Primavera, año 2014, Número 1.
CONTRA MI PROPIA COSTUMBRE
Poesía y cuentos.
Valor Monetario, 0 pesos Valor Literario, el que le atribuya el lector.
indice 1 al lector y reverencias / 2 El 1% de los incendios son por causas naturales / 3 Soledad Hic Et Nunc / 4 A todos los Dioses / 5 bukowski nunca lo hizo / 6 caleidoscopio / 7 Sui Géneris / 8 La guitarra de los vientos / 9 ¿Nacen los poetas? / 10 un poema imperfecto / 11 sueño (des)habitado / 12 Esquizofrenia de la Conversión / 13 Yo nunca fui un buen chileno/ 14 (puente)/ 15 Sueño / 16 Distancia / 17 precio de infidelidad / 18 Como no son las cosas / 19 Campos de concentración/ 20 Recuerdo / 21 Euforia del Sol / 22 dulce veneno / 23 Héroe / 24 cuando las calles eran sepia / 25Manifiesto Cronopios.
Cuerpo de Pichones Dirección y Editorial Nicolás Farías y Joaquín Pinto Editores Paulina Paz Arcos y Javier Baeza Coordinación Felipe Zapata y Valentín Valdés Diseño e Ilustraciones Alejandrosa Contacto contramipropiacostumbre@gmail.com
AL LECTOR Resulta desafiante disponer de alguien que escriba una editorial, principalmente cuando se busca generar una presentación ordenada o elocuente, cerrando así la conciencia a ciertos marcos que la privan de libertad. Bien es sabido, que por esto se ignoran las editoriales ¿Cuál vendría a ser el sentido de leer letras pensadas y repensadas? El cuerpo editorial de la revista se dispone de manera tozuda a seguir viajando ante ésta máxima sabida por conocimientos de antaño. Propone considerar esta presente edición como un artículo más del cuerpo de la revista. Contra Mi Propia Costumbre En este primer número, no hubo un enfoque temático, solo se dispuso de la gracia arbitraria de nuestros caritativos escritores. La idea es mostrar que se pueden romper las barreras conceptuales, ¿a qué se le puede llamar poesía? O ¿qué puede ser un cuento? Son más que un simple conjunto de palabras elegidas bajo plena libertad, buscando más que retratar y liberar lo más íntimo del escritor. Como dijo nuestro poeta invertido Don Mauricio Barrientos “En tiempos difíciles, la simpleza también”.
Reverencias a ...
El Escritor
Nuestra querida Alejandrosa por jugar al filo entre la ilustración y diseño masivo de la revista. A Aaron Gatica, Gabriela Álvarez y Rafael Pizarro. Y a quienes aportaron y apoyaron en su creación.
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El 1% de los incendios son por causas naturales Se movía como una sombra, atravesando los cerros que rodeaban la ciudad, escondiéndose veloz entre los arbustos. Para él no había sensación más placentera; las chispas, el ardor de las llamas y el humo gris. ¡Ah! Y no olvidar el olor a bencina de 95 octanos, eso era lo mejor. -Ahora me las pagarán humanos- Se decía el conejito, mientras prendía el fuego del pastizal. El Ciscador
2
Soledad Hic Et Nunc Solaz del eremita, que no gusta del olvido descanso de oleajes, ojo del huracán lar de mis lares, espacio y peso de mi habitación pesada carga, más cuando te mueves. Hormigón en mis espaldas, una obra brutalista. Brutalista y brutal como un juego, una ruleta rusa. Yo te sopeso, tú me aplastas te aquilato, dialogamos. Los no sé si te soporte, los necesito ayuda y dos camiones excedidos por sus propios pesos. Los tal vez te sostenga, y el maromero no juega al geomensor. Los podremos sobrellevarnos, y no hemos conocido otra cosa que el shot noise, el osario de los filósofos. Habitación libidinal, isla de calor boscosa, carrasca, confusa, ¡quiero ver luz!, quememos el bosque, ¡quememos la ciudad!, ¡muévete soledad, no quiero inmanencia!, tenesmo decimonónico. Diego Sandoval Flores
3
A todos los Dioses Creamos al Universo Confinado en un cofre Y desechamos la llave Con esa obvia ignorancia Propia de la omnipotencia Nunca preocupándonos Con breve y chispeante curiosidad Si era posible cuestionar En que ínfimo rincón -invisible a nuestros Ojos sobre el cosmosLlegaría a reaparecer. F. Fernández
4
bukowski nunca lo hizo Se dice que se vio a un viejo borracho, guatón, sucio y con marcas de acné en el rostro. Curiosamente no le colgaba bajo el brazo su cerveza preferida, más bien acarreaba un deteriorado libro de la saga de Arturo Bandini, el más sucio y decadente por excelencia. Se le divisó aislado con un tardo y cansino caminar. Por cada paso al deambular reflexionaba sobre la cerveza ideal y el número de riñas a disputar aquella noche. Tras horas de deshidratada caminata, se percató que estaba a los arrabales del pueblo, y no le quedó otra que pasar al primer boliche a su sazón. Entre cerveza y cerveza asimiló que ya no era el mismo, que la cerveza no sabía igual y que una extraña fuerza quería apoderarse de él. Corrió agitado al baño, se miró al espejo y afirmó lo antes pensado, él nunca lo había hecho, todo era obra de Henry Hank Chinaski. Joaquín.
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Caleidoscopio Se ha evaporado la agradable brisa que golpeó mi rostro durante este último tiempo, siento que mi cuerpo se retuerce al extrañar la inefable sensación que ella me provocaba. Taciturno y confundido he recorrido las calles una y otra vez intentando analizar qué fue lo que pasó… Aún no puedo controlar el desgarro de mi alma que pierde una fibra con cada minuto lejos de ella, me desintegro por la vereda y sigo como hipnotizado por la luz de los faroles el continuo caminar sin rumbo. El recuerdo de su risa cabalga sobre mi nuca al compás de las melodías que inundaron nuestros siempre fraternos encuentros, caí en la inevitable conclusión de que no tengo escapatoria, donde vaya la encontraré, donde mire, veré esa sonrisa de colores. Cuantas veces me sumergí en aquellos labios y desenredé aquellos trigales que me brindaba en las tardes, aniquilando mi voluntad de girar mi cabeza y separarme de sus ojos. Supliqué que no se alejara, que no desencadenara el inicio de mis vicisitudes, pero no pudo oír mi voz, se había creado ya un universo entre nosotros, caí en una extraña paz luego de haber perdido mi último rastro de dignidad, de la cual tanto me vanagloriaba. El eterno giro de amapolas derramadas de su mano parece atizar mi dolor y enajenar mí cordura, respira en cada halo de mi aliento, y mira a través de mis ojos, mi cuerpo se transformó en una extensión de ella. Donde quiera que este y a donde sea que vaya se irá con una parte de mí, esa parte que aún no sé cómo poder llenar dentro de mi alma atormentada.
Rodrigo Gost
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Sui Géneris. Jugamos a lo que queremos y nos dejamos en penumbras, Y así seguimos, eterna reciprocidad. El lenguaje nos traiciona y la acción se desata en el vacío; Eres la luz que ilumina el cuarto y la mano que apresura la oscuridad. Los orgasmos subsanan las contradicciones, y tu persona es recibida en mí, en solemne disposición. Somos carga y ayuda, somos ladrillo y pluma; El uno para el otro y con nosotros mismos Decisión, inmanente ambigüedad que asola el contrato. Fácil distracción de la gracia. Pero no nos detenemos, porque el sentimiento que ha nacido de esta situación es más grande que la misma. Nos seduce hacia él, y la dulce sinfonía nos lleva engatusados. Dos pesos que se atraen de manera terrible. Nos gusta. Y entre pasión, juego, ruido, pasamos el tiempo y recibimos el perpetuo éxtasis en la figura del otro. No buscamos moldearnos, nos sabemos en nuestra esencia. Así nos amamos. Nos deseamos. Somos filosófica bestialidad, y en esa mezcla nace el sentimiento sublime que nos llena, que nos hunde y eleva y nos reanima. Nos potenciamos. Y el viaje nos excita, nos divertimos en lugares imprudentes, nos besamos las figuras. En presencia del otro, consustancial sexualidad. Inherente entropía que nos encanta ordenar. Daniela V.
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La guitarra de los vientos Las gaviotas surcaban el cielo del perturbado día. “Valparaíso” dijo el anciano al escucharlas, “estoy en Valparaíso”, confirmó. Apenas logró levantarse de la vieja y descuidada cama. Miró con extrañeza su alrededor. Algo le inquietó, la habitación de madera grisácea en que estaba era desconocida para él. Todo era ajeno: los muebles, las ventanas, las paredes, todo… salvo su guitarra. La guitarra de los vientos. Aquella guitarra que lo acompañó desde su juventud. Cómo olvidar aquellos dibujos en la guitarra, esos delicados dibujos hechos por Claudia, cómo la extrañaba… El viejo aun estaba confuso, recordó cosas vagas. Cuando él se sumergía, un barco que se alejaba, él estaba muriendo en las profundidades del mar… Salió confuso. En su exterior había una playa y una mujer que lo esperaba. La anciana le sonríe al verlo. - Esa guitarra, me recuerda a la que pinté hace décadas. Rodrigo Astorga
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¿Nacen los poetas? Ya no sé si los poetas nacen o se hacen, cuando yo me hice poeta, nací llorando, desesperado. Pero ahí estaba, abrazando la vida nueva buscando los brazos de mi madre buscando a mi padre hasta dejar de llorar (hasta dejarlo todo) Con el tiempo di mis primeros pasos y caí (y caí) hasta aprender a levantarme porque no quería seguir cayendo: callando. Cuando yo me hice poeta, nací con fuego, quemado herido hasta desfallecer como una presa débil: moribundo. Aunque hay cosas que es mejor no decir. Cuando aprendí a hablar también aprendí a callar. Jamás a olvidar. Esteban Poblete Araya
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UN POEMA IMPERFECTO Os entrego la historia de un poema imperfecto un trozo de mi vida una historia que llegó a mí como a las hojas el viento... un poema imperfecto, una ecuación sin ser resuelta unos ojos que me encadenaron al amor con aroma nuevo un poema imperfecto, una historia de cimientos sencillos si hubieras nacido volantín, en el viento habría nacido y si de hojas se construyera tu boca, mi amor en rocío te habría entregado De caminos limpios pero torcidos, se ha fraguado el poema imperfecto mas tus ojos fueron para mí, la lanza que embriagó de amor mi regazo La cerradura erigida para abrir mi destino. Un poema imperfecto, hecho de casualidades construido de cielo, de tierra y de mar de grito y silencio, de las cosas más sencillas al pasar... Te he negado, te he faltado, mi oído he velado solo para vivir contigo eres corolario ilógico constante de lo que puede llegar a amar un hombre sencillo Un poema imperfecto mis amigos es tan escaso, como lo es tener un amigo... Sin más, simplemente, esta es la historia de mi vida o por lo menos... la que he decidido. NaTiv PiKerTon
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sueño (des)habitado El silencio agoniza al compás de una palabra, y la miseria del vacío se torna tan dócil. Al amparo del sigilo improviso una mirada, que penetra tus nubes de tempestad Disipar el eco de la vanidad, dulce placer. Abrazar tus secretos, nada queda que esconder. FEZZ
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Esquizofrenia de la Conversión ¡Tengo que aprender a fingir más!, la frase melódica que me hizo escribir sobre ti. Increíblemente la maquinación resultó perfecta, lentamente se fue transformando en otra persona, más miserable y faldera, atrás quedó la firmeza y consecuencia de aquellos años. ¿Recuerdas esos tiempos?, ¿Te recuerdas a ti mismo?, tal vez simplemente ya te es imposible volver al pasado más que con la mirada vacía, rota, vejada, estrangulada, alienada. Y yo tampoco recuerdo en qué momento sucedió tu transformación, sólo tus palabras en letras se volcaron a una crítica sobre mí y sobre todo aquello que en otro momento quisiste fervientemente. Ahora la canción en harapos de Silvio resuena más fuerte en tu mente y te has convencido. Aquella Gorgona ha vuelto piedra, las banderas, la voz, las calles, los lienzos, tu amor. En tu mente una voz que retumba interroga: ¿ser o no ser? Beatriz del Pilar Medina Nebott
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Yo nunca fui un buen chileno Yo nunca fui un buen chileno, Porque cada vez que bailaba cueca me acalambraba Hablar de patria me daba náuseas, La guerra del pacífico me daba pena, Yo le pedía peras al olmo. Yo nunca fui un buen chileno, Porque el charquicán me sabía a milico, yo quería mar para Bolivia. La rayuela me aburría. Yo nunca fui un buen chileno, Porque yo sabía que la pacificación de la Araucanía no tuvo nada de paz, Yo decía que el pisco era peruano. Nunca creí que chile fuese el “tigre latinoamericano” A mí no me hueveen con la patria. Yo nunca fui buen chileno Porque el chile que yo amaba Era el que yo soñaba. Max Klenner
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(puente) …en el borde de la ciudad sobre el puente mirando el río que corre y arrastra los restos brazos, piernas, cabezas, todo roto y l=s niñ=s jugando en la ribera con las partes de la gente que peleó por algo… (Juan de Dios)
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Sueño Me mira con una sonrisa desde una esquina de la habitación, me incomoda, respira fuerte, sabe reaccionar ante la impaciencia, sus ojos grandes que no logro divisar en lo oscuro de la noche advierten mi miedo, adversidad, paranoia, tristeza y melancolía, resquemor, desesperación de proporciones bíblicas, el olor putrefacto que huelo hace meses se hace cada vez más fuerte y la respiración tensa, helada rápida, el corazón que quedó perplejo es el que bajo el pecho quiere empuñarse, en la mano, después de todos estos meses lo siento más cerca, por fin logra acercarse, pero esta vez tengo defensa, él no sabe que el asco me huele a costumbre y el hambre no es tan grande como para lograr lo que alguna vez resultó ser fácil. Ahora que se acerca puedo entenderlo con sencillez, comprendo lo complejo que fue haber estado en aquel sueño.... Gabriel González
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Distancia Drógame con tus palabras, que la soledad viene y quiere llevarme. Pero soy reacio a seguirla, intento pensar que volverás, pero la esperanza es irreverente con la lógica, y a veces se equivoca. El recuerdo de tu mirada al paso de un tiempo muerto, que revivía… Con la efímera hora en que te veía. Los segundos eran años y los minutos siglos de martirio. El desdén de la distancia era una púa enterrada en mi pecho que se hendía de a poco de manera lenta y tortuosa. No quiero continuar una existencia que no tiene ciencia, si son tus labios los que le dieron vida a esta pobre alma sin consciencia. Cristian Astete N.
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PRECIO DE INFIDELIDAD “El llanto expande tristeza, la risa inunda ambigüedad, yo estoy ahí, entre lo triste y lo ambiguo, sonriendo para unos y llorando a mis adentros, trasmitiendo tristeza hasta donde no existo… Puedes reír con tristeza desbordante o llorar de alegría inminente. La risa y el llanto se parecen tanto, y sus orígenes ni tanto. Semejantes, confundibles, sinónimos, ambos se conjugan y engañan a las risas y a los llantos. Por eso al escuchar tu risa me río; y lloro… gracia me hace escuchar algo tan bonito, y pena me da que sea un recuerdo sonoro. Y al final, ya no sé si río o lloro… no sé si vivo o muero, no sé si odio o quiero, no sé…” Ricardo
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Como no son las cosas No podía creer la desventura y mala suerte, la salida con Ellie fue horrible y no por la taza de café en Parque Bustamante, ni la caminata por el Forestal. Hasta una que otras risitas se asomaron a través de esas conversaciones juveniles respecto a la música y los libros. Abrió una cerveza de la nevera, y encendió el último cigarro que se alojaba en el bolsillo de su camisa, la angustia sentida por la asimetría sentimental lo torturaba, tomando un sorbo repasó cada momento y no halló explicación. El último suspiro emitía una mezcla de cerveza y nicotina, se paró y repasó los títulos de la minúscula colección de poesía que tenía, y apareció – Amar no es poseer -, como un disparo a quemarropa atravesó el alma y de reboté a la conciencia – Amar no es poseer -, estas palabras martillaban lo más hondo de su conciencia. Jorge Riuex
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Campos de concentración Gritos en la oscuridad de tu alma, revienta con calma Llora sin lágrimas, estás atrapado aquí en el cuarto infinito Sin paredes, ángulos, ni rectángulo… destino fortuito. Sopor eterno estás viviendo, más ya no existiendo Analizas todo con vulgares aciertos. De blanco vistes, de negro te escondes en la sombra. Así, razonas como animal, pero vives como persona. Deja de temblar Sabes que te sacrificarás Respira el gas, hedor inhumano aunque hecho a mano por el humano. Te desintegrarás pedazo a pedazo. Son tus iguales de corazones mortales Y encerrados como animales, frágiles y desnudos, exponen sus cuerpos en aquel cuarto infinito, caminan al son del paso muerto. Los gritos no se hacen esperar. Ya pronto se comienzan a desgarrar. El dolor les obliga a sí mismos arrancarse la vida que pronto les dejará para no volver a respirar el aire de la cruel realidad. Emanuel Guzman
19
Recuerdo Tu recuerdo me visita en medio de esta noche fría por lo menos en mis sueños aun sigues siendo mía, acariciándome con odio, curando mi agonía, iluminaste mi camino, cuando no tenía guía. Tú buscaste en mí el cielo y solo pude darte infierno, si tú buscabas paz yo entregué dolor eterno, ahora peleo con tu recuerdo para volver a estar cuerdo, mi vida ya no es mía, se la cambié al de los cuernos. Luciano Martínez
20
Euforia del Sol
Se despert贸 el sol Iluminando las calles de un pueblo empedrado De pronto, Un segundo sol apareci贸 Y la realidad fue quimera Y lo fugaz fue eterno Y el tiempo fue tiempo ...Y la vida se torn贸 sol
Paz
21
Dulce Veneno Bajas por mi garganta, pero son todos y cada uno de mis sentidos los que se estimulan. Tanto placer en tan simple líquido. Eficiente, lindo ¡perfecto! Das solución a tantos problemas al solo besarte. Entregas calma al afligido, al pobre y al herido. Ahogas las penas, las consumes, las disuelves en tus brazos. Eres un santo ¡Oh veneno! ¡Piadoso! A nadie le das la espalda, a nadie le dices que no. Igualitario ante todo. Gracias por todos a los cuales has ayudado, te lo agradezco en sus nombres ya que por obvias razones ellos ya no pueden. Feliz encuentro, pero ahora me despido ¡Salud! Daniel Ahumada
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Héroe En un principio pareciera que basta con apretar los dientes y embestir cerrando los ojos, aferrándose con fuerza a la empuñadura de la espada. No hay espacio para pensar, no necesitas sentir: todo tu ser, hasta la última gota de tu existencia se encarna en tus músculos entrenados durante tanto tiempo para ese solo segundo glorioso. Pero ese instante pasa y despierto jadeando, con el corazón latiéndote en las sienes. Sientes de golpe el peso insoportable de la armadura sobre tus hombros y quisieras arrancártela, pero el acero se ha fundido con tus huesos y ya no sabes dónde termina la coraza y dónde empiezas tú. Escuchas el chasquido metálico de tus rodillas golpeando el suelo y el sabor de la sangre te llena la boca. Probablemente aún tardarás un poco en entender que es el filo de tu propia espada el que te ha herido de muerte. Sigfrida Muñoz
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Cuando las calles eran sepia Cuando las calles eran sepia, la belleza era otra. Suaves trazos de acero cruzaban uniendo la ciudad, cual hilo quirúrgico que con su amable brutalidad une más de un trozo de piel para suturar heridas. Los señores y las señoras caminaban y saludaban a otros. Ahora, cuando las calles son de color, la belleza del sepia se resiste a morir, se esconde entre calles de adoquines que morirán esperando el trole, y se desangra ante el avance del indiferente tiempo. Los señores y señoras han quedado ciegos, ya no ven a otros: ¿la cortesía? Ella ha sido exiliada. HH.Vogel
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Manifiesto Cronopios. Valentín, Nicolás, Joaquín y Javier
* “La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque, aún no ha tocado el suelo” * * ¿Cuándo fue la última vez que acariciaste un perro de la calle? ¿Cuándo fue la última vez que hiciste el amor? ¿Cuándo fue la última vez que follaste? ¿Cuándo fue la última vez que tiraste una piedra? -En la infancia, tal vez. ¿Cuándo fue la última vez que te encapuchaste? & & ¿Recuerdas cuándo deseaste no vivir? -A cada momento. Solo vives. Vives y haces. Vives, piensas y haces. Pienso en el clima, pienso en el tiempo, pienso en mí, pienso en ti. Pienso. Pienso. Pienso. ¿Lo justo y necesario?
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&
&
-¿Leíste el periódico del negocio de la esquina? Lo suficiente para ganar el premio Nobel. & Hay un desplazamiento de éste lápiz a la hora de escribir. ¿Escribir qué? , hola. ¿Hay un trasfondo al momento de decir hola?, por supuesto, un sinfín de interpretaciones, propósitos, desear algo. Y qué quiero decir yo, nada. Mejor decir y pensar: “desplazar el lápiz para crear poesía, y así alivianar la vilipendiada brecha existente entre poesía y realidad”. Curioso & “Una buena parte del mundo viene recién percatándose, qué hace acá. Nosotros aún no decidimos qué hace el mundo acá”. Regresemos!! * ¿Qué es lo que la sociedad quiere que sea? ¿Qué es lo que yo quiero ser? El eterno conflicto entre sujeto y su entorno… & Vago por la calle, escucho música y veo, observo. Observo modernidad Realidad limitada Pero también ovejas Con destellos de superhumanidad
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Los cerdos no se ven, solo aparecen por televisión o en los grandes medios). & En este mundo de las cosas visibles ¿Qué viste? Ves tú o veo yo YO VEO UNA FLOR CONVERTIRSE EN CERDO ¿Es realmente esto digno de tus emociones? Estás desnudo Te lo pregunto nuevamente ¿Estás realmente vivo? No lo respondas, yo ya sé la respuesta. Estamos salvadoS Estás liberado “La soledad no te enseña a estar solo, sino a ser único.”
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En tu homogeneidad, en mi homogeneidad en la que me imponen Tu voluntad. Hoy caminé en la selva de cemento, miré el cielo Y me perdía en sus rascacielos. No creo poder encontrar la naturaleza, ¿importa? Si, no, en algunos momentos, Debo ir a leer. El agua en el wáter se ve más natural que el cielo de algunas ciudades, el cielo de estas mismas cárceles se ven más natural que TÚ. & La buena obra del día, las bocas chimeneas parecen, todos vuelan pero nuestras alas No alcanzan a cubrir la luz, Ni la luz nos alcanza a cubrir a nosotros. & Jodidas hormigas que veo pasar, bling bling suenan sus cadenas al toparse en las arterias de la ciudad. Las cosas parecían cambiar, cambiaron y cambiamos… Todo volvió a la normalidad. ¿Tan reaccionario eres? Puta que buen café y un cigarrillo ahogando mis pulmones, mientras mis ojos nadan y me emborracho leyendo a unos cuantos weones… Mañana es la prueba… A la mierda sus libros de cartones. & ¿Viste bailar alguien hoy? ¿Escuchaste su canción? Si “humanizan” TODO! Eres espectador de la nada que has creado ¿Pro actividad, meritocracia? JA! Toma tus cadenas y grillete de plata y vuelve a tu lugar. ¿Hoy fuiste a la marcha? …. ¿A cuál? …. La que es tu deber. ¿La mía? ¿La tuya? ¿La de ellos? … La de nosotros!
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<”La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque, sigue sin tocar el suelo”>
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Concebimos Como un arma de excarcelaci贸n Esta revista contraria a la costumbre Para que el lector la haga chupete Y Se libere En las profundidades De la Literatura.