Skip to main content

Entrevista a Pettinato

Page 1

NOTA DE TAPA

24


¿qué nos De

?

reímos

Stand up, monólogos, sketches: el humor cosecha 2012 viene en distintos formatos. “La realidad es una broma”,, dice Pettinato. Perfiles de otros estilos encarnados por Malena Pichot, Yayo y Diego Capusotto. POR DENISE TEMPONE FOTOS: TABATHA LOMBARDO Y ARCHIVO

25


S u energía lo precede. Basta con mirarlo de lejos, antes de que cruce la puerta, para sentir la llegada de una suerte de tsunami histriónico, el tipo de personalidad que provoca la reacción obligada de cualquiera que comparta su espacio físico. Caminar un par de pasos junto a Roberto Pettinato bien podría compararse a un paseo en montaña rusa: se acelera, gira, frena de golpe, sube, piensa y vuelve a lanzarse de lleno. Por momentos da miedo. Pero a diferencia de otros humoristas, cuyas verborragias son compulsivas y sus tendencias a derrapar, evidentes, con Pettinato uno se siente a salvo. Nada de eso va a pasar. Como en las buenas montañas rusas, detrás de tanto vértigo, se percibe un gran control. En este caso, un control basado en la lucidez, la audacia y la inteligencia de sus percepciones. Las proporciones de esas virtudes parecen estar calibradas hoy en su punto justo. Y es fácil intuir que esta seguridad es la que finalmente lo empuja salir al ruedo por primera vez, con un show de stand up de dos horas de duración llamado “Quiero portarme bien”, de su autoría absoluta. Pettinato, que ya llevó su espectáculo a varias ciudades del interior del país, se presentará todos los viernes de octubre en el teatro La Comedia. Más rockero que nunca, vuelve a tomar los escenarios con giras

26

planeadas de manera casi artesanal, con espíritu independiente y la alegría de quien se embarca en una aventura completamente nueva. -¿Cuándo descubriste el stand up y qué te pasó con eso? -Lo descubrí cuando vi una película llamada Lenny, sobre la vida de Lenny Bruce. Ahí me di cuenta que quería ser eso y la vi seis veces más, con un amigo. Era maravilloso. Ahí también me di cuenta del poder del humor y de las palabras, porque él fue el primero que empezó a hacer reflexiones graciosas aunque muy crueles, y no simplemente chistes de viejas o de culos o de dietas. -¿Cómo se te ocurre lo que escribís para tus shows? -Todo el tiempo uno vive en estado de atención para inspirarse, aunque también se puede lograr apurándolo en tu cabeza. Yo ya lo tengo incorporado. Por momentos estamos en la cocina y me encuentro haciendo reflexiones. De pronto digo: “¡esto lo voy a poner en el monólogo!”. Lo digo en voz alta encima (risas). La realidad es una broma, es una comedia total. De chico leía a Balzac en La comedia humana y decía: “¡Qué genial! Piensa lo mismo que yo”. Pensaba que uno podía escribir todo lo que ve y escucha como si fuera una comedia y que los actores no serían otros que los que hoy llamamos, “personajes”. Usemos al “personaje” del barrio porque ése es el verdadero. Ni siquiera hay que hacerlo actuar, simplemente hay que dejarlo que sea tal como es (risas). -Una vez dijiste: “Por suerte no tengo influencias argentinas”. ¿Qué pensás del humor nacional? -Tato Bores estaba muy bien, aunque siempre lo veía con mi padre esperando que aparezca Federico Peralta Ramos. A mí me gustaron desde siempre los surrealistas, fueran graciosos o no, desde Artaud a Breton y de Dalí a cualquier otro demente que asociara libremente en su cabeza. No me gustan mucho las cosas tan lineales.

“HAY UNA NUEVA MOVIDA LAMENTABLE, RELACIONADA A LA DE LA PALABRA STAND UP, QUE HACE QUE GENTE DE LO MÁS DISPARATADA E INCREÍBLE SE SUBA AL ESCENARIO Y HAGA UN SHOW PARA ESTAFAR A LA GENTE.” Quiero decir que las películas de los bañeros en Villa Gesell o esas cosas, no son lo que moriría por ver, aunque puedo reírme con “Los Campanelli”. Francella me hace gracia siempre y en teatro Adrián Suar, como actor puramente cómico, también me gusta. Tiene buen timming y mete palabras de una forma que me hace reír. Pero no soy muy afecto al humor underground tampoco. No me causan gracia esas obras en donde los sketches son incomprensibles o con un aire de querer ser “Kids in the hall” o algo así y no les da la cabeza para escribir cuatro chistes seguidos. -En las últimas tres décadas pasamos por el humor basado en las gastadas al otro, el humor homofóbico, xenofóbico y misógino. ¿Por dónde viene la risa 2012? -Es absurdo pensar así. ¿Cómo podría saber por dónde viene la risa? La risa viene por la risa misma. Gran frase de Groucho: “¿Cuál es la magia, la esencia del humor,


CON “QUIERO PORTARME BIEN”, PETTINATO YA LLEVÓ SU ESPECTÁCULO A VARIAS CIUDADES DEL INTERIOR. SE PRESENTA LOS VIERNES DE OCTUBRE EN EL TEATRO LA COMEDIA.

27


YayoPOPULAR AGGIORNADO

YAYO SALIÓ DEL SEMILLERO “TINELLI”. DICE QUE EN LA TV ES DIFÍCIL HACER COSAS NUEVAS.

28

Yayo, el cordobés boca sucia que despegó en Videomatch, hoy es responsable de los personajes más delirantes de la televisión argentina en “Sin Codificar”, el programa que se emite los domingos por América de la mano de Diego Korol. Aunque su estilo se remite en gran parte al origen del humor tinellístico más puro, Yayo logró despegarse de la mera guarangada, suavizó tintes chabacanos y logró encarar la popularidad desde un lado más versátil. “Fue interesante trabajar con Tinelli pero con él todo se reduce a lo que mide y lo que lo divierte. Y de alguna manera ya estás con el sello en la frente. En Sin codificar se dio que la urgencia de encontrarle la vuelta al programa, sumado a hacer otras cosas que no podíamos mostrar porque en Videomatch no había lugar, eso nos permitió funcionar con un motorcito propio que hizo arrancar al programa”, explica en retrospectiva. Hoy, su fuerte radica en el desparpajo que logra al mezclar lo picante y lo absurdo en iguales proporciones, con absoluta seriedad. Con sus personajes del cantante enmascarado, Antónimo Contreras, Del Potro Rodrigo, Los Wikipedia Roque Fort y su hit más reciente, Ravi Shankarlos y su patota espiritual, entre otros, Yayo se convirtió en un referente de estilo de humor más clásico y eficaz. Él asegura que su secreto radica en la falta de especulación. “No le temo al ridículo. No soy un actor de carrera que esté interesado en cuidar su currículum. Yo le meto para adelante. La gente quiere divertirse, el humor es un bien escaso, y yo tengo cierta pizca como para cubrir ese faltante”, simplifica. Al igual que los otros referentes del humor actual, a pesar de salirse con la suya, Yayo encuentra en la TV poca permeabilidad para lo nuevo. “En los canales en los que tuve la oportunidad de laburar, hay una urgencia diaria que no te deja proyectar nada. Probar un semillero, crear un nicho en cierto horario, con gente nueva… Nada de eso es posible”, por eso, agradece la franja horaria un tanto “extraña” según él mismo define, durante los almuerzos del mediodía. Aunque la felicidad no es tan plena. “La verdad, me gustaría poder zarparme un poco más, pero el horario no me lo permite”, confiesa.

“ME GUSTARON DESDE SIEMPRE LOS SURREALISTAS, FUERAN GRACIOSOS O NO, DESDE ARTAUD A BRETON Y DE DALÍ A CUALQUIER OTRO DEMENTE QUE ASOCIARA LIBREMENTE EN SU CABEZA.” la clave?”, se preguntó: “La única clave del humor es hacer reír”. Y en un punto es real. Que te haga reír y listo. No importa si es idiota o no. No creo que la gente necesite un humorista que le abra los ojos. La gente ya los tiene bastante abiertos por sí sola. Los humoristas no han hecho revoluciones. Nadie dijo: “Sí, sí, escuchando a Pettinato salimos a la calle y derrocamos un gobierno dictatorial” (risas). De todas formas, a veces un humorista puede servir, claro, como lo hace un psicoanalista, para hacerte notar algo que no veías. Cuando eso pasa te lo llevás a tu casa como reflexión a desarrollar. Obviamente, el humor tendría que ser un hachazo en la cabeza y no un dulce de leche, eso es obvio, pero no siempre se da así. Lo mío es surrealista por así decirlo, e improvisado en muchas partes. -¿De qué necesitamos reírnos más? -De los demás. No hay que reírse de nosotros mismos. Es muchísimo más sencillo hacerlo de los demás y ver cómo se enojan (risas). La gente se ha reído desde tiempos inmemoriales. ¿Cuándo habrá sido la primera risa? Vaya uno a saber. “¡Ohhhh, mirá, está cagando ese mamut! (risas). ¿Habrá sido así en la era del nacimiento del hombre? ¿Las hienas se ríen o sólo tienen esa mueca en la jeta? No lo sabemos.


-¿Considerás que hay algo como “una nueva movida de humor” en la Argentina o no existen nuevos referentes? -Hay una nueva movida lamentable, relacionada a la de la palabra stand up, que hace que gente de lo más disparatada e increíble se suba al escenario y hagan un show para estafar a la gente (risas). -¿Qué es lo último que descubriste que te hace reír? -Al dentista cuando le decís: “No está bueno que me vayas explicando todo lo que me vas haciendo”. Y él sigue y sigue haciéndolo. Eso me hace reír, claro que cuando ya salí del consultorio. -Dijiste que hacer stand up “es un parto”, tras años de cautiverio en un estudio de TV. ¿Con qué cosas te estás encontrando en el contacto directo? ¿Qué te asusta? -Desde los primeros shows y hasta el día de hoy también, el terror que siento no tiene límites. Peor aun cuando todos me dicen: “pero si hablás y has hablado para millones en la tele”. Una cosa es hacerlo ante una cámara fría que tiene del otro lado un cameraman y nada más, y otra ver a la gente en persona. Por otro lado, la primera vez que se rieron, no podía creer que se rieran de verdad. ¡Aún lo recuerdo! Siempre tuve reidores pagos que apoyan los remates así que nunca pensé que la gente se reiría de verdad de las cosas que digo. Por otro lado, me encanta el estilo que estoy desarrollando que es totalmente descarnado y hasta salvaje pero no en la medida en que te sientas incómoda o digas: a este loco de mierda no lo vengo a ver más. -A punto de cumplir 57 años te estás lanzando a lo nuevo. ¿Cómo te llevás con la categoría “edad”? -Lamento informar que nunca supe lo que era la edad. Toda mi vida fue así un continuum, una cinta de Moebius y nada más. Soy el mismo tipo que a los 24 y es más: a los 24 era todavía más anciano (risas). No tengo la más puta idea, sinceramente, no puedo relacionar la edad con nada de nada. No sé qué edad tengo. Gracias por decírmela pero no me significa nada de nada. Me da igual si tengo 40, 80 o 12. Es más, ¡creo que tengo doce! (risas). -Dijiste que uno de los factores que te impulsó a hacer esto es que

“HAY COSAS DE LA WEB QUE AÚN NO FIGURAN EN LA TV”, DICE PICHOT.

Cualca! HUMOR COOL PARA TODOS Cualca!, una de las propuestas más jóvenes del humor local, llegó a Duro de Domar de la mano de Malena Pichot. Cuando tras la gran repercusión de sus webcams “Loca de mierda”, la producción del programa la convocó, ella no dudó en activar su creatividad (y dividir su sueldo) para armar su “dream team” y presentar una propuesta cerrada. Así nacieron una serie de sketchs protagonizados por cuatro actores más (Charo López, Julián Doregger, Julián Lucero y Julián Kartun) provenientes del circuito underground, que se burla de los estereotipos de lo “deseable” y “aceptable”. Cualca! apunta a blancos muy claros: el machismo, la pose, lo “cool” y, en palabras de Malena, “los caretas”. En la agenda de Cualca! hay temas del día y otros casi tabú (tienen un sketch llamado “Violencia obstétrica”, por ejemplo). Todos ellos son sometidos a un particular tratamiento estético, más parecidos al de un spot publicitario que al tradicional cocoliche del humor local. Contrario a la tradición nacional de “Todo por $2”, Cualca! repara en la estética y en la belleza de cada uno de sus micros de tres minutos. “Todo lo que hacemos está muy pensado. Nos gusta que las imágenes se vean lindas. La nuestra es una estética que hace bien a los ojos”, explica Pichot, quien, atenta de la voracidad por lo atractivo agrega: “creo que la gente le presta más atención a lo que se ve bien”. Pero quizá lo que más distinga la propuesta liderada por Pichot es su óptica de género. La actriz usa su cosmovisión femenina para traer aires nuevos al humor nacional, aires que purifican un ambiente viciado según ella de machismo, homofobia y xenofobia. “Me gusta pensar que estoy trayendo a la tele contenidos que son fuertes para ese medio. Hay cosas que están circulando en la web que aún no figuran en la TV. Pensé que iba a haber más resistencia, pero las cosas están fluyendo bien. Se está abriendo el panorama del humor y eso me parece muy positivo, supongo que la gente está más abierta”, resume.

29


“EN EL HUMOR NOS QUEDAMOS EN ‘LA TUERCA’ Y EN QUIÉN SABE QUÉ COSAS DE OLMEDO Y BLA BLA BLA. ESO DEBE CAMBIAR TARDE O TEMPRANO, Y ESTÁ PASANDO.” pensás que “En Argentina queda todo por hacer”. ¿Podés profundizarme en esa idea? -Es que acá no hay nada y también hay mucho hecho, pero en el fondo no hay demasiado y está todo por hacer. ¡Ni siquiera hay 20 Pettinatos! En EE.UU. debe haber cientos de tipos como yo en el sentido de tener mi misma mentalidad. Somos atrasados y a la vez estamos contentos de serlo. Por otro lado, el mundo es una bosta sin límites, así que no sé si ahora no estamos en el lugar correcto. No me movería de acá. Ya hice mi vida y mi carrera acá y hay mucho por hacer porque, por ejemplo, el stand up aún no se ha desarrollado. En el humor nos quedamos en “La tuerca” y en quién sabe qué cosas de Olmedo y bla bla bla. Eso debe cambiar tarde o temprano, y está pasando. -¿Pensás que la poca previsibilidad que tiene tu agenda política a la hora de hacer humor es uno de tus fuertes? -Tengo un cierto partidismo populista peronista pero me causa gracia, como aprendí de la revista “Mad” en sus tiempos: uno se puede burlar de todo porque nadie tiene razón. No existe un ser humano y mucho menos un gobierno que tenga razón. Simplemente van haciendo lo que les conviene y lo que los beneficia y si pueden, le dan algo a la gente porque les conviene. Eso se llama demagogia positiva. Siempre creí en ella. Te doy la casita de cartón pero me votás. ¿Qué problema hay? Peor sería “no te doy al casita de cartón y no necesito de tu voto porque pienso quedarme” (risas).

30

Peter

DIFÍCIL DE CLASIFICAR, EL HUMOR DE CAPUSOTTO SE CONVIRTIÓ EN UN CULTO.

Capusotto EL MAESTRO DEL ABSURDO Como una “sátira del rock”, así define Diego Capusotto al casi indefinible programa que creó junto al guionista Pedro Saborido en 2007, originalmente para Rock and Pop TV, “Peter Capusotto y sus videos”. “Nos gusta satirizar lo que amamos y lo que amamos es el rock. Uno se siente parte de la cultura rock, ama el rock, pero no puede eludir la existencia de una infinidad de idiotas que se jactan de ser rockeros. El programa rescata un espíritu rockero que se perdió: hoy los grupos de rock son una empresa. Preferimos pasar música y videos que no se conocen y reírnos de las demás cosas”, explica con simpleza. Con una estética sumamente kitsch y salidas absurdas, estos socios supieron darle vida a personajes tan extraños como los Mellizos del Rock, que resuelven entre sí la tensión rockera entre el virtuosismo y el sentimiento, un grupo pop nazi a lo Miranda y un heavy metal mecánico de Flores algo afeminado, entre otras grandes paradojas rockeras. Gracias a delirios como éste, el programa se ganó el respeto de un target muy particular que se consagró lealmente a la causa “Capusotto”. “Nos sigue una tribu que lo disfruta y lo comenta en diferentes ámbitos, pasándose los videos o colgándolos de Internet. Una rareza para un medio donde, en general, no sucede eso porque todo es deglutido como postre. Nadie se va a pasar un casete de ‘Gran Hermano’ o de ‘Patinando por un sueño’. De alguna manera, se repite lo que pasó con ‘Todo x $2’”, explica asombrado. Pero no todo se trata de parodiar al rock. En el programa, la mayoría de las veces, la música es una excusa. Los comportamientos, pensamientos y actitudes típicas de los argentinos, tanto de las figuras musicales como de muchos de los habitantes es puesta en ridículo como invitación a la autocrítica de cierta idiosincrasia y rasgos comunes “del ser argentino”.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Entrevista a Pettinato by Denise Tempone - Issuu