Cuentos de Realismo Mágico
9º A
El baño Antonio Bresolin Ya hace algunos meses que las clases volvieron a ser presenciales. Después de una larga pandemia que había parado el mundo entero, las vidas de toda la población mundial empezaron a retornar al normal, incluso con la retomada de las clases en las escuelas. En ese momento de volver a empezar la escuela presencial y con el fin de las clases virtuales, hubo las reconexiones de las nuevas y antiguas amistades, desafíos y posibilidades. Fue en ese contexto de retorno a la escuela que conocemos a un chico muy curioso, valiente y extrovertido. Él había retornado a la escuela hacía dos días y estaba muy contento en encontrar de nuevo a sus mejores amigos con los cuales él podía hablar sobre sus experiencias de la cuarentena. Durante la clase, necesitó ir al baño para lavar su rostro, porque él estaba muy somnoliento. Cuando entró en el baño de la escuela, las luces no funcionaban, entonces fue hasta los fregaderos del baño para conseguir lavar su rostro y utilizó uno de los grifos y de repente, el agua empezó a salir de las bombillas del baño, y las puertas empezaron a abrir y cerrar sin parar, con eso, él huyó rápidamente del lugar, lleno de agua para no quedar empapado. Al día siguiente, retornó al baño de la escuela, porque él había pasado el resto del día anterior solamente pensando en lo que había pasado y también para convencerse de que los acontecimientos del día anterior habían sido reales, ya que cuando él contó para sus amigos acerca de las puertas y del agua que cayó de las bombillas cuando él ha ido al baño de la escuela, nadie se impresionó con la información. Entonces probó los fregaderos nuevamente, y no hubo agua saliendo de las bombillas ni pasó nada con las puertas, decepcionado, retornó para su clase, mismo que él no hubiera desistido, a pesar que había escuchado extraños ruidos en las paredes del baño. Al día siguiente, fue por tercera vez al baño de la escuela, porque su curiosidad lo estaba matando, y de esa vez, él fue durante el recreo. Cuando él entró, el espejo del baño estaba borroso y derretido. De repente, un reflejo de extraña apariencia apareció en el espejo, pero tenía vida propia y aparentaba ser mucho más viejo en el reflejo, que decía desesperadamente: -¡Ayúdame por favor! Si no me saca de ese lugar, ¡yo voy a morir! Yo estuve preso en ese terrible espejo por años. -Pero, ¿por qué? - preguntó el chico. -Si tú me ayudas, yo te explicaré toda la historia, solamente sácame de ese espejo. Entonces el reflejo envejecido del chico extendió su mano mojada y él lo sacó del espejo. De repente, la campana sonora del patio sonó, el chico retornó a la clase con su versión anciana, mientras eso, la versión original del chico empezó a desvanecer. De esa forma el reflejo del espejo del baño de la escuela asumió el cargo, la vida y personalidad del chico. Ahora había un anciano estudiando en el fundamental 2, y el verdadero desapareció sin dejar rastros, apagando su identidad de la historia y de la sociedad.
La Poción Enrico Hayashi Hace mucho tiempo, en la ciudad de los isleños mucha gente creía en una pócima que podía curar todo y a todos. Sin embargo, esta poción estuvo escondida y durante mucho tiempo la gente buscó, pero nunca la encontró. Jorge era un niño que siempre creía en cualquier cosa hasta el último minuto, entonces él llamó a sus amigos para procurar la poción y f mostrar a todos si realmente aquella leyenda era verdadera. Empezaron la búsqueda en febrero de 1878 yendo a una iglesia muy antigua y sombría donde todos tenían miedo, pero fue el lugar que la bruja que creó la poción fue vista por la última vez en su vida. Se pasaron cinco horas y no habían encontrado nada, sin embargo Jorge creía que debería haber algo allí y no paró de buscar. De repente una pared se abrió como si fuese magia y vieron que había un gran túnel que llevaba a un lugar desconocido. Tan pronto como se abrió la pared, los amigos comenzaron a caminar por el túnel sin fin. Después de un tiempo encontraron un pozo enorme y muy profundo que tenía agua muy brillante, no sabían dónde estaban así, empezaron a mirar lo que había a su alrededor vieron que arriba tenían enredaderas y a los lados había rocas muy resbaladizas y afiladas. Como se estaba haciendo tarde por la noche, Jorge y sus amigos pensaron que era mejor que se fueran a casa, pero dijeron que se suponía que se encontraban por la mañana. Cuando Jorge llegó a su casa habló con sus padres y les dijo lo que había pasado, pero sus padres no lo creían, Jorge se quedó muy triste pero sabía que tenía a sus amigos para hacer esta aventura con él. Al principio no creyeron que en realidad habían encontrado al menos la primera pista. Pero aun así siguieron buscando y siguieron pasando por lugares donde nunca habían visto en el pasado, hasta que encontraron la poción que estaban buscando, la poción estaba en un altar lleno de velas y la bruja estaba allí también. Pero había algo raro, ya que la vieja bruja se parecía mucho a la abuela de uno de sus amigos. No entendieron nada, luego, decidieron preguntarle. Los amigos no lo creían, era ella. Su amigo pensó que estaba muerta, pero no, era ella todo el tiempo. La poción la salvó y le dio el mejor día al amigo de Jorge.
El espacio en blanco Fabricio Okamoto Con una luz blanca, Julia despierta, no sabía donde estaba, era un espacio infinito y blanco. No estaba asustada, solo confusa, no sabía donde estaba, entonces Julia explotó el lugar. Después de unos minutos Julia se quedó con mucha sed y quería un poco de agua. Al andar por algunos minutos Julia encontró una botella de agua en el piso blanco. El primer pensamiento fue de preguntarse cómo el agua apareció de repente, entonces Julia bebió el agua. Después de beber la botella entera, escuchó un ruido raro. Su panza estaba gruñendo, Julia estaba con hambre y pensó como sería bueno comer un banquete con carne de cordero. Se preguntaba porque estaba en este lugar y fue cuando Julia avistó a una mesa con velas y un plato. Con el hambre que tenía, Julia avanzó a la mesa para disfrutar del plato de comida, mientras comía, Julia pensaba cuánta suerte había tenido por haber encontrado agua y comida. Pero pensó que tal vez hubiese una relación entre las dos cosas y lo que pensaba podría convertirse en realidad. Para probar su hipótesis, Julia pensó en una casa de lujo, con techo de madera, muebles lujosos, una cama muy confortable y una estantería de libros del autor Gabriel García Márquez, su escritor favorito. Por horas, Julia anduvo por el espacio en blanco, estoy equivocada, pensó, no hay forma de mi deseo se convierta en realidad. El agua y la comida fueron apenas suerte. Al pensar en eso Julia avistó en el horizonte una casa. ¡No puede ser! Era la misma casa que había imaginado, el color, el tamaño era igual a lo que imaginó, el techo era de madera y con paredes blancas como el cielo y por la ventana Julia podía avistar a una estantería. Al llegar a la casa percibió que la puerta estaba abierta. Dentro de la mansión, Julia notó como la casa era grande por dentro y las estanterías estaban colmadas de libros de su autor favorito. Entonces la hipótesis de Julia estaba correcta: lo que pensaba se convertía en realidad. Al mirar la estantería colmada de libros, percibió que había algunos que ella no había visto. Pero solo quiso empezar a leer uno de los libros por la noche. Le gustaba leer a la noche porque se sentía bien y preparada para dormir. De repente el espacio en blanco se vuelve oscuro. A la noche agarró un libro y eligió un cuento llamado “Espantos de agosto”, nunca había leído este cuento antes. Después de haber leído este cuento, amedrantada Julia pensó como seria aterrorizante tener un fantasma en casa… Julia no percibió lo que había pasado.
La noche de Carlos y Juana Gabriela Rocha Della Rosa En una noche lluviosa y muy fea, dos hermanos estaban solos en casa, porque sus padres fueron a cenar con amigos. A Carlos de 16 años y a Juana de 15 les encantaba estar solos en casa, porque se divertían mucho. A las 9 pm, sus padres salían de casa, y ambos estaban súper felices de estar solos. Después de 2 horas, los hermanos estaban jugando videojuegos, comiendo muchos dulces y divirtiéndose. Hasta que, cuando eran las 11:30 de la noche, empezaron a escuchar ruidos muy extraños, y se asustaron, pero pensaron que eran solo sus padres volviendo a casa de la cena, entonces gritaron "¿Papi?, ¿mami?", y esperaron un rato, para obtener una respuesta, sin embargo, nadie respondió. Luego se asustaron y llamaron de nuevo a sus padres, y justo en ese momento, escucharon una risa. Entonces, los dos hermanos fueron a la habitación sin saber qué hacer, intentaron llamar a sus padres pero no respondieron, lo que los asustó cada vez más. Cuando era la 1 am, estaban escuchando ruidos cada vez más cerca de su habitación. Hasta que se detuvieron a razonar, incluso asustados, que esa casa era vieja, y muy extraña, y pronto pensaron "fantasmas". Juana, comenzó a llorar, porque estaba aterrorizada por estas cosas, pero a su hermano le encantaba este tipo de cosas sobrenaturales, entonces ella comenzó a llorar mientras su hermano sonreía y ¡lo encontraba divertido y divertido! Como Carlos estaba tan contento con lo que estaba pasando, decidió salir de la habitación para ver qué era, y llamó a Juana para que fueran juntos, pero ella no quiso porque estaba muerta de miedo y dijo que se iba a quedar donde estaba y no podía salir. Le rogó a Carlos que no la dejara sola, porque estaba demasiado asustada y no quería estar en esa habitación sin su hermano mayor. Pero a su hermano no le importaba y era lo mismo, porque ya no tenía miedo y quería ver que pasaba. Juana se quedó sola, debajo de su manta, esperando a su hermano. Pasan dos segundos y ¡la manta que estaba encima de Juana comienza a levantarse SOLA! Ella comenzó a gritar porque estaba muy asustada, y no podía creer que realmente estuviera viendo esto frente a ella. Su hermano finalmente comenzó a escuchar sus gritos y corrió de regreso a su habitación, pero cuando regresó, todo estaba como lo había visto antes de irse, entonces le preguntó qué había pasado, y su hermana le contó todo, pero como Carlos no vio nada y no creía en estas cosas, se echó a reír de la situación pensando que era una broma. Juana insistió, pero Carlos no le creyó, porque solo ella lo había visto. ¿Era realmente una humana? dijo a sus padres, y ellos tampoco la creyeron, ¿fue todo un sueño? ¿O Juana realmente lo había vivido pero no pudo probarlo?
Todo no pasó de un sueño Ingrid Cravo Martina siempre fue una niña feliz con una gran imaginación, y siempre decía que escuchaba voces en su cabeza, siempre diciendo “todo no pasa de un sueño”. Se lo contó a su amiga y familia, pero nadie le creyó, por lo que se convirtió en una niña sola. Estaba en el 7º grado del colegio Alegría, lo cual era muy difícil. No era una de las mejores alumnas, siempre se distraía durante la prueba, haciendo dibujos en la mesa y en el examen. Ese día, Martina tuvo un examen de matemáticas y estaba completamente perdida en sus pensamientos, escribiendo números. En medio de estos pensamientos empezó a oír voces, pero no eran las suyas. Eran susurros. Ella comenzó a asustarse y salió corriendo de la habitación. Saliendo del aula, los susurros parecían acercarse. Ella estaba volviendo loca y vio que los susurros no irían parar, la solución sería seguirlos. De pronto ya era de noche y estaba parada frente al bosque que divide el límite de la ciudad. No tenía linterna, ni señal, solo las voces. Cada vez que se adentraba más en el bosque se hacía más oscuro. Hasta que una hora las voces se detuvieron. Ahora solo escuchaba búhos. Comenzó a preguntarse si no estaba realmente loca como todos le decían. Continuó caminando hasta que se encontró con una casa. Ella era vieja y salía humo de la chimenea. Decidió entrar. Cuando abrió la puerta, vio una hoguera encendida. Olía a pastel, pensó que había alguien en la casa. Entonces Martina trató de irse pero la puerta no se abría. Lo intentó varias veces hasta que se rindió. Pasó horas esperando a que llegara alguien para irse, pero nadie apareció. Hacía más calor, así que se desmayó. Cerró los ojos, y cuando los volvió a abrir, estaba en la escuela. Corrió a casa y cuando llegó, ni siquiera cerraba sus ojos. Su madre la abrazó llorando mucho. Le preguntó dónde estaba, pero lo único que podía hacer era caminar, estaba tan asustada. Ella subió a su habitación donde tenía una nota en su cama: “todo no pasó de un sueño”.
El gran salto João Cunha En una pequeña ciudad en México, había un chico más leve que el aire. Su nombre era Jaime y él tenía un gran sueño: tocar los planetas del sistema solar. Así el pequeño soñador usó su característica para buscar su sueño, pero antes tenemos de empezar del comienzo. “¡Ve mamá, una estrella!” exclamó Jaime, “Sí, sí, querido, esa estrella es Venus.” afirmó su madre, “¿Venus?” preguntó Jaime, “El segundo planeta más próximo del sol.” dijo ella, “¿Cuántos planetas hay cerca del sol?”,” Hay ocho: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.”, contó su madre, una renombrada profesora de Astronomía, “Entonces voy a tocarlos, todos, sin excepción.” afirmó Jaime de forma confiada, “Bueno, pero tú vas a dormir ahora y pensar en eso mañana.”, dijo la madre. Jaime descendió flotando por las escaleras. “Voy a volar hasta el espacio y tocar todos los planetas” contó Jaime, “Muy bien, ¿pero cómo vas a hacer eso?” preguntó su abuelo, “Voy a quitar mis zapatos de plomo y fluctuar hasta el espacio” respondió Jaime, “Pero tú tienes que respirar ¿cómo vas a hacer eso?” interrogó el anciano, “Voy a necesitar de su ayuda” dijo Jaime, “Entonces vamos a planear”, habló el Sr. Jimenez y los dos fueron al depósito. En el depósito de su abuelo, Jaime descubrió una escafandra, “¿qué es eso?”, preguntó Jaime señalando para el gran casco de latón, “es una escafandra, un traje de buceo muy antiguo, mi padre lo usaba”, respondió el Sr. Jimenez, “Eso puede ser el traje perfecto” habló Jaime, “Pero es muy pesado, no vais a conseguir fluctuar” contestó su abuelo, “Entonces vamos a hacer algunas modificaciones”, dijo Jaime, “Bien, bien, ya que tú insistes”. Cuando llegó el gran día para hacer su “salto”, Jaime llamó a todos sus amigos. El Sr. Jiménez y su madre también estaban allí. Las modificaciones de su traje fueron para quitar el peso, pero la modificación que más se destacó fue la pintura, la antigua escafandra estaba pintada en azul y rojo con ocho estrellas. El chico se parecía a Evel Knievel. “¿Listo?” preguntó su abuelo, “¡Sí!” respondió Jaime, “Bueno, entonces vámonos” habló el Sr. Jimenez, el anciano estaba ajustando el traje, después se apartó y Jaime fluctuó. El chico se comunicaría con él solo a través de un teléfono antiguo. El soñador tocaría primero en Neptuno y después en los otros planetas. Cuando Jaime estaba cerca de Mercurio, la cuerda que se conectaba con su abuelo se rompió y el chico quedó a la deriva. Mientras tanto, las personas en la Tierra entraron en pánico, pero Jaime estaba feliz y realizado, a él no le importaba nada.
Los crayones mágicos Leticia Spano En una mañana de verano una familia andaba por las calles de París. Inés (la mamá), Juan (el papá), Martín y Lola miraban la arquitectura de todas las hermosas construcciones y pasaban por las atracciones turísticas de la Torre Eiffel y del Museo del Louvre. Como ya era la hora del almuerzo optaron por un restaurante donde podrían ver toda la vista de la región. Martín, un niño de 7 años, y su hermana, un año mayor llamada Lola, estaban aburridos, hasta el momento donde un camarero llegó preguntando lo que ellos querían para comer y aprovechó para dar una hoja de papel y un conjunto de crayones de cera coloridos para los chicos. Como a Martín no le gustaba dibujar, Lola empezó a dibujar un oso de peluche verde, pero ella fue interrumpida por el hombre que habló: -¡Solo tengan mucho cuidado con los crayones de cera para no romperlos! Cuando terminó su dibujo, Lola fue al baño para lavar sus manos y en este espacio encontró algo que no esperaba: un oso de peluche verde. Luego la chica llevó el peluche consigo y contó lo que ocurrió a su hermano. Ella dijo: -¡Martín, creo que los crayones de cera con lo cual dibujé son mágicos y convierten los dibujos en realidad! Así, para que tuvieran más crayones de cera, los hermanos imploraron a sus padres que volviesen al restaurante. Los padres, de inicio, no estuvieran de acuerdo, pero recordando como los platos eran exquisitos, cambiaron de idea. Después de minutos de caminata, ya estaban en el restaurante y era finalmente la chance de Martín probar los crayones mágicos. Cuando estos ya estaban en sus manos, él diseñó una pelota de baloncesto amarilla, ya que nunca había visto una y su deporte favorito era exactamente baloncesto. El tiempo pasó, pero nada sucedió. Ya estaban decepcionados y Martín dudaba cada vez más de su hermana antes que él encontrara la pelota debajo de su cama luego por la noche. Martín empezó a buscar por todos los rincones los crayones que Lola había llevado para el cuarto del hotel. Los ítems maravillosos estaban debajo de la almohada de la chica que ya dormía, así como sus padres. Cuando él sacó los crayones, Lola se despertó y ellos iniciaron una discusión como nunca habían tenido antes. -Dame los crayones para que yo pueda dibujar y tener un perro - Dijo ella. -¡No puedes hacer eso! Yo quiero los crayones para dibujar y tener un autito - gritó él. Mientras los padres somnolientos pedían por silencio, los chicos empezaron a empujarse uno al otro y luchar por el crayón, en silencio, para que los padres no interrumpieran la pelea. En este medio tiempo, Lola mantenía todos los crayones en sus manos, pero Martín los golpeó, así como hacía para sacar la pelota de baloncesto de sus oponentes y rápidamente los crayones mágicos se rompieron en el piso y Lola dijo: -¡Yo desearía nunca haber sido tu hermana! En una mañana de verano la pareja formada por Inés y Juan andaban por las calles de París, tranquilos en su viaje, ya que nunca habían tenido hijos. Entran en un restaurante y aprovechan la increíble vista de la ciudad toda colorida así como si estuviera dibujada con crayones coloridos.
La verdad detrás de los monstruos Luisa Novis dos Santos En una ciudad del sur de Argentina, fue descubierta una casa grande y muy antigua. Era una escuela, de la época de 1982, que fue destruida durante la guerra de las Malvinas. Cuando la descubrieron, la modelaron y volvió a ser una escuela normal. Pero lo que nosotros no sabíamos era que ella tenía algo diferente. Esa escuela estaba embrujada y los chicos empezaron a convertirse en sus mayores miedos e inseguridades. Pero lo más curioso era que solo algunos alumnos se convirtieron en monstruos y otros se quedaron como ellos eran. En tal caso, nosotros que no habíamos nos transformado en monstruos, empezamos a investigar el porqué de estos acontecimientos. Nosotros percibimos que los alumnos que se convirtieron en monstruos se transformaban en sus mayores miedos e inseguridades, pero seguíamos preguntándonos. ¿Por qué sólo algunos chicos se convirtieron en monstruos? Entonces ellos agarraron algunos monstruos, con el objetivo de entender que eran. Para entender mejor, empezaron a hacer experimentos y descubrieron que él era un alumno del 9o grado y tenía 15 años. También descubrieron que era un chico y con ese experimento estaban muy cerca de descubrir cómo ellos se convirtieron en monstruos. La verdad era que ellos tenían que aceptarse como ellos son y saber que son maravillosos como son. Pero esto es algo muy difícil, por cuenta que nosotros no podíamos hacer nada para ayudarlos. En eso empezamos a desarrollar ideas, para que el número de monstruos no aumentará y empezamos a hablar con los alumnos para que ellos entendiesen que somos iguales, a pesar de nuestras diferencias, puede ser que eso no cobre sentido, pero lo que yo quiero hablar es que una persona puede tener un teléfono mejor que el suyo, pero no quiere decir que su teléfono sea malo. Después de estas charlas, los casos de alumnos se convertían en monstruos disminuyeron mucho. Después de eso el alcalde cerró la escuela y la transformó en un local de auto-aceptación donde muchos alumnos monstruos lograron salir de allí y tener una óptima vida.
La extraña poción Luiz Sergio Marcomini En 1988 en el día 29 de febrero en un año bisiesto algo muy extraño ha acontecido en Pereslavl-Zalessky. Un alquimista llamado Josef Ziuganov ha creado una poción muy extraña y mágica y esta poción enloquece a la gente y hace que cada uno quiera matar al otro. Josef había estado intentando crear esta poción durante varios años pero la poción nunca funcionaba como él quería, siempre pasaba algo, como en la vez que fue a probar su poción en la persona que él había secuestrado. Cuando la probó empezó a ver que la persona empezaba a ponerse rara y a hacer algunos ruidos extraños. Entonces percibió que la persona comenzó a cansarse hasta morir. Después de varios años intentando hacer que su poción funcionara y fuera perfecta para su plan, finalmente logró hacerlo como quería. Cuando vio que su poción estaba funcionando en la gente, comenzó a hacer varios planes. Después de unos días haciendo el plan perfecto y siempre viendo si su poción estaba funcionando, logró terminar su plan. Su plan era robar un mini avión en el aeropuerto local y salir a verter su poción por el pueblo. Al día siguiente fue a hacer eso, desayunó y se fue detrás del avión lo que fue una tarea más difícil de lo que esperaba, él tuvo que matar a un guardia de seguridad. Después de subir al avión tiró varias de sus pociones por todo el pueblo y después de unos minutos la poción comenzó a hacer efecto y todos los aldeanos comenzaron a intentar suicidarse. Después de unos días de muchas muertes por los pueblos, ellos empezaron a pensar que todo aquello era muy raro y cuando fueron a ver qué pasaba vieron el poder que tenía la poción. Muchas ciudades intentaron hacer algo al respecto, como intentar que algunas personas, pero nunca pudieron encontrar una cura para detener el poder de la poción. Pasaron años y años intentando encontrar una cura, pero nunca lograron . Incluso intentaron contratar alquimistas, pero tampoco pudieron encontrarla . Después de 10 años intentando recuperar el pueblo, el gobierno dejó de buscar una cura y decidió cerrar la ciudad para siempre y dejar a la gente viva allí. Pero siempre hay algunas personas que siguen queriendo visitar el pueblo, pero el final nunca es bueno. Dicen que este es el lugar más peligroso de Rusia y que nadie debe entrar allí.
La Casa Fantástica Manuela Silva En un día de lluvia y neblina, Estela y su familia se mudaron a una casa en el interior de su ciudad. La chica odiaba la idea, porque tenía que decir adiós a sus amigos, a su escuela, y a su antigua casita. La madre estaba muy preocupada con la hija, que no le parecía muy feliz. Cuando llegaron en la casa avistaron una bella construcción de color rosa claro con detalles en blanco, la casa era grande y tenía muchas ventanas, altas, largas, pequeñas, y de muchos tamaños y formas, la casa también tenía una torre en el canto superior izquierdo, lo que llamó la atención de Estela. La familia desempacó las cajas y empezó a arreglar la casa. Su interior era muy bello, tenía una decoración de los años 20, la entrada tenía un techo muy alto y encima había un lustre en formato de cáscara, alrededor de la lámpara, había una escalera circular que empezaba en el hall de entrada, que también era rosa. En total eran 8 dependencias. Había una cocina que era de color violeta claro, el living que era verde oscura, el hall de entrada que era rosa, dos cuartos, uno amarillo y uno blanco, un baño azul, la biblioteca que era naranja escura, y un cuarto en la torre superior de color negro. Estela había escuchado rumores de que la casa era mágica, el antiguo dueño era conocido por ser un brujo, que hacía magia, y entonces la casa tenía la fama de ser encantada desde luego, pero apenas a la medianoche la casa cobraba vida. La familia ya había ordenado todo y habían salido para comprar comida en el mercado, volvieron a la casa cenaron y se fueron a dormir, pero Estela tenía otros planes, la historia de la casa mágica permaneció en su cabeza. Por vuelta de las once de la noche, la chica estaba despierta aguardando la medianoche, cuando el reloj sonó, todo parecía normal para la chica, pero ella avistó una luz que venía del hueco de la puerta, con mucho precaución, la chica abrió la puerta y avistó las escalerillas rosas brillando, cada escalón era una nube rosa, Estela bajó las escaleras saltando de nube en nube. La chica, encantada, llegó en el living que había se convertido transformado en una floresta tropical con árboles grandes y muy bellas por toda la habitación el cómodo, había flores coloridas que iluminaban la sala, habían flores rosas, azules, rojas y muchas otras, Estela estaba muy contenta con todo, estaba muy encantada. La chica anduvo más un poco y llegó a la cocina, que estaba repleta de lavandas púrpuras, que iluminaban la cocina, como las flores en el living en la sala, había luciérnagas volando por toda la cocina. Estela subió las escalerillas nuevamente, la chica necesitaba mucho ir usar el baño, pero cuando ella abrió la puerta azul, la chica avistó el baño cubierto de agua hasta el techo, pero el agua no salía por la puerta, ella permanecía dentro del baño, Estela entró en el baño y nadó con los peces que brillaban e iluminaban el baño, después de nadar mucho, Estela volvió a su cuarto para secarse y cambiar la ropa mojada, cuando la chica entró en el cuarto que hacía sol y estaba caliente, el suelo estaba cubierto de
arena y la chica pudo escuchar las gaviotas y el mar, ella hizo un castillo de arena y si divirtió mucho en su pequeña playa, después que Estela ya estaba seca, la chica caminó para la biblioteca y avistó muchos árboles con hojas naranjas como en el otoño, el suelo también estaba cubierto de hojas naranjas, la chica las tiraba para cima y ellas caían de vuelta en el piso, la chica estaba muy contenta con todo, pero aún tenía que ir a otros dos cuartos. Estela abrió con cuidado la puerta del cuarto de sus padres y el cuarto estaba repleto de nieve, que caía del techo, la chica llamó sus padres para ver la nieve, ellos se despertaron y vieron la nieve cayendo, estaban encantados, la chica saltaba de alegría en la cama, los tres se divirtieron en la nieve por mucho tiempo, hicieron guerra de bola de nieve, y un muñeco de nieve también. Después de divertirse la chica mostró todo que había visto por la casa, y como ella era mágica, entonces la chica llevó sus padre para la última habitación, la torre superior, cuando la chica abrió la puerta habían muchas estrellas brillando en las paredes negras, y habían planetas volando por la habitación, los planetas eran de distintos colores e iluminaban el cuarto oscuro, había una pequeña ventana en la habitación que tenía un telescopio, los tres decidieron mirar el cielo, ellos observaron las estrellas en el espacio y los planetas, la luna también. Después de explotar la casa fantástica, la familia volvió a dormir, por la mañana todo estaba normal nuevamente, y todo ocurriría nuevamente por la medianoche. Esa casa era el secreto de la familia, pues la casa era realmente fantástica.
El Cocinero Marcel Saito Érase una vez un abuelo y su nieto, que vivían en Nueva York. Los dos vivían en una casa, donde también vivían la madre, el padre y la hermana. Pero, ellos no eran una familia convencional, pues el abuelo era considerado por muchos expertos el mejor cocinero del mundo. Su restaurante, llamado “Merci”, era muy popular, y atraía a más y más personas. -Hoy es un día muy especial - dije el abuelo, llamado Ricardo - pues es el cumpleaños de Matheus, mi nieto favorito. -¡Felicitaciones Matheus! - exclamó la familia. -Gracias a todos - dijo Matheus -, ¿pero dónde vamos a conmemorar? -No te preocupes Matheus. Preparé una fiesta especial en mi restaurante, ¿vamos? -¡Sí! Entonces la familia llegó a Merci. Era un restaurante gourmet, con muchos vinos, música agradable, muchas mesas y muy arreglado. Pero estaba reservado para la familia, obviamente. Entrando allí, se sentaron y el abuelo dijo: -Ahora esperen un poco, queridos. Sacaré los ingredientes y empezaré a cocinar. El abuelo fue a la cocina y sacó un arma. Pero no era un arma normal, y sí un medio de tele transportación a otra realidad. Entonces él disparó, y un portal apareció. El entró dentro de él y ¡listo! Estaba en una realidad completamente diferente, con animales extraños y plantas extraterrestres. Pero, él ya estaba acostumbrado con eso, pues iba a esta realidad una vez por semana para sacar los ingredientes de su restaurante. Y era por eso que era el mejor y más exclusivo cocinero del mundo. Sus ingredientes eran extraterrestres, y mucho mejores que los de la Tierra. -Déjame ver lo que tengo que sacar para mi plato especial de cumpleaños. Un poco de leche de Babirusa, costilla de Ocapi, cinco Nopais, huevos de Colugo y saliva de Slowpoke. Con eso, Ricardo empezó la búsqueda por sus ingredientes. Fue y tiró el leche de un Babirusa (animal similar a una cabra, pero con tres ojos y cinco cuernos), cazó un Ocapi y retiró sus costillas, sacó cinco Nopais de un árbol (un fruto), robó tres huevos de Colugo y extrajo saliva de un Slowpoke que es un animal marino. Después de eso, el abuelo creó con su arma un portal y volvió a su realidad. Allí, Ricardo fue a la cocina con sus ingredientes y un paquete de fideos y empezó a preparar su magnífico plato. Era un ramen, pero con sus ingredientes anormales. Después de treinta minutos, Ricardo finalmente finalizó su plato, y el resultado era espléndido. El olor, los colores, la apariencia. Todo estaba perfecto. Entonces, el abuelo con la ayuda de un mesero llegaron a la mesa de la familia, y sirvieron los platos.
-Dios mío - dijo la madre - ¡nunca vi una comida tan bonita en mi vida! -Gracias, hija. Pero eso no fue hecho apenas para ser admirado. ¡Vamos a probar! Todos agarraron sus cubiertos y comieron. -Abuelo… ¡Eso es la mejor cosa que comí en mi vida! Muchas gracias por mi regalo y la fiesta. Estoy encantado. -Por nada mi nieto, tú mereces todo eso. Después que todos habían acabado la comida, todos estaban muy satisfechos, y por eso volvieron a su casa. Y eso fue apenas un día de Ricardo. Claro que él hace muchas otras cosas, pero hoy fue apenas un día para celebrar el cumple de su nieto.
La fuente de los deseos Maria Clara Thamer En una gran ciudad de Italia, Roma, vivía Cayetana quien atravesaba grandes desafíos en su vida, estaba atrasada en el pago del alquiler, estaba desempleada y había terminado su relación de tres años. Como no tenía nada que hacer, ella finalmente decidió tomar coraje y hacer lo correcto, había esperado tanto tiempo para ir a la fuente de los deseos y hoy sería el gran día. Ella entró en la enorme fila de personas ansiosas y nerviosas por pedir sus deseos, estaba detrás de una dama con sombrero negro, la dama se volvió para ella y le dijo: -¡Toma tiempo pero vale la pena! ¿¡Ya sabes lo que vas a pedir!? Cayetana pensó que sería bueno abrirse con la mujer y pronto comenzó a hablar. -Sí, voy a pedir trabajo, dinero y un esposo, que lástima que solo podamos hacer tres solicitudes, ¿cómo te llamas? -Yo me llamo Zulema, ¡son buenos deseos! Luego, las dos permanecieron en silencio hasta que los deseos de las personas comenzaron a cumplirse frente a ellas, collares, animales y maletas de dinero comenzaron a aparecer en la fuente. Cayetana no tardó en hacer sus pedidos, esperando ansiosamente. La única cosa que apareció en la fuente fue una maleta de dinero que estaba llena de oro, mucho más de lo esperado, ella estaba feliz y estaba esperando que se cumplieran los demás pedidos, mientras veía a otras personas saltando de alegría. Primero recibió un mensaje de oferta de trabajo en su celular y gritó de alegría, después de un rato se fue a un restaurante donde tenía que compartir mesa con un hombre porque el restaurante estaba lleno, empezaron a hablar: - ¿Vienes siempre aquí? - preguntó el hombre. -No mucho, pero hoy es un día especial, ¿y tú...? - preguntó queriendo saber el nombre del hombre. -Mi nombre es Sergio, y siempre vengo aquí después del trabajo, puedo ayudarte a encontrar algo bueno en el menú. Siguieron hablando y entregaron su número uno a otro, para un encuentro. En ese día, la pequeña fuente de deseo en la grande y bella Roma, había cambiado la vida de Cayetana.
El jarrón de estrellas Maria Fernanda Borba Luna y Violeta eran mejores amigas. Las dos eran vecinas en una pequeña ciudad en Chile. Violeta nació en Argentina, pero cambió de país con sus padres. Luna vivía en Chile desde pequeña, con su abuela. Las dos se conocieron cuando Violeta llegó al país algunos años antes. Las chicas se veían todos los días y sus familias también eran amigas. Tanto a Luna como a Violeta les gustaba mucho la astronomía, y por la noche ellas salían para mirar a las estrellas. Un día ellas decidieron ir un poco más lejos, Las chicas se sentaron en el piso y miraron. Poco tiempo después, Violeta dijo: - Las estrellas parecen más cerca de nosotras que antes. Luna tomó el tiempo para ver y, algunos segundos después, una de las estrellas cayó del cielo. Violeta tomó la estrella en las manos para ver más cerca. Era muy brillante, y les gustó tanto que decidieron llevarla para casa. Luna agarró un jarrón para guardarla. Al día siguiente las chicas se encontraron nuevamente, y decidieron ir de nuevo por la noche a ver las estrellas. En este día más estrellas cayeron del cielo y ellas las pusieron en el jarrón junto a la otra. Con el pasar de los días, las chicas continuaron yendo a verlas, y cada día agarraban más estrellas. En la segunda semana, cuando Violeta y Luna llegaron al lugar donde iban, oyeron una voz que las llamaba. Cuando preguntaron quién era, la voz respondió: - Soy el cielo, de quién ustedes están robando los últimos catorce días. Las chicas se asustaron, pero el cielo luego continuó: - Ustedes pueden devolver las estrellas a mí, o pueden hacerme un favor. Las chicas pidieron un tiempo para pensar, y las dos estaban casi ciertas de que querían quedarse con las estrellas. - Vamos a hacerle el favor, queremos mucho quedarnos con las estrellas - dijo Luna. - Muy bien - respondió el cielo - el favor es que ustedes tomen el lugar de las estrellas, ya que ustedes las robaran. Las chicas no tuvieron ni un segundo para repensar o contestar, cuando se dieron cuenta, ya estaban en el cielo. Por toda la vida, Luna y Violeta se quedaron en el cielo, brillando en el lugar de las estrellas que habían robado.
El libro maldito Pedro Balboni En una hermosa noche de verano, un hombre y su hijo descansaban sobre una colina. “Este lugar es muy conocido aquí en la región, ¿lo sabías?” exclamó el padre sacando un libro de su mochila, ese libro parecía viejo, con una tapa de cuero, lleno de notas en tinta negra en las páginas, el libro tenía una energía extraña, se sentía sobrenatural. El hijo se dio cuenta y pronto le preguntó a su padre “este libro... me da miedo, no sé por qué…” el padre se dio cuenta de lo que estaba sintiendo el hijo y se preocupó “¿Será que es aquel? No... no puede ser…”. El cielo se empezó a oscurecer y empezó a caer una lluvia ligera, el padre y el hijo corrieron a la casa que habían alquilado, al entrar a la casa, el padre se sentó en el sofá y llamó a su hijo. “Hijo, necesito decirte algo. Este libro perteneció a su madre, es un libro de cuentos que le encantaba. Fue la última cosa que nos dejó antes de morir. El libro siempre tuvo algo raro, después de la muerte de su madre, las páginas empezaron a quedarse en blanco, con cada día que pasaba, más y más páginas desaparecían, hasta que todas se quedaron en blanco, ese mismo día, murió su tía.” Su madre había muerto de una manera muy extraña, la policía siempre sospechó de la familia, pero nunca se lo mencionaron a la niña, para no distanciarla de sus familiares. Luego el padre comenzó a ponerse nervioso y abrió el libro. El hijo, nervioso, decidió mirarlo junto con su padre. Solo quedaban dos páginas, sólo dos días hasta el día de la muerte. Ya habían pasado dos días, la casa estaba completamente desordenada, el sonido de las cadenas empezó a sonar por los pasillos, era ella... la muerte misma, llegando a buscar a cada uno que contribuyó a la muerte de su madre. "Ustedes pagarán por eso", dijo la muerte yendo hacia el padre. El hijo logró escapar con el libro, quizás la muerte lo hubiese perdonado y él hubiera logrado escapar de la maldición.
¿Debajo de la cama? Pedro Bastos Esta es una historia muy antigua, que ocurrió una única vez con mis hermanos y yo cuando éramos chicos. Siempre vivimos en un pequeño departamento localizado en una calle muy alegre. Pero cuando mi hermana menor nació, no podíamos quedarnos allí, ya que ahora éramos 5 personas. Después de pocos días, nuestra madre decidió mudarse a una casa muy grande y asustadora, bastante alejada de la calle en la cual vivíamos, para acomodar a toda la familia. En los primeros meses, todo corría muy bien y nuestra hermanita crecía más a cada día que pasaba. Pero solamente una cosa nos tiraba el sueño. Todas las noches, exactamente a las 23:00 horas, un ruido se iniciaba en el cuarto de la pequeña, y solo paraba al día siguiente exactamente a las 6:00. Papá estaba seguro de que eran ratones, ya nuestra madre, que cree más en el mundo sobrenatural, juraba que almas perdidas eran el motivo detrás de todo aquel sonido. Pasaban los meses y ninguna persona podía descubrir el porqué de aquello. Pero en una noche particularmente fría, yo mismo decidí investigar los sonidos misteriosos, que venían debajo de la cama de mi hermana. Antes que pudiese bajar, una dulce voz dijo: -¡Ni un paso más! La primera cosa que imaginé fue que ya moriría allí, pero cuando observé más atentamente, pude percibir un brillo muy cerca, debajo de la cama. Era una pequeña...Estrella?! En ese momento, mi hermana se había acordado, y estaba tan impresionada como yo. -¿Una estrella? ¿Puedo quedarme con ella? -¡Yo quiero volver a mi casa! Casi que inmediatamente yo le dije que debíamos llamar los otros y también saber el motivo de una pequeña estrella estar allí. Cuando habían llegado todos, tiramos la cama que estaba arriba de la estrella y entonces la pusimos en un pequeño bol. A cada momento que pasaba, su brillo parecía disminuir. En seguida abrimos la ventana, preparándonos para llevar la estrella mágica de vuelta a su casa: ¡El espacio sideral! Ella nos contó sus motivos, afirmando que estrellas mágicas generalmente llegan a tierra después de que una niña de sueños puros nace, pero con una condición… Si deciden quedarse en nuestro planeta, nunca más pueden volver a sus constelaciones (que no son nada más que sus familias) en las noches estrelladas. Pero mi hermano Carlos tuvo una idea muy buena. -¡Voy a usar mi honda y mandarla para el espacio! E hicimos eso. Cuando percibimos que habíamos logrado, nos sentimos aliviados y volvimos a dormir, ahora protegidos por la luz de nuestra amiga del otro mundo.
El soro Pedro Thamer En el día 28 de octubre en Berlín, el Dr. Ludwig Waffle se hizo famoso por sus grandes investigaciones envolviendo genética y avances humanos. Ludwig no tuvo padres cuando niño y fue creado por una familia postiza estadounidense muy mala, que lo maltrataba mucho. Cuando cumplió 18 años, Waffle fue a vivir en Berlín para estudiar genética y ciencias, Ludwig fue un destaque entre su clase y llamó la atención de sus profesores. Cuando terminó de cursar la facultad, abrió su propia compañía de ciencia y mutaciones genéticas, llamada OmniCorp, que más tarde sería la más grande del mundo. Ludwig con el tamaño de su compañía, empezó a hacer acuerdos con el gobierno y países extranjeros. Cegado por la ganancia y ambición, Ludwig con todo su poder, no se veía más como una persona normal, pero como un nuevo semidiós. Su vida entera, le dijeron que Dios había hecho el mundo perfecto, sin errores y que no era para cambiarlo, pero nunca había creído en Dios y para mostrar al mundo y a su antigua familia que él era el nuevo “Dios”, empezó a hacer experimentos de mutación genética en cobayas humanas. Hacía 6 meses que Waffle trabajaba sin parar, para lanzar su nueva área de actuación, la mutación en humanos, para crear nuevos superpoderosos humanoides. Ludwig junto a su equipo de científicos, desarrollaron un soro que nunca antes había sido probado. Ludwig había solicitado una reunión con el presidente de Alemania para solicitar el uso del soro, pero recibió una respuesta negativa y decidió aplicar en sí mismo. En el día siguiente, Waffle fue para su laboratorio y pidió a su equipo médico, para aplicarle el soro, el equipo se recusó, ya que era muy inestable, entonces, Ludwig decidió aplicar el soro en sí mismo. Cuando él lo aplicó, sintió el dolor más grande del mundo e intentó llamar ayuda, pero luego se vio transformado en una criatura verde y sin control. Los guardias del laboratorio no consiguieron detenerlo, y Ludwig empezó a desparramar la plaga por todo el país. El ejército empezó a hacer cuarentenas para impedir la contaminación, pero no tuvieron éxito y el mundo sucumbió.
El Gran Pote Pietro Vignini En un hermoso día en Nueva York, Luna y Pietro salieron a comer a un nuevo restaurante que muchos estaban recomendando llamado La Gran Olla. Con eso se fueron, pero cuando llegaron a la esquina de la calle de este restaurante, se dieron cuenta de que había una cola gigante para entrar en el restaurante, así que se preguntaron "¿Qué está pasando para que este lugar sea tan famoso?" Así que resolvieron mirar este curioso establecimiento. Cuando entraron, notaron un humo denso que venía de la cocina, preocupado, Pietro fue a ver si todos estaban bien, haciendo eso, él descubrió que los jefes estaban usando magia para crear la comida. "¿Qué están haciendo?!" Pietro preguntó. "Eso no te interesa, señorito, vuelve al salón y espera tu comida". “No voy a ninguna parte hasta que sepa lo que están haciendo!" "Está bien, voy a decirte, la sal es de otra dimensión, esta sal da el sabor más delicioso de toda la galaxia!" Después de eso, los chefs volvieron a cocinar normalmente como si nada hubiera pasado. "Vamos a ver si esto es verdad o no" Pietro dice desconfiado sobre lo que acaba de suceder, después de 30 minutos esperando en la cola, Luna y Pietro consiguen pedir un bistec y patatas fritas. "Aquí está su pedido, espero que les guste, cualquier cosa, solo llámame" dijo el mozo. Después de que comieron todo el plato que pidieron, el chef fue a su mesa y le dijo, "Te dije que era solo la sal, amigo". Después de este día, Luna y Pietro recomendaron a todos sus amigos El Gran Pote.
El Súper Coche Ricardo Leonelli Érase una vez, Joel, dueño de una gasolinera en Las Vegas, que vivía una vida normal, no tenía amigos ni familiares, por lo que nadie estaba lo suficientemente cerca como para saber dónde vivía. Vivía en una casa sencilla, sin muchas cosas interesantes, su comida no era muy variada, solo comía macarrones con queso que compraba en el mercado, donde todo es barato. De día Joel parecía una persona normal, un poco disgustada, pero de noche iba de fiesta, bebía, jugaba al casino, iba a putas a veces, todo esto con su coche, Romi-Isetta 2. Era un coche muy viejo fabricado en 1956, era barato y muy pequeño, pero había un problema, este coche podía correr a 410 kilómetros por hora. Nadie sabía cómo, todos lo dudaban y al verlo quedaron en shock, ofrecieron hasta 20 millones de dólares por el auto, pero Joel no lo vendía, para él el auto no tenía precio. El secreto de Joel era que cada vez que se quedaba sin nafta en su auto no iba a ninguna estación de servicio, sino que llegaba a casa, ponía su huella digital en la pared, y se abría un pasadizo secreto. Ese pasadizo era una máquina del tiempo que lo llevaba al año 3280, donde todos los humanos se habían extingüido y tomado la nafta tecnológica de un planeta llamado Ualenhail, esa nafta era cuatro veces más eficiente que la de la Tierra, y además solo era compatible con el tanque de su coche. Pero la pregunta más importante es, si Joel tenía una máquina del tiempo, ¿por qué no la usaba para divertirse o para ver personajes históricos justo frente a él? Había una muy buena razón para que Joel no regresara al pasado y no trajera nada más del futuro. Una vez había hablado, durante su primera visita al futuro, con un sabio alienígena y le preguntó si había algún peligro en tomar cosas del futuro. El sabio le contestó que si tomaba algo, alteraría el equilibrio del universo y ocurriría un apocalipsis. Si todo esto sucediera, no habría más vida en todo el universo. A Joel le pareció una buena idea obedecer al sabio del futuro.