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Amanecida (Fragmento)

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Amanecida Antología Homenaje a Julia de Burgos en su Centenario

Selección y prólogo Etnairis Ribera


©EDP University Tercera edición corregida, 2017 ISBN: 978-1-942352-04-4 Obra de portada: Julia y los ecos del universo Autor: Rafael Trelles Medio: Tinta y lápiz sobre plástico, 38” x 26” 2014 Diagramación: Adriana C. García Soto Linnette Cubano García Portada: Linnette Cubano García Impreso en Puerto Rico La impresión de esta publicación en 2017 fue subsidiada por Etnairis Ribera La primera impresión de esta publicación fue subsidiada mediante donativos legislativos para el año fiscal 2014-2015 Estado Libre Asociado de Puerto Rico

EDP University, Inc. Ave. Ponce de León 560 Hato Rey, P.R. PO Box 192303 San Juan, P.R. 00919-2303 www.edpuniversity.edu


A las mujeres de las Islas del Caribe


Julia Constancia Burgos García, 17 de febrero 1914, Barrio Santa Cruz, Carolina, Puerto Rico - 6 de julio 1953, Manhattan, Nueva York. Se gradúa de maestra normalista en la Universidad de Puerto Rico en 1933. Trabaja en la Agencia para la Rehabilitación Económica de Puerto Rico en el pueblo de Comerío. Se casa con el periodista y locutor radial Rubén Rodríguez Beauchamp en 1934 y se divorcia en 1937. En 1935, ejerció como maestra en la escuela rural del barrio Cedro Arriba de Naranjito y escribe su famoso poema Río Grande de Loíza. Durante 1936 y 37, trabajó en la Escuela del Aire, programa de radio del Departamento de Educación para el que escribe los dramas infantiles Llamita quiere ser mariposa, La parranda del sábado, Coplas jíbaras para ser cantadas y Paisaje marino. Fue despedida por ser independentista. Cultivó amistad con los poetas Luis Llorens Torres, Luis Palés Matos y Evaristo Ribera Chevremont. En 1936, se une a “Hijas de la Libertad”, rama femenina del Partido Nacionalista de Puerto Rico dirigido por el Dr. Don Pedro Albizu Campos. Obra: Poemas exactos a mí misma 1936, mecanografiado y divulgado en forma privada, posteriormente extraviado, Poema en veinte surcos 1938, Canción de la verdad sencilla, Premio Instituto de Literatura Puertorriqueña 1939. Publicó poemas dispersos en periódicos y revistas. En abril de 1938, conoce en Puerto Rico a Juan Isidro Jimenes Grullón, médico y sociólogo dominicano, quien se convirtió en su intenso amor tormentoso. Reside con él en Cuba durante dos años, donde conoció a Juan Marinello, Juan Bosch, Raúl Roa, Manuel Luna. Estudia en la Universidad de la Habana en 1941. Conoce a Pablo Neruda en 1942. La relación con Juan Isidro Grullón termina en 1942 y vuelve triste a la ciudad de Nueva York. Allí fue periodista en El Diario y Pueblos Hispanos, ambos dirigidos por el poeta y patriota Juan Antonio Corretjer. Se casa con el músico Armando Marín en 1944. Julia de Burgos fue encontrada inconsciente entre la Calle 106 y Quinta Avenida el 6 de julio de 1953. Murió al ser trasladada al Hospital de Harlem y fue enterrada en tumba anónima en Potters Field. Posteriormente, fue trasladada a Puerto Rico el 6 de septiembre y sepultada en el cementerio de su pueblo. Actualmente, sus restos descansan en el Mausoleo a Julia de Burgos en Carolina. Póstumamente se publicó El mar y tú y otros poemas (1954). Obra poética I y II Ediciones de La Discreta, Madrid 2008 y 2009, fue editada por el Dr. Juan Varela Portas.


Contenido

El Amanecer de Julia de Burgos Etnairis Ribera

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Doce rosas al alba en el mar de Julia Poemas de Julia de Burgos

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Amanecida 10 Viaje alado 11 Casi alba 12 Alta mar y gaviota 13 Cantar marinero 14 ¿En dónde está el sonido especial de la luz?

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Poema de la cita eterna 16 Mi cerebro se ha hecho estrella de infinito

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Proa de mi velero de ansiedad

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Mi símbolo de rosas 19 Letanía del mar 21 Poema a Federico 22 Por encima del mar 24 José Manuel Sánchez-Darro La soledad sin llanto 25 Elena Martín Vivaldi Río Grande de Loíza... Mi manantial, mi río José R. Alicea

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Primer homenaje 27


Te admiro Julia de Burgos Trina Padilla de Sanz

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Evocación de Julia de Burgos Francisco Matos Paoli

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A Julia sin lágrimas 30 Pedro Mir Julia de Burgos: Isla-mujer 33 Josemilio González homenaje 36 anjelamaría dávila Otra vez 37 Juan Sáez Burgos Mito 38 Marcos Rodríguez-Frese Homenaje Centenario 39 Carta a Julia Burgos 40 Rosario Ferré Marina 45 Anna Nicholson Peregrinaje de amares 46 Etnairis Ribera Huecos Astrales 47 Yolanda Velázquez

Julia de amor amanecida 48 Antonio Cabán Vale Julia, este 2014 49 Vicente Rodríguez Nietzche Me quedo con Julia 50 Wenceslao Serra Deliz


Abolidas palabras 52 Edgardo López Ferrer Julia camina sobre el agua Marcos Reyes Dávila

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Décimas 55 Antonio Ramírez Córdova La llave del mar 56 Reynaldo Marcos Padua A Julia de Burgos 57 María Arrillaga En homenaje a Julia 58 Sherezade (Chiqui) Vicioso Algo me nace hoy 59 Magaly Quiñones Julia y la luna 60 Nancy Morejón Como una isla pura 62 Lina de Feria Julia de Burgos 63 Adriano de San Martín Julia trascendida 64 Gilda Orlandi Julia inmortal 65 Shanti Ragyi Julia de Burgos 66 Ángel Luis Méndez A Julia de Burgos 67 Elizam Escobar Julia de Burgos 68 Josérramón Meléndes


Un triángulo inverso 70 Lourdes Vázquez El amor 71 Jan Martínez Es así, Julia anda en el uni-verso Beatriz Mayté Santiago-Ibarra

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Apetito 73 Carmen Valle Marullo en la terraza 74 Pedro López Adorno Grito 75 Vanessa Droz Ese camino, Julia 76 Ángel Maldonado Acevedo a juli@ . homenaje [y manifiesto invisible] Néstor Barreto

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Lil Mis Spik: Multinacionales 80 Esteban Valdés Paseo 82 Luis César Rivera Mujer de historia triste 83 Ana Irma Rivera Lassén La patria resucitó en mis versos Elsa Tió

84

A Julia 85 Dalia Nieves Llámase Julia esa mujer 86 Áurea María Sotomayor Alma de amor antillano 88 Alexis Gómez Rosa


Si quiero huir 89 Ángela Hernández Núñez El salto 90 Marianela Medrano Poema para Julia 91 Yrene Santos Una conversación pendiente 92 Juana M. Ramos Consagración 93 Margarita Drago Mar azul marino 94 Ángeles Mora Brindis 96 Pedro Enríquez Mi mano alta 98 Reina María Rodríguez Las brumas 99 Soledad Cruz Siete revelaciones para evitar el dolor Miguel Ángel Zapata

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Aquí 101 Madeline Millán De mi ventana al mundo 103 Myrna Nieves Puerto rican discovery number 43, A Julia y a mí Sandra María Esteves

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Otro río 106 Sandra García Betancourt The Rose That Waits 108 Nancy Mercado


Julia de Julia 110 José Ángel Figueroa De Times Square a Harlem Manuel Martínez Maldonado

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Una noche güena y Julia de Burgos Carlos Rivera

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Río Grande de Loíza 117 Tanya Torres Descarnados 118 Lillian Hernández Boca.Nada. 120 Urayoán Noel Julia de río 121 Enrique Puig Vida breve, legado largo 123 Maricel Mayor Marzán Para mirar de lejos el mar Juan Pablo Roa

124

El mar y nosotros 126 Jaime Giordano Río hombre 127 Elizabeth Cazessús Julia de Burgos 128 Leticia Luna Amores castos 129 Maricruz Patiño La innombrable 130 Carlos Roberto Gómez-Beras La rosa no pasa 131 Janette Becerra


(a julia de burgos) 132 Mayra Santos-Febres Ya no me queda la ruta… Zoé Jiménez Corretjer

134

Dutch angle 136 Alberto Martínez Márquez La de las fuertes raíces 137 Maribel Sánchez-Pagán canción de la verdad compleja Elidio la Torre Lagares

138

Soledad acompañada 139 Ángel Darío Carrero De tu puño y letra 140 María Juliana Villafañe De versos y ríos 141 Ana María Fuster Me escribí 143 Leticia Franqui Frankessa 144 Kattia Chico Contigo en el hospital de Goldwater Irizelma Robles

145

Santurce 146 Karen Sevilla Las rosas del espíritu 147 Edgardo Machuca Torres Julia, ¿qué es el alma? 148 Nicole Cecilia Delgado Desde adentro 149 Lady Lee Andrews


Más allá de tu orilla 150 Gabriela del Sol Puig Búsqueda 151 Sofía del Mar Collins Rúa A veces 152 Leticia Ruíz Rosado Carta para Julia de Burgos Reynaldo García Blanco

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Retornas peregrina 154 María Teresa Falcón Revelaciones 155 Lisbet Alemán Murga Entre el mar y el viento Isabel Rodríguez Jardines

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Similitud acuariana del eco 157 Natasha Santiago Julia del tiempo 158 Mario Darias Réquiem por Julia de Burgos Catherine de la Cruz

159

Volando palomas 160 Margarita Sastre de Balmaceda Constelación perfecta 161 Daisy Novoa Vásquez Sin límite 162 Astrid Lander dulzura explosiva 163 Cristiane Grando Tú y yo 164 Johanny Vázquez


Poema a Julia 165 Hubert Gil Cambra Suburbios del desamor 166 Francisco Vaquero El grito de buscarte 167 Santiago López Navia Pregunta a Julia de Burgos, en su cielo Aitana Alberti

168

Soneto a Julia de Burgos 169 Frenando Arias Harlem, 1953 170 María de los Milagros Pérez Toro A Julia al regresar al río Virginia Díaz Sánchez

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Por aquel agujero va la muerte Eugenio García Cuevas

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Eres mujer, fuerza y vida 173 José Rafael López Figueroa Julia, Julia… 174 Yvonne Denis-Rosario Cita con Julia 175 Rubén Darío Tonar A Julia 177 Jorge Bermúdez ¡Oh mar, no esperes más! Gloria Ramírez de Arellano

178

Poema a tu “sombra minúscula” Vilma Reyes

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Mito 181 Mariela Luzmina


Hasta tu alma en vuelo 182 Pedro Juan Ávila Encuentro con Julia 183 William Pérez Vega Correspondencias 184 Iris Miranda ¡Big Bang! 186 María de los Ángeles Camacho Rivas Tu voz es mi voz y es la de todos Carlos Aguasaco

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¡Malecón de la cita eterna! Simón Carlo

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Correspondencia 189 AFRIK3REINA Aún vuelvo al mismo verso Coqui Santaliz

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Grifería sacra 191 David Santiago Julia rebelde 192 Yolanda Arroyo Pizarro Sentado en el muelle de la bahía Claudio Rodríguez Fer

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Invéntame raíz 195 Mayda Colón A Julia 196 Mairym Cruz-Bernal Diálogos posibles entre Julia de Burgos y Elena Martín Vivaldi José María Cotarelo

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Colaboradores 200


El Amanecer de Julia de Burgos Etnairis Ribera Soy una amanecida del amor… Raro que no me sigan centenares de pájaros picoteando canciones sobre mi sombra blanca. Julia de Burgos, Amanecida, Canción de la verdad sencilla

I Nos convocó la poderosa voz poética de la Maestra Julia de Burgos para rendirle merecido homenaje con este libro de más de cien poetas que rescatan en sus epígrafes el paso por su vida de escritora, patriota, amante, amada. Poeta en una isla sin libertad para vivir soberana, vivió escenas crueles como mujer de su época en una sociedad chauvinista. Celebramos el Amanecer de Julia de Burgos en su Centenario y siempre, a través del legado de su obra literaria, prodigioso afluente de imágenes, como vehículo purificador de su azarosa vida. Miramos los detalles penosos de su vida privada con profundo corazón compasivo ante las circunstancias kármicas por difíciles que le tocó vivir a este inspirado ser que se llamó Julia de Burgos. Julia de esa región castellana que nunca vio es Julia de los Mares y Amaneceres, Julia del Caribe, Julia de América. Julia triste y Julia a buenos ratos serena en vuelo con su clan de gaviotas y pelícanos es también Julia exaltada en el instante del amor apasionado, aunque la dejasen en el olvido sobre las arenas, luego de su personal oleaje. A la orilla de esa sombra, recurre con frecuencia en sus versos, rendida en su atleta interior de nadar triste contra la corriente. Esa Julia del Agua es nombrada por la Dra. Mercedes López-Baralt cuando comenta los significados en su poética: El símbolo dominante del agua, que hermana a Julia con Lorca y con el Pedro Salinas de El contemplado, se torna en el instrumento con el que la poeta multiplica su alma y se reinventa una y otra vez para alcanzar la inmortalidad. 1

1 López Baralt, Mercedes, Julia de Burgos, diosa del agua: un mito creador de mitos, Julia de Burgos Me llamarán poeta El Simposio, Universidad de Puerto Rico en Humacao, 4-6 de febrero 2015, organizado por el Prof. Marcos Reyes Dávila.

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Es tiempo de releer a Julia en su profundidad. Y es su llamado vital-espiritual, donde vibra la energía poesía, lo que debe atraer y despertar la conciencia de sus lectores. Su intensa capacidad de simbiosis con la Madre Naturaleza se integra al lenguaje poético que fue capaz de comunicar la experiencia más gozosa así como la angustia enajenante. ¿Y cuál es el símbolo de la rosa que brota de tan minúsculo capullo para abrirse en la aurora de nuestra conciencia con el poder sanador de su aroma? Que todo lo existente, como la preciosa rosa, es fugaz. El estado poético o vivir en poesía es certeza en el oleaje más feroz cuando el amar o el mar de amor atrae como una bendición, que no ha de ser nunca una maldición que suma la mirada en las sombras. Preciado título el de su segundo libro Canción de la verdad sencilla que en la interpretación filosófica es un mapa en la vía para descifrar la oscuridad y la claridad. La aurora y la madrugada y el alba y las claridades y amaneceres y la mañana fresca convocan un anhelo en la poeta, una determinación de otra especie de vida distante de la fatalidad. ¡Qué peligrosa mirada que se aferra al fuego fatuo y se asusta y le duelen las auroras y provocan soledad! Que el amanecer es esperanza. ¿Y quién escribe las crónicas de entender la historia bajo el huracán, de caminar por el mundo atrevida y asustada, valiente y llorosa a la vez en la dicotomía confusa de llamar muerte al amanecer? ¡Oh mañanas azules que se quedaron muertas, volando en el espacio!2Quien observa el movimiento del planeta Tierra (que debería llamarse planeta Mar), ve que el alba es el presagio del atardecer y éste, de la entrada de la noche, tal vez plena de estrellas que oculta a su vez la aurora silenciosa y sanadora en sus intensos matices. Es su Arte, el Poema Mayor.

II Mi propuesta ante la Comisión Nacional para la celebración del Centenario Julia de Burgos fue juntar una antología que incluyera a cien poetas del mundo hispánico con un poema dedicado a Julia. El resultado fue mayor. Este trabajo antológico tiene la intención de instar a conocer a profundidad la poesía de Julia que en su valentía fue 2 Exaltación de hoy, El mar y tú, Segunda parte, Poemas para un naufragio. Julia de Burgos, Obra completa, Editorial Casa de las Américas, La Habana 2013, pág. 129

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rebelde ante el patriarcado y la opresión. Coincido con la Dra. Norma Valle en su artículo Julia Feminista cuando expresa: Entiendo que la obra poética de Julia de Burgos, de la que pueden hacerse múltiples lecturas, es también un texto ideológico feminista. En sus versos interpreta de forma profunda y certera la historia de las mujeres...3 Incluimos doce poemas de Julia que recogen temas fundamentales de su poética: las rosas, el alba y el mar, que si bien pertenecen a distintos libros forman una historia entre sí. Todos los poemas dedicados a Julia en esta antología llevan una cita de la Poeta escogida por quienes participan e indican el título del poema y el libro al cual pertenece la cita. De esta forma, animamos al lector a buscar la fuente y leer el poema en su totalidad. Iniciamos los poemas dedicados a Julia con el texto de su amiga Trina Padilla de Sanz, la Hija del Caribe, escrito en 1938, tal vez el primer poema dedicado a Julia. Le siguen los Maestros Francisco Matos Paoli, Pedro Mir y José Emilio González, los fallecidos miembros del Grupo Guajana, Juan Sáez Burgos, sobrino de Julia, Marcos Rodríguez Frese y Ángela María Dávila, como firmaba entonces, quien posteriormente se aparta del grupo literario, pero no de la amistad. Incluimos poetas de Puerto Rico que publican su primer libro en la década del ‘60. Le siguen representantes de las generaciones contemporáneas del ‘70 al ‘2000 y en adelante, con la más joven poeta de 19 años, intercalados con los poetas invitados de las hermanas naciones latinoamericanas y de España. La actividad Botella al Mar dedicada a Julia de Burgos, organizada por Mario Darias, convocó a poetas y músicos en el Malecón de La Habana en la tarde del 24 de junio de 2014. Allí se realizó una concurrida y larga lectura de poemas de Julia y canciones frente al verde Edificio Carreño con ventana al mar, donde vivió la poeta en el tercer piso a partir de 1939. Luego de Puerto Rico, la delegación poética de Cuba es la de mayor presencia en el libro. En dicha actividad participó el Dúo G.lo, el guitarrista Lázaro y el joven cantautor cubano que compuso esta canción para Julia:

3 Julia Feminista, Valle Ferrer, Norma, Claridad, En Rojo, 12-18 de marzo de 2015, pag. 20-21

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En los ojos del mar Jorge Luis Torres Morejón El mar, el verdadero mar, casi ya mío… Poema de la cita eterna, El mar y tú

En los ojos del mar he visto una mujer andar las calles de La Habana. Desnuda de amor, se mezcla con el aire que llega desde el Viejo San Juan. Bohemia nube, lluvia en New York, recita el querube un verso, un adiós, a una mujer isla que habita una ventana frente al malecón. En los ojos del mar, he visto una mujer. Le sigue nuestra cercana República Dominicana con poetas que residen en la Isla y otros en la diáspora. Tres poetas feministas de México aportan a este concierto. Centroamérica está representada por Costa Rica y El Salvador. Suramérica está presente en sus poetas de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil. La voz latinoamericana en la diáspora del Norte reside en Boston, Chicago, Stamford, Miami y Nueva York. Hay poetas boricuas nacidos o criados en la gran manzana que escriben en inglés y tienen un libro o poemas suyos traducidos al español y los poetas emigrados que escriben en español:

Azul imposible Yarisa Colón Torres Mis pasos fueron siempre enigma de los pájaros, Donde comienzas tú, El mar y tú

Tu pájaro está trepado en la hoja más alta es su designio él quiere inundar de verdades el río 4


unirse al vuelo de los más vivos tu pájaro bebe y suda son los escalofríos algo feroz se alberga en el nido él sí sabe cantarle al azul imposible que ahuyenta los viajes perdidos ya lo sabe muy bien es su designio De Puerto Rico, el artista Rafael Trelles contribuye con la imagen de portada del rostro azul de Julia Cósmica junto a círculos que denominan el Universo. Las artistas Yolanda Velázquez y Anna Nicholson aportan imágenes líricas y versos en sus obras para brindar luz en el sendero de este libro mágico. El Maestro José Alicea, quien sostuvo amistad artística con Julia, contribuye con un grabado de su serie Río Grande de Loíza. El poeta visual EstebanValdés, mexicano de madre y nacimiento, criado en Puerto Rico, presenta dos imágenes que dialogan. En la primera, las multinacionales norteamericanas arropan nuestra Isla-País, producto de la Intervención. En la segunda, el diálogo entre niños de caricatura nos lleva al mítico Río de Julia donde se alarga el espíritu de nuestra nación intervenida. Los poetas de España provienen de Madrid, Córdoba, Granada, Galicia, Asturias y de descendencia gaditana-riojana como lo es Aitana Alberti León, nacida en Argentina. Los poetas madrileños Santiago López- Navia, Fernando Arias y el cantautor José María Alfaya están ligados, de alguna forma, al grupo editorial- musical La Discreta Academia. Dicha editorial, compuesta por una Junta que dirige el entusiasta Dr. Juan Varela-Portas, publica por primera vez dos tomos de la obra completa de Julia de Burgos en 2008 y 2009 y realiza la grabación de un primer disco A Julia sin lágrimas en 2008. Le siguió otra musicalización de poemas de Julia en dos discos bajo el nombre Rebelde Soledad en 2014, donde participa la cantautora puertorriqueña Zoraida Santiago, quien graba en su país su propio disco Antología a Julia de Burgos en 2013. 5


Agradecido José María Alfaya He tenido que dar, multiplicarme, despedazarme en órbitas complejas. ¡Oh lentitud del mar!, El mar y tú

Amiga Julia de Burgos: Te cantaría Una canción de mi cosecha si supiera Que lo que, muy torpemente, se me ocurriera No lo habías dicho mejor con tu poesía. Si yo he podido dar también, multiplicarme, Aunque sin llegar a tus órbitas complejas, Fue porque he aprendido de ti, que me aconsejas Desde un digno dolor que viene a acompañarme. Y luego está, en tu soledad, la valentía De una Julia de Burgos que no fue burguesa, Brindando altiva con su punto de ironía Por la nada alrededor, ciertamente espesa. El Hermanamiento Elena Martín Vivaldi y Julia de Burgos4 organizado por el artista andaluz José Manuel Darro, que se realizó del 2 al 4 de diciembre de 2014 en la Biblioteca de Granada, rindió tributo a dos poetas universales, una de Granada, otra de Puerto Rico, a fines en imágenes simbólicas como la rosa, aunque diversas en sucesos vitales. Me duele aquella rosa prematura que se cayó en mis ojos herida por los pétalos rosados; y la última mirada de una novia del aire...5 Julia de Burgos 4 El Hermanamiento Elena Martín Vivaldi y Julia de Burgos contó con la Delegación de Puerto Rico: Ivonne Belén, cineasta, Dra. Mercedes López-Baralt, Dra. Ivette López Jiménez, Lic. Consuelo Sáez Burgos, Zoraida Santiago, cantautora, Tato Santiago, pianista, Quique Benet, sonido e iluminación y la poeta Etnairis Ribera 5 de Burgos, Julia, Canción de mi sombra minúscula, Poema sueltos, Obra poética completa, Editorial Casa de las Américas, La Habana 2013, p.185

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y escucharé una voz que con tu acento, urgiéndome, dirá, mientras me nombra: ¡Coge, hoy mismo, las rosas de la vida…!6

Elena Martín Vivaldi Hubo complicidad en la distancia entre Julia de Burgos y Elena Martín Vivaldi, sin conocerse, cada una en su particular, distinta sociedad y soledad, curioso misterio. Tuvieron en común claves definitorias en su lenguaje poético: el desnudo, el amanecer, las auroras y crepúsculos, la tristeza, su soledad y las sombras, la noche, el silencio, los labios y el beso, las ausencias, las orillas, el agua, el río, el mar, el puerto y las rosas, siempre las rosas… Julia de Burgos y Elena Martín Vivaldi, lejanas en geografía y cercanas en sensibilidad, aún en la soledad y la tristeza, no permitieron que silenciaran su escritura. La Dra. Ivette López Jiménez comenta en su ensayo “Distancia, lejanía: la poesía de Julia de Burgos”: El primer libro de Julia de Burgos, Poemas en veinte surcos, recala en el silencio que lleva a la interioridad, a la vez que enarbola el afán de romper el silencio, de lograr una voz. El mero hecho de dedicarse a la escritura, en el momento que le tocó vivir, es ya una ruptura con el silencio.7 Su impulso de escribir para reclamar vida, pasión, libertades, vuelo, la conduce a contar su historia en dualidad; recoge albas infinitas y en el camino sobreviene el asalto de la canción amarga. Y en ello, su voz poética comunica la pasión de amor así como la angustia de vivir. La fuerza de su arte no permite que quede en el silencio, en el olvido. Llegamos al Centenario de Julia de Burgos con profundo afecto y respeto a nuestra gran Poeta, quien vivió tiempos de turbulencia política8, económica, laboral, amatoria, que acecharon su personalidad libre y en vida proyectó al mundo caribeño su voz de joven mujer valiente y contestataria.

6 Martín Vivaldi, Elena, soneto Reverso (carpe diem) Antología en la Concesión Medalla de Honor a la poeta, Fundación Rodríguez Acosta , Granada1994 7 López Jiménez, Ivette, Distancia, lejanía: la poesía de Julia de Burgos, Centro, Journal of the Center for Puerto Rican Studies, vol. XXVI, II, Fall 2014, p.192-217 8 Julia de Burgos militó en el Partido Nacionalista de Puerto Rico, época de la Ley de la mordaza y más tarde se afilió al Socialismo, ambas ideas perseguidas.

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Doce rosas al alba en el mar de Julia Poemas de Julia de Burgos

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Amanecida Soy una amanecida del amor... Raro que no me sigan centenares de pájaros picoteando canciones sobre mi sombra blanca. (Será que van cercando, en vigilia de nubes, la claridad inmensa donde avanza mi alma). Raro que no me carguen pálidas margaritas por la ruta amorosa que han tomado mis alas. (Será que están llorando a su hermana más triste, que en silencio se ha ido a la hora del alba). Raro que no me vista de novia la más leve de aquellas brisas suaves que durmieron mi infancia. (Será que entre los árboles va enseñando a mi amado los surcos inocentes por donde anduve, casta). Raro que no me tire su emoción el rocío, en gotas donde asome risueña la mañana. (Será que por el surco de angustia del pasado, con agua generosa mis decepciones baña). Soy una amanecida del amor... En mí cuelgan canciones y racimos de pétalos, y muchos sueños blancos, y emociones aladas. Raro que no me entienda el hombre, conturbado por la mano sencilla que recogió mi alma. (Será que en él la noche se deshoja más lenta, o tal vez no comprenda la emoción depurada).

CANCIÓN DE LA VERDAD SENCILLA

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Viaje alado Hoy me acerco a tu alma con las manos amarillas de pájaros. La mirada corriendo por el cielo, y una leve llovizna entre mis labios. Saltando claridades he recogido el sol en los tejados, y una nube ligera que pasaba me prestó sus sandalias de aire blando. La tierra se ha colgado a mis sandalias y es un tren de emoción hasta tus brazos, donde las rosas sin querer se fueron unidas a la ruta de mi canto. La tragedia del mundo de mi senda de amor se ha separado, y hay un aire muy suave en cada estrella removiéndome el polvo de los años. Hasta mi cara en vuelo las cortinas del mar se me treparon, y mis ojos se unieron a los ojos de todas las pupilas del espacio. Anudando emociones sorprendí una sonrisa entre mis manos caída desde el pájaro más vivo que se asomó a mirar mi viaje alado. Por encima del ruido de los hombres una larga ilusión se fue rodando, y dio a inclinar la sombra de mi mente en el rayo de luz de tu regazo. Como corola al viento, todo el cosmos abrióseme a mi paso, y se quedó en el pétalo más rosa de esta flor de ilusión que hasta ti alargo... CANCIÓN DE LA VERDAD SENCILLA

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Casi alba Casi alba, como decir arroyo entre la fuente, como decir estrella, como decir paloma en cielo de alas. Esta noche se ha ido casi aurora, casi ronda de luna entre montañas, como una sensación de golondrina al picar su ilusión en una rama. Amanecer, sin alas para huirse, regreso de emoción hasta su alma, palomitas de amor entre mis manos que al asalto de amor subieron castas. Noche rasgada al tiempo repetido, detenida ciudad de esencias altas, como una claridad rompes mi espíritu, circundas mi emoción como una jaula. Amor callado y lejos... tímida vocecita de una dalia, así te quiero, íntimo, sin saberte las puertas al mañana, casi sonrisa abierta entre las risas, entre juego de luces, casi alba.

EL MAR Y TÚ

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Alta mar y gaviota Por tu vida yo soy... en tus ojos yo vivo la armonía de lo eterno. La emoción se me riega, y se ensancha mi sangre por las venas del mundo. No doy ecos partidos. Lo inmutable me sigue resbalando hasta el fondo de mi propia conciencia. En ti yo amo las últimas huidas virginales de las manos del alba, y armando lo infinito te quiero entre las puertas humanas que te enlazan. En ti aquieto las ramas abiertas del espacio, y renuevo en mi arteria tu sangre con mi sangre. ¡Te multiplicas! ¡Creces! ¡Y amenazas quedarte con mi prado salvaje! Eres loca carrera donde avanzan mis pasos, atentos como albas al sol germinativo que llevas en tu impulso. Por tu vida yo soy alta mar y gaviota: en ella vibro y crezco...

CANCIÓN DE LA VERDAD SENCILLA

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Cantar marinero ¡Una vela! ¡Una vela nadando en el mar! ¿Es el mar que ha salido a mirarme, o es mi alma flotando en el mar? ¡Una ola en la vela! ¡Una ola en la vela del mar! ¿Es mi amor que se trepa en el viento, o es tu vida en las alas del mar? ¡Una vela! ¡Una ola! ¡Dos sueños entre el cielo y el pecho del mar! ¿Es que el sol se ha calzado de espumas, o es que somos los brazos del mar? ¡Una vela! ¡Una ola! ¡Un naufragio en las blancas espaldas del mar! No hay un puerto que pueda alojarnos... ¡Remaremos el barco del mar!

EL MAR Y TÚ

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¿En dónde está el sonido especial de la luz? ¿En dónde está el sonido especial de la luz y el cielo del espíritu donde está retratándose? El mar partió mi nombre en dos, y en claridades, y una sombra imborrable se borró del crepúsculo. ¿Qué le pasó a la ola? Un anticipo trágico de lumbres le seguía y encontró su azul falda de espumas en su río.

POEMAS SUELTOS

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Poema de la cita eterna Lo saben nuestras almas, más allá de las islas y más allá del sol. El trópico, en sandalias de luz, prestó las alas, y tu sueño y mi sueño se encendieron. Se hizo la cita al mar... tonada de mis islas, y hubo duelo de lirios estirando colinas, y hubo llanto de arroyos enloqueciendo brisas, y hubo furia de estrellas desabriéndose heridas... Tú, y mi voz de los riscos, combatían mi vida. Se hizo al mar tu victoria, sobre palmas vencidas... Fue paisaje en lo inmenso, una imagen de mar casi riachuelo, de río regresando, de vida, de tan honda, atomizándose. Y se dio cita eterna la emoción. El mar, el verdadero mar, casi ya mío... el mar, el mar extraño en su propio recinto... el mar ya quiere ser el mar sobremarino... El mar, tonada entretenida de mis islas, por traerse una flor de la montaña, se trajo mi canción en un descuido, mi canción más sencilla, la canción de mis sueños extendidos. Sobre el mar, sobre el tiempo, la tonada, la vela... La cita eterna, amado, más allá de los rostros de las islas que sueñan. En el pecho del viento van diciendo los lirios, que en el pecho del mar dos auroras se besan. EL MAR Y TÚ

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Mi cerebro se ha hecho estrella de infinito Mi cerebro se ha hecho estrella de infinito para albergar la nada… Porque tu corazón descendió de una nube hacia el latir de un pétalo moribundo y vacío. ¿Por qué rodar en mustias avenidas de espanto? ¿Por qué romper la alegre vibración de rocío? ¿Por qué desintegrarnos en vértebras cansadas cuando el mar sigue azul y la rosa aún es rosa?

POEMAS SUELTOS

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Proa de mi velero de ansiedad ¡Si fuera todo mar, para nunca salirme de tu senda! ¡Si Dios me hiciera viento, para siempre encontrarme por tus velas! ¡Si el universo acelerara el paso, para romper los ecos de esta ausencia! Cuando regreses, rodará en mi rostro la enternecida claridad que sueñas. Para mirarte, amado, en mis ojos hay público de estrellas Cuando me tomes, trémulo, habrá lirios naciendo por mi tierra, y algún niño dormido de caricia en cada nido azul que te detenga. Nuestras almas, como ávidas gaviotas, se tenderán al viento de la entrega, y yo, fuente de olas, te haré cósmico... ¡Hay tanto mar nadando en mis estrellas! Recogeremos albas infinitas, las que duermen al astro en la palmera, las que prenden el trino en las alondras y levantan el sueño de las selvas. En cada alba desharemos juntos este poema exaltado de la espera, y detendremos de emoción al mundo al regalo nupcial de auroras nuestras.

EL MAR Y TÚ

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Mi símbolo de rosas Cuarenta abiertas rosas, abiertas en mi alma, como un signo interpuesto a otro signo de misterio. Nadie sabrá la palabra sin rasgos que ese número sostiene en el amplio horizonte sin asta de mi mente. Sólo tú, noche de tregua en el continuo social declive de los hombres a quienes estoy agarrada en juego de manos, sabes mi ahora de rosas ascendentes hasta el número cuarenta Podrán desamparados de la vida desterrarme de su sendero de puentes angustiado de tanta ceremonia, pero el sendero donde florecen esas rosas siempre abiertas es mío, solo mío, desde el fondo de ellas mismas hasta la sonrisa de triunfo de mi imaginación. Cuarenta abiertas rosas, abiertas en mi alma, sostiene mi vida en fuga, continua hacia adentro sonreída de memorias. El mar quiere treparse también por la palmera de sonidos incrustada en mi ruta ascendente hasta el símbolo. Él también sabe de olas de amaneceres dolidos de esperanza. Él también tuvo ojos en la noche de rosas ascendiendo hasta el número cuarenta. Mi símbolo… Mi símbolo tiene memorias y flores angustiadas. Sabe esperanzas vivas en un horizonte de ternura y palmeras altas crecido por mi imaginación. Ríe sombra de sueños realizados en la noche sin alas que se ha quedado rondando de mi alma a mi cerebro.

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Mi símbolo… Mi símbolo sostiene cuarenta abiertas rosas, abiertas en mi alma, donde tú juegas a recoger estrellas en mis olas de amaneceres dolidos de esperanza.

POEMA EN VEINTE SURCOS

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Letanía del mar Mar mío, mar profundo que comienzas en mí., mar subterráneo y solo de mi suelo de espadas apretadas. Mar mío, mar sin nombre, desfiladero turbio de mi canción despedazada, roto y desconcertado silencio transmarino, azul desesperado, mar lecho, mar sepulcro... Azul, lívido azul, para mis capullos ensangrentados, para la ausencia de mi risa, para la voz oculta de mi muerte con poemas... Mar mío, mar lecho, mar sin nombre, mar a deshoras, mar en la espuma del sueño, mar en la soledad desposando crepúsculos, mar viento descalzando mis últimos revuelos, mar tú, mar universo...

EL MAR Y TÚ

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Poema a Federico Cucubanos… Pétalos en rosa blanca… Estrellas voladoras. Pueblan la geografía espiritual del mundo. ¡Centinelas del Silencio! Algo lleva el Silencio. Su falda se ha vaciado de vacíos. Algo se ha derramado de la inquietud del mundo y ha encontrado refugio en su mutismo, sorbiendo infinito calle arriba…, arriba…, arriba… de los hombres. ¡Centinelas! Abrid un poco el paso. Pétalos de rosa blanca, encorvad vuestro cielo blanco para alargar mis ojos. Estrellas voladoras, alargad vuestros cinco dedos de luz hacia mi deseo torturado de imposible. Cucubanos…Cucubanos… prestadme vuestras alas para lograr ese silencio grave del Silencio. ¡Oídme! Me inquieta ese aletear continuo del silencio hecho hoy gesto de fuga en el espacio anónimo. ¿Qué rayo misterioso ha seducido su cadencia terrestre? ¿Qué enigma de ala, de alma o de perfume, ha logrado enternecer su milagro de vida?

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¡Decidme! Cucubanos… Pétalos de rosa blanca… Estrellas voladoras… ¿Qué significa esa música de nocturno entreabierto que llega a mis oídos? ¡Dejadme entrar! Yo seré centinela del secreto. Yo seré centinela del Silencio. Habrá un pétalo de rosa blanca -No puedo complacerte. No puedes entrar. No podrás vadear los arroyos de luz que corten tu camino. No podrás prolongar el grito simbólico del siglo que asalte tus oídos, porque ya se ha estirado hasta lo infinito. Ningún mortal tiene derecho a ver el alma en luz preciosa que conduce al silencio. Es Federico. Federico García Lorca… He dicho.

POEMA EN VEINTE SURCOS

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Por encima del mar José Manuel Sánchez- Darro Córdoba, España

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La soledad sin llanto Elena Martín Vivaldi A Emilio de Santiago Puedo escribir los versos más tristes esta noche… Pablo Neruda

Rosas rojas, inútiles, vacías de esperanza, fueron entre crepúsculos, soñadoras de auroras.. Olvidos. sin que escondan dulzuras ni tristezas. Noches. ay, noches, noches de soledad. (Y el mundo ignora de agonías, desconoce estas lides, ni sospecha siquiera de inquietud y desvelos). el silencio, cruel mano---y me abre los sentidos--cierra de tantas voces el clamor, largo eco. Entre sus redes quedo,

presa en vida,

añorando el agua su camino de asombro.

vibrante,

Si la música fuera unos dedos amigos, segura entre las sombras, ágil, me buscaría, sabría encontrar mis ojos, acariciar mi frente, sosegar las preguntas vecinas de mis labios. Si la luz fuera beso, ardería entre mis párpados, destellos de palabras circundarían ausencias, interrogantes nombres deslumbrando mi noche. si el recuerdo entreabriera sus cauces, si su río me arrastrara entre orillas de verdor y paisaje, llegaría yo hasta el mar, el imposible puerto, alcanzando las rosas crecidas del oriente. Pero la noche es noche. Nadie arranca el secreto desnudo de su carne. Pero la noche es cima. La soledad es su cómplice. La soledad sin llanto. Durante este tiempo 1965-1972, Editorial Almazada, Granada 2007, págs. 45-46

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Río Grande de Loíza... Mi manantial, mi río José R. Alicea Puerto Rico

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Primer homenaje

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Te admiro Julia de Burgos Trina Padilla de Sanz, La Hija del Caribe Puerto Rico Te admiro Julia de Burgos: he leído tus versos si hay quien no los entienda los he entendido yo tus versos son audaces, y por eso te admiro. Si te atacan los necios y censuran, yo no. Son versos insólitos, algo nuevo, exquisito con rabias de amapolas y sonrisas de sol. Y por eso te digo que te aplaudo y te admiro porque eres una aurora completamente inédita, completamente virgen, y te lo digo yo. Hembra fuerte y fecunda curtida en mis labores, desdeño los prejuicios hipócritas, y soy si mística y romántica para el deber, heroica, interpreto a Beethoven y a Chopin con amor, leo a Hugo y a Shakespeare, a Cervantes, a Zola y con la luz del alba me ves ante la lumbre joyante y luminosa de mi humilde fogón. Al tocar a mi puerta temblando el infortunio tomé de mi barquilla el remo y el timón, y por eso te admiro, porque eres sana y fuerte y presentas el alma desnuda como yo. De Isabel y Teresa, de Juana y de Cornelia propago las virtudes y obrera en el trabajo laboro por la patria, y por mirarla libre diera mi corazón. Odio lo vil, lo infame, la traición, la calumnia, y doquier que siento gemidos de dolor con mis penitencias tocas y mis plegarias acudo presurosa y al niño y a la estrella y a la nube y a la rosa y al arte y al poema adoro con pasión. En tus versos descubro nuevo nacer de auroras inusitada cuerda de bronce que enlazó en mi lira “El Caribe”, tu antepasado ilustre y como él la patria la defiendes tú y yo. Canta nueva poetisa con tu astro sublime porque eres como dices y como tú soy yo. En Arecibo y en marzo de 1938

Julia: revista de poesía, año 3. núm. 9-10; 2002 Te admiro Julia de Burgos

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Evocación de Julia de Burgos Francisco Matos Paoli Puerto Rico

Cómo jugaste con la espuma unida del pleamar en muerte. El río oculto de la angustia vierte un idilio, una paz amanecida. Novia que en el altar no se acompaña de los nimbos secretos. En los vibrantes, planetarios retos te alejaste, sin ley, de la montaña. Y ahora vuelves al barro sideral y silente en busca de otra fuente que separe del véspero el desgarro y de la nieve la tenaz poesía. Ya apenas reverdece la agonía de los nombres oscuros. Porque el alba revela los conjuros junto al río que trepa en luz bravía.

Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña en su artículo El río y el mar en Julia de Burgos. abril-junio 1975 pág. 28-32

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A Julia sin lágrimas Pedro Mir República Dominicana Mienten Julia de Burgos, mienten Julia de Burgos. La que se alza en mis versos, no es tu voz: es mi voz… (…) contra ti y contra todo lo injusto y lo inhumano yo iré en medio de ellas con la tea en la mano… A Julia de Burgos, Poemas es veinte surcos A Sherezade Vicioso, (“Chiqui”) progenitora de este poema y de la lluvia, las frutas y la gracia de este país.

5 Pero ¿por qué me la hicieron salir desnuda del Río Grande de Loíza y la echaron a andar tras el amor por las esquinas de La Habana? ¿ La Habana? La Habana era entonces un maremoto capitalista lleno de espectadores y todos naufragábamos frente al Malecón La Habana era una situación para desesperarse pero ¿quién me desesperó a Julia de Burgos cuando era todo poesía ¿por qué no esperó con su tea en la mano que era su río dulce de Loíza para que no se lo salara el mar? La Habana esperaba entonces a un niño extraño que venía creciendo en el Colegio de Belén ¿por qué no lo esperó? y a mí ¿por qué no me esperó? a mí que venía con un inmenso racimo de esperanzas y una inmensa canasta de ternura? 30


¡Qué de cosas hacen ustedes con la poesía! ¡Cómo les gusta ver a un gran poeta suicidándose! Sí a ustedes de todos modos Julia de Burgos no definitivamente no y por lo más profundo de lo más sagrado inquebrantablemente no 6 Ahora no venga nadie a la Quinta Avenida a mirarla dormida en su cuneta ahora no venga nadie dado que todas las puertas aletearon como una bandada de cernícalos ahora no venga nadie apenas abrió la boca y se la atragantaron de amores desgraciados le arrebataron de las manos la tea empujaron su río a desembocar en el mar ( el mar y tú de los grandes amores y de los martirios personales que llamamos amor y a veces agonía) ahora no venga nadie nadie ahora no venga Julia de Burgos victimaria a recoger las lágrimas de Julia de Burgos su víctima para hacer collares y adornarse con ellas para morir de amores de todas las tardes antes de la verbena junto a la ventana 31


ahora no venga nadie ahora por favor no venga nadie nadie y decididamente no y no por las razones del inefable sí sino por las razones del inconmovible no por las razones cristalinas y traspasadas por el sol del mediodía del imperturbable porque no

A Julia sin lágrimas, fragmento de poema en 10 cantos, Obra Poética I, Ediciones De La Discreta, Madrid 2008, págs. 253-262 32


Julia de Burgos: Isla-mujer Josemilio González Puerto Rico Yo fui estallido fuerte de la selva y el río, y voz entre dos ecos, me levanté en las cuestas. De un lado me estiraban las manos de las aguas, y del otro, prendíanme sus raíces las sierras. Agua, vida y tierra, Poemas sueltos

Julia tú eres mi isla. Tu voz en cada grano de tierra es la semilla. Tus pies son las raíces de sus ríos. Tu cabeza atravesada de montes tiene un perfil de cordillera. Las nubes te navegan. Eres el corazón desbocado del viento. En tus cabellos andan sueltas estrellas, caracoles y espumas. Te escucho cada día en la risa de nuestros niños. En el silencio de las noches bordadas de coquíes tú dices la palabra secreta de las yerbas. Meces los nidos en las ramas donde tus dedos tienden enredaderas de pájaros. Caminas con las veredas pecho arriba de las montañas.

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Floreces en la corola de las coplas. Los jíbaros te miran en las aguas, niña desnuda de las charcas. Por las calles polvorientas de sudor y de lágrimas avanzas con tu espectro amarillo de hambre pintando de rojo las ventanas. Las viejas te rezan en las esquinas de la pena. Los hombres que trabajan se muerden los puños con tu rabia. En medio de las plazas llamea tu antorcha desesperada. Tus brazos se alargan en la llanura cultivando el fulgor de las distancias. Te abres en los surcos, ofreciéndole al sol tus mejillas La rela del arado se hunde en tu gozosa entraña Julia, tú eres la playa enamorada del mar, Con su brillante ceñidor de palmeras. Eres el labio de la arena y la espuma del beso. Te bañas en El Yunque bajo el paraguas de la lluvia. en Coabey lees la Escrita, Su página de piedra, tatuaje del taíno. Irrumpes en el Grito como una herida abierta Donde la Patria dio luz a su primer hijo. Eres la vena y el cuchillo, la doncella ritual del sacrificio.

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Julia mi isla-mujer macerada en aroma de justicia. Candelaria de amor en la vigilia de los hombres libres.

Cantos de la Patria Armada, Editorial Tiempo Nuevo 2010, pág. 102-104 35


homenaje anjelamaría dávila Puerto Rico julia, yo vi tu claridad y ví el abismo insondable de tu entraña ví tus oscuras vísceras con estrella dormidas. ví cómo deshojabas el misterio para quedarte a solas con pistilos y estambres luminosos, yo ví con cuánto asombro adolorido te enfrentabas al mundo. yo ví cómo el silencio no pudo amordazar tu lengua transparente; lo silenciaste a golpe limpio de ola poblándolo de células palabras, ví cómo las palabras son agua y son torrente por tu boca. julia, como viviste para la claridad, te fuiste desvivida; tal vez yo pueda ser un mucho tu pariente, sobrina, nieta, hija, hermana, compañera por la vena de la sangre, río luz que se expande saltando por el tiempo; de tu tumba a mi oído de tu vida quebrada hasta mis pájaros de tu oído silente hasta mi canción titubeante de tus alas cortadas hasta mis cicatrices de tus flores al viento como estrellas desde nuestro dolor, hay mucho espacio mudo de fronteras continuas hay mucha sombra y mucha canción rota; hay mucha historia ANIMAL FIERO Y TIERNO, editorial quAse, Río Piedras, Puerto Rico 1977, págs.33-34. animal fiero y tierno, Ediciones Huracán, Río Piedras, Puerto Rico, 1981, pág. 32

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Amanecida (Fragmento) by Editorial EDP University - Issuu