Cuando ella tocaba... No sé si eran sus facetas de amor o tristeza, la podía escuchar en toda la casa, con ese aroma tan característico en sus notas; nostalgia, siendo un célebre tonto lo escuchaba, sintiéndome mal por no poder ir más allá con ella en su viaje de música y armonías.
La siento en mi piel, bajo ella, bajo todo este amor que se convierte en paciencia y bajo todos estos errores que fueron los correctos, porque veo todo pasar a través de ella, en cómo dibujo su silueta para no equivocarme. Porque en la inconveniente cuna, donde nace el amor... Las promesas se recuperan a través de mí.