“Bendito sea Dios…quien por medio de Cristo, nos bendijo con toda clase de bendiciones espirituales del cielo”. Ef 1,3
Por Blanca Primm
Si miramos el recorrido de nuestra vida hasta el punto en que nos encontramos hoy podemos acordarnos de sacrificios, grandes y pequeños, de cansancio, nostalgia y pruebas que parecen demasiado pesadas. Sin embargo, aun en medio de las tribulaciones, Dios nunca deja de derramar sus bendiciones sobre nosotros y no podemos ir por la vida con un corazón desagradecido.
El Señor nos dice en la 1ra carta de Pablo a los Tesalonicenses 5,18 “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias por todo. Eso es lo que quiere Dios de ustedes como cristianos”. Este versículo nos enseña que el agradecimiento no depende de que todo vaya bien. Dar gracias es un acto de fe. Es reconocer que Dios sigue obrando incluso cuando no entendemos el camino que estamos recorriendo y que Él lo ve todo y su amor por nosotros no tiene límites ni condiciones. Para aumentar nuestra confianza y amor a Dios y dejarnos amar por Él, dándole el lugar que debe ocupar en nuestro corazón, en nuestro hogar y en nuestras familias, tenemos una gran oportunidad de recibirlo como Rey y Señor de nuestra vida, especialmente en el contexto en que vivimos en los Estados Unidos.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos anunció que el 11 de junio realizará una consagración nacional al Sagrado Corazón de Jesús como ocasión de los 250 años de la declaración de la Independencia de los Estados Unidos. La consagración es un acto que busca poner a la nación bajo la protección y misericordia divina
En la Diócesis de Knoxville, el obispo Mark Beckman también ha impulsado esta celebración espiritual. El 12 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, se celebrará una misa especial en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús para consagrar la diócesis de Knoxville. Además, el obispo anima a los fieles a rezar una novena del 3 al 11 de junio y a participar en ceremonias de entronización del Sagrado Corazón en sus hogares. La novena y la oración de entronización la encontrarán en nuestra página de internet de la diócesis (ver Pág. 3)
La entronización consiste en colocar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en un lugar destacado de la casa y consagrar la familia a Cristo como rey del hogar. El Apostolado del Sagrado Corazón promueve esta práctica en familias, escuelas y lugares de trabajo alrededor del mundo. Cualquier tipo de familia puede realizar esta ceremonia, incluyendo madres solteras, viudos, divorciados o estudiantes universitarios. Durante la ceremonia, las familias oran juntas y expresan públicamente su fe. Para muchos creyentes, esta tradición fortalece la unidad familiar y recuerda la importancia del amor, la misericordia y la compasión de Jesús en la vida diaria. Los invito a leer el artículo de Padre Arthur sobre la historia y devoción al Sagrado Corazón de Jesús en esta misma página. Una reciente bendición para nuestra comunidad fue el retiro diocesano de mujeres. (ver Pág. 2). Desde ya les pedimos sus oraciones para la organización del Retiro diocesano para hombres. Hoy es un buen momento para detenernos y decir: “Gracias, Señor, por la vida, por la familia, por el trabajo, por las pruebas que nos fortalecen y por las bendiciones visibles e invisibles que recibimos cada día”. ■
Retiro de Mujeres El Padre Renzo Alvarado inciensa el Cirio Pascual durante la oración de la luz en el Retiro de mujeres, donde cuarenta y un mujeres de once parroquias de nuestra diócesis asistieron al primer Retiro Diocesano de Mujeres, el pasado 1, 2 y 3 de mayo, en la Casa de Retiro Cristo, Príncipe de Paz, en Benton. Fue una experiencia de sanación interior, crecimiento espiritual y comunión. Después de bendecir el fuego se encendió el Cirio Pascual y todas compartimos la luz de Cristo como símbolo de nuestro compromiso de llevar Su luz en nuestras vidas, en nuestras familias, parroquias y donde nos encontremos. Antes de la oración el Padre Renzo Alvarado y el Padre Julián Cardona ofrecieron el sacramento de la Reconciliación en la Capilla.
Apostolado Hispano Católico
Blanca Primm, directora
Rocio Melendez, asistente administrativa Selene Mayorga, coordinadora de La Cosecha
Junio, Mes del Sacratísimo Corazón de Jesús, Mes del Amor Infinito de Dios
Por P. Athur Torres Barona
Amadísimos lectores y fieles cristianos de la Diócesis de Knoxville, El Sagrado Corazón de Jesús junto con el rezo del Santo Rosario y la devoción a la Virgen del Carmen, es una de las devociones más profundas y extendidas dentro del tradición católica cristiana. La imagen espiritual representa el amor infinito, misericordioso y sacrificial de Jesucristo hacia la humanidad. Su profundo simbolismo ha inspirado a millones de fieles a lo largo de los siglos, invitándolos a una relación más íntima y confiada con Dios. El año pasado se cumplieron 350 años de la aparición del Sagrado Corazón de Jesús (1673-2025) a Santa Margarita María Alacoque, y este año
2026 los Estados Unidos de América conmemora el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia. La Conferencia Episcopal de los Estados Unidos se une a esta celebración destacando las contribuciones de los católicos y el impacto de nuestra fe en la historia de este país. Por lo tanto, en un momento histórico, los obispos de los Estados Unidos consagrarán a los Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús el 11 de junio de 2026, e invitan a todas las parroquias a unirse a esta consagración. Fundamentos bíblicos y teológicos del Corazón de Jesús Desde el comienzo de la Era Cristiana, queridos lectores, los creyentes han tomado un profundo interés en el Corazón de Jesús. Tanto así que se vio manifestado en los primeros discípulos de Cristo. En primera instancia vemos al evangelista Mateo hablarnos del llamado que el mismo Jesús nos hace: “carguen mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus almas” (Mt 11,29). Esta es una invitación que Jesús nos hace a encontrar descanso espiritual adoptando su actitud de mansedumbre (gentileza, suavidad) y humildad de corazón. Al aprender de Él, se encuentra alivio para las cargas emocionales y espirituales, proponiendo una forma de vida basada en el servicio, la paciencia y la paz interior vistas desde su corazón que sabe amar sin medida. La segunda y la tercera instancia evangélica que encontramos acerca del corazón de Jesús están en el Evangelio de San Juan (el discípulo amado) que nos presenta dos escenas. La primera en la cual el discípulo amado se reclina al lado de Jesús y descansa su cabeza en el pecho del Maestro (Jn. 13, 23-25) como gesto de consolación ante la noticia de que uno de ellos lo iba a traicionar (Jn. 13, 21). Y, por último, la imagen del costado traspasado de Cristo en la cruz del cual fluye sangre y agua (Jn. 19:39). De hecho, los tempranos Padres de la Iglesia leyeron estos pasajes a través de una interpretación óptica que les permitió descubrir un significado espiritual mucho más profundo que la misma narrativa bíblica. De acuerdo a los comentarios
Devoción No es el culto a un órgano separado de la persona de Jesús. Lo que contemplamos y adoramos es a Jesucristo entero, el Hijo de Dios hecho hombre, representado en una imagen suya donde está destacado su corazón.
de Padres de la Iglesia, el Evangelio de San Juan revela ampliamente el Sagrado Corazón de Jesús como el Fons Vitae, el cual Hugo Rahner (teólogo alemán) describe como el “manantial de la vida que es la fuente de la iglesia, de los evangelios, de los sacramentos y de la gracia” . San Ireneo, también dice con referencia a la misión de la Iglesia basándola en el testimonio del corazón de Jesús que: “La Iglesia es la fuente de agua viva que mana para nosotros del Corazón de Cristo. Donde está la Iglesia, allá está el Espíritu de Dios, y donde está el Espíritu de Dios, allá está la Iglesia y toda gracia. Pero el Espíritu es verdad. El que no participa en este Espíritu, no recibirá ningún alimento ni vida en el seno de nuestra Madre Iglesia, ni puede beber en la fuente cristalina que brota del Cuerpo de Cristo.”
Es así como vemos que el corazón de Jesús tiene su comienzo desde las Escrituras y también desde los Padres de la Iglesia, por mencionar solo algunos. ¿Qué significa: Sagrado Corazón de Jesús desde la perspectiva de la fe?
•La devoción al Corazón de Cristo no es el culto a un órgano separado de la persona de Jesús. Lo que contemplamos y adoramos es a Jesucristo entero, el Hijo de Dios hecho hombre, representado en una imagen suya donde está destacado su corazón. En este caso se toma al corazón de carne como imagen o signo privilegiado del centro más íntimo del Hijo encarnado y de su amor a la vez divino y humano, porque más que cualquier otro miembro de su cuerpo es «signo o símbolo natural de su inmensa caridad . En otras palabras: el Corazón es un modo de mirar a Cristo desde dentro. Por eso, la devoción no termina en una emoción pasajera, sino que conduce a conocer a Jesús, a su manera de amar, y a entrar en su dinámica de amor al Padre y al prójimo.
El Origen y desarrollo de la devoción Sacratísimo continúa en la página 3
Procedimiento de la Diócesis de Knoxville para reportar casos de abuso sexual
Cualquier persona que tenga conocimiento real o que tenga una causa razonable para sospechar de un incidente de abuso sexual debe reportarlo a las autoridades civiles apropiadas, y al Centro McNabb, nuevo coordinador de asistencia para víctimas de acoso sexual de la diócesis de Knoxville, al número de teléfono para denuncias (865) 3219080. ■
¡Vayan Anuncien! Retiro de Pascua 2026
Por Magdiel Argueta
Un retiro para jóvenes durante el tiempo de Pascua es una gran decisión. Por eso, este año, la Basílica de los Santos Pedro y Pablo en Chattanooga y la Catedral del Sacratísimo Corazón de Jesús en Knoxville tomaron la iniciativa de ofrecer un retiro para jóvenes adultos durante este tiempo tan importante para nuestra fe.
Comenzaré hablando del retiro en Chattanooga. El pasado 18 de abril, más de 65 jóvenes adultos del área de Chattanooga se reunieron para vivir una experiencia de encuentro con Dios y con otros jóvenes que, al igual que ellos, buscan crecer en su fe en medio de los retos de la vida diaria. Durante el retiro se abordaron temas profundamente conectados con la realidad de los jóvenes de hoy, comenzando por reconocer nuestra identidad como hijos de Dios y terminando con un llamado concreto a salir y anunciar la Buena Nueva. Pero más allá de las charlas, dinámicas o momentos de oración, hubo algo que marcó profundamente este retiro: la experiencia de comunidad. Ver a tantos jóvenes compartiendo, escuchándose mutuamente y abriendo su corazón en un ambiente de confianza y fe fue un recordatorio de que la Iglesia sigue viva y de que Cristo continúa llamando a los jóvenes, incluso en medio de un mundo lleno de ruido, cansancio y muchas preguntas.
Luego, el 26 de abril, la Catedral del Sacratísimo Corazón de Jesús en Knoxville recibió a más de 25 jóvenes adultos para vivir este mismo retiro. Aunque el contenido fue prácticamente el mismo, la experiencia en Knoxville tuvo su propia riqueza y realidad. Quienes tuvimos la oportunidad de servir en ambos retiros pudimos notar cómo cada comunidad vive desafíos distintos. Basta pensar en temas como la cultura, las experiencias migratorias, las diferencias generacionales o incluso las maneras en que cada joven expresa su fe.
Por ejemplo, en Knoxville la diversidad cultural es mucho más amplia. En un mismo espacio podían encontrarse jóvenes de distintos países latinoamericanos, cada uno con sus expresiones, acentos, costumbres e historias. Chattanooga, por otro lado, tiene una comunidad más concentrada en una sola realidad centroamericana. Y aunque esto pueda parecer un detalle pequeño, realmente cambia la dinámica de convivencia, la manera de relacionarse y hasta las heridas o preocupaciones que muchos jóvenes cargan en el corazón.
Sin embargo, hubo algo que fue igual en ambos lugares: el deseo sincero de los jóvenes de encontrarse con Dios. En cada momento de oración, en cada conversación profunda, en cada sonrisa y hasta en los momentos de silencio, podía sentirse que Dios estaba tocando corazones. Y quizá eso es lo más hermoso de todo: descubrir que, aunque las realidades cambien, Cristo sigue saliendo al encuentro de cada joven exactamente donde se encuentra. Precisamente eso fue algo de lo que hablábamos durante ambos retiros: el deseo profundo de Dios para nuestra vida y esa búsqueda constante que existe en el corazón humano, aun cuando muchas veces intentemos llenarlo con otras cosas. Porque al final, el corazón del joven sigue teniendo hambre de algo más grande, de algo eterno, de alguien que pueda darle sentido a todo.
Y mientras compartíamos sobre eso, venía constantemente a mi mente un texto del Catecismo de la Iglesia Católica que literalmente dice así: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar”. (CIC n. 27).
Hoy más que nunca, nuestra Iglesia necesita seguir creando espacios donde los jóvenes puedan sentirse escuchados, acompañados y amados. Espacios donde puedan descubrir un Jesús vivo que sigue transformando vidas. Porque vivir sin amor nos puede condenar a vivir infelices por siempre. Y quizá ahí está una de las heridas más profundas de muchos jóvenes hoy: sentirse solos, incomprendidos o pensar que su vida no tiene sentido. Por eso, siempre me ha gustado leer los documentos de San Juan Pablo II. Mientras buscaba algo que pudiera tocar profundamente el corazón de estos jóvenes adultos, me encontré con un maravilloso escrito que dice así: “El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente”. (Redemptor Hominis, n.10).
Retiro Diocesano de Mujeres 2026
Por Rocio Melendez
Dedicar tiempo a reflexionar sobre el bienestar del alma puede ser el mejor regalo que uno se puede hacer a sí mismo. Es fruto del amor propio y del cuidado personal. “Mujer: Maravillosamente Hecha y Renovada por el Amor de Dios” fue el lema del primer Retiro Diocesano de Mujeres, el cual tomó lugar en la casa de retiro Cristo Príncipe de Paz “CPOP” en Benton, TN el 1, 2, y 3 de mayo del 2026. Sin saber lo que les esperaría el fin de semana, las participantes del retiro decidieron hacerse este regalo y dejar que Dios transformara sus vidas. El Retiro Diocesano de Mujeres fue el primer retiro de su tipo para la Oficina del Apostolado Hispano en la diócesis. Se organizó con el apoyo de un grupo de mujeres que participaron en el programa de “Mujer Valiente”, auspiciado por Catholic Extension. En el equipo también estuvieron 2 hermanas misioneras del Sagrado Corazón de Jesús (MAG), y una psicóloga. Cada persona fue esencial para el éxito del retiro, poniendo su “granito de arena” para crear una maravillosa experiencia para las participantes, y también poniendo a Dios como centro en el tiempo de planificación. Perteneciendo a 11 parroquias diferentes en nuestra diócesis (unas viajando de tan lejos como Santa María en Johnson City y otras tan cerca como la Catedral del Sacratísimo Corazón de Jesús en Knoxville), un total de 41 mujeres tomaron parte en este hermoso fin de semana. Elvira Bernal, feligresa de la Basilica de los Santos Pedro y Pablo en Chattanooga, describió su experiencia como un momento para reflexionar cómo había sido su vida hasta el día presente. “Este retiro para mí es reflexión. Reflexionar cómo has estado viviendo tu vida. Si es correcto con tu familia, con tus hijos, si es correcto lo que has hecho. Siento que de eso trató”. Elvira recuerda uno de los temas donde se habló sobre la niñez. “Muchas cosas de las que ella dijo (refiriéndose a una de las charlistas) me llegaron porque yo también las viví. A veces cuando hablo sobre mi mamá, todavía me duele. Yo siento que ya la perdoné, pero todavía me duele. Uno tiene que perdonar porque no sabe lo que los padres vivieron. Mi madre sufrió muchas cosas y no tuvo niñez como yo”. Cuando se le preguntó a Elvira por su momento favorito del retiro, ella dijo lo siguiente, “Hubo dos [momentos]. Cuando el Padre bendijo el fuego, y luego estuvimos platicando, cantando, bailando, y también cuando pintamos. Nos sentimos como niñas”.
Delfina Rodriguez, feligresa de la parroquia de Todos los Santos en Knoxville, utiliza las palabras “mucho amor” para resumir su experiencia. “Mi idea de ir al retiro inicialmente era para conocer un poquito más sobre la palabra de Dios, para acercarme un poquito más a mi fe, y creo que esta experiencia logró todo eso”. Ella añadió, “creo que el amor hacia Dios, el amor que se vivió con todas las que estuvimos ahí, en eso lo resumiría”. Delfina cuenta que su actividad favorita fue cuando miró su foto de niña y su foto actual. “Eso me ayudó mucho a entender lo que ahora soy, lo que estoy pasando”.
Otra participante, Isabel Chilel Ramírez, de la parroquia San Patricio en Morristown, compartió que su relación con Dios no era buena al llegar al retiro. “Estaba alejada de Dios. Perdí a un hermanito de 15 años y es algo que
Catedral (arriba): Jóvenes adultos que participaron en el retiro de Pascua en la Catedral del Sacratísimo Corazón de Jesús en Knoxville. Basílica (abajo): Más de 65 jóvenes adultos participaron en el retiro de Pascua en la Basílica de los Santos Pedro y Pablo en Chattanooga.
La misión más urgente que tenemos hoy como Iglesia considero que es: recordarles a los jóvenes que no están solos. Recordarles que Dios no se ha olvidado de ellos, incluso cuando el mundo les hace sentir invisibles, insuficientes o perdidos. Porque detrás de muchas sonrisas hay cansancio, detrás de muchos silencios hay heridas, y detrás de muchas vidas aparentemente “normales” hay jóvenes luchando diariamente contra el vacío, la ansiedad, la falta de sentido o la necesidad inmensa de sentirse amados de verdad.
Estos retiros no son simplemente actividades en un calendario parroquial. Son espacios donde Dios sigue entrando en la historia concreta de los jóvenes. Espacios donde alguien vuelve a sonreír después de mucho tiempo, donde algunos descubren que todavía tienen esperanza y donde muchos comprenden que Cristo no los rechaza, sino que los llama por su nombre y camina con ellos.
Y honestamente, creo que eso fue lo más hermoso de todo este retiro de Pascua: ver cómo Dios sigue tocando corazones de maneras sencillas, silenciosas y profundamente humanas. Porque al final, evangelizar no siempre significa tener grandes escenarios o discursos perfectos. A veces evangelizar simplemente significa sentarse al lado de alguien, escucharlo, abrazarlo en su dolor y recordarle que su vida sí tiene valor.
Hoy nuestros jóvenes necesitan testigos más que discursos. Necesitan personas que les hagan sentir que la Iglesia también puede ser hogar, descanso, escucha y misericordia. Jóvenes que anuncien con su propia vida que Cristo verdaderamente ha resucitado.
Por eso el nombre de este retiro tenía tanto sentido: “¡Vayan y anuncien!”. Porque después de encontrarse con Jesús, nadie puede quedarse igual. Quien se encuentra verdaderamente con el amor de Dios siempre termina sintiendo el deseo de salir, servir, amar y anunciar que Cristo sigue vivo y que todavía continúa transformando vidas. ■
no podía superar porque estaba enojada con Dios”. Isabel describió cómo, durante una actividad donde recibieron una “carta de Dios”, ella sintió que, a pesar de todo, Él estaba para ella y la amaba. “Sentí una paz en mi corazón”. Este momento donde las mujeres recibieron la carta mencionada por Isabel fue uno de los instantes más emotivos del retiro. Sin duda llegó a muchos corazones que estaban en necesidad de escuchar de Dios. “No fue una emoción, fue un encuentro con Dios,” dijo Isabel. Para ella, “paz interior” resume su experiencia durante el fin de semana, y añade que esa paz ha permanecido con ella en los días posteriores al retiro.
A través de la sanación interior, el conocimiento personal, el compartir en comunidad, la oración y la fe, este Retiro Diocesano de Mujeres fue un gran regalo para cada participante, para el equipo, y para la Diócesis de Knoxville. “El amor del Señor no se acaba, ni se agota su compasión; cada mañana se renuevan”. – Lamentaciones 3,22-23 ■
Equipo El Retiro Diocesano de Mujeres, organizado por la Oficina del Apostolado Hispano, estuvo conformado por diez mujeres del programa “Mujer Valiente”, dos misioneras del Sagrado Corazón de Jesús Ad Gentes, una líder parroquial y una sicóloga. Fueron tres meses de trabajo y agradecen la oportunidad de servir en este ministerio.
Participantes (arriba) Cuarenta y una mujeres de once parroquias de
2 y 3
nuestra diócesis asistieron al primer Retiro Diocesano de Mujeres el pasado 1,
de mayo en la Casa de Retiro Cristo, Príncipe de Paz en Benton.
UPalabras del Obispo por el Obispo Mark Beckman
El Espíritu del Señor está sobre mí
Que la paz llene cada corazón humano y se extienda a todas las partes del mundo
na de las grandes alegrías de la primavera para un obispo es la oportunidad de viajar por la diócesis y celebrar el sacramento de la confirmación para nuestros jóvenes.
Aquí en el este de Tennessee, mientras he viajado de parroquia en parroquia, el despliegue de la primavera en las montañas ha sido impresionante de contemplar, pero aún más lo ha sido la alegría en los rostros de nuestros jóvenes que están recibiendo el sello del Espíritu Santo en la confirmación.
¡Nuestras parroquias son comunidades cristianas vibrantes y en crecimiento donde el Espíritu de Dios está vivo y presente!
Cada vez que se celebra la confirmación, recuerdo dos momentos clave en el ministerio de Jesús. El primero se narra en el Evangelio de Lucas sobre su llegada a su ciudad natal de Nazaret, donde va a la sinagoga y encuentra el pasaje del profeta Isaías para anunciar el propósito mismo de su misión.
“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la buena nueva a los pobres. Me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia al Señor.… Hoy se ha cumplido esta Escritura que acaban de oír”. (Lucas 4:18-19, 21)
Todo el Evangelio de Lucas revela al Espíritu Santo trabajando profunda y poderosamente en Jesús y a través de Él. Los oprimidos son, en efecto, liberados; a los ciegos se les dan nuevos ojos para ver; los pobres son enaltecidos y acogidos, y aquellos que necesitan curación son restaurados a la plenitud. ¡La gran obra del reino de Dios trata de la sanación de toda la persona humana: cuerpo, mente, alma y espíritu! El segundo momento clave que recuerdo durante la confirmación se narra en el Evangelio de Juan, cuando el Señor Resucitado se aparece a los discípulos detrás de puertas cerradas la noche del Domingo de Resurrección. “¡La paz esté con ustedes!”, proclama a los discípulos que aún están bajo el dominio del miedo y la vergüenza. Su sola presencia trae alegría. “¡La paz esté con ustedes!”, anuncia por segunda vez. “Como el
Sacratísimo viene de la página 1
al Sagrado Corazón. Hay algo que debemos de tener en cuenta, antes de que la devoción al Corazón de Jesús se propagara, ya existía en la Edad Media la devoción al Costado Traspasado de Jesús, una práctica católica centrada en el amor redentor de Cristo, simbolizado por la herida en su costado de donde brotó sangre y agua. Esta herida representa la plenitud de su amor: "los amó hasta el extremo" (Jn. 13, 1), la fuente de los sacramentos: Bautismo y Eucaristía, y la misericordia divina. En este costado abierto o traspasado de Cristo, muchos santos de la Edad Media como Santa Gertrudis la Magna (12561302) meditaba en el episodio de la lanzada, tal como lo hizo San Juan, el discípulo amado (Jn.19, 34) como el "icono" del amor incondicional de Jesús. O incluso como lo hizo también Santa Matilde de Heckeborn (12421-1298) que contemplaba el “intercambio de corazones” con el divino salvador. Este costado y este corazón traspasados se convierten en la fuente de la vida nueva y el lugar de refugio para todo aquel que cree en Él (Jn. 15,17). Por lo tanto, el costado traspasado del Señor se convierte en icono de un amor tan ancho, tan largo, tan alto y tan profundo “que trasciende todo conocimiento” (Ef. 3, 18-19) y que solo se puede comprender desde la fe y el amor a Él. El Corazón de Cristo ha despertado en muchos cristianos esta fe y este amor ayudando a la Iglesia a crecer en santidad, que es lo que de verdad la engrandece.
Ahora bien, aunque la veneración al amor de Cristo está presente desde los primeros siglos del cristianismo, la devoción específica al Sagrado Corazón tomó más forma en el siglo XVII y se difundió rápidamente gracias a las revelaciones privadas de Santa Margarita María de Alacoque. Según el testimonio de esta monja visitandina (Orden de la Visitación de Santa María, OVSM.), Jesús le mostró su corazón ardiente de amor por la humanidad y le pidió promover esta devoción como un llamado a la conversión y al amor reparador.
Estas revelaciones fueron apoyadas por figuras como San Claudio de la Colombière, lo que ayudó a su reconocimiento dentro de la Iglesia. Sin embargo, esta devoción y este culto al Sagrado Corazón no ha sido bien aceptado por todos en nuestra Iglesia como debería de ser. De hecho, el Papa Pío XII lo expresó claramente en su Encíclica Haurietis Aquas: “La Iglesia siempre ha tenido y tiene en tan grande estima el culto del Sacratísimo Corazón de Jesús: lo fomenta y propaga entre todos los cristianos, y lo defiende, además, enérgicamente contra las acusaciones del naturalismo y del sentimentalismo; sin embargo, es muy doloroso comprobar cómo, en lo pasado y aun en nuestros días, este nobilísimo culto no es tenido en el debido honor y estimación por algunos cristianos, y a veces ni aun por los que se dicen animados de un sincero celo por la religión católica y por su propia santificación.”
El significado simbólico del Corazón de Jesús
El Sagrado Corazón se representa comúnmente como un corazón humano rodeado de llamas, coronado de espinas y, en ocasiones, con una cruz en la parte superior. En sí lo que este Corazón desea mostrarnos son los elementos de la pasión de Cristo y cómo ellos contribuyen para la salvación del género humano. Cada elemento tiene un significado profundo:
•El corazón: símbolo del amor divino y humano de Cristo. Manifestando en sí mismo que ha sido traspasado y que aun sangra.
•Las llamas: Son llamas de amor vivo, que indican que el Corazón de Jesús arde de amor por cada uno de nosotros.
•La corona de espinas: Es el símbolo de la humillación que se convirtió en gloria y también representa el sufrimiento y la agonía de Jesús en su Pasión y Muerte.
•La cruz: Es el signo de nuestra redención, del sacrificio máximo de amor por cada uno de
•Una herida abierta: El costado de Jesús fue traspasado en la Cruz y de su Corazón brotó sangre y agua. Un corazón del que nace el infinito amor y misericordia de Dios, y también la Iglesia, pues el agua representa el bautismo y la sangre la Eucaristía.
Esta imagen no es solo un símbolo artístico, sino una invitación espiritual a reflexionar sobre el amor incondicional, el perdón y la entrega total que Cristo ofrece a través de su misericordia infinita. Es así cómo la devoción al Sagrado Corazón invita a todos los creyentes a vivir las virtudes esenciales como la compasión, la humildad y la reparación. Entre sus prácticas más conocidas se encuentran: la consagración al Sagrado Corazón; la comunión de los primeros viernes de mes; la hora santa de adoración. Estas prácticas buscan fortalecer la relación personal con Cristo y fomentar una vida de fe más comprometida. La Iglesia celebra la solemnidad del Sagrado Corazón el viernes posterior a la octava de Corpus Christi. Así lo dispuso San Juan XXIII. Esta celebración resalta el amor de Cristo manifestado en la Eucaristía y en su entrega total por la humanidad.
Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Y dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “¡Reciban el Espíritu Santo!” (cf. Juan 20:20-22). Este momento clave de la entrega del Espíritu va acompañado de la profunda paz que viene solo de Dios. El Papa León XIV citó estas palabras de Jesús cuando fue elegido por primera vez como sucesor de San Pedro Apóstol: “¡La paz esté con ustedes!”. Él oró para que la paz de Cristo llenara, en realidad, cada corazón humano y se extendiera a todas las partes del mundo. El Papa León ha sido, en su primer año, un defensor incansable de esta paz durante un tiempo de gran conflicto y agitación en nuestro mundo. “Bienaventurados los que trabajan por la paz”, nos recuerda. Inmediatamente después de que nuestros jóvenes son marcados con el santo Crisma mediante la señal de la cruz en sus frentes y escuchan las palabras “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”, el obispo les dirige las palabras del Señor Resucitado: “¡La paz esté contigo!”. Para todos nosotros que hemos sido reclamados por Dios como hijos e hijas amados en el sacramento del bautismo, y sellados con el don del Espíritu Santo, también debemos llevar la paz de Cristo al mundo. Los cristianos están llamados a ser constructores de la paz por el mismo Príncipe de la Paz. Así como Jesús fue enviado por el Padre, ahora nosotros somos enviados por Él a este mundo en nuestro propio tiempo y lugar.
En cada Eucaristía que celebramos, el sacerdote ora diciendo: “Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días...” e inmediatamente después nos recuerda: “Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: La paz les dejo, mi paz les doy...”. Que esta paz reine en nuestros corazones para que estemos libres de agitación y desorden; que trabajemos diligentemente para construir la paz en nuestras familias y comunidades; que seamos defensores incansables de la paz ante aquellos que han sido elegidos para cargos públicos, y que oremos fervientemente por la paz de Cristo en todo el mundo. ■
Relevancia actual del Sagrado Corazón de Jesús En el mundo contemporáneo, marcado por conflictos, individualismo y crisis espirituales, el mensaje del Sagrado Corazón sigue siendo profundamente fundamental. Nos recuerda que el amor, la misericordia y la empatía son caminos esenciales para la convivencia humana y la paz interior.
Más allá de su dimensión religiosa, el Sagrado Corazón de Jesús es también un símbolo universal de amor que invita a las personas a abrir su corazón, perdonar y vivir con mayor generosidad. En definitiva, el Sagrado Corazón de Jesús no es solo una devoción, sino una propuesta de vida centrada en el amor que transforma, sana y da sentido a la existencia humana. ■
El Corazón Inmaculado como Camino de Salvación
Por Padre Jhon Mario Garcia
La piedad mariana es, en esencia, el reconocimiento de que Dios Padre, en su infinita sabiduría, ha querido "comenzar y culminar sus mayores obras por medio de la Santísima Virgen María". Como enseñaba san Luis María Grignion de Montfort, la verdadera devoción a María no compite con Cristo, sino que deriva de Él y está a su servicio; es, en palabras de san Juan Pablo II, "cristocéntrica".
Es, ante todo, un acercamiento al misterio de la salvación a través del corazón de quien dijo el "sí" perfecto. El "fiat" de María en la Anunciación fue una colaboración activa y libre que cambió la historia de la humanidad. Como enseña el reciente documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe Mater Populi Fidelis (2025), "Dios no utilizó a María como un instrumento puramente pasivo, sino que ella colaboró por su fe y obediencia libres a la salvación de los hombres".
Por esta razón, para nuestra salvación, el plan de Dios incluye un papel especial y único para María. Ella no aparece como una mera figura histórica del pasado, sino como una presencia viva y activa en la economía de la salvación. El Concilio Vaticano II nos recuerda que la misión maternal de María "de ninguna manera obscurece ni disminuye la única mediación de Cristo, sino más bien muestra su eficacia".
En el Calvario, el Evangelio de Juan nos muestra el momento culminante: Jesús la llama "Mujer" y la presenta como "Madre" del discípulo —y por extensión, de todos nosotros—, estableciendo así su maternidad espiritual sobre la Iglesia, y como madre de la Iglesia, María ayudó a dar a luz al cuerpo místico de Cristo, tal como en Belén dio a luz su cuerpo físico. Y en Fátima, es el lugar donde la piedad mariana y el plan de María en
nuestra salvación se manifiestan con especial claridad y urgencia. Entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, la Santísima Virgen se apareció a tres pastorcitos —Lucía, Francisco y Jacinta— en la Cova da Iria, Portugal, con un mensaje que resuena con fuerza profética en nuestros días.
El mensaje de la Virgen María en este lugar es un llamado a la conversión y a la confianza en el Corazón Inmaculado de María. Como relató sor Lucía, la Virgen mostró a los niños una visión del infierno, donde caían "las almas de los pobres pecadores", y les dijo: "Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón".
Estas palabras son una revelación del plan de Dios para los últimos tiempos. La Santísima Virgen nos mostró que la salvación de las almas —el objetivo supremo de nuestra fe— está íntimamente ligada a la devoción a su Corazón Inmaculado. El Cardenal Joseph Ratzinger, en su comentario teológico oficial sobre el Tercer Secreto de Fátima, subrayó que el mensaje central es "la exhortación a la oración como camino para la 'salvación de las almas' y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversión".
Este mismo mensaje de la Virgen incluye peticiones concretas que responden a este plan divino: la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María, la práctica de la Comunión reparadora de los Primeros Sábados, el rezo del Rosario diario y la ofrenda de sacrificios por la conversión de los pecadores. La Virgen prometió: "Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz".
¿Qué significa que el Inmaculado Corazón de María triunfará? Como explicó el Cardenal Ratzinger," el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de
Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma". El fiat de María, la palabra de su corazón, "ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador". El triunfo del Corazón Inmaculado no es una victoria militar o política, sino la victoria del amor misericordioso sobre el pecado y la muerte. Es la afirmación de que, aunque el maligno tenga poder en este mundo porque nuestra libertad se deja alejar de Dios, "desde que Dios mismo tiene un corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra".
Este triunfo nos recuerda las palabras de Jesús: "Padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo" (Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa, a través del corazón de la Madre que nunca nos abandona. La presencia maternal de María es más necesaria que nunca. Como enseña el documento Mater Populi Fidelis, María "continúa la actitud de servicio y compasión que mostraba en las bodas de Caná" y "sigue dirigiéndose a Jesús para decirle: 'No tienen vino'" (Jn 2,3). Ella es "signo materno de la misericordia del Señor", y de esta manera "el Señor otorga a su propia acción en nosotros un rostro materno". Amar a María, es el camino que Dios mismo ha establecido para que, como enseñaba san Luis María de Montfort, "Cristo reine en el mundo". Es la respuesta concreta al plan divino de salvación, un plan que incluye —no por necesidad, sino por libre decisión de Dios— la cooperación maternal de María. La verdadera piedad mariana nos lleva siempre a Jesús, ella es el camino más seguro y más dulce para llegar a Él. En un mundo que necesita desesperadamente la paz que solo Cristo puede dar, el mensaje de Fátima resuena con urgencia renovada: "Para salvarlas,
Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón".
Que María, Madre de la Iglesia y nuestra Madre, nos guíe con su manto de estrellas hasta el corazón de su Hijo Jesús, único Salvador y Mediador, en quien encontramos la plenitud de la vida eterna.
¡Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a vos! ■
Señora de Fátima Entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, la Santísima Virgen se apareció a tres pastorcitos —Lucía, Francisco y Jacinta— en la Cova da Iria, Portugal, con un mensaje que resuena con fuerza profética en nuestros días. El mensaje de la Virgen María en este lugar es un llamado a la conversión y a la confianza en el Corazón Inmaculado de María.
Coronación de la Virgen El 2 de mayo, la Parroquia Santo Espíritu en Knoxville, celebró las Primeras Comuniones y honró a Nuestra Santísima Madre con la tradicional Coronación de Mayo. A la derecha está Padre John Oor, su párroco.