INFERIOR Antes de crear las nuevas colecciones, Ferré se pasaba tres días encerrado en el salón Dior revisando miles de artículos, como calzado, joyas, guantes, pañuelos y sombreros, para elegir los complementos perfectos para cada conjunto.
Ferré era una opción un tanto controvertida. Era un italiano (la rivalidad entre la moda francesa y la italiana estaba en su punto más álgido) con un bagaje en el prêt-à-porter, no en la alta costura. Sin embargo, el talante de Ferré encajaba en la firma. Había estudiado arquitectura, una carrera que Dior se planteó cursar, por lo que Ferré comprendía la importancia de la estructura y la forma subyacentes de una prenda y compartía gran parte de la estética de Dior. Los dos hombres idolatraban a sus elegantes madres, ensalzaban lo femenino y los viajes eran PEQUEÑO LIBRO DE fuente de inspiración; de hecho, Ferré estudió durante tres años en India a principios de la década de 1970 y recibió una notable influencia de los colores y las tradiciones que encontró allí. No obstante, tal vez la similitud más importante era su amor por el glamur, el teatro y las siluetas manifiestamente estilizadas ricas en adornos y elementos decorativos. Todo ello resultaba fácil para Ferré, que había lanzado una colección inspirada en La dolce vita para su propia marca en la década de 1980.
Dior
La historia de la icónica casa de moda
KAREN HOMER
DIOR SIN DIOR 113