Skip to main content

20 Años

Page 1

Cubierta: José Ramón Vaca Depósito Legal: SE-1.797-2008

Impreso y hecho en Sevilla en los talleres de El Adalid Seráfico, S.L.L. Andalucía. España. MMVIII Edición de 400 ejemplares del nº 62 de CUADERNOS DE ROLDÁN

EJEMPLAR Nº


“C

uadernos de Roldán es un grupo de poetas andaluces, buena gente, amante de la poesía y militante convicta del culto a Baco, que no acostumbra a salir en las revistas de cultura ni en los suplementos de los periódicos importantes”… “Publican unos cuadernitos que casi nos caben en la palma de la mano, pequeñas joyas de gráfica artesanal en las que salen a la luz los poemas que van escribiendo, casi siempre en loor de los lugares a donde llevan su amor popular por la poesía: Aljarafe, Lisboa, Onuba, Salamanca, Ronda, Toledo, la misma Sevilla, Triana que está enfrente, Úbeda, Guadalupe, Málaga… Otros Cuadernos trataron otros temas: De trovos y artes de todas suertes, Juglaría de taberna, Poetas de San Lorenzo, De Ntra. Sra. Manzanilla, De amores, Del arte de birlibirloque, Cántico, Primavera-pasión, De cantes flamencos, Heterodoxos, Erotismo, Entrefiestas…” Cuadernos de Lanzarote José Saramago


ROLDÁN

Fdeueeterna nuestro añorado beato Becerra, memoria, quien puso la primera piedra. Él fue quien separó el agua del vino y nos consagró beatos a todos en nuestra peregrinación de mostos y de versos desde San Lorenzo a la Palma de Oro. Elevado a los altares en pontificia ceremonia salmantina por nuestro también llorado beato Abelardo, presidió nuestro primer cónclave gráfico en San Nicolás de Córdoba, aunque ya algún beato fundador se había caído de la foto creyéndose arcángel. Viajamos con su bendición a todas las tierras de vinos, desde los finos y albariños a los riberas y jumillas, y con su bendición despedimos a nuestros tampoco nunca olvidados primitivos Baraldés, Folguerá, Juan el Francés, y demás fallecidos, como Díaz o Palomo, reconfortados con el Recedant Vétera. Quedamos aquí los que quedamos, incluidos nuestro auténtico conde y aquel primer beaterio de roldanas eternamente jóvenes y entusiastas. Así fue nuestra fundacional historia para conocimiento de nuevos catecúmenos, y perdonad que como monaguillo la deje escrita en versos tan prosaicos. Carlos Abadía —7—


ROMANCE EN CORTO AL CASTILLO DE LOCUBÍN

V

erdes noches de aceituna y Luna por todas partes. Castillo de Locubín hermoso de tierra grande. ¿Por qué dejaste partir a este galán de bondades, de caballo en negra crin y paciencia en los ijares? ¡Ay tesorero del vino, escanciador de verdades! ¿Por qué, Don Manuel Roldán, el Castillo abandonaste? Rafael Arjona Barrio de San Lorenzo, 12 de Abril de 1988

—8—


Osorno


A Carlos Abadía

Pregunto por la poesía, y alguien me dice: Pase... Aquí hay olvido, un poema no ileso, no tocado, lleno de polvo entre las estanterías; aquí -entre tantos librossólo quedan calles, estatua de poeta y versos enterrados. Pregunto por la poesía, y Carlos me dice: Aquí algo queda. Hoy es martes, Martes de Cuaderno... Agustín Torres Vázquez

—10—


Carlos Ruiz-Padilla


Escribo para ti, Abelardo. Para vosotros, Rafael y Palomo. Para ti, Manuel Carrasco. Para vosotros que os quedasteis atrapados en aquel tiempo transparente de las tertulias de Cuadernos.

E

ra cuando las palabras bullían sobre la mesa con una incandescencia que grababa lazos de luz sobre el vino de las botellas. Era cuando las copas se llenaban de noche y de versos y las voces se parecían a ascuas o a dedos que nos apretaban en un fulgor que nos hizo, y aún nos hace, indestructibles. Salvador Compán

—12—


Inma Gรณmez


20 AÑOS “Veinte años como un día y un día como veinte años”

P

asé el umbral cuando rondaba los cincuenta. Madres había que arrullaban sus recién nacidos en La Palma de Oro. Con poca jubilación, el vino empujaba entusiasmos y, arrugando entrecejos, bebíamos los cambios del hacer y vivir. Se fueron yendo, suele suceder, algunos mejores semejantes –les hablé cuando escuchaban en el definitivo silencio–. “los brindis –me dijeron– son para apurar la copa”. Brindemos. Alejandro García Acebes —14—


José Ramón Vaca


ANIVERSARIO Juntos peregrinamos hacia la Belleza ...y vamos como las mareas, vaciándonos, llenándonos... ... hacedores de amistad...

La virtud primera del arte es ser contagioso. Juan Ramón Jiménez

Abelardo Rodríguez

SVeinte on ya veinte años, Rafael, Manuel, Lolo, Abelardo... años de arte en equilibrio. Yo no estaba aquel día luminoso y primero, de aquel primer Cuaderno. Vine más tarde, llamada por su cauce: poesía, color, y camaradas. Cada cual buscando s tamaño, su proporción, su acento... (Sabíamos, por María Zambrano, que la palabra es la luz de la sangre) Compartimos la sed, la desazón que calma sólo la belleza –o el rumor de su lumbre– Ir allí donde se enciende el poema y hundirnos en su misterio y en su llama. No dejar de cantar, de descifrar el mundo, es nuestro ejercicio. (De Juan Ramón supimos que la poesía es instinto cultivado) No dejar de iluminar la blanca incertidumbre enhebrados al tiempo –redivivos y nuevos– aún cuando la vida venga, con su mordisco helado, a amordazarnos, a desbaratarnos las auroras. (También por Juan Ramón, lo supimos: la poesía subjetiva es la única que llena el universo. Rosario F. Cartes —16—


Justo Girรณn


OTRO AÑO EL AZAHAR FLORECE

U

n grupo de treintañeros en la barra de un bar discuten Sobre la forma, el tamaño, el color, cosas de hombres, [dicen. Raro inicio, no fue nada, Sevilla, otro cuaderno, Seguimos en blanco y negro. En el diez y nueve nací con Momentos. Y en Guadalupe, tímidamente, llegó el color. Desde entonces unos se han ido, un beso, Otros han llegado, bienvenidos, siguen los cuadernos. El azahar florece. La luna, con su extraña luz Nos emborracha de amor. Seguiremos. José María Bedoya

—18—


Lola GaviĂąo


REENCUENTRO EN CUADERNOS A las inquilinas

E

n la danza de espejos encendidos, en el surco breve del océano, en la curva infinita de la luna, aprendí a vivir contigo. Primero fue la palabra: en el vientre de mi historia un ángel anuncia un silencio mágico, reclinado en sus acordes, espectros itinerantes de una soledad sonora. Asciendo desde el humo y busco los pensamientos quebrados, incendio de luz sobre tus manos de piedra, prendida del hilo, de tu voz serena, cautiva solitaria, perfume oscuro de la noche. Un murmullo azul llega desde el fondo de la tierra intentando un sueño de polifonías infinitas. Isabel Mª González Muñoz —20—


Macarena Trigo


qué es poesía

esto del poema parece tener sus propias reglas antes con trazo firme rotulador o pluma y hasta en buenos cuadernos –como Abelardo Rodríguez– escribía directamente ahora mientras descumplo años escribo a lápiz palabras como dudas en papeles sueltos y ya no digo amor literatura o pensamiento ahora digo palabra y quedo mudo antonio molina flores

—22—


Victoria Tejada


AQUELLO QUE FUE

A

ún cuelga la ropa de ligeros cordeles con un balanceo lánguido y monótono. En el lavadero lleno de trastos viejos habitan muñecos resignados a la inmovilidad, al frío trato, indiferentes a los adultos que plegaron su infancia en el fondo de un armario. Un cactus casi ciego en la penumbra de un húmedo rellano de escalera parece tejer con su pelusa la trama de horas grávidas y soñolientas. Al traspasar la puerta acuden como fieles perros los recuerdos, los ojos sin párpados de las ventanas atraen a las palomas y a los gatos. Sólo en el corazón permanece y preserva su esplendor de antaño aquello que fue antes de su ceniza. María José Collado

—24—


Manuela Bascรณn


S

er otra vez en el papel. Olvidar cuanto nos hizo daño. Nuestras vidas continúan su curso, igual que el agua. Ignorar las vilezas que conlleva el tiempo y nos toca soportar. Volver a mirar el mundo sin la tristeza anterior. Cada mirada feliz es una victoria de la ola que restalla fuerte y segura en la playa del alma. Antonio de Vicente

—26—


Domingo JimĂŠnez


XX AÑOS SON TODO A ellas

E

lla hizo nacer mis poemas del ochenta y ocho que terminé perdiendo. Ella se fue por ella y a ella también la perdí por otra que nunca fue mía. Ella vino tras el vacío al que ahora vuelvo otra vez. Dice que mató a nuestro amor como a un perro fiel pero viejo, al que se quiere, pero que ya no te ve las zapatillas. Le miró fijamente a los ojos para encajarle bien la bala. Sin explicación alguna. Así se quedó condenada a destejer y tejer mi nombre en su alma mientras lo pronunciará eternamente, hasta que la picoteen mis pájaros cuando la hiedra se abra paso entre sus ingles morenas. Volverá a fingir y ser fingida tanteando ciegamente cuerpos anónimos en las casas viejas de alquiler que visitamos. Como repitió hasta sacierse: El amor no fue suficiente... Sus cáscaras de versos amargos ya no me dolerán más. Juandepunto febrero del ocho —28—


Teresa MartĂ­nez


PARA CANDELA

D

ebió ocurrir en la noche de los sueños cuando los sentimientos reposan sobre la urgencia de los [cuerpos o tal vez en una fría tarde del invierno tardío con el murmullo crepitar de la chimenea humeante quizás en una luminosa mañana de domingo cuando la pereza se instala en nuestros dominios tras una semana laboral, dura, como todas y un aburrimiento apacible nos descubre jóvenes y [enamorados. Pudo ser, tras el desayuno tranquilo de un día de fiesta, sin prisas ni urgencias del trabajo, pudo también suceder tras la tranquila sobremesa que precede a la habitual comida familiar de un día [festivo. Pero cualquiera que fuese el momento, el día, la hora o el instante del fundido del amor, su bello fruto recogido –Candela– ha saciado con creces el insondable misterio de su creación. José Luis Villegas —30—


Antonio Gracia Pérez


ROLDANES EN GUADALUPE

a Abelardo

E

n un ángulo del claustro daban cuentas de unas migas y también de las bebidas. Con raídas ropas de un rastro, y émulo de Louis Armstrong, un moreno de Alabama con frenesí voceaba un dulzón Espiritual … y su Himno Nacional con evidente desgana. De pronto, oímos su Voz de bajo, bien entonada, el moreno de Alabama sin rechistar, se calló, todo lleno de estupor. Junto al viejo laurel entonamos a la vez, e imitando instrumentos, todos cantamos contentos “La Casita de Papel”. Joaquín Castro —32—


Carmen Mogollo


GOODBYE PORK PIE HAT

A

diós para siempre mi amor No te escudes detrás de la ventana Con tus lágrimas hechas de hielo No merece la pena Escarbar en la herida más profunda Terrible y hedionda De paraísos ya perdidos Me iré con lo puesto Tú me habrás visto como soy Mis huesos torcidos por alcanzar la luna Mi estación preferida Bajo el vapor que amenazan Nocturnos trenes que no llegan a parte alguna Adiós para siempre mi más tierna sombra Mi pequeña historia entre tus manos Diminutas Con qué desgarro el llanto Se me atraganta Este frío sol de enero y estas edades José Manuel Vinagre —34—


Fernando GarcĂ­a


TAN PEQUEÑOS A Mamen

S

on tan pequeños los recuerdos que caben en una mirada, en una sonrisa, en un papel, en un aroma, en unas notas... ... y es tan hermoso hacerlos crecer juntos, vistiéndolos, a medias, de palabras... Mario Rodríguez

—36—


Paco Cosano


Y...

...E

l paraíso lo encontré entre sus senos, el infierno entre sus muslos, en sus labios la vida y la muerte en su mirada. Deja que sigua durmiendo soñando con el mañana. Deja que encuentre tus besos cubiertos por la hojarasca. Deja que entre la noche a esconderse entre las sábanas. Deja las puertas abiertas y no cierres la ventanas. Meria Albari En Baza, a 10 de mayo de 2004

—38—


Carmen Mรกrquez


CUANDO LAS BOCAS VOMITAN MIEDO las palabras discurren desorientadas como plagas de insectos

Decir sin sentir nada, ahogar el alma dentro, amortajada de estrafalario ropaje para mostrar tan sólo un cuerpo. Nadie soportará su carga, quién podrá decir lo siento, cuando no encontremos palabras que conformen el pensamiento. Todo está dicho y muerto. Despiértame a un nuevo día, despiértame en silencio déjame oír el sonido de las nubes de un ocaso otoñal en frescos aromas envuelto. Marian Pantoja

—40—


Serafín


ODA A LA ENVIDIA

¡O

h vicio nacional, yo te saludo! No en vano son tus letras, la última y la primera, las mismas que rodean el nombre de mi tierra. ¡Cuántos de mis paisanos te rinden pleitesía! Y ahí vas, embotada, con los ojos besugos, con el colmillo en ristre, rezumante de baba y de ti misma, bien panzona, beoda e indigesta de la felicidad ajena. Sin gozar de tus magras propiedades languideces y añoras las de otros, disfrazando tu inquina de amor a la justicia (por supuesto), de equidad y de indignación herida... Yo te agradezco envidia, tu existencia: sin el vómito negro de tu verbo muchos españolitos no sabríamos lo felices que somos sin saberlo, que el pan de nuestro día provoca una urticaria irremisible en tu canalla faz congestionada. A uno no sólo le honran los amigos: enemigo hay que, al serlo, más nos honra, Gracias te doy de nuevo porque existas, pues al verte en acción caigo en la cuenta de que pese a mi terrenal miseria, no debo ser tan pobre como pienso. Tus lóbregos aullidos me hacen rico. Francisco Núñez Roldán —42—


Ă ngeles Mogollo


JUICIO FINAL

E

n medio de la bruma, una figura –apenas un contorno impreciso– me da el alto. “¿Quién va?”. —Somos mis fantasmas y yo… El silencio me devuelve su perplejidad. —… Se llaman Tiempo y Azar… De nuevo silencio. —Del primero sólo puedo decirte que no me obsesionan ni las arrugas ni los relojes. Pero sí los recuerdos insobornables de las cosas que vi cuando sólo tenía edad para jugar. Descubro que mi voz suena grave. —En cuanto al Azar, le verás en las líneas de Auster, en el fracaso de los científicos, en mi propio llanto por aquello que no fui capaz de evitar… —Podría impedir tu entrada aduciendo defecto de forma –responde al fin–. Pretende entrar uno pero sois tres. Sin embargo seré sincero contigo. No te dejaré pasar por miedo. Aquí no son bienvenidos visitantes tan poderosos. La bruma empezaba a disolverse. Atisbé la espada que portaba en una mano, su rostro afilado, el perfil de unas alas a su espalda. —Mejor… vete al infierno. Rafael Valenzuela —44—


Manuel Mรกrquez


“DESDE DE ADENTRO”

L

etra a letra en el conjuro del aire que respiran tu venas. Sin saber de ti, sin saber de tus pensamientos ni lo que en el fondo tuviste que sufrir. Tengo perdida la esperanza, ya no duermo de noche, ni de día, dejé mis labios ahí en el quejio de tus pasos en ese jubilo, cuando aparece tu luz. Allí, en el destierro en mis sueños, cuando dices... te quiero palabras que has dejado de herencia, como esos ojos negros. Pablo Naranjo

—46—


Concha Gรณmez


TRABALENGUAS

T

e amo, decías con la boca pequeña. Te amo, yo respondía, con la boca prieta. ¡Qué lástima!, dijiste dejándome con la boca abierta. Coral Mª Cooper Gutiérrez

—48—


Inés Rodríguez


REFLEXIONES EN VOZ ALTA Recordando a mi amigo Antonio Jiménez Avalo

E

l saber que Tú me amas me despierta los sentidos, y en mi corazón herido crece de nuevo la llama. Ya no es frío lo que siento cuando a solas me acompañan los minutos de las horas sin saber de otro mañana. Hoy comprendo de esta vida el vivir que me amamanta con la mente siempre puesta en la Luz de tus entrañas. Jesús Solano Marchena, 21 de diciembre, 2007

—50—


Manuel Rico Lara


IN MEMORIAM

A

ese amor había que matarlo. Como se mata a un perro fiel que te mira de frente. Sosteniéndole la mirada, mientras saborea el disparo. Hubo que matarlo así, de un tiro a bocajarro cuando acudía con las zapatillas en la boca. Sin explicación posible. Sin infierno ni redención. De un tajo, partirle la esperanza en tres mitades. Contemplando la tarde me balanceo con su cadáver junto a la mecedora. Ven tú a cerrarle los ojos. Pilar Domínguez Toscano

—52—


Jose Mª Andrés Franco


POLVO DE FERIA

D

onde reina la alegría, en un poste de guirnalda, dejé un rosal sin espinas bajo la tierra dorada. ¡Ay! qué tristeza la mía, Cuánto dolor se me clava al recuerdo de su risa. (Fuego que hielo fundía, nieve que el calor liquidaba, sal con la brisa secada, miel en los sueños dormida) ¡Ay! qué tristeza la mía, por tanto dulzor, amarga. Acerico de alfileres Y de agujas ensartadas (¡Ay! Qué tristeza la mía) me hiere el alma. Francisco Rodríguez Estévez

—54—


Mario Leรณn


LUZ DE CUADERNOS, EN SU ANIVERSARIO A la memoria de Rafael Becerra Márquez

E

sculpidas con el aire, material de luz cinceladas, paseándolas en el bolsillo llevaba sus palabras. Tesoros de la brisa, latidos del alma, juegos de la vida en papel enjauladas. Un trinar de cantos, una polifonía encerrada en los versos de un poeta Rafael, maestro: camarada. Tu memoria permanece, los amigos la guardan, Roldanes de Cuadernos, inquilinos de toda laya. Don Danielo

—56—


Carlos Becerra Luna


VEINTE AÑOS DE CUADERNOS

Dos décadas de voz y de paisaje de ventanas abiertas a lo sido. De estaciones vacías de equipaje con viajeros camino del olvido. De recuerdos, marchitos en otoños, de inviernos presentidos, de tristezas y ausencias. De dolor y vacíos. Pero al final todo, recomenzando el ciclo, la esperanza de un lienzo, o de un folio no escrito. Cuadernos de Roldán, velero de cadencias, sobre el mar de lo eterno. Con versos por amuras y pinceles por remos. Agustín Embuena Romero

—58—


Pepa Santos


Veinte años tensados por el viento en las velas que nos dan sombras en el patio y un único invierno, así es imposible saber el tiempo que pasa. Y los que no están, no es que falten, es que han cogido el barco a Sanlúcar. Carolina Abadía

—60—


ESCRIBEN José Saramago . . . . . . . . . . . . . . . Carlos Abadía . . . . . . . . . . . . . . . . Rafael Arjona . . . . . . . . . . . . . . . . Agustín Torres Vázquez . . . . . . . . Salvador Compán . . . . . . . . . . . . . Alejandro García Acebes . . . . . . . . Rosario F. Cartes . . . . . . . . . . . . . José María Bedoya . . . . . . . . . . . . Isabel Mª González Muñoz . . . . . antonio molina flores . . . . . . . . . . María José Collado . . . . . . . . . . . . Antonio de Vicente . . . . . . . . . . . Juandepunto . . . . . . . . . . . . . . . . . José Luis Villegas . . . . . . . . . . . . . Joaquín Castro . . . . . . . . . . . . . . . José Manuel Vinagre . . . . . . . . . . Mario Rodríguez . . . . . . . . . . . . . Meria Albari . . . . . . . . . . . . . . . . . Marian Pantoja . . . . . . . . . . . . . . . Francisco Núñez Roldán . . . . . . . Rafael Valenzuela . . . . . . . . . . . . . Pablo Naranjo . . . . . . . . . . . . . . . Coral Mª Cooper Gutiérrez . . . . . Jesús Solano . . . . . . . . . . . . . . . . . Pilar Domínguez Toscano . . . . . . Francisco Rodríguez Estévez . . . . . Don Danielo . . . . . . . . . . . . . . . . Agustín Embuena Romero . . . . . . Carolina Abadía . . . . . . . . . . . . . .

ILUSTRAN 5 7 8 10 12 14 16 18 20 22 24 26 28 30 32 34 36 38 40 42 44 46 48 50 52 54 56 58 60

Osorno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Carlos Ruiz-Padilla . . . . . . . . . . . . Inma Gómez . . . . . . . . . . . . . . . . José Ramón Vaca . . . . . . . . . . . . . Justo Girón . . . . . . . . . . . . . . . . . Lola Gaviño . . . . . . . . . . . . . . . . . Macarena Trigo . . . . . . . . . . . . . . Victoria Tejada . . . . . . . . . . . . . . . Manuela Bascón . . . . . . . . . . . . . . Domingo Jiménez . . . . . . . . . . . . Teresa Martínez . . . . . . . . . . . . . . Antonio Gracia Pérez . . . . . . . . . . Carmen Mogollo . . . . . . . . . . . . . Fernando García . . . . . . . . . . . . . . Paco Cosano . . . . . . . . . . . . . . . . . Carmen Márquez . . . . . . . . . . . . . Serafín . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ángeles Mogollo . . . . . . . . . . . . . Manuel Márquez . . . . . . . . . . . . . Concha Gómez . . . . . . . . . . . . . . Inés Rodríguez . . . . . . . . . . . . . . . Manuel Rico Lara . . . . . . . . . . . . José Mª Andrés Franco . . . . . . . . . Mario León . . . . . . . . . . . . . . . . . Carlos Becerra Luna . . . . . . . . . . . Pepa Santos . . . . . . . . . . . . . . . . .

—61—

9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33 35 37 39 41 43 45 47 49 51 53 55 57 59


Veinte años no es nada, asegura el tango. Pero en nuestro caso han sido sesenta y tantos cuadernos donde hemos ido desgranándonos lo mejor que hemos sabido. Así hasta llegar a éste, que fue posible gracias a los afanes y desvelos de Mercedes y José María, y la siempre generosa colaboración de Pepe Aguilar. Se dio a luz en las amables máquinas de El Adalid Seráfico, S.L.L., en Sevilla, en marzo de 2008 S A L U T E M

P L U R I M A M


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
20 Años by Cuadernos de Roldán - Issuu