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Diario del Huila F U N D A C I Ó N TIERRA PROMISIÓN www.diariodelhuila.com Neiva, febrero 12 de 2012 Edición Nro. 387
Héctor Sánchez El regreso triunfal
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Neiva, Febrero 12 de 2012
Divulgación Cultural
NEIVA: DANZA, ARTE, HISTORIA Y FOLCLORE POR: FAUSTO SANCHEZ
DANZA
La danza es sin lugar a dudas el primer medio de comunicación conocido en la historia del hombre y de la humanidad, que desde los primeros tiempos y desde la creación, de manera involuntaria ya existía en las nubes y la mar que danzan según el compás de viento, y los animales que danzaban en verdes praderas en huida del primer hombre quien agarrando una vara puntiaguda lo perseguía velozmente, acompasado en largas zancadas que matizadas por la frecuencia del corazón lo llevaba a cambiar el ritmo mientras observa con atención, el mejor momento para reiniciar con la persecución. Los animales en celo, el ser ermitaño, los nómadas, los árboles y la fiereza natural, montaron una danza original de las primeras comunidades que de manera también natural ritualizaban la caza, la pesca, la siembra y las cosechas, al lado de las celebraciones idílicas que casi siempre terminaban con altas dosis de pasión. De allí se edifica en el mundo la tradición, y según la ubicación geográfica todas las manifestaciones del ser que influenciado por el clima, la vegetación y el piso propiamente dicho, recreando métodos de supervivencia y evolución que decididamente se convirtieron en los rasgos de los nacidos en medio de aquellas costumbres y particularidades. “Las nubes danzan, la tierra y las galaxias danza, la creación fue una danza, el hombre danza, la historia danza… todo danza”.
FOLCLORE
Lo más autóctono de mi raza, mi piel, mi credo, mi raíz y mi identidad. Sublime expresión que identifica las cualidades y rasgos propios de una localidad determinada que vislumbra las costumbres y tradiciones de su gente, que desde los métodos empleados para vivir individual y colectivamente rinde honor a la arquitectura, la vivienda, la gastronomía, las fortalezas económicas, la agricultura y por supuesto al legado inmaterial, historia, danza, música poemario, etc. Y es que es por medio del folclore que se posibilita escoltar los antecedentes del pueblo que emerge en la sabiduría de los ancestros que mantienen vivo todo el acervo cultural, transmitido de generación en generación y que casi siempre se transporta desde el núcleo familiar del abuelo, al papá llegando finalmente al hijo, para reiniciar el proceso. “Eso era en tiempos pasados, cuando se vivía las hermosas experiencias de la abuela que nos reunía en la sala de la casa y que después de las seis de la tarde al finalizar rezo del santo rosario, nos contaba para terminar el día, los cuentos del diablo, de las brujas, y hasta del caimán que bajaba por el rio
magdalena” Dicho en muchos niveles, somos tierra folclórica por excelencia y ampliamente conocidos en todas partes de Colombia y el mundo porque el parecer es que los bambucos, sanjuaneros y rajaleñas, son la base fundamental de nuestra identidad. Al parecer del mundo por el valor de nuestra historia y la labor titánica de nuestros valores locales, nuestra gente que vive y siente sus tradiciones como nadie antes pudo y después nunca nadie podrá; somos San Juan y San Pedro, danza, música y tradición; somos el festival folclórico, el reinado, el asado, el tamal, y causamos la mejor sensación. “Folclore que brillas como la más apropiada forma de preservación de la raza, a ti te hablo, ven de una vez por todas a formar parte de nuestra fiesta, a intuir que mueren aquellos que atentaron contra ti; a descubrir los inciertos ejercicios impuestos por conciencias que de ti nada sabían… folclore ven, apresúrate que ya labramos el camino y todo esta listo en el mejor momento para tu reaparición… Ven que te esperamos todos juntos para dar luz a tu luz. Que esperas? Ven” Y es que es precisamente por medio de la vuelta del folclore, como vamos a jugar un papel importante en la recuperación de la memoria que se suspendió con el paso de los tiempos; así es como veremos los que pertenecemos aquí, que ya no solo es el parecer de Colombia y el mundo que somos folclóricos por naturaleza y tradición, sino que lograremos vivirlo como tal, en medio de las fortalezas que poseemos y nos encargamos muchos de promulgar en el nivel internacional y nacional.
400 AÑOS DE HISTORIA
Tanto volveremos al folclore que muchos sentirán que si son de aquí y no de allá; muchos nos veremos inmersos en la historia de estos días en los que se reconstruirán las particularidades de nuestra identidad real, que necesariamente deben encabezar los procesos folclóricos y culturales (indivisibles a la hora de la verdad), que deben escribirse en la historia como se inscribió el fundador de la tercera Neiva. “El Rey Chico, Don Diego Martínez de Ospina y Medinilla - Acosta, El Capitán, nació en Remedios, Antioquia en 1567 y murió en Neiva, Huila en 1630 . Sus padres fueron conocidos por los nombres de don Francisco Martínez de Ospina y Medinilla conquistador del Valle de Upar y del norte de Antioquia, y doña Marquesa de Acosta - Home. Tuvo dos hermanas Isabel y Casilda. Entre los encargos del capitán Don diego de Ospina Fundador de la tercera Neiva el 24 de mayo de 1612, se cuentan el de la Justicia Mayor, Gobernador de Cimitarra, Timaná y Neiva; Capitán General, Alguacil, Alcalde de la Real Audiencia de Santa Fé, Canciller del Nuevo Reino de Granada y encomendero de Calamoima.”. Transcrito tal cual enseña nuestra historia.
Una producción de la Fundación Tierra de Promisión GUILLERMO PLAZAS ALCID Director Ejecutivo Coordinador: FÉLIX RAMIRO LOZADA FLÓREZ
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Toda colaboración se acepta y publica a título gratuito. E-mail: facetas@diariodelhuila.com
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Y es que en esta segunda celebración de los 400 años de nuestra Neiva ya se respiran vientos culturales desde las programaciones oficiales que se dice “son adornadas magistralmente” por los actores de la cultura de Neiva principalmente, y que enmarcan al Huila entero. Maestros de danza, música, escritores y escultores, se manifiestan con sus obras cada uno desde su especialidad, en medio de esta bella sensación de tranquilidad que deja una celebración mancomunada y participativa. “Después de haber pagado arriendo Históricamente en Campoalegre y Villavieja, se establece finalmente la compra de esta “casa propia” donde funciona académicamente el arte que beneficia a tantos neivanos, y que con la danza especialmente se constituye en la construcción sueños, anécdotas y paradojas, que enriquecen el espíritu, proporciona desarrollo a la gente y dinamiza la economía del Huila, por ser desde sus inicios esta tierra folclórica por excelencia”
NEIVA
Neiva, cuna de José E. Rivera donde se celebra el festival folclórico y el reinado del Sanjuanero Huilense, es necesario que establezca sus verdades, descubrimientos y avances, desde la enmienda de equívocos y el pago de créditos que favorecen al tejido cultural en la construcción de ciudad y ciudadanía. Con el Sanjuanero Huilense música de Anselmo Durán por ejemplo, existe una deuda gigante al no aparecer en los créditos merecidos en tiempos de San Juan, San Pedro y la fiesta folclórica. Allí se publicita el reinado del “bambuco”, cuando aquí no se baila propiamente un bambuco sino el Sanjuanero Huilense. Este festival folclórico (que existía desde mucho tiempo atrás en cabeza del encuentro campesino innato en la plaza central de Neiva en las fiestas del retorno a mitad de año), es la vitrina más grande de los artistas neivanos y huilenses (por lo menos debería ser así) en la que exhibimos la danza, la música campesina y tradicional, las comparsas, el rajaleña, y todas las manifestaciones propias del ser huilense por nacimiento o adopción. Hermoso es nuestro festival quién puede dudarlo; bello el reinado, mismo que se convirtió en una de las fortalezas de nuestra fiesta… aquí no hay discusión; es solo equilibrar la balanza en medio de las grandes fortalezas que dibujan nuestra huella tradicional y la imprime en los corazones de los visitantes tanto como se transporta en los corazones de los nativos.
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NEIVA Y SUS ACTIVIDADES
De la misma manera es necesario reconocer que por fuera del festival folclórico de mitad de año, en Neiva existe hoy en día una nutrida programación cultural en manos de los artistas y las ONG locales, que embellecen la ciudad proporcionándole al turista la posibilidad de escoger a donde quiera ir según sus gustos e inclinaciones. Festivales internacionales y nacionales Danza, literatura, cine, música; tradiciones como el asado huilense, el rajaleña y hasta restaurantes de carácter tradicional en su cocina; son parte de la riqueza de una ciudad que hoy reclama más posibilidades de acción por sus experiencias pasadas. Que bueno es que en estos días de celebración de los 400 años se implemente la posibilidad participativa de variados grupos artísticos que durante 2012 desfilarán con sus obras y creaciones en los escenarios dispuestos para tal fin. Abrir todavía más las posibilidades es la clave del éxito y buen desarrollo de esta celebración… Neiva tiene mucha danza, mucha historia, muchos artistas.
ARTISTAS EN LA HISTORIA
Debido a las grandes ejecutorias ar tísticas y culturales es que la danza por ejemplo, al lado de todas las artes y sus defensores debe estar presente en los textos que hablen de historia, no pueden pasar desapercibidos porque quedaría incompleto el ejercicio de recrear la verdadera historia de Neiva en los 400 años. Debe recordarse y poniendo una vez más a la danza de ejemplo (pero con impacto en todas las artes) que históricamente la danza es la manifestación artística y cultural que mayor logros nacionales e internacionales a conquistado para esta tierra de promisión. La danza se ha exhibido en Canadá, Suecia, Italia, Alemania, Estados Unidos y muchos países de habla hispana sin mencionar los países que han sido traídos a Neiva por los festivales de danza existentes y sostenidos en los mismos artistas de la región.
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Valores N
Héctor Sánchez El regreso triunfal
HÉCTOR SÁNCHEZ El destacado novelista tolimense regresa a casa. Sus libros conducen a una interpretación del amor, los fracasos y de lo que representa lo escabroso, crudo y doloroso de la mismidad humana. Entregamos esta visión del escritor que intuye, complementa y moldea para que el lector configure el sentido de lo expresado literariamente. EL REGRESO TRIUNFAL DEL NOVELISTA HÉCTOR SÁNCHEZ
Por Carlos Orlando Pardo Tras nueve años de vivir en México y doce en Barcelona, el retorno a su tierra del triunfante novelista tolimense Héctor Sánchez Vásquez se cumplió hace algún tiempo. No vive en Ibagué sino en su casa, un lugar amplio y apacible con mecedora en el balcón para sus tardes de lectura y una selecta biblioteca con los autores de su predilección. Al frente de sus ojos un parque poblado de farolas y a lo lejos un paisaje de montañas. Cocina él mismo con la pasión de un chef y a veces cuando ha terminado su jornada concentrado en la escritura incansable de sus libros, invita a sus amigas y escritores a compartir una cena, una copa de buen vino, un tequila al estilo azteca o un escocés a las rocas condimentado con su conversación exquisita. Desde hace 45 años empezó su carrera literaria sin tregua alguna y sin ocupar nunca ningún puesto diferente al de su escritorio, ha sobrevivido con decoro dedicando su vida a la cultura. Escribe ocasionalmente notas para revistas extranjeras, ofrece conferencias en universidades, canta en las noches de bohemia acompañándose de su guitarra y viaja cuando le pica el deseo de volver a ser un trashumante. Figura entre los escritores más significativos de América Latina de la generación que sucedió al boom encabezado por Gabriel García Márquez y sus libros aparecen rodeados de expectativa en las más sobresalientes editoriales de México y España, Chile y Argentina, sin descontar las de Colombia. Ahora, desde febrero, Pijao Editores inicia una nueva colección al conmemorar sus primeros cuarenta años con su novela El robo de la cañonera, un libro de aventuras que sucede en el Amazonas. Héctor Sánchez tiene en su recorrido no pocas notables distinciones. Ganó el Premio Nacional Esso con su novela Las causas supremas que fuera llevada a versión de telenovela bajo el título de El Faraón y fue finalista en el prestigioso Premio Rómulo Gallegos que conquistara William Ospina, una especie de Nobel para América Latina. Está incluido en importantes antologías de cuento, uno de ellos rodado en película y su obra es objeto de estudios académicos en universidades, apareciendo con honores tipográficos en Manuales de historia de la literatura y hasta en un libro dedicado a su vida y a su obra. Para la próxima Feria Internacional del Libro en Bogotá, antes de partir a la de Guadalajara en noviembre como invitado especial, también saldrá reeditada su novela Entre ruinas, en la selecta colección azul de Caza de Libros, cuya primera salida estuvo patrocinada por Carlos Barral, en la editorial Argos Vergara de Barcelona. Como si fuera poco, para la primavera, El robo de la cañonera se lanzará con su presencia en Madrid, Barcelona, Lisboa y Paris, no sin haberla presentado en las más importantes capitales colombianas, promovido por su editorial.
Lejanos parecen los años en que se fue a México dirigiendo el grupo de teatro de la Universidad la Gran Colombia y decidió unas horas, antes del regreso, romper su tiquete. Quedó al amparo del poeta Álvaro Mutis, quien lo llevó a las editoriales a servir como lector, lo contrató para la MGM en el doblaje de películas y lo estimuló junto a García Márquez para que escribiera sus novelas adivinándole el talento. Fue en un coctel con ellos que conoció a María Antonia, una mujer mayor a quienes los maestros le aconsejaron no fijarse en ella, pero como un niño al que le prohíben una golosina, terminó atrapado entre sus fauces. Había sido la mujer del hoy presidente de Cuba y en su casa, que era antes la de Pablo Neruda, se escondieron las armas que llevarían en el barco Granma para iniciar la revolución cubana que derrotaría la dictadura de Batista. Se enamoraron y de esas pasiones tormentosas salió la novela Mis noches en casa de María Antonia, publicada por Pijao Editores. El famoso pintor tolimense Darío Ortiz había escuchado con anterioridad la anécdota y le dijo que si la escribía le regalaba un cuadro para que comprara una casa. Y así fue. Es la que actualmente goza junto a una secreta colección de libros firmados con otro nombre distinto al suyo y que publicaba el Fondo de Cultura Económico de México sobre temas, por ejemplo, como las enfermedades mentales allí. Conoce a profundidad El Quijote y ofrece charlas apasionantes sobre el libro. Amigas suyas como Walkiria, la consagrada compositora e intérprete a quien él adora, le dedica conciertos privados en su casa junto a sus amigos como William Ospina o Benhur Sánchez, y prepara cenas exquisitas. Como la que hará en febrero, tras sus giras, para celebrarle el comienzo de una renovación vigorosa en su tarea literaria. Y brindar por la revista Pijao que sale dedicada a su vida y a su obra.
LA NUEVA NOVELA DE HÉCTOR SÁNCHEZ
El robo de la cañonera es de esos extraños pero deliciosos libros que nos recuerdan y confirman cómo la literatura tiene su ropaje esencial en el lenguaje. Pero no se trata aquí de la fórmula simple, sino de hacernos sentir, que es lo que logra Héctor Sánchez con su novela, la magia asombrosa ya olvidada de un impecable y sobre todo sugerente manejo del idioma, por supuesto relatando historias con párrafos llenos de sabiduría y humor, el par de zapatos con que viste su narrativa. Lo que en el fondo es una anécdota sencilla pero no común en nuestra literatura actual, llena de sicarios, se convierte de inocente capilla de aldea en una catedral. Creo que el poder de este libro radica en el sortilegio imaginativo de la historia y la lengua, recordándonos lo que ocurría con los grandes escritores clásicos, de cómo con las palabras puede levantarse todo un universo y de cada detalle insignificante cumplir con el embrujo de transformarlo en trascendente. Aquí se rebela otra vez el reconocido escritor como un auténtico maestro, producto de un calculado oficio a lo largo de no despreciables 45 años en la a veces inútil pasión por la literatura. Si cansados de la ordinariez de la expresión y la pobreza de las frases se encuentra fatigado el lector de hoy en día bajo el fragor incontenible de la mediocridad, tiene aquí, sin duda, la ocasión feliz de ingresar a otro mundo, gracias al hechizo
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maravilloso alcanzado por Sánchez en una novela singular. Pero no es sólo este sortilegio el que nos hipnotiza gratamente, sino también la desbordada fantasía para reflejarnos un mundo usualmente desconocido e ignorado, por lo remoto, bajo el lente de aumento de su mirada audaz. Aquella inesperada excursión de Fortunato Lezna, el protagonista, por el río Amazonas y lo inhóspito de la selva que lo rodea, convierte al libro en una historia de aventuras vivida desde una cañonera con división a bordo, donde la soldadesca está “atrapada en un río que simulaba avanzar incontenible pero que había aprendido sabiamente a no llegar a parte alguna”. Fortunato Lezna todo lo que quería al comienzo era obtener su libreta militar, viéndose de la noche a la mañana en un viaje sin regreso. Es un aficionado al toreo y un cantante frustrado que ahora encarna a un recluta pagando su servicio obligatorio en aquella embarcación patrullera que cuida con celo espantar a los contrabandistas y bandidos violando las leyes en los lugares fronterizos de la nación. No por ello, evitar la rutina de desembarcar en pequeños puertos que no son más que caseríos adonde llegan con ansia en busca de su pista de baile, mujeres y alcohol, único consuelo refulgente para sus crepitantes soledades. Fortunato Lezna es un hombre con vocación a encarnar la exacta medida del judío errante que arrastra por la vida la miseria de sus fracasos, inclusive como fotógrafo aficionado posando de profesional para seducir a una muchacha recién asomada al mundo de las ilusiones. Ha sido amado por muchas mujeres que lo esperan de manera inútil en un regreso que nunca se cumple porque le gusta ser un fugitivo, sobre todo cuando respira tranquilidad y lo cómodo de un hogar termina aburriéndolo porque le quita el aire añorado de las aventuras. Minero con alguna suerte, oficio que termina dejándole disfrazado en un relicario el botín de las pepitas de oro que va desgranando para sobrevivir y no le falte ni el cuarto de hotelucho en caseríos perdidos ni para su infaltable sed por el alcohol. De aquel barco artillado de la marina que es robado por su tripulación para habitarlo luego como una cuadrilla de maleantes cometiendo fechorías, las que antes combatieron, disfrazándose de revolucionarios dementes que quieren tomar el poder, quedan las acciones que habitan buena parte de la novela, llena de metáforas donde la sapiencia respira a sus anchas, la ironía y la parodia se mueve con propiedad y el humor no deja de asomar sus narices. Si bien puede ser el escenario de Pantaleón y las visitadoras de Mario Vargas Llosa o el de William Ospina con su trilogía novelesca bajo épocas distintas y situaciones diferentes, también lo es que aquí no arriba a lo trascendente ni histórico de estos autores tan significativos, sino a lo anodino de lo en apariencia trivial, como lo es conjeturar y pintar ese mundo de aquellos hombres que van y vienen sin que nadie se ocupe de sus vidas nunca, salvo por los resultados espectaculares si se decomisa un legendario contrabando, se apresan capos o jefes guerrilleros, se comete un crimen digno de la prensa amarilla y de la otra. La literatura y en particular la novela tiene el encanto, como lo hace el cine, de poner en primer plano existencias insustanciales que jamás llaman la atención, para convertirlos en estrellas de una historia donde no son los héroes los que brillan sino los antihéroes sometidos por el destino y la pobreza misma a no hacer
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lo que quieren sino lo que les toca en el horóscopo que sólo traduce el anuncio de sus tribulaciones. Los ricos detalles cada vez crecientes que van relatándose en la novela siempre tan vertiginosos como el río, nos asaltan con sus sorpresas hasta dejarnos como testigos indefensos pero nunca agotados en la última página. Ya serán los especialistas los que subrayen tantas ocurrencias significativas, pero acá, en el estrecho margen de una reseña, sólo resta decir que es una gran novela que vale la pena leer si queremos tropezarnos con algo diferente y de nuevo, en medio de tanta hojarasca que hoy se publica para descrestar incautos, saborear la buena literatura y esta vez, en virtud a la pluma maestra del respetable y siempre admirado novelista tolimense Héctor Sánchez. Buen comienzo de la nueva colección y la nueva época que empieza Pijao Editores al cumplir 40 años y alcanzar 350 títulos, 500 mil ejemplares y encarnar desde la provincia para Colombia una tarea útil e incansable.
HÉCTOR SÁNCHEZ Por FÉLIX RAMIRO LOZADA FLÓREZ
Su obra en general parece una gran parodia al combinar de manera reflexiva, vigorosas dimensiones testimoniales, enriquecidas poéticamente a los que introduce una serie de comportamientos humanos como la ironía, el amor con ciertos trazos de la vida cotidiana, a lo que suma la violencia sociopolítica, la soledad en sus espacios lúdicos, exuberantes y contradictorios, para facilitar el traslado narrativo de la paranoia suicida, el abuso de autoridad y la muerte, enfocada de manera descarnada como expresión de una sociedad desmoronada. Sus relatos son impactantes, sobre todo, si consideramos la forma natural como suelen actuar sus personajes, los que parecen ser tan reales que, al ser leídos sus textos tenemos la sensación de estar vivenciando sus pensamientos, palabras, gestos, modos de actuar, risas y reproches, de tal forma que es como si tuvieran dotados de una magia espiritual, apacible, es el caso del campesino acosado por el gobierno a través de Jerarca, encargado del censo para que se paguen los impuestos. Ante esta situación y, considerando que antes otros han sido victimas de abusos y atropellos por casos similares, entra en desconfianza, entonces, decide enfrentar al funcionario público quien acude a la policía para someterlo, provocando atropellos y abuso de poder, repelidos con susurrantes desespero, hasta concluir en la muerte del censor, es decir, el acoso agobiante, conlleva a este desenlace fatal, por la violencia ejercida desde el estamento: “En nombre de la ley ríndase incondicionalmente, o le juramos por la patria partirles el culo sin piedad en nombre de la justicia.- La voz del cabo tronaba como la constitución nacional, y el consorcio estuvo tentado de
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aplaudir. Desde adentro silencio. Dos veces repitió el cabo la aviesa fórmula, y las dos oportunidades como una sentencia se escuchó lo mismo: ¡nada!” Del cuento Desde el lindero. Sánchez es severo en sus denuncias y críticas mordaces a los abusos de poder, a sus enjuiciamientos por la indiferencia por los desplazados hacinados en las ciudades y al manoseo de la Constitución Política, por tanto, en lo suyo no sólo recordarnos la historia, sino, más bien la encontramos recontada de manera patética, para dejar constancia de la veracidad o, al menos de la credibilidad a partir de la realidad social y de convulsionados episodios testimoniales en el país, repetidos a menudo en medio de una extraña indolencia. Es esa forma de contar sucesos corrientes y de hacer alusión a los alarmantes excesos, de quienes oprimen y despojan de los derechos de los otros, es lo que nos mantiene aferrados de manera vigorosa a sus páginas, que parten muchas veces de un cine de pueblo, en donde generalmente se ven películas de Cantinflas; las peleas o alegatos entre amigos; las discusiones a gritos y mechonazos de los amantes enardecidos; el bullicio de los hombres en medio del licor y el cigarrillo en los juegos de azar; las tradicionales celebraciones de fiestas con muerto incluido; las carreras de ciclismo, las peleas entre padres e hijos, y los desplazados de todas partes, absorbidos en ciudades y pueblos en suburbios y asentamientos, en todo caso, vemos montones, montoneras de individuos de caminar inciertos, con rostros perdidos en el hambre y las desesperanzas, que expresan exangües su desdicha, lo que configura una enorme tragedia; confusa, conflictiva, de un trasfondo desastroso en el que confluyen las ideologías y el ocaso de la clase dirigente. “Me habían dicho que en las ciudades el trabajo no escaseaba, y que las posibilidades de triunfar eran inmejorables. Un buen mecanógrafo sería fácilmente aceptado en una notaría, o cualquier otra oficina similar. Pasaron varios meses antes que terminara saliendo de mis pequeñas propiedades, incluyendo el prendedor de la corbata, y la afeitadora. Empecé a familiarizarme con las calles,… “Del cuento La mala renta”. Ahora, lo importante son los diversos enfoques temáticos sobre los quehaceres diarios, basados en el autoconocimiento estructural, que le permite ir entretejiendo a partir de los recuerdos con insondable paciencia las historias, los colores, los olores, las mañanas grises, la tarde radiante o, la noche estrafalaria llena de tristezas, alegrías, pasiones y dolores. Es decir, hay una extraordinaria indagación sobre la enorme descomposición social, por lo que en el summum de su narrativa está todo lo que uno se pueda imaginar, lo que da unidad y coherencia a las reflexiones sobre el comportamiento y las activi dades que develan un ser grotesco, ambiguo con un lenguaje muy propio, pleno de historias, anécdotas y todo lo que tiene que ver con los conflictos interiores y exteriores del ser humano. “Sentados muchas veces yo los veía conferenciando como dos rezagos de la guerra, como dos leprosos confundidos en inaudibles susurros y lamentos, tan lejanos del mundo que parecían ánimas envueltas en frazadas de lana. Carlos Julio en frente de Samuel, Samuel frente a Carlos Julio, días y meses enteros platicando quién sabe de qué cosas. “Del cuento Otro regreso”. Es una visión amplia sobre la otredad incrustada en el entorno, para revelar a través de imágenes crudas, sarcásticas y complejas, de asombrosa conjugación, si consideramos la carga de sensibilidad y el fulgurante ajetreo mental de la larga y agitada vida, en donde las evocaciones, señalan reiteradas reinterpretaciones de los diversos conflictos, enmarcados en su propio ambiente, permitiéndole la revelación de un lenguaje muy propio, especialmente, cuando recurre a la reelaboración obsesiva del pasado. En síntesis nos encontramos con un escritor, fundamentado esencialmente en los recuerdos vivenciales de los asuntos de la vida cotidianos de su pueblo, sobre lo que desarrolla historias muy significativas e interesantes, enriquecidas con la naturaleza y originalidad del lenguaje coloquial utilizado.
HÉCTOR SÁNCHEZ.
CARLOS CELIS, WILLIAN OSPINA, HÉCTOR SANCHEZ, JORGE E. PARDO
OTRO REGRESO Sentados muchas veces los dos… tantas cosas. A ellos los conocí todavía en los
atropellos de la primera vida. Ya la iglesia estaba allí, los correos más arriba, de acuerdo, también el río, y siempre un camino lleno de polvo, curvo y parduzco. En la mañana mucho sol, en la tarde sol con viento, en la noche viento solamente y calor. Aquí siempre se ha sudado, debe ser por eso que a este lugar lo laman “la tierra santa”. A la verdad esas palabras no me son muy explicativas. Como en todas partes, según lo entiendo, la gente riñe, se malquiere, se ofende por cualquier cosa, y no quiero ponerme solemne, pero es la verdad, aquí la gente poco ríe, mejor dicho tienen una manera característica de hacerlo, como si los tocaran con una plumilla de ave por las orejas, ladean un tantito la cabeza, sin mostrar los dientes y en eso consiste todo.
Yo no tuve madre. Pero eso no viene al caso, bastante que lo vengo repitiendo, a veces me doy cuenta de que con esto sólo pretendo hacerme tener lástima. De nada sirve, pues, estarlo repitiendo, contándolo como gran cosa. La verdad es que tarde o temprano eso se pierde, y todos terminamos igual, desmadrados de raíz. Mi casa está hacia el sur. Por ahí vive gente de igual condición. Todos como pobres, aunque algunos venden grano en el mercado, o menudean carne en balanzas. Que hay gente de mala fe, no lo pongo en duda, en todas partes es lo mismo. Claro que aquí roban cosas de poco valor: gallinas, puercos, pedazos de madera. No sé cómo podrán deshacerse de todo aquello. Es frecuente oír la gente quejándose de que anoche cargaron con una camada de pollitos recién nacidos, o que al de más allá le robaron un machete. Peor es, digo yo, que a alguien le roben la mujer. Esos cuentos se dan mucho menos, pero se dan. Sólo que los afectados le hacen a la santificación con dis culpas y buenas razones, y en cuentas aquí no ha pasado nada. Poco a poco todo se olvida, empiezan de nuevo y surgen siempre los mismos problemas. Aquí se nace, se crece y se queda uno solito. El cometario está rebotado de muertos. Por todas partes cruces y enredaderas. Los más vistosos forrados en lozas blancas, y los otros apretados con tierra y apisonados varias veces para que los trague el olvido. A un tío lo enterraron hará como ocho años cerca de un algarrobo, le colocaron una seña que fueron renovando por el resto del tiempo, hasta que un día fueron a buscarlo con palas, y se encontraron con el caparazón de una máquina de coser. Ni caja, ni huesos, ni nada. Total que fue obra de los diablos, de otra manera no se explica, enterrado como estaba a cinco metros de profundidad, no, no hay milagros, eso fue lo que pasó…
Nació en Guamo, Departamento del Tolima en 1940. Sus libros son: Cada viga en su ojo, 1967; Las causas supremas, 1969; Las maniobras, 1969; La orilla ausente, 1972; Literatura y chantaje, 1973; Los desheredados, 1974; Sin nada entre las manos, 1976; Se acabó la casa, 1978; El tejemaneje, 1979. Ganó el Premio Esso en 1969 y fue finalista del Concurso Rómulo Gallegos en 1987 con la novela Entre ruinas, publicada en 1983. Inédita El héroe de la familia.
Poesía
Tu sabes por que...
Hoy estoy alegre. Replican muy dentro campanas de pascuas. Estoy tan alegre cual pájaro suelto que burló su jaula. Estoy tan alegre que hay un escalofrío por todas las fibras del cuerpo y alma. Tengo una alegría de tarde de toros con negro en mantillas y rojo claveles, y con arabescos de sangre caliente bordados al rubio tapiz de la arena. Tengo la alegría de la nochebuena. Tengo la alegría de los cascabeles. SILVIA LORENZO, Agrado, 1918-2009.
En la noche de tus ojos
Adorable morena de soberbia hermosura y cabellos de sombra… Por tus ojos gitanos - que no sé si piadosos, que no sé tiranos – que subyugan y abisman con su intensa negrura. Yo te cuento: una noche me soñé la ventura de besar la sedeña suavidad de tus manos… y que así, penetrando del Amor los arcanos, me nimbaba la gloria que en tus gracias fulgura. Desde entonces anhelo con ardientes antojos, la ambrosía de tus labios, el negror de tus ojos y las altas ternuras de tu alma tan buena…! Mas… no temas que ansíe tus esquivos favores; es que apenas te cuento una historia de amores que he soñado en la noche de tus ojos… morena! HUGO DE SARAY, Neiva, 1903-1938.
Los 400 años de fundación de Neiva, sirven para rememorar los poetas que han forjado la Literatura huilense. Son poemas en los que sus autores ofrecen su hondo sentir, sus interpretaciones de la vida, del amor; cantos a ciudades y a la tragedia humana. Facetas aspira mantener la presencia de escritores que han determinado el curso de nuestra literatura, en donde destacamos poemas que constituyen testimonio y reflexiones de sus autores, con las que exploraron y dejaron en claro su manera de percibir el mundo.
La vida es soneto
Hizo Lope de Vega un buen soneto sin decir nada, de orden Violante, y así es la vida en el primer cuarteto: canta la juventud saliendo avante. En la edad varonil, el hombre inquieto que lucha en pos del bien, rima incesante pensando, iluso, conseguir su objeto, y es una octava el porvenir brillante. Llega la ancianidad, y el gran sujeto de tanta inspiración, surge triunfante; es la muerte que asoma en el terceto! Da la vida el reflejo agonizante, y al final de la vida es un secreto… de la cuna al sepulcro es consonante! JOSÉ MARÍA ROJAS GARRIDO, Agrado, 1824-1883.
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los ratones federados
Allá en los tiempos antiguos cuando los hombres pensaban, cuando venganzas no había ni Oidor alguno fallaba: un político trastorno hubo entre las alimañas. Erigió cada familia su asamblea soberana; de modo que a poca costa había en una misma casa, junta suprema de runchos, junta suprema de ratas. En esta célebre crisis de graciosas chapadanzas, los gatos a los ratones enviaron una embajada. Unidos estos señores en el desván de una casa, (porque el fuerte de ellos era imitar la gatomaquia) el astuto embajador dijo esta arenga estudiada : “Serenísimo señor, rato – politi – comparsa: el noble cuerpo gatuno os desea toda bonanza sabidos ya los derechos que asisten a cada raza. En estos últimos tiempos de civilidad tamaña, nuestras costumbres antiguas han de ser regeneradas. Se ha visto que no es decoro de nuestra familia hidalga adquirir su subsistencia a expensas de vuestra casta” JOSÉ MIGUEL MONTALVO, Gigante 1782-1816.
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Actualidad
NEIVA 400 AÑOS 1612 – 2012
FELIZ CUMPLEAÑOS Por FÉLIX RAMIRO LOZADA FLÓREZ
N e i v a en 2012 es centro de atracción nacional y para turistas extranjeros con motivo de la celebración de los 400 años de fundación de la ciudad. También lo es para historiadores, investigadores, escritores, periodistas y profesores que tendrán como eje temático en escuelas, colegios y universidades este evento. Hoy todas las conversaciones giran en torno al tema de la fundación y el desarrollo de la ciudad bonita, estrafalaria, calurosa y desconcertante en la teatralidad de la vida, aprovechada por algunos, que a fuerza de oportunismos y acrobacias de última hora, no tienen inconveniente en concebir poderosas locomociones para sus propósitos. En medio de estas afujías rememoro algo realmente interesante. La Academia de Historia del Huila, creada el 22 de mayo de 1910. Esto corresponde a tres partes del tiempo de vida de nuestra urbe y no se necesita ser muy perspicaz para saber de sus inmensos aportes, para conocer el retrato de nuestra candorosa realidad. Cualquiera puede imaginar los hombres y mujeres que han pasado por allí. Personas respetables, dedicadas a entregar sus modestos conocimientos para que otros tengamos la oportunidad de saber, de conocer lo que hemos sido y de donde se desprende lo que somos. Con seguridad no es tarea fácil recoger, seleccionar con paciencia hechos determinantes de una época, en una lógica, en un tiempo estricto y determinado para no alterar la cronología de los acontecimientos. El historiador, a diferencia del poeta o el novelista no dice, no escribe pesadillas ni asuntos socio-políticos o amorosos. No. Simplemente registra los acontecimientos cotidianos de los mortales en su comarca o en el mundo, es decir, les interesa señalar en el medio, de manera adecuada las pesadillas del señor Diego de Ospina, José Eustasio Rivera, Gustavo Andrade, Villamil; el primer alcalde de elección popular y cosas así, eso los diferencia y eso los lleva a trabajar de manera organizada. En cambio, “Los poetas proveen al hombre de nuevos ojos y de esta manera intentan introducir una modificación en el mundo real. Por eso son elementos peligrosos para el Estado, porque reclaman transformaciones. Pero el Estado y sus fieles servidores tienen una sola y excluyente voluntad: permanecer”. Quienes conocemos a los señores que conforman el cuerpo directivo de esta organización en Neiva, podemos dar fe del dominio de cada uno de ellos en su especialidad. Escucharlos, es entrar en el primitivo regocijo del misterio de una cultura que no olvida a quienes han dejado rastros, para que otros podamos comprender al antepasado que paseaba las calles e inclinaba la cabeza para el saludo, amarraba el “mocho” en las puertas de las cantinas o bailaba a son de tiples y guitarras, mientras otros pelaban el “marrano”, una mañana fresca con vientos sanjuaneros. Don Camilo Francisco Salas se echó a las espaldas la responsabilidad de dirigir la Academia; cuenta con buen equipo, de manera inteligente ha comprometido a la dirigencia, a los gremios y a quienes de una u otra manera han aportado su grano de arena en esta loable tarea. El carácter ejecutivo de su labor ha traído buenos resultados, entre los que se destaca la Historia sobre Neiva, próxima a publicar y el logro de la realización del Congreso Nacional de Historia en la ciudad, este año con motivo de los 400 años. El diligente y apasionado Camilo, señala a través de su gesta el camino, que permitirá a futuras generaciones conocer con precisión los episodios que arrastramos los mortales de este tiempo. Todo esto tiene dichosos a los historiadores, que han demostrado gran sentido de organización y trabajan disciplinadamente.