Edición No. 4
EL MANGLE
Julio 2012
Periódico virtual y ecológico del árbol genealógico de raíces limeñas
Editores: Francisco Silva y Beatriz de Silva Diagramación: Andrés López Cornejo
Contenido Editorial Tríptico de limolitos - Francisco Silva M. Reflexiones Revelación de Dios - Hernando Silva S.J. Anécdotas Notas de viaje - Carlos R. Silva M. Perdidos en los terraplenes - Luis Francisco Silva G. El balcón de la cabaña El juego de tejo - Beatriz de Silva El rincón de la poesía El ternerito bebé - Antonio Silva S.J. Gastronomía casera El lomo al trapo - Luis Francisco Silva G. Empanadas de Mamá Rosita - Ma. Esperanza Mojica Notas sociales Cumpleaños Cartas a la redacción Aviso publicitario Apícola El Limo
Editorial
Tríptico de limolitos
Las piedras limeñas que se ilustran en la carátula de este número están muy vinculadas al historial de la casona desde los tiempos de Don Juan José hasta la que últimamente se rodó del Calzo y casi acaba con La Cabaña. También son memorables las que han ocurrido entre algunos parientes de esa casona. La más antigua y recordada es la “Piedra del Miradero”, que existió hasta cuando las obras del ferrocarril de Acerías Paz de Rio la hizo rodar por allá en los ’80. Esta era una magnífica piedra como de 5 metros de largo y 2 metros de alto al borde de un cincho en la cabecera de lo que llamábamos Murcia. En el centro de la piedra había un gran paraguas formado por las ramas de un uvo que sembró un simpático ciote. Desde encima de la piedra el espectáculo era magnífico, con la vista de la Hoya del Chicamocha, bordeado por los potreros de la Tuneba y la Cabuya y al otro lado del rio por los predios de Huerta Grande y Huerta Chiquita y al fondo el gran cerro de El Fraile, cuyo nombre lo tomó de una piedra al extremo del cerro y que semejaba a un fraile. El paseo a la Piedra del Miradero era obligatorio para todos los visitantes, especialmente por las
tardes para ver los arreboles en la puesta del sol. Esa piedra era testigo de las promesas de todos los enamorados que la visitaban y que luego las convertían en realidad al pie del altar. Aún hoy día la visita al lugar donde se hallaba la piedra es un paseo diario para contemplar el paso del tren con sus cien vagones cargados de mineral de hierro para ser procesado en la Planta de Belencito. Otra honorable piedra es “Piedra Gorda” que es visitada por todos los veraneantes que disfrutan trepando por los vericuetos de sus veinte metros de altura. Esta piedra se encuentra como a un kilómetro de la casona siguiendo el camino de Eccehomo y Luis Chia, pasando por el Zorral o baldíos del tio Carlos Julio y se llega finalmente a los predios de la Vereda de El Pedregal. En esta zona se encuentran gran cantidad de enormes piedras que dieron el nombre a la Vereda y entre las cuales descuella una en forma de castillo medioeval. Este sitio turístico no lo menciona Mamá Rosita en sus Memorias y solo lo conocimos cuando Marco Tulio adquirió un lote en esa zona en los años ’50. Cuando fuimos a conocer el lote nos
impactó el tamaño de esta piedra y en adelante se convirtió en sitio turístico de los limeños. No se me puede olvidar una vez que con Luis Gabriel y familia subimos leña y olleta hasta la cima de la piedra y preparamos allí un delicioso chocolate. Se dice que debajo de esta piedra hay un tesoro que escondieron los chibchas, pero quién la voltea? Finalmente para completar el tríptico de la carátula está la piedra que hizo rodar la calavera de Críspulo desde el Calzo el 20 de abril del 2011 en un memorable invierno y que tras derrumbar numerosos eucaliptus aterrizó finalmente a 4 metros de La Cabaña. Me imagino la terronera de Armando, Rosita y familia cuando a las 8 y media de la mañana sintieron un gran estruendo y salieron corriendo hasta la torre de la energía, contemplando la senda que iba dejando la piedra entre los eucaliptus
para llegar finalmente hasta la tapia que rodea La Cabaña, donde se partió en dos y el pedazo más grande tumbó un enorme pino, aplastó los estantillos de la cancha de tejo y finalmente se aposentó en el parqueadero de La Cabaña. Yo me acuerdo que Mamá Rosita contaba que en casi todos los inviernos se rodaba alguna piedra de la loma de Varitas y que con esas piedras se construyeron las bases de los apartamentos. No sabemos qué hacer con esta piedra de La Cabaña, por lo pronto quedará como un recuerdo de la aparición de la calavera del Calzo que motivó un simpático concurso de cuentos. Si no hubiera sido por la mediación de la Virgen Morena de la gruta y del Niño Dios que resguarda La Cabaña, hoy estaríamos como los habitantes de Gramalote sin un techo para dormir. - Francisco Silva M.
Reflexiones Revelación de Dios
Señor, tu universo es como un libro
También la historia de los hombres
que tiene las hojas abiertas.
es revelación tuya.
en el puedo leer tu omnipotencia,
en ella puedo leer tu providencia,
tu grandeza y tu sabiduría.
tu paciencia con tus hijos y tu misericordia con los pecadores.
Tengo que aprender a leer en ese libro, a reflexionar sobre su contenido, porque ese libro es revelación tuya.
En las flores puedo ver tu belleza,
Esa palabra tuya me rodea por todas partes, me acompaña en todos mis caminos, penetra todo mi ser y llega hasta mi corazón.
en las fuentes tu caudal inagotable, en los mares tu inmensidad, en los astros tu luz indeficiente.
Concédeme, Señor, que yo pueda escuchar tu Palabra: la que me habla en todas las cosas
En el canto de las aves tu armonía,
y en todos los acontecimientos de la vida.
en los árboles añejos tu eternidad, en los retoños tu exuberante vida, y en el amor de las madres tu misericordia.
Tomado del libro “Alabaré a mi Dios”, por Hernando Silva, S.J.
Anécdotas Notas de viaje
Notas de viaje – Carta a un hijo Niza. Francia, julio 17 de 1.965 Hotel Anglaterre EDUARDO: El jueves pasado fue nuestro último día en España (en Barcelona) y lo pasamos en varias actividades. El Dr. Christian de Nogales nos invitó a almorzar a un restaurante típico muy bueno: Él nos informó de la reciente muerte de Laureano Gómez, pues fue su médico de cabecera cuando este político vivió en Barcelona. Es la única noticia que he tenido de Colombia. Por la noche un grupo de médicos de la sociedad española de Sofrología nos dio una comida muy elegante y después, como estaba previsto, les dicté una conferencia sobre Sofrología que escucharon atentamente. Fui muy aplaudido. Estos doctores me recibieron con gran cariño y cordialidad. Estaban pendientes de mi llegada y tenían todo dispuesto para mi conferencia, a la cual asistieron sus esposas y mamá naturalmente. Mamá recibió muchos besos de señores y señoras, púes aquí es costumbre el “besamanos”.
Ayer llegamos a Niza ciudad de Francia, en la llamada Costa azul con 300.000 habitantes, 600 hoteles, numerosos casinos, restaurantes y clubes. Temperatura 28°. Visitada ahora por turistas de todo el mundo.
Es una bellísima ciudad; su playa tiene cierto parecido a la Playa de Copacabana en Río de Janeiro. Las construcciones son antigüas en general, pero hay una parte moderna con edificios de apartamentos. Fue fundada por los griegos en el siglo IV A.C. Luego fue habitada por los romanos. Aún hay monumentos de estos dos pueblos. En un tiempo existió una enorme colonia de rusos y fue sitio de veraneo de los Zarés tanto que construyeron tanto que
construyeron una bellísima catedral ortodoxa. Es la ciudad de las flores y de la alegría. Sus jardines son famosos. Hemos visto variedades de flores bellísimas que no se conocen en Colombia. Por las noches la ciudad es una fiesta especialmente en la hermosa avenida de los inglese que da al mar: numerosos hoteles sacan orquestas a sus terrazas y la gente baila y canta animadamente. Es la ciudad de las palomas que en bandadas alegran parques, calles y plazas. Hay escaños por todas partes donde el público contempla el paisaje magnífico del mar y las montañas. El tráfico es intenso. Pero gran cantidad de personas se moviliza en motonetas o en motocicleta; desde niños hasta ancianos montan en estos cacharros; es corriente ver a señoras como mamá Rosita manejando motoneta.
y para hacer sus obras: músicos, poetas, novelistas, pintores, artistas de cine y políticos. Era la ciudad predilecta de Churchil. Ya podrás imaginar que Niza tiene un encanto especial. Un comentario especial para nuestro Hotel Anglaterre. Es antigüo claro está, pero en su época fue el más lujoso. Fue inaugurado por el Rey Jorge V quien aquí se alojó lo mismo que el Rey de Suecia Esta bien situado frente a un bello parque y al mar. Nuestra pieza es lujosísima y muy grande como se usaba entonces. La puerta se abre con una enorme llave antigüa. Hemos pasado unas horas de verdadero descanso. La vida es carísima: una cerveza vale US10 y un vestido como para mí US 1.200 Afortunadamente nosotros tenemos pago anticipadamente hotel y comida. De lo contrario, ya nos hubiéramos devuelto.
Muchos hombres célebres han escogido esta ciudad para descansar
- Carlos R.
Perdidos en los terraplenes
Hace muchos años, un fuerte derrumbe se tragó parte de la loma en donde se levantaba la Piedra del Miradero, cambiando para siempre esa parte del paisaje Limeño. La otrora montaña verde llena de árboles nativos por donde serpenteaba el camino para bajar al río quedó convertida de la noche a la mañana en un barranco pelado. La montaña del otro lado del río sufrió una suerte similar, remedando como en un espejo lo que pasó con la montaña donde se levantaba la piedra del miradero. La famosa piedra del miradero no fue más, y el paseo que antes se hacía para sentarse en la piedra a admirar el paisaje se convirtió en una excursión al borde del barranco para estremecerse con la desolación causada por la naturaleza. Nunca jamás se repitieron los paseos de olla al río. Muy pronto llegarían los bulldozers, las retroexcavadoras y las volquetas; inicialmente las máquinas se concentraron en redibujar el cauce del río y en restablecer el paso del tren, y luego se dedicaron a tratar de recuperar la montaña. Las máquinas movieron cantidades inmensas de tierra y de piedras para darle forma a docenas de terraplenes, y fueron sembrados cientos (o miles) de árboles de eucalipto para devolver algo del color verde y acaso evitar
que el desastre se repitiera. También levantaron una larga canal cóncava de zinc para que la quebrada que llegaba al río continuara su cauce sin afectar la línea del tren. Pasó mucho tiempo antes de que la loma terminara aunque fuera medianamente parecida a lo que la naturaleza había esculpido originalmente siglos antes del derrumbe. Hoy esos eucaliptos ya están bastante grandes, escondiendo los terraplenes a sus pies y susurrando y meciéndose al ritmo del viento que ahora parece soplar más fuerte. Es increíble que ya haya varias generaciones de limeños que no conocen esta loma de otra forma. Para ellos, la loma siempre ha sido así, con sus terraplenes hechos por el hombre y sus eucaliptos y su larga canal de zinc. Para estos limeños, esa parte del río inexplicablemente nunca ha tenido “piedras de río”, esas típicas piedras ovaladas con las que se podía jugar “pan y quesito” (aunque posiblemente tampoco sepan qué es pan y quesito, a menos que haya algún programa del iPhone que se llame así). Ellos solo saben de la piedra del miradero por fotos viejas de la era pre-digital, en donde sus padres, madres, tíos y tías aparecen como unos niños chiquitos de pantalón corto o como unas adolescentes de pinta medio hippie.
En los primeros años posteriores al derrumbe, los paseos al río se transformaron en excursiones cuasiarqueológicas: el objetivo ya no era pasear y descansar y almorzar a la orilla del río (y encontrar la piedra perfecta para jugar pan y quesito), sino investigar y descubrir nuevas cosas que el derrumbe y los bulldozers hubieran traído. Las fotos de los paisajes del río fueron remplazadas por fotos de las imponentes máquinas. El camino que bajaba al río, ese que se iniciaba al pie del árbol del divi-divi, todavía existía aunque con varias alteraciones en su recorrido que hacían mucho más difícil reconocerlo, sobre todo cuando uno estaba en el río y quería iniciar el camino de regreso a la casona. Fue en una de esas excursiones cuando me perdí, por primera y única vez en mis años de caminante limeño.
Todo inició casualmente, sin planearlo. Estaba con mi primo Jorge y decidimos acompañar a mi tío Carlos Roberto en una incursión al río. Bajamos por el camino del dividivi hasta llegar abajo, a los primeros terraplenes. Ya estando allí, las oportunidades de exploración se multiplicaron, así que dejamos que Carlos R prosiguiera su camino mientras nosotros nos dedicamos a curiosear los bulldozers y a caminar por ese largo terraplén que iba paralelo al río. Si mal no recuerdo, los dos hijos de Marcos Morante iban con nosotros, pero creo que eventualmente se devolvieron con Carlos R. Nosotros dos seguimos ensimismados en nuestra pequeña aventura: caminamos hasta la canal de zinc y la cruzamos ida y vuelta un par de veces; nos colinchamos en una volqueta que iba rumbo al puente llevando trabajadores al final de su
jornada; encontramos una araña gigantesca al pie de una piedra; nos metimos por un túnel que llevaba el desagüe de una pequeña quebrada al otro lado de la carrilera. Por último, nos dedicamos a tirar piedras en una especie de laguna que se había formado en uno de los terraplenes, tratando de derribar una vara de cañabrava que se encontraba en medio del agua. Duramos horas en esas, jugando como típicos niños envueltos en su mundo imaginario, en esas épocas en que los niños no necesitaban de un iPad o un Nintendos DS para distraerse durante horas. Incluso ignoramos al tío Carlos R cuando pasó de regreso, prefiriendo en cambio quedarnos otro par de horas en nuestro improvisado juego de tiro al blanco. Sin embargo, no contábamos con lo rápido que puede anochecer en El Limo. En un abrir y cerrar de ojos, empezó a oscurecer y el camino de regreso se escondió de nuestra vista. Pasamos como media hora tratando de encontrar, sin éxito, el inicio del camino del divi-divi. Estando allá
abajo no había muchas esperanzas de que nuestros gritos se oyeran en la casona, y obviamente no teníamos linterna, así que en nuestra desesperación decidimos que la única alternativa era escalar a ciegas los terraplenes, tratando de ir en línea recta hasta llegar al tope de la loma. Subir casi a gatas por esos terraplenes pelados no era nada fácil, y lo era menos por la oscuridad que ya era completa a esa hora. No sé cuánto tiempo pasó, pero finalmente al escalar uno de esos terraplenes sentimos con emoción la suavidad del pasto a nuestros pies en lugar de piedras, y supimos que habíamos llegado a nuestro destino. A lo lejos, las luces reconfortantes de la casona nos esperaban, además del regaño de mi mamá por haberla tenido tan preocupada. Luego del merecido “vaciadón”, pasamos al comedor a devorar lo que nos habían guardado de comida, y a tratar de explicar cómo era que nos habíamos dejado “coger la noche”. - Luis Francisco Silva Melbourne, 8-Abril-2012
El balcón de la cabaña
El juego de tejo
En junio del año 2000 el tejo, versión moderna del Turmequé de los indígenas, fue declarado deporte nacional de Colombia por el Congreso de la República. Este deporte autóctono de Colombia ya era practicado desde hace más de 500 años por los habitantes de la altiplanicie cundiboyacense. El juego de Turmequé consistía en lanzar un disco de oro llamado “zepguagoscua”, el cual evolucionó con los siglos en el juego practicado hoy en Colombia y de donde se ha extendido a los países vecinos. Al
popularizarse el “zepguagoscua” el disco fue reemplazado por uno de piedra y actualmente por uno de metal. Todo lo anterior para ilustrar un poco la historia del deporte nacional. Cuando Pacho me propuso construír una cancha de tejo en la Cabaña mi primera reacción fue de rechazo a la idea pues me imaginaba tardes enteras de mucho ruido y mucho trago. Sin embargo una vez construída la cancha con la asesoría técnica de
Armando y el Dr. Jorge, nuestra cancha se convirtió en el sitio de reunión de familiares y amigos veraneantes: hombres y mujeres, jóvenes y mayorcitos deseosos de demostrar sus habilidades en el juego. De vez en cuando estallaban gritos de júbilo y aplausos cuando alguno de los o las participantes lograban “reventar mecha” o “embocinar”.
Algunas veces llegaba una comitiva de Tasco presidida por el Dr. Jorge y
que además de provisión de “mechas” traía costilla y papas para un asado. En algunas festividades especiales como el 25 de diciembre o el 1º. de enero la reunión del “desenguayabe” era amenizada por el tiple y las canciones de Carlos H., la guitarra de Jose Macia o los globos y voladores lanzados por Germán en medio de la algarabía y el gozo de los más pequeños. Desafortunadamente el crudo invierno que hizo rodar la gran piedra que aterrizó en La Cabaña destruyó a su paso una de las canchas, así que el juego estará en veremos hasta nuevo aviso. Pero quedará grabada en mi mente las agradables tardes de juego y de risas recordando la participación muy especial del elenco femenino, la embarrada de las manos y uno que otro “descache” cuando el tejo era enviado loma abajo entre el maizal. - Beatriz de Silva
El rincón de la poesía
El ternerito bebé
Bajo la lumbre de las estrellas un ternerito nació en el campo, y allí el rocío bañó de perlas su limpio raso. Duerme al arrullo de su inocencia luciendo armiño recién lustrado, cual níveo copo sobre la yerba recién cuajado. Van de mañana por la pradera los becerrillos a saludarlo; con cierta envidia, todos celebran tan lindo hermano.
Muge la madre, que algo recela, e inciensa el aire con denso vaho; mas ya, orgullosa, lo peina y peina para mostrarlo.
Él se levanta, todo belleza, y al sol refulge, blanco muy blanco; tiernas pezuñas andando estrena, y alegres pasos. Ya salen todos a las carreras… él adelante se va brincando, y ufano luego, desde la cerca vuelve a mirarlos. Mas cuando escucha las hondas quejas que da la vaca junto al establo, cola empinada como de antena viene llorando. Ella, lamiéndolo en la cadera, peinó a traspelo su limpio raso; él topa fuerte las ubres tiernas, de leche avaro. Como se atora mientras ordeña, tose un momento, de espumas blanco; cierra los ojos, y con la lengua se limpia el labio. Dobla las manos, dobla las piernas, y hácele sombra su madre al lado. Copo de nieve, dormido sueña niño tan blanco. _____________ - Antonio Silva S.J.
Gastronomía casera
Lomo al trapo
Nada como el lomo al trapo. Delicioso, nutritivo (pura proteína) y divertido de preparar. Antes de botar esos limpiones o esas fundas de almohada viejas, qué mejor que darles un último uso preparando un suculento lomo en la chimenea.
Colocar el lomito sobre la sal, alineado cerca de la parte inferior del trapo. Empezando por la parte donde está el lomo, enrollar la tela con firmeza, haciendo un rollo cilíndrico. Voltear la tela en las esquinas de forma que nada del lomo sobresalga.
Ingredientes
Hacer un par de nudos con la pita en las esquinas y en el centro. Luego pasar varias vueltas de la pita para que quede bien amarrado.
1 Lomito de buen tamaño 1 kg de Sal 1 Cerveza 2 mts de pita delgada 1 trapo tipo limpión o tipo sábana cuadrado, de unos 50cm de ancho 1 Chimenea Preparación Alistar un buen fuego en la chimenea. Extender el trapo sobre el mesón de la cocina y rociarlo ligeramente con cerveza. Cubrir el trapo uniformemente con sal. Se debe ser generoso con la sal –debe quedar una capa de unos 5mm de espesor.
Poner el lomo en la chimenea, sobre el fuego. El trapo se empezará a ahumar, pero frescos que la sal se solidificará y formará una corteza que protegerá al lomo para que no se queme.
jugoso. Servir con ensalada, papa/yuca y un buen vino. Buen provecho! Opcional Dejar en el fuego por unos 12 a 15 minutos, dependiendo del tamaño del lomo. Con cuidado, voltearlo con unas pinzas y dejarlo cocinar por otros 8 a 10 minutos. El resultado quedará como un tronco carbonizado. Sacar el lomo y ponerlo a reposar en una bandeja por un minuto. Luego usar tijeras y un cuchillo para romper la tela y el caparazón de sal y sacar el lomo. Si quedan bloques de sal o partes de tela ahumada pegadas a la carne, enjuagarla levemente con cerveza (y si no también, que la cerveza nunca sobra como condimento).
Partir el lomo en rebanadas gruesas. Por dentro debió quedar rosadito,
Aprovechar la chimenea para cocinar las papas, envolviéndolas en papel aluminio y metiéndolas en las cenizas. Si hay niños, puede distraerlos poniéndolos a asar unos masmelos con ayuda de unas varitas
de eucalipto; de esa forma no comerán mucha carne y le dejarán más a los papás . - Luis Francisco Silva
Empanadas de Mamá Rosita
(Receta original de Mamá Rosita recuperada por Maria Esperanza Mojica) Ingredientes Para la masa de hojaldre: -Una taza y media de harina cernida -150 gramos de mantequilla la fina -Media cucharadita de sal -Un cuarto de taza de agua helada Para el relleno: -Bocadillo rojo en trozos
de guayaba cortado
-Una clara ligeramente
de
huevo
-Azúcar granulada blanca
batida
Preparación Para la masa de hojaldre: Se cierne la harina con la sal en un tazón mediano. Se agrega la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente. Con dos cuchillos se procede a picar y cortar la mantequilla hasta que se incorpore a la harina. No se deben usar las manos para evitar que se caliente la masa. Cuando esté todo mezclado y se tenga una consistencia grumosa se echa el agua helada de a pocos. Se continúa picando y revolviendo la masa con los cuchillos hasta que se moje y se pueda formar una bola compacta, para lo cual ya se pueden utilizar las manos enharinadas. Se deja en la nevera por lo menos una hora, antes de usarse. (La anterior es la receta básica más sencilla para un hojaldre. Según Mamá Rosita a la anterior preparación se le puede añadir huevo, azúcar y polvo Royal. Ver fotografía adjunta) Cuando se saca de la nevera se procede a aplanar la masa con el rodillo de amasar. Debe quedar de menos de un centímetro de espesor. Con un molde circular de máximo cinco centímetros de diámetro -se puede usar el borde de una copa de cristal o de un pocillo de tinto-, se cortan los círculos y se ponen sobre
la mesada. Aparte se cortan los trozos rectangulares del bocadillo de guayaba proporcionales al molde circular utilizado. En cada círculo se pone un trozo de bocadillo. Con un poco de agua se untan los bordes y luego se doblan presionándolos suavemente para formar la empanadita. Se procede a hacer el “repulgado” que consiste en producir una especie de cremallera decorativa que sella los bordes. Para que este procedimiento resulte satisfactorio se debe practicar mucho
con la masa sin rellenar y preferiblemente con la asesoría guía de alguien experimentado. Precalentar el horno a 350°. La clara de huevo se bate un poco y se unta sobre la cara superior de cada empanada. Se colocan las empanaditas en una lata para hornear enmantequillada. Se espolvorea sobre cada una el azúcar granulado blanco. Se hornean por diez minutos aproximadamente hasta que tengan un dorado suave.
Notas sociales Primera comunión Laura Alvarado Silva hizo su Primera Comunión el 12 de Junio en el Colegio Nueva Granada. Felicitaciones a Laurita, sus padres Claudia y Camilo y sus hermanitos Simón y Matías.
Grado Luis Carlos Sanchez Mojica recibirá su título profesional como jurista del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en ceremonia que se llevará a cabo en el Aula Máxima del claustro en la ciudad de Bogotá a mediados de agosto. Felicitaciones a sus padres Carlos y Lucrecia, entre tanto le auguramos muchos éxitos en su carrera profesional.
Grado Daniel Silva Mejía obtuvo su grado de Bachiller en el Colegio Andino e iniciará sus estudios de Literatura y Ciencia Política en la Universidad Javeriana. Felicitaciones a sus padres Enrique e Ivonne.
Grado Luis Alfonso Ruiz Vergara recibirá su grado de Arquitecto en la Universidad de Los Andes el día 25 de Agosto próximo. Felicitaciones y muchos éxitos para el graduando, sus padres Germán y Martha y demás familiares.
Grado Andrés Mauricio Niño Jaime, hijo de Andrés Niño y Gloria Jaime, obtuvo su grado de Mechanical Engineering Technology en la Universidad Sait Polytechnic en Calgary, Alberta, Canadá. Felicitaciones a sus padres y abuelitos Gladys y Guillermo.
Premio Daniel Miranda Mojica, hijo de Carmen Teresa Mojica y nieto de Hugo y Teresita, estudiante de Arquitectura y Diseño Industrial en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, fue el ganador de la sexta versión del Concurso de Diseño Mario Hernández. Como premio Daniel irá a Barcelona a estudiar Eco Diseño o Diseño de Interiores.
Cumpleaños
Julio 2 2 3 4 4 6 7 7 8 9 11 12 13 17 25 27 27 28 30
Juana Silva Patricia Osorio Andrés Felipe Sandoval Simón y Matias Alvarado Myriam Velandia de Mojica Nathan Fitch Beatriz Helena Rodríguez S. Franzel Hanke Mojica Germán Ruiz Silva Nicolás Niño Martha Mojica Arenas Daena Brink Fitch Carlos Sánchez Javier Mojica Adriana Silva G. Guillermo Mojica A. Ana Maria Mojica Hanke Juan Manuel Rodríguez Nicolás Vélez Mojica
Agosto 1 4 5 7 8 9 12 13 13 14 14 15 15 16 18 19 24 25 29
José Mojica Pilar Mojica B. Andrés Mauricio Niño Mathew Fitch Manuel Alejandro Niño Maritza Kruh Martin Sampedro S. Ma. Eugenia de Sandoval Luciana Montejo Sandoval Mónica Niño Miguel Sampedro S. Santiago José Rodríguez Ma. Paula Vargas Mojica Luis Gabriel Mojica Manuel Rodríguez Ospina Francisco Mojica Arenas Claudia Niño Mojica Didier Druet Ma. Cristina Vergara
Septiembre 1 1 3 3 7 10 12 13 13 18 18 23 27 28 29 30
Eduardo Silva Gil Ana Maria Puerta Camilo Schummacher Andrés Schummacher Juan Pablo Zorro Jimena Vergara Mojica José Antonio Lozano Gladys Mojica Yamile de Mojica Robert Fitch Leonor Perico de Mojica Carlos Julián Niño Juliana Mojica Osorio Lorenzo Duplat Silva Francisco José Mojica Andrés Niño Mojica
CONVOCATORIA PARA ANIVERSARIO El Mangle informa que el próximo número de Octubre es su primer aniversario y estará dedicado a exaltar la memoria de los hijos de Papá Juan José y Mamá Carlota. Por tal motivo se invita a todos sus descendientes a escribir alguna remembranza memorable sobre ellos y ojalá documentada con alguna fotografía. Se reciben sus escritos hasta el 1º de Septiembre. Muchas gracias
Cartas a la redacción Beatriz y Pachito, mil gracias por esa nueva edicion
del
Mangle;
esta
muy
interesante
y
divertida; me encanto el articulo de Carlos R y de Jose y muy informativo el de
Pachito; todos me
traen recuerdos del Limo ; si, hubiera sido lindo haber preservado la casita de la planta como queria Leonorcita ... Bob y yo estamos ya en Savannah muy contentos con todos nuestros cinco nietos ! los vemos casi todos los dias y tratamos de ayudarles
a
las
mamas
con algunas
de sus
actividades , la casa es muy espaciosa y bonita, tienen que venir a avisitarnos. Tratare de escribir algo todos.
para
la
proxima
edicion
Un abrazo, Yolanda Ruiz.
con
fotos
de
Como les dije, la portada de "El Mangle" me hizo llorar. Lo mismo la descripción que hace Pachito, quien
además de referirse a la casita de la planta eléctrica
relata otras historias de muchos recuerdos para nosotros,
los de nuestra generación. Yo presencié la elaboración de los adobes: Abel trajo de Tasco un muchacho que pisaba
el barro y luego lo metía en gaveras. Abel mismo hizo los
planos de la casita, especial y elegante, con frontis; no se veían las tejas. Inolvidable el conjunto pelton-dinamo
que como bien dice Pachito, misteriosamente trasformaba la energía hidráulica en eléctrica.
Yo, niño de 10 años, a las 6 de la tarde subía
quebrada-arriba con mi azadón al hombro, llegaba al
tajamar y desviaba el agua de la quebrada hacia la
toma.
Iba acompañando el arroyuelo, sacando con el azadón la hojarasca. Llegábamos al tanque (digo llegábamos, o sea la corriente de agua y yo). El tanque se llenaba. Yo, de pie observaba el patio oscuro de El Limo. De pronto ese patio se iba iluminando...
Era que llegaba el agua convertida en luz! ¡Que viva mi tío Abel! ¡Que vivaaaa!
-Antonio Silva
A V I S O
P U B L I C I T A R I O
Bogotá, Marzo de 2012 Sres. EL MANGLE Reciban un especial saludo y felicitaciones otra vez por tan genial idea de promover el periodismo y la literatura entre la familia, y así mantener viva la llama del amor a la tierrita. Para deleite de los lectores de EL MANGLE me complace poner a la orden la PRIMERA COSECHA de MIEL 100% pura, producida por APíCOLA “EL LIMO “. En medio de los bosques de eucaliptos y mangles de nuestra querida tierra limeña y en asocio con un técnico de la región, hace seis meses inicié ésta agroindustria que rinde homenaje a las pasadas empresas familiares del LIMO: las gallinas y los gusanos de seda de Juan José, las colmenas de Luis Alejandro y años mas tarde de Javier, las tomateras y el hato de Pachito. El producto se ofrece en frascos de 500 gramos a un precio de inauguración de veinte mil pesos por unidad. Esperamos sus pedidos desde ya al teléfono (57-1) 620 3958. Pronto que se agota!! MARIA ESPERANZA