Semana Santa 2014
Fotografías: Melkar 2, Ebrofoto Alagón, Jorge Sese, Oscar Puigdevall, Hector Garcia, Luis Joaquín Pérez.
La Semana Santa Somos lo que somos porque lo hemos aprendido. La Semana Santa es un buen momento para pararnos a reflexionar, para mirar a nuestro alrededor y comprobar si nos gusta lo que vemos. Y al hacerlo, lo primero que vamos a ver son personas: nuestra familia, nuestros amigos, nuestros vecinos… Si todos miramos con los mismos ojos nunca equivocaremos nuestro camino. Esta breve reflexión me lleva a adentrarme en la situación actual, una situación de crisis que es económica y social pero que, además, conlleva una preocupante crisis de valores. Se están perdiendo los valores. Es muy difícil buscar una razón que explique esta pérdida de humanismo, es difícil porque no existe una única razón sino una multitud de causas que han ido creciendo como una bola de nieve que ha ido aumentando de tamaño conforme descendía por la montaña. Recibimos una lluvia de estímulos que nos llegan de multitud de frentes: los medios de comunicación, la publicidad, las nuevas tecnologías, las redes sociales… Estos estímulos han ido variando el comportamiento social, aumentando la competitividad, generando nuevos modelos de vida, provocando un cambio en las costumbres y, en definitiva, un aumento del egoísmo y de la falta de compromiso con el colectivo. La sociedad actual gira alrededor del individuo, el yo ha pasado a ser más importante que el nosotros dejando tras de sí una estela de codicia y de irresponsabilidad. Sin embargo esto puede cambiar y el cambio debe empezar en cada uno de nosotros, en nuestro interior. La nuestra es una sociedad del conocimiento que se ha caracterizado por el avance en todos los campos del intelecto, una sociedad que cuando trabaja pensando en el colectivo consigue logros anteriormente inimaginables. Por eso no debemos permitir que la mentira y el engaño acaben por corromper todo lo que hay a nuestro alrededor. En esta sociedad deshumanizada los rumores infundados se cuelan en nuestro interior, pero cada uno de nosotros debemos hacernos fuertes, debemos saber distinguir entre lo verdadero y lo falso, así como esperar que aquel que lance una piedra no esconda después la mano… o estará demostrando que se esconde tras la mentira y la cobardía. Jesús de Nazaret venció la tentación y hoy nos sirve de ejemplo para vencer todas las tentaciones que nos llegan de diversos medios. Desconfiemos de aquel que no da la cara y confiemos en el que se compromete con su sociedad, con su pueblo y con sus vecinos. Quisiera terminar estas líneas mostrando mi profundo agradecimiento con todas aquellas personas que hacen posible la Semana Santa de Alagón, así como a todos los que con sus actos son un modelo de respeto, de educación, de trabajo y de comportamiento. La mejor herencia que podemos transmitirles a nuestros hijos y nietos es esa: que sigan ese modelo de bondad y sacrificio alejándose de la mentira y la calumnia. Solo así llegaremos a la sociedad que todos anhelamos, solos así nuestros hijos y nietos tendrán una felicidad plena.
Gracias a todos los que recorréis ese camino a nuestro lado.
José María Becerril Gutiérrez Alcalde de Alagón
Necesitamos proclamar la historia de Jesús A las puertas de la celebración de la muerte y resurrección de Jesús, os propongo este pensamiento para vuestra reflexión, en estos días santos. A mi me ha servido para ver la realidad que vivo, desde otras claves distintas a las que me ofrece el mundo. Por eso os lo ofrezco para que os haga más felices. Hoy, en literatura novelada o articulada desde periódicos y medios de comunicación, solo se admiten como buenas, atractivas, noticiables y reales las historias que acaban mal. Las otras, las que con sacrificio y dificultades logran alcanzar sus buenos objetivos y acaban definitivamente bien, nos dicen que son viejos cuentos infantiles que no responden a la verdad de una vida que es cruel y dura, que no da pie para el optimismo ni la esperanza. Misión de la literatura y del arte es reflejar la vida como es. Así se esfuerzan en reflejarla quienes forman hoy el elenco de grandes literatos y artistas, incluso los grandes pensadores, científicos y políticos, porque así la ven desde su óptica, algo miope y daltónica. Tienen una visión pesimista y no admiten que la realidad pueda verse y leerse desde la esperanza.
Si alguien propone otra visión, rápidamente es tachado de simplista, bienintencionado, pero falso y alejado de la realidad, incluso infantil. El que ve hoy la realidad desde la clave de la esperanza es visto por el mundo como medio brujo, mentiroso y jerarca manejador de conciencias. Es cierto que no podemos ignorar la presencia y la fuerza del mal, el odio y la violencia. Los veremos desatados en la tortura y muerte de Jesús con toda la pasión de un sadismo que, tantas veces, se desata. Es cierto que no podemos cerrar los ojos a tanto sufrimiento e injusticia. Es cierto que no podemos ser ingenuamente optimistas; sería una inconsciencia. Es cierto que la vida real nos predispone contra la esperanza... Pero nosotros no podemos dejar de leer, proclamar y escuchar los relatos de la pasión de Jesús y los relatos de la pasión del hombre de hoy, que nos han dado la vida, precisamente porque son la fuente de nuestra esperanza, la causa de seguir confiando en Dios, a pesar de todo. Predispuestos, como nosotros, al pesimismo. Sumergidos, como nosotros, en una profunda crisis. Desolados por el final trágico de Jesús sobre quien habían levantado tantas ilusiones interesadas y egoístas. Avergonzados por haber esperado la realización de algunos proyectos concretos… Los amigos de Jesús, después su muerte, caen en el pesimismo, el miedo y la vergüenza. La muerte ha puesto punto final. Ahí se acaba todo. Sus discípulos siguen mirando con los ojos del mundo, todavía no ven al hombre y a la historia con los ojos de Dios. Han vivido los sucesos que llevaron a la muerte de Jesús pero todavía no se han encontrado con Jesús vivo y vencedor de la muerte. Pero Dios puede sorprender, y necesitamos escuchar la gran historia de las sorpresas de Dios, que nos ayude a superar la desconfianza y nos hable de la promesa de un futuro que viene de Dios. Que supera y vence al dolor y la muerte. En tiempos difíciles necesitamos escuchar relatos que hablen de la victoria de la luz, de la bondad, del amor, de la fe. Necesitamos escuchar el Evangelio, la Buena Noticia los relatos de pasión a la luz de la Resurrección: Que la historia, por dura que sea, no termina mal. Por eso necesitamos escuchar el final de la historia de Jesús, para poner fin a nuestro desánimo, oscuridad y vacío.
Javier Díez Quevedo cmf. Párroco
El Pregonero La SEMANA SANTA es un tiempo breve, son días intensos, cargados de emociones, días en los que cabe el recuerdo, los encuentros, la pasión, la reflexión desde cualquier ideología, credo o pensamiento. En mi caso la vivencia de la Semana Santa, siempre acompañada de multitud de tambores y bombos, es la misma que la de cualquier hombre o mujer del Bajo Aragón y no sé si parecida a la de cualquiera de vosotros, supera la consideración estrictamente religiosa y sociológica y es esa fecha mágica que nunca se olvida y en la que siempre está presente su espiritualidad, basada en el respeto a la fe y en la libertad individual en la creencia. Mi primer pensamiento y recuerdo de ALAGÓN viene de la época de la industrialización y de las azucareras, hace más de un siglo, cuando la villa de Alagón tenía, salvando las distancias, cierto paralelismo con La Puebla de Híjar, donde nací y que es uno de los nueve municipios que pertenecen a la Ruta del Tambor. Actualmente vivimos tiempos de crisis que desde el ámbito económico y social, a todos nos inquietan y afectan, tiempos en los que hacer un pronóstico acertado, es decir que puede pasar cualquier cosa y en los que, a fuerza de ser optimistas, cabe pensar que esta situación está sometida a la temporalidad.
Como Presidente de la RUTA DEL TAMBOR Y BOMBO, quiero agradecer a la Coordinadora de Cofradías, el reconocimiento institucional que se nos otorga para pregonar la Semana Santa 2014 y en mi condición de turolense, saludo, desde el Bajo Aragón a la Villa de Alagón, que en su día fuera cuna de diferentes culturas y escenario de importantes acontecimientos, siendo actualmente una ciudad dinámica y moderna que destaca por contar con un importante entramado industrial, social, económico y cultural. Quiero también desear que vuestra Semana Santa y el resto de semanas que no lo son, sirvan para que cada uno de vosotros sigáis disfrutando y trabajando por vuestra tradición, vuestras procesiones, vuestros tambores y cofradías, porque la Semana Santa conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, pero también es el ciclo vital que se repite año tras año y os invito a disfrutar con alegría y esperanza, a vivir intensamente la Semana Santa, manteniendo así nuestras tradiciones.
Segundo Bordonaba Meseguer Presidente
Programa 2014 7 de marzo, viernes y todos los viernes de Cuaresma A las 6:30 de la tarde en San Pedro: Vía Crucis Parroquial. Cuando cambie la hora, el Viacrucis de los Viernes será a las 7:30 de la tarde.
11 de abril, Viernes de Dolores A las 7:30 de la tarde en San Pedro: Vía Crucis Parroquial. A las 8 de la tarde: Eucaristía en la Iglesia de San Pedro . A las 8:30 de la tarde: Bendición e imposición de Hábitos de la Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores en la Iglesia de San Pedro.
12 de abril, sábado A las 7 de la tarde: Pregón de Semana Santa, en la Iglesia de San Antonio, Pregonero: Segundo Bordonaba Meseguer, presidente de la Ruta del Tambor. Organiza: Coordinadora de Cofradías. A las 8 de la tarde: Eucaristía en la Iglesia de San Pedro.
13 de abril, Domingo de Ramos A las 9:30 de la mañana: Bendición e imposición de hábitos a los nuevos cofrades de la M.I. Cofradía de Jesús Nazareno y San Juan. En la Iglesia de San Antonio. A las 10 de la mañana: Eucaristía en la Iglesia de San Antonio.
A las 10 de la mañana: Bendición e imposición de hábitos a los nuevos cofrades de la Cofradía del Cristo Yacente en la Ermita del Castillo. A las 11 de la mañana: BENDICIÓN DE RAMOS en la pza. de San Juan seguidamente Procesión. Organiza: Cofradía del Cristo Yacente. Participan: todas las cofradías. Recorrido: Pza. de San Juan, Cofradías, Goya, Isaac Peral, Méndez Núñez, Pza. Alhóndiga, San Jorge, Pza. San Pedro. A las 12 de la mañana: MISA MAYOR en la Iglesia de San Pedro. A las 7 de la tarde: Concierto por la Banda “Asociación Musical Villa de Alagón” con la colaboración de Alicia Lahuerta y Julián Palacín. Tema: Marchas de Procesión, música religiosa, música clásica. Lugar de actuación: Iglesia de San Antonio.
14 de abril, Lunes Santo A las 9:30 de la mañana: Laudes en la Capilla de San Juan.. A las 8 de la tarde: Celebración Comunitaria de la Reconciliación en la iglesia de San Pedro.
15 de abril, Martes Santo A las 9:30 de la mañana: Laudes en la Capilla de San Juan. Al as 8 de la tarde: Eucaristía en la Iglesia de San Pedro.
16 de abril, Miércoles Santo A las 9:30 de la mañana: Laudes en la Capilla de San Juan. A las 8 de la tarde: Eucaristía en la Iglesia de San Pedro. A las 9 de la tarde: Breve Acto de Reflexión en San Juan, a continuación traslado de la Imagen del Santísimo Ecce Homo a la Ermita del Castillo. Organiza: Cofradía del Santísimo Ecce-Homo.
Recorrido: Pza. San Juan, Costa, Arco del Marques, Pza. España, Mayor, Pza. Fdo. el Católico, Carrera Caballos, Cervantes, Madre Rafols, Pza. Alhóndiga, S. Jorge, S. Pedro, Pza. del Castillo. A las 11 de la noche: Procesión de las Tres Caídas. Organiza: M.I. Cofradía de Jesús Nazareno y San Juan. Recorrido: Pza. San Juan, Convento, Palafox, Baltasar Gracián, Pza. las Monjas, Ramón y Cajal, Escuelas de Barrio Nuevo, Postigo Real, Pza. Fdo. el Católico, Mayor, Pza. España, Arco del Marques, Costa, Pza. San Juan.
17 de abril, Jueves Santo A las 9:30 de la mañana: Laudes en la Capilla de San Juan. A las 5:30 de la tarde: Celebración de la CENA DEL SEÑOR en la Iglesia de San Pedro. (Al terminar la Misa). Vela al Santísimo en la Iglesia de San Pedro. Cofradía Señoras de la Vela y Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores, hasta las 9,30 de la noche. A las 7 de la tarde: Velas en el Calvario, Cofradía del Cristo Yacente y Guardia Romana en la Ermita del Castillo, hasta las 12 de la noche. A las 7 de la tarde: Procesión del Longino. Organiza: Cofradía del Cristo Yacente. Recorrido: Pza. San Pedro, San Jorge, Alhóndiga, San Antonio, Damas, La Jota, Arco Marques, Pza. España, Mayor, Pza. Fdo. el Católico, Carrera Caballos, Cervantes, Madre Rafols, Alhóndiga, San Jorge, San Pedro, Pza. del Castillo. A las 9,30 de la noche: Vía Crucis. Organiza: M.I. Cofradía Jesús Nazareno y San Juan. Participan: todas las Cofradías. Recorrido: Pza. San Pedro, San Jorge, Alhóndiga, Goya, Cofradías, Pza. San Juan, Portalada, Pza., Santa Ana, Isaac Peral, Méndez Núñez, Alhóndiga, San Jorge, Pza. San Pedro. En la Pza. de San Juan, tendrá lugar la Estación del Encuentro. A las 12 de la noche: Rompida de la hora en la Pza. España. Organiza: Coordinadora de Cofradías.
18 de abril, Viernes Santo A las 9:30 de la mañana: Laudes en la Capilla de San Juan. A las 9 de la mañana: Velas al Calvario, Cofradía del Cristo Yacente y Guardia Romana en la Ermita del Castillo, hasta las 12 de la mañana. A las 9 de la mañana: Velas al Santísimo en la iglesia de San Pedro, Cofradía Señoras de la Vela y Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores, hasta la 1 del mediodía. A las 5 de la tarde: Celebración de la MUERTE DEL SEÑOR. Iglesia de San Pedro. A las 6,30 de la tarde: Salida de la Verónica y Marías. Les acompañaran y custodiaran, la Sección de Tambores de la Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores y la Guardia Romana de la Cofradía del Cristo Yacente. Organiza Cofradía de la Virgen de los Dolores. Recorrido: Don Blasco, Barrio Nuevo, Mayor, Pza. España, Arco del Marques, Costa, Pza. San Juan. A las 9 de la noche: PROCESION DEL SANTO ENTIERRO. Organiza: Coordinadora de Cofradías. Participan: todas las cofradías. Recorrido: Pza. del Castillo, San Pedro, San Jorge, Pza. Alhóndiga, Madre Rafols, Cervantes, Carrera Caballos, Pza. Fdo. El Católico, Mayor, Pza. España, Arco del Marques, Costa, Pza. San Juan, Cofradías, Goya, Méndez Núñez, Pza. Alhóndiga. Esta procesión comienza en la Plaza del Castillo y termina en la Plaza Alhóndiga, Al finalizar, todas las cofradías colocaran las peanas por orden de llegada en el interior de la Plaza, mirando al Kiosco de la música. El acto terminara con una breve reflexión.
19 de abril, Sábado Santo A las 9:30 de la mañana: Laudes en la Capilla de San Juan. A las 8 de la noche: Procesión de la Soledad, con el rezo de los Siete Dolores de la Virgen y el acto de la Soledad ante el Santo Cristo. Organiza: Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores. Recorrido: Pza. San Juan, Cofradías, Goya, Cervantes, Madre Rafols, Pza. Alhondiga, San Jorge, Iglesia de San Pedro, San Jorge,
Pza. Alhóndiga, Pza. San Antonio, San Antonio, Damas, Pza. Fernando el Católico, Mayor, Pza. España, Arco del Marques, Costa, Pza. San Juan. A las 11 de la noche: VIGILIA PASCUAL en la Iglesia de San Pedro.
20 de abril, Domingo de Resurrección A las 10 de la mañana: Eucaristía en la Iglesia de San Antonio. A las 10,30 de la mañana: Procesión del Encuentro. Organiza: Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores. Participan: Todas las Cofradías. Recorrido: La Soledad, acompañada por la Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores, sale de la Plza. de San Juan y sigue por Costa, Arco del Marques, Plaza España, Mayor, Plza. Fdo. El católico. El Resucitado, acompañado por la Cofradía de Jesús Atado a la Columna, Cofradía del Santísimo Ecce-Homo, M.I. Cofradía de Jesús Nazareno y San Juan y Cofradía del Cristo Yacente. Saldrán de Pza. San Pedro, San Jorge, Pza. Alhóndiga, Pza. San Antonio, Damas, Pza. Fdo. El Católico. El Encuentro se realizará en la Pza. Fdo. El Católico. Regresando todas las Cofradías por Carrera de Caballos, Cervantes, M.Rafols, Pza. Alhóndiga, San Jorge, Pza. San Pedro. A las 12 de la mañana: MISA MAYOR en la Iglesia de San Pedro.
La Humanidad de Jesús No fue solo humano el cuerpo de Jesús sino también su mente y su alma, Jesús era plenamente hombre, hecho como nosotros en todos los sentidos. Él experimentó los sufrimientos de la vida y sintió un gran dolor por el pecado humano. Esta condición de ser verdadero hombre se fundamenta en la autohumillación del Hijo de Dios, que dejó de lado todo su poder y gloria ingresando en la esfera de lo humano y terrenal. Muchas personas de aquel tiempo no hacían diferencia alguna entre Jesús y otros predicadores, cuando se presentó en su ciudad natal de Nazaret, fue rechazado por sus habitantes ya que ellos lo conocían tan solo como Jesús, el hijo de María y José el carpintero. Jesús tenía dos naturalezas, la humana y la divina; su naturaleza humana se considera relacionada con la humillación del Hijo de Dios, mientras que su naturaleza divina aluce a la condición de exaltación que mostró antes de su nacimiento a través de la virgen María y después de su resurrección y ascensión. En el tiempo que vivió sobre la tierra, Jesús no expresó plenamente su naturaleza divina, Él compartió con los hombres todo el espectro de las sensaciones físicas y espirituales (hambre, sed, miedo, etc) se entristeció cuando Lázaro había muerto, tuvo hambre cuando estaba en el desierto, los azotes de los soldados también
le produjeron dolor y cuando estuvo frente a la muerte en la cruz confeso: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte, quedaos aquí y velar conmigo” (Mt. 26,38) Por la victoria sobre la muerte Jesús se ha despojado de todos los lados adversos de la naturaleza terrena (miedo, desesperación, etc) haciéndose visible su naturaleza divina como hombre glorificado y verdadero Dios. Jesús nos marca el camino de nuestra humanización porque el proyecto de vida que nos trazó fue no querer estar nunca sobre los demás, sino estar siempre con los demás.
Carlos Melendo Cofradía el Stmo. Ecce- Homo
Procesión Hace años, ay, demasiados años, un poco de ceniza sobre la frente, marcaba el inicio de la Cuaresma. Vía Crucis sema-nal, incluso en las escuelas, abstinencias, ayunos, cada vier-nes a la anochecida, un impresionante sermón, impartido por uno de aquellos frailes conocidos popularmente como “cuaresmeros”, nos llevaban casi sin darnos cuenta hasta el Domingo de Ramos (conocido en mi pueblo como el Día de las Rosquillas, que se hacían en todas las casas para colgarlas del ramo que se llevaba a bendecir) y así daba comienzo la Semana Santa con su Misa y Procesión del Domingo de Ramos. La esplendorosa celebración del Jueves Santo con el trueno impresionante de cientos de matracas y carracas y la reserva en el Monumento. Los Oficios del Viernes Santo, cargados de dolor y tristeza y, a última hora de la tarde, la Pro-cesión de la Cama que hacía su recorrido en el más absoluto silencio. Al día siguiente, la alegría desbordante del Sábado de Gloria, con volteo de campanas anunciando la Buena Nueva y distribución de agua bendita, víspera del Domingo de Pascua (en mi pueblo Día de las Tortillas por celebrarse de forma similar a como en Alagón se celebra Jueves Lardero). La mayoría de los hombres acudía a “cumplir con Parroquia” y después, a desayunar con churros. Hoy, a partir de la Navidad, el sonido en el fin de semana producido
por los ensayos de las secciones de bombos y tambores de las distintas cofradías, meritoria labor que tiene como objetivos la participación en encuentros y concursos y de una manera especialísima, el realce y grandiosidad de las procesiones, nos indica que se acerca la Semana Santa. Semana Santa, días de templos escasamente concurridos y calles bastante animadas, especialmente aquellas que conforman el recorrido de las procesiones, cual si estas fueran lo más, o quizá lo único, importante de cuanto en estos días conmemoramos. Dado que las hemos convertido, casi, en la razón de ser de la Semana Santa bueno será que intentemos conocer algo más acerca de las procesiones. Cuando, donde y por qué nacieron, de quien fue la iniciativa y si han cumplido con las ex-pectativas en ellas depositadas. En la Edad Media toda la li-turgia y ceremonias religiosas tenían lugar en los monasterios a los que acudían los fieles, en su mayoría analfabetos, a ser testigos de unos ritos y oyentes de unas predicaciones en la-tín, que no entendían por lo que tornaban a sus casas con los pies fríos y la cabeza caliente. Se crean las Ordenes Religiosas conocidas como “mendicantes”, que llevan a cabo su misión fuera de los monasterios, que en vista de cómo están las cosas y en su deseo de acercar
sagrado al pueblo, deciden, imitando lo que San Francisco de Asís había hecho en Greccio, en 1.223, creando en la Navidad, el primer Pesebre, sacar a la calle grupos de figuras que pusieran ante los ojos de los fieles una representación, un impacto visual de aquello que escuchaban predicar y no entendían. No cabe duda de que la iniciativa fue acertada ya que ochocientos años después las procesiones continúan saliendo a las calles, aunque podamos discrepar acerca si todavía cumplen, o no, con el fin para el que fueron creadas.
Hemos puesto tanto empeño en que las imágenes que procesionamos fuesen tan realistas, las túnicas, mantos y ornamentos tan espectaculares, las luces tan brillantes y potentes, los acompañamientos musicales tan rotundos y a veces sobrecogedores, es tanta la belleza, en fin, que ya tenemos conjuntos de procesiones declarados como Patrimonio Cultural e incluso como Fiestas de Interés Turístico. No sería justo omitir la veneración que muchos fieles sienten por sus Dolorosas, Nazarenos, Crucificados, Yacentes o el resto de figuras repre-sentadas, que merecen el mayor respeto y han sido y son el verdadero motor que, a través de las cofradías, las ha ido en-riqueciendo de año en año, esfuerzo y dedicación que todos deberíamos agradecer y sentirnos orgullosos. Quizá fuera conveniente preguntarnos si no estamos poniendo más interés en la representación que en lo representado, pero ésa es otra historia. Feliz Resurrección
Luis Nogueras, Cofrade del Pilón
Consuelo para soledad Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores “Ay Cruz de mi soledad como amiga verdadera sola a la sola acompañas sola a la sola consuelas” A todos aquellos que padecen el gran mal de nuestro tiempo, a los que se encuentran solos, privados de esa comunicación que el ser humano precisa, como el aire que respira, Soledad de los ancianos a quienes los achaques y limitaciones alejan cruelmente de sus hijos cuando más lo precisan, Soledad de los jóvenes
encerrados en sí mismo, que rechazan el diálogo y, a veces, buscan el cobijo de quienes les destruyen, aquellos que en la soledad de la habitación, escuchan lejano el sonido de los tambores y bombos que tienen cerca, a los que en su Soledad, como sola se encontró la Madre de Nuestro Señor, la Santísima Virgen de los Dolores, que quiere salir a la calle, no solo para acompañar a su Hijo en la Cruz, sino para animar también a los que se sienten solos. Soledad que en tu peana de plata y rodeada de perfume de claveles y azucenas a los afligidos consuelas. Soledad de los enfermos. Soledad de los marginados. Soledad de los que padecen en su carne el dolor del paro y el hambre. Soledad de los que se sienten humillados. Soledad de los que están sedientos de Amor. Soledad, que quieres recorrer tu camino en busca de tu Hijo que recibiste al pie de la Cruz y que ofreces tu Corazón para que nadie pueda pensar que no hay lugar para él. Soledad, llena tú la soledad de todos los hombres. Esta Soledad perdida en su amargura, nos viene a decir que todo esto no acaba aquí, que el triunfo del amor siempre es posible, y esta muerte anunciada, da paso al gran momento glorioso de la Resurrección. "Ay, dile a sus Cofrades negros que la saquen muy despacio, poco a poco, lentamente sus puñales pesan tanto que, al roce, en la Carne viva, se abren grietas de Calvario y ya Cristo malherido, sufriendo se rinde el cansancio."
José Luis Ochoa.
Se cerraron las puertas del Castillo tras lo sones del tambor. La Semana Santa duerme acallada entre lágrimas. Sólo la mano de Dios controla el clima y solo él puede disponer del día y la hora, en el cual un estandarte, debería de ponerse en la calle. Atrás quedaron las reuniones, los ensayos, las flores, los trajes de nazarenos, los tambores y los bombos… Pero en las iglesias, queda la huella impresa de Dios y de su Stma. Madre, en las imágenes de nuestras devociones. Si triste es el no salir a la calle, sea el motivo que sea, más triste es el abandono y olvido por parte de quien se supone quiere a su cofradía. La Cuaresma, disfraza el corazón de muchos, que dicen respirar incienso y llevar en su sangre a “su Cristo o su Virgen”, y cuando el paso queda recogido, con el todo sentimiento de cariño de semanas antes. Parece que ese mismo cielo, quizás quiera enseñarnos, con una rotunda lección, que nos indica que cosas debemos de tener como primordiales, y cuales son secundarias. ¿Cuánto se ha luchado este año, para que Alagón, tuviese su Semana Santa? ¿Cuánto se ha trabajado en las cofradías, para que enseres y cortejos, estuvieses a punto para desfilar dignamente por las calles? ¿Cuántas horas de ensayos, se les ha robado a la noche, para que los piquetes de tambores y bombos sonasen acompañando a la imagen de su devoción? ¿Cuánto esfuerzo invertido, para poder lucir nueva túnica de nazareno? Cristo resucita, y en su resurrección, muchos cofrades parecen enterrar, todos sus esfuerzos, su lucha, su trabajo, sus ilusiones, sus horas de ensayos…
Viven de Cuaresma en Cuaresma, olvidan que el Señor de su cartera, sigue esperándolo en su altar. Hermano cofrade, no llores porque la lluvia te impide salir, ni te enfrentes a la voluntad de Dios, cuando durante un año, abandonas su templo. El pasado Viernes Santo, esperábamos en el interior de San Juan, meditando y mirando al cielo. Esa fue nuestra Estación de Penitencia, esa fue, nuestra Manifestación de Fe, de este Viernes Santo. Tristemente, faltaban todos aquellos “Cruzados cuaresmales” que se rompen el alma por su cofradía siete semanas al año.
Cristo y su Madre siguen esperando en tu parroquia. Los mismos que a sones de tambor, parecen caminar por Alagón. No dejes que el pasotismo y la rutina, te alejen de quien en Semana Santa, te hace salir a la calle, de Nazarenos. Pero ¿Por qué no lo hacemos?, esto no es cosa de los “curas”! Esa es la cita para poder encontrarnos con el Cristo Vivo, por el cual en Semana Santa, nos desvivimos, nos enfadamos, discutimos y nos alegramos… “Tu Cristo y tu Virgen” esperan tu visita en sus templos. Querido hermano cofrade: Convierte tu día a día, en tu Estación de Penitencia.
M.I. Cofradía de Jesús Nazareno y San Juan
La entrada de Jesús en Jerusalén de Alagón. Al Padre Isidro Jiménez, Misionero Claretiano, muy ligado a Alagón amigo y compañero en el C.L.A. “Alabona” y en el I.E.S. “Conde de Aranda de Alagón, que ya ha llegado a la Casa del Padre. In memoriam. Manuel Serrano Villalba, 2014.
Comenzamos la Cuaresma la semana que viene con el Miércoles de Ceniza, pero ésta celebramos el Jueves Lardero para que la Cuaresma nos llegue reforzados. Vivimos en una sociedad en la que no hay ningún problema en nuestro país con los alimentos. Pero sí lo había en los siglos XIX y XX en según qué años, como lo hay también en el siglo XXI en zonas de África, de Asia o de América. Puede parecer una exageración, pero no lo es. Conozcamos una anécdota que ya he publicado en alguna ocasión: los alagoneses consultaron al papa de Roma si los caracoles eran considerados “carne” por la Iglesia. Si la respuesta hubiera sido afirmativa, no se podían comer en día de ayuno y abstinencia. Afortunadamente el papa dio respuesta negativa a la pregunta y la gente siguió disfrutando de los caracoles, aunque fuera día de ayuno o de abstinencia. Importantes, pues para la economía doméstica los caracoles allá por el siglo XV. Casi impensable hoy, si no te toca, en esta España nuestra. Desde 1852 al menos, ya que la Tercera Orden estaba instalada en Alagón desde la Edad Media, aunque estas instituciones sufren desgaste en según qué fechas y, por tanto pudo perderse y restablecerse en esta fecha. Lo cierto es que la Tercera Orden es que la mencionada institución garantizaba y garantizó como uno de sus objetivos esenciales la organización de todos las procesiones de la Semana Santa y, en particular, la preparación de la Ermita del Castillo para los actos de la Cuaresma (Quinario y Septenario) y la preparación de los pasos procesionales, en especial la del Viernes Santo, aunque también la de Ramos, el Via-Crucis vespertino de este día con el Encuentro, el Via-Crucis nocturno del Jueves Santo y la Guardia, en el Castillo. Un paso sobre el que no he escrito específicamente es el de la Entrada de Jesús en Jerusalén, vulgarmente conocido en nuestro pueblo como el Paso de la Burra. Sencillamente no hay ninguna razón, pero desde su nacimiento, tengo la impresión de que salió gafado para nuestros abuelos.
Se encargó el paso a Manuel Barrachina, un escultor que tenía su taller en Zaragoza y se convino pagar por él 2820 reales en el año1878. Por hacernos una idea, las imágenes del Nazareno o del Ecce Homo habían costado 500 reales cada una, hacia 1825. Lo que ocurre es que era un paso concebido con un gran empaque, que portaba cinco figuras más la de la popular borrica. • En el tercio anterior, se mostraban dos imágenes de niños: una de un niño hebreo que corre alborozado, con una pierna doblada hacia atrás y otra apoyada. Iba tocado con una túnica azul. Este fue sustituido por el Niño Mesías en 1890. El segundo simbolizaba el anuncio de la venida del Mesías, con la boca abierta (gritando) y corriendo delante de Cristo, con una guirnalda de florecillas entre las manos. La otra imagen era la de una hebrea que portaba una canastilla de flores y, simbólicamente, claro está, iba echando flores al paso del Señor, que seguía. Iba ataviada con un vestido rosa, un gorrito blanco y manto azul celeste. • En el tercio medio, la figura esencial, el Señor montado en una pollina negra. La borrica era de madera maciza pero magistralmente tallada, con verismo más que realismo. Sólo le faltaba rebuznar. Respecto a Jesús inicialmente iba montado sentado sobre el animal con las piernas juntas a la derecha del paso, mirando y bendiciendo hacia el lado derecho, lo que constituía una originalidad escasa en el arte aragonés de la segunda mitad del siglo XIX . En uno de los muchos arreglos, se retocó la imagen para que fuera sentado con una pierna a cada lado del animal ¡Y se le privó de la originalidad que presentaba y le confería más valor! • En el tercio posterior las figuras de dos de los apóstoles acompañantes del Señor con ramos o palmas, según años, San Pedro y San Juan. Dos figuras de tamaño natural de madera, con capas rojas con un galón dorado aunque también llevaban pegadas telas endurecidas, como mantos de color rojo corintio. La fecha de la talla del paso es, como hemos dicho, 1878. En esa fecha se pagan 1350 reales al escultor y, al año siguiente, 800 por arreglarlo y hacer un niño nuevo. Ya el año anterior habían previsto la indumentaria necesaria para esta imágenes. Efectivamente, en 1877, se pagan a D. Mariano Bausili, de Zaragoza, 175 reales por los vestidos del Señor del Huerto y los del paso nuevo. Consistían éstos en los vestidos de la hebrea (Túnica rosa u manto azul) y tres capas, una azul de terciopelo, con galón de oro, para el Señor y dos rojas, con galón de oro, para San Pedro y San Juan. El arreglo de 1890, consistió en la reparación del paso y hacer un niño hebreo nuevo. La ruptura de la pierna pudo producirse por el material utilizado, una madera no suficientemente dura y fuerte como para aguantar el peso y menos en movimiento, por la concepción de la imagen, que no había repartido correctamente el peso, o por la evolución del mismo material. No hay que olvidar que la madera es un material orgánico que cambia con las condiciones ambientales, una vez cortada y suficientemente seca para que se pueda esculpir y las condiciones ambientales en
las que se guarda, una vez realizada, ya que un ambiente reseco puede hacerla muy quebradiza. En la fotografía que José Luis Ochoa publicó en Dentro de un instante, perteneciente a los Misioneros Claretianos, aparece esta figura del Niño Mesías un poco desdibujada por el ramo fijado a su costado. No obstante le Hebrea, tocada con mantilla, sí se ve bien, aunque tiene el rosto un tanto redondeado sin definición de volúmenes, como san Juan (que no queda visible) y, en menor medida, el rostro del Señor. La imagen mejor conseguida la de Cristo que bendice con la mano derecha mientras, con la izquierda, toma las riendas y conduce al animal. Cuando se hace esta fotografía ya se han retocado las piernas. En 1924, se arreglan y pintan los pies del Niño Mesías que se han vuelto a quebrar. Felipe Ostalé, carpintero local, cobra por su trabajo 7 pts. A Carmen Lázaro se le dan 37,50 pts, creemos que por algún arreglo floral, aunque no consta el concepto. Al año siguiente, se pagan a la misma Carmen Lázaro -para las monjas del Convento de Franciscanas- 15 pts. por las flores de la canastilla de la Hebrea. Otro de los inconvenientes -no pequeño- de dicha Entrada de Jesús en Jerusalén, era su peso. Dicen: nos lo hicieron tan pesado, que entre doce(1) hermanos se ben muy apurados para llevarlo (2) y además con muchas imperfecciones en los santos...” Queda claro que el problema era serio, al no haber técnicas ni los medios actuales que hubieran permitido el traslado del paso sin tanto esfuerzo. Pero había que trasladarlo a hombros durante el tiempo que duraba la procesión, y aunque tuviera un sentido penitencial, quizá resultaba insoportable. La solución fue ahuecar le cuerpo de la borrica y lo que pudo de las imágenes. Respecto a las imperfecciones, me imagino que se refieren a las caras que resultan a un tanto retardatarias y me refiero concretamente a la de la Hebrea y San Juan, sobre todo, aunque también participa de este defecto la cara de Jesús, en menor medida. Esta segunda imperfección, aunque se retocara, no se llegó a una solución totalmente satisfactoria para los cofrades. Pero existe un documento de cierto valor histórico que permite calibrar el pensamiento de nuestros antepasados y pienso que es ilustrativo de su agudeza al menos, que quiero transcribir: se trata de un Acta de la cofradía que sirvió de contrato con el escultor y, al mismo tiempo permite poder controlar el trabajo de éste, y la narración de motivos para solicitar el permiso correspondiente al arzobispo de Zaragoza para poder trasladar las imágenes a la casa amplia de un cofrade en Alagón, y no en la capital, donde se hubiera dificultado la posibilidad de control, y que exactamente reza así: Juntos y congregados en Junta en la sala de la Tercera Orden todos los de la Junta actual y todos los que han sido ministros, convocados dos veces por el
llamador, resolvieron en la segunda reunión, arreglar y perfeccionar el paso nuevo, tanto en quitarle peso, como arreglar todas las imperfecciones en los santos y, estando presente el escultor en este día, quedamos arreglados en quinientos cuarenta reales por todo lo que corresponde a la peana y por aumentar un niño nuevo que nos ha (3) de hacer y que significará la Anunciación del Señor y se le entregarán doscientos veinte reales y, con el objeto de que esto tenga el valor y fuerza de un contrato, entre las personas de buen criterio y honradas (4) de que se trata y se cumplan todas las condiciones estipuladas(5) tanto por parte del escultor, como de la Corporación, que levanta esta acta que todos aceptaron y firmarán en este día conmigo. Esteban Vera, Manuel Domínguez, Pedro Arqué, Andres, Salvador Arnaudas, Mateo Camardiel, Manuel Barrachina, escultor. De este momento debieron ser los añadidos, ya comentados, en los apóstoles con telas endurecidas para dar sensación de mayor realismo. El hábito de los cofrades era el de una túnica blanca con capirote verde. En el antifaz del capirote, en un hexágono el anagrama de Cristo, inspirado en el antiguo Crismón.
Cofradía del Cristo Yacente
Notas (1) por doze. (1) por llebarlo. (2) Por a. (3) por onrradas. (4) Por extipuladas.
Melk@r-2