Issuu on Google+

NOCHES Y ATARDECERES


NOCHES Y ATARDECERES


Para: Los que admiran la naturaleza de Dios y Los que no. Si tu imaginación vuela úsala para Leer este pequeño libro. Este libro esta dedicado a las personas Que tienes muchas preocupaciones y a las Que no. Que se den un momento para contemplar La Naturaleza. El cerebro es algo que Dios nos a dado. No lo llenemos De cosas malas. Observen lo que Dios nos da y reflexionen. De un amigo que sin conocerlos bien los quiere.


BUENAS NOCHES SOL Era las seis de la tarde y yo había regresado de estudiar. Me dirigí hacia la pradera a observar como el sol Desaparecía. Al ver los colores anaranjados y amarillos, que El sol compartía con migó, recordé una hermosa tarde en La playa y de las aves que volaban por encima de el mar, Y la arena que tocaba mis pies cuando permanecía Sentado en una roca. A lo lejos veía una pequeña punta en donde finalizaba La parte de la costa. Parecía una isla en la que habían muchos arboles. Estaba imaginando, cuando de pronto Mi madre me estaba llamando porque Ya era la hora de la cena. Con mucha alegría me despedí del sol Y me dirigí para mi casa a comer. Al llegar me estaba esperando una deliciosa Cena. Eran dos sándwich acompañados Con un rico y delicioso cafe. Ya había anochecido y había terminado mi Almuerzo. Me puse un suéter por que Decidí ir a dar un paseo por la pradera.


UNA NOCHE CON LA LUNA Me encontraba en la noche caminando por la pradera, Pensando en las cosas que me habían ocurrido ese Dia. En realidad no tenia a quien contártelas. Quería Que alguien me escuchara pero no había nadie. La noche era fresca y mi cuerpo sentía una reconfortante Comodidad.

De pronto una brisa fresca acaricio mi rostro Y recordé a la luna, una amiga la cual ya hacia Mucho tiempo que no conversaba con ella. Es una amiga callada y siempre escucha lo que Le digo. A veces pienso que Dios la puso ahí Para que sea la que escuche y ilumine nuestra Mente para reflexionar y saber entender porque Ocurren las cosas, ya sean malas o buenas.

Me detuve y espere a que la espesa neblina Descubriera la luna. Parecía como si estuviera A cobijada y estuviera a punto de despertar y Escuchar lo que le iba a contar. La espesa neblina iba tan despacio que la luna Aun no se veía.


Para esperar decidí recostarme sobre el pasto verde La fresca neblina lo hacia acogedor. La raíz de un Arbol fue donde recosté mi cabeza, la frondosa raíz Tenia una forma en la que mi cabeza estaba muy Cómoda. Mientras esperaba escuche un pequeño ruido. Era un Sonido dulce y tierno que se mezclaba con el aire y Llegaba a todas partes. Entro en mi la curiosidad. Me levante y empece a seguir El dulce y extraño sonido. Pude observar que venia de Abajo de uno de los arboles. Era un pequeño pichón escondido Entre las raíces. Su pequeño rostro mostraba miedo. El Pequeño temblaba de frío. Lo tome con mis brazos y dirigí mi vista hacia arriba de el árbol. El nido estaba en una rama, pero, lamentablemente estaba destruido. Había caído del nido por causa de un animal mas grande que el, y Al intentar escapar, el pichón cayo de su nido al suelo, y fue tanto El miedo que se escondió entre las raíces.


Luego de tomar al pequeño, La neblina espesa y palpable había Desaparecido y la luna iluminaba con su hermoso esplendor. Volví al lugar donde me había recostado antes para esperar a la luna, Y envolví al pichón en mi suéter para que se calentara.


El pequeño estaba salvo con migo. La bella y redonda luna Estaba muy radiante, es como si me iluminara para cuidar Bien al pichón. Empece a conversar con la luna mientras acariciaba las Las pequeñas alas de el pequeño. Converse, reflexione y comente con mi amiga durante Mucho rato. El intenso frió de la noche empezó a sentirse En el aire y el pequeño estaba empezando a temblar de Frió otra vez. Lo tome y me despedí de la luna porque ya tenia Que regresar a casa para colocar al pichón en un lugar Caliente y seguro, y porque mi madre podría preocuparse.


Me dirigĂ­ hacia mi casa y con la ayuda de La luz de la luna pude observar el camino.


Es bello saber con quien hablar y saber que Ella o él te escucha. Así me sentí con la luna. Luego de una larga caminata llegue a mi Acogedora y pequeña casa en la que vivo Con mi madre, padre y hermana. Al asomarme por la puerta del cuarto encontré a mis padres y hermana Durmiendo dulcemente. Habían tenido un día duro al igual que yo. Empece a buscar una pequeña caja para que el pichón durmiera ahí por esa noche. Debajo de Mi ropa pude encontrar una caja junto con un pedazo De manta. Me sirvieron mucho porque el pequeño Pichón se sintió cómodo y caliente. Luego de tener un largo día, había llegado el momento De descansar para que si el padre celestial, Dios, me Da otro día, saber aprovecharlo al máximo. Me recosté sobre mi acogedora y limpia cama Y pensé: la creación de Dios es tan perfecta; El sol, la luna, las hermosas aves, los animales, Los arboles y plantas. Adornan la tierra. Pensando en eso me quede dormido.


La noche paso lenta y tranquila, hasta que Mi amigo el sol empezó a salir. Pero esa seria otra historia. por lo cual les contare Del atardecer hermoso de ese día. El día estaba a punto de terminar y el sol Estaba por ocultarse. El pequeño pichón Había recobrado fuerzas y estaba listo para Salir y explorar. Me dije: si la luna fue testigo De haber encontrado al pichón, el sol será testigo De su libertad. Será en la pradera donde lo Encontré. Junto con el pichón me dirigí hacia la pradera, Corrí tan rápido que sentí que volaba. Llegue al lugar despejado, donde el sol podía Vernos. Me detuve y saque al pichón de su caja. Con mis manos lo empuje hacia el cielo y Grite....


ツ。NOS VEMOS AMIGO,CUIDATE Y GRACIAS POR TU COMPAテ選A!

Susurre: Dios te va a ayudar, yo lo se.


Desde entonces todos los dĂ­as cuando Voy a la pradera a observar el atardecer, Escucho el sonido dulce y tierno de un pĂĄjaro. Es como si me estuviera dando las gracias.


Bueno eso fue una de mis historias Con mi amigo el sol y mi amiga luna. Han sido cosas que me han hecho Reflexionar cuando son NOCHES Y ATARDECERES.


Hola mi nombre es David Elias Garcia Melara, Tengo 14 a帽os de edad. Estudio en el centro escolar Cant贸n Guadalupe. Vivo en el cant贸n donde esta mi escuela. El libro NOCHES Y ATARDECERES Es una de mis historias que he tenido con mi amigo el Sol y mi amiga la luna. Espero que les guste.



NOCHES YATARDECERES