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FLORES DE BACH

RECURSOS Y ESTRATEGIAS TERAPÉUTICAS


FLORES DE BACH

RECURSOS Y ESTRATEGIAS TERAPร‰UTICAS

Ricardo Orozco Carmen Hernรกndez Rosety


Flores de Bach Recursos y estrategias terapéuticas Autor Dr. Ricardo Orozco Carmen Hernández Rosety Diseño del libro Félix Lascas Primera edición en España Noviembre 2013 © 2013 para la edición en España El Grano de Mostaza Impreso en España Depósito legal B.24276-2013 ISBN 978-84-941873-0-8 EDICIONES EL GRANO DE MOSTAZA, S. L. Carrer de Balmes, 394 Ppal. 1a 08022 Barcelona, SPAIN

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 45)».


«La Terapia Floral de Bach no es un suceso, es un proceso». Artur José Lopes


Con sincero agradecimiento dedico este libro a mi madre y a mi padre, que lo hicieron lo mejor que pudieron, con sus propias dificultades, para convertirme en la mujer que soy hoy. A mis hermanos, que los llevo en mi corazón siempre. Les deseo lo mejor. A mis maestros, especialmente al Dr. Bach, Ricardo Orozco, Pepa del Olmo, Marcelo Antoni, Paco Sánchez, Mercè Traveset y Bert Hellinger. A mis compañeros y compañeras de camino. A mi pareja, Enrique, con el que comparto el viaje de la conciencia. A mi hijo, el ser que más ha abierto mi corazón en esta vida y más me muestra lo que es la autenticidad. A todas las personas que han confiado en mí y han querido trabajar sus asuntos conmigo. Sus historias, sus amores y sus dolores me han enseñado muchísimo y me ayudan, cada día, a ser más humana. Al padre Cielo y a la madre Tierra. A mis guías. Carmen Hernández Rosety


Agradecimientos

A Pilar, mi esposa, por su apoyo incondicional. A mi hija Marina, por las ilustraciones.

A Jordi del Rey, por su amistad y empatĂ­a. A FĂŠlix Lascas, por su disponibilidad.

Ricardo Orozco


ÍNDICE PRÓLOGO

13

INTRODUCCIÓN

17

I. LA TERAPIA FLORAL Capítulo 1. Dar y tomar Flores de Bach. Niveles de intervención: sitúese en el que más le guste y convenga

21

Capítulo 2. ¿En qué consiste un proceso de Terapia Floral?

26

II. EL TERAPEUTA Capítulo 3. Quiero comenzar a dar Terapia Floral, pero… no sé por dónde empezar y ¡tengo miedo!

37

Capítulo 4. ¿El terapeuta nace o se hace?

40

Capítulo 5. ¿Es el Terapeuta Floral un sanador? ¿Cuál es su función?

42

III. LA RELACIÓN Terapeuta/cliente Capítulo 6. ¿Pacientes o clientes?

47

Capítulo 7. ¿Cuál es la mejor manera de prescribir las Flores de Bach?

49

Capítulo 8. La empatía: un elemento indispensable para una buena relación terapeuta/cliente

52

Capítulo 9. Sintonía y confianza: las otras claves fundamentales de la relación terapeuta/cliente

53

Capítulo 10. Lenguaje verbal y no verbal

55

Capítulo 11. Favorezca que su cliente sea auténtico al hablar

57


Capítulo 12. Actitudes del terapeuta que facilitan una relación empática. Errores más frecuentes

59

Capítulo 13. «¿Cómo lo ves?». Una pequeña anécdota

66

Capítulo 14. Estilos de pensamiento o sistemas de representación

67

Capítulo 15. Escuchar, hablar, escribir

71

Capítulo 16. La escucha activa

74

Capítulo 17. La clarificación

75

Capítulo 18. Paráfrasis y reflejo

78

Capítulo 19. La síntesis

80

Capítulo 20. Por qué no es conveniente preguntar ¿por qué?

81

Capítulo 21. No piense en las flores hasta el final de la visita

83

IV. EL PROCESO TERAPÉUTICO Capítulo 22. ¿Solo o acompañado?

87

Capítulo 23. El encuadre terapéutico

89

Capítulo 24. Saber qué le pasa al cliente

90

Capítulo 25. Saber lo que quiere el cliente del proceso terapéutico floral

93

Capítulo 26. Sobre los objetivos

97

Capítulo 27. Estrategia de objetivos

100

Capítulo 28. Sobre las expectativas

102

Capítulo 29. ¿Cómo funcionan las Flores de Bach? Lo que explicamos al cliente

104

Capítulo 30. La responsabilidad del cliente en el proceso terapéutico

109

Capítulo 31. El protocolo de trabajo

112

Capítulo 32. ¿Cómo funciona respecto al tema de las anulaciones?

113

Capítulo 33. Cuánto cobrar por sesión

116

Capítulo 34. Más tiempo de consulta no significa mejor asistencia

120

Capítulo 35. Frecuencia de visitas

122


Capítulo 36. Duración orientativa del proceso terapéutico floral

123

Capítulo 37. Metodología de las sesiones. La entrevista

127

Capítulo 38. Transferencia y contratransferencia

130

Capítulo 39. La influencia de los asuntos familiares

137

Capítulo 40. La perspectiva sistémica

140

Capítulo 41. Los Órdenes que permiten fluir el amor en las familias

143

Capítulo 42. El genograma

147

Capítulo 43. Sobre las emociones y su gestión

152

Capítulo 44. Cómo acompañar las emociones

160

Capítulo 45. Sobre el sufrimiento emocional

163

Capítulo 46. ¿Existen realmente las urgencias florales?

165

Capítulo 47. Resolución de conflictos

167

Capítulo 48. A veces conviene “descuartizar” al cliente

170

Capítulo 49. La evaluación del proceso terapéutico

172

Capítulo 50. La supervisión

175

Capítulo 51. El cierre del proceso terapéutico

178

Capítulo 52. Cierres peliagudos

180

Capítulo 53. Escenas temidas

184

Capítulo 54. Cuando un tratamiento no funciona

189

V. LAS FLORES DE BACH Capítulo 55. ¿Son las flores un placebo?

199

Capítulo 56. Método de preparación de las esencias. Lo que nos venden los elaboradores

202

Capítulo 57. Preparando la prescripción. Higiene. Reutilización del frasco

206

Capítulo 58. Conservantes. ¿Alcohol o no alcohol?... Esa es la cuestión. Causas por las que el agua se estropea

208


Capítulo 59. ¿Dónde guardo el frasco? ¿Puede perder efecto si se expone a determinadas fuentes? ¿Cuánto tiempo se conservan los botellines de stock? 212 Capítulo 60. ¿Cuántas gotas? ¿Cuántas veces al día? ¿Solas o acompañadas? ¿Debajo de la lengua?

214

Capítulo 61. A menos flores, ¿más efecto? ¿Existe un número máximo de esencias por prescripción?

220

Capítulo 62. Estrategia prescriptiva

222

Capítulo 63. ¿Es posible el autotratamiento?

227

Capítulo 64. Cuando salen muchas flores

228

Capítulo 65. Consejo importante: No cargue la responsabilidad del proceso terapéutico en la fórmula floral

231

Capítulo 66. ¿Es conveniente que el cliente conozca las flores que está tomando?

234

Capítulo 67. ¿Hay que tener cuidado con las flores? ¿Está preparado el cliente para según qué información?

235

Capítulo 68. Entonces, ¿no existen flores peligrosas o incompatibles?

238

Capítulo 69. Otras flores, otros sistemas

240

VI. APÉNDICE Capítulo 70. Ética profesional

245

Capítulo 71. Cómo conseguir clientes

258

Capítulo 72. Cuide el entorno de trabajo

260

Capítulo 73. Remedios florales de Bach y efecto placebo. Lic. Boris C. Rodríguez Martín y Dra. Saira Rivas Suárez

263

Capítulo 74. El sistema floral del Dr. Bach a través de la física cuántica. Dra. Silvia González Ariki.

269

Capítulo 75. Tipologías. Defectos a superar. Lecciones a aprender. (Tabla).

281

BIBLIOGRAFÍA 283 DIRECCIONES DE INTERÉS 286


PRÓLOGO Conocí las Flores de Bach en 1982. Diez años después, me di cuenta de que quería dedicarme a trabajar con ellas. Y la terapia, tanto hacerla como recibirla, me llevó a una vocación de la que no era consciente: la docencia. Así fue como, en 1994, empecé a impartir las primeras formaciones florales. Cuando miro atrás, veo que las enseñanzas que ofrecía entonces poco tienen que ver con las de ahora; y creo que a eso se le llama evolución, al menos cuando se ha ganado en profundidad y se ha sumado en lugar de restar. Hace años, también pensaba que la Terapia Floral debía mantenerse al margen de otras disciplinas, ya que era en realidad otra cosa. Y en parte sigo pensándolo, sobre todo cuando se habla de regulaciones legales. Creo que el Terapeuta Floral debe ser precisamente eso: Terapeuta Floral, un profesional que maneja las flores como base de su terapia. Sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que el conocimiento técnico de las esencias no lo era todo, ya que para obtener los mejores resultados con las flores faltaban otras herramientas. Fueron los propios alumnos los que me llevaron a la necesidad de implementar recursos a fin de construir un marco terapéutico donde las Flores de Bach dieran lo mejor de sí. Pero lo más interesante de todo esto era que esos recursos ya existían, estaban ahí esperando a ser utilizados y, además, muchos eran de fácil aprendizaje. Ese fue el

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Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

motivo por el que, poco a poco, comencé a destinar varias horas de los cursos de formación para que algunos colaboradores del campo de la psicoterapia y/o de la PNL hicieran sus aportaciones, al tiempo que introducía esas novedades en los tratamientos florales que efectuaba. Ni que decir tiene que esas intervenciones mejoraron tanto la calidad de los cursos como los resultados de mis terapias. Si hago una comparación entre el terapeuta que era en los inicios y el que ahora creo que soy —aunque ciertamente en los últimos años estoy plenamente dedicado a la enseñanza—, creo que en esa época no sabía que no sabía…, es decir, estaba honesta y sinceramente equivocado. El paso siguiente fue saber que no sabía, requisito importante para empezar a buscarme la vida en lo que a aprendizaje se refiere. Las Flores de Bach funcionan y actúan más allá de toda duda. Sin embargo, se obtienen mejores beneficios cuando más que un «suceso», la toma de las flores se transforma en un «proceso», como muy sabiamente dice mi colega Artur Lopes, de quien tomo la cita que encabeza este libro. Un proceso en el que un Terapeuta Floral profesional acompaña al cliente en un recorrido, en un viaje que parte de un lugar (estado actual) y se dirige hacia una meta (estado deseado). Para que ese acompañamiento sea fructífero para terapeuta y cliente, el primero debe conocer la función que le corresponde, además del efecto de las flores, claro está. Pero al mismo tiempo necesita tener herramientas y recursos para poder acompañar a su cliente por el camino que probablemente le dicta su alma, como bien dice el Dr. Bach. Estas ideas me llevaron a proponer a mi amiga y colaboradora Carmen Hernández Rosety embarcarnos en este reto literario. De ella he aprendido muchísimo y sus conocimientos han contribuido considerablemente a mejorar la calidad práctica de mis formaciones. Este libro está destinado a todos aquellos que entendemos que no es lo mismo «dar y tomar» Flores de Bach que una terapia con Flores de Bach. En él ofrecemos estrategias, ideas, consejos, técnicas de comunicación y recursos de psicoterapia.

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Ricardo Orozco y Carmen Hernández Rosety

El presente trabajo es producto de nuestra experiencia terapéutica, así como de las formaciones recibidas, y surge de esa necesidad de crecer y mejorar que muchos profesionales tenemos. Es el resultado último de un trabajo en equipo y de una colaboración fructífera entre Carmen y yo, de la que tanto he aprendido. Ambos estamos acostumbrados a tratar con clientes y alumnos y, naturalmente, hemos caído en los mismos errores y tópicos que ahora pretendemos evitar o disminuir en nuestros lectores. Ya sé que son muchos los que creen en el refrán aquél que dice: «El diablo sabe más por viejo que por diablo», pero yo pienso que a veces el tiempo te lleva a alejarte más y más del lugar al que ibas, y que uno puede estar equivocado, sinceramente equivocado, durante años y años. Nuestros clientes acuden a consulta con dificultades y defectos que les impiden ver y gestionar su propia «sombra». Del mismo modo, a menudo el terapeuta se encuentra con las mismas limitaciones personales, así como con diversas carencias profesionales. Tanto unos como otros deben esforzarse por mejorar. Por eso prefiero un nuevo terapeuta con recursos y en relación permanente con otros colegas, a un viejo terapeuta «hecho a sí mismo» y estancado en las distorsiones del aislamiento. Entiendo perfectamente lo que le pasa a mucha gente que al haber tomado y estudiado las Flores de Bach, se siente llamada a compartir los beneficios que las esencias ofrecen. Pero, al mismo tiempo, creo que no basta con el deseo de ayudar; generalmente, no alcanza el corazón ni las buenas intenciones… Más que «ayudar», Carmen y yo preferimos el término «acompañar», porque nos parece más igualitario y respetuoso. En este sentido, tenemos que saber acompañar, y para ello necesitamos recursos, muchos de los cuales se ofrecen en estas páginas. Probablemente faltan cosas, pero pensamos que lo fundamental está aquí, o al menos es lo que podemos ofrecer en este momento de nuestras vidas.

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Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

Ni Carmen ni yo pretendemos aquí fundar la base de lo que sería el futuro Terapeuta Floral, ni sentar cátedra sobre ello: no somos tan pretenciosos. Si da esa impresión en algún capítulo, seguramente se trate de entusiasmo… Tampoco nos creemos los herederos del Dr. Bach. Simplemente nos encanta la profesión y sentimos lo que escribimos. Nuestra ilusión es que este libro aporte a quien lo lea algunas herramientas o reflexiones que contribuyan a mejorar sus terapias y, con ello, la vida de las personas y de ellos mismos. En contraposición a la vieja metáfora, no se trata de un granito de arena, sino de una gotita de esencia en el maravilloso y prometedor océano floral. Quiero, por último, agradecer a mis queridos amigos cubanos, el psicólogo Boris Rodríguez y la Dra. Saira Rivas, la redacción del capítulo 73 sobre el placebo. Ellos son unos grandes científicos e investigadores de las flores, y están contribuyendo —mucho más de lo que creen— a situar la Terapia Floral en el lugar que merece. También es una gran aportación, desde el terreno científico, el estupendo artículo sobre la física cuántica y las Flores de Bach cedido por la Dra. Silvia González Ariki, que aparece en el capítulo 74. Un apéndice verdaderamente de lujo para completar nuestro libro. Ricardo Orozco Otoño de 2013

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INTRODUCCIÓN Este libro es un manual práctico de consulta. Por este motivo, lo hemos dividido en setenta y cinco capítulos relativamente independientes entre sí, agrupados en seis secciones temáticas. Sin embargo, somos conscientes de que muchos capítulos también podrían incluirse en varios de estos apartados. La Terapia Floral. Define y explica lo que es un proceso terapéutico floral. El terapeuta. Contiene algunas consideraciones sobre el profesional de la Terapia Floral. La relación terapeuta/cliente. En este apartado hemos reunido los capítulos correspondientes al área de comunicación: sintonía, empatía, recursos de la PNL y escucha activa. Todo lo que conviene conocer antes de situarse frente un cliente. El proceso terapéutico. Agrupa una serie de recursos terapéuticos y consideraciones sobre el desarrollo práctico de la Terapia Floral: el encuadre terapéutico, la metodología de las sesiones, gestión de emociones, resolución de conflictos, evaluación del proceso, etc. Evidentemente, esta sección guarda mucha relación con la anterior. Las Flores de Bach. Este cuerpo se centra en las dudas tradicionales sobre la actuación de las flores, su preparación y dosificación, conservación, supuestos peligros, estrategias prescriptivas, autotratamiento... Apéndice. Esta sección engloba una miscelánea sobre algunas consideraciones de la ética profesional, el placebo, la física cuántica y otros temas de interés. 17


Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

Como este libro contiene mucho de la experiencia personal de los autores, en bastantes casos está narrado en primera persona. Por este motivo, decidimos poner en cada capítulo la inicial de su autor: Carmen Hernández Rosety (C) y Ricardo Orozco (R). Aquellos capítulos redactados de forma conjunta llevan ambas iniciales: (CR). Si bien cada capítulo, como señalamos anteriormente, tiene cierta independencia, en ocasiones complementa a uno anterior, por lo que recomendamos su lectura en orden. Si usted es un poco anárquico puede leerlos tipo saltamontes loco (Scleranthus)… Pero no se preocupe, porque nosotros los hemos escrito de esa manera libre y aleatoria. El precio de ello ha sido la dificultad para organizarlos después; un trabajo que ha resultado ciertamente complicado pero que hemos asumido con deportividad. Aunque cada capítulo haya sido creado por uno de nosotros, el otro compartía siempre su opinión, lo que determinó matizaciones y cambios en bastantes ocasiones, y aportó coherencia a la obra. Nuestro deseo es tener también un feedback con los lectores, poder interactuar con ellos. Para eso hemos abierto en Facebook una página de este libro: <www.facebook.com/floresdebach.recursosyestrategiasterapeuticas> Ni que decir tiene que estaremos encantados y agradecidos de recibir todo tipo de comentarios y aportaciones sobre nuestro trabajo.

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I. LA TERAPIA FLORAL


Ricardo Orozco y Carmen Hernández Rosety

Capítulo 1 «Dar y tomar» Flores de Bach. Niveles de intervención: sitúese en el que más le guste y convenga (CR) Existe una gran diferencia entre «dar y tomar» Flores de Bach y una Terapia Floral de Bach.

Cuando prescribimos flores a nuestros hijos y a otros familiares, amigos, etc., en realidad estamos «dando flores», y ellos están «tomando flores». No podemos, como insistiremos durante todo el libro, creer que estamos haciendo un tratamiento de fondo, ya que falta algo: un marco terapéutico adecuado, un buen encuadre, un protocolo de trabajo… y, por supuesto, las pautas de tomas y visitas, el trazado de objetivos, las evaluaciones que correspondan, etc. De igual manera, quienes emplean las flores como apoyo de otra terapia principal «dan flores», por lo que no puede hablarse de una Terapia Floral de fondo. Sabemos que los usos elementales y complementarios de las Flores de Bach son los más difundidos y gozan de una gran aceptación por sus buenos resultados, hasta el punto de decir que las esencias se han convertido en una fabulosa herramienta de «ayuda doméstica». Pero los que somos Terapeutas Florales profesionales sabemos que, además, también es posible profundizar y potenciar el beneficio de las flores a través de la terapia. Un buen Terapeuta Floral profesional deberá ser hábil en el uso de las esencias florales, pero también consciente de las dinámicas emocionales y de comunicación que se dan en toda relación interpersonal, tanto terapéutica como cotidiana. Es muy estimulante ver cómo en los últimos años está emergiendo una nueva generación de Terapeutas Florales muy comprometidos con el aspecto filosófico del trabajo de Bach, con un excelente conoci21


Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

miento de las flores y con nociones —o directamente formados— en técnicas de entrevista. Muchos de ellos están vinculados a SEDIBAC Profesional.1 Sin duda, los terapeutas que han desarrollado las competencias antes citadas y poseen buenas dotes de empatía son los mejores acompañantes con los que cualquier cliente puede contar. Existen diversos niveles de intervención floral, que van desde el simple uso doméstico hasta el profesional. Todos son interesantes y cumplen un gran servicio —que es de lo que se trata—, aunque requieren niveles de capacitación diferentes.

Quien se sitúa en el Nivel elemental no puede, ni por asomo, figurarse que las Flores de Bach solo sirven para eso. Del mismo modo, quien está en el Nivel profesional tampoco debería creer que para cualquier intervención casera haya que contar con el asesoramiento de un terapeuta. Para el Nivel elemental solo se requiere ser un poco autodidacta o acudir a pequeños talleres divulgativos. Existen libros y seminarios de fin de semana que trabajan en esta línea. Podemos incluir aquí usos como el del Rescue Remedy, algunas aplicaciones locales (golpes, quemaduras, dolores diversos); rabietas infantiles y no tan infantiles, nerviosismo, etc. La previsión de resultados positivos es inmediata. Un Nivel medio es aquel que utiliza las flores como complemento de otras terapias. Es el caso del estudio y uso de las esencias en naturopatía, quiromasaje, reflexología podal, centros de estética… Se suelen emplear también aplicaciones locales. Para esto se requiere una capacitación de tipo medio: unas 30 o 40 horas de formación, bien empleadas, suelen ser suficientes. Desde este nivel se puede ayudar al paciente estresado y agotado, a aquellos que se encuentran preocupados y enfadados, a los que están desanimados, personas que están viviendo un duelo, tratar problemas de adaptación, aliviar dolores físicos, etc. Como vemos, este nivel está destinado a tratar estados, y no rasgos 1 Rama profesional de SEDIBAC (Sociedad para el Estudio y Difusión de la Terapia Floral de Bach de Cataluña).

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Ricardo Orozco y Carmen Hernández Rosety

de personalidad o tipologías.2 El Nivel medio no puede considerarse profundo ni pretender que vaya a la raíz del conflicto, pero no cabe ninguna duda de que ofrece alivio a una gran cantidad de personas. Las expectativas de resultados positivos pueden confirmarse de forma inmediata o a corto plazo. El autotratamiento elemental se incluiría en este apartado. El Nivel profesional es el más avanzado y se requiere una formación esmerada de al menos un año lectivo, aproximadamente 120 horas. En este nivel se deben conocer las flores en profundidad. También es necesario capacitarse en dinámicas de entrevista, participar en congresos como los que organiza SEDIBAC;3 acudir a seminarios de reciclaje y profundización, supervisar con terapeutas de más experiencia, tratarse por otro Terapeuta Floral, etc. En definitiva, mantenerse al día, como en cualquier profesión. Un verdadero profesional que viva o pretenda vivir de su trabajo sabe que para poder dar lo mejor de sí mismo debe invertir algo de tiempo y dinero en formación. Comentamos esto porque a menudo encontramos personas que han hecho un curso de Flores de Bach hace años y se dedican a ello desde el aislamiento, sin hacer nada por seguir formándose, ya que «no tienen tiempo», aunque sí parecen tenerlo para atender a un cliente tras otro. En casos así, sería lógico cuestionarse la calidad de su trabajo. Los dos primeros niveles tienen que ver con el «dar y tomar» Flores de Bach; el tercero, con la Terapia Floral de Bach, tal como nosotros la entendemos. Esto no quiere decir que el Nivel profesional anule o sea «mejor» que los anteriores; cada uno tiene su valor y su función en la sociedad. Pero es importante saber en qué nivel se sitúa cada uno.

2 Para organizar el estudio de las Flores de Bach como tipología, rasgo de personalidad y estado, ver Orozco, Ricardo Flores de Bach: 38 Descripciones dinámicas El Grano de Mostaza, Barcelona, 2012, 2ª edición. 3 Cuando escribimos esto (2013) ya se han realizado cuatro congresos de Terapia Floral en Barcelona. Se programan cada dos años y tienen una gran calidad y repercusión (www.sedibac.org).

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Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

El Nivel profesional es aquel que emplea las Flores de Bach como terapia principal. Está destinado a tratar al cliente en profundidad, lo que incluye su personalidad. Para ello se requiere la adquisición de una serie de comprensiones y habilidades interpersonales, como, por ejemplo, la escucha activa.

Podemos pensar en el tratamiento de alguien que acude a consulta porque siempre ha sido muy ansioso. De personalidad tímida y evitadora, se siente inferior y está muy reprimido. Vive en un aislamiento activo, ya que tiene miedo a intimar y a la evaluación negativa de la gente. Quiere mejorar todos esos aspectos. Efectivamente estamos ante alguien Mimulus-Larch, al que es posible que tengamos que acompañar no menos de un año, aunque las expectativas de resultados positivos puedan orientarse en el transcurso de los tres primeros meses. Para manejarnos en este nivel necesitamos una alta capacitación y un conocimiento competente de las Flores de Bach y sus posibilidades. Requeriremos también determinadas herramientas para poder crear un marco terapéutico idóneo donde se produzca la sintonía adecuada terapeuta/cliente, se practique la escucha activa y puedan trazarse unos objetivos terapéuticos. A lo largo de este libro profundizaremos en el manejo de estas herramientas. También podremos, desde este nivel, acompañar a los clientes en dirección a un mayor desarrollo personal (sinónimo de crecimiento espiritual e inteligencia emocional) y, en términos de Bach, ayudarles a armonizar alma y personalidad. Asimismo, estaremos practicando una verdadera medicina preventiva, ya que, a través de la terapia, el cliente puede alcanzar mayor equilibrio interior y desviar la tendencia a la enfermedad.

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Ricardo Orozco y Carmen Hernández Rosety

Esta tabla resume los tres niveles de intervención floral

Botiquín doméstico. Pequeñas intervenciones tipo Rescue Remedy y Posibles resultados en un plazo inme- algunas aplicaciones locales. Rabiediato. tas, nerviosismo, dolores… Autodidactas o formaciones de fin de semana. I. Nivel elemental

Acompañamiento de algunas terapias, como Naturopatía, QuiromasaPrevisión de resultados inmediatos y je, Reflexología, etc. Tratamiento de a corto plazo. Formación de 30 a 40 estados circunstanciales: desánimo, horas. agotamiento, problemas de adaptación, duelo, estrés, etc. Aplicaciones locales. Posibilidad de auto tratamiento elemental. II. Nivel medio

Terapia Floral como principal. Tratamiento de fondo de la personalidad. Resultados a medio y largo plazo Enfermedades diversas. Crecimiento Alrededor de un año de formación personal (espiritual). Medicina pre(120 horas). ventiva. III. Nivel profesional

Nivel I y II: «Dar y tomar» Flores de Bach. Nivel III: Terapia Floral de Bach.

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Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

Capítulo 2 ¿En qué consiste un proceso de Terapia Floral? (CR) En el verano de 1935, Bach culminó su sistematización de las 38 esencias florales que hoy, en su honor, llamamos Flores de Bach. Sin embargo, antes detalló su filosofía de vida y su teoría de la enfermedad (patogenia). Todo ello, desde una visión trascendente y humanista del ser humano. Esta filosofía, para muchos de los que nos contamos entre sus seguidores, lejos de ser un valor añadido, constituye un motor de fondo fascinante, lleno de coherencia y sentido. Pero no es el objeto de este libro detallar minuciosamente la filosofía del Dr. Bach. Para eso, emplazamos al lector a consultar la literatura existente.4 No obstante, para explicar lo que entendemos por proceso de Terapia Floral conviene refrescar algunos conceptos capitales de su obra. El Dr. Bach presenta una visión trascendente del ser humano. Su trabajo se basa en una estructura dual, dada por el alma y la personalidad. El alma se encarna en un cuerpo físico para obtener un aprendizaje, para perfeccionarse en una o dos lecciones en «este día de colegio», con el que se refiere metafóricamente a la vida. Estas lecciones se dividen en doce y tienen que ver con una serie de virtudes, como apreciamos en la figura 1, y podemos además consultar en el capítulo 75. Cada una de estas lecciones está relacionada con una personalidad natal y, a su vez, con una Flor Tipo (Los doce curadores).

4 Un buen libro para empaparse de esta filosofía es Bach por Bach. Escritos Florales, Dr. Edward Bach, Continente, Buenos Aires, 1993.

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Ricardo Orozco y Carmen Hernรกndez Rosety

Figura 1

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Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

El alma emite unos dictados (unas directrices) hacia la personalidad vehiculizados por la intuición, el instinto y la conciencia (transmisores en el esquema). Esta información tiene por objeto guiar a la personalidad en el camino adecuado, aquel que lleva al aprendizaje, a la perfección y al desarrollo de determinadas virtudes. El resultado de esta vía armónica es la salud (parte derecha del esquema). Siempre que la personalidad lo permita, el alma nos guiará en la dirección armónica. Para entender este circuito alma/personalidad, puede ayudarnos el imaginar una cañería por la que en condiciones ideales fluye el agua desde arriba (alma) hacia abajo (personalidad). Resulta evidente que el equilibrio ideal se rompe fácilmente por diversos motivos (ver parte izquierda del esquema): la influencia de otros, las pseudonecesidades de la personalidad y, cómo no, los defectos de la misma, dados por un intento de predominio de esta sobre el alma. También habla Bach de agresiones y excesos que actúan como distorsionadores de la buena comunicación alma/personalidad. La crueldad hacia los demás es muy importante como generadora de desarmonía, pues atenta contra el principio de la unidad, «ya que todos procedemos del mismo origen y somos la misma cosa». Hasta aquí, tenemos una serie de «productos» dispuestos a bloquear el paso del agua por la cañería. Por una parte, lo que los demás arrojan en ella (influencia de otros, agresiones, etc.), y, por otra, lo que nosotros echamos en forma de actitudes negativas y otras muchas cosas relacionadas con los defectos de la personalidad. Esta mala comunicación entre el alma y la personalidad determinará una desarmonía que generará un conflicto. Este conflicto es el que más adelante desarrollará la enfermedad tal y como la conocemos. Para Edward Bach, la enfermedad no es una casualidad, un castigo ni una desgracia; es el aviso de que algo no funciona adecuadamente, un llamamiento para hacernos entender que nos estamos apartando del camino correcto y, al mismo tiempo, una oportunidad de rectificar una actitud equivocada. 28


Ricardo Orozco y Carmen Hernández Rosety

A estas alturas ya podemos deducir que la función más espiritualizada de las Flores de Bach es la de «desatascar y limpiar» la cañería obstruida. ¿Cómo? Ayudando a que la persona tome conciencia de los defectos que tiene y pueda gestionarlos, a fin de evitar que sean estos los que gobiernen su vida. Asimismo, permite que esa persona comience a ponerse en contacto con la virtud opuesta (por ejemplo: indecisión/ firmeza) y gane así en armonía y salud. En la parte inferior del esquema (figura 1) vemos una flecha que marca la zona de incertidumbre. Se trata de un estado (de incertidumbre) con el que el individuo que toma las esencias se encuentra en algún momento del proceso de Terapia Floral. Un estado que necesariamente debe transitar, por mucho que le cueste, para integrar esa virtud y aprender la lección de vida elegida para esta encarnación. Cuando una persona toma esencias y, especialmente, cuando hace un proceso terapéutico floral, amplía su conciencia sobre cómo está funcionando respecto a sí mismo y a los demás. Puede darse cuenta, por ejemplo, que, en lugar de atender sus necesidades, está «perdido» atendiendo solo las necesidades de los otros, y esto influye de manera importante en el agotamiento que siente. O bien que, debido a su indecisión (defecto), no ha podido hasta ahora posicionarse con firmeza (virtud) ante algo verdaderamente importante. Es muy probable que, al darse cuenta de todo esto, quiera manejarse de otra manera. Ahí es cuando deberá transitar la zona de incertidumbre. Un ejemplo: Pepe suele decir «sí» a los demás cada vez que le piden algo. De hecho, es lo que hacía de pequeño para buscar la aceptación de sus padres. Hace unos meses que está inmerso en un proceso terapéutico floral, y un día se da cuenta de que, al decir sí a los otros, nunca atiende sus verdaderas necesidades. Unas semanas después de tomar conciencia de ello, tiene un fuerte dolor de espalda, justo cuando uno de sus amigos le pide ayuda para hacer un traslado. Pepe no quiere hacerlo porque ve que su cuerpo necesita descanso y, a la vez, tiene miedo a decir que no porque atiende a la fantasía de que su amigo se va a enfadar. Finalmente, decide no ayudarle. Para él, esto es 29


Flores de Bach. Recursos y estrategias terapéuticas

transitar la zona de incertidumbre, porque no sabe qué va a pasar con su amistad si se niega a colaborar en el traslado. Unos días después, todo está bien. El amigo de Pepe comprendió perfectamente su decisión y hasta le gustó verlo vulnerable por una vez. Pepe, al mismo tiempo, está contento de haber atendido su necesidad, a pesar del miedo que le daba; se siente honesto consigo mismo y con su amigo, y su espalda ha mejorado bastante. Si Pepe no hubiera transitado la zona de incertidumbre, nada de esto hubiera sucedido En resumen, la Terapia Floral es un poderoso instrumento de tratamiento que se dirige a la causa profunda de la enfermedad o del conflicto. En el proceso floral se acompaña al cliente para que aprenda a cambiar los automatismos de su personalidad y pueda vivir, en la medida de lo posible, desde elecciones personales conscientes, atendiendo a necesidades reales y auténticas. La Terapia Floral es también un importante sistema de medicina preventiva, ya que, como hemos señalado, ayuda a evitar que el conflicto se transforme en enfermedad.

Por tanto, el proceso, a través de las esencias y del acompañamiento del terapeuta, pretende que el individuo deje de considerarse víctima de lo que le ha sucedido, o de aquello que le sucede actualmente, y se sitúe en un lugar de aprendiz de la vida. Además, favorece la escucha del propio cuerpo (instinto), el propio corazón (intuición) y la propia mente (conciencia), en lugar de confluir con ellos. Para que este crecimiento pueda darse, es esencial que el terapeuta haya iniciado este camino de conciencia. De esta manera, podrá acompañar al cliente en los vericuetos de su viaje. En la medida en que este proceso se desarrolla, los defectos van dejando paso a las virtudes. La persona, al acercarse a su autenticidad, escucha los dictados de su alma de forma más clara y adquiere un contacto más directo con su misión 30


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