Críticas | ÁLBUMES Autor: BRUNO GARCA | bruno@djmag.es
GESAFFELSTEIN Gamma Columbia
El francés Gesaffelstein rockanrolea como un mal bicho en este nuevo largo, su cuarto álbum de estudio. Se trataba de uno de mis productores favoritos, y ahora que le ha picado definitivamente una avispa con un aguijón tan oscuro como el alma de Darth Vader, ¡aún más! ‘Gamma’ es un huracán plausible donde la electrónica se debate entre el terror, la intensidad y la sorpresa. Ni un resquicio vamos a encontrar de piezas incluidas en su anterior LP (‘Hyperion’) como la que realizó junto a The Weeknd. Una bendita condena donde palpitamos y corremos a la velocidad de la luz (‘Mania’, ‘Hysteria’), nos calzamos la chupa de cuero mientras nos damos latigazos con un taser (‘Tyranny’) o directamente jugamos a ser héroes irreductibles del electro-rock (‘Hard Dreams’, ‘The Urge’). Radiactivo y magnético ¡top!
PLEASUREKRAFT On Growth and Form
ALEX O'RION Nostalgia
Kraftek
Solis Records
Alex O'Rion combina y hace guiños, en este nuevo lanzamiento, a lo mejorcito de las melodías sintéticas en absoluto cargantes (‘Dank Farrik’) que también son capaces de convivir con otras texturas infinitamente más orgánicas (‘Vale’). Tras aparecer en sellos icónicos como Global Underground o Anjunadeep, el neerlandés decide evolucionar hacia composiciones de House vibrante a la vez que envolvente. ‘Call Me’ y ‘Horizon’ nos brindan esas sensaciones, eso que tienen una fisonomía dispar. Una más maquinal, progresiva… la otra sin embargo cálida y natural. La libertad reside en este artista, y se nota para bien. Razón lo suficientemente poderosa para seguir nombrando cortes -de los 14 que componen el álbum- como ‘November’ o ‘Melin’ que son otra hermosa chalaura donde el ritmo cohabita con soltura y un claro intelecto con el resto del engranaje.
Como jugando al despiste y con cierto desconcierto, así son las primeras pedaladas del nuevo LP de Pleasurekraft. Según van pasando los minutos, y como si de un intercambio de golpes y mimos se tratase, se asoman las nuevas canciones de este trabajo. Ha sido creado en un contexto de agitación global (pandemia, guerras simultáneas, polarización política y las amenazas del cambio climático o la inteligencia artificial) por lo que se ha procurado que este álbum sea un testimonio de la resiliencia y la creatividad humanas. Sinceramente, el paseo corrido por la primera mitad me ha resultado demasiado desigual. Del synth pop de ‘The Optimist’ al jazz psicodélico de ‘Umbilicis Universalis’ y la wave etérea de ‘The Social Primate’, todo presentado entre BPM y pistas de Techno ultra-energético, es un tanto ¿singular? ¡Y eso que hay temones!
HELSLOOT Never Tried
NO_IP Block The System
Get Physical Music
DSK Records
El barcelonés no_ip se ha ganado a pulso ser una de las propuestas más notables del actual panorama nacional. Ignasi, desde siempre, ha sido capaz de apilar en su sonido pliegues electrónicos que a su vez demuestran a un muy buen productor a los mandos con una cultura musical y de club bastante bien asimiladas (house y rave noventeros, acid, breaks, e incluso indie-dance). En su nuevo trabajo ‘Block the System’ se decanta por derretir y luego armonizar soniquetes palpitantes con momentos suspendidos. Si bien nos vapulea con el poder enérgico y vengativo de ‘Kompromizer’, luego es capaz de seducirnos con ‘Starshine’, susurro eléctrico con forma de electro-funk y UK step. Igual el corte que más sorprende es ‘112’, una cruzada donde progresan de maravilla ritmos urbanos y atmósferas flotantes. No le veo techo a este muchacho.
Para la mayoría de productores que facturan electrónica de baile de aspecto housero y con tintes techno muy melódicos y cósmicos, digo yo que les tiraría taco debutar en un sello como Get Physical Music. Es el caso. Helsloot se estrena con un larga duración de los que encogen la barriga cuando se entrevé la emoción (vocales como el de Malou en ‘It’s Alright’, además del hermoso tono de Beacon en ‘Never Tried’, o ambientes armoniosos ilimitados) y por otro lado se saca para afuera con el desmelene de un buen beat, que también la óptima descarga de arpegios sintéticos con la que cuenta este disco. Sin ir más lejos ‘Cycles’ o ‘Let’s Pretend’. En definitiva, un primer LP donde la inseguridad está ausente, el neerlandés sabe muy bien lo que se hace.
72