Skip to main content

Palabra, 21 de junio de 2015

Page 1

Editor: Rael Salvador l Diseño: Arturo Corpus l raelart@hotmail.com / palabra@elvigia.net

Foto: Patrick Liotta

Foto: Rael Salvador

DOMINGO 21 de junio de 2015 / Núm. 220


2

DOMINGO 21 de junio de 2015

DEL DIARIO DE LA VEJEZ DE MILLÁS Por Iliana Hernández Partida “Mi deseo es que te lleguen a amar hasta el punto de la locura”. André Breton.

EL GERUNDIO Por Magdalena Calderón Foto: Cortesía

“ACEPTAR PALABRAS nuevas en nuestra lengua, haya o no otras que las reemplacen, es incorporar nuevos matices de ideas”. Miguel de Unamuno, Ensayos (1897). Hoy hablaremos de préstamos lingüísticos. Los préstamos lingüísticos ibero: ardilla, garabato, sapo; de orison vocablos que se incorporan a gen celta: cerveza, camino; de origen una lengua provenientes de otra. Y vasco: aquelarre, izquierda… este tema nos hará entrar en el mun- Lenguas americanas: Éstas son las do fascinante de la composición de nuestras; términos nuevos como nuestro idioma y su evolución a tra- nuevo era el mundo que descubrían vés de más de un siglo de existencia. los españoles: chocolate, tomate, huAproximadamente, el español está racán, tiburón… constituido en un 75% por palabras Lenguas modernas: La facilidad en provenientes del latín los transportes, y el otro 25% lo conlas relaciones “Los préstamos entre países forman préstamos que hemos adoptado lingüísticos son han propiciado de otras lenguas tales un abundante vocablos que como el griego, el áraintercambio be, las lenguas moderde palabras: se incorporan nas (francés, alemán, del italiano tea una lengua italiano, etc.), las lennemos: bufón, guas americanas, las provenientes de acuarela, alerta; lenguas ibéricas. del francés: hootra” De las palabras protel, champaña, cedentes del latín chofer; del inhablaremos en nuestra segunda glés: bistec, líder, mitin; del alemán: entrega, visto que el tema es exten- toalla, bandido, guerra… so y merece capítulo aparte. Curiosidades del lenguaje Griego: Un buen número de vo- Tocar madera. Según la mitología cablos helénicos entró en nuestra griega, el roble estaba consagrado lengua a través del latín ¿cómo a Zeus, dios supremo del Olimpo. es eso? Los romanos, subyugados Por ello, las promesas expresadas ante la gran cultura, el lujo y el tocando un tronco de roble eran inre�namiento con que vivían los violables. Los antiguos griegos solían griegos, copiaron sus costumbres, ir hasta uno de estos árboles cuando adoptaron su teogonía, tradujeron necesitaban la ayuda de Zeus y su a sus �lósofos, transcribieron su protección, esta costumbre sobreviteatro, su literatura (ahí tenemos vió en la superstición de que quien el ejemplo de La Eneida, imitación toca madera queda protegido ante de La Odisea), y claro, tenían que cualquier adversidad. incluir una muy buena cantidad de El latín del día palabras, tales como diamante, frijol, De gustibus non dispuntandum. Sobre comedia, teatro… gustos no se disputa. Según Plutarco, Arabismos: Sin duda, es el compo- la frase fue dicha por Julio César ante nente más abundante de nuestro un plato de espárragos con mantequiidioma. Ocho siglos de dominación lla que le fue servido en Milán. Sus tuvieron que dejarnos un precioso generales protestaron porque estaban legado: azul, ojalá, zutano y una habituados al aceite de oliva y no a buena cantidad de palabras que la mantequilla, a la cual consideraban inician con el formato “al” (que en un alimento “bárbaro”. Entonces, Juárabe corresponde al artículo de�ni- lio César calmó la tensión con la frase do): alcohol, alberca, al�ler… mencionada. Ibéricas: No son pocas las voces de Vale. nuestros antepasados que han subsisatena2221@hotmail.com tido hasta nuestros días: De origen

“I

nternet es un territorio fabuloso porque nada se respeta en él... Ya no podríamos imaginar la vida sin ese continente que nos abre a horizontes nuevos cada día... Cualquier día de estos, entro yo mismo en el artículo de Wikipedia donde se da cuenta de mi biografía y pongo que me he retirado a una isla griega para quitarme de en medio. Y sin dejar de estar aquí, en alguna dimensión de la realidad me encontraré frente al mar, retirado del tabaco, de la bebida, del deseo, retirado de mí”, escribió Juan José Millás, en un arranque “vandálico”, en su propia biografía de Wikipedia. El escritor español, colaborador también del diario El País, entrega en su última novela, La mujer loca, una deliciosa historia en la que aparece él mismo como uno de los personajes centrales. Millás logra cautivar al lector con una trama que es de entrada incongruente, disparatada y poética. Lo que es más sorprendente: es una historia que arma sus cimientos en la gramática, el lenguaje como objeto de construcción de las constantes alucinaciones de Julia. La primera mitad de la novela transcurre sin el anuncio de los capítulos por venir, las anécdotas se encadenan con frases y palabras que tienen vida propia, según Julia, tienen voz y necesitan que se les reparen acentos, comas, género y número. ¿Por qué nadie se había dado cuenta antes que existen médicos gramaticales para frases como: “Mi madre tiene alambres en los párpados”? Julia es vehemente es su análisis y amor por la gramática, estudia para estar a la altura del �lólogo del que está enamorada, sabe que su cerebro se agita y sobrevive en el caos, situación que la llevará a anidarse en el hogar de otra mujer, Emérita, quien está a punto de quitarse la vida y tomará al escritor Millás como con�dente y depositario de un secreto antiguo, delirante. Los personajes de Millás se levantan de su sillón, meditan y disparan a desconocidos en noches lluviosas, tienen sexo porque es ahora o nunca, saben sonreír y entre su aparente locura

saben amar y buscan ser comprendidos, como cualquiera de nosotros soltando frases que balbuceamos todos los días queriendo decir otra cosa, fracasando al querer expresar lo que se queda a medio camino. La atmósfera de la novela se abre a pactar con la demencia del lector, no hay puertas falsas o verdaderas para entrar en la propia re�exión de lo que verdaderamente queremos y con lo que nos llegaremos a conformar en la vida: ¿Qué es el amor? La segunda mitad de la novela titula cada capítulo de la misma manera: “Del diario de la vejez de Millás”, el escritor que traspone su vida con la de sus personajes y se arrima una silla al lado de la cama de la moribunda perdida en los humos cerebrales que la mor�na le causa, Millás sentirá una atracción extraña por Julia, será cuestionado por su psicoterapeuta, se someterá a una colonoscopia confesando su temor al lector, tomará té con sus personajes investigando muy de cerca sus vidas con la tarea inconclusa de hacer un reportaje, de hacer conexiones con su pasado, dejándose llevar por la curiosidad del lector; esto lo hará al mismo tiempo que escribe la novela y se toma el tiempo de disertar sobre los motivos de los personajes. La mujer loca bien puede compararse con la pintura de Diego Velázquez, Las Meninas, en la que el pintor aparece pintando a un lado de la infanta Margarita de Austria, ésta, rodeada de otros personajes que por su posición y vestimenta representan una narrativa de la que el artista es parte, es al mismo tiempo observador y observado, así Millás estará dispuesto a dejarse observar como autor y personaje en esta fascinante novela. Me quedo con la locura y los atisbos a la falsa cordura que todos llevamos puesta, como una chamarra que estorba en el verano, que está demás para alzar los brazos y agitarlos a lo lejos para decir adiós; me quedo con la sentencia de Julia cuando Serafín le pregunta sobre lo que va a hacer en el futuro, ella dice: “Lo que digan las palabras”.

Foto: Cortesía

DE PALABRAS Y PALABRAS

premoniciones@hotmail.com

Suplemento Cultural de

No. 220/ 21 de junio / 2015 Director General Santiago Garín Walther Director Editorial Enhoc Santoyo Cid Gerente Administrativo Mauro Bojórquez Gastélum Editor Rael Salvador Críticos / Colaboradores Héctor García Mejía, Marcela Danemann, Ruth Gámez, Arnulfo Estrada, Federico Campbell (†), Olga Aragón, Jorge L. Osiris Fernández, Gerardo Sánchez, Montserrat Buendía, Sergio Gómez Montero, Elia Cárdenas, Jesús López Gorosave, Paúl Nazar, Renata Sández Oseguera, Lauro Acevedo, Heberto J. Peterson L., Iliana Hernández P., María Eugenia Bonifaz de Novelo, Kepa Murua, Ana M. Mora, Herandy Rojas, Alina I. Gallardo, Ramiro Padilla, Daniel Salinas, Óscar Ángeles Reyes, Gerardo Ortega, Deÿ López, Aldo Calderoni Etcheverri, Elba Jordán S., Gabriel Ríos C., Diana Venegas, Fernando Macillas T., Jaime E. Delfín V., Manuel Quintero, Martín Caparrós, Eduardo Cruz Vázquez, Jorge Valenzuela, Miguel Lozano, Jhonnatan Curiel, Gustavo Dessal, Óscar Villarino Ruiz, Alberto Manguel, Carmen Gaitán, Myriam Moscona, Martín Solares, Daniel Iván Arellano G., Carlos Patiño, Joatam De Basabe, Jorge Calderón, Leobardo Sarabia Quiroz, Magdalena Calderón, Enrique A. Velasco Santana, Guadalupe Beatriz Aldaco, David Castillo, Andrea Torres y Aglae Margalli. Corresponsal en Francia Cony Singüenza Corresponsal en Italia Ferdinando Scianna Corresponsal en Chile Ramón Ángel Acevedo, “Rakar” Corresponsal en Argentina Patrick Liotta Fotografía Enrique Botello Correo electrónico raelart@hotmail.com palabra@elvigia.net Teléfonos para publicidad 120.55.55, ext. 1023 Ensenada, B.C. México.


3

DOMINGO NGO 21 de junio de 2015

ECONOMÍA CULTURAL: DOMINIOS

ALEATORIEDADES

¿CÓMO VAMOS, CIUDAD DE MÉXICO? Por Eduardo Cruz Vázquez

Por Daniel Salinas Basave

LA HISTORIA PERMANECE oculta en alguna profundidad. Es una larva, pura y vil fase embrionaria, pero la historia está ahí, sabes que está ahí, como acaso hay esculturas ocultas dentro de la más burda piedra. Habrá también un purgatorio a donde vayan los pensamientos nunca transformados en narrativa, los relatos que pudieron haber sido. ¿Cómo sacar a la bestia de los abismos? ¿Se le alinean los astros? ¿Se crean las condiciones adecuadas? Deambulo por el bulevar de las historias no escritas, tapizado con los pétalos secos de mil mañanas deshojadas, mojado por la tinta corrida sobre las hojas de libretas compañeras en donde tantas veces se diluyen los destellos de cuentos que pudieron existir. ¿Cómo se llama la región límbica donde yacen las narraciones apenas intuidas? De repente un relato se insinúa, promete llegar a algún lado, pero a menudo el vestigio de lo que parecía el umbral hacia un mundo alucinante no puede arribar siquiera en calidad de garabato a la super�cie de mi cuaderno. Naufragar no es infrecuente en este o�cio. Lo más fascinante de todo, es que de repente, el más frágil de los barcos de papel es capaz de zarpar y cuando todo hace presagiar un irremediable naufragio, la nave sale a �ote y ya navega en altamar y cuando uno intuye el abismo o el hoyo negro, el barquito ve la luz de un faro y hace su arribo a una isla o a un puerto donde habita un improbable lector. ¿Será la intuición de esas islas ocultas la que me arroja a contar una historia? No lo sé, pero de pronto, en una duermevela cualquiera, la difusa huella de un sueño o el más absurdo de los pensamientos se va materializando en párrafos que juran tener sentido. “Tantas letras ahí. Son. Son un destello. Cómo se empujan y abrevan una de otra y envuelven al ojo en un borlote de razones”, narra Yuri Herrera en Trabajos del reino. En efecto; letras, pensamientos y sensa-

Ilustración: Cortesía

“La luz se vino hoy tan desnuda, disfrazada de sólo luz”. Gilberto Owen.

ciones se vampirizan y a mí no me resta más que seguir invocando palabras, putas palabras prestadas, limitado inventario de mostrencos ladrillitos con los que pretendo construir una escalera hacia alguna parte. Hasta el más torpe de los escritores se sumerge de pronto en algo muy parecido al éxtasis, dijo Roberto Bolaño. Escribir es transformarse, enmascararse. O acaso escribir sea aceptarse poseso y resignarse a vivir habitado por entes externos. Escribir puede ser un exorcismo o un intento de armisticio con nuestros demonios. Escribir es liberarlos y ponerles nombre. Nuestros diablos compañeros se vuelven personajes, pero también se vuelven mundos, atmósferas. Cada uno tiene una voz distinta. Cada uno lleva consigo un caudal de obsesiones, tercos pensamientos y emociones que, disfrazadas con el mentiroso traje de las palabras, intentan crear universos alternos. Y es en esos universos donde “te saludan los pájaros, las cosas todas a�nan para ti su mejor alba de sonrisas”, como escribió Gilberto Owen en Escorzos. En algún lugar habita el fantasma o el presagio de un cuento nonato que una madrugada cualquiera, inmerso en la densidad de una duermevela conjurada, sale a la super�cie, se transforma en palabra y el mundo vuelve entonces a tener sentido. danibasave@hotmail.com

HAY REALIDADES QUE DEBERÍAN celebrarse a diario. Una de ellas es la abundante información que disponemos para cualquier asunto público o privado. Soy de los que festejan el cotidiano acceso a contenidos que, de una u otra forma, inciden en mi vida, en ser ciudadano local y global. Es claro que no todo genera alegrías. Sin embargo, estimo que en las condiciones que privan en este planeta, será mejor que sobre “rollo” a que falte “choro”. En este mundo informativo tenemos el proyecto “¿Cómo vamos, Ciudad de México?”. Lo lidera el periódico El Universal. Desde hace más de dos años arroja una narrativa poderosa para comprender, a través de 13 categorías, lo que ocurre con el modelo de calidad de vida tanto en el Distrito Federal como en la Zona Metropolitana. Lo que de este diario trajín dicen sus habitantes. Una tarea que con variantes ha sido replicada en Guadalajara, Monterrey, León, Ciudad Juárez y La Paz (www.redciudades.net). Tengo el gusto de participar desde el inicio del “Cómo vamos”, al lado de varios colegas del Grupo de Re�exión sobre Economía y Cultura (GRECU) de la UAM. Apoyamos la categoría 5, dedicada a “Cultura, recreación y deporte”. En este tiempo se han editado tres libros. Y en un portal con el mismo nombre, se encuentran disponibles los resultados y

otros materiales de contexto. En estas semanas se promueven los hallazgos de la Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana de Calidad de Vida. De nuestra categoría cabe destacar el apartado que re�ere a “Actividades que la población hizo en el último año” (2014). Aunque no sorprenda, es importante señalar que el porcentaje más alto, el 93%, corresponde a ver televisión. En segundo lugar aparece escuchar radio, con el 85%. En tercero, ver películas en TV, ya sea rentada o comprada, con el 74%. Y un cuarto lugar relevante: visitar un centro o plaza comercial, con un 77%. La lectura de libros en papel o dispositivo móvil, va en sexto lugar con un 58%, seguido por asistir a un parque recreativo con el 52%. En el octavo sitio ir al cine, con 41%. En el décimo el uso de internet para divertirse, con el 40%. La actividad de más bajo porcentaje, es decir la última, re�ere a centros de apuesta o casinos con 16%. Con respecto a los resultados de la Primera Encuesta (2013) las variaciones son pocas. Una de las lecturas tiene que ver con el poderío de la televisión, pese al notable avance de otras formas de entretenimiento. Esto nos remite a la tremenda desigualdad económica. Otra lectura, importantísima, es el papel cultural de los centros comerciales. Dirán si no la información es un sensacional espejo. asesoresencultura@yahoo.com.mx

Gráfico: Cortesía

EN EL LIMBO DE LAS HISTORIAS NO ESCRITAS


4

DOMINGO 21 de junio de 2015

Por Guadalupe Beatriz Aldaco

L

¿De qué te ríes, Vida, en tanta muerte? Tal espasmo es así porque te pierdo... ¿De qué te ríes, Muerte, en tanta vida? Tal espasmo es así porque te siento... Francisco Morales.

Recuento del contenido sensible que guarda la antología poética La desalmada palabra, del poeta homenajeado en la XXXIII Feria del Libro de Tijuana

a desalmada palabra. De esa alma da palabra el poeta. Juguemos a iniciar así, porque la poesía de Francisco Morales es un juego serio con las palabras, y el calambur participa de ese tenor. De esa alma, de su alma, da el poeta palabra. Obedezco humildemente a su guiño, que, sigiloso, se escabulle de entre dos páginas distantes, cuando dice: “Oh misterio/ oh mister… yo”, y: “sin paraíso/ ni Eva/ (Sin paraíso/ nieva).

A su poesía intensa, penetrante, con frecuencia desgarradora, la salpica el humor, la gracia, el ejercicio lúdico, como advirtiendo que nada debe tomarse nunca tan en serio, ni, incluso, las realidades y revelaciones más funestas. En ese juego pactado consigo mismo, el poeta nos conduce por un entramado de re�exiones y sentires profundos y diversos, para lanzar de repente la nota simple, fresca, sencilla, que nos regresa a la precariedad que somos. La desalmada palabra (antología poética de Francisco Morales, Instituto de Cultura de Baja California / Editorial Aretes y Pulseras, Tijuana, 2015) da cuenta �dedigna de lo que �uctúa entre esos dos extremos de la sensibilidad: la que hace sufrir y la que deleita; la que arranca el llanto, la rabia, la impotencia, y la que concede placer, tranquilidad, esperanza. Y como el quid de la poesía es trans-

Salvador Torres, Beatriz Aldaco y Francisco Morales, en la presentación de libro Póker del hombre triste en la tarde azul, en la primera Feria del Libro de la Delegación Benito Juárez, en el DF.

mitir emociones, el lector participa de esa hiel y de esa miel. Así como “el in�erno de las noches eternas se mete en la cueva de las propias heridas”, es viable también disfrutar del “sueño sin rencor ni pesadillas, con el cobertor amable encima y al lado la sirena de pechos suculentos”. Como atinadamente se dice en el prólogo del libro, Francisco Morales es capaz de transportarnos tanto a “la verdad que duele como a la fantasía que nos

consuela”. Los forjadores de esta antología poética, Julieta González Irigoyen y Óscar F. Contreras Montellano, supieron seleccionar, con re�nado criterio y �no gusto literario, los versos más granados para ilustrar las diversas ofrendas poéticas que, en forma de libros, nos ha brindado el quehacer literario de Francisco Morales a lo largo de más de 30 años. La muerte adentro, al lado, conmigo (1985);

Desencuentro del blues, de los amores (1991); Amanecida (1994); Desolado amor; La ciudad que recorro; Dulzura Road y Vasta, informal manera de decir Acteal, son los títulos de algunos de esos volúmenes. Queda pendiente antologar su prosa, pero ése es, literalmente, otro cantar. Quienes tenemos la fortuna de conocer y disfrutar de ese inmenso exponente de humanidad que es Pancho, nuestro Pancho, el Pancho Morales


5

DOMINGO 21 de junio de 2015

“El poeta, previsor, cubre un espectro amplio para dar cauce a esa secuencia de contestaciones provisionales”

Fotos: Cortesía

de muchos, de un “todos” muy bien identi�cado, estaremos de acuerdo en que, menos en estos tiempos de levedad de la que la literatura no está exenta, es poco común encontrarse a un poeta en el que vida y obra converjan, con�uyan, formen una sola entidad pletórica de congruencia. No siempre vida y obra se desenvuelven a partir de una misma célula matriz. Sin embargo, ésa es la característica que distingue, entre muchos otros desperdigados por ahí, al caso Morales. Si el verbo “poemar” nos fuera permitido (yo poemo, tú poemas, él poema), la conjugación de la tercera persona del singular de�niría lo que Francisco Morales hace todos los días: poemar la vida. Así es como la vive, la transcurre, la deambula. El poeta que recorre la ciudad, pero también la playa, el cerro, el monte, las carreteras, las veredas, los pasillos, los recovecos, los ángulos y huecos aparentemente más insigni�cantes que siempre descubre y nos descubre al pasar, tiene siempre muy abiertos sus ojos literarios, poéticos, porque no le es posible ver con otros. Hace poesía al andar, camino poético al andar. No es posible concebir su vida de otra manera. Cuando Francisco va, la poesía va, como si su cuerpo y su alma la exudaran, la transpiraran, la hicieran �uir. Su literatura es un canto prolongado, continuado, consistente, un cante jondo a la vida y a la muerte. ¿De qué se trata esto de vivir para morir?, parece preguntarse con anticipación en todos sus versos. Y ha dedicado su vida y su literatura a responder esa gran interrogante, con una digna derrota concebida de antemano, pues sabe muy bien que no hay una sola respuesta, o que simplemente no hay respuesta. Pero para eso está la literatura, para jugar a que respondemos, para regodearnos en las posibles soluciones a la pregunta, que podemos encontrar en “el �agelo de la brisa”, en “el silencio entrando a borbotones por la estancia vacía, cortada en dos”, o en ese alguien que, insiste el poeta, en algún lado juega a los naipes con nosotros:

En ese sentido, Francisco Morales es un poeta ampliado, diverso, multiplicado en los otros que quiere ser y es a través de su palabra. Aun cuando constatemos tal energía vital y poética concentrada en la entidad que él representa, su voz es la que les roba, pero a la vez regresa cargada de sentido, a los otros. Contemplación, sensibilidad, reflexión, mesura, sensibilidad, son, entre muchas otras, las posturas que preludian su oficio poético. De ellas derivan reclamos y convencimientos que podemos advertir a todo lo largo de su obra, como el rechazo que sostiene siempre a la figura del “Hombre Correcto”, que tantos elementos deleznables representa:

En alguno de los mil mundos posibles alguien juega a los naipes con nosotros –secuencia de barajas– proponiendo batallas imposturas renuncias como si el mundo de veras fuera cuerdo bien armado por El Gran Juguetero Por la misma vaguedad del resultado indagatorio, el poeta, previsor, cubre un espectro amplio para dar cauce a esa secuencia de contestaciones provisionales. De lo sensorial a lo, diría yo, casi ontológico, es el recorrido. ¿Habrá un atisbo de explicación a esto que llamamos vida en “El rayo/ plantando su huella en el espacio”? O, ¿la habrá acaso en “la muerte chiquita”?: la del diario pantano, demolición, tristeza, la pequeñita muerte de los días que nacen desolados, inermes, desahuciados, en ruinas. Tan disímbolas pueden ser las respuestas, como la distancia entre la gaviota que dibuja extraños jeroglíficos en el cielo, y lo que nos depara ese misterio que es el sueño. Finalmente no sabemos si la vida es eso: sueño…, o muerte: Soñé que moría o muerto sueño vivir; anverso, reverso, águila o sol. “A lo largo de la muerte/ voy sumando caminos a la vida”, dice en otra estrofa, y en

otra más acuña un verso que quiere anular las fronteras entra ambos límites de la existencia: “El cadáver que ambulo”. Flecha arrojada –por arco en polvo y humo convertido–, qué universo lejano, por ignoto, ya escruta de mis huesos los residuos del cadáver que ambulo a paso incierto… Pero, mientras se pierde o se gana en esto de roerle a las entrañas de lo inescrutable, siempre habrá un trago para darnos un receso, o para simularlo: Si en el ir y venir se pasa el día, de la vida a la muerte caminamos, ¿cuándo entonces será la maravilla de bailar y reír, echarse un trago? Lejos del autismo poético, la voz que habla en estos poemas se desdobla en la otredad: “Los padres los hermanos las mujeres/ los hijos los amantes los extraños/ amigos y enemigos”; La Nana, El Tata, los viandantes, los viejos, los locos, los ricos, los jueces, los chiquillos, los jóvenes.

Los Justos Venerables conductas y deberes nos indican: sancionan el cabello peinado con gomina las medallas y adornos que prendemos en chalecos y gorros. A los hombres se les pierde el amor… Todo igual siempre igualigualigual. También como una constante, apuesta por la recuperación de la naturalidad y el desenmascaramiento, y por la distancia del dolor que ya de por sí todo lo permea: Para vivir guardemos la sotana la cama de faquir el nopal con espinas los pedazos de vidrio tan filudos. ¿Para qué andar con rodeos, si desde el principio y hasta el final estamos solos, y sólo a nosotros nos debemos? Yo quedo para mí solo conmigo. La desalmada palabra nos permite recorrer así, con intensidad superlativa porque nos entrega esencia pura, al poeta que la ciudad recorre. aldacoe@gmail.com


6

DOMINGO 21 de junio de 2015

FOTO DE LA SEMANA:

CUENTO

Tu mejor imagen en B/N

VACÍO Y ALEGRÍA Por Heberto J. Peterson L.

DANIEL BOSSIO Lugar de origen: Río Ceballos, Córdoba, Argentina. Ocupación: Docente en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. La Foto de la Semana es un reconocimiento que se otorga por el mayor número de votos, avalando el dominio del tema, en el sitio de Facebook Fotografía Diaria.

Foto: Cortesía

Foto: Daniel Bossio

C

on un trabajo de equipo muy bien integrado, el grupo de Secundaria por primera vez organizó un evento para el festejo del Día del Padre. El lugar donde se realizó fue en el auditorio y el programa resultó muy creativo y variado, y el entusiasmo y emoción impregnaba a los organizadores. Llegó el día esperado y el auditorio tuvo cupo completo, y la expectación de los padres que, con interés y tensión, esperaban la sorpresa que sus hijos les tenían no se dejaba esperar. Horacio, acompañado de su madre, observaba con atención las reacciones de los allí asistentes. Él no conoció a su padre, ya que siendo muy pequeñito falleció y su madre fue para él padre y madre, siempre muy unidos y con una gran comunicación entre ellos. Xavier, que llegó acompañando a otro compañero y su familia, ya que su madre tuvo que trabajar, era un poco más introvertido y pasaba mucho tiempo solo. Su padre los había abandonado cuando él tenía 9 años. El programa inició con la intervención de un grupo musical de la misma escuela, quienes iniciaron con una canción muy bien interpretada: “Mi viejo”, que por su contenido tocaba las fibras más sensibles de los escuchas, después interpretaron otras alegres. Le siguió un poema al padre, que bellamente dijo uno de los jóvenes con gran fuerza expresiva, arrancando el aplauso del público. Presentaron un baile irlandés muy bien ejecutado, perfectamente sincronizado y que requirió de la vitalidad de los bailarines, dejando muy buen sabor de boca. Horacio y Xavier observaban a sus compañeros abrazando a sus padres, besándolos y acariciándolos con sus sonrisas. Horacio lo veía con cierta naturalidad, ya que estaba consciente de que su padre había fallecido pero quisiera tenerlo junto a él, conocerle y prodigarle su amor,

tuvo la suerte de siempre sentirse muy cobijado y querido. Xavier, que tenía la sensibilidad a flor de piel, observaba lo mismo, pero veía aquello con otros ojos: Se preguntaba, dónde estaría su padre... ¿No sentirá nada por mí?, se cuestionaba. En su corazón había un vacío, la tristeza y añoranza por el padre ausente. Había dolor en su alma, veía a sus compañeros y sentía, no envidia malsana sino el deseo de estar en su lugar, para sentir la presencia de su padre. No cabe duda que para la madurez, en el proceso de crecimiento de un niño o joven, la figura paterna es un complemento necesario. A veces caminan juntos la alegría o la felicidad y el dolor, es la historia del ser humano desde que comienza el camino de su existencia. Cuántos padres irresponsables transitan por este mundo dando la espalda a unos hijos y, quizá, prodigando su amor a otros. Horacio y Xavier regresaron a sus hogares con sentimientos encontrados. La música una vez más mostraba su capacidad de hacer que los sentimientos afloraran. Un Día del Padre donde hubo vacíos: no tener lugar o a quién expresarle los sentimientos más profundos. En otros, regocijo, caricias, acompañamiento y un profundo sentimiento de pertenencia, identidad y seguridad.

“A veces caminan juntos la alegría o la felicidad y el dolor, es la historia del ser humano desde que comienza el camino de su existencia”

petersonheberto@live.com


7

DOMINGO 21 de junio de 2015

ETERNA BREVEDAD , POEMARIO DE LAURO ACEVEDO

Lo breve siempre

E

l poemario más reciente de Lauro Acevedo nos lleva a una re�exión �losó�ca a partir de su título Eterna brevedad. Este magní�co oxímoron nos coloca ante una disyuntiva, pues sí por una parte lo eterno es lo que no tiene �n, por la otra, lo breve es lo que dura tan sólo un instante. Sin embargo, Lauro nos adentra en la eterna brevedad como en aquel instante que por su profundidad y sentido perdura más allá del tiempo y la distancia. El es el poeta que se detiene a re�exionar en las pequeñas cosas que invaden nuestra cotidianidad, pues de qué otra manera está formada la vida más que de pequeños momentos que le dan validez y peso a nuestra existencia y que por lo mismo, permanecerán en una eternidad que nos contiene. Ya desde este enunciado que da la bienvenida a la lectura podemos anticipar que estamos ante una poeta que juega con el lenguaje de una manera festiva y convoca las palabras para reinventarle múltiples signi�cados. Las frondas internas Me reclaman tu nombre Desde su origen Tu nombre Desde sus vocales y sus consonantes Ese que te integra como un aroma eco es. Escribe Lauro para revelarnos que el nombre es un signo que nos da identidad, pues a través del nombre los seres y las cosas son llamados a la existencia, sin el nombre es imposible ser en el aquí y ahora. Por ello, el quehacer del poeta es nombrar y dar a luz a través de la palabra. Y de nueva cuenta Lauro nos vuelve a introducir en la meditación sobre lo breve y lo eterno, como en un juego in�nito, pues si por una parte el nombre designa y crea, por la otra termina por transformarse en un sonido que se desvanece a través de un eco que es aroma y que perdura un sólo momento. Los instantes Lanzan sus hilos de brevedad De esa levedad fuerte Que te atrapa en una madeja…

Nos señala Acevedo, para después llevar esta misma re�exión hacia el quehacer poético: Los instantes Te manchan los dedos con su sedosa /arenilla Oscurecen tu tacto Dejan en la piel su huella /de ala Pedazos de ala que �otan en /las estancias Hacen a veces ilegible La bitácora del viaje.

Y el viaje es escribir, es confrontar la palabras, convocarlas e invocarlas en una realidad evanescente que �ota precisamente en las estancias como pedazos de ala porque son fugaces y duran lo que

“Escribe Lauro para revelarnos que el nombre es un signo que nos da identidad, pues a través del nombre los seres y las cosas son llamados a la existencia” dura un parpadeo y el poeta tiene que capturarlas y hacer que permanezcan como huellas indelebles a través de la escritura. Pero la palabra es también origen y semilla que germina y �orece para crear realidades o para rescatarlas de los sueños y darles vida bajo una luz más nítida y primigenia porque es la luz de la creación. El o�cio no es entonces sólo mirar y nombrar, sino además escuchar y dotar a la palabra de nuevas sonoridades que resuenen al in�nito aunque su compás sea tan sólo una instantánea en el tiempo. Lauro escribe: El cascabel su sonido recuerda La sucesión de instantes El poemario se compone de dos encuentros y seis apartados que nos con�guran diversas meditaciones en torno a lo breve y a lo permanente, a lo efímero

y a lo in�nito, a la vida, a la muerte, el amor, el silencio y el mar. Temas todos ellos que no son ajenos a nuestro autor, ya que se han venido depurando cada vez más a través de una poesía que se ha gestado a lo largo del tiempo. La vida y la muerte en la poesía de Lauro son entidades que se integran a la naturaleza del ser humano, por ello la poesía es la metáfora de esa pulsión vital que nos conduce a las iluminaciones del espíritu, en ese espacio donde el individuo habita en soledad para abrirse a lo in�nito a lo eterno. Entre la vida y la muerte, entre la precariedad y la permanencia se encuentra el poeta para darnos la simiente capaz de volver a re-crearnos y recuperar todos esos paraísos que hemos perdido, o bien para llevarnos hacia la posibilidad de reunir los fragmentos de todos nuestros instantes de existencia y reintegrarnos en un espacio donde el tiempo deja de existir porque carece de con�nes. Y es ahí precisamente donde podemos descubrir nuestra porción de in�nitud y entonces trascendernos en la palabra. ¿En qué lengua He de hablar En esta tierra Que no conozco? La palabra es sortilegio, hechizo, premonición para conjurar la desventura y abatir si es posible nuestro propio destino. Los instantes Te hacen sentir como desaparece el piso /hueco En el cadalso Luego Caes al vacío No es fortuito que la poesía entonces sea nuestro asidero al encontrarnos tan frágiles y vulnerables ante el mundo, pues es la única capaz de conducirnos en el asombro de descubrirnos perpetuos y absolutos. La poesía nos vuelve totalmente plenos y nos insu�a ese aliento que nos desborda el alma. Sólo el poeta como un ser creador es capaz de elevarnos del vacío y levantar-

Foto: Cortesía

Por Aglae Margalli

eterno

nos a la altura de nuestra in�nitud. Su visión, la de Lauro, se ha decantado hacia una madurez fecundadora que se intensi�ca sobre la hoja de papel en blanco. Su poesía es una poesía de brevedad y concisión. Sólo él sabe llenar de contenido los espacios en blanco y puebla de sonidos los silencios. Sus versos son iluminadores, pues nos adentran en los misterios del espíritu. En estos breves destellos el poeta nos arrastra hacia mares profundos y desconocidos donde el amor se agita y se desborda por las galerías de las vocales y las consonantes y el encuentro de los amantes se vuelve festivo. Los cuerpos danzan y la música resuena y vibra al compás de las palabras. Tocarte Bajo el sincero temblor del deseo Plenitud del querer Realización del tacto alucinado Voz de las más íntimas cuerdas Cuando recorres mis laudes Cuando me llevas hacia ti Con el apego armónico de la búsqueda Cuando logras el compás �nal Es entonces que todo enmudece… Y nosotros, como lectores también callamos para asistir a la celebración de una nueva entrega de este poeta que conoce su o�cio. “Eterna brevedad” de Lauro Acevedo nos asegura la lectura de unos versos breves que se quedan con nosotros en lo profundo y permanente. amargalli@yahoo.com


8

DOMINGO 21 de junio de 2015

EN SÉNECA

Por Rael Salvador ¡Palabra continúa de �esta! Los triunfos literarios de Daniel Salinas Basave nos han llevado de celebración en celebración. El festejo inició en octubre de 2014: primero el Premio de Ensayo Literario Malcom Lowry, con Cartografías de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros, seguido (cuatro días después) del Premio Regional de Cuento Ciudad de La Paz, con Dispárenme como a Blancornelas. Historias absurdas y tragicómicas de periodistas fronterizos. Ahora, con su libro de cuentos Días de whisky malo nos obliga a conservar los manteles largos. El Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen, que auspicia el Gobierno de Sinaloa, el Conaculta y el Instituto Nacional de Bellas Artes, es un triunfo de la perseverancia sobre la complacencia triunfal, un camino labrado –“no pasa un día sin que me tire a matar escribiendo”– para el Daniel Salinas Basave lector-es-

“Un triunfo de entereza y entrega, una apología de amor a la lectura y la escritura, una extraordinaria imposición intelectual que nos obliga a inferir la existencia del escritor como integridad y determinación absoluta” critor, pero también los es para los suyos, amigos lejanos y buenos enemigos, para Ensenada, Tijuana, Nuevo León, San Diego… y todos sus �eles y aguerridos lectores, a�ncados en los 4 puntos cardinales del planeta. Representa, en términos literarios, un triunfo de entereza y

Foto: Cortesía

¡EL GILBERTO OWEN PARA DANIEL SALINAS BASAVE!

entrega, una apología de amor a la lectura y la escritura, una extraordinaria imposición intelectual que nos obliga a inferir la existencia del escritor como integridad y determinación absoluta. El jurado que declaró ganador a Días de whisky malo fue conformado por los escritores Eduardo Antonio Parra, Liliana Blum y Carla Faesler, observando en el trabajo narrativo de Salinas Basave las cualidades que valoramos y respetamos sus editores en la disciplinada columna Aleatoriedades, que todos los domingos aparece en nuestro suplemento literario: unidad discursiva, carácter que equilibra lo narrativo con los temas de actualidad y a�anza el cuidado de la prosa con un vigor clasicista. Días de whisky malo se encuentra integrado por seis cuentos: “Saurio sangrante”, “Infortunios

de un ovejero kazajo”, “Ofrenda fúnebre”, “Días de whisky malo”, “Dilemas de zurdos y fachas”, cerrando con “Ella es nabokoviana”. Títulos seductores, hechicería de la palabra, que por sí mismos son llaves a los desmesurados enigmas del cuento. El Gilberto Owen lo han recibido, entre otros muchos, Daniel Espartaco, Vivian Abenshushan, Mónica Lavín... Y, ahora, Daniel Salinas Basave se integra a los bajacalifornianos que lo han ganado, como la ensenadense Regina Swain (1992) y la mexicalense radicada en Tijuana, Rosina Conde (1993). Lo refrenda también Guadalupe Nettel, autora de Pétalos, cinco historias perversas (trabajo con el que ganó el Gilberto Owen en 2006), y quien obtuvo el año pasado el inestimable Premio Herralde con Después del invierno, convirtiéndose en una de las escritoras más reconocidas en el escenario literario internacional. En la reciente emisión de la Feria del Libro de Guadalajara, Nettel se hizo acompañar por el mismísimo Jorge Herralde, quien la presumía como un exquisito baluarte literario de Latinoamérica y España. Si la consagración lineal de las estrellas continúa, seguro que pronto tendremos a Salinas Basave en el catálogo de Anagrama, premiado y renombrado. raelart@hotmail.com

NUMERALIA 10 libros ilustrados para el Día del Padre:

1.Un papá a la medida, de Davide Cali. 2.33 cosas que sólo hacen los padres, de Harriet Ziefert. 3.Mi papá, de Coralie Saudo. 4.Compota de manzana, de Klaas Verplancke. 5.Todos los viernes, de Dan Yaccarino. 6.Las manos de papá, de Emile Jadoul. 7.Días de hijo, de P. Waechter. 8. ¡¡¡Papá!!!, de Gabriela

SAURIO SANGRANTE

Por Daniel Salinas Basave “Muéstrame un hombre con un tatuaje y te mostraré un hombre con un pasado interesante”. Jack London.

E

l cuchillo que va a amputar mi pierna derecha será colocado cuatro centímetros y medio por debajo de la rodilla. Le pedí al médico que me señalara el punto exacto y entonces lo marqué con un plumón. Después me quedé mirando mi extremidad, tratando de imaginar cómo lucirán los saurios una vez que sean rebanados. El saurio de la Luna quedará cortado casi exactamente a la mitad. Sobrevivirá la parte inferior del cuerpo y la larga cola con punta de tridente, pero se perderá su hocico de

afilados dientes y las garras en donde sostiene la Luna. Con el saurio del árbol, en cambio, lo que se perderá es la cola con punta de espada, pero permanecerá la cabeza cornuda y sus garras que bifurcan en las ramas de árbol de la vida. El saurio crucificado también quedará sin cola, pero se conservaría parte de la cruz y su cabeza sangrante bajo la corona de espinas que adorna mi rodilla. El que se perderá por completo es el saurio de fuego, enroscado en la pantorrilla como una serpiente en espiral y el saurio de los ases de espadas en mi pie, casi totalmente carcomido por el color negruzco que ha ido tomando la ulceración. También se perderá casi por completo el amorfo saurio fundacional que parece estar rayado con un plumón opaco y cuyo valor sentimental no solamente radica en el hecho de ser el tatuaje más antiguo bajo mi piel, sino también el primer tatuaje que el Wizard elaboró en su vida. (Fragmento.) danibasave@hotmail.com

9.Papá, por favor, consígueme la Luna, Erik Carle. 10.Mi papá, de Anthony Browne.

Foto: Cortesía

Aquí, en exclusiva para Palabra, un pasaje del cuento “Saurio sangrante”, incluido en el libro Días de whisky malo.

Keselman.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Palabra, 21 de junio de 2015 by Periódico El Vigía - Issuu