Editor: Rael Salvador l DiseĂąo: Arturo Corpus l raelart@hotmail.com / palabra@elvigia.net
DOMINGO 17 de mayo de 2015 / NĂşm. 215
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DOMINGO 17 de mayo de 2015
DE PALABRAS Y PALABRAS
Suplemento Cultural de
SOLECISMOS I No. 215/ 17 de mayo / 2015
ESTOS SON ALGUNOS ejemplos de solecismos, faltas cometidas contra las normas del lenguaje. Existen muchas clases de este vicio de lenguaje, puesto que se trata de un nombre genérico que se puede aplicar a cualquier tipo de error en la construcción de frases u oraciones. Hoy hablaremos sobre un tema muy controvertido y que se presta para cometer gran cantidad de errores: las preposiciones. Una preposición es una palabra invariable que se utiliza para unir o relacionar términos dentro de una oración. Todos nosotros recordamos aquellas lecciones de gramática en la escuela primaria en que teníamos que aprenderlas de memoria, y ahí nos tenían recitando: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras. La RAE admitió hace tiempo mediante y durante como preposiciones. Y, claro, también recordamos cabe y so, consideradas ya como arcaísmos. He aquí una lista de los errores más comunes que se cometen cuando se utilizan estos nexos. Forma incorrecta | A la mejor | En relación a | Ojalá y | En base a | Distinto a | Entrar a | A Grosso modo * | De motu proprio * | Hizo mención a | Bajo este punto de vista | Resulta de que | Preocupación para con los demás | Habló a nombre de | Diferente a | De acuerdo a | De favor | Vaso con agua** | Te veré el lunes en la tarde | Pastillas para el mareo | Entre más como, más engordo
Foto: Patrick Farrell
Bajo este punto de vista. Habemos muchas personas aquí. Entre más te veo, más te admiro. La mayoría aprobaron el examen. Se agregan el harina y el azúcar. Le traje a los niños unas manzanas.
“¡Por favor, señores políticos: res, non verba, basta de promesas!” *Las locuciones latinas no deben utilizarse con preposiciones puesto que éstas están implícitas en la frase. ** La expresión vaso de agua o vaso con agua se presta a controversia. La solución resulta más fácil de lo que pensamos si recordamos que la preposición de tiene, entre sus diferentes acepciones y directamente del latín, el signi�cado de contenido. Si decimos copa de vino, vaso de leche, plato de sopa, paquete de harina ¿por qué decir entonces vaso con agua? Continuaremos con el uso de las preposiciones la próxima semana. Curiosidades del lenguaje Poner los cuernos o el cuerno. En el medievo, los señores vikingos tenían el derecho de poseer a las mujeres de los campesinos. Para indicar que se encontraban en ese momento íntimo, colgaban en las puertas un cuerno. Con el paso del tiempo, llegó a tener el signi�cado que hoy conocemos. El latín del día Res, non verba. Hechos, no palabras. ¡Por favor, señores políticos: res, non verba, basta de promesas!
Forma correcta A lo mejor En relación con Ojalá que Con base en Distinto de Entrar en Grosso modo Motu propio Hizo mención de Desde este punto de vista Resulta que Preocupación por los demás Habló en nombre de Diferente de De acuerdo con Por favor Vaso de agua Te veré el lunes por la tarde Pastillas contra el mareo Cuanto más como, más engordo
NOTAS DE UNA MARGINADO
atena2221@hotmail.com
Director General Santiago Garín Walther Director Editorial Enhoc Santoyo Cid Gerente Administrativo Mauro Bojórquez Gastélum
FOTOGRAFÍAS
Editor Rael Salvador
Por Jorge Valenzuela
Críticos / Colaboradores Héctor García Mejía, Marcela Danemann, Ruth Gámez, Arnulfo Estrada, Federico Campbell (†), Olga Aragón, Jorge L. Osiris Fernández, Gerardo Sánchez, Montserrat Buendía, Sergio Gómez Montero, Elia Cárdenas, Jesús López Gorosave, Paúl Nazar, Renata Sández Oseguera, Lauro Acevedo, Heberto J. Peterson L., Iliana Hernández P., María Eugenia Bonifaz de Novelo, Kepa Murua, Ana M. Mora, Herandy Rojas, Alina I. Gallardo, Ramiro Padilla, Daniel Salinas, Óscar Ángeles Reyes, Gerardo Ortega, Deÿ López, Aldo Calderoni Etcheverri, Elba Jordán S., Gabriel Ríos C., Diana Venegas, Fernando Macillas T., Jaime E. Delfín V., Manuel Quintero, Martín Caparrós, Eduardo Cruz Vázquez, Norma Herrera, Jorge Valenzuela, Miguel Lozano, Jhonnatan Curiel, Gustavo Dessal, Óscar Villarino Ruiz, Alberto Manguel, Alicia González, Carmen Gaitán, Myriam Moscona, Martín Solares, Daniel Iván Arellano G., Carlos Patiño, Joatam De Basabe, Jorge Calderón, Leobardo Sarabia Quiroz, Magdalena Calderón, Enrique A. Velasco Santana y Guadalupe Beatriz Aldaco.
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Foto: Thomas Allen
Por Magdalena Calderón
as historias están en todos lados: en las calles, los bares, las escuelas, los panteones, en nuestras casas. La tarea del escritor –además de escribir, claro– consiste en buscar historias para después transformarlas en literatura (recuerdo una frase de Lawrence Durrell: “Con una mujer sólo se pueden hacer tres cosas: quererla, sufrir, y transformarla en literatura”); pero es una frase que no viene al caso en este momento, un juego de mi memoria, nada más. Y como dije, las historias están en todos lados, basta con estar atentos a ellas, con prestar atención a la gente. Ellos, la gente, hacen las historias, son los personajes de los libros que leemos, de los libros que escribiremos algún día. Una buena forma de encontrar historias es ver fotografías. Las fotografías muestran historias que generalmente no conocemos, pues no están acompañadas de un relato breve o de una descripción en la parte de atrás. A veces sólo tenemos una foto donde aparecen unas cuantas personas en algún lugar que no conocemos y partimos de ahí. Entonces imaginamos: damos nombres (renombramos), otorgamos personalidades basándonos en posturas, en gestos; buscamos la forma de contar la historia del momento eternizado en esa foto. Me gusta ver fotos de otras personas, me permiten conocer cosas, detalles que quizá de otra forma jamás hubiese llegado a conocer. Fotos como la de Olivia, a los cinco años, vestida completamente de azul, con el cabello hecho dos colas y una mariposa bordada en el pantalón. Olivia, niña, sonríe mientras sostiene a un gato que está a punto de librarse de su abrazo infantil. O como la foto que encontré en la calle mientras caminaba por la colonia. Una foto de estudio en donde se observa a una pareja sentada en una silla de la que sólo se ven las patas negras con dorado. Detrás de ellos un fondo azul, pedacito de cielo. Y la pareja, ángeles efímeros, ¿o eternos?, sonríe (ella más que él), con sus peinados perfectos: ni un cabello luce fuera del lugar que le fue otorgado por los peines y cepillos, tan estrictos cuando de posar frente a la cámara de un desconocido se trata. Él viste pantalón negro y camisa blanca de manga larga, a la que no abotonó los botones del cuello, para sentirse cómodo quizá. Ella viste el equivalente femenino: falda negra y blusa blanca. Están tomados de la mano, gesto romántico. Yanett y Alejandro, según dice la parte de atrás de la foto, que esperan un hijo y mandan la foto a Olga, madre de alguno de los dos (esto lo imagino), sin pensar siquiera, que sería yo quien terminaría guardándola. eljorjolo@gmail.com
Corresponsal en Francia Cony Singüenza Corresponsal en Italia Ferdinando Scianna Corresponsal en Chile Ramón Ángel Acevedo, “Rakar” Fotografía Enrique Botello Correo electrónico raelart@hotmail.com palabra@elvigia.net Teléfonos para publicidad 120.55.55, ext. 1023 Ensenada, B.C. México.
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ALEATORIEDADES
ECONOMÍA CULTURAL: DOMINIOS
LEER Y CAMINAR
DE GASTOS EN EL PUERTO DE VERACRUZ Por Eduardo Cruz Vázquez
Foto: D. Salinas
SI TUVIERA QUE SINTETIZAR mi existencia en dos verbos, el primero sería leer y el segundo caminar. Soy esencialmente un lector y un caminante. Todo lo demás ha llegado por añadidura, como consecuencia directa de este par de acciones. Casi todas las ideas nacen mientras leo o camino. Tan fácil como que si no leyera y no diera largas caminatas nunca hubiera escrito un párrafo en mi vida. De ahí la facilidad con la que fui seducido por un libro cuyo tema es la �losofía del andar. Nada sabía de su autor, el profesor de �losofía Frédéric Gros, pero este ejemplar (Andar: una �losofía, Taurus, 2014) pepenado en Librería El Día está resultando tan grato como una caminata por la playa al amanecer. Entre otras re�exiones, Gros diserta en torno a la in�uencia que la caminata tuvo en la obra de irredentos patas de perro como Rimbaud, Nietzsche, Kant Uno de los grandes placeres que reserva esta vida, es caminar por vez primera o Rousseau. Álvaro Uribe, uno de los más pulcros una ciudad desconocida. Hacerlo sin ruta prosistas de México, re�exiona en uno de de�nida, con el deliberado propósito de sus ensayos, incluido en el volumen Leo a perderse. Es, para acabar pronto, la más Biorges, sobre el acto de rebelión que sig- terminada expresión de libertad. Camini�ca ser un peatón en una ciudad como narla y caminarla por horas sin rumbo �jo México. La �gura del �âneur, término ni límites de tiempo o citas concertadas. francés para designar al caminante com- ¡Carajo, eso es lo más parecido al nirvana! pulsivo y vagabundo que Eso que los católicos llaman deambula sin rumbo �jo, irse al cielo, debe ser pasarte “Por lo que a es quizá uno de los más una tarde eterna caminado mí respecta, acabados ejemplos de depor Buenos Aires, Praga, safío y subversión en una es caminando Montevideo, Tijuana o EnCaminar me coloca sociedad gobernada por como consigo senada. en armonía y paz conmigo la inclemente tiranía de las prisas y el automóvil. esa catarsis que mismo. Andar muchos kiEl �âneur se adueña de las suele poner en algunos buscan lómetros punto de ebullición a las calles y del tiempo. Cuando me toca dar charen el yoga o la ideas. las a estudiantes de comuCaminar la playa me genemeditación” nicación o periodismo, el ra un tipo de interiorización primer consejo que doy a y abstracción. No es la misquienes quieren aprender a reportear es que ma ebullición mental que produce una caminen las calles de su ciudad. Sólo quien ciudad lejana, sino una suerte de exploconoce su urbe a pie es capaz de conocer sus ración interior, por momentos dispersa y entrañas y narrarla. A los jóvenes reporteros cotidiana, interrumpida por el salto del siempre les recomiendo perderse de vez en delfín y el clavado del pelícano. Y claro, cuando en caminatas sin rumbo. Les garan- no concibo caminata alguna sin ese comtizo que encontrarán por lo menos una nota pañero de vida que es el libro. Interrumpir interesante para entregar a sus lectores. Por la caminata para leer un rato o, por qué lo que a mí respecta, es caminando como no, leer caminando. consigo esa catarsis que algunos buscan en el yoga o la meditación. danibasave@hotmail.com
NIEVE DE LIMÓN CON HELADO de mamey, dos sabores por 27 pesos en la nevería güero-güero, para andar por el malecón a 30 grados (quién se puede dejar cabulear si los neveros gritan como chachalacas). Allá atrás el pobre San Juan de Ulúa rodeado de contenedores. En un recodo, en suerte de alberca, media docena de niños divierten a quienes les arrojan monedas al mar escarchado de popotes, botellas de Coca Cola y vasos variopintos. Juguetones, recios, morenos, negados a dar sus nombres, piden denominaciones de 10 y 5 pesos. Vuelan los escudos nacionales de diferentes tamaños, se echan el clavado y los que pescan guardan el tesoro en la boca. Mientras más cachetones, más monedas. Ahí, ensalivados, mis 25 pesos. El recorrido en el barco Atlantis por once puntos del puerto, cuesta 100 pesos. Se trata de aprender a adorar al gigante mexicano del rápido, puede que sí. Ya vamos en el tercero comercio marítimo. Al regreso es la hora de de la tarde y ni un ligero mareo. O será que ir al bar Palacio, en los portales de la Plaza el desencuentro por el �lete de pescado hizo de la Constitución. Del otro lado, la Catedral, que se me bajara. Mire nada más: aquí en este abstemia como siempre. La cerveza Victoria se Palacio, decir �lete a la parrilla, equivale a un calienta ipsofacto. Y uno solito. Venga el primer �lete nadando en aceite y coronado con piron, Flor de Caña 4 años, pura agua mineral. mientos verdes. El señor mesero que atiende, Llegan los grupos: sones, rumbas, boleros, dice que se pide asado. Y, además, ni siquiera norteñas, rancheras. El cuarteto entona tres existen ni el uno ni el otro en la carta. Bueno, por 200 pesos. Siete por conversador el hombre me 400 y el pilón. El mesero “En un recodo, en da palmada en el hombro y trae una sopa de tortilla y expresa su presentimiento se va a pedir el coctel de suerte de alberca, de que el viento fresco que pulpo chico. es anuncio de norte. media docena de corre Incesantes las ofertas, Así que la cuenta en el Paniños divierten a lacio suma 362 pesos. quiero entrarle a todas: loSe van las horas en la cuaciones gringas y europeas, quienes les arrojan sin impuestos, desde 90 tro veces heroica. No tarda pesos. Un coctel casero de monedas al mar en amanecer. De veras, caracol, 50. La orden de cuánta basura. Qué difícil escarchado de bolitas de queso Oaxaca tarea tener limpias las cacon zanahorias en escapopotes, botellas lles, la playa y sus aguas. beche, 25. Plato con cacaOlvido cuánto me costará de Coca Cola y huates, pepitas y charales andar con la mirada metida otros 20. Collares desde 60. vasos variopintos” en el Golfo, en el oleaje, en Dulces de leche y cocadas la historia. Cuánto comprender que San Juan de en los 15 cada uno. Billetes de lotería, ni digo. Puros Cohiba de 40 y los de Ulúa es feliz con los mercaderes. Cuánto poVeracruz, al mismo precio. Al señor de la cajita drá obtener ese hombre de su pesca: al anzuelo amarilla para apostar a ver quién aguanta más prende un pescadito y, como si fuera a lanzar los toques ni le pregunté, pues siempre me ha el disco en unos juegos olímpicos, gira y gira dado miedo tomar los �erros. El morenazo que y ¡saleee! que fácil se incrusta unos 20 metros lleva su gorra del PRI con el nombre del gober mar adentro. Una tablita es su caña. Se sienta. Javier Duarte, aprovecha la falta de clientela Como niño mece sus piernas. A su espalda el para convertir el positivo y el negativo en suerte monumento con la inscripción del año 1847. de claves que acompañan el son que me cantan. Seguro saldrá la comida del día. Le sale bonito el ritmo. Que en la calor todo se digiere o se baja más asesoresencultura@yahoo.com.mx Foto: E. Cruz
Por Daniel Salinas Basave
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Para encarar la historia del quehacer artístico y social en México, el autor de este ensayo aborda una tarea muchas veces postergada: el compromiso intelectual... P S G M Yo, en cambio, nada guardo: ni dicha ni rencor. Una a una me dieron la gloria merecida y derrotado fui con sus mejores armas. R. Paredes: “Memoria del solo”.
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ace 80 años se funda en México, en la casa de Leopoldo Méndez, la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (la LEAR, de la que sólo ocasionalmente el Conaculta ha hecho mención y Alberto Híjar se ha encargado, en algún escrito, de recordar) y teniendo entre sus integrantes a Juan de la Cabada, Pablo O’Higgins, Luis Arenal, Xavier Guerrero, Ermilo Abreu Gómez, Alfredo Zalce, Fernando Gamboa, Santos Balmori, Clara Porcet, Julio Bracho. Los primeros presidentes de la LEAR fueron Juan de la Cabada, Silvestre Revueltas y José Mancisidor (más tarde a ella, entre otros, se incorporó también Octavio Paz). Mas no es éste el momento para abordar una historia apasionante del quehacer artístico en el México revolucionario, sino sólo tomar a la LEAR como referencia para abordar una tarea que hoy requiere ser seriamente pensada y concretada (teoría y praxis) por los artistas e intelectuales del país.
Se hace aquí referencia a: ¿cómo incidir actualmente en el problema de la organización política de ellos para que sus justas palabras de reclamo –Cuarón, Gonzáles Iñárritu, del Toro, del Paso– vayan más allá de los lugares en donde fueron pronunciadas y rebasen, con mucho, el ambiente de diatriba con que son recibidas en los medios, y se concreten, mejor, en convocatorias para el pensamiento y para la acción? Es decir, primero, luego de la fundación de la LEAR, que muere por avatares de la política internacional, poco se impulsa la organización gremial de artistas e intelectuales en el país (a excepción de los artistas del cine y el espectáculo, cuyo sindicato siempre se cobija en el seno del corporativismo), a pesar de que el motivo que generó su creación se mantuvo durante un largo tiempo: las luchas sociales –promovidas fundamentalmente por el campesinado pobre y un obrerismo incipiente– que se tradujeron en la existencia de un movimiento artístico de raíces sociales que poco a poco se diluyó. La LEAR, también, no hay que olvidarlo, se vincula desde su creación con las condiciones que a nivel mundial subsistían y que eran dinamizadas, en mucho, por la existencia de un polo socialista que competía arduamente con un capitalismo que
Grabados: Leopoldo Méndez
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Silvestre Revueltas, músico batallista. nunca dejaba de avanzar y que dio origen a su perversión nazi-fascista. Aunque, por el lado socialista, el estalinismo fue también una etapa oscura. De hecho, desde entonces (principios de los treinta), no se sabe si a causa de un subjetivismo creciente (subjetivismo entendido aquí como pérdida del sentido social de la creación artística) que se corresponde, en el caso de los pintores, con la consolidación de galerías y subastas; los escritores se afilian a los sellos editoriales; la música, el teatro, la danza, las manifestaciones artísticas en general se concentran en los espacios cerrados y ello provoca que se pierda el interés por la organización gremial, a la vez que paralelamente la vida social pierde los contenidos revolucionarios (de reivindicación social expresados en particular en el muralismo) que le dieron origen.
Intelectuales de ayer
Los intelectuales entonces, en el mejor de los casos se afilian como intelectuales orgánicos al gobierno o a los partidos políticos y pelean, en su faceta de creadores artísticos, por las becas, puestos o favores que el Estado ofrece, pero poco interés muestran por la organización gremial y por retornar de nuevo al arte de contenido social. Por el contrario, se remiten a individualizar cada vez más sus tareas de creación. Las inquietudes gremialistas que cobijó la LEAR se desvanecen, a la vez que la misma Liga deja de funcionar. En términos de intelectualismo, de mane-
ra paralela al avance de las tendencias de pensamiento vinculado al socialismo, en México subsistió una tendencia hasta hoy dominante: aquella que, desde el siglo XIX, se identificaba con el liberalismo y que aún hoy promueve una supuesta neutralidad del pensamiento, el cual pierde su objetividad (su sentido creativo en el caso de los artistas) si se llega a identificar con cualquier tipo de pensamiento social. Los liberales mantienen hasta hoy su hegemonía y son quienes han sostenido las tesis ideológicas de los regímenes de gobierno emanados luego de la revolución del 10-17. Desde luego, segunda premisa, ¿cuestión de etapas de tiempo o retardo sólo del tiempo en lo que se refiere a la organización de artistas e intelectuales en México? Si se adopta el criterio de etapas de tiempo, en efecto la revolución mexicana influyó determinantemente (su paralelismo con la revolución rusa fue un factor relevante) en el compromiso social que caracterizó a artistas e intelectuales de aquella época y que se expresa, por ejemplo, en el Manifiesto del Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores dirigido A la raza indígena humillada durante siglos; a los soldados convertidos en verdugos por los pretorianos; a los obreros y campesinos azotados por la avaricia de los ricos; a los intelectuales que no estén envilecidos por la burguesía, que redactó Siqueiros y firmaron junto con él Diego Rivera, primer vocal; Xavier Guerrero, segundo vocal, y Fermín Revueltas,
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tamente a la organización gremial. Uno, unirse a la lucha social y estético-educativa; dos, privilegiar el arte del pueblo y particularmente el de tradición indígena, y tercero “… socializar las manifestaciones artísticas tendiendo hacia la desaparición absoluta del individualismo por burgués”. En la medida en que esos tres ejes se desvanecen, se desvanece el interés por la organización gremial de los artistas e intelectuales del país. La segunda opción –pensando en términos organizacionales– surgiría entonces a la palestra: el tiempo para que los artistas e intelectuales se organicen sólo se ha retrasado, pero pareciera que ha llegado otra vez el tiempo de volver a activar esa organización. Si tal afirmación fuese correcta, tomando en consideración que en la actualidad indistintamente la decadencia del Estado y la voracidad del modo de producción capitalista reclaman el que los sectores de la sociedad que más sufren los estragos de esa situación –recordar las palabras de los cuatro artistas mencionados al inicio de la nota– realicen acciones que frenen de tajo esos deterioros y en particular las causas que los originan. Aunque si bien es ahí –en cómo frenar los deterioros mencionados–, en donde aún el panorama no se vislumbra con claridad, sí adelanta una necesidad: la de organizar desde abajo y a la izquierda (esto no es una receta, es un proceso basado en la conciencia, en la reflexión y luego la acción) a los sectores de la sociedad que más sufren el deterioro social (casi el 70% de la población hoy pauperizada) y a aquellos sectores (los que han logrado ilustrarse) que con más claridad vislumbran la crítica situación social contemporánea. En el caso
“Si algo se quiere hacer hoy en el terreno que corresponde a artistas e intelectuales en un momento de crisis mundial (...), lo que no queda en duda, particularmente en el caso de México, es que el siguiente paso en la lucha es organizarse para formar un frente unido que haga suyos los intereses que son propios del sector”
de estos segundos, el dilema si bien ya no radica en el tiempo (de que ha llegado el tiempo de organizarse, ha llegado) se centra en el cómo y de ahí entonces la necesidad de acudir a la Historia: ¿de qué nos sirve la experiencia de las organizaciones que en tiempo pasados promovieron la organización de artistas e intelectuales?
Sentido social
Un primer esbozo de respuesta tendría que ver con la recuperación, matizada, de los tres ejes que, a raíz de la revolución, impulsaron el manifiesto aquí mencionado (el del Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores de 1924) y que tienen que ver básicamente con unirse organizadamente a la lucha social; recuperar el sentido social de la creación artística, y tres, impulsar la difusión masiva de las actividades artísticas. Si esos tres principios se pudieran recuperar inicialmente hoy, y llevarlos particularmente a la práctica, ellos podrían servir de base para discutir ahora una plataforma que permita avanzar para ver cómo pueden los artistas e intelectuales encontrar una forma de organización (sindicato, frente, unión, liga) que permita organizar sus esfuerzos de resistencia ante un panorama que dibuja que (del Toro): “El pedo del apocalipsis es que no queda nadie y México está a punto de vivir un apocalipsis social. Lo creo firmemente y el que los medios no lo repliquen abiertamente no quiere decir que no ocurra, y eso es lo trágico”. Lo anterior conllevaría frenar el deterioro de un país, México, el cual (del Paso): “…hoy también me duele hasta el alma que nuestra patria chica, nuestra patria suave, parece desmoronarse y volver a ser la patria mitotera, la patria revoltosa y salvaje de los libros de historia”. Pero, ¿y qué más allá de los discursos? Si algo se quiere hacer hoy en el terreno que corresponde a artistas e intelectuales en un
Foto: Cortesía
José Clemente Orozco, Ramón Alva Guadarrama, Germán Cueto y Carlos Mérida. Fue publicado en el número 7 del periódico El Machete (que se transformó un año después en el órgano informativo oficial del Partido Comunista Mexicano), en la segunda quincena de junio de 1924. En ese Manifiesto, entre otras cosas se dice: “Hacemos un llamamiento general a los intelectuales revolucionarios de México para que, olvidando su sentimentalismo y zanganería proverbiales por más de un siglo, se unan a nosotros en la lucha social y estético-educativa que realizamos (…) hacemos un llamamiento urgente a todos los campesinos, obreros y soldados revolucionarios de México para que comprendiendo la importancia vital de la lucha que se avecina y olvidando diferencias de táctica, formemos un frente único para combatir al enemigo común”. También de ese Manifiesto se desprende una creencia para entonces muy extendida entre intelectuales y artistas: “No sólo todo lo que es trabajo noble, todo lo que es virtud, es don de nuestro pueblo (de nuestros indios muy particularmente), sino la manifestación más pequeña de la existencia física y espiritual de nuestra raza como fuerza étnica brota de él, y lo que es más, su facultad admirable y extraordinariamente particular de hacer belleza: el arte del pueblo de México es la manifestación espiritual más grande y más sana del mundo y su tradición indígena es la mejor de todas”. Finalmente allí se afirma: “Y es grande precisamente porque siendo popular es colectiva, y es por eso que nuestro objetivo fundamental radica en socializar las manifestaciones artísticas tendiendo hacia la desaparición absoluta del individualismo por burgués”. Tres ejes sobresalen en ese documento que son clave y que son los que llaman direc-
Leopoldo Méndez, activista de la LEAR. momento de crisis mundial del capitalismo, lo que no queda en duda, particularmente en el caso de México, es que el siguiente paso en la lucha es organizarse para formar un frente unido que haga suyos los intereses que son propios del sector. Comenzar a unirse para discutirlo y concretarlo como lo hicieron el Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores y la LEAR en su tiempo es una lección que hoy no hay que olvidar. Es cierto, las épocas posrevolucionarias eran distintas a las actuales. Pero el paralelismo que aquí se reclama se establece de necesidades similares: darle sentido a una lucha hoy necesaria pero que se lleva a cabo de una manera anárquica y amorfa. Si se lograra el objetivo de que artistas e intelectuales se organizaran para darle una concreción orgánica a sus justas inconformidades, mucho se avanzaría para que esas inconformidades tuvieran un sentido más trascendente. gomeboka@gmail.com
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FOTO DE LA SEMANA:
CUENTO
CAFÉ
TRAVESURAS DE AQUELLOS TIEMPOS Por Heberto J. Peterson L.
ALBERTO GONZÁLEZ Originario de Lagos de Moreno, Jalisco. Es especialista en control de inventarios. La Foto de la Semana es un reconocimiento que se otorga por el mayor número de votos, avalando el dominio del tema, en el sitio de Facebook Fotografía Diaria.
Foto: Cortesía
Foto: Alberto González
E
n aquel lejano año de 1915, el largo muelle de madera que, partiendo de las orillas de la playa de Ensenada, se adentraba en el mar, servía para recibir las mercancías, todo tipo de muebles objetos y pasajeros que llegaban de San Diego, La Paz, Mazatlán y otros lugares. Recorrían el muelle unos rieles, los cuales se utilizaban para transportar los productos en unos vehículos de carga que eran arrastrados por un tractor hasta los almacenes de la aduana, ubicados frente al Cuartel Militar localizado en la avenida Gastélum Fermín, de apenas doce años, y su grupo de amigos, traviesos a más no poder… y raterillos, en cuanto las canastas de carga llegaban a la orilla subrepticiamente se subían para tratar de abrir alguna paquetería y robarse algo que valiera la pena y pudieran transportarlo, sin ser vistos ,para después venderlos. Al llegar la carga a los patios de la aduana y ser recibida la mercancía, siempre había algunos faltantes que allí eran detectados o denunciados por los destinatarios. Las sospechas caían en el personal operativo de la aduana o en algunos marineros que en su oportunidad extraían o robaban algo. Pasó el tiempo y aquellos pequeños bribones seguían inteligentemente haciendo de las suyas sin despertar sospecha alguna, pero comenzó a correr el rumor entre el poblado de que algunos de sus habitantes estaban adquiriendo productos fuera de los establecimientos o que pertenecían a algunas familias porteñas. El Administrador de la aduana asignó al Sr. Caballero para que investigara y éste de inmediato urdió un plan para seguir, paso por paso, todos los movimientos, desde la llegada del barco hasta el depósito en patios aduaneros.
Al comprobar que los productos del barco al muelle y cargados en los vehículos de traslado iban completos, supuso que era en tierra donde se efectuaban las operaciones de los robos. Cierto día, con mucha brisa y gris, se le ocurrió ocultarse tras unos matorrales frente al lugar donde los vehículos dejaban el muelle e iniciaban un tramo desierto donde no había gente ni edificios. Estuvo oculto y sin moverse unas tres horas, y ya un tanto cansado, comenzando a pensar en su fracasado intento, vio correr unas pequeñas figuras que se montaron en los últimos vagones de carga, para comenzar a revisar y extraer el producto de su robo sin que el chofer del pequeño tren de carros de carga se diera cuenta por el ruido del motor y porque los fardos le impedía ver hacia atrás. El señor Caballero reconoció a los pequeños truhánes, hijos de conocidas familias, y una hora más tarde capturaron a todos y cada uno de ellos. Los llevaron a la aduana, se les dijo que los encerrarían en el cuartel, que se ubicaba frente a ella. Aquellos, llorando y temblando, vieron el arribo de sus familias, quienes les castigaron y plancharon las nalgas con unos merecidos cintarazos. Días después, los productos seguían llegando incompletos…
“El Administrador de la aduana asignó al Sr. Caballero para que investigara y éste de inmediato urdió un plan para seguir, paso por paso, todos los movimientos”
petersonheberto@live.com
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GATUPERIO
ATRABILIARIO
CIUDADANO DISTINGUIDO
CIEN AÑOS DE MELANCOLÍA
Por Guadalupe Beatriz Aldaco Por Gerardo Sánchez García*
Foto: Cortesía
ESTE SÁBADO me miro frente al espejo y veo el mismo rostro que desde hace 54 años me ha acompañado a lo largo de la vida. Variante día a día, mes a mes, año con año, reflejo del paso de la vida y del tiempo, es y no es la misma cara. Sin embargo, esta mañana la observo –o la imagino– diferente. Esa faz es hoy distinta. Soy, me digo a mi mismo, con secreto orgullo: Ciudadano Distinguido de Ensenada. Tengo que admitir que a lo largo de más de medio siglo de vida, en lo personal y en lo profesional, he acumulado más derrotas que medallas, múltiples lles son fáciles de enumerar, de enlisfracasos y contados triunfos, más erro- tar y ordenar. res que aciertos, reflexiono, tratando de Agradecimiento a quienes hicieron la explicar, ¿por qué ese reconocimiento es propuesta de este periodista y gatuperiadistinto a otros anteriores y me ha cam- dor al considerar que tenía –¿?– los mebiado el semblante? recimientos necesarios para ser postula¿Acaso la cercanía de do, así como a quienes la vejez –o de la muerdecidieron al respecto. te– me ha vuelto más “Reflexiono, Cabe también agrasentimental?, pienso decer a mis familiares y tratando de mientras admito que mis amigos, sin cuya ahora lloro con más faexplicar, ¿por qué acolaboración, apoyo, cilidad de la que orino, solidaridad, respaldo y ese reconocimiento reflejo de que el lagricotidiano, ni el mal se ha reblandecido es distinto a otros afecto ejercicio periodístico, y la próstata se ha enni la vida misma tiene anteriores y me durecido. valor ni sentido. ha cambiado el Mientras continuo en Inevitable reconocer ese diálogo interior con semblante?” también al lector(a) – Yomero, busco aclarar si a ti–, al radioescuel porqué tan honrocha, televidente, que sa distinción me ha calado hondo en el a lo largo de casi treinta años de ejerciánimo y sólo encuentro conjeturas, hi- cio periodístico me ha acompañado en pótesis, ideas vagas, razonamientos in- los diferentes medios en los que he lacompletos, hasta que descubro –lo ob- borado. vio– que la explicación no es racional, A todos ellos, en lo general y en lo parsino emocional. ticular, gracias, muchas gracias. O, mejor dicho, que la respuesta Sinceramente –concluyó en mis auno tiene aclaración sino descripción. toreflexiones– el reconocimiento de Entusiasmado por pensar que he en- Ciudadano Distinguido de Ensenada contrado la respuesta, me argumento 2015, lo cambió por un título más moy recontrargumento con esa facilidad desto y simple: Ciudadano Agradecido de quien habla para si mismo, en tanto con Ensenada. busco cómo describir esa emoción. Gratitud..., la palabra brota sola, espon- *El autor es periodista, atlantista y Ciudadano tánea, luminosa y generosa en si misma Distinguido. y aplasta, sofoca a la de vanidad. Resuelto el tema, me digo: los detaelsopordelbuitre@hotmail.com Foto: Cortesía
Ilustración: Miguel Bustos
HACE 60 AÑOS, atormentado por la idea recurrente de una “novela desmesurada”, Gabriel García Márquez inició la escritura de Cien años de soledad. Quizás el tema de su primer cuento, “Un caso de psicosis obsesiva” (sobre una niña que se convierte en mariposa), haya sido el discreto preludio al desarrollo de un tema poco reconocido y, por lo tanto, escasamente estudiado de su obra. Infiltrada en los acontecimientos y ambientes sobrenaturales del realismo mágico, se trasluce en la novela una vertiente finamente trabajada que tiene que ver con ese canon que atraviesa la historia de la cultura, la literatura, el arte, la salud: la melancolía. El olor de la guayaba prodiga una frase clave de GGM: “Macondo, más que un lugar en el mundo, es un estado de ánimo”. Ese estado es la melancolía con su anta- cos, pero ambas facetas suelen convivir en gónico componente: la manía. Los perso- ellos. A los delirios de José Arcadio Buendía najes se mueven en una tensión marcada- sobrevienen el llanto y la culpa. En una de mente bipolar: la abundancia y la caren- las escenas más conmovedoras de la novecia, la prosperidad y la miseria, la felicidad la, José Arcadio Buendía se encuentra “lloy la tristeza, el paraíso y el infierno, la vida rando con el llantito sin gracia de los viey la muerte, el abatimiento melancólico y jos, (…) por todos los que podía recordar y que entonces estaban solos en la muerel delirio maniaco. Al te”. Aureliano Buendía es un principio, Macondo es “Los personajes personaje triste desde que llouna aldea feliz en donra en el vientre de su madre. de nadie ha muerto, y se mueven en La imposibilidad de su relaal final un pueblo preuna tensión ción con Remedios lo colma sa de la cólera del hude dolor, hasta que su cuerracán bíblico. marcadamente po desaloja “la materia oscuNo es el equilibrio bipolar: la ra” que no lo deja vivir, es dela característica del cir, la bilis negra o melancolía, abundancia y proceder personal o y canaliza sus vacíos en su obde los derroteros cola carencia, la sesión por la guerra. lectivos, sino la radiMelquíades es “un homprosperidad y la calización. Se pasa de bre lúgubre, envuelto en un una situación extrema miseria, la felicidad aura triste” y el último José a otra. En Macondo se Arcadio es “un niño otoñal, tey la tristeza...” debaten, de un lado, la rriblemente triste y solitario”. vitalidad, la euforia, el Ilustran el humor adusto “la piel triste” del desenfreno, y del otro el terror, la desolación padre Nicanor Reyna, la “tristeza de sarray la muerte. El paso de uno a otro estadio es a veces violento. Precisamente cuando el ceno” de José Arcadio Segundo, el “vicio de carnaval adquiere el “máximo nivel de locu- la necesidad de sentirse triste” de Fernanda ra”, se desata una descarga de fusilería con- del Carpio, los ojos “oscuros y melancólicos” tra la muchedumbre. Igualmente, un am- de Mauricio Babilonia, el “ruido de marmibiente de júbilo precede a la matanza de los ta” de la melancolía de Amaranta. No es fortuito que uno de los hijos del corotres mil hombres. nel lleve por nombre “Aureliano Triste”. Algunos personajes son esencialmente melancólicos y otros fundamentalmente maniaaldacoe@gmail.com
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DOMINGO 17 de mayo de 2015
NUMERALIA 5 años de fotógrafos ganadores del Pulitzer:
Por Rael Salvador “Por las cosas mejores. Las peores ya las conocemos”. Achaval.
I La lucha cotidiana enemos que regresar a la sencillez del compromiso, a la confianza dulce de los amantes, a la lucha cotidiana, al gran significado de los pequeños detalles… Tenemos que reinventar la vida, remontar el camino perdido, dejar la aventura infértil y concentrar la savia que existe en el corazón de toda experiencia. Tenemos que entender que la felicidad no es una meta, sino una opción personal, una decisión que ayudará, en mucho, a mejorar nuestras existencias, una oportunidad de sabernos para empezar a conocernos.
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II Sumar esfuerzos Tenemos que comprender que no hay gente pobre, sino empobrecida, seres humanos que merecen nuestro abrazo y nuestro apoyo... y que no les hemos dado otra opción más que la pesadumbre de la pobreza. Tenemos que sumar esfuerzos para proporcionar a los que menos tienen aquello que más necesitan: alfabetización, economía familiar, capacitación laboral, y hacerlo todo con amor, consciencia y entrega. Tenemos que reconocer que la comprensión de la realidad nos unifica y
que la unificación es más poderosa, honesta y decidida que cualquier alianza política. III Nacimiento del alma Tenemos mucho que aprender de la medicina espiritual del mundo griego, principalmente la de Sócrates, porque todos somos parteros: ayudamos a nacer el alma de las personas… Tenemos que proporcionarles a los maestros nuestro empeño y dedicación, nuestra entrega y comprensión, las herramientas de la hermandad creativa y cooperante, para que la Educación nos sea posible. Tenemos que rescatar el postulado pedagógico de la agonía burocrática y reintegrarlo de nuevo al corazón del aula, a la existencia misma y, sin más, enlistarlo en la categoría de “útiles escolares”. Tenemos que construir la Casa se la Enseñanza, ladrillo a ladrillo, como se construye lo que se ama: que la vida, la esperanza y alegría crezcan de nuestras manos, de nuestra tierra y de nuestros sueños. IV Coautores del reino Tenemos que abocarnos a la reflexión natural y permitir que lo que nos pertenece siga rindiendo frutos desde su lugar de nacimiento, como el campo, la playa, el bosque y el cielo. Tenemos que enseñarnos la palabra y así nombrar verídicamente al mundo, nutrirnos de su significado sin olvidarnos que sólo la realidad construye nuestro concepto de “realidad”.
Tenemos que ser coautores de este reino, que el apostolado social recupere sus comedores urbanos, sus cooperativas rurales, sus guarderías familiares, sus roperos públicos y sus dispensarios médicos, y mientras todos estemos resguardados tras las garantía de estos bienes humanos, entonces aboquémonos a los privilegios de las autopistas, los megapuertos y los aeropuertos. No antes. Tenemos que empezar primero con nosotros mismos y coincidir con las carencias y miserias de los otros, con sus quejas justificadas y con su necesidades primarias, porque identificado todo esto nos debemos de dar a la tarea de traducirlo en cercanía, amistad y militancia conjunta. V Espiritualidad humana Tenemos que hacer un esfuerzo grande, de dimensiones estratosféricas, y reconocer –ya que no estamos preparados socialmente para ello– que “estamos jodidos”, precisamente porque nos están jodiendo… Tenemos que hacer que esto funcione, que la marginalidad participativa deje de ser una constante y que el hombre unido al hombre logre su mayoría: que crezca en número para su beneficio. Tenemos que leer, de día y de noche, en el amor y en la guerra, agarrando un tiempito por aquí y otro por allá, pero proporcionándonos a través del libro los medios indispensables para identificar nuestra espiritual condición humana en el planeta.
“Tenemos que reconocer que la comprensión de la realidad nos unifica y que la unificación es más poderosa, honesta y decidida que cualquier alianza política” VI Los “satisfechos” Tenemos que soltarnos de las amarras del conformismo y cantar la generosidad y la solidaridad de nuestra participación, la canción de todos nosotros, la que nos llevará a crear conciertos y concilios para que el mañana sólo esté condicionado por el presente de nuestro empeño, lucha y valentía. Tenemos que ir hacia la plenitud por el camino de la vida, no por el torturado carril de la sobrevivencia; nuestro sendero debe llevarnos hacia los postulados de la felicidad, entendida como calidad de vida. Y si no es así, quiere decir que andamos por la vía equivocada. Tenemos que añadir a todo esto, la creciente miseria espiritual de todos los “satisfechos”, que al no saber qué hacer con sus riquezas, le ofrendan a los más abandonados de esta tierra las sobras y las sombras de su pesadilla hipnótica y comercial, parábola donde el hambre viene de afuera pero muerde por dentro. raelart@hotmail.com
EL EQUIPO EDITORIAL DE PALABRA FELICITA A GERARDO SÁNCHEZ GARCÍA, PERIODISTA Y COLUMNISTA (GATUPERIO) DE ESTE SUPLEMENTO CULTURAL, POR OBTENER EL RECONOCIMIENTO DE CIUDADANO DISTINGUIDO, EN EL RUBRO DE PERIODISMO, HONOR OTORGADO POR EL XXI AYUNTAMIENTO DE ENSENADA. ¡ENHORABUENA!
2015, Daniel Berehulak, de New York Times, y El equipo de fotografía de diario St. Louis Dispatch. 2014, Tyler Hicks y Josh Haner, de New York Times. 2013, Javier Manzano (freelance mexicano), Manu Brabo, Rodrigo Abd, Narciso Contreras, Khalil Hamra y Muhammed Muheisen, de Associated Press. 2012, Craig F. Walker, The Denver Post, y Massoud Hossaini, de Agence FrancePresse. 2011, Carol Guzy, Nikki Kahn y Ricky Carioti, de The Washington Post, y Barbara Davidson, de Los Angeles Times. 2010, Craig F. Walker, de The Denver Post, y Mary Chind, de The Des Moines Registe.