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La Palma de Oro

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La Palma de Oro 19 9 0 - 2 0 0 5


La Palma de Oro 19 9 0 - 2 0 0 5


Depósito Legal: SE-2.413-2009

Impreso y hecho en Sevilla en los talleres de El Adalid Seráfico, S.L.L. Andalucía. España. MMIX Edición de 400 ejemplares del nº 65 de CUADERNOS DE ROLDÁN

EJEMPLAR Nº


MADRID A Dorita de Bedoya.

Rompeolas de todas las Españas depositario de culturas ínclitas, foco de sinrazones –lo mismo que las infamias–, siempre con el prestigio de tu esencial palabra. Madrid, Madrid, Madrid, espuma de bellos recuerdos y dulces nostalgias de ti. Manuel Carrasco

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LAS COPLILLAS DE LA PALMA

¿Quién descorchaba tu vino y quién bordaba tu tapa con piquillos, nuez moscada, perejiles y laurel? Araceli y Rafael. ¿Quiénes al llegar los martes te daban la alternativa con artes de prosa fina y piano a cuatro manos? Las roldanas y roldanos. ¿Y dónde tú siendo tú en tus versos y tu micro fuiste amigo en tus amigos para dar con su tesoro? Allí en la Palma de Oro. Carlos Abadía

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Carmen Mogollo


Para Rocío.

Es el primer sol de este año. ¿No lo notas? Dorando su alameda de lunares en el verde de las hojas para verte de flamenca. Carolina Abadía

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Pepa Santos


MARCHENA: IMPRESIONES A mi amigo D. José González Martín y Marchenero.

En un día azul, la aurora, –parecía un sueño y fue verdad–, trazó una raya negra, y esa misma negra aurora, en una triste sala de juzgado, aturdido, me dejó; mas una maravillosa unión de amigos, a los años, me llevó a la mejor madrugada santa, y de allí y las iglesias, –arte callado en un pueblo de silencios–, al museo, a los toros, a la luz, a la Marchena Aúrea que transforma la arcilla en alabastro; ¡Marchena! ahora sí que siempre te vivo. Rafael Becerra

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Rafael Gรณmez Ayala


Al calor de una barra recordada

se han reunido las gentes de Cuadernos. Rafael y Araceli procuraban adecuado sustento a los viajeros: Peregrinos de sueños y quimeras iniciados y escribas que con versos exploraban las pobladas riberas de un cauce conocido por Tatesos. Alameda, Sevilla y la mirada puesta en el horizonte del misterio de las cosas perdidas por ganadas. Y el incienso del Verbo en el sahumerio que se prendió con bellas pinceladas en óleo de amistad, candor y aprecio. Agustín Embuena

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Carmen Mรกrquez


¡QUE LLUEVA, QUE LLUEVA!

¡Que llueva sobre Sevilla! Que se guarde la mantilla, que se escondan los rocieros y lloren los costaleros, que se mojen farolillos y rebosen los husillos... Agua bendita y preciosa que estropeas una cosa pero arreglas más de ciento, aunque causes el tormento de quienes en su simpleza no saben ver tu riqueza, y quieran luego en verano tenerte siempre a la mano. Ven agua, de buena gana, remoja esta olla mariana; que este patio de recreo que vive para el bureo se vuelva en la lluvia fina una ciudad cristalina, más limpia y más silenciosa, más serena y estudiosa. Por eso esta muletilla: ¡Que llueva sobre Sevilla! Francisco Núñez Roldán —14—


Antonio Gracia Pérez


FLASES EN LA PALMA DE ORO

Cuando la noche se viene, por la Casa de los Gatos un rinconcito se enciende. Es el rincón de la “Palma de la Mano de Araceli” donde prepara las salsas. Araceli y Rafael hacen subir las persianas: tienen que dar de beber. Los martes, con gran acierto, reposan los de Roldán y relatan del gobierno. “Esa sangre encebollada que Araceli ha preparado casi la gusto en el alma”. Pepe Perico le llaman y, si no estás en aviso, te enristra un jamón serrano o un coñac de Carlos V. Mucho es lo que puedo hablar de esta Palma de Oro-vino; pero que hablen los demás. Alejandro García Acebes —16—


Francisco Borrรกs


A LA POESIA DE LA PINTURA

La contemplación de aquel poema,

su percepción cromática; la luz en diagonal sobre el concepto desnudo colgado en la palabra. El azul –quizá– como firmamento de la idea, como idea misma de los planos concebidos; la figuración hecha parte de la sustancia; el trazo preciso que funde la duda y la vuelve rotundidad necesaria. Cuerpo en dos dimensiones de la inmateria; sustrato preciso, presencia que abarca. A ti, que vistes el poema –o lo creas, o lo tornas expresión pintada–; a ti necesario autor de impresiones, GRACIAS. M. Benítez

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José M.ª Andrés Franco


SENSACIONES

Canto bullicioso de mil pájaros con aroma de azahar en la mañana. Sol sin sombra al mediodía en el calor del ágora. Azul poniente por el Aljarafe cuando la tarde acaba y pasos de diosas y dioses de la noche que vagan por las calles solitarias. Recuerdos hechos con la naturaleza de los sueños. Sensaciones, emociones, percepciones. Nada. José María Bedoya

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Justo Girรณn


BOHEMIA PALMA DE ORO Acordándome de Asunción García Solano.

La tarde está antigua de luz

y presiento la furia del sueño. Un lento poso de café se agita tembloroso y humilde al son del tintineo. La escritura tranquila g o t e a por el mármol gastado de las mesas. Los muros de la vieja taberna, hablan de sombras y de cosas buscando la canción del poeta. Todo me huele a noche de cansancio, a pájaro callado y a piel desnuda. Entre versos que se espesan, vago a tientas por puentes de miradas, para ver si llego al óxido de mis días. Jesús Solano —22—


Paco Cosano


Para Rafael, arcipreste de La Palma, que miraba cómo cantaba Abelardo poniendo cara de negro.

Reptaba por la Alameda la noche hasta colar su trenza por la taberna y alzar allí la luz de sus cristales, brillante de voces y humo la noche, culebra de versos la noche, oh when the saints, encendida la noche, go marching in, en un fulgor de palabras mezclaba Copito de Nieve con Machado, Neruda con cuadros y boleros y cadáveres exquisitos mientras la mano de todos pintaba otras noches, todas las noches posibles, en el reflejo terminal de las últimas botellas. Salvador Compán

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Ines R.


PETENERA

Dicen que han visto en la calle yendo detrás de su entierro, mi corazón llorandito, llorando sin yo saberlo.

Mario Rodríguez García

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Manuel Mรกrquez


EL VIENTO QUE TODO LO BORRA

Si yo fuese Pandora, abriría la caja de los vientos. Me acompañaría un viento de tramontana en esos días fríos y turbulentos. Un viento gregal, algo más seco... para cuando el sol entra en tu vida a medias. Xaloc... para los momentos cálidos y húmedos. O un lebeche si lo que quieres es cambiar de aires... Él vendrá acompañado de una arena fina, pequeñas partículas en suspensión que te transportarán hasta el desierto. Para ir a verte le pediría al mistral que me empujara bien fuerte y una vez en tu casa un viento de poniente conversaría con nosotras. Quizás un día yo también me convierta en viento, arrastrando conmigo todo lo malo de este mundo.

Teresa —28—


Andrés Marín


PARA LOLO Auténtico adalid de la amistad

Aquellos años de tardía madurez,

aquellas noches febriles de insensata juventud libando copiosamente cual abejas sedientas sobre el pavimento antiguo de la Alameda de Hércules. Amor por las letras culto a la amistad pasión por la política y el santo bebedor. ¡Ay! aquella competencia tipográfica de Roldanes, Abelardos y Cerratos. De pronto –bruscamente– descubrí que la fábrica de los “Cuadernos de Roldán” no era una cátedra. Era la trastienda de una vieja taberna sevillana. José Luis Villegas —30—


Carlos Cerrato


LA LLAVE Para Adolfo Beraja, y mucho más cerca, para Silvia.

Quiero hablar de esta llave porque casa y puerta y umbral son ya polvo, dónde la cerradura aquella, dónde, Señor, la fuente, las plegarias del sábado a la sombra del Alcázar. Dónde el jardín, Señor, dónde el sueño. Yo también me pronuncio por el llanto; la he tocado, la toco, palpo la nada irónica que vendrá, rodeándonos con imperecederos testimonios cuerpo también el mío, como este, de óxido y sombra, vengo de ciudades despavoridas vivas con plenitud en la llave: inocente del lugar de amor que una vez hubo en Toledo, culpable quizá de las postas del odio entre Sefarad y Salónica, de mar a mar por la definitiva tierra hacia la lengua del corazón, hacia el hueso. Juan José Folguerá —32—


EL CIEGO EN GRANADA

Dios divino de los Cielos

Creador del Universo, tú me mandaste a Granada lo más hermoso y más bello. Tú me mandaste a vivirla si es que vivir era esto. Para qué tengo los ojos si no puedo ver con ellos. La belleza me rodea y yo bien que lo presiento, los pájaros me lo dicen con sus cantos y sus celos. Tengo sentimiento y alma pero para qué los quiero. Recógeme cuanto antes y devuélveme a los cielos que allí estaré más contento. Manuel Roldán

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BOCETO PARA UN ESCENARIO A Rafael y Araceli A quienes allí fuimos

D

e noble oro –del mismo material que mi monte moguereño abierto entre los vientos– aquella Palma: espacio de cálida acogida, de encuentro fermentado. Palma (pluma o pincel) que nos dispuso a la infinita aspiración de la grafía: trazos de luz para hacer alma. ¿Somos ahora los mismos que allí fuimos? ¿Son ahora las mismas nuestras manos, nuestras bocas de barro y clorofila que nombraron las cosas? Por mi memoria cruzan –como aves migratorias– quienes quedaron del lado de la muerte, y es su recuerdo un arañazo lento ahora que la estación de abril se aviva. No se eche el telón sobre su aroma, sobre el alzado de capilla o taberna sin queja entre los muros remozados y su bóveda. En otro tiempo, se amasaron allí palabras, sueños, risas amistosas. Reconozco en el boceto interno de su fisonomía, el sustento de aquel suelo sinuoso y gastado, hundido como carcasa entre los limos. No se eche el telón como un cansancio antiguo sobre la estría de la huella. En el espacio cóncavo quizá quedaron prendidos nuestros ecos, fragmentos en el espejo de nuestra historia. (El tiempo es tenaz, y sigue expandiéndose en su enigma sobre la urdimbre de todas las raíces...) Rosario F. Cartes —34—


Abelardo RodrĂ­guez


LA COCINA DE ARACELI

Entre pucheros, desbroza el fogón yerbas aromáticas enjaretando miradas. Ante él, tu mano bendice las tapas, riega las lenguas dormidas y cruza la noche de esencias. Entre pucheros, alcanzo tu rostro y se derriten mis palabras en tus ojos blanquiazulados. Isabel M.ª González Muñoz

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José Ramón Vaca


Por Apolo, Baco y un Conde –gracias, Carlos, por traerme la alegría: una fiesta tan sagrada– y a quien de verdad es poeta y sabio de los que nada saben y son ellos la sabiduría... Por un seguimos con el arte y por Roldán en Dueñas, por una copa –y también todas– con mi amigo Vaca: pintor y poeta dentro ya del alma... Agustín Torres Vázquez

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Domingo JimĂŠnez


Cristóbal, Baraldés, Vaca, unos artistas sin par, primeros ilustradores de Cuadernos de Roldán. Les siguieron otros muchos como Pérez Aguilera, Badía, Nicomedes, Bruno y con humor y simpatía el joven y tenaz Carlos Becerra. Carmen Laffón, Pepa Santos, José Corrales, Cosano y sigo con admiración a Salinas y Abelardo genio de la abstracción. Joaquín Castro

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Bruno


TESTAMENTO

Cuando yo me muera que toquen a gloria la cepa de las campanas de Córdoba. Que no haya lutos ni faroles de tinieblas, que se vaya el duelo entero a las tabernas, y por mi reposo eterno se tomen cuatro medios y tres copas, y cuando miren al cielo les parezca que me ven en las estrellas. El Conde de Casa-Padilla

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Osorno


LA OBRA ÚNICA

¿Quién en tus labios puso el verso y en tus dedos el pincel que creó? Dónde nació la emoción, dime; qué aromas nublaron tus sentidos y qué ternura tus manos guardó, qué canciones tus sueños velaron y qué beso las mieles te dio, qué fue lo que tus ojos vieron que todo en ti se desveló.

Marian Pantoja

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Angelita Fernรกndez


Ha enlazado... miradas... las flores dentro de un cestillo, los atardeceres con las estrellas, el llanto con la vida. Ha enlazado, sutil, la aurora con los tiempos, el mar con la esperanza... y con la llegada. El olvido ha enlazado con la memoria de los hombres, y el canto también con la memoria. Ha enlazado todos los afanes, las luchas todas, el amor al hombre... en un nudo... que sólo ÉL sabe. M.ª del Carmen Martínez Gordillo

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Teresa Lafitta


LA PALMA DE ORO

La Palma de Oro

cenáculo para unos cuadernos de Roldán, donde la luz de la Alameda se queda corta y el juego de los pájaros da contenido al atardecer. Hablan que pintores y poetas, conversan con sus mentes abiertas, llenos de ilusiones, de ideas, y trazos de colores vivos. Es a esa hora nocturna, entre vinos y copas donde los Inquilinos esperan el amanecer. Pablo Naranjo Camero

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Tardaba tanto el futuro que bebí el presente en frágil vaso. Vino de sabor amargo saboreó mi boca en tenue soledad vertí sobre la tierra gotas de penumbra y en fuerte lazo me uní para siempre con los sueños y la mar. José Ángel González Palomo

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En un singular bar “La Palma de Oro”, dichosos aquellos que, en “seráficos libretos” decidieron seguir sus inquietudes artísticas para gozo de sí y el de los potenciales lectores que, en un continuo aumento, constituirán lo que hoy se denomina “Cuadernos de Roldán”. Si en los primeros cuadernos predomina la palabra poética, sin embargo, no hay que olvidar que desde el primer librito de Trovos y Arte de todas suertes ya aparecen los primeros dibujos-retratos del personaje que da nombre a estos Cuadernos. En los siguientes comienzan a publicarse paisajes, bodegones, retratos..., llegándose a editar las mismas páginas de poemas que de estampas pictóricas. Hoy, deseo evocar aquellas láminas en blanco y negro que tanto estimulaban a nuestra imaginación: o bien porque cada lector tenía que elegir los colores que a él más le agradaban para dicha composición, o bien, porque cada uno intentaba descubrir cuál sería el colorido original… En el transcurrir acaeció “la Primavera” en nuestros cuadernos. ¡Hoy podemos contemplar las estampas pictóricas tal como sus autores las ejecutan! ¡Gran Gozo!. Por todo ello, aprovecho este homenaje para aunar mis palabras a las de los demás, y que pintores, poetas, editores…, prosigan esta tan meritísima labor y no desfallezcan en tan noble tarea por el bien de todos. ¡Qué así sea por los siglos de los siglos…! Julio Becerra —50—


Mario Leรณn


A mis amigos de los martes.

Rafael, inteligencia que canta y sueña. Cristóbal, fuerza, trazo y trabajo. Palomo, vuelo corto que se eleva alto. Vaca, ventana por donde entra y sale la tristeza. Abelardo, nota de saxo en el aire. Carrasco, reposo tranquilo con y sin viento. Paco Núñez, portador internacional de poetas. Manolo, niño bueno jugando a niño malo. Conde, Carlitos perdido sin Snoopy. Moli, alegre lucidez. Cerrato, camarada de sonrisa clara. Pepe Aguilar y Carlos Becerra, arcas donde relucen los diamantes (léase antítesis de yuppies). Casas Joaquín y Rafael, templos donde libamos ilusiones. Antonio Díaz Morant

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JosĂŠ Viera


Yo contigo

pero sin ti. A. Becerra

Detrás de los silencios quedan las miradas.

Manuel Gómez Velasco

Quisiera saber para qué y por qué.

Juan Gallego

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Miguel del Moral


HERMANO CUBANO

Dame la manita hermano cubano

para decir con las mismas palabras el pan, nuestro aceite y nuestra azúcar. Dame la manita hermana cubana para cantar amor a quien tú quieras sin comerciar tu cuerpo tan altivo. Dame la manita hermana cubana, ponla en mi corazón para que escuches mis latidos de salsas y habaneras. Dadme la manita hermanos de Cuba, hagamos juntos por la dignidad hasta morir si merece la pena. Y amar siempre. Juan de Aizpuru

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Augusto Arana


NOLI ME TANGERE

La escritura, la ausencia, el espacio, la muerte, lo exaltado, la locura, el texto, el simulacro.

La blanca doble, el vacío, el número, la fractura, lo barroco, la notación, la clave, lo inefable. El signo, la distancia, lo lejano, el umbral, el espejo, lo secreto. La Palma de Oro, el sitio, el lenguaje, el cabo… Lo efímero, lo imperecedero. Francisco Lira

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Lola GaviĂąo


ALMENDRO EN FLOR A José Luis Villegas.

Córdoba 1016

Vinieron nuestros amigos de Damasco

a los Berengueles. –Doháim ben Abderrahmen ben Ibrahim, con su familia–. Cuatro días duró su estancia. Nuestros criados, uno y otro día, fueron a la casa, pero siempre habían salido o se habían retirado a descansar. Al final se marcharon, no hay reproche. Otra vez podremos coincidir, si Alá lo quiere. Mientras tanto, esta será su casa, con la puerta abierta, un patio y un jardín. No los vimos nosotros, pero ellos si han visto el almendro en flor en el jardín umbrío. Alabado sea Dios. Córdoba 2016 sms: en el bar de abajo t djo las llaves d la ksa ns vemos Antonio Molina Flores

Nota: Berengueles: Segunda casa (árabe) para agasajar a los invitados. Ha de tener patio central y jardín con un almendro (vivo).

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BaraldĂŠs


ESCRIBEN Manuel Carrasco . . . . . . . . . . Carlos Abadía . . . . . . . . . . . . Carolina Abadía . . . . . . . . . . Rafael Becerra . . . . . . . . . . . . Agustín Embuena . . . . . . . . . Francisco Núñez Roldán . . . . Alejandro García Acebes . . . . M. Benítez . . . . . . . . . . . . . . José María Bedoya . . . . . . . . Jesús Solano . . . . . . . . . . . . . Salvador Compán . . . . . . . . . Mario Rodríguez García . . . . Teresa . . . . . . . . . . . . . . . . . . José LuisVillegas . . . . . . . . . . Juan José Folguerá . . . . . . . . Manuel Roldán . . . . . . . . . . . Rosario F. Cartes . . . . . . . . . . Isabel M.ª González Muñoz . Agustín Torres Vázquez . . . . Joaquín Castro . . . . . . . . . . . El Conde de Casa-Padilla . . . Marian Pantoja . . . . . . . . . . M.ª Carmen Martínez Gordillo . Pablo Naranjo Camero . . . . . José Ángel González Palomo . . Julio Becerra . . . . . . . . . . . . . Antonio Díaz Morant . . . . . A. Becerra . . . . . . . . . . . . . . Manuel Gómez Velasco . . . . Juan Gallego . . . . . . . . . . . . . Juan de Aizpuru . . . . . . . . . . Francisco Lira . . . . . . . . . . . . Antonio Molina Flores . . . . .

PINTAN 5 6 8 10 12 14 16 18 20 22 24 26 28 30 32 33 34 36 38 40 42 44 46 48 49 50 52 54 54 54 56 58 60

Carmen Mogollo . . . . . . . . . Pepa Santos . . . . . . . . . . . . . Rafael Gómez Ayala . . . . . . . Carmen Márquez . . . . . . . . . Antonio Gracia Pérez . . . . . . Francisco Borrás . . . . . . . . . . José M.ª Andrés Franco . . . . Justo Girón . . . . . . . . . . . . . Paco Cosano . . . . . . . . . . . . Inés R. . . . . . . . . . . . . . . . . . Manuel Márquez . . . . . . . . . Andrés Marín . . . . . . . . . . . Carlos Cerrato . . . . . . . . . . . Abelardo Rodríguez . . . . . . . José Ramón Vaca . . . . . . . . . Domingo Jiménez . . . . . . . . Bruno . . . . . . . . . . . . . . . . . Osorno . . . . . . . . . . . . . . . . Angelita Fernández . . . . . . . Teresa Lafitta . . . . . . . . . . . . Mario León . . . . . . . . . . . . . José Viera . . . . . . . . . . . . . . Miguel del Moral . . . . . . . . Augusto Arana . . . . . . . . . . . Lola Gaviño . . . . . . . . . . . . . Baraldés . . . . . . . . . . . . . . . .

7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 35 37 39 41 43 45 47 51 53 55 57 59 61


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