DOMINGO 27 de septiembre de 2015 / NĂşm. 234
Ensenada as a
Birthplace of Mexican Democracy A Political History of Baja California Michael James Winkelman, Ph. D.
Foto: Portada Ensenada as a Birthplace of Mexican Democracy / Fondo: Braulio Maldonado S.
Editor: Rael Salvador l DiseĂąo: Arturo Corpus l raelart@hotmail.com / palabra@elvigia.net
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DOMINGO 27 de septiembre de 2015
DE PALABRAS Y PALABRAS
GATUPERIO
“Televisa y TV Azteca han vivido en el error y el problema es que nos han contaminado” mejor, dirigir: El capitán dirige el barco hacia el puerto. Todos, homosexuales y lesbianas, deben aprovechar las leyes que los amparan. ¿Es correcta esta expresión? Por supuesto que no, la palabra homosexual incluye a lesbiana. ¿Y ésta?: Anoche cuando llegue a casa estabas toda dormida. No se puede estar un poco dormido, como no se puede estar un poco embarazada. Curiosidades del lenguaje. Pilón. Dar el pilón. Nos dice don José G. Moreno de Alba en su imprescindible libro Minucias del lenguaje (FCE. México. 2000. Pp. 345.): “Lo que el comerciante daba al marchante, como una especie de premio por haber hecho con él su compra (…) este obsequio solía consistir en un trozo de azúcar hecho en pilón (de forma cónica) y se daba generalmente a los niños (…) todavía hace algunos años solía uno encontrarse con vendedores que, después de servida la mercancía, agregaban el pilón, es decir que regalaban al cliente un poco más de lo que había pagado”. El latín del día. Vivit sub pectore vulnus. Vive bajo el pecho la herida. (Virgilio, Eneida, IV, 67). Huellas indelebles que dejan ciertas afrentas, indignidades o agravios en nuestro ánimo. “Los mexicanos jamás olvidaremos la tragedia de los bebés de Hermosillo, la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, la injusta muerte de campesinos en Aguas Blancas, vivit sub pectore vulnus”. Vale.
Director General Santiago Garín Walther Director Editorial Enhoc Santoyo Cid
que no ven. 11. Todo cabe en un jarrito, si aumentas su capacidad de almacenamiento. 12. El que nace barrigón, aunque le hagan liposucción. 13. Cuates son los tanates y no se hablan, ni siquiera “chatean”. 14. Crea fama y tendrás muchos like. 15. El comal no le dijo nada a la olla, le mandó un whatsapp. elsopordelbuitre@hotmail.com
atena2221@hotmail.com
Foto: Cortesía
BIEN, HOY INICIAREMOS nuestro viaje por las impropiedades en el lenguaje con una palabra que utilizamos definitivamente de manera errónea. El vocablo recio. Solemos emplearlo con la connotación de rápido y, según los diccionarios, su significado es el siguiente: Que es vigoroso, grueso o robusto, de complexión fuerte. De manera que no es acertado decir: Vas muy recio, baja la velocidad. ¿Es pertinente decir más correcto? Definitivamente no. El adverbio más únicamente se emplea ante adjetivos que se pueden graduar (más alto, más fuerte, más grave, etcétera); pero no ante adjetivos como correcto, inmortal, fundamental, que no son graduables. ¿Noticiario o noticiero? Veamos: el sufijo ario suele usarse para formar colectivos, como en vocabulario, ideario (conjunto de vocablos, conjunto de ideas). La palabra noticiario, según el DRAE, significa programa de radio, cine o televisión en que se dan, generalmente ilustradas, noticias de actualidad, o sea, un conjunto de noticias. Por su parte, el sufijo -ero(a) da lugar a sustantivos que implican profesión u ocupación (ingeniero, torero, enfermero). La voz noticiero, según el DRAE, pertenece a este último tipo, es un vocablo que designa a la persona que da noticias como oficio. En México parece ser que se prefiere el uso de noticiero para designar un programa de radio o televisión en que se transmiten noticias, lo que de conformidad con el DRAE debería denominarse noticiario. Televisa y TV Azteca han vivido en el error y el problema es que nos han contaminado. Últimamente se escucha con frecuencia el verbo direccionar, permítanme decir a mis estimados vándalos del lenguaje que ese término no aparece en ningún diccionario. Utilicemos,
1. El miedo no anda en burro, navega a una velocidad de veinte gigabits. 2. Nadie sabe lo que tiene, hasta que te cae una auditoria fiscal. 3. El que con niños se acuesta, lo investigan por pederasta. 4. Al que madruga, le tocó el turno matutino. 5. El dinero no da la felicidad, la financia en cómodas mensualidades. 6. El perro es el mejor amigo del hombre, ni te critica, ni te traiciona. 7. No hay mujeres feas, son fallas del cirujano o del Photoshop. 8. Dime con quién andas y lo “facebuqueo”. 9. Si las paredes hablaran, es que tienen bocinas integradas. 10. En tierra de ciegos, ojos
Foto: Cortesía
Por Magdalena Calderón
No. 234/ 27 de septiembre / 2015
Por Gerardo Sánchez G.
Foto: Cortesía
IMPRECISIONES O IMPROPIEDADES EN EL LENGUAJE IV
Suplemento Cultural de
REFRANERO REMASTERIZADO
OTRO UNIVERSO Por Andrea Torres Quizá en otro tiempo, en otra vida. Sera, tal vez, en otro espacio o a escondidas. No sé cuándo pasará, será algún día. En algún momento, cuando mi alma no ocupe este cuerpo, cuando mis sueños vuelen más cerca de tus sueños y mi mente logre entender que, a veces, nacemos para distintos momentos. Quizá entonces podría amarte, como hoy no puedo. Hay amores que se equivocan de cuerpo, que se vuelven inciertos,
a veces cansados. Amores que parecen burdos, torpes y, hasta cierto punto, indeseables. Será, a lo mejor, en distinto Universo, cuando otro big bang no forme la Tierra y diseñe otra cosa parecida donde las almas no envejezcan, ni tengan rostro ni sexo. Habrá otro tiempo para narrarte cuentos, para contarte historias y escuchar tus poemas enredada en tus piernas a media luz, diferente momento en donde mi único amor podrás ser tú. andrearodrigueztorres@ hotmail.com @soyandreatorres Facebook.com/soyandreatorres
Gerente Administrativo Alfredo Tapia Burgoin Editor Rael Salvador Críticos / Colaboradores Héctor García Mejía, Marcela Danemann, Ruth Gámez, Arnulfo Estrada, Federico Campbell (†), Olga Aragón, Jorge L. Osiris Fernández, Gerardo Sánchez, Montserrat Buendía, Sergio Gómez Montero, Elia Cárdenas, Jesús López Gorosave, Paúl Nazar, Renata Sández Oseguera, Lauro Acevedo, Heberto J. Peterson L., Iliana Hernández P., María Eugenia Bonifaz de Novelo, Kepa Murua, Ana M. Mora, Herandy Rojas, Alina I. Gallardo, Ramiro Padilla, Daniel Salinas, Óscar Ángeles Reyes, Gerardo Ortega, Deÿ López, Aldo Calderoni Etcheverri, Elba Jordán S., Gabriel Ríos C., Diana Venegas, Fernando Macillas T., Jaime E. Delfín V., Manuel Quintero, Martín Caparrós, Eduardo Cruz Vázquez, Jorge Valenzuela, Miguel Lozano, Jhonnatan Curiel, Gustavo Dessal, Óscar Villarino Ruiz, Alberto Manguel, Carmen Gaitán, Myriam Moscona, Martín Solares, Daniel Iván Arellano G., Carlos Patiño, Joatam De Basabe, Jorge Calderón, Leobardo Sarabia Quiroz, Magdalena Calderón, Enrique A. Velasco Santana, Guadalupe Beatriz Aldaco, David Castillo, Gerardo Navarro (Nemónico), Andrea Torres y Natalia Rivera Lugo. Corresponsal en Francia Cony Singüenza Corresponsal en Italia Ferdinando Scianna Corresponsal en Chile Ramón Ángel Acevedo, “Rakar” Corresponsal en Argentina Patrick Liotta Fotografía Enrique Botello Correo electrónico raelart@hotmail.com palabra@elvigia.net Teléfonos para publicidad 120.55.55, ext. 1023 Ensenada, B.C. México.
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DOMINGO NGO 27 de septiembre de 2015
LA CIUDAD AUSENTE
Por Daniel Salinas Basave
ACEPTAR EL RETO de sumergirse en la obra de Ricardo Piglia requiere estar preparado para descifrar claves, armar rompecabezas e ir corriendo tras personajes cuya primera impresión en el lector siempre es engañosa. Más aún, los personajes de Piglia parecen ocultar identidades o motivaciones que arrastran consigo a grandes mitos de la literatura argentina. Los fantasmas de Roberto Arlt y Macedonio Fernández parecen omnipresentes en la obra de Piglia. También Borges y Sarmiento. “La historia argentina es el monólogo alucinado, interminable, del sargento Cabral en el momento de su muerte, transcrito por Roberto Arlt”, ha dicho el propio Piglia. Para hablar de La ciudad ausente sólo se me ocurre decir que sería como tratar de explicar la convergencia de varias dimensiones o realidades acaso invisibles entre sí en un mismo espacio. La propuesta de La ciudad ausente es una eterna clave, una transitada avenida con varios sentidos. Ahí está en todo momento el fantasma de Macedonio Fernández, pero también la evocación del Martín Fierro. Una trama que parte de lo detectivesco a la fantasía, aunque hay quien afirma que La ciudad ausente no es más que una gran novela política. Su personaje principal, Junior, un extraño anglófilo que se convierte en un reportero policíaco con la rara habilidad de narrar los hechos antes de que sucedan, debe investigar la historia de una máquina transformadora que yace oculta en un museo. A partir de ese momento, Junior oscila entre contratantes ritmos de habla y tiempo, “una galería inaudita de voces simultáneamente traidoras y fieles a la literatura argentina”. Hay quien dice que la arquitectura de La
ciudad ausente de Piglia, se parece mucho a la del Dublín que recorre Bloom en Ulises. ¿El James Joyce de la pampa? Aquí la comparación no parece tan odiosa. Pero para entender a La ciudad ausente, tal vez sea necesario conocer a su hermana mayor, Respiración artificial y asimilar la evolución narrativa de Ricardo Piglia. Este narrador es considerado por algunos como el mayor escritor argentino vivo, nació en Adrogué, provincia de Buenos Aires en 1941. En 1967 debutó con su primer libro de relatos, La invasión, premiado por Casa de las Américas. En 1975 publicó Nombre falso falso, un libro de relatos que logró las primeras traducciones del autor al francés y al portugués. Pero fue en 1980 cuando puso punto final de la que para muchos críticos es la piedra angular de su obra y el non plus ultra de la literatura argentina contemporánea: Respiración artificial. Una encuesta entre escritores y críticos rioplatenses, ubicó a Respiración artificial entre las diez mejores novelas argentinas del siglo XX. Apostando por la figura del detective en el Tío Marcelo, Piglia investiga los documentos de un polémico personaje que es recordado como héroe pro del que pesa la sospecha de ser en realidad un traidor. Respiración artificial fue el antes y después de Ricardo Piglia. El problema fue que la sombra de esta gran novela se posó sobre el narrador y lo mantuvo 15 largos años en la agrafía. Hasta que apareció La ciudad ausente, una novela que es un innegable retoño de Respiración artificial. Ahí surge de nuevo el personaje heterónimo Emilio Renzi (el nombre completo del autor es Ricardo Emilio Piglia Renzi) y las voces vuelven a fluir patinando el habla entre lo gauchesco y lo porteño, flotando sobre un Buenos Aires fantasmal, incierto e irremediablemente mutante. danibasave@hotmail.com
SECRETARÍA DE CULTURA: LA NUEVA ESTRUCTURA III Por Eduardo Cruz Vázquez
COMO PARTE DE LA PROPUESTA de una reforma cultural, he abordado la necesidad de reconfigurar lo que hoy conocemos como sector cultural. Hasta ahora, sin existir formalmente, su mejor grado de estructuración es a través de la Cuenta Satélite de la Cultura de México, que inició el INEGI en enero de 2014 (ciclo 2008-2012). Recordemos que de los 20 sectores que existen en el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN), 9 tienen que ver con cultura. Si bien entiendo que modificar el SCIAN es poco atractivo –un profundo, caro y espinoso trabajo amén de sus implicaciones con los sistemas de los Estados Unidos y Canadá– al menos por razones funcionales (para casos como la Cuenta Satélite) debería adoptarse la comprensión del sector cultural de manera diferente. Lo que propongo es crear como tal el sector y dividirlo en tres subsectores: el subsector del Estado, el subsector de las mipymes y grandes empresas culturales y el subsector que agrupe las actividades de las instituciones de educación superior, de las instituciones sin fines de lucro y de los organismos de cooperación-coproducción internacional. A lo largo de las siguientes entregas brindaremos algunos elementos para ilustrar el alcance de esta propuesta. Comencemos por el subsector de Estado. Como sabemos, la mayor parte de la gestión pública en cultura se concentra en el subsector de Cultura y Arte de la SEP, el cual se pretende transformar en Secretaría de Cultura (SEC). Desde las características de la Administración Pública Federal, esto significará crear un sector y por lo mismo el futuro despacho del Poder Ejecutivo tendrá que contar con subsectores. Sin embargo, para efectos de un sistema de clasificación, de su abordaje desde el Sistema de Cuentas Nacionales, tal secretaría (entre otras dependencias) corresponde al subsector de Estado. También es importante señalar que al nacer la SEC, deberán crearse varias subsecretarías, oficinas como la del Oficial Mayor y las delegaciones federales, además de la agrupación de instancias descentralizadas, desconcentradas y de empresas paraestatales. Desde mi elaboración, serían al menos tres subsecretarías. Dependerá del alcance del cambio su pertinencia y su contenido. El subsector de Estado se constituye por un conjunto de dependencias y organismos, cuyo financiamiento moviliza la economía cultural. Por ello, un verdadero sentido reformador del gobierno, debe considerar al menos lo que a continuación describo. Comencemos por el FONCA: en la futura SEC el fondo debe concentrar, además de los apoyos a la creación y a la gestión cultural llamada
Foto: Cortesía
ALEATORIEDADES
ECONOMÍA CULTURAL: DOMINIOS
“independiente”, los que se refieren a la labor asistencial, de apoyo al tercer sector (aquí vendrían los célebres “etiquetados” del Congreso) y a la incubación y financiamiento de micro, pequeñas y medianas empresas culturales, mediante una acción conjunta con la Secretaría de Economía, el Instituto Nacional de Emprendedor (INADEM), la banca de desarrollo nacional e internacional, la banca privada, los fondos de inversión y, destacadamente, con los crowdfunding. Esto supone que el FONCA impulse una articulación renovada de la responsabilidad social empresarial más allá del voluntarismo y la filantropía. Ello nos remite a la urgencia de un nuevo marco fiscal para los donativos y para el fomento a la inversión. Por igual señala que el FONCA retome parte vital de su constitución original: la de ser el medio y la mecha para generar, justamente, la inversión. Por otra parte, aunque “tocarlo” implique algún lagrimeo, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) debe al fin desprenderse de la educación artística y concentrarla en el Centro Nacional de las Artes, que fue creado con ese propósito y que buscaba configurar la Universidad de las Artes. En lo concerniente a la preservación del patrimonio que le corresponde, debe trasladarse al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), bajo medidas transversales y transitorias para dicho propósito. Un nuevo INBAL (bien podría cambiar su denominación) debe refundar sus museos y grupos artísticos para otorgarles viabilidad social y económica a través de convertirlos en unidades económicas; así como debe asumir lo que le es intrínseco a la promoción: el Festival Internacional Cervantino, la Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil, la Coordinación del Sistema Nacional de Fomento Musical, el Centro de la Imagen, el Centro Cultural Helénico, la Ciudad de los Libros y la reinstalada oficina de Animación Cultural. ¿Esto suena a una subsecretaría? Seguiremos. asesoresencultura@yahoo.com.mx
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DOMINGO 27 de septiembre de 2015
A PROPÓSITO DEL LIBRO ENSENADA AS BIRTHPLACE OF MEXICAN DEMOCRACY
Desaguisado que se origina porque el antropólogo de la Universidad del Estado de Arizona, Michael James Winkelman, “tradujo mal –nos dice el reseñista– los libros que leyó en español para escribir el suyo en inglés” Por Alfonso García Quiñones
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NSENADA as Birthplace of Mexican Democracy es el título de un libro que acaba de publicar –en inglés– su autor, el antropólogo de la Universidad del Estado de Arizona, Michael James Winkelman. Traducido al español, el título viene a ser “Ensenada, cuna de la democracia mexicana”. En la contraportada dice que, con anterioridad, Winkelman publicó los resultados de una investigación que hizo en Ensenada sobre “Curanderismo, herbolaria y espiritismo”. Este libro hace un recorrido histórico de nuestra región a partir de la etapa indígena y un análisis político de los últimos 140 años. La tesis del libro tiene dos postulados: Que actualmente los mexicanos vivimos en un régimen de democracia plena, en el que hay alternancia, separación de poderes, en el que los presi-
dentes municipales y los gobernadores intervienen en las decisiones del gobierno federal, la mayoría de la población participa en la política, y los gobernantes responden legal y económicamente por los errores y los actos ilegales que cometen mientras desempeñan un puesto público (accountability). El segundo postulado consiste en que esa democracia plena que ahora disfrutamos nació en Ensenada. Que todo comenzó con una chispa que encendió David Ojeda en 1983, que esa chispa se convirtió en fuego con Ernesto Ruffo en 1989 y que ese fuego arrasó el país convirtiéndolo en un estado democrático. Llama la atención un párrafo que aparece en la página 148 del li-
bro, en el que Winkelman le imputa a Braulio Maldonado, primer gobernador del Estado, haber perpetrado un homicidio masivo, un homicidio colectivo en el que murió un número no revelado de personas. Traducido al español, ese párrafo dice lo siguiente: «...No obstante que Maldonado Sandez con frecuencia apoyaba los derechos de los pobres, cuando los pobres intentaban obstruir sus proyectos ellos también eran víctimas de la violencia de Maldonado Sandez. Así le sucedió a quienes vivían en las más abyectas condiciones en un lugar llamado “Cartolandia” ocupando una parte del rio Tijuana, del que había un proyecto de canalización para construir desarrollos turísticos. Con la intención de apoderarse de esos terrenos, Maldonado Sandez consiguió que el Congreso del Estado declarara que eran de utilidad pública, y así sacar a los ocupantes sin darles nada a cambio. El padrino del Partido Acción Nacional, Salvador Rosas Magallón, se hizo cargo de la defensa de esa pobre
gente y los protegió con un amparo concedido por un juez federal. Ignorando la orden del juez federal, Maldonado Sandez rodeó la zona con 300 policías y agentes judiciales y les dio la orden de disparar contra la gente, muriendo un número no revelado de personas (untold numbers). Luego le prendieron fuego a las casas...». Aquí el antropólogo Winkelman está hablando de una matazón cometida con todas las agravantes. No es poca cosa decir que el gobernador Braulio Maldonado ordenó a 300 policías que rodearan a ¿60, 80, 100? personas y que dispararan contra ellas. ¿A cuántos muertos ascendió “el número no revelado”? ¿A cuántos el número de heridos? Para verificar esa imputación acudí al notario público Guilebaldo Silva Cota, quien fue el último procurador de justicia en el gobierno del licenciado Maldonado. Aclarando que esos hechos ocurrieron antes que él fuera procurador, Guilebaldo recordó que en diciembre de
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“¿Por qué el antropólogo de la Universidad de Arizona levantó la calumnia de que el licenciado Maldonado ordenó a 300 policías que rodearan a la gente y dispararan contra ellos?”
Braulio Maldonado, el gobernador.
1958 hubo violencia en la zona del río Tijuana a raíz de unas diligencias que practicó el agente del Ministerio Público, licenciado Raúl Llamosas Herrera, y que con motivo de esos hechos el abogado Salvador Rosas Magallón presentó una denuncia contra Llamosas Herrera por los delitos de abuso de autoridad y lesiones en agravio de personas que vivían en el lecho del rio Tijuana, y que nunca se mencionó que en esa diligencia hubiera habido muertos. Mencionó que los habitantes de “Cartolandia” fueron desalojados de la zona del río por el gobernador Milton Castellanos en 1972, quien los reubicó con su pleno consentimiento en dos unidades habitacionales. A propósito de los “300 policías” que menciona Winkelman, Guilebaldo dijo que en 1959, que él se hizo cargo de la Procuraduría, había en Tijuana 42 agentes de la policía judicial y otros 32 entre Mexicali y Ensenada. Y que policías municipales había un total de 65 en todo el Estado (menos de la mitad de los 300 de Winkelman). Respecto del crimen masivo que Winkelman le imputa al licenciado Maldonado, la respuesta de Guilebaldo fue tajante: Es una calumnia. Posteriormente leí el trabajo del historiador Marco Antonio Morales Tejada Grupos Políticos en Baja California, 19522001, que Wilkeman cita como fuente de información en este asunto, que aparece publicado en el Tomo II de la compilación Baja California: un presente con historia, hecha en 2002 por el Instituto de Investigaciones Históricas de la UABC. Ahí dice –textualmente– lo siguiente: “...el 30 de diciembre de 1958 más de 200
policías judiciales de Tijuana, reforzados por alrededor de 100 agentes llegados de Mexicali y Ensenada dirigidos por el comandante Venegas Torres, acordonaron la zona y dispararon sus armas contra los colonos. Los policías se introdujeron a la casa del señor Adolfo Marín, el más conocido de los dirigentes de los colonos y masacraron a la familia: “...La señora Eloisa Moreno fue balaceada por la policía judicial, habiéndola herido en las piernas con diferentes proyectiles de armas de fuego. A Guillermo Marín le dieron un balazo que le atravesó el pecho pasándole entre el corazón y los pulmones. A don Adolfo Marín le rompieron la nariz, las costillas y los dientes a puñetazos y patadas y con las culatas y ar-
Michael James Winkelman, el investigador.
mas de fuego. A José Luis Marín le dieron un balazo que le ingresó por el pómulo derecho y lo golpearon despiadadamente causándole un trauma psicológico fatal. A Adolfo Ramírez le dieron también un balazo en la pierna derecha y aprehendieron a unas 30 personas que estaban amparados por la justicia federal.” El investigador Marco Antonio Morales Tejada señala que lo anterior lo tomó de una entrevista que El Heraldo de Baja California le hizo al licenciado Salvador Rosas Magallón el 8 de noviembre de 1972. Ahora bien, de lo dicho por Guilebaldo, por el historiador Morales Tejada y por el licenciado Rosas Magallón, no se desprende ningún asesinato masivo ocurrido en “Cartolandia” el 30 de diciembre de 1958. Entonces, ¿de dónde sacó Winkelman que el licenciado “Maldonado Sandez rodeó la zona con 300 policías y agentes judiciales y les dio la orden de disparar contra la gente, muriendo un número no revelado de personas” (untold numbers). ¿Por qué el antropólogo de la Universidad de Arizona levantó la calumnia de que el licenciado Maldonado ordenó a 300 policías que rodearan a la gente y dispararan contra ellos? Opino que la calumnia se originó porque Winkelman no domina el idioma español. Y que por eso tradujo mal los libros que leyó en español para escribir el suyo en inglés. Lo anterior se desprende de una traducción que aparece en la página 208 del libro, donde, refiriéndose a Ensenada como La Cenicienta, Winkelman dice que Ensenada siempre ha estado alejada de la mano del gobierno federal y que, en cambio, siempre ha tenido la suerte de contar con los favores de los EE UU. La frase traducida por Winkelman dice en ingles: “So far from Mexico City inhabitants and so close to her rich Uncle Sam”. Cualquiera hubiera traducido lo anterior como: “Tan lejos de los capitalinos y tan cerca de su tío rico Sam”. Pero
Winkelman lo tradujo así: “Tan lejos de los chilangos y tan cerca de suya Tio Rico Sam”. No hay tiempo para escribir sobre otras cosas contrarias a la verdad, y de un montón de fechas equivocadas que contiene el libro. Ni tampoco para describir la mucha información política que Winkelman no tuvo a su alcance y que, de haber contado con ella, seguramente eso le hubiera ayudado a no sacar conclusiones equivocadas e ingenuas.
“Respecto del crimen masivo que Winkelman le imputa al licenciado Maldonado, la respuesta de Guilebaldo fue tajante: Es una calumnia” Finalmente, habrá que aconsejarle a Winkelman que mejor se regrese a continuar sus investigaciones de espiritismo. despgar@prodigy.net.mx
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CUENTO
FOTO DE LA SEMANA: PIERNAS
LA HORA
Por Heberto J. Peterson Legrand
ANDREA CHIESA Nació en Junín (Bs. As.) Argentina, y reside en Brandsen (Bs. As.), Argentina. Es Diseñadora en Comunicación Visual y fotógrafa aficionada. La Foto de la Semana es un reconocimiento que se otorga por el mayor número de votos, avalando el dominio del tema, en el sitio de Facebook Fotografía Diaria.
Con Palomo
Ilustración: Vinent Van Gogh.
Foto: Andrea Chiesa
C
aminó de un extremo del cuarto a otro. Miraba su reloj una y otra vez y le pareció escuchar un extraño ruido que, si bien lo escucho lejano, lo volvió a escuchar una vez más, pero cercano. A cada paso, el piso rechinaba y un olor a humedad y viejo impregnaba el ambiente. Al llegar a la ventana principal se asomó, recorriendo la cortina ya raída y polvorienta y sólo pudo percibir la sombra del follaje de los árboles que la Luna permitía por momentos ver, ya que las nubes la ocultaban. Un frío recorría su cuerpo ya cansado que, con dificultad o lentamente, se desplazaba por la enorme habitación. Timbró el teléfono y, al levantar la bocina, del otro lado un silencio sepulcral se escuchaba porque… hasta el silencio se escucha. Una tos persistente le provocaba una gran cantidad de flemas que arrojaba escupiendo para liberarse de ellas dentro de una bacinica junto a la cama. Se detuvo ante su mesa de trabajo y de la charola tomo una botella de whisky Johnnie Walker, se sirvió en un vaso, lo bebió despacio mientras seguía su ir y venir rodeado de una soledad que todo lo inundaba. Volvió a asomarse por la ventana y ahora veía sombras difusas de figuras irreconocibles que, en constante vaivén, se desplazaban de un extremo a otro. Comenzó a soplar un fuerte viento y las ramas de los árboles rechinaban y algunas ventanas vibraban. Se escuchó el rodar de un carruaje que detuvo su paso frente al pórtico de la mansión y, minutos después, se escuchó el trotar de los caballos que se alejaron chorreando agua por sus costados. Las campanas del reloj comenzaron a tocar con ese ruido sordo que les caracterizaba… Once campanadas para guardar silencio.
Nuevamente se sirvió otro whisky y se sentó. Sus manos temblorosas y sus pasos inseguros lo obligaron a ello. Los cambios de temperatura producían ruidos en la estructura de la mansión, ruidos que llegaban de todas partes y lo ponían aún más nervioso. En aquel silencio ensordecedor podía escuchar los latidos lentos de su corazón cansado por los años, el excesivo trabajo, las horas robadas al sueño su sedentarismo, falta de ejercicio, su falta de oxígeno… La barba crecida, el rostro enjuto, cuerpo huesudo y encorvado, sus orejas grandes, nariz aguileña, frente huidiza, escaso pelo, caído de hombros, brazos y manos alargadas y arrugas profundas en su cara. Cada tic tac del reloj era una aproximación, el tiempo transcurría y la sentía cerca. Sintió que su brazo izquierdo le dolía, su quijada se le endurecía, tenía la sensación de náuseas y en fracción de segundos vio toda su vida como si fuera una película, inclinó la cabeza y sus ojos quedaron fijos viendo la vieja alfombra color vino con dorado… Su hora llegó, la muerte le hizo la visita final.
“Cada tic tac del reloj era una aproximación, el tiempo transcurría y la sentía cerca...”
petersonheberto@live.com
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MONTAIGNE Por Iliana Hernández P.
Por Ethel Krauze
“Somos como islas en el mar, separadas en la superficie pero conectadas a profundidad”. William James.
a discusión en torno al papel de los autores y L la reproducción ilícita de sus escritos siempre lleva una turbación empresarial…
Ilustración: Montt.
Borges afirmaba, a la menor provocación, que nada le gustaría más que olvidáramos su nombre, mientras que sus versos, sus frases, se quedaran en nosotros como parte natural de nuestra habla. Anhelaba que nos apropiáramos de sus metáforas y sus descripciones sin saber que algún día fueron de él. La invención del autor como figura encarnada en una sola persona con un nombre propio es cosa de la mo- venciones, que no son más que nuevas escisiones en dernidad. Una invención acorde al el fenómeno cultural. En la medida en que aparece nacimiento del Hombre concebido un tercero, entre el autor y el lector, que es el editor, se como sujeto de la creación, inclu- genera la separación de los derechos: se inventan los yendo a sus dioses, hechos a su imagen y semejanza. derechos morales que corresponden a quien escribe, Una invención ratificada por el creciente dominio y se inventan los derechos patrimoniales que son de que ejerce sobre la Naturaleza gracias a su propia quien edita y comercializa. De tal modo, la defensa inteligencia y su capacidad de transformación del de los derechos de autor se convierte en la bandera medio que lo rodea. Una invención necesaria en de los titulares de los derechos patrimoniales. el intercambio social, para el desarrollo de la em- La invención del autor trae, pues, consigo cada vez más presa, el impulso de la economía y la construcción finas y complejas invenciones, como reglamentos esde leyes y políticas. Una invención que se inserta trictos internacionales, cláusulas, contratos y un código y se explica en el dinero como motor del progreso de penalizaciones puntuales. Trae consigo, también, y cuya coartada se justifica con el prestigio. (Digo un río de infelicidad en todas las partes, entre los que “Hombre” con la debida conciencia de que se trata escriben y quieren ser leídos y reconocidos, entre los de un producto patriarcal, cuyo interés en la huella que editan y comercializan y quieren sus ganancias de su filiación ha sido desde antiguo inversamen- económicas y entre los que están ávidos de leer pero te proporcional a su incertidumbre biológica, sólo no tienen al alcance las obras ante tales restricciones. superada por el descubrimiento reciente del ADN. La invención del autor trae consigo, también, la inLos casos de hombres que firmaban los textos li- vención de ese nuevo género que llamamos plagio terarios de sus mujeres en sus diversas formas: el son tan numerosos como “La firma como marca de involuntario, el accidental, los de los hombres que el vergonzoso, el culposo, un territorio intelectual temen estar criando hijos el cínico, y más, que han de otros.) rememora el listón de orina dado lugar a escándalos, La firma como marca de denuncias, multas, despianimal…” un territorio intelectual redos y explicaciones psicomemora el listón de orina sociológicas que van desde animal, el cinturón de castidad medieval, el peda- la “cultura líquida” de los jóvenes internautas, acostumzo de pastel que babeamos en la infancia para no brados al copy page escolar, hasta las exigencias burocompartir con el compañero de clase. Sin embargo, cráticas de los sistemas de evaluación de la excelencia es el sello de las regulaciones modernas. académica que obligan a los investigadores a publicar Antes de la invención del autor, la colectividad era a destajo para conservar sus prerrogativas. al mismo tiempo causa y efecto de las obras. Un Los autores sienten arrebatado su único reducto en círculo virtuoso en el que todos participaban y del el Paraíso perdido, que es su nombre. Y los editores que todos se beneficiaban. Si acaso había un autor que comercializan lo consideran un robo a su indetrás era Dios mismo, al que se le reconocía el versión empresarial. Ambos tienen razón. La razón crédito sin necesidad de pagarle derechos de uso. que les confiere la invención del autor. La invención del autor no sólo trajo la desvincula- Hace unos días participé en una conversación con ción entre el sujeto y el objeto: el que escribe y el jóvenes autores que, a su vez, son microeditores inque lee, como si fueran, en realidad, dos entidades, dependientes. Se topaban con un sinfín de barreras como si el primero no fuera también lector y el para conseguir tal o cual libro que estaban ávidos segundo no pudiera convertirse también en autor. de leer, de publicar. Comentaban que era cruel e La invención del autor irrumpe en la naturaleza inmoral no poner en manos de la gente el saber del fenómeno cultural, interrumpiendo el diálogo humano, se preguntaban qué pasaría si, de pronto, de ida y vuelta entre uno y otro, lo que impide la todos nos pusiéramos de acuerdo para romper esas circularidad del conocimiento. La creatividad se barreras. Para inventar otros acuerdos. escinde y se regula. El espíritu se constriñe a una burocracia de mercado. La invención del autor ha ido generando nuevas in@ethel_k
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esnudo sonríe y ensaya que vive otras vidas. Corre sofocado atravesando la brisa que anuncia la anchura del mar. No le cabe en los ojos el horizontal desgrane de olas, en su carrera, unos minúsculos caracoles se le entierran en las ranuras de los dedos, salta para hacer más larga la playa; arena que bordea el mar. Espumea el agua salina frente a sus piernas pálidas, él traza un cuadrante imaginario y le ataca el cuerpo en el centro, a profundidad, aguantando la respiración. El agua es un signo toruno, un bramido que sólo ha escuchado cuando fue parido por una madre así de ancha como el mar. Adentro abre los ojos granulados, el ardor le hace estirar los brazos a la oscuridad, ahí se convierte en remolino, aspaviento de ideas que ya vienen, que ya van. En la soledad de su salto se sabe expuesto a la dentellada de la duda, a las sombras de tiburones que presiente cercanos. Bracea. A ratos una corriente amenaza con azotarlo contra el banco de coral pero logra
alejarse de ella, sube a la superficie y toma aire. Percibe diferente el paisaje, aunque la arena no haya cambiado de color ni el cielo pintado por el atardecer. En ese momento de claridad se confiesa ignorante de la mayoría de las ciencias, pero algo en el rayo que arde el árbol, en la fresa que revienta de roja en los labios o el espíritu del ciervo silente; le mueve a la concentración de toda su ignorancia en un punto que es disparo, hormiga, átomo. Todo es digno de narrarse y vaciarse como ensayo. Somos islas conectadas. M o n t a i gn e , tirado en la arena con los ojos cerrados sonríe, estalla en carcajadas como Demócrito dándole la espalda a la pastosa tristeza de Heráclito. Prefiere el desdén que es hielo duradero y barco en la tempestad. Ahora que se ha puesto de pie regresará a tierra y la razón será su brújula y la justa medida de su camino, el dominio de sus pasiones es una tarea que cumplirá a medias, laceración que sufre y goza el sabio. Esta tarde toma de la mano a su serenidad y retoma la búsqueda de sí mismo en un presente que no existe, punto de unión entre el futuro y pasado.
“El agua es un signo toruno, un bramido que sólo ha escuchado cuando fue parido...”
premoniciones@hotmail.com
Foto: Cortesía
EL PLAGIO: NUEVO GÉNERO LITERARIO
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DOMINGO 27 de septiembre de 2015
EN SÉNECA NUMERALIA
MARIANA YAMPOLSKY: LA SAL SE PUSO MORENA*
10 libros que recomienda Laura Restrepo, escritora y periodista colombiana:
Por Rael Salvador
MUY JOVEN, como profesor rural, me tocó la triste tarea de laborar en escuelas donde se manifestaba la irrupción de la pobreza y el deterioro propio de la marginalidad. Cómplice del silencio y de una justicia sin sentimientos, este paisaje educativo todavía se dibuja en mis viejas manos: México tiene un mal descanso y un rancio sabor a eternidad. Hace tiempo, dulzura del hechizo (Ritos y regocijos, Cecut, 2006), gocé la belleza de la fotografía en la mirada de Mariana Yampolsky, y me di cuenta que muchas veces la dignidad no encuentra otros escenarios más propicios para regalarnos un ambiente de humildad elevada. Ahí contemplé, ojos embelesados, la imagen que lleva por título “La sal se puso morena” (1989, Puebla), donde cinco de mis alumnos –con una seria serenidad propia del entendimiento y la edad, que no va más allá de los 7 años–, se encuentran en una disertación íntima con el vidrio, la sal, la madera y el jabón, en una temperatura que nos inunda de honorabilidad y que, lápices, cuadernos, sacapuntas, reglas y crayones, musicaliza de educación el corazón del aula. Es un digno instante de amor pedagógico, un encuentro memorable con la fértil crudeza de la inocencia temprana, una auténtica reivindicación a la vocación más sublime y más noble del ser humano. Las palabras en gis de los educandos –camisas abiertas a la iluminación clara de la mañana, desplanchados, huaraches y raíces de la Patria, sombrero campesino y trenzas hechas con nuestras propias venas–, atraviesan el pizarrón verde del tiempo y rehacen nuestra memoria: la vida escolar es el vertedero del saber acumulado, con su profesor, estantes, mapamundis y biblioteca de por medio, pero también la encrucijada en la cual el busca-
Foto: Mariana Yampolsky.
“¡Cuánta niñez bajo sus párpados!”. Antonio Gamoneda.
“Es un digno instante de amor pedagógico, un encuentro memorable con la fértil crudeza de la inocencia temprana, una auténtica reivindicación a la vocación más sublime y más noble del ser humano” dor temprano encuentra la semilla del traslúcido fuego dorado, lugar donde la inteligencia y su romance son apenas un embrión hacia todas las posibilidades. “Al ver sus fotografías –reflexiona Elena Poniatowska–, uno se pregun-
Mariana Yampolsky, fotógrafa y maestra.
ta qué es México, por qué unos sí y otros no, por qué el hambre, por qué el desasimiento. Mariana da una respuesta: La de la dignidad”. Maestra ella misma, Yampolsky coordina la colección de libros para niños Colibrí (SEP), donde participan Octavio Paz y la misma Elena Poniatowska, su íntima, inseparable
amiga, su compañera de ruta, quien más adelante escribiría su biografía: Mariana Yampolsky y la buganvillia (Plaza & Janés, 2001). En ella, en la remembranza de su existencia jovial, Elena comenta que tituló el libro así, porque al abrir la ventana del cuarto a su llegada de Chicago en 1945, lo primero que vio Yampolsky fue una buganvillia iluminando un muro gris… Y decidió que este era su país. Mariana Yampolsky nació en Chicago, en 1925, y después de registrar en su itinerario fotográfico las maravillas que pueblan esta nación –que por décadas se niega a valorar su propio esfuerzo educativo–, fallece en la Ciudad de México en 2002. raelart@hotmail.com *Del libro Claridad & Cortesía. La creación de una belleza nueva, 2015.
1. La Biblia. 2. La Ilíada, de Homero. 3. La Odisea, de Homero. 4. Anna Karenina, de León Tolstói. 5. José y sus hermanos, de Thomas Mann. 6. Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar. 7. El profeta armado, El profeta desarmado, El profeta desterrado (trilogía biográfica de León Trotsky), de Isaac Deutscher. 8. Rayuela, de Julio Cortázar. 9. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. 10. El evangelio según Jesucristo, de José Saramago.