Revista de información y cultura de Bogajo – Número 9 – Marzo 2018
Feliz Primavera
Nuestra comarca sostenida por esos autónomos necesita un relevo generacional. Todo esto es una tarea de todos, desde los gobernantes, educadores, y habitantes. Es un esfuerzo basado en medidas municipalistas. Es necesario simplificar temas administrativos para la constitución de empresas de jóvenes emprendedores que buscan un modo de vida en el medio rural. Nuestro ayuntamiento sigue trabajando en la supervivencia del municipio, intentando dar vida al mismo, siendo muy consciente de la realidad pero a la vez con esperanza de un cambio.
UN CAMINO ESPERANZADOR Una de las cuestiones abordadas en las últimas reuniones mantenidas entre pequeños ayuntamientos y mancomunidades de nuestra comarca, es el tema de la despoblación en el mundo rural. Es un tema que nos concierne a todos y debemos de empezar a tomar medidas urgentes. Desde la Diputación de Salamanca intentan hacer políticas para paliar un problema que transcurre a pasos agigantados. El mundo rural atraviesa un momento difícil (por poner un ejemplo las mancomunidades que abarcan unos 107 pueblos de nuestra comarca, perdieron unas 817 personas en el ejercicio 2017). Es algo alarmante para la sostenibilidad de nuestros pueblos en temas tan básicos de primera necesidad como es el agua, la recogida de basuras, etc. Como alcalde del municipio y a la vez como vecino entusiasmado por el medio rural, me preocupa tal situación. Uno de los mecanismos para incentivar a los jóvenes, para que sientan arraigo por su tierra, sería poner en marcha un tipo de políticas que permitiesen el asentamiento de jóvenes en los pueblos. Es un reto muy difícil pero no imposible. Desde las administraciones se deberían impulsar las mismas oportunidades que tienen las personas que viven en las grandes urbes, (internet, sanidad, educación etc).La comarca necesita emprendedores que se sientan respaldados por tales organismos. La globalización de los mercados ha destruido el medio rural. El sector primario es un motor que necesita ser mimado. Nunca he entendido por qué desde las administraciones se inyecta dinero público para la dinamización de grandes empresas, cooperativas, grandes superficies, etc, las cuales acaban axfisiando a los pequeños comercios rurales y empresas pequeñas hasta su desaparición.
El Alcalde, Javier de Castro Rodríguez III
Sumario Portada : Fotografía: Manuel Agudo Honorato ....
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Un camino esperanzador: Javier de Castro Rodríguez ………………………………
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Cuentas Parroquiales: Jesús Gutiérrez Martín ……
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Bogajo es el pueblo más bello: Mª. del Carmen Bravo ………………………………
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Un emocionado recuerdo: Valentín Puente Cruz ……………………………….
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Adivinanza: Ángel Encinas ……………………………
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La comida del vagabundo: Manuel Moreno Blanco …………………………….
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Un curioso suceso acaecido en Bogajo en 1899 Manuel Agudo Honorato…………………………….
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Bogajo en el “Censo de Pecheros de 1528 Antonio Luis del Arco ………………………………. 14,15,16 Vistas: Juan Román ………….……………………
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Bienvenida Primavera: Mª. del Carmen Bravo …
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Pasatiempos: Mª. del Carmen Bravo ………….
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Publicidad: Ibéricos Luis Bravo ……………..
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EDICIÓN Y REDACCIÓN Javier de Castro, Mª del Carmen Bravo, Emilio de Paz, Manuel Agudo, y Manuel del Arco. Un nuevo número de la revista llega a nuestras manos para disfrutarla. Como siempre agradeceros a todos los que lo hacéis posible. ¡Muchas gracias!
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CUENTAS PARROQUIALES 1 de Julio a 31 de Diciembre 2017
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BOGAJO
ES EL PUEBLO MÁS BELLO •••
El pasado mes de Octubre de 2017, después de quedar como ganador en la provincia de Salamanca, nuestro pueblo pasó a competir contra los ganadores de las demás provincias de Castilla y León en su categoría, pueblos de menos de mil habitantes. El día 15 de Diciembre del pasado año, en el auditorio de la Feria de Valladolid, Castilla y León Televisión celebró la gala de El pueblo más bello, en la cual se desvelaría el nombre de los dos pueblos ganadores. 24 personas viajamos a Valladolid con ilusión para asistir a la final.
Quién nos iba a decir a lo largo de la vida, que las cámaras de televisión llegarían a Bogajo para grabar y conocer el pueblo, sus gentes, su ganadería, gastronomía, patrimonio, construcción, tradiciones…etc. No fue posible quedar en primer lugar, pero ya habíamos ganado, ya era un orgullo y un triunfo llegar hasta allí y poder representar a nuestro pueblo. Teniendo en cuenta que Castilla y León tiene 2248 municipios, quedar en el puesto número 9 es ya todo un premio. – 4–
Fue una bonita y satisfactoria experiencia, y lo realmente importante es participar, y que gracias al concurso un alto porcentaje de telespectadores de toda Castilla y León, y a través de las redes sociales desde diversas partes de España, saben que existe un pueblo que se llama Bogajo, donde viven y tienen sus raíces estupendas personas. Todos fuimos y somos Bogajo, sin olvidar a los que a pesar de la distancia estaban con nosotros, orgullosos… felices… y dándonos todo el apoyo y ánimo del mundo. Mil gracias a todos ellos también por estar ahí. Sin duda fue un acontecimiento más que quedará en nuestro recuerdo y en éste pequeño rincón del mundo llamado BOGAJO.
Mª. del Carmen Bravo
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UN EMOCIONADO RECUERDO Valentín Puente Cruz Apenas finalizadas las fiestas navideñas; cuando iniciaba su andadura el nuevo y, hasta el momento, nefasto año, me vi sorprendido por la impactante e inesperada noticia del fallecimiento de Vicente. Confieso que el hecho me conmocionó y sorprendió en gran manera. Me encontraba dilucidando la forma de colaborar en la Revista. Decidí que era la ocasión oportuna para hacerle un pequeño; aunque sincero y merecido homenaje, plasmado en las consideraciones que expongo en las líneas que siguen, con las que pretendo analizar, desde mi particular punto de vista, lo que ha sido su trayectoria a lo largo de esta vida. En términos generales, una muerte repentina resulta siempre traumática para las personas, más menos, próximas al difunto. Preferentemente sus familiares directos, serán, sin lugar a dudas, los más afectados; pero también, aunque en menor medida, aquellos que, de alguna forma, hemos convivido con él, nos vemos concernidos y apenados por tan sensible pérdida. Conocí a Vicente hace bastante tiempo. Eran mis años de adolescencia y juventud. Yo pasaba las vacaciones veraniegas en “Zancao”, y él trabajaba en la finca. Trascurrieron los años y coincidimos en muchas ocasiones. Durante su periodo laboral en: Suiza, Elecnor, etc, nos encontrábamos en los correspondientes periodos vacacionales. “Jubiletas” ambos, compartimos infinidad de momentos, en los que; al amparo de unos vasos de vino, “el menos bueno”, como eufemísticamente denomina, el dueño del bar París, al “peleón”, fuimos cómplices de relatos, anécdotas y chascarrillos. Hemos presenciado, compartido y participado en las tertulias propias de los bares, que resultan, en algunas ocasiones, tan aleccionadoras y divertidas, en otras, desgraciadamente más frecuentes que lo deseable, no tanto. Son estas circunstancias las que me avalan, para tener la osadía de hacer una pequeña, y probablemente torpe, reseña de lo que ha sido la andadura de Vicente a lo largo de su existencia. – 6–
La trayectoria de cualquier ser humano es la síntesis que resulta del análisis que contrapone las buenas acciones con las malas. De esta confrontación, surge la opinión que, el referido personaje, nos merece. En el caso de Vicente; persona afable, prudente, considerada, correcta, respetuosa, e incapaz de hacer daño a alguien a sabiendas; dotado de un peculiar sentido del humor, no exento de unas gotas de mordacidad; no cabe la menor duda de que, las acciones positivas superan con creces a los aspectos negativos. Es más, las pequeñas deficiencias que se le podrían imputar, se difuminan, palidecen y quedan totalmente anonadadas ante; para mí, su característica primordial, que es, ni más ni menos, que la de ser una excepcional y bellísima persona. Esto, en los tiempos en que vivimos, resulta ser un aval de un valor incalculable, que debe ser objeto de satisfacción para sus hijos; aunque solamente fuera por este aspecto, tendrían que sentirse orgullosos de él. Persona solícita donde las haya, he sido beneficiario directo de una gran cantidad de favores, que, si bien pueden parecer triviales, son de gran valor para quien los recibe. Me estoy refiriendo a esas pequeñas deficiencias que surgen, y que, no siendo tan importantes como para requerir los servicios de un profesional, resultan insalvables para alguien de mis características y cualidades. Este último aspecto, tienen otra peculiaridad, que le confiere personalidad propia, y es que, en la mayoría de las ocasiones, surgieron por su propia iniciativa. Nunca necesité pedirle algo en concreto. Él escuchaba las conversaciones, detectaba mis problemas, y sin que yo me percatase ni sospechase nada me decía: Pasa por mi casa te he preparado tal cosa . Iré a la tuya para arreglarte eso, etc, etc. Estoy plenamente convencido de que, en ese intangible más allá en el que te encuentras, seguirás haciendo favores a tus nuevos compañeros de estancia. Seguro que estarán encantados contigo. Nosotros aquí lamentamos tu ausencia; pero nos congratulamos, porque somos conscientes de que eres feliz. Por cierto; como no podía por menos de ocurrir, me has hecho un último favor. Sin lugar a dudas, el más importante de todos, por supuesto sin pedírtelo: El hecho de haber gozado de tu compañía, consideración y amistad. ¡¡¡Hasta siempre añorado y querido Vicente!!!.
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ADIVINA ADIVINANZA… En el anterior número de la revista, Raúl Hernández López propuso una nueva adivinanza para todos los lectores. Ángel Encinas acertó lo que se escondía tras ella, siendo la respuesta el monte de la Berzosa, conocido además por todos como el picurucho de la Berzosa, ubicado a unos 3000m. al Oeste de Villavieja de Yeltes, en el cerro de la Berzosa, cerca del hito de tres términos entre Villavieja, Fuenteliante y Bogajo. A pesar de que hoy en día estoy parado, sigo cumpliendo un par de veces al día con el cometido que tenía en mi anterior trabajo. Si aún no has caído en quién soy, te daré alguna pista más: Aunque durante toda mi vida, hasta que me llegó el momento del desempleo, he estado andando y andando todo el día sin parar, nunca he salido del pueblo. Comparto vivienda con dos damas, que al igual que yo, también están paradas. Una de ellas es más alta que la otra, por lo que cuando trabajaban y ambas marchaban a la par haciendo su labor, una andaba doce leguas mientras la otra avanzaba una nada más. Para ese trabajo, ambas usaban medias, pero no zapatos. Y se sacaban sus buenos cuartos. Y para finalizar diré que, a pesar de que no sé Hoy Ángel nos deja una nueva incógnita. A pen-
coser, para mi trabajo he necesitado siempre utilizar
sar lectores! La respuesta a la dirección de mail:
agujas. Y usar los números aunque no sé leer. Y para
mcbravomartin@gmail.com
hacer mi faena me servía de una cosa que vuela sin tener alas y corre sin tener pies.
Resido en Bogajo desde hace muchos años, y he
¿Quién soy?
tenido la suerte de vivir en dos de los edificios más destacados del pueblo. Al segundo de ellos, en el que habito actualmente, me mudé en el año 1950. Desde ambos emplazamientos he podido disfrutar de unas
Ángel Encinas
grandes vistas del pueblo, ya que en cada uno de ellos III
siempre he ocupado el piso alto. Aunque hay que decir que en las dos ocasiones me ha tocado convivir con vecinos muy ruidosos. – 8–
CUENTOS DE LA GUDINA
MANUEL MORENO BLANCO
LA COMIDA DEL VAGABUNDO El Barriles merodeaba por los campos, miraba acá y allá, buscando algo con qué calmar las insistentes llamadas de su estómago poco menos que vacío desde hacía demasiado tiempo. Casi no se acordaba ya del último día en que había comido en serio. No se podía llamar comer el desgranar unas espigas de trigo y roer los granos, el comer sin unos condimentos dos o tres lechugas de alguna huerta, o unas cebolletas arrancadas en ausencia del hortelano, porque lo que es dar, dar, nadie daba nada al triste que tenía mala fama por aquellos terrenos. El hambriento lanzaba su vista a la lejanía y esperaba que surgiera algo inesperado, providencial o no, para calmar su hambre sin esperanza, que ya iba afectando no al estómago solamente, sino a su estado general con un abatimiento físico y una tristeza de ánimo pocas veces alcanzado en su vida de vagabundo. Oteaba por todas partes hasta que descubrió en una tierra de trigo un grupo de segadores y allá se dirigió. -¡Buenos días! ¿Qué tal se da la siega? -¡Hombre, Barriles! ¿Vienes a segar? ¿Quieres una hoz? Pero tú no quieres cuentas con estas cosas, es más cómodo robar y comerte buenas magras en la taberna y soplar vino de lo lindo. -No es que yo no quiera trabajar, es que no puedo. Ando muy macanche y si me dieran, pediría limosna, pero estoy muy desacreditado y saco muy poco; por eso tengo que robar. La verdad es que no me gusta el robo y hasta el ser ladrón se está poniendo mal. No sabéis con qué cuidado encierran sus cosas los amos y es muy difícil echarle mano a nada. Desde ayer por la mañana no he comido más que unas lechugas y trigo de unas espigas que cogí. -Bueno, allí viene el ama, vamos a terminar la surcada y luego a comer. El Barriles vio venir a la mujer con un burro y unas aguaderas, y esperó. -¿Qué andas haciendo tú por aquí?, - dijo al llegar el ama. -Nada, viendo esto y embayendo el rato. – 9–
-¡Sí, sí, embaer, embaer !, ¡ que lo que es trabajar! -Es que no puedo Aniceta, ando muy malucho, no tengo fuerzas para nada. La mujer entre tanto llegó al rastrojo y a la sombra de una encina fue colocando unos haces. Puso sobre los haces una manta y luego extendió un hule para que todo sirviera de mesa de comedor. -¿No me das algo? – dijo el Barriles. -A ti? ¡Estaría loca! Eres un maleante y nada más que un maleante. -Bueno muchachos!, como no dais nada me volveré a Vitigudino a ver si hay algo por casa. Unas cuantas palabras no muy originales ni muy académicas, fueron dichas como despedida por los segadores, que cansados, sudorosos y hambrientos se iban aproximando a la vianda. Dejémoslos comer sosegadamente y con buen apetito, beber el vino, que se había procurado tener lo más fresco posible, aunque el día era ardiente, y luego echar una corta siesta antes de empezar de nuevo su agotadora tarea. Sigamos al Barriles. Aunque dijo que volvería a Vitigudino, fue su caminar por rutas muy diferentes. Veía en lontananza un horizonte luminoso, su ánimo se levantó y sus tripas se alegraron ante la bella perspectiva. Se dirigió a Valdegregorio, preguntó, o ya sabía cuál era, por la casa de la Aniceta. - ¿Quién hay?, - llamó a la puerta, después de atravesar el corral. Salió una chica joven. -¡Hola moza! Mira, vengo de parte de tu madre. He estado segando en Valdelamata. Me mandó tu padre, pero tu madre llegó con la vianda y sólo había comida para los dos de Peralejos, los portugueses y tus padres. Tu madre quedó allí haciendo unas hacinas. Cuando coma volveré para allá. La mocita entendió bien y no tuvo ninguna duda, pues todo coincidía con la verdad: el lugar de la siega, la referencia a los portugueses y el hacer su madre las hacinas. Todo marchaba bien. ¡Iba a comer! Las glándulas salivares comenzaron a funcionar con la máxima intensidad. ¡Iba a comer, el pobre! Como se dice, la boca se le hacía agua. La chica puso a la lumbre una sartén, cortó unos torreznos y los fue echando en ella para que se frieran. -¿Le gusta el jamón crudo o frito? -Me gusta mejor crudo. – 10–
-¡Ay! Tenemos vino en el pellejo pero yo no sé sacarle bien el aire. -Eso lo haré yo. Se sentó a la mesa el Barriles; una mesa baja con mantel de lino blanco. En la fuente humeaban los torreznos con olor incitante. El Barriles cortó un gran rescaño y poniendo el torrezno encima, fue cortando trozos y trozos que desaparecían pasando por su gaznate como por un gran sumidero. El vino llenaba una gran jarra de loza blanca con dibujos azules. Decimos llenaba, inicialmente, porque cada vez que el comensal la cogía, el vacío iba siendo mayor. Terminados los torreznos atacó al jamón crudo, y todo pasaba y pasaba, en dirección al estómago del insaciable vagabundo. Dicen que los lobos y los perros pueden resistir varios días sin comer y cuando llega el feliz momento de la comida comen para satisfacer su necesidad, y para esperar la próxima e insegura ocasión. También los vagabundos actúan de manera parecida, y por eso de que la función hace el órgano, se ve que su aparato digestivo se acomoda a éste régimen de vida. ¿Pero y si no se adapta?. Si no se adapta, se muere el individuo o tiene que buscar una profesión de régimen alimenticio más regular. El Barriles era feliz. Con más o menos precisión hacía sus reflexiones, reflexiones de vagabundo, claro. No pensaba que era hermoso satisfacer el hambre, sino que era una gran felicidad tener aquellas hambres producto de su vida de vagabundaje, para poder saborear verdaderamente la comida. Era el placer físico, orgánico, y el placer moral del hallazgo inesperado. Nadie, ni los más grandes en sus banquetes pantagruélicos, habían podido gozar momentos tan felices, porque no era la glotonería rebuscada a base de artificios de la buena cocina, era comer con voracidad del buitre y al mismo tiempo, sentir, cómo la bendición providencial le deparaba aquella ocasión. Y su espíritu y su cara se arrobaban como la de un bienaventurado, en el placer inefable de aplacar el hambre atrasada ya al borde de la desesperación.
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NOTA: En la próxima revista continuará la segunda parte del cuento. De todas formas si alguien está interesado en leerlo antes, disponéis del libro en la biblioteca del pueblo.
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UN CURIOSO SUCESO ACAECIDO EN BOGAJO EN 1899 Manuel Agudo Honorato
Traigo a nuestra revista 2 artículos de 1899 en los que se menciona a Bogajo. Ni he puesto ni he quitado comas; de hecho, he dejado la cabecera de la revista en la que se publicaron y sólo, al final, hago dos aclaraciones históricas.
LA NACIÓN MILITAR 1º D E O C T U B R E D E 1899 AÑO 1.—NÚM. 40. EL CORDÓN SANITARIO* DECÍAMOS en números anteriores que al establecerse el cordón sanitario, se había contado en primer término con la cooperación del Ejército, pidiéndole fuerzas y material; pero que nos asaltaba el temor, fundado en larga experiencia, de que no se atendiese á las tropas con la solicitud que demanda el peligro de una invasión epidémica, mucho más fácil y posible aproximándose el cambio de estación, la influencia del relente y la crudeza del clima en una zona que tiene pocos recursos. Pedíamos, por consiguiente, que las autoridades del departamento de Gobernación prestasen recursos á los jefes para que mejorasen los ranchos y proporcionasen ciertas comodidades higiénicas al soldado en una campaña que, no por ser pacífica, deja de presentar peligros para la salud, acaso más terribles que los de la guerra. Mas lo que nunca pudimos pensar, es que los pueblos a donde fueron fuerzas del ejército para vigilar el servicio sanitario, que antes que á nadie interesa á dichos pueblos, se aprovecharan de esta ocasión para imponer á los militares unos precios escandalosos en los artículos de primera necesidad. Aquí se ve bien patente el patriotismo de los comerciantes. Sabemos que en Bogajo, provincia de Salamanca, tres Oficiales tuvieron que pagar por una sopa y un pollo once pesetas, y luego al pedir los bagajes á que tenían derecho, después de no pocas dificultades, los buscó el secretario del Ayuntamiento, pero se les obligó á que abonaran en vez de la tarifa legal de un real por legua, siendo bagaje menor, tres pesetas por alquiler de un borrico que escasamente anduvo una legua. Como los alcaldes no responden á las reclamaciones que ya van menudeando sobre estos y otros abusos, y dan una pobre idea de nuestra cultura, hacemos pública la demanda para que llegue á conocimiento del señor Gober– 12–
nador civil de la indicada provincia, y por si las autoridades militares creyeran oportuno tomar alguna intervención, en un asunto que tanta importancia tiene para el bienestar y salud de las tropas; pues no es posible que con tales precios y semejante actitud en ciertos vecindarios pueda mantenerse un soldado con el corto haber y plus que se le concede.
LA NACIÓN MILITAR 15 DE OCTUBRE DE 1899 Año I.—Nº. 42. EL CORDÓN SANITARIO En el número 40 denunciamos los abusos que se habían cometido contra los intereses de nuestras tropas en el pueblo de Bogajo (Salamanca), y rogábamos al señor Gobernador civil de la provincia que diera una lección al Ayuntamiento por su extraña y lamentable conducta. Hoy sabemos que dicha autoridad ha impuesto el debido correctivo á los que olvidan la consideración que merece el militar en todo país culto, y es de justicia también hacer pública la medida laudable del Gobernador de Salamanca, á quien felicitamos por su celo en el cargo que desempeña. Tenemos mucho gusto en publicar el siguiente artículo que recibimos de aquella línea, y deseamos hacer constar nuestro reconocimiento por las frases que en el mismo nos dedican: “ECOS DEL CORDÓN” Monopolizada la atención de toda España con motivo de los últimos sucesos políticos, nadie se acuerda de que aquí, en la frontera portuguesa, metidos entre peñascos y sufriendo las inclemencias del frío y del agua, hay un puñado de españoles que cumplen mejor que pueden la mala misión de velar por la salud pública tan gravemente comprometida. Sólo LA NACIÓN MILITAR ha tomado nuestra defensa; y bien se dejan sentir los efectos de esa campaña, que no le agradeceremos en menos de lo que vale. Nuestro estado sanitario es inmejorable y el espíritu y disciplina de las tropas excelente; prueba de ello es que en todo el tiempo que lleva de establecido el cordón sanitario, no se ha dado el caso de una sola queja por parte de los vecinos de los pueblos donde se hallan destacadas las fuerzas que lo constituyen. El servicio dura veinticuatro horas, y hay establecidas continuamente en la raya la mitad de las fuerzas de que disponemos. Y hay que ver a los soldados marchar á cubrirlo alegres y risueños como si fueran a una romería, sin que pueda la fatiga impedirles que se hallen en todas las diversiones y bailes populares persiguiendo á las mozas con dichos y chicoleos que son acogidos con agrado. Gracias al celo que despliega el señor Gobernador de la provincia, se ha conseguido meter en cintura á los Alcaldes de algunos pueblos, cuya conducta con las tropas no era nada correcta, y dar á éstas una alimentación sana y nutritiva, que las preserve del paludismo y demás enfermedades. Al ver estos soldados casi niños hacer largas marchas por caminos imposibles sin pronunciar una queja, siempre animosos, siempre conformes, comprendemos menos los últimos desastres nacionales**, y nuestro corazón abriga risueñas esperanzas para el porvenir… Sirvan, pues, estos renglones como un recordatorio para la prensa civil y militar de que hay un cordón sanitario encargado de velar por la vida de todos. Aldeadávila de la Ribera, 6 de Octubre de 1899 José Villalón *¿Cuál es la causa de este cordón sanitario en nuestras tierras? Este cordón sanitario se establece para impedir que la peste bubónica que se había detectado en Oporto en 1899, llegada allí desde Asia, se extendiera a España. Además de médicos y sanitarios, se desplazaron destacamentos del ejército a las tierras limítrofes con Portugal para que controlaran el movimiento de personas y ganados e impedir el paso de españoles a Portugal y de portugueses a España. **¿Cuáles son esos “últimos desastres nacionales”? El llamado “desastre del 98”: pérdida de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas en 1898 ante Estados Unidos. Y en febrero de 1899: la venta de las últimas colonias españolas, las islas de los archipiélagos de las Carolinas y las Marianas, a Alemania por 25 millones de pesetas. – 13–
BOGAJO EN EL “CENSO DE PECHEROS” DE 1528 El emperador Carlos I decidió que se revisasen los padrones de pecheros, es decir de los vecinos obligados a atender los “Servicios de Su Majestad”, que eran impuestos aprobados por las Cortes de los que estaban exentos la Nobleza y la Iglesia. Para ello ordenó que dos comisionados por Intendencia (equivalentes a las actuales provincias) recorrieran los pueblos revisando el número de pecheros, anotando las cantidades que pagaban, estableciendo cuánto debían pagar e informando sobre la riqueza de cada lugar para fundamentar con equidad las “cáñamas” o contribución correspondiente a cada pueblo. Aún en el caso de que las cáñamas hubieran estado fijadas en un principio con la máxima equidad, el simple transcurso del tiempo desajustaba los parámetros de reparto, o eran producto del capricho o de la incompetencia, pudiendo levantar entre los pueblos quejas por agravios como las que motivaron que el emperador Carlos I decidiera enviar dos comisionados a cada provincia para que recorrieran los pueblos analizando y comprobando en los padrones el número de pecheros y lo que pagaban en el “Servicio” e hicieran un breve informe sobre su riqueza. Estos datos servirían “para que todos los vecinos de la provincia paguen y contribuyan de manera que unos concejos con otros no resciban agrabio”, según se expresaban los comisionados de Salamanca. La recopilación duró casi ocho años pero los datos se refieren a los pagos realizados en los años 1527 y 1528. El conjunto de todos estos datos se encuentra reunido en un legajo que se conserva en el Archivo de Simancas. El Censo abarca las Intendencias de la Corona de Castilla con excepción del País Vasco, que tenía régimen fiscal propio, del Reino de Granada, Islas Canarias y Reino de Navarra. Los datos de población se reducen al número de pecheros, sin contar a la Iglesia ni a la Nobleza pero incluyendo viudas, menores y pobres, aunque se desconoce cómo se han sumado ya que, aunque viudas y menores solían contar como medio pechero y los pobres no pechaban, en el Censo no figuran fracciones por lo que puede pensarse que todos eran considerados igual, como un vecino. Método de reparto de impuestos (Pechos) El reparto de Pechos se hacía mediante tres órdenes de cáñamas sucesivas: Cáñamas de primer orden: Las formaban los pecheros de cada Intendencia. Una vez conocida la cuantía del impuesto, la Real Hacienda asignaba a cada Intendencia la parte que debía recaudar de acuerdo con la potencia económica de sus pecheros. De segundo orden: Las componían los vecinos pecheros de cada pueblo. La Intendencia fijaba las cantidades que se habían de recaudar en los distintos pueblos según el nivel de vida de sus pecheros. Sólo a estos efectos, se consideraba a veces como un pueblo a un conjunto de ellos que por lo general dependía de una misma autoridad; por ejemplo, un señorío. De tercer orden: La constituían los pecheros que habían de pagar el impuesto. La autoridad local fijaba las normas para hacer el reparto y asignaba lo que correspondía a cada uno. – 14–
Procedimiento Se enviaba a cada Intendencia dos comisionados competentes, con instrucciones claras y detalladas sobre su trabajo que, en esencia, consistía en visitar todos y cada uno de los pueblos, ver el Padrón de pecheros que solían tener bien actualizado por su propio interés, indagar y analizar el nivel de vida de dichos pecheros y deducir por estimaciones su situación media y anotarlo junto con el total de pecheros. Una vez obtenidas todas las anotaciones y ya en su lugar de residencia, debían distribuir entre todos los pueblos el cupo asignado a la Intendencia para el pago del impuesto del Servicio al Rey, de acuerdo con las anotaciones obtenidas, de forma que no existiera agravio alguno entre ellos. Finalmente, se redactaba el preceptivo informe. Éste debía contener una relación de todos y cada uno de los pueblos con el número de pecheros y la recaudación que le asignaban, así como una pequeña nota sobre la vida y dedicación de sus pecheros. La responsabilidad del contenido era de ambos comisionados y al final prestaban un juramento en que hacían constar que el trabajo lo hicieron teniendo constantemente presente a Dios y que juraban a Dios, a Santa María, a las palabras de los santos Evangelios y a la señal de la Cruz semejante a esta + que sus conclusiones eran buenas y sin favoritismo alguno.
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El Servicio a S. M. en maravedíes Cupo correspondiente a la intendencia 4.237.450 Cuota media por pechero 81,95 Población en el censo de 1591Explicación de los conceptos:
Explicación de los conceptos: Asignado.- Lo que debieran haber pagado según el criterio de los comisionados. Pago por pechero.- Es la relación por cociente entre el impuesto o Servicio a S.M. y los vecinos pecheros del pueblo. No siempre es la media de lo que éstos pagan pues a veces una parte del impuesto lo pagan propietarios o arrendatarios de fincas sitas en el pueblo, pero que pertenecen a vecinos de otros pueblos. Agravio relativo.- El cobro de un impuesto superior al que en justicia corresponde si se compara con casos similares, se considera un agravio. Se supone que los comisionados fueron honestos, por lo que los valores que dan, son los que deben cobrarse para obrar con ecuanimidad e imparcialidad. De esa forma 100 será el valor justo; lo que exceda de 100 será el porcentaje del valor justo, pagado de más. Y lo que falte, lo pagado de menos. Ratio Confort.- Por provisión del Rey fueron a cada Intendencia un escribano y otro comisionado para que juntos visitaran los pueblos y fijaran las cuotas que debían pagar de acuerdo con el número de pecheros y su calidad (Ganancias, rentas, necesidades, forma de vida, etc.) con lo que la media por pechero en cada pueblo debe estar, al menos en teoría, fuertemente correlacionada con el nivel de vida cotidiano del conjunto a que se refiere y constituye, por tanto, una medida estadística del bienestar del grupo, o si se prefiere, del confort que le asiste. Para obtener la cifra del Ratio Confort se compara por cociente con la media de toda la Intendencia y se hace la unidad igual a cien. Vecinos.- Total de vecinos del pueblo. Pecheros.- Número de vecinos que eran pecheros. A veces las viudas, los pobres, los menesterosos y los que no podían pagar el impuesto completo contaban como medio vecino salvo en alguna Intendencia. Hidalgos.- Número de vecinos que gozaban de ese privilegio. Clero S.- Clero secular dependiente de los Obispos. Clero R.- Clero regular. Cada diez frailes o monjas contaban un vecino en el pago del impuesto de los millones y por tanto en el Censo de 1591. Se excluían los Franciscanos descalzos que estaban exentos. Fuente: Censo de pecheros Carlos I 1528. Instituto Nacional de Estadística. Madrid. 2008. Antonio Luis del Arco – 16–
VISTAS Antes de empezar a escribir quiero recordar a los vecinos/as, que en los últimos meses nos han dejado, la Sr. Bárbara, Agustina y Vicente, un recuerdo muy emotivo para ellos, no ha sido buen comienzo de año, esperemos que se rompa esta racha de fallecimientos, de personas que para siempre nos dejan. Como casi siempre escribo con premura, cuando está a punto de cerrarse la edición de la revista, no obstante la práctica en escribir va permitiendo ciertas habilidades, que como en todos los oficios, permite con menor tiempo y esfuerzo igual resultado. En este articulo quiero comentaros lo que he observado, en el sentido más genuino del término, lo que he visto; una vez más insisto en que puedo estar en lo cierto o no, y me gustaría que alguien me corrigiese, o que mejore lo que voy a exponer. Desde hace muchos años, en mis paseos por el termino municipal de Bogajo me he fijado en los montes que se ven desde el pueblo, y voy a describirlos y a situarlos, contando en que cuando paséis, comprobéis lo que os digo. La sierra que por excelencia se ve desde casi todo el pueblo es la de Francia, situada a unos sesenta kilómetros sentido sur, tiene una altura de mil setecientos veintiocho metros, antes al menos se veían las luces desde el pueblo, es un monte casi pelado, que la mayor parte conocemos. A su lado, a la izquierda, se ve perfectamente la sierra de Tamames, que luego continua con la de Las Quilamas, también a una distancia de unos sesenta kilómetros en línea recta el principio de la sierra, el que da hacia Tamames, comienza con una altura de mil metros y acaba en los mil trescientos, son montes poblados de árboles. Desde el camino de Domingo Negro, en las torrecillas, y supongo que también desde otros sitios, se ve la sierra de Bejar, perfectamente, y sobre todo cuando está nevada, mirando un poco más a la izquierda que la sierra de Tamames, pero mucho más largo, estas son las montañas más elevadas de la provincia de Salamanca, que llegan hasta los dos mil cuatrocientos metros de altura, y están a una distancia aproximada en línea recta de noventa kilómetros. Desde nuestra Berzosa, y creo que también desde el salegar, mirando al norte se ve un monte que está en Cerezal de Peñahorcada es un monte como el de la Berzosa, que apenas supera los ochocientos metros, pero al estar en terrenos ya más bajos en la comarca de Ribera, hace que resalte bastante, puede estar a unos treinta kilómetros en línea recta, la situación de este monte me la ha precisado Jesús del Arco, yo erróneamente lo entendía situado en Zarza de Pumareda. Desde la Berzosa se ve, casi de forma exclusiva, (esto recientemente me lo ha confirmado también Jesús Del Arco, la Sierra de Estrella, situada en Portugal a una distancia aproximada de ciento cuarenta kilómetros en línea recta, hay que verla en días claros, tiene una altura próxima a los dos mil metros, son los montes más elevados del país vecino, hay que mirar al Sur-Oeste. Nevada desde Bogajo no la he visto, pero estoy convencido de que al igual que la Bejar, con nieve se verá mucho mejor. Desde la Berzosa, mas claros y con más nitidez se ven los montes situados entre Santi Espíritus y Saelices el Chico, que es la sierra de San Giraldo, montes de poca altura apenas superan los ochocientos metros. Desde la cañada, una vez que se ha rebasado el monte de la mata, esto por confirmar, pero he estado varias veces al lado, y considero que estoy en lo cierto, se observan los montes que están en los límites de la provincia de Salamanca, la de Cáceres y Portugal, entre los pueblos de Navasfrias, Eljas y Valverde del Fresno, se ven mirando también al Sur-Oeste, estos montes tienes una altura de mil trescientos metros están a una distancia de unos ochenta kilómetros, y resalta el monte Jalama con una altura superior a los mil cuatrocientos metros. Desde el monte de la Bardera, se ve la sierra de la Morofa, este monte está muy cerca, a unos treinta kilómetros, tiene una altura de novecientos metros y está en Filgueira de Castelo Rodrigo (Portugal), enfrente de Ahigal de los Aceiteros; algunos de nuestros vecinos decían que cuando había borrasca sostenida en Bogajo y se ponía un viento constante del Oeste, se oía “bramar la Lagura de la Morofa”. También desde el monte de la Bardera, se ven los montes portugueses, situados al Noroeste de la presa de Saucelle, son montes bajos, sobre setecientos metros, pero que como ocurre con el de Cerezal de Peñahorcada mencionado más arriba, resaltan al reducirse la altura general del terreno, valga como indicativo que la altura del lecho del rio Duero en el muelle de Vega Terrón (en Fregeneda) es sólo de ciento veinte metros sobre el nivel del mar, las casas de Bogajo, están a setecientos diez metros sobre el nivel del mar. Juan Román
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Bienvenida
Primavera Una nueva primavera llega a nuestra vida… y la lluvia por fin también llegó. Aunque como dicen algunos refranes: “Nunca llueve a gusto de todos”, o… “A la muerte y al tiempo no se le puede poner pleito”. Y es verdad, por mucho que nos enfademos o pongamos malas caras, son refranes verdaderos, porque tenemos que aguantarnos con lo que venga, es muy cómodo vivir con pocas lluvias pero sabemos que es muy necesaria. Que gusto y alegría ver como renacen las plantas, las flores, los árboles, el campo, ver el río correr de nuevo y ante todo gusto cuando se han pasado sequias, porque de una u otra forma millones de personas hemos vivido los efectos del cambio climático, incendios, huracanes, sequias…causando cuantiosas pérdidas y daños. El agua nos da vida y la lluvia es el medio para que no nos falte. Son momentos en que la naturaleza es la protagonista.
Una noche la lluvia me despertó, el ruido que producían las gotas hacían que mis oídos lo transformara en una deliciosa melodía, me volví a dormir un rato. Por la mañana seguía lloviendo, me levanto, la taza del café me esperaba y una hoja en blanco para escribir estas líneas, desde las cuales termino con una frase de Federico García Lorca: “La lluvia tiene un vago secreto de ternura y a cualquier alma dormida hace despertar con el gris de su ritmo”. Dejémonos llevar por su sonido y que el optimismo no se convierta en tristeza al ver un día gris. La primavera ya está aquí.
Mª del Carmen Bravo
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PASATIEMPOS SOLUCIÓN A LOS ANTERIORES:
UN PASEO POR LAS CALLES DE BOGAJO. ESTAS SON LAS 16 CALLES: AMARGURA- BENEFICIO- CUARTERA- CUESTA- ENROLLADA- HUERTOS- IGLESIA- MANZANALMESÓN- NUEVA- PIZARRA- PLAZA- PRADO- REGATO- TORAL- TORRE.
PERSONAS Y OBJETOS. CADA PERSONAJE CON SU OBJETO: 1- SALVADOR DALÍ
RELOJ
2- MANOLO ESCOBAR
CARRO
3- CRISTIANO RONALDO
BALÓN
4- RITA HAYWORTH
GUANTES
5- ENRIQUE PONCE
CAPOTE
6- MARIO VARGAS LLOSA
LIBRO
7- SARA MONTIEL
PURO
8- MARIANO RAJOY
BARBA
EJERCICIOS PARA EJERCITAR LA MENTE TOGA- NOTAR- RUBOR- GLORIA- PRECIO- TRIBUNO- NEURALGICA-FABULO- LOCABAL- LOCALME- VICERO- IRMODERADO- ANTEELFE- ELON- DORAPELO- COMAS- TRAPEAN- GRITE. Vamos a practicar un poco la mente. En cada palabra hay un animal, son 18. No le sobran ni le faltan letras a cada nombre de animal. Vamos a intentarlo!
FALTAS - CORRIGE LAS FALTAS EN ESTE RELATO: Una mañana de inbierno mis dedos se helavan por el frio. Cada paso que dava mas frio acia. La vufanda, el goro y los juantes se los abia prestado a una becina porque los havia perdido. El sol estava saliendo pero el frio segia quedando metido en mis uesos, sin aver manera de quitarmelo de encima. De repente algien aparecio y me dijo: Te llebo a casa. ¡ Hai que ver que frio ace!. Esta manana la conversacion girava en torno al frio. Y es que es Febrero… y ya lo dice el refran: “ Si en Febrero ai frio, lluvia i viento, es señal que el inbierno aun esta dentro. Mª del Carmen Bravo
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