L A V U E LTA A L
MUNDO EN
80 AV E S Mike Unwin
Ilustraciones de Ryuto Miyake
67
Título original Around the World in 80 Birds Edición Melissa Mellor Diseño Masumi Briozzo; Florian Michelet (cubierta) Traducción Ana Belén Barrio Fernández Revisión de la edición en lengua española Abel Julien Vila Profesor de Ornitología Coordinación de la edición en lengua española Cristina Rodríguez Fischer Primera edición en lengua española 2022 © 2022 Naturart, S.A. Editado por BLUME Carrer de les Alberes, 52, 2.°, Vallvidrera 08017 Barcelona Tel. 93 205 40 00 e-mail: info@blume.net © 2022 Laurence King Publishing Ltd, Londres (Hachette UK) © 2022 Texto Mike Unwin © 2022 Ilustraciones Ryuto Miyake I.S.B.N.: 978-84-19094-39-1 Depósito legal: B. 4710-2022 Impreso en China Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, sea por medios mecánicos o electrónicos, sin la debida autorización por escrito del editor.
WWW.BLUME.NET
C001701
Contenido
Introducción
8
Las aves ÁFRICA
Picozapato, Balaeniceps rex, Uganda Picabueyes piquigualdo, Buphagus africanus, Tanzania Indicador grande, Indicator indicator, Zambia Tejedor republicano, Philetairus socius, Namibia Turaco crestimorado, Tauraco porphyreolophus, Esuatini Águila volatinera, Terathopius ecaudatus, Zimbabue Buitre palmero, Gypohierax angolensis, Gambia Picatartes cuelliblanco, Picathartes gymnocephalus, Sierra Leona Flamenco enano, Phoeniconaias minor, Kenia Avestruz común, Struthio camelus, Botsuana Mielero abejaruco de El Cabo, Promerops cafer, Sudáfrica Vanga de casco, Euryceros prevostii, Madagascar
12 14 16 19 20 22 27 28 30 34 38 40
EURASIA
Ruiseñor común, Luscinia megarhynchos, Francia Vencejo común, Apus apus, Reino Unido Petirrojo europeo, Erithacus rubecula, Reino Unido Golondrina común, Hirundo rustica, Austria Cuco común, Cuculus canorus, Alemania Cigüeña blanca, Ciconia ciconia, Alemania Cuervo grande, Corvus corax, Finlandia Éider común, Somateria mollissima, Islandia Frailecillo atlántico, Fratercula arctica, Islandia Mochuelo europeo, Athene noctua, Grecia Chova piquigualda, Pyrrhocorax graculus, Suiza Quebrantahuesos, Gypaetus barbatus, España Abubilla, Upupa epops, Italia Charrán ártico, Sterna paradisaea, Noruega Pigargo gigante, Haliaeetus pelagicus, Rusia Águila real, Aquila chrysaetos, Mongolia Ánsar indio, Anser indicus, China Faisán dorado, Chrysolophus pictus, China Grulla manchú, Grus japonensis, Japón
42 45 49 52 54 56 60 62 67 71 72 74 77 78 80 83 86 90 92
5
N O RT E A M É R I C A
Sinsonte norteño, Mimus polyglottos, Estados Unidos Pigargo americano, Haliaeetus leucocephalus, Estados Unidos Gallo de las artemisas, Centrocercus urophasianus, Estados Unidos Golondrina purpúrea, Progne subis, Estados Unidos Guajolote gallipavo, Meleagris gallopavo, Estados Unidos Colimbo grande, Gavia immer, Canadá Ánsar nival, Anser caerulescens, Canadá Cárabo lapón, Strix nebulosa, Canadá Correcaminos grande, Geococcyx californianus, México Caracara carancho, Caracara plancus, México Chara verde, Cyanocorax yncas, México
96 98 101 102 104 108 110 112 116 118 121
AMÉRICA CENTRAL Y DEL SUR
Hoazín, Opisthocomus hoazin, Guyana Guacamayo jacinto, Anodorhynchus hyacinthinus, Brasil Gallito de las rocas peruano, Rupicola peruvianus, Perú Quetzal guatemalteco, Pharomachrus mocinno, Guatemala Cóndor andino, Vultur gryphus, Chile Pato torrentero, Merganetta armata, Bolivia Colibrí picoespada, Ensifera ensifera, Ecuador Tororoi bailador, Grallaricula sp., Colombia Arpía mayor, Harpia harpyja, Panamá Guácharo, Steatornis caripensis, Venezuela Ibis escarlata, Eudocimus ruber, Trinidad Hornero común, Furnarius rufus, Argentina
122 127 128 130 134 139 140 143 144 148 151 152
SUR Y SUDESTE DE ASIA
Pita de Gurney, Hydrornis gurneyi, Birmania Cálao de yelmo, Rhinoplax vigil, Indonesia Urraca cingalesa, Urocissa ornata, Sri Lanka Gallo bankiva, Gallus gallus, Tailandia Drongo de raquetas grande, Dicrurus paradiseus, India Milano brahmán, Haliastur indus, India Sastrecillo común, Orthotomus sutorius, India Grulla sarus, Antigone antigone, Camboya Espolonero malayo, Polyplectron malacense, Malasia Paloma de Nicobar, Caloenas nicobarica, islas Nicobar Águila monera, Pithecophaga jefferyi, Filipinas 6
154 157 161 162 164 166 169 170 175 176 178
AUSTRALASIA
Casuario común, Casuarius casuarius, Australia Pergolero satinado, Ptilonorhynchus violaceus, Australia Periquito común, Melopsittacus undulatus, Australia Cucaburra común, Dacelo novaeguineae, Australia Kakapo, Strigops habroptila, Nueva Zelanda Kiwi norteño, Apteryx mantelli, Nueva Zelanda Ave del paraíso soberbia mayor, Lophorina superba, Papúa Nueva Guinea
182 187 189 190 192 194 196
MARES E ISLAS
Pingüino emperador, Aptenodytes forsteri, Antártida Albatros viajero, Diomedea exulans, islas Georgias del Sur Paíño de Wilson, Oceanites oceanicus, islas Shetland del Sur Rabihorcado magnífico, Fregata magnificens, Caribe Pardela de Tasmania, Ardenna tenuirostris, isla de Babel Charrán blanco, Gygis alba, islas Seychelles Piquero camanay, Sula nebouxii, islas Galápagos Págalo subantártico, Stercorarius antarcticus, islas Malvinas
198 202 206 208 210 213 214 217
Más información 218 Índice 221
E S UAT I N I
Turaco crestimorado Tauraco porphyreolophus
C
ada mes de septiembre, el pequeño Reino de Esuatini, situado en el sur del continente africano, se paraliza para contemplar a las miles de jóvenes que se reúnen en el desfile real de Ludzidzini y realizan la tradicional Umhlanga, la danza de los juncos. En medio del colorido esplendor, hay un tono que destaca entre el resto: el intenso rojo escarlata de los tocados de plumas que adornan al rey y a la familia real. Las plumas de los tocados proceden del turaco crestimorado, Ligwalagwala en suazi, un ave venerada en el reino por su categoría real. Un honor que al turaco no le sale gratis, puesto que es cazado en grandes cantidades para aprovisionar al considerable número de miembros de la familia real de Esuatini —se dice que Sobhuza, el padre del actual monarca Mswati III, tuvo más de quinientos hijos, por lo que actualmente son millares las personas que afirman ser miembros de la realeza... y todos ellos necesitan plumas para el tocado real. El turaco crestimorado es un ave de cola larga que presenta el tamaño de una corneja y que tiende a permanecer oculta entre la frondosa vegetación. Las plumas de color rojo escarlata que se emplean para el tocado real son sus principales plumas de vuelo, por lo que son difíciles de ver hasta que extienden las alas para pasar tambaleantes de un árbol a otro. Lo cierto es que a esta espectacular criatura le sobran los colores, ya que tiene el cuerpo verde, morado y rosa, y presenta una poblada cresta violeta, y, además, son tonos únicos en cuanto a su composición química: el rojo escarlata procede de un pigmento llamado turacina y el verde de otro denominado turacoverdina, los cuales se encuentran exclusivamente en el grupo de los turacos. Los turacos se incluyen en la familia de los musofágidos (Musophagidae), endémica de África. Habitan en zonas boscosas, se alimentan de fruta y se caracterizan porque presentan vivos colores, largas colas y un vuelo torpe; de hecho, los turacos tienden a saltar de rama en rama y solo vuelan si no les queda más remedio, por lo general, planeando en dirección descendente al principio, para después desplazarse hacia arriba aleteando con rapidez —una forma de moverse que, según los científicos, podría ser similar a la de los primeros dinosaurios terópodos con plumas de los cuales evolucionaron las aves. El turaco crestimorado es bastante común en Esuatini —que hasta hace poco se denominaba Suazilandia— y las zonas aledañas del noroeste de Sudáfrica, y su territorio se extiende hacia el norte por África Oriental hasta alcanzar el sur de Kenia. Se trata de un ave asustadiza que frecuenta los bosques perennes y las zonas arbóreas y se introduce en la sabana por las franjas forestales ribereñas, sobre todo 20
por aquellos lugares en los que los sicomoros proporcionan frutos abundantes que el turaco se traga enteros. Pese a lo difícil que resulta verlo bien, su estridente co, co, co constituye un buen indicio de su presencia. El macho extiende las alas y eleva la cresta durante su imponente exhibición de apareamiento. Tras la unión, la pareja construye su nido sobre una plataforma situada en lo alto de un árbol y la hembra pone 2 o 3 blanquísimos huevos. Los polluelos abandonan el nido con tan solo tres semanas, sirviéndose de las garras vestigiales de las alas para trepar hasta que, 38 días después de eclosionar, se encuentran preparados para volar. 21
ISLANDIA
Frailecillo atlántico Fratercula arctica
P
ocas aves despiertan tanta simpatía como el frailecillo. Ataviado con su elegante esmoquin, con el pico multicolor y una entrañable expresión de payaso, su imagen aparece por todas partes, desde imanes para la nevera a libros infantiles. Y donde disfruta de mayor popularidad es en Islandia: allí habita más del 60 % de su población mundial; de hecho, en términos turísticos, el ave es tan importante para la marca de la isla como las pirámides lo son para la de Egipto. No obstante, en la relación de Islandia con este álcido migratorio existe un lado oscuro. Al igual que sucede en muchas islas remotas, las bulliciosas colonias del ave marina constituyeron en otros tiempos una fuente vital de alimento para sus habitantes, quienes los cazaban a gran escala, ya que los frailecillos eran muy apreciados. Y en la actualidad sigue llevándose a cabo una cacería anual, aunque a escala muy reducida. La caza del frailecillo no es tarea fácil. Las aves anidan en agujeros situados en escarpadas pendientes cubiertas de hierba sobre peligrosos acantilados marinos. Los cazadores tradicionales de frailecillos utilizan el háfur —una red triangular colocada en un extremo de un palo de 6 m— para atrapar a los frailecillos en el aire cuando van a aterrizar. Las aves se pelan y la pechuga se congela o se sala para la venta o el consumo. En otros tiempos, los cazadores con más experiencia podían llegar a cazar entre 5000 y 6000 ejemplares cada temporada, todos ellos jóvenes. Los frailecillos únicamente habitan en Islandia durante el verano —y lo mismo ocurre en todas sus colonias de cría—. Las parejas llegan entre abril y mayo para preparar sus nuevos nidos, que excavan ellos mismos o que les arrebatan a los conejos allá donde pueden, y reafirman sus lazos de por vida con exhibiciones de cortejo en las que agitan la cabeza, mientras se alzan vigilantes en la entrada de su agujero con el fin de disuadir a los rivales. Tienen un único polluelo, que alimentan ambos progenitores. En ocasiones recorren distancias de hasta 80 km mar adentro para capturar a sus presas por la noche, y regresar con montones de pequeños pececillos en el pico, sobre todo lanzones, que retienen con la lengua fuerte y áspera, mientras siguen haciéndose con otras presas. Los polluelos de frailecillo abandonan el nido a las seis semanas, solos y por la noche, con el fin de evitar encontrarse con depredadores como las gaviotas, y se dirigen directamente al mar, para no regresar a su colonia hasta dos o tres años después. No se aparean hasta cumplir los cinco años. De hecho, todos los frailecillos pasan en el mar los meses que no corresponden a la temporada de cría —de septiembre a marzo— capeando las tormentas invernales por todo el Atlántico Norte 67
Un recorrido por las aves más asombrosas del mundo Con sus más de 11 000 especies, las aves son la clase de vertebrados que presenta mayor diversidad, y entre sus hazañas se encuentran larguísimos viajes intercontinentales, increíbles exhibiciones de vuelo y asombrosos colores y camuflajes. Quizás el mundo aéreo en el que habitan nos parezca totalmente ajeno al nuestro, pero su presencia se entrelaza inextricablemente con nuestra propia existencia. Este libro celebra la diversidad, la belleza y la fortaleza de 80 aves de todo el mundo y nos recuerda lo mucho que significan para nosotros.
C001701
ISBN 978-84-19094-39-1
9 788419 094391