Edición No. 33
EL MANGLE
Diciembre 2020
Periódico virtual y ecológico del árbol genealógico de raíces limeñas limeñas
Venado en predios de El Limo Fotografía: Luis Guillermo Niño
Editores: Beatriz de Silva y Luis Francisco Silva Diagramación: Luis Francisco Silva Sdsdsdsd
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Contenido
Editorial Resilience - Luis Francisco Silva
El balcón de la cabaña El poder de las mascotas 2 - Beatriz de Silva
Anécdotas Cuento de solsticio de invierno - Juanita Deperraz Sánchez Mojica El pesebre de la casa de Carlos y Lucy - Consuelo Mojica y familia Videojuegos - Luis Francisco Silva
Cuentos Adventure in the land of the trolls - Benjamín Silva Zúñiga
El rincón de la poesía Vallecito de sauces - Antonio José Mojica, S.J.
El Baúl de los Recuerdos Maravillosos Setentas
Gastronomía casera Pan sin amasar (no-knead bread) - Luis Francisco Silva Pavo relleno - Yolanda Ruiz Fitch Corn fritters - Luis Francisco Silva
Notas sociales Cumpleaños Cumpleaños 80 de Guillermo Niño Mis primeros ochenta años Palabras de Gladys Halloween por Zoom
Novenas por Zoom Nacimiento de Bastian Alcalde Sarmiento
Cartas a la RedacciĂłn Ediciones Anteriores Saludo NavideĂąo
Editorial Resilience
Ya casi vamos para un año de pandemia en un encierro de días que se volvieron semanas y semanas que se volvieron meses. A todos nos ha golpeado la pandemia de una u otra forma, pero nos hemos adaptado como mejor hemos podido. Esto me recuerda una palabra que es muy común en inglés pero que curiosamente su traducción en español casi nunca se escucha: resilience (en español, resiliencia). Esta palabra se refiere a la capacidad de sobreponerse a momentos críticos y adaptarse luego de experimentar alguna situación adversa e inesperada. También indica la capacidad de un objeto, organismo o sistema de volver a la normalidad luego que ha cesado la perturbación a la que estaba sometido. El término inglés deriva del latín resiliens, presente participio del verbo resilire que significa “saltar hacia atrás, rebotar”. El término resilience se usa en física para describir objetos de propiedades elásticas como los resortes, que absorben energía (por ejemplo, de un golpe) y la liberan a medida que rebotan y retornan a su forma original. En sicología se hace una analogía a este fenómeno para describir la capacidad de ciertas personas de adaptarse y recuperarse de las adversidades de la vida. No es un rasgo genético, y es un tema común en los estudios de niños y adolescentes, pues naturalmente la capacidad de no dejarse vencer de los problemas es un rasgo muy importante que hará de esos jóvenes unos adultos independientes y fuertes mentalmente. Esa capacidad de adaptación y salir adelante pese a todo se ha manifestado de mil formas en estos meses. Hemos visto padres y madres que se han tenido que transformar en profesores para ayudar a sus niños a continuar su educación desde la casa; empleados de “cuello blanco” que han tenido que convertir sus hogares en oficinas y hacer todas sus reuniones con colegas y clientes a través del computador; empresarios que han tenido que reinventar sus negocios para no quebrar; fabricantes que reacondicionaron sus fábricas para producir jabones desinfectantes, mascarillas o respiradores para hospitales; médicos y científicos aconsejando a políticos en la elaboración de protocolos y promulgación de normas que han llevado a todos los países del mundo a enfrentar el virus.
Además de las adaptaciones en las rutinas de trabajo y estudio, en la familia hemos dado con nuevas formas de mantenernos en contacto y continuar haciendo algo de lo que normalmente hacíamos. Es así como este año nuestros chats en WhatsApp han estado muy activos; ¡siempre estamos conectados! Tuvimos concurso de cuento tan concurrido como siempre, pero con ceremonia virtual. Celebramos desde misas y grados hasta fiestas de Halloween y novenas por Zoom. Jugamos Bingo, King y Rummy por internet. Nos reímos y lloramos como si estuviéramos en el mismo cuarto, a pesar de estar separados por una pantalla y en muchos casos por miles de kilómetros. Pero este año terrible está llegando a su fin, y diciembre nos trajo la buena noticia de las vacunas, que ya se están empezando a administrar en algunos países para darle a nuestros cuerpos las defensas necesarias y así frenar el avance del virus. Todavía queda un buen trecho, pero por fin se ve luz al final del túnel. Hay esperanza, y la resiliencia que nos ha ayudado a sobrevivir nos llevará también a volver a la normalidad. Seguramente que esta no será la misma normalidad de siempre pues muchas cosas cambiarán, pero nos seguiremos adaptando y saldremos adelante. - Luis Francisco Silva
El balcón de la cabaña El poder de las mascotas 2
En alguna edición anterior escribí una serie de reflexiones sobre el poder de las mascotas. Con el paso de los días y los meses estas reflexiones se convierten en certezas absolutas. Cuando el mundo entero enfrenta una de las crisis más grandes de la historia, las mascotas toman un papel aún más protagónico en la vida de las personas y especialmente de las familias. Con el encierro obligado se pasa mucho tiempo en el hogar y el cariño y lealtad de las mascotas ha sido muy importante para lograr una cierta estabilidad emocional ya que no se nos permite la proximidad con otras personas, aunque sean familiares, pero sí podemos jugar y acariciar a nuestras mascotas. Además, durante los días de la cuarentena más estricta no se permitía a los ciudadanos salir a pasear a los hijos pero sí a las mascotas, por lo cual algunas personas le pedían prestado el perro a su vecino para poder salir a dar una corta caminata o ir al parque más cercano para cambiar de ambiente y tomar un poco de aire fresco.
En mi caso personal, el haberme quedado sola por la ausencia de mi compañero de toda una vida, en medio de esta pandemia, pienso que sin desestimar el amor y el apoyo de mis hijos y nietos y toda la familia, no lo habría podido resistir de no ser por Milo, mi pequeña mascotica, un perrito Shih Tzu que es ahora mi compañero inseparable, fiel y cariñoso que con sus juegos y picardías me hace reír a pesar de las difíciles circunstancias que nos ha tocado enfrentar a todos.
Gracias Milo por tu cariño, tu compañía, la alegría que me brindas todos los días y gracias a Dios por enviarme este consuelo en medio de tanta incertidumbre.
- Beatriz de Silva
Anécdotas Cuento de solsticio de invierno
Nota del Editor: Nos complace compartir con los lectores de El Mangle este inspirador escrito de la talentosa Juanita Deperraz Sánchez Mojica, quien está dedicada de lleno a Por las Ramas, un blog de su autoría en el que ella escribe sobre el bosque, los árboles, la naturaleza y nuestra relación con ella. Este escrito me gustó mucho pues yo pasé por algo similar cuando me vine a vivir a Australia y descubrí lo que significa que haya estaciones. Que este artículo sea la carta de invitación a nuestros lectores para que visiten el blog Por las Ramas, se empapen del bosque de los Alpes franceses con nostalgia de nuestras cordilleras colombianas, dejen comentarios, lo compartan y se suscriban al newsletter para ser notificados cuando Juanita publique un nuevo escrito. Dirección del blog: https://www.porlasramas.co/ Facebook: Por las ramas Instagram: @mimonoporlasramas
Cuento de solsticio de invierno 21 de diciembre de 2020 por Juanita
El invierno va llegando y con él, los días grises. ¿La mejor manera de atravesarlos? Escribiendo sobre pinos, abetos, piceas, tejos y cedros. Esperanza, ilusión, certeza: esas son las palabras que me vienen cuando los miro. En los momentos más oscuros la luz vuelve: es eso lo que las coníferas me dicen. Hace unos años, cuando vivía en Colombia no podía imaginar lo que significaba la llegada del invierno. Hay que vivirlo para entenderlo. En esta época del año los días son muy cortos. Hoy, por ejemplo, a las 8 de la mañana aún no había amanecido; y antes de las 5 de la tarde el sol ya se había ido. Cada día que pasa perdemos 1 minuto de luz. Período nada fácil para mí, que vengo de un país donde diariamente (y todo el año) contamos con doce horas de luz. Si debiera indicar esta época en un calendario, yo la marcaría (en rojo) y abarcaría de la fiesta de Todos los Santos (1ero de noviembre) hasta el 21 de diciembre. Es el momento en que nos vamos deslizando suave pero inexorablemente a la época más oscura del año.
El solsticio de invierno Se conoce como solsticio al evento astronómico que marca el inicio del invierno. La palabra Solsticio viene del latín: Sol=Sol Stitium : Statum=estático Es decir, el punto donde la trayectoria del sol pareciera estar detenida.[1]
A pesar de querer seguir viviendo como si nada sucediera durante esta época, en mi algo pasa. Yo, que quiero hacer mil cosas cada día, que vivo mejor la claridad que la noche, la penumbra no me deja vivir la vida, tal como yo quisiera. El ánimo cambia. Me siento cansada, algo triste. Sin embargo, me digo que (como todo en la vida), esta oscuridad va a pasar. Los días se van a alargar; la luz va a volver. Es cuestión de esperar; de atravesar este momento de la mejor forma. Y qué mejor manera de hacerlo que escribiendo.
Para celebrar el solsticio, he aquí un pequeño cuento de invierno Cuando era pequeña me imaginaba que el invierno llegaba de un día para otro, cayendo como una cortina de teatro, envolviéndolo todo en un majestuoso manto blanco. Tampoco podía representarme ese momento del año que los franceses llaman “entre-saisons”: cuando el otoño se va yendo y el invierno va entrando. De hecho, las estaciones (y todo lo que tuviera relación con ellas) eran situaciones totalmente extranjeras para mí, nacida y criada en un país donde no las hay. El tándem abundancia/ausencia de luz que se vive en los hemisferios Norte y Sur son fenómenos inexistentes en mi Colombia natal. Luego me vine a vivir a los Alpes y entendí.
El momento en que la tierra entera (incluida yo) vamos penetrando en la oscuridad Como todo en la vida, el tiempo cambia; sutilmente, todos los días del año y siguiendo la danza de la tierra alrededor del Sol. Aquí en Francia, (como en todo el hemisferio Norte) de la brillante luminosidad del verano, pasamos (casi) imperceptiblemente a la oscuridad. A partir del solsticio de verano (el 21 de junio), cada día que pasa el tiempo de luz decrece de algunos minutos. Los días se van acortando y poco a poco va entrando el otoño.
Octubre llega con días de lluvia y neblina alternados con tardes soleadas. Las madrugadas se enfrían, llega la escarcha. El verde de los árboles va mudando en una multitud de tonos. Viene el rojo, el amarillo y el naranja. Los álamos son de los primeros árboles en teñirse de amarillo; los robles, los últimos.[2] Luego viene el ocre, luego el marrón y luego, nada. Un vacío en ese espacio donde antes reinaba la espesura. Para encontrar las hojas, hay que mirar al suelo.
© Por las ramas
Llega noviembre y con él, las heladas. El frío se asienta. El cielo se pone gris, bajo. La noche le va ganando al día; la oscuridad se va instalando. Guantes, gorro y bufanda salen del armario. Aquí en los Alpes llegan las primeras nevadas; las partes más altas de las montañas se cubren de blanco. El hielo domina el terreno y la naturaleza en su infinita sabiduría lo sabe: no sirve de nada oponer resistencia. Plantas y árboles se repliegan en el mundo subterráneo: en las raíces, donde continúa la vida.
© Por las ramas
Diciembre, finalmente. Entramos en la fase de penumbra. Cada día que pasa nos acercamos inexorablemente al momento del año donde la luz del Sol está en su punto más bajo. Llega la noche más larga, la que marca el inicio del invierno, esa que desde tiempos inmemoriales los seres humanos le tememos tanto. La noche de hoy, 21 de diciembre.
La luz desciende y el hombre le ruega que vuelva No hay nada que el hombre tema más que a la Muerte. Lo sabe: todo lo que nace, muere. El va a pasar por ahí, así como las personas que él ama. Es inevitable, es ley de vida. “Protégeme de ella, dame la vida eterna”, les ha suplicado a lo largo de los siglos a sus dioses. En esta época del año, el objeto de sus rezos ha sido la ausencia de la luz. Los pueblos de origen germánico, los celtas, los griegos, los romanos; todos han mirado hacia el cielo y han rezado: “Por lo que más quieras, que el Sol no se muera”, “Que vuelva”. Porque si hay otra ley que el hombre conoce de maravilla es que de la luz surge la vida. Si la estrella luminosa desaparece, es él el siguiente.
Empieza un período de espera. La tierra entera desea que la claridad vuelva. Que los días se alarguen. Que la vida florezca. Nosotros los humanos nos erigimos como los dueños y señores del mundo que nos rodea. Sin embargo, desde el principio lo supimos: este período hace parte del ciclo vida-muerte-vida. Indomable por naturaleza. Para amansarlo le dimos un nombre y creamos ritos.
Solo unos pocos parecen indiferentes al frío y a la oscuridad reinante
© Por las ramas
Cuando todo alrededor parece dormido, rendido a la evidencia del hielo y de la oscuridad, estos intrépidos seres vivos se alzan majestuosos en medio del paisaje gris y desolado. Su sola presencia nos recuerda que la vida está ahí y siempre lo estará. Piceas, abetos, pinos, tejos y cedros: los arbolitos que se mantienen verdes durante todo el invierno.
Las coníferas: los señores de la vida en las tinieblas y en el frío Basta con salir de mi casa y pasearme un poco por las colinas y las montañas. Ahí están: como los buenos amigos en los momentos más difíciles. Condición sine qua non para verlos: levantar los ojos al cielo. Los miro y es como si me hablaran.
© Por las ramas
Me dicen: Juanita, es una certeza, la luz volverá. Créenos. Basta con esperar.
- Juanita Deperraz Sánchez Mojica
Referencias Foto Cuento de solsticio de invierno: ©Por las ramas [1] https://es.wikipedia.org/wiki/Solsticio [2] Dalmon Henri. La vie des saisons – Octobre-Novembre. In: Bulletin mensuel de la Société linnéenne de Lyon, 30ᵉ année, n°9, novembre 1961. pp. 241-247. Consultado el 14 de diciembre. Disponible en: https://doi.org/10.3406/linly.1961.7000
El pesebre de la casa de Carlos y Lucy
Escrito a varias manos con recuerdos... Son muchos los recuerdos de esta época y del pesebre de la casa de mi papá y mi mamá en la calle 64. En lo primero que pienso es en el tamaño de las figuras del pesebre, por ejemplo, San José puede medir unos 30 cm, la Virgen que está sentada unos 25 cm y el Niño Jesús unos 20 cm (que no tiene proporción con el tamaño de las figuras) y más o menos los Reyes Magos, el Pastor y las figuras que están de pie, son del tamaño de San José. Obviamente con ese tamaño de figuras, el armazón del pesebre, pues era grande. Como verán en los comentarios de Pilar y Fernando, cada uno tiene recuerdos diferentes de cómo y a dónde íbamos a conseguir la naturaleza que se le ponía al pesebre, sin ser conscientes del daño tan espantoso que le hacíamos al planeta. En lo que sí coincidimos todos, es que era mi papá quien nos llevaba a comprarlo y era el más emocionado con esta época, bien sea porque significara el comienzo de un merecido descanso después de un año de mucho trabajo, o bien sea porque empezaba la época de estar reunidos con más frecuencia, compartir todos unos alimentos, rezar y quemar pólvora, o en la medida que los años pasaron, ver a los nietos con más frecuencia. Hacer el pesebre era una ardua tarea. Había que ir a un cuarto aislado de la casa y con muchos “bichos grandes y pequeños” a sacar la caja de madera del pesebre (en el que fue despachado cuando mi papa lo compro y que aún se guarda ahí) y las cajas de cartón con todas las cosas que se le ponían al pesebre. Luego había que desbaratar la sala para utilizar todas las mesas posibles, para que las figuras grandes estuvieran sobre superficies sólidas y no se fueran a caer. Una vez armado el armazón, con todo lo que encontrábamos (y nos dejaban usar), había que ponerle papel periódico a las mesas para evitar que se rayaran con el “encerado”. El siguiente paso, era abrir los encerados, que son unas telas burdas, gruesas con algo pegado como aserrín y que rayan mesas, manos, piernas y pisos, pero que semejan una gruta. Luego se distribuía el musgo, que a mí me toco la compra en la Avenida Caracas con calle 57, en la calle, se ponían los quiches y todas aquellas matas que se habían comprado.
Entonces se ponían las figuras grandes (el Niño Jesús desde el primer día) y empezaba la diversión… que por dónde se bajaba el río que iba a dar a un platón con agua, que si se ponían todos los peces en el platón o que si bajando por el río. Que en dónde se ponía el pueblito, que si las ovejas cerca o lejos del nacimiento, que si las gallinas libres o en un corral… y así cada una de las cosas que este pesebre gigantesco llevaba. Cuando estábamos pequeños, obviamente la lectura de la novena corría por cuenta de mi mamá y se rezaba a las 6:30 de la tarde. Se nos permitía jugar con el pesebre, durante el día, o en la novena, siempre y cuando estuviéramos atentos a las oraciones y las cosas volvieran a su lugar. Se hacían novenas con la familia, y algunos de ustedes guardan recuerdos de esos momentos y era una época muy feliz y muy divertida.
Los recuerdos de Pilar La hechura del pesebre cuando yo estaba chiquita, empezaba por comprar el musgo y los quiches en la plaza cuando aún no teníamos conciencia del daño ecológico que hacíamos, luego hacer el armazón que era grande y complicado ya que se tomaba medio cuarto, luego poner el musgo y las matas. Las figuras del pesebre son grandes, lindas y todavía las tenemos después de 77 años. Una característica importante del pesebre, todo lo que Fernando, Connie o yo le agregábamos formaba parte del mismo y se quedaba para los años siguientes, las luces, los rebaños, el lago, el pueblo hecho por Fernando.
Los recuerdos de Fernando Recuerdo que para hacer el pesebre, debíamos ir por el lado de Torca, por la carretera central del norte, a recoger el musgo, los quiches y la lana gris. Que yo recuerde no se tenía la costumbre de venderla por las calles. Era un paseo, por lo tanto comíamos huevos duros, papas cocinadas y consomé de pollo. Al regreso se desarmaba la sala para hacer el pesebre y se forraban los muebles y mesas con encerado luego se ponían las imágenes de los Reyes Magos a lo largo del lugar y cada día se movían para acercar a los Reyes a donde se ponía San José, la
Virgen María el Niño Jesús y los animales. Al principio la iluminación eran velas, al cabo de los años se pusieron iluminación de bombillos.
Los recuerdos de Natalia Muchos de los primos Mojica y amigos en general de mi mamá y mis tíos, tienen en su memoria lo que era el pesebre de mi abuela (mamama para nosotras, minina para mis primos) otros se ilusionan con aquellas historias en torno a la maravilla que siempre fue ese pesebre. Yo no conocí la casa de la 64 pero tengo en mi mente la claridad de cómo era, por todas las historias que siempre oí sobre el pesebre de mi abuela. Mis primeros recuerdos son tal vez en el apartamento de la 82 con 16, dicen que era mucho más pequeño pero seguía teniendo cada elemento destacado, desde las figuras, el río con papel aluminio y espejo, peces, soldados, gallinas… Armarlo era un ritual, se debían respetar aquellas figuras antiguas pero Mamama nos permitía jugar con todo lo demás, siempre que cada parte regresara al pesebre. El legado más increíble es saber que ella amaba armar su pesebre y que todos lo disfrutaban, aún en sus últimos años para Mamama siempre era importante la Navidad, la novena y su pesebre, mi mama lo heredó y el pesebre de hoy es un pedacito de ese amor que Ella tenía por su tradición. Como anécdota, alguna vez hicimos con mis primos un intento de pesebre viviente, pero tener a Jimena como la Virgen y a Jurgüen de Niño Dios generó muchos problemas técnicos en nuestro intento.
Los recuerdos de Cristina Yo sentía una emoción gigante de llegar donde Minina y estar frente al hermoso pesebre. Volver a ver al soldado y darle cuerda y también a la tortuga era como reafirmar SÍ estamos en Navidad, este pesebre estaba lleno, REPLETO del amor de Mini. También todo gracias a los recuerdos de las novenas anteriores y de estar la familia reunida. Me gustaba ver a mi mamá rezar las oraciones de memoria y a Connie cantar Noche de Paz y el villancico del remiendo.
Los recuerdos de Jimena Me acuerdo que uno de los grandes enigmas de mi infancia era el tamaño del Niño Jesús con respecto al de la Virgen María, todas las navidades me lo preguntaba jajajaja .La primera navidad de la que me acuerdo fue en el apartamento de la 86 con 15, empezó con mi tía Pilar que se quedó encerrada en el baño. Camilo y Andrés partieron las cucharas de palo cantando y Mamama prohibió el uso de utensilios de cocina en los villancicos. Para ese momento ella había incorporado un montón de cosas no tradicionales, estaban los soldados grandes, uno de cuerda que llevaba perritos en jaulas, los soldados de plomo, la tortuga, Pepe grillo... ella tenía cosas que nunca vi en otras casas, los peces eran distintos, tenía los gorditos planos y tenía unos que parecían salmones subiendo por un rio. Había dos tipos de Villa una de plástico y otra de madera, y como yo siempre he sido tan literal la convencí de iluminar las de plástico poniéndoles los bombillos por dentro.... pero usamos las luces de colores, de bombillos distintos (otra cosa que nunca vi en otra casa) y estos se calentaron y derritieron los techos de un par de casas. En Canadá esa forma de bombillos es común; me compré unas luces de esas y cuando las miro pienso en ella. Creo que mi parte favorita de la navidad con ella eran los preparativos, adobar el pernil, era toda una ceremonia y a ella le gustaba enseñarnos cómo hacerla. Hacer el postre, arreglar la mesa...
Los recuerdos de Camilo Era como una montaña mágica, llena de figuras eclécticas que invitaban a jugar, y cuando uno se acercaba el encerado raspaba, además de tener que jugar con cuidado para no desbaratarlo.
Desafortunadamente, no encontré en ningún álbum ninguna foto del pesebre, pero creo que las descripciones de mis hermanos, mis hijas y mis sobrinos pueden darles a aquellos que no lo conocieron, una dimensión de la importancia del pesebre y la Navidad en mi casa. Era época de compartir, de solidaridad… UNA FELIZ NAVIDAD PARA TODOS - Consuelo Mojica
Videojuegos
videojuego 1. m. Juego electrónico que se visualiza en una pantalla. 2. m. Dispositivo electrónico que permite, mediante mandos apropiados, simular juegos en las pantallas de un televisor, una computadora u otro dispositivo electrónico. Uno de los recuerdos más gratos de mi primer viaje a los Estados Unidos, por allá en el año 1983, fue la multitud de videojuegos que veía en todos lados. Los únicos videojuegos que veía en Bogotá por aquella época eran unos cuantos que teníamos en el Atari de la casa, que eran más o menos los mismos que tenían todos los que tenían Atari: Marcianitos, Asteroides, Fútbol, Bolos, ... Aparte de esas consolas caseras de videojuegos, el único sitio en Bogotá en donde se podía ir a ver y jugar videojuegos era en un local de Unicentro que se llamaba UNIPLAY. Sin embargo, esa época estaba marcada por los temibles “billis” o pandilleros adolescentes que se la pasaban allí, así que ir a UNIPLAY no era una buena opción; no valía la pena arriesgarse a terminar en una pelea solo por querer jugar videojuegos más sofisticados que los del Atari de la casa. En Estados Unidos en cambio los videojuegos se me hicieron más accesibles. En el hotel en donde nos quedamos en Orlando había una pequeña sala de videojuegos en donde podía pasar un buen rato jugando sin el temor de ser acosado por algún billi malencarado. Y en los centros comerciales había siempre almacenes en donde vendían videojuegos, así que volví de esas vacaciones en Disney con una pequeña colección de videojuegos nuevos, desconocidos en Colombia.
El legendario Atari 2600, la consola de videojuegos más popular de los 80
Pantalla del famoso juego de Marcianitos (Space Invaders)
Fueron muchas las tardes que pasé frente al televisor jugando Atari con mis hermanas menores o con mis amigos. Cerca de nuestra casa en El Chicó quedaba Video Library, un sitio de alquiler de películas de Betamax frecuentado por funcionarios de la Embajada de USA; ahí ofrecían un surtido generoso de películas de Hollywood y series de televisión, aunque sin subtítulos en español, lo cual lo distinguía de otros sitios populares de alquiler de películas. Pero también lo distinguía el hecho de que alquilaban videojuegos en una pequeña sección que contaba con juegos de Atari más modernos. Para llegar a Video Library tocaba cruzar el parque de la 93, el cual para los que no saben o no se acuerdan, en esa época era un enorme baldío oscuro y solitario que daba miedo y no ese oasis abierto y luminoso lleno de restaurantes de moda, como si fuera un pedacito de Nueva York trasplantado ahí, que los bogotanos conocen hoy en día. Pero bien valía la pena arriesgarse a cruzar ese parque con tal de poder alquilar un cassete de Dig-Dug o de Q*Bert, videojuegos para los que normalmente tocaría ir a UNIPLAY pero que gracias a Video Library podía jugar con mis amigos en los Ataris de nuestras casas. A finales de los 80, los computadores personales (PC) llevaron videojuegos a más hogares. Mientras que las consolas como las de Atari o Nintendo solo eran para jugar, los computadores personales servían también para hacer otras cosas, como escribir cartas o llevar la contabilidad, así que los papás le veían menos problema a comprar un computador para la casa. Mi primer computador fue un Amiga 1000, una máquina fabulosa producida por Commodore que en gráficas y sonido superaba de lejos a los computadores personales de IBM. Mi mamá lo compró en Nueva York, así que tenía para mí el doble atractivo de ser un computador fuera de serie y haber venido de mi ciudad favorita en el mundo entero. Los juegos que se podían conseguir para el Amiga estaban a años luz de los que jugué alguna vez en el Atari, y siendo un computador era más fácil de conseguir más juegos. Jugué muchísimo en ese computador y conocí muchas personas interesantes, pues el Amiga era una máquina de culto reverenciada por unos pocos; en particular, personas creativas como artistas y músicos gravitaban hacia él. En Estados Unidos, Commodore había reclutado al mismísimo Andy Warhol para promocionar el Amiga 1000, y todavía subsisten algunas de las obras digitales que Warhol hizo experimentando con el nuevo medio a través de un computador Amiga. Fue Víctor Sánchez a quien primero le oí mencionar el Amiga, y él convenció a mi mamá de que ese era el computador que debería comprar. Víctor
además me dio trabajo, ayudando a ratos a organizar la contabilidad en el Amiga y a enseñarle a su asistente Jimmy a usar el computador para hacer cartas y otras cosas de la oficina. A cambio pude disfrutar de exquisitos almuerzos y animadas tertulias en el apartamento de Víctor y Leonor acompañado por mis primas Beatriz Eugenia, Mariana y Juanita. Además, ganaba así un poco de dinero extra, el cual podía usar para comprar más juegos para el computador.
Andy Warhol y la rockera Deborah Harry con un Amiga 1000, durante el evento de lanzamiento del Commodore Amiga en 1985 Aunque los computadores personales continuaron vendiéndose como pan caliente, a finales de los 90 vino un resurgimiento de las consolas de juegos con el Sony PlayStation original. Su sucesor, el PlayStation 2, fue lanzado al mercado en el año 2000 y se convirtió en la consola de videojuegos más vendida en la historia. Microsoft le saldría a competir en el 2001 con el Xbox, la primera consola que tuve desde el Atari en los 80. ¡Cómo habían cambiado los juegos desde entonces! Las gráficas eran mucho más sofisticadas, los juegos más complejos y absorbentes, los controles tenían ahora más de media docena de botones. Jugué muchas horas en el Xbox, y años después les tocaría el turno a mis hijos David y Benjamín. Hoy ellos juegan en consolas Sony PlayStation 4, solos o con amigos. Pero mientras antaño yo iba a las casas de mis amigos para jugar Atari, hoy ellos se conectan virtualmente, a través de internet, con los amigos del colegio. Estos aparatejos vienen hoy con audífonos y micrófono, con lo cual pueden jugar con los amigos
mientras gritan emocionados en sus misiones de combate o partidos de fútbol digital. Yo sé que no es lo mismo que si estuvieran reunidos en persona, pero así es como muchos jóvenes están acostumbrados a interactuar hoy. Además, esos amigos viven todos a varios kilómetros de distancia, no como en mi época que vivían todos en el mismo barrio a solo unas cuantas cuadras de mi casa, así que si quisiera que se reunieran me tocaría a mí llevarlos en el carro…de pronto esta socialización a distancia no es tan mala.
Consolas modernas: Sony PlayStation 5 y Microsoft Xbox Series X
Benjamín absorto jugando PlayStation. No salen en la foto los 4 amigos con los que está jugando en línea Apelando a la nostalgia de mi generación por esos juegos más simples de antes, tanto Nintendo como Atari han sacado en los últimos años versiones modernas de algunas de sus videoconsolas más vendidas: son unas simpáticas versiones miniaturizadas de las consolas originales y con los mismos juegos de gráficas primitivas, pero incorporando algunos elementos modernos como controles inalámbricos y conexión HDMI para televisores digitales. Naturalmente conseguí un par de esas consolas para jugar con nuestros hijos adolescentes los juegos que sus papás jugaban cuando teníamos su edad. Fue un matrimonio fugaz entre lo antiguo y lo moderno, pero creo que no les entusiasmó mucho la idea de jugar marcianitos en solitario en lugar de cualquiera de sus juegos del PlayStation
acompañados por media docena de amigos. Pero bueno, por lo menos con Jime podremos revivir las viejas épocas de Asteroides y Marcianitos.
Jime demostrándole a David que los famosos Marcianitos de los 80 pueden ser tan emocionantes como sus juegos del siglo 21 En el año 2007 Apple lanzó al mercado el iPhone, iniciando así la era de los teléfonos inteligentes. Estos teléfonos sirven para muchísimas más cosas que hacer llamadas. Sirven de mapas, de agendas, para navegar por internet, para hacer cosas del trabajo, etc. Yo por ejemplo normalmente empiezo el borrador de mis artículos en El Mangle en mi iPhone, redactando nuevas líneas y párrafos cada vez que me llega la inspiración sin importar que no tenga el computador a la mano en ese instante. Y una de las cosas que se puede hacer en estos teléfonos es jugar: existen literalmente cientos de miles de videojuegos disponibles para el iPhone. Y dado que estos teléfonos son usados por grandes y chicos, los videojuegos son más populares que nunca. A pesar de haber estado marcado por el encierro obligatorio para luchar contra la pandemia, este año me dejó una agradable sorpresa gracias a los videojuegos: permitirme jugar King y Rummy con mi mamá sin importar los miles de kilómetros de distancia que nos separan. El milagro ha sido posible gracias a una ingeniosa página web que permite simular juegos de mesa, permitiendo pasar horas de entretención en familia como si estuviéramos reunidos de nuevo. ¡Que vivan los videojuegos! - Luis Francisco Silva
Cuentos Adventure in the land of the trolls
There once lived two brothers, George and Fred. They lived in a small cottage in a quiet forest. Although the forest was quiet it didn’t mean it was normal; the forest was one of the most magical forests in the world. It had elves and trolls, and wizards and witches. Unfortunately the trolls were very evil and mischievous, you could never trust them. On the contrary, elves were nice and majestic creatures. Wizards and witches were wise and very powerful, they were the elders of the forest. The brothers have lived with each other in the forest for 20 years after their mother has passed away. In all those years the brothers had lived very happily and weren’t disturbed, but one day it all went wrong. One evening, George and Fred were playing Trolls Tails with the elves, a game where everyone gets their own tail and they have to steal other people’s tails, and the person with the most tails wins. Fred had 4 tails, but a sneaky elf took his tails and ran far away, further into the forest. Fred was determined to get his tails back, but after a while he lost the elf, and then he realised he was lost. He couldn’t find his way back and his legs grew tired. He started to call for the others, “George! Saevel!” Saevel was the leader of the elves, he was also the nicest and was always keen to play with the brothers. Fred called and called for the others, but it was no
use, he was completely lost. Snap! The forest was alive, and it started making sounds, sounds that made Fred feel uneasy, “Who’s there!” He shouted. Fred turned a full 360 but he couldn’t see anyone - or anything. He backed up into a tree and started crying. There was nothing he could do, he admitted his fate, and took it easily. And then the forest went quiet. George finished his game of Trolls Tails with the elves, but they realised Fred was missing. They looked around everywhere and called his name, “Fred! Fred where are you?” But he didn’t show up or call back. The day was ending and Saevel realised that it was nearly midnight and it could be dangerous for George to be out this late in the night. So Saevel and the elves took him home so that he could rest. The next morning George was feeling depressed, having his breakfast of mini quiches with cheese and bacon, when suddenly there was a knock at the door. He opened up to see a small witch waiting at his door. The witch spoke and said, “George Goodwort, I am Opalina Caligari, and I have seen a vision and it is your destiny to save your brother. He has been kidnapped by a troll and it has taken him to the deepest part of the forest, where no man or thing has ever gone to. Come with me on this adventure to save your brother.” “Oh thank god he’s alive!” Exclaimed George, “Of course I will come with you, anything to save my brother,” he replied. And so they started their journey through the forest to save Fred. Halfway through their travels George and the witch encountered a couple of nasty trolls. George and the witch were ready to fight them, they had their swords and staffs at hand, but before they could charge, another troll appeared from their right and grabbed the witch. It took her staff and chained her up and held its axe to her throat. George was outnumbered now, 3 to 1. “Kill her!” Shouted one of the trolls, so the other troll got a firmer grip on its axe but before it could behead the witch, an arrow sliced through its neck and decapitated it, its head rolling on the ground spewing blood everywhere. George looked to his left and saw Saevel standing on a rock with his bow held up high. “I had a feeling you’d go wandering around looking for your brother,” said Saevel. Now that there were two it was an even battle, 2 vs 2. Saevel and George charged
at the other two trolls, Saevel getting the one on the left and George getting the other. Swords and fists a blazing they fought the trolls and ended up victorious. They unchained the witch and continued on their expedition. “So who’s she?” asked Saevel, pointing towards the witch. “I am Opalina Caligari!” She snapped. “Geez sorry!” Saevel spat. The three of them continued to traverse the forest, getting deeper into it. The further they went into the woods the more mysterious and creepier it got, as if the forest was alive and talking. After hours they finally reached the eye of the forest. They found a massive rock and tied to it was Fred, he was gagged and bruised, but alive. On top of the rock stood a troll, but this was no ordinary troll, it wasn’t the stereotypical short and stubby troll that George and the witch encountered before, it was colossal. It jumped off the boulder and spoke with a profound voice and roared, “I have your friend but you’re gonna have to get through me to have him!” The three of them were as ready as they ever were, and George yelled, “Charge!” Saevel ran on the left and George on the right. Saevel stabbed the troll in the gut but it just laughed and grabbed him. It was squeezing Saevel so hard that it was nearly crushing his rib cage. George was furious now and slashed at its foot and cut its toes off. The troll wailed and dropped Saevel on the ground and knocked him unconscious. George ran under the troll’s legs and untied Fred and handed him a spare sword. George ran under the troll’s legs again and distracted it. He waved his arms and ran around it while also cursing at it. The troll grew dizzy and fell down. Then Fred came from behind and sliced the troll’s head off. The brothers ran to Saevel’s aid trying to wake him up. “He’s not unconscious you know,” Sneered the witch. George and Fred turned around and looked at her, “What do you mean he’s not unconscious?” They questioned. “You really think Saevel, the leader of the elves, would get knocked out by just falling down 3 metres.”
The brothers realised what happened at shouted at her, “You put a spell on him!” “Of course I did!” Cackled the witch, “did you really think I was a good person, some sort of prophecy teller like Gandalf?” “Well I believed you because how would anyone know about my brother, he was kidnapped yesterday,” “I knew about him because I was the one that kidnapped him, the big troll was just a helper, I convinced it to help me by telling it that I would reward it with gold, such gullible creatures!” Scoffed the witch. “Enough!” Screamed Fred, “Let’s just get this over with!” The brothers ran towards the witch, but she cast a spell to make the ground move and crack open and George fell over. Fred kept on running towards her and smacked her staff away. She fell over and shrieked. Fred held his sword at her neck and bellowed, “This is what you get for messing with my family!” And forced his sword through her throat. He fell down out of exhaustion and cried. George came back and hugged him. Then they went over to Saevel and woke him up. Together they carried each other back home. That was the last time the brothers had an adventure and they are glad for that. They lived the rest of their lives happy. From then on George and Fred never trusted witches. - Benjamín Silva
El rincón de la poesía Vallecito de sauces
Vallecito de sauces y ensueños encendidos en luz vesperal, donde anida el campestre silencio y arrulla la paz. Borda el río las verdes llanuras como elástica sierpe de sol; y en frondoso arabesco de curvas retarda su adiós. A la orilla se duermen los sauces revestidos de muelle plumón; y en la linfa se invierte su imagen con vago temblor. Eucaliptos aroman y orquestan al capricho del suelto huracán; y es del trigo la blonda marea sonrisa campal.
Del ocaso en la púrpura regia se despide, nostálgico, el sol; y extasiada la tarde se incendia de pulcro rubor. Dulce trino desgrana su arpegio consolando la absorta quietud; enmudecen las frondas y el viento, se ahonda el azul.
Una estrella de plata se asoma; y advirtiendo el campestre solaz, al millón de luceros convoca la tarde a mirar. Mas la luna, dejando sus peñas, surge blanca, nimbando el azul; y los límpidos astros se anegan en mares de luz.
- Antonio José Silva, S.J.
El Baúl de los Recuerdos Maravillosos Setentas
En nuestra serie habitual de “primos en el patio de El Limo” rescatamos esta vez esta estupenda fotografía que sirve además de documento arqueológico como evidencia de los peinados y las vestimentas que estaban en boga —por los menos en El Limo— a mediados de la década de los setenta.
Rodeando a Mamá Rosita y Papá Roberto, se aprecian en la foto numerosos miembros de las familias Silva, Mojica y aledaños. Dejamos a los lectores la tarea de identificar a todos estos personajes.
Gastronomía casera Pan sin amasar (no-knead bread)
Este invento del neoyorquino Jim Lahey, propietario de la afamada panadería Sullivan Street Bakery inició una auténtica revolución culinaria al promover una forma de hacer pan sin amasar (no knead bread) que iba en contravía de siglos de tradición que indicaban que era necesario amasar para crear un pan que creciera y mantuviera su forma. La receta de Lahey en cambio se basa en un largo proceso de fermentación y usa una cantidad mínima de levadura pero más agua de lo normal. El otro secreto es usar un dutch oven (olla de hierro fundido con tapa) para capturar el vapor dentro del recipiente en el que se cocina, simulando algo así como un “horno dentro del horno” que hace que el pan crezca y la superficie quede crujiente. En total no son más de 5 minutos de labor manual; el resto del tiempo se puede aprovechar haciendo cualquier otra cosa mientras se espera a que la masa crezca y se cocine. Es muy sencillo de preparar y el resultado es asombroso: un pan delicioso hecho en casa, suave por dentro y crocante por fuera, que le compite en sabor y apariencia a cualquier pan de panadería artesanal. La receta original fue publicada en noviembre de 2006 por el periodista Mark Bittman del New York Times, y se convirtió en una de las recetas más leídas y compartidas de la historia
del periódico y ayudó de paso a un inusual crecimiento en ventas de las finas ollas francesas de hierro marca Le Creuset como las que Lahey usó en su preparación. Dato curioso: cuando se popularizó la receta, muchas tiendas que vendían ese tipo de ollas empezaron a reportar que la gente se robaba las perillas metálicas de las ollas en exhibición; la razón parece ser que la perilla metálica era extra pues esas ollas Le Creuset normalmente venían con una perilla de plástico que se derretía o explotaba con el calor del horno. Imagino que las ventas de estas ollas se volvieron a incrementar en este año, ya que con el encierro muchas personas (me incluyo) descubrieron su pasión por la cocina y aprendieron entre otras cosas a hacer pan. No es necesario tener una olla marca Le Creuset para preparar este pan, aunque no estaría mal si decide invertir en una; además de ser lindísimas y muy versátiles, estas ollas son eternas y pasan de generación en generación. En su lugar, cualquier olla de hierro colado sirve, o incluso una refractaria de vidrio tipo Pyrex. Lo importante es que tenga tapa que cierre bien para capturar el vapor y que se pueda llevar al horno. Por si les interesa ver el video del mismísimo Jim Lahey preparando el pan, lo pueden ver en este link. La receta que incluyo aquí tiene un par de variantes de la original que logran disminuir el tiempo de preparación y hacer más fácil el paso de la masa a la olla. Ingredientes: 3 tazas de harina de trigo 1/4 cucharadita de levadura instantánea 1 1/4 cucharaditas de sal 1 1/2 tazas de agua bien caliente (no hirviendo)
Preparación: 1. En un tazón grande mezclar la harina, la levadura y la sal. Agregar el agua y revolver hasta que se incorpore a la mezcla. 2. Tapar con vinipel y dejar reposar por lo menos 3 horas. Nota: En la receta original se usa agua fría y se deja reposar por lo menos 12 horas; puede hacer esto si desea dejar la masa lista la noche anterior; de lo contrario, usar agua caliente y dejar reposar solo por 3 horas.
3. Pasado el tiempo de reposo, la masa se habrá inflado y mostrará burbujas en la superficie. Sacarla del tazón y pasarla a una superficie plana debidamente enharinada. Ayudado por una espátula, doblar la masa sobre sí misma un par de veces, y darle forma de bola dejándola con la parte lisa hacia arriba (abajo quedará la parte que “dobló”). 4. Cubrir un tazón grande con un cuadro de papel de hornear (parchment paper) y colocar la masa sobre el papel, con la parte lisa hacia abajo. Cubrir con un limpión o con el mismo vinipel que usó en el paso 2. Dejar reposar por lo menos media hora. 5. Mientras deja la masa reposar (y crecer por segunda vez), prender el horno a 450 F (230 C) y acomodar las parrillas de modo que quepa la olla. Colocar la olla con tapa en el horno, y dejar por lo menos unos 30 minutos para que la olla se caliente. 6. Pasados 30 minutos, sacar con cuidado la olla del horno y retirar la tapa (usar buenos guantes, pues la olla estará bien caliente). Pasar la masa al horno, agarrando los extremos del papel y depositando la masa, con todo y papel, en la olla. Opcional: hacer unos cortes decorativos con un cuchillo sobre la superficie de la masa (por ejemplo, un par de líneas diagonales). Esos cortes ayudan a que la masa crezca y le darán un aspecto interesante al pan. Tapar la olla y llevar al horno durante 30 minutos. 7. Al cabo de los 30 minutos, retirar la tapa de la olla y dejar en el horno otros 10 a 20 minutos, hasta que la cubierta tenga color. 8. Retirar del horno. Sacar el pan de la olla y colocar sobre una parrilla para que se enfríe, por lo menos media hora. Aguantarse las ganas de partir el pan recién salido del horno. 9. Maravillarse del pan que han horneado y saborear hasta la última migaja.
- Luis Francisco Silva
Pavo relleno
Ingredientes: Pavo entero Mantequilla (como 4 cucharadas) Hierbas picadas: mejorana, cilantro, tomillo, romero, sal de ajo Adobo: Sal, pimienta, ajo, orégano, cominos, mejorana, tomillo, romero, perejil Relleno: pan en pedacitos, cebolla cabezona picada, sal, pimienta, apio picado, manzana en cubitos y nueces picadas Preparación: Se adoba el pavo el día anterior con sal, pimienta, ajo, orégano, cominos, mejorana, tomillo, romero, perejil. Al día siguiente, se prepara el relleno con pan en pedacitos, cebolla cabezona picada y dorada en mantequilla, sal, pimienta y otros condimentos al gusto, apio picado, manzana en cubitos y nueces picadas. Se mezcla todo con caldo de pollo hasta que quede como una masa blanda. Se rellena la cavidad de la pechuga; el resto se pone en un molde. Para asar el pavo se prepara una mantequilla con hierbas dejando ablandar la mantequilla y se le añaden hierbas picadas: mejorana, cilantro, tomillo, romero, sal de ajo. Se levanta la piel de la pechuga y se introduce un poco de esta mezcla, el resto se diluye y se barniza todo el pavo con ésto. Se pueden atar las piernas y poner las alas debajo.
Se calienta el horno a 350 F. Se coloca el pavo en un molde hondo sobre una cama de cebollas cabezonas partidas en dos. El tiempo de cocción depende del peso del pavo. Para un pavo de 11 libras, 3 horas. Se debe chequear a temperatura en la pierna (180 F / 82 C). Se puede cubrir con papel aluminio la pechuga después de 2 horas, después que esté dorada, para que no se seque. Con el jugo o grasa del pavo, se prepara la salsa o gravy: En una olla se pone 1/2 taza del jugo, se añade 1 taza de agua, caldo maggi y condimentos, 1/2 taza de harina disuelta en agua fría, se le va añadiendo y se deja hervir revolviendo hasta que espese. - Yolanda Ruiz-Fitch
Corn fritters
Otra delicia de la comida sureña estadounidense, las frituras de maíz (corn fritters) tienen sus raíces en la cocina nativa norteamericana. Son muy sencillas de preparar y su sabor entre dulce y salado las hace perfectas para el desayuno. Se pueden servir solas o acompañadas de guacamole, queso rallado o de una buena salsa picante. Ingredientes (24 unidades): 1 lata grande de maíz tierno (por lo menos 420gr) 1 taza de harina de trigo 1 cucharada de azúcar 1 cucharadita de polvo de hornear 2 huevos 3/4 taza de leche sal y pimienta
Preparación: 1. Colar el maíz y botar el agua. En un tazón grande mezclar el maíz, la harina, el polvo de hornear y el azúcar. 2. Agregar los huevos y la leche y un poco de sal y pimienta (por lo menos media cucharadita de sal y un cuarto de cucharadita de pimienta). Batir hasta que todo esté bien combinado. La mezcla final es un poco líquida, similar a la mezcla de panqueques. 3. Cubrir el fondo de una sartén grande con aceite y llevarla a fuego medio alto. 4. Cuando el aceite esté caliente, sacar una cucharada de la mezcla y esparcirla en un pequeño círculo plano sobre la sartén. Repetir lo mismo unas 3 o 4 veces, dependiendo de cuántas frituras quepan en la sartén al tiempo.
5. Cocinar las frituras unos 2 o 3 minutos; luego voltearlas con una espátula y cocinar otro par de minutos. Cuando estén cocinadas y doradas por ambos lados, retirarlas de la sartén y colocarlas en un plato o tazón cubierto con papel absorbente. 6. Continuar preparando en tandas, agregando un poco de aceite si es necesario, hasta acabar toda la mezcla.
- Luis Francisco Silva
Notas sociales Cumpleaños
Enero 2 4 5 5 5 8 9 12 12 14 18 18 23 24 25
Marcela Mojica M. Vanessa Fitch Ruiz Maria Eugenia Sandoval M. Juan Camilo Sampedro Alvaro Calero Carlota (Titina) Mojica M. Gabriela Pérez Niño Carlos Eduardo Niño Hernando Rodríguez Martha Rivera González Norela de Silva (†) Tess Brink Fitch Beatriz C. Silva Mojica Laura Pérez Niño Pilar Fonseca Mojica
Febrero 6 6 7 7 8 13 14 15 16 18 19 19 20 20
Alvaro Ariza Marianne Hanke Barajas Santiago Vélez Mojica Alfonso Mojica P. Hernando Silva S.J. Cristina Schumacher Mateo Mojica Elsa Mojica Arenas María Clara Sandoval M. Beatriz de Silva Luis Alfonso Ruiz Paula Silva Díaz Mariana Mojica Daniel Sebastián Candela Niño
22 22 23 24 26
Federico Rojas Mojica Ivonne Mejía Mónica Hanke Carlos Eduardo Hanke Barajas Myriam Silva Gil
Marzo 1 3 3 3 6 9 9 11 11 14 17 19 23 23 23 30 30
Berta Piedad Barajas de Hanke Jorge Lozano Carmen Helena Vergara Fernando Mojica Lucía Margarita Díaz Juanita Sánchez Mojica Mónica Ramírez Hanke Mauricio Mojica Luz Delia Mojica P. Antonio José Silva M. Manuela Sandoval Alberto Schumacher Valentina Muñoz Silva Diego Robert Mojica Camila Angela Mojica Alberto Vargas Beatriz Eugenia Sánchez Mojica
Cumpleaños 80 de Guillermo Niño
Durante tres meses mis hijos y yo estuvimos planeando la celebración del cumpleaños número 80 del Gran Jefe de nuestra tribu, Guillermo esposito, papá, abuelo, bisabuelo, suegro. Debido a la pandemia nos tocó acudir a la virtualidad para sentirnos unidos “presenciales”, y expresarle todo nuestro amor, admiración y ternura. Así surgió la maravillosa idea de darle una serenata virtual, que realmente resulto increíble, amorosa, sentimental y dulce, interpretada por un grupo fabuloso con una cantante que le imprimió con su voz melodiosa, todos los sentimientos que queríamos expresar. Fue una celebración inolvidable, matizada por videos, palabras y fotos de los 29 miembros dispersos por el mundo de nuestra orgullosa familia Conejín, y con la presencia virtual de nuestros familiares y amigos que compartieron esta experiencia y le dieron calidez a la reunión. - Gladys Mojica de Niño
Mis primeros ochenta años
MIS PRIMEROS OCHENTA AÑOS (Nov 23 2020) La alegría de vivir
Qué alegría poder llegar a los primeros 80 años rodeado de amor, ternura, comprensión, tolerancia, y demás virtudes y cualidades de una familia como la nuestra, la familia Niño Mojica y subsidiarias, como yo las llamo. Que fortuna la mía, haber encontrado a la mujer de mi vida, Gladicita, mi soporte, mi guía, mi componedora de situaciones difíciles, mi transformadora de imagen, la compañera ideal, cuya resistencia a toda prueba ha sido comprobada al sobrellevarme durante 57 años y por algo me llama “El Monstruo”, pero es mi aliciente, mi suave, gentil y fiel acompañante en el camino de la vida, sin ella no podría el Clan Conejín existir y ser la obra de arte que contemplamos extasiados y orgullosos. ¡Te amo! Que sentimientos tan profundos e invaluables se despiertan en mi ser al contemplar a todos y cada uno de mis hijos, mis nietos, mi bisnieta, mis nueras, mis yernos, sus hogares ejemplares, que nos enorgullecen y nos dan una gran satisfacción y una tranquilidad que apacigua la constante duda existencial que nos acompaña en estos tiempos de inestabilidad social, política y ambiental del mundo actual. Y qué decir de la emoción y la dicha de ser BISABUELO, de tener ese privilegio de ver, sentir y consentir a mi primera bisnieta, ESA PRINCESA GUERRERA DE LA NIEVE, LUANA, que llegó a transformar nuestras emociones y a rejuvenecer nuestro corazón y darnos un hálito extra de expectativa de vida. Que orgullo se experimenta al ver y vivenciar los triunfos de todos los miembros de ésta inigualable familia, triunfos académicos, triunfos personales, triunfos laborales, triunfos sentimentales y emocionales, que opacan las tristezas y derrotas, los problemas, las enfermedades y los sinsabores que hacen parte integral e irremediable de la existencia. Que sosiego y tranquilidad imperan en mi vida a esta altura de la octava década de mi devenir existencial, este estado onírico se asemeja a esos bellos y policromáticos atardeceres que adornan y enriquecen los bellos paisajes que uno siempre admira.
Y todas esas sensaciones anímicas, emocionales y físicas, son el fruto incontrovertible de la cohesión familiar, de esa unión perdurable, ininterrumpida, siempre presente durante estos primeros 80 noviembres de mi vida. Gracias a todos los integrantes del CLAN NIÑO MOJICA por ser la materia prima de ese combustible que me da la energía suficiente para gozar todos y cada uno de los instantes de mi experiencia terrenal. Gracias por ser el apoyo, la fortaleza, la compañía, la excelente guía en esta etapa senescente. Gracias por ser como son, ni más ni menos. Gracias a Dios y a la vida que me han dado tanto. Gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de acompañarlos durante tantos años y haber podido gozar observando cómo evolucionan, como luchan, como maduran, como pierden, como ganan, como se levantan después de caer, como triunfan después de perder, como obtienen éxitos y como realizan sus sueños, es la experiencia más enriquecedora que alguien puede tener, es un éxtasis vivencial irreemplazable. Los quiero, los amo, les agradezco todas estas demostraciones de cariño. Siempre los llevaré en mi corazón y son el máximo orgullo que tengo a mi haber. Antes de terminar quise dejar de llorar y ponerle un instante de humor a la despedida. Besos, abrazos y “golpes en el calabazo” para todos. Vuestro, esposo, padre, abuelo, bisabuelo, suegro y amigo irrestricto, Luis Guillermo - Luis Guillermo Niño Bogotá, 23 de noviembre de 2020
Palabras de Gladys
PALABRAS DE AMOR PARA MI ESPOSITO LINDO EN SU OCTOGÉSIMO CUMPLEAÑOS “de prisa como el viento van pasando los días y las noches”. Es una frase de la canción Camino de la Vida, y así efectivamente lo sentimos. Construimos nuestras vidas, forjamos nuestras historias, y dejamos un legado. Y a veces uno se pregunta, ¿ochenta años como llegaron, como pasaron? Y se siente una mezcla de orgullo y de temor por lo vivido, por lo compartido y por el futuro que aun aguarda. Hoy me siento infinitamente afortunada y bendecida de agasajar en compañía de nuestros hijos al amor de mi vida, en este cumpleaños tan significativo e irrepetible. El sendero que hemos recorrido está formado por muchas vivencias inolvidables, tiernas, dulces, complicadas. Este es un momento de alborozo, de alegría y de agradecimiento infinito con Dios y con la vida que nos permite celebrar y demostrar toda nuestra admiración, nuestro cariño a Guillermo que, con su calidez, su humor contagioso, su risa franca, su carisma, ha cosechado muchísimos logros, realizaciones, comandando siempre la nave, presto a servir, colaborando en todos los retos que ha tenido que afrontar exitosamente. Pero hoy destaco el mayor logro de su vida, la fundación de la Familia Conejín (29 integrantes), con raíces fuertes, indestructibles que esparcirán sus semillas y permanecerán en el tiempo y en el recuerdo para siempre. Eres mi compañero, mi apoyo, y la razón de mi existir, ¡el amado destinado para mi desde hace 80 años! Te quiero con toda mi alma. ¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!! - Gladys Mojica de Niño
Halloween por Zoom
Como parte de su ya habitual video-llamada semanal por Zoom, los primos Silva organizaron una celebración de Halloween. Cual fiesta de disfraces Limeña, los asistentes echaron mano de lo que tuvieran a la mano en sus respectivas casas y echaron a volar su imaginación. La velada fue muy divertida y contó con toda clase de disfraces originales y hasta comparsas intercontinentales. Hubo premios en distintas categorías, incluyendo el de mejor comparsa para la familia Silva Zúñiga, con su disfraz elaborado con cajas recicladas representando a uno de los personajes más significativos de este año surrealista: la videollamada.
Familia Silva Zúñiga: Luis Francisco, David, Benjamín y María Jimena. Un disfraz muy meta: un Zoom dentro del Zoom
Humberto Silva y Ana María Puerta, el mejor disfraz
Beatriz Helena Rodríguez y Alma Jiménez
Beatriz Silva Mojica
Juana Silva y Miguel Capllonch
Consuelo Mojica y Natalia Vergara
Beatriz de Silva
Adriana Silva y Manuel Rodríguez
Myriam Silva Gil, la Catrina
María Paz Herrera, Frida Kahlo
Javier Mojica y Patricia Osorio, muy hippies ellos
Angela María Mojica evocando un tiburón del Caribe
Julián Muñoz y María Clara Silva, el emperador y ??
María Esperanza y Lucrecia Mojica
Enrique Silva e Ivonne Mejía
Eduardo Silva y Lucía Margarita Díaz
Germán Ruiz Silva y Martha de Ruiz entonando un extraño canto beréber
Santiago Ruiz Pérez, el astronauta
Yolanda Ruiz y Bob Fitch
Matthew Fitch
Novenas por Zoom
A mitad de año la gente empezó a bromear si la navidad sería también por Zoom… pues se llegó diciembre y el meme resultó cierto. Increíble que llegamos a fin de año y seguimos encerrados. Como dirían los abuelos, “al mal tiempo, buena cara”, así que este año nos reunimos virtualmente para celebrar la tradicional novena. Lo irónico es que, según confiesan muchos, esta es la primera vez en años que celebran la novena cada día juiciosos. Por lo menos algo bueno dejó la pandemia, que tenemos un vínculo cada vez más fuerte y nos acompañamos, aunque sea a la distancia. No hubo cómo compartir natilla ni buñuelos, pero pudimos rezar y cantar juntos, chicos y grandes. Incluso contamos con la presencia de nuestro querido Toñito, quien a sus 99 años y gracias a un computador obsequiado por sus sobrinos Silva, participó feliz en las novenas trayendo sus bendiciones y alegrando nuestros villancicos y estrofas de los zagales con su pandereta.
Nacimiento de Bastian Alcalde Sarmiento
A las 10:00am del 29 de diciembre del 2020 nació en Bregenz (Austria) Bastian Alcalde Sarmiento, hijo de Lucas Alcalde y Laura Sarmiento. Madre e hijo se encuentran bien y disfrutando del amor de la familia, que está muy contenta de recibir el nuevo año con un adorable bebé. Un abrazo para Laura, Lucas, la orgullosa hermana mayor Emmita y la abuelita Mónica Cornejo.
Cartas a la Redacción Qué palabras más lindas las de Beatriz y las de Luis Francisco!! Otra maravilla de esta Edición son las innumerables fotos de nuestras familias. Me hicieron recordar y me hicieron llorar. Sigo leyendo y releyendo. Cordialmente, Toño. Beatricita y Luis Francisco, gracias por ese Mangle tan hermoso!, me encantó, aunque reconozco que me hizo llorar. Qué bonito dejar una huella tan linda como la que él dejó en todos los que lo conocimos. Un abrazo, Patricia Cornejo
GRACIAS!!! Siempre me he sentido muy feliz y sumamente honrada por recibir esta gran publicación; esta vez mi sentimiento es muchísimo más grande, obviamente en ninguna parte cabe todo el amor con que Pachito llenó la vida de quienes tuvimos la dicha de conocerlo, pero aquí encuentro que Beatricita y Luis Francisco lograron recopilar palabras llenas de magia, la magia que vivió Pachito; ¡gracias! Además
quiero
participantes
y
felicitar
tanto
ganadores
del
a
los
concurso
organizadores, de
cuento,
maravilloso! Las memorias de Mamá Rosita.... un verdadero tesoro. Bendiciones en esta labor hermosa, es un cálido homenaje para Pachito Mónica Cornejo
Hasta hoy pude terminar de leer todo el Mangle y aunque siempre es muy grato leer tantas historias y recuerdos, en esta ocasión las lágrimas acompañaron mi lectura. Lágrimas de una tristeza con tintes de admiración y de orgullo. Es que realmente es muy bello el despedir a un ser querido luego de una vida tan plena y sin desperdicio, una vida llena de vida y de amor que todos los que tuvimos la oportunidad de conocerlo lo sentimos y recibimos. En cada relato se respira esa saciedad que solo se consigue luego de darlo todo siempre. Gracias a Dios que nos regaló tantos años de Pachito, que junto a Beatricita serán por siempre modelo de amor y de inspiración, ya que el hogar que conformaron es ejemplo para todos los que apostamos al amor y a la familia como pilar de nuestras vidas. A todo el equipo que hace posible cada edición del Mangle, ¡felicitaciones por tan estupendo trabajo! Y muchas gracias por compartir con nosotros la alegría de ser de nuevo padres. Laura Sarmiento
Queridos Beatriz y Familia. Qué hermoso homenaje el que le han hecho a Pachito, no solo con este Mangle de edición de lujo, sino durante toda esta difícil etapa y más aún, durante toda su vida donde lo rodearon de afecto y admiración, donde fueron compinches de sus pilatunas y de sus aventuras. De Pachito solo guardo buenos recuerdos y el cariño que siempre recibí de él. Ustedes son guardianes y continuadores de su legado. Bella misión donde desde ya están dejando huellas similares a las de Pachito, cada uno es admirable en su labor, con una vida maravillosa y dándonos cariño tal como él lo hizo. Felicitaciones por el homenaje en forma de Mangle. También gracias por el recuento del Concurso de Cuento, para nosotros es todo un reto que llega a feliz culminación con el soporte de ustedes y la participación de todos los Limeños. Un afectuoso abrazo Ana María Puerta
Ediciones Anteriores Las ediciones anteriores de El Mangle están disponibles en línea. Puede acceder a cualquier edición haciendo click sobre el mes correspondiente. No. Fecha
Portada
1
Oct 2011
El Mangle
2
Ene 2012
El Chorro del Azufre
3
Abr 2012
La Planta Eléctrica
4
Jul 2012
Tríptico de “Limolitos”
5
Oct 2012
Raíces Limeñas de la Familia Mojica
6
Mar 2013
Descendientes de Papá Roberto y Mamá Rosita
7
Jun 2013
Descendientes de Papá Juan José y Mamá Luquita
8
Jul 2013
Descendientes de Luchito
9
Dic 2013
Franz Hanke (1925-2013)
10
Feb 2014
Familia Mojica Betancur
11
Abr 2014
Cecilia Silva de Mojica (1923-2014)
12
Jul 2014
Leonor Perico de Mojica (1918-2014)
13
Oct 2014
Laura Herrera Silva (1982-2014)
14
Dic 2014
La casona de El Limo
15
Feb 2015
Carlos Roberto Silva Mojica (1919-2015)
16
May 2015
El Fogón y La Cabaña
17
Sep 2015
Tasco
No. Fecha
Portada
18
Dic 2015
Paz de Río
19
Mar 2016
Santa Rosa de Viterbo / Pompíbalo
20
Jun 2016
Francisco Silva Mojica, 90 años
21
Sep 2016
Belén
22
Dic 2016
Corrales
23
Mar 2017
Patio de El Limo
24
Jul 2017
Roberto Silva Muñoz (Papá Roberto)
25
Oct 2017
Peregrinos en el Camino a Santiago de Compostela
26
Dic 2017
Pesebre artesanal
27
Abr 2018
Carmencita Mojica de Hanke (1923-2018)
28
Sep 2018
Aniversario 65 - Beatriz de Silva y Francisco Silva Mojica
29
Mar 2019
Norela Gil de Silva (1923-2019)
30
Sep 2019
El Fraile visto desde el patio de El Limo
31
May 2020
Puente sobre el Río Chicamocha
32
Ago 2020
Francisco Silva Mojica (1926-2020)
Saludo NavideĂąo