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Adaptación a la obra original del Autor: Pedro Pablo Sacristán.

Valor Educativo: Sinceridad, comunicación.

Idea y enseñanza principal Hay que explicar las cosas a los niños porque merecen respeto, y no quitárselos de encima con cualquier historia.

Arte: Vanessa Estrada C.

Edición: Estudios Edu@rtDeco. Mayo 2011 Versión Digital Eduardo Estrada S.


Valeria era una niña muy preocupada por su papá. Desde hacía algún tiempo, había visto que se estaba quedando calvo, y que cada vez tenía menos pelo. Un día, se atrevió a preguntárselo:

Papá, ¿por qué cada día tienes menos pelo?

Su papá le dijo sonriente:


Es por el ladrรณn de pelos. Hay por esta zona un ladronzuelo chiquitito que visita mi cabeza por las noches cuando estoy dormido, y me quita todos los pelos que le da gana.

ยกY no hay forma de atraparlo!

Valeria se quedรณ preocupada, pero decidida a ayudar a su papรก, aquella misma noche aguantรณ despierta tanto como pudo.


Cuando oyรณ los primeros ronquidos de su padre, agarrรณ una gran maza y se fue a la habitaciรณn de sus padres.

Entrรณ muy despacito, sin hacer ruido, para que el ladrรณn de pelos no pudiera sentirla,


Y cuando lleg贸 junto a su pap谩, se qued贸 observando detenidamente su cabeza, decidida a atrapar al ladr贸n de pelos en cuanto apareciera.


Al poco, vio una una sombra sobre la cabeza, y con todas las fuerzas que tenía, lanzó el porrazo más fuerte que pudo.

¡Menudo golpe! Su papá pegó un enorme grito y se levantó de un salto, con un enorme chichón en la cabeza y un buen susto en el cuerpo. Al encerder la luz, se encontró con Valeria de frente, con la mano en alto sujetando la maza, y diciendo: - ¡casi lo tenía! papá. ¡Creo que le he dado, pero el ladrón de pelos se ha escapado! Al oir eso, y ver al papá con la cabeza bien dolorida, la mamá comenzó a reirse:


Eso te pasa por contarle tonterías a la niña - dijo divertida. Y el padre de Valeria tuvo que explicarle que no existía ningún ladrón de pelos, y contarle la verdad de por qué se quedaba calvo . Y así, con la ayuda de un gran chichón en su cabeza, comprendió lo importante que era no engañar a los niños y contarles siempre la verdad.



El Ladron de Pelos