Editor: Rael Salvador l Diseño: Arturo Corpus l raelart@hotmail.com / palabra@elvigia.net
Foto: Patrick Liotta
DOMINGO 7 de junio de 2015 / Núm. 218
2
DOMINGO 7 de junio de 2015
TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ROMA Suplemento Cultural de
No. 218/ 7 de junio / 2015 Director General Santiago Garín Walther Director Editorial Enhoc Santoyo Cid Gerente Administrativo Mauro Bojórquez Gastélum Editor Rael Salvador Críticos / Colaboradores Héctor García Mejía, Marcela Danemann, Ruth Gámez, Arnulfo Estrada, Federico Campbell (†), Olga Aragón, Jorge L. Osiris Fernández, Gerardo Sánchez, Montserrat Buendía, Sergio Gómez Montero, Elia Cárdenas, Jesús López Gorosave, Paúl Nazar, Renata Sández Oseguera, Lauro Acevedo, Heberto J. Peterson L., Iliana Hernández P., María Eugenia Bonifaz de Novelo, Kepa Murua, Ana M. Mora, Herandy Rojas, Alina I. Gallardo, Ramiro Padilla, Daniel Salinas, Óscar Ángeles Reyes, Gerardo Ortega, Deÿ López, Aldo Calderoni Etcheverri, Elba Jordán S., Gabriel Ríos C., Diana Venegas, Fernando Macillas T., Jaime E. Delfín V., Manuel Quintero, Martín Caparrós, Eduardo Cruz Vázquez, Jorge Valenzuela, Miguel Lozano, Jhonnatan Curiel, Gustavo Dessal, Óscar Villarino Ruiz, Alberto Manguel, Carmen Gaitán, Myriam Moscona, Martín Solares, Daniel Iván Arellano G., Carlos Patiño, Joatam De Basabe, Jorge Calderón, Leobardo Sarabia Quiroz, Magdalena Calderón, Enrique A. Velasco Santana, Guadalupe Beatriz Aldaco, David Castillo, Patrick Liotta y Andrea Torres. Corresponsal en Francia Cony Singüenza Corresponsal en Italia Ferdinando Scianna Corresponsal en Chile Ramón Ángel Acevedo, “Rakar” Corresponsal en Argentina Patrick Liotta Fotografía Enrique Botello Correo electrónico raelart@hotmail.com palabra@elvigia.net Teléfonos para publicidad 120.55.55, ext. 1023 Ensenada, B.C. México.
Hace unos días, el papa Francisco recibió TIERRA ADENTRO / IN LAND de manos del doctor Domingo S. Liotta, Vice-rector de la universidad de Moron, en Buenos Aires, padre del fotógrafo internacional Patrick Liotta; aquí la puntual reseña del libro Por Rael Salvador “Siempre habrá algunos empecinados, héroes, santos y artistas, que en sus vidas y en sus obras alcanzan pedazos de absoluto”. Ernesto Sabato.
Caminos de tiempo
T
ierra adentro, ¿tierra distante? ¿De dónde son estos hombres de cansancio alegre? ¿Qué nube los guió a este desierto austral? ¿Cielos de silencio? ¿Caminos de tiempo? Ceniza es el sonido de los pasos en la noche americana. Hay aquí un pasaje, una cordillera rota, una espaciada reconciliación de tentaciones, algo que vuela como sombra de plata en el sonido de la luz.
Llama viva
Piel del sur, danza bajo los pies, barro que se extiende del fuego como un verso. Con la hoguera, la llama viva del viento alimenta el testimonio: Amerindia, después del día que casi mueres, todos los días malos son días buenos. Ver, es recuperar las imágenes del sueño, la memoria vuelta fotografía.
El papa Francisco saludando al Dr. Domingo S. Liotta, quien es acompañado por su esposa, Olga Troncoso de Liotta.
“La mirada es un signo, un atisbo lumínico, un depósito de sueños fértiles”
Rastro sobre el rostro
La luz hace del rostro una voz. Él, Patrick Liotta, sabe de la justicia visual. Alza su cámara y escribe su rastro sobre el rostro. Entonces la luz es el lenguaje que utiliza la realidad del espíritu como palabra. La luz, en el abecedario del fotógrafo, una semilla que se abre, una constelación que germina.
El ojo y la sonrisa
Al fondo, en el corazón de esta tierra platinada, cantarina, la mirada es un signo, un atisbo lumínico, un depósito de sueños fértiles. La alegría, pura, fresca, intuitiva, se encuentra mani�esta, es fuente que escurre de lo niños, del hombre y de la mujer,
y se propaga, como el amor, por el ojo y la sonrisa. Piel adentro, vibración afuera, la sonrisa del ojo es sentimiento, cuerpo ofreciéndonos su revelación.
Amerindia
La piel de Sur es la tentación del desollador del Norte, como antes lo fue, resguardados por sus respectivos ejércitos y mercaderes, de las trasnacionales de la Corona Europea. Pero... tallada en piedra transparente, Amerindia es un mundo dentro de un diamante. Sus rostros son las muchas luces, las muchas voces argentinas que dan testimonio de ella: La Mapuche, la Wichi, la Toba, la Kolla,
la Mbya-Guarani, la Chane, la Pilagá, la Mocoví...
Abismo de luz
Ojo adentro, el fotógrafo Patrick Liotta parece decirnos que hay alegría en la rabia de mirar. Justicia que enseña a la visión a germinar en la esperanza. Por eso el ritual, la fuerza embriagada del misterio, la puerta del éxtasis que se abre como un pozo, como una capa, como una pupila, al abismo de la luz.
La “siempregorra”
Arrugado, como gato prematuro, “Lonco”, Juan Sargento Pra�l es la imagen viva de un Henry Miller
3
DOMINGO 7 de junio de 2015
ALEATORIEDADES EL CORAZÓN DE LAS PENINSULARES TINIEBLAS
El fotógrafo Patrick Liotta.
Pureza y discreción
Conozco una imagen de torpe insociabilidad, tomada en 1939 por una expedición etnográ�ca alemana. En ella aparece la vulnerabilidad obligada de un indígena de Tierra del Fuego... No es una fotografía, sino el re�ejo de una violación. Las manos le sostienen la cabeza con fuerza, en sus ojos hay lágrimas contenidas, “una mezcla –como sustenta Alberto Manguel– de emociones que sería impertinente interpretar”. Que lejos está Tierra Adentro de todo eso. Aquí la pureza es la discreción, el valor humano de la hermandad celebrando armoniosamente el orgullo indígena.
Luz argentina
Argentina es tierra de talentosos fotógrafos: Daniel García, Pablo Lazanky, Marcelo Setton, Eduardo Longoni, Dani Yako, Daniel Merle y muchos otros profesionales de la mirada que, en el exilio obligado o ante el artero asesinato de José Luis Cabezas, no olvidaron jamás su compromiso de recordarnos nuestro Derecho a la alegría.
Imágen de los sin voz, pariente de todos nosotros, Patrick Liotta, nacido Estados Unidos (en 1968), pero que toda su infancia y juventud la pasó en Buenos Aires, nos obsequia en Tierra Adentro / In Land, documento visual de latitudes excepcionales, el natural contento de vivir que se gesta en las comunidades indígenas de la Patagonia.
Mensajero de la memoria
Hermanos de nuestros hermanos Zapatistas, indígenas igual de pobres y que también nada merecen, endurecen el rostro y lo bañan de luz, de río, de viento, para no perder la ternura del canto ni la ceniza que los vuelve eternos. Hermanos indígenas, como los Kiliwa y los Kumiai, los Mixtecos y otros hombres de este Sur y este Norte, hombres de espíritu sagrado, elevan su rostro de retorno, como luna nueva. Patrick Liotta, mensajero de la memoria, viene a nosotros con una cámara dilatada por el parto y un libro brillante que asemeja un ramo de fulgor y permanencia.
Tierra Adentro / In Land
Tierra Adentro / In Land (Cukierman Sán-
chez Editores, 2006), trajinar de una década, del fotógrafo Patrick Liotta, que ha trabajado profesionalmente y colaborado con Associated Press, e Times, Le Monde, La Nación, El Clarín, Luna Córnea, Caras, Traveler, First, Vogue, Marie Claire, recoge 84 imágenes en blanco y negro, con introducción de José Luis Castiñeira de Dios y un escrito dedicado al autor por Ernesto Sabato, dando muestra testimonial del universo indígena austral, resaltando que las ventas generadas, en una campaña solidaria con Green Peace: “Este no es un libro, es un ladrillo”, serán donadas a los pueblos originarios de Argentina. raelart@hotmail.com
Fotos: Patrick Liotta.
en las estepas, observando silencioso jugar a sus nietos con trenes de piedras... ¿Qué ve en el tiempo de la memoria esa mirada de inteligente vigilia? ¿Estará, “Lonco”, sentado donde sentado está, con su siempregorra, recordándonos que el amor es más fuerte que la muerte?
HIJA NATURAL DE JACK KEROUAC y nieta furtiva de Sinclar Lewis, la road novel contemporánea sigue teniendo vigencia y seduciendo lectores con sed aventurera. Claro, yendo más allá podríamos decir que toda narrativa es esencialmente un viaje y que si de aventuras por caminos inexplorados se trata, podemos concluir que Don Quijote se adelantó tres siglos y medio a On the road. Federico Campbell dio la bienvenida al nuevo milenio con Transpeninsular. Su personaje no se parece a Dean Moriarty pero acaso la historia pueda ser encuadrada dentro de la cofradía de relatos camineros en donde tras el hartazgo por una vida as�xiante y monótona surge el deseo de perderse en la carretera. El viaje a la deriva, la voluntad de no desandar los propios pasos, la intuición del no retorno. En Transpeninsular hay un jeep y un desierto, pero en cualquier caso la novela no me parece una hija natural de Kerouac. La ubre literaria de la que amamanta es más profunda, más oscura y se llama El corazón de las tinieblas. Si Transpeninsular tiene un padrino literario ese es Joseph Conrad. Cierto, no hay en las profundidades peninsulares un capitán Kurtz, pero sí el viaje interior de un personaje prófugo de sí mismo. La road novel de Campbell funge como un relato espejo donde el yo narrador y Fernando Jordán acaban por confundirse en uno mismo pese a las más de cuatro décadas que separan a sus respectivos periplos. El espejo arroja la imagen invertida del yo narrador en la década de los noventa realizando de sur a norte la ruta inversa a la seguida por Fernando Jordán 40 años antes. Pero el espejo no se limita a los personajes. Hay también un espejo peninsular entre terras incógnitas. Baja California se re�eja en Sicilia y las penínsulas se funden en su condición de últimos con�nes de sus respectivos países, jirones mostrencos de una geografía hostil. El narrador de Transpeninsular pretende sumergirse en la península bajacaliforniana como quien explora la terra incógnita, ese espacio que aparece blanco e ignoto en las cartas de los navegantes, habitado por el misterio y la incertidumbre. Alguna
Foto: Cortesía
Foto: Cortesía
Por Daniel Salinas Basave
vez, en el imaginario europeo, California fue una isla habitada por gigantas. La California mítica, la que ni siquiera había sido aún contemplada por ojos europeos, surgió primero en la fantasía, narrada por Garci Ordoñez de Montalvo en Las sergas de Esplandián como “una isla a un costado del paraíso terrenal, toda poblada de mujeres, sin varón ninguno”. Periodista crepuscular, navegante en la línea de sombra de la vida, el yo narrador de la novela busca en la arena bajacaliforniana las huellas dejadas por su colega Fernando Jordán cuatro décadas antes. La misma ruta seguida siglos atrás por el padre Eusebio Kino o el Almirante Atondo. El propósito del viaje es un guión cinematográ�co, pero en realidad lo que el narrador busca es salir a la super�cie luego de tres décadas inmerso en el submarino de la información “como el espectador de una misma película en la que entraban y salían los mismos protagonistas y se repetían, con algunas variantes super�ciales, idénticas historias”. Cuando cierra con llave la puerta de su departamento capitalino en Insurgentes Sur, el periodista intuye que lo hace para siempre. Lo animaba la idea la idea de no volver a leer un periódico durante el resto de la vida. danibasave@hotmail.com
4
DOMINGO 7 de junio de 2015
Foto: Lorena Alcaráz M.
SUITE S U ITE SINFÓNICA S IN F Ó N IC A (2012)
Reflexión, historia y proceso sobre una obra musical; más que un análisis de la misma, repaso de un inmenso placer... Por Eduardo Diazmuñoz
E
n diciembre del 2009 fui invitado por el guionista-director-productor Miguel Rico Tavera a componer la música para su largometraje Guerreros de corazón, programado para empezar a rodarse al siguiente año. Esto sucedió después de nuestra colaboración en su �lm previo, Padre Pro (2007). Al término de la lectura del guión le presenté lo que concebí como el tema principal y quedó complacido. Hubo varios cambios y ajustes en el guión de su parte, como es natural, incluyendo el título que cambió por El triunfo del espíritu, y, posteriormente, cuando yo había visto algunos de los rushes y había �nalizado la composición de toda la música, al estar grabando el sound track, pretrack
cisamente en la Sala Nezahualcóyotl, en agosto del 2010, el título del �lm quedó con el que fue exhibido: “Espíritu de triunfo”. Como suele suceder en producciones cinematográ�cas, siguieron muchos cambios y ajustes, incluso una vez que la música estaba grabada y que con el editor, Carlos Aguilar, había dejado la sincronía de imagen y música lista. En el mundo del cine es el director y el productor quienes siempre tienen la última palabra, y como varios segmentos musicales quedaron eliminados y otros más cambiados de escena para los cuales compuse especí�camente, re�exioné que como había compuesto mucha música, y a mi parecer buena en su mayor parte, sería una pena que quedara “enlatada”. Así, decidí que sería muy saludable para mí embarcarme en la composición de una Suite sinfónica que pudiera tener vida más allá de la película, es decir, en la sala de concierto, y dándole una estructura de Suite con el �n de que se
pudiesen interpretar movimientos aislados o la Suite en su totalidad. Debo aclarar que de mi plan inicial de diez movimientos, solo terminé 6 en el 2012, que son los que escucharemos hoy. Ciertamente la Suite adquirió proporciones que no imaginé, debido, sobre todo, a que en el proceso de composición tuve la necesidad de escribir nueva música para darle mayor �uidez en cuanto a la estructura de cada movimiento. En cada movimiento incluyo dos o más temas utilizados en la música original del �lm con sus respectivos “nuevos” desarrollos, transiciones, puentes y como ya dije, nuevas ideas. Estos 6 movimientos los compuse entre marzo y julio del 2012, aprovechando que tomé un semestre sabático de mis actividades en la Dirección de Ópera y del Ensamble de Música Nueva de la Universidad de Illinois, quien me apoyó parcialmente de manera �nanciera para llevar a cabo el proyecto. Pude darme tiempo para realizar la mayor parte del plan inicial –aunque
5
DOMINGO 7 de junio de 2015
eduardodiazmunoz@icloud.com
ECONOMÍA CULTURAL: DOMINIOS DIAZMUÑOZ: DIRIGE, COMPONE Y ESCRIBE Por Eduardo Cruz Vázquez
POR MÁS DE TRES décadas, he tenido el privilegio de seguir la trayectoria de mi tocayo Diazmuñoz. Largo tiempo en el que he degustado su prosa. Dentro de la diversidad de escritos, los correos electrónicos ocupan un lugar especial. Ambos creemos que el género epistolar nos convoca con todo su rigor. Por eso numerosas entregas son relatos cuyo poderío lírico algún día probaremos en la imprenta. El amigo que ahora se la pasa entre el Programa de Ópera de la Universidad de Ilinois, en Champaing, y la Orquesta del Conservatorio de Sidney, en Australia, amén de sus distintos compromisos en otros lugares, demos ahora leer, me dice: nos obsequia el texto que “Gracias tocayito, la verdad preparó para la Orquesta me haces sentir muy bien. Filarmónica de la UNAM. Me cuesta un gran esfuerEl sábado 13 y zo, la verdad. Hago el domingo 14 varios borradores de junio, estrena “El sábado 13 antes de animarsu Suite Sinfóni- y el domingo me a enviar lo que ca Los inesperaescribo. Creo que 14 de junio, por los años y a dos caminos del espíritu. fuerza de práctica estrena Más de una por tantos años en su Suite vez le he dicho Illinois, en donde a Diazmuñoz Sinfónica Los escribía las bienque no tarde en venidas a cada escribir un libro inesperados producción de (son bastantes ópera, y ahora con caminos del los directores lo de la Misa de espíritu” de orquesta Bernstein, me han mexicanos que dicho que escribo nos deben el mejor que muchos relato de su travesía, tan- gringos y australianos en into como los diplomáticos). glés… ¡Jajaja!”. Sin duda, en ese escenario En YouTube puede enconEduardo posee grandes do- trar numerosas muestras del tes literarias, que sumadas talento de Eduardo Diazmua la alta calidad de su o�cio ñoz. Por razones afectivas, musical, dan como resultado se me pone la piel chinita al una narrativa �uida y me- escuchar “El vuelo del águimorable, comunicadora de la”, la gran pieza de nuestro la apasionante trama entre amigo Daniel Catán, que el director de orquesta y el partió hace cuatro años. compositor. Al elogiarlo por lo que poasesoresencultura@yahoo.com.mx
Foto: Lorena Alcaráz M.
Vidas excitantes
El título de la Suite responde fundamentalmente a una necesidad de poner en palabras algo que sinteticé en el discurso musical de cada uno de los movimientos, con base en las diversas situaciones del �lm pero, más que nada, en mi estado anímico al componerlos, más que ofrecer al oyente una descripción casi programática de la obra. Por ello los títulos de cada movimiento varían entre “tradicionales” y una especie de guía de lo que tenía en mente. Finalmente creo que el título de la Suite –no de cada movimiento– es una redundancia, ya que nuestro espíritu siempre tomará caminos insospechados e inesperados, aunque tengamos un plan de vida. Este aspecto de lo impredecible es lo que hace que nuestras vidas sean más excitantes, y en cada movimiento traté de expresar esa inesperada voltereta de toda situación en donde nuestros instintos y nuestro espíritu deciden por nuestro ser consciente “qué hacer” en cuestión de un abrir y cerrar de ojos, sin perder el espíritu lúdico en ningún momento. (Aún con el título como guía y con el discurso musical más o menos predecible.) Música per se, es a lo que aspiré, con todo y las posibles y a veces relaciones extra-musicales citadas. El lenguaje musical es netamente tonal, aunque por momentos hay atisbos de bitonalidad y hasta de multi-tonalidad. Toda mi producción ha
estado basada siempre en un centro tonal aunque por momentos parezca desprenderme de él, siempre hay una relación –por distante que esta sea por momentos– a un centro de gravedad, por así llamarlo. Supongo que esta elección consciente simplemente se basa no sólo en mi educación musical occidental, sino quizá más profunda y genuinamente, en mi convicción de las funciones de los elementos musicales y �losó�cos primarios, en los que a la tensión sigue la distensión y viceversa, a un enunciado masculino sigue uno femenino e inclusive uno neutro y sus diversas secuencias. Un devenir perenne de constante movimiento dialéctico como la vida misma aunado a esa espiral eterna que conlleva en sus entrañas los altibajos naturales pero siempre, ineludiblemente, visto desde una perspectiva más amplia cada vez que pasamos por un sitio “antes visitado” y con base en un centro tonal sobre el que toda la estructura yace. El mágico e irremediable clímax y anticlímax es –naturalmente– parte ineludible de este devenir constante. Dicho de una manera más académica, las tres regiones fundamentales del aspecto armónico musical, deben
Foto: Cortesía
no todo– entre ese semestre sabático y mis invitaciones como director huésped, por lo que llevé a cabo revisiones y ajustes mínimos entre agosto y noviembre del mismo año llevando conmigo la partitura a todos los viajes que hice. Aunque mi idea inicial sigue latente para terminar los otros 4 movimientos, no he tenido el tiempo necesario para poder realizarla.
estar en constante �ujo para lograr precisamente el movimiento equilibrado: tónica, dominante y subdominante, además del evidente movimiento rítmico e invención melódica inherentes a cualquier obra musical, incluso dodecafónica ¡por inverosímil que parezca! Finalmente, la intención de toda obra es tocar las �bras internas de los escuchas. Las únicas relaciones extra-musicales que existen en la Suite, son aquellas en donde tuve la necesidad de ilustrar, completar, apoyar y hasta contradecir la escena en cuestión, pero por lo general intenté que la música tuviese esa cualidad etérea sin referencias programáticas o descriptivas aunque, como ya apunté, en el caso de música para un �lm, como para una ópera, un ballet, etc., hay ciertas asociaciones extra-musicales que son inevitables. En el caso de ésta Suite, creo haberlo logrado. Escribir textos sobre una obra musical NUNCA ha sido sencillo para mi y menos aún, si se trata de una obra mía, así que éste escrito puede ser tomado más bien como una historia del proceso, una re�exión “a posteriori”, más que como un análisis de la misma. Para �nalizar, sólo debo decir el gran honor e inmenso placer que me causa llevar a cabo el estreno mundial de estos 6 movimientos con la orquesta con la que “despegué” de manera decidida y continua en mi crecimiento como músico y director, la OFUNAM. Se dice fácil, pero es una relación profesional, personal y afectiva que inició hace ya 34 años en donde he sido testigo y actor privilegiado al haber compartido hacer buena música con varias generaciones de colegas que han colaborado con sus talentos, creatividad y entrega por y hacia ésta querida y entrañable institución orquestal en el panorama musical nacional.
6
DOMINGO 7 de junio de 2015
FOTO DE LA SEMANA:
CUENTO
IMAGEN NOCTURNA
EL TIEMPO Por Heberto J. Peterson L.
GABRIEL LÓPEZ LÓPEZ De profesión fotógrafo, reside en Villa Hidalgo, Jalisco. La Foto de la Semana es un reconocimiento que se otorga por el mayor número de votos, avalando el dominio del tema, en el sitio de Facebook Fotografía Diaria.
Foto: Cortesía
Foto: Gabriel López López
T
omé en mis manos un voluminoso álbum de fotografías con diferentes facetas de mi ser.. Me encontraba junto a la chimenea y coloqué el álbum sobre la mesa, frente al sillón, donde me senté para recorrer sus páginas y evocar los muchos los años que había dejado en el camino y que las fotos habían congelado para conservar imágenes de personas y lugares en el tiempo, contextualizados en un entorno que allí estaba presente. A un lado tenía una taza de chocolate y unas galletas de avena caseras preparadas por Antonia, que junto a mí veía el desfile de fotos. Me vi, niño, en brazos de mis padres, en la escuela, en fotos de grupo y jugando. Yo, de cuerpo menudo, amplia frente, ojos vivarachos, mirada fresca, tez tersa y blanca, orejas regulares y nariz grande, pantalones cortos, amplia cabellera y piernas flacas. Al fondo, cerros poco poblados, hoy repletos de casas habitación. Conforme avanzaba, las fotos delataban a un adolescente de cuerpo flaco, pelo alborotado, dentadura reluciente y poco jorobado. Al pasar otras páginas, encuentro a un joven bien peinado, con su copete y embarrado de brillantina, ya no con los brazos y cabeza inclinados hacia el frente sino derecho como cadete y delgado, bien vestido y mirada despejada. En otras, debidamente trajeado, para ir a trabajar o acudir a alguna fiesta acompañado de amigos. Al darle vuelta a otras páginas, la metamorfosis seguía su irreversible proceso, eran de años después. Con años de casado, lucía una tupida barba negra, las entradas en la frente habían crecido y el pelo cediendo terreno, ya portaba unos lentes de aumento y un bigote de regular tamaño, al igual que la barba bien recortados. Reunido con un grupo de amigos, todos portábamos unas largas patillas, algunos sacos de cuadros y
corbatas de grueso nudo y anchas. ¿Les recordarán la década de los 60, 70 y parte de los 80 del siglo pasado? Antonia, divertida, pasó varías páginas más de aquel álbum de los recuerdos… ¿Cronómetro del tiempo o testigo de los estragos? Avanzan incontenibles las páginas y, de pronto, me encuentro con otro yo pero que es el mismo yo, pero panzón, ya la hebilla del cinturón hacía un discreto arco para detener el pantalón, la calvicie más pronunciada, las orejas habían crecido, la papada había hecho su tardía aparición y había nevado en lo que quedaba de pelo y mi inseparable barba y bigotes. ¿Soy yo o son otros en el tiempo? Aquella tez tersa de la niñez y juventud hoy ya no están. Hoy la piel está llena de surcos, las arrugas me acompañan, tengo manchas en la cara y manos, no se diga los achaques que las fotos no delatan pero que yo conozco. Hay en ese recorrer algo que es permanente, que no cambia, que me hace ser quien soy, es mi yo que el tiempo adereza, condimenta, pero no cambia, los ingredientes son las vivencias, las experiencias vividas, las luces y las sombras, pero mi yo no cambia sólo se transforma en su atardecer sin perder su esencia; el tiempo pasa, mi yo es permanente y el álbum testigo mudo de ese caminar del yo en el tiempo, dejando páginas en blanco hasta que el ocaso llegue.
“Hay en ese recorrer algo que es permanente, que no cambia, que me hace ser quien soy, es mi yo que el tiempo adereza, condimenta, pero no cambia...”
petersonheberto@live.com
7
DOMINGO 7 de junio de 2015
LA CO N Q U I S T A D E L N U E VO MUNDO Y LA CONCIENCIA MODERNA
El continente vacío
Por J. Gabriel Ríos Cortés
Fotos: Cortesía
A
la historia del Continente Americano se le puede observar desde la suma de fragmentos envueltos en un misterio, de los doce primeros franciscanos que desembarcaron en Veracruz, en 1524. “Las ideas de Joaquín de Fiore renacieron con fuerza y alimentaron las esperanzas de muchos misioneros”, escribió Enrique Florescano en el libro Memoria mexicana. Ese abad y ermitaño calabrés confesó que leyendo las Escrituras Sagradas, había recibido una inspiración que le pareció revelar un signi�cado oculto, de gran y original valor profético. Extrajo de ahí una interpretación que concebía el desarrollo histórico, como un proceso dividido en tres etapas sucesivas y ascendentes. La primera era la del Padre o la Ley; la segunda, la del Hijo o el Evangelio, y la tercera, la del Espíritu. La sociedad colonial estuvo poderosamente in�uida por la tradición religiosa judeocristiana medieval, que fue el sustento de las concepciones que surgieron en América, sobre el sentido de la historia y el acontecer temporal. Aquí es donde se avizora la �gura de fray Bartolomé de las Casas, a quien Eduardo Subirats, en el libro El continente vacío, lo describe como humanista crítico de la violencia contra los indios, y por el otro, lo concibe como un maestro de la teología teocrática del medievo. Roger Bartra asegura que el dominico realmente llegó a elaborar un verdadero tratado de demonología, en el que dejó patente su admiración por el célebre manual para la persecución de brujas, que hizo estragos durante dos siglos –1500-1700– en Europa. A Enrique Florescano le “contaron” que los indígenas concebían el tiempo en forma cíclica, de manera que traducir esa percepción a la concepción lineal y progresiva
europea, era una petición imposible de satisfacer. La remoción gigantesca de la población es uno de los desarraigos sociales y culturales más violentos de que se tenga memoria en la historia mexicana. De tal forma que el disimulo, fue una forma de dar a entender que estaban de acuerdo con lo impuesto, pero en realidad seguían cultivando lo propio. Por otro lado, se de buena fuente que Eduardo Subirats, representó hace muchos años, allá en España, al primer jefe político rebelde. Envuelto en José María Morelos, quién iba a pensar que muy pronto se convertiría en un escritor quijotesco, detractor de la Europa cosmopolita. Como el posmoderno hombre araña, lanza sus hilos pegajosos en El continente vacío, donde se destaca el problema sangriento: confrontación de dos mundos culturales antagónicos, el americano y el europeo. Entre la Virgen de Guadalupe y fray Bartolomé de las Casas, paseó Subirats hace veinte años por san Juan Chamula, con tristeza, al saber que
“La trascendencia del dominico radica en la idea de que los indios americanos eran nobles para unos y salvajes para otros” la sublevación más enternecedora del siglo XX, reclamó la presencia del Obispo, de la Iglesia Católica y del Estado mexicano. El problema de Bartolomé de las Casas, apunta Subirats, es que partió de una consideración tomista; hace referencia a la luz natural de Dios, como perfecto conocimiento del hombre. Las idolatrías, entonces, no son más que esta religiosidad desviada. Un segundo tropezón reside precisamente
en las consecuencias de ese desmembramiento: una pandilla de pequeños demonios que usurpan para siempre los dones ofrecidos por los dioses a los hombres. La trascendencia del dominico radica en la idea de que los indios americanos eran nobles para unos y salvajes para otros. El pionero de la modernidad es, por lo tanto, el paladín de un concepto del alma y un defensor del ideal teocrático de la comunidad cristiana. Américo Castro sí coincide con Subirats; el �lólogo español emparenta a Teresa de Ávila con Bartolomé de las Casas, en cuanto a su esquema de refracción de la sociedad por su agresividad y magni�cación espléndida de su ser íntimo, protegido e inspirado por Dios. Fray Bartolomé batalla, respaldado e iluminado por la Divina Providencia, con el �n de mantener enhiesta la �gura que de sí mismo se ha formado y lo que necesitaba era subrayarlo en un desquiciado medio social. En pocas palabras, lo que quería era un proceso efectivo de con-
versión, sujeción y control de las conciencias, bajo el sistema sacramental y los poderes constituidos por él. Esa y no otra fue la lógica de colonización que con Vasco de Quiroga llega al delirio, la de concebir una comunidad indígena tan moralmente perfecta como la de las primitivas sectas cristianas. No todo en El continente vacío es crítica al racionalismo moderno. El ensayista también se ocupa de la armonía del nuevo mundo. Nos introduce en el análisis del discurso del Inca Garcilaso de la Vega, ante la masacre de Cajamarca, un hito en la resistencia de América Latina. Además de un problema racional de crítica �lológica, análisis y acción comunicativa, el estilo de la contemporánea utopía del sociólogo Jürgen Habermas. En la historia general del Perú, Garcilaso planteó la reconstrucción literaria de sus tiempos y espacios reales que habiendo sido destruidos, poseían más realidad que las promesas cristianas. En sus Comentarios reales, Garcilaso hace una crítica a la violencia colonizadora, a la dialéctica de destrucción y conversión. Su proyecto se plasmó en dos tradiciones: la primera era política y la halló en el propio pasado inca; la otra era �losó�ca y tenía que ver con las enseñanzas neoplatónicas de Eros, como principio organizador del mundo, en un sentido a la vez, cosmogónico y social. El político, albergaba la voluntad de una realidad mejor, pero encerraba al mismo tiempo, el secreto de la integración de un poder colonial bajo la continuidad histórica con el poder de otro imperio, el de los incas. Subirats destaca el abismo existente, entre la obra de Garcilaso y fray Bartolomé: “Mientras Garcilaso trató de ganar espacio para la negociación de palabras, forma de vida, leyes y costumbres, Bartolomé de las Casas, en su Apologética, legitima la capacidad plena del indígena, para recibir el Evangelio. gabrielrioscortes@hotmail.com
8
DOMINGO 7 de junio de 2015
DE PALABRAS Y PALABRAS
NI ÉL SABÍA NADA DE ELLA NI ELLA LE CONOCÍA A ÉL Por Kepa Murua
DE PLEONASMOS Y REDUNDANCIAS
aminaba de noche sin paraC guas. Le gustaba que la lluvia le diera en la cara mientras pensa-
AQUÍ TENEMOS ALGUNOS ejemplos de pleonasmos, esa �gura de sintaxis tan vilipendiada e incomprendida. El pleonasmo suele confundirse ha repetido nada. con la redundancia pues la diferencia Error involuntario. No hay errores es sutil y subjetiva. Ambos términos voluntarios. se re�eren a la repetición innecesaria El día sábado. Obviamente, sábado de términos; pero mientras que la re- es un día. dundancia suele tener connotaciones Caries dental. ¿Dónde más se puede negativas y se considera un vicio de tener caries? expresión, el pleonasmo es una �gura Beber líquidos. Beber: ‘ingerir un estilística aceptada porque se utiliza líquido’. como recurso para dar más fuerza Hijo primogénito. Primogénio espontaneidad a la expresión. En to: ‘el hijo que nace primero’. relación con este tema, hay entre Lapso de tiempo. Lapso: ‘tiempo enlos usuarios del lenguaje bastante tre dos límites’. desconcierto. Algunas personas evi- Curiosidades del lenguaje tan cuidadosamente decir subí para Ser una bicoca. De la población itaarriba, bajé para abajo, salí para afue- liana Bicocca, donde el emperador ra, entre dentro, verlo Carlos V libró una bacon los propios ojos, talla contra Francisco “Subí para frases que, en efecto, I de Francia en 1522. arriba, bajé llevan una carga de La victoria fue tan fácil redundancia, pero que para abajo, salí para los españoles que viene atenuada por la palabra bicoca pasó para afuera, la necesidad de dotar a al diccionario como sientre dentro, nónimo de algo de fácil nuestra expresión de viveza, espontaneidad, obtención y de poco vaverlo con los dinamismo, etc. lor. Por favor, el Rolex de propios ojo” La redundancia, en oro de Manlio Fabio es cambio, es el uso inuna bicoca comparado necesario de una o más palabras que con el de Romero Deschamps. se añaden a una frase con la idea de El latín del día hacerla más clara, pero que no apor- Pecunia non olet. Durante el mantan expresividad, ni vigor, ni añaden dato del emperador Vespasiano nada nuevo al signi�cado. Veamos al- (69-79 d.C.) se estableció en Roma gunas redundancias que no aportan un gravamen sobre los orines, los viveza al idioma sino que son meras cuales, debido al amoniaco, eran repeticiones, algunas prácticamen- utilizados por artesanos curtidores te nos hacen sonreir: El auto negro en sus manufacturas. Tan “olorosa” oscuro conducido por una señora de peculiaridad provocó la censura sexo femenino, oríllese a la orilla por del hijo del emperador, Tito, quien favor. Un policía del cuerpo policial criticó que se lucrara con las letride la Ciudad mexicana de México nas; Vespasiano, ofreciéndole unas hablando de forma concretamente monedas para comprobar su olor, concreta. ciertamente inexistente, pronunció Años de edad. Una de las acepciones la frase “Pecunia non olet”: el dinero de año es ‘edad, tiempo vivido’. es dinero, con independencia de cuál Persona humana. Una persona es un sea su origen. ‘individuo de la especie humana’. Volver a repetir. En ocasiones no se atena2221@hotmail.com
ba en sus cosas a una hora en que los demás dormían. Él tampoco lo hacía todos los días en la misma cama y cuando descansaba en la otra casa, en medio de la ciudad, todo le quedaba más cerca. Todo le quedaba más cerca. La lluvia mojaba su cara cuando ella apareció en el fondo del parque. Se habían mirado tantas veces, se habían cruzado tantas veces, que él pudo reconocer el cambio de su cara e inevitablemente imaginar el de su cuer- como nunca antes lo hizo. po. La recordaba con las facciones Se cruzaron, se miraron con el disidelgadas, flaca como un palo, con mulo necesario que esconde cierta una melena osfamiliaridad cura por detrás “La lluvia mojaba en el encuende su espalda, tro cotidiano. su cara cuando pero ahora era Para él eran otra mujer la ella apareció en el las señales del que se cruza- fondo del parque” destino, las del ba a esas horas azar. Para ella, donde los deera verle para más dormían. Su cara era afila- saber que comenzaba el día. Sin da, el pelo corto, los ojos los lle- embargo, y aunque pudieran imavaba pintados de rímel negro. Con ginarse algunas cosas, ni uno ni un toque ligero de maquillaje cu- otro sabían nada de sus respectibría el rostro. Había cambiado y él vas vidas. Ni él sabía nada de ella reconocía en la oscuridad su belle- ni ella le conocía a él. za que ahora no ocultaba los ojos oscuros. Y ella aguantaba la mirada *Del libro, Un poco de paz.
Foto: Cortesía
–¡Se quema la casa! ¡Sube arriba y ve que no haya nadie en la azotea! –¡Con mis propios ojos vi que no había nadie! –¡A mí no me cuentes, ve ahora mismo!
Foto: Cortesía
Por Magdalena Calderón
NUMERALIA 14 fotógrafos(as) mexicanos reconocidos internacionalmente y que tú tienes que conocer:
1.Ana Hop. 2.Napoleón Habeica. 3.Jaime Martínez. 4.Giovanni Cervantes. 5.Mariela Sancari. 6.Francisco Mata Rosas. 7.José Luis Cuevas. 8.Cecy Young. 9.Mariana García. 10.Eunice Adorno. 11.Luis Arturo Aguirre. 12.Ruth Prieto Arenas. 13.Graciela Iturbide. 14.Toni Francois.