieta se convirtió en una poderosa herramienta política porque podía llegar a lectores que nunca abrirían un libro académico.

El dibujo tiene una capacidad singular para atravesar idiomas,fronteras y contextos culturales, y cuando el poder intenta imponer su versión de la realidad,las historias personales se vuelven una forma de resistencia.

Satrapi entendió que la batalla política también se libra en el terreno de la escritura.Los gobiernos producen relatos oficiales; los artistas producen memoria.Persépolis pertenece a esa tradición de obras que desafían las versiones únicas porque obligan al lector a mirar la historia desde la experiencia humana y no desde los discursos del poder.

Más de 20 años después, Persépolis sigue siendo una de las obras más influyentes para entender la Revolución iraní.Quizá porque Satrapi entendió algo que a menudo se nos olvida: las personas conectan con las historias mucho más que con los discursos. Su legado fue demostrar que una viñeta podía convertirse en una herramienta política,capaz de desafiar prejuicios,preservar la memoria y acercar realidades que parecían lejanas.

Porque a veces una revolución cabe en un libro, y a veces ese libro está dibujado en blanco y negro.

LA OBRA se titula

México 26, monotipia, pigmento comprimido.

EN LA imagen, Xa Jian, monotipia, pigmento comprimido.

"Nombrar las piezas en mazateco es un acto de resistencia":

FILOGONIO NAXÍN

El artista visual oaxaqueño presenta Nahuales bajo la sombra de la luna y Cascarita llanera, dos proyectos concebidos en torno a la Copa Mundial de Futbol 2026, donde traslada seres de la cosmovisión indígena a la escultura, la instalación y el monotipo

POR AZANETH CRUZ

El artista mazateco Filogonio Naxín (Oaxaca, 1986) no es un aficionado al futbol, no memoriza alineaciones ni organiza sus días alrededor de un partido, sin embargo, el balón se convirtió en uno de los protagonistas de sus proyectos más recientes.

Aunque el deporte más popular del planeta parece distante de su práctica artística, el creador encontró en él una poderosa metáfora para reflexionar sobre comunidad, identidad y permanencia cultural. A propósito de la Copa Mundial de Futbol 2026, que tiene a México como una de sus sedes, Naxín desarrolló dos proyectos expositivos que dialogan entre sí desde distintos lenguajes: la escultura, la instalación y la gráfica. Por un lado, Nahuales bajo la sombra de la luna, que se exhibe en el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), propone una atmósfera donde los seres espirituales de la cosmovisión mazateca abandonan el terreno mítico para habitar espacios de convivencia colectiva y, por otro, Cascarita Llanera: Nahuales en la cancha, que abre en el Museo Vivo del Muralismo, y que traslada esa misma reflexión al lenguaje del

monotipo. Lejos de representar estadios, figuras deportivas o escenas asociadas al espectáculo profesional, Naxín imagina un universo donde los nahuales juegan futbol, observan la luna y dialogan con uno de los fenómenos culturales más globales de nuestro tiempo.

“Me interesa más el balón como objeto, su forma, su movimiento y todo lo que representa”, explica en entrevista

Entre las piezas más emblemáticas destaca Gatziná (Todos somos México), una escultura elaborada en polímero de maíz que muestra a un jaguar vestido con los colores de la Selección Mexicana, a su lado aparece un ajolote sentado sobre un balón portando una camiseta con el número 26, en referencia directa al Mundial que México albergará por tercera ocasión.

Más allá de la celebración deportiva, el artista dirige la mirada hacia aquello que ocurre fuera de las grandes competencias: “La experiencia comunitaria del juego”.

“El futbol genera comunidad, genera conversación y emociones colectivas. No es solamente la cancha o el estadio; también es la calle, la tele-

EL ARTISTA nació en el pueblo de Mazatlán de Flores, Oaxaca.

visión y la comunidad entera”, afirma. La propuesta forma parte de De ritos y tiros. Arte y patrimonio en la misma cancha, muestra colectiva organizada por la SHCP que reúne obra de artistas como Betsabeé Romero, Adolfo Mexiac, Jorge Marín, Pedro Coronel, Pedro Friedeberg,

Rufino Tamayo y Flor Minor “La luna representa el tiempo, el cambio y el tránsito. Los nahuales están en constante transformación, como si danzaran bajo ella”, explica.

La misma búsqueda se extiende a Cascarita Llanera, integrada por 21 monotipos en los que

"EL FUTBOL GENERA COMUNIDAD, GENERA CONVERSACIÓN Y EMOCIONES COLECTIVAS. NO ES SOLAMENTE LA CANCHA O EL ESTADIO: TAMBIÉN ES LA CALLE".

jaguares, águilas, ajolotes y venados se apropian de la narrativa futbolística para trasladarla al universo simbólico del artista.

“Cascarita llanera fue la que dio origen a ambos proyectos porque ahí comencé a explorar el tema del futbol desde la gráfica y después algunas imágenes pasaron a la escultura”, recuerda.

La reflexión adquiere especial relevancia en un contexto donde el acceso a los grandes eventos deportivos suele estar condicionado por factores económicos. Frente a ello, Naxín reivindica el futbol que ocurre en los pueblos, los barrios y los espacios improvisados. “En las comunidades no necesitas una cancha formal. Las porterías pueden ser piedras, ramas o cualquier cosa. Cada

UN AJOLOTE aparece en Vamos todos, monotipia elaborada en 2025.

ÁN MÉXICO 26, monotipia. DE LA serie Cascarita llanera
LA OBRA Niskee, monotipia.
JOO MÉXICO 26, monotipia.
GUILLERMO 0'GAM Y LESLIE PÉREZ

quien construye su propia cancha y sus propias reglas”, señala.

Esa dimensión cotidiana del juego, explica, conecta con otra de las preocupaciones constantes en su obra, la resistencia cultural, por lo que no es casualidad que la lengua mazateca aparezca en los títulos de las piezas y en la estructura conceptual de ambas exposiciones.

“Nombrar las piezas en mazateco es un acto de resistencia. Es una forma de mantener viva la lengua y llevarla a espacios donde normalmente no aparece”, sostiene.

En este sentido, la defensa de la lengua no es una preocupación menor dentro de la trayectoria de Filogonio Naxín, quien se ha convertido en un defensor de su cultura a través de compartir su lengua y su cosmovisión a través del arte.

El artista, suele decir que habla tres idiomas: el mazateco, el español y el arte, una postura que propone entender a la creación artística como un puente capaz de comunicar saberes ancestrales con públicos diversos.

Originario de una región donde el pueblo mazateco ha desarrollado una profunda espiritualidad y una estrecha relación con la naturaleza, Naxín construye una obra que funciona como una traducción visual de esa manera de comprender el mundo.

“Todo está vivo, todo tiene espíritu. La vida, la muerte, los sueños y la naturaleza no están separados, sino conectados”, explica.

Esa visión atraviesa cada uno de sus proyectos y también cuestiona ciertas miradas que suelen reducir a las culturas originarias a expresiones ancladas únicamente en el pasado.

“Los artistas de diferentes culturas originarias no estamos encerrados en tradiciones antiguas, nuestras historias, nuestra espiritualidad y nuestra forma de ver y entendernos pueden ser comprendidas y apreciadas”, afirma.

Sin embargo, la preocupación por el futuro de las lenguas indígenas también ocupa un lugar central en su discurso.

“Sigue habiendo mucha discriminación para los hablantes de lenguas indígenas y muchas lenguas indígenas están en peligro de desaparecer. Yo siempre trato de convencer en mi pueblo de que sigan hablando, de que no sientan vergüenza, de que se sigan expresando en mazateco, porque cada que se pierde una lengua indígena se pierde la cosmovisión de los pueblos”, sostiene.

Por ello, al dirigirse a las nuevas generaciones, insiste en la importancia de reconocer y abrazar sus raíces.

“Conocer su lengua, su cultura y su cosmovisión les da fuerza y les permite crear un arte con identidad propia”, señala.

Cosmología

Filogonio Naxín es pintor, grabador,ilustrador y tallerista.

Define su obra como una mezcla entre la cosmovisión mazateca y los problemas contemporáneos,incorporando temas como medio ambiente,identidad indígena,desigualdad,migración, violencia y resistencia cultural.

Desde hace años desarrolla una iconografía poblada de jaguares,venados,aves, perros y seres híbridos que funcionan como metáforas de la condición humana. En su obra y exposiciones emplea el mazateco en títulos,frases y conceptos porque considera que cada lengua que desaparece implica la pérdida de una cosmovisión completa.

En 2024 presentó la exposición Nahuales Sagrados en el Museo Nacional de Antropología,integrada por 22 piezas realizadas con pigmentos naturales y técnicas inspiradas en procesos ancestrales. Trabaja mayormente con pigmentos que provienen de la grana cochinilla,el añil,el hollín y tintes naturales. Muchos de los colores de su obra provienen de recuerdos de infancia relacionados con la vegetación,las flores y la Sierra Mazateca.

Su trabajo forma parte del repositorio digital Memórica, a donde se integró la exposición virtual Los mundos de Filogonio Naxín Cuenta con más de 30 exposiciones individuales y colectivas en diferentes museos,universidades y centros culturales de México y de otros países del mundo.

OTRA

las esculturas de Filogonio Naxín, de técnica mixta, que forma parte de la serie.

LA ESCULTURA Titsiska Chuu Nanda (El juego del ajolote).
LAS PIEZAS fueron elaboradas en 2025.
UNA PLAYERA intervenida por el creador.
EL UNIVERSO de Naxín incluye jaguares, águilas, venados y ajolotes.
DE
"TODOS TENEMOS UN NAHUAL. ES UNA MANERA DE ENTENDER QUE ESTAMOS VINCULADOS CON FUERZAS O ENERGÍAS QUE NOS ACOMPAÑAN".

Por otra parte, profundiza que desde hace más de una década, los animales desplazaron gradualmente a las figuras humanas en su producción artística

El cambio respondió a una necesidad de replantear su relación con la naturaleza y cuestionar la manera en que las sociedades contemporáneas se vinculan con ella.

“Empecé a cuestionar cómo los seres humanos hemos perdido nuestra conexión con la naturaleza. Hemos contribuido a la extinción de especies y a la destrucción de muchos ecosistemas”, comenta.

Por ello, jaguares, águilas, venados y ajolotes se han convertido en protagonistas recurrentes de una narrativa donde convergen conciencia ecológica, espiritualidad y memoria ancestral.

Los nahuales, explica, funcionan como entidades protectoras y vínculos simbólicos entre las personas y el mundo natural.

“Creo que todos tenemos un nahual. Es una manera de entender que estamos vinculados con fuerzas o energías que nos acompañan”, dice el artista, quien comparte que, aunque su trabajo se nutre de la tradición mazateca, rechaza la idea de que las culturas deban permanecer inmóviles.

“Lo que hago es una fusión. Retomo mi cosmogonía y mis raíces culturales, pero también dialogo con conceptos contemporáneos y con experiencias de la ciudad”, explica.

Por eso sus nahuales juegan futbol, se sientan sobre balones y participan de una conversación global sin abandonar su origen.

A lo largo de su trayectoria, Filogonio Naxín ha llevado su obra a distintos circuitos nacionales e internacionales, ha participado en exposiciones colectivas en México y el extranjero, incluyendo presentaciones en París, donde su trabajo ha sido mostrado en ferias de arte contemporáneo como Art Capital, con piezas como Otros mundos posibles, en las que profundiza en la cosmovisión de su cultura desde un lenguaje visual expandido.

En México, su obra forma parte de proyectos colectivos impulsados por Heraldo Media Group, como Bestiario, una carpeta de monotipos que reúne a diversos artistas en torno a la figura del animal como espejo del ser humano y vehículo para reflexionar sobre la relación entre naturaleza, mito y contemporaneidad.

En este proyecto, Naxín también retoma a los nahuales como eje de su universo visual, consolidando una línea de trabajo donde lo mítico y lo contemporáneo dialogan de forma constante.

“Si alguien descubre que existe la lengua mazateca, si se pregunta qué está pensando ese animal o qué historia está contando, entonces ya se generó un diálogo”, concluye.

PARA EL artista es importante usra la lengua mazateca.

OPINIÓN

OPINIÓN

EL TIEMPO DE LAS LETRAS

IVANA VON RETTEG

@ivana_von_retteg

La historia del libro impreso

Durante siglos el acceso al conocimiento fue un privilegio reservado para unos cuantos.Antes de la imprenta,los libros eran copiados a mano por escribas y monjes en monasterios.La elaboración de un solo volumen podía tomar meses o años de trabajo, lo que los convertía en objetos escasos,costosos y extraordinariamente valiosos.La historia del libro comenzó mucho antes de la imprenta.Las antiguas civilizaciones escribieron sobre tablillas de arcilla,papiros y pergaminos.Los egipcios utilizaron el papiro desde el tercer milenio antes de Cristo, mientras que griegos y romanos desarrollaron progresivamente el códice,antecedente directo del libro moderno. Durante la Edad Media,los manuscritos iluminados se convirtieron en verdaderas obras de arte.

El momento que lo cambió todo llegó a mediados del siglo XV.Hacia 1450,Johannes Gutenberg,orfebre alemán originario de Maguncia,perfeccionó un sistema de tipos móviles metálicos que permitió reproducir textos con rapidez y precisión.Su obra más célebre,la Biblia de Gutenberg, impresa alrededor de 1455,es considerada uno de los hitos fundamentales de la historia de la cultura occidental. La imprenta revolucionó la circulación de las ideas. Gracias a ella,el conocimiento dejó de depender exclusivamente de copias manuscritas y comenzó a difundirse a una escala sin precedentes.Las obras científicas,filosóficas,religiosas y literarias llegaron a un número mayor de lectores. El avance favoreció fenómenos como el Renacimiento,la Reforma Protestante,la Revolución Científica y la Ilustración.La expansión fue impresionante,un frenesí de conocimiento.Hacia el año 1500 existían imprentas en más de 200 ciudades europeas y se habían producido millones de ejemplares.Con el paso del tiempo surgieron innovaciones técnicas que abarataron costos y aceleraron la producción, permitiendo que el libro se convirtiera gradualmente en un objeto accesible para amplios sectores de la población. Más tarde llegó la imprenta al continente americano. Fue establecida en la Ciudad de México en 1539 por Juan Pablos,por encargo del impresor sevillano Juan Cromberger.El Virreinato de la Nueva España se convirtió en el primer territorio del continente en contar con una imprenta, desempeñando un papel fundamental en la difusión de textos religiosos,administrativos y educativos.

A pesar de la revolución digital del siglo XXI,el libro impreso se conserva.Los lectores difícilmente se desprenden de él y existe algo romántico en atesorarlo,cuya presencia a veces se siente amenazada.El libro físico es algo que nada puede sustituir; es un objeto cultural que acompaña la experiencia humana.Cada libro es,en cierto sentido, una conversación entre generaciones y una voz que logra atravesar el tiempo. Como escritora,encuentro fascinante pensar que detrás de cada volumen existe una historia que comenzó hace miles de años.Desde los antiguos escribas hasta las modernas editoriales,innumerables personas han contribuido a preservar y transmitir el conocimiento. El libro impreso siempre será una de las herramientas más poderosas jamás creadas por la humanidad; una máquina silenciosa capaz de conservar ideas,desafiar el olvido y mantener viva la memoria de nuestro mundo.

XA XI titsiska (El jaguar que juega), escultura de 28 por 60 centímetros.

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