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114 MACHADO (Web)

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Antonio Machado

ANTONIO MACHADO y los caminos del exilio

Portada: José Manuel Pérez Tapias

Maquetación: Paco Díaz Cebador

Impreso y hecho en Bormujos (Sevilla), en los talleres de Gráficas Moreno, S.L. Andalucía. España. MMXXVI

Edición de 350 ejemplares del n.º 114 de CUADERNOS DE ROLDÁN

Depósito legal: SE-1.452-2026

www.cuadernosderoldan.com

EJEMPLAR N.º

PORTBOU, 28 ENERO 39

Como pájaros huérfanos de nido cuando se corta al almez donde dormían sus noches, como animales que huyen del incendio y no hallan refugio, como peces presos en la roca del acantilado, así sus pies se vieron ajenos en playas cercadas, así las maletas huyeron en trenes más allá de la frontera, así sus versos miraron atrás entre la vida y lo otro.

Y no sirvió la tristeza para el retorno. Y no sirvió la muerte para la huida.

EL SUR

Se alzan sobre el llano yermo famélicos unos dedos retorcidos hacia un cielo plomizo que no devuelve ningún reflejo

sabes que de este sol huraño nada nace

salvo lo que yace bajo la tierra como un tubérculo asustado

sueña que desciendes a tu casa que hundes tu rostro en el mar y a un limonero generoso encadena por siempre tu cuerpo

Eduardo del Campo Zapata

AZULES TUS POEMAS

Gracias, Antonio Machado

Poeta que vio el azul velazqueño de Sevilla y el marino y tenebroso en la Collioure francesa tras larga marcha fúnebre por los senderos tristes de la guerra y el exilio.

Viste sufrir y morir en Argelès-sur-Mer a muchos compatriotas con alma republicana.

Poeta de soledades de lo sencillo y humano de Castilla, Andalucía, del ayer y del mañana.

Una de las dos Españas vino a helarte el corazón en tierra extraña bajo el azul y el sol de siempre de la vejez y de la infancia.

Isabel Álvarez Sala / Camino entre árboles
Marian Pantoja

SIN RETORNO

¡Qué pena más grande!

¡Qué grande es la pena! A paso cansado y lento, regueros interminables serpentean a la frontera, tristes almas derrotadas arrastrando su condena.

¡Qué pena más grande!

¡Qué grande es la pena!

Difuminado entre ellas también camina el poeta, acarreando su desventura hacia una tierra extranjera, a la postre..., su sepultura.

¡Qué pena más grande!

¡Qué grande es la pena! Juan Masero Flores

Era enero hacía un frío luminoso cristalino líquido.

Era enero arrastraba los pies hacia algún sitio le habían dicho que oiría el mar las olas vendrían a saludarlo.

Era enero la maleta era lo puesto cargar con los recuerdos fue un esfuerzo desmedido.

Era enero el mar estaba enfadado todos los demás perdidos todos los demás abandonados al agotamiento de días sin futuro a la desazón y el dolor, al frío a ese frío de enero que se alargó y los llevó de la mano hasta el veintidós de febrero para apagar las luces de la habitación. Era enero cuando salió y será ya enero para siempre porque nunca volvió. Siempre. Rocío Rojas-Marcos

Carlos Mora Cortés / Optimismo injustificado

CON ANTONIO MACHADO EN SU TUMBA

Primavera 2026

Machado de la tierra y de la esencia. Con el corazón volcado en la mirada, meditando:

¡qué visible entender! ¡en qué llanura honda palpitan todas las cosas! En el estruendo mismo de la guerra y la revancha, rebosó con mansedumbre todavía el último dolor y esfuerzo, la última gota clara.

A escuchar tu voz, tu canto y tu soñar despierto, aquí vengo: ¡a conversar con tu ausencia en el silencio!

Seguimos aprendiendo de ti lo que, aprendido de tantos otros con modestia nos enseñaste un día, maestro hermano, Antonio Machado de la esencia y la verdad, y de la palabra y de su tiempo, que es del avenir alimento de todos los humanos, y también el nuestro, de España.

DESPEDIDA

Adiós a los campos de Castilla, adiós a los limoneros en flor, adiós a Baeza y Segovia, adiós a Madrid y Valencia. Te fuiste poco a poco, despacito..., con tu querida madre y con tu hermano José, y la sombra de un amor prohibido..., al que pusiste de nombre Guiomar. Te fuiste sin billete de vuelta porque sabías que no había camino..., que se hace camino al andar.

¿Dices que nada se crea? No te importe, con el barro de la tierra, haz una copa para que beba tu hermano.

/ A mi ritmo

Magdalena Rodríguez
Antonio Machado

Para María, donde los fresnos

Vuelvo a ti, Soria amiga. El alma herida cargada de esperanza. Vuelvo a ti tras la distancia, de los años, la dicha y la memoria. Retorno a ti, a reescribir la historia, que en un fanal de lluvia y luz en larga herida, si no di la vida por perdida, fue por besar de nuevo tu verde mar sin sal en la semblanza. Beso tu perfil en la lejana orilla. Oh, Sierra Blanca, tierra querida, Oh, Soria amiga.

A este lado injusto del jardín hace frío y nos abraza la niebla.

En la mesilla descansan un retrato con marco ajado vestido de noche, un incierto vaso perdido de agua y un dolor antiguo.

La sal en las pestañas perturba el sueño; resquema y duele como corte en la comisura de los labios, como llaga en el cielo de la boca, por la memoria de aquellos seres que dejamos enterrados al otro lado de un océano en lágrimas.

Los fantasmas se hacen un hueco en la almohada acuñando falsa moneda con toda su cruz y su sígueme —camino somos, verdad y vida—,

en tanto les tapan la cara a los no nacidos dentro de aquel paraíso torpe de quimeras furtivas.

Parece clarear la madrugada reverdeciendo sonrisas forzadas como la alegría fingida de los adultos en mitad de una mañana de reyes, cuando sin querer se disipa, herida a golpe de realidad, la ilusión acumulada en mejillas y párpados de las niñas y los niños malvados.

A veces arrecia la vida en lo oscuro, y continúa habiendo una mesilla junto a la cama, un retrato y un dolor antiguo como lámpara de araña desvencijada con aroma al último de los inviernos.

Serafín Madrigal Santiago / Campos de Castilla

ELEGÍA I

Cómo lloran los saxos por la noche.

Cómo brilla la ausencia del ausente.

Cómo calan las lluvias de reproches.

Cómo amarga la luna entre los dientes.

Cómo escuece el fantasma del olvido.

Cómo habita el pasado en el presente.

Cómo vibran los violines del recuerdo.

Cómo amarga la luna entre los dientes.

Como agobian los quejíos de las tabernas

Cómo arraigan los años en mi frente.

Cómo apena el vagío de los poetas.

Cómo amarga la luna entre los dientes.

Cómo duelen los días sin tu presencia.

Cómo clama el reclamo de la muerte.

Aquí estoy esperando en tu portal a que vuelvas para que me lleves.

Ramón Sarmiento

LES PLUIES TOMBENT PAR MILLE

En ce quatorze avril

A don Antonio Machado el bueno

Ne vous découvrez pas d’un fil

Le soleil enfant capricieux

Joue à cache-cache avec ses amis nébuleux

La mer berce Collioure entre ses beaux bras bleus

À l’ombre du château

Où les commandos s’entraînent

La rue Antonio Machado

A revêtu son costume violet et jaune

Le camélia a mis ses chaussures rouges

Homme bon et sage

Alors que le monde courait au naufrage

Dans ce port méditerranéen

Vous dûtes prendre sans livres et sans bagages

La nef qui jamais ne revient

Votre arbre surplombait les humaines futaies

Il fut écartelé violemment arraché

Ses racines en Castille et son tronc à Collioure

Mais votre source de jouvence offre toujours

Son ambroisie au Poète et au Révolté.

Salvador Casasola / Besana

A Antonio Machado. Collioure 2026

Y la voz.

Fue callada entre maletas, frío y orgullo de pertenecer a la verdad del No fascismo.

A la verdad de lo humano y al calor de la cultura.

La palabra era otra y la desbandá de las vidas rotas.

Van hacia caminos de ninguna parte.

Y llegas al mundo siendo un poeta aislado mientras tu río de agua turbia iniciaba dictadura.

Y otra vez estamos junto a tu tumba para susurrarte que aun te sentimos.

En un patio dormido de Sevilla donde los naranjos aún te reclaman

Porque tu palabra sigue siendo con mayúsculas nuestro no olvido.

Eloisa Galindo

Carmen Mogollo

TRASTERRADOS

A Manuelle Parra.

A Joaquín Verdú de Gregorio

Que no fueron solo las ramas desgastadas de sus bronquios. Fue más la desazón, la tristeza, el viario sacrificial a la frontera; un tránsito sembrado de fatiga bajo las inclemencias.

(«Eran ayer mis dolores como gusanos de seda que iban labrando capullos; hoy son mariposas negras»

—había escrito don Antonio en tiempos de cigarra y vuelos—)

Ante un Mediterráneo tomado por el plomo de la luz sobre la espuma, otra luz. Un recuerdo antiguo en el asidero de un verso; un suspiro diciéndose ya exhausto, final, en la voz de su conciencia clara.

El silencio luego…Y la lluvia. Y Collioure para abrazar sus huesos; y la leve cobertura de un puñadito de su tierra matria. No lejos, Argelès, campo de arenas teñidas de heridas hacinadas.

Sí, Manuelle, aquellas, «todas las alambradas son iguales».

El mismo infierno para los trasterrados. El mismo hilo amargo, áspero, seco, frágil… roto. Un mismo desgarro. El mismo duelo.

Rosario F. Cartes

MACHADO - PASOLINI

Él te admiraba, Antonio, te admiraba y amaba como os admiro y os amo yo a los dos. Que te considerara, con Kavafis, el mayor poeta de la poesía europea de vuestro siglo, no impide que, por mi parte, lo considere yo a él, a Pasolini, el poeta europeo más grande y auténtico de su generación.

Mantuvo encendida la llama del humilde y genuino universo que le transmitiste, del desnudo y humilde universo que, contigo, murió. La mantuvo viva, a expensas de la contienda que él y tú padecisteis, y del caos nauseabundo que, entre burdos fetiches y consumismo abusivo, tras tu muerte se desencadenó.

Esa frágil llama, a pesar de los pesares, se mantiene encendida. Vive a pesar del golpe ignominioso que a ti y a él os arrebató. Esa llama no puede morir porque, con su desaparición, moriría este portentoso mundo, el mundo que ellos amaron y que, a través de ellos, amamos nosotros, con el mismo esmero y la misma unción.

Machado e Pessoa, sem nunca se terem conhecido pessoalmente, acabaram a percorrer caminhos poéticos muito semelhantes, tendo como referência as permissas do Modernismo. Uma coincidência que não pode surpreender é o facto de, em ambos os casos, as suas experiências superiores de fragmentação da personalidade (Machado e Juan de Mairena; Pessoa e Álvaro de Campos), terem sido precedidas pela utilização de pseudónimos juvenis. Os biógrafos de Machado e Pessoa costumam ainda destacar a profunda ligação de cada um dos poetas com a sua respetiva mãe. Sabemos que Machado, durante a época que esteve em Segóvia, ia quase sempre passar o fim de semana à casa materna, em Madrid. Durante a guerra civil, a mãe acompanhou-o de Madrid para Valência, de Valência para Barcelona, e daí para o exílio. Quanto a Fernando Pessoa, a sua profunda devoção pela mãe é sobejamente conhecida.

A esta fidelidade às respetivas progenitoras não deve ser alheio o facto de ambos terem ficado prematuramente privados do pai: Fernando Pessoa, aos cinco anos; António Machado, aos dezassete (dezasseis se tivermos em conta a saída do progenitor para a América Latina).

20 de febrero, 1966

Autor desconocido
Homenaje a Antonio Machado en Baeza

Para Álvaro

El sol de la infancia acaricia su piel.

Un último paseo, una visión del mar empaña sus ojos en una playa lejana. Ha ido a despedirse de las aguas.

Collioure es un cielo abierto y un horizonte infinito donde el manantial de su voz esa casa de tiempo y de silencio que va al río de la vida duerme al abrigo de la eternidad. Ana Recio Mir

Carmen Espina

ANTONIO MACHADO, AÑORANZA

Me vine a sentar en tus bancas, leí tus versos, miré tu mapa vetusto que era viejo en mi juventud.

Me empolvaron tus tizas y, en la pizarra diáfana, poemas hondos calaron en mí con tacto de seda.

Miré y entreví una figura de hombre que añora el calor y las chicharras, la bulla en la calle, risas y rumor de agua bajo la parra.

Y te vi, Machado, con profunda melancolía, caminando calles puras de silencio amargo, amadas por ti como se ama al amigo que nos acoge.

Marian M. Márquez / Mar en calma

...el hombre ama la verdad hasta tal punto que acepta, anticipadamente, la más amarga de todas. Juan de Mairena

Se adentran los caminos en la sierra y los pinos que oscurece la tarde redondean otra vez el paisaje con un primer azul de palmeras.

Y más al sur, desde la carretera que bordea entre las sombras granates la memoria de lo más importante, encontramos un camino de vuelta.

Pero no de todos los exilios se vuelve de nuevo a la vida con la verdad sobre un viento de olvido.

Pero no de todos los exilios vuelven los pensamientos libres a crecer por los cercados de olivos. Carolina Abadía

Haciendo camino juntos

Alumnas y alumnos

de la Sección Europea de Español

Profesora: Esther Malbéqui Pérez

Lycée Christian Bourquin

— Argelès -sur-Mer —

En el futuro brillante, camino sin temor.

Sueños que hoy nacen mañana serán flor.

El tiempo avanza lento, el mundo quiere más, yo sigo mis pasos hacia mi propio lugar.

Miro el cielo abierto, promete claridad.

Si sigo mi camino, hallaré mi verdad.

Y aunque llegue la duda, la luz vuelve a brillar. El futuro me llama, y yo voy a avanzar.

Nasrallah Aya 17 años

La desesperación de dejar un país, andar y andar para huir de la muerte, llegar a un pueblo desconocido, no poseer nada, no tener nada.

Estar solo con la madre y el hermano en una tierra vecina pero desconocida. El mar, la montaña, el campanario.

Una pensión, una habitación, un poco de calor.

El placer de hablar francés, compartir una comida con otros, quizás una nueva vida.

Muchos recuerdos, pero...

¿Qué va a ser de nosotros?

¿Habrá un futuro?

Prieur Benoît 17 años

ÀCollioure, le soleil glisse sur la mer, les maisons colorées brillent dans l’air clair.

Le clocher se reflète au bord des bateaux et le vent du matin fait danser les flots.

Dans les petites rues, tout sent la chaleur, les murs peints de lumière changent de couleur.

On entend les vagues frapper doucement, comme un chant tranquille qui dure longtemps.

Collioure, joli coin où le temps ralentit, où l’on marche sans se presser, juste pour la vie.

Tes couleurs, ton port et ta douceur du soir, restent dans la tête comme un beau souvenir à voir.

Laneque Loé 17 años

À BIENTÔT PEUT-ÊTRE

Le lycée se termine, et j’ai du mal à l’accepter, tant d’années dans mes mains, prêtes à s’envoler. Les rires dans les couloirs, les regards échangés et les disputes ridicules qu’on finit par oublier.

Il y a des jours forts et des jours compliqués, des rêves un peu fous qu’on n’osait pas partager.

Des histoires qui naissent, certaines qu’on oublie et d’autres qui restent, gravées pour la vie.

Maintenant la page tourne, sans même me prévenir, et je sens dans mon coeur un long frisson venir.

Un chapitre se ferme, un autre s’apprête à paraître, et j’avance, nostalgique et curieuse de le connaître.

J’ai peur de demain, je ne vais pas le cacher, mais je garde en moi chaque instant partagé.

Je porte ces années comme un trésor précieux au fond de mon coeur, intact et silencieux.

C’est comme ça que l’on clôt notre histoire, les couloirs se vident et nos rires restent en mémoire.

Nos derniers au revoir, doux et amers, et au fond reste l’espoir de se revoir, quelque part sur Terre.

Le Men Charlotte 16 años

A u seuil de la mer, une maison où les au revoirs Sont moins amers, où les vagues veillent sur nos blessures.

À travers la fenêtre, un petit enfant réchauffé par le soleil, L’odeur de l’écume, le vent qui danse dans ses cheveux.

Je le regarde, mais il ne me regarde pas en retour.

À travers cette fenêtre, je vois un enfant, un enfant libre, qui ne se soucie de rien, Simplement du vent qui berce ses rêves.

Et depuis le bord silencieux où s’arrêtent les pas perdus, je murmure que l’enfant derrière la fenêtre, c’était moi, moi avant que les longs chemins d’exil ne dispersent ma lumière dans la poussière du monde.

Cabezas Luna y Foux Liséa 17 años

Regreso con la mente a los días perdidos, cuando todo era simple y el tiempo no corría.

Los rostros y las voces de aquellos ya partidos, me llenan de tristeza y de melancolía.

Le silence du soir descend sur la colline, un parfum de lilas flotte dans l’air léger et sous le ciel pâlissant où l’ombre se dessine,

je marche lentement sans savoir où aller.

Y mientras camino recordando el pasado, Comprendo que la vida nos lleva sin cesar, que nada permanece, que todo se ha marchado. Mas siempre en el recuerdo podremos regresar.

Louise Maillard, Laura Toledano, Stanislas Jouaux y Ilyann Carrera 17 años

EL SOL DE MI VIDA

El sol sale y me saluda.

Ahora el día puede empezar. Veo todos los colores de tu alma y los veo brillar.

El sol ya está levantado, me mira y empiezo a sonrojarme.

Él también está rojo, pero no por la misma razón.

El sol se acuesta, ya es la hora de irse a dormir, ya no hay colores, está oscuro.

Y mañana reviviré este día perfecto.

Louisa Godet 16 años

Louisa Godet

HACE TIEMPO

Hace tiempo que estoy esperando al amor. El amor de mi vida para dedicarle un poema.

Por fin lo encontré, tras tanto buscar.

Tus ojitos lindos brillan en la oscuridad como pequeñas luces que traen tranquilidad y hacen que todo tenga más claridad.

Cuando los miro, me siento tranquila, el mundo parece pararse un momento y puedo respirar tranquilamente.

En su brillo nace una sensación dulce, una calma que queda en el corazón, y todo alrededor se vuelve sereno. Luna Rouget 16 años

La nostalgia es una emoción tan triste como la alegría. Se recuerda cada momento de la infancia o toda la vida.

Hace sonreír y reflexionar al mismo tiempo, hace revivir momentos olvidados.

Aparece en nuestros pensamientos, nos recuerda el camino que hemos recorrido.

La nostalgia es también un momento que nos gustaría revivir. Hace revivir momentos olvidados, con la familia, los amigos o solo.

Me gusta la nostalgia por lo que puede hacer sentir.

Langevin 16 años

NUESTRO AMOR A DISTANCIA

Aunque lejos estés, amor, mi corazón te sigue fiel.

La distancia es solo un suspiro Cuando tu recuerdo es mi piel. No importa cuántos kilómetros, ni cuántas noches sin tu voz, porque en cada estrella encuentro un pedacito de los dos.

Un día acabará la espera y volverás a mi lado, la distancia será historia y nuestro amor será un éxito.

Lilou Champel 16 años

Machado caminaba por un camino tranquilo.

Miraba el cielo, escuchaba el cielo.

Pensaba en la vida, en la gente que quería.

Sus palabras son simples, como la luz de la mañana.

Y se quedan con nosotros, para mostrar el camino

Jules Duriez 16 años

El día despierta con confusión y un soplo de nostalgia.

El sol me saluda con calma y templanza del viento.

Camino entre mis demonios buscando la paz.

El cielo trae alegría y un eco de melancolía.

Un árbol de sueños nuevos crece en mi espíritu, su sombra guarda silencio y secretos de lo vivido.

Me enseña a soltar pena y abrazar el futuro.

Mathilde Ferrer, Camille Rebuget, Léona Lebreton y Alya Mazouz Ruíz

15 años

Dentro de mí nace un paisaje de montaña.

Allí crecen montes de emoción y poderes de libertad.

Un río de alegría corre a la vista.

La noche cae con sombras y confusión.

La luna dibuja curiosidad en el cielo de nubes.

Las estrellas, guardas de la nostalgia.

Ese paisaje cambia con dudas y nos guía hacia un sendero.

Lo llevo siempre dentro lleno de ilusión.

Un arroyo corre hacia la orilla.

El viento mueve hojas como alas de sombra.

A veces lo visito buscando el sueño. Noé Galaup, Louis Cardoner, Enzo Demont y Sonny Clarkes 15 años

LA RETIRADA

Estoy en el camino de mi futuro, donde mi destino en este viaje es el alba de mi sueño, donde la desdicha no existe.

Tengo el ánimo, tengo la esperanza. Y nadie para decirme por qué tengo la nostalgia de la vida en mi ciudad.

La pesadilla está detrás, la felicidad delante. Ahora veo la frontera y espero la travesía.

Creo en mi esperanza para sobrevivir en este mundo. Ahora es finalmente el fin de mi viaje.

Enzo Saldana 17 años

EL SUR

Recuerdo el sur, su playa dorada. Las olas contando la brisa salada.

El sol dibujaba luces en mi piel y el mundo brillaba de un color fiel.

El verano llegaba con canto y color, pintando mis días de arena y calor.

Y guardo en mi corazón el cielo azul, y los sueños que nacen bajo el sol del sur. Alexandre Beaunieux 17 años

A ESE TÍTERE CANSADO

Es cautivo que acompasa su voz con una emoción.

Hombre solitario divagando en los mortuorios.

Frío o clamor, resto de un rumor que reclama pasión.

Solo es el desgarrado suspiro de un adormecido vencer, el naufragante deseo del anhelado querer.

…Y por sus manos, quejidos de sus noches, derrocha el perdón de su hostil presencia, entre su pecho, cicatriz de su recuerdo, esconde el divagar secreto de la existencia.

Solo es hombre desierto que se acongoja, que huye del olvido, refugiándose en la añoranza, entre las ramas de su viento, en su gélida esperanza.

Hombre, cautivo, ser entumecido… solo eso, ser, mas ser sin ser, hombre solo que, abrumado por su desgaste, culmina sus pasos, huellas de la traición, en el claro y sumiso pavor.

Es imagen de hombre que resuena en las largas tardes del amanecer, que repite sin compás el mismo atardecer.

Hombre, solo eso, que guarda su amor en los dientes y oculta su sombra en la frente.

Paco Cosano / Ana

MI INFANCIA SON RECUERDOS...

Está el limonero.

El limonero.

Está el sol que brilla doblemente amarillo sobre el limón.

Está la sombra negra bordada sobre el albero. Lentamente se arrastra.

Está el limonero.

Está Antoñito, el niño que tira con su manita de la vestimenta oscura de su madre.

Están sus recuerdos que más tarde brotan como el perfume del azahar del limonero en un huerto claro.

Está el tiempo que vuelve al recuerdo vivo y al presente exhausto.

Está el que escribe y sus propios recuerdos; las luminosas y aburridas tardes de su verano sin limonero ni huerto claro.

Estás tú que lees; tus propios recuerdos, tus comparaciones, tus disgustos o gustos.

Está lo que imagina de ti el que esto escribe.

Está, en una danza, lo que imaginas tú del que esto escribe.

Está la tinta que soporta estoica estas palabras.

Y está el papel, blanco como el azahar, permitiéndolo todo.

Mila Corujo / Donde el camino terminó

LA VERDAD, LA BONDAD, LA BELLEZA

Tu palabra resuena llena de luz y vida: es palabra en el tiempo, camino de esperanza. Buscador del sendero que consuma la danza de la existencia, sigues por la senda escondida.

Sin miedo a la derrota, sin miedo a la partida, contemplas horizontes donde la vista alcanza destellos de verdad. Y nunca haces mudanza ni te das por vencido en la guerra perdida.

Tu verso, Antonio, brota de manantial sereno. Hacia otra luz más pura nos lleva tu poesía.

Fuiste, en el buen sentido de la palabra, bueno.

A través de la noche buscaste siempre el día, navegante valiente, aunque amenace el trueno, forjador incesante de una nueva armonía.

Alicia Menoyo / La última estación

COLLIOURE-TREBUJENA

Nuevos vientos de guerra cada día, actos viles contra la dignidad, mentiras de Trump (osos) y maldad; mientras que vuestra vida es una guía de luz, compañerismo y amistad, la voz del pueblo y su sabiduría, un ejemplo de rabia y rebeldía, cuatro puños que gritan libertad.

Y en memoria de Coyote y de Basora brindaremos con mosto y manzanilla, en La Peña de Vespa y de Pruaño.

Seguirá resonando en esta hora vuestro eco en los cantes de La Trilla, como la vid madura cada año.

Molina Flores

Miguel Cabral Hierro,«Coyote»; Francisco Moreno Caro,«Basora»; José Caballero Moyano,«Vespa»; José Pruaño Ángel, «Pruaño».

Cristóbal

…como los hijos de la mar. Antonio Machado

Nos legaste el olor del limonero de aquel infantil huerto recordado; las soledades de un poeta hollado por la muerte del amor primero.

Nos legaste los versos de un viajero, de un hombre bondadoso, enamorado; amante de lo puro y lo soñado, del diálogo sagrado y verdadero.

Nos legaste poemas y cantares de la tierra que amabas a porfía, que a la postre tornaron en pesares,

tan ajeno al calor de familiares, en una tarde cenicienta y fría, mientras tu alma vagaba por los mares.

Luis Romero

Luis Romero

LA FRONTERA

Cada vez único

El fin del Mundo

Jacques Derrida

Las fronteras no existen, nacen de nuestras mentes

Pero (cuenta el poeta francés) con solo tres pasos fuera de España se te hizo el cielo pesado y cerraste los ojos para siempre

Nos contabas que lo nuestro es pasar que se hace camino al andar

No nos hablaste de la frontera

Se alzó frente a ti como un espejo Proyectando más allá tu sendero pasado la esperanza perdida y las estelas por venir y tu figura infantil ese niño acurrucado en días azules su rostro de luz sepultado bajo los años metamorfosis implacable que buscamos revertir insistiendo con la mirada ante el cristal azogado Aquel espejo infranqueable –tiempo y espacio atrapados en su reflejo–irrumpió en tu camino cuando cruzaste la frontera

Horacio Hermoso

No quiero cantar ni puedo a ese Jesús del madero sino al que anduvo en la mar

Hacia la mar caminaba y sus pasos por la tierra, hoy exilio, ayer infancia en los patios luminosos de azulejos y palmeras… juventud al par incierta entre amor y sus tragedias en páramos de Castilla…

En su madurez, maestro universal, es Mairena.

Es su último viaje, junto a la madre y hermano, entre su pueblo camina y sus pasos alientan huellas en la mar perdidas sin retorno ni frontera,

mas no ausencia de esperanza en la Palabra y su esencia de una España que hoy hiela su corazón y en horizontes lumbrea hacia un sueño creador llameando en su leyenda.

¿Qué nos dices? ¿Qué nos dejas? Hoy es siempre todavía; Y en permanente presencia: Estos días azules, este sol de infancia. El azul de cielo y mar confluyendo cual quimera.

Y en ese mar siempre renaciendo cual profética promesa.

FRONTERA

Quien vio el mañana precipitó su muerte. Quien quiso ver con ojos encendidos que el bien, amor, el bien –ah, la humildad del bien–tomaba las alegres avenidas, los pasajes, las calles de los barrios, desencadenó extraños mecanismos que lo llevaron a morir en las fronteras.

La luz bajo la noche de Portbou.

La luz en la mañana de Collioure. No deja de ocurrir. ¿A quién escucho?

Dime, dime quien eres. que no quiero olvidarlo cuando cruces.

Carmen Márquez
Aniceto Moreno Machado en el exilio

CAMINO DEL DUERO

Fui camino del Duero varias veces y encontré el olmo seco de Machado; desprovisto de hojas, marchitado, con un tremor cansado, languidece.

Su viejo tronco, ya deshabitado, revive con el son de la corriente mientras que reverdece, tenuemente, el musgo que a su tronco se ha pegado.

San Saturio, al final de la vereda, corona de leyendas el paisaje con el suave verdor de su arboleda.

Y una nostalgia prende del paraje en la tierna alameda, con pardos ruiseñores que alegran con sus trinos los ramajes.

Concha Ortega

PEREGRINO EN GUERRA

Del final del camino, Collioure.

Del amor, Leonor, Guiomar, mamá.

De la poesía, bolsillo en verso.

Del último dolor, tu guerra en paz. Juan Carlos León Brázquez

Noelia Galindo García / Raices

¡Oh Colliure!

Sudario de la poesía de un hombre bueno que hablaba consigo mismo y estará hablándole al Dios que andaba sobre el mar.

Ese mar que lo guarda todo, y tú sigues caminando, sin cuerpo ya, por los campos de la poesía. Manuel Castillo

Jesús Armesto / Collioure

SALUDO A DON ANTONIO

Andaste muchos caminos abriste nuevas veredas y en todas partes dejaste gente con la voz quieta. Ibas cantando, viajero, a lo largo del sendero y el campo quedó quieto como un mudo pandero. Al andar se hace camino dijiste un día, al mirar hacia la senda del olvido atrapado no, mejor andar. Caminante, no seas ciego que ya sabes adonde vas, desde Sevilla a Colliure al encuentro de D. Antuán.

Antonio Álvarez Gordillo

ÍNDIGO

Parto prófugo de la cotidianidad. Ni dirigibles ni tropas me aplacan en el vacío, ríos caudalosos danzan, sobre mi cálida, inexistente libertad.

Ni veo olivos, ni olivos ni sueños.

Se esfuma la sonrisa de enero.

El cianuro tiñe la esquina ligero, y me distancia de tus ojos hielos.

¿Adónde hallo yo refugio ahora?

El viento altera mi paracaídas. Camino ajeno, mi patria llora.

Mis ojos pintan solo las fronteras que ornamentan el índigo líquido, donde lo libre siempre ha vivido. Hielo Ellio

Manolo Castaño / Limones

EL CAMINO, LA FLOR Y LA FRONTERA

Esa flor en el borde del camino marca solo el descanso, aunque espera que tu paso no cruce la frontera al fin inevitable del destino.

Te paras un instante y con su fino aroma ella regala a tu cansera algún fugaz recuerdo: ¿es primavera tal vez y el sol del sur aún matutino?

¿Eres feliz, Antonio, allá en tu infancia, en el amor por tierras de Castilla o aciago en el dolor por triste suerte?

¿Adónde te ha llevado la fragancia?

¿Al álamo y al olmo, a aquella orilla que separa la vida de la muerte?

Rosario López

Este poema es una hoja transparente tan líquida que se desprende en gotas y sólo queda el nervio seco un dolor que se intuye sin verlo y nos desnuda algo tan íntimo que no me atrevo a escribirlo aunque se escribe solo en mi garganta una palabra que no acierta a explicar lo inexplicable pero apunta

Es una hoja transparente y turbia. Ana Llorca

Ángeles de la Torre

ESCRIBEN

ILUSTRAN

El 14 de abril de 2026, a los 90 años de la proclamación de la II República Española, se terminó de imprimir este Cuaderno 114, que presentamos en Argelès-sur-Mer, a 1.180 kilómetros del huerto claro donde madura el limonero.

Por iniciativa y bajo la coordinación de José Lebrato, este camino lo emprendimos, Ana Llorca con su experiencia, Manuel Castillo con su sabiduría, David Domínguez con su entrega y generosidad, Olga Arcos y Esther Malbéqui con su implicación y acogida y el resto con vuestra colaboración y entusiasmo.

La depurada técnica de Paco Díaz Cebador, convirtió este proyecto en libro.

Sentido y merecido homenaje a los miles que demostraron con su vida que, como escribió Antonio Machado,

Al andar, se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Argelès-sur-Mer. 5 y 6 de MAyo de 2026. Collioure

Número 114

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