SAYANTANI DASGUPTA
Me quedé atrapada desde la primera página, y no pude desengancharme en ningún momento de esta historia tan llena de acción. He disfrutado con el descaro, el coraje y la confianza de Kiranmala. Es una heroína que encantará a todos los lectores. JENNIFER NIELSEN, autora de El falso príncipe Como principio de serie, rivaliza con El ladrón del relámpago, de Rick Riordan. Una aventura espectacular.
(aunque ella todavìa no lo sabe)
El día que Kiranmala cumple doce años amanece como uno de tantos. Pero esa misma tarde ella va a descubrir que las historias que sus padres le contaban quizás no eran meras fantasías. Cuando llega a casa, sus padres han desaparecido y unos demonios rakkhosh están destrozando la cocina. Además, aparecen dos apuestos y encantadores príncipes que dicen que están ahí para salvarla. Kiran se ve inmersa en una espiral de acción y magia: atrapada en otra dimensión, repleta de caballos alados y pájaros parlanchines, donde tendrá que resolver acertijos y destruir demonios mientras huye tanto del rey Serpiente del inframundo como de la reina Rakkhoshi... Si lo consigue, salvará a sus padres, a Nueva Jersey y, ya puestos, al mundo entero. E incluso a otros mundos...
Booklist
ISBN 978-84-246-6444-2
ISBN 978-84-246-6444-2
9 788424 664442
ISBN 978-84-246-6439-8
ISBN 978-84-246-6439-8
9 788424 664398
LIBRO 1
secreto de la serpiente
TUI SUTHERLAND, autora de Alas de fuego
¿CONOCES A KIRANMALA? ES UNA CAZADORA DE DEMONIOS INTERDIMENSIONAL
el
Es un libro divertido y único, y recuerda el espíritu de Un pliegue en el tiempo combinado con las extraordinarias historias populares bengalíes. Además, tiene a la princesa india más guay y más descarada del mundo. ¡Diversión asegurada! ¡Espero que Kiranmala nos salve a todos nosotros la próxima vez!
SAYANTANI DASGUPTA
el
secreto
serpiente
KIRANMALA Y EL REINO DE MÁS ALLÁ
creció escuchando historias sobre princesas valientes, rakkoshes sedientos de sangre y caballos pakkhiraj voladores. Es pediatra de formación, pero actualmente enseña en la Universidad de Columbia. Cuando no está escribiendo o leyendo, Sayantani pasa el tiempo viendo programas de cocina con sus hijos trilingües y protegiendo a su negro labrador, Khushi, de las muchas cosas que lo asustan, incluidas las bolsas de plástico. Es miembro del equipo de We Need Diverse Books y se puede encontrar online en sayantanidasgupta.com y en Twitter como @Sayantani16.
KIRANMALA Y EL REINO DE MÁS ALLÁ
el
de la
secreto
serpiente SAYANTANI DASGUPTA Ilustraciones de
VIVIENNE TO Traducción: Marcelo E. Mazzanti
Primera edición: mayo de 2019 Título original: The Serpent’s Secret Cubierta: Abby Dening Maquetación: Endoradisseny Ilustraciones: Vivienne To Ilustraciones de cubierta: (c) RedKoala/Shutterstock; Alex Sunset/Shutterstock; Filip Bjorkman/Shutterstock © 2018 Sayantani DasGupta, por el texto © 2019 Marcelo Mazzanti por la traducción © 2019 La Galera SAU Editorial, por la edición en lengua castellana Josep Pla, 95 - 08019 Barcelona www.lagaleraeditorial.com lagalera@lagaleraeditorial.com Impreso en Egedsa Depósito legal: B-5.158-2019 Impreso en la UE ISBN: 978-84-246-6444-2 Cualquier tipo de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra queda rigurosamente prohibida y estará sometida a las sanciones establecidas por la ley. El editor faculta al CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) para que autorice la fotocopia o el escaneo de algún fragmento a las personas que estén interesadas en ello.
A los padres e hijos inmigrantes del mundo entero, que imaginan una idea llamada «hogar» a través de la narración de historias. Y a mis propios padres inmigrantes, que me contaron historias, creyeron en las mías y nunca dejaron de ayudarme para que imaginara mi camino a casa.
Ìndice 1 Un monstruo visita las afueras
11
2 La maldición de la princesa
16
3 Trucos, no tratos
23
4 Un demonio en el jardín
35
5 En casa y en el extranjero
47
6 El punto de control
60
7 El agente de aduanas
75
8 El mercado de los sonados
85
9 El aparato de movimiento transportador
94
10 La vendedora de sombras
101
11 La caballeriza real
109
12 La historia de Tuntuni
120
13 Un grave error
134
14 Las esferas de oro y plata
150
15 Madres adoptivas
161
16 El mapa móvil
175
17 Fangirls voladoras
183
18 El Reino de las Serpientes
192
19 La joya pitón
199
20 Cambio de planes
208
21 El rey Serpiente
217
22 Las lágrimas de una princesa
229
23 El mar Rojo Rubí
237
24 La Tierra de los Demonios
246
25 La casa de la abuela
257
26 Las montañas Maya
269
27 Un pozo de oscuridad
282
28 El cuervo sediento
290
29 El bebé demonio
300
30 La boca del demonio
308
31 El hombre tras el bebé
316
32 Pero ¿cómo?
328
33 ¡De vuelta a casa, de vuelta a casa!
338
Nota de la autora
351
Agradecimientos
357
el
de la
secreto
serpiente
CAPÌTULO 1
Un monstruo visita las afueras
E
l día en que a mis padres se los tragó un rakkhosh y se
los llevó a otra dimensión galáctica fue de lo más chungo. Y el hecho de que además fuera mi duodécimo cumpleaños lo hizo todo aún mucho peor. En vez de tarta o regalos o una fiesta, me pasé el día pateando culos de demonios, viajando por el tiempo y el espacio buscando a mi familia y básicamente salvando Nueva Jersey, todo nuestro mundo y todo lo que hay más allá. Aunque también es cierto que tuve ayuda. Pero me estoy adelantando. Ya llegaré pronto a esa parte, pero primero permíteme echar un poco la vista atrás. Mi vida antes del asunto ese del rakkhosh había sido de lo más normalita; me pasaba la mayor parte del tiempo en el insti; con mi mejor amiga, Zuzu, en la cafetería de su familia, o ayudando en la tienda de mis padres. Toda mi vida era el pastel
12
El secreto de la serpiente
spanakopita de la abuela de Zuzu, los inventarios de Baba, hacer los deberes y evitar a mi vecina-de-al-lado-barra-némesis, Jovi, con su grupito de chicas populares y sus risitas tontas. Todo cosas típicas de sexto. Nada que me preparase para cargarme demonios interdimensionales. Supongo que Ma y Baba intentaron avisarme a su estilo torpón. Desde que era niña me contaban historias alucinantes sobre los rakkhosh, esos demonios carnívoros y babosos a los que les gusta hablar en verso mientras se zampan a inocentes lugareños. ¿Has oído hablar de esas historias de gigantes que se hacen pan con los huesos de la gente? Pues añádele cuernos, colmillos y zarpas al gigante y más o menos eso es un rakkhosh. Aunque, claro, por muy reales que parezcan los gigantes o los demonios o los duendes en las historias, nada puede prepararte para topar con uno en la puerta de tu casa, ¿sabes? Pues eso fue exactamente lo que me pasó el día que cumplí los doce. Además, como el destino tiene un sentido del humor de lo más retorcido, resulta que nací en Halloween. Siempre había odiado cumplir años en esa fecha. De niña, porque todo el mundo estaba tan ocupado preparándose para salir por la noche a pedir caramelos que a menudo se olvidaban de que era mi día especial. Peor aún, mis padres nunca me dejaron ocultarme tras una máscara de superhéroe o de monstruo. Por más que yo quisiera ser como todos los demás zombis
Un monstruo visita las afueras
13
o bienhechores enmascarados del barrio, mis padres siempre tenían otras ideas. «Igual este año puedo ir de pirata», sugería yo, forrada de bufandas y con grandes aros de oro en las orejas. «O de fantasma», rogaba bajo una sábana. Pero cada año mis padres insistían en el mismo disfraz; uno que hacía que llamara más, no menos, la atención. —Querida trocito de Luna, tienes que ir de princesa india —insistían—. A fin de cuentas es lo que eres, y hoy es el único día del año en que puedes vestir como te corresponde. Cuando estaba en primero o segundo, los demás chicos decían que los saris de seda brillantes en los que me envolvía mi madre por Halloween molaban. Me creían cuando les contaba que los brazaletes y collares que llevaba eran de esmeraldas, diamantes y rubíes de verdad. Pero es imposible engañar a nadie —ni siquiera a mí misma— y hacerle creer para los restos que eres una genuina princesa india a la que han expulsado de su cuento de hadas y se esconde en una casa de dos pisos típica de las afueras, en el norte de Nueva Jersey. No importa lo mucho que insistan los sonados de tus padres, el resto del mundo no tarda mucho en verte el plumero. —¿Tu padre no es el dueño del badulaque de la carretera 46? —me preguntó un día Jovi cuando teníamos unos nueve años—. ¿Qué clase de rey tiene un badulaque?
El secreto de la serpiente
14
Estaba haciendo pompas con el chicle mientras se pasaba la mano por el perfecto pelo rubio y me miraba como si yo fuese basura. En ese momento deseé que se me tragase la tierra. Cuando mi madre se enteró me dio uno de sus consejos pirados: —Su alteza, mi hija —dijo en tono musical—: ninguno de nosotros somos una sola cosa. La vida es el proceso de aprender a reconocer nuestros muchos rostros. Además, tus amigas tienen razón: ningún rey digno de su trono tendría un badulaque. Desde detrás del dispensador de refrescos tamaño gigante, Baba replicó con voz atronadora: —Ve a decirles a tus compañeros de curso que hasta los reyes y las reinas tienen que trabajar duro cuando se van a otro país. ¡Y recuérdales que tu padre no tiene un badulaque, sino un Emporio Real de Productos de Uso Diario! —Y si siguen sin creerte —añadió Ma desde el pasillo donde reponía las bolsas de aperitivos con sabor a carne— diles que no somos tus verdaderos padres. Diles que eres la hija de un rey serpiente del inframundo y que te encontramos de bebé, flotando en un jarrón de barro en el Río de los Sueños. Supongo que todos los niños de familias de otro país creen que sus padres son de lo más raro. Pero con los míos no era solo por su idioma o su ropa o su comida. Era algo más: para ellos no había diferencia entre la realidad y la ficción, la ciencia y la
Un monstruo visita las afueras
15
mitología, los sueños y la realidad. Aunque no fue hasta el día de mi infame duodécimo cumpleaños que de verdad comprendí el porqué.