21 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
21 de agosto de 2020 Ejemplar N° 306 Año 6 Distribución Gratuita GBA, Zona Sur
CONURBANO
Crisis habitacional en la Región Metropolitana: las ocupaciones de tierra durante la pandemia
CENTRAL
«Hay mujeres trans de 13, 14 años que están haciendo trabajo sexual»
Un cupo laboral que, evidentemente, no puede solucionar la situación de vulnerabilidad de las personas trans y travestis en Florencio Varela, sumado a una pandemia mundial que golpea con más fuerza a quienes son excluidos del sistema, pareciera ser una sentencia de muerte. Sin trabajo ni vivienda digna, sin acceso a la salud, no les quedan muchas opciones. LOCAL
Se solicita con suma urgencia donante de plasma de paciente recuperado de COVID-19 Para el señor Justino Farias, quien se encuentra internado en grave estado en la “clínica” Santa Clara (ex María Mater) de Florencio Varela. Gral. Juan M. de Pueyrredón 396, B1853 Florencio Varela, Provincia de Buenos Aires
LOCAL
Covid-19: Se recupera el Dr Mario Kanashiro
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21 de agosto de 2020
INTERNACIONAL
El aborto de una niña de 10 años víctima de violación expone la reacción de grupos conservadores en Brasil El aborto practicado a una niña de 10 años, víctima de una violación intrafamiliar, desató en Brasil una intensa disputa que provocó la movilización de grupos conservadores, que intentaron evitar la práctica. La intervención fue realizada en la mañana del pasado domingo en Recife, en el estado de Pernambuco, después de que los médicos del hospital del estado de Espírito Santo (a más de 1.800 kilómetros) se negaran a practicar el aborto por motivos de conciencia, a pesar que en Brasil el aborto es legal en casos de violación.
pone en riesgo su vida” explicaron organizaciones feministas.
El aborto practicado a una niña de 10 años, víctima de una violación intrafamiliar, desató en Brasil una intensa disputa que provocó la movilización de grupos conservadores, que intentaron evitar la práctica.
Tanto la ministra como su equipo han enfatizado que habían tomado medidas para el cumplimiento de la ley para la punición del violador, mientras tanto en ningún momento mencionaron el derecho a la interrupción del embarazo igualmente garantizado por la ley. “Teniendo en cuenta las posiciones del Ministerio sobre este tema, no es absurdo suponer que las visitas del equipo en la ciudad pueden haber implicado en algún tipo de presión sobre actores institucionales involucrados con la resolución del caso” explicaron.
“En Guriri, barrio del municipio de São Mateus, litoral norte de Espírito Santo (estado ubicado en la región sudeste de Brasil), una niña de diez años violada por su tío quedó embarazada. Luego de haber sido atendida en una unidad de salud fue llevada a una unidad de acogimiento institucional, encontrándose bajo la responsabilidad del Estado. Este procedimiento es muy frecuente en Brasil en los casos de violencia o violación de niños y adolescentes. A su vez, la situación de la niña está perfectamente abarcada por el Código Penal Brasileño, en vigencia desde 1940, que garantiza el derecho a la interrupción del embarazo tanto en razón de la violación como también porque el embarazo
El caso se volvió público tras un artículo publicado en el portal G1 en Espírito Santo el día 8 de agosto y ganó aún más atención con la noticia publicada por el portal Gazeta el día siguiente. Acto seguido la Ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves, quien es radicalmente contraria al aborto incluso en los casos de violación, anunció por el Twitter que ya había movilizado su equipo para “ayudar la niña, la familia y hacer el seguimiento del proceso criminal hasta que llegue al final”. En el 10 de agosto dos funcionarios del Ministerio junto con un diputado estadual conocido por su oposición al derecho al aborto estuvieron en São Mateus y han charlado con distintas autoridades.
La Secretaría de Asistencia Social de São Mateus declaró que la interrupción del embarazo estaba bajo análisis de los equipos técnicos y dependía de una autorización judicial. Esa medida judicial se hace necesaria porque la niña estaba bajo responsabilidad del Estado. “Tenemos información segura que tanto la niña como su representante legal han elegido por la interrup-
ción del embarazo tal como está garantizado por el Código Penal (Decreto Ley no 2.848 de 7 de diciembre de 1940). Pero la niña está bajo custodia del Estado, así que el escenario no es muy favorable: en la peor de las hipótesis la autorización judicial puede simplemente ser denegada, por otro lado, el proceso puede arrastrarse mucho postergando el procedimiento médico que lo haría algo arriesgado o aun mismo volviéndolo imposible, todo eso resulta de grave infracción de los derechos humanos de la niña y pone en riesgo también quién es responsable por ella” explicaban desde las organizciones feministas.
tuvieron que iniciar un derrotero, incurriendo en mas vulneración de derechos para la niña. Finalmente la intervención fue realizada en la mañana del pasado domingo en Recife, en el estado de Pernambuco. Tuvieron que viajar en avión hasta Recife, tratándose de una familia con escasos recursos económicos.
Finalmente el viernes pasado la justicia utorizó que se le practicara un aborto legal a la menor “la voluntad de la niña es soberana”, afirmó el juez Antonio Moreira Fernandes, del Tribunal de Justicia de Espírito Santo. Argumentó haber tenido en cuenta la evaluación psicológica y el deseo de interrumpir la gestación de la propia menor.
En las afueras del hospital grupos religiosos reaccionarios, se manifestaron tras haberse filtrado la dirección de la clínica y el nombre de la menor. Llamaron “asesinos” a miembros del equipo médico e intentaron impedir la entrada del director al establecimiento.
Sin embargo los médicos en la ciudad de Vitoria (sudeste) se negaran a realizar la interrupción por motivos de conciencia. Por esa razón la menor y su familia
“Fue un procedimiento inducido, todo de acuerdo con el protocolo de seguridad y de forma efectiva, reduciendo al máximo el sufrimiento de la niña y hoy (lunes) está muy aliviada», dijo a Efe el médico Olimpio Moraes, responsable por la realización del procedimiento.
Por otro lado, agrupaciones feministas realizaron una vigilia y una barrera humana para proteger a la niña de los grupos antiabortistas. :::ANRed:::
21 de agosto de 2020
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NACIONAL
Mendoza se suma a la jornada nacional de lucha La resolución de la plenaria del ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA se hizo eco en la provincia de Mendoza para exigir la Aparición con vida de Facundo Astudillo Castro. Concentrados en la legislatura provincial las organizaciones que conforman la Multisectorial en lucha junto a otras organizaciones y autoconvoca-
des se sumaron a una jornada nacional de lucha y movilización. En entrevista con ANRed Estefanía de la RED de trabajadores precarizados y del PTS comenta: “la convocatoria surge de la necesidad de saber qué pasó con Facundo Castro. Desaparecido hace más de 100 días. Tenemos que saber qué pasó con Facundo porque no puede ser que en plena democracia sigan desapareciendo pibes. Sobre todo, desaparecen y matan a los pibes en los barrios populares en manos del gatillo fácil. Vemos cómo en este contexto hay un recrudecimiento de las fuerzas represivas y no po-
demos permitirlo porque esto no solo desaparece personas, sino que también pega, persigue cada vez que salimos a manifestarnos por causas justas. Esto tiene que ser un llamado a toda la sociedad porque esto no puede seguir pasando porque nuestros derechos están siendo vulnerados y tenemos que unirnos para pelear porque se viene dura y nosotros tenemos que ser una fuerza mayor a esa.” Desde Correpi Mendoza exigieron la aparición con vida de Facundo que desde el 30 de abril se encuentra desaparecido: “Exigimos el cese del encubrimiento y de la inacción que
obstaculiza la investigación y la renuncia de los responsables políticos: Berni, Kicillof y Frederi, porque partimos de la certeza de que la última vez que se lo vio a Facundo estaba bajo poder de hecho de una fuerza de seguridad, policía bonaerense, por eso es el Estado quien tiene que responder qué pasó y dónde está. Entendemos que la represión es política de Estado y seguimos sosteniendo que la lucha es colectiva y en las calles”. Ernesto del Frente de Organizaciones en Lucha, FOL, comenta que: “más allá del color político entendemos que es una política de estado tanto de
gobiernos provinciales como nacionales. Nos hacemos presentes como multisectorial justamente para darnos fuerza entre los diferentes sectores en conflicto y organizarnos en un plan de lucha unificado. Hoy denunciando lo de Facundo y a nivel provincial la amenaza del desmantelamiento del comité de prevención contra la tortura que nos parece un avasallamiento más del poder político provincial contra los derechos humanos”.
:::ANRed:::
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BUENOS AIRES
Crisis habitacional en la Región Metropolitana de Buenos Aires: las ocupaciones de tierra durante la pandemia En los últimos dos meses hubo diversas noticias sobre tomas de tierras en el conurbano y la periferia de la capital provincial. Exigencias punitivas y un tratamiento estigmatizante no constituyen una salida. En este artículo nos preguntamos por la magnitud y la novedad de estas ocupaciones que revelan problemas de largo plazo y sugerimos itinerarios de acción acorde a derechos. Loteos populares, mercado informal y ocupaciones de terrenos El hábitat popular en la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA) – abarca la Ciudad de Buenos Aires y los 40 municipios que la rodean, incluyendo la capital provincial – condensa itinerarios diferentes. Si bien la compra de terrenos por loteo fue la forma más extendida, muchas fracciones quedaron excluidas de este formato. Así, se instituyó una larga historia de organización. Esta constituye una respuesta frente a la inconstancia de las políticas públicas de vivienda. y a la imposibilidad de acceder al mercado inmobiliario formal. Desde la década de 1960 se desarrollaron diversas estrategias
individuales y colectivas de producción del hábitat en el contexto de la informalidad: loteos piratas -fraccionamientos en tierras realizados por personas que no poseen la titularidad y la comercializan a compradores de buena fe- y ocupaciones directas con diverso nivel de organización. Estas ocupaciones fueron promovidas por movimientos sociales, políticos o religiosos, en esta interacción entre la necesidad, la experiencia organizacional popular y la inscripción institucional. Si los loteos piratas y las ocupaciones organizadas son modalidades polares, entre ellas se ubican múltiples variantes que articulan elementos de ambas. En la tabla 1 se puede ver la larga duración de las ocupaciones directas como forma de producción de hábitat en los diversos cordones que componen la RNBA, evidenciando una mayor relevancia en el segundo cordón y emergiendo el tercer cordón con más fuerza en los últimos tiempos. A partir de la década de 1990, las estrategias del acceso al hábitat por parte de las clases populares en el Gran Buenos Aires se vieron enfrentadas a nuevos desafíos: el agotamiento de la tierra disponible, sobre todo en el primer cordón, -como resultado del aumento de la población y el desarrollo de las urbanizaciones cerradas-, una transformación en la forma de intervención estatal en los territorios, la privatización de los servicios públicos, una política penal más severa hacia las ocupaciones, y el enorme deterioro del salario, primero y el aumento de la desocupación, después.
En la década posterior, una política pública de construcción de viviendas aún insuficiente pero muy relevante, junto con la recomposición parcial del salario real y una caída sensible del desempleo podrían haber resultado en una nueva alquimia para el problema del hábitat, sin embargo, todo ello encontró un límite en el aumento del valor del suelo urbano. El constante aumento de la población presionó sobre los asentamientos consolidados, donde se desarrollaron procesos de subdivisión de los terrenos; estos tendieron hacia la consolidación de nichos de hacinamiento; la sobreposición de mayores tasas de hacinamiento y barrios “populares”[1] puede verse con claridad en el Mapa 1. En este contexto, un nuevo ciclo de ocupaciones tuvo fuerza para finales de la primera década de este siglo. Las nuevas ocupaciones se asentaron en terrenos cada vez más degradados, generalmente cercanos a los arroyos fuertemente contaminados y expuestos a graves riesgos ambientales. Asimismo, a su vez, en estos ámbitos con escasa capacidad de regulación estatal, se fueron desarrollando modalidades de alquiler informal. Estas formas de habitabilidad afectaron las dinámicas de sociabilidad, promoviendo mayores movilidades y se ligaron a peores condiciones de negociación para los inquilinos que poseyeron escasa capacidad de defensa de sus derechos. Una política francamente regresiva se conjugó con nuevas dificultades para el acceso al hábi-
tat durante los últimos años. El aumento en la precarización de las inscripciones laborales, las dificultades dinerarias de la población y la incapacidad de previsión económica de mediano plazo se vincularon con nuevas formas de violencia, disputas por el control de los territorios y debilitamiento de las redes comunitarias previas. Más profundamente violentados y con menores instancias de protección, los habitantes de los barrios populares se encuentran en múltiples situaciones cotidianas de riesgos y precariedad. Las tomas de tierras en la Región Metropolitana de Buenos Aires durante la pandemia Desde comienzos de julio se registran cada vez más noticias en diarios nacionales sobre tomas de tierras en el Gran Buenos Aires y en La Plata, muchas de las cuales citan como fuente un informe del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Según este informe, en lo que va del año, se registraron 140 intentos de ocupaciones -”usurpaciones” le llaman-. En el tratamiento mediático se asocia de manera explícita las tomas con crecientes episodios de inseguridad y remarcan la incapacidad del gobierno para contener estas situaciones; a mitad de camino entre lo delictivo y la crisis económica que provocó la pandemia, las notas reponen la voz de algunos intendentes y del propio Secretario de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Sergio Berni que reclaman intervenciones más netamente punitivas. La información concreta que se brinda sobre las ocupaciones,
sin embargo, es escasa y confusa. Las noticias dan cuenta de una treintena de intentos de tomas en La Plata y repasan también la masiva ocupación que se está desarrollando en el Municipio de Presidente Perón. Luego, hay menciones todavía menos detalladas sobre ocupaciones en Quilmes, La Matanza, José C. Paz, Moreno, Florencio Varela, San Martín, Merlo, entre otros lugares. Es indudable que desde que comenzaron las medidas de aislamiento como respuesta a la pandemia, se registraron nuevas tomas de tierras; la incapacidad de regulación de los desalojos en los vínculos informales y la escasez de recursos dinerarios está en el centro de la cuestión aunque no explica el fenómeno en su totalidad. Más allá de esta cobertura mediática, en una primera aproximación sistemática a estos episodios que realizamos a través de entrevistas a referentes de organizaciones y funcionarios de distintas áreas de gobierno, pudimos identificar algunas dinámicas que iluminan aspectos invisibilizados en el tratamiento que la prensa le dio a estos episodios. En primer lugar, algunas de las ocupaciones que se presentan como “tomas nuevas” en realidad refieren a conflictos por la tierra -que incluyen la ocupación directa o alguna forma de loteo irregular- desde hace hace más de un año. La mención al conflicto en el límite entre José C. Paz y Moreno, alrededor de un plan de viviendas inconcluso -denominado “300 casitas”- se remonta, por lo menos, a mediados de 2018.
21 de agosto de 2020
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CONURBANO En segundo lugar, las únicas referencias a la intervención estatal refieren a la actuación policial a través de la represión -o bien a su ausencia, en cuyo caso, se la reclama-. La policía bonaerense y otras fuerzas de seguridad-de acuerdo a diversas fuentes periodísticas- han intervenido intimidando, amedrentando y protagonizando desalojos violentos en numerosos episodios de tomas en La Plata, Presidente Perón y San Martín. Sin embargo, otras iniciativas estatales se han puesto en marcha para abordar los conflictos habitacionales desde una perspectiva no punitiva, entre las que se encuentra el Plan de Urbanización del predio de Los Hornos promovido por la Subsecretaría de Hábitat provincial. La actuación del Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires también constituye una modalidad activa, participativa y en pos de la resolución de los conflictos a tono con una modalidad de intervención estatal acorde a derechos. Las noticias tienden a centrarse en la presencia de loteadores y operaciones mercantiles informales como la única forma de organización de los asentamientos, y ello conduce a una fuerte deslegitimación de las demandas habitacionales. En las ocupaciones de tierras que se producen en la Región Metropolitana de Buenos Aires, desde hace más de tres décadas, es posible reconocer una diversidad de actores, con lógicas organizativas y propósitos muy diversos y hasta en abierta contradicción. Si bien existen loteadores que fraccionan tierra cuya titularidad no poseen y redes ligadas a ciertas actividades delictivas que cuentan con algún tipo de complicidad con las fuerzas de seguridad, también existen una densa red de organizaciones sociales, políticas y religiosas que promueven proyectos habitacionales y que son la principal red de contención contra especuladores y loteadores. En las ocupaciones, especialmente las que comprenden grandes extensiones de tierras,
es posible reconocer la existencia de estos múltiples entramados; el fomento de la capacidad organizativa de las entidades territoriales es uno de los aspectos centrales para reconstruir otras relaciones de poder y de solidaridad en los barrios populares. Cuando se denuncia la existencia de prácticas mercantilizadoras, en realidad, se hace referencia a un sinfín de actividades de naturaleza muy diversa: desde especuladores especializados en la comercialización de tierra informal, hasta ocupantes que pactan un pago para que un familiar permanezca cuidando el lote en el caso de que aquellos no puedan hacerlo. Indudablemente, este universo de prácticas responde a dinámicas y actores heterogéneos. Diferenciar formas de ejercicio de la
economía de subsistencia, de las relevantes pero acotadas modalidades de mercantilización ampliada, es un aspecto nodal para salir de la confusión acerca de las dinámicas barriales. Estamos, entonces, ante un caleidoscopio que contiene ocupaciones pre-existentes que experimentan un crecimiento más acelerado; ante intentos fallidos de ocupación que son reprimidos y tratados de forma punitiva; estamos también ante tomas que efectivamente se realizan, algunas de ellas pequeñas y otras muy masivas… Las noticias aluden exclusivamente a la presencia de transacciones mercantiles y a tramas de ilegalidad, desconociendo –de manera intencional- la enorme heterogeneidad de actores que confluyen –conflictivamente- en las ocupaciones.
Sistematizar la situación de las tomas de tierras en la Región Metropolitana de Buenos Aires a partir a de diversas fuentes nos conducen a producir conocimiento sobre las dinámicas que caracterizan a estos procesos –las características de la población que participa de las ocupaciones, el tipo de entramados organizativos involucrados y las lógicas que ponen en juego, las relaciones que establecen con los poderes públicos, entre otros-, y con ello, aportar al desarrollo de iniciativas que contrarresten el tratamiento netamente estigmatizante que predomina en el abordaje mediático hegemónico sobre las tomas. El derecho al hábitat es una deuda de la democracia, la producción de conocimiento de calidad sobre este problema es un desafío de quienes nos dedicamos a su es-
tudio. [1] La noción de barrio popular está tomada del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP); allí se considera barrio popular a los barrios en los que viven al menos 8 familias y más de la mitad de la población no cuenta con título de propiedad del suelo ni acceso regular a dos, o más, de los servicios básicos. :::María Maneiro (Investigadora del Conicet / Instituto de Investigaciones “Gino Germani” de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA) y Santiago Nardin (Magister en Estudios Urbanos de la UNGS y docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA).:::
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LOCAL
Se solicita con suma urgencia donante de plasma de paciente recuperado de COVID-19 Se solicita con suma urgencia donante de PLASMA de paciente recuperado de COVID-19 para el señor Justino Farias, quien se encuentra internado en grave estado en la “clínica” Santa Clara (ex María Mater) de Florencio Varela. Quienes puedan suministrarla, rogamos presentarse en Pueyrredón 389, Florencio Vare-
Covid19: Se recupera el Dr Mario Kanashiro
la en el horario de la mañana. Para requisitos, comunicarse al 11 5016-6975 (WhatsApp) o al 1132793045 (solo llamadas o sms). La dirección donde está internado es: Gral. Juan M. de Pueyrredón 396, B1853 Florencio Varela, Provincia de Buenos Aires
Compartimos la carta de agradecimiento del doctor a todos los vecinos: #Gracias. Es la mejor palabra que hoy puedo transmitir a TODOS. Mi familia, mis amigos, mis compañeros, vecinos: solo los que atravesamos ésta horrible circunstancia de sentir que el cuerpo se quebranta, la fiebre que nubla la mente y te hace perder la noción de tiempo, pero con un dolor tan intenso, que en momentos te hacen pensar en bajar los brazos y decir Basta, ya no aguanto más, podremos comprender. Y luego, en mi caso al menos, el ataque a escopetazos a los dos pulmones, que quedaron como un tejido totalmente desintegrado por sectores. A Dios debo que no
necesité respirador, y a la ciencia médica que aplicó inmediatamente todas las herramientas: corticoides, antibióticos, hidratación y el plasma. Hoy, a 12 días de iniciado los síntomas, empiezo mi recuperación en casa, en mi iglesia, junto al Dios que me dijo: “Descansa, porque el trabajo continúa”. No me cansaré de alabar a Dios, que me mostró su misericordia, a mi mamá Celestial María que en momentos de dolor me sonreía para decirme “ya pasa, todo pasa”. El Covid 19 no es una campaña política, es un mal bicho, el peor de los que yo conocí en 33 años de médico, por eso me duele la negligencia
de muchos, porque eso, puede costarle la vida a algún ser querido. Por favor, Aislamiento, distanciamiento social y cuarentena son odiosas, si, pero salvan vidas. Dejo abierto mi AGRADECIMIENTO a todos los que en su credo o convicción pidieron por mi recuperación. Las plegarias fueron oídas, ya estoy en casa, comenzado el camino de regreso. BENDICIONES A TODAS LAS COMUNIDADES, A LOS VECINOS QUE ME HICIERON LLEGAR SU ALIENTO. Aquí estoy, y en poco tiempo, me pongo a su disposición como siempre! GRACIAS. Dr Mario Kanashiro
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CENTRAL
«Hay mujeres trans de 13, 14 años que están haciendo trabajo sexual » quise esto para mi vida, ni para la vida de mis compañeras. Yo también tengo que vivir, tengo que comer, pago un alquiler, como cualquier persona. Muchas de mis compañeras también están en mi misma situación. Al no tener un trabajo, tenemos que hacer lo que el Estado nos obligó... porque a mí, el solo hecho de ser Camila, me cerró muchas puertas y me abrió otras. Yo no terminé mis estudios. Estoy terminando hoy, ahora. Así les pasó a muchas compañeras que no terminaron su primaria. Yo tuve la suerte de terminar mi primaria. Ni un 5%, creo, de las mujeres u hombres trans debe estar en un trabajo digno.
Un cupo laboral que, evidentemente, no puede solucionar la situación de vulnerabilidad de las personas trans y travestis en Florencio Varela, sumado a una pandemia mundial que golpea con más fuerza a quienes son excluidos del sistema, pareciera ser una sentencia de muerte. Sin trabajo ni vivienda digna, sin acceso a la salud, no les quedan muchas opciones. Diario Vespertino habló con una de los rostros más conocidos en la localidad, cuando de luchar por los derechos de la diversidad se trata. Militante, vecina, guerrera de la vida: Kamyla Valeria Romero, desnuda la realidad de las personas
trans en Florencio Varela. - Quién es Kamyla? - Si no fuera Kamyla, no tendría vida. Mi experiencia de vida es de lucha y guerrera que soy. De ponerme en la piel de cada mujer y hombre trans. - Qué pasa con el cupo laboral trans? - Somos miles de mujeres trans en argentina y estamos en una situación donde el cupo laboral trans no se está cumpliendo. Acá en Florencio Varela fueron dos compañeras nada más que entraron a trabajar por el cupo laboral trans. Y nada más, quedó ahí. - Es una cruda realidad… - Es una realidad que, vos preguntas a cualquier mujer u hombre trans de qué trabajan y, lastimosamente, todas seguimos haciendo el trabajo sexual, porque otras no nos queda. Otra salida no nos queda. La única salida que tenemos que seguir haciendo lo que no queremos. Yo no
- Crees que la inclusión de personas travestis y trans es un paso fundamental para enriquecer, transformar y democratizar nuestras instituciones varelenses? - Es fundamental la inclusión de las personas trans travestis al mundo laboral. Creo que no nos dieron esa oportunidad, ni nos la dan ahora de demostrar que podemos. La inclusión de las compañeras para un trabajo digno sería lo mejor. Por qué por el hecho de ser quienes somos no tenemos el mismo derecho que cualquier otra persona heterosexual? Por qué? La inclusión laboral sería lo mejor para nosotras que vivimos esclavizadas en el trabajo sexual, que es una realidad. No lo sentimos. Lo tenemos que hacer por una cuestión económica. Es nuestro único recurso. Hay muchas compañeras que no lo queremos hacer. Una nace mujer trans, no es que se hace. Una nace mujer trans. Hay que estar en el lugar de una. Yo no veo ningun sector que cumpla el cupo laboral trans. - Se calcula que, a nivel país, el 95 por ciento de las travestis y trans están o estuvieron en situación de prostitución. En Florencio Varela también? - Las mujeres trans de Florencio Varela están en situación de prostitución. Florencio Varela tiene una zona roja, que trabajan muchas mujeres trans travestis. Estamos en situación de prostitución. Es una jugar con su vida. Vos no sabes con quién te subis, con quién hablas. Florencio Varela tiene una zona roja, que no la quieran declarar ni nada, es otra
cosa. Hoy es grandísima. Hay mujeres trans de 13, 14 años que están haciendo trabajo sexual. Yo estoy cambiando mi realidad, yo quiero cambiar la realidad por las chicas que son jóvenes y tienen 14 años y están trabajando en esa situación. Es muy feo. La calle no está como hace 20 años atrás. Está muy jodida. Hoy arriesgan la vida mucho. La arriesgan porque es la única salida laboral que hay para una mujer y un hombre trans. La única salida es la prostitución. Otra salida, no hay porque no nos incluyen para un trabajo digno. Florencio Varela tiene una zona roja. Yo, antes de la pandemia, les llevaba materiales de prevención a las chicas, mercadería, las visitaba, les sacaba turno con el médico. - Cómo es el acceso a la salud para las personas trans en Florencio Varela? - Muchas chicas tienen el documento como figura en el DNI, por no tener el cambio de género hecho todavía, y el médico sale a gritar el nombre a los cuatro vientos y eso da bronca e impotencia. Si nos ponemos a pelear, siempre las que quedamos mal paradas somos las mujeres y los hombres trans. Entonces, antes de pasar una humillación, una discriminación, directamente no vamos a ningún lado. Nos perjudicamos todas porque después eso trae enfermedades y terminamos muriendo con 35 años de edad. Ni siquiera llegamos a los 40. Son muy pocas las que llegamos a los 40 sin enfermedad. Somos contadas con una mano. Es el 100% de las mujeres trans travestis que vivimos de la prostitución. En Varela no tenemos tratamiento hormonal, ni para compañeras con VIH SIDA. Tenemos que ir a buscarlos a otros municipios. Yo, el tratamiento hormonal lo estoy haciendo en Lomas. En Varela nunca hay nada. Para la comunicada trans, es un abandono total. - Cómo se organizan para seguir sobreviviendo en esta pandemia? - No bajando los brazo. Peleando día a día. Con todo y por todo. Por una inclusión real al cupo laboral trans en Florencio Varela. Que tengamos acceso a la salud, a los tratamientos hormonales, a los tra-
tamientos de VIH SIDA, que podamos recibir mercadería como cualquier persona que lo necesita. Luchando por todas las chicas y hombres trans de Florencio Varela. Las mujeres trans no estamos para una foto, para que nos usen y después se olviden de nosotras. Somos mujeres varelenses, pagamos impuestos, como cualquier persona. Nos estamos organizando muy bien, para que -dentro de todo- las mujeres y hombres trans puedan superar esta pandemia. Nos estamos organizando para ser mejores personas y vean que las mujeres y hombres trans en Varela, sí podemos. - Las medidas de cuarentena, aislamiento preventivo y distanciamiento social son vitales, sin embargo, son viables para todxs lxs travestis, transexuales y transgénero en nuestra localidad? - Las personas trans estamos pasando muchas necesidades y nadie se está haciendo cargo. Yo como puedo, voy busco mercadería en Quilmes, Lomas, las donaciones que me da Julieta Pereyra, de la Felipe Diversa, nos da una gran mano. Julieta saca de donde no lo tiene para ayudar a las mujeres trans de Florencio Varela. Hay otra agrupación que no hace ni la mitad de las cosas que hacemos nosotros. Julieta Pereyra es una dirigente que, yo, estoy agradecida por todo lo que hace. Por todas mis compañeras, por todas las mujeres trans de Florencio Varela. Es la única que se puso en el lugar de las mujeres trans. Nosotras hablamos un montón y ella entendió realmente lo que es la vida de una mujer trans, de un hombre trans y es la única que cumple, nos da una mano, nos ayuda a estar mejor. Después, el resto ni se acuerdan de las mujeres y hombres trans. No se acuerdan directamente de la comunidad LGTBQ+. -Cómo se vive la diversidad en Varela? -La diversidad en Florencio Varela se lleva muy mal. En Varela, lastimosamente, somos un número más. La diversidad está muy abandonada. Yo empecé con un listado de 10 compañeras y terminé con uno de 50 compañeras en situaciones muy feas... y las que me faltan todavía... Es un abandono total.
EL VESPERTINO
21 de agosto de 2020
DERECHOS HUMANOS
Por qué es necesario hablar de infancias trans reprimirte o violentarte? ¿Cuánto amor? Con estos interrogantes entrevisté a Gabriela Mansilla. Gabriela es la mamá de Luana, la primera niña trans en el mundo en obtener el Documento Nacional de Identidad cuando se promulgó la Ley de Identidad de Género Argentina en el año 2012. Luana tenía apenas 6 años de edad.
A las personas trans nos imaginan siempre adultas. También nos imaginan en determinados momentos y espacios: la noche, la calle, las llamadas “zonas rojas”. Aparecemos en las secciones policiales de los medios de comunicación, en noticias con títulos estigmatizantes o como bufonas en la televisión. En la libidinosidad donde fuimos colocadas (como identidades cloacalizadas) , el mundo hace una lectura de nuestras vidas donde lo que se registra es nuestro cuerpo, nuestra performatividad, lo que aun sigue provocando abyección, pánico moral, sin tener ningún tipo de registro sobre nuestras experiencias vitales. Detrás de todas estas representaciones, ¿alguien se pregunta si ellas quieren estar paradas en la ruta? Si de poder realizar otro trabajo ¿seguirían ahí? ¿Quiénes son sus familias?¿Serán felices? ¿Quién se ha preguntado al ver a una de nosotras: ¿cuántos años tendrá? ¿Cómo habrá sido su infancia? ¿Cómo es ser madre de una hija trans? Dándole un giro a estos pensamientos, hoy también me pregunto: ¿Cómo será ser una madre o un padre de un hije trans? ¿Cuántas preguntas se les pasarán por la cabeza? ¿Cuántos miedos? ¿Cuánta información necesitan para no
Gabriela se convirtió en una referente en la lucha por las niñeces trans, escribió el libro “Yo nena, yo princesa”, testimoniando la transición de su hija, y fundó la Asociación Civil “Infancias Libres”, que defiende los derechos de les niñes trans y crea un espacio de acompañamiento y socialización para sus familias. Hoy Luana está a punto de cumplir 13 años y Gabriela sigue militando como el primer día, convencida de la importancia de visibilizar estas infancias y adolescencias. – ¿Por qué es importante hablar de las infancias trans? – Empezar a hablar ahora de infancias y adolescencias trans va a cambiar la expectativa de vida de 35 años de las personas trans en América Latina, va a poner en agenda política esta temática. Se va a empezar a abordar otra clase de educación. Necesitamos hablar para cambiar la cultura, para bajar el nivel de violencia que existe con el colectivo travesti trans. Una vez que se entiende que el camino es abrazar, entender, acompañar, respetar, queda toda la otra parte: el afuera. Hay que ir a la escuela, andar por la calle, y entonces no sólo hay que trabajar con las infancias para que se amen, sino que hay que trabajar con el resto de niñes y adolescentes para que puedan sociabilizar con una persona trans, sin rechazarlas ni discriminar, despojar de los fantasmas que otras infancias o adolescencias pueden tener sobre otras niñeces trans. Si no hacemos eso, no van a dejar de existir la violencias. Tenemos que comenzar a quitarle el peso negativo y darnos cuenta: son niñxs como cualquier otrx y necesitan exactamente lo mismo. -¿Ves cambios en los últimos años en el modo de abordar las niñeces trans? – Sí, aunque no veo grandes cambios. Veo cambios cuando nos movemos, cuando exigimos, porque esto surge por otras voluntades. Todavía estoy peleando para que respeten a mi hija en la escuela. Hay cambios, pero en lo macro ni siquiera conocen la ley de identidad de género y no se preocupan por conocerla. No existe predisposición a interiorizarse en el tema. Esperan que suceda, y con la papa quemando en la mano, empieza la necesidad de saber qué hacer. Tener una ley ayuda a todo eso. Las mamás de esta nueva generación vamos a estar eternamente agradecidas con el colectivo que la militó, es una herramienta para presionar con la ley. Hay muchos casos de es-
cuelas privadas con asesores legales que niegan derechos. Nosotrxs tenemos una nota de Abosex[3] para cualquier situación. Hemos tenido que enviarla a muchas escuelas. – ¿Qué rol juegan las familias en la lucha por los derechos? – Hay un montón de cambios que hemos impulsado desde las familias, porque el colectivo trans adulto tiene tantas urgencias que necesita resolver el aquí y ahora. Porque las están matando, están peleando por derechos laborales, de salud, vivienda, entonces no pueden ocuparse de ir a un jardín de infantes para que se hable de infancias trans. En mi caso, recién cuando pasó un año de la publicación del libro “Yo nena, yo princesa”, empezaron a aparecer otras familias. Se necesitaron estos mal llamados “casos testigos”. Alguien que dijera “mi niñx es feliz, sobrevivimos”. La idea no es que sean casos aislados sino hablar de las infancias libres en general. Porque el colectivo travesti-trans nunca fue escuchado en las infancias. Pasaron 9 años y hay más organizaciones con familias de otras localidades, los cambios se dan aunque nuestrxs hijxs aún no los pueden disfrutar porque son cambios muy lentos: 7 de cada 10 escuelas en Argentina no conocen la ley de identidad de género, por ende no saben cómo abordar estas temáticas. Eso trasladalo al sistema de salud, a salir a la calle, a la violencia de género. – ¿Cuáles son las principales dificultades hoy para las familias? – El tema es: ¿quién escucha a unx niñx trans? Hay un estigma que se implantó de la prostitución en lxs trans y nadie quiere tener una persona trans en sus casas. Yo por eso digo en mis charlas: “llevá a las trans a tu casa, que comparta con tu familia, que sea novia de tu hijx”. Siempre van a preferir que esté en la casa de enfrente. Falta mucho para la aceptación real. Se piensa “a mí nunca me va a tocar” y cuando les toca se quieren morir. Hay que deconstruirse primero unx para poder acompañar a tu hijx. Ahí es cuando saltan las violencias, el machismo, cómo nos atraviesa el patriarcado. Las mamás se empezaron a despertar y empoderar, y eso crea distancias con sus esposos. También hemos tenido casos a la inversa. Se han separado un montón de familias por tener unx hijx trans. – ¿Qué mitos creés que hay que derribar? – El biologicismo: la idea de que por tener pene sos un varón o si tenés vulva sos mujer y no hay discusión. La ley obliga a que llamemos a las personas según cómo se identifican, pero mucha gente sigue pensando que sos otra cosa. Lo mas difícil es lo cultural, lo arraigado, lo que ya está establecido. Porque la ley te obliga pero la conciencia no la toman. Estamos en ese momento en que se hacen
cosas pero no se genera un cambio interno. Por ejemplo, para que mi hija no quisiera lastimar a su pene ni esconderlo, tuve que amar su pene yo primero y eso fue lo genuino que ella intuyó y eso es lo verdadero. No solo desde lo discursivo porque el rechazo se siente, por más que intentes disimularlo. Vos te das cuenta cuando la gente te ve en la calle y te quiere o te rechaza. -¿A qué se enfrenta unx adolescente trans que transicionó en la niñez? -Me lo pregunté mucho tiempo. Creo que primero se enfrenta a si mismx. Lo veo en Luana que tiene una experiencia muy positiva gracias a los recuerdos, el abrazo, estar siempre en su hogar. Pero cuando viene el desarrollo puberal creo que lxs adolescentes se enfrentan a si mismxs, en esos cambios físicos y ahí es donde más crisis se debe generar. Por ejemplo, en las masculinidades trans, cuando comienzan a crecer las tetas. Si no tenés todo un bagaje previo de amor, ya no empezás a encajar. Inclusive por más que te ames, adentro de la casa todo bien, pero cuando tenés que salir al afuera empieza ael “que no se me note”. A eso hay que sumarle la falta de madurez para poder enfrentar lo que enfrenta una persona adulta, esa adolescencia que adolece y encima es trans. Luana ahora está en esa etapa de niña que quiere seguir jugando pero a su vez quiere un novio, y la mirada del afuera pesa más. Y empiezan a aparecer las relaciones con otras personas, el amor, la necesidad de que te quieran así como sos. – ¿Cuáles creés son los principales peligros? – Es una etapa muy peligrosa, se enfrentan a la calle, se enfrentan a la sociedad. A las redes sociales, al abuso, a encontrarse con situaciones de relaciones sexuales, a saciar el apetito sexual de otra persona para que les quieran. O ir a jugar a la pelota siendo un varón trans y pasar por la experiencia del vestuario o las duchas. O quedarte a dormir en la casa de alguien, irte de un boliche con alguien, que te sometan a interrogatorios. Yo le digo a Luana que quiero que esta siempre sea su casa. Que si se enfrenta con alguna situación fea afuera, regrese a su casa. Acá tiene a su mamá, su cama calentita, el abrazo de sus tías y tíos, de su abuela, el de su hermano. Pero no dejo de pensar ¿y quién no lo tiene? ¿sobrevive? Siguen siendo contadas las familias que te brindan esa seguridad. Si ves la realidad, te morís de miedo y no querés que tus hijxs salgan de tu casa. Yo hoy estoy tranquila de que mi hija se sabe trans, se quiere, se ama y no tiene conflicto con su cuerpo. Pero el día de mañana, que ella quiera borrar sus caracteres de la pubertad y decida intervenir su cuerpo, con cirugías, hormonas o lo que quiera, la voy a acompañar. Y sé que va a venir más por una exigencia del afuera. Yo lucho por algo que no sé si mi hija llegará a disfrutar, pero al menos vamos a dejar un mensaje para y por las
nuevas generaciones. Que tengan trabajo, educación, que alguien les quiera realmente. Tener un DNI aún no les salva de nada, por eso necesitamos el cambio cultural. Las palabras de Gabriela me resuenan, me llevan de viaje por mi historia. A mi cuerpo lo comencé a amar gracias a que fue amado, deseado y aceptado. Y no por un hombre, sino por la primera institución que nos debería abrazar, la familia. En mi caso, mi madre fue quien hasta sus últimas horas me acariciaba el cabello y mirándome me decía: “qué linda que estás”. Gracias a esos momentos pude seguir viviendo. Gracias a esos momentos me amo, amo y permito que otrxs lo hagan. El futuro es sin géneros cuando paren de matarnos Como nos dice Gabriela, estamos transitando ese cambio cultural y afectivo hacia nuestro colectivo. Y al mismo tiempo, cada activista travesti y trans, algunas más visibles, otras escondidas, están en los barrios y en diversos espacios. A veces llevándole una bolsa de alimentos a otra, porque saben lo que es la ausencia, o en un comedor comunitario preparando la leche para quienes no tienen. Son acciones que abren caminos. Abren, entre otras cosas, la posibilidad de que otrxs te vean, te sepan comprometida con el desamor, con la negación. Y trabajando para que eso no siga ocurriendo en las nuevas generaciones. Aun ocupándonos con tareas pedagógicas sobre nuestras existencias, porque nuestro activismo trasciende los “beneficios” personales, le estamos gritando a un mundo que nos dejen vivir dignamente. Que no rompan esas alitas en sus pichones. Que nos responsabilicemos de lo que tantas veces se simplifica en un mero acto biológico que trae a otro ser a este mundo. Avisarles: ellxs no merecen la violencia que sostenemos por acción u omisión. No hace falta mucho más que despojarnos de la pedagogía afectiva con la que fuimos construidxs y crear nuevas formas en donde prime “el motor del cambio”, como diría Lohana Berkins, que es el amor. *Violeta Alegre es activista travesti, investigadora y columnista de Agencia Presentes. Fue consultora para el Banco Mundial y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), junto con el Ministerio de Trabajo (Argentina). Ha publicado en el Suplemento Soy (Página/12) y en revistas académicas. Diplomada en Género, Políticas y Participación (Universidad Nacional de General Sarmiento), es docente de esa diplomatura. Coordina talleres sobre la temática, ha sido invitada a participar de charlas y cursos en América Latina y Europa, y está a cargo de la Oficina de Identidad de Género y Orientación Sexual del Observatorio de la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. Es cofundadora con Susy Shock y Marlene Wayar de la organización La Colectiva Lohana Berkins.
21 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
DERECHOS HUMANOS
Ensenada: movilización contra la represión y las causas armadas por la policía Desde Vecinos y Familiares contra la Represión Policial de Ensenada, con el apoyo del Colectivo Contra el Gatillo Fácil de La Plata, concentrando en el Partido de Ensenada, para luego movilizar por la calles de la ciudad contra la represión de la policía bonaerense, la policía local y la gendarmería durante un operativo para disuadir un conflicto barrial el 8 de agosto, donde teminaron realizando “allanamientos violentos sin orden judicial, y llevándose por la fuerza a ocho compañeros que fueron sacados de sus casas al boleo, golpeados, torturados y se les armó una causa penal”, denuncian. La causa penal tramita en la UFI 16, a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, bajo la figura legal de “atentado, resistencia a la autoridad, daños calificados, lesiones leves y violación de domicilio”. Desde ambos espacios denuncian que es una causa armada: “en verdad fueron los propios policías los que desataron una cacería en los barrios de Ensenada, luego de que un efectivo recibiera un piedrazo, y para desquitarse actuaron deteniendo y golpeando a todo el que les pareciera sospechoso, rompiendo las puertas de las casas para sacar personas y llevarlas detenidas”. “Este viernes 21 de agosto se marchó en Ensenada tras los hechos represivos ocurridos el 8 de agosto, donde la bonaerense, la policía local y la gendarmería intervinieron con un operativo para disuadir un conflicto barrial, y terminó realizando allanamientos violentos sin orden judicial, y llevándose por la fuerza a 8 compañeros que fueron sacados de sus casas al boleo, golpeados, torturados y se les armó una causa penal“, se pudo leer en la convocatoria de Vecinos y Familiares contra la Represión Policial de Ensenada, que fue
acompañada por el Colectivo Contra el Gatillo Fácil de La Plata. La causa penal tramita en la UFI 16, a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, bajo la figura legal de “atentado, resistencia a la autoridad, daños calificados, lesiones leves y violación de do-
micilio”. Desde el espacio de vecinos y familiares denuncian que es una causa armada: “en verdad fueron los propios policías los que desataron una cacería en los barrios de Ensenada, luego de que un efectivo recibiera un piedrazo, y para desquitarse actuaron deteniendo y golpeando a todo el que les pareciera
sospechoso, rompiendo las puertas de las casas para sacar personas y llevarlas detenidas”. En esa línea, apuntan contra las responsabilidades políticas sobre el accionar de esas fuerzas: “repudiamos estos graves hechos y responsabilizamos por la integridad física y psicológica de
los vecinos al gobernador Axel Kicillof, Sergio Berni y el intendente Mario Secco de la localidad de Ensenada. Exigimos que frenen este accionar represivo y la separación y castigo a los responsables de estas arbitrariedades”. :::CORREPI:::
EL VESPERTINO
21 de agosto de 2020
GENERO
Mujeres trans acceden a su primera vivienda digna por iniciativa de la monja Mónica Astorga Díaz vive en la ciudad de Neuquén, pero es de Cutral Co, la localidad que en 1996 instauró el piquete como forma de protesta social ante los estragos que había causado la desocupación luego de la privatización de YPF. Hace una década conoció a la hermana Astorga.
Neuquén, al sur de Argentina, se transformó en la primera ciudad del mundo en tener un “barrio” trans. Un complejo de viviendas de monoambientes para uso exclusivo de doce mujeres trans mayores que pudieron salir de la marginalidad gracias al acompañamiento de la hermana Mónica Astorga. Astorga, de la orden de las Carmelitas Descalzas, hace diez años se puso al hombro este proyecto y consiguió apoyo del gobierno provincial y la Iglesia. “Ella desde el primer momento nos empezó a ayudar en todo sentido. Yo estuve viviendo 15 años en una pensión. Obviamente que no estoy desagradecida, pero el lugar no era digno de vivir”, cuenta a Presentes Érica Díaz. Y continúa: “Cuando vos vas a pedir un alquiler te dicen 10.000 pesos y cuando te vieron la cara te dijeron 25. Eso es lo primero que pasa, la discriminación está desde siempre”. El lunes 10 de agosto se transformó en una de las mujeres trans en mudarse al complejo habitacional Costa del Limay, destinado a garantizar el acceso a la vivienda de esta población históricamente excluida.
“Nunca pudimos vivir dignamente en una casa linda, siempre caemos a los lugares peores, todas vivimos mal en ese sentido, porque siempre se cobra mucho más. Entonces la hermana Mónica dijo: “vamos a hacer un proyecto”. Tardó diez años el proyecto y gracias a dios ahora estoy en mi casa, mirando cómo mis perros juegan en el patio”, afirma. Érica es trabajadora sexual y tiene 40 años. El promedio de vida de la comunidad trans ronda los 35. “Desde que llegué acá estoy levantándome a las 6 para poner bonito el lugar”, asegura. La hermana Mónica recibe las fotos que le mandan todas: “una me decía: “el baño de la casa es más grande que el cuarto donde yo alquilaba”. El proyecto de la hermana Mónica “Yo comencé a acompañar a las trans hace 14 años. Lo que a mí más me impactó es que cuando les pregunté qué sueño tenían me dijeron que lo que querían era una cama para morir. Para mí fue muy movilizante”, dijo a Astorga a Presentes. El complejo de 12 monoambientes está en el barrio Confluencia. La obra demandó una inversión de 27,6 millones de pesos. El monasterio Carmelitas Descalzas, al que pertenece la hermana, es el que administra el lugar
y está destinado exclusivamente a mujeres trans adultas en situación de vulnerabilidad. Tiene seis departamentos en la planta baja y seis en la superior, con un salón de usos múltiples. Del proyecto no solo participó el gobierno provincial –cuya construcción fue canalizada por el Instituto de la Vivienda- sino que el municipio capitalino fue el que cedió, en 2017, el terreno al monasterio. En el acto de inauguración participaron las beneficiarias, la hermana, el gobernador, Omar Gutiérrez y el intendente Mariano Gaido. El complejo, explica Astorga, está “a nombre del monasterio, así se pudo resolver todo el trámite, porque si se lo dábamos a alguna organización corría el riesgo de que después se disolviera y con el lugar quedasen una o dos personas. El monasterio administra pero no podemos hacer uso de ese lugar para otro fin. A ellas se les hizo un comodato. No pagan alquiler y allí pueden vivir hasta que se mueran, o si se quieren ir y dejar el lugar, lo va a ocupar otra trans”. Para Astorga la primera exclusión que recibe esta población proviene de su familia. “La mayoría de las trans que yo acompaño fueron expulsadas entre los 8 y los 15 años de sus casas y algunas no tuvieron nunca más contacto con su familia. Se las sigue matando hasta el día de hoy en Argentina. De enero a la fecha tenemos 58 muertes, el promedio de edad de 35 años, la última que mataron fue en Tucumán (Vanesa Solórzano)”, señala. La familia no es la única institución refractaria a las personas trans. También lo es la Iglesia Católica a la que pertenece la hermana. “Sí, tuve dife-
rencias con varios y varias, pero tengo el apoyo principal del Papa y él me acompaña”, manifiesta. A Jorge Bergoglio lo conoce desde que era jesuita y estaba en el Colegio del Salvador de Buenos Aires. Comenta que le mandó fotos de la inauguración. “Me pone “saludo a tus chicas”, no me pone a esos hombres disfrazados de mujer, a esos enfermos”, agrega la hermana. Ella es una referente para sacerdotes y monjas de todo el país que asisten a las personas trans. “Es como hacer una masa, este trabajo se va haciendo con un mínimo de levadura y va fermentando. Así, muy despacito. Por eso yo desde la Iglesia dejo que digan lo que quieran decir los cerrados conservadores, los que salen a gritar haciendo alarde de que luchan por las dos vidas, pero están dejando morir a todo este otro grupo que merece vivir también. Se va haciendo un camino con este poquito de levadura”, apunta. Discriminación, motivos económicos y sobreprecios En 2018 se presentó el primer relevamiento a la población trans de Río Negro y Neuquén que realizaron la Universidad Nacional del Comahue junto a organizaciones LGBTIQ+, con aportes de las áreas de Derechos Humanos y Diversidad de ambas provincias. El informe plantea una detallada caracterización socio-demográfica, en una muestra que incluye cinco localidades, e incorpora la situación habitacional. De acuerdo a los datos publicados, el 45% de las personas trans de ambas provincias “tuvo dificultades para alquilar, que están relacionadas con: la discriminación que padecen les entre-
vistades por su identidad (más del 60% en ambas provincias), motivos económicos (alrededor del 15% tanto en Río Negro como en Neuquén), y sobreprecios (el 15% en Río Negro y el 7% en Neuquén).” En el trabajo se menciona que “si bien en el instrumento no hay una pregunta referida específicamente a los contratos de locación, durante el desarrollo del mismo algunes encuestades revelaron que nunca firmaron uno. Esto implica que las variaciones en las condiciones del alquiler sean recurrentes, lo que impacta en el valor de la locación, que a su vez produce una enorme inestabilidad en la posibilidad de hacer uso del derecho a la vivienda.” En cuanto a la adquisición de una propiedad, el relevamiento indica que “el 68% en Neuquén y el 63% en Rio Negro nunca intentó comprar una vivienda.” “Yo le voy a enseñar cómo se trata a una mujer trans” Para Adrián Urrutia, director provincial de Diversidad que estuvo presente en la inauguración, la posibilidad de tener una casa “viene a reparar años de persecución.” “Hasta el 2011 en Neuquén estaban vigentes los códigos contravencionales que criminalizaban a las personas travestis y a la homosexualidad. Los derogamos el 24 de agosto a las 3 de la mañana en la Legislatura con la presión de las organizaciones. Ese Estado que criminalizaba, hoy entrega una vivienda”, sostiene. :::Laura Loncopan Berti, editora de género en el Diario de Río Negro, para Agencia Presentes:::
21 de agosto de 2020
EL VESPERTINO
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21 de agosto de 2020