Esa noche me fui a dormir con una mentira, una importante en especie, pues daba la casualidad que mentía para proteger lo que me costó recuperar. Pero no de la forma fija de la palabra, sino del sentimiento suprimido, recupere el aliento, el deseo y sobre todo mi expresión, sin creer que una persona marcaría este suave y siniestro lugar, hubo alguien que en pasado sufrió, y me levantaré para quererla.