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Camas Fiestas 2022

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Camas

NUESTRO SEPTIEMBRE NUESTRO TESORO


Q

ueridos vecinos, vecinas y visitantes de Camas:

Es un honor y un privilegio, como Alcalde de Camas, poder compartir con todos vosotros y vosotras la experiencia que supone este nuevo paso, al poder dirigir y gestionar nuestro municipio. Quién me iba a decir que algún día iba a convertirme en alcalde de mi pueblo. Es algo que me produce una gran emoción, ya que soy de Camas, he crecido en sus calles, he estudiado aquí, disfruto de sus


tradiciones y conozco cada uno de sus rincones. Esta nueva etapa de mi vida la afronto con la máxima ilusión y deseo hacerlo con el mayor acierto posible por el bien de nuestro municipio. Esta nueva edición de nuestra Feria y Fiestas Patronales no solo será especial para mí, sino también para todos los cameros y cameras puesto que vamos a poder disfrutarla tras varios años sin poder hacerlo. Estoy deseando ver de nuevo a Camas con su Feria, su luz particular y su ambiente singular. Esa manera intensa que tenemos de disfrutar de lo nuestro es lo que nos potencia como comunidad y lo que nos acerca más unos a otros. Por supuesto, todo ello no sería posible sin la labor encomiable de todas las personas que trabajan para que la Feria continúe con más vida cada año. Sin duda, un apartado especial se merece nuestra Patrona. Guía de nuestro camino. Como siempre la Virgen de los Dolores nos iluminará en nuestras decisiones para que Camas sea un lugar mejor y nos deleitará con su dulce solemnidad nuevamente al pasear por las calles del municipio para cerrar otra edición de nuestra Feria. Ya como delegado entendía la importancia que tenía la organización de esta celebración tan especial y ahora, como alcalde, me esforzaré aún más en todas las parcelas que necesiten de mi atención. Por último, me gustaría agradecer la confianza que muchas personas han depositado en mí. Os invito a que paséis una Feria inolvidable, en un lugar único, donde además podréis disfrutar de un programa amplio de actividades para todos y todas con el mayor deseo de haceros sentir especiales. Un saludo. Víctor M. Ávila Muñoz Alcalde de Camas #EnamórateDeCamas


N

os encontramos en el mes de septiembre, una fecha muy marcada en el calendario de

los cameros y cameras. Un mes especial, con mucho significado, donde termina y comienza nuestro año. Un periodo donde se mezclan los nervios e ilusión por la llegada de nuestra Feria y Fiestas Patronales, que tras varios años de espera volvemos a disfrutarla. Un evento, en el cual, se conjuga la cultura con nuestra

tradición, y que nos lleva acompañando desde hace mucho tiempo, convirtiéndose en seña de identidad de Camas.


Desde esta Delegación siempre se ha apostado fuerte por su continuidad en el tiempo, pero no como algo circunstancial o rutinario, sino como un evento especial e inherente al sentimiento camero. Ha habido etapas muy difíciles, aun así se ha seguido adelante mostrando un amplio programa de actividades lúdico-festivas para el agrado de toda la población, además de un recinto que cada año se ha ido trabajando, transformándolo y haciéndolo más atrayente para esos días de armonía y convivencia entre los cameros, las cameras y todas las personas que nos visitan. La implicación ha sido la principal característica de esta Delegación de Identidad Local con la Feria y Fiestas Patronales. Gracias al trabajo y el esfuerzo de caseteros, trabajadores municipales, hosteleros, artistas, empresa de sonido, iluminación, etc. que ha sido fundamental para convertirla en ese punto de encuentro y de alegría desmedida que es hoy en día. La implicación y el empeño se transforman en esa realidad que tanto nos une. También es importante destacar esta publicación que acompaña a la Feria y Fiestas Patronales en cada edición, y agradecer la labor y la dedicación del equipo que ha trabajado insistentemente y con esmero por “nuestro septiembre, nuestro tesoro”. Hemos querido transformar el Libro de Feria para que sea un reflejo de la sociedad camera, y no un instrumento para vender una gestión. Desde hace años, en sus páginas hemos podido adentrarnos en los orígenes de nuestras tradiciones, aprender detalles interesantes sobre nuestra historia, nuestras costumbres o conocer relatos de las diferentes personas que son las verdaderas constructoras silenciosas del pasado, presente y futuro, que han desarrollado y desarrollarán nuestra identidad. Se ha convertido en una ventana a través de la cual nos podemos asomar para conocer más sobre Camas. La Feria y Fiestas Patronales es una creación de nuestra comunidad camera cuyas vivencias han servido para construir toda su historia. Os deseamos un feliz septiembre y que disfrutéis de nuestra Feria y Fiestas Patronales. Un cordial saludo Raúl Medina Motilla Técnico de Identidad Local


E

l arte de mostrar la identidad de una localidad en una imagen se puede hacer de muchas maneras

diferentes y con técnicas totalmente opuestas. Miles de ideas para un mismo mensaje: la Feria y Fiestas Patronales de Camas. A lo largo de la historia numerosos artistas han plasmado esa idea para anunciar nuestra feria cada uno con su estilo y con mayor o menor acierto. Es un honor y una responsabilidad para quien tiene la


oportunidad de realizarlo. En esta ocasión, el encargado de crear este esperado cartel ha sido Adrián Jiménez, estudiante de Bellas Artes y vecino de Camas. Con su mezcla de estilos y sus pinceladas atrevidas ha generado una creación novedosa. Para ello el joven camero ha tenido que documentarse con antiguos carteles a fin de darle ese toque fresco que le caracteriza. Considera su creación como una relación entre espacios reconocibles, la inclusión de simbolismos y elementos artísticos plurales. "En el cartel se reconocen lugares como el Ayuntamiento viejo o la zona de los trenes del Parque Victoria Kent, he incluido a la Virgen de los Dolores usando simbolismos y, también, he utilizado diferentes técnicas de pintura". El uso de elementos artísticos más llamativos o la utilización moderna del arte siempre ha generado debate entre la población, lo que supone una relación estrecha entre esa división de opiniones y la repercusión de la obra. "El cartel va a ser atrevido. Me gusta exponerme mucho. Creo que a la gente joven le va a gustar, posiblemente a los mayores les choque un poco", considera el autor. Actualmente, la mayoría de las personas cuya profesión se basa en la creatividad no están atravesando por un buen momento. Tanto la creatividad como el talento están siendo sustituidos en la sociedad actual por elementos que minan el desarrollo intelectual en vez de potenciarlos. Aún así hay artistas como es el caso de Adrián que miran al futuro con optimismo afirmando que "aunque la edad o la experiencia sean importantes, lo fundamental es trabajar mucho y tener una pizca de suerte"


E

l pregón de la Feria y Fiestas Patronales se concibe como un evento ilusionante ya que abre la puerta a unos días de alegría y tradición en el municipio de Camas. La persona encargada suele tener un vínculo estrecho con la idiosincrasia camera y valores dignos de tal honor. En esta edición, el pregón de la Feria correrá a cargo de la bailaora camera Teresa Toledano, que acogió la propuesta con una mezcla de "miedo y alegría", pero sobre todo con "mucha responsabilidad".


Teresa es una profesional del baile, ha participado en actuaciones con grandes de la música y lleva dando clases en Camas desde hace años. También ha sido nombrada Vecina Honoraria por colaborar en la proyección de la cultura. Lleva el arte anudado al corazón y lo suelta cada vez que lo expresa ya sea en una de sus coreografías o con sus propias palabras. El gran amor que siente por su pueblo se verá reflejado en su pregón. "Nací, vivo y espero morir en Camas. Quiero realzar nuestra Feria y todo lo que supone para mí. Para los cameros y las cameras la feria supone el comienzo del año, es algo especial". Igualmente, le da un lugar importante a la Virgen de los Dolores porque "Ella tiene que tener un sitio privilegiado, no se concibe a Camas sin la Virgen ni a la Virgen sin Camas". Al estar acostumbrada a transmitir sentimientos, desea hacer lo mismo con su pregón. Adelanta que será como es ella, "con su parte emotiva y también con su parte alegre". Eso sí, destaca que el haber tenido tanto tiempo, debido a la pandemia, le ha hecho "darle más vueltas y buscar diferentes enfoques". Algo que para ella ha sido un hándicap porque la "inspiración es inmediata". Teresa Toledano buscará generar con las palabras los mismos sentimientos que provoca al bailar. Un baile con palabras, dos palos del arte que irán de la mano para conquistar al municipio de Camas antes de reencontrarse por fin con su deseada Feria y Fiestas Patronales.


“F

eria de Camas, feria del amor y de la gracia, donde se funden, con milagroso arte, lo religioso y lo popular, la democracia y la alegría, porque la feria de Camas es la feria de la cordialidad y del sentimiento, ya que todos, y sin distinción de clases ni edades, participan directa y gozosamente en ella y se mezclan confundidos, unidos, por una fraternal satisfacción y un entusiasmo desbordante”. Muñoz San Román.

INTRODUCCIÓN Un año más nos proponemos acercar la cultura a los ciudadanos y ciudadanas de Camas a través de esta publicación que nos lleva acompañando en nuestro pueblo durante más de 70 años. Los libros de feria y fiestas patronales, van más allá de ser un mero programa de festejos. Estos se han entendido siempre como una ventana del pueblo, para que se conozcan nuestra historia y cambios, aspectos culturales y por supuesto, un medio de expresión para sus habitantes. Son por ello, un testigo de la historia local. Una historia que es necesario conocer para poder ponerla en valor, que lleva arraigada una forma de ser propia, unas costumbres y formas de relacionarnos. Una historia que necesitamos conocer, en toda su diversidad y transversalidad, para entender nuestro presente. En esta ocasión, apostamos nuevamente por mantener una continuidad con el libro de feria publicado el pasado 2021. Fue precisamente entonces cuando, tras dos años sin poder celebrar como de costumbre la Feria y Fiestas Patronales a causa de la pandemia, se planteó una renovación del mismo que, sin perder la


esencia de sus ejemplares anteriores, abrió nuevas posibilidades. El principal objetivo de ello no era otro que impulsar con más fuerza nuestra revista y utilizarla como vehículo para transmitir todo aquello que surge de la cultura particular de nuestra localidad pero que a su vez pueda ser un medio de expresión y encuentro para las ciudadanas y ciudadanos. En definitiva, una publicación que sirva como salvaguarda de la memoria colectiva de Camas, viendo la luz año tras año como de costumbre, en nuestro septiembre.

CAMAS, UN PUEBLO VIVO Como se ha plasmado anteriormente, uno de los aspectos que más destaca en los libros de feria es que han mostrado a lo largo de los años una historia de Camas particular, pues en muchos de sus números se acostumbraba a hacer un resumen de los cambios más importantes que el pueblo había tenido en el último ciclo anual. Ciertamente, ello tenía también intenciones propagandísticas y políticas, pero no obstante, la riqueza documental que ello supone es enorme. Ejemplo de ello son el anuncio de la construcción de nuevas urbanizaciones, acontecimientos festivos y culturales, entre otros. Aprovechamos la ocasión para recordar que a disposición del público se encuentran copias y originales de los libros de feria, desde sus primeros momentos hasta la actualidad, en la Biblioteca Pública Rafael Alberti. Por ello, y creyendo que es importante que estos aspectos sigan teniendo visibilidad en esta publicación, este año comenzaremos exponiendo alguno de estos acontecimientos que han supuesto un nuevo impulso cultural para el municipio y merece la pena reseñar. Uno de los hechos recientes que probablemente tenga más repercusión en el ámbito histórico y arqueológico de Camas, fue sin duda la noticia que publicaba este pasado mes de marzo la Junta de Andalucía a través de la Consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia Pozo.


Se trataba de la firma del protocolo de cesión del yacimiento del Carambolo para atribuir la titularidad del mismo a la propia Junta de Andalucía, que desde que se descubriera el tesoro en 1958, ha permanecido en manos privadas. De tal modo, mediante esta firma, la Consejería acordaba con el Grupo Gabriel Rojas, propietario de los terrenos del yacimiento, la cesión gratuita de los mismos.

Fotografía aérea del yacimiento del Carambolo. Fuente Catálogo de Bienes Patrimoniales de Camas

Esto supone un punto de inflexión fundamental para el yacimiento y por ende, con importantes repercusiones para la localidad, pues fomentará el acercamiento de la sociedad al mismo y un impulso a acciones de investigación y difusión.


Por su parte, en Camas, tras la finalización de la obras de reurbanización del nuevo bulevar en el barrio de El Carambolo, se ha gestado la instalación de un proyecto de musealización donde se puede observar todo un contenido tematizado que determina un verdadero museo al aire libre de cultura tartésica.

Bulevar del Carambolo. Fuente: realización del equipo de edición.

También está pendiente de ejecución el Centro de Interpretación de la Cultura tartésica que se localizará en la antigua Casa Consistorial. Su principal objetivo será el de convertirse en un espacio pionero de difusión para la sociedad de las investigaciones y teorías que envuelven al yacimiento, poniéndolas en relación con su contexto histórico y su entorno, así como también se centrará, siendo este su eje transversal, en el Tesoro del Carambolo. Será un centro donde a través de las nuevas tecnologías de comunicación audiovisual se podrá acceder a conocer e interpretar la cultura tartésica no solo para el municipio si no para todo el sur de la Península Ibérica desde el más estricto control historiográfico. Otra propuesta cultural será el Espacio CREA -Centro de Rendimiento de Enseñanzas Artísticas- del que se espera que sea el corazón de la oferta cultural del municipio y tendrá como epicentro la antigua Estación


Nave de la Renfe situada en el Parque Victoria Kent donde se realizará una actuación de restauración y recuperación del edificio que originará un equipamiento de referencia y singularidad respetando el valor estructural e histórico del mismo. Además, se encuentra presupuestada la segunda fase en el propio parque que generará un espacio escénico y la mejora de diferentes zonas del mismo relacionadas con el ocio y la cultura.

Izquierda, Antigua estación de Renfe. Derecha, Casa consistorial. Fuente: Catálogo de Bienes Patrimoniales de Camas.

Estos dos espacios de gran importancia histórica para el municipio, van a reconvertirse pero siempre respetando la esencia de su arquitectura. Estos edificios, tanto la antigua Casa Consistorial como la Estación, están protegidos como bienes patrimoniales y como tal, debe siempre conservarse su estructura y fachada, entre otros aspectos. De este modo, partiendo desde el respeto a los vestigios del pasado, esta transformación beneficiará a los mismos por otorgarles la posibilidad de seguir sirviendo a la comunidad a través de un nuevo uso, así como también propiciará su restauración y puesta en valor como edificios históricos. La morfología de Camas ha ido evolucionando con el paso de los años al igual que lo hace un ser vivo, un periodo de desarrollo que engloba una historia rica tanto en estructura como en tradición, cultura y arte.


También se puede concebir como una historia antropológica de amor entre este territorio y sus ocupantes. Las diferentes intervenciones en el municipio camero se han ido gestando como si fuera la evolución de un cuadro que necesita de tiempo y dedicación para adaptarlo a su estructura particular. Ojeando los libros de feria, las fotos antiguas de Camas, podemos ver esos cambios que son fruto de nuestra propia evolución como sociedad. Y precisamente una de las mayores transformaciones que ha sufrido el urbanismo de Camas, vino determinada por el paso de la red ferroviaria y la correspondiente estación de tren. Fueron estas vías las que condicionaron el crecimiento urbanístico de Camas a raíz de los ejes marcados por las mismas. Ya a principios del siglo XX, la Avenida llamada hoy Manuel Cabello se fue configurando, precisamente por ser paralela a uno de los ramales de la vía del tren, como eje de crecimiento y una de las principales vías de comunicación.

Izquierda, Rotonda Astarté. Fuente: Catálogo de Bienes Patrimoniales de Camas. Derecha, Avenida Manuel Cabello. Fuente: realización del equipo de edición.

Hoy esta avenida está recibiendo una profunda remodelación, cuya finalidad es la de mejorar la conexión de las zonas aledañas mediante una obra de generación de un nuevo bulevar y mediana cuyo ámbito es


L

os años 90, son conocidos como la época dorada de nuestra Feria, y a continuación te vamos a contar por qué. Se trató de un periodo de prosperidad para Sevilla, especialmente debido al impulso de la Exposición Universal de 1992, conocida como la famosa Expo. Esto supuso grandes cambios en la metrópoli sevillana y en sus alrededores, donde Camas también se vería afectada. Ahora que se cumple el treinta aniversario de estos años tan prósperos de la Feria y Fiestas Patronales de Camas, hemos decidido hacer un artículo con vivencias y acontecimientos significativos, con el fin de recuperar los recuerdos que marcaron esta etapa.

Comenzamos en 1992, siendo alcalde de Camas Antonio Rivas Sánchez. Es en estos momentos cuando surge la necesidad de trasladar la Feria a un emplazamiento más céntrico (precisamente el espacio que comprende la explanada de la actual feria, hasta llegar a la antigua estación de Renfe). Este hecho fue motivado por variaciones importantes que afectaron a las carreteras y al entorno de Camas a causa de la citada Expo 92. Encarnación Díaz Cerezo, sería elegida para asumir la Delegación de Festejos y se enfrentaría a la organización del nuevo recinto ferial. Además de estar más céntrico, era bastante amplio tanto para casetas como para atracciones y con óptimas condiciones en cuanto a infraestructuras para que fuese el lugar idóneo donde celebrar nuestra fiesta.


“El recinto, ubicado en los terrenos por donde transcurría la estación, es quizás el mayor logro. Está urbanizado y dispone de red de alcantarillado con lo que desaparecen los pozos ciegos. Está formado por una calle central pavimentada con acerado o paseo de albero, varias calles adyacentes todas ellas rotuladas con nombres alusivos a los cantes y bailes de nuestra tierra, así como una fuente en el mismo pórtico de la entrada al ferial”. Encarnación Díaz Cerezo. Libro de feria 1992. Pero siempre debemos la prosperidad de la feria a los caseteros y a las iniciativas ciudadanas, siendo ejemplos de ello la caseta “Ya tenemos caseta” (de lo que nos hablaba Pepe Dosrey en el libro de feria 2021), “Yerbabuena”, “ Los del Quico” o “La lechuza”.

Primera, Caseta “Los del Quico”. Fuente: archivos de la Caseta. Segunda y tercera, Caseta “La lechuza” en los años 90. Fuente: Lucía Muñoz.

También debemos recordar aquí la formación de la “Plataforma de casetas particulares”, que durante años, desde su origen en los años 90, han mejorado notablemente nuestra feria. Gracias a esta iniciativa, las casetas particulares han conservado su esencia y se han apoyado unas a otras.


La feria de los años 90 ganó en importancia recibiendo a artistas y personalidades de la época, se consolidó como un evento reconocido en el Aljarafe manteniéndose así durante toda esta década. De una manera o de otra, la Feria ha sido siempre el broche de oro al verano para muchos cameros y cameras, quienes, esperando este momento de encuentro, pasaban días de disfrute entre seres queridos y amigos, en un ambiente que solo volvería en el próximo septiembre.

LAS FERIAS Y FIESTAS PATRONALES Pero la Feria no puede entenderse sin el contexto de las Fiestas Patronales, las cuales marcan su origen, y siempre van de la mano acompañando la celebración en honor de la Virgen de los Dolores. Pues bien, en 1999 tuvo lugar un importante acontecimiento que fortalecería esta unión. “Habrá fiestas regocijadas y divertidas, todas ellas en honor a Nuestra Señora de los Dolores - los antiguos la siguen llamando Soledad - en sus Dolores Gloriosos… Además, su hermosura y su dulce, aunque apenada expresión, nos embelesa. La imagen es obra de muy buena mano. Lo pregonan la delicadeza del dibujo y la belleza del rostro, tan ajustados a las estrictas reglas del arte, que nos atrevemos a asegurar, que es obra de suma perfección”. Desde la Hermandad Sacramental de Camas, nos llega una historia que comienza en septiembre de 1999, cuando le fue concedido a María Stma. de los Dolores el bastón de mando de la Ciudad de Camas ya que, en pleno municipal celebrado con anterioridad, la Stma. Virgen fue nombrada Alcaldesa Honoraria Perpetua por unanimidad de todos los grupos políticos que conformaban la corporación municipal, hecho de fraternidad y entendimiento en torno a la Patrona de Camas.


Además, en el mes glorioso de septiembre del citado año, cuando Camas vestía sus mejores galas para honrar a su Patrona y se celebraban los cultos anuales en honor a la Stma. Virgen de los Dolores, gracias a las gestiones realizadas por el entonces Capellán Real D. Camilo Olivares, le impusieron a la Stma. Virgen el fajín de Teniente General de la Región Militar Sur, propiedad de la familia de D. Manuel Maroto, Capitán General de Sevilla. El fajín fue colocado sobre la cintura de la imagen por D. Juan García, General Jefe de la Región Sur de aquellos años, con la ayuda del recordado Párroco de Camas, D. Antonio Mauri. “Estos hechos acaecidos aún perviven en el recuerdo de muchos de los que ya sumamos algo más de un cuarto de siglo de vida, engrandecieron a nuestra Hermandad y demostraron una vez más, que el amor de Camas hacia su Patrona es un amor profundo y arraigado que, día tras día, va creciendo como lo viene haciendo desde hace más de 200 años” . Raúl Pinto.

Izquierda, Alcaldesa Honoraria Perpetua. Derecha, imposición del Fajín de Teniente General de la Región Militar Sur, 1999. Fuente: Hermandad Sacramental.


“Saldrá pues, la excelsa Virgen en procesión pública, en el día de la fiesta de los Dolores gloriosos, y la seguirá, aclamándola sin cesar el pueblo devoto y entusiasmado. Y todos nos regocijaremos en ese día dorado, que resplandece en los umbrales del otoño, el tiempo eglogico de las vendimias…”. Muñoz San Román.


LA FERIA, LA MÚSICA Y EL ROCK. La música siempre ha estado presente en nuestras fiestas. Más que presente, ha sido parte fundamental. También el rock ha tenido presencia en Camas y por supuesto en su Feria y Fiestas Patronales. Y nadie mejor para contarnos sobre ello que Agustín Carmet, camero de toda la vida e integrante de uno de los grupos de rock con los que este pueblo ha tenido la suerte de contar. Desde que tenía 14 años, Agustin ha tenido mucha actividad como músico rockero, pues ya entonces comenzó a tocar la batería. En torno a los años 90, había varios grupos de rock en Camas: Los sucios, Escuálidos, Las Cruces y Liendres, los cuales se unieron formando un colectivo llamado “Tribu Rockera”. Estos grupos unieron fuerzas y recursos para poder alcanzar el objetivo de grabar su propio disco. Fue entonces cuando gracias a la ayuda de varios comercios de Camas y del Ayuntamiento, entonces dirigido por Antonio Rivas, organizaron un concierto para poder recaudar fondos para el disco. Dicho evento tuvo lugar el 15 de septiembre de 1993, miércoles de feria, para el cual el Ayuntamiento facilitó la nave Fembasa, cercana al recinto ferial, además de proporcionar el servicio de Protección Civil. De ello además hacía gala el libro de feria de ese mismo año. El evento fue un éxito de público, unas 500 personas, venidas de Camas y Aljarafe. Se consiguió dinero para grabarlo pero nunca se editó. Una vez más, Camas hacía gala de aquello que le caracteriza, la unión de sus habitantes para poner en valor su cultura, su gente y como no, apoyar a sus artistas.


Primera, portada libro de Feria, 1993. Fuente: Libro de Feria de Camas, 1993. Segunda, cartel Concierto Tribu Rockera. Fuente: Agustín Carmet. Tercera, grupo Escuálidos. Fuente: Libro de Feria de Camas, 1993.

No fue ésta la primera vez, ni la última, que grupos rockeros de Camas hacían su aparición en la feria, pues siempre se ha apoyado la carrera musical de los artistas locales en sus diferentes expresiones. Por todos es conocida la importancia del cante flamenco, con gran arraigo en el municipio y que ha dado origen a grandes artistas; pero quizás se desconocen más otros ámbitos musicales. Recuerdos como los vividos en los años 70 en la caseta “La Incubadora” con grupos como “Los shure”, siguen vigentes en muchos de los que pasaron allí grandes ferias. La música rock irrumpió con gran fuerza a partir de ésta década y desde entonces se ha hecho notar. Con carácter más reciente, hemos vivido los conciertos que el grupo “La aventura de Sally” ha realizado varios años en la Caseta Municipal, recordándonos que la música pop, rock o indie también tienen su espacio en la Feria de Camas.


A

hora que estamos en septiembre es difícil imaginar la llegada de los Reyes Magos, pero por todos es sabido que de Feria a Navidad pasan dos días. Y es que las cabalgatas de Camas, año tras año, se comienzan a preparar con tiempo para que todo esté listo para recibir a sus Majestades. Así que, terminando la Feria y las Fiestas Patronales, a finales de septiembre, comienzan los preparativos para el mágico cinco de enero.

LA TRADICIÓN DE LA CABALGATA ¿Sabías que en Camas un año los Reyes Magos cambiaron los camellos por elefantes? Sí, ¡elefantes!, mejor dicho ¡elefantas! Procedían del circo de los Arriola, familia propia de Camas y de grandes artistas de circo.

Izquierda, Reyes Magos subidos en elefantas. Derecha, Reyes Magos en el ayuntamiento, 1969. Fuente: La Camas de aquellos años.


Corría el año 1969, y Camas se preparaba para una cabalgata de lo más diferente. Ese año, los Reyes pasearían por el pueblo subidos en elefantas. La comitiva real, saldría de la antigua fábrica de jabón, situada en la actual explanada de aparcamiento frente a la feria. Mientras, los participantes y el público esperaban con gran expectación, nervios, alegría y en cierto modo, miedo. Los reyes magos en esta ocasión fueron Manuel Gónzalez, D. Rafael Barroso y el concursante de “Un millón para el mejor”. Este último, nada más empezar el recorrido, por la farmacia de Don Pedro, se cayó de una de las elefantas. Cuando se levantó, con el miedo todavía latente, pidió un cambio; no quería volver a subirse. De manera improvisada, el Rey Mago se reubicó en la carroza de los egipcios, bajando dos o tres peldaños la representante egipcia y por ende, compartiendo carroza. También nos cuentan entre las anécdotas de esa cabalgata tan peculiar, que las elefantas pisaron a algunos vecinos y vecinas y que pararon en el bar La Esquina, para dar de beber a los animales. Ahora entenderéis por qué la estampa en torno a aquel día de reyes no podía quedar en el olvido.

Izquierda, Reyes Magos ante la Virgen de los Dolores, 1967. Derecha, Estrella de la Ilusión entregando regalos, 1968. Fuente: Libros de Feria de Camas, 1967 y 1968.


Pero no todas las cabalgatas fueron tan impresionantes. En los años 60, fecha que tenemos constancia que empezaron las primeras salidas de Reyes Magos en carrozas, la organización entre el Ayuntamiento y los voluntarios y voluntarias destacaba por el esfuerzo y el afán de superación. Los materiales eran mucho más austeros, cartón duro, papel de plata y charol para la decoración, se lanzaban pocos caramelos y con suerte podía caerte alguna pelota. Las cabalgatas siempre han estado ligadas a las peñas, las cuales, junto con algunas ayudas por parte del Ayuntamiento y sobre todo con la colaboración de vecinos y vecinas, organizaban todo lo referente a este día tan especial, ya que los reyes solían formar parte de éstas y financiaban ellos mismos su salida en las carrozas. Entre sus diferentes intervenciones, destacamos la gran labor de recoger regalos para un fondo destinado a niños necesitados, que los reyes repartirían en las diferentes peñas de Camas. Entre estos primeros Reyes Magos, recordamos a Franciso Rodriguez Muñoz, D. Juan Lozano Meriadiano y Francisco Fernández Pineda. Y no siempre salían de la fábrica de jabón como hemos mencionado con anterioridad, sino que hubo varias ubicaciones desde donde comenzaba el cortejo real.

Izquierda, Reyes Magos y Estrella de la Ilusión. Derecha, Cabalgatas, años 60. Fuente: La Camas de aquellos años.


EL PRIMER ATENEO DE CAMAS Como se ha mencionado, la celebración de las Cabalgatas de Reyes Magos en Camas le debe mucho a la comunidad de vecinos y vecinas de este pueblo y especialmente a aquellos que se han asociado en el Ateneo. El primer Ateneo surge en torno a los años iniciales de la Democracia debido a la falta de organización de una comitiva formada a tal efecto. Tomó las riendas de ello Benito Marín, presidente de la Peña Sevillista. La peña de Los Locos también fue pionera en esta colaboración, pero debido a la gran carga que tenían que soportar, fue necesaria la intervención y ayuda de otras peñas cameras. El poco presupuesto destinado para este fin, motivó a que este primer Ateneo creado en los 80, programara diversos actos para la obtención de recursos para poder sacar adelante el Día de Reyes. Entre estos actos, Benito destaca la ocasión en la que trajeron una réplica del Tesoro del Carambolo, expuesto en la peña de Curro Romero o cuando las corridas de toros ayudaron a recaudar. En este último caso, nos cuenta que se ponía una plaza de toros en el Ayuntamiento a tal efecto. En cuanto a los Reyes, uno de ellos salía por parte del Ayuntamiento y los otros dos, costeaban ellos mismos sus caramelos, que el Ateneo compraba normalmente en Mauri, una fábrica de Sevilla. También se encargaban de buscar un local, que siempre era prestado, y allí organizaban y preparaban las carrozas. Llegaron a contar con quince carrozas, compradas en Morón y que Ana María Gutierrez León, mujer de Benito, se encargaba de coser. Antonio Duarte era el que se dedicaba a la parte artística. El trabajo era arduo durante los meses previos, pero también emocionante, y fueron muchas las vivencias que compartieron. Llegado el día, todo era ilusión.


“Las carrozas pasando y yo terminando de coser, lo mío lo último”. Recuerda Ana María de esos momentos antes de salir. Además, con carácter previo, organizaban una cena en “Los Catalanes” donde venían diferentes personalidades, cuyos protagonistas eran siempre los Reyes Magos, de ahí que se denominara “La cena de los Reyes”, y en la que éstos recibían un título. Las obras de caridad han acompañado a las diferentes etapas de estas cabalgatas, y Benito recuerda cuando la cantante Pastora Soler iba a cantar de niña a la iglesia en el acto benéfico que se realizaba el mismo Día de Reyes, donde se repartían regalos para los niños sin recursos. Pero el peso de la organización y los pocos recursos determinaron que se entregaran todos los materiales a Encarnación Díaz Cerezo, concejala de festejos en esos momentos y concluyera su labor después de casi 17 años. Por lo que desde mediados de los años 90 y durante la primera década de los 2000, el Ayuntamiento asumiría de nuevo la organización de la cabalgata.

Cabalgatas años 90. Fuente: Libros de Feria de Camas, 1998 y 1999.


EL NUEVO ATENEO Llegamos al año 2010, cuando se funda el Nuevo Ateneo. Éste comienza a través de una iniciativa ciudadana, impulsada por Conchi Ávila, delegada en esos momentos y Eva Perez en 2009, para la Cabalgata de 2010. Para ello se cuenta con diferentes colectivos: hermandades y parroquias, artistas como Nieves Toribio, Maria Jose García Guzman, Loli Lobo, Eva Virginia Gonzalez, Factoría de Trapos, entre otros. Es entonces cuando Raúl Medina, que empezó a colaborar desde la parroquia de la Fuente, comenzó a hacerse cargo de la organización principal de la cabalgata: se compraban materiales, se alquilaban los tractores… Era imprescindible para poder afrontar estos gastos, la contribución por parte de los Reyes y la Estrella. Una vez pasada esa cabalgata, hubo una reunión donde se propuso formalmente la formación del Nuevo Ateneo como asociación, siendo Raúl Medina quien ejerció como su primer presidente, tal y como indica el acta fundacional. Actualmente, Paco Jara es quien continúa con la labor de dicha asociación como presidente y que también se encuentra entre sus fundadores.

Cabalgata 5 de enero de 2018. Fuente: Asociación Cultural Nuevo Ateneo de Camas.


LOS CARTEROS REALES Pero en los festejos navideños, no todo son las carrozas de sus Majestades. Antes, debemos hacer llegar las cartas con los deseos de todas las niñas y niños y permitir que los reyes entren en nuestro pueblo para hacerles llegar sus regalos. En vísperas de este día tan especial, la Hermandad de la Humillación organiza la salida del Cartero Real y del Heraldo desde hace más de 15 años. Salen de su casa hermandad hasta la Casa Consistorial, recorriendo las calles de Camas y animando a niños y mayores a que los acompañen en el cortejo. Allí, subidos al balcón para que todos los asistentes puedan presenciar este acto, el alcalde le da las llaves de la ciudad al Heraldo y luego el Cartero Real se encarga de recoger todas las cartas de los niños y niñas para los Reyes Magos en la plaza del Ayuntamiento. Dando así comienzo a días de ilusión y alegría para los cameros y cameras.

Heraldo y Cartero Real. Fuente: Hermandad de la Humillación.


E

sta historia comienza hace 40 años, cuando se creó, en un pequeño local, una biblioteca. La primera que tendría el pueblo de Camas.

Son muchas las ocasiones en las que en los libros de feria se ha hablado de la Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti y, especialmente, de los proyectos a través de los cuales ha llevado la lectura y por ende la cultura, a todos los rincones. Por ello, ahora no pretendemos más que contarlo de una forma diferente; recopilar su historia, integrar en ella a algunos de sus protagonistas (que no todos) e intentar aproximarnos a lo que realmente este espacio significa para Camas. Un trabajo que sería imposible sin la colaboración que, de una forma o de otra, han realizado numerosas personas que han tenido una relación directa con este lugar. Así que desde el equipo de edición de este libro, nuestro más sincero di agradecimiento.

LOS COMIENZOS Fue en el año de 1980, cuando en el Pleno del Ayuntamiento de Camas se acordó la creación de la primera biblioteca pública. Hay que tener en cuenta el contexto social y también político de la época. Eran tiempos de cambio e inicios de la democracia, en los que la cultura y el conocimiento abanderaron las nuevas políticas progresistas. En Camas, este proyecto venía de la mano de un programa cultural y de educación propuesto por el Partido Comunista de España, que en las primeras elecciones municipales democráticas, en 1979, salió elegido con Francisco Pinto Limón como alcalde.


En el ámbito de cultura, fue imprescindible la figura de Miguel Fernandez Villegas, quien ejercía la concejalía en aquel momento y promovió la aparición de la Biblioteca. Cabe destacar, como hito de esta nueva etapa, la formación de la primera Comisión de Cultura, convocada por Villegas el 8 de mayo de ese mismo año a la que acudieron muchos jóvenes del pueblo. Pocos meses después, este proyecto ya era una realidad, abriendo al público en septiembre de 1980 e inaugurándose oficialmente por la vicepresidenta de la Diputación de Sevilla, Amparo Rubiales, el 29 de noviembre de ese mismo año. Entonces se decidió que llevaría el nombre del poeta Rafael Alberti, el cual, y no por casualidad, volvía de su exilio. Poco después, el Guernica de Picasso era trasladado desde Estados Unidos a España (también volvía de su “exilio”), como símbolo inconfundible de una nueva era en la cultura española. En aquellos momentos no había un lugar destinado a tal efecto, así que el Ayuntamiento alquiló un local en la calle Júcar, junto a la plaza de Andalucía. Este pequeño local fue el germen de todo lo que luego llegaría a ser la Biblioteca, y ya desde este momento se modeló uno de sus caracteres principales: iba a ser un espacio de encuentro para todos y para todas. Y muestra de ello es que el arranque de este primer espacio no hubiese sido posible sin la participación ciudadana. Diferentes voluntarios y voluntarias, deseosos de ver este proyecto hecho realidad, así como la Comisión de Cultura del gobierno local de entonces, motivaron el alquiler del espacio y donaron los primeros fondos. Como dato curioso, el presupuesto anual que el Ayuntamiento pudo destinar a esta empresa fue de 3.333 pesetas, una cantidad que no daba ni para empezar. Y es que el trabajo colaborativo tuvo aquí su máxima expresión, pues todos ayudaron también a limpiar, pintar, buscar mesas, sillas y estanterías, etc., sin recibir nada a cambio, solo la recompensa de hacerlo por la comunidad. Cabe añadir, que otras instituciones colaboraron como por ejemplo los Salesianos de Triana, que precisamente cedieron mesas y sillas, que por cierto fueron a recogerse en coches de particulares (Batalloso, 2020).


Por aquellos entonces el Estado concedía ayudas a estas iniciativas, pero esta no llegaría hasta el año 1982, que fue cuando se recibió un lote fundacional, con ejemplares de gran calidad y el mobiliario fundamental. Hizo entrega de ello la Biblioteca Provincial de Sevilla (ubicada en ese tiempo en la calle Alfonso XII de Sevilla). Pero aún, no hemos llegado ahí. Formando parte de esos voluntarios y voluntarias, merece especial mención Francisca Gonzalez García, de la Pañoleta, que se entregó en cuerpo y alma a sacar adelante la biblioteca. Tanto es así, que empezó a trabajar como bibliotecaria sin sueldo. Pasado un tiempo, el Ayuntamiento le asignó un salario y así se convirtió en la primera bibliotecaria de la Biblioteca de Camas. También fue necesario abrir un libro de registro de socios, lo que facilitaba el sistema de préstamos y la organización interna de la nueva Biblioteca y que además era una exigencia por parte del Estado. Nunca se ocupó el primer número, pues estaba reservado para Alberti. Si bien, una vez consolidada la Biblioteca, fue necesario sacar una plaza de bibliotecario a concurso público. Así ocurrió el 13 de octubre de 1982, obteniendo la plaza Cristóbal Guerrero Salguero, quien ocupó este puesto desde entonces hasta el año 2020.

Interior de la antigua Biblioteca. Fuente: archivo de la Biblioteca.


Cuando llegó, y asumiendo su puesto de bibliotecario, siguió haciendo nuevos socios, recordando hoy día, habiendo pasado 40 años de aquello, que el primer número que dió fue el 152 para Esther Mula de Castro. Para él, se reservó el número 200, poniendo como objetivo conseguir los restantes hasta las navidades de ese mismo año de 1982. Cristóbal, propio de Arcos de la Frontera, pronto se empapó de la esencia de Camas, entendiendo desde el primer momento que la Biblioteca era un espacio creado desde el corazón de la ciudadanía, y no solo lo entendió sino que lo ha llevado siempre como eje vertebrador de los proyectos y dinámicas culturales que se han desarrollado en la misma.

Cristóbal acompañado de niños en la puerta de la antigua Biblioteca. Fuente: archivo de la Biblioteca.

Y antes de terminar esta primera parte, es ocasión de contar un suceso que, siendo una catástrofe, puso de manifiesto la gran entrega de estos primeros protagonistas de la historia de la Biblioteca. Se trata pues de la inundación que aconteció en Camas el 4 de noviembre de 1983. Por todos es sabido, especialmente por las generaciones que más lo sufrieron, que Camas habitualmente era testigo de numerosas arriadas. En esta ocasión, tuvo lugar una bastante feroz que afectó a diferentes infraestructuras públicas, calles, hogares, etc. También el agua llegó este fatídico día a la Biblioteca Municipal, aún ubicada en el local de la calle Júcar, llegando a cubrir en el interior hasta 60 centímetros centímet de altura, causando graves daños a muebles y libros.


Todavía hoy en la Biblioteca se pueden ver algunos ejemplares antiguos con esquinas manchadas de un color marrón propio del lodo que cubrió las estanterías. Ante este desastre, en vez de dejar los libros a su suerte, un grupo de voluntarios comenzaron a salvar lo que podían del agua y el barro. Entre ellos se encontraba Jesús Diaz de Lope, por aquellos entonces un chiquillo que emocionado con la nueva biblioteca de su pueblo, acudía con mucha frecuencia en busca siempre de nuevos libros que leer. De hecho Jesús, junto con sus hermanos Manuela y Antonio, se encuentran entre los primeros asociados. Haciendo memoria de aquel día, la primera imagen que recuerda es la de los libros flotando en la sala. Pocos días después, el trabajo siguió siendo intenso, y fue necesaria mucha ayuda, donde una vez más la biblioteca sobrevivió gracias al trabajo, esfuerzo e implicación de los vecinos y vecinas.

TRASLADO A LA NUEVA SEDE Resultaba evidente que la biblioteca necesitaba un nuevo espacio donde poder seguir desarrollando su labor. Cada vez eran más los usuarios y las nuevas necesidades culturales. Así que pasados unos años, se logró la aprobación del proyecto para una nueva sede. Fue en septiembre de 1991, cuando se trasladó a un nuevo edificio construido ex profeso en la Plaza Nuestra Señora de los Dolores, donde ha permanecido hasta nuestros días. El nuevo edificio, diseñado por un arquitecto, Alberto Noguerol del Río, y una diseñadora Pilar Díez Vázquez, fue el ganador del concurso público convocado a tal efecto en 1985. El lugar destinado para el mismo sería el solar que ahora se encontraba desolado en el centro del pueblo tras la demolición del almacén de aceitunas y los espacios aledaños. Pero este proyecto, no se ceñía únicamente al diseño de la biblioteca, sino que contemplaba este gran espacio en el centro de la ciudad como un todo, proponiendo


Obras de la nueva Biblioteca. Fuente: archivo de la Biblioteca.

una solución que se acercaba al concepto de ágora griega: una gran plaza configurada como punto de encuentro para la ciudadanía, rodeada por los principales edificios públicos de la ciudad, en este caso el Ayuntamiento y la Biblioteca. Estos dos edificios quedan conectados a través de una marquesina metálica. Si bien, mientras el Ayuntamiento se abre ampliamente a la plaza mediante un sistema de cristaleras, la Biblioteca se concibe de manera más introspectiva, cerrándose casi por completo al exterior. En el interior, sin embargo, los espacios son abiertos e interconectados. Las dos alturas, no apreciables desde fuera, se conectan principalmente a través de una gran rampa adosada a uno de los lados del edificio, lo que es un guiño inconfundible a la figura del gran arquitecto Le Corbusier, en su diseño para La Roche de París (Fernández, 2019). Esta nueva sede, supuso un gran paso en lo que respecta a la diversificación de espacios para poder satisfacer diferentes necesidades y públicos, realizar diversas actividades al mismo momento y a su vez permitía aumentar la capacidad para los fondos bibliográficos y documentales, así como nuevos equipamientos.


Pero lo más importante fue que nunca perdió la esencia de ese pequeño local, pues se configuraba esta nueva sede desde el prisma de un lema que ya nunca abandonaría: “Una biblioteca para todos”. “(La BPM) No es el resultado de propuestas tecnocráticas de laboratorio alejadas de las necesidades sociales de la comunidad de Camas, sino de un constante ir y venir, hacer y rehacer, construir y reconstruir experiencias y actividades en las que todos los sectores sociales de la ciudad han tenido, no sólo su representación, sino especialmente su participación y protagonismo. Curiosamente, cuando hoy justamente reivindicamos la necesidad de mantener unos mínimos de sostenibilidad de las cotas de bienestar social conquistadas, la Biblioteca Municipal “Rafael Alberti” de Camas emerge como una experiencia social, cultural y educativa de carácter cooperativo y solidario de primer orden”. (Batalloso, 2020).

Nuevo edificio de la Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti. Fuente: archivo de la Biblioteca.


LA BIBLIOTECA HOY A lo largo de estos 40 años, la Biblioteca ha logrado situarse en el centro de la cultura de Camas, configurándose como el punto neurálgico de ese ágora urbana. Una biblioteca que desde sus inicios ha marcado pautas que hoy se entienden como imprescindibles en todo centro cultural, pero que hace unas décadas resultaban ser enormemente innovadoras. Son muchas las personas que han acudido a la misma durante estos años y, seguramente, cada una de ellas pudiese contar su historia particular. Algunas incluso, han ido en su infancia y después han vuelto con sus hijos e hijas, siendo testigos de los cambios a nivel cultural y generacional que se han vivido en la Biblioteca. “Cuando pienso en la biblioteca de los primeros tiempos se me vienen a la cabeza los rostros de muchos niños y niñas que venían a hacer los deberes (copiaban de las enciclopedias, sobre todo, porque no las había en sus casas), pero también a estar un rato con los amigos o a leer. Venían solos, sin adultos. Hoy eso es impensable. En realidad hoy la biblioteca es un espacio también para la familia. A veces vienen tres e incluso cuatro generaciones juntas a la biblio, y eso nos da una oportunidad fantástica de extender nuestra labor. No es raro ver a padres o madres leyendo mientras la hija busca un libro o participa en un taller; a muchas madres les gusta tanto la Hora del Cuento como a sus hijos; los días de los juegos de mesa en verano son especiales, donde vemos a las abuelas aprender a jugar al Frutal o al juego de los guisantes, para después explicárselo al nieto”. Angelina Delgado, Auxiliar de la Biblioteca de Camas. Así nos habla Angelina Delgado de cómo ha visto pasar generaciones por la Biblioteca y cómo han ido cambiando las dinámicas. Y son precisamente los que se han situado “tras el mostrador”, los que han observado de cerca, día a día, todas esas experiencias formando a su vez las suyas propias: Cristóbal, Rocio,


Pilar, Angelina y Carmen. Tampoco podemos dejar de mencionar aquí a aquellos que de manera voluntaria han dedicado buena parte de su tiempo a hacer de la Biblioteca un lugar mejor, destacando entre todos a Manolo, quien durante años ha alegrado las tardes en la sala infantil con sus cuentos y trucos de magia.

Manolo Domínguez y Cuentacuentos. Fuente: archivo de la Biblioteca.

“Veinte años no son nada, como dice la canción… Para mí han sido un suspiro, ahora que hago este ejercicio de mirar atrás, pero en la parte que me toca de contar la historia de esta querida Biblioteca, me siento como una observadora de una entidad que es lo que es, gracias a la presencia de sus usuarios. A pie de mostrador se aprenden y se presencian muchas experiencias y de éstas se va forjando el día a día. Son los usuarios los que con sus necesidades han moldeado estos años. Y como bibliotecaria me he ido formando y creciendo gracias a esto mismo, al afán de poder prestar el mejor de los servicios a estos ciudadanos y ciudadanas. En estos años de mi presencia aquí, he vivido una biblioteca que se adaptaba a la inclusión de las nuevas tecnologías, ordenadores para usuarios, de Internet. Me subí a este viaje en la mitad del camino, la semilla ya llevaba veintiún años plantada y yo empezaba a ver los frutos del trabajo realizado ese tiempo anterior


por Cristóbal, Angelina, Carmen, Rocío y tantas personas, familias, colaboradores y trabajadores que han pasado por aquí y que en esas primeras dos décadas plantaron la esencia que hace que esta Biblioteca sea tan querida, porque entre todos hemos abonado este tesoro que tenemos en Camas. Fueron muchas manos, ideas y proyectos que esas personas ayudaron a llevar a cabo. Primeras horas del cuento, primeros clubes de lectura, primeras maratones, primeras visitas escolares...todo tuvo una primera vez, alguien que lo imaginó, alguien que lo propuso, alguien que lo demandó y muchos que lo escucharon y lograron darle forma y llevarlo a cabo. En mis años aquí, me subí al barco y me sumé a la energía que llevaba este proyecto comunitario y cultural”. Pilar Martín, Auxiliar de la Biblioteca de Camas. Siguiendo la metáfora de Pilar, en este barco en el que tantos y tantas hemos navegado, debemos resaltar la labor de quién ha manejado el timón durante la mayor parte del camino: Cristobal Guerrero. Como contaba una usuaria muy especial de la biblioteca, la poeta Siracusa Bravo, entre todos y con la ayuda de Cristobal, hemos conseguido convertir a la biblioteca en una isla en medio de un mar revuelto, un lugar donde poder refugiarse siempre. Cristóbal siempre ha puesto en valor a las personas por encima de todo lo demás, sus necesidades y circunstancias. Los libros han sido parte fundamental en su vida, pero ha entendido la biblioteca no como un mero contenedor de ellos, sino como un espacio de encuentro y solidaridad. Al fin y al cabo, un lugar donde poder ponerte a salvo si naufragas.

LA BIBLIOTECA DE CAMAS… EN WASHINGTON “¡Hola! Mi nombre es Elliot Stapleton y soy bibliotecario en los Estados Unidos. Trabajo en la biblioteca “¡ pública de la ciudad de Camas en el estado de Washington. Hola desde una Camas diferente!” Así comienza el correo que llegó a la biblioteca en abril de 2021, en pleno auge de la pandemia, con una cálida


invitación a la colaboración entre las dos bibliotecas. Y es que en Estados Unidos, existe también una “Biblioteca de Camas”… ¡Quién lo diría! Elliot, proponía un pequeño programa de apertura al mundo, para favorecer el conocimiento de otras geografías y costumbres y fortalecer a la vez las señas de identidad de nuestro pueblo y la Biblioteca. Y esto se hizo posible porque las dos Camas comparten algo muy especial: tienen una biblioteca llena de vida y de fuerza, que es lugar de cultura, encuentro y desarrollo comunitario. Es así como surgió un programa de colaboración que se denominó “Si vienes a Camas, si vienes a la Biblioteca¨. En un primer momento, se redactaron cartas por parte de los usuarios de ambas instituciones, para luego enviarlas respectivamente y compartir experiencias y sensaciones a miles de kilómetros de distancia. “El resultado ha sido precioso y muy enriquecedor, con una treintena de cartas enviadas y casi noventa recibidas”, señala Angelina. Por otro lado, las bibliotecarias y el personal de la “biblio” realizaron un video destacando lo que más le gusta de la misma, compartiendo en un segundo momento los trabajos en redes sociales.

La Biblioteca de Camas en Washington. Fuente: archivo de la Biblioteca.


Y… ¿QUÉ SERÁ DEL FUTURO DE LA BIBLIOTECA? Estos 40 años también nos pueden servir como reflexión sobre aquello que funciona y lo que no, pensar y repensar en las experiencias vividas y en el camino que queda por recorrer. Este trabajo de autocrítica, evaluación y planificación es fundamental en las instituciones culturales, y aún más lo es para este centro. Según nos cuenta Angelia, el parón de la pandemia ha permitido pensar mucho precisamente en la dirección a tomar: “La vida sigue y las necesidades de las personas siguen estando ahí y, en muchos casos, crecen. Cada vez les resulta más difícil establecer relaciones en un mundo en el que lo virtual es lo más frecuente. La biblioteca les ofrece ordenadores y un espacio de encuentro, a pie de plaza, pero sigue siendo esencial la difusión de estos servicios y tener formación y personal para dar respuestas rápidas y eficaces”. Las exposiciones, ya sean de artistas locales o de fuera, los clubes de lectura, los paseos literarios, los juegos, los puzzles, las presentaciones de libros, las visitas escolares, la cesión de espacios para realizar actividades formativas, culturales o de ocio, son parte de la cotidianidad de la biblioteca, llenándola de vida y de color. Y por último, debemos resaltar la importante labor que realiza la Biblioteca, a través de sus profesionales, con la oferta de libros, el consejo riguroso a cada uno de los usuarios y usuarias, teniendo en cuenta edades e intereses. “Frente a la cultura del evento nos gusta reivindicar el contacto uno a uno con las personas usuarias, las recomendaciones de libros, los momentos de compartir lo que hemos leído y nos ha llegado a emocionar, divertir o instruir. A nosotras los libros nos han dado mucho y confiamos en que la lectura, en un medio tan rico como es nuestra biblioteca, aporta mucha fortaleza”. Angelina Delgado Librero


“Vivimos tiempos raros, y feos, la pandemia, la guerra, las crisis energéticas… Y todos tenemos que nadar en este mar revuelto. Están cambiando los hábitos, y esto nos obliga a reinventarnos, para seguir ofreciendo este apoyo a nuestros nuevos compañeros de viaje y a los que siguen ahí. En realidad, la historia de esta Biblioteca de Camas, al igual que muchas bibliotecas municipales ha sido la de un permanente reinventar para avanzar y ofrecer, siempre cambiando, pero siempre con los brazos abiertos. Para seguir escribiendo la historia de esta Biblioteca, si eres usuario de ella te pido que sigas de la mano en este camino que llevamos recorrido, y si aún no has tenido la oportunidad de conocer la biblioteca de tu pueblo, te invitamos a que lo hagas y te sumes a formar parte de ella. Gracias”. Pilar Martín.

Actividades desarrolladas en la Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti. Fuente: archivo de la Biblioteca.

Y aquí termina esta historia, muy intensa y compleja, pero llena de vida, de personas, de cultura, y por supuesto, de libros. Y qué mejor manera de acabar hablando de la Biblioteca, que con un cuento…


- Toc, toc. - ¿Quién es? - ¡Abre la puerta! ¡Vamos, Tres Botones! Soy tu tío Caramelo. Érase una vez un carpintero llamado Tres Botones que, debido a la escasez de trabajo en su pueblo, decidió construirse una pequeña casa de madera a medida, con unas ruedas, de forma que pudiera echarse al camino y ganarse la vida dignamente con su oficio. La misma noche que abandonó el pueblo donde había vivido, cayó una tormenta terrible y Tres Botones se vio obligado a detenerse en mitad de un prado. Creyendo que iba a dormir tranquilamente hasta los albores del día, se tapó con su manta. Entonces fue cuando escuchó esos golpes en la puerta de su carromato toc, toc, y la llamada de su Tío Caramelo, al que Tres Botones encontró demasiado flaco y desmejorado por el hambre. Aunque la casa era pequeña, se dijo que donde había sitio para uno, había sitio para dos. Así que le dio cobijo, pero cuando ambos se dispusieron a dormir, oyeron nuevamente una llamada. - Toc, toc. - ¿Quién es? - Soy una viuda con tres hijos que ... Y Tres Botones también hizo pasar a la pobre mujer, diciéndole “donde caben dos, caben tres; donde caben tres caben cuatro; donde caben cuatro caben cinco…” Y como ustedes imaginarán, la noche transcurrió entre llamadas, recibimientos y la consabida frase aumentando de número, hasta que llegó el mismísimo rey y su caballo, que también quisieron entrar en la casita del carpintero (Rodari, 1986). Y como en la casita de Tres Botones, también a las puertas de la biblioteca han llamado muchas personas, cada una con sus circunstancias, y son precisamente éstas las que han dado a esta institución cultural su característica más enriquecedora: la de ser un espacio abierto a todos y todas.


Actividades desarrolladas en la Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti. Fuente: archivo de la Biblioteca.

BIBLIOGRAFÍA Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti (1998). “La Biblioteca, cultura para todos”. En Libro de Feria de Camas 1998. Camas, Sevilla. Delgado Librero, A. & Guerrero Salguero, C. (1998). “Los niños de la lluvia”. En Primeras Noticias, nº 156. Delgado Librero, A. & Guerrero Salguero, C. (1998). “Biblioteca Pública Municipal de Camas (Sevilla)”. En Educación y Biblioteca, nº 90 (Monográfico Andalucía II). Fernandez Martín, A. Coord.(2019). Catálogo de Bienes Patrimoniales. Término municipal de Camas. Ayuntamiento de Camas. Delegación de Cultura. Camas, Sevilla. Rodari, G.: “La casa de Tres Botones” En Ventura, N. y Durán, T. (1986): Cuentacuentos: Una colección de cuentos... para poder contar. Madrid: Siglo XXI. WEBGRAFÍA Batalloso Navas, J.M. (2020). Una biblioteca transdisciplinar. Krisis. https://batalloso.com/8845-2/una-biblioteca-transdisciplinar/ Batalloso Navas, J.M. (2020). Los inicios la Biblioteca. Krisis. https://batalloso.com/8845-2/antecedentes-del-focode/los-inicios-la-biblioteca/


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on muchos los trabajos, artículos o ensayos, en los que se pone de relieve el carácter industrial y jornalero de Camas. En bastantes libros de feria, contando desde sus inicios en los años 40, ya se pone en valor el Patrimonio Industrial, denominándose como “industriosa villa”, haciendo hincapié en su potencialidad para el desarrollo y la disposición de sus trabajadores y trabajadoras.. Los importantes almacenes de aceitunas, las modernas industrias de fundición de hierro, productos químicos, construcciones mecánicas, junto con establecimientos como las bodegas, elevaron el nivel económico y dieron prestigio a nuestro pueblo. Esta referencia se ve reflejada en el aumento de anuncios sobre negocios que se muestran en los libros de feria a lo largo de los años, existiendo incluso un apartado llamado “ Guía comercial e industrial de Camas”. Entre los años sesenta y setenta, más de un centenar de industrias y comercios se ubicaron en nuestro término en un espacio de tiempo muy breve, signo de las consecuencias vividas en el contexto español durante los últimos años del franquismo e inicios de la democracia, manifestado en cambios económicos y sociales, y por supuesto fruto de la labor desempeñada por los cameros y cameras en relación al trabajo. Sin duda la historia de nuestra ciudad, que siempre había estado arraigada a trabajos relacionados con la agricultura (con su correspondiente Hermandad de Labradores) pujó por el progreso industrial. Con todo esto, podemos afirmar que si algo caracteriza al pueblo de Camas es su laboriosidad. Tiempo atrás, este lugar ha sido enclave de fábricas y receptor de trabajadoras y trabajadores que han ido llegando desde diferentes partes de España y del mundo, lo que derivó en un aumento bastante significativo de la demografía en Camas.


Ya desde principios del siglo XX, importantes industriales se afincaron en Camas, siendo ejemplo de ello Ramón Galindez, quien además ejerció como protector de la clase obrera e incentivó la educación infantil para intentar empujar el desarrollo de una sociedad (especialmente en las clases obreras) altamente analfabeta. En el año de 1900 es el propio pueblo el que solicita dar su nombre a una de las calles, iniciativa que se llevó a cabo años más tarde y que continúa hasta la actualidad. Aún hoy podemos encontrar importantes vestigios de este pasado (y no tan pasado) industrial, formando parte de nuestro patrimonio histórico y convirtiéndose en un carácter esencial de la cultura de Camas, una cultura especialmente vinculada al trabajo. En gran parte, este desarrollo se explica gracias a la posición estratégica del municipio que, como cruce de caminos, ocupó un relevante papel en la red de ferrocarriles. Con la instalación del tranvía, se aseguraba la frecuencia de los viajes de ida y vuelta a la capital, frente a otros pueblos de alrededor peor comunicados. Además, aumentó la conexión entre Sevilla y Camas mediante autobuses, se realizaron varias construcciones de carreteras, y los solares para edificaciones en el municipio eran más asequibles que en la capital hispalense, varias de las razones por las que la gente se decantó por vivir y trabajar en Camas. Muchas de estas fábricas alcanzaron gran fama, como por ejemplo la Función Maceda, que continúa su labor desde los años 50. Otras, tuvieron peor suerte y desaparecieron, como es el caso de la fábrica Tres Sietes, cuya lejía tomó gran relevancia dentro del sector de limpieza doméstica e industrial. Nuestra herencia industrial la vemos en edificios como Basauri, fábrica de bidones metálicos, que se inserta en el entramado urbano de Camas, mostrando la importancia de tales instalaciones, aunque en la actualidad su uso sea diferente para el que fue construido.


LA ANTIGUA ESTACIÓN DE RENFE La presencia del ferrocarril en Camas, desde el último tercio del siglo XIX, ha sido uno de los factores más reseñados en la historia local, pues ha marcado en cierta medida el devenir del desarrollo del municipio así como su morfología urbana, afectando de igual también a las propias formas de vida. Atravesando diferentes zonas del pueblo se distribuían varios ramales ferroviarios para el transporte de mercancía y pasajeros, como el de Cala o el de la Compañía Gaditana de Minas entre Aznalcóllar y San Juan de Aznalfarache. Estas tramas ferroviarias, contaban a su vez con sus respectivas estaciones, instalaciones y edificios para el mantenimiento como el depósito de máquinas. Todos ellos, hoy en día se encuentran protegidos patrimonialmente como Bienes Industriales en la categoría de edificios ferroviarios, recogido de tal modo en el Catálogo de Bienes Patrimoniales de Camas.

Antigua Estación de Renfe y edificios de la misma en la actualidad. Fuente: La Camas de aquellos años.


Floreal fue uno de ellos, que trabajó durante años, en torno a los cincuenta del siglo pasado, en una de las cuadrillas más conocidas por entonces, la llamada “Loba grande”. Él mismo nos cuenta cómo se desarrollaba su trabajo: “La loba grande era la cuadrilla más famosa que hubo por aquellos años en Camas. Nos dedicábamos a descargar toda clase de transportes (vagones, camiones más tarde), así como todo tipo de mercancías (sacos, vigas de hierro, piedras, adoquines o mineral). También harina para todas las panaderías de Camas (Manuela, Paquito el panadero, Sosa y Ramón en la Fuente) y arroz para los almacenes de El Cisne. La loba chica era la cuadrilla que realizaba los trabajos que a nosotros no nos interesaban, porque elegíamos los que repercutían en menos tiempo, más dinero”

FUNDACIÓN MACEDA Fundición Maceda, cuyos comienzos se dan en el año de 1953, sigue funcionando en la actualidad, especializada en la fabricación de piezas de hierro forjado. Aunque tiene un amplio abanico de clientes, destacando el sector de la construcción, es bastante conocida por suministrar a los servicios oficiales de Aguas, Saneamientos y Alumbrado Público. Por lo general, el sector industrial de la fundición, ha sido el de ésta misma, de hecho, una de las calles que podemos ver en el plano de Camas recibe precisamente el nombre de “Fundidores” como tributo a este sector tan importante en la ciudad. Manuel Maceda Castillo, fundador de esta empresa familiar, nos contó en una entrevista realizada hace ya algunos años cómo empezó todo y a que se debe la prosperidad de su negocio, más de 70 años después.


Fundición Maceda. Fuente: realización por el equipo de edición.


ALMACENES DE ACEITUNA Los almacenes de Ocaña, Castillo o la Montaña, entre otros, son algunos ejemplos de la relevancia industrial de la ciudad y de la importante presencia que tuvieron estas fábricas en el panorama nacional e incluso internacional. Muchos trabajadores y trabajadoras que día a día pasaban por las calles o cogían el tranvía para llevar a cabo su jornal, configuraron unas formas de vida en las cuales lo importante era llevar el pan a casa; el modo de vida de las clases trabajadoras que marcan la otra visión de esta industrialización de Camas y que de igual modo debemos destacar, hablando por ello de una “cultura del trabajo”. Concretamente el Almacén Barea, destacó por su volumen de negocio y número de trabajadores. En él, Conc las aceituneras realizaban las labores de escogido, deshueso, relleno de pimientos e introducción en el bocoy. El papel de estas mujeres trabajadoras ha sido esencial en la historia de nuestro pueblo en la lucha por la mejora de condiciones laborales, una labor reconocida por Camas a pesar de que aún es necesario realizar estudios al respecto. Por ello en nuestro callejero encontramos, haciéndoles tributo: la Calle Aceituneras.

Izquierda, almacén de Aceitunas. Derecha, aceituneras trabajando. Fuente: Fuente: Camas Digital para la exposición “Constructoras silenciosas”.


Tras el deshuesado, vendría el relleno. Consistía en calcular con las yemas de los dedos el tamaño del pimiento adecuado para que no sobresaliera de la aceituna y quedara plana y apretada. La tira de pimiento que rellenaba las aceitunas tenía que ser una sola pieza de pimiento, meter trocitos debajo para terminar de rellenar la aceituna no estaba permitido. Tampoco se permitía que sobrara pimiento. Con las aceitunas ya rellenas, se volvían a rellenar los barriles, los tapaban los toneleros cuando estaban enteros y preparaban el pedido de los americanos, cargándolos en los camiones y llevándolos al puerto de Sevilla. El almacén Evaristo del Castillo, estaba situado en la actual rotonda dedicada a la diosa Astarté. Los dueños de este almacén eran los hermanos José del Castillo y Eduardo del Castillo. Este almacén era más pequeño que el de la Montaña y tenía las tareas de escogido, deshueso, rellenado de pimientos e introducción en los bocoys. Las aceituneras en las mañanas de invierno, llevaban una especie de copa de cisco, ya que trabajaban en una nave de uralita en la que hacía mucho frío. Llevaban sandalias de goma, con suela rota y los pies en el almacén los ponían en alto encima de estas “copas”. Además, tenían los dedos de las manos muy estropeados, lo que muestra la dureza de este trabajo. Y continuando con el recorrido por estos almacenes, llegamos a Barea. Estaba situado en el espacio que hoy comprende desde la explanada del Ayuntamiento hasta la Policía Nacional. ¿Sabéis qué edificio ocupa ahora su lugar? Exacto, la Biblioteca Pública Municipal Rafael Alberti. Uno de los encargados de este almacén se llamaba Antonio Róales y era de los almacenes más grandes que había, tenía alrededor de 100 trabajadores/as. Éste, producía mucha cantidad de aceitunas y las actividades que se hacían en este almacén eran el escogido, deshueso, relleno de pimientos e introducción en el bocoy.


Existía otro almacén en Camas donde se cocía el pimiento morrón rojo, que se llamaba almacén de Luna y se componía de unos hornos donde se cocía dicho pimiento. Cuando estaba cocido, las trabajadoras lo sacaban, lo ponían en unas mesas, le quitaban el pellejo y la pipa y para este pimiento se preparaba una salmuera especial para su perfecta conservación. Este pimiento después servía para el relleno de la aceituna y para su directo envasado y posterior venta. Este almacén era muy pequeño y con pocos trabajadores.

Grupo de aceituneras. Fuente: Camas Digital para la exposición “Constructoras silenciosas”.

Floreal Reina Romero, Rosa López Arregui y David Arriola Arellano, nos cuentan que el jornal era de seis pesetas por jornada de 8 horas, que los pedidos venían sobre todo de América y que los controladores del puerto que echaban para atrás los pedidos no acordes con la calidad requerida, eran también americanos. Camas sonaba a caminar de toneleros, a aceituneras cargadas con sus copas de cisco, al sonido del tranvía y a novios esperando en el bar la Esquina (no se podían poner a esperar en el poyete del Ayuntamiento), donde se formaba un revuelo cuando salían las mujeres del almacén, ya que solo podían hablarse hasta las 10 pm, hora a la que tenían que regresar a casa para al día siguiente volver a la dura jornada laboral.


Fábrica de bidones metálicos Basauri. Fuente: realización por el equipo de edición.


Al haber formado parte de dos empresas, en la fábrica había dos bloques diferenciados por la edad, los que entraron primero en la etapa de Basauri y luego los que entraron con la empresa Femsa, más jóvenes. Este encuentro intergeneracional fue muy productivo porque el personal joven colaboraba con los mayores, cercanos a la jubilación, ayudándolos a mover mucho peso y los mayores ayudaban con la experiencia. Aurelio también destaca la colaboración entre Zotal y Fembasa. Usaban máquinas de ambas industrias, porque se situaban muy cerca y realizaban envases metálicos aunque de capacidades distintas. En todo el municipio se respiraba un ambiente laboral armonioso, haciendo que lo mejor que tenía y tiene nuestro pueblo “sean sus trabajadoras y trabajadores, que son los que se han sacrificado y sacado adelante Camas”. Concluimos recalcando que este artículo ha sido solo una muestra de la importante historia industrial que vivió Camas y que es imprescindible para el conocimiento de nuestra historia local y el Patrimonio Industrial del que somos testigo en la actualidad. En capítulos posteriores continuaremos recuperando el legado que han dejado éstas industrias y diversos negocios, pero sobre todo el de los trabajadores y trabajadoras que tanta importancia tienen en nuestro municipio y que nos hacen sentir más cerca de nuestro patrimonio cultural. BIBLIOGRAFÍA Antequera Luengo, J. J. (1981). Noticias y documentos para la historia de Camas (hasta finales del siglo XIX). Camas, Sevilla. Fernandez Martín, A. Coord.(2019). Catálogo de Bienes Patrimoniales. Término municipal de Camas. Ayuntamiento de Camas. Delegación de Cultura. Camas, Sevilla. La Libertad (1920). Motín ante una fábrica. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España. La Libertad (1920). Las aceituneras. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España. Peris Torner, Juan (2012). Ferrocarril de Minas de Aznalcóllar al Río Guadalquivir. Ferrocarriles de España: spanishrailway.com.


“S

omos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir (…) Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia…” José Saramago (1922-2010)

Verdaderamente todas las Fiestas Patronales de Camas o de cualquier municipio del orbe andaluz, son siempre una gran oportunidad para el encuentro, la alegría y el ejercicio de esa memoria afectiva que no solo refuerza viejos lazos de amistad y teje otros nuevos, sino que además abre la posibilidad de recrear recuerdos imborrables tomando conciencia de que efectivamente somos un pueblo y a él pertenecemos. Vaya pues desde aquí mi sincero agradecimiento a los editores del Libro de Feria de Camas de 2022 para poder expresar mis recuerdos de aquella Camas que conocí en mi juventud y de la que ahora gozo en mi vejez. Hace ya muchos años que estoy empeñado y comprometido en contribuir a mi manera a lo que yo llamo “Hacer Memoria” ya que para mí, no es lo mismo recordar que “Hacer Memoria”. “Hacer Memoria” es acudir a la llamada del corazón y a partir de esa llamada darnos cuenta de que no podemos encerrarnos en el caparazón de la intimidad para regocijarnos o lamentar las satisfacciones o insatisfacciones que la vida nos ha dado. Como tampoco seguir los frenéticos impulsos de una mente excitada que se desconoce a sí misma, ni ejercer de cirujano para analizar científicamente nuestras heridas emocionales. “Hacer Memoria”, no solo desde la razón, sino sobre todo desde el corazón es sin duda, algo muchísimo más


profundo que todo eso, se basa en el reconocimiento de que somos seres de vínculos y que si somos es porque existe un otro que nos escucha y nos reconoce, que nos afecta y nos interpela. Así pues, “Hacer Memoria” es ahondar en las raíces más profundas de nuestra cultura social, política, ideológica, económica e incluso antropológica y psicológica con objeto de tratar de explicar, comprender y contextualizar los hechos que hemos vivido y experimentado. Se trata sencillamente de intentar profundizar y fundamentar tanto nuestros valores éticos como el sentido que le hemos dado a nuestra vida. Con esta intención, me propongo brevemente relatar las experiencias fundamentales que me han hecho ser quien soy y como soy, experiencias que se inscriben em el contexto social, cultural, político y religioso de la Camas de los años setenta del pasado siglo, una ciudad que siempre me acogió, reconoció y respetó y a la que agradeceré siempre esa especial forma de ser abierta, tolerante, mestiza y solidaria.

LA CAMAS QUE ME ENCONTRE La Camas que me encontré Llegué a Camas en diciembre de 1970 cuando tenía 18 años y aunque fijé mi residencia en el conocido barrio de Hiconsa, fue realmente en los barrios de La Fuente, la Estacada de la Cruz y Caño Ronco, donde eché las raíces de los aprendizajes fundamentales que han dado sentido a mi vida. En aquellos años de mediados de los sesenta y los setenta, Camas formaba parte de esos municipios totalmente deficitarios en equipamientos que comenzaron a crecer sin planificación y sin unas garantías mínimas de urbanización y de servicios. En Camas, una gran parte de las calles carecían de pavimentación. El alcantarillado era un lujo que solamente algunas zonas se lo podían permitir. En Caño Ronco Alto, por ejemplo, que estaba totalmente sin pavimentar, sus moradores hacían sus necesidades en cubos, para después trasladarlos a la conocida “esterquera”, una situación que llegó incluso hasta 1979. En Pañoleta sucedía también algo parecido y aunque ya gozaban a mediados de los sesenta de alcantarillado y agua corriente, la pavimentación de las calles era prácticamente inexistente, a lo que había


que añadir que muchas familias vivían hacinadas de alquiler en diversas casas de vecinos en la que se compartía un solo aseo y un solo punto de agua. En la Extremeña, un barrio al que se dejó nacer y crecer salvajemente, así como el Camino de Guía, también estaban sin pavimentar. Las inundaciones formaban parte del paisaje habitual, especialmente de Pañoleta, por los desbordamientos del Guadalquivir pero sobre todo por la carencia de colectores que pudieran reconducir el agua. Fueron numerosas las anomalías que comenzaron a aparecer en las nuevas construcciones de principios de los años setenta como consecuencia de la voracidad y la frenética carrera promotora sin garantías que, permitida por las autoridades, provocaba la ausencia total de equipamientos culturales, deportivos y de ocio. Pero lo más flagrante de todo esto, era que lo poco que hacía el Ayuntamiento de la dictadura, el cual cada año, en su Revista de Feria anunciaba nuevas mejoras que casi nunca llegaban a materializarse, lo hacía mediante las llamadas “Contribuciones especiales”, es decir, eran los propios vecinos los que pagaban de su bolsillo las escasas mejoras que se realizaban. Es necesario destacar también que aquella Camas de la década de los sesenta y los setenta, fue sin duda una época de despegue económico y de crecimiento poblacional procedente de la emigración del campo a la ciudad. No obstante, fue un tiempo en el que la dictadura redobló los esfuerzos para seguir manteniendo su poderío, persiguiendo y reprimiendo cualquier atisbo de oposición a la misma, o controlando cualquier movimiento que se saliese un poco de los estrechos límites a que el régimen tenía sometida a toda la sociedad española. No hay espacio aquí para enumerar con detalle las dramáticas consecuencias que infringió el franquismo a la sociedad española en general y al movimiento obrero en particular, pero no conviene olvidar que tan largo periodo de dominación y represión no sólo trajo muerte, encarcelamientos y atraso, sino también heridas en la conciencia colectiva del pueblo español. Cuando me instalé en Camas y en mi exploración inicial, me di cuenta de que había como dos Camas. Por un lado, la Camas oficial del Movimiento Nacional con todas sus parafernalias, idioteces e imposiciones


como consecuencia del uso privado y autoritario del poder público. Por otro la Camas real, la de los barrios periféricos que carecían de todos los servicios, en los que vivían la gran mayoría de la población formada por las clases populares y trabajadoras y, en donde comenzaron a emerger fuertes movimientos reivindicativos. Otro aspecto muy importante que destacar es que a lo largo del periodo comprendido entre mediados de los sesenta y los setenta, se produce un proceso de transformación social que supone por vez primera en nuestra historia, la creación de un numeroso proletariado industrial y un importante aumento del sector servicios que tiende a evolucionar hacia el modelo de economía de las sociedades industrializadas, algo que se vio de forma especialmente significativa en Camas. En cuanto a los cambios demográficos, en 1960 Camas tenía 16047 habitantes que pasaron a 22285 en 1970, por lo que puede decirse que la ciudad multiplicó por más de tres su población. Estos cambios van produciendo también todo un conjunto de transformaciones que afectan a la estructura social de la época: va perdiendo importancia el trabajo en la agricultura a favor de un proletariado industrial especializado y urbano y al mismo tiempo surgen nuevas pautas de consumo como consecuencia del desarrollo económico. Otro fenómeno de sumo interés fue también que los valores de la juventud cambiaron debido tanto al nuevo modo de vida como a la influencia del escenario internacional y en definitiva todo un conjunto de novedades que estaban limitadas por la represión y la obsolescencia política y cultural de la dictadura franquista. Es a finales de la década de los sesenta cuando Camas comienza a configurarse como una ciudad más diversa, heterogénea y mestiza, tanto por la multiplicación de su población procedente de los más diversos lugares de la geografía española, como por las transformaciones socioculturales y económicas de la década.


Aunque es cierto que el nivel medio de vida de los españoles en esta década mejoró y que el conjunto de la población cambió sus pautas de consumo (Tezanos, 1975), también es innegable que existieron profundas desigualdades de renta y de servicios, ya que el régimen franquista no adoptó las políticas de reformas estructurales necesarias para su eliminación. La propaganda política oficial presentaba triunfalistamente el desarrollo económico como una conquista social del Régimen dictatorial que beneficiaba a los trabajadores, pero la verdad es que no fue así ya que los elementos que realmente incidieron en el desarrollismo de este periodo, fueron el turismo, las divisas aportadas por los emigrantes incidie además del capital extranjero y sobre todo una política de explotación intensiva (bajos salarios) y extensiva (horas extras y flecos) de la clase obrera, además del carácter de la intervención estatal en la negociación colectiva y la sistemática represión de las clandestinas organizaciones sindicales, especialmente de las ilegales Comisiones Obreras. Así pues, esta es a grandes rasgos la Camas real de aquella época que me encontré, si bien, la toma de conciencia personal de aquella situación se produjo a partir de mi integración tanto en el barrio de La Fuente como en Hiconsa así como mi participación en el Centro Juvenil “Al-Kama” y en la “Comisión Hiconsa” unos años más tarde de mi llegada a Camas.

EN EL BARRIO DE LA FUENTE A más de cuarenta años vista, los escenarios sociales de Camas en los que participé activamente y con los que me identifiqué plenamente fueron diversos aunque siempre orientados y fundados por la cosmovisión de un cristianismo liberador que descubrí precisamente en Camas. No sé realmente por qué sucedió así y aunque hubo diversos factores puramente azarosos y circunstanciales, lo cierto es que fue en el barrio de La Fuente, donde di mis primeros pasos para tomar conciencia de la realidad y de mí mismo. Aprendí muchísimo en todas las dimensiones y confirmé por experiencia propia que «La vida es el arte del encuentro» como decía el inmortal poeta y cantante brasileño de bossa Vinicius de Moraes. encuent


Izquierda, Parroquia de la Fuente. Fuente: Centro Fotográáco Reche. Derecha, Interior Parroquia de la Fuente. Fuente: Colección de Evaristo Rodríguez, 1969.

Venir de fuera y ser joven en la Camas de principios de los años setenta, significaba como mínimo buscar cobijo, entretenimiento y evasión, algo que era relativamente fácil de encontrar, porque en aquellos años ya existía el Club de la Incubadora que propiciaba animados encuentros y organizaba numerosos bailes amenizados por los conjuntos musicales de aquella época, algo por cierto que también se hacía semanalmente en los altos de la Peña de Curro Romero. Con ello quiero decir, que había por un lado una juventud en búsqueda de diversión y ocio, lo que era algo perfectamente normal y por otro, una juventud minoritaria e invisible con una profunda conciencia política y un compromiso sin límites, que era sin duda la representada por las Juventudes Comunistas de Camas, no obstante, también había otra juventud inquieta ligada a la Iglesia, que quería renovación y hacer las cosas de otra manera, intentando ser más coherentes y comprometidos con sus creencias religiosas. Si tuviera que hacer una escala de los diversos encuentros y grupos en los que he participado, sin duda alguna pondría en primer lugar al Centro Parroquial de Juventud Al-Kama. Fue allí donde me quité casi todos los velos, complejos y timideces y cogí impulso para seguir apostando por nuevos encuentros y transformaciones. Sinceramente creo, que aquel Centro Juvenil auspiciado y promovido por la Parroquia


de La Fuente, su párroco (Luis Carmona Torres q.e.p.d.) y su coadjutor (Rafael Rueda Álvarez), fue el mejor invento para formar y motivar a la juventud de Camas para divertirse, aprender, hacer amigos y amigas, comenzar un noviazgo, al mismo tiempo que nos formábamos y nos dábamos cuenta de la necesidad de cambiar el pueblo y el mundo comprometiéndonos social y políticamente. De hecho en aquel Centro nacieron militantes y simpatizantes de la Alianza Socialista de Andalucía que posteriormente se convirtió en el Partido Socialista de Andalucía, de la Juventudes Comunistas, de la Joven Guardia Roja y también de militantes del PCE. De aquel Centro salieron un puñado de personas, que años más tarde, en 1979 constituyeron las candidaturas de los partidos en las primeras Elecciones Municipales Democráticas después del franquismo. Otro día hablaré más extensamente de todo lo que aprendí allí, pero en este instante quiero expresar mi profundo agradecimiento a sus promotores y junta directiva, especialmente a Carlos Sánchez-Barbudo y Manuela Vargas, ejemplos vivos de compromiso cristiano, social, ciudadano y político. Un compromiso y una generosidad que siguen mostrando hoy al poner a disposición de toda la ciudadanía del mundo mundial el impresionante y excelente trabajo histórico de documentación denominado “LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA EN CAMAS”, al que puedes acceder muy fácilmente buscando en internet. Con posterioridad a mi participación en el Centro Al-Kama tuve la fortuna de unirme y formar parte de los encuentros de La Comunidad Salesiana de Camas, una auténtica escuela de desarrollo personal y de la conciencia social y política, defensora e impulsora de la lucha por las Libertades Democráticas y creadora de diversos proyectos sociales que se hicieron realidad 14 . Pero si algo conservo de aquellos encuentros, además de entrañables amistades, es la comprensión de que no hay cambio social que sobreviva si no va unido a un cambio personal e íntimo de valores y prioridades. Fue allí donde inicié formalmente mi opción por la Teología de la Liberación y en la que todavía me sigo manteniendo de algún modo. Por eso


tampoco puedo evitar expresar mi profundo agradecimiento a Antonio Durán Sánchez, Miguel Fernández Villegas, Luis Martín Blanco, José Matías Gil y mi siempre añorado y querido hermano y camarada Lorenzo Rastrero Bermejo.

Excursión a Aracena, el dos de abril de 1972. Fuente: archivo Juan Miguel Batalloso.

EN HICONSA Hiconsa era y sigue siendo un barrio netamente obrero formado en su mayoría por familias trabajadoras procedentes de Triana y otros lugares que se instalaron en él tanto por el precio de sus pequeños pisos de no más de 65 m2, que oscilaban en torno a las 300.000 pts y también por la cercanía a Sevilla. Para mí aquella mudanza a Hiconsa de diciembre de 1970 fue impactante en muchos sentidos y desde luego una gran mejora en bienestar físico e independencia, sobre todo porque yo venía de vivir en una casa de vecinos que carecía de agua corriente y por tanto de ducha. Sin embargo, y a pesar de las enormes dificultades para vivir, expresarse, reunirse, reivindicar derechos, el conjunto de la ciudadanía de Camas y de todos sus trabajadores, supo estar a la altura de la situación y no


abandonó jamás la lucha por unas condiciones de vida digna y por las Libertades Democráticas. Fueron numerosísimos los conflictos y movilizaciones laborales y ciudadanas y prácticamente toda Camas era un auténtico hervidero de protestas que alcanzaron su culmen en 1977 con una gran manifestación de más de 4000 personas en protesta por la Autovía que partió el pueblo en dos. Al mismo tiempo, se sucedían también numerosos conflictos laborales seguidos de movilizaciones en empresas de Camas como “Los 3 siete”, “El Zotal”, “Fundiciones Caetano”, “Iquem”, y “Talleres Heredia” entre otras. Lo que quiero decir en suma, es que fue en Hiconsa donde comencé a experimentar por vez primera el sentirme de Camas. Fue allí donde aprendí el valor de lo comunitario y el sentido de pertenencia concretado, tanto en sus celebraciones vecinales, algo que era común y generalizado en todos los barrios de Camas, como en el espíritu de lucha y reivindicación ciudadana que se tradujo en la constitución de la por aquel entonces “Comisión de Hiconsa” perteneciente a la Asociación de Vecinos “Cal y Barro”. Una Comisión, que presidida por el que fuera primer concejal de Urbanismo del primer Ayuntamiento Democrático, Francisco Bueno Anillo, aglutinaba a obreros, estudiantes y vecinos de Hiconsa de diferentes edades y ocupaciones que realizaron numerosas acciones en defensa de sus condiciones de vida y habitabilidad. La denuncias y concentraciones frente al Ayuntamiento de aquella Comisión fueron tantas, que al igual que les sucedió a los miembros del Equipo Corresponsal de El Correo de Andalucía, fuimos denunciados por el Alcalde franquista y llevados al Juzgado.

EN EL PCE Finalmente, el tercer espacio social o mejor, la más importante y trascendental de las escuelas para el desarrollo de mi conciencia social y política fue sin duda la Agrupación Local del Partido Comunista de España (PCE), partido en el que estuve militando activamente hasta principios de los años noventa. Allí, no solo aprendí a hacer democracia, sino también a apostar y arriesgar intentando hacer posibles mejoras en las condiciones de vida de las capas sociales más vulnerables y desprotegidas. Pero si algo puedo


destacar ahora después de tanto tiempo, es que aquellos aprendizajes no procedían de libros, ni de lecturas, como tampoco de discursos, sino del contagio humano procedente del testimonio ético y generoso que todos los camaradas del PCE de aquella época mostraban permanentemente. De hecho la motivación fundamental que me llevó a afiliarme al PCE, no fue exclusivamente debida a razones de sensibilidad y convicciones, sino más bien a la calidad y la autenticidad de las personas y militantes que tuve la oportunidad de conocer y hacer amistad. Mi ingreso como afiliado y militante de la Agrupación de Camas del PCE lo hice en abril de 1977 tras su legalización, lo que para mí era una opción perfectamente natural y coherente con mis creencias y mi compromiso social y profesional. Fue en la Agrupación de Camas del PCE, primero en la C/ Curro Romero y posteriormente en la C/ La Cruz donde me formé y me forjé plenamente como militante convencido de la necesidad de una sociedad más democrática, justa y solidaria. Pero también donde aprendí el verdadero significado de la amistad, de la convivencia en la discrepancia y de la disciplina democrática. Y es que como muchas veces me dice un gran amigo “con el amigo se está con razón o sin ella”. ell Por eso y después de tanto tiempo no me cansaré de agradecer la confianza, el reconocimiento y las oportunidades de expresión y autorrealización que aquellos militantes de la Agrupación de Camas del PCE me regalaron. Ni que decir tiene, que el estilo de funcionamiento y el carácter sociopolítico de aquella Agrupación que llegó a alcanzar más de 250 militantes en aquella época nació y creció gracias a los esfuerzos y la persistencia en la lucha contra la dictadura de los viejos militantes de un PCE que en mi opinión, para nada tiene que ver con el de hoy. Allí todo era gratuito, todo era esfuerzo, todo era formativo, todo era amistoso aunque hubiese fuertes discusiones ideológicas y todo era coherente con los valores democráticos. En aquel entonces nos organizábamos por lo que se conocía como “frentes de lucha”, que eran en realidad espacios de responsabilidad y compromiso social que se evaluaban sistemáticamente cada una o dos semanas. El frente educativo del movimiento de las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos; el frente ciudadano de compromiso con el movimiento ciudadano y el frente sindical por la


mejora de las condiciones laborales y el fortalecimiento del sindicato-movimiento de Comisiones Obreras. Por eso no tengo más remedio que rendir homenaje de admiración y respeto a aquellos viejos comunistas de Camas de la década de los sesenta que hicieron posible que los ideales de Democracia, Libertad, Justicia, Solidaridad y Paz no se perdieran. Aquellos viejos comunistas del PCE de Camas acostumbraban a reunirse las Bodegas La Montaña y nombraban entre ellos al Partido con el apodo de “El Abuelito”. De esta época destacan, los veteranos Enrique Pinto de las Heras y Manuel Limón Macías, pero especialmente Antonio Angulo Piñón, que era el secretario de la célula de Camas; Julio Rivas España pe que era el presidente, Antonio Fernández Durán y Francisco Rodríguez Jiménez (“Frasco”); José Rodríguez Benítez (“El Lebrijano”); José Martínez Álvarez (“El Pirata”); José Reina Romero (“Flores”); Antonio Rodríguez Montaño; Joaquín Reina, el padre del practicante “Joaquinito”; “Deocortao”; Francisco Chávez Florencio y Miguel Méndez Santos, que tenía un taller en Triana. De igual modo, no puedo dejar de reconocer y agradecer los esfuerzos, sacrificios, compromiso y el valor de José Fernández Solís (“El Rubio”), de Francisco Pinto Limón (“El Pinto”), que sería nuestro primer alcalde democrático, del hijo del Frasco y de Achucarro, jóvenes que a mediados de la década de los sesenta ya estaban comprometidos en la lucha antifranquista clandestina. Jóvenes a los que se unió en 1969 José Luis Márquez Ojeda (“El Largo”) como responsable provincial de las Juventudes Comunistas de Camas. Y en este punto me veo también en la obligación de expresarles a todo mi agradecimiento y admiración, entre otras muchas personas, a los militantes de aquellos años como Jaime Baena Abad; Manuel Mateos Limones; Vicente Angulo López; Antonio Romero Pavón; Marina Algaba Barrero; Enrique Castro García; Antonio Laguna Cabezas; Antonio Suárez Nieto; Manuel Murillo Muñoz; Jaime Sivianes Palacios; Manuel Guerrero Silva; Antonio Ortiz Polo y Mercedes Díaz Bueno; Florencio Real Santos; Ignacio Gómez Martín y desde luego la persona que siempre me impactó por su serenidad, ponderación y sencillez, el que fuera sindicalista de CC.OO. de “Los 3 siete” y actual presidente del Grupo de Camas de la Asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” así como de la Coordinadora por la Memoria Histórica de Andalucía, José Esteban Garrido Moreira. Todas ellas y muchas más para las que no tengo suficiente espacio aquí, me ayudaron muchísimo en mi peregrinación por la vida, constatando una vez más que somos seres de vínculos y que la vida es efectivamente el arte del encuentro.


Izquierda, elecciones PCE, 1979. Derecha, corporación municipal de 1979. Fuente: archivo Jose Fernández Solís.

LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA HISTÓRICA Los seres humanos somos sin duda seres de memoria. Sin memoria no podemos aprender. Sin memoria no podemos corregir nuestros errores. Sin memoria, en suma, no podemos avanzar, desarrollarnos y progresar personal y colectivamente. Es necesario pues hacer memoria para rescatar la verdad, porque solamente la verdad nos hace libres. Pero además es necesario hacer memoria también para agradecer, porque el agradecimiento es en realidad un acto de reconocimiento y de bondad que sienta las bases de po la reparación y abre las puertas a la justicia. Hacer memoria es entonces reconocer y agradecer sabiendo que los humanos recordamos y aprendemos a partir de las experiencias del corazón, a partir del cariño, los afectos, la amistad, el amor y los buenos sentimientos. Y es esta cualidad afectiva y social la que nos permite afrontar el difícil trago de las frustraciones, del dolor o del sufrimiento, siendo capaces misteriosamente, de convertir las diicultades en posibilidades.


El odio, el rencor, el resentimiento o cualquier recuerdo basado en la revancha, la venganza y la violencia, solamente puede conducirnos a nuestra propia destrucción. Por eso, nos corresponde a nosotros, ciudadanos y ciudadanas de diferentes generaciones de españoles, hacer todo lo posible por reconocer nuestras heridas, pero no para hurgar en ellas utilizándolas, patrimonializándolas o usándolas como un arma arrojadiza contra el adversario político, sino por el contrario para cauterizarlas, cerrarlas y cicatrizarlas deenitivamente mediante el reconocimiento de la verdad, la práctica de la justicia, la digniicación de las víctimas y la reparación de lo que podamos reparar. Este es el único camino que nos puede conducir a una auténtica y coherente reconciliación. Tras lo dicho, es obvio que no es lo mismo ser o sentirse de Camas que estar en Camas y que el ser o sentirse de Camas no es un sentimiento homogéneo, monolítico, común y generalizado, sino que por el contrario es extraordinariamente diverso pero al mismo tiempo, con suucientes elementos comunes para que la ciudad mejore tanto en bienestar como en “bienser”. En deenitiva, soy de Camas porque aquí me siento acogido, escuchado y reconocido, al mismo tiempo que puedo cantar a pleno pulmón la maravillosa canción de mi siempre amigo y camarada, Lorenzo Rastrero “No me arrepiento” que dice “No me arrepiento de haber soñado y de haber escrito cartas de amor a la esperanza (...) ni de haber estado siempre con la inmensa minoría...”. Por tanto, si hay algo que en este instante siento intensamente, es un agradecimiento sincero y profundo a todas las personas de Camas con las que he mantenido vínculos de amistad más allá de las naturales diferencias que nos hayan podido separar. JUAN MIGUEL BATALLOSO NAVAS


¿C

ómo se puede medir el esfuerzo, la pasión o la ilusión? ¿Las capacidades físicas o mentales de una persona adquieren mayor o menor virtud dependiendo de quién las tenga? ¿Quién puede firmar una proeza? Son preguntas, a priori, desenfocadas pero que si se analizan dentro de un contexto cobran mucho sentido. La sociedad ha evolucionado a lo largo de los años en muchos aspectos -en algunos más que en otros y en ciertos campos van a un ritmo lento-, se van acoplando ciertos valores de respeto y tolerancia que ayudan a la convivencia entre personas de distinta procedencia, raza, cultura, sexo o religión. El deporte es un vector de todos estos factores, pulsa la sociedad y la transmite de manera fidedigna.

Esos cambios se han ido plasmando y haciéndose firmes, lo que antes era natural ahora es condenable. Eso sí, aún queda camino por recorrer. El deporte ha visto gestos racistas, machistas y violentos. Actualmente, se van erradicando como si se estuviera limpiando una herida. Sin duda, de todo ello la mayor distinción se produce entre el deporte masculino y el femenino. Es donde se traza la línea y donde todo se hace más evidente. El deporte femenino ha sido, posiblemente, el ámbito donde la mujer ha derrumbado más barreras. El pensamiento implícito en el ideario colectivo de que el deporte es más para los hombres se convirtió en su momento en un hueso duro de roer, pero al que muchas mujeres se han enfrentado a fin de convertirlo en una rancia convicción. La ebullición del fútbol femenino que ha acaparado espacio en los medios de comunicación y ha llenado estadios. Con menos pomposidad pero con la misma fuerza, también han destacado modalidades como el baloncesto, la natación o el bádminton.


La futbolista Andrea Medina, que militó en el Camas C.F y que acaba de ganar la Eurocopa Sub-19 con la Selección Española, destaca la "visibilidad" como un elemento diferenciador entre el fútbol masculino y el femenino. Centrándose en el fútbol femenino, subraya la "fuerza que tiene", ya que están luchando contra unos "prejuicios que todavía la gente tiene y son difíciles de cambiar" pero en estos últimos años se ha podido ver "la evolución del fútbol femenino y todo lo que se ha logrado y todas las personas que antes podían opinar una cosa del fútbol femenino, ahora gracias a todo lo que se ha luchado opinan otra". En la misma sintonía se pronuncia la camera y triatleta, Paula Jurado (ha cosechado el éxito en diferentes campeonatos tanto individuales como colectivos), puesto que reconoce también esa escasez de difusión como un elemento diferenciador. Considera que hay un "escalón de nivel" en cuanto a premios, importancia y tiempo en los medios de comunicación. Explica que por ello "la sociedad sí conoce a triatletas masculinos pero no a femeninos".

Primera, Paula Jurado en mitad de una prueba. Fuente: Federación Española de Triatlón. Segunda, Cristina Polo saltando al río Guadalquivir. Fuente: archivo personal. Tercera, Andrea Medina con el trofeo de Campeona de Europa Sub-19. Fuente:ABC.


Por su parte, la exitosa nadadora camera Cristina Polo -también se ha adentrado en el mundo del triatlón-, ha querido manifestar su opinión al respecto destacando la necesidad de focalizar la atención en el mundo de la natación en general y la femenina en particular "dándole mayor visibilidad" en la sociedad. Además, afirma que las pruebas siempre comienzan con la masculina, al igual que las finales. Por ello, explica que en la natación se "deberían igualar las categorías y alternar las pruebas o finales una masculina y una femenina". Tanto Paula Jurado como Andrea Medina y Cristina Polo, resaltan las horas de entrenamiento y el sacrificio personal que hacen por conseguir su sueño y por amor al deporte que practican, pero en ningún caso lo nombran como algo negativo si no como una barrera más que hay que superar, como un peldaño más que deben subir, como ese deseo de superación que engrandece a la persona y hace olvidar si se trata de él o ella. El puro ejemplo de lo que es una forma de vivir y de sentir, derrumbando barreras, soñando con acariciar un trofeo a nivel mundial a la misma vez que el reconocimiento de esa sociedad tan moldeable y manejable. Una vez contextualizado y con cierto enfoque se pueden responder a esas preguntas del principio: no existe forma de medir de manera objetiva el esfuerzo, la pasión o la ilusión. La virtud es inherente a la persona no a su sexo. Una proeza está al alcance de cualquiera. Todo es así de simple o de complejo, depende, eso sí, de cuántas personas decidan colaborar en quitar esas barreras y cuántas se empeñen en mantenerlas.


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