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El Ecologista Vol. 22

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LA OBESIDAD EN EL ESTADO DE MÉXICO

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Introducción La obesidad. Un problema de salud pública en el Estado de México.

2.1 Efectos de la obesidad. 2.2 Obesidad infantil.

2.3 Datos y cifras.

Alimentos ultra procesados.

¿Por

qué es importante conocer lo que comemos?

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El negocio de la obesidad.

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El Ecologista año VI, Nº 22 Julio-Septiembre 2023

Periódico oficial del Partido Verde Ecologista de México en el Estado de México.

Consejo editorial:

José Alberto Couttolenc Buentello María de los Angeles Romero Ochoa Edgar Medrano Flores Pedro Edgar Cortes de Jesus Ada Abigail Bernal González

El ecologista, año 6, número 22 Julio/Septiembre 2023

Es una publicación Trimestral, diseñada por MV MARKETING DIGITAL Y PUBLICIDAD, con dirección en Cda 2 de Marzo, MZA F LT 4, Casa 104C, Fracc Valle de Lerma, C.P. 52004, Lerma, Estado de México. Diseñado en México.

Septiembre 2022

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Es una publicación Trimestral editada y distribuida por el Partido Verde del Estado de México, con dirección en República de Belice, número 109, Col. Las Américas, C.P. 50103, Toluca, Estado de México.

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Correo: hola@partidoverdedomex.org

Página: https://partidoverdeedomex.org/ Pág. 2

2023 LA OBESIDAD EN EL ESTADO DE MÉXICO

1. INTRODUCCIÓN

Estimado lector, hemos llegado a nuestra edición número 22 de tu Revista EL ECOLOGISTA, presentándote un tema más que seguros estamos será de tu interés y en el que expondremos información valiosa respecto a la obesidad y sobrepeso entre la población, y que hoy, se ha convertido en una de las principales problemáticas de salud pública en nuestra entidad.

Estamos convencidos de que, para combatir el tema de la obesidad y sobrepeso que afecta la salud y la economía de quienes la padecen, es necesario, que la población cuente con información respecto de este tema, lo anterior, con la finalidad de cambiar los hábitos alimenticios y de implementar actividades físicas que permitan disminuir las altas cifras que reporta esta problemática social.

Es por ello que, te hablaremos de los efectos y del alto impacto que genera este tema; de sus incrementos entre la población infantil; de la importancia que tiene el conocer los alimentos que ingerimos; sin dejar de referir, el gran negocio en que se ha convertido el tema de la obesidad y sobrepeso para aquellas empresas que ofrecen los denominados “productos milagro”.

Este número, esta enfocado en brindar elementos a nuestros lectores para que desde la infancia den puntual atención en la alimentación y en el fomento al ejercicio, ya que, si nuestros niños, niñas y adolescentes logran adoptar estos hábitos saludables, podremos tener en un futuro próximo a adultos más sanos.

No omitimos mencionar que, el objetivo principal de presentarte este tema, es justamente evitar enfermedades entre la población derivadas de la obesidad y el sobrepeso, lo anterior, considerando que estos factores se están convirtiendo en las causantes principales de mortandad. Es por ello que, esperamos que esta información les permita a nuestros lectores reflexionar en el cuidado de su salud y la de su familia.

2. La obesidad. Un problema de salud pública

en el Estado de México

Una de las grandes prioridades de todos los países, es que su población goce de salud, pues esta es una condición indispensable para el desarrollo del ser humano y por ende de las naciones; que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Pese a esta máxima aspiración, el exceso de peso corporal, se reconoce actualmente como uno de los retos más importantes de salud pública a nivel mundial, debido a su magnitud, la rapidez de su incremento y el efecto negativo que ejerce sobre la salud de la población que la padece, aunado a los altos costos que esta problemática genera al Estado y a quienes la padecen.

Dos de los problemas más complejos que afectan los sistemas de salud son precisamente el sobrepeso y la obesidad; mismos que incrementan significativamente el riesgo de padecer enfermedades crónicas no trasmisibles (ECNT), la mortalidad prematura, el costo social de la salud y la reducción en la calidad de vida.

De acuerdo con los datos de la Asociación Internacional de Estudios de la Obesidad se estima que en el mundo aproximadamente mil millones de adultos tienen sobrepeso y otros 475 millones son obesos. En el 2022, Estados Unidos, ocupo el primer lugar de prevalencia mundial de obesidad en la población, mientras que, México, se colocó en la quinta posición en esta problemática de salud.

En nuestro país, las tendencias de sobrepeso y obesidad en las diferentes encuestas nacionales, muestran un incremento constante de la prevalencia a través del tiempo. De 1980 a la fecha, los casos de obesidad y de sobrepeso en México se ha triplicado, alcanzando índices alarmantes.

Conforme a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2021, en México, el 36.7% de los adultos presenta obesidad, siendo el género femenino quienes presentan los mayores casos, mientras que, el 37.4% de los niños y niñas de entre 5 y 11 años presentan sobrepeso y obesidad.

Es oportuno referir que, factores como la mala alimentación y el sedentarismo, se han convertido en los principales factores generadores del sobrepeso, destacando que los mexicanos se caracterizan por ser los más sedentarios a nivel mundial, en dónde el 60% hace poco o nada de ejercicio, hechos que han llevado a nuestro país a ocupar la penosa quinta posición en esta problemática social.

Es importante destacar que, las distintas encuestas en materia de obesidad nos indican que, esta problemática de salud, es más común en la población con escasos recursos y de niveles educativos bajos, lo anterior, en atención al tipo de alimentos en el que estos sectores basan su alimentación.

Por cuanto hace a la entidad mexiquense, los casos registrado aumentaron en un 120% del año 2021 al 2022; y que, conforme al Boletín Epidemiológico del sector salud mexiquense, Ecatepec es el Municipio que ocupa la primera posición en obesidad, seguido de Amecameca, Tlalnepantla, Nezahualcóyotl, Cuautitlán, Toluca y Texcoco. Asimismo, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, ha señalado que el Estado de México, se posiciona en primer lugar a nivel nacional en temas de obesidad, seguido de la Ciudad de México.

El Estado de México dio un gran avance legislativos en 2016, en esta problemática de obesidad y sobrepeso, ya que se aprobó la Ley para la Prevención, Tratamiento y Combate del Sobrepeso, la Obesidad y los Trastornos Alimentarios del Estado de México y sus Municipios, en dicho cuerpo normativo, se sentaron las bases para prevenir, atender y combatir los problemas de sobrepeso, obesidad y trastornos alimenticios; así como, impulsar la activación física y adopción, con hábitos nutricionales sanos.

De acuerdo a cifras arrojadas en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) de cada diez niños mexiquenses, cuatro padecen algún grado de obesidad o sobrepeso, una cifra considerablemente alta con impactos en la salud de quienes la padecen.

En el Estado de México, el sobrepeso y la obesidad han ido ganando espacios entre la población, convirtiéndose en un problema para el mismo Estado, ya que, es uno de los principales factores generadores de enfermedades, lo que también implica una mayor erogación de recursos para el sector salud.

No es menester referir que, el sobrepeso y la obesidad también son factores generadores de bullying, que generan en quienes la padecen, trastornos y afección psicológicas; e incluso, generan un rechazo social; aunado a la falta de espacios acondicionados para las personas con sobrepeso, entre ellos, el transporte público colectivo.

La experiencia indica que la atención correcta de la obesidad y el sobrepeso, requiere formular y coordinar estrategias multisectoriales y eficientes, que permitan potenciar los factores de protección hacia la salud, particularmente para modificar el comportamiento individual, familiar y comunitario.

Así, se infiere que deben buscarse políticas públicas que pugnen por promover una alimentación saludable, el ejercicio frecuente, la racionalidad en el consumo de comida chatarra, el etiquetado correcto que ayude a elecciones saludables y segura, incluyendo la ingesta de agua potable, a fin de reducir el consumo de bebidas con alto contenido calórico.

Si bien, la problemática del sobrepeso y la obesidad constituyen una labor titánica que requiere de los esfuerzos conjuntos de autoridades, instituciones y sociedad civil; a fin de abatir las altas cifras que se están reportando en la entidad y que tanto afectan a la salud convirtiéndose en uno de los principales factores de mortandad entre la población. Pág. 7

2.1 EFECTOS DE LA OBESIDAD

Para entender cuáles son los efectos del sobrepeso y la obesidad en la salud, primero debemos saber que estas se definen como la acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud, lo anterior, conforme a la definición proporcionada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Se ha concluido que la principal causa de la obesidad y sobrepeso se debe al desequilibrio energético que se presentan entre las calorías que se consumen, en razón con las que se gastan; esto es, cuando consumimos alimentos con alto contenido calórico y saturados en grasa y por otro lado, la disminución de actividad física y el sedentarismo; el cual impide la quema de calorías y las almacena.

La referida OMS, ha presentado su Índice de Masa Corporal (IMC) y que sirve como indicador que toma en cuenta el peso y la talla para identificar si una persona se encuentra en alguno de los rangos de estas dos problemáticas de la salud, y el cual indica que si el Índice de Masa Corporal es superior a 25 estamos frente a un caso de sobrepeso y, si es mayor a 30, se trata de un tema de obesidad.

Ana Lilia Rodríguez Ventura, académica de la Facultad de Medicina, especialista en Endocrinología Pediátrica considera que el gran problema es que la gente no entiende el problema que representa el exceso de peso, que es un padecimiento y una epidemia, un problema de salud pública; en el 2017 de manera internacional se propuso que se empezara a utilizar el término de adiposidad, esto en virtud de que el sobrepeso y la obesidad ocasiona inflamación generalizada en todos los

El sobrepeso y la obesidad son enfermedades crónicas, lo que significa que, con el tiempo, la acumulación o exceso de grasa en el cuerpo, podría ocasionar otras enfermedades como disfunción del páncreas, prediabetes o diabetes, hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica; en mujeres puede llegar a ocasionar síndrome de ovario poliquístico que provoca desregulación hormonal y dificulta el embarazo; aunado a lo anterior, las personas con sobrepeso y obesidad podrían a llegar a presentar reflujo gastroesofágico, asma severa, apnea obstructiva del sueño (roncar mucho y dejar de respirar), además de alteraciones ortopédicas y daño renal.

Los expertos han señalado que la obesidad, se puede desarrollar como cualquier tipo de cáncer, ya que, el tejido graso va invadiendo los órganos y paredes de los vasos sanguíneos, generando diversas afectaciones a la salud e incluso, llevando a la muerte a quien la padece.

El problema del sobrepeso y la obesidad se agravo durante la pandemia, al presentar la población mundial un aumento de peso en promedio de 6 kilos en adultos, que para los mexicanos fue de 8 kilos, lo anterior se debido al cambio de los hábitos alimenticios y el sedentarismo derivado del confinamiento.

El Programa Sacbe de Prevención y Tratamiento de Adiposidad Infantil, arrojo que los hábitos alimenticios asociados al sobrepeso y la obesidad, empeoraron en razón de que la gente pasa más horas sentada, realiza menor actividad física o ejercicio, dedica largas horas frente al televisor, duermen poco y usualmente las horas de sueño son de mala calidad, sin dejar de referir el aumento en el consumo de dulces o comida por ansiedad o estrés.

Las políticas públicas que buscan desincentivar el consumo de productos poco nutritivos han sido diversas, entre ellas, el aumento a los impuestos a las bebidas que contienen azúcar, mismas que han sido adoptadas por otros 30 países a partir de que se evaluara y desarrollara en México, dando como resultado una disminución de cinco litros de estos productos por persona al año, lo que representa que miles de toneladas de azúcar dejaron de consumirse, lo que es una disminución en el número de muertes relacionadas con el alto consumo de azucares y mayor ahorro al sector salud, esto la convierte al impuesto a los refrescos como de las mejores políticas evaluadas a nivel mundial.

Por su parte el etiquetado tiene grandes resultados en las evaluaciones preliminares, muchos productos han sido reformulados para reducir la cantidad de sellos, además, permiten al consumidor evaluar la calidad de los productos que van a adquirir, y se estima que alrededor del 20% de las familias mexicanas, dejaron de consumir productos que tienen muchos sellos, copiando esta medida países, como Argentina, Chile, Perú y Uruguay.

Ahora bien, para combatir esta problemática de salud que hoy aqueja a nuestra población, se necesita trabajar en distintas áreas y acciones que permitan obtener mejores resultados, con la participación de autoridades y población en general; desde la implementación de campañas de educación nutricional, el fomento al deporte; la disminución de consumo de comida denominada “chatarra”, mayor consumo de agua potable.

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2.2 OBESIDAD INFANTIL

Es importante iniciar nuestro artículo mencionando que, los buenos hábitos alimenticios se adoptan en edades tempranas; que durante los primero cinco años de un infante su alimentación determinará su estado de salud y su desarrollo; con ello, se encuentra inmersa su calidad de vida.

Conforme a estudios realizados por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el 35 por ciento de niños en edad escolar y 38 porciento de adolescentes, presentan alguna de las problemáticas de sobrepeso o de obesidad, además alertan que los menores de edad tienen 40 por ciento de mayores posibilidades de tener alguna de estas enfermedades si uno de los padres la presenta y, el porcentaje aumenta a un 80 por ciento si ambos progenitores la padecen.

En México culturalmente se piensa que el sobrepeso y la obesidad no afecta en los niños en virtud de que están creciendo, sin embargo, la realidad no es así, ya que los menores de edad que llegan a los límites de estas enfermedades se pueden ver afectado por el exceso de grasa y azúcares que acumulan en su cuerpo, pues las cifras nos indican que hay niñas, niños y adolescentes que a pesar de su corta edad ya presentan problemas cardiovasculares y metabólicos a consecuencia del exceso de peso.

Asimismo, no podemos dejar de mencionar las afectaciones psicológicas que los menores de edad pueden llegar a experimentar a causa de las burlas, sobreexposiciones y bullying que sufren a cusas de su sobrepeso; vulnerando así su estado emocional.

Las revisiones médicas constantes son importantes en los menores de edad; ya que, al encontrarse en desarrollo, es relevante conocer si los patrones de crecimiento están dentro de los rangos normales o presentan anomalías; si la alimentación que están obteniendo es nutritiva o se sustenta en comida chatarra que poco aporta a la salud nutrimental del menor.

Aunado a lo anterior, es necesario referir el tema de la comida chatarra y las bebidas azucaradas que se venden en las escuelas, que además de ser caras son poco nutritivas, y que se convierten en el alimento principal de los estudiantes por ser de las principales opciones que encuentran en sus centros escolares; al respecto, ya se ha empezado aplicar políticas públicas tendientes a inhibir el consumo de productos que contribuyen al sobrepeso y la obesidad en menores de edad.

Ahora bien, la pandemia ha influido en el aumento de casos de obesidad y sobrepeso en los menores de edad, lo anterior, debido a que descuidaron sus hábitos alimenticios y la inactividad que, propicio que pasaran mayores horas frente a la computadora o televisión; con mínima o nula actividad física; cabe referir que, los alimentos procesados y enlatados fueron los que formaron parte de la comida rutinaria de la población, lo anterior, a causa de la poca afluencia en las calles y mercados para el consumo de frutas y verduras.

Cabe referir que otra de las medidas adoptadas para inhibir el consumo de productos con exceso de grado y calorías, consistió en evitar el uso de animales o personajes que llamen la atención de los menores de edad, en los empaquetados y etiquetados, sin duda, esta medida generó grandes impactos a las industrias, quienes tuvieron que replantear su presentación; sin embargo, la medida parecía necesaria; ya que, esta medida busca no sacar del mercado los productos, sino prevenir a la población de su consumo; mismo que va de la mano con el uso de octágonos que muestran los excesos que cada producto presenta, y con el que se busca generar desde temprana edad una conciencia de qué, si el producto contiene más de tres excesos, entonces su consumo regular puede afectar la salud.

Pero lo anterior no es suficiente en un país donde la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición arrojo que los niños de entre 5 y 11 años la prevalencia de sobrepeso es del 18.8 por ciento, y donde el centro del país tiene la más alta prevalencia de sobrepeso y obesidad mayor al 23 por ciento.

Es por ello que es necesario hacer cambios en todos los niveles, en materia de salud pública y cultura nutrimental, involucrando a las autoridades, la industria y las organizaciones civiles; para que de forma conjunta y en los diferentes niveles de atención se pueda combatir los problemas del sobrepeso y la obesidad; en esta lucha, no podemos dejar de incluir a la población, quien debe empezar a adquirí hábitos sanos de alimentación y adoptar alguna actividad física, y que mejor que hacerlo desde temprana edad.

2.3 DATOS Y CIFRAS.

El tema de la obesidad ha ido recobrando fuerza ya que, se ha convertido en un factor generador de otro tipo de enfermedades no transmisibles crónicas, tales como la diabetes, padecimientos cardiovasculares, hipertensión, algunos tipos de cánceres y accidentes cerebrovasculares; que han inflado las cifras de mortandad a nivel mundial.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2018, arrojó que en e México, en adultos de entre 20 años y más, cerca del 39.1% presentaba sobrepeso, en tanto que, el 36.1% reportaba obesidad; a fin de entender de manera más clara estas cifras y su impacto, es oportuno referir que, conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-174-SSA1-1998, estamos frente a un caso de sobrepeso cuando el índice de masa corporal sea igual o mayor a 25 kg/m2 y menor a 29.9, en el caso de personas adultas de baja estatura los rangos son igual o mayor a 23 kg/m2 y menor a 25 km/m2; por cuanto hace a la obesidad, esta se encuentra entre un índice de masa corporal igual o mayor a 30 km/m2, y en las personas adultas de baja estatura las cifras serán igual o mayor a 25 kg/m2.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2021, posicionó a nuestro país en las primeras posiciones en materia de obesidad y sobrepeso a nivel mundial, situación que alarmo a las instituciones de salud y a la población en general; y es que, en México, la prevalencia de estas problemáticas sociales aumenta con la edad y tiene mayor presencia en las localidades urbanas respecto a las rurales.

En esta tesitura, es importante recordar que la segunda carencia más importante en nuestro Estado de México, es el acceso a la alimentación adecuada, nutritiva y sana, situación que ha llevado a la población en general, a presentar una inadecuada ingesta de alimentos y prácticas incorrecta de alimentación y de dieta, esto ha llevado a que el 37% de la niñez en la entidad mexiquense, se encuentre en sobrepeso, conforme a datos del Plan de Desarrollo del Estado de México 2017-2023.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2021, realiza un desglose de estas problemáticas, por edades y género, señalando que, en materia de sobrepeso entre 5 y 11 años, la prevalencia a nivel nacional fue de 18.8%, en hombres fue de 16.6%, y en mujeres de 21.2%. Por cuanto hace a jóvenes entre los 12 y 19 años, los hombres presentaron un 23% y las mujeres un 26.4%; en temas de obesidad en este último rango de edad, arrojó un 15% en adolescentes mujeres y un 21.5% en hombres jóvenes.

En el 2022 la Encuesta de Salud y Nutrición reporto que la obesidad ha tenido un crecimiento sostenido de 1999 al 2021, los niños y niñas de 5 a 11 años que viven con obesidad aumentaron de 9% a 18.8%; los de 12 a 19 años de 12% a 18%; las mujeres de 20 o más de 26% a 39% y; los hombres de 19.4% a 31.8%; además la diabetes diagnosticada por un médico aumento en un 10% en menos de 9 años; lo que representa que 15 millones mexicanos viven con diabetes y las enfermedades crónicas no transmisibles pasaron a ocupar los primeros lugares como causas de muerte en la población.

Ahora bien, a nivel regional los temas de sobrepeso se presentaron mayormente en la región de la Ciudad de México y zonas conurbadas, incluida la entidad mexiquense, destacando que, en nuestra entidad, cerca del 70% de los adultos presenta obesidad.

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Por su parte, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), publicó que tres de cada cuatro personas adultas en el país padecen de sobrepeso u obesidad, asimismo indica que de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que el 34 por ciento de las personas obesas sufre la etapa mórbida.

Por cuanto hace a la entidad mexiquense, el 6.5% de menores de 5 años, presentan problemas de obesidad y un 36.7% en niños entre 5 y 11 años de edad; los jóvenes entre 12 y 19 años el porcentaje que representan es de 31.9% y la población mayor de 20 años ocupa el 70.1%.

En el 2022, el Boletín Epidemiológico del sector salud del Estado de México, destacó que en el último año se detectaron cerca de 51 mil 989 nuevos casos de obesidad, resaltando que el Municipio de Ecatepec es el que presenta el mayor número de casos en la entidad por obesidad con cerca de 10 mil 042 casos.

El referido Boletín expresó que en esta problemática social los Municipios que ocuparon las primeras posiciones son: Ecatepec, seguida de Amecameca, en tercer lugar, Tlalnepantla, en cuarto Nezahualcóyotl; colocando en quinta posición a Cuautitlán, en sexta Toluca y séptima Texcoco.

Estas cifras constantemente se actualizan, siendo la tendencia su incremento y con ella, el aumento en otro tipo de padecimientos que no sólo están afectando la salud de la población, sino que también esta repercutiendo en las economías de las familias que presentan estos cuadros y en el desarrollo de la misma entidad.

3. ALIMENTOS ULTRA PROCESADOS.

E Para comenzar nuestro tema, es importante que primero hagamos referencia a los “alimentos procesados”, y a los que podemos concebir como aquellos que son modificados de su estado natural, a través de un proceso de conservación, cocción o fermentación; es decir, que son alterados adicionándoles o introduciéndoles alguna sustancia que cambia su composición original a fin de prolongar su duración o de hacerlos más agradables al público o facilitando su preparación, haciéndola más instantánea.

Los alimentos procesados son mal llamados así, esto, en virtud de que los mismos únicamente son productos industriales comestibles a los que no se les puede dar la etiqueta de ser un alimento, y dentro de los cuales podemos encontrar a las barras energizantes, mermeladas, papas fritas congeladas, jugos, saborizantes, pasteles, comida instantánea, cereales refinados, refrescos azucarados, las verduras enlatadas, leguminosas embolsadas, conservas, almíbar, pescado conservado en aceite y ahumado, colorantes, salsa preparadas, embutidos, pizzas congeladas y aquella comida de preparación rápida.

Una vez que hemos conocido a los alimentos procesados, conoceremos aquellos a los que se identifican como ultra procesados, y a los que identificaremos como las formulaciones que se obtienen a partir de sustancias extraídas o derivadas de los productos alimenticios y que dan color, sabor y textura con la que se pretende imitar los alimentos.

Lo alarmante de los productos ultra procesados radica en que, este tipo de alimentos se encuentran totalmente desequilibrados nutricionalmente, lo que implica un exceso en grasas, azúcares, sodios, sales, fibra, minerales y demás compuestos que por su alto contenido, general afectaciones a la salud de quienes las consumen; y justo aquí, tenemos como el principal ejemplo, las famosas sopas instantáneas, que tratan de asemejarse a las tradicionales, pero que en su generación se utilizan elementos desproporcionales que lejos de nutrir a quien las consume, le genera mayores afecciones.

Las personas que consumen alimentos ultra procesados, se encuentran propensos a padecer diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cánceres.

Los alimentos ultra procesados son elaborados a partir de compuestos que buscan ser atractivos al paladar, incluso, algunos de ellos generar una especie de adicción; es oportuno referir que, estudios recientes han indicado que este tipo de productos tienen un impacto a nivel cerebral, y que, entre más sean consumidos por una persona, mayores son las posibilidades de que esta padezca algún tipo de ansiedad, depresión o deterioro cognitivo.

La cantidad de productos azucarados que encontramos en le mercado es muy alta, y al que la mercadotecnia ha dado gran impulso a pesar de los efectos adversos para la salud, destacando que los países de América Latina, son los que reportan un mayor consumo, encontrándose México en la cuarta posición en su consumo a nivel mundial; ya que, conforme datos de la Organización Panamericana de la

Salud, los mexicanos llegan a consumir anualmente cerca de 214 kilogramos de alimentos ultra procesados.

Ahora bien, en México con el nuevo etiquetado en los productos, los comensales pueden conocer los excesos que cada uno representa, pese a ello, su consumo sigue siendo alto, pesé a las cantidades de calorías que contienen; pues esto nos índica una cultura nutricional deficiente entre la población.

Es por ello estimado lector que consideramos de vital importancia que conozcas el impacto que tienen los alimentos ultra procesados en tu salud, y que, aunque parecieran facilitarnos la vida al ofrecernos una rápida preparación, lo cierto es que, sus efectos negativos son mayores ante el desequilibrio nutricional que ofrecen, acelerando las enfermedades y desgastando tu bolsillo, esperamos que, ahora que vayas a comprar o a consumir este tipo de productos, mejor lo pienses dos veces.

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4. ¿Por qué es importante conocer lo que comemos?

Los alimentos que ingerimos son elementales en nuestra salud, pues son los que aportan los nutrientes suficientes a nuestro cuerpo a fin de mantenerlo en equilibrio y bienestar, en esta tesitura, lo productos alimenticios también son los generadores de las diversas enfermedades que aquejan a la población, y es ahí en dónde radica la importancia de conocer lo que consumimos.

Y es que no es lo mismo alimentarnos que nutrirnos, ya que la primera atiende a una necesidad de satisfacción, en tanto que la segunda, se enfoca en transformar las sustancias químicas que nuestro cuerpo necesita y que adquiere de los alimentos.

Es importante conocer lo que comemos, ya que muchas enfermedades pueden ser evitadas o contrarrestadas a partir de cambios alimenticios mucho más nutritivos y equilibrados, proporcionándole a nuestro cuerpo los elementos que necesita en las cantidades necesarias y evitando los excesos principalmente en grasas y calorías que fomentan la aparición de cuadros enfermizos a edades tempranas.

Ahora bien, es importante conocer el etiquetado y el valor nutrimental de los productos que consumimos, ya que este nos permitirá conocer no sólo los ingredientes que lo componen, sino también, su modo de conservación y la información nutricional, entre ellas, las grasas, azúcares, proteínas, sodio, carbono, vitaminas y demás elementos que lo integran y que consumimos.

En este orden de ideas, es importante referir que México, en su lucha contra la obesidad; el sobrepeso; y a fin de evitar enfermedades cardiovasculares, renales, cerebrales; la diabetes y la hipertensión, principalmente, adoptó una de las medidas más enérgicas que ha recibido la industria y la publicidad alimentaria, obligándolas a cambiar su presentación incluyendo el denominado “etiquetado frontal”.

El referido “etiquetado frontal”, consiste en informar al consumidor de manera clara, el contenido nutrimental del producto que representen un riesgo para su salud cuando son consumidos en exceso; el etiquetado consiste en 5 sellos de advertencia, presentados en forma de octágono y en los que se señala visiblemente, los excesos que contienen en calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcares y sólidos; mismos que constituye un gran riesgo para la salud ante su alto consumo.

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También es oportuno que nuestros lectores sepan que, también fueron prohibidos en los empaquetados, el uso de dibujos animados, personajes, animales, deportistas o actores, en aquellos productos dirigidos al público infantil y que presenten alto contenido de calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcares y sólidos; lo anterior, con la finalidad de inhibir el consumo excesivo de estos productos que eran consumidos por los más pequeños del hogar, en atención a la publicidad que llamaba su atención, contrarrestando los efectos negativos que su exceso puede generar.

Apostarle a la cultura de la prevención y la alimentación nutritiva y equilibrada, constituye un reto para las autoridades de la salud, pues el incremento en el número de casos de sobrepeso y obesidad no solo está creciendo, sino que también, se está presentando de manera alarmante en etapas tempranas; mermando la salud de la población.

En esta ocasión, nos dimos a la tarea de resaltar la importancia que reviste el hecho de que conozcamos lo que consumimos, de sus aportaciones a nuestra alimentación y de incluso, moderar el consumo de aquellos productos que pueden facilitar el desarrollo de enfermedades que se están convirtiendo en una problemática de salud que también repercute en el bolsillo de las familias y en la economía de los Estados; las políticas públicas dirigidas a una cultura de la alimentación nutritiva y equilibrada, deben ser una prioridad en la que todos debemos poner puntual atención, pues una población bien alimentada representa un país en desarrollo.

5. EL NEGOCIO DE LA OBESIDAD

De acuerdo al Atlas Mundial de Obesidad 2023, si no se hace algo para revertir las problemáticas del sobrepeso y la obesidad, en el 2035 habrá más de 4 mil millones de personas con estas enfermedades, lo que representaría el 51% de la población a nivel mundial; el mismo Atlas establece que la obesidad infantil para ese mismo año se calcula que lo padezcan alrededor de 400 millones de niñas y niños, destacando que, en los países de ingresos bajos o medio-bajos será donde se presente el mayor número de aumentos en este tipo de padecimientos; situación que se puede revertir si se toman las medidas adecuadas y significativas.

En un país como México, el verdadero negocio de la obesidad lo podemos atender desde diferentes vertientes, en primer lugar, del lado de los productores y centros de abasto que colocan en el mercado opciones alimenticias poco nutritivas y ultra procesados; que contiene más de un etiquetado de excesos en su empaquetado; llevando al alcance de la población este tipo de productos atractivos para los mexicanos, no sólo por el agrado al paladar; sino también, por ser una opción económica y que representa una menor dificultad en su preparación por ser mucho más rápida.

Es así que, algunas de las multinacionales más grandes del mundo dedicada a refrescos y alimentación, determinó que en el primer trimestre del 2023 obtuvo un beneficio neto de 3.107 millones de dólares, 12% más en comparación con el 2022; lo anterior aun y con la alta inflación presentada en el presente año; por su parte McDonald’s, incrementó sus ganancias en un 63% en el primer trimestre del 2023, la compañía Nestlé reportó un crecimiento del 5.6%; Starbucks aceleró su crecimiento con más de 100 nuevas sucursales para finales del 2023 ubicadas en América Latina y el Caribe; Bimbo aumento 195% sus ganancias de 2022 en comparación a las del 2021; Gruma la principal empresa de maíz en el país incrementó sus ganancias en un 6%.

Aunado a lo anterior, los fármacos para controlar la diabetes mellitus, enfermedad que suele ir de la mano con el sobrepeso y la obesidad, se pronostica que el mercado supere los 30 mil millones de dólares para el 2031, por la prevalencia en los casos; de acuerdo con una investigación de los Costos directos de la hospitalización por diabetes mellitus en el Instituto Mexicano del Seguro Social, en las últimas décadas se ha visto un incremento significativo de este padecimiento, pasando del 4.7% en 1980 al 8.5% en el 2014.

Ahora bien, el otro negocio millonario de la obesidad se presenta en aquellos productos “milagro” que llevan inmersa la promesa de hacer perder peso; y que van desde pomadas, tés, pastillas, suplementos de control nutricional, fajas, aparatos de ejercicio y una infinidad de artículos que en la mayoría de las veces no presenta los resultados que prometen, o incluso, pueden llegar a generar otro tipo de afectaciones en la salud de quien los consumen.

Es importante destacar que la publicidad que se le da a este tipo de productos “milagro” o a los de bajo valor nutrimental como los refrescos, harinas, sopas instantáneas, comida chatarra, pomadas, suplementos alimenticios, por mencionar algunos, resulta primordial en su alto consumo, pues en su mayoría ocultan las afectaciones que su consumo pueden llegar a generar; asimismo, resaltan características gustativas de los productos.

Si continúan lo altos consumos de productos poco saludables y que prometen bajar de peso; sin adoptar verdaderas acciones que cuiden nuestro cuerpo como lo son la

adopción de alguna actividad física consumo de frutas, verduras y alimentos nutritivos, la predicción del Atlas Mundial de Obesidad no será una premonición si no que se convertirá en una realidad, un desenlace que trastocará a la población afectando su economía, su salud y su calidad de vida.

Pero entonces ¿quiénes son los verdaderos culpables de que millones de personas tengan obesidad y sobrepeso? la respuesta no es nada sencilla, ya que podríamos culpar a las personas que en su libre albedrío deciden consumir productos altos en calorías y poco valor energético; que adoptan el sedentarismo y afectan su propia salud; pero, lo cierto es que los problemas de obesidad y sobrepeso atienden a una cadena que no sólo recae en el consumidor final, sino también, cabe culpar a los productores, a la industria, a los centros comerciales que llenan los estantes de alimentos poco nutritivos, al la publicidad y el marketing; que influyen de manera determinante en las preferencias de la población.

Es por lo anterior que estamos ciertos de que, determinar que el negocio de la obesidad atiende a un solo sector, sería un error, ya que se necesita de quienes ponen en el mercado los productos, los que los distribuyen y por supuesto, del consumidor final; e incluso, podemos incluir a las autoridades que poco garantizan el acceso a una alimentación adecuada y nutritiva; todos estos sectores, son los que han hecho de la obesidad y el sobrepeso una industria millonaria que, pareciera solo afectar la salud de la población y su economía.

CONCLUSIÓN.

La entidad mexiquense vio en la figura de Gobierno de Coalición, un instrumento de gobernabilidad democrática y plural, de corresponsabilidad entre el poder legislativo y el ejecutivo, integrado por el partido que postuló a quien ocupa la gobernatura y uno o varios partidos políticos, a finde de sumar fuerzas y alcanzar una representación parlamentaria que hoy, forman parte de las distintas instituciones plasmadas en la ley. del Estado de México, contemplando su integración desde el registro de las candidaturas comunes, a través de un anexo en el que, se plasma un programa de gobierno y un convenio en el que se pacta la participación del quienes resultasen ganadores.

A todo ello, podemos concluir que los gobiernos de coalición son una figura típica de los gobiernos parlamentarios, que se han ido exportando a los sistemas presidenciales para hacer más plural y viable la función del Ejecutivo; no omitimos la importancia que reviste la transparencia en este tipo de figuras, su perfeccionamiento y evolución a fin de adaptarla a la realidad democrática y política de la entidad; así como, la generación de mecanismos que garanticen su aplicabilidad, seguimiento y evaluación, tema que hasta el momento es un saldo pendiente por ajustar.

Hemos llegado al final de un número más de tu Revista el Ecologista, esperando que el tema que abordamos haya sido de tu interés y, sobre todo, deseando haber despertado en nuestros lectores la conciencia de adoptar hábitos alimenticios nutritivos y fomentar la actividad física como parte de las acciones que te ayudarán a cuidar tu salud.

Combatir el tema de la obesidad y el sobrepeso no es una tarea fácil, y mucho menos cuando existe toda una industria y marketing que constantemente nos bombardea con productos poco nutritivos y que se convierten en las principales fuentes generadoras de la obesidad y el sobrepeso; sin embargo, estamos seguros que mucho podemos hacer por nuestra salud y por el cuidado de nuestro cuerpo y, así, poder abatir las altas cifras de esta problemática social que nos está invadiendo.

El jurista Maurice Duvenger, destaca la creación de los Gobiernos de Coalición como una necesidad de alianzas entre partidos políticos, y que pueden presentar distinto grados y formas. Algunas son efímeras y desorganizadas: simples coaliciones provisionales para beneficiarse de ventajas electorales a fin de echar abajo a un gobierno o para sostenerlo ocasionalmente. Mientras otros son durables y están dotados de una sólida estructura que los acrecenta.

Los gobiernos de coalición son una figura de suma importancia para las minorías partidistas, ya que, esta figura les da representatividad y la posibilidad de impulsar e incluso hacer una realidad las demandas sociales de los grupos a los que representan y de las causas que abanderan, lo que desencadenaría en una mayor inclusión de la población en las políticas públicas.

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