Skip to main content

ECO Literario 60

Page 1

ECO LITERARIO 60 Crónicas periodísticas de la SOCIEDAD DE ESCRITORES DE GENERAL VIAMONTE

AÑO 5

Dirección: S.E.G.V. SADE: FILIAL LOS TOLDOS. Redacción Y Diseño: Etel Carpi.

NOVIEMBRE 2018

DOMICILIO: Biblioteca Popular Mariano Moreno. Los Toldos. Buenos Aires. EMAIL: escritoresdeviamonte@gmail.com http// sociedaddeescritores en facebook y @de_escritores en Twitter. Blog: http//escritoresdeviamonte.blogspot.com.ar - Eco Literario digital en ISSUU.COM. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS Ante una nutrida concurrencia, tuvo lugar en la Biblioteca Mariano Moreno, la ceremonia de premiación del V concurso Acercando Palabras, con una gran mayoría de autores presentes que pudieron leer sus obras ante el numeroso público presente. Luego, se realizó un emotivo homenaje y reconocimientos a destacados ciudadanos de nuestra comunidad por su labor en el rubro literatura y comunicaciones. Ellos son: Irene Fernández, al frente de la Biblioteca Mariano Moreno, nombrada Socia Honoraria; el Sr. Domingo Raffo, un gran exponente de nuestras comunicaciones y el Sr. Eleuterio Mariño, pionero de las mismas en nuestra ciudad, a quienes se les entregó un diploma de reconocimiento. Emotivo momento al reconocer a Cacho Raffo.

El Doctor Carlos Mac Donnell dice palabras de bienvenida, junto al locutor-escritor Edgardo Barrionuevo.

La Sra. de Mariño, recibe, el diploma correspondiente a Eleuterio.

Una de las premiadas recibe su diploma de manos del jurado Catalina Cimino.

Una de las premiadas, categoría adultos, Teresita de Dolores, exhibe su diploma.

ECO L. 1


OBRAS PREMIADAS EN EL CONCURSO 2018 Continuamos la difusión de los premiados, en categoría adultos.

TERCER PREMIO CUENTO Diego Lanis. CABA. UN ESPEJO QUE NO MIRA Cualquier cosa que se precie de tal debe comenzar por la cabeza. Casi que, al ensamblarse y ajustarse al cuello estoy asentándome sobre mi eje. Un alivio se transmite por cada vértebra , que voy acoplando hasta llegar al coxis. Los ojos dan luz a mi camino hasta , que las orejas atentas sugieren lo contrario. La nariz y la boca superponen las acciones, que los pulmones necesitan. El corazón asegura la supervivencia con el estómago de aliado. El pelo disimula otras carencias. Los brazos, manos, piernas y pies atajan los penales , que la realidad patea. Las uñas tapan lo que la piel esconde. Las articulaciones mueven y sostienen. Como nunca antes a esta altura son tan necesarias al igual que las piezas dentales. Que a propósito no está tan claro dónde ponerla porque algunas ya escasean. Parado frente al espejo, él ya no me mira. Indiferente al presente, ignorando el pasado. Hace la suya, no lo juzgo. Es tan poco lo que le pido. O es tanto lo que él espera. Para que seguir con las preguntas. Mañana llamaré al vidriero. -Espejo, espejo, espejo, estás ahí.Ni resplandor, ni brillo, ni luz, ni reflejo. Pura opacidad.

MENCIÓN ESPECIAL CUENTO. Carlos Caizza. Lomas de Zamora. EL RETRATO Fue así: era él o yo, era él y sus caprichos mafiosos o yo y mis propios caprichos, mis propias decisiones y, en el medio, como siempre, una mujer y el desafío eterno de quién es el macho alfa. Es así como tuve que apartarme de mi rol profesional y asumir el de hombre, el de simple ciudadano que descubre a Tarantino y sus personajes caminando por la calle. Y esta confesión es para poner a salvo mi dignidad de psicólogo o, tal vez, para justificar un capricho, el mismo de mi adversario: la exclusividad del cuerpo de una mujer como trofeo y, en el medio, dos maneras de vivir y el retrato de Dorian Gray que me mira, desde algún muro descascarado y sucio, con sus manchas pestilentes, sarnosas, con esa delicadeza irreversible de la lepra que lo corroe, la que se lleva lenta, inexorablemente lo que me queda de juventud y de niñez. Entre esas cosas y personas, como objeto de deseo y privilegio, Ella. Está claro, a esta altura del partido, a esta altura de los desafíos cumplidos y los por cumplir, a la hora de la sinceridad, mi prioridad siempre fue la profesión. Todo lo que tuviera que ver con el sexo era complementario. A fin de cuentas, el éxito no está en una noche de placer sino en el placer de ser alguien reconocido, en esa sensación de plenitud que puede, o no, englobar la vivencia de una pareja, de la armonía matrimonial, la dicha del sexo huracanado de la pasión nueva. Ella. El asunto es que, como ocurre con los hechos

humanos y no tanto, con el ying viene el yang, con el tabaco viene el humo y con el humo el cáncer. Todo es así, desde que el Universo inventó el Big Bang con la estúpida idea de expandirse, con la ingenuidad de la energía eterna y el poder de crearlo todo, o casi. Y, aquí estamos. Ella y yo. Pero, ella no fue inocente, no fue como el Universo con esa ingenuidad deletérea que lo salva de cualquier juicio, del de Dios y de cualquiera que intente creerle. No, no. Ella vino a mí pidiendo ayuda, buscando un buen palenque donde apoyarse. Y, la apoyé. Tanto que ella se la creyó. Pensó que ya estaba, que era suficiente, que había enlazado el chivo y que era el triunfo, su triunfo. Qué raro. Raro en una mujer, ese sexo que se caracteriza por dos supuestas virtudes: la memoria y la intuición. Le fallaron las dos. La una porque no recordó a su ex amante, a ese lobo en celo que dejó sin demasiadas explicaciones, explicaciones que, por otra parte, le importaron un bledo. Él no quería explicaciones, la quería a ella como trofeo a exhibir, un trofeo para mostrar ante los otros Neandertal, esos rústicos que el fulano dirige como quien guía la manada, sin necesidad de meterse en la piel del ovejero. La otra, la segunda en fallarle, fue la intuición. Y digo que le falló porque no detectó, nunca hasta el final, lo que ocurriría de suceder el encontronazo entre el Fulano y yo. Previsible, evitable sólo si ella no hubiera confundido las cosas, si yo no las hubiera confundido. Si mi rol de terapeuta hubiera sido el eje de nuestra relación, si no hubiera insistido en incentivar mis hormonas hasta el colmo, hasta el límite de lo soportable, hasta creer que una mujer así no se la puede dejar pasar, ni obviar en todas sus variantes y modalidades. Ella. Entonces, uno comprende la mítica del relato bíblico, la imposibilidad de que el macho deje de lado a la hembra. “Creced y reproducíos”, puede leerse en el Antiguo Testamento. Son dos verbos que forman una sentencia. Y la sentencia se cumple, se cumplió y se cumplirá. Pero, volviendo al análisis, el Fulano (el otro, el hueco en la información) lo tomó literalmente; creyó que ella era suya, que era suya porque consintió en el disfrute compartido, en un par de noches de intimidad adulta, en que sus regalos serían suficiente para corromper los caprichos de un cuerpo perfecto y una mente adolescente, una mente con el único proyecto de conseguir el hombre ideal, el hombre de su vida, el que la sacaría de esa infancia triste de padres separados y pobres. Pero no. Él pensó que todo iba bien, que ella sería su esclava de lujo, su capricho de lujo; también se equivocó. El Fulano estaba cebado por los éxitos gremiales, gremiales y mafiosos, esos éxitos que se consiguen sobre la base de corrupción, guardaespaldas y balas de nueve milímetros. Se equivocó. No sospechó que haya otros que saben usar ese tipo de balas, que se manejan bien con esas reglas de juego. Entonces su sorpresa, su falta de reacción, su lamentable ingenuidad del final. Si hasta me dio lástima cuando lo maté; igual que al ocultar la prueba del delito en el bolso de Ella facilitando la tarea de la policía, alertada por un llamado anónimo. Todo tiene un costo. Sacarme de encima al mafioso lo tuvo. Terminar con mi dependencia hacia Ella, también. Pero valió la pena. De paso, corregí mi línea de ética profesional para volver a los inicios, algo que nunca debería haber abandonado. Quiero seguir siendo un terapeuta confiable. Mientras tanto, intento, como usted, como todos, poseer cosas, personas, dinero, objetos varios, cuentas bancarias, fincas, perros de raza, piletas climatizadas y todo lo que pueda hacernos olvidar el retrato ese, el retrato de Dorian Gray colgado en una pared del sótano, inmune a nuestros ruegos y trapisondas, eterno, sobreviviente, misterioso, inútil.

ECO L. 2


por un cómplice rebelde conjuro que mate las máscaras sin convocar la muerte tal vez así en mi horizonte descubra el sol de un ¡todavía!

MENCIÓN ESPECIAL POESÍA. Liliana Hernández. Pehuajó.

ELLA Ella ya no se esconde más. Vio el mar, no vuelve al río. Premio sorpresa otorgado por la Dirección de Cultura. Viaje a la Feria del Libro de Buenos Aires 2019, para los nombrados, más docentes acompañantes de las dos escuelas premiadas.

MENCIÓN ESPECIAL POESÍA. Elena Pahl. Río Cuarto. Córdoba.

DESPENANDO Quién hubiera pensado que detrás de los silencios (que me impuse) se escondía una Torre de Babel un trasfondo de muertas palabras. Quién hubiera creído que los ojos escondían furtivas miradas anhelos de espiar otras comarcas nuevos senderos. Quién hubiese vislumbrado que colgados de un signo interrogante quedarían sin respuestas los por qué de la risa que llora del llanto que ríe las invisibles dunas del azar esos reclamos a solas con la almohada gemidos ahogados de torpes excusas tibias justificaciones de cualquier huida. De los postigos del alma cuelgan pajaritas con las alas quebradas broncas que quedaron en capilla para otra ocasión rastros de amores urgentes repentinos como hace mucho como alguna vez. Bajo el amparo de una luna preñada matrona me he quitado la coraza que tejieron mis fantasmas y aquí estoy despenando los silencios las miradas los gemidos. Voy a canjear viejos resabios

Parada frente a lo estético percibe lo realmente bello. Ya no acalla su risa porque el problema esté en tus oídos. Tu pudor ya no es el de ella. Escucha su música. ¡Escúchala! Se vio clara y radiante, es amiga de su reflejo. Está completa. Aquí están su mente y su corazón. ¿No es maravillosa? Vuelan las palabras porque ella les da alas. Entra el sol porque ella ha abierto las ventanas. Sonríe. ¿Porque tú sonríes? No. Solo sonríe. Ella ya no se esconde. Salió fuera. Fuera de aquí, fuera de ti, fuera de ella. ECO L. 3


La escritora Sylvia Iparraguirre, se presentará en Los Toldos próximamente, con su nuevo libro “La vida invisible”. Será el día 16 de noviembre en lugar a designar. El horario: 19 horas. ALGO SOBRE SYLVIA IPARRAGUIRRE Sylvia Iparraguirre nació el 4 de julio de 1947 en Junín, Buenos Aires, Argentina. Se licenció en Letras en la Universidad de Buenos Aires. En 1969 conoció a Abelardo Castillo, con quien se casó en 1976. Participó en la revista literaria El Escarabajo de Oro y fundó, junto a Abelardo Castillo y Liliana Heker, la revista literaria El ornitorrinco. Ingresó como becaria, en 1982, en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Es profesora en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado los relatos: En el invierno de las ciudades, 1988, Probables lluvias por la noche, 1993, El país del viento, 2003, Narrativa breve, 2005 y Del día y de la noche, de 2015. Así como las novelas: El parque, 1996, La tierra del fuego, de 1998, El muchacho de los senos de goma, 2007, y La orfandad, publicada en 2010. BIBLIOGRAFÍA Relato: En el invierno de las ciudades (1988) Probables lluvias por la noche (1993) El país del viento (2003) Narrativa breve (2005) Del día y de la noche (2015) Novela: El parque (1996) La tierra del fuego (1998) El muchacho de los senos de goma (2007) La orfandad (2010) PREMIOS Primer Premio Municipal de Literatura (1988) Premio de la Crítica en la XXV Feria del Libro de Buenos Aires (1999) Premio Club de los XIII (1999) Premio Sor Juana Inés de la Cruz (1999) Premio Konex - Diploma al Mérito (2014)

ANTOLOGÍA DE LOS 90 AÑOS Y DIPLOMA Desde el 7 al 10 de noviembre, se realiza en Buenos Aires, el 10° Congreso de escritores, con la concurrencia de escritores de las filiales de SADE de todo el País. En el marco del mismo, el día 9, en horas de la mañana, se presentan 3 Antologías (Cuento, Poesía y Micro relatos) con obras de autores elegidos especialmente por cada filial para participar en los 90 años de la existencia de SADE, que nació en 1928. Homenaje a Leopoldo Lugones. Los autores que participan por SADE Los Toldos son: Luis Campos de Zavalía, Etel Carpi, Catalina Cimino y Trinidad Urquía de Los Toldos. ECO L. 4

Programa del día viernes 9 de noviembre de 2018. Lugar: Salón Provincias del Honorable Senado de la Nación, Hipólito Yrigoyen 1851. 09.00 a 10.00 Presentación de la Antología de Cuentos, Micro relatos y Poesía “90 Aniversario de la Sociedad Argentina de Escritores” a cargo del vicepresidente primero de la Entidad Dr. Ernesto Fernández Núñez. 10.00 A 10.45 Entrega de Diplomas de Honor del Honorable Senado de la Nación a las Filiales de la Sociedad Argentina de Escritores. SADE Los Toldos, que por primera vez participa de SADE CENTRAL, se siente muy complacida por esta distinción que trata de destacar las actividades culturales llevadas a cabo por cada filial en su ámbito de trabajo, en su ciudad y ciudades vecinas, como así también el intercambio entre las distintas entidades cercanas.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
ECO Literario 60 by ETEL CARPI - Issuu