28 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020 Ejemplar N° 307 Año 6 Distribución Gratuita GBA, Zona Sur
CONURBANO
LOCAL
Un espacio que no es Varela contará con cinco sedes para chicas y chicos, sino que brinden el servicio de telemedicina de las chicas y chicos
CENTRAL
El déficit habitacional de siempre
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020
INTERNACIONAL
Neonazis torturaron a joven bisexual en Santiago y lo transmitieron en redes sociales Un joven bisexual de 29 años fue golpeado y torturado por un grupo de neonazis que vivían como okupas en una casa ubicada en la comuna de Estación Central, en el sector surponiente de Santiago. El ataque se perpetró el 5 de junio y la víctima terminó con fractura de mandíbula y hematomas. Según la versión que maneja la policía, la víctima compartía casa con quienes se convirtieron en sus agresores tras enterarse de su orientación sexual. La golpiza además fue transmitida en vivo por Facebook. Desde el 18 de agosto hay cuatro detenidos por los hechos El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) conversó con la víctima, Francisco Aranda. Él autorizó hacer público su testimonio. Aranda, que es tatuador, aclaró que no tiene ninguna relación con la ideología neonazi y dijo que conoció a los agresores hace varios años. Llegó a la casa okupa en febrero de este año, por una situación económica puntual. Dijo que durante los últimos meses tuvo problemas de convivencia con el resto del grupo y cuando decidió irse a otro lugar, lo atacaron. “Me trataban de ‘weco y maricón’ (…) Me grabaron, me sacaron fotos, se dieron el tiempo de sacarse selfies conmigo desnudo y amarrado, ensangrentado y semi inconsciente (…) Quedé con fractura maxilofacial y fractura en la costilla. Llegué con hipotermia ya que estuve seis horas amarrado, me tiraban agua helada constantemente y nunca pararon de golpearme. Quedé inconsciente y llegó un momento
en que asumí realmente que me iban a matar. Ya no di más y sólo me entregue a lo que venía”, dijo Aranda al Movilh. “No necesito contarle mi orientación sexual bisexual a todo el mundo, ya que es algo personal y me basta con que mi familia lo sepa”, dijo. Y añadió que decidió compartir su testimonio “para que se haga público y tengan cuidado con estos sujetos, porque lamentablemente esto seguirá pasando si no cambiamos como sociedad”. Quiénes son los agresores Este martes 18 de agosto, y tras una investigación de casi dos meses, la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) de la Policía de Investigaciones (PDI), detuvo a Rodrigo González, Angelo Sánchez, Betsabet Soto y a su hijo, una persona menor de 16 años. Les imputaron los delitos de secuestro y agresión con lesiones graves gravísimas. El 6° Juzgado de Garantía decretó la prisión preventiva para tres de ellos. El menor de edad recibió una medida cautelar de arresto domiciliario total. El comisario Juan Pardo, jefe subrogante de BIPE Metropolitana, confirmó que los agresores atacaron al joven por su orientacion sexual. “En virtud a su tendencia sexual (sic) estos sujetos de tendencia neonazi proceden a mantener retenida a la víctima por alrededor de cinco horas, causándole lesiones con elementos contundentes, además de provocarle golpes de corriente en su cuerpo”, dijo a la prensa. Pardo detalló que los agresores pertenecen a una célula llamada La Rapada. Dos de ellos están vinculados a la Legión 38, una agrupación de neonazis que en 2014 asesinó a puñaladas a Isaac Araya, un joven punk de la comuna de Maipú. Desde junio
de 2019, Christopher “El Bestia” Hidalgo cumple 10 años de condena por este crimen. Ley Zamudio y el pedido del activismo La fiscal de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, Pamela Contreras, relató a la prensa que el joven fue golpeado, desnudado y amarrado a un palo en el patio de la casa. También dijo que durante el ataque lo amenazaron con violarlo. La golpiza le dejó la mandíbula fracturada y hematomas en todo el cuerpo. Contreras dijo que por este caso los imputados enfrentan una pena mínima de diez años y un día. Sumado a lo que implique la aplicación de la agravante de la Ley Zamudio, aprobada en 2012 e inspirada en el crimen de odio de Daniel Zamudio, un joven gay que fue asesinado por una banda de neonazis, en circunstancias parecidas a las de este caso. El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) está evaluando la presenta-
ción de una querella. Ya solicitó formalmente al Ministerio del Interior que intervenga: “Hemos puesto a disposición del Ministerio del Interior todos los antecedentes del caso, de manera que el gobierno se haga parte presentando una querella, y también brindando a la víctima toda la asesoría legal y psicológica que necesite”, dijo Oscar Rementería, vocero de la organización. Y añadió: “Es un hecho deleznable, sobrecogedor y merecedor del repudio de toda la sociedad”. De acuerdo a un estudio del Movilh, en base a cifras del Poder Judicial, entre el año 2012 y el 31 de mayo del 2020 se presentaron un total de 465 demandas por Ley Zamudio en todo el país. Sólo en el 23,7% de los casos se dictó sentencia, la mayoría desfavorables para las víctimas. :::Airam Fernández, desde Santiago para Agencia Presentes:::
28 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
NACIONAL
Puedo ver cómo el fuego se acerca a mi casa Los incendios en Córdoba siguen fuera de control y arrasan con todo en las sierras: vegetación, animales y viviendas. Consuelo Cabral cuenta cómo es vivir frente a la amenaza latente de las llamas. El humo hace arder los ojos y la nariz. Desde mi casa se ve una nube marrón que parece tierra pero no lo es. El fuego está escondido detrás de una loma. Si trepo hasta la punta más alta de nuestro terreno, se lo ve: una lengua naranja serpenteando las sierras. Hace cuatro años, cuando empezamos a construir nuestra casa, un octógono de dos pisos con techo de paja y postes de madera, teníamos miedo del fuego, pero nunca imaginamos un incendio como el que está ocurriendo. Estoy en Villa Allende, llegando a Mendiolaza, en Sierras Chicas. A unas cuadras de mi casa está el camino al Pan de Azúcar, una de las zonas más críticas de los incendios en Córdoba. El fuego ya quemó unas 40 mil hectáreas. Después de su paso, el Pan de azúcar quedó como un esqueleto. Parece el cuerpo de un gigante carbonizado. El miedo es mucho, la angustia también. Las llamas que cubren la zona del norte del Valle de Punilla desde Capilla del Monte para el lado de Cruz del Eje son la continuación de los incendios que empezaron hace diez días en el departamento Ischillín, y que por el viento llegaron a la zona. El domingo, mientras me mudaba, se vivió el día más terrible cuando se quemaron al menos siete viviendas. Los especialistas aseguran que llevará mucho tiempo recuperar la flora y la fauna afectada. El otro foco, el que baja del cerro Pan de Azúcar hacia La Calera, San Fernando y el paraje Casa-
bamba, habría sido intencional y fueron detenidas cuatro personas: dos menores de edad, una mujer de 59 años y un hombre de 34, “quienes quedaron a disposición de la Fiscalía de Instrucción de Cosquín, a cargo de Paula Klem”, según dijeron fuentes judiciales a Télam. No puedo imaginar que sean personas que vivan acá y hayan puesto en riesgo sus propias viviendas. La idea de irme de Córdoba capital empezó hace nueve años, cuando recorrí Latinoamérica y conocí la bioconstrucción, una forma de hacer tu casa con materiales naturales, menos invasivos para el entorno como maderas, barro y quincha. El sábado con mi compañero y nuestro bebé, por fin nos mudamos. Pero el lunes a la noche, a dos días de llegar, era tanto el humo
que ante el miedo, empezamos a barajar la idea de dejar la casa. Cenamos en silencio, preparamos lo más urgente y lo dejamos al lado de la puerta por si ocurría lo peor: un bolso con las compus, la cámara, la escritura, los documentos y las cosas del bebé.
bosque, las luchas ambientales, carecen de argumento.
Casi no dormimos. De a ratos subíamos a la montañita para ver dónde estaba el fuego, cuánto se acercaba el peligro.
El Gobierno provincial puso una Base de Operaciones de atención de la contingencia (en Colonia IOSE Cosquín), donde se reunieron los ministros de Desarrollo Social, Juan Carlos Massei, y de Seguridad, Alfonso Mosquera, junto al subsecretario de Gestión de Riesgo y Protección Civil de la Nación, Gabriel Gasparutti.
Acá en la zona hay muchos desarrollistas que quieren armar barrios cerrados, countries y emprendimientos inmobiliarios. Todavía no se conoce el origen de este fuego, pero más allá de las sequías, muchos de los incendios son intencionales. Se quema el bosque nativo para sembrar soja, para construir. Sin
“En función del análisis que hagamos aquí con la gente del Comité de Emergencia evaluaremos la posibilidad de conseguir otros recursos más que puedan estar disponibles”, dijo Gasparutti en conferencia. Se incorporaron al operativo cuatro aviones hidrantes y un helicóptero de la Policía Federal. Y ayer el presi-
dente Alberto Fernández se comunicó con el gobernador Juan Schiaretti para poner los recursos de la Nación a disposición. Pero parece limitado lo que se puede hacer en este momento, después de haber dejado llegar al fuego y sus causas a semejante magnitud. Ahora solo puede aliviar una ayuda de la naturaleza. Hoy amanecimos casi sin viento, pero sabemos que puede cambiar la dirección y descontrolarse. La computadora donde trabajo está frente a un ventanal. Mientras escribo veo el humo y me arden los ojos. El fuego no se ve, pero todavía sigue ahí. :::Consuelo Cabral para Cosecha Roja /// Fotos: MinSeg Nación y Protección Civil de Córdoba:::
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020
BUENOS AIRES
La CPM presentó un habeas corpus por las amenazas y hostigamiento policial al ex cuñado de Facundo Castro La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), querellante institucional en la causa que investiga la presunta desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro, presentó ante el juzgado federal N 2 de Bahía Blanca un habeas corpus preventivo a favor de Marcelo González, ex cuñado de Facundo y testigo de la causa. La jueza Marrón aceptó tratar el recurso y dispuso una custodia permanente de la Prefectura; sin embargo, por temor ante los reiterados hechos de amedrentamiento y hostigamiento por parte de la Policía de Buenos Aires, la familia de Marcelo decidió dejar su casa en Mayor Buratovich. Hace dos meses, ya había sido sometido a un interrogatorio ilegal, oportunidad en donde lo amenazaron con inculparlo. Por ese hecho, incluso, se inició una causa penal por apremios ilegales. Desde que tomó estado público la desaparición de Facundo Astudillo Castro, la familia de su ex novia viene sufriendo diferentes episodios de hostigamiento y amenazas por parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Recientemente, el ex cuñado de Facundo, Marcelo González denunció públicamente que patrulleros oficiales con las luces apagadas lo seguían durante su rutina diaria, que merodean su vivienda y que, en algunas opor-
tunidades, se estacionaron frente a su casa sin ningún motivo. Frente a estos nuevos actos de amedrentamiento, que generan un profundo temor en Marcelo y su familia, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) presentó ante el juzgado federal N 2 de Bahía Blanca un habeas corpus preventivo, en donde reclamó que se tomen medidas urgentes de protección. En ese sentido, el organismo recordó que, en casos de violaciones a los derechos humanos, el Estado debe garantizar la seguridad de las víctimas, sus familiares y testigos. Durante una audiencia que se realizó el jueves pasado, la jueza Gabriela Marrón reconoció la gravedad de estos hechos, aceptó tratar el recurso presentado por la CPM y dispuso que un cuerpo de Prefectura custodie de manera permanente a la familia de la ex novia de Facundo. También interviene la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas. A pesar de esta medida, por te-
mor a los sucesivos actos intimidatorios, Marcelo ya había decidido dejar su casa en Mayor Buratovich y mudarse a Bahía Blanca. De hecho, mientras tenía lugar la audiencia judicial, agentes policiales merodeaban nuevamente su vivienda, impidiendo que abandone la ciudad. Estos hechos denunciados recientemente, como se menciona no son nuevos, forman parte de una amenaza latente que tiene ya, por lo menos dos meses. El 26 de junio pasado, Marcelo fue sometido a un interrogatorio ilegal en la comisaría de Mayor Buratovich. Ese día, sin citación ni notificación de ningún tipo, dos agentes de la policía bonaerense fueron a buscarlo a su casa, requiriendo su presencia en la estación policial. Una vez allí, lo hicieron ingresar a una habitación junto a cuatro policías: tres estaban vestidos de civil y el cuarto, que ocupa el rol de jefe durante el interrogatorio, estaba con el uniforme pero sin la insignia del cargo.
Durante el interrogatorio, los cuatro agentes policiales le pedían que declare que Facundo estaba en Bahía Blanca, que ellos ya sabían que era así, pero que él tenía que “cantar”, mientras amenazaban con golpearlo e inculparlo. Pocas semanas después, cuando fue citado a declarar como testigo en la causa que investiga la presunta desaparición forzada de Facundo, Marcelo González narró este hecho ante el fiscal general adjunto Andrés Heim. Mediante oficio a la Fiscalía Federal N 1 de Bahía —que interviene en la causa—, se inició una investigación penal por apremios ilegales. En todo este tiempo, los actos de hostigamiento no cesaron. Después de prestar declaración, Marcelo comenzó a recibir una serie de llamados intimidatorios y mensajes de teléfonos con identificación bloqueada y números desconocidos que le reiteraban en líneas generales la misma amenaza que recibiera por parte de los agentes de policía durante el interrogatorio ilegal.
“Esta amenaza, permanece latente, siendo que contrariamente a lo requerido por los agentes policiales, Marcelo declaró los hechos tal y como él los conocía y no como aquellos pretendían falseando la verdad”, sostiene la CPM en el habeas presentado ante el Juzgado Federal N 2 de Bahía Blanca. La persecución policial y la presencia de patrulleros merodeando su casa, donde vive con su esposa y cinco niños, se inscribe en esa serie de actos intimidatorios. “Los hechos que se sucedieron resultan ciertamente ilegítimos, por no encontrar fundamento alguno en ninguna causa judicial en trámite que justifique alguna sospecha en su contra, ni mediar ningún motivo que funde la medida, la forma, y las condiciones en que esta especie de “monitoreo policía constante” se viene llevando a cabo”, cierra la presentación. :::CPM:::
28 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
CONURBANO
Un espacio que no es para chicas y chicos, sino de las chicas y chicos En Los pibes del Ombú, ellas y ellos no son solo el eje de lo que se realiza, sino que construyen cada actividad a la par de las personas adultas. El merendero y centro cultural, ubicado en Villa Amancay-Villa París, Glew, se involucra en problemáticas del ámbito de la niñez (con la educación popular como camino) y tuvo que encarar la migración de actividades presenciales a plataformas web, pero siempre haciendo foco en la participación activa de las chicas y chicos del espacio. Los pibes del Ombú nació en 2008. Comenzó con la refacción de un merendero, creado en una toma de tierras, y se convirtió en un colectivo de educación popular enfocado en infancias libres. En 12 años no hubo obstáculos que evitaran esa construcción colectiva entre las personas adultas y las niñas y niños que concurren al espacio. Ni siquiera una pandemia. Aunque la única actividad presencial que se sostiene es una olla popular, poco a poco se fueron volcando a encuentros virtuales desde sus redes sociales, en los que todas y todos comparten el protagonismo. ¿Qué significa ser un “colectivo de educación popular enfocado en infancias libres”? ¿Cómo participan las chicas y chicos del armado de las actividades virtuales? Las y los referentes del espacio explican (colectivamente, claro) de qué se trata.
“El merendero es un espacio de encuentro: entre personas con trayectorias muy diversas, entre niñes y adultes, entre prácticas diversas – señalan–. Como dice Ale, uno de les adolescentes del espacio, ‘donde se puede desde entrenar hasta hacer la tarea’. Nico, o Pipi, uno de les pibes, piensa que ‘es un lugar donde nos juntamos chicos y adultos’. Y Ailín, una de las pibas, agrega que ‘el merendero es un centro cultural, un lugar donde se aprende, se pinta, para mí es arte’. La idea de aprender está todo el tiempo en nuestro espacio, no solo en boca de les pibes (Nico, Pipi y Ailín siempre dicen que acá aprenden cosas que no se aprenden en casa ni en la escuela), sino también de les adultes, porque todes aprendemos y todes enseñamos algo”. El enfoque pedagógico también es esencial al momento de construir cada momento. “Definirse como colectivo de educación popular –explican entre todas y todos– se relaciona con la valorización que se hace de los conocimientos que todes podemos apuntalar, compartir y, a partir del encuentro, reconfigurar. Sin desconocer que existen desigualdades de poder entre niñes y adultes, el conocimiento se construye colectivamente, un poco con material que compartimos, pero sobre todo en la praxis cotidiana. Intentamos pensar nuevas maneras de vincularnos entre chiques y adultes, más justas, más equitativas y que den lugar a todas las voces. Como dice Ale, a diferencia de la escuela, en el merendero ‘hay más relación’”. La educación popular no solamente pueden explicarla adultas y adultos; tal vez, mejor que nadie, lo hacen las niñas y niños del espacio. “La idea de educación popular, al menos bajo ese nombre, es relativamente nueva para nosotres y está sobre todo en el discurso adulto, pero les pibes también pueden definirla. Ailín dice que no aprendemos sólo lo que se enseña en los talleres de los sábados, sino que ‘aprendemos a ser mejores personas’. Cuando hablan de su taller de fútbol, les chiques nos dicen que lo que aprendieron es ‘a mirar al otro’ con el que juegan. La idea de aprender cobra un carácter integral: no se aprenden contenidos, sino maneras de estar
juntes”. La pandemia impidió usar físicamente el espacio. “Eso motorizó otras maneras de vincularnos y de continuar en contacto –reconocen–. En primer lugar, se tomó en consideración la gravedad del contexto barrial. Al no poder trabajar, muchas familias se encontraron en una situación apremiante. Por eso, empezamos una campaña de donaciones; y Yohana, que vive en el barrio, junto a su familia, se puso al hombro la olla popular. Por otro lado, surgió la necesidad de acompañar a muches chiques con sus tareas escolares, atravesadas por deficiencias en las comunicaciones, no solo por falta de dispositivos adecuados sino por la propia conectividad”. Quienes sostienen a Los pibes del Ombú acuerdan en que la brecha digital es real y las desigualdades sociales se volvieron más palpables a la hora de resolver la tarea. “Eso hizo que se resignificaran ciertos lazos –aseguran–. Chiques y
adultes tuvieron que reinventar las maneras de charlar y los tiempos, así como las prácticas. En algunos casos, llevó a conocernos mucho más. Con otras familias, la falta de encuentros presenciales resultó negativa, porque no sabemos del todo qué les está pasando”.
hacerse oír. Cada semana compartimos música de artistas que nos han acompañado, visibilizando también las duras condiciones de trabajo en las que la pandemia les encuentra hoy. Estos lazos comunitarios apuntalan algo que muchas organizaciones sostenemos: la salida colectiva”.
Una de las preguntas que surgieron cuando comenzó el aislamiento obligatorio fue: ¿cómo reactivar la “pata cultural” del espacio? “Surgió una idea: el ciclo de cultura colectiva –recuerdan–. Decidimos aprovechar las redes que ya teníamos (Facebook, Instagram, un blog) y surgieron las ‘Meriendas con charlas’ de los domingos. Hablamos con nuestro compañero titiritero Benjamín Sverdlick, que ya había realizado obras en nuestro espacio. Después charlamos con la cantora popular Yoli Campos, que organizó el festival Flor del Cemento, dedicado a las niñeces y las organizaciones que laburan codo a codo con ellas. La idea en ese festival era que les pibes pudieran darse a conocer y
Las actividades virtuales también son construidas colectivamente. “Cuando les contamos a les chiques la idea, enseguida se entusiasmaron: mandaron preguntas para les entrevistades y dibujos –puntualizan–. Ailín, Nico, Pipi, Sami, Junior, Alan, Ale, todes fueron parte de este hermoso proyecto. A partir de elles empezamos a pensar maneras de recrear en nuestras redes sociales prácticas que usualmente llevamos a cabo en nuestro espacio físico. Nos gustó tanto que quizá algunas prácticas puedan continuar después de la pandemia”. :::Movimiento Etiopía para ANRed:::
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020
LOCAL
Varela contará con cinco sedes que brinden el servicio de telemedicina El intendente Andrés Watson rubricó un acuerdo, junto a otros tres jefes comunales, con los ministros de salud de la Nación, Ginés González García, y de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, en el marco de un programa de telemedicina, a partir del cual, el distrito contará con cinco sedes que brinden el servicio de consultas virtuales. Durante el encuentro, que tuvo lugar en la Casa de Cultura de Almirante Brown, Watson hizo referencia a la iniciativa a partir de la cual ya se encuentran funcionando dos sistemas de consultas en los CAPS de Padre Gino y Villa Vatteone, al que van a sumarse tres más, “para que los vecinos no tengan que movilizarse en este contexto de pandemia, disminuir la circulación, y que puedan ser atendidos por profesionales de la salud de manera remota”. “Es un avance tecnológico muy importante que ya llegó a Florencio Varela y por el que agradecemos mucho a ambos ministros de Salud con quienes trabajamos de manera articulada desde un comienzo”, señaló el mandatario comunal. En tanto, González García remarcó “estamos muy contentos con este convenio”. A través de los consultorios virtuales, “la gente puede hacer consultas sin salir de sus casas, una comodi-
dad y una seguridad para los pacientes, una ventaja muy importante”, dijo el funcionario. Por su parte, Gollán enfatizó: “después de la pandemia, todos estos avances, como la telemedicina, quedan”. “Esta pandemia nos da la oportunidad de dejar preparado un fuertísimo esquema de tele-salud, todos los instrumentos para seguir ampliando esta herramienta
extraordinaria de gestión que son los medios informáticos”. A través de la firma del acta con los ministerios nacional y provincial junto a los municipios, además de acordarse la implementación de telemedicina en 20 centros de salud de los distritos de Quilmes, Berazategui, Almirante Brown y Florencio Varela, se acordó la financiación de la internación en clínicas
privadas de pacientes sin obras sociales en el marco del programa SUMAR y el fortalecimiento de la calidad de respuestas ante el Covid-19, mediante la entrega de respiradores, bombas de infusión y monitores multiparamétricos provistos en comodato a instituciones de gestión privada. Del encuentro también participaron la intendenta de Quilmes,
Mayra Mendoza, su par de Berazategui, Juan José Mussi -presente a través de videoconferencia-, y el anfitrión, Mariano Cascallares; funcionarios nacionales y provinciales, representantes de FECLIVA (Federación de Clínicas de la Provincia de Buenos Aires) y autoridades de distintas clínicas privadas de la región.
28 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
CENTRAL
El déficit habitacional de siempre En medio de la pandemia, garantizar los derechos de las familias sin vivienda, que se encuentran en una situación de pobreza extrema, es de suma necesidad para superar la crisis epidemiológica. Sin embargo, la acumulación en cuanto a déficit habitacional, necesidades de infraestructura, servicios y urbanización generada durante años, dificulta en Florencio Varela asegurar el bienestar de los vecinos. El tiempo no para El martes 25 a la madrugada se comunican los vecinos de Florencio Varela que permanecían en un predio con el fin de encontrar donde edificar sus viviendas, con la Gremial de Abogados y Abogadas. Los letrados, al llegar a la zona de Pico de Oro donde se daba el conflicto, hablaron con el Comisario Inspector Rodríguez quien comunicó que procedería al Desalojo por el delito de “Tentativa de Usurpación”. Sin embargo, al requerírsele la orden judicial, refirió no tenerla y que “cumplía órdenes”.
Sin embargo, la usurpación ya se había concretado porque las de familias estaban en el predio, que lo cual la acción judicial se debería haber llevado adelante –en todo casopor un delito de accionar privado. Por ende, deberían los agentes de la fuerza pública mostrar exhibirse el título del denunciante. Documento que no solo no poseía el Comisario Inspector, según pudo contar el abogado Eduardo Soares, sino que además se habría negado a dar los datos de la causa que lo habilitaba a él y sus hombres a estar y accionar en el lugar. Existe un protocolo de la Corte para accionar en usurpaciones que indica notificar a la Secretaria de DDHH, al Servicio local de Niñez y además se debe establecer los imputados una Mesa de Diálogo. Debe la Fiscalía citarlos a leerles los derechos y notificarles la imputación. Nada de esto sucedió. Todo lo contrario: se dispuso a la infantería para atacar, y lo hicieron. Los vecinos de la toma, junto al abogado Soares, resistieron y salvaron de la violencia policial a varias mujeres que permanecían en el lugar. La colega letrada de con la Gremial de Abogados y Abogadas, pudo ser testigo desde afuera y registrar todo el hecho.
se tapó de inmediato. No hay actuaciones judiciales como no sea una simple notificación a los 13 detenidos“ Reuniones y buenas intenciones En el año 2012 se creó por ordenanza Municipal el Consejo Comunitario para la Tierra y la Vivienda. Del espacio participan miembros del gobierno municipal, Concejo Deliberante, la Universidad Nacional Arturo Jauretche, departamento de la Pastoral Social del obispado de Quilmes y organizaciones sociales y gremiales, CTA (Central de los Trabajadores de la república Argentina), CTEP (Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular), y sindicato de trabajadores municipales. Sin embargo, la carencia habitacional del 2012 a la actualidad sigue vigente -y en crecimiento- en Florencio Varela. De hecho, fue lo que se trató hace un mes en un encuentro entre funcionarios municipales y nacionales: el déficit habitacional y las necesidades de infraestructura, servicios y urbanización. Allí, Andrés Watson acordó un trabajo conjunto con equipos de Urbanismo y Suelo de la Nación.
“Lo más interesante es que mis colegas llegaron al Juez y este negó conocimiento de los hechos ni haber dado orden de detención“, afirmó el presidente de la Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina tras haber sido detenido, trasladado a la comisaría 1era y puesto en libertad al tiempo.
Formaron parte del encuentro virtual, -además el intendente y el subsecretario de Política de Suelo y Urbanismo de la Nación- los secretarios municipales de Obras, Servicios Públicos y Planificación Urbana, Diego Trejo, y de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Beatriz Domingorena; y el director General de Regularización Dominial, Hernán Losada.
“El Acta que nos labraron fue de una especie de contravención. Todo
Los equipos de las administraciones involucradas continuarán tra-
bajando para examinar e iniciar la materialización de las iniciativas a favor de la calidad de vida de la comunidad varelense, e incluyendo en la tarea, al Consejo Comunitario para la Tierra y la Vivienda de Florencio Varela. La urgencia es hoy ... Pero, qué hacemos ya, ahora, cuando paró un poco de llover para que esa gente que se mojó toda la noche no vuelva a sufrirlo? Los programas de urbanización, créditos Procrear, hábitat, mejoras en infraestructura en hogares, ampliación de servicios y demás iniciativas que procuran la vivienda digna a las familias tardan meses y hasta años en ponerse en práctica. Los papás del bebé de la toma de Villa Brown que murió el año pasado, al igual que la bebé que nació sobre el piso de barro en el mismo lugar, siguen viviendo bajo plásticos en el terreno de un merendero vecino. Hay vecinos de Varela que hace 10 años se anotaron para acceder a “las casitas”, y aún espera... Ahora en diciembre, seguramente se acerquen funcionario municipales, referentes sociales y vecinos a celebrar los 24 años de la creación del barrio Agustín Ramirez en Florencio Varela, … un barrio que hoy existe porque el 28 de diciembre de 1995 un conjunto de vecinos tomó el lugar junto a organismos de Derechos Humanos y Madres de Plaza de Mayo. Un barrio que se llama “Agustín Ramirez” en memoria de un pibe que no espero a -tan solosentarse en reuniones a resolver la falta de vivienda de sus vecinos. Un barrio que con su nombre, pretendió no olvidar que el negocio de las tierras siempre está presente y, como
ahora, décadas atrás habían personas que tomaban tierras y revendían, y un pibe como Agustín era una piedra en su camino, por eso el 5 de junio de 1988 cuando estaba preparando una olla popular para el asentamiento 9 de julio- otra toma que daba solución a la problemática de vivienda del conurbano sur- a los vecinos de la comunidad Caacupe, fue secuestrado, torturado, ejecutado por las fuerzas de seguridad, y luego tirado su cuerpo en la calle 898 y 826 de Solano para que los vecinos entendieran lo que les podía suceder si osaban hacer praxis su derecho a la vivienda... El negocio de la tierra Hace dos años, con la proliferación de loteos en el distrito y el faltante de la autorización correspondiente y la debida aprobación de la factibilidad por parte del municipio, llevaron a cerrar las oficinas de ventas de algunos de ellos. Mas, la precariedad con la cual estos “loteos” entregan la posesión de la tierra, sin la aprobación por parte del organismo provincial correspondiente, razón por la cual no podrían ser escriturados, habría continuado sin publicidad en medios reconocido pero haciendo uso de las redes sociales y, algún que otro, evento disfrazado de solidario en el mismo barrio a vender. En esos loteos ya se encuentran familias construyendo, e incluso habitando, lotes que no podrán ser escriturados y que se venden sólo con un papel firmado por quien dice ser el propietario y la promesa de escrituración en largos plazos. Loteos irregulares a cuadras del desalojo de los vecinos el pasado martes.
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020
DERECHOS
100 años de radio: las mujeres cis y trans todavía faltamos Casi el 80 por ciento de los programas que lideran la primera mañana son conducidos por varones. Las columnas de deportes y la operación técnica son 100% de ellos. Sólo hay paridad en los móviles y un leve crecimiento en las columnas de Cultura y espectáculos. Siglo XXI, año 2020. El futuro llegó hace rato. Para un medio de comunicación como la radio, que hoy está cumpliendo 100 años, eso se tradujo en algo fundamental como es la tecnología. Pero los avances parecen no haber llegado a la paridad de géneros al interior de los estudios de radio. Ni siquiera desde 2015 para acá, cuando el movimiento feminista ganó la agenda de los medios nacionales. El 78 por ciento de las personas que conducen los programas más escuchados de la primera mañana de AM y FM son varones. El dato surge del informe Faltamos en la radio 2020 de
la productora de contenidos feministas Nos Quemaron por Brujas (NQPB) que analizó la participación de mujeres cis y trans en los programas que lideraron la franja horaria de lunes a viernes de 6 a 9 durante junio de este año. Se trata del segundo informe de NQPB. El primero fue en 2017 y comparado con el de 2020, la situación empeoró, como si el 2018 -año histórico en la lucha por los derechos sexuales y reproductivos de las personas gestantes- no hubiera pasado: hace tres años los varones ocupaban el 69 por ciento de los roles de conducción. Pero volvamos a 2020: en cuanto al deporte y a la operación técnica, esos roles quedan en manos de varones en un 100 por ciento en cada caso. Algo similar pasa en la coordinación de aire y la producción: el 67 por ciento de varones en el primer caso, 68 en el segundo. No todas son pálidas. En el rol de locución, el 90 por ciento de las personas que se desempeñan en esa labor son mujeres. Y ojo con este dato: en las columnas de humor, si bien el 80 por ciento están a cargo de varones, este año hay una presencia de mujeres cis (10 por
ciento) y de mujeres trans (10 por ciento). De los 14 programas analizados, sólo tres tienen columna de política. El 67 por ciento está liderada por mujeres. Lo mismo pasa con la sección de policiales/judiciales, presente en solo 3 programas y con el 67 por ciento de mujeres al frente. En materia económica también hubo un leve crecimiento desde 2017 hasta ahora: mientras en el primer informe había nula participación femenina, ahora hay un 20 por ciento. Las columnas que tienen una mayor prevalencia de feminidades son Cultura y espectáculos: el 70 por ciento es de las mujeres. Y la paridad se logra únicamente en el ámbito de la calle: los móviles quedan con 50 por ciento de presencia femenina y 50 masculina. “Así como en otros campos, también en la radio existen brechas basadas en el género que se expresan en los roles que cada persona ocupa”, concluyen desde NQPB. “También observamos que dicha distribución de los roles según género trae consigo desigualdades en
los salarios, en la representación gremial, y en las trayectorias profesionales”, agregan. La representación y participación justa de mujeres y LGBT+ en los medios de comunicación en un tema de la agenda feminista que este año se logró incorporar en la agenda legislativa mediante al menos tres proyectos de ley. La ley Micaela, la incorporación de len-
guaje no sexista ni binarie y la inclusión de temas de la agenda de géneros son algunas de las sugerencias que aporta el informe de NQPB. Hacen falta políticas inclusivas que reflejen el espacio que ya ocupamos las mujeres cis y trans en la sociedad. :::Cosecha Roja:::
28 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
DERECHOS HUMANOS
Soy trabajadora esencial y tuve COVID-19 porque no me quedó otra Los equipos de Salud Mental prácticamente no existen en los discursos oficiales, dice Miriam Maidana, psicóloga de un hospital del conurbano. Tampoco el camillero, las administrativas, el señor de la puerta que toma la fiebre, ni el personal de limpieza. Hay que repasar la lista de trabajadorxs esenciales porque son muchos más de los que se cree. “No somos máquinas. Nos pasan cosas”, dice Maidana. Tuve COVID-19. Quiero ser clara en lo que voy a contarles: COVID es unx a unx. Mi equipo hospitalario de Salud Mental se está rearmando para enfrentar lo que se viene. Una mañana tuvimos una reunión y a los pocos días una colega nos avisó que dio positivo. Subimos a Aislamiento y nos hisoparon: salvo el “contacto estrecho” yo no tenía síntomas, hubo dudas pero un poco firme me puse: una de mis compañeras tenía tos, hisópenme. A casa, a aislarse. No fue para mí mucho problema el atravesamiento de la enfermedad: prácticamente asintomática, dos días me picaron los ojos, algún dolor de cabeza, y nada más. Soy casi un milagro científico, ya que al ser tabaquista era esperable que la pasara peor. Lo que me fue insoportable no tuvo tanto que ver con el encierro -privilegios que una tiene: heladera y alacena surtida, una casa amigable – sino con el tiempo que tardó el resultado: siendo personal “esencial” -es decir, concurriendo a trabajar desde marzo- mi positivo llegó seis días después de mi hisopado. La mañana del martes en que nos hisopamos yo había hecho una broma: Juana Viale había hablado de que “todos íbamos a tener COVID en algún momento” y nosotras, nuestro equipo, era uno de los pocos “intactos” en el Hospi del confín del conurbano. Hicimos aislamiento, interconsulta en guardia, trabajo con los equi-
pos, y nada. Claro que nos cuidamos: ingresamos a aislamiento y guardia cubiertas y protegidas, usamos barbijos, alcohol en gel, sostenemos la distancia, no compartimos mates. A nuestro alrededor siempre había compañeres en aislamiento, esperando resultados, y dos muertxs. Los equipos de Salud Mental no existimos prácticamente en los discursos oficiales. Tampoco el camillero que trabaja de domingo a domingo, las administrativas, el señor de la puerta que toma la fiebre e indica a las personas donde deben asistir, ni el personal de limpieza y sus turnos sobrehumanos. Revisen la lista de “trabajadores esenciales” en Salud: somos muchxs. Hospitales, clínicas, centros de salud: somos un montón de personas que soportamos no sólo el trabajo sino sus “accesorias y costos”: embolsar la ropa, llegar a casa y no poder acercarse a la familia, bañarse, poner toda la ropa que usamos a lavar, desinfectar todo y recién ahí poder relacionarnos con nuestrxs convivientes. Al marido de una compañera que dio positivo le quemaron el auto. Muchas familias se enojaron porque “seguíamos trabajando”. No entienden que no es una elección: los bomberos apagan los incendios, en una emergencia en salud actuamos nosotres. Insomnio, angustia, sueños recurrentes horrendos con hisopados y personas intubadas, no somos máquinas. Nos pasan cosas.
El virus, claramente, tiene un comportamiento imprevisible. Yo no me contagié por entrevistar a personas con diagnóstico positivo, ni haciendo compras en el supermercado, ni yendo al hospital recorriendo servicios. Tuve una reunión donde usamos barbijos, alcohol en gel y sostuvimos distancia, pero así fue: el fantasmático “contacto estrecho”. Mi mejor amigo actualmente está internado. Tiene COVID, Neumonía y esas cuestiones. Varios de mis amigues ya lo pasaron, otros no. Yo tuve COVID: en un mes me haré el examen de anticuerpos.
Estaría bueno cortar un poco la agresividad acerca de cómo unx sobrelleva la situación actual. Yo no conozco ninguna persona que contagie a propósito, no se trata de “psycho killers”. Sí conozco personas desesperadas por el encierro, los quilombos económicos, las pérdidas en sus condiciones de vida. Pocas cuestiones como esta epidemia pusieron a las personas tan en contra, con tanta “claridad” para decirles a lxs otrxs todo lo que tienen que hacer. No cuestiono, ni lo haré, las decisiones del Ministerio de Salud: alguién tiene que fijar lineamientos.
Lo que sí me cansa y agota es la pelea cuerpo a cuerpo, los mensajes morales, la agresividad y la falta de escucha hacia el otro. El semejante. Mi vecinx, mi compañerx de trabajo, mi familiar. No creo que todes debamos contagiarnos. Tampoco creo que haya una regla para no contagiarnos. Pero si tienen síntomas exijan su derecho a ser hisopadxs: algunes lo pasamos asintomáticamente. Otres, como mi mejor amigo, están en la cama de un hospital. :::Miriam Maidana, Psicoanalista, investigadora UBACyT en Consumos Problemáticos, para Cosecha Roja:::
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020
GENERO
El médico que les pide a las niñas abusadas que no aborten Elider Pecile trabaja en el hospital público de Puerto Santa Cruz. En un programa radial dijo que las niñas pueden ser madres y al abuso sexual lo toma “muy entre comillas”. Elider Pecile es un médico cirujano especializado en obstetricia que integra el plantel del Hospital público de Puerto Santa Cruz. “Ahora piden cesárea y ligarse las trompas. Les digo no, esperá, hacé un parto natural y después te ligás con laparoscópica. ¿Sabés qué me contestó una? no, porque soy dueña de mi cuerpo”, cuenta el médico en tono burlón durante una entrevista en la que pudo despacharse con decenas de conceptos vetustos de fuerte raigambre antiderechos. La “semillita” Hace más de 25 años que Pecile es médico en el hospital de una localidad que no supera los 5 mil habitantes y probablemente porque todavía en muchas comunidades pequeñas los y las profesionales son muy respetados y respetadas, también es muy sencillo volverse impune. “Cuando cada uno de nosotros nació, muchos otros no nacieron, porque nuestra mamá tiene dos ovarios y cada ovario tiene 200 mil semillitas. Todos los meses una semillita de esas empieza a crecer, produce el óvulo y si hay una relación sexual… ¿cuántos espermatozoides hay en una eyaculación?, hay millones. Por esos millones, uno sólo fecundó a aquel óvulo de mi mamá y los espermatozoides se perdieron, pero podría haber nacido uno mucho más inteligente que yo. Por eso defiendo la vida”, explicó cuando el locutor, Ariel Aguirre, le consultó qué opinaba del aborto en el programa Sábados informarles por Radio Nueva Cañadón 99.5.
Cualquier profesional de la salud puede objetar la interrupción voluntaria del embarazo y preferir que las mujeres sigan abortando en la clandestinidad. No está bien, está mal, pero nada se los impide. Forma parte del proyecto de ley que el presidente Alberto Fernández se comprometió a llevar al Congreso de la Nación después más de tres décadas de lucha feminista. Es lo que se conoce como objeción de conciencia. Sin embargo, lo que quedó claro en la entrevista con Pecile fue que tampoco cumplen con el aborto legal, aquel que es por causales. “A muchas logré convencerlas y tuvieron el hijo” se jacta el obstetra, que hasta contó: “Con mi esposa teníamos cuatro hijos, y quedó embarazada de la quinta hija, teníamos 40 y pico de años cada uno. Su planteo fue que no se podía ¿cómo que no se puede? Tenemos que recibirlo porque es una gracia de Dios… le hice psicoterapia durante tres meses, al cuarto mes, cuando se comenzó a mover la criatura, ahí lo aceptó”. -¿Usted me dice que hay profesionales de la salud que en la actualidad hacen abortos?-, le dijo el locutor sin poder dar crédito, en pleno 2020, que las mujeres abortamos. “Yo estoy plenamente seguro de que en el hospital no se hace ningún aborto, se lo firmo y lo aseguro”, respondió el ginecólogo, que luego admitió que cuando vivió en Mendoza se ocupaba de denunciar a las mujeres que llegaban con hemorragias por abortos clandestinos. Pecile dejó en claro una y otra vez que si el aborto es ley, se va a abstener, tal como ahora con
los casos donde las mujeres y niñas son abusadas, por ejemplo. “Ya me lo advirtió el subdirector, que como la esposa es abogada, le dijo que si la ley aparece y me mandan una paciente yo tengo que hacerle un aborto, pero le dije que no”, insistió. “Lo sacrificamos” Hasta ahí, todo legal. El asunto se pone sombrío cuando arroja alternativas para las mujeres que no desean ser madres. “Hay muchos caminos. Que venga la mujercita con el problema, que no venga ni su madre ni su abuela ni nadie. Entonces le decimos señora, mijita, cuántas personas en el mundo están anotadas para adoptar un bebé y vos tenés uno y lo vas a tirar. Te cuidamos, te tenemos en sábanas de seda, te brindamos todo lo que necesitás, tenés tu hijo y lo regalás, lo donás, lo das en adopción, pero no lo tirés,
ese es el camino correcto”. “Y si no, el otro camino criminal sería tengo cuatro hijos y no puedo tener éste, entonces señora tráigame uno y lo sacrificamos”. La farsa del abuso Pero si hablar de aborto y el derecho de las mujeres le genera resistencia, tanto como para exponer semejantes ideas al aire por una emisora, lo que siguió roza la apología del abuso infantil. El médico habló de la “iniciación sexual” cada vez más temprana de las “niñas”, haciendo la salvedad de que los varones “como planta de rabanito, dejan la semillita y se van”, pero “la niñita tiene que quedar con la semillita, y la niñita tiene 9 años, 10, 11, 12 años”, opinó el médico, con la mayor de las confianzas.
Aunque claramente con esas edades debería hablarse de un embarazo producto de una violación, el ginecólogo dijo que “al abuso lo tengo muy entre comillas”, porque, “llegado a una intimidad, donde solamente las paredes escuchan… y bueno… aunque ahora está este sistema que es peligroso, porque te agarran con las manos en la masa y no te falta ADN, no te hace falta nada”, lanzó en referencia a las filmaciones como las que se llevaban adelante en el estudio de radio. Si bien muchas de las declaraciones de Pecile son repudiables, porque se trata de una mirada a todas luces misógina, levantó muchas muestras de admiración y apoyo de vecinos y vecinas que piensan como él. :::Sara Delgado para La opinión austral:::
28 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
EL VESPERTINO
28 de agosto de 2020