Cristtoff WOLFtown
Leyendo el obituario
[ nace, como otro tributo a Begoña y su arte, con el que complace, me complace ]
Allá abajo
Solo miedo;
Siente como corren todos por doquier compitiendo locos por falsos ideales, mientras construyen más y más alto por el placer de mirar hacia abajo, mientras la Muerte lee el obituario marca algunas líneas; ríe a destajo.
De niño, podrían haceros retroceder. A tu horóscopo diario no añadí males sentirás náuseas; no mires mis manos déjate llevar por esta ola de humanos cielo y tiempo por hoy les he ocultado como al Quijote su Dulcinea por años.
No hay censura
Entre risas
Dale, pide todo y cuanto quieras ser hay comida para todos los comensales. Ven a la fiesta, no habrán rezagados todos han sido debidamente invitados a danzar cual miembros de un estuario libres, ajenos al molesto ruido urbano.
Te contemplo desde mi ventana al caer mientras te leo un cuento de animales, de sombríos seres tan mal acostumbrados buscando la venia del otro, desesperados nadando sin aletas, sin aire; ahogados flotando cual peces inertes en un acuario. No lo vemos.
No sentimos siquiera el viento al ceder rugiendo forzado, obligado abriendo mares. Vendados fuimos arrojados al acantilado entre nubes grisáceas y soles apagados mientras la Muerte lee nuestro obituario limpia el tablero de neón y ríe a destajo.