Luz, sombra y huellas cotidianas Constanza Bustamante Becerra
Trabajo realizado en el ramo Taller Inicial de la carrera de Fotografía Profesional, Instituto Profesional Arcos, Peñalolén. Año 2020. Fotografía y diseño por Constanza Bustamante Becerra.
El año 2020 se ha visto marcado por una pandemia a nivel mundial producto del virus Covid-19, lo que trajo consigo muchos cambios y dificultades para el mundo y nuestro país Chile. Entre estos cambios está el encierro, una nueva normalidad que nos obligó a estar las 24 horas del día dentro del hogar, con la posibilidad de salir sólo si era necesario. Nuestras rutinas, las actividades y las obligaciones diarias pasaron a realizarse en el mismo espacio, con toda la familia tratando de organizarse; todo esto en medio de una crisis que vino a desarmar todos los esquemas. En el proceso, tuve que realizar varios proyectos creativos. Al estar encerrada, mi casa pasó a ser la modelo de la cual tenía que sacar ideas e inspiración. Eso, junto a los estudios de fotografía que estoy realizando, me permitió buscar nuevas miradas a la cotidianidad que me rodeaba. Fue así como descubrí que la fotografía y lo que he aprendido de ella me ayuda a potenciar aspectos como la composición y la expresividad de los lugares. Siguiendo esa línea, he tomado la decisión de realizar fotografías en blanco y negro, con el propósito de enriquecer una mirada emotiva y simbólica de los espacios de mi hogar. Al estar tanto tiempo en el encierro, pude notar que la luz y las sombras le otorgaban a los espacios un carácter y ambiente particular. También, adquirí un particular gusto por la presencia de las manos, lo que hacemos con ellas y lo que en cierto contexto pueden representar. Por otro lado, observé que las actividades cotidianas dejan una huella en el lugar, sin la necesidad de mostrar quienes las realizan. En ese sentido, la siguiente selección de fotografías relatan mi cotidianidad, pero con un enfoque en objetos y espacios que sugieren y/o explicitan situaciones, junto a un juego de luces y sombras y que plasman una nueva visión de mi mundo privado, en una época en la cual la casa se ha vuelto un lugar más habitual que años anteriores.
Agradecimientos a mi hermano y mi padre, cuyas manos forman parte del presente relato visual.