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Los museos altoaragoneses

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LOS MUSEOS ALTOARAGONESES ANTONIO J. GORRÍA IPAS

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES EXCMA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE HUESCA


Director: BIZÉN D'O RIO Redacción: INSTITUTO DE ESTUDIOS ALTOARAGONESES Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» tienen, sobre todo, una vocación didáctica; están concebidos para enseñar —si es posible, deleitando— de una manera sencilla; pretenden poner al alcance de cuantos se asomen a ellos los más variados temas de la realidad pasada y presente del solar en el que nacen, tierras llanas y quebradas de Huesca. Mas, a pesar de su sencillez, no renuncian ni un ápice a la rigurosidad de sus contenidos. Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» no desdeñan los datos y detalles pequeños y elementales, siempre necesarios para el tratamiento analítico de cualquier tema, pero se interesan también, y mucho, por las ideas y los métodos de trabajo. Tienen, por lo tanto, otra intención: la de alentar el espíritu crítico. Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» hablarán de cosas múltiples. De piedras seculares y de odres para aceite y vino; de valles y plantas medicinales; de gentes anónimas y sus comidas, juegos y refranes. De los ríos, tal vez... Los «CUADERNOS ALTOARAGONESES DE TRABAJO» quieren incitar a recorrer, recoger, guardar y admirar; a preguntarse por las cosas, a que cada cual, movido por la curiosidad, trabaje a su manera por defender la cultura de todos.

Edita: Instituto de Estudios Altoaragoneses Autor: Antonio J. Gorría !pes Depósito legal: Z. 1180-87 ISBN 84-398-9572-0 Maquetación: Agustín Ubieto Arteta Composición: Fot-jomar'd, S.L. Imprime: Editorial Luis Vives - Apartado 387 - 50080 Zaragoza Impreso en España / Printed in Spain


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN 1. LOS MUSEOS COMO VÍNCULO DE UNIÓN CON LAS RAÍCES CULTURALES DE LA SOCIEDAD a) Los museos etnológicos —Objetivos de los museos etnológicos —El marco económico de las actividades laborales —El espíritu comunitario —Secciones comunes de los museos etnológicos ... —Instrumentos agrícolas —Instrumentos de actividades relacionadas con la ganadería —Objetos de procedencia transpirenaica b) Los museos monográficos y de arte sacro —El arte sacro 2. MUSEOS ETNOLÓGICOS Museo etnológico de Ansó Museo etnológico de Echo Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo (Sabiñánigo) Museo etnológico de Bielsa Museo etnológico de San Juan de Plan Museo de arte rural de Laspaúles

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Museo etnológico de Lanaja Museo etnológico Anselmo Buil (Blecua)

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3. MUSEOS DE ARTE SACRO Museo parroquial de Agüero Museo Diocesano de la catedral de Jaca Museo Diocesano de la catedral de Huesca Museo Diocesano de Barbastro Museo de la colegiata de Alquézar Museo catedralicio de Roda de Isábena Museo parroquial de Benabarre

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4. MUSEOS MONOGRÁFICOS Museo del órgano de Agüero Museo Arqueológico Provincial de Huesca Museo de Arte Contemporáneo del Altoaragón (Huesca) Museo pedagógico de la pesca (Huesca) Museo de escultura al aire libre y arte contemporáneo (Echo) Museo nacional de dibujo «Castillo de Larrés Museo de cerámica del Altoaragón (Bandaliés) Museo-taller de la madera en Laspuña (en proyecto) Museo de actividades industriales de Boltaña (en proyecto)

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INTRODUCCIÓN Hoy, los museos adquieren cada vez mayor protagonismo como medio de difusión de la cultura. Tradicionalmente, la función del museo ha sido la de conservar y exponer testimonios de un pasado histórico más o menos reciente. En la actualidad, el hecho de que nuestra sociedad rural esté sumergida en una profunda crisis, cuya consecuencia es la ruptura con su pasado más inmediato, despierta el interés por recoger y conservar cualquier testimonio que permita mantener vínculos de unión con el legado cultural en vías de desaparecer. En este sentido, el museo se convierte en un laboratorio donde profesores, alumnos o cualquier visitante pueden revivir experiencias que ayuden a comprender la historia y cultura de dicha sociedad. Organismos como la UNESCO han reconocido el papel de estas instituciones, que ofrecen instrumentos educativos fuera de las escuelas y permiten el desarrollo de interesantes y creativas actividades complementarias de los programas escolares.

1. LOS MUSEOS COMO VÍNCULO DE UNIÓN CON LAS RAÍCES CULTURALES DE LA SOCIEDAD

Los museos que conforman este cuaderno pueden clasificarse en tres grupos, según su contenido: —Aquéllos que tienen como objetivo el estudio de temas etnológicos. —Los dedicados preferentemente a la recopilación de objetos de arte sacro. —Por último, los museos dedicados a las exposiciones monográficas de una única disciplina. En la actualidad, este tipo de museos está recibiendo un fuerte impulso.

a) Los museos etnológicos Objetivos de los museos etnológicos Los museos etnológicos tienen por objeto el estudio y descripción de la cultura, costumbres y creencias de la población. Con ellos, se pretende una reconstrucción del desarrollo cultural de los pueblos. En su formación participa, generalmente, toda la colectividad; el pueblo se convierte en protagonista, colaborando en la recopilación de los materiales.

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La mayor parte de los museos existentes en el Altoaragón se denominan etnológicos. En ellos se pretende conservar tanto los instrumentos que se han utilizado, en el pasado y en el presente, para desarrollar las actividades económicas, como los relacionados con el hábitat, fiestas, creencias, indumentaria, etc. En definitiva, todo aquello que en una sociedad desempeña una función y llega a convertirse en un elemento definitorio de la cultura de la misma. Los instrumentos de trabajo representan la tecnología que el hombre ha sido capaz de crear para desarrollar sus actividades y colectar en su provecho la mayor parte de producción posible. En este sentido, la semejanza de determinados instrumentos en zonas tan lejanas (de Ansó a San Juan de Plan, y desde aquí, a Lanaja) nos está hablando de una cultura de rasgos comunes. No obstante, esta similitud presenta ciertos rasgos individualizadores, debido a las diferencias medioambientales entre la montaña y el llano e incluso entre los propios valles pirenaicos, si éstos se hallan situados a oriente u occidente de la cordillera.


Casa Batanero, casa rural pirenaica. Transformada en el marco del Museo de Artes Populares de Serrablo.

El marco económico de las actividades laborales En el Pirineo, los pastos, como alimento de la ganadería, fueron siempre el recurso más valorado. También el bosque desempeñó un papel fundamental, ya como fuente energética para los hogares o como elemento constructivo. La agricultura fue el sector menos favorecido por los condicionantes físicos; las abundantes pendientes limitaron el espacio agrícola, mientras que el clima reducía hasta la mínima expresión el ciclo vegetativo de los cultivos. Estos condicionantes obligaron a los pobladores pirenaicos a ejercer una intensa presión en el medio ambiente, que se tradujo en alcanzar grados de deforestación muy elevados. Por el contrario, en los somontanos y tierra llana, los recursos agrícolas fueron los más valorados, desarrollándose en torno a éstos toda la organización socioeconómica y relegando la ganadería a una función complementaria del sistema económico. El Pirineo ha mantenido hasta épocas más recientes la tierra llana de los sistemas de producción medievales, permaneciendo al margen de procesos de innovación tecnológica y económica. Esto contribuyó a diferenciar cada vez más ciertos aspectos culturales y ha permitido que es-

tos valles se conviertan en un legado cultural insustituible para estudiar, hoy, aspectos de una cultura que no fue exclusiva del medio pirenaico, sino común a otros espacios geográficos más amplios. Esta población se vio obligada, para explotar su territorio, a desarrollar unos complejos sistemas técnico-culturales. Para sobrevivir, debía tratar de conseguir el máximo beneficio posible, obteniendo la máxima proporción de producción compatible con la persistencia de la misma explotación. Pero esta explotación no se hace al azar, sino que exige un intenso conocimiento del medio, para aprovechar unos recursos y rechazar otros. Los aspectos que caracterizan este proceso de integración del hombre montano en el medio físico son los que mejor definen su actual cultura, entendiendo por ésta la respuesta del hombre y la sociedad en su lucha por la supervivencia y los esfuerzos por vencer las hostilidades del medio. Las técnicas e instrumentos de producción, así como los sistemas de organización socioeconómica que se han generado a lo largo de la historia, han demostrado sobradamente su eficacia, puesto que con ellas se alcanzaron los mayores techos demográficos en la historia de estos vaIles,y los mayores niveles de aprovechamiento de los recursos físicos.

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Maqueta que reproduce una casa de campo en los puertos de alta montaña. Museo etnológico de Plan.

El espíritu comunitario

to diferenciador de estos museos es su propio marco físico.

El espíritu comunitario destacó entre los sistemas de explotación que desarrollaron los pobladores del medio pirenaico. En las zonas montañosas, la morfología condiciona en buena medida las acciones humanas. Frente a las hostilidades del medio y a las dificultades de la subsistencia, cierto sentido colectivo fue la respuesta del hombre montano, sin el cual es muy difícil entender, en este ambiente, un sistema que aspire al autoabastecimiento. En los valles pirenaicos, todos los servicios han estado municipalizados hasta épocas muy recientes (educación, sanidad, tiendas, carnicerías, hornos, molinos, telares, tabernas, ...). Es decir, la mayor parte de las actividades económicas se hallaban de alguna manera controladas por el Concejo. Incluso las labores ganaderas y forestales quedaban reguladas por la colectividad, puesto que los recursos naturales sobre los que se desarrollaban pertenecían a la comunidad. De esta manera, el grupo social podía disfrutar de unos servicios que hubiese sido imposible concebir mediante fórmulas individualizadas.

Algunos de ellos han podido utilizar para instalarse el edificio completo de una casa (Museo de Artes Populares de Serrablo, San Juan de Plan). En este caso, los objetos quedan organizados de tal forma que reproducen una vivienda tradicional. En la planta baja, se sitúa la cuadra, en la que se exponen instrumentos de labores agrícolas o de transporte de carga; la masadená, con todos los utensilios de hacer el pan (labor que tradicionalmente se realizaba semanalmente en cada casa), y la bodega. En la planta superior o planta noble de la casa, se destinan diversas salas a situar en ellas los espacios más entrañables (los dormitorios con sus alcobas, el típico hogar con el fogón y la cadiera, ...).

Secciones comunes de los museos etnológicos La mayor parte de los museos etnológicos pretenden alcanzar una serie de objetivos comunes. De hecho, los materiales que se exponen en ellos resultan bastante homogéneos. Un aspec-

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Herramientas para trabajar la madera. Museo etnológico de Bielsa.


Instrumentos agrícolas

La mano de obra femenina

Los instrumentos utilizados para desarrollar actividades agrícolas están condicionados por el tipo de cultivo que se produce en una zona determinada. En el área pirenaica, predominan los aprovechamientos de hierba, forraje, lino, cáñamo y bosque, mientras en los somontanos y ribera son los cereales, hortalizas, plantas textiles y algunas frutas, los cultivos más desarrollados. Para realizar las labores agrícolas, se utilizaban una gran diversidad de instrumentos, que han podido ser conservados al desaparecer dichas labores y se hallan expuestos en la mayor parte de estos museos. Utilizando materias primas agrícolas (y ganaderas, como la lana), se desarrolló una interesante artesanía textil en la mayor parte del espacio altoaragonés. Esta práctica artesanal reunió características muy semejantes a lo largo de toda la provincia, porque los instrumentos conservados en los museos apenas difieren unos de otros. Dado el interés de esta actividad, a continuación resumimos los aspectos más interesantes:

La elaboración de estos productos textiles recaía fundamentalmente sobre la población femenina. Los hombres apenas participaban en ella, a no ser en algunas labores especialmente duras, y no necesariamente. Esto es muy importante, pues significa que la mujer participaba muy activamente dentro del sistema económico. Transformar las plantas textiles en tejido era una labor muy costosa. Antes de trabajar las plantas, se dejaban unos días (el lino, nueve) en remojo para ablandarlas. Después, era necesario realizar varias operaciones una vez secas. Las primeras consistían en machacar los tallos, moldeándolos de tal forma que fuera posible separar la fibra contenida en el interior de ellos. Tras estas primeras labores, que eran las más duras y las únicas en que, a veces, participaba el hombre, se iniciaba el hilado. Éste ya es un trabajo más suave y agradable, pero exige buen co-

La artesanía textil La artesanía textil ha sido una actividad muy destacada, tanto en el Pirineo como en el llano. La lana, el lino, el cáñamo y el esparto constituían la materia prima a partir de la cual se obtenían los más variados artículos. La población rural altoaragonesa estaba obligada a autoabastecerse de la mayor parte de los productos que consumían, puesto que los obstáculos del medio físico condicionaban las comunicaciones con el exterior y, por tanto, limitaban las posibilidades del transporte. Las demandas de los productos textiles siempre han sido muy intensas. Estos productos, en el pasado, se destinaban a confeccionar prendas de vestir, pero, además, se obtenían otros artículos de carácter económico, tales como sacos de transporte y almacén, alforjas de transporte, mantas de pastor, etc. Todas estas funciones desgastaban rápidamente las prendas y era necesario renovarlas casi cada año. Por tanto, se necesitaba disponer de cuantiosa materia prima. La lana, una de ellas, era abundante sobre todo en las sociedades ganaderas, pero no lo suficiente para abastecer todas las demandas. Por tanto, se precisaba dedicar parte de los esfuerzos al cultivo de plantas textiles. Entre ellas, sobresalió en el Pirineo el cultivo del lino, que acabó convirtiéndose en uno de los elementos más interesantes de la cultura tradicional pirenaica.

Foto: JOSÉ LUIS ACÍN

Instrumentos agrícolas. Museo de Artes Populares de Serrablo.

nocimiento de la técnica. Tanto es así que generalmente eran las mujeres ancianas las que lo realizaban. Sentadas al sol o junto al fuego, se pasaban horas con esta labor. Ya el hilo en madejas, se llevaba al telar. Los tejidos variaban en calidad según la naturaleza de la planta. En el caso del lino, el mejor se utilizaba para ropas de vestir y sábanas; el peor, para sacos y mantas. El cáñamo y el esparto no se utilizaban para obtener prendas de vestir, sino para la fabricación de cuerdas, capazos, canastillos, etc.

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Instrumentos de actividades relacionadas con la ganadería Los utensilios que se utilizaban para el desarrollo de la ganadería son muy variados. Tal variedad estriba en las necesidades de la trashumancia, que, al desplazarse alternativamente desde la montaña al llano, exigen al pastor que lleve con él todo lo imprescindible para sus necesidades cotidianas. Junto a los útiles del pastor, destacan los propios de la cabaña ganadera, tales como marcas de ganado, tijeras de esquilar y las variadas esquilas, cencerros o collares. Los pastores también desarrollaron una interesante artesanía de madera; cucharas, tenedores, cayadas ricamente labradas, etc. Junto a ésta, es necesario destacar una interesante actividad industrial a partir de la leche, como es la elaboración de la mantequilla, el queso y el requesón, cuyas características más importantes destacamos a continuación:

Instrumentos de artesanía textil. Museo etnológico de Echo.

La elaboración del queso La elaboración del queso era una de las actividades tradicionales, ya desaparecidas, más destacadas en la vida del pastor. El queso ocupaba un lugar destacado en la dieta alimenticia de los pobladores del medio rural, sobre todo de los pastores. Se elaboraba estacionalmente; formaba parte, como un eslabón más, del ciclo biológico de producción ganadera. Cuando se destetaban los corderos de sus madres, se iniciaba su elaboración. Para llevar a cabo este proceso, se exigía una mínima infraestructura de acondicionamiento. Como el destete de los corderos se

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hacía generalmente en la tierra baja, poco antes de iniciar el ascenso a los Pirineos, y como allí, y durante la cabañera, se carecía de dicha infraestructura, era necesario ordeñar las ovejas (dos veces al día) en el suelo, puesto que si se dejaban de ordeñar un solo día la leche se malograba y en menos de una semana quedaban las ovejas completamente secas. Esta operación se realizaba diariamente hasta que los ganados llegaban a los muideros, ya en los pastos estivales de alta montaña, en los que tenía lugar la elaboración del queso, la cual se realizaba durante 15 ó 20 días, no muchos más, porque las ovejas debían recuperarse para su nueva cubrición e iniciar así otro ciclo productivo. Se ordeñaban en unos cuezos en forma de cono truncado para poder ser sujetados por el pastor con las rodillas. De aquí, la leche se depositaba en una ferrada, que, colocada junto al fuego, se calentaba lentamente sin llegar a hervir, dándole vueltas constantemente. Se utilizaban varios tipos de cuajo. Antiguamente, el más utilizado era un trozo de estómago de cordero recién nacido, es decir, que no hubiera tomado otro alimento que la leche. Una vez cuajada la leche, operación que duraba aproximadamente media hora o tres cuartos de hora junto al fuego, se iba sacando con una rasera y se colocaba en unos aros. Allí se eliminaban los residuos líquidos, dándole la forma y tamaño deseados. El producto obtenido de esta primera elaboración era el queso propiamente dicho. Pero el líquido extraído no se desperdiciaba, sino que, de nuevo, se colocaba junto al fuego para volver a cuajarse, y mediante un procedimiento semejante al descrito se obtenía el requesón, tras lo cual todavía quedaban nuevos residuos líquidos, es decir, el suero. Éste tampoco se desperdiciaba, pues servía para alimentar a otros animales, como los cerdos, los cuales eran trasladados desde el pueblo hasta los muideros de los puertos, a veces más de quince kilómetros, con el único fin de aprovechar el citado alimento.

Objetos de procedencia transpirenaica Antes de la formación de los Estados modernos, a partir de los siglos XVI y XVII, e incluso en épocas más recientes, los valles pirenaicos de ambas vertientes habían funcionado como una


única región geográfica y económica. La frontera apenas ejercía como tal; con esta situación los valles pirenaicos habían alcanzado interesantes niveles de desarrollo económico y de autonomía respecto a los citados Estados centrales.

Junto al contrabando, y debido al desarrollo de pequeñas industrias en ciudades al pie de los Pirineos franceses, se generó un movimiento migratorio estacional de trabajadores procedentes del Pirineo español hacia estas ciudades. Estos desplazamientos tenían como objetivo poder pasar el invierno y adquirir, con los ahorros del trabajo, instrumentos de labores agrícolas y ganaderas, diversos utensilios del hogar, ajuares, etc. Es decir, una serie de objetos que de ninguna manera se hubiesen podido conseguir en España, tanto por la escasez de fabricación como por la falta de capacidad adquisitiva de buena parte de los pobladores del Pirineo aragonés.

b) Los museos monográficos y de arte sacro

Colección de esquilas utilizadas para guiar el ganado durante la trashumancia. Museo etnológico de Ansó.

Cuando el Pirineo asumió definitivamente la función de frontera, se inició una crisis en estos valles, al desaparecer las relaciones transpirenaicas tradicionales. Sin embargo, paradójicamente, esta crisis inicial se superó cuando los pueblos pirenaicos supieron utilizar el fenómeno frontera para desarrollar una actividad económica muy decisiva para ellos: el contrabando. En los períodos anteriores, la frontera no estaba controlada y el comercio fluía con relativa facilidad. Pero era un comercio que no beneficiaba de manera especial a los valles pirenaicos, puesto que se realizaba por comerciantes del interior que sólo utilizaban los valles como ruta de paso. Tras la centralización de los Estados, esta situación cambió, se estableció un fuerte control en la frontera que repercutió negativamente en el comercio. Al obstaculizarse el tráfico comercial transpirenaico normalizado, se potenciaba de una forma indirecta el contrabando. Con él, los valles pirenaicos alcanzaron su mayor protagonismo comercial, puesto que se generaba en los propios valles. Éstos, que en la época anterior habían desempeñado una función de avituallamiento (o estación de paso) a los mercaderes, pasaban a convertirse en el centro de un nuevo sistema comercial que, dado su carácter ilegal, exigía un conocimiento del medio físico; los nativos eran los más indicados para burlar los controles.

En los museos etnológicos, los materiales expuestos tienen una finalidad práctica. En cambio, las obras que se exponen en los museos de arte sacro y en otros monográficos, como los de arte contemporáneo, han seguido otro proceso de elaboración y con otros objetivos. En éstos, es necesario sustituir la figura del artesano por la del artista, puesto que el objetivo ya no es crear algo útil, práctico, sino expresar sensiblemente lo ultrasensorial.

Foto: JOSÉ LUIS ACIN

Objetos pastoriles. Museo de San Juan de Plan.

La creación de museos sobre temas monográficos está recibiendo actualmente un fuerte impulso en nuestra provincia. En la década de los años setenta, se promocionaron los museos de arte contemporáneo y el de escultura al aire libre

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Foto: ENRIQUE CALVERA

Orfebrería. Museo Diocesano de Barbastro.

en Echo; en la de los años ochenta, el museo de cerámica del Altoaragón y el de dibujo del castillo de Larrés ya se han convertido en una interesante experiencia; otros, como el de la pesca, en Huesca, el de la madera, en Laspuña, o el industrial, en Boltaña, siguen el mismo camino. El valor pedagógico es especialmente importante en este tipo de museos, dado su elevado grado de especialización. Así, por ejemplo, se pueden contemplar todos los estilos artísticos de una determinada disciplina, como es el caso de los museos de arte contemporáneo o el de dibujo de Larrés. Por otra parte, permiten conocer todo el proceso de elaboración de la cerámica o la madera (museos de Bandaliés o Laspuña). Si bien los objetivos de estos últimos se asemejan a los de los museos etnológicos, dado su carácter artesanal y utilitario, no es menos cierto que en muchos de los objetos queda de manifiesto la sensibilidad del artista que se recrea en su obra, consiguiendo objetos que trascienden los objetivos de las obras destinadas a una finalidad práctica.

El arte sacro Las creencias religiosas han condicionado, en buena medida, el desarrollo de los sistemas de valores y modelos de vida en los pueblos del Altoaragón. Antes de difundirse el cristianismo, los elementos de la naturaleza (montañas, cuevas, rocas, ríos, fuentes) representaban a las divinidades personificadas en fuerzas naturales. El cristianismo asimiló estas creencias ancestrales,

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cuyas prácticas han llegado, relacionadas con él, hasta nuestros días. La religiosidad, o las creencias, impregnaban la vida rural del Altoaragón, tanto el ciclo biológico del individuo (nacimiento, bautismo, matrimonio y muerte), como todo tipo de actividades. Paralelamente al mensaje religioso, objetivo fundamental del arte sacro, estas obras (ya se trate de arquitectura, escultura o pintura) son fuentes de capital importancia para conocer la historia y cultura de nuestra región. En la mayor parte de estos museos puede estudiarse la evolución de las distintas disciplinas artísticas, desde los monumentos visigóticos hasta el arte moderno. Por eso son insustituibles para poder interpretar nuestro pasado, no solamente desde el punto de vista de la religiosidad, sino desde una perspectiva mucho más amplia. Toda la imaginería del arte sacro gira en torno a transmitir el mensaje cristiano; su objetivo es despertar la capacidad de captar lo espiritual en las cosas materiales y abstractas. El Juicio Final, la Redención del hombre y la Epifanía son los temas más representados en los tímpanos y retablos de la mayor parte de los templos. El culto a la Virgen ocupa un lugar destacado entre las obras de arte sacro en la provincia. De hecho, este culto ha sido, a lo largo de la historia, uno de los más populares, prueba de ello es el gran número de ermitas y templos a él dedicados, además de las imágenes, pinturas, escapularios y otras piezas de orfebrería que encontramos en estos museos.


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Museo etnográfico Museo de arte sacro fRaJ- Museos de dibujo y arte contemporáneo 47,' Museo-taller de la madera D4- Museo pedagógico de la pesca Museo arqueológico é

Museo de cerámica Museo del órgano Museo de escultura al aire libre

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Museo industrial

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2. MUSEOS ETNOLÓGICOS Museo etnológico de Ansó Localización: iglesia parroquial de Ansó. Inaugurado el 14 de julio de 1974. Patrocinado por la parroquia. Dirigido por don Dámaso Lapetra Cortés. Abierto todo el año. Horario de visitas: Verano, de 10.30 a 13.30 y de 15.30 a 20.00 horas. Invierno, avisando en la parroquia.

diversas formas de expresión: estelas románicas, iconografía de distintos estilos, retablos, orfebrería, ... Entre estas obras, destacan los retablos de la iglesia, datados entre los siglos XVI al XVIII, y una gran variedad de piezas de orfebrería.

Instrumentos de elaboración del calzado.

Éste fue el pionero de los museos etnológicos del Altoaragón. Don Dámaso Lapetra, párroco del valle, inició la recogida de materiales ya por la década de los años sesenta.

Las relaciones del valle de Ansó con Francia fueron muy intensas en el pasado; ello ha significado que buena parte de estos instrumentos sean de procedencia transpirenaica. El contrabando, también muy frecuente en épocas pasadas, se convirtió en un interesante vehículo de aculturación, que facilitaba todo tipo de intercambios entre las comunidades de ambas vertientes pirenaicas. Dada la cantidad y variedad de objetos recogidos, las actuales estancias del museo no pueden albergar todos sus fondos. En la actualidad, se pretende habilitar otro local destinado solamente a la exposición de instrumentos agrícolas.

El museo se halla ubicado en la iglesia parroquial, destinándose a la exposición de materiales la sacristía, una sala denominada de San Pedro y las escaleras de acceso a ésta. Aunque se denomina museo etnológico, también cuenta con una interesante colección de obras de arte sacro. Los objetos que se exponen en él son muy variados. Por un lado, los instrumentos destinados a desarrollar actividades económicas (agrícolas, ganaderas, trabajos del bosque, artesanía textil y de la madera, caza); por otro, aquéllos que representan la vida del hogar, además de los populares trajes típicos ansotanos, cuya variedad y riqueza despiertan el interés de investigadores y visitantes. En cuanto a las obras de arte sacro, en ellas queda reflejada la evolución en el tiempo de las 10

Trajes típicos femeninos.


Museo etnológico de Echo Instalado en Casa Mazo. Inaugurado en julio de 1985. Patrocinado y dirigido por el Ayuntamiento de Echo. Abierto durante el verano y los días de la Semana Santa, de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas. No dispone de sala de estudio.

Reproducción de una cocina-hogar.

Instrumentos agrícolas, ganaderos, y colección de fotografías de Compairé.

Este museo es de reciente creación (julio de 1985) y todavía está en proceso de formación. En él, junto a los típicos instrumentos utilizados para el desarrollo de las actividades laborales, destaca una rica colección de fotografías de Ricardo Compairé (1884-1965), farmacéutico que residió buena parte de su vida en Echo y desarrolló una intensa actividad como pionero de la fotografía, captando interesantes aspectos del hombre altoaragonés y de su hábitat. Está considerado como uno de los más destacados fotógrafos oscenses. En la colección de fotografías expuesta en este museo, de inestimable valor etnográfico, se pueden estudiar tanto los rasgos faciales de los habitantes autóctonos como su rica indumentaria, además de algunas de las actividades laborales que se desarrollaban en el valle. La vida del pastor, las actividades agrícolas, el trabajo del bosque, las complejas construcciones arquitectónicas han quedado recogidas en estas colecciones fotográficas, que constituyen un insustituible legado cultural para el conocimiento de la historia del valle.

tabiques, en función del aprovechamiento del espacio, convirtiéndose así en dos grandes salas. La planta baja está destinada a la exposición de instrumentos de labores agrícolas, transporte, medidas, objetos de ganadería, de fabricación del queso, caza y fotografías de Compairé. En la planta superior se ha dispuesto la mayor parte de la colección de fotografías de Compairé y una vitrina con los trajes de la localidad. También destaca una cocina típica, con los elementos más representativos de los antiguos hogares. La cocina-hogar era el centro de reunión social y familiar. En ella, alrededor del fuego y su carga simbólica, se firmaban acuerdos, se comentaban los acontecimientos de un día de trabajo; y en las tertulias de las largas tardes de invierno, se contaban historias, leyendas, ...; en definitiva, se transmitían de generación en generación todos los conocimientos y la cultura tradicional de estos valles. La cocina-hogar era el lugar más entrañable de la casa tradicional pirenaica.

La casa donde se ha instalado el museo tiene dos plantas, a las que se ha despojado de los 11


Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo (Sabiñánigo) Instalado en el barrio conocido como «El Puente», en las afueras de Sabiñánigo. Inaugurado en agosto de 1979. Patrocinado por el Ayuntamiento de Sabiñánigo. Dirigido por don Domingo Buesa Conde. Abierto del 15 de julio hasta el 30 de setiembre. Horario de visitas: de martes a domingo, de 11.00 a 13.00 y de 16.00 a 19.00 horas. Los domingos por la tarde y el lunes durante todo el día permanece cerrado. su chimenea y recocina, donde se dispone todo el mobiliario y utensilios característicos de los hogares pirenaicos; al lado de la cocina, se ha reconstruido una habitación, con su alcoba y cámara exterior; en otra sala se recoge el interesante mundo de los niños, con sus juegos. En cuanto a la artesanía textil, se muestra el proceso de elaboración de las prendas a partir de una interesante colección de instrumentos para transformar la lana, el lino y el cáñamo. Finalmente, el mundo del pastor está representado por los diversos objetos utilizados para el desarrollo de esta actividad, entre los que destaca una colección de artísticos bastones tallados por Benedé de Larrés a principios de siglo. Foto: JOSÉ LUIS ACIN

Bodega, objetos para conservar aceite..

Este museo alberga dos colecciones bien diferenciadas: la del escultor Ángel Orensanz, que donó la casa donde se halla instalado, y otra de la Asociación «Amigos de Serrablo», que recopiló una variada e interesante muestra de artesanía popular a lo largo de toda la comarca. En la actualidad, está regido por un Patronato compuesto por dieciséis consejeros y presidido por el alcalde de Sabiñánigo. Éstos representan en partes iguales a las instituciones que participaron en su creación: la Asociación «Amigos de Serrablo», Ángel Orensanz y el Ayuntamiento de Sabiñánigo. Los objetos etnológicos se distribuyen en el patio y segunda planta, clasificados según su función, a lo largo de doce salas. La planta baja se ha acondicionado para conservar una variada colección de instrumentos destinados a labores agrícolas, medios de carga y transporte, útiles del oficio de la fragua, además de dos salas que reproducen la masadería y la bodega. La segunda planta, o planta noble de la casa, reproduce el típico hogar pirenaico: cocina, con 12

Foto: JOSÉ LUIS ACIN

Proceso del cáñamo.

El tercer piso sirve de marco para exponer una síntesis de las obras del escultor Ángel Orensanz. Las obras de este autor se hallan ubicadas en los lugares más dispares del mundo. En su mayor parte, son obras integradas en el paisaje urbano; por tanto, en el museo se ofrecen una serie de paneles fotográficos con los conjuntos más destacables de su producción.


Museo etnológico de Bielsa Instalado en el edificio del Ayuntamiento. Inaugurado en el verano de 1982. Patrocinado por el Ayuntamiento de Bielsa. Dirigido por la Asociación Cultural del municipio. Abierto desde primeros de junio hasta el 15 de setiembre. Horario de visitas: de 18.00 a 21.00 horas.

agrícolas y ganaderas, además de otros relacionados con actividades del bosque y el descenso por el río de las navatas, actividad ésta muy intensa en todo el valle hasta épocas recientes. La cuarta sala representa un antiguo hogar con todos los elementos que lo componían: fogaril, cremaio, candelé, ca diera, chimenea, salandres, parrilla, cucharas, ...

Arado romano construido totalmente en madera.

Finalmente, es de destacar una colección de fotografías en la que se exponen 71 obras (14 de Bruel y 57 de Compairé) de gran interés etnográfico. Esta colección es una de las pocas fuentes gráficas para conocer cómo era el pueblo en el pasado, puesto que se quemó prácticamente en su totalidad y hubo de ser reconstruido de nuevo.

Este museo se creó a iniciativa de la Asociación Cultural y del Ayuntamiento. Para su ubicación, se acondicionó la planta baja del Ayuntamiento y se inició la recogida de distintos objetos e instrumentos que se guardaban en las casas del pueblo. Éstos han quedado distribuidos y expuestos en cinco salas. Una de ellas está destinada a conservar una colección de trajes típicos de fiesta, de diario, infantiles, etc. En una vitrina están representadas las figuras más características del carnaval: trangas, madamas, garreta y amontato, personajes de clara influencia francesa. En este valle es donde mejor se han conservado los ritos que conlleva la fiesta de carnaval; ritos relacionados con viejas costumbres paganas, que conmemoraban el ciclo estacional con el fin del invierno y la llegada de la primavera. Se festeja, por un lado, la fecundidad de la tierra, que sale de su letargo invernal, y, por otro, la inversión del orden jerárquico de la sociedad, ambos de clara influencia medieval. En otras dos salas se expone una variada e interesante serie de instrumentos de labores

Trajes &a carnaval.

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Museo etnológico de San Juan de Plan Instalado en la antigua abadía. Inaugurado el 23 de junio de 1983. Patrocinado por el Ayuntamiento de Plan y la Diputación General de Aragón. Dirigido por doña Josefina Loste. Abierto todo el año. En verano, desde el 15 de julio hasta el 10 de setiembre, desde las 9.00 hasta las 22.00 horas. En invierno permanece cerrado, pero se abre solicitándolo a la directora. La idea de organizar un museo etnológico en Plan partió de un grupo de mujeres; éstas recogieron los materiales abandonados por las casas del pueblo hasta conseguir una completa colección de instrumentos, objetos y utensilios con que los pobladores del valle realizaban las labores cotidianas. Se instaló en una antigua abadía —caserón de cuatro plantas—, acondicionada de tal forma que reproduce una casa tradicional. En ella, los materiales quedan distribuidos por los distintos espacios de acuerdo con la función que desempeñaban.

el ajuar del novio, ambos ricamente decorados, así como una colección de monedas antiguas y billetes. En otra sala se expone una completa colección de trajes típicos: de fiesta, madamas, viuda, trajes de bodas. Al lado, se ha acondicionado el «cuarto de los niños», en que se recogen todos aquellos aparatos que se utilizaban para que los niños aprendieran a andar en sucesivas etapas desde el momento de su nacimiento, así como diversos juegos infantiles.

Cocina típica con hogar, cadiera y diversos utensilios.

Cuarto de los niños. Se describen las distintas etapas de la infancia.

En la planta baja, se exponen objetos agrícolas, curiosos instrumentos de transporte (como una silla de novia para montar a caballo) y una interesante colección de objetos relacionados con la masadería, entre los que destaca un torno en el que se molía el trigo u otros cereales.

variada colección de objetos de carpintería y pastoreo; otra, de objetos muy variados, entre los que sobresalen los relacionados con el transporte de caballerías (la albarda, tacarra, tabletas para subir piedra, archas para paja); en la última, se reproduce una antigua cocina-hogar con todo el mobiliario y utensilios que decoraban este lugar, considerado el más entrañable de la casa. Finalmente, en el desván, podemos encontrar una completa colección de instrumentos de artesanía textil.

En la primera planta, los objetos se distribuyen a lo largo de tres estancias. Una de ellas reproduce una sala de estar con el mobiliario típico, entre el que destacan la caixa, que se daba a la novia con el ajuar para su boda, y el baúl, con 14

En el segundo piso, el espacio se estructura en tres salas, destinadas, una a conservar una


Museo de arte rural de Laspaúles Instalado en la sacristía de la iglesia parroquial. Inaugurado ? Patrocinado por la parroquia. Dirigido por el cura-párroco, don Domingo Subías Armengol. Puede visitarse todo el año, mientras permanece abierta la iglesia. No dispone de sala destinada al estudio. que han permitido recuperar obras completamente deterioradas por el paso del tiempo. Entre los fondos de este museo cabe destacar: —Una colección de piezas de orfebrería, datadas en el siglo XVI, trabajadas en plata. Resaltan una cruz procesional gótica de cañón hexagonal y aristas cardinadas. —Dos piezas de cerámica hispanoárabe, fechadas en el siglo XVI, que presentan reflejos metálicos. La pieza más preciada, según el director del museo, es una bifolia de pergamino, en letra carolina del siglo XI y con notación musical diastemática en campo aperto. En el borde inferior, y escrito en sentido contrario al texto principal, hay una anotación posterior en letra gótica del siglo XV, en lenguaje ribagorzano.

Foto: DOMINGO SUBÍAS

Orfebrería de plata.

Los objetivos que persigue este museo, denominado rural, quedan sintetizados, según su director, en los conceptos siguientes: «comprersión de los valores fundamen,ales de las raícc s de esta tierra», «unión de las gE ntes que hoy cc ntinúan su historia», «ilusión pala que LaspaUles y su entorno tengan un futuro optimista, donde sus gentes, viviendo más su propia identidad, hagan realidad la identidad de Aragón». Para alcanzar estos objetivos, se ha trabajado desde este museo en recopilar una gran variedad de materiales, que representan todo tipo de manifestaciones culturales, con el denominador común de pertenecer al entorno. Así, restos arqueológicos, piezas de orfebrería, objetos de arte popular y religioso, instrumentos etnológicos, ... constituyen los fondos de este museo. Además de la labor de recopilación, es necesario destacar los interesantes trabajos de restauración llevados a cabo por don Domingo Subías,

De especial interés son los manuscritos del siglo XVI, hallados por don Domingo Subías, que transmiten la vida del Consel de Laspaúles de Ribagorza, escritos en ribagorzano primitivo. Es un documento que ha despertado gran interés entre los filólogos de lenguas romances; especialistas en esta materia de las universidades de Zaragoza y Heidelberg ya han iniciado estudios para su análisis.

Foto: DOMINGO SUBÍAS

Cruz procesional gótica, siglo XVI..

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Museo etnológico de Lanaja Instalado en un edificio parroquial denominado «Nuestra Casa». Inaugurado en 1980. Patrocinado y dirigido por la parroquia y la Asociación «Despertad». Abierto todo el año. Para visitarlo, es necesario solicitar la apertura en el domicilio de la congregación religiosa de las Hermanas Misioneras Nuestra Señora del Pilar. No dispone de lugar destinado al estudio. Este museo surgió hacia 1979-1980 a iniciativa de la Asociación «Despertad», formada por un grupo de jóvenes que trabaja en torno a la parroquia. Esta asociación promueve variadas actividades culturales; entre ellas, la publicación de un periódico, editado cada cuatro meses, en el que se tratan, fundamentalmente, asuntos relacionados con la comunidad. Uno de sus objetivos era la recopilación de materiales e instrumentos etnológicos, relacionados con el pasado, más o menos reciente, del pueblo y su entorno, recopilación que, posteriormente, ha dado lugar a la creación del museo.

Instrumentos para desarrollar labores agrícolas.

Los materiales quedan expuestos en una gran sala, ordenados por secciones según su función. Entre ellos, destacan una colección de restos arqueológicos —cerámica— procedentes de yacimientos localizados en el término municipal (La Malena, Valdelupo y Valdenoy); otros documentos históricos relacionados con diversos aspectos de la vida del municipio, que se remontan hasta el siglo XIII (1231). Distribuidos en otras tantas secciones, se recogen objetos e instrumentos relacionados con 16

la vida clásica de Monegros. Es decir, una muestra de todo lo que hay en una vivienda, desde lo relacionado con la habitabilidad hasta los medios de producción y consumo: cocina, habitación, granero, masadería, corral y cuadra. Los materiales más destacados son los relacionados con las actividades agrícolas. Esto es lógico, puesto que la agricultura ha sido la actividad dominante en estas poblaciones. Todos los instrumentos utilizados para la siembra, siega, trilla, transporte de mulas, etc., están recogidos por secciones. Un instrumento que gustan sus pobla-

Útiles de elaboración del vino.

dores de citar es el Rusak, arado de procedencia alemana, que fue «reinventado», o mejor dicho, adaptado a los condicionantes físicos del campo monegrino por un vecino del pueblo (Julián Cambra) hacia 1920-1930. Posteriormente, este nuevo arado se difundió por buena parte del territorio español. También relacionados con las actividades agrícolas, se recogen en este museo todos los utensilios empleados en la vendimia y elaboración del vino.


Museo etnológico Anselmo Buil (Blecua) Inaugurado en agosto de 1981. Patrocinado y dirigido por Anselmo Buil López. Abierto todo el año. Para visitarlo, es necesario avisar al director en su casa de Blecua. No dispone de sala dedicada al estudio. Los oficios tradicionales desaparecidos requerían complejos períodos de preparación. Los aprendices se iniciaban entre los doce y catorce años, e incluso antes. Aunque perteneciesen a una familia de artesanos, frecuentemente salían fuera de su casa para conocer, o perfeccionar, nuevas técnicas. Así, Anselmo Buil habla de que su abuelo pasó buena parte de su aprendizaje en Loporzano, en el taller de un prestigioso artesano. El propio Anselmo, a pesar de que su familia ya gozaba de fuerte tradición artesanal, pasó dos años en Huesca, en un taller que había conseguido especializarse en la construcción de galeras. Banco de carpintero y tablero de herramientas.

Este museo está definido por su creador, Anselmo Buil, como etnológico, puesto que conserva prácticamente la totalidad de los instrumentos necesarios para el desarrollo de la vida cotidiana, tradicional, en un poblado del somontano pirenaico. Sin embargo, contiene rasgos diferenciadores en relación con los restantes museos etnológicos altoaragoneses. Tal diferenciación se debe a una interesante colección de instrumentos dedicados al trabajo artesanal de la madera, que constituyen el núcleo fundamental de los fondos del museo, y, dada su variedad, podrían definir a éste como monográfico de dicha actividad artesanal. Anselmo es el último representante de una generación de «carreteros», artesanos dedicados fundamentalmente a la construcción de carretas para el transporte rural. Oficio que practicó hasta los 42 años, cuando hacia la mitad de la década de los sesenta, la mecanización del campo obligó a estos artesanos a cambiar de oficio. Más tarde, una vez jubilado de toda actividad laboral, decidió reunir todas las herramientas de su viejo oficio, cías Picándolas y exponiéndolas para mostrar a las generaciones futuras el proceso y técnicas de fabricación de toda una serie de objetos e instrumentos de trabajo, que ya han quedado en su mayor parte fuera de uso.

Tras estos complejos períodos de preparación, los artesanos, de la madera en este caso, o de la fragua en otros, alcanzaban un perfecto dominio de su oficio. Las técnicas eran necesariamente distintas si se trataba de construir carretas, volquetes, galeras, plataformas, tonelería, etc. Éstas se transmitían de generación en generación, y la muerte prematura del maestro podía provocar la desaparición del taller. Es decir, los talleres tradicionales no gozaban de la seguridad, en su continuidad, con que cuentan actualmente.

Distintas modalidades de sierras.

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3. MUSEOS DE ARTE SACRO Museo parroquial de Agüero Instalado en la iglesia parroquial de El Salvador. Inaugurado en 1972. Patrocinado por la parroquia. Dirigido por el cura-párroco, don Luis Galindo Bisquer. áreas colindantes de la provincia de Zaragoza y Navarra hacia el año 1200. El estilo de esta escuela es arcaizante y, a la vez, ingenuo y mordaz. El hombre, con su misterio, es el motivo más representado. A través de imágenes sencillas, en las que se entroncan motivos meridionales con otros europeos contemporáneos, se consigue un riguroso modelado a base de trazado lineal, firme y esquemático.

Foto: A. UBIETO

Portada de la iglesia parroquial.

Agüero es una de las poblaciones altoaragonesas donde más huella ha dejado el arte sacro, concretamente el románico. Aquí se encuentra la preciosa ermita de Santiago —a un kilómetro aproximadamente del pueblo—, construida durante el siglo XII, y considerada monumento nacional por su interés artístico e histórico. Junto a ésta, la iglesia parroquial de El Salvador conserva interesantes obras y restos de arte románico, así como uno de los órganos más antiguos de la región. La tradición organística de Agüero fue muy importante en el pasado y, por diversos motivos, también en el presente. Prueba de ello es que se ha canseguido crear en este pueblo un museo dedicado exclusivamente a esta disciplina artística, al que dedicamos una reseña en este mismo cuaderno. Al hablar del arte románico de esta zona es obligatorio hacer una referencia al Maestro de Agüero. Buena parte de las obras escultóricas, así como diversos motivos decorativos arquitectónicos, se atribuyen a la escuela del citado maestro. En un principio, se pensó que se trataba de la obra de un solo maestro, pero investigaciones posteriores han permitido defender la tesis de que se trata de una forma de utilizar las artes plásticas por un grupo de artistas que trabajaron por un amplio espectro del Altoaragón y 18

La cripta de la iglesia de El Salvador ha sido acondicionada como marco de una pequeña, pero interesante, colección de obras de arte sacro. Entre la iconografía, destacan una serie de tallas: la Virgen del Llano, románica del siglo XII, y otras posteriores, como Santa Quiteria y Santo Tomás —siglos XVI y XVIII, respectivamente—, o la imagen de Santiago —también del siglo XVI— procedente de la ermita dedicada al santo y depositada en este museo para mayor protección. Relacionados con la citada tradición musical, se conservan cuatro libros graduales cantorales, están iluminados por Don Pedro Sarramiano con abundancia de preciosas viñetas, y firmados en 1646. Completan estos fondos una interesante colección de piezas de orfebrería de plata, sagrarios, ternos de terciopelo del siglo XVI y otros objetos relacionados con el arte sacro.

Foto: A. UBIETO

Ntra. Sra. del Llano. Museo.


Museo Diocesano de la catedral de Jaca Localización: catedral de Jaca. Inaugurado en 1963. Patrocinado por el cabildo de la catedral de Jaca. Dirigido por don Juan Francisco Aznárez, canónigo de la catedral. Abierto todos los días de 11.30 a 13.30 y de 16.30 a 18.30 horas, durante todo el año. No dispone de lugar destinado al estudio.

Foto: A. UBIETO

Foto: A. UBIETO

Talla gótica de madera.

Sta. M. de Cenarbe (s. XVI).

La catedral de Jaca, donde se halla instalado el museo, es uno de los monumentos más significativos del románico español. La iniciación de las obras se remonta, para la mayoría de los investigadores, al siglo XI. Sin embargo, la precisión de esta cronología ha desatado vivas polémicas entre los historiadores, todavía no concluidas.

entre los siglos XII y XIV. Destacan las pinturas del ábside de San Juan de Osia (siglo XIV) y el grupo de «el paraíso».

El museo está dedicado fundamentalmente a la conservación de arte románico. Se inauguró en 1963 con motivo del «Centenario de la Catedral». Su gran labor ha sido recuperar los frescos de pintura mural de unas quince iglesias de la diócesis, que, a raíz de la despoblación rural, quedaron abandonadas. Eran pinturas románicas y góticas sobre mortero, ocultas detrás de los retablos instalados tras la difusión de los gustos renacentistas. Estos frescos han sido restaurados y colocados en unos armazones, que reproducen con exactitud los primitivos marcos de soporte que tenían en sus capillas de origen. Se exponen en tres secciones, que configuran una gran sala. La mayor parte de ellos están datados

El antiguo claustro de la catedral fue destruido en el siglo XVIII y sólo se conserva parte de su trazado, correspondiente a la fachada de la sala capitular construida en el siglo XII. En estas antiguas estancias capitulares y receptorias, que posteriormente se convirtieron en capillas y hoy se hallan destinadas a museo, se distribuyen abundantes obras que datan de la primitiva catedral románica: capiteles, tímpanos, sarcófagos y diversos iconos. Todas estas muestras datan del siglo XII y se completan con una interesante colección de piezas de orfebrería. Estas piezas románicas fueron arrancadas de su primitivo lugar de origen al difundirse los gustos renacentistas. En esta época, proliferó la construcción de retablos, que fueron colocados en los vanos y ábsides, extrayendo las antiguas piezas románicas, de las cuales, unas se perdieron y otras han quedado en el museo.

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Museo Diocesano de la catedral de Huesca Instalado en la antigua parroquia de la catedral. Inaugurado en 1945. Patrocinado por el cabildo de la catedral. Dirigido por don Antonio Durán Gudiol. Abierto todo el año, de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 18.00 horas. Adoración de los Reyes Magos (1520), de Damián Forment, realizado con estilo renacentista. Sección de pintura. Cuenta con más de cuarenta obras pertenecientes a los estilos gótico, renacentista, manierista y barroco. Destacan unas pinturas murales góticas (siglo XIII), atribuidas al primer y segundo maestro de Bierge. Junto a ellas, las pinturas de los santos Ambrosio, Jerónimo y Gregorio Magno, realizadas por Miguel Ángel Caravaggio entre 1610-1630. Sección de miniatura y grabado. Cuenta con más de treinta y dos piezas, entre grabados y miniaturas, relacionados con temas muy divarsos; desde los documentos históricos que muestran los privilegios de Ramiro I hasta la representación de escenas moralistas, como el Proverbio contra la avaricia y el hurto.

Santa Ana, la Virgen y el Niño. Retablo del siglo XV.

El museo Diocesano de la catedral de Huesca contiene un buen número de obras de gran interés para el estudio de la historia del arte en la región. Desde 1945, el cabildo de la catedral ha venido desarrollando una serie de actuaciones encaminadas a reunir diversos objetos artísticos para su exposición al público. De esta forma, se fueron configurando los museos Episcopal y Capitular, por un lado, y el Diocesano, por otro, ambos ubicados en las dependencias catedralicias y que, con el tiempo, terminaron fusionándose.

Sección de orfebrería. Consta de doce valiosas obras. Las más antiguas son tres arquetas para contener reliquias, de estilo Limoges, datadas en la primera mitad del siglo XIII; un retablo de los Siete Gozos de Santa María de Salas (1366-1367), trabajado en plata por Bartomeu Tutxo, y una valiosa colección de cruces procesionales, custodias y cálices.

Sus fondos se clasifican en cuatro secciones: escultura, pintura, miniatura y grabado, y orfebrería. Sección de escultura. Dispone de un mínimo de veinticinco obras, en las que están representados la mayor parte de los estilos artísticos desde el siglo I hasta el siglo XX, predominando el gótico, renacentista y barroco. Entre ellas, destacan dos retablos del siglo XVI: el del Juicio Final (1506-1511), cuyo autor es Gil Morlanes el Viejo, de estilo protorrenacentista aragonés, y La 20

San Juan Evangelista y San Fructuoso. Pintura mural romáffiw-gótica del siglo XIII.


Museo Diocesano de Barbastro Instalado en la catedral. Se accede a él por la sacristía capitular. Inaugurado el 30 de mayo de 1978. Patrocinado por el cabildo de la catedral. Dirigido por don Manuel Iglesias Costa. Abierto todos los días de 11.00 a 13.00 horas. El museo Diocesano de Barbastro alberga una amplia muestra del legado artístico religioso, rescatada de un buen número de iglesias parroquiales de la comarca. Estas obras, junto a los propios fondos de la catedral, se han clasificado para su exposición al público en tres secciones. Sección de escultura y pintura. El estilo gótico es el dominante en las obras expuestas en este museo, obras que están datadas entre los siglos XII al XIV. Entre ellas, destaca una tabla que formaba parte de un frontal de la iglesia de Vio, atribuida al Maestro de Tahull y realizada en el primer tercio del siglo XII. Esta obra constituye una de las primeras manifestaciones de la pintura románica en Aragón. En cuanto a escultura, el tema mariano en las representaciones de la pintura románica y gótica ocupa un lugar destacado. Junto a los motivos marianos, destacan dos valiosas esculturas de los siglos XIV y XV, que representan, una, probablemente, a San Lorenzo, con decoraciones características del primer gótico, y otra, a San Miguel, cuya reciente restauración ha permitido descubrir motivos decorativos de influencia flamenca.

Foto: ENRIQUE CALVERA

Santo Diácono de Suils. Talla del siglo XIV.

Foto: ENRIQUE CALVERA

Pantocrator, pintura mural del siglo XVI.

Sección de orfebrería. Ocupa una amplia sala, en la que se ha instalado el antiguo altar móvil de la catedral, que se utilizaba en las solemnidades litúrgicas, antes de que el Concilio Vaticano II cambiase la orientación de la celebración litúrgica, situando el altar cara al público. Es una obra datada en el siglo XVIII, a excepción de dos bustos-relicarios, de la segunda mitad del siglo XVII. Completa esta sección una colección de piezas de plata, que testimonian la existencia de notables orfebres en la ciudad, junto a otra interesante colección de tejidos. Una tercera sección permite contemplar la arquitectura funcional y severa propia de las construcciones aragonesas de finales del siglo XVI. Se trata del palacio episcopal. En uno de los aposentos, se halla el Pantocrator, que decoraba el interior del ábside de la iglesia románica de Vio, con una extensión superior a los veinte metros. El conjunto está presidido por la representación de Cristo en Majestad, presentado a la manera tradicional románica, rodeado de los cuatro evangelistas. Completan el programa escenas del Juicio Final, el martirio de San Vicente y la Adoración de los Reyes. 21


Museo de la colegiata de Alquézar Instalado en el castillo-colegiata. Inaugurado ? Patrocinado y dirigido por la parroquia Santa María la Mayor. Abierto todo el año, de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 18.00 ó 19.00 horas.

Cristo románico del siglo XIII.

Capiteles románicos del siglo XI.

Alquézar está considerado, junto a Albarracín y Sos del Rey Católico, como uno de los «pueblos-museo» aragoneses. Todo el conjunto goza de una singular belleza; el arte y la historia se combinan para deleite de los visitantes. Alquézar es un topónimo árabe que significa «la fortaleza», recordándonos su origen militar. El conjunto arquitectónico más destacado lo configuran el castillo y la colegiata. El concepto de colegiata se identifica con el de título, o dignidad, concedido por bula papal a aquellas iglesias que, por diversas razones, realizaban otras que las simples funciones parroquiales.

Si bien todo el conjunto es un museo arquitectónico, es de destacar el claustro. De origen románico, sus capiteles fueron trabajados con asombrosa rusticidad, y las paredes, decoradas, al final del siglo XV, con frescos que recuerdan el gótico lineal y narran temas del Nuevo Testamento. En una de las dependencias del monasterio se ha habilitado un espacio donde se guardan algunas de las obras más destacadas. Por ejemplo, el cayado de un báculo de marfil del siglo XII que pertenecería a alguno de los obispos o priores de Alquézar. Piezas de plata, como dos cálices góticos, una custodia barroca y otros objetos de orfebrería litúrgica. Junto a estas piezas, tres valiosos retablos del siglo XV, en los que se representa a Santa Ana, Santa Quiteria y la Pasión. También, algunos fragmentos de códices medievales y una interesante colección de pinturas de los siglos XVI-XVIII, depositados en el archivo de la colegiata.

Este complejo arquitectónico ha sido objeto de varias restauraciones en el tiempo. Ya en el siglo IX, Yalaf ibn Rasid levantó el primer castillo, del que no se conservan restos. Posteriormente, Sancho Ramírez, rey de Aragón, conquistó la ciudad en el año 1067 e inició la construcción de una nueva fortaleza, en la que instaló una capilla real en honor de Santa María. Unos años más tarde, en 1099, se consagraba la iglesia románica; hacia 1313 se construyó el claustro; y ya en 1525-1532, la nueva iglesia, de una sola nave, cubierta con bóveda radiada y ábside poligonal.

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La música fue otra de las expresiones artísticas más cultivadas en este monasterio. En la colegiata se desarrolló una intensa actividad polifónica entre los siglos XVI y XVIII; prueba de ello son las colecciones de villancicos, libros de música gregoriana y literatura organística que de esta época se conservan.


Museo catedralicio de Roda de Isábena Situado, previsiblemente, en las dependencias de la catedral. Se espera poder inaugurarlo en 1988. Patrocinado por el cabildo de la catedral. Dirigido por el párroco, don José María Lemiñana.

En las dependencias de la catedral de Roda de Isábena, junto a la sala capitular, existía, desde 1945, un valioso museo de arte sacro. En diciembre de 1979 fue expoliado casi en su totalidad, desapareciendo las piezas de mayor valor. No obstante, todavía quedan algunas de éstas, tales como tablas, ornamentos, frontales y arquetas. Parte de las obras expoliadas han sido recuperadas, encontrándose en la actualidad, junto con las que se salvaron del robo, protegidas, en espera de volver a ser expuestas al público en un nuevo museo. Este nuevo museo se ubicará, probablemente, en la catedral, pero todavía no está decidido definitivamente. Tampoco está definido qué tipo de museo va a ser. Dado el comprensible silencio sobre los fondos que constituyen el museo, nos limitaremos a reseñar algunos de los aspectos de este complejo formado por la catedral, como marco del museo, y el propio museo. Respecto al marco arquitectónico, es decir, la catedral, debemos señalar que la construcción de ésta se inició hacia el año 1010. Primero, bajo la dirección de maestros lombardos, que dejaron su huella en la decoración exterior, y después, de otros procedentes de diversas regiones. Adosado a uno de sus muros, se desarrolla un claustro románico de

Foto: A. UBIETO

Retablo de San Miguel (s. XV).

planta rectangular. Los capiteles de sus columnas presentan una decoración muy sencilla, con motivos vegetales, animalísticos o geométricos. En cuanto a las obras que constituían los fondos del antiguo museo, podemos destacar por su valor histórico y artístico las siguientes: Una mitra, capa, mortaja y sudarios de San Ramón. Una mitra y cofre relicario de San Valero. Imágenes de la Virgen y de San Juan Evangelista. Todas ellas datadas en el siglo XII. Del siglo XIII, una Virgen de Estet y un grupo escultórico de la Santa Generación, así como un báculo de San Valero.

Foto: A. UBIETO

Claustro.

Una bolsa árabe del siglo XIV y una Virgen sedente del siglo XV, además de un tapiz de San Vicente y una arqueta, ambos datados en el siglo XVI. Por último, la silla del Prior Bielsa, del siglo XVII, y unas tablas que representaban a Santa Bárbara, San Agustín, San Sebastián, Santiago y San Jorge, que fueron pintadas entre los siglos XV-XVII.

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Museo parroquial de Benabarre Instalado en la iglesia parroquial. Inaugurado en 1974. Patrocinado por la parroquia. Dirigido por el párroco. Abierto durante todo el año. Horario de visitas, a lo largo del día, mientras esté abierta la parroquia.

La orfebrería es variada. Destaca una cruz neogótica de plata con dorados al fuego; un portaviáticos, también de plata, decorado con un águila bicéfala, y una arqueta de San Nedardo, obra de orfebrería italiana del siglo XVI, que contiene las reliquias del santo, es de plata sobrepujada y representa escenas de su vida en los laterales.

Virgen de Linares. Finales del siglo Xl.

En este museo se conservan numerosas obras, casi todas relacionadas con el arte sacro y la mayoría datadas en los siglos XI, XIV y XVI. En esta villa nació el gran pintor Pedro García de Benabarre, que vivió en el siglo XV, pero del que no se conserva aquí ninguna de sus obras. Entre los fondos del museo destacan:

Completan la colección una serie de obras que evocan aspectos de la historia del pueblo. Sobresalen unas lápidas procedentes de la iglesia de un antiguo castillo en torno al cual se agrupan las casas del pueblo. Una de estas lápidas está dedicada a doña María de Yonques, madre de don Juan de Aragón, duque de Luna, que falleció en esta villa en mayo de 1505. Otra, sin identificar, parece que perteneció a un virrey y capitán general de Nápoles y Cataluña. Junto a estas lápidas, unos cuadros (siglos XVIII y XIX) recuerdan a hijos del pueblo, como don Antonio Marcuralle, obispo de Durango (en México), que nació en Benabarre en 1716, o los hermanos Marcarulla, que colaboraron activamente en la construcción del templo de Benabarre.

Un retablo que representa la invención de la Santa Cruz por Santa Elena y su hijo Constantino, de estilo gótico y datado a principios del siglo XIV, obra atribuida a Jaime Ferrer I (Maestro de Albatarrech), considerada como una de las obras más arcaicas de este autor. Dentro de su aparente estilo internacional, retiene elementos característicos de los hermanos Serra, adaptados con deliciosa rusticidad. Una talla de madera representando a Nuestra Señora de Linares. De estilo románico, está datada hacia finales del siglo XI; procede de un monasterio con el mismo nombre situado en las proximidades de esta población. Esta talla ya fue restaurada en la época gótica.

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Arca de San Medardo. Obra de orfebrería italiana del siglo XVI.


4. MUSEOS MONOGRÁFICOS Museo del órgano de Agüero Instalado en la abadía de la parroquia. Inaugurado el 29 de octubre de 1983. Patrocinado por el obispado de la diócesis de Jaca. Dirigido por don Luis Galindo Bisquer. Abierto sábados y domingos. Los demás días de la semana puede visitarse solicitando la apertura al cura-párroco.

plendor que su música imprime a las ceremonias litúrgicas. El museo, en constante evolución, va ocupando las estancias de la abadía. El patio se convierte en su antesala, albergando una típica cadiera y un pirograbado en el que se representa un órgano tipo de siete tubos. Desde el patio se accede a cuatro salas donde se exponen los diversos materiales. En el centro de la primera sala, se ha colocado una mesa-vitrina, donde se muestran todas aquellas piezas que constituyen el interior de un órgano y que, generalmente, el público desconoce. Es decir, todo el entramado interior: teclas, válvulas, molinetes, tiradores de registro, tubos, garruchas, muelles, etc. Las paredes se han decorado distribuyendo una serie de piezas de mayor tamaño, destacando distintas variedades de tubos utilizados en órganos antiguos, así como una pequeña flauta de pan que en tiempos usó el pueblo para sus cantos y danzas, y un órgano chino procedente de Pekín.

Órgano construido por don Luis Galindo en 1975.

Don Luis Galindo Bisquer, cura-parroco de Agüero, ha conseguido componer un museo hoy día único en el mundo en su género. Simultáneamente a su labor pastoral, este párroco ha desarrollado una inapreciable actividad investigadora, y restauradora, de los órganos históricos a lo largo de la provincia, y en ámbitos geográficos más amplios. Luis Galindo es un erudito investigador que lucha para que el órgano histórico de tubos no desaparezca de nuestras iglesias, y continúe desempeñando su función interpretando a los grandes compositores y ofreciendo el es-

En la segunda sala, también en el centro, se expone una vitrina con litografías, libros antiguos, y variadas publicaciones españolas y extranjeras relacionadas con el mundo del órgano. Las paredes están decoradas con distintas piezas que conforman la fachada del órgano. Entre ellas se han colocado dos preciosos angelotes músicos que ayudan a crear un cálido ambiente musical. La tercera sala sirve de marco para ubicar un órgano, construido en su totalidad por don Luis Galindo, iluminado interiormente para que el visitante pueda conocer mejor el instrumento, así como descubrir el sonido de sus notas. También destaca en esta sala una imagen de Santa Cecilia, patrona de los músicos, tallada en madera, y un pequeño pirograbado con la Oración del organista.

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Museo Arqueológico Provincial de Huesca Domicilio: plaza Universidad, s/n. Inaugurado el 29 de junio de 1873. Patrocinado por el Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos del Estado español. Dirigido por don Vicente Baldellou Martínez. Abierto durante todo el año. Horario de visitas: de 10.00 a 14.00 horas. Se dispone de un lugar destinado al estudio. que nace la monarquía aragonesa frente a la nobleza, y la segunda, la unión del reino de Aragón con el condado de Cataluña.

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En el museo Arqueológico Provincial se conservan los materiales más antiguos que nos hablan de los primeros pobladores que ocuparon las tierras oscenses. A través de los materiales excavados en diversos yacimientos a lo largo de la provincia, podemos conocer cómo el hombre, en los albores de la historia, lucha por desarrollar sus instintos de perfección, vencer obstáculos e ir adaptándose paulatinamente al medio físico. Inaugurado en 1873 a iniciativa de la Comisión Provincial de Monumentos, su sede primera fue el Colegio Mayor de Santiago, edificio renacentista de destacada tradición cultural. Desde 1968 está instalado en el inmueble de la antigua Universidad Sertoriana, edificio barroco de finales del siglo XVIII ubicado en el lugar donde se cree estaba emplazado un centro de estudios de época instaurado por Sertorio. Este edificio está adosado al antiguo palacio de los Reyes de Aragón, cuyas estancias, bien conservadas, se incluyen en la visita del museo. En este palacio destacan las populares salas denominadas «de la campana de Huesca» y de «Doña Petronila», una y otra portadoras de indudables connotaciones históricas; la primera, símbolo de la autoridad con

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Los fondos del museo se distribuyen en seis secciones. Las dos primeras recogen en treinta y seis vitrinas hallazgos arqueológicos datados entre el Paleolítico Medio y finales de la época romana; éstos constituyen el núcleo fundamental del museo. La pinacoteca se distribuye en cuatro salas y la conforman setenta y cinco obras con pinturas que abarcan desde el siglo XV al XIX. También destaca una colección de ciento trece grabados y litografías de Valentín Carderera, personalidad polifacética en el campo de las artes y las letras, además de cofundador del museo. Junto a las litografías de Carderera, se exponen otras cuatro litografías de Goya conocidas como Los toros de Burdeos. Completan los fondos una colección de quince objetos de orfebrería expuestos en dos vitrinas.


Museo de Arte Contemporáneo del Altoaragón (Huesca) Pinacoteca instalada en la plaza de Concepción Arenal, 6. Inaugurado el 26 de mayo de 1975. Patrocinado por la Diputación Provincial de Huesca. Abierto desde el mes de octubre hasta agosto. Horario de visitas: de 19.00 a 21.00 horas, durante la semana, excepto los lunes, y de 12.00 a 14.00, los festivos. No dispone de espacio destinado al estudio.

En la creación del museo de Arte Contemporáneo del Altoaragón colaboraron decisivamente don Saturnino Arguis Mur, que ocupaba la presidencia de la Diputación Provincial, y don Félix Ferrer, destacado investigador y crítico de arte, quien consiguió reunir la mayor parte de las obras que constituyen los fondos del museo. Está instalado provisionalmente en un local cedido por la Caja Rural Provincial de Huesca, hasta que se traslade a su sede definitiva en el palacio provincial. Nació con la intención de albergar las obras de arte joven, contemporáneo, en constante evolución de formas y técnicas. Toda la gran variedad de estilos y tendencias que caracterizan el arte contemporáneo está representada en este museo, cuyos fondos ascienden en estos momentos a doscientas cuatro pinturas, quince esculturas, diez objetos de artesanía de madera y seis de cerámica, además de diversas obras de dibujo, grabado, cerámica y esmalte. Resumen todas las tendencias del arte contemporáneo,

ofreciéndonos una completa panorámica del arte actual representado aquí por autores tanto aragoneses como del resto del Estado y extranjeros. Junto a los fondos de arte contemporáneo, propiedad del museo, destacan otras obras de épocas y estilos más antiguos, cedidas por sus propietarios en depósito. Nos estamos refiriendo a los sepulcros del castillo de Ayerbe (siglo XII) y al frontal del retablo de San Vicente (finales del siglo XIII), procedente de la iglesia de Santa María del Monte en el pueblo de Liesa y propiedad del Ayuntamiento de este municipio. Esta institución desarrolla una interesante actividad cultural; presenta periódicamente muestras de jóvenes autores, además de organizar conferencias, conciertos, teatro de cámara, presentación de libros, etc. Está considerada como uno de los centros vivos más interesantes de la cultura altoaragonesa, por la labor aglutinadora de las distintas individualidades artísticas y por su labor divulgadora.

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Museo pedagógico de la pesca (Huesca) Domicilio, calle Cuatro Reyes, 10 Inaugurado en noviembre de 1986. Patrocinado por la Asociación de Pescadores de Huesca. Dirigido por don Alfonso Buil Latas. Abierto todo el año, los lunes, miércoles y viernes. Horario de visitas, de 19.30 a 21.30 horas. Para las visitas de colegios o colectivas, se puede concertar otro horario. Dispone de un laboratorio de estudio. El objetivo de este joven museo es mostrar a los visitantes el complejo mundo de la pesca. A lo largo de ocho salas se distribuyen maquetas e instrumentos didácticos donde se expone todo el proceso evolutivo de los peces, su ciclo biológico, su hábitat, así como las técnicas utilizadas por el hombre en el arte de la pesca. El museo dispone de un laboratorio donde estudiosos y curiosos pueden conocer, con los instrumentos de que dispone el museo, una variedad de aproximadamente quinientos peces, que corresponden a las especies que habitan en los ríos oscenses. Junto a la catalogación de las distintas especies, el visitante puede descubrir por qué cada una de ellas se adapta a un medio ecológico determinado. Así, por ejemplo, cómo las truchas viven en los tramos superiores de los ríos de montaña, en aguas claras, mientras que las carpas, barbos, percas, o tencas, lo hacen en ambientes bien distintos, como son los embalses. En el mismo sentido, mediante una serie de instrumentos

Foto: LEÓN BUIL

Máquina didáctica para el estudio anatómico de los peces.

didácticos, es posible estudiar la anatomía interna y externa del pez. En cuanto al arte de la pesca, se presenta una evolución de los instrumentos y técnicas utilizadas desde el «arte antiguo», en el que era necesario un derroche de imaginación y habilidad, hasta los sofisticados instrumentos actuales. Se describen diversas técnicas y modalidades de pesca, así como el proceso de elaboración de aparejos y otros instrumentos. Entre ellos, destacan determinados instrumentos utilizados en el pasado, cuando los recursos del río se consideraban ilimitados, y la pesca estaba considerada más como un medio de subsistencia que de evasión o deporte. Instrumentos relacionados con unas técnicas que hoy están prohibidas para evitar la extinción de ciertas especies.

Foto. LEON BUIL

Aparejos de pesca.

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Junto a la exposición de los propios fondos del museo, los promotores del mismo pretenden organizar periódicamente otras exposiciones que guarden relación con el mundo de la pesca.


Museo de escultura al aire libre y arte contemporáneo (Echo) Museo de escultura al «aire libre». Inaugurado en 1967. Expuesto en la partida «la cuesta» de las afueras de Echo. Patrocinado y dirigido por el Ayuntamiento de Echo. Su visita no está condicionada por límites de horarios.

yos económicos desde la UNESCO, Diputación Provincial, Ministerio de Cultura y Ayuntamiento de la localidad. Apoyos que en la actualidad están faltando, con lo que el proyecto queda en buena medida hipotecado. En su origen, la base de estos simposios era el trabajo de la piedra, pero con el tiempo se han ido introduciendo otras disciplinas artísticas: pintura, cerámica, música, cine y teatro, si bien la escultura de piedra sigue considerándose el objetivo fundamental de estos encuentros.

Escultura.

El museo de escultura al aire libre de Echo es el único dedicado monográficamente a esta disciplina tanto a nivel regional como estatal. Tuvo su origen en 1967 como consecuencia de la ímproba labor de don Pedro Tramullas en colaboración con el Ayuntamiento del municipio. Como «locura maravillosa» se ha definido la idea de don Pedro Tramullas, decidido impulsor de esta experiencia artística. Este profesor de la Escuela de Bellas Artes de París, escultor y ecologista, pretendía marcar una vía cultural transfronteriza entre las dos vertientes pirenaicas, desde Echo a Bedous. El itinerario entre ambas poblaciones quedaría señalizado por un rastro de esculturas monumentales, de piedra, y seguiría el trayecto de una antigua vía romana. De esta forma, el arte moderno, como vehículo de comunicación, se convertía en el elemento de enlace entre la historia y la cultura de unas comunidades enclavadas en el mismo medio físico, próximas en el espacio, pero que con el tiempo habían perdido todo tipo de relación. Desde su inauguración, cada año se ha realizado un simposio al que acuden numerosos artistas, buena parte de ellos procedentes de la Escuela de Bellas Artes de París, y de los lugares más recónditos del planeta. Para cubrir los gastos del funcionamiento se recibían modestos apo-

El simposio contaba, y cuenta, con un interesante poder de convocatoria entre los distintos autores, que respondían puntualmente a la cita. Para optar a la selección y así poder participar, cada autor envía un informe de su obra. Los seleccionados disponen de habitación y manutención durante los dos meses —julio y agosto— que dura el simposio. Una vez finalizado, dejan su obra en el valle; unas, expuestas a la intemperie en el parque de esculturas, y otras, cuyos materiales no resisten los efectos erosivos del clima, en lo que se ha denominado museo de arte contemporáneo de lo Pallar d'Agustin. Es ésta una casa-museo que complementa el parque de esculturas de piedra.

Escultura.

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Museo nacional de dibujo «Castillo de Larrés» Instalado en el castillo de Larrés (a 6 km de Sabiñánigo). Inaugurado el 14 de setiembre de 1986. Patrocinado por la Asociación «Amigos de Serrablo». Dirigido por don Julio Gavín Moya. Abierto todo el año. Horario de visitas: De martes a sábado, de 11.00 a 13.00 y de 15.00 a 18.00 horas; domingos y festivos, de 11.00 a 13.00 y de 16.00 a 18.00 horas; los lunes permanece cerrado.

Antesala de una de las plantas del castillo-museo.

Panorámica de una de las salas de exposición de dibujo.

Éste es el primer museo nacional dedicado exclusivamente a dicha disciplina artística. Se creó a iniciativa de la Asociación <<Amigos de Serrablo», que restauró y acondicionó el castillo de Larrés, población situada en el valle de Aurín, a seis kilómetros de Sabiñánigo, para sede de este interesante museo. El castillo-museo consta de dos plantas y la torre. La planta baja está dedicada a exponer dibujos y fotografías de arquitectura popular del Serrablo. El resto, la planta principal más la torre, reúne interesantes muestras de dibujo contemporáneo.

La mayor parte de las estancias del castillo de Larrés exhiben obras de dibujo contemporáneo en sus diferentes formas de expresión: artístico, ilustración, <<cómic», humor, publicidad, animación, diseño..., es decir, todas las variadas tendencias que en la actualidad dominan esta disciplina. Esta variedad de obras constituye el marco ideal para ir descubriendo las orientaciones y objetivos de las nuevas técnicas, investigando por todo un encadenamiento de audaces experiencias y proposiciones.

Los dibujos y fotografías de arquitectura popular expresan la sabiduría con que los pobladores autóctonos fueron capaces de crear fórmulas arquitectónicas perfectamente adaptadas a las condiciones del medio que habían elegido como morada. También en la planta baja se exponen interesantes portales perfectamente rescatados, procedentes de casas rurales ya derruidas, así como los instrumentos de transporte empleados antiguamente para el acarreo de losas, tasca y madera destinadas a la construcción.

Los fondos de este museo superan las doscientas veinticinco obras, de otros tantos artistas oscenses y del resto del país, cifra que se espera incrementar rápidamente. La exposición de sus propios fondos, así como las periódicas exposiciones monográficas o de determinados autores que se prevé organizar, pueden convertir al castillo de Larrés en el marco ideal para que estas expresiones artísticas, generalmente destinadas a un público especializado, puedan llegar a ser comprendidas por el gran público.

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Museo de cerámica del Altoaragón (Bandaliés) Localización: Bandaliés. Inaugurado en 1981. Dirigido por Bizén d'o Río Martínez. Abierto todo el año. Hay que solicitar en Casa López la apertura del museo. Dispone de un lugar destinado al estudio.

Tras una constante labor de investigación de las técnicas y estilos de la alfarería, llevada a cabo durante veinticinco años por Bizén d'o Río y Aurora Soriano, se inauguró este museo en 1981, recibiendo el premio de Artesanía Comunitaria. Estos investigadores siguieron la ruta de los vajilleros altoaragoneses para vender sus obras a lo largo de rutas que llegaban hasta el Bajo Aragón, consiguiendo recoger una variadísima gama de estilos que dichos ceramistas difundían por un vasto territorio. A partir de 1981,

el fuego o a la conserva de éstos, e incluso, como objetos de adorno (todos ellos se recubren total o parcialmente con un baño de plomo). Por otra parte, con la tejería se pretende recoger una muestra de los distintos estilos y variedad de materiales utilizados para cubrir los tejados, que en el Altoaragón alcanzó considerables niveles de calidad. Junto a las obras de alfarería, se exponen los útiles de fabricación artesanal con que se han elaborado, con objeto de que el espectador pueda conocer su proceso de elaboración.

Foto: BIZÉN D'O RÍO

Foto: BIZÉN D'O RÍO

Instrumentos para transportar y trabajar el barro.

Piezas de cerámica de Bandaliés.

desde este museo se orientan los trabajos hacia la recogida de restos de cerámica en superficie, sin practicar excavaciones, para poder efectuar posteriores estudios que desemboquen en el pleno conocimiento histórico de esta disciplina en el Altoaragón.

Los fondos del museo cuentan con más de cuatrocientas piezas, procedentes de los alfares que han existido en el Altoaragón: Fraga, Ayerbe, Alcampell, ... y algunos restos procedentes del Neolítico. Estos alfares fueron muy numerosos en los somontanos del Altoaragón; solamente en Bandaliés funcionaban nueve hornos a principios del siglo actual (1928), y el número de alfareros todavía era mayor, puesto que muchos de ellos no disponían de horno propio. En cuanto a las piezas de tejería, algunas fueron elaboradas a partir de los siglos XVI y XVII; son de gran riqueza artística, tanto por su variedad como por su simbólica decoración.

El museo, de carácter provincial, consta de dos secciones: una ollería, o sala de ceramistas, donde se exponen todo tipo de muestras de vasija, y una tejería, todavía en período de recogida de materiales. La ollería es una de las especialidades ceramistas; engloba a todo lo que se conoce como alfarería o cerámica de fuego, es decir, las vasijas destinadas a cocer alimentos en

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Museo-taller de la madera en Laspuña (en proyecto) Se instalará en el edificio del Ayuntamiento de Laspuña. Inauguración prevista: en el verano de 1987. Patrocinado y dirigido por el Ayuntamiento de Laspuña. Dispondrá de sala de estudio. na se dedicó a la restauración de las piezas recuperadas. Esta iniciativa se pretende continuar en veranos sucesivos, y paralelamente, acondicionar el espacio destinado a la exposición.

Fuelle restaurado, se utilizaba en las fraguas.

La primera recogida de materiales para construir este museo se inició en 1985. Durante el verano de 1986 se formó un campo de trabajo, que duró dos semanas. En la primera, se continuó la labor iniciada el año anterior, y la segunda sema-

Simultáneamente a las actividades del citado campo de trabajo, del que surge el proyecto de creación del museo, en Laspuña funciona desde hace dos años una escuela-taller de la madera. Está dirigida por el maestro de EGB, don Antonio Belzuz. En ella, se trabaja desde noviembre hasta abril, acuden jóvenes a partir de los 10 ó 12 años, y adultos. En el primer curso asistieron treinta y cinco alumnos, parte de ellos procedentes de otros municipios como Aínsa, La Fueva y Escalona. Esta escuela-taller supone un interesante apoyo al museo, puesto que asegura la continuidad de las labores de restauración, además de la creación de obras nuevas, que pueden ampliar, paulatinamente, los fondos.

Museo de actividades industriales de Boltaña (en proyecto) Se instalará en un edificio del Ayuntamiento de Boltaña. Inauguración prevista: finales de 1987. Patrocinado y dirigido por el Ayuntamiento de Boltaña. En un estado de formación algo más retrasado que el de Laspuña se encuentra el museo de actividades industriales de Boltaña. Promocionado a iniciativa del Ayuntamiento, cuenta ya con un edificio destinado a sede y con una colección de maquinaria e instrumentos para ser expuestos al público. No hay fecha decidida para su inauguración, pero se pretende que pueda realizarse a finales de 1987. Cuando este museo se haga realidad, se habrá conseguido dar un paso importante en el conocimiento de los rasgos que definen la cultura altoaragonesa. Si bien las actividades agrícolas y ganaderas ya han sido de alguna forma difundidas, no ocurre lo mismo con las industriales, cuyas técnicas y procesos de producción, mediante sistemas tradicionales, constituyen un in-

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teresante legado cultural. Por tanto, este museo completará un hueco importante en el conocimiento de la historia y cultura altoaragonesas.

Edificio destinado a la ubicación del museo de Boltaña.


TÍTULOS DE LA SERIE La siguiente no es una relación cerrada. No obstante, para dar una idea global de su contenido, se indican algunos de los títulos previstos, sin orden de prelación, excepto para los ya publicados o los de inminente aparición. 1. 2. 3. 4.

El monasterio dúblice de Sigena Nuestros árboles La Laguna de Sariñena, lugar de encuentro Los Museos altoaragoneses

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Roda de Isábena, sede vacante Fósiles del Altoaragón La naturaleza como aula: Mascún Alquézar, resto vivo del pasado Setas y hongos del Altoaragón Plantas medicinales de ayer y de hoy Los despoblados y su porqué Los ríos altoaragoneses Loarre, castillo románico en pie Los periódicos oscenses ¿Por qué fue importante Costa? San Juan de la Peña, panteón y símbolo Artesanos de hoy Juegos tradicionales altoaragoneses Ferias y mercados oscenses Fiestas populares Gastronomía altoaragonesa Historia geológica altoaragonesa Biblioteca básica para comprender el Altoaragón La industria en la provincia oscense L'Aínsa y sus caminos El valle de Echo El Serrablo y sus iglesias La tierra y su posesión Los castillos y su significado


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