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REVISTA EL APOSTOL

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PRESENTACIÓN Nuevamente volvemos a encontrarnos a través de este espacio que nos brindará el Seminario Mayor Mons. Óscar Arnulfo Romero Galdámez, en la etapa de Teología, a través de la publicación de la Revista El Apóstol. Nuestra revista es el fruto de la reflexión teológica que ilumina la misión de la Iglesia y el hoy de nuestra sociedad. En esta ocasión la apreciaremos en su quinta edición, que gira en torno a la canonización de Mons. Romero. Agradecemos a los sacerdotes y seminaristas por el tiempo dedicado a la redacción de cada uno de los artículos. Esperamos que Ustedes queridos lectores, puedan gustarlos y aprender mucho de ellos. Como bien sabemos, San Óscar Arnulfo Romero es parte de los vientos de santidad en la Iglesia del continente americano provocados, gracias a la fuerza del Espíritu Santo, que está fuertemente presente en el Concilio Vaticano II, que hasta la fecha lleva 54 años desde su conclusión. En este concilio ecuménico, la Santa Madre Iglesia hizo un llamado universal para que los bautizados anheláramos esa gran meta de la vida cristiana de la Santidad, y nos esforzáramos cada día, en todo lo que hacíamos; para volvernos a la vida diaria, la imagen de la santidad del mismo Hijo de Dios, cuyo fin es la transformación del mundo en el que nos ha correspondido vivir. El título del libro: Así tenía que morir: Sacerdote! Porqué así vivió Mons. Óscar Arnulfo Romero, del P. Jesús Delgado, nos recuerda la existencia de un hombre de fe, que desde muy pequeño aprendió a dejarse tocar por la Palabra de Dios, provocando así, el dinamismo interno de la transformación en Cristo, que pudieron apreciar sus contemporáneos en todo lo que hacía. El Cardenal Amato en la homilía de su beatificación decía: “Todos tenemos necesidad de estos dones del Espíritu Santo que hacen de nuestra existencia terrena una verdadera anticipación del gozo del Paraíso. “Coraggio”, decía en italiano Mons. Romero: “¡Ánimo”. No tengamos miedo a dejarnos tocar por el amor de Dios que nos envía a servir a su pueblo. La reciente canonización de Mons. Romero junto a San Pablo VI, varios sacerdotes, varias religiosas y un joven laico, ponen de manifiesto que el Concilio Vaticano II, ha ido permeando misteriosamente muchos espacios en la Iglesia. Ya sea para dar los frutos esperados del Concilio o para provocar críticas inmisericordes. Gracias a Dios, de muchas comunidades incluso de las más insospechadas, aparecen testimonios de bondad, de solidaridad, de búsqueda de justicia; en hombres y mujeres, en todas las edades posibles del desarrollo humano, la presencia de la Iglesia solidaria con el hombre y con el mundo se manifiesta como el mayor testimonio de los bautizados en Jesús. Roguemos a San Óscar Arnulfo Romero que siga intercediendo por nuestra Iglesia y por nuestras vocaciones al servicio de ella. Pbro. José Ofilio Ramos Páiz

La Revista “El Apóstol” es una producción teológica del Seminario Mayor Mons. Óscar Arnulfo Romero sobre temas eclesiales y de actualidad nacional a la luz de la fe cristiana.

ÍNDICE Presentación e Índice...... 2

La Voz del Pastor ............. 3 Acontecer del Pueblo de

Dios ................................... 4

Tras las huellas de Monseñor Romero............................... 8

Pastoral Diocesana......... 10

Vida Vocacional............... 12 Vida y Religión ............... 14

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LA VOZ DEL P ASTOR MÁS VIVOS, MÁS HUMANOS

No tengas miedo de la santidad. No

No tengas miedo de apuntar más

te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo

alto, de dejarte amar y liberar por Dios.

contrario, porque llegarás a ser lo que el

No tengas miedo de dejarte guiar por el

Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu

Espíritu Santo. La santidad no te hace

propio ser. Depender de él nos libera de las

menos humano, porque es el encuentro de

esclavitudes y nos lleva a reconocer nuestra

tu debilidad con la fuerza de la gracia.

propia dignidad.

Esto se refleja en santa Josefina

En el fondo, como decía León Bloy, en la

Bakhita, quien fue «secuestrada y vendida

vida «existe una sola tristeza, la de no ser

como esclava a la tierna edad de siete años,

santos». (Exhortación Apostólica Gaudete

sufrió mucho en manos de amos crueles.

et Exsultate 32-34)

Pero llegó a comprender la profunda

verdad de que Dios, y no el hombre, es el

Su Santidad Papa Francisco

verdadero Señor de todo ser humano, de toda vida humana. Esta experiencia se transformó en una fuente de gran sabiduría para esta humilde hija de África».

En la medida en que se santifica,

cada cristiano se vuelve más fecundo para el mundo. Los Obispos de África occidental nos enseñaron: «Estamos siendo llamados, en el espíritu de la nueva evangelización, a ser evangelizados y a evangelizar a través del empoderamiento de todos los bautizados para que asumáis vuestros roles como sal de la tierra y luz del mundo donde quiera que os encontréis».

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SEMINARIO MAYOR MONS. ROMERO


ACONTECER DEL PUEBLO DE DIOS

LA CANONIZACION DE MONSEÑOR ROMERO EN SU CONTEXTO HISTORICO Y SU SIGNIFICADO ( PRIMERA PARTE) Pbro. Obdulio Funes Profesor de Historia de la Iglesia

Este año celebramos el XXXIX Aniversario del martirio de San Óscar Arnulfo Romero, habiendo celebrado con alegría su canonización hace unos pocos meses. En este comentario queremos reflexionar sobre el desarrollo histórico que ha tenido el proceso de canonización, etapas que vivió el proceso y su significado actual para la Iglesia. Lo vamos a hacer enunciando y comentando tres breves proposiciones. 1. Breve contexto histórico civil y eclesial durante el proceso de canonización. Comencemos diciendo que dicho proceso ha tenido grandes obstáculos y ha sido evidente. Recordemos algunos datos importantes. (a) En vida, Monseñor Romero no fue bien visto, en general, por parte de la jerarquía eclesiástica. Es bien conocido que aquí en El Salvador Monseñor fue atacado por algunos de los obispos salvadoreños con la excepción de Mons. Rivera.

que preveía cercana y su vida espiritual -–preocupación ésta de alma delicada-–, eran sus hermanos obispos. “Otro aspecto de mi consulta espiritual... Fue mi situación conflictiva con los otros obispos” (25 de febrero de 1980). De hecho, sólo Mons. Rivera asistió a su entierro. Y hasta el día de hoy algunos de ellos siguen expresándose en su contra. En la visita de Juan Pablo II a El Salvador, en 1996, cuando el papa preguntó a los obispos qué pensaban de la canonización de Monseñor, el entonces presidente de la Conferencia Episcopal respondió que Monseñor Romero había sido responsable de 70,000 muertos. Después de su asesinato se decía, al menos por compromiso,

“Monseñor habría sido una buena persona, pero ingenuo y sin personalidad, de lo cual otros se aprovecharon para manipularlo, sobre todo los jesuitas”. Esto puede parecer hoy sorprendente y desconcertante, pero en su día fue de dominio público. Varias veces sus hermanos obispos se pronunciaron contra él. Cuando junto con Mons. Rivera publicó su tercera carta pastoral sobre “La Iglesia y las organizaciones populares” -carta tenida internacionalmente como pionera sobre el tema, incluso citado por el papa Francisco en un discurso- los otros cuatro obispos publicaron un breve mensaje en el que la contradecían. El mismo Monseñor dejó escrito en su diario espiritual, un mes antes de ser asesinado, que uno de sus grandes problemas, junto al miedo a la muerte

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“Monseñor habría sido una buena persona, pero ingenuo y sin personalidad, de lo cual otros se aprovecharon para manipularlo, sobre todo los jesuitas”. La verdad es que Monseñor Romero, con su fidelidad a Medellín y Puebla, al Evangelio, al Concilio Vaticano II, introducía el conflicto en la Iglesia, sacaba a luz actitudes eclesiales poco coherentes, y con su ejemplo interpelaba a la honradez. Por ello la oposición fue honda y las cosas sólo cambiaron con el viaje de Juan Pablo II a El Salvador en 1983. Que lo expresó claramente en hechos. Por ejemplo, en su visita a El Salvador en 1983, por deseo propio -–y contra el deseo del gobierno–- fue a visitar la tumba de Monseñor en Catedral, visita que había sido excluida en la programación. La fotografía de Karol Woijtila -–lo formulamos así porque en ella aparece el ser humano antes que el papa–- rezando ante la tumba de Monseñor Romero y las palabras con que se refirió a él como “celoso pastor que dio la vida por su pueblo”, son un testimonio personal entrañable, y, además, supuso un radical cambio de dirección en el Vaticano: el Papa lo había alabado y ya no se podía decir impunemente dentro de la Iglesia que Monseñor había sido marxista, colaborador de la guerrilla, tonto útil manipulado... Y cuando en 1994 Mons. Rivera

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decidió poner en marcha el proceso diocesano, reconoció que ello no gustaba en algunos dicasterios vaticanos, pero que Juan Pablo II, personalmente y a pesar de ello, dio el visto bueno. En su segunda visita en 1996, sólo hubo un aplauso en público: cuando Juan Pablo II recordó en Catedral a Monseñor Romero “brutalmente asesinado mientras ofrecía el sacrificio de la misa”. Para que haya prosperado el proceso de canonización oficial, la postura del papa no ha sido del todo suficiente, pero sí ha sido positiva y necesaria. (b) Como un segundo obstáculo para la canonización lo encontramos, aunque no decisivo, pero que sí hay que tener en cuenta de alguna forma, en el conflicto que generaría con gobiernos y otros poderes, la entrega y fidelidad al evangelio y al magisterio de monseñor, conflictos que, en la medida de lo posible, se deseaban evitar. En el caso de Monseñor -–y dada la cercanía de los hechos–-, la canonización es objetivamente una provocación -–inevitable, - para muchos de los grandes en El Salvador. En efecto, su canonización, significa aceptar a Monseñor como modelo de cristiano y como ser humano ejemplar, digno de imitar y figura beneficiosa para el país. Digo esto, porque los responsables intelectuales y materiales del asesinato, y muchos de los que los aplaudieron aún siguen vivos

en el país-–y son personas prominentes en el país. Por ejemplo, La Comisión de las Naciones Unidas lo dijo lapidariamente en el Informe de la Verdad: “El ex mayor Roberto D’Abuisson dio la orden de asesinar al arzobispo y dio instrucciones precisas a miembros de su entorno de seguridad, actuando como ‘escuadrón de la muerte’, de organizar y supervisar la ejecución del asesinato”. Además Mons. Rivera lo recordó con valentía poco antes de las elecciones presidenciales de marzo de 1994, relacionándolo con el partido en el poder: “Lo quieran o no, la sombra de este crimen sacrílego persigue a quienes, aun después de catorce años, siguen impenitentes idolatrando al hombre que quiso resolver los problemas de El Salvador a sangre y fuego”. Esos mismos grupos siguen sin reconocer las virtudes de Monseñor Romero, y siguen repitiendo que fue un obispo, que sobrepasó el límite de lo religioso. De ahí la conclusión de Mons. Rosa: “Los más declarados adversarios de la canonización de Monseñor Romero fueron los mismos que le hostigaron en vida, que le escribían cartas anónimas acusándolo de ser comunista, y que por desgracia continúan hostigándolo incluso ahora”.En este contexto nada hacía pensar que la Iglesia en El Salvador estuviese interesada en canonizar a Monseñor.

ROMERO, UNA LUZ PASTORAL PARA LA IGLESIA CENTROAMERICANA Pbro. Juan Vicente Chopin Portillo Doctor en misionología Análisis del discurso del Papa Francisco a los obispos de Centro América en la Jornada Mundial de la Juventud 2019 (Primera parte) 1. Introducción Uno de los méritos de la iglesia centroamericana y que el Papa reconoce, es haber sido pioneros en el continente americano en la creación de un organismo colegiado de comunión y participación eclesial. De hecho, su discurso se enmarca en el aniversario número 75 de la creación del Secretariado Episcopal de América Central (CEDAC). En el planteamiento introductorio de su discurso se refiere a amigos suyos, presentes ese día, y cuyos apellidos en otro tiempo

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ACONTECER DEL PUEBLO DE DIOS eran «mala palabra», refiriéndose a los obispos que supieron estar al lado de los pobres. Sin embargo, su atención se centró en la persona de Óscar Arnulfo Romero, de quien afirma que «su vida y enseñanza son fuente de inspiración para nuestras Iglesias y, de modo particular, para nosotros obispos. El también fue mala palabra. Sospechado, excomulgado en los cuchicheos privados de tantos obispos». En este sentido, una de las afirmaciones más contundentes del discurso se centra en el carácter profético de las iglesias centroamericanas, según sus palabras: «apelar a la figura de Romero es apelar a la santidad y al carácter profético que vive en el ADN de vuestras Iglesias particulares». De tal manera que todo el discurso se inspira en el ejemplo de martirio y santidad dado por Óscar Arnulfo Romero y lo propone como modelo a los pastores centroamericanos. Así, el discurso aborda los siguientes apartados: 1. Sentir con la Iglesia; 2. Un amor con sabor a pueblo; 3. Llevar en las entrañas la kénosis de Cristo. Este apartado lo desglosa en tres subapartados: kénosis joven, sacerdotal y pobre.

2. Contenidos principales Sentir con la Iglesia. A partir del lema episcopal de Monseñor Romero (sentire cum ecclesia) de matriz jesuítica, resalta el sentido que ese principio tiene en las reglas ignacianas y cuyo propósito es «ayudar al ejercitante a superar cualquier tipo de falsas dicotomías o antagonismos que reduzcan la vida del

Un amor con sabor a pueblo. Según el Papa Francisco, «sentir con la Iglesia es para Romero contemplarla como Pueblo de Dios». Ahora bien, la noción de «pueblo» la toma de los documentos del Concilio Vaticano II y de lo que se trata es de «aprender y escuchar los latidos de su pueblo… hasta respirar y descubrir a través de él la voluntad de Dios… sin dicotomías o falsos antagonismos». En realidad, la cuestión central aquí es ver a la Iglesia como una realidad «kenótica», es decir, despojada de toda pretensión dominadora y hegemónica; por ello afirma el Papa, retomando el pensamiento de Monseñor Romero: «una Iglesia altanera, una Iglesia llena de orgullo, una Iglesia autosuficiente, no es la Iglesia de la kénosis» (cf. S. Óscar Romero, Homilía, 1 octubre 1978). Llevar en las entrañas la kénosis de Cristo. En el apartado

“No hemos inventado la Iglesia, ella no nace con nosotros y seguirá sin nosotros” Espíritu a la habitual tentación de acomodar la Palabra de Dios al propio interés». La frase más contundente utilizada por el Papa es la que dice que [nosotros] «no hemos inventado la Iglesia, ella no nace con nosotros y seguirá sin nosotros». Entonces, sentir con la Iglesia define la forma de relación que se da entre Monseñor Romero y la institución eclesial a la que sirve. La ama tanto, que está dispuesto a entregar su vida por ser fiel a ella. Su amor a la Iglesia es la forma visible de su amor a Dios.

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anterior el Papa, siguiendo el magisterio de Monseñor Romero, habla de una «Iglesia de la kénosis». En seguida explica las características que debe tener esa «Iglesia kenótica» y habla de tres características: joven, sacerdotal y pobre. En la primera caracterización sostiene que la kénosis de Cristo es joven. Esto lo dice por evidentes razones de contexto, puesto que el discurso está enmarcado en la realización de la Jornada Mundial de la Juventud. La principal afirmación en este punto es que «los jóvenes son uno de los “lugares teológicos” en los que el Señor nos da a conocer algunas de sus expectativas y desafíos para construir el mañana». Los jóvenes no deben ser solamente un sector social al que atender, sino un medio preferido por Dios para revelarse. Al mismo tiempo, los jóvenes «son como termómetro para saber dónde estamos como comunidad y sociedad»; es decir, ellos ponen de manifiesto el estado de salud de nuestras sociedades. Consciente el Papa del momento cultural en que nos encontramos, considera que los jóvenes «en ciertos aspectos, van por delante de los pastores» y son «como un tábano sobre el lomo de un noble caballo», para que no se duerman los pastores. A partir de la etapa de su vida, conviene orientar bien la libertad de los jóvenes, por ello

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ACONTECER DEL PUEBLO DE DIOS exhorta el Papa «a promover programas y centros educativos que sepan acompañar, sostener y potenciar a sus jóvenes». Esto lo dice, porque a su juicio, la sociedad ha abandonado a los jóvenes, «así nuestros jóvenes sin hogar, sin familia, sin comunidad, sin pertenencia, quedan a la intemperie del primer estafador». Una de las apuestas principales del Papa en esta parte es el fortalecimiento de las raíces culturales de nuestros pueblos, resaltando la «autoestima cultural» y advirtiendo que nuestros pueblos «no son el “patio trasero” de la sociedad ni de nadie» y que «tienen una historia rica que ha de ser asumida, valorada y alentada». Consciente de los altos índices de migración en el área centroamericana, reafirma su propuesta de apertura al migrante a partir de cuatro verbos fundamentales: «Acoger, proteger, promover e integrar a los pueblos pueden ser los cuatro verbos con los que la Iglesia, en esta situación migratoria, conjugue su maternidad en el hoy de la historia». En segundo lugar, el Papa dice que la kénosis de Cristo es sacerdotal. Este sub-apartado el Papa lo inicia resaltando la amistad entre Monseñor Romero y el sacerdote jesuita Rutilio Grande, asesinado el 12 de marzo de 1977, poniendo de manifiesto que «Romero no era un administrador de recursos humanos, no gestionaba personas ni organizaciones, Romero

Dicho en modo concreto, «es cuestión de impacto y capacidad de que nuestras agendas episcopales tengan espacio para recibir, acompañar y sostener a nuestros curas». En última instancia, dice el Papa, es una cuestión que tiene que ver con el ejercicio de la compasión, que se traduce en tener «la capacidad de escuchar, la capacidad de seguir la salud y vida de nuestros sacerdotes», donde se privilegia «la confianza más que el miedo, la sinceridad más que la hipocresía, el intercambio franco y respetuoso más que el monólogo disciplinador». Esta actitud de compasión llega hasta dar la cara por los sacerdotes, cuando estos se encuentran en dificultades, posibilitando

“la confianza más que el miedo, la sinceridad más que la hipocresía, el intercambio franco y respetuoso más que el monólogo disciplinador” sentía con amor de padre, amigo y hermano» y que por ello la muerte de su amigo le impactó en su modo de ejercer su ministerio pastoral. Desde este ejemplo, aboga por un estilo de obispo cercano a sus sacerdotes, hasta llegar a cuestiones muy concretas: «¿Cuánto me afecta la vida de mis curas? ¿Cuánto soy capaz de dejarme impactar por lo que viven, por llorar sus dolores, así como festejar y alegrarme con sus alegrías?». Se trata de una forma empática de ejercer el ministerio episcopal, más allá del funcionalismo y clericalismo eclesial.

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así que los sacerdotes «perciban en el obispo a un hombre capaz de sacarlos adelante y ser mano tendida cuando están empantanados». Finalmente, el Papa sostiene que la kénosis de Cristo es pobre. Para el Papa Francisco, «sentir con la Iglesia es sentir con el pueblo fiel, el pueblo sufriente y esperanzador de Dios». En su argumentación la pobreza es presentada como «madre y muro». En cuanto madre «nos invita a la fecundidad, a la generatividad, a la capacidad de donación que sería imposible en un corazón avaro o que busca acumular. Y en cuanto muro «nos protege de una de las tentaciones más sutiles que enfrentamos los consagrados, la mundanidad espiritual». Se trata de que la Iglesia no confíe en otra fuerza que no sea la cruz de Cristo: «Una Iglesia que no quiere que su fuerza esté —como decía Mons. Romero— en el apoyo de los poderosos o de la política, sino que se desprende con nobleza para caminar únicamente tomada de los brazos del crucificado, que es su verdadera fortaleza». Ello implica que la Iglesia «no se deslice en concesiones y compromisos que debilitan la libertad y la parresía a la que el Señor nos llama».

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TRAS LAS HUELLAS DE MONSEÑOR ROMERO GOTAS LITÚRGICAS: SAN ÓSCAR ROMERO Y LA REFORMA LITÚRGICA DEL SIGLO XX Pbro. Judá García Prefecto Academico

San Óscar Romero fue testigo cercano de la reforma litúrgica del siglo XX, no sólo de los cambios del Vaticano II. Este fue un proceso largo y doloroso para muchos que se habían formado en los lineamentos de Trento, pero valió a pena recuperar el sentido teológico y la centralidad pascual de la liturgia, pues, es lo esencial y originario, pero que se había oscurecido con el correr del tiempo. El contacto primero que tuvo con la reforma litúrgica fue con el Movimiento Litúrgico (M.L), por un libro

“Romero estaba interesado por la espiritualidad y la liturgia” que consultaba: el Liber Sacramentorum Ildefonso Schuster; esto lo sabemos porque tenemos de evidencia un artículo del semanario Chaparrastique del año 1951 en donde lo cita explícitamente: Era tan grandiosa esa vigilia para la antigua liturgia que, en tiempo de Tertuliano (según el Card. Schuster) “era libre asistir a los oficios del Domingo, pero nadie se podía eximir sin pecado de tomar parte en los ritos nocturnos de la vigilia de Pascua.” Se trataba además del último día de la cuaresma la que se iba a coronar esa noche con el bautismo de los catecúmenos. Los antiguos fieles, en ayunas desde la tarde del Viernes Santo, iban aquella noche del sábado al templo donde el rito se desarrollaba según las cuatro líneas maestras que todavía se conservan en nuestro misal: el lucernario, la vigilia, el bautismo y la misa (“La vigilia Pascual”, Semanario Chaparrastique 1862 (1951) 1-49)

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Pero, surge una pregunta: ¿Sólo el beato Schuster? Si, no hay evidencia que haya consultado otros autores del M.L, Bernabé Dalmau nos amplía: Entre todos los «padres» del movimiento litúrgico presentados en el este número de Phase, el beato Ildefonso Schuster es el que mejor encarna con plenitud la romanidad en toda su grandeza como foco de una espiritualidad que ha alimentado el conocimiento y la comprensión de los tesoros de la plegaria de la Iglesia católica durante decenios. (B., Dalmau, “El beato Ildefonso Schuster y su «Liber sacramentorum»», Phase 316 (2013), 428) Esto indica, que posiblemente Romero estaba interesado por la espiritualidad y la liturgia, pero la romanidad adquirida en su formación les impulsaba a buscar solamente aquellas fuentes históricas y teológicas que fueran seguras y estuvieran de acuerdo a sus propias convicciones, por lo tanto, El Liber sacramentorum era, para aquellos jóvenes sacerdotes, la referencia litúrgica válida hasta antes del concilio Vaticano II, ya que estaba centrado en la liturgia romana y era donde estaban libres de riesgo. A pesar de esto, no significa que no haya sido testigo cercano de toda la reforma del litúrgica o que se haya limitado a los conocimientos litúrgicos de Schuster, pero hemos de precisar que lo fue desde la óptica del Magisterio de la Iglesia, es decir, nos referimos a los documentos de los Papas, al Concilio Vaticano II y la reforma postconciliar; de alguna manera se sentía obligado a abrirse a los cambios por razones de principios personales. (continuará…)

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TRAS LAS HUELLAS DE MONSEÑOR ROMERO LA IGLESIA DE LA PASCUA EN SAN OSCAR ARNULFO ROMERO Pbro. Y Lic. José Alejandro Constante Pérez Precto de Pastoral

El tema de la Pascua y la Iglesia era una cuestión que embelesaba el espíritu de Romero. “El misterio de la pascua y de la Iglesia, que siempre embelesaron mi espíritu cristiano, se me ha hecho en las circunstancias de esta cuaresma, una rica vivencia, no sólo de carácter individual, sino vida desde mi condición de pastor”1. San Romero interpreta su nueva situación en San Salvador como un tiempo de gracia en donde la pascua y la Iglesia lo experimenta de un modo particular, una vivencia eclesial pascual comunitaria en su condición de pastor. Pero no sólo eso, sino que su llegada a la Arquidiócesis la interpreta como su hora pascual. “Si yo buscara un calificativo apropiado para designar esta hora de relevo apostólico de la arquidiócesis, no dudaría en llamarla una hora pascual”2. Esto es muy significativo, porque la hora pascual de Jesús se da en el tránsito de su muerte a la vida y si San Romero consideró su llegada a San Salvador como la hora pascual, aunque manifieste que su carta era una presentación, “es la carta de

Cristo, al insuflar su espíritu comunica su pascua, esto quiere decir que Cristo ha hecho partícipe a su Iglesia de su pasión, muerte y resurrección. En adelante la Iglesia será perseguida y sufrirá la muerte, pero también llevará en su ser la fuerza del resucitado. Esto es lo que significa ser Iglesia de la pascua. Pero,

“La Pascua, es sencillamente el acontecimiento de la salvación cristiana mediante la muerte y la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo” mi presentación y mi primer saludo”3, resultó ser una carta profética del misterio Pascual de Cristo, realizado en El Salvador en la persona de Romero. Sus tres años fueron sus tres días pascuales. Se pregunta el Santo: ¿Qué es la Pascua? ¿Qué es el “Misterio Pascual? Y se responde: “Es sencillamente el acontecimiento de la salvación cristiana mediante la muerte y la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo”4. Siendo esto la pascua, ¿cómo se relaciona el tema “Iglesia de la pascua”? Nos responde San Romero: “La Iglesia de Cristo tiene que ser una IGLESIA DE LA PASCUA. Es decir, una Iglesia que nace de la Pascua y vive para ser signo e instrumento de la Pascua en medio del mundo5. Este nacer de la Iglesia de la pascua, se refiere al hálito de Cristo cuando insufla su espíritu sobre los apóstoles: Cristo desde el momento en que resucitó, en que su vida física ya no está en esta tierra, nos dio su vida mística, su Espíritu, alentando sobre ellos; insuflando sobre ellos; insuflando como el Creador cuando dio al barro la vida inteligente, Cristo, el mismo día de la resurrección, insufla su Espíritu nuevo, su resurrección, su pascua, a esto que es la Iglesia6.

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la otra realidad se refiera, que la Iglesia de la pascua tendrá que llevar la gracia de la pascua al mundo. La Iglesia, nacida de la Pascua para llevar las gracias pascuales a los hombres es descrita así en una de las más profundas síntesis del Concilio Vat.,[esta Iglesia debe vivir] y comunicar la gracia pascual que es liberarse del pecado y hacerse participante de la filiación divina que Cristo adquirió con su muerte y resurrección7. 1. CPDMR 1° Carta Pastoral, 26. (Cartas Pastorales y Discursos de Monseñor Óscar A. Romero”, UCA editores. Al referirnos a la Carta pastoral de San Romero seguimos esta publicación) 2. CPDMR 1°CP, 26. 3. CPDMR 1°CP, 26 4. CPDMR 1°CP, 28. 5. 1°CP, 31 6. CHA, Sp, I-II, 15/5/1977, 49. (Colección de homilías del Arzobispado, tomo I-II, homilía del 15 de mayo de 1979, pág.79.) 7. 1°CP, 32.

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TRAS LAS HUELLAS DE MONSEÑOR ROMERO Llevar la gracia pascual al mundo es llevar el mensaje liberador que busca romper con el pecado y comunicar la filiación divina a los hombres, como gracia adquirida de la pascua de Cristo. En esta misión, la Iglesia denuncia el pecado y llama a la conversión, promueve a la persona y busca su liberación. Y aunque muchas veces intenten impedir su avance nadie la puede detener porque lleva la fuerza del Espíritu del Resucitado. En Resumen, Iglesia de la pascua es la que lleva la marca de la pasión de Cristo. Es perseguida y masacrada, pero avanza con el poder del Espíritu Santo que ha recibido del Señor resucitado. Y esta gracia recibida la lleva al mundo como gracia liberadora que engendra la filiación de los hombres con Dios.

PASTORAL DIOCESANA NUEVOS DIÁCONOS A LA IGLESIA Diácono: Claudio Maldonado Nació en Cantón Monteca de Nueva Esparta, La Unión, el 23 de septiembre de 1989. Siendo hijo de Claudio Maldonado Velázquez y Cristina Zavala, último de nueve hermanos. Bautizado un 4 de diciembre de 1989 en el cantón las Marías Nueva Esparta, a los diez años recibió el sacramento de la confirmación y a los once su primera Comunión, formó parte de un grupo de oración, pastoral juvenil, ministerio de oración por los enfermos, y misterio de predicadores de la parroquia. Comienza sus estudios de educación media en 1995, en 2007 inicio el seminario Menor San Miguel Arcángel, siendo Rector Presbítero Isaías Alexander Álvarez, ahora Párroco de la Parroquia de Polorós, cursando bachillerato general en el Instituto Nacional Francisco Gavidia hasta 2008. En el 2009 pasa al seminario introductorio Santiago Apóstol, de Santiago de María y del 2010 al 2011 cursa los dos años de Filosofía en el Seminario Mayor Monseñor Romero, filosofía para después iniciar el 2012 sus estudios de teología en el Seminario Mayor Monseñor Romero finalizando en el año 2018. Y el 16 de febrero de 2019, como fruto de su largo recorrido formativo, por la imposición de manos del Excmo. Mons. Fabio Reynaldo Colindres Abarca, Obispo de la Diócesis de San Miguel, fue ordenado diacono.

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PASTORAL DIOCESANA Diácono: Oscar Orellana

Diácono: Manuel Efraín Cruz Blanco

Nació en 1989, Nahuizalco, Sonsonate, Edad 30 años siendo el ultimo hijo de tres hermanos, Hijo de Alfonso Cruz Aguilar y Rosa Mélida Blanco. Estudió de primero a noveno grado, en el cantón Sabana de San Juan Arriba de los años 1998 al 2006 posteriormente el bachillerato en el Instituto Nacional de Sonzacate en opción contador de 2007 al 2009. Luego al terminar el bachillerato en el año 2009 el año siguiente dedicado a trabajos en la agricultura, y en el año 2011 ingresa al seminario introductorio, Santiago Apóstol, Jucuapa, la filosofía en Santiago de María, la teología en el seminario Mayor Óscar Arnulfo Romero, California, Usulután. En 2016 realizo el año pastoral establecido por el seminario Mayor, en la Parroquia San Miguel Arcángel, Sonzacate. Y desde 2017 al 2018 terminar el tercer y cuarto año de teología, estando en el cuarto año de Teología en el contexto de canonización de Monseñor Romero, el seminario Mayor decide proponer la fecha de ordenación diaconal, a Monseñor Constantino Barrera, quien aceptando se aprueba dicha ordenación el 03 de noviembre de 2018. Actualmente se encuentra realizando el servicio del diaconado en la parroquia Santa Lucia Juayua, diócesis de Sonsonate.

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Nació el 9 de julio de 1990, en el Cantón Carrizal de San Simón, Morazán, sus padres son Manuel de Jesús Orellana y Rosalía Hernández de Orellana, es el mayor de 5 hermanos. Su educación básica la realizó en el Centro Escolar Cantón El Carrizal, San Simón. Su nivel intermedio y primer año de bachillerato en el Instituto Nacional de Ciudad Barrios y finalizó su bachillerato en el Instituto Nacional Francisco Gavídia, San Miguel. El proceso formativo de Óscar empezó en el seminario menor, el 9 de enero del 2009, siendo Rector en ese año el Pbro. Isaías Álvarez, bajo la colaboración también del Pbro. Juan Manuel Girón. En el año 2010 inicia una nueva etapa en su formación entrando en el Seminario introductorio en Jucuapa, que los prepara humana y espiritual para afrontar nuevos desafíos. Entre el 2011 al 2012 inicia la etapa de filosofía en el Seminario Santiago Apóstol, en Santiago de María. Usulután. Entre el 2013 al 2018 continuó y finalizó la etapa de teología en el Seminario Mayor San Óscar Romero, en California, Usulután. Ha realizado su pastoral de fin de semana en diversas parroquias de la diócesis de San Miguel, así como sus respectivas misiones de Semana Santa y fin de año. El 16 de febrero del 2019, por el esfuerzo que tuvo en este largo trayecto de más de 10 años y con el auxilio de Dios, fue ordenado Diácono, por la imposición de manos del Excmo. Mons. Fabio Reynaldo Colindres Abarca, Obispo de la Diócesis de San Miguel.

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PASTORAL DIOCESANA Diácono: Melky Eliezer Rodríguez Avendaño Nació el 8 de septiembre de 1992, en el Cantón Oratorio, del Municipio de Ilobasco, Cabañas. Hijo de; Moisés Arístides Rodríguez López y de Ana Rafaela Avendaño. Siendo el tercero de cinco hijos. Entró al seminario Menor; San Juan Pablo II, de la diócesis de Zacatecoluca en el año 2009, para realizar sus estudios de Educación Media. Entró al seminario Introductorio; Santiago Apóstol, Jucuapa, de la diócesis de Santiago de María el año 2011. Inicio sus estudios de filosofía el año 2012, en el seminario Mayor; Santiago Apóstol, de la diócesis de Santiago de María. En el 2014, inicia sus estudios de teología en el seminario Mayor; San Óscar Arnulfo Romero, en la diócesis de Santiago de María. Egresa del Seminario Mayor San Óscar Arnulfo Romero en el año 2018. Es ordenado diacono el sábado 2 de Marzo del 2019, en la diócesis de Zacatecoluca, por el Obispo: Elías Samuel Bolaños Avelar.

VIDA VOCACIONAL

LA ESPIRITUALIDAD COMO EJE TRANSVERSAL DE LA FORMACIÓN SACERDOTAL

Carlos Neftalí Trinidad Seminarista de 4° Teología ¿Por qué es importante tener y sobre todo vivir una espiritualidad encarnada cómo cristianos? Vemos en la persona de Jesús, el ejemplo de una espiritualidad profunda, una relación íntima con Dios en todo momento. Jesús se apartaba de la muchedumbre para orar, ‘‘Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios’’ (Lc 6,12) Jesús reconocía la importancia de estar cerca de Su Padre, a través de la oración, de esta manera, los cristianos también debemos reconocer la importancia de establecer esa amistad con Dios a través de la oración, con mucha más razón los cristianos comprometidos, en este caso específico, hablando de los jóvenes que sienten el llamado de Dios. El tiempo de oración se vuelve entonces en la vida cristiana un aspecto fundamental y muy importante, ya que es de la oración donde como cristianos tomamos la fuerza para

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emprender nuestro camino; ‘‘por la mañana antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar desierto, allí estuvo orando’’ (Mc 1, 35) al emprender este camino de la formación sacerdotal, es importante ponernos en las manos de Dios como Jesús lo hacía al iniciar su jornada, debemos encarnarnos y empaparnos de esa espiritualidad que nos dará la fuerza suficiente que nos ayudara a responder de manera positiva al Señor ‘‘Señor aquí estoy, envíame a mí’’ (Isaías 6,8) Es por ello que dentro del itinerario del seminario, se le da mucha importancia a esta área, una de las cuatro a las que hay que responder con sinceridad y con caridad, como formandos, nos preparamos para una misión específica, ya lo menciona el itinerario: ‘‘una misión sacerdotal que implica las tres funciones: función cultual sacrificial, profética y real’’ ser ministros de educación en la fe, ¿Cómo lo lograríamos sin una espiritualidad firme en Cristo? Ciertamente no sería posible, no podríamos educar en la fe si nosotros mismos no la vivimos, es por ello que se vuelve en nuestra formación un eje transversal, lo cual nos permitirá impulsarnos para ser verdaderos hombres de la palabra, ya que esto es lo propio del sacerdote, y como tal, ser los primeros en asumirla para poder transmitirla a los demás. Como casa de formación, tenemos un modelo a seguir, San Oscar Arnulfo Romero, quien siguió fielmente a Cristo, hasta tal punto como Cristo de dar la vida por su pueblo, San Romero, un hombre que supo vivir su vida en amistad con Dios encarnada en el evangelio, siendo como Cristo un buen pastor, como parte de esta casa de formación estamos llamados a esto; responder con caridad, y con sinceridad al llamado que Dios nos hace, siguiendo fielmente a Cristo, para servir a su pueblo, que espera sacerdotes santos, como nos recuerda el papa Francisco: ‘‘un pueblo que exige la santidad de sus sacerdotes’’ que sea Dios pues quien nos impulse para seguirnos formando según su corazón para servir a su pueblo.

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TESTIMONIOS VOCACIONALES

Héctor David Zelaya Cuarto Año De Teología La vocación es un llamado que Dios hace al hombre y este responde con absoluta libertad, «dejándose sorprender por semejante llamada, acoge su Palabra, y encauza los pasos de vida tras las huellas de Jesús, en la adoración al misterio divino y en la entrega generosa a los otros. Su vida será más rica y más alegre cada día»1. Partiendo de estas palabras sobre la vocación, quisiera compartir un poco sobre mi llamado vocacional. Me llamo Héctor David Zelaya Romero, estudiante del cuarto año teología, cuento con 29 años de edad. Provengo de una familia, sencilla y sobre todo impregnada de la fe católica, soy el segundo de cinco hermanos; mis padres son: Ana Arely Romero y Manuel Antonio Guerrero Zelaya, y somos originarios del Cantón San francisco, Municipio de Santa María, Usulután. Con referencia a mi encuentro y discipulado con Dios, ha sido marcado desde mi niñez en la escucha de la Eucaristía por la radio y la televisión —en algunos casos—, el rezo del santo rosario, esto fue motivando cada vez más ese deseo de querer servirle al Señor de una forma más comprometida. Al término de la educación básica, surgió un dialogo entre compañeros en aras de lo que a futuro desearíamos estudiar. Muchos expresaban las diferentes profesiones que estudiarían, en cuanto a mí, de manera espontánea respondí: yo quería ser Sacerdote, recuerdo (que) la reacción fue realmente de asombro y negativa de parte de uno de ellos; transcurrido el tiempo, y después de dos años de haber culminado el Bachillerato y, siendo miembro del grupo de jóvenes, realicé mi primer retiro espiritual, —gracias a la invitación del delegado de la Palabra de la comunidad, invitación que fue acogida también por cinco jóvenes más—, después de esto, invitados por este mismo hermano participamos de las convivencias vocacionales en el Seminario Introductorio de la ciudad de Jucuapa; finalizando las convivencias se nos informó que podemos ingresar al Seminario el año siguiente, —de los cinco jóvenes que participábamos de la Parroquia solamente ingresamos dos—, emprendiendo un camino de discernimiento y respuesta a la 1 Mensaje del papa Francisco, para la 52° Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. 11-04-2018.

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VIDA VOCACIONAL llamada de servicio que el Señor nos hace. Una vez culminada la etapa del introductorio, inicié la etapa de la filosofía en la cuidad de Santiago de María, donde permanecí dos bendecidos y hermosos años. Luego, ingresé a la mayor experiencia y más grande aventura de la etapa del Teologado, es decir, al conocimiento y estudio más profundo sobre el obrar de Dios en la historia humana. En fin, ante todo el proceso formativo solo puedo exclamar la inmensa gratitud a Dios por permitirme estar culminando esta etapa de configuración con Cristo y, al mismo tiempo me pongo en la disposición según su misericordia a servirle con la gracia que Él desee concederme. Así mismo, ratificó la enorme labor del hermoso pueblo fiel que con sus oraciones y caridad sigue forjando mi respuesta generosa a Dios. Que María Madre de Dios me siga acompañando en lo que resta de esta primera etapa de formación.

William Alexander Quijada Primer Año De Teología Mi nombre es: William Alexander Torres, nací un día 08 de septiembre en el Caserío Las Cañas de Apopa, San Salvador, estuve bajo el cuidado de mis padres progenitores, hasta los 8 meses de edad, luego crecí con mi padrastro, el cual tenía un hijo con el que crecimos juntos, desde la infancia hasta la adolescencia, durante este desamparo, fui instruido por parte de un hermano de la familia de mi padrastro, desde la edad de tres años y medio, que residen en Conchagua, La Unión. En esta familia me brindaron lo necesario para mi desarrollo infantil. Desde muy pequeño, mi “tío Rogelio Hernández (hermano de mi padrastro) y su esposa Lorena Aguilar”, me acostumbró a los trabajos agrícolas, traer leña, halar agua, hacer pequeños trabajos dentro de la casa y todo lo referente a la vida campesina, entre otros parecidos. También inculcaron en mí la fe católica y, esto lo agradezco de gran manera. Estudié el 1º grado en el centro escolar del pueblo de Conchagua, luego estudié desde 2º grado hasta 9º grado en la escuela “5 de noviembre” en el Barrio Lourdes de San Salvador, durante ese tiempo siempre destaqué como un alumno integro y animoso, cosa que quiero seguir cultivando en mí, de lo cual en ese trayecto de estudio tuve varios reconocimientos gracias al apoyo de unas personas altruistas.

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VIDA VOCACIONAL Mi padrastro, profesaba una fe protestante, pues me llevaba a las celebraciones de cultos y era insistente en que nunca debía de faltar; por obediencia lo hacía. Por otra parte, se me inculcaba a tener un poco de distancia con personas que tuvieran una índole católica, y cosa que no cumplía, pues dentro de mí estaba que un día saldría de eso y estaría junto con mis hermanos en la fe. Después tuvimos que migrar hacia otro lugar, y mis estudios se vieron casi interrumpidos, pero luego pude ingresar a un Complejo educativo católico en el cual realicé los dos primeros años de estudio de bachillerato en contaduría, fue ahí donde realice el sacramento de la Eucaristía, un día 7 de noviembre del año 2013 que recibí por primera vez el cuerpo de Cristo, algo que estaba anhelando desde mucho más antes, ya que no se era permitido realizarlo, esa día fue uno de los grandes momentos más felices de mi vida, quiero mencionar que ese mismo día en la noche, fui castigado por haber hecho mi primera comunión Al cabo de un tiempo me sentí impulsado por querer servir a Dios dentro de la Iglesia, y lo logré a pesar de todo lo que pasará, pues opté por servir a Dios siendo monaguillo, proclamando la Palabra de Dios y participando en un coro de adolescentes en la Parroquia San Antonio de Soyapango, y fue ahí donde me nació la inquietud de cómo se podía hacer para ser sacerdote. Recuerdo muy bien que un domingo después de misa pedí al párroco de dicha parroquia Pbro. Estefan Turcios, quien me motivó a mantener la convicción, y es por eso que ese año decidí participar en una novena de misas dedicada a la Virgen del Rosario, pues se celebraba en ese entonces en dicho lugar. A pesar de todo, desde muy pequeño tengo un gran amor y respeto a la Virgen María, a la cual le confío siempre mi vida, tanto su amor maternal y pedir al Señor que me ayudará a seguir un camino de servicio.

ROSARIO

Introducción al santo rosario El rezo del Santo Rosario, con la consideración de los misterios, la repetición del Padrenuestro y del Avemaría, las alabanzas a la Beatísima Trinidad y la constante invocación a la Madre de Dios, es un continuo acto de fe, de esperanza y amor, de adoración y reparación. (Josemaría Escrivá de Balaguer Roma, 9 enero de 1973) † Señal de la cruz - Acto de contrición Gloria, Padre Nuestro y 10 Ave Marías. (en cada misterio)

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Al final del año 2014 abandoné la casa de mi padrastro. El 2015 la inquietud por la vocación sacerdotal fue mucha más grande y consulté al párroco del lugar donde migré, que como podía ingresar a un seminario; fui motivado a participar de las convivencias vocacionales que se hacen año con año en el Seminario Menor San Miguel Arcángel, asistí a todas las convivencias. En el año 2016 ingresé al Seminario Santiago Apóstol de Jucuapa, fue aquí donde inicié la formación. De 2017 hasta la fecha realizo mis estudios en el Seminario “San Óscar Arnulfo Romero” y a lo largo de estos años que han pasado tengo la plena convicción que ese llamado tan fuerte sigue siendo tan actual dentro de mí. Dios llama a quien quiere y como quiere, y con Él no se pierde nada, se gana mucho, por eso quiero servir con amor, dejándome formar por Él y los encargados de la formación sacerdotal. Recuerdo las palabras de un anciano “vos tenés que aprender que las situaciones que hay que pasar en la vida, ayudan a tener coraje y valor, no todos tenemos historias bonitas, cada historia es un misterio y un llamado a la felicidad, vos tenés que ser feliz porque Dios te ama y eso nadie puede quitarlo” Al final el llamado de Dios es tan profundo y lleno de misericordia, solo basta hacer su voluntad; no me arrepiento de mi pasado, eso me ha ayudado a tener un buen carácter y a ir madurando mi personalidad, he encontrado una gran familia, es la familia en la fe y es por eso que cada vez que visito una comunidad me quedo sorprendido por el amor y reverencia que se le tiene a Dios, cuando se tiene humildad la cosecha es mucho más abundante, el pueblo de Dios demuestra que Dios es tan cercano, cuando aprendes a estar con ellos.

VIDA Y RELIGIÓN MISTERIOS GOZOSOS

(Reflexiones a la luz del Papa Francisco)

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VIDA Y RELIGIÓN 1. La Anunciación La encarnación del Verbo en una familia humana, en Nazaret, conmueve con su novedad la historia del mundo. Necesitamos sumergirnos en el misterio del nacimiento de Jesús, en el sí de María al anuncio del ángel, cuando germinó la Palabra en su seno. 2. La Visitación «La alianza de amor y fidelidad, de la cual vive la Sagrada Familia de Nazaret, ilumina el principio que da forma a cada familia, y la hace capaz de afrontar mejor las vicisitudes de la vida de la historia». 3. El nacimiento de Jesús El niño que llega «no viene de fuera a añadirse al amor mutuo de los esposos; brota del corazón mismo de ese don recíproco, del que es fruto y cumplimiento». 4. La Presentación De Cristo, mediante la Iglesia, el matrimonio y la familia reciben la gracia necesaria para testimoniar el Evangelio del amor de Dios».

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5. Jesús encontrado en el Templo “El amor conyugal exige a los esposos una conciencia de su (…) El ejercicio responsable de la paternidad exige,por tanto, que los cónyuges reconozcan plenamente sus propios deberes para con Dios, para consigo mismos, para con la familia y la sociedad,en una justa jerarquía de valores”.

MISTERIOS DOLOROSOS

(Reflexiones a la luz del San Oscar Romero)

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1º. Jesus ora en el huerto También El sintió la angustia, el misterio del abandono hasta de Dios, se sintió casi sin el amor del Padre, sin esperanza su vida. En las horas de angustias, de torturas, de prisiones injustas, de situaciones que no tienen explicación, nos volvamos al Padre con la confianza de un hijo…de que Dios solamente está sometiendo a prueba la voluntad en la obediencia y en el amor para sacar a flote esa angustia del hombre. (Mons. Romero, de la homilía, 24 de marzo de 1978). 2º. Jesus es flagelado El siervo de Dios, como un cordero llevado al matadero, ¡cargó sobre sus espaldas las iniquidades de todos los hombres! ¡Y lo vimos y no parecía cara de hombre, era horroroso, se volvía el rostro al mirarlo, daba asco, daba miedo, un matado como no ha habido otro matado, un torturado que ha superado todas las torturas, una humillación hasta el abismo! (Mons. Romero, de la homilía, 24 de marzo de 1978). 3º. Jesús coronado de espinas El que quiera medir la gravedad de sus pecados, mire a Cristo crucificado y diga con lógica: ¡así lo he dejado yo! yo lo he matado por limpiarme de mis suciedades, Él se hizo sucio por limpiarme de mis abominaciones, Él se ha hecho abominable hasta la palabra que parece una blasfemia, pero lo dice la Sagrada Escritura: “El que no tenía pecado, por nosotros se hizo pecado, maldición, castigo de Dios”. (Mons. Romero, de la homilía, 24 de marzo de 1978).

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VIDA Y RELIGIÓN 4º. Jesús con la cruz cuestas No es extraño, hermanos, que, al sentirse así el pueblo humillado como Cristo, quiera sacudir sus cruces, quieran botar los clavos, los azotes; quiera liberarse. Y surgen los liberadores del pueblo, pero muchos en un sentido falso. Yo quisiera, hermanos, que… al mirar en sus miembros también a nuestro pueblo sacrificado, tratáramos de ver en qué consiste la redención que Cristo nos está ofreciendo en sus carnes benditas para nuestro pueblo.(Mons. Romero, de la homilía, 24 de marzo de 1978). 5º. Jesús muere en la cruz La Cruz significa la humillación de Cristo pero también significa la exaltación del Hijo de Dios redentor de los hombres. El cordero silencioso que se humilla es el Hijo de Dios que será, y ya está desde esa misma tarde, exaltado. (Mons. Romero, de la homilía, 24 de marzo de 1978).

MISTERIOS GLORIOSOS

(Reflexiones a la luz San Juan Pablo II

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I. La resurrección del Señor «La contemplación del rostro de Cristo no puede reducirse a su imagen de crucificado. ¡Él es el Resucitado!» El Rosario ha expresado siempre esta convicción de fe, invitando al creyente a superar la oscuridad de la Pasión para fijarse en la gloria de Cristo en su Resurrección… Contemplando al Resucitado, el cristiano descubre de nuevo las razones de la propia fe (cf. 1 Co 15, 14), y revive la alegría no solamente de aquellos a los que Cristo se manifestó –los Apóstoles, la Magdalena, los discípulos de Emaús–, sino también el gozo de María, que experimentó de modo intenso la nueva vida del Hijo glorificado. (Juan Pablo II, Rosarium Virginis Maria)

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II. La ascensión del Señor

En Cristo, Dios ha asumido verdaderamente un «corazón de carne». Cristo no solamente tiene un corazón divino, rico en misericordia y perdón, sino también un corazón humano, capaz de todas las expresiones de afecto. A este respecto, si necesitáramos un testimonio evangélico, no sería difícil encontrarlo en el conmovedor diálogo de Cristo con Pedro después de la Resurrección. «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Tres veces se le hace la pregunta, tres veces Pedro responde: «Señor, tú lo sabes que te quiero» (cf.Jn21, 15-17). Más allá del sentido específico del pasaje, tan importante para la misión de Pedro, a nadie se le escapa la belleza de esta triple repetición, en la cual la reiterada pregunta y la respuesta se expresan en términos bien conocidos por la experiencia universal del amor humano. (Juan Pablo II, Rosarium Virginis Maria)

III. La venida del Espiritu Santo sobre los Apóstoles y la virgen María Pentecostés, que muestra el rostro de la Iglesia como una familia reunida con María, avivada por la efusión impetuosa del Espíritu y dispuesta para la misión evangelizadora. La contemplación de éste, como de los otros misterios gloriosos, ha de llevar a los creyentes a tomar conciencia cada vez más viva de su nueva vida en Cristo, en el seno de la Iglesia; una vida cuyo gran ‘icono’ es la escena de Pentecostés. (Juan

Pablo II, Rosarium Virginis Maria)

IV. La asunción de la virgen María Si la repetición del Ave Maria se dirige directamente a María, el acto de amor, con Ella y por Ella, se dirige a Jesús. La repetición favorece el deseo de una configuración cada vez más plena con Cristo, verdadero ‘programa’ de la vida cristiana. San Pablo lo ha enunciado con palabras ardientes: «Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia» (Flp 1, 21). Y también: «No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Ga 2, 20). El Rosario nos ayuda a crecer en esta configuración hasta la meta de la santidad. (Juan Pablo II, Rosarium Virginis Maria)

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VIDA Y RELIGIÓN V. La coronación de la virgen María

Los misterios gloriosos alimentan en los creyentes la esperanza en la meta escatológica, hacia la cual se encaminan como miembros del Pueblo de Dios peregrino en la historia. Esto les impulsará necesariamente a dar un testimonio valiente de aquel «gozoso anuncio» que da sentido a toda su vida. (Juan Pablo II, Rosarium Virginis Maria)

MISTERIOS LUMINOSOS

(Reflexiones a la luz del Papa Benedicto XVI)

s Primer misterio: El Bautismo del Señor en el Jordán. La historia de las tentaciones viene después del relato del bautismo de Jesús, en el que se halla prefigurado el misterio de la muerte y de la resurrección, del pecado y de la redención, del pecado y del perdón: Jesús se sumerge en la profundidad del Jordán. Ser sumergidos en el río es un proceso que representaba simbólicamente la muerte: se sepulta una vida antigua para que la nueva pueda resucitar. Dado que Jesús mismo no tiene pecado, no tiene que sepultar ninguna vida vieja, por eso su aceptación del bautismo es una anticipación de la cruz, por cuanto es el ingreso en nuestro destino, ya que asume nuestros pecados y nuestra muerte. (Benedicto XVI). Segundo misterio: La manifestación del Señor en las bodas de Caná. El Señor anticipa ya en su liturgia el retorno prometido: la liturgia es una parusía anticipada, la irrupción del «ya» en el «todavía no», como expuso Juan en el relato de las bodas de Canaán: la hora del Señor no ha llegado aún; no está cumplido todo lo que ha de suceder; pero ante el ruego de María, de la Iglesia, brinda ya el nuevo vino, ofrece por anticipado el don de su hora. (Benedicto XVI).

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Tercer misterio: El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. Jesús instituye el primado de Dios y define al mundo como su reino, como Reino de Dios. Y sólo donde Dios reina, sólo donde Dios es reconocido en el mundo, allí también es honrado el hombre, allí también el mundo puede llegar a ser justo. El primado de la adoración es el supuesto fundamental para la redención del hombre. (Benedicto XVI). Cuarto misterio:La Transfiguración del Señor. El misterio de la Transfiguración |no se debe separar del contexto del camino que Jesús está recorriendo. Ya se ha dirigido decididamente hacia el cumplimiento de su misión, a sabiendas de que, para llegar a la resurrección, tendrá que pasar por la pasión y la muerte de cruz. De esto les ha hablado abiertamente a sus discípulos, los cuales sin embargo no han entendido; más aún, han rechazado esta perspectiva porque no piensan como Dios, sino como los hombres (cf. Mt 16, 23).(Domingo 4 de marzo de 2012, Benedicto XVI). Quinto misterio: La institución de la Eucaristía.

La fuerza del sacramento de la Eucaristía va más allá de las paredes de nuestras iglesias. En este sacramento el Señor está siempre en camino hacia el mundo. Este aspecto universal de la presencia eucarística se aprecia en la procesión de nuestra fiesta. Llevamos a Cristo, presente en la figura del pan, por las calles de nuestra ciudad. Encomendamos estas calles, estas casas, nuestra vida diaria, a su bondad.En la Eucaristía la adoración debe llegar a ser unión. (Benedicto XVI).

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VIDA Y RELIGIÓN Ofrecimiento

Un Padre Nuestro y tres Ave María, por el Papa y las vocaciones, sacerdotales, religiosas, misioneras, matrimoniales y a la soltería. Ofrecimiento de una Salve por los difuntos Dios te salve reina y madre…

Oración final

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. El Señor Todopoderoso nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

Oración por las vocaciones

Oh Jesús, pastor eterno de las almas, dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada, Señor gemimos en la orfandad danos vocaciones, danos sacerdotes santos, te lo pedimos por la inmaculada siempre Virgen María, tu dulce y santa Madre, oh Jesús danos sacerdotes según tu corazón, amén.

Cierre del santo rosario

Ave María Purísima, sin pecado concebida. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. MARÍA, SIGNO DE LA PRESENCIA DE JESÚS (Homilia de Mons Romero, 1 de enero de 1978) Así como cuando fulgura la aurora es señal de que ya va a parecer el sol, cuando se siente a María es señal de que Cristo está cerca. María conduce a Cristo. Es su razón de ser. Como en nuestras noches de luna, sobre todo hoy que ya la descubrieron, la luna no es más que un inmenso cascajo de piedra, piedra muerta, pero cuando el sol la ilumina y esa piedra inmensa refleja sobre la tierra, ¡qué bella aparece la luz, la luna! Esa es María, por naturaleza una mujer de nuestra raza, pero cuando la ha invadido la belleza de lo divino, María es la luna preciosa que lanza su serena luz de ternura, de madre, sobre nuestras noches y nuestros días. En María, siempre nos referimos a Cristo. María es el signo de la presencia de Cristo. Por eso, hermanos, cuando decimos que María es la Madre de la Iglesia, estamos diciendo también esto: la Iglesia y María son la presencia de Cristo. Si la Iglesia salva, es porque prolonga la misión salvadora de Cristo. Si María es fuente de inspiración y de amor en nuestra plegaria, es porque trasluce el poder, la ternura, la redención de Nuestro Señor Jesucristo. María signo de la presencia de Cristo. No lo olvidemos. Cuando se va apagando la devoción a la Virgen en un corazón tengamos miedo. Es como que se va escondiendo la estrella que conduce a los magos hasta Cristo, nos perdemos. Cuando la devoción a la Virgen va sufriendo eclipse, se está eclipsando también la luz del sol divino: Cristo Nuestro Señor. Pero cuando

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en el corazón del pueblo, de la familia de cada cristiano hay ternura, hay confianza, hay amor que reza a María, Cristo está cerca, esa alma no está perdida. Yo les inculco, hermanos, en esta mañana del día de la Virgen, Madre de Dios, Madre de Cristo, que si acaso cediendo a corrientes de moda se nos ha perdido un poco la ternura que aprendimos de nuestras madres para rezar a la Virgen Madre, hoy aprovechemos para recuperar, refrescar el corazón, que el hombre, por mas grande que llegue a ser en la historia, siempre es un corazón de hijo; y ante la Madre, todo hombre por más grande que sea se siente niño y no se avergüenza de las cosas de niño ante su mamá. También con María que es madre, la sencillez de nuestro rosario, la sencillez de nuestras peregrinaciones a los santuarios de María, la visita a las imágenes de María. Arrodillarnos ¿por qué no? Si no lo hacemos con sentido de idolatría sino con la ternura con que muchas veces nos arrodillamos ante nuestra madre que está sentada para platicarle con más cariño. Todas esas cositas; cositas digo, porque así las llama la mamá “cositas”: el caramelo que la mamá da o que el niño le trae de la fiesta. Cositas insignificantes pero que llevan toda la ternura del amor de los hijos. Yo quisiera, hermanos, que en nuestra Arquidiócesis reverdeciera toda esa devoción que es tan proverbial, tan tradicional, entre nuestras familias. Ya en muchos hogares se ha dejado de rezar el rosario, ya en muchas familias no se invoca a María y, perdonen queridas comunidades cristianas, hasta en comunidades cristianas he sentido con tristeza, muchas veces, que se saben rezar bonitas oraciones espontáneas a Dios, a Cristo, pero no se hace mención de María. Volvamos a sentirla presente, porque su presencia es señal de que Cristo está con nosotros, está cerca.

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VIDA Y RELIGIÓN

PAPA FRANCISCO Y LOS JÓVENES EN LA JMJ PANAMÁ 2019: FRASES MAS RELEVANTES Sobre la unidad - Encontrarse no significa mimetizarse, ni pensar todos lo mismo. La cultura del encuentro es un llamado e invitación a atreverse a mantener vivo un sueño en común. Un sueño grande y capaz de cobijar a todos. Sobre la Virgen María - La Virgen María no salía en las “redes sociales” de la época, no era una “influencer”, pero sin quererlo ni buscarlo, se volvió la mujer que más ha influido en la historia. - Con su “sí”, María es la mujer que más ha influido en la historia. Aun sin redes sociales fue la primera “influencer”, la “influencer” de Dios Sobre la juventud - No se olviden que no son el mañana, no son el “mientras tanto”, sino el ahora de Dios. - No tengan miedo, vayan adelante con esa energía renovadora y esa inquietud constante que nos ayuda y moviliza a ser más alegres y disponibles, más ‘testigos del Evangelio’. - Los jóvenes nos invitan a involucrarnos en su construcción para que los sueños no queden en algo efímero o etéreo, para que impulsen un pacto social en el que todos puedan tener la oportunidad de soñar un mañana: el derecho al futuro es también un derecho humano. - La grandeza no es solamente llegar a poseer el último auto, a adquirir la última técnica del mercado. Ustedes fueron creados para algo más. María lo comprendió y dijo: ¡Hágase! - Ustedes jóvenes deben pelear por su espacio hoy, porque la vida es hoy. Nadie te puede prometer un

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día del mañana. Tu vida hoy, es hoy. Tu jugarte es hoy. Tu espacio es hoy. - “Queridos jóvenes, la vida que Jesús nos regala es una historia de amor, una historia de vida que quiere mezclarse con la nuestra y echar raíces en la tierra de cada uno”. - El mundo será mejor cuando sean más las personas que estén dispuestos y se animen a gestar el mañana y creer en la fuerza transformadora del amor de Dios. No tengan miedo de decirle a Jesús que ustedes también quieren tomar parte en su historia de amor en el mundo, ¡que están para más! Sobre el amor - ¿Qué nos mueve a encontrarnos en esta JMJ? La seguridad de saber que hemos sido amados con un amor profundo que no queremos y no podemos callar, y que nos desafía a responder de la misma manera: con amor. Es el amor de Cristo el que nos mueve. - Podremos tener todo, pero si falta la pasión del amor, faltará todo. ¡Dejemos que el Señor nos enamore! - ¿Acaso alguien por ser discapacitado o frágil no es digno de amor?, ¿alguien por ser extranjero, por haberse equivocado, por estar enfermo o en una prisión no es digno de amor? - Sólo lo que se ama puede ser salvado. Sólo lo que se abraza puede ser transformado. - Solo el amor nos vuelve más humanos, más plenos. El resto son placebos vacíos. - No se vayan hoy sin dejar que Jesús cambie algo en ustedes. Confíen en Él y déjenlo entrar, no se decepcionarán. - Amigos, Jesús nos enseña a creer. Busquen y escuchen las voces que impulsan a mirar hacia delante y no las que los tiran abajo.

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El Apóstol Envíanos tus sugerencias y artículos a nuestro correo rdelapostol@gmail.com El Apóstol, Edición. 5, Marzo, 2019 Diócesis de Santiago de María Seminario Mayor “Mons. Oscar Arnulfo Romero”, California Usulután, El Salvador.


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