Programa de cultos y celebraciones 2026
Mayo 2026
Día 8: Visita de la Virgen a la Residencia de Mayores (hora por confirmar).
Días 11 al 15: Certamen Artístico y XIV Jornadas Marianas, con entrega de premios el día 15.
Día 16: Acto en la Casa de la Cultura: entre ga de insignias, conferencia y música.
Día 17 – Taral 2026: Jornada completa con Santa Misa, procesión, traslado y entroniza ción de la Virgen en la Ermita.
Día 28: Misa en honor a la Virgen del Re molino (El Molar).
Sábados desde el día 23: Santo Rosario a las 19:00 en la capilla.
Junio – Agosto 2026
21 de junio: Santa Misa y Procesión del Corpus Christi a las 19:00.
Peregrinaciones: Misas en la Ermita los días 27 de junio, 25 de julio y 29 de agosto.
28 de agosto: Misa de San Agustín, patro no del pueblo.
Todos los sábados: Incensación de la Vir gen y Salve al finalizar la Santa Misa.
5 de septiembre – Cierre de Curso: La Bajada
Traslado de la Virgen desde la Ermita hasta la Capilla del Cementerio: 13:00h Santa Misa en la Ermita.
Entrevista a Julián Elvira Ginés, Hermano Mayor de la hermandad de la Virgen de Navalazarza 2025-2026
Julián Elvira Ginés es, desde septiembre de 2025, el Hermano Mayor de la Hermandad de la Virgen de Navalazarza. Tiene 51 años, está casado, tiene dos hijos y dos nietos. Ejerce la profesión de camionero y maquinista y aunque su profesión le deja muy poco tiempo libre, está dispuesto a hacer todo lo mejor por desempeñar su cargo.
“Ser hermano mayor de la hermandad de la Vir gen de Navalazarza es una gran responsabilidad y siento mucho respeto”
-Julián, usted tiene antecedentas familiares en este pueblo
- Toda mi familia es de San Agustín, mis bisabuelos y abue los, tanto por parte de mi madre como de mi padre, son de toda la vida de aquí. Mi abuelo paterno trabajó en el Canal de Isabel II en la Sima y mi abuelo por parte de mi madre era caminero, hacía carrteras, puentes, etc. Mi padre siempre ha tenido el bar Elvira en la calla Era Nueva de Postas y nos conocen todos los vecinos del pueblo. Tengo un hermano y una hermana, estoy casado, tengo dos hijos y dos nietos.
-¿Cómo supo que iba a ser el hermano mayor durante este año?
- Me avisaron a últimos del mes de julio del año pasado. Al parecer, habían renunciado varias personas y me llamó Juan Francisco para preguntarme si quería ser hermano mayor, ya que era el siguiente de la lista. Le dije que me diera un poco de tiempo para decírselo a mi familia y bueno pues aquí estoy. Lo acepté encantado aunque un poco preocupado, era una novedad para mi.
-¿Has seguido las tradiciones, el culto a la virgen?
- Si, siempre la hemos tenido muy presente, sobre todo mi padre, a pesar de que al tener un bar, no nos permitía participar en todo lo que hubiéramos deseado, pero siempre que se podía, íbamos. Mi padre nos apuntó a la hermandad a mi hermano y a mí desde que éramos muy pequeños.
-Cuénteme un poquito cómo recuerda, durante los años de infancia y juventud, los días de la fiesta del Taral.
- Durante 37 años, mi familia era la que montaba el bar en la pradera de la romería. Subíamos a montar todo el viernes y pasábamos allí todo el fin de semana, hasta el lunes por la tarde. Lo primero que hacíamos estando allí era subir a la ermita a estar con la Virgen un rato. Allí hemos vivido de todo: momentos muy buenos, otros peores, sobre todo cuando llovía y no podíamos hacer nada, pero tenemos un gran recuerdo. Hoy en día seguimos estando en el mismo sitio donde montamos y nos juntamos casi 40 o 50 personas a comer. Mi mujer hace la paella y comemos alli todos juntos.
-¿Quién le tansmitió la devoción por la virgen de Navalazarza?
- Creo que fueron mis abuelos y recuerdo haber ido con mis abuelas a la procesión, y creo que esa misma devoción se la he transmitido a mis hijos, sobre todo mi hijo, que me acompaña
y me ayuda en muchas cosas y también es
-¿Qué pensaste, estando en la piedra, el día que te cedieron el cetro de hermano
- Lo primero que pensé es que es una responsabilidad enorme, sentí mucho respeto y un gran nerviosismo porque creo que hacen una gran labor y yo este año formo parte de ello. Estoy trabajando en todo lo que puedo. Pensé que es una vez en la vida: quiero hacer
-¿Qué valoración da a estos meses?
- Ver la hermandad desde dentro es diferente, es un cargo muy respetable y estoy bastante contento, la verdad. Si ha habido algún problema lo hemos intentado solucionar entre todos. A nivel particular, me siento muy respaldado por mi familia y mis amigos.
-¿Que ha aportado a la hermandad duran-
-Hubo un problema en los días previos a las fiestas del año pasado, solo había siete anderos para poder llevar a la virgen cuando se necesitan a 20. Lo primero que hice fue llamar a mi familia: mi hermano y mi hijo. Conseguimos, a traves de mis amigos, conocidos y contactos a personas para poder llevar a la virgen sin problemas. También obtuvimos el compromiso de estas personas para que no nos vuelva a pasar y poder contar con ellos. Son gente del pueblo, gente joven. A través de ellos, buscamos a algunos más, los que estuviesen localizables. Juntaron participantes de peñas y algunas chicas también se
-¿Has encontrado respaldo dentro de la
- Tengo mucho apoyo y me siento muy respaldado, la verdad. Lo primero fue conocernos y ver su funcionamiento, pues eso lo desconocía. Poco después, todo fue fácil porque
-¿Qué opinión te merece la entrada de la mujer, con pleno derecho, en la hermandad?
- Creo que es una buena noticia, son una voz muy importante, van a ser de gran ayuda para la hermandad y estoy muy contento por ello.
-De los actos a los que ha sacudido, ¿cuál es el que te ha emociondo más?
- Aunque aún faltan días importantes por vivir, el día de la Misa Mayor fue muy emocionante, y más para mi que al tener un bar, nos era casi imposible acudir cada año. También recuerdo con especial cariño el encuentro que realizamos con la hermandad en la catedral de Madrid para celebrar el día de la Almudena.
-Si deseas añadir algo más...
- Quiero dedicar unas palabras a mi familia, para mi es importante ser hermano mayor de la hermandad porque es un reconocimiento hacia mi familia, esta oportunidad se la brindo a ellos por haberme apuntado a esta asociasión desde niño y darles las gracias porque me han ayudado a hacer todas estas cosas, sin olvidarme de mis amigos. Me he acercado a todas estas tradiciones y las he entendido de otra manera. Intentaré trasmitir todo lo aprendido a las generaciones más jóvenes de mi familia y de mi entorno.
Entrevista a Florencio Martín García, distinguido este año con la insignia de la virgen de Navalazarza al cumplir 80 años
“Mi hermana Gloria fue la que me inculcó mi devoción por la Virgen de Navalazarza”
-Florencio, me imagino que es usted de San Agustín...
- Mis padres eran de aquí y eran muy bue nas personas, éramos cinco hermanos pero desgraciadamente, han fallecido, quedo yo solo. Cuando era pequeño, con 6 años, iba al colegio de San Agustín, aprendí a leer, a escribir, la tabla de multiplicar. Yo salía de clase a las 11 de la mañana, no a la una, como todos los chicos, porque llevaba la comida a mis padres a la Sima ya que tra bajaban alli. Todos los días les llevaba el cocido para comer. Me quedaba con ellos toda la tarde y por la noche venía un señor que se llamaba Melquiades a darnos clase a mi hermano y a mi. Luego ya me puse a trabajar con 12 años, a picar y sacar tierra en un empresa que se llamaba MZV y de alli me fui a Monteoliva para trabajar con los barreneros. Estuve 11 meses trabajando de noche. Después me marché a Madrid a trabajar con mi hermano en una cafetería. Regresé al pueblo y monté un negocio, “Bar Mingo”. Conocí a mi mujer en Madrid después de hacer el servicio militar y nos casamos.
-De aquella época, ¿qué recuerdos tiene?
- Mira, en aquella época cuando fuimos quintos, íbamos por las casas a cantar y nos daban algún dinerito, y con ese dinero, mi padre, que en paz descanse, compraba todos los ingre dientes para hacer una paella y la preparaba al lado del río. Allí nos juntábamos a comer 40 o 50 personas. La noche antes, hacíamos la ronda por las calles y era todo muy entrañable porque en este pueblo éramos muy pocas personas y nos conocíamos todos.
-Y de la Romería, ¿qué me cuenta?
- Se hacían muy bien, íbamos con las borricas, con los serones, con la comida a cuestas, y la mayoría íbamos andando. Hacíamos la paella y llevávamos un poquito de jamón, unas sardinas que comprábamos al señor Tinico... Luego decíamos: vamos al rancho de allí, a ver qué nos dan de comer. Nos invitábamos unos a otros, era un día de fraternidad y de hermandad. La gente que se juntaba alli era maravillosa, nos conocíamos todos. Luego hacíamos baile y por supuesto, íbamos a la procesión.
-¿Quién le inculcó su devoción por la vir-
- Mi hermana Gloria es la que me inculcó mi amor por la Virgen y por ella soy hermano de la hermandad, yo quiero mucho a la Señora. Mi hermana Gloria era una gra devota, veneraba a la Patrona y fue la que me inició, me indicó los pasos a seguir y me enseñó a querer a nuestra Patrona. Además, fui monaguillo cuando don Ulpiano era el párroco
de la iglesia. Acudía a la procesión en honor a la Virgen y he llevado las andas.
-Le van a dar la insignia de la Virgen de Navalazaza, ¿qué sintió cuando se lo dijeron?
- Sentí mucha alegría, me acordé mucho de mis familiares y me sentí muy orgulloso.
Los niños de San Agustín recibieron la medalla de la Virgen de Navalazarza el día de la Candelaria
El pasado 7 de febrero, día de Nuestra Señora de la Candelaria, los niños nacidos en 2025 o que pasaron a formar parte de la Hermandad, recibieron de manos de su presidente, Juan Francisco Iglesias Serrano; del hermano Mayor, Julián Elvira y de Maribel Martín, miembro de la junta directiva, las medallas de la Patrona de nuestro pueblo. Estuvieron acompañados por los dos zagalillos y miembros de la junta directiva de la hermandad. Después de escuchar a don Carlos explicar a los progenitores la alegría y responsabilidad que conlleva la crianza y la educación de sus hijos en la palabra de Jesús, los padres acompañaron a sus hijos hasta el altar para que, delante de la imagen de la Patrona, se les impusiera las medallas a los más pequeños.
Apenas han pasado unos meses en los que las mujeres formamos parte activa de la Hermandad de Nuestra Señora de Navalazarza, y el camino no puede ser más ilusionante.
Hemos vivido momentos indescriptibles en los que la ilusión, el compañerismo y la fe nos han quedado gravados en lo mas profundo de nuestro corazón.
La prudencia es el mayor de los empeños con el que damos los primeros pasos, conscientes de su importancia y entendiendo que se sientan las bases de ese camino conjunto con nuestros Hermanos para engrandecer el culto a nuestra Madre.
El trabajo y colaboración de todas las Hermanas no ha podido ser mejor por lo que estoy segura del éxito de este incipiente camino.
Desde aquí, a nivel personal quiero agradecer todo el apoyo recibido de compañeras, compañeros y miembros de la Junta Directiva de nuestra Hermandad.
Bajo la protección de Nuestra Madre la Virgen de Navalazarza, llegaremos donde esta Hermandad y el pueblo de San Agustín merecen, a la vez que os invito a formar parte de esta gran familia bajo el manto protector de nuestra Madre y Patrona.
Maribel Martin
Antonio Peña: “Formar parte de la Hermandad supuso, para mi, incrementar mi formación y devoción por la Virgen de Navalazarza”
-Antonio, ¿cómo recaló en San Agustín del Guadalix?
-Conocía este pueblo desde que era joven, pues durante esa época, mis padres y yo visitábamos los pueblos de la zona, tomábamos un aperitivo y paseábamos por los alrededores. En concreto, siempre me gustó San Agustín porque me pareció un lugar tranquilo y muy adecuado para vivir. Mi mujer y yo,decidimos venir a vivir aquí en 1998. Tenemos cuatro hijos y el más pequeño nació ya aquí. Dios nos ha bendecido con cuatro nietos.
-¿Cómo comenzó su colaboración con la iglesia?
-Cuando vinimos a San Agustín, estaba como párroco D. Bernabé, pero fue con D. Carlos Bastida, Administrador Parroquial, por sugerencia suya, cuando empezamos a colaborar en la Residencia de Ancianos, en la Liturgia de la Palabra que se
celebraba los domingos. Poco después, lo hice en las Misas dominicales de los niños cantando y tocando la guitarra. Y lo sigo haciendo. Como decía nuestro patrón San Agustín: “el que canta reza dos veces”.
Ya estando como párroco, D. Ignacio, se propuso en la parroquia hacer la Alianza de Amor con la Virgen. Y por mediación de un matrimonio, Anelisse y Paco, que nos formaron, la hicimos. Primero mi mujer, Belén. Al año la hice yo. Esto contribuyó a crecer en nuestra devoción y amor a la Madre, a la Virgen.
-También ha formado parte de la Hermandad de la Virgen de Navalazarza
-Sí. Primero ingresé en la Hermandad, y posteriormente formé parte de la Junta Directiva. Pensé que tenía sentido, para incrementar mi devoción por la Virgen. Conocía a Juan Francisco y algún otro hermano más, y me decidí a entrar y contribuir en todo lo que pudiera.
Es un honor pertenecer a la hermandad de la Virgen de Navalazarza, ya que el fin último de esta asociación es fomentar el culto y devoción a nuestra Patrona y eso es muy importante para mi.
Como miembro de la Junta, estuve siete años al frente de la Vocalía de Culto, junto a Manolo Ramírez. Éramos los responsables de las actividades religiosas en lo concerniente al culto: las novenas, la misa de El Taral, etc... En la hermandad siempre hay mucho que hacer: organizar los certámenes artístico-literarios con los colegios, las jornadas marianas, entrega de premios, el Taral, bajada de la Virgen, etc...
-Es un trabajo que a veces no se aprecia...
Más bien es un trabajo que no se ve, que necesita de muchas manos y mucho tiem-
po, y suelen ser unos pocos sobre los que recae siempre. Pero no no debemos perder la pespectiva que todo esto se hace siempre por la Virgen.
-En concreto, ¿cuál fue su labor dentro de la hermandad?
Como decía, mi cometido dentro de la Hermandad era el culto, pero una vez al año, y como preparación del Taral, se organizan las Jornadas Marianas, en las que tienen una participación fundamental los niños de los colegios Infanta Leonor y Virgen de Navalazarza, así como los jóvenes del Instituto . Quiero agradecer desde aquí la colaboración por parte de los Directores y los profesores de Religión, de dichos colegios, junto con el Instituto.
Habiendo sido maestro y profesor de Religión, durante más de 40 años, me pidieron que animara a los niños en los colegios para participar en las actividades que se organizan con motivo de las Jornadas Marianas. En definitiva, tratar de acercar a los niños a la devoción a la Virgen. Hablarles también de las tradiciones de nuestro pueblo, del culto a la Virgen, las celebraciones en torno a la Patrona...
Durante dos semanas, desarrollamos diferentes actividades, como ir a la Piedra y explicarles su origen, subir a la parte más alta de la casa de la Cultura y enseñarles el entorno natural que nos rodea y explicar a qué se dedicaban nuestros antepasados, ir a la iglesia y visitar la capilla de la virgen. Pero lo fundamental, es fomentar en ellos la devoción y el amor a la Virgen, y a través de ella, a su hijo Jesucristo. La Madre siempre nos tiene que llevar al Hijo. Yo no entendería una devoción que se quede sólo en la Virgen, son inseparables. Como tampoco entendería una devoción que sólo se tiene dos veces al año, Taral y Bajada de la Virgen. La devoción a nuestra Madre tiene que ser cada día.
Agradezco mucho a D. José Antonio Martín Aguado su contribución al estudio y difusión de la historia de San Agustín y sus tradiciones. Sus libros han sido, para mí, una inspiración y fuente de documentación, ya que al no haber nacido en San Agustín, no conocía nada de ello.
También agradezco a Dña. Carmen Sanz, haberme facilitado el libro que escribió D. Alejandro Martín Ortega, sobre la historia de San Agustín. que ha sido otro referente histórico importantísimo.
-¿Cree que hay una firme relación entre la hermandad y la iglesia?
-Por supuesto, están relacionadas en la forma y en el fondo y esa relación tiene que ser muy estrecha, no se puede separar una de la otra. La Hermandad tiene que participar en la vida de la Parroquia, como ésta colabora y favorece en todo las actividades de aquella.
De hecho, ahí está el papel que desempeña el Consiliario, para unifircar la labor de la hermandad y la iglesia. Los estatutos de la Hermandad han tenido que ser aprobados por el Arzobispado de Madrid.
Aunque la Hermandad es una asociación pública de fieles, y se rige por sus estatutos, también se rige por los disposiciones del Derecho Canónico vigente. No se entendería una Hermandad que funcionara de manera paralela a la Iglesia, pero que no estuviera integrada en ella.
-¿Cómo ve la devoción por la Virgen de Navalazarza entre los más jóvenes del pueblo?
- Hay muchos niños que dan clase de Religión en los colegios, y que participan también en las catequeseis de comunión y de confirmación de la Parroquia, donde se les habla, por supuesto, de la Virgen de Nava-
lazarza, y se les anima a que participen en el Taral y en la Bajada de la Virgen.
En las familias de estos niños, se nota mucho interés por la educación en la fe de sus hijos. Pero sí he percibido que, en varias ocasiones, que he asistido al Instituto para animar a la participaciòn en las Jornadas Marianas, pocos niños habían oído hablar de la Virgen de Navalazarza y de las tradiciones del pueblo.
-El primer reto de la hermandad ¿sería el acercamiento a la juventud?
-Sí, desde luego. Uno de los retos de la hermandad es atraer a los jóvenes desde que son niños. Y que sepamos transmitirles que es necesario compartir la fe en comunidad. La fe no se puede vivir en soledad. La palabra Hermandad nos habla de hermanos, hijos de una misma Madre, la Virgen. Hermanos en Cristo; que se interesan unos por otros, especialmente por aquellos que más lo necesitan. Otro de los fines de la Hemandad es : “prestar ayuda moral y material a todos aquellos hermanos que la necesiten”.
Hay que ser creativos para atraer a los jóvenes, y a los que no son tan jóvenes, y hacerles amar sus tradiciones, sus raíces, principalmente la devoción a la Virgen, porque es lo que da sentido a nuestras vidas.
-Y el segundo, normalizar la entrada de la mujer a la Hermandad...
-La entrada de la mujer en la Hermandad se debió de hacer mucho antes. Bien es cierto, que ese proyecto se ha llevado a cabo cuando se ha podido, con los nuevos estatutos que se tuvieron que actualizar para ello.
No se puede dudar de lo importante que puede ser la aportación de la mujer en la Hermandad, con su visión particular, y en
muchos casos, más sensible y más cercana a la devoción Mariana y a la fe. En las Eucaristías y en el rezo del Rosario que se hace a diario en la Iglesia, hay siempre mayoría de mujeres. En mi opinión, por lo general, son mujeres las que transmiten la fe y las tradiciones del pueblo a hijos y a nietos.
No hay que olvidar que hace 200 años, como dice Martín Aguado, ya había camareras de la Virgen y cetros de mujeres.
Tengo el recuerdo de mi madre, transmitiéndome su devoción por la Virgen de la Cinta y la Virgen del Rocío, de Huelva, porque ella era de allí. Esa enseñanza siempre me ha acompañado.
A San Agustín se nos ha hecho el gran regalo de tener a la Virgen de Navalazarza como patrona, que nos cuida y “nos ampara con su auxilio” de Madre, y debemos transmitir esa devoción a niños y jóvenes; y los mayores dar testimonio de esa devoción.
Entevista a Cándida Barco Grande, quien recibirá el broche de la Virgen de Navalazarza por su tabajo y entrega a la Patrona de San Agustín del Guadalix
“He dedicado muchos años a estar y cuidar de la Virgen de Navalazarza”
-Cándida, explíquenos cómo cuidaba de la Virgen de Navalazarza
- He estado dedicada a la virgen por lo menos 20 años o más, cuando don Bernabé era el parroco de la iglesia. Otras compañeras del pueblo, muy conocidas y queridas como son Maxi y Rafaela siempre estábamos ayudando en la parroquia: limpiando, poniendo flores a la virgen, colocando la capilla.... hemos pasado muy buenos ratos, porque lo vivíamos con mucha ilusión. La última vez que me ocupé de la virgen fue cuando trajeron las andas nuevas, le puse las flores lo mejor que pude, me acuerdo perfectamente. Siempre íbamos las tres juntas, limpiábamos el manto de la Virgen, colocábamos las flores, preparábamos los pasos para Semana Santa, los altares del día del Corpus Cristi, en fin, todo.
-Su devoción ha sido muy grande
- He pasado muchos años rezando el rosario y estando al lado de la Virgen. Ahora, con la edad, voy a misa los sábados, porque me cuesta mucho subir la cuesta de la iglesia. Llevo 54 años vivindo aquí y desde que llegué siempre he sentido mucha devoción por la Virgen. Creo que he cumplido con mi cometido de cuidar de la imagen de la Virgen de Navalazarza.
-Cándida, ¿qué siente al recibir el broche que le concede la hermanda de la Virgen de Navalazarza?
- Es una alegría y orgullo muy grande porque es un reconocimiento a lo que hemos hecho con trabajo y cariño y sobre todo, lo he hecho porque me gusta y siento una gran devoción por la Virgen de Navalazarza.
Entrevista a María Elena Cruz Pinto, quien recibe el broche de la Virgen de Navalazarza este año
“Rezar el rosario a la Virgen de Navalazaza me da refugio y mucho consuelo”
María Elena Cruz Pinto nació en Las Palmas de Gran Canaria. Siendo muy joven, se fue a vivir a Madrid con su familia. Años más tarde, su esposo y ella se emanoraron de San Agustín y decidieron vivir aquí, donde lleva afincada desde hace más de 30 años.
-¿Cómo fueron los primeros años en este pueblo?
- Al principio, no conocía a nadie y mi primer refugio fue la iglesia, porque soy muy creyente. Después, fui acercándome a otras actividades como las que desarrolla el ayuntamiento y ya me fui relacionando con más personas. Estoy muy comtenta porque fue muy fácil, y a pesar de venir de Madrid y llevar una vida distinta, un poquito más ajetreada, conecté enseguida con la gente de San Agustín.
-¿Cómo se acercó a la Virgen de Navalazarza?
- Desde mi participación en todo lo realcionado con la iglesia. Yo a la Virgen la quiero mucho, mi corazón me decía reza el rosario, reza el rosario... y me ha ayudado muchísimo porque rezar el rosario es un arma potentísima para los momentos de tristeza, de preocupaciones y alegrías. Me apoyo en la Virgen y me da mucho consuelo. Me ha ayudado a superar muchas cosas y me ha dado refugio.
- Vive con mucha fe los días de la fiesta del Taral, las fiestas patronales...
- Sí, desde luego, con mucha fe y participando en todas las actividades, sigo rezándola y yo creo que la Virgen está contenta. Los sábados por la mañana,
después de la misa, realizamos la oración de Madres, pedimos por los hijos, por los nietos, por toda la juventud que lo necesita. Creo que esto hace feliz a la Virgen de Navalazarza porque estamos en familia, con una paz, una armonía, una tranquilidad bárbara. Después rezamos el rosario y creo que ella nos ayuda a todos.
-¿Qué sintió cuando le dijeron que le iban a dar el broche de la Virgen de Navalazarza?
- Pues que había muchas señoras mejores que yo, que no me lo merezco. Pero Juan Francisco, el presidente de la hermandad insistió y la versad es que estoy muy contenta y agradecida pero yo no quería nada porque no quiero ser protagonista de esto. Si lo acepto, es por amor a la Virgen, solo por Ella.
-¿Qué le aporta vivir en San Agustín del Guadalix?
- Me aporta felicidad, tranquilidad, además, estar aquí me ha llevado a tener mucha fe en la Virgen de Navalazarza, estoy muy arropada por mis conocidos, hacemos una gran familia, nos conocemos todos y soy muy feliz aquí.
Entrevista a Felisa de la Morena García, quien recibirá el broche de la Virgen de Navalazarza por su devoción y entrega
“Desde que era una niña, he sentido una gran devoción. Nuestra Virgen de Navalazarza es muy grande”
-Felisa, cuénteme, es usted de San Agustín?
-Si, mis padres vinieron a trabajar y se quedaron en San Agustín; mis hermanos y yo nacimos aquí y de aquí no me he movido. Iba al colegio del pueblo y trabajé aquí. Después me casé con un joven del pueblo y tuvimos a mi hija Nuria.
-¿Siempre ha sido muy devota de la Virgen de Nalalazarza?
-Siempre he sentido mucha devoción por nuestra Virgen, pero mucha, desde que nací y será así hasta que ya no esté. Iba todos los días a misa y los domingos a comulgar. Me da pena no poder ir ahora, pero don Ignacio viene todos los viernes a mi casa a cosfesarme y a darme la comunión.
-¿Se ha ocupado personalmente del cuidado de la Virgen?
-Desde luego. Iba los sábados a barrer la iglesia y a la Virgen la ponía flores, limpiaba la capilla...
-¿Cómo recuerda los días de la romería del Taral?
-Pues mira, cuando era joven, subía con la Virgen andando desde la Piedra. Luego, ya con los años, mi familia me llevaba en el coche y allí participaba en la misa de las 12 de la mañana y por la tarde, iba a la procesión. Estábamos en Moncalvillo hasta que casi llegaba la noche, con mi familia y amigos.
-Supongo que los días de las fiestas patronales serían muy importantes para usted
-Los disfrutaba con gran recogimiento. En septiembre, iba a la Sima a recibirla cuando los quintos la bajaban del monte. Acudía a las novenas y para mi la Misa Mayor era muy
importante. He ido hasta que ya no he podido salir, pero me han llevado hasta en coche a la iglesia.
¿Le hace ilusión que le den un broche de la Virgen de Navalazarza?
-Sí, muchísima ilusión. Soy hermana de la Virgen, mi hija me apuntó desde el primer día y tengo la medalla de mi Virgencita. Yo la quiero mucho a la Virgen de Navalazarza, tengo una gran devoción por ella, y no solo yo, mis hermanos, mi hija y mi marido fue hermano mayor de la hermandad.
-¿Ha podido transmitir su amor a la Virgen a sus familiares?
-Sobre todo a mi hija, es muy devota como yo y acude a todos los actos litúrgicos. Para nosotras, la Virgen de Navalazarza es lo más importante de nuestra vida. Siempre he sido muy religiosa, desde que tenía 6 años iba a misa todos los domingos. Siento no poder ir ahora, por mi edad, pero la llevo en mi corazón y la tengo en imágenes por toda la casa. Me dicen que no me preocupe, que ya he hecho bastante, pero lo siento mucho porque para mi estar con la Virgen siempre ha sido lo más importante. Es muy grande la Virgen de Navalazarza, de verdad, es muy grande.
Entrevista a Inés Villegas Laroca, reconocida con el broche de la Virgen que le otorga la hermandad de la Virgen
“Siempre he estado muy cerca de la Virgen de Naavalazarza”
-¿Inés, qué siente al ser reconocida por su labor con la Virgen de Navalazarza?
-Estoy muy contenta y muy agradecida, no me lo esperaba, la verdad. Yo colaboro en lo que puedo con la iglesia, vengo a rezar el rosario a la Virgen de nuestro pueblo y me siento muy cerca de Ella.
-Cuéntenos un poquito de su vida
-Yo soy de Pedrezuela y desde joven bajaba a San Agustín en el autobús para acudir a la Misa Mayor y a la procesión durante los días de las fiestas patronles. Después conocí a mi marido, Antonio, y me casé con 22 años y aquí me quedé a vivir, de eso hace ya sesenta años. He intentado dedicar tiempo a la Virgen, el que me permitía teniendo una familia con siete hijos y un negocio familiar.
-Al quedarse aquí, adoptó las tradiciones del pueblo
-Sí, siempre he estado muy cerca de la Virgen de Navalazarza. Toda la familia que for-
mamos ha estado y está muy presente en el día de la romería, en la Misa Mayor, en las procesiones... Cuando mi marido fue hermano mayor, ayudé a limpiar y arreglar la ermita, me impliqué en todo lo que pude.
-¿Con qué disfruta más durante estos días tan señalados?
-Voy a la Piedra a despedir a la Virgen y he tenido la suerte de portarla en mis brazos durante un buen trecho por el camino de la Sima. Acudo a la misa de la ermita y la procesión. El año pasado me hice hermana de la hermandad y porcesioné como miembro de derecho y me gustó mucho. También, antes, cuando era más joven, he llevado muchas veces las andas de la Virgen. Tengo una nieta que hace unos años fue zagalilla, el año pasado fue quinta y se ha hecho andera. Creo que he conseguido que la devoción por nuestra Virgen de Navalazarza haya pasado a mis hijos y a mis nietos.

Reproducimos la entrevista que en el año 2023 realizamos a José Antonio Martín Aguado con motivo de su nombramiento como Cronista Oficial de San Agustín de Guadalix. Sirva como reconocimiento a nuestro querido compañero por todo lo que ha dado a nuestro pueblo, al que se ha entregado, en cuerpo y alma, para hacernos llegar un maravilloso legado. José Antonio Martín Aguado ha dedicado parte de su vida a investigar, divulgar y acercar la vida de San Agustín a sus habitantes con sus escritos, ensayos e investigaciones y, lo que es más importante, ha conseguido que su trabajo llegue a todos sus vecinos y tengamos conocimiento de nuestros orígenes, tradiciones y costumbres. Gracias a tu gran labor de recopilar la voz de los mayores del pueblo y de los testimonios de las familias se consigue continuar con su preciado legado y evitar que caiga en el olvido. Gracias a tu recopilación de datos, capacidad de observación y eternas horas dedicadas al estudio buceando en numerosos archivos, conseguiste dar a San Agustín su lugar en la Historia. Gracias por tu entrega, tu curiosidad incansable, tu pasión en todo lo que haces, investigador con una gran perspectiva, dedicación y disciplina... has abierto un camino por el que no dejaremos de transitar.
M.ª José Roldán
José Antonio Martín Aguado:
“Tenemos un gran legado que debemos conocer, transmitir y preservar”
José Antonio Martín Aguado asegura que en esta tarea, todos y especialmente los jóvenes, debemos conocer nuestra historia y el legado que ha llegado hasta nosotros.
-Usted pertenece a una de las familias con más arraigo familiar en nuestro pueblo. Cuéntenos, a grandes rasgos, sus raíces.
-Las raíces de mis familiares se remontan a la Guerra de la Independencia, terminada ésta, la familia Pascual, originaria de Pedrezuela, se establece en Valdelagua para ejercer la labor del cuidado del ganado lanar y vacuno de los terratenientes de San Agustín.
-Ha dedicado parte de su vida a la enseñanza y al estudio. ¿Qué persigue con cada libro o ensayo que escribe?
-Son varios los libros que he escrito, dedicados la mayor parte a la historia de mi pueblo. Tenía yo once años cuando gané el Certamen provincial del Año Santo, lo que
me permitió ser becado y estudiar en Madrid. En la Universidad me doctoré en Filosofía y Letras (1978), en la especialidad de Filología Hispánica, y en Periodismo.
-José Antonio, es usted un gran conocedor y estudioso de la historia de esta villa y de su patrimonio cultural y artístico. Cómo surgió su interés y deseo de escribir sobre la historia, el culto y los oficios de San Agustín.
-Yo me crie y estudié en San Agustín. Mis raíces en el pueblo se remontan al inicio de la década de 1820, cuando Lucas Pascual Sanz, natural de Valleruela, llega a San Agustín desde Segovia. Por mi naturaleza, siempre he sido una persona curiosa y, como periodista, una de mis pasiones es la escritura. Investigar, estudiar y conocer nuestras raíces e historia me apasiona. Es fascinante y merece ser contada.
-¿Cree que es importante acercar la historia y cultura de nuestro pueblo a los más jóvenes?
- Todos, y especialmente los jóvenes, merecemos conocer nuestra historia y el legado que ha llegado hasta nosotros, porque sólo así podemos conservarlo.
- ¿Qué hecho/hechos históricos acaecidos en San Agustín cree que son de gran relevancia para nuestro pueblo dentro de su contexto histórico, cultural, económico, etc.?
Sin duda son muchos los hechos históricos a destacar, pero centrándonos en los que me ha tocado vivir personalmente, me centraría en el desarrollo social y urbanístico experimentado desde los años sesenta. En 1958 el pueblo se encontraba como en los años treinta, sin ninguna fábrica y sin perspectivas de un posible desarrollo industrial. De hecho, la población apenas ascendía a 626 habitantes y no dejaba de perder población.
El año 1963 constituye el inicio del desarrollo industrial de San Agustín. Junto a las nuevas empresas que solicitan establecerse en nuestro pueblo, existen expectativas en cuanto a la construcción de nuevas viviendas. Además del proyecto de la urbanización “Valdelagua” en 1965 en lo que en su día fuera dehesa comunal, varios promotores presentan proyectos para la construcción de nuevas viviendas, lo que obliga al Ayuntamiento a solicitar la redacción de un Plan Parcial de Ordenación Urbana para el municipio de San Agustín de Guadalix.
Ante las expectativas de un incremento de la población infantil, en 1971 se construye el primer edificio de la que se denominaría “Escuela Graduada Virgen de Navalazarza”, que posteriormente sería objeto de sucesivas ampliaciones. No obstante, hubo que esperar hasta 1996 para disponer de un Instituto de Enseñanza Secundaria. A nivel cultural cabría destacar la construcción de la Casa de la Cultura y de las Artes.
-Cuando le propusieron para ser el cronista oficial de San Agustín, ¿qué sintió en ese momento y quién vino a su mente?
-Mucha alegría y agradecimiento a las personas que me han ayudado, que han sido muchas.
-Se acerca el día del Taral, la subida de la Patrona a su ermita en la dehesa de Moncalvillo... ¿Qué significan para usted estos días tan señalados como hijo de este pueblo y como miembro destacado de la directiva de la Hermandad de la Virgen de Navalazarza?
- Desde muy pequeño, acompañé a mi familia en la subida de la imagen de nuestra Patrona, la Virgen de Navalazarza, en el tercer domingo de mayo. Recuerdo que era monaguillo y que disfrutábamos en la Pradera participando en carreras de sacos. También era muy bonito el regreso, por la tarde, la entrada en la Plaza del Ayuntamiento en caballos y los carros adornados con tomillo, cantueso, y la vara de San José. Desde 1993, año en que la familia se establece en San Agustín, se inicia mi devoción a la Virgen. Año tras año, he participado, como miembro de la Junta directiva de la Hermandad, en la mayoría de los actos celebrados por la Hermandad.
Entrevista Maribel Martín Pardo, camarera y miembro de la hermandad de la Virgen de Navalarza
“Desde que estoy en la junta directiva de la hermandad, tengo la gran suerte de que estoy acompañada por unas hermanas maravillosas que me ayudan en todo”
Maribel, cuéntenos un poquito de usted.
-Tengo que decir que mi familia, por parte paterna, es de San Agustín, de toda la vida, generación tras generación hemos crecido y vivido aquí. Por parte materna, tengo sangre gallega, ya que en los años 50 mi madre se vino de Galicia a trabajar aquí, conoció a mi padre, se casaron se fueron a vivir a Madrid y fundaron nuestra familia. Yo, de pequeña, hasta que fui al colegio, me crie con mi tía y mi abuela; luego venía a San Agustín los fines de semana, las largas vacaciones de verano, etc. A excepción del colegio, mi infancia y juventud ha transcurrido en estas calles. Después me casé con un joven del pueblo y me quedé a vivir aquí; tengo dos hijos y tres nietos.
-¿Qué recuerdos tiene de las fiestas durante aquellos años de infancia y juventud?
-Recuerdos maravillosos. No faltábamos a ninguna de las actividades que se hacían durante esos días. Yo tenía un tío, ya fallecido, que estaba en la hermandad de la Virgen de Navalazarza y el día de la romería nos juntábamos todos a comer. Donde nos poníamos lo llamaban el rancho y allí, en el nuestro, terminaban comiendo los músicos, los guardias civiles, y todo el que pasaba. Somos una familia muy numerosa, lo disfrutábamos juntos y era un día muy especial. Lo recuerdo con mucho cariño.
-Hay tradiciones que no se olvidan...
-Desde luego que no. Recuerdo que antes, durante la procesión, en las andas de
la Virgen se ataban unas cintas de colores y las niñas echábamos dinero y acompañábamos a la Virgen agarrando esas cintas. Las fiestas patronales y los días de la romería del Taral se vivían con muchísima ilusión en mi casa, tengo la imagen de mi abuela, mis tíos, mis primos, mis padres... Nuestra devoción por la Virgen es profunda y muy arraigada generación tras generación.
-Ha podido inculcar la devoción por la Virgen de Navalazarza a los más jóvenes de la familia?
-Sí, por supuesto. Mis hijos recuerdan que, en las fiestas patronales, cuando ya tenían edad de salir y estaban en las peñas con los amigos, había que ir a la procesión sí o sí. Yo les decía: ¿por quién se hace la fiesta? Por la Virgen de Navalazarza. Pues vamos a acompañar a la Virgen en su día más importante y así lo hacían. Mi hija va a la procesión y a los actos de conmemoración de la Virgen porque ha recogido mi testigo. A mi hijo le cuesta más porque entre otras cosas, no vive aquí, pero siempre le compaña una imagen de la Patrona de nuestro pueblo.
-En 2023, la junta directiva de la hermandad aprueba unos nuevos estatutos y se permite la entrada de las mujeres en la asociación.
-Así es. Ha costado un poco, pero se ha conseguido. Eso venía de muy largo. Hace más de 15 años, cuando estaba don Carlos, nos animó a las mujeres a solicitar nuestra
entrada en la hermandad de la Virgen de Navalazarza. Entonces, a través de la asociación de mujeres Adela Ginés, —que no es una asociación ni religiosa, no política ni nada— pedí permiso para escribir una carta al obispado porque se daba una situación de discriminación al no admitir a las mujeres en la hermandad. La asociación de mujeres de Adela Ginés estuvo de acuerdo porque entendieron que era una actitud discriminatoria hacia nosotras. No tuve ninguna contestación. Tuvimos una entrevista con la junta de la hermandad, hubo intercambio de información y poco más.
-Las cosas cambian más adelante
-Se retomó esta iniciativa porque la Junta directiva tuvo que hacer unos estatutos nuevos y se incluyó la incorporación de la mujer. Era algo necesario ya que somos las mujeres las que nos preocupamos por cuidar y arreglar a la Virgen, vamos a misa, la rezamos el rosario, la ponemos las flores, la llevamos en la procesión... Era un poco absurdo estar al margen dedicándonos a ella como nos dedicamos. Sabemos que hay personas que no están de acuerdo con ello, ya sea por tradición o por creencia, que es muy respetable, pero creo que es un gran avance.
-¿Cómo recibieron la noticia?
-Estábamos pendientes y atentas porque sabíamos que tarde o temprano tendría que ocurrir, no nos pilló por sorpresa porque lo esperábamos, pero, aun así, nos pusimos muy contentas lógicamente. Enseguida nos apuntamos. Además, los hermanos nos han acogido muy bien y solo es cuestión de ir adaptándonos y aprender a andar juntos.
-¿Cómo fue el proceso?
-Esperamos un tiempo para que la junta directiva asumiera los cambios. A últimos del año 2024 tuvimos un primer contacto y podíamos ir a las reuniones, pero no teníamos derecho a voz ni voto. Pasado ese año, entramos de pleno derecho y fuimos aportando nuestras ideas y nuestra visión de lo que podemos hacer por la hermandad. A partir de ahí se empezaron a desarrollar los estatutos. En el mes de julio del año pasado, entre las mujeres que se apuntaron a la hermandad (camareras de número de la Virgen) se escogieron a las camareras en activo de la Virgen de Navalazarza. Se tenían que postular entre 17 y 20 hermanas para ser camareras en activo. Entre ese grupo de hermanas había que buscar una persona que les representara en la junta directiva y me escogieron a mí y a partir de julio de 2025, que entré con pleno derecho, empezamos a trabajar.
-Los primeros pasos siempre son complicados
-Estamos dando los primeros pasos y como todos los primeros pasos, son complicados, pero destaco que desde que estoy en la junta directiva de la hermandad tengo la gran suerte de que estoy acompañada por unas hermanas maravillosas que me están ayudando muchísimo, que no me han puesto un pero en nada; en cuanto pido ayuda, lo que sea, están allí siempre, entonces todo resulta más fácil. Nos hemos puesto de acuerdo en todo. Te pongo un ejemplo: hay un uniforme para procesionar. Según las normas, tenía que ser vestido negro, mantilla... Dijimos que no lo entendíamos, si somos una herman-
dad de gloria, no una hermandad de penitencia... Entonces hemos escogido un traje que procesionaremos con él este próximo septiembre. Nos hemos puesto todas de acuerdo y sin ningún problema.
-Y habrá que ir poco a poco presentando propuestas e iniciativas
-Efectivamente. Hay que ir despacio y fundamentando cualquier sugerencia o iniciativa. Para poder presentar cosas nuevas, tengo que ir respaldada por mis compañeras y habiendo acuerdo entre todos. Digamos que se están sentando las bases y hay que pensar las cosas antes de hacerlas para no cometer equivocaciones.
-¿Cuales han sido vuestras primeras actuaciones como camareras de la Virgen?
-El año pasado ya estuvimos todas juntas en la procesión de la Virgen de Navalazarza y nos encantó. Fue muy emocionante. Después, he ido a la procesión del día de San Miguel en las fiestas patronales de Pedrezuela como miembro de la junta direc-
tiva, estuvimos en la catedral de la Almudena paara celebrar la fiesta de la patrona de Madrid, en las Águedas en El Molar... Vamos poco a poco.
Nos encargamos de la capilla de la Virgen: limpiar, colocar las flores de la Virgen, pero por supuesto, los hermanos de la directiva también vienen y limpian y nos ayudamos, o sea, que compartimos las tareas.
-Cree que verá a una mujer desempeñando el cargo de hermana mayor?
-No sé si lo conoceré porque esto va por orden de lista, entonces, si hay más de 500 hermanos, la primera hermana será la 540, por poner un ejemplo, pues queda como los 500 años... (risas) Quiero pensar también que como hay muchas renuncias se irá saltando... No creo que yo lo conozca, espero que mi hija o mi nieta, sí. Aunque reconozco que, si lo viera, sería precioso, pero es difícil, simple y llanamente.
Entrevista al presidente de la Hermandad de la Virgen de Navalazarza, Juan Francisco Iglesias
-¿Cómo ha transcurrido este último año de mandato como presidente de la hermandad?
-Pues muy dinámico, con novedades. Por ejemplo, hemos decidido que mientras esté la virgen en la capilla de la iglesia de San Agustín, no le falten flores. Cada 15 días, vamos a cuidar, limpiar y poner flores frescas a la Patrona.
Por otro lado, hemos hecho cetros nuevos, hemos acudido como hermandad de la virgen de Navalazarza a las actividades que nos han invitado como a las procesiones de la Virgen del Remolino de El Molar para la celebración por sus fiestas patronales; hemos ido a la catedral de la Almudena invitados como hermandad de la virgn de Navalazarza el día de la fiesta de la Patrona de Madrid... Esto lo ecordadmos con especial cariño, porque fue muy muy emocionante
-Imagino que se sigue trabajando para hacer llegar la labor de la hermandad a más personas.
-Por supuesto, nuestra labor se centra en fomentar y hacer llegar a todo el mundo la labor de la hermandad para que la asociación se consolide y sea cada vez más numerosa. Nos encantaría que a todos los sitios a los que nos invitan pudieramos ir un buen número de personas, pero es difícil ya que muchos de los hermanos y hermanas están trabajando y no pueden acudir, y eso es lo que tenemos pendiente de mejorar. La dificultad radica en que las actividades a las que nos invitan se hacen entre semana y nos es muy complicado representar a la hermandad y a la virgen en esos días.
Julio, nuestro querido “Rubio”
Desde la Hermandad de la Virgen de Navalazarza queremos expresar nuestro más sentido pésame a la familia y seres queridos por el fallecimiento de Julio, nuestro querido “Rubio”.
Julio fue una persona cercana, siempre dispuesta a ayudar y a compartir con los demás lo mejor de sí mismo. Su presencia, su carácter y su generosidad han dejado una huella imborrable en todos los que tuvimos la suerte de conocerle. Gracias, Julio, por formar parte de nuestras vidas y de nuestra hermandad.
Hoy nos queda el vacío de tu ausencia, pero también el consuelo de haber compartido camino contigo. Las personas como tú nunca se marchan del todo; se quedan en los gestos de ayuda, en el recuerdo de las tardes compartidas y en el corazón de esta Hermandad que siempre fue tu casa.
Que Nuestra Señora de Navalazarza te acoja bajo su manto y te guíe en tu descanso eterno. Siempre permanecerás en nuestro recuerdo.
La Romería de la Virgen comienza en la Piedra. ¿Pero… qué es la Piedra?
Hay un lugar en San Agustín de Guadalix, cerca del cementerio, en la conocida rotonda de la Virgen, donde en el centro, hay una gran Piedra.
Esa Piedra es el punto desde el que sale la Virgen hacia el monte el día de la Romería, (El Taral), y el lugar en el que se la recibe en septiembre cuando se realiza “La Bajada”.
Esa Piedra actúa como descansadero de la Virgen esos dos días. Pero… ¿Cuál es el Porqué de esa Piedra?
Esa gran piedra, conocida en San Agustín como la Piedra de la Virgen, es en realidad la base de un Crucero.
En la entrada de muchas poblaciones, no solo españolas, sino de muchos países de tradición cristiana, existen cruceros de piedra. Desde la lejana época de los romanos, que las ponían al construir sus calzadas, se mantiene esa costumbre, Jaime I el conquistador, también las utilizaba como señal de conquista sobre los territorios arrebatados a los sarracenos.
Ya sea como seña de identidad o de conquista, lo cierto es que, en muchas entradas de poblaciones o encrucijadas de caminos, existían, y allí se imploraba la protección divina para los pobladores o caminantes que por allí pasaban.
En San Agustín, el Crucero que debía existir en el lugar que ahora solo queda su base, conocida como “La Piedra”, debió desaparecer según se cree, derribado durante la Invasión francesa, y los antiguos habitantes debieron pensar que qué mejor lugar para depositar a la Virgen que aquel lugar que había albergado previamente a la Cruz, al Árbol de la Vida. Nunca se llegó a restaurar la Cruz derribada, pero desde esa época nuestra tradición de devoción a la Virgen de Navalazarza encuentra en esa Piedra el lugar más digno donde depositarla en septiembre cuando llega, o de despedirla el tercer domingo de mayo cuando iniciamos el camino hacia Moncalvillo en romería con nuestra Madre.